Hermosas! Bienvenidas al nuevo capítulo ojalá que sea de su agrado. Les recuerdo que la historia NO es para menores de edad, espero lo comprendas.
Los personajes principales no son de mi propiedad, sin embargo la historia y los personajes secundarios me pertenecen.
¡Comenzamos!
SEPARADOS POR LA SANGRE
Un Baile para dos
"El baile: Bailar es soñar con los pies, déjate llevar por la música, jamás dejes de bailar, baila bajo la luna, baila aunque te pisen los pies y te pidan descanso, recuerda que un día la música dejará de sonar y ese gran baile en el que todos estamos terminará sin dudar".
DIECIOCHO
Los días pasaron rápido y el día del baile había llegado. Terry parecía que se había mantenido escondiéndose de Candy y Anthony había puesto también un poco de distancia entre ellos, después de haber sido descubierto por su padre al salir de la habitación de Candy y haber obtenido una dura reprimenda por su atrevimiento, había decidido evitar causarle problemas a la joven, sabía que la reputación de una dama era muy valiosa y no quería ser él el que provocara un mal entendido.
-Buenos días. – Saludó Candy a todos con una sonrisa, intentando como siempre poner su mejor cara. Observó a Terry y se extrañó que estuviera por fin sentado en el comedor.
-Buenos días. – Respondieron todos mientras los tres caballeros se ponían de pie ante su presencia. Anthony la observó por unos segundos, segundos que no le eran suficientes para llenarse de su belleza. Candy se sonrojó por el leve escrutinio del rubio, sin embargo como otros días pronto se centró en su desayuno.
-Me alegra que estés aquí. – Le dijo a Terry con una sonrisa, intentando hacer plática con el actor, quien últimamente parecía estar ido o molesto con todos. Había creído que se había enterado de lo sucedido noches atrás, sin embargo sabía bien que Terry ya le hubiera reclamado si hubiese sido así.
-Es mi casa ¿No? – Dijo Terry por respuesta. Candy se sorprendió al igual que todos por la respuesta tan escueta que recibió.
-Lo sé… - Dijo Candy sintiéndose pronto fuera de lugar. Anthony la miró intentando hacerla sentir bien y ella le sonrió con agradecimiento.
-Hoy será el baile. – Dijo Terry sin poner más importancia en su comprotamiento.
-Lo sé hijo y entiendo tus nervios, pero no creo que tu actitud… - Dijo Eleanor reclamando su actitud en contra de la rubia.
-Necesito que todo salga bien. – Dijo Terry interrumpiendo de pronto a su madre. Todos volvieron a guardar silencio sorprendidos una vez más por su respuesta.
-Terry no es necesario una actitud ruda de tú parte. – Dijo ahora Vincent haciendo ver que se estaba extralimitando con su comportamiento. Terry lo miró con el mismo rencor que la había dirigido al principio de su llegada. – Tú madre y todos los demás presentes sabemos lo importante que es para ti que todo salga bien. – Dijo de nuevo el mayor sin amedrentarse por la actitud de su hijo menor.
-Con permiso. – Dijo Terry sin responder a la llamada de atención que recibía de Vincent, simplemente se levantó del lugar no sin antes limpiar su boca. Eleanor se levantó detrás de él para saber qué era lo que le estaba molestando.
-¡Es un impertinente! – Dijo Anthony molesto con la actitud del actor. - ¿No entiendo cómo puedes soportar su altanería? – Le dijo a su padre mirándolo a los ojos. Vincent miró a Anthony sin saber qué explicación dar.
-Anthony, Terry es un joven con muchos conflictos en su interior. – Dijo Vincent intentando justificarlo una vez más.
-¡No! – Dijo Anthony golpeando la mesa del comedor. Candy se sobresaltó con la reacción de Anthony. – No es justo que lo defiendas una vez más. No entiendo ese afán tuyo de defenderlo una y otra vez cuando trata mal a todos a su alrededor. – Dijo mirando a Candy quien se avergonzaba porque sabía que Anthony tenía razón, pero también sabía los motivos de Vincent para tolerar los malos tratos del rebelde. – Entiendo que Candy lo tolere porque tal vez lo ama… - Dijo con dolor en sus palabras, le dolía decirlas porque creía eran verdad, no entendía que Candy lo soportara porque creía que nadie debía tolerar un trato tan despectivo por más amor que se tuviera por una persona. - Pero tú… - Dijo mirando a su padre quien no tuvo los argumentos necesarios para responder, así que Anthony al igual que Terry salió del comedor dejando solos a Candy y a Vincent.
-Anthony nunca comprenderá mis motivos. – Dijo Vincent soltando un fuerte suspiro, un suspiro cansado por haber ocultado tanto tiempo aquel secreto que solo era secreto para su hijo.
-Anthony es un ser magnífico, señor Brower. – Dijo Candy segura de sus palabras. Vincent la miró fijamente, atento a sus palabras. – Hable con él, sé que lo comprenderá y entenderá los motivos que tiene para defender la actitud de Terry. – Dijo una vez más la rubia. Vincent asintió, sabía que Candy tenía la razón, debía hablar con su hijo, debía ser sincero con él y revelarle que Terry era su medio hermano y que por eso excusaba gran parte de su comportamiento, porque además de todo se sentía realmente culpable por no haber estado con él la mayor parte de su vida.
-Siento mucho si te hizo sentir mal. – Dijo Vincent apenado con Candy, sabía bien que el comportamiento de Terry no era el comportamiento de un caballero hacia su novia. Candy sonrió con melancolía, ella conocía a Terry y sabía que una vez más se estaba comportando como el rebelde del San Pablo, lo que quería decir que algo malo le estaba pasando, solo que simplemente él no se abría con tanta facilidad como a ella le gustaría para poder averiguarlo.
Llegó por fin la hora del baile y Eleanor se había esmerado por tener todo listo, los arreglos estaban en su lugar, el salón lucía impecable, los empleados lucían su uniforme de gala y estaban en posición para esperar a los invitados.
Terry caminaba de un lado a otro, sentía una enorme presión en sus hombros, así que se tomó una copa de whisky para poder relajarse.
-Terry es muy temprano para que comiences a beber. – Le dijo Eleanor quien venía del brazo de Vincent.
-Solo es para relajarme, te prometo que no tomaré. – Le dijo Terry seguro que no bebería más de la cuenta.
-Eso espero. – Le dijo Eleanor confiando en su hijo una vez más.
-No le des más dolores de cabeza a tú madre. – Dijo Vincent intentando que Terry comprendiera que su madre se preocupaba por su comportamiento de los últimos días.
