Era un día soleado y radiante en Ponyville, un encantador pueblo habitado por una variedad de criaturas mágicas, como pegasos, unicornios y ponis terrestres. Pero este era un día especial, pues se celebraba el muy esperado 'Festival de las Dos Hermanas'. El ambiente estaba lleno de entusiasmo y alegría, y la emoción se palpaba en el aire. Anteriormente, este día había sido conocido como la 'Celebración del Sol de Verano', aunque hacía tres años que había cambiado de nombre, el sentimiento que producía en el corazón de todos los ponis era el mismo.
Y nadie podía estar más seguro de ello que Pinkie Pie. Con su característico trote ágil y lleno de energía, se dirigía a toda prisa hacia la estación de tren.
"Ve con cuidado, Pinkie Pie, no vayas a dejar caer tu buen ánimo", le dijo alegremente Matilda, que paseaba con su esposo Gruñón al lado del camino.
"Eso nunca, Matilda, pero si no me doy prisa, perderé el tren de la puntualidad. ¡YEEP!" Con un corto relincho, Pinkie Pie continuo su camino doblando su velocidad, dejando atrás a la pareja.
No era broma, Pinkie Pie estaba atrasada y fallar una promesa que llevaba su nombre era lo último que hubiera querido hacer ese día.
Como si fuera una ráfaga rosa, llegó a la estación, donde fue recibida sin demora. No había ponis esperando fuera, todos ya se encontraban dentro del tren, esperando la próxima partida.
En el interior había una multitud de ponis. Entre amigos y caras familiares, Pinkie Pie se abrió paso, saludando a todos los que pudiera reconocer. Finalmente, llegó a un vagón especial reservado solo para viajeros importantes.
Tomando una gran bocanada de aire, Pinkie Pie abrió las puertas del vagón donde ya se encontraban sentadas Applejack y Rarity y ...
"Hola Pinkie ..." dijo Fluttershy fue interrumpida por su amiga Pinkie Pie.
"¡FLUTTERSHY, TE EXTRAÑÉ TANTO!", exclamó Pinkie entre sollozos y llantos. Con una alegría desbordante, ella se habia lanzado sobre su otra amiga que acababa de reconocer.
"Ya, ya Pinkie, ¡Ughh!" Fluttershy sintió el aprisionador abrazo de Pinkie en toda su espalda.
"Toda una semana en el monte Aris fue demasiado. Sé que los bebé delfines te necesitaban, ¡pero AQUÍ TAMBIÉN TE NECESITÁBAMOS!" continuó Pinkie derramando aún más lágrimas.
"Lo siento, de verdad. Lo siento. ¡Ughh!" dijo Fluttershy, y ahora su piel ya empezaba a cambiar de color por el intenso abrazo.
Por otro lado, sus amigas solo contemplaron la escena con sonrisas. Fluttershy era la ultima en llegar a la reunión, las otras ya se habían encontrado en la estación del tren aquella mañana, no fue hasta un poco después que Pinkie Pie salió repentinamente que Fluttershy había llegado.
"Bien, ahora solo faltaría Rainbow Dash y estaríamos todas."
"Espera Applejack. ¿Rainbow aún no ha llegado?" preguntó sorprendida Pinkie, que había dejado caer a una apretujada Fluttershy.
"Nope."
"¿Le habrá pasado algo?" preguntó Pinkie, que ahora lucía preocupada.
"No lo creo, ella..." respondió Applejack.
"Podría haber tenido un accidente. Podrían haberse perdido en una tormenta. Podría..."
"O podría simplemente llegar tarde", dijo delicadamente Rarity. "Verás querida, Rainbow Dash le dejó una carta a Fluttershy cuando estaba de camino a la estación del tren."
"¿Uh?" El fluctuante estado de ánimo de Pinkie Pie ahora estaba confundido, y no era solo ella.
"A mí también me parece extraño. Ella casi nunca escribe cartas", dijo Applejack, que ayudaba a una desorientada Fluttershy a levantarse del piso del vagón. En ese momento, le pasó un pedazo de papel arrugado.
Pinkie Pie lo abrió y en él estaba la desgarbada letra de su amiga con un único mensaje: "Llego tarde".
"Mmm, sospechoso..." dijo Pinkie Pie con una mirada intrigante.
"No es lo único 'sospechoso' hoy, querida", respondió Rarity, que había notado las voluminosas alforjas que Pinkie llevaba.
Pinkie notó su mirada y respondió: "No es sospechoso, es una sorpresa."
"¿Fue por eso que saliste disparada del tren cuando te preguntamos qué habías preparado para Twilight hoy?" preguntó Applejack, recordando el momento en que Pinkie Pie había abandonado el vagón sin más explicaciones.
