Después de algunas horas de sueño reparador, Stiles de despertó de golpe, estaba bastante oscuro afuera y podía notarlo debido a la ventana en la habitación, con rapidez acaricio la piel de su cuello esperando que haya sido un sueño extraño, sin embargo, la cicatriz estaba ahí, resaltando entre su piel, ¿qué mierda estaba pasando?

Se apresuró a ir en busca del veterinario quién afortunadamente estaba conversando con un Scott más recuperado, observó a ambos hombres y con rapidez buscó por el rubio sin éxito alguno.

—Ya despertaste — dijo Deaton con alegría — ¿cómo te sientes?

—Mejor — respondió Stiles un tanto decepcionado — no estoy mareado.

—Es por la medicina, ayuda al cuerpo a generar sangre más rápido.

—¿Qué te pasó? — preguntó Scott con una leve sonrisa.

—Me mordieron — respondió Stiles omitiendo la parte del nombre — eso pasó.

—¿No fui yo verdad? — preguntó Scott con un poco de miedo.

—No, afortunadamente no fuiste tu — se apresuró a decir Stiles — no tendrás otro beta para tu colección.

—¿Entonces quién fue? — el muchacho se sentó en la mesa.

—¿Cómo te encuentras tu? — desvió el tema de conversación, no deseaba hablar de eso con Scott.

—Más o menos — dijo el muchacho — mis heridas ya casi desaparecen, sigo sin poder creer que Liam me haya atacado.

—No fue su culpa — respondió Stiles con rapidez — sabes que no puede controlarse.

—Se supone debías encargarte de ello — Scott estaba molesto — como cada luna llena.

—No llegué a tiempo — dijo Stiles en voz baja — lo lamento.

—Quería matarme — Scott apretó los labios — quizás intentaba tomar el poder.

—Eso no es cierto — se apresuró a responder Stiles — Liam no es así.

—Creo que está molesto conmigo… Por lo de esa chica Hayden — Scott carraspeó — quería que yo la mordiera para salvar su vida, pero me negué a hacerlo, creo que aprovechó la superluna para intentar hacerse con el poder.

—Perdió el control — dijo Stiles ligeramente molesto — Liam no intentó matarte, sus emociones lo dominaron y con la influencia de la luna se perdió.

—No lo quiero cerca de mi — respondió Scott en voz baja.

—Liam no es peligroso — replicó Stiles ofendido.

—Intentó matarme, eso no lo puedes negar — acusó Scott — no lo quiero cerca de mí.

—Perdió el control — volvió a decir Stiles — he estado con él en cada luna llena desde que lo mordiste, no es un asesino.

—Pues anoche me demostró lo contrario — dijo Scott molesto — se cuidará solo de ahora en adelante.

—No estás pensando con claridad Scott, Liam no lo hizo de forma intencional.

—Llámalo como quieras, pero no quiero que se me acerque, tu también deberías mantenerte lejos de él.

—Quizá eso sea un problema — respondió Deaton de forma instantánea — Hey, olvide que tenía que cambiar la arena de los gatos, vuelvo en un momento.

—¿A qué se refiere? — preguntó Scott confundido.

—Nada, probablemente está loco o algo así — se apresuró a responder Stiles.

—¿Qué tienes en el cuello?

Stiles se apresuró a cubrir la zona de su piel con su mano derecha, le dio una sonrisa incomoda a Scott y fingió que algo le había picado en la zona de su cuello.

—¿Stiles?

—No es nada, una reacción alérgica — dijo el muchacho con nerviosismo — ¿listo para volver a casa?

—Eso creo — a pesar de los intentos por ver algo del cuello de Stiles, se rindió al ver que su amigo no parecía interesando en quitar la mano — ¿mi mamá sabe algo de esto?

—Probablemente no, pero es mejor así, no queremos asustarla.