-Creo que eres el menos indicado para mencionar sus dolores de cabeza. – Dijo Terry con malicia, recordándole a Vincent que él era el que más le había dado en su vida pasada. Vincent suspiró con remordimiento.
Anthony bajaba las escaleras listo para el baile, su presencia pronto atrajo la mirada de los invitados, nadie podía evitar que el porte que lo distinguía llenara la habitación. Las jóvenes actrices de inmediato lo notaron.
-¿Quién es ese caballero tan atractivo Terry? – Preguntó Karen a su coprotagonista en la obra.
-Él es Anthony, mi hermanito. – Dijo Terry con ironía.
-Veo que es de familia lo apuesto, ¿Puedes presentármelo? – Preguntó la joven impaciente por conocer a tan atractivo hombre.
-No te conviene. – Dijo Terry con una sonrisa de lado. – Tiene mujeres por todos lados. – Dijo en tono de burla. – Anthony… - Dijo Terry llamando a Anthony con una seña. El rubio se acercó hacia donde Terry lo llamaba. – Quiero presentarte a la señorita Karen Klaiss. – Dijo Terry haciendo la presentación.
-Encantada. – Dijo Karen extendiendo su mano para que Anthony la tomara y la besara.
-Un gusto señorita Klaiss, Anthony Brower. – Dijo Anthony presentándose mientras tomaba la mano de la joven y antes de besar su dorso, algo llamó su atención, algo que le era imposible pasar desapercibido.
Candy estaba en lo alto de las escaleras, vistiendo un vestido rosa en corte A y con escote palabra de honor, llevaba el cabello recogido y un juego de gargantilla y aretes que completaba su atuendo, en las manos llevaba unos guantes blancos hasta su antebrazo y en su mano derecha llevaba un brazalete igual a la gargantilla que lucía en su cuello. La mirada de Anthony y Terry se posó en la joven rubia que miraba desde arriba a los presentes.
-¡Es verdaderamente hermosa! – Pensó Anthony sin darse cuenta que había soltado la mano de la actriz para centrar toda su atención en la hermosa rubia que aparecía ante él como la imagen de un hermoso ángel.
-¡Candy, te ves más hermosa que nunca esta noche! – Dijo Terry en su mente, sin embargo su mirada era fría y su gesto era duro a pesar de mirarla detenidamente.
Anthony tuvo el impulso de acercarse a ella, sin embargo se detuvo ante la mirada de su padre quien había leído sus intenciones. Terry se acercó a la rubia y la tomó de la mano para después llevarla hasta donde estaba Karen y Anthony.
-Te ves muy hermosa hoy Candy. – Dijo Anthony con propiedad, besando su mano como atención. Candy se estremeció con aquel contacto, porque a pesar de tener sus manos cubiertas podía sentir el calor de sus labios traspasar la fina tela de sus guantes.
-Gracias… - Agradeció Candy con timidez por la atención que Anthony había puesto en ella.
-Me decía si usted también es actor. – Dijo Karen de pronto para conocer un poco más a Anthony.
-¡Por supuesto que no! – Dijo Terry respondiendo por Anthony antes de que este lo hiciera, al mismo tiempo tomaba una copa más de whisky y la empinaba rápidamente para que su madre no lo viera. – Anthony es músico, no le gusta nada de esto. – Dijo señalando todo a su alrededor, refiriéndose a los actores, productores y directores que estaban presentes.
-Es una lástima. – Dijo Karen acariciando la solapa del traje de Anthony. – Creo que llenaría mucho las butacas. – Dijo con una voz coqueta… melosa… - Candy sintió que los broches de su cabello le apretaban de más al momento de escucharla. Anthony le sonreía amable y eso la molestaba aún más.
-Creo que el talento es lo que llena los teatros. – Dijo Anthony refiriéndose a Terry. – Y Terry heredó el talento de su madre. – Dijo Anthony con tranquilidad.
-¿Usted baila? – Preguntó Karen a Anthony, quien se sorprendió por la confianza que tenía aquella hermosa joven en su persona.
-Hoy no Karen, recuerda que somos los protagonistas de la obra. – Dijo Terry tomándola de la mano para abrir el baile. – Te la encargo. – Dijo Terry a Anthony, dejando a Candy como si fuese un paquete a su lado. Anthony abrió los ojos sorprendido por la forma en la que se había referido a Candy. Candy se puso nerviosa, no sabía cómo reaccionar, quería estar al lado de Anthony y se sentía aliviada porque Terry se hubiese llevado a esa joven resbalosa, sin embargo no le había gustado la manera en la que Terry se había deshecho de ella.
-¿Bailamos? – Preguntó Anthony para no hacerla quedar mal ante todos, ya que estaba consciente que los dos actores principales estaban siendo observados por todos y por consiguiente observaban a los que estaban cerca de ellos, de esa forma se aseguraba que Candy no quedara como el paquete encargado.
-Gracias. – Dijo Candy agradeciendo la atención que Anthony tenía con ella. – Siento mucho que Terry te hubiera alejado de Karen. – Dijo Candy con ciertos celos en su timbre de voz. Anthony pudo advertir la molestia en la rubia, sabía reconocer cuando una mujer estaba celosa y Candy definitivamente lo estaba, lo que no sabía bien era si estaba celosa por Terry o por él.
-No te preocupes, solo es promoción a la obra. – Dijo Anthony intentando averiguar más de los sentimientos de Candy. Candy abrió los ojos sorprendida, creyendo que se había descubierto. – He escuchado que cuando una obra está en promoción es recomendable que el público creo que hay cierto romance entre los actores principales, así se aseguran un éxito rotundo. – Dijo una vez más el rubio. A pesar de que no le gustaba actuar sí era un conocedor de teatro y podía hablar con confianza de lo que sabía.
-Ella es muy hermosa. – Dijo Candy observando a Karen.
-No es más hermosa que tú. – Dijo Anthony acercándola más a él, quería mantenerla así a su lado aunque fuesen unos instantes. Candy se sonrojó y se perdió en los ojos de Anthony. – Te repito que esta noche estás especialmente bella. – Le dijo Anthony una vez más. Candy no podía dejar de mirar sus hermosos ojos.
-Gracias… tú también estás muy guapo hoy… - Dijo con timidez, sintiéndose incómoda por revelar sus pensamientos al rubio. Anthony sonrió halagado por sus palabras, generalmente solo agradecía con atención a las atenciones de las jóvenes, pero que Candy fuese la que lo estaba halagando hacía que su corazón creciera de felicidad.
