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Capítulo 24
"Pero le prendí fuego a la lluvia, mirándola caer mientras tocaba tu cara.
Deje que se quema mientras lloraba, por que la escuché gritar tu nombre"
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Esta vez Cielo no se enojo, creo que fue la primera vez que tuvo miedo de verdad.
Cuando inicio el fuego, se encontraba sola en la casa, nos contó mientras que nos llevaban al hospital. Artemis se había ido hacia unos minutos con Helios, y en ese momento escucho los ruidos dentro de la casa. Se encontraba en una vídeollamada con Hana, el hijo de You y el es un genio de la tecnología, roza a los grandes hacker del país. Se que su madre y padre lo niegue, pero su talento con la computadora es innato y gracias a ellos, hoy mi hija se salvó.
Hackeo los sistemas de seguridad de la casa, y encontró a los intrusos en la cocina. Activo el protocolo de las alarmas, y llamo al personal contra incendios. Le dijo a Cielo que se oculte debajo de la cama con una manta en la cabeza, en lo posible humedecida, el humo ya había iniciado.
A los minutos pudo escuchar las sirenas de los bomberos, y policía rodearon la casa de mi amigo. Aunque el incendio, no llegó a gran escala, la policía pudo controlar que también habían colocado una bomba de detonación a distancia. Definitivamente, querían hacer volar la casa para encubrir cualquier pista, pero esta vez fuimos mas rápidos que ellos y logramos salir ilesos.
Oh, como olvidar a los idiotas de la seguridad del país que había dejado escapar a las pocas personas que arrestaron... según ellos, falta de pruebas.
Me llevo a pensar que Diamante había ampliado su red de secuaces, y hoy en día, tenia aliados dentro de la seguridad local.
Contacté a Jadeite, y me comento que lo habían trasladado a otro país. No me extraño dado que él era uno de los pocos, que hacia bien su trabajo. Por suerte Kunzite, lo recluto en su unidad, y ya estaba en viaje para ayudarme con la ultima batalla.
Se había casado con Rei, hace unos pocos meses, y ella estaba predispuesta a presentar las pruebas que su madre tenia de Diamante, mas su propio testimonio.
Si, a pesar de que ser hija de esa maldita criatura, nunca lo había reconocido como padre. Ahora que lo pienso nunca nos quiso comentar como sus padres se habían conocido, y menos se habían llegado a casar. Tenia mis sospechas, los abuelos maternos son gente del poder y el rumor siempre fue que tenían un acuerdo matrimonial. Y según las investigaciones, Rei no había sido concebida por amor, sino que a su madre Diamante la había...
Sacudí la cabeza apartando esa linea de pensamiento, ella había sido otra victima más del monstruo que era el tío de Darien.
Hablando de mi adonis, en el hospital, no se separo de Cielo ni por un segundo. Se que conversaron, pero no se exactamente no se de que, ni ella, ni Darien me dejaron estar presente y menos me lo dijeron después a pesar de preguntarles continuamente. Lo único que puede estar tranquila es que ellos, llegaron a un entendimiento mutuo. No se reconocían como padre e hija aún, pero están en una camino entre ello y solo conocidos. Supongo que solo es cuestión de tiempo.
Abrace a mi hija tan fuerte como puede.
- Cuatro semanas y estaremos juntas - la volví abrazar y besas en su regordeta cara.
-Mamá - se quejo, pero no me aparto.
Estábamos en el aeropuerto, a punto de enviar a mi bebe lejos otra vez. Sé que era por su bien, pero ella es mi pequeña, era lo único que me mantenía a este mundo terrenal. Sino fuera porque el destino decidió dejármela, yo me hubiera rendido hace mucho tiempo.
-Es hora mulita- volví a traer a mi hija a mis brazos casi incapaz de dejarla ir.
-Madrina - Helios pidió mi atención. Deje un instante a mi hija para besar a mi ahijado, hermoso y regordete.
Él, por fin ya podía pronunciar la letra R.
-Por favor, cuídate- él asintió.
Lo abrace, y con el otro brazo atraje a mi hija que estaba poniendo los ojos en blancos por décima cuarta vez en el día.
Me despedí de mi amigo, y ellos entraron al avión privado. También subieron varios guardaespaldas y de la división del DEA. Porque involucre a todo el mundo, inclusive a la división de Kun.
No pude impedir que unas lagrimas se me cayeran mientras que el avión ascendía, ahora ellos estarían protegidos.