Stiles se apresuró a buscar algo con que cubrir su cuello, encontró entre las cosas del veterinario una bufanda de color negro y no dudo en colocársela, serviría para despistar a Scott; al abrir el Jeep se percató de la sangre seca en la cubierta de los asientos, tanto del lado de los pasajeros como del piloto, Scott parecía un tanto confundido, pero Stiles se apresuró a limpiar el interior con algo de cloro y un trapo viejo.

—¿Vamos a casa? — se apresuró a decir Stiles con una sonrisa incómoda.

No se hablaron en todo el trayecto, la ropa de Scott estaba hecha un asco y la de Stiles no estaba mejor, confiaban en que podrían inventar una mentira lo suficiente creíble para evitar un sermón con respecto al tema de ser héroes. Llegaron primero a la casa de Scott, las luces estaban encendidas indicando que su madre estaba ahí.

—Suerte — dijo Stiles con suavidad.

—Mejórate, de lo que sea que te haya picado — dijo Scott con duda — te veo mañana en la escuela.

Tan pronto su amigo estuvo en el interior de la casa se apresuró a alejarse de la propiedad, se quitó la incómoda bufanda, afortunadamente estaba solo en el interior del vehículo y esperaba que su padre aun no estuviese en casa, no sabía cuánto tiempo podría ocultarle la marca en el cuello.

Se sintió aliviado al ver que su casa estaba en total oscuridad lo cual indicaba que su padre no estaba en casa, se apresuró a entrar a la casa con la intención de ducharse e intentar remover la cicatriz con una piedra pómez sin éxito alguno, ahora tenía una cicatriz más visible por la piel irritada, se le ocurrió la brillante idea de ocultarlo con maquillaje, si a las chicas les funcionaba con los granos, posiblemente funcionaría con él, no tardó en darse cuenta que en su casa no tenían maquillaje.

—Ahora que voy a hacer — respondió para si mismo observando su reflejo en el espejo.

Tenía demasiado rondando por su cabeza, el miedo y la preocupación eran los principales síntomas que experimentaba, sin embargo, no podía dejar de pensar en la conversación que tuvo con el druida, ¿era alguna clase de chiste rancio?, es decir, sabía que existía un poco de magia y eso era asombroso, pero aquello parecía de locos, no tenía sentido para Stiles, Liam y él eran amigos, pero eso no significaba nada, al menos para justificar lo que dijo Deaton.

—Fue por la superluna — respondió Stiles en voz baja — estuviste ahí, intentó matarte por la falta de control — se repitió frente al espejo — todo es un jodido accidente, seguramente hay alguna forma de revertirlo.

Afortunadamente entre su ropa encontró un viejo suéter de cuello de tortuga, apestaba a ropa guardada y no estaba haciendo precisamente frio, pero era lo de menos, necesitaba esconder la marca hasta que se le ocurriese algo efectivo o en su defecto revertir la situación.

—Hey, hace años que no te veo usar eso — dijo el Sheriff un tanto alegre al ver a Stiles — aunque es un mal momento ¿no crees?

—Yo tengo algo de frío — respondió Stiles fingiendo escalofríos — llegaste más tarde de lo normal.

—Hubo un incidente en la biblioteca de la preparatoria, el lugar está hecho un desastre — el hombre se dejó caer en el sofá — ¿sabes algo de eso?

—No, el jeep se descompuso de camino a casa — mintió — ¿qué sucedió?

—Parece que mataron a alguien — dijo el hombre — pero se llevaron el cuerpo, no hay nada.

—Eso es bastante raro — aunque no era como lo contaba su padre.

—Lo único que encontramos fue un pelo rubio — se acomodó mejor en el sofá — lo analizaron, pero no arrojó nada prometedor, dicen que es de un animal.

—Un ratón rubio — dijo Stiles intentando sonar gracioso.

