Hasta el día de hoy, habían pasado ya más de dos semanas desde que vine a esta ciudad para poder ayudar a You. No iba a negar de que me estaba divirtiendo mucho con ella y que de hecho, estos habían sido los mejores días de mi vida desde que me "convertí" en un ángel. Sin embargo, el tiempo se me estaba acabando.

- *suspiro* Debí de decirle la verdad a You... - me digo mientras seguía "vagando" por las calles de esta ciudad -.

Lo cierto es que en verdad vine a este lugar para ayudarla a encontrar su pareja predestinada; pero algo que no le había dicho es que mi tiempo aquí no es ilimitado hasta que encontremos a su "otra mitad", puesto que de hecho solo tenía un mes humano, antes de que inevitablemente regrese al cielo.

- Y si no encontramos a su pareja hasta que ese tiempo acabe... - de repente, al decir esas palabras me detuve de golpe y sentía como comenzaba a desvanecerme -. ¡No! No puedo tener esos pensamientos negativos... *respiro* - me digo al mismo tiempo que luchaba por controlar mis emociones -. *suspiro* No te preocupes, You... Eso no va a pasar *tragar* Encontraré a la persona que era tu pareja escrita en el libro de la vida...

Y así, usé mi capacidad de invisibilidad para poder volar por la ciudad sin asustar o sorprender a ninguna persona. Tenía que apurarme por encontrar a su alma gemela, más aún considerando el poco tiempo que me quedaba.

- Debo aprovechar para buscar en todos los lugares que pueda, al menos ahora que You está durmiendo en su casa - me digo mientras sobrevolaba por las casas de Numazu -. Pero... ¿Dónde? ¿Dónde puede estar la chica que busco? - sin muchas opciones, saqué la lista con nombres de personas que podrían ser la pareja de You -. *suspiro* Solo tengo tres nombres... Pero estoy segura ¡Debe ser una de ellas!... ¿Pero cuál?

Para iniciar mi travesía, me dirigí primero hacia la casa de la mejor amiga de You. Al estar ya allí, miré a través de todas las ventanas de su casa, hasta poder encontrar la de su cuarto.

- Es esta... - digo pasando a través del ventanal -. Riko Sakurauchi... - pronuncio su nombre mientras me sentaba junto a ella en su cama -. En verdad, estaba tan segura de que eras tu... ¡Casi podía asegurarlo! Pero... - hablo a la vez que sacaba el libro de la vida -. Parece que a pesar de que estás enamorada de You, ella no está enamorada de ti. Pero eso no tendría sentido... Por más que ahora mismo su amor fuese no correspondido, eso no impediría que aparezca en la lista; eso solo ocurre cuando ninguna de las dos persona siente nada por la otra... Ha- Hay algo que anda mal...

Algo impotente por no saber que hacer para comprender lo que ocurría, decidí volver a ocultar el libro para poder salir del cuarto de Riko. Sin embargo, justo cuando iba a salir, una idea se me vino a la mente.

- A no ser que... - digo mientras regresaba a verla -. *tragar* Podría ser peligroso, pero me ayudaría a entender los verdaderos sentimientos de Riko... - y así, comencé a acercarme hacia ella -.

Yo como ángel, tenía una habilidad especial, una que me permitía descubrir lo que realmente siente una persona por otra. Nunca lo había usado, pero esta parecía una oportunidad para hacerlo. Aún así, había un pequeño inconveniente. Antes de venir a ayudar a You, se me indicó que si llegaba a usar esta "capacidad", mi tiempo en el mundo humano se disminuiría drásticamente y además, sentiría completamente los sentimientos de esa persona; lo que podría hacer que terminase desapareciendo si no lograba controlarlos a tiempo.

- E- El precio es algo alto... Pero debo hacer, necesito ayudar a You cueste lo que me cueste... - digo poniendo mis manos sobre la frente de Riko -. Por favor, muéstrame lo que sientes en realidad por tu amiga... ... ... ¿Qué?

Al colocar mis manos, instantáneamente percibí una sensación "agridulce" en mi pecho; una que me ayudó a entender lo que Riko sentía por su amiga, pero que a su vez, hizo que un dejo de tristeza comenzase a crecer en mi corazón.

- L- Lo que sientes por tu amiga no es amor... - digo mientras alejaba mis manos con lentitud -. Es compasión... Pero, ¿Por qué?

No lo entendía, pero por lo menos ahora sabía que ella no era el alma gemela de You, sino que más bien era una chica que se preocupaba demasiado por su amiga. Sin otras cosas que hacer aquí, me dirigí a mi segunda parada; buscando de igual modo, una manera de entrar a cuarto de aquella chica.