Respire profundo, y cuando ya no podía verlos en el cielo, decidí darme para alejarme del lugar. Al cruzar a la puerta de salida, ya me estaban esperando el convoy de autos, y el personal, pero justo antes de subirme lo vi, a lo lejos, cerca de una reja que daba al costado de la salida de los vuelos. Justo en ese punto se podía admirar el despegue de los aviones comerciales.
Me acerque sin que se diera cuenta, y apoye mi mano sobre su hombro.
-Ya se fue- sé sobresalto al girarse.
Supongo que no esperaba que lo encontrara, y nos que me acercara.
-Serena - asentí.
-¿Viniste a despedirla?- esta vez asintió él.
-No supe en que vuelo se iba, pero esperaba verla partir - mire mi reloj, y lo volví a ver.
-Dentro de diez horas aterrizará su vuelo - lo mire, y le sonreí - Me hará una vídeollamada cuando llegué, si quieres puedes sumarte para verla - le ofrecía como ofrenda de paz.
Me dio una media sonrisa de agradecimiento.
-No quiero saber a donde la enviaste- agrego, e hizo una pausa- Es mejor que yo desconozca el destino.
Me gire - No te lo iba a decir de todas formas modos.
Me miro sorprendido, y me reí despacio. Primero estaba la seguridad de mi hija.
Empece a caminar hacia donde me estaban esperándome, a través de mi visión periférica pude ver como empezó a seguirme.
Cuando los guardaespaldas lo notaron me rodearon y Darien tuvo que detenerse. Antes de subir al auto me giré, y lo vi justo detrás de la linea creada por mis escoltas. Hice una seña para que se apartaran, Darien reacción rápido y llego a los segundo a mi lado.
-¿esto?¿desde cuando?- baje mis lentes que me coloque camino al auto.
-¿esto?¿los guardaespaldas?- señalo y él asintió. Subí al auto sin responderle, me senté y antes que quieran cerrar la puerta dije - Cuando eres una de los CEO más importantes del país, tu vida debe cambiar - quedo perplejo por mi respuesta. Entonces la puerta se cerro.
Estaba congela sin reacción, por la respuesta o por asimilar lo que le acababa de mencionar, pero al verlo aún de pie, baje la ventanilla.
-¿Vas a subir o no?- parpadio, pero no se movía - Sube, te contare el resto durante el viaje.
En ese momento comprendió mis palabras previas, rodeo el auto para subirse, y ya había uno guardia estaba esperándolo con la puerta abierta. Al cerrarla se dirijo al auto de atrás nuestro y con una señal encendiendo los motores el primer vehículo comenzó la machar indicando el camino del convoy.
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El viaje estaba en silencio, parecía que estaba tratando de entender cuando surgió este cambio, o como sucedió. ¿Vamos que ni yo misma lo entendía? Pero cuando te cruzas con el submundo tarde o temprano te cruzas con él...
-Dispara - le dije y gire para mirarlo.
-No entiendo - me miro.- Vivías en un departamento chico, trabajabas en un periódico local, de un pueblo- su expresión era divertida- Dios, mi casa en Londres era mas grande que tu cocina. Serena ¿como? ¿cuando?
Me reí, porque tenia razón.
Me apoye mi cabeza en el respaldo, y cerré los ojos por un momento antes de decir.
-Vivías en la casa de Galaxia, no en la tuya.
-Eso no importa. Lo que digo...
-Déjala hablar - se escucho la voz de la persona que manejaba.
Darien lo miro asombrado.
-¿Kunzite? - el copiloto miro hacia donde estábamos nosotros, y bajo sus lentes.
- Hablas mucho cuñado.
-¿Samuel?
-No, - dije - Shigo - abrí los ojos y lo mire haciendo una breve pausa - Recuerdalo - mencioné mientras lo señalaba con el dedo y sonreía.
Se apoyo contra el respaldo del auto - Es demasiado, ¡esto es demasiado!
-Y solo es la punta del iceberg - me miro directamente - Pero antes de decirte alguna otra cosa, necesito que me digas ¿que te paso? ¿y si realmente puedo confiar en ti?
Me miro en silencio.
-Dijiste que lo haríamos todo junto, y luego por la culpa te fuiste- agregué - Si no estas conmigo, estas en mi contra. No voy a tolerar debilidad Darien. - lo mire seriamente - Es todo o nada.
