Disclaimer Naruto no me pertenece le pertenece a Masashi Kishimoto. La historia si es de mi completa autoría. Las imágenes crédito a su autor.
Capitulo #5
Sakura a pesar de que sabía que eran peligrosos. Estaba corriendo un riesgo. Pero ninguno de ellos la había lastimado directamente, así que no sentía que la fueran a dañar realmente. A parte. Shisui parecía verdaderamente interesado en pintarla más que en chupar su sangre como había hecho Sasuke.
Su mano acabó disparada a la curva de su cuello donde los colmillos del vampiro habían estado incrustados. Había sido algo vergonzoso para ella. Pero no lo dejaría en claro ni se lo revelaría a nadie a menos que ellos se percataran por si solos de la situación.
El pelinegro sabía a la perfección de que la joven ya había sido agarrada por Sasuke. El olor que había desprendido había sido tan dulce que el mismo se había sentido con ganas de tomar. Pero ahora tenía en sus manos algo más importante e interesante.
Pintarla.
El ambiente estaba impregnado de un suave aroma a pintura fresca. Ese era el aroma que adoraba y lo hacía sentir como en casa y lejos de la locura que la sangre podía provocar en ellos. Era irónico que fuera un vampiro. Pero había más cosas enredadas detrás de escena que no dejaría saber tan fácil sobre sí mismo.
—¿Quien es él?—la voz de la fémina le saco de sus pensamientos y fijo su mirada oscura sobre el cuadro que la pelirrosa señalaba. Allí. En un cuadro estaba pintado otro vampiro. Uno que para él podía considerarse su familia más importante antes que sus actuales hermanos.
—Kagami...era mi abuelo.—Sakura se sorprendió. No pensó que esté tendría algún tipo de relación real sanguínea con algún otro ser que no fueran los chupasangres de la mansión.
—Vaya...entonces tuviste familia antes de volverte lo que eres.—Shisui suspiró y miró con añoranza el cuadro.
—Es más complejo de lo que crees en realidad.—la joven asintió.
—¿Dónde me siento?—señaló a una silla frente a si y empezó a pintarla.
Concentrado frente al lienzo en blanco, Shisui sostenia delicadamente un pincel entre sus dedos ágiles, su mirada intensa y concentrada en la figura de Sakura, quien se encontraba sentada frente a él algo nerviosa, y eso le entretenía en realidad.
Sakura, no estaba segura de que expresión hacer pero sabía que para hacer una buena postura,debía de quedarse quieta pero con ligera curiosidad, observaba con admiración la forma en que Shisui mezclaba los colores con maestría y los aplica con precisión en el lienzo, capturando cada detalle de su rostro con una destreza impresionante.
Entre pinceladas expertas y decididas, el Uchiha trataba de plasmar la esencia de Sakura en su obra, capturando su belleza radiante y su fuerza interior en cada trazo. Quería grabarla para toda la vida. Ella era humana, y aunque contaba con la fuerza vital de ellos, aún no se había formado el lazo que la mantendría a su lado para siempre.
—¿Terminarás hoy?—preguntó sin mover tanto los labios por miedo a que se acabará fastidiando la pintura.
—Puedes moverte ya Sakura. Tengo buena memoria y ya capte todo lo necesario para hacer la pintura como quiero.—las mejillas de esta se sonrojaron. Esa habilidad seguramente era algo que envidiaria cualquier artista.
Se levantó acercándose por detrás y maravillada con la pintura que estaba haciendo. Había sido transportada literalmente a otra época. Un vestido de princesa de alta costura. Cada detalle perspicaz y sin perder un poco la línea para no deformar y quedase falso.
La tela de la prenda casi podía palparla.
—¿Me dirás cuándo la termines?—una sonrisa se formó en el rostro del hombre y sus hormonas se alborotaron. Eso no debería de pasarle con ellos. Fuera cual fuera se sentía mal. Literalmente eran como sus captores. Pero a la par estaba vendida a uno de ellos.
Estaba frita de pies a cabeza.
—...—levantó la cabeza de golpe ante el gruñido que expulsaron los labios de este. Shisui había olido su excitación. Sabía que los humanos eran débiles, pero pensar que a pesar de que ella ya le había visto transformado, con sus colmillos y garras fuera, sus ojos brillando en rojo y aún así pareciera confiar en él.