- Listo, aquí es... - hablo mientras entraba me acercaba a la cama de la siguiente persona en mi lista -. Sarah Kazuno... Se que tuviste un pasado con You, pero ahora ya ni siquiera hablan. Aún así, si hubiese una oportunidad de que algo "floreciese" entre las dos, debería estar en la lista... Pero tu nombre tampoco aparece...

Estaba consciente de que arriesgaba mi tiempo al hacer esto, pero no tenía más formas de poder comprender lo que ocurría. Así que con mis opciones terminándose, coloqué mis manos en la frente de Sarah.

- ¿Qué pasó entre ustedes dos? - pregunto mientras cerraba mis ojos para poder sentir lo que su corazón escondía -. ... ... ¿Ehh?

Al paso de un par de segundos, una amarga sensación comenzó a "atacarme" desde dentro. Era un sentimiento que hizo que una ligera mueca de pena apareciese en mi rostro.

- Si- Sientes miedo... Miedo por lastimar a You... - hablo a la vez que quitaba mis manos -. Pero... ¿Por qué? ¿Cómo piensas que podrías lastimarla? *suspiro* Esto no está ayudando para nada...

Con solo un nombre - o algo así - más en mi lista; simplemente me fui de la casa de Sarah con dirección a mi última parada.

- Esta casa... Se que nadie vive aquí, pero... Siento, siento que la respuesta a este dilema podría esconderse aquí

Ahora mismo me hallaba en la casa que You me había mostrado hace algunos días; aquella casa abandonada donde al parecer una familia muy normal vivía, hasta que algo ocurrió con una de sus hijas.

- ¿Qué fue lo que pasó en este lugar? Si- Siento que debo entra-

Justo cuando iba a disponerme a entrar a aquel lugar, vi como el sol comenzaba a levantarse desde el horizonte. Ya estaba comenzando a amanecer.

- *suspiro* Ya mismo será de día... Debo regresar a la casa de You - digo con una sensación complicada dentro de mi -.

Y así lo hice; alcé vuelo y regresé junto con You. Al entrar a su cuarto pude ver que ella seguía dormida. Tenía una expresión muy tranquila en su rostro y su respiración fue capaz de calmar un poco mis nervios por no haber encontrado aún a su pareja ideal.

- L- Lo siento tanto You... Aún no la he logrado encontrar - digo aún invisible mientras me sentaba junto a ella -. A- A no ser que... *tragar* S- si uso mi habilidad solo una vez más, ya solo tendré dos días antes de tener que volver al cielo... - digo mientras pensaba muy bien en lo que estaba a punto de hacer -. Pero en cambio... Po- Podría finalmente encontrar una respuesta...

Casi de forma instintiva, comencé a acercar mis manos a sus mejillas; colocándolas con delicadeza de no despertarla.

- *respiro* Veamos que es lo que sientes, You... ... ... ... Q- ¿Qué? ¿Qué es esto?

Al intentar percibir los sentimiento de You, me encontré con una especie de "barrera", como si se tratase de una especie de "muro" que dividiese lo que ella guarda en su corazón, como si una parte estuviese bloqueada o reprimida dentro de ella; oculta tan profundo en su mente, que ni siquiera ella lo recordaba.

- Po- ¿Por qué escondes tus sentimientos, You? *respiro* N- No puedo quedarme así, de- debo saber que es lo que sientes en verdad - digo cerrando mis ojos y concentrando toda mi fuerza -. Va- ¡Agh! Vamos... ... ¿¡!? ... ... ... *sollozo*

De repente, había logrado pasar aquella "barrera" y finalmente había conseguido llegar sus sentimientos de verdad; pero al hacerlo, una pena y una melancolía inconmensurables me dominaron, haciendo que comenzase a llorar inevitablemente y que mi cuerpo se comenzase a desvanecer de a poco, ya que no podía controlar tanta tristeza.

- Duele... *sollozo* Du- Duele demasiado... - digo con mis manos temblorosas mientras sentía toda la carga emocional de You sobre mi -. E- Es mucho dolor, e- es demasiada tristeza *sollozo* N- No puedo más... *jadeo* *sollozo*

Sin poder controlarlo por más tiempo, alejé mis manos y desahogué mi llanto mientras respiraba de forma agitada.

- Yo- You... *sollozo* - hablo mientras la abrazaba con delicadeza -. N- No sabía que tenías tanta pena dentro de ti, n- no lo sabía *sollozo* Pero tampoco, s- se el porqué - digo regresando a verla, mientras seguía durmiendo -. Y por lo que parece, tu tampoco recuerdas porqué... Ya que lo reprimiste en el fondo de tu corazón... *sollozo* So- Solo me quedan dos días para poder ayudarte y ahora mismo ya ni siquiera se...

...Qué es lo que nos esconden...