Se quedo callado, pensado. Cerro los ojos solo un breve momento antes de comenzar hablar.
-Cuando me fui de aquel día en la cafetería, pensé en volverlas a buscar. Es más, lo hice, pero antes fui a la casa de tu vecina, de Alisa. - dijo -Quería hacer las paces con ella, o por lo menos que entendiera mi punto de vista, a pesar que me siga odiando - escuche con atención, pero al mismo tiempo apreté el botón para que suba la separación con el asiento del chófer. Dándonos un poco de privacidad.
-Continúa - dije cuando se dio cuenta lo que hice.
-Cuando ella me vio, obviamente no me recibió con los abrazos abierto - sonreí, porque lo creía- pero me permitió hablar, su hijo no estaba aunque no me atreví a pasar a su casa tampoco. Le expliqué, y aún así, me siguió culpando por la muerte de su hermana. Le ofrecí compensarlo, con lo que ella crea necesario, sabia que no podía devolverle la vida a su hermana, por mas odio que me tenga, le ofrecí todo lo que estaba en mis manos. Fue en ese momento que dijo de hacerme cargo de su hijo. Al principio no lo entendí, tampoco...- hizo un pausa, suspiró y siguió- Solo me acosté con ella una vez, y fue antes que su hermana se embarazara. Así que su hijo no podía ser mio. De eso estoy seguro.
Me quede callada y esperé. Ya que eso me lo había comentado antes.
-Pero fue entonces cuando me dijo de quien era hijo - yo también quería saberlo, porque era muy parecido a Darien ese niño.
-¿De quien?
-De Endimion - lo mire extraña, así se llama su hijo. No comprendía - Lo llamo igual que al padre,
-Explícate.
-Endimion, es el hijo de Diamante, el primogénito. - mis ojos se abrieron de par en par- Somos parecido, sobre todo en el pelo negro, y ojos azules - se señalo- Él también trabajaba de lo mismo.
-Espera... - le pedí que se detuviera para analizar un punto importante.
-¿Estas diciendo que Diamante hizo que su propio hijo se convierta en un gigolo? -asintió- ¿como?
-Él era el hijo de una de "sus chicas", al ser muy joven falleció en el parto de mi primo. Por lo cual, lo crió una de las "amigas" de mi tío, y como tal, lo uso para ser moneda de cambio. - hizo una pausa- lo que quiero decir, es que Endimion fue el primer intercambio que hizo Diamante, lo entrego a esa vida para que él entrara en el circulo social. Un joven apuesto, que lo único que conocía era ese mundo fue fácil manipularlo.
Ahora entendía porque Rei lo odiaba tanto, sino fuera por la madre que tuvo, ella hubiera sido otra victima del maldito. La pregunta seria ¿porque no supe de su existencia antes?
-Él murió hace tres años - Darien respondió a mi pregunta no formulado - Estuvo enfermo los últimos años, te imaginaras del porque... - asentí. Drogas, enfermedades venéreas, esa vida no era muy buena - Obviamente sus servicios decayeron en los últimos años de vida, y fue ahí donde Diamante pensó en nosotros, y como Hotaru sobre todo podía ser su nueva moneda para el intercambio.
-Espera.. ¿que paso con Alisa? ella se fue si decir nada- interrumpí para que volviera al tema principal.
-Me pidió que me hiciera cargo de su hijo, o que buscara el paradero de su padre. A pesar de todo, ella se había enamorado de él. Fue ahí cuando me entere que estuvo internado en sus últimos años de su vida.
-¿Cuando lo viste por ultima vez?- se quedo pensando.
-Fue al principio, creo que en los primero cuatro años que estuve en Estados Unidos. Era una persona amable, y a pesar de tener un padre cruel, era muy noble. No le gustaba esa vida, pero siempre supo que no tenia otra salida. Se había resignado hacia mucho tiempo, se había quedado sin esperanza. Recuerdo que la ultima vez que lo vi me dijo que me aferrara a algo, a algo que estuviera afuera de ese mundo, y que lo considere como mi esperanza. Que lo abraza tan fuerte y nunca lo dejara escapar, porque si tenia algo o alguien esperándome afuera de las tinieblas, era posible que un día encontrara esa luz.
El auto se detuvo. Lo mire, y lo entendí, por eso había sobrevivido, por Endimion, le dio la esperanza que él mismo había perdido.
-¿A donde llegamos?- trato de mirar hacia fuera pero lo detuve.
