Los diarios de Sonya Karp eran interesantes.
No llevaban hechos cronometrados, sino más bien; eran hechos puntuales que iba viendo... y viviendo.
.
Pero un hecho trajo un sabor muy amargo a la boca de Rose.
Porque era sobre ella.
Apenas lo recordaba. Y ahora llegaba con toda la fuerza del tsunami emocional que eso implicaba.
"Noviembre.
¡Tiene 10 años!, no sé cómo la Directora Marchand es capaz de decir tales cosas, y frente a una niña tan pequeña.
Dhampir o no, Rose Hathaway es una niñita.
Estuviera o no jugando a las casitas con su compañeritos.
Lo que sí no perdono de la situación, era que la manosearon.
Pero ella, inocente; ni siquiera dijo pío al respecto.
Se notaba que estaba acostumbrada.
Que no le molestaba... tanto.
Pero no volvió a jugar mucho más con ellos.
Y yo empujé a Vasilissa a ser más cercana a ella.
Su aura... mientras los demás iban fijando etéricamente sus elementos, Vasilissa era un lío de colores, que fluctuaban en todo el arcoiris; pero ondeando más en un amarillo o naranjo.
Que claramente, no cuadraban con los más conocidos.
Pero Rose es firmemente tierra, y apenas tiene trazas del agua que vi en su madre.
Y un elemento tierra ayuda a fijar muy bien a los elementos a su alrededor.
Por eso pedí a MIkhail como a mi guardián asignado, para cuándo tuviera que salir.
Su tierra... es mi cable a tierra".
"Mikhail Y Sonya Karp", se dijo Rose, tomando notas.
No quiso pasar por alto lo que leyó sobre sí misma.
El origen de su (mala) fama de bloodW, aún a los 10 años.
Y, sacando fuerzas de flaqueza; continuó.
"Ya es el colmo.
Está bien, los muchachos son los muchachos; dicen los más viejos entre los moroi.
¡Pero Rose tiene 12 años!, y un hombre más viejo que su madre le da un beso en la boca.
Yo lo ví.
Y la ví corriendo al baño, asqueada.
La oí vomitar su vida entera.
Y le dije a Vasilissa en dónde estaba.
No es tiempo de jugar a las escondidas o a la guardiana y su moroi debilucha; cómo les decían al verlas.
Y con razón, Vasilissa estaba hecha una furia. Y llena de indignación y de pena.
Y lo único que consiguió era que el viejo no la manoseara, pero no el sacarse el mal rato".
Corrían lágrimas por los ojos de Rose, y los cerró para no sentirse traicionadas por ellas.
Pero en vez de calma, sólo le vino un recuerdo; más amargo aún.
Flashback
Estaban en Chicago.
Lissa quería ir a clases serias, y escogió introducción a las Leyes Modernas.
Todo iba bien, o eso creían.
Pero un día, el profesor retuvo a Rose; y Lissa debió esperar afuera.
Y el viejo... le dijo, claramente; que ella le gustaba.
Que su sentido por la justicia la haría una buena abogada, y que la podía ayudar; cómo lo hizo con sus dos ex-esposas.
Que si necesitaba algo, dinero, o compañia, o conversación o amor físico; no dudara en hablar con él.
.
Rose salió paralizada de la oficina.
Aterrorizada de ese abuso verbal.
Ella, acostumbrada a vivirlo en la academia -y que creía estar libre de él en el mundo exterior-, lo volvía a vivir.
.
Lissa se aterró.
Y fue ella la que -esta vez-, la convenció de irse.
Y escogió a Oregon.
Y Rose, aún choqueada por lo ocurrido; no notó que Oregon y Montana eran... estados vecinos.
Y que estaban a las puertas de la academia de vampiros otra vez.
Presente
Se decidió a dejar todo oculto y a volver a la seguridad de su cama.
Al menos, los monstruos que acosarían sus pesadillas estarían fuera de las puertas.
Si la pillaban, bien.
Si la castigaban, también bien.
Cualquier cosa, para exorcizar esos recuerdos de su alma.
.
Pero, en lugar de eso; se topó a bocajarro con la Capitana Petrova, que iba a buscar a Dimitri; porque no llevaba el intercomunicador.
"No. No estoy durmiendo como debería. Este lugar me trae muy malos recuerdos. Y no quiero seguir aquí", le dijo, antes de que la retara o castigara. "¿Recuerdas que me acusaron de bloodW a los 10 años? ¿Y a los 12 años, un moroi muy viejo lo creyó y casi me abusó?".
"Rose...".
"Fue Liza la que nos hizo ir a Oregon. Es a ella a quien deben agradecer que nos encontraran. ¿sí?. Devuélvanle todos sus privilegios, por favor".
"Pero tú la mantuviste viva. ¡Y fuiste a un reality de cocina, Rose!. Es que acá no vemos televisión, o añoraríamos tanto la vida civil; que no quedarían guardianes suficientes. Y sí recuerdo que Sonya abogaba porque tuvieras terapia. Pero decían que lo olvidarias".
"Un viejo en la universidad de Chicago... me ofreció de todo. Y Liza fue la que me sugirió ir al casting, para sacarme eso de la cabeza. Y quedé y nos fuimos".
"¿Por eso te fuiste al mar, Rose?".
"Me llamaba. ¿Qué iba a hacer yo?".
