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*****************Capítulo 1**************

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¿Dónde estoy?

¿Cómo me veo?... ¿me veo bien? ¿Me veo mal?

Hey escúchame, ¿me ves?... ¿Me ves?…

Mire a mi alrededor, no sabía a quien llamaba... o dónde había despertado esta vez.

Me levanté despacio, el dolor en mi cabeza me estaba matando, tambaleé un poco hasta encontrar un lugar donde apoyar mi mano.

Estaba oscuro… todo era el maldito lugar se encontraba oscuro. Gire mi cabeza para observar el reloj de la pared blanca o ex blanca, ya que ahora tenía una mancha de lo que espero que sea de vino o algún tipo de bebida roja

— Cuatro de la mañana

Terminé de enderezarme dándome cuenta que me faltaba uno de los zapatos, trate de visualizar donde podría estar pero la luz que escapaba por una rejilla de la cortina me daba directamente sobre los ojos, levanté mi mano tapándome de la visión un poco y pude observar finalmente el lugar

— ¿diablos donde había terminado, que era este lugar y esta gente?

Comencé avanzar esquivando a unos cuantos cuerpos desparramados sobre el piso, desde dormidos o borrachos hasta drogados o exhaustos.

Pase por encima de unas piernas desnudas de mujer, que estaba sin ropa, salvo por la camisa abierta, a su lado un hombre mayor con la cara llena de labial… No reconocía nada, ni a nadie… Salvo al hombre que estaba en el fondo, en un rincón drogado e inconsciente

Cuando mis ojos se adaptaron vi un pequeño jacuzzi, y varios recuerdos volvieron a mi mente…

Yo gritaba, tenía una botella en mi mano. Tomaba de ella y me reía… Estaba descontrolada.

Algunos hombres me rodeaban y se reían conmigo. Otro me ofrecía droga que arrojaban en mi boca como si fuera un pescado, creo que alguna debí trágarme porque la garganta me ardía demasiado

— Diablos—negué mi comportamiento

Antes de agacharme acomodarme un poco la falda de gasa negra que aun traía puesta e introducir mi mano en el agua del jacuzzi, ya sin espuma. Busqué y tuve que empujar a un hombre que estaba dentro que me obstaculizaba. Cuando debajo de su pierna la hallé sonreí, al lado de esa persona vi a una mujer también inconsciente y desnuda, pero ella estaba con medio cuerpo fuera del agua

Al pararme rápidamente me maree, me apoye en una columna de la pared cercana haciendo que ese movimiento se escapara parte de mi cabello, lo re acomode dentro de mi peluca violeta. Cuando me sentí que podía caminar sin dificultad me acerque a un ventanal abriéndolo de par en par. El sol me dio de frente, giré cerrando los ojos… Ya, había amanecido.

Eran pasadas de la cinco, pensé que solo me quedaría unas tres horas para llegar a casa y cambiarme… A las ocho sonaría la campana...

Empuje con ambas manos la gran puerta de madera que encerraba los secretos de la noche y salí, dejando atrás el sexo, la droga y el descontrol de una ciudad sin justicia

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—Tienes cinco minutos para estar aquí—escuché el grito mi loca amiga por el celular

Ella era mi cable a tierra, pensar que la conocí en la preparatoria cuando rodó literalmente por las escaleras por perseguir a Flash, un chico que sí… Dejen pensar, era rápido muy rápido, igual que el superhéroe.

— ¿Qué va llevar señorita?—pregunta el vendedor de la cafetería la misma que venía cada mañana y estaba a solo dos cuadras del trabajo

—un capuchino con extra chocolate y otro de mocha blanco… Ambos para llevar— asintió

Cuando estuvo listo salí del local, mire la hora y sonreí pensando que solo llevaba veinte minutos de retraso. Mina debería estar histérica, ella sin su café de la mañana no sería la bondadosa Mina, me reí yo sola por el chiste… ¿Bondadosa? Ella tiene tanto de bondadosa como yo de niña buena…

— Será mejor que me apresuré— susurré acelerando el paso

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Cruce la puerta principal y salude con un gesto a los de seguridad del lobby, gracias a que ellos que me apretaron el botón del ascensor no tuve que hacer malabares. Al llegar a mi piso lo primero que vi es a Amy, la recepcionista siempre con una gran sonrisa. Iba a hablar cuando un torbellino rubio casi estrellándose llegó como la ráfaga que era

—Al fin llegas—sonreí a la loca —cafécito, cafécito ven con mamá

Prácticamente me lo arrebato de las manos su dichoso capuchino, iba a preguntarme lo de siempre cuando respondí

—Con extra chocolate—asintió y tomo un sorbo —ten cuidado no vayas a…— pero no me dio tiempo… y se quemó.

Puse los ojos en blanco y ríendome por lo bajo de Mina. Se puso a abanicar con su mano la lengua quemada y entro en la oficina

— buen día Amy—Agregue saludando a la recepcionista que tímidamente asintió — ¿alguna novedad?

—La señorita Galaxia vendrá al mediodía, se está ocupando del nuevo accionista—resoplé

Ni me recuerdo su nombre, solo sé que había insistió en esa empresa, sé que es americana, pero nada más… Al parecer quién subasto era una persona que quería alejarse de la empresa principal o eso recuerdo que dijo Galaxia.

