Stiles tenía miedo de dejar solo a Liam, sin embargo, no fue sorpresa para él que el rubio le pidiese que le hiciera compañía esa noche, había ocurrido en el pasado que Liam se aparecía por su casa en medio de la madrugada, siempre buscando alguien con quien hablar, a pesar de que el rubio tenía sus amigos, sentía que Stiles era la única persona que realmente podría escucharlo sin juzgarle.
Stiles observó al muchacho dormido en el asiento del copiloto, después del funeral decidió llevarlo a dar un breve paseo por el bosque de Beacon, donde el rubio dejó salir toda su frustración, Stiles sentía que eso había sido lo correcto, el muchacho destruyó y golpeo árboles y rocas hasta que cayó rendido, quizás por cansancio o como un desmayo ante la gran cantidad de emociones dentro de su pecho.
Stiles sonrío al observar como la luna iluminó el suave rostro de Liam, el muchacho estaba profundamente dormido, con los labios ligeramente entreabiertos y un rostro relajado, en ese momento Stiles pudo apreciar lo increíblemente bello que Liam es.
Nunca había pensado en Liam de forma romántica, quizás porque se sentía más como una especie de maestro para él, pero con el paso del tiempo se dio cuenta que Liam necesitaba mucho apoyo y ya que Scott no resultaba de mucha utilidad, fue él quien se decidió a estar ahí para el rubio.
Pero en ese momento no podía dejar de observar el delicado rostro del muchacho, el semáforo seguía en rojo, pero su corazón parecía latir de forma acelerada, se sentía de una forma muy extraña observando la delicadeza de las facciones de Liam, la dulzura que desprendía al dormir, quizás era producto del lazo que los unía, pero en ese instante deseaba dar un beso gentil a esos finos labios.
Sacudió la cabeza y continuó con su camino ante el semáforo en verde, su padre ya estaba en casa y debía asegurarse de que el hombre no fuese a cenar comida chatarra, después de algunos minutos conduciendo, en la distancia podía divisar la casa iluminada de forma leve por las luces interiores y algunas lámparas de calle, el rubio iba a quedarse en su casa esa noche, su madre conocía lo suficiente a Stiles y el padrastro del muchacho estaba doblando turno en el hospital.
Estacionó el jeep frente a la casa, observó en silencio el paisaje nocturno, realmente no quería despertar a Liam, con lentitud acercó sus dedos al delicado rostro del muchacho y acarició con lentitud sus mejillas, su piel era realmente suave, el muchacho se removió un poco ante el tacto, en voz baja Stiles pronunció el nombre del rubio, moviendo su cuerpo con delicadeza.
—Es hora de despertar — susurró Stiles con delicadeza.
Fue como una especie de hipnosis cuando vio el hermoso tono azul de los ojos de Liam, tan delicados y coloridos que se sintió profundamente en paz, el rubio observó a un Stiles profundamente perdido en él, no se sentía incomodo de tenerlo tan cerca suyo, pero por alguna razón su pulso comenzó a acelerarse.
—Ya llegamos — respondió Stiles un poco avergonzado — te quedaste dormido.
—Yo, hmm, lo siento — dijo Liam con una leve sonrisa — gracias por dejarme quedar contigo.
—No hay problema — Stiles le sonrió de vuelta — la compañía siempre es mejor.
Ambos adolescentes se bajaron del vehículo caminando uno al lado del otro, por momentos sus cuerpos solían estrellarse de manera leve provocándoles una sensación agradable, en el interior de la casa se podía observar al Sheriff Noah bebiendo una cerveza mientras veía un programa viejo de comedia.
—Pensé que volverías más temprano — mencionó Noah al escuchar los pasos de Stiles.
—Llevé a Liam a despejar su mente — respondió el muchacho — ¿ya cenaste?
—Hay comida china en el microondas — dijo Noah observando a ambos adolescentes — sírvanse.
—Quizás no deberías estar bebiendo — le dijo Stiles con suavidad — mañana trabajas.
—Tranquilo muchacho, solo es una cerveza — Noah le dio una sonrisa leve — solo una.
Ambos muchachos cenaron sin hablar mucho, de vez en cuando Stiles le hacía pequeñas preguntas a Liam con respecto a su desempeño en las clases o le planteaba algunos temas relacionados con el Lacrosse, a pesar de que Stiles intentaba distraerlo de pensar en el funeral de Hayden, podía observar el rostro decaído del joven así que después de un rato dejó de insistir con la conversación.