"Huir, virarte, escapar... Los elementos no perdonan a los dhampir, Rose. Cuándo hay alguna catástrofe, los guardianes son movidos en la dirección contraria... Hubo un horrible terremoto hace años en Chile... Allá, hay una isla privada; propiedad de la corte. No, no preguntes. Hubo que enviar a buscar a todos los guardianes de tierra y agua, y enviar a los de aire y fuego disponibles. El lugar quedó hecho una ruina...Habría sido peor, si no fuera que los guardianes de tierra encerraron a sus colegas de agua, a quiénes el tsunami los llamaba al hogar. Y ellos apenas resistieron el embate, pero los de Agua se tiraron sobre ellos, para calmarlos".
"Iba a ser la academia o una idea así, ¿cierto?".
"Originalmente, Pangea iba a ser una academia. Pero era una idea estúpida... los moroi que llegaron, fueron exterminados por los pueblos originarios. Estaban felices de tener a quien ofrendar a sus mares o volcanes. Siglos después, compraron la isla; desoyendo que Chile es país de terremotos, que han habido inundaciones, tsunamis y volcanes. Así que se volvió centro vacacional. Cómo si los moroi quisieran ir tan lejos".
"¿Y qué... hay allá?".
"¿Ahora?, el área psiquiátrica permanente de Tarasov. Los moroi lobotomizados mágica y químicamente están allá. A los que quemó el Sandozky y eso. En la Tarasov normal no había más espacio".
"Qué tétrico. Me gustaría enviar a algunos cuántos, ¿habrá cupo?".
"No creo que haya cupo para toda tu lista negra, pero buen intento. A todo esto, ¿has visto a Dimitri?".
"¿Liza?".
"No. No es su turno".
"¿Masturbándose en el baño, con los otros guardianes fuera de turno?".
"Rose...".
¿Salió a comprar condones, y vuelve?".
"Anda a dormir o deberé castigarte. Ya estás suficientemente castigada, y casi ni tienes derecho a ir al baño o a dormir... ¿qué quieres que te quitemos, ahora?. Además, se viene el primer baile. Ridículo, pero lo quieren para el equinoccio. Y habrá que coordinar turnos para las compras de las estudiantes".
"¿Y de quién fue la estúpida idea de poner un baile tan cerca del inicio del ciclo?".
"Porque asistirá la reina. Viene dos días antes, y se quedará al baile".
"Ok. Entonces, ¿de cuántos días es mi castigo?, podría ayudar a cocinar. Si, eso. Puedo pelar las papas, preparar el merengue; o un creme brulee que la dejará volteada como a un postre. Además, no tengo dinero ni ganas de usar dinero en algo frufrú".
"De seguro tienes algo... estuviste en un reality, Rose. Seguramente recibiste premios y esas cosas, ¿verdad?. ¿Gift cards de ropa, también?".
"¿Anduviste chismeando , Berti?".
"Eres una celebridad, Rose. Además, Janine exigió expresamente indexar todo lo que recibiste; no fuera que ingresaras contrabando".
"Lo fui vendiendo", adornó su versión, "había que pagar la renta y los gastos. Además, ¿de qué me serviría esa ropa frufrú?".
"Te serviría, porque te invitaron a programas de TV, ¿cierto? ¡Y ahí estabas todo el tiempo!".
"Y supongo que mi madre tampoco ve televisión, o los moroi?".
"Nuevamente, instalar antenas, implica dejar entrar a técnicos humanos a hacer instalaciones. El internet de la corte es satelital. Y no hay ATM. Básicamente, se mueve con efectivo; porque los bancos no están cerca".
"Es que eso se llama gueto, aquí y en la quebrada del ají... Una pregunta, en dónde está la isla... ¿Habían strigoi?".
"Strigoi hay en dónde han habido morois, Rose. Y, aunque las estaciones son marcadas; a los moroi no les hace gracia lo subversivos que son. Yo creo que hasta los strigoi le temen a las mafias de algunos países de sudamérica. ¿Por?".
"Había un programa de intercambio entre programas de cocina. Y estoy seriamente pensando en postular a algunos de ese país?".
"Y, ¿hablas el idioma, acaso?".
"Habrá que aprenderlo"; se encogió de hombros. "Sin strigoi y en otro reality. Cool. Entonces, ¿mi castigo?".
"Llegaste incorregible, Rose".
"Pero así me quieres", la abrazó.
Y en ese momento, asomaba Dimitri.
"¿Dimitri?", levantó una ceja Alberta.
"La directora Kirova", respondió, simplemente.
"Condonessss", susurró Rose.
"El príncipe Dashkov y ella estaban finiquitando los temas del baile", dijo, mascullando. "Yo, como el guardián de la princesa Dragomir, debía ocuparme de la logística de seguridad de ella... Cómo fue en un baile, que desapareció...", y miró a Rose, que le sonrió.
"No volverá a ocurrir, Dimitri. A menos que el mismo Máster Lazar nos lleve -nuevamente-, hasta Missoula, ocultas en el maletero de su vehículo".
"¡Rose!", se escandalizó Alberta, abriendo los ojos al comprender la sencilla logística de lo que llamaron el caso del año.
"Y prometo buscar otra forma. Quizás... ¿una limo?", y guiñó el ojo a Dimitri, haciéndole recordar el caos en torno a su recuperación.
Sip, cuándo la policía los arrestó y todo.
"Estarás ayudándome a archivar cosas toda la noche", dijo Alberta, "en dónde mis ojos te vean".
"Perfecto. ¿Cuándo comienzo?", dijo, con una idea aflorando en su mente.
Los hechos de abuso están basados en experiencias reales. Lamentablemente.
La isla privada en Chile se menciona en Kisses from Hell, una publicación de en otro libro.
Y los terremotos y tsunamis y erupciones son completamente reales.
Y en tiempos de la invasión y colonia española, los Mapuches dieron una pelea cruenta; que llamaron la guerra de Arauco.
Y créanme, aún lo hacen.