Después de cenar se apresuró a encerrarse en su habitación, se retiró el suéter que le estaba acalorando además de provocarle comezón en el cuello, encendió su laptop y se apresuró a buscar información acerca de lo que le dijo el druida, primero revisó su copia del bestiario donde desafortunadamente no decía nada, tuvo que recurrir a los foros y páginas de dudosa fuente.

Después de una hora de búsqueda entendió que ya había tenido suficiente, nada le daba información importante, se reuniría con el druida tan pronto fuera posible para ver si había alguna especie de ritual mágico o una pócima que deshiciese esa marca.

Se sentó en el borde de la ventana contemplando la oscuridad de la calle, no había ningún ruido y eso le tranquilizaba, seguía pensando que era una broma de mal gusto y que todo ese rollo de que Liam y él se habían unido de forma romántica por toda la eternidad era un sueño, sonaba tonto, comenzando por el hecho de que no sentía nada por él y viceversa, sin olvidar mencionar que Liam estaba en una especie de romance con aquella chica Hayden, al menos antes de que muriera, no tenía sentido si es que realmente era verdad.

Cerró los ojos y no pudo evitar no recordar la primera vez que lo ayudó con la luna llena, Scott no se caracterizaba por ser el mejor maestro del mundo, cuando mordió a Liam y trató de explicarle que sería un hombre lobo, terminó diciendo incoherencias de algo de un lazo de hermandad y algo de un regalo, justo como Derek intentó decirle a Scott, afortunadamente Stiles estaba ahí para corregir el discurso de Scott.

Y como Scott tenía mejores cosas que hacer esa noche (salir al cine con Allison), así que no tuvo de otra que hacerse cargo de vigilar a Liam, lo había hecho en el pasado con Scott, no era muy diferente, se aseguró de encadenar bien al muchacho y dejarlo en un cuarto oscuro lejos de la luz lunar (aunque no hacia ninguna diferencia).

Esa noche no pudo dormir, Liam se la pasó gruñendo y golpeando la puerta del closet donde lo encerró, en algunos momentos llegó a creer que rompería las cadenas, de vez en cuando tenía momentos de lucidez que le permitían a Stiles conocer cómo se sentía el muchacho, lo escuchaba llorar ante el miedo de su nueva condición, a diferencia de Scott (quién aceptó que fue lo mejor que le pasó al volverse popular), Liam lo veía como una carga para él, se consideraba una especie de monstruo asesino.

"—¿Cómo lo llevas? — preguntó Stiles con suavidad sentándose cerca de la puerta — te quedaste callado así que debes estar tranquilo.

—¿Por qué me pasa esto? — preguntó Liam entre sollozos.

—Es porque eres nuevo en todo esto, es cuestión de práctica y fuerza de voluntad — le dijo Stiles para reconfortarlo — Scott no fue mejor que tú en su primera vez, se me escapó.

—Yo no pedí esto — dijo el rubio con tristeza.

—Lo sé, admito que no fue la decisión más inteligente de Scott — los planes de Scott apestaban — pero te salvó la vida.

—Arruinó mi vida — dijo el rubio con molestia.

—Posiblemente cambiarás de opinión en el futuro, mientras tanto intenta dormir un poco, eso te ayudará a mantenerte tranquilo".

Esa noche fue relativamente más sencilla que su primera vez con Scott, después de un buen rato consideró que Liam estaba lo bastante calmado así que abrió la puerta del armario encontrándose con un Liam profundamente dormido, afortunadamente su padre no estaba en casa, decidió dejarlo dormir en su cama, aunque totalmente encadenado para evitar sorpresas, sin embargo, el muchacho no volvió a despertar en lo que restó de la noche.

Se despertó con la alarma del teléfono inundando la habitación, se le hacía tarde para asistir a clases, a veces le sorprendía la capacidad que tenía para asistir con regularidad a la escuela aun cuando experimentaron sucesos traumatizantes la noche anterior, quizá así era la vida del adolescente-héroe promedio.