Alrededor de las once de la noche el sheriff subió a su habitación dejando a ambos adolescentes en la sala, en la tele estaban pasando una película un tanto ridícula sobre castores zombies y a pesar de que hacia reír a Stiles por momentos, decidió apagar el televisor ante la mirada perdida de Liam en la oscuridad de la noche colándose por la ventana.
—¿Quieres un poco de leche caliente con canela? — preguntó Stiles revolviendo el cabello de Liam con suavidad — te ayudará.
El rubio asintió sin mucho entusiasmo, para Stiles era realmente extraño verlo así, lo conocía como un muchacho bastante enérgico y divertido, pero en ese momento solo podía ver la tristeza en su rostro y de alguna manera podía sentirla también; removió un poco el líquido hirviendo a fuego lento en la estufa, el aroma de la canela le producía una sensación de alegría, últimamente no podía dejar de pensar en todos los problemas que habían estado atravesando, esperaba que en algún momento la situación en Beacon Hills se volviese normal, pero veía eso como una posibilidad remota, siempre que estaban en un periodo de calma aparecía un nuevo villano con la intención de destruir la paz del pueblo.
De manera repentina el recuerdo de Derek Hale llegó a su mente, había pasado un tiempo desde la última vez que lo vio, si bien ellos tenían una especie de relación de amigos-enemigos, la realidad es que si le importaba bastante, sobre todo porque parecían llevarse mejor desde la muerte de Boyd donde Stiles estuvo ahí para tenderle la mano, aunque Derek iba y venía en su vida, de vez en cuando se aparecía para pedir consejo, pero había pasado un tiempo considerable desde la última vez.
Realmente sentía que en ese momento necesitaba la ayuda de Derek más que nunca, ante el cambio de comportamiento de Scott hacía Liam, el muchacho necesitaba a un hombre lobo que lo guiase en su camino, Stiles estaba haciendo su mejor esfuerzo, pero había cosas que simplemente no podía enseñarle, por ello pensó en Derek, él a pesar de ser un ermitaño gruñón, siempre estaba dispuesto a prestar su ayuda.
Después de un rato ambos adolescentes subieron a la habitación de Stiles, afortunadamente contaba con una bolsa de dormir para hacer de su noche lo suficiente cómoda, después de darse un baño y ponerse algo más apropiado se encontró con un Liam curioso revisando entre sus cosas.
—Lo siento — dijo el rubio al ver a Stiles — no sabía que tenías tantas figuras.
—Bueno, la mayor parte de las veces que has estado aquí no es precisamente para una pijamada — respondió Stiles con una leve sonrisa — me gusta coleccionar.
—No había visto estás — Stiles se acercó — ¿de qué son?
—Ah, esos no son realmente míos — respondió Stiles en voz baja — eran de mi madre, le gustaba coleccionar este tipo de figuras.
—Son algo graciosas — dijo Liam tomando una del anaquel — sobre todo esta del patito.
—Tenía algunas bastante ridículas, pero las rompió un día — Stiles observó la figura — en uno de esos momentos donde olvidó quien era.
—¿Piensas mucho en ella? — preguntó Liam con suavidad sentándose en el borde de la cama.
—Regularmente — Stiles le dio una sonrisa amable — siempre trato de pensar en los buenos momentos a su lado, el episodio de su enfermedad es realmente difícil para mí.
—¿Crees qué ella y Hayden estén en el mismo lugar? — dijo Liam en voz baja.
—Eso espero — Stiles buscó entre su ropa un conjunto — toma, estarás más cómodo durmiendo con esto.
—Huele como tu — dijo Liam observando la camiseta y acercándola levemente a su nariz — tienes un aroma bastante particular… Muy agradable.
—Gracias, supongo — Stiles lo observó un tanto apenado — puedes dormir en mi cama, yo dormiré en el suelo.
—No, yo dormiré en el suelo — respondió Liam — no te preocupes.
—Bueno, eres mi invitado, no me gustaría que durmieses en el suelo — pero Liam negó con la cabeza — ¿seguro?
—No te preocupes — el rubio le observó — ¿te importa si me doy un baño?
—Siéntete como en casa.
Después de un rato Stiles se sentó frente a su computadora para revisar sus pendientes de la escuela, estaba un poco atrasado en algunos proyectos por los problemas que habían estado atravesando, pero confiaba en que podría ponerse al corriente el fin de semana, revisando entre sus archivos se percató de que tenía un correo electrónico de Derek, la fecha indicaba que había sido enviado hace dos semanas, lo abrió de forma inmediata un tanto preocupado por lo que pudiese contener.