El baile continuaba entre ellos, mientras las parejas poco a poco iban llenando la pista de la mansión, incluso Eleanor y Vincent bailaban enamorados. Al terminar la pieza, Candy se dio cuenta que Annie había llegado, así como Archie, Amelia y Stear quien venía acompañado por Patty. La mirada de Candy se iluminó al ver a su amiga junto a su primo.
-¡Patty! – Dijo Candy caminando junto a Anthony para saludar a su amiga.
Anthony saludó también a sus primos y besó con delicadeza el dorso de la mano de Annie. El rostro de la joven se puso de todos colores al sentir el contacto de los labios de Anthony rosar su piel.
-Luces muy linda Annie, al igual tú Amelia. – Les dijo Anthony con sinceridad, sintiendo un gusto enorme por ver a Annie ya repuesta después de varios días en cama. Archie miró el rostro de Annie quien sonreía por primera vez en la noche, sintió una punzada en su corazón que lo lastimó sin piedad. Amelia sonrió agradecida incapaz de responder.
-Gracias Anthony, tú también luces muy guapo. – Dijo Annie con timidez. Candy y Archie sintieron ese dolor agudo en su pecho al escuchar las palabras de la joven.
-Anthony ella es Patricia O'Brian, mi novia. – Dijo Stear salvando de momento la situación, mientras veía enamorado a la joven hermosa que estaba junto a él.
-Mucho gusto señorita O'Brian. – Dijo Anthony besando también el dorso de su mano.
-Mucho gusto. – Dijo Patty con su típica timidez y su sonrisa apenada.
-Es un honor conocer a la joven que hace sonreír a mi primo. - Dijo Anthony ante una reverencia, mientras Patty se sonrojaba apenada al escuchar que provocaba alegría en su amado inventor.
-Pensé que no vendrían. – Dijo Candy aún sorprendida por su presencia.
-Pensé lo mismo pero los padres de Annie insistieron en que debíamos venir. – Dijo Archie reflejando su incomodidad por estar ahí presenciando la admiración que Annie tenía por su primo.
-¿Los padres de Annie? – Preguntó Candy sorprendida, la verdad no esperaba que los padres de Annie estuvieran en la ciudad y al tanto de lo que ocurría.
-Ellos insistieron en que debíamos venir. – Dijo Annie reflejando la misma incomodidad que Archie, sin embargo los motivos por su incomodidad eran diferentes.
-Entiendo. – Dijo Candy afligida porque sabía lo insistente que era la señora Britter, sobre todo si estaba enterada de la situación que vivía Annie.
-Anthony, Terry me ha dicho que tocas muy bien el piano. – Dijo de pronto Karen sacando a todos de su plática.
-Bueno es un halago viniendo de él. – Dijo Anthony con una sonrisa hacia la joven, quien insistente le sonreía sin perderlo de vista. Anthony giró su rostro hacia donde estaba el actor y este levantaba su copa mientras estaba rodeado por un grupo de jóvenes que además de ser invitadas eran admiradoras.
-¿Por qué no me dedicas algo? – Preguntó Karen emocionada, buscando la atención de Anthony, sin embargo el rubio sonrió incómodo por el atrevimiento de la joven.
-Me encantaría, pero en estos momentos no tengo nada preparado. – Dijo Anthony con tranquilidad, observando sutilmente a Candy quien comenzaba a tener espasmos de coraje al ver la insistencia de la actriz.
-Ándale ¿Si? No importa si no es para mí la melodía. – Dijo insistiendo una vez más. Anthony suspiró resignado, no tenía ganas de sentarse a tocar el piano cuando podía disfrutar un poco más de la compañía de la rubia, sabía que al sentarse al piano Terry tomaría el lugar que le correspondía.
-Yo te acompaño. – Dijo Annie de pronto, dirigiendo una mirada cómplice a Anthony. Este sonrió un poco más aliviado, le agradaba hacer dueto con Annie.
-¿Estás segura Annie? – Preguntó Archie al ver que Annie estaba emocionada por volver a tocar junto a Anthony.
-Perfectamente. – Dijo Annie ignorando un poco a Archie, este asintió resignado a la decisión de la joven.
Anthony ofreció el brazo a Annie y juntos se dirigieron hacia donde estaba el gran piano de cola, los presentes pronto pusieron atención a las notas musicales que salían del bello instrumento y poco a poco las jóvenes comenzaban a rodear a los intérpretes. Los jóvenes pianistas se pusieron de acuerdo para volver a tocar la melodía "Baile de ensueño" melodía que Annie sabía perfectamente que Anthony le había dedicado a Candy aquella noche que la había reencontrado.
-¿Estás segura? – Preguntó Anthony a la joven. Annie asintió con una sonrisa.
-Creo que será como una segunda oportunidad para interpretarla bien. – Dijo la ojiazul recordando que aquella noche no había estado en su mejor momento.
La música se escuchaba a lo largo y ancho del salón, mientras los dos genios musicales se esmeraban en hacer de su presentación la mejor que habían tenido en su vida. Anthony no podía evitar recordar la noche del único baile que había compartido con Candy, baile en el cual se descubrió enamorado y "peleando" con sus primos por la atención de la pecosa.
-Suena hermoso. – Dijo Candy con el corazón acelerado, aquel recuerdo se volvía a posar en su corazón de manera permanente, recordando cómo bailaba en brazos de Anthony su primer baile y comparándolo con el baile de hacía unos momentos.
-De verdad que tienen mucho talento. – Dijo Archie completamente emocionado con la interpretación de Annie y de Anthony.
-¿Qué sucede Archie? – Preguntó Candy al ver la tristeza reflejada en los ojos de Archie.
-Antes era a mí al que veía de esa manera. – Respondió a Candy con suma tristeza. Candy suspiró con dolor en su alma al reconocer que Archie tenía razón y que los sentimientos de su hermana estaban cambiado.
-¿Hablaste con ella? – Preguntó Candy para saber lo que había sucedido entre él y Annie. Archie negó con frustración.
-No quiere escucharme, su padre está muy molesto y no ha permitido que me quede a solas con ella, simplemente tuvieron una audiencia con mis padres donde se pusieron de acuerdo en los preparativos para nuestra boda. – Dijo Archie con tristeza porque sabía que Annie ya no quería casarse con él.
-¿Y Annie qué dice? – Preguntó Candy con tristeza, le dolía saber que su hermana no estaba pasándola para nada bien. Archie levantó los hombros resignado.
-Nada, simplemente acata las órdenes que le da su madre. – Respondió Archie con nostalgia.
-Archie ¿Tú quieres casarte? – Preguntó Candy con temor de escuchar su respuesta. Archie suspiró profundamente.