Lo estaba poniendo duro.
Era única.
De eso estaba claro.
—¿Shisui?—ah, que maravilla era la forma en que decía su nombre. Solo hacia que su sangre hirviera más dentro de su ser y quisiera tomarla con más ansías y ganas de las que nunca habia tenido con otras humanas.
Ni siquiera con las de la fiesta de ese día.
—Mejor retiraré antes de que haga algo de lo que me voy a arrepentir.—y como si de una orden se tratase, salió del estudio del hombre. Su respiración estaba acelerada. Había acabado corriendo que estaba segura le haría competencia a un recordista mundial con el miedo que ese tipo le daba.
Una vez recuperada empezó a caminar por los pasillos de la mansión. Para ser una organización de vampiros, no parecían dormir las mañanas como había imaginado. Sus pasos trataba de que no se escucharán y acabo defendiéndose cuando escuchó sonidos de gemidos.
Sus mejillas se ruborizaron.
Acercándose un poco más a la fuente del sonido acabo detrás de una puerta. El gruñido de un hombre se escuchaba fuerte y el calor la inundó. No debería de ponerse de ese modo por esa clase de sonidos.
Pero lo hacia.
Aún era virgen después de todo.
Abrió suavemente la puerta de la habitación y sus ojos se abrieron de par en par ante la escena. Sasuke empujaba a su amante contra la pared mientras que presionaba todo su cuerpo evitando el escape. Pero no parecía querer escapar.
La lengua de Sasuke parecía empujar contra los labios de su amante exigiendo entrada, su mano en la nuca sosteniendole cerca, mientras que su otra mano rodeaba la cintura para atraer su cuerpo contra el suyo con ansías y deseos que ella misma se había visto receptiva quien sabe cuántos días atrás ya...
¿O había sido hacía dos noches?
Sakura dejó de pesar cuando vio el momento exacto en que la mano de Sasuke se deslizó sobre el culo de su pareja tirando de sus pantalones pero estos no bajaron. Y Sakura podía imaginar el por que de eso.
Sus pantalones seguramente habían atrapado su erección que había creado un bulto enorme debajo de sus calzoncillos Calvin Klein. Sakura estaba siendo toda una espectadora de como Sasuke Uchiha le estaba metiendo las manos a un hombre.
Y no cualquiera.
¡Era el mismo rubio de aquella vez en la fiesta!
—¡Joder!—o si, Sakura estaba segura de que eso era lo que iban a hacer esos dos. Era una expectadora y no sabía porque se estaba poniendo mojada al ver a dos tipos tan bien hechos...
Soltando los labios de Naruto por un momento. Sasuke respiró hondo, pero luego los labios de Naruto estaban de vuelta, su lengua empujando de nuevo en la boca, explorándolo, luchando con él. Dios, él había captado el aroma de Sakura en el cuarto.
Ella lo estaba observando.
Y estaba mojada.
El recuerdo de su humedad en sus dedos y boca. Era incluso mejor que lo que estaba haciendo con el rubio. Pero no podía tener a Sakura, así que se complacería con el rubio.
—¡Tócame!—la súplica que salió de los labios de este la conocía bien. La mano del Uchiha acabo entrando en sus calzoncillos, empujándolos hacia abajo. El aire frío sopló contra la erección de su amante antes de que su mano apretara duro su miembro.
Naruto adoraba estar perdido en las sensaciones que le regalaba el vampiro. Su erección era bombeada en la mano de Sasuke, empujando como si estuviera empujando hacia él, mientras acariciaba firmemente contra la lengua del Uchiha, chuparlo, como si estuviera chupando la polla de Sasuke en su lugar. La idea quería hechar raíces en su interior y doblegarse a las rodillas de este y hacer esa acción exacta.
—¡Córrete!—el gruñido de Sasuke erizo toda la piel de Sakura mientras veía como apretaba la polla de su amante. Podía verlo claramente. El hombre se movía como si deseara más, absolutamente más de lo que le estaba ofreciendo el pelinegro
Sus caderas se movían frenéticamente, empujando su erección en la mano dispuesta del Uchiha. No sabía cómo se sentía él,pero sabía cómo se sentía ella misma...