Afortunadamente su padre no estaba en casa y eso le permitió salir con el mismo suéter de cuello de tortuga de la noche anterior, no se consideraba lo suficiente cool para fingir demencia con respecto a la marca y tampoco le creerían que es alguna especie de tatuaje hecho con tinta blanca, pero ya encontraría la forma de despistar a los curiosos.

Al llegar al instituto se sorprendió de ver la biblioteca rodeada de cinta amarilla que usualmente usaban para las escenas del crimen, una extraña sensación recorrió su cuerpo al recordar la fuerte imagen de Liam casi asesinando a Scott.

—¿No hace demasiado calor para usar suéter? — preguntó Allison al ver el rostro aperlado por las gotas de sudor de Stiles — quítatelo.

—Estoy bien, no tengo calor — respondió Stiles fingiendo comodidad.

—Si tu lo dices — la chica se limitó a soltar una pequeña risa — ¿qué pasará con el problema de las quimeras?

—Estamos trabajando en ello, parece que la última era esa chica Hayden.

—¿Qué hay de Theo?

—Es muy cauteloso para planear sus movimientos, por el momento no hay algo que podamos hacer.

—Es una pena que no haya sobrevivido ninguno de ellos — dijo Allison un poco triste — a pesar de todo seguían siendo humanos.

—No podíamos ayudarlos, lo que sea que les hicieron, supera nuestras capacidades.

—¿Viste el desastre que hay en la biblioteca?

—Sí, desafortunadamente sé que ocurrió ahí.

Scott apareció después de unos momentos, tenía mejor aspecto que la última vez, se apresuró a darle un beso tierno a la chica, a veces le llegaba a resultar humillante lo mucho que su amigo quería a Allison, sin embargo, Scott no tardó en mostrarse alerta ante una presencia en particular.

Liam se acercó a los muchachos, realmente estaba dudando de hacerlo, llevaba en una mano una bolsa con caramelos y en la otra tenía una tarjeta colorida con las palabras "lo siento mucho", el rubio comenzaba a creer que había sido una mala idea acercarse en cuanto observó los ojos rojos de Scott.

—Quería pedirte perdón, por lo que ocurrió — dijo el rubio con duda — no fue mi intención hacerte daño.

—Sabes muy bien porque lo hiciste — respondió Scott enojado — querías quedarte con el poder para morder a esa chica y salvar su vida, por eso ibas a matarme.

—Eso no es cierto, admito que estaba molesto contigo, pero nunca pasó por mi mente asesinarte para convertirme en alfa — por alguna razón Liam no podía dejar de observar a Stiles — tu me crees ¿verdad? — refiriéndose al castaño.

—Vamos Scott, sabes que Liam no es así, todos tuvimos una noche complicada, se está disculpando, además te ves mejor — se apresuró a justificar Stiles — tampoco es para tanto.

—Si no hubieses llegado a tiempo, me habría matado — observó a Liam con molestia — aléjate de nosotros.

—Scott, vamos, la superluna me hizo perder el control, sabes que no soy muy bueno en esto.

—Mantente alejado de mi — volvió a repetir Scott — o de cualquiera que esté relacionado con mi manada.

—Estás exagerando — respondió Stiles con molestia — Liam ya te pidió perdón.

—¿De qué lado estás? — contraatacó Scott — se supone que eres mi mejor amigo.

—Estás siendo muy duro con él, tu también cometiste errores en el pasado, intentaste matarme en los vestidores y eso que no era luna llena, no por eso te prohibí acercarte a mí.

—Eso fue diferente, Peter me estaba controlando — se defendió Scott — pero pude luchar contra el instinto.

—No compares, Liam estaba descontrolado en una superluna, de por si la luna llena es difícil para él, esto lo superó.

—Mi decisión está tomada — respondió Scott alejándose con Allison — mantente alejado Liam.