-Lo deseo de todo corazón Candy, sin embargo también soy consciente que el corazón de Annie ya no está conmigo. – Dijo con nostalgia y frustración en su corazón. – Y ahora sé quién está ahí. – Dijo con tristeza, mirando como Annie tocaba el piano con un brillo muy particular en sus ojos. Candy sintió que el corazón se le encogió de dolor.
-Sí… - Dijo simplemente costándole mucho pasar la saliva acumulada en su boca.
-Jamás creí que diría esto elegante. – Dijo Terry abrazando a Archie por la espalda. – Pero creo que la tímida ha dejado de suspirar por ti. – Dijo una vez más el actor en tono de burla.
-¡Suéltame imbécil! – Dijo Archie con los dientes apretados por la furia, sabía que Terry tenía razón en lo que decía, sin embargo una vez más no estaba con humor de aguantarlo.
-Terry por favor. – Dijo Candy sosteniendo a Terry, quien de inmediato levantó su pecho en señal de enfrentamiento.
-Archie no es el lugar. – Dijo Amelia abrazando a su hermano. Stear hacía lo mismo intentando disimular el encuentro explosivo entre ambos jóvenes.
-¿Te escondes detrás de tú hermanita? – Dijo Terry una vez más provocando a Archie, quien apretó los puños con fuerza por el coraje que sentía.
-Por supuesto que no. – Respondió Amelia para asombro de todos. – Archie sería capaz de ponerte una buena tunda, pero es tan elegante y tan caballero que prefiere no ensuciarse las manos contigo. – Dijo mirando a los ojos al rebelde quien se divirtió por la defensa que hacía la joven.
-Vaya, creí que éramos amigos. – Dijo Terry sonriendo de lado, mirando a la joven fijamente quien le sostuvo la mirada sin temor.
-Terry, por favor estás algo tomado. – Le dijo Candy con vergüenza, temía que hiciera un espectáculo en su misma fiesta.
-Tranquila Candy, no pasa nada. – Dijo Terry soldándose con discreción del agarre de la rubia. Candy se quedó sorprendida una vez más por su actitud. – Es más vamos a seguir brindando. – Dijo Terry tomando una copa de la charola que llevaba uno de los meseros. – Por mi hermanito y su novia. – Dijo mirando hacia donde estaban los pianistas terminando su interpretación.
Los aplausos que se escucharon fueron los que interrumpieron la intención de Archie de agarrarlo a golpes, eso y la mirada de súplica que Candy le hacía para que se controlara.
-Terry ven conmigo. – Dijo Candy tomando de la mano a Terry para llevarlo lejos de la gente e intentar que se le pasara un poco la borrachera que traía.
-Es un idiota. – Dijo Archie mirando a Terry despedirse de él con ironía.
Anthony por su lado se levantaba agradeciendo los aplausos de los invitados, mientras con sus ojos seguía con tristeza que Candy caminaba de la mano de Terry buscando sin lugar a dudas un lugar más privado.
-Gracias. – Decía Anthony dando el crédito a Annie, quien sonreía tímida por la importancia que Anthony le daba ante todos.
Las jóvenes que habían estado junto a Terry, pronto salieron corriendo hacia donde estaba Anthony, querían saber quién era el guapísimo pianista que los había deleitado con tan maravillosa melodía.
-Gracias señoritas. – Decía Anthony intentando que no lastimaran a Annie, sin embargo pronto se había quedado lejos de ella, todas ellas querían saber del joven rubio, no de la joven ojiazul.
-¿Te acompaño? – Preguntó Archie ofreciendo su brazo a Annie, quien se sorprendió de que estuviera atenta de ella. – Vamos. – Le dijo con una sonrisa tierna, sonrisa que Annie correspondió con cierto nerviosismo.
-Gracias Archie. – Dijo Annie agradecida por haberla salvado de hacer el ridículo al quedarse ahí parada sin que nadie la tomara en cuenta.
-No tienes que agradecerme Annie, siempre estaré aquí para ti. – Le dijo con una sonrisa que provocó un sobresalto en el corazón de Annie, un sobresalto que hacía tiempo no sucedía en su interior y que la tomaba por sorpresa.
Archie la sacó a bailar una vez que reiniciaron la música, Stear y Patty también bailaban entre los demás invitados, este queriendo regalarle a Patty una infinidad de recuerdos de su amor por si no volvía del viaje que posiblemente emprendería.
-Esta noche estás especialmente divina Annie. – Le dijo Archie al oído a Annie, había decidido emprender una reconquista, quería esforzarse por ella, algo que jamás había siquiera tenido que hacer en su vida. Annie lo miró sorprendida por sus palabras jamás se imaginó que escucharía aquellas palabras de su boca, sin embargo no habían causado el mismo efecto que hubieran causado tres meses atrás.
-¿Lo dices de verdad Archie? – Preguntó Annie escéptica con su comentario.
-Por supuesto que sí. – Le dijo de manera sensual en su oído. – Annie, lo que te digo es cierto. – Dijo una vez más Archie en su oído, acariciando discretamente con su nariz aquella parte de su cuerpo que la hizo estremecer.
-Archie… - Gimió Annie con deseo, deseaba sentirse amada, deseaba sentirse deseada por él. Archie sonrió para sí mismo seguro que el amor que sentía por él seguía ahí dentro de su corazón oculto en algún lugar. – ¿No será que lo dices porque ya no tienes toda mi atención? – Preguntó Annie recomponiéndose de su debilidad, buscando la manera de ser fuerte en sus necesidades.
-Por supuesto que sí. – Dijo Archie para asombro de la joven. – Me estoy volviendo loco de celos, en estos momentos quisiera ir y agarrar a golpes a Anthony, para reclamarle que me haya sacado de tú corazón. – Decía entre cada giro del baile. Annie lo miraba sorprendida, no creía que lo que estaba escuchando fuese verdad, no había platicado con él desde hacía mucho tiempo y lo había estado evitando hasta que sus padres la habían obligado a ir con él al dichoso baile para que se mostraran en público y no fuese una sorpresa su repentina boda.
Annie lo miraba sin decir nada, le parecía un sueño que estaba escuchando aquellas palabras de boca de Archie, lo miraba a los ojos y este le correspondía sin desviar su mirada de la de ella, tenía una sonrisa tan maravillosa que la hacía soñar nuevamente con ese amor, sin embargo el miedo existente aún en su interior se negaba a confiar una vez más en sus palabras.
-¿Por qué no me lo dijiste antes Archie? – Preguntó Annie con ganas de llorar.
