—¿Harry? —murmuró una voz a su costado—. ¡HARRY AL FIN!
Aquella persona desconocida para él, salió disparada de la habitación después de haberle escuchado llorar repentinamente.
Enseguida ya no estaba sólo, un hombre aparentemente joven se acercó hasta él para poder revisarlo.
—Tranquilo Harry estarás bien —Murmuró el medimago antes de lanzarle hechizos curativos y otros de revisión general.
—¿Qué me pasó? —preguntó el chico de ojos verde intenso pues no entendía ni recordaba mucho después de la desilusión que fue víctima.
—Ya lo sabrás, por ahora debes mantenerte lo más relajado posible, ¿Si? —el medimago continuó con su labor de revisar a Harry quién aparentemente se encontraba bien, al menos físicamente.
La parte interna la hablarían después, lo mejor era que su colega le explicara la situación.
Harry no dijo nada más y no por falta de ganas sino porque realmente estaba agotado, no era capaz de sentir una sola gota de aquella fuerza física con la que solía contar, más siendo un jugador de Quidditch.
El medimago lo dejó sólo de nuevo, llevándose consigo el informe del estado de salud de Harry, seguramente para estudiarlo más a fondo y dejarlo descansar.
El azabache sintió la boca seca pues había pasado mucho tiempo sin beber agua, en ese momento se lamentó por no haberle pedido al medimago algo de tomar, sin embargo, para fortuna del chico una mujer pelirroja entró a la habitación reconociendola cómo Ginny, seguramente era la dueña de la voz que escuchó estando inconsciente aunque no recordaba nada de lo que había dicho, probablemente habían sido palabras de aliento.
—Me alegra que hayas despertado, el medimago dijo que te harán un par de estudios aunque al parecer estas perfectamente bien, físicamente hablando —murmuró la chica.
Harry no quería hablar del tema, así que se concentró en sus necesidades principales.
—Ginny, me estoy muriendo de sed, ¿podrías darme un vaso con agua? —preguntó con la voz rasposa debido a lo seca que se encontraba su garganta.
—Claro —Ginny se acercó a la mesita de noche dónde reposaba una jarra de cristal con un vaso del mismo material el cual llenó y antes de dárselo enderezó un poco la cama para que Harry pudiera beberlo con más facilidad.
El azabache recibió el agua cómo si fuera el único vaso en medio de un desierto caluroso, y a la pelirroja no le sorprendió la forma en que bebió el contenido.
—¿Quieres más? —preguntó.
—Por favor —su tono de voz había mejorado, ya era mucho más grave y alta.
El otro vaso lo bebió con más calma a pesar de seguir teniendo sed.
—Gracias —respondió en cuanto la última gota resbaló por su garganta.
Ginny sonrió cálidamente ante el agradecimiento, por un momento creyó que el chico por el que suspiraba, no tardaría en caer a sus encantos.
୨ ୧
—¿Qué ocurre? —preguntó Lucius con la mirada completamente clavada en ellos.
Si Pansy y Theo no hubieran estado tan preocupados por qué Lucius sospechara sus verdaderas intenciones con la visita, se habrían abierto un camino mucho más claro de que a Draco le habían hecho algo pues el mayor no esperaba que tan rápido se hayan dado cuenta de que su hijo no estaba en sus cinco sentidos, o peor aún, utilizar algún hechizo y descubrirlo, y si era así, tendría que tomar cartas en el asunto de inmediato.
—No lo sabemos, de pronto se comenzó a sentir mal —Theo respondió rápidamente, casi por instinto, sin dejar el tono preocupado.
Lucius sintió alivio, sin embargo no lo demostró, seguramente era algún efecto que sabrían que tendría por haber visto a sus amigos, necesitaba una dosis más fuerte de filtro de confusión.
Draco seguía llorando por alguna razón desconocida, sin embargo algo dentro de su ser le decía que eran sus verdaderas emociones, estaba más que nunca envuelto en sentimientos que no tenían sentido para él.