Me senté en mi escritorio al tiempo que prendía la computadora, sé que había puesto un recordatorio o mi secretaria lo hizo.

Ese día había tenido tanto sueño que me dormí justo cuando votaron, el codo de Mina me hizo reaccionar y dar mi votó a quien sabe quién, pero Galaxia sonreía satisfecha así que supongo que era esta empresa Americana… En fin ella sabía lo que era bueno y confiaba en esa mujer.

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Había pasado más de una hora sin la famosa pregunta de Mina, hasta que la vi venir a mi escritorio, ya me decía yo que era raro en ella

— ¿Me vas a decir que haces todas las noches?

No la mire y seguí escribiendo unos datos del informe que entregaría en un par de minutos, la escuche resoplar, pero aun así no aparte de mi vista a las notas. Un segundo resoplido, pero con algo de frustración me llamó la atención y la miré

— ¿Te puedo ayudar en algo?— la mejor forma de evitar una pregunta es con otra

Lo sé, soy infantil, pero no le podía explicar en donde me había metido.

Se sopló un mecho de pelo que había caído en su rostro y se fue de mal humor, sabía que no conseguiría la respuesta que ella quería. A medio caminar se detuvo y se volvió hacia mí

—Algún día...— me señalo—me necesitaras y ahí no te quedara otra que contarme la verdad— con eso se marchó

Mire al techo y suspiré —espero estar haciendo lo correcto

La quería mucho pero no podía pedirle que se metiera en mis problemas, no podía perderla a ella también.

Había sido un gran salvavidas cuando mi vida dio un giro de 180 grados, primero perdí al amor de mi vida, sin una despedida, sin nada y luego… cerré los ojos, aun esa época me oprimía el pecho, me dolía. Abrí los ojos al escuchar el sonido de mi teléfono

—dime Karmesite

Ella era mi secretaria, enérgica y una persona de gran corazón. Me ayuda mucho sobre todo a recordar cosas como hoy

—Ya la están esperando en la sala de conferencia, todos están reunidos

Iba a presentar mi proyecto y espero que la junta me apruebe. Seria un lindo cambio para el parque de la ciudad

—Gracias

Mande a imprimir las últimas modificaciones, agarre las fotos de presentación con el nuevo diseño junto a las carpetas del proyecto. Me levante dirigiéndome al piso de reunión que se encontraba a dos pisos más abajo

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Hablar de las nuevas posibilidades que traería al turismo, a la gente de la zona era muy pero muy aburrido, a mí me gustaba otra cosa; en fin para convencer a las personas era buena, muy buena. Muchos de los presente asistieron al proyecto inclusive el gobernador de la zona, estaba realmente encantado con poner y mejorar el parque, el lago era la idea por la cual había iniciado y pedido el proyecto a Galaxia. Me encantaba el lugar y los cambios que haríamos serían muy bueno.

Mientras subía por el ascensor recordé que en el mirador de ese lugar me había dicho "te amo", sacudí mi cabeza de ese recuerdo y mire la foto del lugar… suspire, quería algo especial en ese sitio.

El sonido de la abertura de las puertas del ascensor me indicaron que llegue a mi destino, al salir lo primero que percibí era música… Muy fuerte, vi a Amy en búsqueda de una explicación y solo se encogió de hombro.

Al entrar en las oficinas puse las cosas sobre mi escritorio y sonreí al ver a Mina bailando al ritmo de "Bailando" de Enrique Iglesia, está loca aún no entendía que esto era una oficina y no su sala de concierto, pero nadie podía detenerla. Amaba la música según ella la inspiraba, o mejor dicho nadie se la apagaba porque se lo comería vivo, ella o su novio que era el jefe de seguridad de la empresa

—Vamos únete al ritmo— gritó

Escuchar el tema me trasladaba a recordar sus movimientos en cómo se movía por la pista de baile, dios solo con pensarlo ya me lo imaginaba... se creía mejor que Chayanne.

Sonreí cuando recordé la imitación que hizo de Enrique Iglesia con esta canción y me invitaba a ser la morocha que bailaba flamenco para él.

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Pasado del mediodía me acerque al escritorio de Mina en son de paz

— Toma—mi amiga me miro y luego al zumo que le extendía, curvo su boca y me lo agarró

—No me gusta nada lo que haces—iba a protestar cuando siguió—pero aceptare tu disculpa, brindemos

—Gracias—chocamos ambas nuestras bebidas y reímos como dos niñas

Podía estar en paz con ella. Tome un sorbo y vi sus ojos que se agrandaron por sorpresa

— ¿qué pasa?

—Oh dios, el papacito que está al lado de Amy, es un adonis bajado por el mismísimo Morfeo

— ¿qué? ¿De qué hablas?—agarro mi cara con una de sus manos y la giro en dirección donde estaba Amy

El jugo se me resbalo de la mano, al ver al hombre que Mina describió... No podía ser.

Mi zumo se estrelló en el piso llamando la atención de varias personas inclusive las de él y sus ojos zafiro. Si, esos ojos vieron el desastres, pero al instante la voz de Galaxia que estaba a su lado lo distrajo y se volteó en su dirección.