-Porque jamás nadie me había hecho descubrir que podría perderte y el solo hecho de pensarlo ahora me vuelve loco de celos, de rabia. – Le decía atrayéndola con sutileza a su cuerpo. Annie se sentía totalmente embriagada por sus palabras, no sabía cómo reaccionar, no sabía qué decirle en esos momentos en los que se sentía completamente turbada por su cercanía.
Candy por su lado se había encerrado con Terry en el despacho de Vincent, quería ver si podía hacer que se recompusiera un poco a la visible borrachera que tenía.
-Iré a buscar un café. – Dijo Candy intentando salir del despacho.
-No quiero un café. – Dijo Terry con seriedad. Candy se tensó por su manera de hablar, lo escuchaba frío, distante.
-Terry ¿Qué es lo que sucede? – Preguntó Candy con la esperanza de que el actor se confesara frente a ella, temiendo al mismo tiempo que la hubiese descubierto en sus sentimientos.
-¿Qué me sucede de qué? – Preguntó Terry dándole la espalda a la pecosa. Candy se acercó a él e intentó buscar sus ojos, sin embargo Terry se ocultaba de ella, necesitaba tomar valor para lo que haría, tal vez esa noche no era el mejor momento para hacer lo que tenía pensado, sin embargo jamás encontraría el momento oportuno, llevaba días tomado para darse valor, sabía que en estado etílico tendría el valor para hacerlo, sin embargo a última hora se arrepentía y con todos los malos tratos que últimamente le había dado no había conseguido que ella se alejara de él, ella continuaba ahí cerca esperándolo, siendo paciente y buena con él cuando no se lo merecía.
-Tienes días que estás actuando muy extraño. – Dijo Candy segura que así era. Terry se soltó de su agarre.
-No tengo nada, simplemente que estoy cansado de ser alguien que no soy. – Dijo Terry sin mirarla siquiera. Candy lo miraba de espaldas sin comprender lo que decía.
-¿Qué te obliga a esconder tu verdadera personalidad? – Preguntó Candy con cautela.
-¡Tú! – Gritó Terry apretando sus maños en un puño. - ¡Mi madre! ¡Incluso Vince y Anthony! – Decía con rencor, molesto por las palabras que salían de su boca.
-Por favor Terry, yo jamás he intentado cambiarte. – Dijo Candy acercándose a él. Terry no se dio cuenta de su cercanía y girándose con brusquedad levantó su mano para continuar con su discurso, sin embargo el puño cerrado de su mano derecha se encontró con la mejilla de la pecosa, quien por el impacto retrocedió unos pasos y alcanzó el suelo sintiéndose mareada por el golpe.
-¡Candy! – Dijo Terry sorprendido por lo que había hecho. Candy lo miró con el mismo temor que lo había visto aquella tarde en Escocia.
-¡Eres un bruto! – Le dijo Candy con sus manos cubriendo su mejilla maltratada. Terry sintió que el mundo se abría bajo sus pies, se sentía un desgraciado, había lastimado lo que más amaba en el mundo sin embargo no fue capaz de acercarse a ella para pedirle perdón.
-Siempre he sido así. – Dijo Terry tragando grueso, aguantando las ganas que tenía de correr hacia ella y levantarla entre sus brazos implorando su perdón por su torpeza, pero decidió que ella pensara que todo había sido a propósito, de esa forma se libraría por fin del compromiso que lo unía a ella, un compromiso que tanto había anhelado pero por la necesidad de cumplir la palabra dada en cuidar y proteger de ahora en adelante a Susana y a su madre debía poner punto final a su relación con Candy a pesar de amarla como la amaba.
-¡Te odio! ¡Eres un torpe! – Dijo Candy comenzando a llorar por el golpe recibido y por la humillación que sintió en su interior al haber querido ayudarlo.
Candy se levantó sin ayuda de Terry y cuando él mostró un poco de interés por ayudarla ella simplemente se hizo para atrás para evitarlo.
-¡No vuelvas a tocarme jamás! ¡No quiero volver a verte nunca! – Le dijo Candy con fuerza, girando su cuerpo para salir corriendo de ahí, se sentía una tonta, había permanecido a su lado por la fidelidad que creía le debía, por el compromiso que los unía como pareja a pesar de que tenía tiempo que sentía que ese compromiso y ese amor que había sentido en el pasado se había esfumado.
-Perdóname Candy… - Decía Terry con impotencia, apretando sus puños con rabia por las ganas que tenía de salir corriendo detrás de ella y rogarle le perdonara, sin embargo pesó más aquella promesa dada a la joven actriz que sin pedírselo se había sacrificado para salvarle la vida. – Pero Susana me necesita y yo no puedo abandonarla… - Se decía convencido que hacía lo correcto, que Candy era una mujer completa e independiente, en cambio Susana era una joven que había echado a perder su vida por salvarlo y él debía compensárselo.
Candy caminó entre los invitados intentando pasar desapercibida, no quería que Anthony o cualquiera de sus primos se dieran cuenta de lo que había sucedido, sabía que debía tener su rostro marcado y no quería dar explicaciones, pero los ojos ansiosos de Anthony la habían estado buscando desde que se fue con Terry a la oficina, estaba trabado de celos escuchando solamente un parloteo de las chicas que lo rodeaban sin dejarlo escapar cuando de pronto la vio salir alterada del despacho, después observó que Terry salía por la parte trasera de la mansión y un mal presentimiento se posó en su alma.
-Disculpen señoritas, tengo algo qué hacer. – Dijo Anthony decidido a ir en busca de Candy, tenía que ir con ella para saber si estaba bien, su corazón le pedía a gritos que fuera a su lado.
Caminó entre los invitados sonriendo y disculpándose por no quedarse, observó a Archie muy ocupado con Annie en la pista de baile, observó a Stear hablando muy cerca del oído de Patty y a su padre reír junto a los invitados de Eleanor.
-Candy… - Llamó a la habitación de la rubia, sin embargo no obtuvo respuesta alguna. En el interior de la pieza Candy intentaba ahogar sus sollozos mientras guardaba sus pertenencias en su maleta de viaje. – Abre Candy, sé que estás ahí. – Decía Anthony impaciente por la nula respuesta de la joven.
Candy sintió una gran necesidad de abrazarse a él, pero no podía permitir que la viera en ese estado, no podía permitir que los hermanos se enfrentaran entre sí por culpa de ella, lo mejor era irse en cuanto pudiera hacerlo, pero los planes de Anthony eran otros y sin volver a llamar abrió la puerta de la habitación, encontrándola con la maleta sobre la cama.
