El tiempo no dejaba de correr, había pasado una semana completa desde que Harry había perdido el conocimiento a medio pasillo de la Mansión Malfoy, y cómo cereza del pastel, Draco Malfoy anunciaba su compromiso y próxima paternidad, cosa que disgustó por completo a los amigos de la pareja y la familia de Harry.

—¡Esto es demasiado! necesitamos hablar con Draco urgentemente —dijo Pansy dejando de lado el períodico el profeta con la reciente noticia.

—Lo mismo he pensado pero Ron dice que dejemos a Draco seguir con su vida, que Harry podrá salir adelante también pero hay muchas dudas que me hacen creer que algo no anda bien, pero sólo lo sabremos hasta que Harry despierte —Hermione observó a su amigo dormido en la cama de hospital, con la respiración pausada, los labios resecos y el semblante apagado.

Pansy les dijo al cabo de una exhaustiva revisión médica, que era un milagro que Harry siguiera respirando, ya que al parecer había sido víctima de una maldición desconocida, a un grado alto y temían que eso fuera afectar su salud mental gravemente, cosa que sólo podían saber cuando Harry abriera los ojos.

—Le pediré a Theo que vayamos, no hemos hecho nada al respecto y creo que hemos esperado demasiado a que por lo menos diera una explicación, necesitamos tener respuestas o una idea más clara de lo que pasó, porque si Malfoy o Greengrass se atrevieron a dañarlo a tal magnitud de llevar una semana completa inconsciente, tendremos que dar parte a seguridad mágica —La castaña hablaba muy enserio cuando se trataba de poner en su lugar las cosas, era algo que compartía con Hermione; la justicia por cualquier habitante o situación del mundo mágico.

—Sí, supongo que es el momento correcto de hacerlo, además nuestra prioridad en estos días ha sido Harry —objetó la chica.

Pansy asintió de acuerdo antes de realizar la habitual revisión a Harry, quién a pesar de tener escasas fuerzas en su cuerpo, sus signos vitales habían mejorado bastante lo que les daba la esperanza de que pronto se recuperara.

—Lo revisaré antes de irme a casa, mañana temprano vendrá Ginny, para estar con él y así ustedes puedan descansar —Pansy habló mientras se alejaba de la cama de su amigo.

—Está perfecto, supongo que todos estamos acomodando nuestros tiempos para cuidar de él, al menos hasta que despierte —la voz de Hermione sonaba algo dubitativa por la situación, era completamente comprensible sentirse así cuando su mejor amigo carecía gravemente de salud.

—Lo hará, Harry es muy fuerte y nos necesitará a todos cuando pase, no sabemos qué tan mal se pueda encontrar, al menos emocionalmente —Pansy le dedicó una sonrisa tranquilizadora a su amiga quién correspondió ligeramente.

—Pansy, me gustaría agradecerte todo lo que has hecho por Harry, de no ser por ti no estaría recibiendo está atención o tal vez sí, pero sabes a lo que me refiero —dijo la chica con la voz cargada de sentimiento y los ojos llorosos.

—Es diferente que sea atendido cómo nuestro amigo, un ser humano especial para nosotros y no cómo el niño que vivió y venció —completó la castaña apretando los labios para evitar soltarse a llorar en ese momento.

—Justamente eso —Hermione se levantó del sofá para abrazar a su amiga.

—Para mi ha sido muy importante verlo y tratar de resolver todo esto, por eso debemos ir con Draco, a nosotros si nos va explicar o por lo menos darnos cuenta si algo malo está ocurriendo —la seriedad volvió a su ser cuando pronunció la última palabra.

La situación era bastante complicada desde su posición, no tenían idea de que estaba pasando y menos a lo que se iban a enfrentar una vez que tuvieran enfrente a Greengrass y Malfoy por qué ya habían tomado la decisión de investigar y llegar hasta dónde fuera necesario.

—¿Crees que ir con algo de compañía podría ayudar? —preguntó la chica de cabello voluminoso mirando a la otra mordiendo ligeramente su labio inferior.

—Tienes algo en mente, ¿cierto? —Pansy le miró con una sonrisa maliciosa al mismo tiempo que se cruzaba de brazos y esperaba una respuesta.

—La verdad sí, me gustaría que al menos fueran escoltados, a Kingsley no le molestará que use a uno o dos chicos del escuadrón de aurores para que vaya con ustedes, ya saben por cualquier cosa —Hermione no quería sonar nerviosa o pesimista pero teniendo aquellos dos hombres de enemigos todo podía pasar.

—Confieso que me parece una idea genial pero, si ven gente del ministerio puede salir contraproducente —La castaña frunció los labios.

—¿Qué propones entonces? —Su amiga le miraba atenta.

୨ ୧

—Si no salimos en el tiempo acordado entran a la casa —recordó Theo por enésima vez.