Salí corriendo hacia mi escritorio y me oculte detrás de la computadora.

¿Cómo era posible? Diez años, maldita sea

¿Será que estuve pensando en él últimamente, sobretodo en este último tiempo? No no me negué siempre lo hacía ¿pero entonces, como era posible que él estuviera aquí? ¿Cuándo volvió? ¿Cómo?, en eso me sobresalto la alarma de mi computadora y el anuncio que apareció en ella

—Tonta, tonta, tonta—golpié mi frente con el borde del escritorio

Como no me había dado cuenta. Claro porque ese día estaba dormida.

Dios era obvio, cuantos habría en el mundo con ese apellido. Mire el monitor y allí claramente estaba puesto por mi secretaria

"Nuevo accionista, Industrias Sheilds.

Llega mediodía "

Sheilds…Sheilds. Como no me di cuentas…Darién Sheilds estaba en mi oficina. En la empresa y ahora ¿qué haría?... me golpee tantas veces en la frente que creo que me saldrá un chichón.

Sé que era Americana, pero si Darién se fue a Estados Unidos… Claro eso es en América, no podría ser más tonta

Espíe mientras que empezaron a caminar y Galaxia le presentaba a cada uno de los empleados, me metí más en mi escritorio, casi me escondí debajo de él, quizás así no me verían…

—ella es Mina Aino, jefa de Relaciones Publicas—escuché como la presentaba a mi amiga

Ambos estrecharon la mano. Darién se le quedo mirando unos instante hasta que Galaxia lo invito a seguir con las presentaciones

Si no se dio cuenta de quién es Mina, quizás no se dé cuenta de quién soy yo ¿no? Me acerque un poco más al borde del escritorio poniéndome encuclillas, y vi a Mina alzando sus pulgares, ¿lo reconoció? ¿Sabia ella? ¿Entonces porque me ocultaba? Mire hacia los costados y todos seguían los movimientos del nuevo accionista y la gerente general de la empresa "Elyson", vi a Amy que aún a la distancia estaba con la cabeza agacha y ruborizada por la cercanía de ese hombre

— ¿Serena?—escuche la voz de Galaxia a mi espalda

—Diablos

Como llegaron hasta aquí, claro me distraje con Amy. Trague duro y me levante con todo el orgullo disponible, respiré profundo y me di vuelta para encontrarme con esa mirada cristalina. Vi como en ella se reflejaba duda ante mi presencia

—Sr Sheilds déjeme presentarle a nuestra estrella la Srta.…

—Thompson— interrumpí extendiendo mi mano.

Galaxia levanto una ceja en forma dudosa, y Darién me miro de arriba abajo, él muy sinvergüenza, lo hizo justo antes de agarrar mi mano y llevársela a su boca para besarla

—una placer Srta.…—hizo una pausa y miro mi escritorio, supongo en búsqueda de que si decía la verdad, pero gracias al Galaxia que había sacado mi placa con mi identificación agrego—Thompson, será un placer trabajar con usted—asentí y retire rápidamente mi mano

—Por aquí por favor—le indico Galaxia a Darién, él siguió la indicación de ella. La gerente ante de irse me miro seria y agrego —tu y yo después hablaremos— estaba en problemas… conocía la mirada de ella, era mi jefa pero también era mi amiga

Ante de la siguiente presentación, solo a unos metros mío Darién se giró y me miro fijamente, traque duro apartando mi mirada. Me senté y empecé a teclear sin poner nada en concreto.

Cuando se alejaron a la siguiente oficina Mina vino corriendo a mi lado

—es él verdad... ¿es él?—me levanté tapándole la boca

—Cierra el pico —me la saco

—estoy en la cierto, ¡dios! Después de tantos años él está aquí

—Mina las cosas cambiaron para todos—la mire seriamente

—Es el destino, mi querida Nii-san, si él vuelve a ti quiere decir que mi deseo se cumplió—la mire desconcertada…

— ¿qué? Perdiste el juicio—se rio

—Alguien debe detenerte y desencadenar lo que tiene aquí—señalo mi corazón—llevas demasiados años preguntándote ¿porque?

Cerré los ojos quizás tuviera razón, pero él que esté aquí no quiere decir que me detenga

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Cuando las presentaciones de todo el piso terminaron ellos reaparecieron, en fin el despacho de Galaxia estaba a unos metros detrás de mi escritorio, en este momento me golpie la frente con mi mano. Porque no acepté tener una oficina como la mayoría de los jefe, tanto Mina como yo nos gustaba el contacto con las personas por eso nuestros escritorios estaban en el piso y no en despachos, solo nos separaban unos bajos paneles.

Galaxia abrió la puerta del despacho he hizo una seña que entre pero él cómo todo un caballero le indico que pasara ella primero. En ese instante suena mi teléfono, y les di la espalda

—diga—conteste

Karmesite rápidamente me paso a un inversionista que quería solucionar un problema con el proyecto del Hotel en la playa

—Necesito que me envíes los planos

—Claro—estire mi mano a una carpeta que estaba en la punta del escritorio, mientras que sostenía el teléfono entre el hombro y la cabeza.