-¿Qué es lo que sucede? – Preguntó Anthony viéndola de espaldas, Candy se sobresaltó por el atrevimiento del rubio y giró su rostro sorprendida. - ¿Qué te ha pasado? – Preguntó Anthony furioso por el golpe que Candy presentaba en su mejilla, se acercó a ella para inspeccionar más de cerca el puñetazo recibido que era imposible de esconder, el golpe ya comenzaba a tornarse rojizo. - ¿Fue él verdad? – Preguntó Anthony con los puños apretados, se giró de inmediato para ir en busca del culpable.
-¡No! – Dijo Candy deteniéndolo por la espalda. - ¡Fue un accidente! ¡Él no quiso hacerlo! – Dijo Candy aferrándose con fuerza a la cintura del rubio, quien se sentía verdaderamente frustrado por la manera en la que ella lo defendía. Candy no sabía que realmente había sido un accidente, sin embargo no quería un enfrentamiento entre ambos jóvenes.
-¡No lo defiendas Candy! ¡Es un patán! ¡Un sinvergüenza que no merece tú amor! – Le decía sin girar su rostro, se sentía completamente indignado por el trato que últimamente le daba a Candy. – Intenté no involucrarme porque se lo prometí a mi padre, porque creí que tú te encargarías de ponerle alto a todos sus desplantes, pero lo que ha hecho hoy no tiene nombre. – Decía indignado, con furia, dispuesto a vengar el abuso presentado a su amada pecosa.
-¡Anthony por favor! – Decía Candy con súplica, con temor de él y sus emociones.
-No Candy, no hay pretexto alguno para lastimar a una mujer de esa manera, un día yo fui tan cobarde que lo hice contigo y te juro que deseé con toda mi alma que alguien me regresara mil veces mi atrevimiento, pero me juré a mí mismo que jamás permitiría que alguien más mancillara tu rostro de esa manera. – Decía Anthony con la mano ya en la perilla de la puerta.
-Por favor… - Dijo Candy poniéndose entre él y la puerta, evitando que hiciera más grande el alboroto. – Hazlo por mí. – Le dijo Candy acercándose más a él buscando su refugio. Anthony se estremeció al sentir el cuerpo de la rubia cerca del propio. – Además él se fue. – Dijo Candy sintiendo como el rubio comenzaba a tranquilizarse con su cercanía.
-No Candy… - Decía Anthony intentando controlar sus sentimientos. Candy sintió que su cuerpo se estremecía al mismo tiempo que el de él y levantó su rostro para verlo a los ojos, lo amaba tanto.
Anthony acarició el rostro mancillado de Candy, pasando son sutileza la yema de sus dedos para evitar lastimarla con su toque, se acercó a su mejilla y la besó con suavidad, un gemido ahogado escapó de los labios de Candy, un gemido que encendió la llama del deseo que Anthony tenía apagada en su interior.
-Candy… - Gimió él su nombre, abrazándola por la cintura, sintiendo sus formas de mujer amoldarse a su cuerpo, la delgada tela del vestido que llevaba le permitía sentir con mayor facilidad la firmeza de su piel.
-Anthony… - Gimió Candy su nombre, con un sonido necesitado, con una sensualidad que ella jamás había creído tenía en su interior.
Los labios de Anthony buscaron los de Candy y por fin se liberó de tabús y se dedicó a adorarla, la besó lentamente, con ternura, con dulzura, con un beso lento y húmedo que iba incrementando con el pasar de los segundos. Candy estaba totalmente embebida en aquel beso tan maravilloso que por fin la atrapaba, era un beso tan delicioso que no podía huir de él aunque quisiera, era un beso tan necesitado, tan deseado, tan anhelado que ambos se esforzaban por alargarlo lo más posible.
El cuello de Candy fue el siguiente en ser absorbido por sus besos, sus labios se llenaban de aquella suavidad que ella tenía, sus cuerpos se amoldaban uno al otro sin la necesidad de buscar una pose, era como si estos mismos se reconocieran de antes, era como si todo lo que sucedía entre ellos fuese correcto, cada beso, cada caricia, cada mirada se sentía simplemente perfecta.
-Te amo… - Decía Anthony una vez más en su boca, haciendo suya por primera vez aquella boca que tantas veces lo había inspirado cuando había estado a solas con una mujer, aquellas formas femeninas que solo había tocado en sueños pero que hoy se le permitía fueran exploradas con destreza.
-Te amo Anthony… te amo… - Decía Candy para alegría del rubio, quien con estas palabras por fin ponía fin a su agonía, mientras sus manos vivaces se movían con pericia alrededor de sus glúteos, amasando la carne que se ubicaba en su espalda baja.
Sus miradas se encontraron, no hubo un reproche, no hubo un reclamo. Anthony la tomó entre sus brazos y continuó besándola para llevarla hasta la cama, donde la maleta esperaba ser concretada. Lo único que se escuchó fue el golpe seco de esta con el piso.
Anthony besó su cuello y se deslizó hacia sus hombros para llegar hacia su escote, el nacimiento de sus senos se mostró ante él y con la mirada dilatada y encendida pedía autorización a la rubia para explorar un poco más. Candy asintió segura de querer que él fuera el primero en su vida. Anthony sonrió agradecido por el honor otorgado y con suavidad deslizó bajo su cuerpo sus manos buscando el seguro del vestido para así deshacerse de él. Candy sintió el frío de la noche golpear su piel. Anthony se quedó sin aliento al observar tan maravilloso espectáculo para después deshacerse de su saco y su camisa.
Candy observó el pecho desnudo de su hombre, mirándolo a los ojos maravillada, con una lágrima desbalagada que había quedado en sus ojos. Cerró sus ojos y ofreció su cuerpo, Anthony se deshizo ahora del corsé y del fondo que llevaba, dejándola únicamente en su calzón. Acarició sus senos y bebió de ellos, circuló con su lengua una de sus areolas y la rubia se estremeció de gozo, maravillada con tan maravillosa sensación, era la primera vez que sentía algo como aquello, sin embargo no lo sentía incorrecto.
-Te necesito Candy… - Le dijo Anthony sin dejar de succionar sus pechos, acariciando ambos, besándolos, llenándolos de mimos mientras su erección crecía bajo su pantalón.
-Y yo a ti Anthony… te necesito… - Decía Candy repitiendo sus palabras, porque sabía que dentro de ella también existía la necesidad de tenerlo, quería que la tomara, necesitaba en ese momento más que nunca sentirse amada por él.
-¿Confías en mí? – Le preguntó Anthony deteniendo sus caricias, Candy asintió a su pregunta y un brillo muy especial se formó en sus pupilas dilatadas.