Agarre su barbilla para que me mirara.
-Continua - lo solté, me miraba desconcertado- No importa, sigue...
Asintió - Como no podía traer a Endimion a la vida, y tampoco podía traer a su hermana. Entonces, debería hacerme cargo de su hijo, le daría todo mi apoyo económico, y lo trataría como mi sobrino, que seria parte de mi vida. Dado que lo es, era parte de mi familia. Aunque ella no supiera mi parentesco con el padre del niño. No quiso, solo me pidió plata, y dijo que no necesitaba de nada mas. Luego me cerró la puerta en la cara, y a los minutos escuche como empezó a llorar desconsoladamente. Quise hacer algo mas, pero entendí que la pena por perder a alguien que amas no se puede borrar - me miro con anhelo - Alisa aún esperaba que Endimion se apareciera en su puerta, y formaran una vida juntos, una familia. Yo era su conexión con él, pero yo fui también quien le dijo que eso era imposible. La pena la consumió tanto, y que lo ultimo que supe fue que se iba de su pequeño departamento donde vivían.
La encontré el día con sus maletas en la puerta, volví a pedirle perdón - Darien agregó a los minutos- le dí mi numero, y le dije que cuando su corazón sanara volvería amar. No me creyó, pero tomo mi tarjeta, y se fue. No sé si me perdonara algún día, lo único que puedo decirte, es que creo que va a empezar a cerrar esa etapa de su vida.
Me apoye en el respaldo del asiento - ¿por eso no volviste?
-No
Lo mire.
-Estaba listo para empezar mi propio capítulo, decirle a Cielo que yo era su padre. En verdad estaba listo para arriesgarlo todo- hizo una pausa - Entonces me llamo.
-¿quien?
-Diamante... me dijo que ya tenia la empresa bajo su control. Y que empezaría a venderla por parte, en pequeñas porciones.- maldito, quería destrozar lo que habíamos construido con Galaxia y Mina- Que mi deber era encontrar pequeños inversionistas, de empresas de dudosas procedencias. Y si me atrevía a desobedecerlo en lo más mínimo se iba a llevaría a Cielo y la pondría en una subasta.
-¿que?
-Si, no se cuando lo supo, pero se que tiene algún informante cerca tuyo. Es lo que he tratado de averiguar en todo este tiempo - hizo una pausa antes de continuar - Serena, tienes un infiltrado entre tus aliados.
Lo mire en silencio, la tensión en el auto se hizo tan fuerte que cualquier palabra que se dijera a continuación estallaría. Lo último que Darien no esperaba era mis siguientes palabras...
-Ya lo sabia.
Su mirada fue de sorpresa, y de angustia.
-¿Como?¿quien diablos te traiciono? lo matare, como fue capaz de poner en riesgo la vida de nuestra hija.
Sonreí, fue la primera vez que dijo "nuestra hija". Aunque supe, hace poco quien me había traicionado, también sabia como castigarlo, y esa era la razón del porque lo traje a este punto del planeta.
-Sal - su desconcierto me divertía tanto, que casi pierdo mi cara de poker.
Me gire y abrí la puerta. Su mirada pasaba de furioso a confuso tan rápido que era demasiado verlo así. Podía ver a través de sus ojos como sus sentimientos fluctuaban de una punta a punta, no podía controlar su mirada.
Lo escuche salir del auto apurado y corriendo a mi lado, estaba a un paso atrás mio.
-¿Donde estamos?- Miro la casa que había enfrente nuestro. Me gire.
-Bienvenido al inframundo.
Empece a caminar hacia la entrada de la mansión, la misma se encontraba en las afuera de la ciudad, en medio de la nada, donde nadie podía escuchar tus gritos, y nadie podía venir a darte un poco de ayuda, estábamos en la zona prohibida, en la nada misma. Si alguien te preguntara ¿como llegue a esto? la respuesta seria muy sencilla: "haz que una persona pierda todo, déjala como un cascaron vació. Un cuerpo sin alma y se levantara con una sola palabra en su mente... Venganza"
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Esto se esta poniendo jugoso. ¿quien habrá traicionado a Serena?
y por fin podemos ver tanto odio que tenia Alisa, pobre Endimion padre, el primero en caer en las redes del diablo de su padre.
Ante cualquier duda consulta, queda menos de 10 capitulo y verán un cambio muy importante ¿hasta donde estaríamos dispuestos a llegar si tanto te dañaron?
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