Sentí como se deslizo por mi brazo parte de la remera que me había puesto ese día, me encantaba tener a medio descubrir mi hombro, pero eso hizo que revelara parte de mi espalda.

Cuando tome el informe sonreí, pero en ese instante sentí como dos manos grandes y robustas se deslizaban por mi cintura dandome la vuelta. Levante mi mirada y me choque con dos orbes zafiro que me miraba con un fuego abrasador, lo siguiente que sentí fueron sus labios moverse sobre los míos

La carpeta se cayó y le siguio el teléfono para poder subir mis manos y enterrarlas en su cabello azabache, al mismo tiempo exigió que abriera mi boca y me entregara a él.

Ya no era el niño inexperto, era todo un maestro de la seducción, sus manos empezaron a recorrer mi espalda. Una de ellas acaricio el tatuaje en mi espalda, cerca de mi hombro... entonces lo supe… él me había reconoció

Como hace diez años no podía detener su pasión, su fuego, su lengua exploraba cada centímetro de la mía. Me convertí en lava a cada instante, su pasión me consumia a la vez que reavivaba las llamas que pense que estaban apagada. Me devoraba con un urgencia como un torbellino que arrastra todo a su paso, y yo no me quede atrás busque ese anhelo, ese fuego impreso en su mirada, el mismo que llevaba diez años esperando que alguien lo apagará, sin embargo él lo estaba incendiando. Quería más, quería más de ese hombre

Una de sus manos se coló dentro de mi blusa deteniendola justo en la parte baja de mi espalda, comenzo una lenta caricia y su pulgar daba círculos, sentia que me derritia con ese toque obligandome acercarme más a su cuerpo, no habia espacio entre nosotros. Su deseo crecía minuto a minuto lo supe al sentir su ereccion imposible de ocultarla entre su ropa, golpeaba mis muslo desesperadamente pidiendo liberacion. Como diosa del Olimpo, me moví tratando de buscar la forma de aliviar la tension que palpitaba a cada segundo en mi vientre. Quería que me subiera el escritorio, colgarme de él y que me hiciera suya en ese mismo momento. Sin que nos importara nada, ni nadie. Cuando los pulmones exigieron aire nos separamos solo un poco. Me vio a los ojos mientras que ambos tratabamos de recuperar el aliento

—Hola pequeña—parpadeé a sus palabras, nadie me había llamado así por años y mis ojos se cristalizaron en decima de segundos. El grito de Mina atrajo la atención de ambos pero sin soltarnos giramos nuestras cabezas —A ti también Loca... Hola

Eso me hizo reaccionar, cerré los ojos y al abrirlos se que podía ver furia, rabia. Lo empuje con todas mis fuerzas

—Maldito desgraciado… que sea la última vez que…

Grite con todas mis fuerzas sin importarme que este era mi lugar de trabajo. Él muy granuja se rio pero antes de terminar alguien me interrumpió

—Hermano ya llegue—cerré mi boca ante la sorpresa.

— ¿Hotaru?—ella me miro y sonrió.

Era idéntica a su madre, ya no era una niñita que lloraba por la atención de sus padres sino que se había convertido en toda mujer parecía dulce y cariñosa

— ¿Aun sigues con las presentaciones?—el grito brusco y asperó de un hombre llamo la atención de todo el mundo, mire a Darién que habia bajado su cabeza pero antes logré captar que su mirada se trasformo en un vacío total —que sea la última vez que me pides encargarme de la mocosa

Estampo una carpeta en el pecho de él y este asintió

No podía creer que este hombre los tratara así. Ni siquiera su hermano la defendió, pero a mí me iba a escuchar

—Lo siento—dijo Darién cerrando mi boca de la impresión—estábamos por terminar de firmar unos papeles con la señorita Galaxia—el hombre resoplo y camino en dirección a donde le indico mi…mí que ¿jefe?

Darién me vio una vez mientras que entraba su hermana al despacho.

Su mirada era muy diferente al hombre que había entrado hace minutos en la empresa y era mucho mas diferente al hombre que me había besado.

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La reunión entre aquellos ya había pasado más de dos horas, guarde el ultimo archivo en la computadora y mire hacia el despacho… Dios como había pasado el tiempo, aquella niña era Hotaru ¿Que tendrá 15 o 16…? no no pronto cumplirá los 17, tiene casi la misma edad que Sammy. Ellos iban al mismo curso igual que Darién y yo.

Suspire apoyando mi cabeza en mi mano. ¿Ahora que pasara? Me reconoció pero… ¿En qué estás pensando Serena? tú tiene una vida, y él no está en ella.

Mire nuevamente hacia la puerta, pensé en Hotaru, ella tiene casi la misma edad que tenía su hermano cuando cambio todo.