Vacía.
Quería sentir el miembro de Sasuke tomándola de ese modo. Si bien no lo había visto aún, lo había sentido rozar contra su estómago aquella vez. Y ver cómo complacía a su amante, le daban deseos morbosos de hacer un trío con los dos.
Pero no sé atrevía a decirlo.
—¡Mierda!—su boca mordió el labio inferior de Naruto y entendiendo perfectamente lo que necesitaba llevó su segunda mano a las bolas del rubio, sosteniéndolos. Luego empezó a apretar conjuntamente con los tirones en la erección del Uzumaki. El toque era suave, pero firme al mismo tiempo.
—¡Bésame!—Sasuke demandó, y sin pensarlo, Naruto siguió sus órdenes, hundiendo sus labios de nuevo sobre él, metiendo su lengua en la boca del Uchiha. Le hubiera encantado que en ese instante, fuera Sakura a la que besaba. A la pelirrosa con ese delicioso sabor que tenía en todo su cuerpo, pero se conformaba con saber que lo estaba viendo.
Y que le gustaba.
Que la excitaba.
El semen del rubio se desató con fuerza cuando llegó. Su cuerpo laxo se derrumbó contra el suyo y por fin pudo ver cómo estaba la fémina. Sus mejillas estaban más rojas que un tomate, tanto como la sangre que le gustaba. Su respiración estaba acelerada y el sabía que seguramente se sentía vacía.
Sakura seguramente lo deseaba.
Su olfato no mentía.
—Quiero cogerte duro ahora mismo.—el Uzumaki río. No se había percatado que eso no era para él. Si no para la humana chismosa en la habitación que salió disparada de allí.
Sakura sentía él corazón más acelerado que otra cosa. Ella no podías creer eso. Sasuke...Sasuke era homosexual. No lo habia esperado. No con las palabras que le había dicho y como la había hecho llegar al placer con sus dedos.
Y sus palabras.
Aún podía oírlas en sus oídos repetirse una y otra vez.
Sus ojos se posaron por fin en una sala grande. Caminando por esta adoro la increíble iluminación de la araña en el techo. Llena de cristales y un brillo antinatural. Las ventanas dejaban entrar la luz de la luna y las cortinas se movían por el viento.
Parpadeó.
La mujer que estaba sentada en un piano de cola parecía desbordar una belleza única y seductora. Largos cabellos marrones que rozaban el suelo estando sentada. Sus dedos se movían graciles sobre la superficie de las teclas.
El largo vestido rojo se afianzaba a su cuerpo como una segunda piel. Uñas que brillaban. Sakura se sentía bajo un hechizo.
La mujer era hermosa.
Única.
—¿Quién eres?—la sonata empezó a sonar. La boca de la mujer no se movió para contestar la pregunta de Sakura dándola por ignorada. Sakura se acercó despacio a donde la fémina se sentaba en el piano.
—No tiene que ver contigo. La pregunta más correcta sería que es lo que haces tú aquí.—Sakura guardó silencio.
—Me secuestraron.—suspiro. —Mas bien me vendieron a los hermanos.—el estruendoso sonido que dio la tecla cuando la mujer la tocó erizo todos los vellos de su cuerpo como si el peligro hubiera sido encendido con mecha corta.
—Entiendo...—sus orbes negros como la noche sin lunas y estrellas la recibieron. —¿A qué hermano específicamente quieres complacer?—la pelirrosa frunció el ceño.
—Yo no quiero complacer a ninguno de ellos.—que la tratara como prostituta jamás lo perdonaría.
—Dejame cambiar mi pregunta.—se levantó del piano acercándose de modo que quedaron una frente a la otra. La mujer era un poco más baja que ella. Posiblemente un metro cincuenta y ocho. —¿Qué hermano te llama la atención? ¿Te hierve la sangre? ¿Quieres que te tomé?—las preguntas sonrojaron la cara de la mujer.
Pero no sé amendrataria.
—No quiero a ninguno.—se defendió y la bofetada que resonó contra su mejilla derecha la dejó desorientada por un instante. Giró la cabeza rápido y le devolvió un puñetazo directo a la nariz. La mujer se agarró con fuerza el puente de este y sus ojos se abrieron al ver que sangraba.