Anthony se dirigió hacia su prenda interior y con ambas manos comenzó a deslizarlo lejos de su cuerpo. Anthony se quedó estupefacto al observar abiertamente la belleza de Candy, su corazón latía acelerado y el dolor en su entrepierna fue más fuerte que otras ocasiones. Se recostó junto a ella para poder admirarla, acariciando con el dorso de su mano y con suma delicadeza sus pezones. Candy lo miraba a los ojos intentando contener la vergüenza que la invadía el ser observada desnuda por primera vez.
-Eres hermosa… - Le dijo en un susurro, besando sus labios para evitar se cubriera. Candy gimió al sentir la lengua de Anthony explorar su boca por primera vez, era un sentimiento nuevo, un sentimiento necesitado que incrementaba conforme avanzaban en sus caricias.
-Anthony… - Candy lo llamaba con sensualidad provocando que el cuerpo de Anthony se tensara por las ganas que tenía de formarse un ser con ella.
Recorrió su cuerpo con sus labios lentamente, su lengua dejaba un rastro húmedo sobre su piel hasta llegar a aquella hendidura que se formaba entre sus piernas. Ella gimió más fuerte y Anthony se atrevió a colocar sus labios en aquella abertura que comenzaba a lubricar de manera excitante. Candy podía sentir toda su humedad escapar de su cuerpo mientras Anthony la miraba gozar en cada caricia que le daba, se dedicó unos minutos a observar sus reacciones mientras la acariciaba, Candy sentía una desesperación en su cuerpo al desear que continuara por la pausa que hacía.
-Anthony… - Gimió ansiosa, removiendo su cuerpo para continuar con lo iniciado. Anthony sonrió satisfecho con la reacción de la pecosa, la había observado desear que la tomara y eso para él era el mayor logro que había conseguido. Su cuerpo estaba ansioso, deseoso de tomarla y convertirla en su mujer.
-Confía en mí Candy. – Le dijo mirándola a los ojos Candy asintió y Anthony con su mano separó sus labios para deleitarse con aquel botón que se llenaba de la sangre que recorría el cuerpo de su pecosa. Anthony jamás había experimentado de esa manera, sin embargo sabía que era una zona bastante erógena en la mujer y quería comprobarlo, quería compartir con ella aquella travesía que recién comenzaban.
El gritó de Candy se escuchó confundiéndose con la música que se escuchaba en el salón, nadie salvo Anthony había sido testigo del placer que sus labios le proporcionaban, sintió como sus uñas se enterraban en sus brazos presa de la pasión que la embriagaba en ese momento. La lengua de Anthony continúo con su exploración descubriendo en su paso una manera diferente de hacer el amor. No hubo pasado mucho tiempo cuando Candy arqueó su cuerpo y se liberó en sus labios, recibiendo Anthony toda la humedad que había sido capaz de formarse en su interior víctima de su estimulación. Anthony continúo con aquella tarea, extasiado por su exquisito sabor, llenándose de su néctar, paladeando en su interior, degustando su miel enajenado por su sabor.
Una vez que Anthony se sació de ella se levantó observando la belleza de su aún virginal cuerpo, Candy se veía aún más hermosa que antes, el deseo la hacía verse maravillosamente bella. Anthony se desvistió por completo con total sensualidad, mostrándose erguido y firme ante ella, quien con los labios separados por la sorpresa que se llevaba al descubrirlo sin ropa, se sonrojaba con timidez.
-Aún puedo detenerme Candy… - Le dijo Anthony decidido a terminar aquella locura que habían iniciado. Candy negó nerviosa ante él, no quería que se alejara de ella, quería entregarse a él, quería que la marcara, quería que amoldara su cuerpo a su tamaño, a su forma, quería ser de él, quería que apagara ese fuego que había encendido la noche misma que se reencontraron.
-No te detengas… - Suplicó Candy con seguridad, separando sus piernas con nerviosismo y timidez, para ofrecerse por completo a él. Anthony abrió los ojos sorprendido por la sensualidad que Candy irradiaba, parecía ser otra persona en esos momentos, había descubierto a la mujer que Candy escondía en su interior y eso lo hacía amarla aún más.
-Gracias por confiar en mí. – Le dijo Anthony posicionándose en su entrada, colocando su miembro erecto entre sus piernas para comenzar la conquista de esa tierra fértil que se abría ante él para que la labrara. Candy cerraba sus ojos disfrutando maravillosamente el húmedo tacto de su dureza.
Anthony besó a Candy en los labios, de una manera lenta, profunda, aumentando a cada segundo la intensidad de la caricia. Sus lenguas se encontraron y Anthony rodeó la de ella para proporcionarle el placer que él mismo sentía en su cuerpo, quería llenarla de sus emociones, quería compartir con ella aquella sensación que lo embargaba y que lo llenaba de una alegría infinita que había creído no se merecía.
Poco a poco se fue abriendo paso en su interior, la humedad de Candy le abría paso sin dificultad alguna, su miembro crecía más en su interior víctima de la pasión. Anthony la miró suplicante, necesitado, ella lo miró con temor, nerviosa, segura que unos segundos más ya no habría vuelta atrás, ella se convertiría en mujer en sus brazos y él se convertiría en su hombre. Anthony la abrazó con fuerza sujetándola de la cintura, buscando el apoyo necesario para terminar de vencer aquella barrera natural que impedía completar su acto de amor. Candy cerró los ojos y mordió sus labios esperando el desfloramiento de la pureza de su cuerpo.
Un grito en medio de la noche se escuchó de sus labios, un fuerte aruño se aferró en la espalda de él y una mirada de deseo iluminaba sus ojos, no había marcha atrás, no había cabida para arrepentimientos, ella era suya, la había marcado como su mujer, acababa de robar su inocencia y como ese ladrón que era continuaría con su asalto hasta hacerla gozar de placer.
Continuará…
Y llegó lo que muchas estaban pidiendo, espero que les haya gustado hermosas.
TeamColombia:
Hermosas, sé que ustedes eran las más desesperadas por que se dieran un beso, pero Anthony quiso siempre ser un caballero y no quería tomar algo que creía no le pertenecía, por fin la situación dio un pequeño giro y nos regaló la unión de esta hermosa pareja, espero les haya gustado. Espero también sus comentarios.
Cla1969:
Ciao meraviglia! Sono felice che ti sia piaciuto il capitolo precedente, spero che ti sia piaciuto anche questo. Penso che Terry non riuscisse mai a superare il fatto che Candy avesse sempre avuto Anthony nel suo cuore, penso che nella storia originale questo fosse un fattore determinante perché dicono che Candy continua ad avere incubi su Anthony, il che conferma che quel trauma non è mai stato completamente sopraffatto come volevano mostrarlo nel cartone animato. Bellissimo, grazie mille per avermi letto e lasciato un commento. Ti mando un grande abbraccio.