—¿Piensas en él?

el comentario de Mina me sobresalto

—Que dices—me excuse

Empecé a guarda un par de cosas restandole importancia

—yo pienso que si—la mire y encogí los hombros —vamos no me dirás como…

Cruzo sus brazos sobre su pecho y se dio vuelta. Me reí por la absurda imitación de beso que quiso hacer

—Basta, no seas ridícula—se dio vuelta

—A mi no me engañas, teletrasportaste hacia atrás. No me lo niegues—la ignore y vi la hora

—dile a Galaxia que iré a ver a un cliente y luego me voy a casa… estoy cansada

—Díselo tu

Señalo la puerta de nuestra jefa que se abría en ese momento, pero tan bruscamente que reboto en la pared

Primero salió el hombre que les gritos y los maltrato, cuando lo observe bien me di cuenta que era de pelo blanco con bastante mas canas que notaban su edad. Mis ojos se abrieron como plata al darme cuenta quien era, y cuando paso cerca mío el frio junto con el miedo no desmentían la verdad del hombre… era él, el tío de Darién.

Sentí una repulsión nauseabunda y asquerosidad que lo supe al instante ese hombre no era de trigo limpio, y mi intuición nunca me había fallado hasta ahora. De repente se detuvo y se giró en mi dirección viéndome directamente, a diferencia de mucha gente que oculto su rostro yo la mantuve, igual que un perro cuando busca pelea, si el pensaba que todos nos doblegaríamos estaba por encontrar un rival.

Nuestro duelo siguió hasta que en la ecuación apareció Darién a su lado, bloqueo nuestras miradas retadoras diciéndole algo que aparentemente no le gusto. La respuesta fue simplemente mirar a su sobrino con odio e irse

—Se dice adiós

Grite lo mas alto que pude para que todos me escucharan. Si él era maleducado yo lo educaría, aquí en Elyson se respeta a las personas y a la cordialidad

Detuvo su retirada y volvió a mirarme, lo vi como su pecho se elevo de bronca e iba a hablar pero Darién lo detuvo, volvió a mirarlo lo agarró del brazo apartándolo de la visión del piso, seguro que le empezó a grita a su sobrino para expulsar el veneno. Quise escuchar cuando…

—tu eres Serena. ¿No?—gire para ver de dónde provenía aquella dulce voz

—Si

—Soy Hotaru, pero creo que ya me conoces

Vi su mano extendida y se la tome como muestra de respecto

—seré tu asistente — agregó nerviosa

— ¿perdona?

—Serena— Galaxia había llegado a mi escritorio, la mire sin entender y ella sonrió —ella es Hotaru Sheilds, la hermana menor del accionista y como quiere ser arquitecta como tú, será bueno que aprenda de la mejor

— ¿Disculpa?

A veces pienso que mi jefa es bromista, ¿asistente? Vamos que puedo hacer todo yo sola, no necesito a nadie y menos a la hermana de energúmeno, más si pienso que es un motivo de que él esté cerca mio... jamás, nunca aceptaré

—este año comienza su último ciclo en la preparatoria y luego se ira a la universidad, por eso es bueno que vaya interiorizándose de cómo es la tarea realmente— mire a Galaxia, estaba nerviosa sabía que no me gustaba la idea—ella es madura y aprende muy rápido, sus calificaciones son alta. Veras que te ayudara mucho. Solo será por las mañanas.

—Excepto el viernes—añadío Hotaru

—Si, claro el viernes, que será por la tarde— Galaxia estrujaba sus manos, clara noción de que temía mi respuesta.

No era la primera vez que quería ponerme una asistente… no por nada me llamaba la devoradora de novatos. Muchos pedían cambio de sección a la semana del ingreso, pero sabían quién duraba conmigo un mes tendría abierta muchas puertas, mis exigencia eran alta.

Pero este caso era distinto, conocía a Hotaru desde bebe, siempre fue madura inclusive ponía en su lugar a mi hermano. Aunque no era ese el tema que me preocupaba, era su hermano y como si lo hubiese llamado el volvía a entrar en las oficina pero sin el bastardo de su tío— ¿entonces?— eso me trajo al presente

—Sabes que no me gusta que me impongas un asistente—dije y vi claramente como Hotaru trago saliva.

Su hermano ya se encontraba a su lado y puso una mano sobre el hombro de ella, clara señal de apoyo—más si yo no los elijo

—lo se Sere… pero es un caso especial y…—levante mi mano interrumpiéndola

—No me importa que sea especial ni nada…lo sabes—ella asintió.

Sabía que esto parecía al revés, yo la jefa y ella la empleada, pero todos en la empresa sabían la verdad… salvo claro los nuevos accionistas

—eres la mejor en este campo y…—volví a interrumpirla

—no halagues mi ego que no me hace falta.