El rubio apretó los puños ante el enojo, Scott se estaba comportando como un idiota, estaba arrepentido de lo que sucedió y el alfa no podía ver más allá de la pelea durante la superluna, sus palmas comenzaron a sangrar ante sus garras hundiéndose en la piel, se sentía al borde del abismo, no le pasaba con mucha frecuencia pero también podía perder el control por momentos durante el día, sin embargo duraba tan poco como para preocuparse por ello, una repentina ola de calidez recorrió su cuerpo al sentir aquella mano sobre su hombro, volteó con lentitud observando a un Stiles bastante preocupado por las gotas de sangre fluyendo de sus manos, repentinamente sus garras habían desaparecido y el enojo se había marchado.

—¿Todo bien? — preguntó Stiles con suavidad.

En ese momento Liam se percató de algo muy inusual, el aroma de Stiles era diferente al que recordaba, el muchacho generalmente olía a un poco de metal y desodorante para hombre, pero este aroma era diferente, era una fragancia sutil, algo de lavanda, naranjas y un extraño aroma a madera recién cortada.

Se observaron el silencio sintiéndose extraños, el mundo parecía disolverse a su alrededor, sin embargo, se vieron interrumpidos ante el estridente sonido del timbre, sin dar explicaciones cada uno siguió su rumbo a clases.

A pesar del calor que estaba haciendo, Stiles se negaba a quitarse el suéter y eso no pasó desapercibido para Allison, en cuanto terminó la clase la muchacha se apresuró a acorralarlo en el salón vacío más cercano, sabía que algo le sucedía a Stiles, por momentos pudo observar una coloración rojiza de un lado de su cuello.

—Ya basta de tanto misterio, ¿qué tienes en el cuello? — le cuestionó Allison intentando tomarlo de la tela — y no digas que tienes frio o algo así porque ese suéter está bastante sudado.

—Estoy bien Allison, no es nada, solo una reacción alérgica.

—Tu no tienes alergias — se apresuró a responder — ¿qué escondes?

—No es nada — respondió Stiles un tanto molesto por la insistencia de la chica — ¿puedes dejarme ir?

Sin pensarlo dos veces la chica rompió el cuello del suéter revelando la cicatriz roja, la irritación permitía visualizar con mayor precisión el diseño en su piel, Stiles intentó cubrir su cuello, pero Allison se lo impidió.

—¿Qué hay de eso? — preguntó al ver la cicatriz — ¿cómo te hiciste eso?

—No es nada — se apresuró a responder Stiles — una reacción alérgica.

—Ninguna reacción alérgica se ve de esa forma — se burló la chica — ¿por eso el suéter?, ¿no era más fácil cubrirlo con maquillaje?

—Eso pensé, pero en casa no tengo nada de eso — la chica apretó los labios un poco incomoda — ¿quieres que te ayude con eso?

—Seguro — dijo Stiles con rapidez — ¿puedes hacer qué no se vea?

—Lo suficiente para que pases desapercibido — respondió Allison sacando su maquillaje — pero si hago esto, vas a tener que explicármelo.

—¿No puedes simplemente ignorarlo? — pero la chica le dio una sonrisa burlona — está bien te contaré todo, solo promete que no dirás nada.

La chica hizo lo que pudo para cubrir aquella cicatriz, tomó algunos trozos de cinta para heridas y las colocó sobre la piel de Stiles y posteriormente las coloreo con distintos productos, era más o menos visible, a simple vista parecía un parche de piel ligeramente amarillento (más del tipo de un moretón en proceso de sanación), Stiles hacía su mejor esfuerzo para explicarle la situación a la chica quién parecía bastante sorprendida por la revelación.

—Es lo mejor que puedo hacer — respondió Allison observando su trabajo — probablemente le habría quedado mejor a Lydia, pero con esto bastará.

—Entonces, retomando la conversación, ¿tu y él están juntos o algo así? — preguntó Allison algo confundida.