—Y te trasladaré a San Mungo porque vas a quedar chiflado cómo Draco, si ya entendí —objetó Blaise a su lado.

Theo rodó los ojos a lo dicho por su amigo y suspiró antes de volver la vista al frente de la mansión.

—No estamos para bromas pero sí, no sabemos qué va a pasar una vez estando dentro, aunque si también nos volvemos locos, podremos tener una idea más clara de qué le pasó a Draco, ¿No creen? —preguntó el castaño mirando a sus amigos.

—Puede ser, y si es el caso se abriría una investigación —comentó Logan, el otro auror que se encontraba con ellos qué también era amigo del rubio desde que entró al ministerio.

Pansy había complementado la gran idea de Hermione que no estaba del todo mal cómo bien dijo, sin embargo lo mejor era apoyarse de gente conocida por Draco para que de ese modo no hubiera sospechas de que la pareja iba escoltada pues sólo entrarían Theo y Pansy.

—Es lo justo —murmuró la castaña—. Bien, aquí vamos —dicho esto, tomó la mano de su novio para entrar a la mansión Malfoy en busca de Draco.

Blaise y Logan tomaron su distancia varios metros de la mansión pero lo suficientemente cerca para poder ver cada movimiento y dar con alguna pista que pudiera responder todas esas preguntas que de una u otra forma los atormentaban.

୨ ୧

—Mindy les recibirá señoritos —dijo la elfina estando tras la reja en el jardín.

—Hola Mindy, venimos a ver a Draco. ¿Está? —preguntó Theo con voz amable.

La elfina comenzó a temblar de miedo nada más escuchó el nombre del rubio, llevó sus manos a la altura de la barbilla y comenzó a frotarlas con desesperación.

—Mindy no puede decir nada, Mindy tiene prohibido dejar entrar a extraños —chilló la elfina.

—Nosotros no somos extraños, somos amigos de Draco y es importante hablar con él —insistió Pansy.

Mindy no lo soportó más y comenzó a chillar más fuerte, tomó los barrotes con ambas manos antes de azotar su cabeza una y otra vez a modo de castigo.

—Mindy por favor no hagas eso, si Draco no puede recibirnos entonces queremos ver a Lucius Malfoy —inquirió Theo.

La elfa detuvo sus movimientos y procedió a limpiarse la nariz con su ropa desgastada y sucia, volvió su mirada a ellos y asintió un poco dudosa antes de desaparecer. Los chicos deseaban poder averiguar qué mierda ocurría, la actitud de su elfina tampoco les gustaba, parecía que cada día todo se complicaba más.

୨ ୧

Su cuerpo lo sintió tan ligero que parecía flotar sobre una nube, no había preocupaciones, ni dolor de ningún tipo, por fin después de mucho tiempo se sintió rodeado de una paz infinita, deseaba poder quedarse así para siempre, a pesar de que no tenía idea dónde estaba, ni cómo llegó ahí.

Respiró profundo y observó a su alrededor, era un cuarto blanco con suficiente luz que iluminaba su estancia, tampoco había nadie más con él pero no le importaba, todo con tal de no dejar de sentir aquella infinita paz, caminó por bastante tiempo sin saber a dónde se dirigía, hasta que escuchó alguien diciendo su nombre entre sollozos.

Harry por favor despierta, todos lo deseamos, yo lo hago más que nadie en el mundo, te necesito conmigo y tú me necesitas a tú lado, ya no hay nadie que se interponga entre nosotros, podremos estar juntos, sólo abre los ojos por favor.

Harry dejó de escuchar aquella voz, una muy delgada y fina, cómo de mujer a quién nunca pudo ver ni recordar, era cómo si estuviera bloqueado de la mente, de pronto ya no sentía paz, una desesperación recorrió su ser, cerró los ojos por acto reflejo y cuando los abrió una oscuridad lo recibió de golpe. Ahora se sentía muy diferente, su cuerpo estaba lo suficientemente pesado cómo para poder moverse y sus párpados pegados, intentó abrirlos más de una vez por mucho tiempo hasta que al fin logró ver algo de luz en medio de la oscuridad.

La iluminación le obligó a cerrar los ojos de nuevo pues era insoportable para su visión. Al cabo de varios minutos volvió a abrir los ojos, tomándose más tiempo en recorrer con la mirada el lugar, parecía un hospital… ¿San Mungo? muy seguramente, ¿Pero por qué? ¿Qué demonios había ocurrido?.

Aquellas preguntas bombardeando su cabeza le llevaron de golpe a la realidad.

Tuvo que haber despertado de una terrible pesadilla, Draco no podía haberlo engañado, y mucho menos esperaba un hijo con Astoria, algo estaba mal, su Draco jamás le haría algo así. Harry derramó lágrimas sin darse cuenta, una tristeza infinita invadió su corazón y muy probablemente lo acompañaría el resto de su vida.