—si la aceptas, prometo que hare lo que tú quieras—entrecerré los ojos

Era una petición que no cualquiera podría tener en su mano

— ¿Lo que quiera?—asintió y cerré los ojos

—está bien— Galaxia soltó el aire que estaba conteniendo y se dirigió a los hermanos Sheilds—sé que les habrá sonado raro todo esto pero… Bueno no por nada la conocen como la devoradora de novatos—agarre una carpeta y se la estampé en la cabeza— Augh

— Sabes me arrepentí

—era una broma… eres un ángel

—tampoco soy la madre teresa de Cálcuta— Galaxia se río aflojándose —prefiero mejor la de novatos

—Me vas a devorar a mí también—el comentario de Darién hizo que lo mire entrecerrando los ojos

—hermano basta, me dijiste que te comportaría

—pero si yo también soy un novato aquí—se encogió de hombros de manera inocente

—No lo eres—replique y los tres me miraron—hay reglas Sheilds, así que mantén tus manos quietas

—Pero ninguna que los empleados no puedan relacionarse—diablos las había leído—si hubiese sido el caso, te juro que no hubiese solicitado la membresía

—idiota

—calmémonos, que tal si empiezas hoy Hotaru

Intrevinó Galaxia y vi la ilusión de sus ojos de la hermana de Darién. Ya tendría que bajarla de su nube

—me estoy yendo, así que no—galaxia miro la hora

—pero si son pasadas de las tres

—tengo que visitar un cliente y luego me voy a casa. Por lo tanto hoy no—agarre los últimos informes y los metí en mi bolsa—nos vemos mañana—mire a Hotaru—te quiero a las ochos con dos café del Starbucks, hay uno a casa dos cuadras, uno debe ser capuchino con extra chocolate y el otro…

—Mocha blanco, pero ponle cacao arriba de la crema—termino Darién por mí, resoplé y lo ignoré

—eso mismo—Hotaru asintió—también recoge de la imprenta las propagandas del nuevo proyecto, están a mi nombre…—me estaba yendo cuando me acorde que era jueves— en el comedor del primer piso trae una porción de fresa. Diles que es la mía y lo más importante quiero que tengas preparada cuando llegue dos aspirinas

— ¿Aspirina?—pregunto Darién dudoso

— ¿Algún problema?—era para él pero Hotaru respondió

—no ninguno, todo para las ocho—asentí—lo tengo

Vi que no anoto nada, pero si era igual que su hermano no necesitaría anotarlo. Antes de salir vi que Darién me observaba me di vuelta y me fui.

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Baje por el ascensor y salude a los de seguridad

—¿Le pido un taxi señorita?—asentí al ayudante de seguridad, no vi al novio de Mina supongo que trabajo por la mañana—aquí esta ¿la ayudo con las cosas?

—no hace falta lo hago yo

Gire bruscamente viendo al dueño de aquella voz

—No necesito tu ayuda—le saque mis cosas que había tomado y abrí la puerta del taxi arrojando las cosas, pero cuando me iba a sentar su mano me detuvo—¿Qué quieres?

—de ti… muchas cosas

—No me interesan

Trate de forcejear pero no me soltaba

—No lo hagas, era complicado pequeña

Lo empuje con la otra mano y en segundo mis ojos se cristalizaron

—no vuelvas a llamarme así nunca más—rabia, bronca todo eso y mas se agolpaban en mi boca

Que esperaba que se sea Penélope y lo espere sentada en la estación de tren. No, por supuesto que no. Me miro un instante antes de tomar mi rostro entre sus manos, pero no me beso se quedó quieto

—Siempre serás mi pequeña—cerré los ojos—mírame por favor, no estés nerviosa, no me temas — los abrí y mostraban ira mucha ira

—Jamás... Contigo jamás—volví a tratar de empujarlo pero esta vez me estampo sobre taxi. Me vi atrapada entre el coche y él

—hay tantas cosas que…

—déjame… apártate Darién—

Lo mire de frente, pero varias lagrimas traicioneras corrieron por mis mejillas

—pequeña…—con sus pulgares limpio algunas de ella y puso su frente sobre la mía—si me dieras una...

—Creo que la señorita dijo que se aparte—escuche a la voz del novio de Mina

Darién se enderezo y lo miro, detrás de él había dos hombres aparte del que me ayudo a conseguir el taxi, seguro que él lo había llamado

—no es lo que ustedes cree

—lo que yo creo es lo de menos, aquí hay una persona que le pidió que se aleje y usted no le hizo caso—agarro el brazo de Darién y lo aparto de mi— ¿Serena estas bien?

—Sí, gracias Kun—me sonrió debilménte

—te acompaño—levante mi mano negando, cerro sus ojos con frustración y suspiro—recuerdas lo que te enseñe ¿no?

Claro que lo recuerdo, y como olvidar las clases de autodefensa persona, me servían de mucho para mis otras actividades, aunque con Darién era otra historia

—Ya no me molestara… ¿verdad?—espere una respuesta pero no la obtuve

Lo conocía tanto como él a el me conocía a mí. No iba a dejar esta batalla, era su primer movimiento. Me subí tan rapido al taxi como pude y me alejé de ahí antes que mis emociones me traicionaran

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El sol salió nuevamente, se me partía la cabeza... otra vez. Cerré los ojos acomodando mi peluca azulada.

Pateé al hombre que estaba tirado a los pies del sillón. Por lo menos esta vez me acordaba de todo. Antes de salir saque un par de fotos del lugar y de un hombre inconsciente un papel que me serviría para mis propósitos.

Me quedaban dos horas para llegar al trabajo, primero una ducha y luego ¿la cama? reí solamente por el comentario tonto

Cuando llegue al departamento me mire un instante al espejo: rímel corrido, pelo azul, ni mi madre me reconocería, agache la cabeza para sacarme los lentes de contacto… violetas, hoy tocaban violetas. Me saque la ropa y me metí en la ducha dejando que el agua corriera por mi cuerpo limpiándome y sacándome la inmundicia de las noches de Tokio.