Rose1404:
Hola hermosa, como siempre un gusto saber que están bien. Muchas gracias por tu comentario, espero que este capítulo también haya sido de tu agrado, gracias por estar siempre al pendiente de cada historia y animarme con ellos. Amiga hermosa te mando un fuerte abrazo y por supuesto que espero el comentario de este también jijiji. Saludos amiga!
Valery:
Hola hermosa, cómo estás? Aún no podría decirte cuantos capítulos tiene la historia, pero creo que no tendrá más de cuarenta, no quiero aburrirlas demasiado. Te mando un fuerte abrazo.
Valentina:
Hola hermosa, muchas gracias por leer, espero que tus deseos se hayan cumplido en este capítulo, generalmente no me gusta que haya un acercamiento fuera de lugar y el que ellos se besaran no era leal para ninguno de los tres, pero espero que con el capítulo de hoy haya valido la pena tanta espera. Te mando un fuerte abrazo.
Mayely León:
Hola hermosa, cómo estás? Yo creo que el que está entre la espada y la pared es Vincent, tiene a sus dos hijos y sabe lo que podría pasar si estos dos se enfrentan por una mujer y es algo que no quiere suceda, no quisiera estar en su lugar la verdad. Te mando un fuerte abrazo amiga! Saludos!
ViriG:
Hola mi bella amiga! ¿Cómo estás? Espero que muy bien, muchas gracias por tus felicitaciones a mi hija, la pasó muy bien GAD pero la mamá es la que ya no aguanta las desveladas jijiji (con tan poquito pinole me da tos jajaja).
Anthony a pesar de la frialdad con la que actuaba en contra de Candy no puede evitar ser tierno y cariñoso con ella, mucho menos cuando la ve totalmente desvalida y sufriendo por él, porque no puede negar que ella sigue pensando en ese terrible accidente, ahora sí que ni lo que dijo Stear o Archie o incluso Annie lo pudo convencer como verlo con sus propios ojos. En esta ocasión no dejaré a Terry con Susana, aunque creo que se lo merece por tonto jijijiji (definitivamente de las excusas para dejar a Candy, esta es la que menos me convence) Terry tan rebelde y le pasó como al rey león, lo domaron jajajaja y no fue por amor, aunque en un episodio él le dice a Susana que le gusta así que... Creo que Amelia Cornwell sería buena opción para Terry, se parece mucho a Archie solo que en mujer jijijii (Ya que no les gustó que los dejara de pareja en Lineas del tiempo jajaja).
Conste que ya quedaste con actualizar ambas jajaja, si también estoy en suspenso de qué pasará jajaja. Te mando un fuerte abrazo hermosa para ti y toda tú familia, cuídate mucho!
Julie-Andley-00:
Hola hermosa. ¿Cómo estás? Espero que muy bien, estoy totalmente de acuerdo contigo, Candy y Anthony son almas gemelas y por eso mismo me duele tanto que lo hayan sacado de la historia tan repentinamente, jamás lo superé (Y creo que sigo sin superarlo). Efectivamente Terry duda del amor de Candy, sobre todo cuando él ve que Candy busca refugio en la moneda que pende de su cuello, no confía lo que siente en él y se calla todos esos sentimientos. Amiga, espero que te haya gustado este capítulo. Te mando un fuerte abrazo.
Ale:
Hola hermosa! Creo que en este capítulo terminaron las ganas que tenías de verlos confesar su amor jijiji se confesaron y más por fin! ya se habían tardado, pero comprendemos que Candy tenía una relación que no podía dejar de la noche a la mañana. Vincent está entre el amor de sus dos hijos, creo que es difícil para él a quien apoyar, lo más sano es dejar que resuelvan sus diferencias, pero a veces los padres no confiamos en que lo harán bien. Gracias por estar de nuevo en la lectura hermosa y sobre todo por dejarme un comentario. Te mando un fuerte abrazo.
Luna Andry
Hola hermosa, ¿Cómo estás? Espero que muy bien y disfrutando del ombligo de la semana. Sé que sueno como disco rayado pero ¿¡Quién no ama a Anthony!? jajaja bueno yo se que muchas jajaja pero nosotras sí jijijii. Muchas gracias por tus palabras, espero que te haya gustado este capítulo también, te mando un fuerte abrazo como siempre, cuídate mucho hermosa!
Guest:
Hola hermosa, sé que Terry y Amelia tienen una fan! eso es ganancia jajaja. Te mando un fuerte abrazo y espero que estés muy bien.
Usagi de Andromeda:
Hola hermosa! Sí llegamos ya al 18 y la historia avanza y se alarga, espero que te haya gustado mucho este capítulo. Amelia es un amor la verdad es uno de los personajes que más me ha gustado escribir de ella (me refiero a los que no están en la historia) también como me gustó escribir de Andy la tía de Candy en LEJOS DE TI, ambas personajes muy queridos para mí. Creo que tienes razón, ella podría poner en su lugar a Elisa sin dudarlo, porque no se queda callada y porque no es tan buena como Candy. Creo que a todas nos da ñáñaras imaginar el momento en el que se enfrentarán ambos hermanos. Tienes razón, todavía hay varios secretos que no se descubren. Muchas gracias por tus felicitaciones para mi hija, te mando un fuerte abrazo hermosa.
Silandrew:
Hola bella hermosa! muchísimas gracias por tus lindos deseos, yo también deseo que se te multipliquen cada uno de ellos, estoy muy bien gracias a Dios hermosa, espero que tú igual. La página al parecer tiene falla de nuevo ya que no está avisando de las actualizaciones, no me llegó tu comentario anterior pero este sí está sin problema registrado. Creo que a Archie no le agradará descubrir que su hermanita es amiga de Terry, el pobre está tan presionado por lo que sucede que Susana que no piensa en las consecuencias de sus actos (raro en él no?). Anthony por su lado también está entre la espada y la pared, quiere acercarse a Candy pero se acuerda que no debe hacerlo y esto es un estira y afloja que los está haciendo sufrir horrores a todos, esperemos que pronto pase el drama? Hermosa, creo que sería bueno una pintura de ajo para evitar continuar comiéndose las uñas jijiji. Te mando un fuerte abrazo hermosa, muchas gracias por comentar.
Muchas gracias a todas y cada una de las lectoras que están pendiente de cada actualización, gracias por estar aquí y dejarme entrar un momentito en sus vidas. Les mando un fuerte abrazo a cada una de ustedes, ojalá me dejen un breve comentario para saber qué les pareció el capítulo.
GeoMtzR
17/04/2024.