—Creo que sería bueno posponer el brindis y armar una cena en esta semana, Draco debe descansar —dijo el mayor a los chicos.
Ellos asintieron sin opción, sabían que si daban un movimiento en falso resultaría sospechoso y por el momento les convenía hacerle creer a Lucius que estaban de su lado, así podrían averiguar más pronto lo que estaba ocurriendo.
—Estamos de acuerdo, vendremos otro día, esperamos su lechuza.
—Vamos Draco, será mejor que te acuestes —dijo su padre—. ¡Mindy! —llamó a su elfa—. Trae a la señora por favor y después acompaña a estos chicos a la puerta —ordenó el mayor.
—Sí amo —Mindy no dejó de tener miedo en ningún momento, cosa que sus amigos tomaron en cuenta.
Narcisa no tardó en aparecer en el lugar y rápidamente se acercó a su hijo.
—¡Cariño! ¿Qué te ocurre? —su madre se hincó a su altura y le abrazó con cariño.
Pansy le dio un ligero apretón en el brazo a su novio para que no perdiera detalle del comportamiento de la mujer.
A simple vista se veía normal pero si algo pudieron percibir fue la misma mirada perdida de su amigo.
—Nosotros nos vamos —habló la chica.
—Cuídate mucho Draco, esperamos verte pronto, también a Blaise le gustaría saludarte —informó Theo.
—¡Qué alegría! —dijo la mujer llena de un repentino entusiasmo nada más de haberlos visto—. Organizaré una cena inolvidable con ayuda de Astoria
Los chicos frente a ella no abrieron la boca mostrando sorpresa por qué intentaban a toda costa dar alguna señal de sospecha, sin embargo tomaron nota mental de que una epidemia de amnesia rondaba a los Malfoy.
—Claro, estaremos encantados —Pansy sonrió falsamente antes de abrazar a la mujer y despedirse.
Dieron una última mirada a su amigo antes de salir junto a Mindy quién los acompañó hasta la puerta.
—Mindy —habló Pansy una vez estando de pie tras la reja—. Si notas algo extraño o hay algo que no sepamos por favor, ten la confianza de decirnos, y si no lo quieres hacer por ellos, hazlo por Hermione, ella ha luchado mucho para que puedan tener la vida que merecen —dicho esto, ambos salieron del lugar dejando a la criatura verdaderamente confundida y dudosa.
Logan y Blaise se pusieron alerta cuando vieron las figuras de sus amigos caminando hacia ellos.
—¿Qué pasó? —habló el moreno estando a una distancia corta.
—Les explicamos en el hospital, es momento de regresar y ver si hay alguna novedad con Harry.
Seguido de eso los cuatro aparecieron en San Mungo y Pansy caminó a su oficina seguida de los otros tres.
—Definitivamente ocurre algo, no sabemos qué pero Draco y su madre parecen cómo poseídos —dijo Theo al cabo de colocar un muffliato en la puerta.
—Podrían ser señales de la maldición imperio, filtro de confusión o quizá un Obliviate pero no vamos adelantarnos a eso ¿O si? —habló Logan no muy seguro de sus palabras.
—No lo dudaría, la cuestión aquí es que no podemos probarlo porque realmente no hay nada ilegal o fuera de lo normal —Theo se sentía atado de manos por no poder resolver la situación.
—¿Te parece poco qué de pronto Draco y Narcisa parezcan otros? —Pansy sonaba molesta por la misma razón que su novio.
—No estoy diciendo eso, simplemente no hay mucho que podamos hacer por qué nuestro amigo está haciendo todo eso voluntariamente a fuerzas y diría ante el ministerio que está de acuerdo en todo —respondió el castaño.
—Theo tiene razón Pans, si Draco está bajo cualquier hechizo dirá que es su voluntad estar ahí, por lo qué no habrá modo de probar lo contrario —Blaise la observó con aquellos ojos marrones brillantes y expresión seria.
La nombrada suspiró, sabía que tenía que calmarse y entender las razones de los chicos pues era la verdad a vista de cualquiera.