Antes de salir deje la comida a Diana y mirando la hora sali lo mas rapido posible. Llevaba media hora de retraso, si iba en taxi llegaría tarde, sonriendo al ponerme los lentes de sol decidí que iría en mi Audi rojo

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Baje del auto con todo el glamour posible, mire la hora: cinco minutos para las ocho.

—Buenos días señorita— asentí al comentario del personal de seguridad y subí por el ascensor

Cuando las puertas se abrieron lo primero que vi es a Amy sonrojada

—buen día Amy

—Buen día Serena

—No crees que está muy oscuro para que uses lentes aquí dentro—baje un poco las gafas de sol y mire a Darién, que estaba al costado de recepcionista e ignoré su pregunta

—Tu hermana ¿llegó?—sus ojos se abrieron

Sé que no soy la persona que recuerda de hace diez años, pero de eso se trata la vida y sobretodo… Dios habían pasado diez años, el muy cabrón de verdad pensaba que lo iba a esperar

—Aquí estoy señorita Serena— mire a mi costado y vi a Hotaru con una sonrisa—ya le entregue el café a la señorita Mina, por cierto ella me lo vino a solicitar no sabía que era para ella

—¿tienes algún problema con eso?

—Por supuesto que no, solo que no lo sabía—hizo una pausa y reaccionó— la porción de torta está en el escritorio junto con a la propaganda y las aspirina

—Tráeme un vaso de agua—empecé a caminar al escritorio mientras me subía los lentes a la cabeza

—Podrías decirle uno gracias por lo menos—me senté en mi silla al escuchar el reproche de su hermano

—Es mi asistente, hace lo que yo le ordenó

Sentí como la silla se giraba y me dejaba frente al hombre de ojos zafiro

—tú no eres así

—Ese es el punto, tú no sabes como soy ahora, no sabes nada de mi—me miro directamente supongo para saber si miento—diez años pasaron, yo ya cambie—lo aparté con una mano y me gire tomando el agua que traía Hotaru — y por lo visto tú no

Sentí como nuevamente la silla se giró y agarro de mi mano el agua, luego ambas manos las apoyo en la silla y me encerró... Otra vez

—no sabes de lo que soy capaz

—tú no sabes de lo que yo soy capaz— Darién se enderezo cuando Hotaru se acercó y lo empujo

—tranquilo hermano yo se arreglármelas sola—me miro y luego a él—ve a trabajar

Me saque los lentes de sol guardándolos en mi cartera y tome las aspirinas

—ve… trabaja y se productivo para la empresa—escuche un resoplido

—Pensé que galaxia era tu jefa—lo mire de reojo y luego mire a mi computadora que aparentemente Hotaru ya la había encendido

—lo es…—no escuche su respuesta así que me gire para verlo, Hotaru estaba entre él y yo— ¿se te ofrece algo más? Porque aquí hay gente que trabaja. Por cierto necesito que me traigas las proyecciones deberían estar lista a las nueve—mi asistente asintió —están pedidas en la industrial Manhattan

—pero eso está a cuarenta minutos de aquí—reclamó Darién

— ¿y?

—Hotaru no tiene permiso de conducir

Agrego su hermano y la mire a ella

—pide un taxi y cárgalo a la cuenta de la empresa lo necesito para la reunión—Hotaru miro la hora

—Pero su primera reunión es a las nueve y media—la mire seriamente— salgo para allá, tu cálmate

Pidió a su hermano antes alejarse y yo sonreí satisfecha

Hotaru agarro su saco y salió disparada, pero antes le pidió un favor a Amy supongo que seria el taxi.

Sonreí, no se la iba a ser sencillo solo por ser hermana de Darién. Lleve una pedazo de pastel a mi boca, dios como amaba la fresa y hoy el comedor la hacía especialmente para mí.

—tu vienes conmigo—sentí la mano de Darién que me jalaba de mi brazo y prácticamente me arraso a una oficina empujándome dentro de ella—ahora vamos a hablar

—Así que te dieron mi oficina—dije no más cerro con furia la puerta.

Era extraño le habían dado la que me habían asignado a mi

— ¿Quién te crees que eres?—lo mire mientras me sentaba en el sillón del jefe

— ¿perdona?

—no puedes tratar así a Hotaru

Bueno, bueno creo que tengo un hermanito celoso por aquí

—Soy su jefa y ella hace lo que yo le ordeno—me miro por unos instante hasta que cerró los ojos

—Serena, yo…—me paré

—Si crees que lo hago por alguna venganza hacia ti estas muy equivocado, yo soy así… sino pregúntales a mis ex asistentes—abrió los ojos.