—¿¡Cómo es posible esto!?—dijo aguantando para evitar que la sangre escurriera demás hacia afuera y Sakura la miró como si le hubiera salido una segunda nariz.
—Con práctica en boxeo se logra un buen golpe. Eso es para que no se te ocurra volver a pegarme ¡bruja!—la mujer se veía tétrica. No le perdonaría que le hubiera levantado la mano. Ella no era cualquier persona en esa mansión.
—Escucha bien humana de cuarta...—Sakura no la dejó terminar. Si creía que la iba a denigrar, estaba muy equivocada. Y si, posiblemente estaba siendo extrema pero sentía que esa mujer no era humana.
Que era un peligro para su vida.
—¡Ahora verás maldita!—se le fue a lanzar pero un brazo detuvo su movimiento. La pelirrosa conecto sus ojos con los de Itachi y quedó algo sorprendida al ver sus ropas manchadas de sangre y como este desviaba la mirada a la otra fémina.
—¡Controlate Izumi!—la mujer se apasiguo pero podía ver qué seguía molesta.
—Tu eres el que debería controlarse. ¡Es que necesitas una virgen para meter la polla todo el día! ¿¡O no te basta con tener a una puta mujer por esposa!?—los ojos esmeraldas casi se salieron al escuchar las palabras de esta...
Era la esposa del hombre.
Y de paso recordaba que este tipo era el que quería quitarle la virginidad.
—Oh dios.—susurró.
—Izumi, sabes cómo son las cosas.—ella rechino los dientes.
—Lo tengo claro. Pero si crees que te voy a dejar cogerte a esa humana estás muy equivocado.—el hombre negó con la cabeza.
—Leyes son leyes.—repitió.
—¡Y si decido follar con Sasuke! ¿Me lo vas a impedir?—lo desafío.
—Izumi.—voz fria se escapó de sus labios.
—Que una mujer lo haga está mal, pero que el hombre sea el que lo hace no importa.—rio sin ganas. —A veces me pregunto qué es lo que hizo que deseara casarme contigo.—ella se dio la vuelta para irse.
—Izumi...—su voz como un ruego.
—No Itachi. Sabías como era el día que nos casamos. Pero sigues empeñado en tirar las cosas entre nosotros al traste.—se acercó a Sakura y tomó las manos de este entre las suyas. —Disculpa mi comportamiento anterior. Solo que este tipo es un imbécil.—dijo con la voz tranquila y baja.
—No, me doy cuenta porque. Y si, tienes razón. Es un imbécil. Y si antes creía que sería el primero.—lo miró de arriba a abajo. —Lamentó informarte que a menos que esté realmente desesperada, te dejare entrar en mi. Y eso, está bien lejos de ser posible.—se largó de la habitación con la frente en alto.
Dios, no podía creer los problemas que tenían estos.
—Ahora que lo pienso...tienen más tiempo para resolver sus problemas ya que son inmortales...y para alargarlos también.—se metió en el que se suponía era su habitación y agarró su teléfono. Sus ojos se posaron sobre el mensaje allí escrito haciendola fruncir el ceño.
*Sakura-chan. Espero que todo esté bien. Me acabé mudando a la ciudad y puede que nos encontremos más. Cuidate.*
Y ese mensaje la preocupo ya que Hinata era mucho más de campo que ella...
Algo malo había pasado...
Hola mis pequeños lectores. Este mes actualice doble y espero que les haya gustado. ¿Que habrá pasado con Hinata? ¿Se esperaban quien era el individuo en la habitación de Sasuke?¿E Izumi? Jejeje, ya quiero seguir escribiendo está historia pero estoy en otras más, así que, a esperar la siguiente actualización nwn
Respondiendo reviews:
Manu Teorías: Me alegra, espero que este te haya dejado bastante impactado. So, sorry por el retraso 77-77 . Ya no creo pero seroa cómico, esos dos, y lo se,pero es que no surge la inspiración tan facil, son cosas que me vienen y me gusta que tengan concordancia y siento que voy a tener que reescribir algunas de ellas porque me tienen sin deseos de seguirlas tal como iban(me refiero a las que llevan mas tiempo añejadas en mi perfil) pero bueno, Hasta la próxima actualización nwn