—¿Y por eso tenías que mentirle acerca de que había tenido que ver con ese Ravenclaw y Krum? —preguntó la chica bajando un poco la guardia.
—¿Le dijiste eso? —fue el turno de Blaise en sorprenderse.
—Pensé que si le decía un recuerdo falso nos daría alguna pista de si estaba bajo cualquier hechizo, cómo un Obliviate, además a Krum le gustaba y Lloyd sólo quería follárselo —Theo bufo y Blaise a su lado río ante aquel recuerdo.
Pansy rodó los ojos pero no dijo nada más sobre el tema de los amoríos que tuvo o no tuvo su amigo, había cosas más importantes que resolver.
—De momento el único que puede tomar cartas en el asunto es Harry, la cuestión es si quiere hacerlo —la voz de la chica no daba señales prometedoras.
—En otras palabras estamos atados de manos —concordó Blaise a lo dicho por Pansy.
—Técnicamente sí —concluyó Logan.
Los cuatro estuvieron de acuerdo con eso, al menos le podrían decir sus sospechas de que algo malo pasaba, la otra cuestión era que les creyera o decidiera dejar las cosas así, y si fuera el caso ya verían qué hacer.
Unos toques en la puerta llamaron la atención de los presentes y Theo retiró el hechizo.
—Adelante —habló Pansy.
—Disculpa la interrupción pero Harry despertó y sería bueno que lo vieras —informó el medimago que en la ausencia de la chica le correspondió ver por él.
—¡Al fin! —dijo llena de alivio.
—Vamos
Blaise y Theo siguieron a la chica mientras que Logan tomaba su puesto en el ministerio, dando parte a Hermione y Kingsley de lo acontecido en la mansión Malfoy, así también tendrían otra opción de que hacer, y sin dejar atrás el que Harry había despertado.
Pansy les hizo esperar afuera de la habitación dónde poco después Ginny les acompañó pues ella había estado dentro con Harry y Pansy le pidió salir para revisar a su amigo.
୨ ୧
—¿Cómo te sientes? —preguntó la castaña en tono suave.
—Siento mi cuerpo muy pesado y me lastima la luz —respondió el azabache.
Pansy realizó un hechizo el cual bajó la intensidad de la iluminación de su cuarto.
—¿Mejor? —preguntó.
—Mejor —respondió el otro.
—Voy a revisarte un poco, si tienes alguna molestia me dices —informó Pansy, y Harry asintió delicadamente, sentía que iba a vomitar en cualquier momento.
La castaña tardó unos minutos en su revisión, checó su corazón, circulación, dolores internos y externos, así cómo algún tipo de golpe o maleficio, siendo este último el que detectó.
—Físicamente estás bien, no hay huesos rotos ni derrames internos o algo grave, el cansancio se irá pasando, debió ser una secuela por que recibiste la maldición Cruciatus y otra que todavía no tenemos registro ¿Recuerdas quién te atacó? —preguntó la chica.
Harry hizo memoria y un dolor de cabeza le obligó a cerrar los ojos.
—No hagas esfuerzo, todo recuerdo que tengas vendrá por sí sólo, no te presiones ¿está bien? —inquirió la chica y este asintió.
Pasaron unos minutos en los que ella le dió a tomar una poción que de inmediato le quitó el dolor de cabeza y se sintió mejor.
—Creo que fue Greengrass, es la última persona que ví antes de caer inconsciente, al menos que recuerde —contó Harry el último recuerdo qué su memoria recuperó.
Pansy tuvo unas enormes ganas de matar al hombre en cuestión pero no era ético, la justicia tenía que hacerse cargo de él.
—Hay un par de opciones para ti sobre lo qué puedes hacer pero lo primero es que estés bien, de todos modos nos vamos a asesorar —dijo la castaña.
—Lo único que necesito es una jodida explicación de todo lo qué está pasando —Los ojos de Harry se llenaron de lágrimas y su amiga no dudó en abrazarlo a su vez que repartía caricias en su espalda y decía palabras reconfortantes mientras que Harry se desahogaba en sus brazos.