Empecé a caminar hacia la puerta y cuando tome el pomo para abrirla lo mire

— trabaja que para eso te asociamos — añadí

Abrí la puerta pero cuando la iba a cruzar sentí su mano otra vez en mi brazo. Me estampo contra la pared más cercana. Cerro la puerta, aunque esta vez escuche el clic del seguro. Su cuerpo me aprisiono y ambas manos estaban al lado de mi cabeza

—no me vuelvas loco, he sido demasiado paciente no sé hasta cuando podré mantenerme

Mire en sus ojos... mostraban anhelo, lujuria, pasión, desenfrenó

—por dios Darién, si recién nos vinos ayer— trate de moverme pero me lo impidió, él se acercó a mi oído

—No sabes las noches que soñé con tenerte así, cerca, sentirte, tocarte

Cerré mis ojos, porque yo también había soñado, muchas veces con eso, pero no. No iba a doblegarme así

—No lo hagas—me miro y esperó

No avanzo pero tampoco retrocedió. Creo que los segundo fueron tan eterno en su decisión de que hacer que se detuvo.

Cuando vi en su mirada la determinación del siguiente paso, se acercó y supe que no tendría salida, su perfume me estaba hipnotizando, cuando sentí su aliento en mi rostro el llamado en la puerta lo hizo retroceder

—señor Sheilds ¿esta ustedes ahí?

—Creo que te llama tu secretaria—lo burle aunque también respiré

—Esto no ha terminado—me soltó y abrió la puerta—¿Que sucede Molly?

—Venía a recordarlé que tiene una reunión en diez minutos, en el piso doce—asintió

Aunque Darién bloqueaba la salida vi mi oportunidad y lo empuje

—Buenos días Molly

Saludé apartándola para escapar de esa oficina, aunque también pude notar como me miraba de mala forma. Sé que se obsesionaba con muchas cosas, pero era buena en lo que hacía, nunca había tenido un jefe hombre inclusive. Aunque esa mirada indicaba cuidado

—Espera—me grito. Al instante me detuvo—espera por favor

—No —dije sin mirarlo.

A él no le importo, me giro y me volvió a besar enfrente de todos. Puso una de sus manos en mi cintura para que no me aparte y la otra en mi nuca exigiéndome abrírsela para él

No pude, ni quise resistirme, si alguien me preguntará cual sería mi debilidad, sin duda seria Darién... Darién Sheilds, eras mi punto más débil. Me deleite con el beso hasta que escuche toser a alguien y me separe bruscamente.

Gire para ver a Galaxia sonriéndome

—lo siento fue mi culpa—automáticamente Darién se echó la culpa.

Volví a mirarlo pero con furia

—déjame de besarme—grite—no lo vuelvas hacer nunca más sino quieres tener en puño de mi marido en tu cara

Eso lo desconcertó por un instante, vio mi mano izquierda aunque la oculte rápidamente

—mentirosa

—no miento, estoy casada… muy felizmente casada

Pero al decirlo con bronca, instante después lleve mi mano para rascarme detrás de la ojera, maldita sea mi nerviosismo

—si eres casada no responderías a mi tacto—dijo acercándose de nuevo y agarrando mi muñeca—no estarías nerviosa porque hiciera esto—acaricio todo el largo de mi brazo y automáticamente mi piel se erizo—tu piel no ardería si hago…—llevo su otra mano a mi nuca y la acaricio

—Sr Sheilds esto es una oficina, no un club de seducción—eso lo hizo soltarme y a partarse

cerré los ojos y respiré antes el grito de galaxia

—discúlpenme, también a ustedes—se giró para disculpar a todos los que estaban en el piso y luego se marcho

— ¿Estas bien?—asentí a su pregunta aun temblando por lo que había pasado.

Darién Sheilds me iba a matar, estropearía todos mis planes, lo que me había costado años conseguir, sé que esto solo es el comienzo de una lenta tortura, hasta que caiga rendida a sus pies. Me pregunto hasta ¿Cuándo podre resistirme a este hombre? No quería, ni podía permitir que él me derrumbara, todo lo que tarde en construir, en protegerme. Las barrera que construí para saber la verdad no podía ser derribadas, pero si algo me dejo en claro sus ojos es que la batalla recién comienza

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Bueno un nuevo capítulo aunque la verdad es el primero porque el anterior era el prologo jaja. Siendo las dos de la mañana en mi pais lo terminé jaja, les cuento lo tenia ayer pero la pagina se me cerro y T.T me borro todo lo que había editado.

Vamos a clarar algo sera ¿qué serena le oculto algo a Darien, o el secreto lo oculto a todo el mundo?... porque sera que uno lo primero que piensa que la mujer esta siempre embarazada y ¿Serena será que lo estaba?

Les gusta el personaje de Galaxia jaja.. hace tiempo lo quería incorporar

La idea sería subirlo cada quince días mas o menos. Ya tengo un par adelantados(tampoco tantos jeje) como cuando comience las clases puede ser que me demore un poquito mas

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Respondiendo:

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Chat'de'Lune: será que serena estaba embarazada ¿quien sabe? y si lo peor es quedarse con la pregunta y sin la respuesta. Me alegro que te haya despertado preguntas,. saludos

Yssareyes48: Pobre Darien no también que se tuvo que ir pero sera que el tio tiene algo que ver, bueno en este ya vemos que empieza a meter mas odio ese hombre y un amor como el de ellos no se puede morir así. ¿no?. saludos me alegro que te guste

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Espero que les guste y déjenme comentario, dudas preguntas lo que quieran... como siempre digo todo es bien recibido.