"Noooo...", respondió Pinkie Pie con confianza y complicidad, "fue porque crei estos manuales de reglas del juego de trivias serian una lectura perfecta para nuestro viaje en tren.", dijo mientras sacaba de sus alforjas una voluminosa copia del libro 'Reglamento Oficial de Trivias Equestrenses. 35º Edición', entregando una a cada una de sus amigas con una sonrisa.
Rarity y Applejack intercambiaron una breve mirada de cansancio y simplemente rodaron los ojos. Aunque todas las amigas de Twilight se reunían en el día de su coronación para ayudarla con los problemas de amistad que pudieran surgir en el reino, también aprovechaban días festivos como este para disfrutar juntas sin tener que preocuparse por ninguna responsabilidad en particular. Por esta razón, habían acordado que cada día del "Festival de las Dos Hermanas", una de ellas organizaría una actividad especial dedicada a su buena amiga y princesa Twilight. La amiga elegida por sorteo tendría la tarea de hacer que la reunión fuera la más memorable y emocionante posible.
Ya habían pasado los turnos de Applejack y Rarity, así que solo quedaban las otras tres.
"Querida, sé que a Twilight le encantará que organices una competencia de trivias entre nosotras ...", dijo Rarity dejando a un lado el manual de trivias.
"¡¿COMO LO SUPISTE?!" exclamo Pinkie Pie sorpredida.
"Lo adivine" respondio rapidamente Rarity " ... pero creo que deberías esperar hasta después del sorteo para empezar con los, uhm ... preparativos"
"Además, aún no hemos escuchado las ideas de las otras ponis, ¿no es así Fluttershy?" preguntó Applejack, tratando de incluir a Fluttershy en la conversación.
"S-sí," respondió Fluttershy tímidamente, parecía haberse recuperado del abrazo "amistoso" de Pinkie.
"Tú también tienes algo preparado, ¿no es así Fluttershy?" preguntó Pinkie, acercándose a Fluttershy.
"S-sí..." respondió Fluttershy con más timidez aún.
"¿Nos lo dirás AHORA?" preguntó Pinkie aún más cerca.
"NO. Quiero decir, creo que esperaré hasta después del sorteo, si no les importa", respondió Fluttershy con repentina seguridad.
"Estoy de acuerdo. Tenemos bastante tiempo para conversar durante el viaje, además quisiera que nos cuentes todo lo que paso en tu viaje al monte Aris Fluttershy", dijo Rarity.
Repentinamente el característico sonido del silbato del tren resonó anunciando su próxima partida de la estación.
"¡Oh, cielos! Rainbow Dash aún no llega, ¿creen que el conductor del tren acepte esperar un poco más?" preguntó Fluttershy.
"No lo sé, querida. El tren ya se ha retrasado bastante hoy", respondio Rarity.
"Esa poni, ¿dónde se habrá metido?" dijo Applejack mirando por la ventana.
"Tal vez está arriba", dijo Pinkie Pie mientras su cola empezaba a agitarse.
Un golpe sordo resonó en el techo del vagón. Todas las ponis alzaron la mirada y poco después se escucharon unos rápidos pasos que se dirigían a la escotilla del techo. Esta se abrió y de ella cayó una poni celeste con melena arcoíris.
Era la mismísima Rainbow Dash, en una postura de combate mirando nerviosamente en todas direcciones.
"¿Rainbow Dash, qué crees que estás...?" Antes de que Applejack terminara su pregunta, Rainbow Dash le tapó la boca con su casco.
"Miren, sé que suena loco, pero tienen que cerrar todas las puertas y ventanas. ¡AHORA!", dijo Rainbow seriamente mientras se escondía debajo de uno de los asientos del vagón de tren. Tras mirarse sorprendidas entre ellas, sus amigas acataron rápidamente su pedido. Poco después, todo el vagón ya estaba asegurado de extremo a extremo.
"Muy bien, Rainbow, ¿qué está...?" Nuevamente, Applejack fue interrumpida por un nuevo golpe en el techo. Pero esta vez, fue acompañado por un claro sonido de olfateo. Unos sigilosos pasos se escucharon dirigiéndose lentamente a la escotilla del techo que habían olvidado cerrar.
Las ponis miraron con preocupación cómo una nariz de poni que no dejaba de olfatear comenzaba a asomarse desde la escotilla.
El tren silbó una vez más y se puso en marcha.
La misteriosa presencia pareció perder interés y se marchó rápidamente.
Tras un momento de silencio, fue Rarity quien hizo la obvia pregunta. "¿QUÉ FUE TODO ESO?"
Applejack y las demás voltearon a ver a Rainbow Dash, que se encontraba en una incómoda postura debajo de un asiento.
"Es una historia algo larga. ¿Me pasan un cojín?", dijo Rainbow Dash con una sonrisa falsa.