—No, te lo repito, Liam perdió el control durante la superluna, llevaba a Scott con Deaton, Liam no pudo mantenerse lucido por mucho tiempo y me atacó, justo aquí — señaló a su cuello — después todo lo ocurrido lo último que recuerdo es un inmenso ardor en esta parte y me desmayé, cuando desperté tenía esto conmigo.

—Es bastante bonito — respondió la chica acariciando su trabajo — ¿entonces van a ser pareja?

—No, debe haber alguna forma de revertir esto, suena muy tonto eso de que Liam y yo ahora estaremos unidos para toda la eternidad.

—¿Qué va a pasar con Scott?, está realmente molesto con Liam por lo que sucedió — la chica dudo en continuar — no sé que le hará si se entera que te atacó a ti también.

—Es por eso que Scott no puede enterarse de nada — se apresuró a responder — no puedes decirle nada a nadie, seguramente Deaton ya debe estar buscando alguna información para ayudarme con esto.

—¿Vas a contárselo a Liam? — Stiles tosió un poco ante la saliva ahogándolo — ¿Stiles?

—No lo sé — la chica lo observó algo confundida — creerá que estoy loco o algo así.

—Con semejante marca en el cuello, a mi me suena creíble — la chica se burló un poco — hasta que encuentres una manera de revertirlo, te será difícil mantenerlo oculto.

—Algo se me ocurrirá — tomó sus cosas — muchas gracias por la ayuda.

Se apresuró a salir del salón con dirección a su casillero, buscó entre sus cosas la camiseta de respaldo que siempre dejaba por si algo ocurría, se apresuró a cambiarse, al menos ya no tendría que usar ese incomodo cuello de tortuga que Allison rompió.

Se observó en el espejo del baño, la chica había hecho un trabajo decente, ahora se veía como una especie de golpe y no como un símbolo celta, acarició la piel con lentitud provocándole un jadeo repentino, algo había sucedido, su cuerpo experimentó una descarga de sensaciones difíciles de describir, pero de algo estaba seguro, era agradable, se apresuró a salir del baño topándose con Liam en el exterior, el muchacho tenía los ojos amarillos.

—Hey, oculta eso, espero que nadie te haya visto — se apresuró a responder Stiles jalándolo al interior del baño.

—Pude sentirte —Liam trató de calmarse — por eso vine.

—De acuerdo, eso sonó muy extraño — respondió Stiles con una risa nerviosa — no pierdas el control aquí.

—No lo haré — el rubio lo observó — ayer… Escuché tu conversación con el veterinario.

—Nos escuchaste — Stiles parecía incomodo ante la situación — ¿qué tanto escuchaste?

—Todo, no sabía que te ataque, no recuerdo mucho, lo siento.

—Gajes del oficio — dijo Stiles intentando aligerar el momento — no pasa nada, se que no fue intencional.

—¿Tu crees que sea cierto?, lo de la marca — habló en voz baja.

De manera instintiva Liam acarició la piel de Stiles, justo en la zona cubierta por el maquillaje, repentinamente un escalofrío recorrió su cuerpo, así como una sensación eléctrica, por alguna extraña razón ambos estaban soltado pequeños jadeos.

—¿Qué fue eso? — preguntó Liam respirando con dificultad.

—No lo sé, pero no lo hagamos de nuevo — se quejó Stiles, a pesar de su expresión incomoda, le había gustado aquella sensación — iré a ver a Deaton esta tarde, quizás haya una forma de deshacerme de esto.

—Voy contigo — respondió Liam con rapidez.

—No creo que sea necesario — pero Liam estaba decidido — lo resolveré.

Sin darle tiempo a responder, Stiles se apresuró a salir del baño con el corazón acelerado, no entendía la razón, pero de algo estaba seguro, tener a Liam cerca le estaba provocando sensaciones muy extrañas en su interior, debía apresurarse a buscar la ayuda del veterinario.