—Peter y yo estuvimos siguiendo el rastro del tal Theo, lo seguimos hasta las cloacas, ahí encontramos la guarida de los doctores del terror — dijo Stiles en voz baja — afortunadamente pudimos hacernos cargos de ellos en ese momento, pero estoy seguro que no es el final de esto, estoy en México recopilando toda la información posible sobre esos sujetos, te mantendré informado.
Stiles se sentía un tanto culpable por no haberse dado cuenta del correo de Derek, aunque en parte era culpa del lobo quién parecía tener una fijación por comunicarse por los medios menos interesantes para la gente, se apresuró a responder su mensaje, posiblemente tendría que informar a Scott acerca de los movimientos de Derek pero ya lo haría en la mañana.
La habitación estaba en silencio, Liam estaba durmiendo del lado izquierdo del suelo en aquella bolsa de dormir que Stiles planeaba usar, la luz de la luna se filtraba por la ventana permitiéndole tener una visión leve de su habitación en penumbra, no estaba seguro si Liam estaba realmente dormido, pero al menos no podía escuchar un llanto lo cual era reconfortante para él.
Un leve toque en su rostro lo hizo despertar, en la oscuridad pudo visualizar el rostro atemorizado de Liam, a pesar de que no había mucha luz era la suficiente para apreciar el dolor en los ojos del muchacho.
—Hey, ¿no puedes dormir? — preguntó Stiles con somnolencia.
—Tuve una pesadilla — dijo Liam en voz baja — casi siempre es la misma.
—Te entiendo, las he tenido — se acomodó en la cama — fue solo un sueño.
—¿Puedo dormir contigo? — preguntó Liam con suavidad.
—Adelante — respondió Stiles con un leve bostezo — aunque me muevo mucho al dormir, espero no te importe.
Liam no lo pensó dos veces y se introdujo debajo de las sábanas del lado derecho, se sentía más tranquilo teniendo la compañía de Stiles, independiente de lo que ahora estaban atravesando, siempre consideró a Stiles como un gran apoyo para él, después de todo hacía su mejor esfuerzo para ayudarlo a sobrellevar su nueva vida como hombre lobo.
—Intenta dormir un poco — dijo Stiles en voz baja.
En medio de la noche Stiles sintió como un brazo lo rodeaba, podía oír la leve respiración de Liam y con el silencio profundo en su habitación estaba seguro que sus latidos también, no se sentía incómodo ante el abrazo de Liam, su calor resultaba agradable y hasta cierto punto era magnifico, se sentía extrañamente completo.
En su cabeza recordó aquellas palabras del veterinario, donde supuestamente los sentimientos se intensificaban por su unión, en su momento le pareció una tontería, pero ahí, en la oscuridad de la noche, con Liam sujetándolo de forma gentil, comenzó a pensar que quizás el hombre tenía razón, había una pequeña chispa encendiendo dentro de él.
…
Se despertó por la alarma del teléfono amenazando con caerse del mueble ante la vibración, intentó tomarlo, pero su cuerpo estaba fuertemente sujetado por Liam, la luz solar se filtraba de forma amable por los cristales, por un momento se sintió preocupado por pensar que se le hacía tarde para ir a clases hasta que cayó en cuenta que era sábado.
Intentó liberarse de los brazos del muchacho, pero este lo sujeto con un poco más de fuerza, en ese instante Stiles realmente detestaba a los hombres lobo, a pesar de que le resultaba graciosa la situación, no se sentía incómodo al tener a Liam sujetándolo de esa forma, quizás era su marca hablando a través de él, pero en ese instante se sentía como lo correcto, como algo que debería ser así.
—Liam, ¿puedes soltarme? — dijo Stiles lo suficiente alto para que fuese escuchado — necesito ir al baño.
El rubio se removió entre las sábanas sin soltar a Stiles.
—Liam, realmente apreciaría mucho que te despiertes en este momento — Stiles se volteó y le dio un par de cosquillas en el rostro — realmente necesito ir al baño.
Liam abrió los ojos revelando aquel destello amarillo característico de los lobos, Stiles se tensó al observar esa imagen, pero su temor se disipó rápidamente al ver su rostro sereno, a pesar de que sus ojos seguían brillando Liam parecía bastante tranquilo.
—Lo siento, a veces tengo la costumbre de abrazar — dijo Liam algo apenado soltando a Stiles.
—Ya me di cuenta — se burló Stiles — no hay problema.
Antes de salir de la cama Stiles sintió la suave piel de los labios de Liam sobre su mejilla, a pocos centímetros de su boca, sintió su corazón detenerse por un leve momento, ¿qué había sido eso?
—Creo que fue instintivo — dijo Liam cubriendo su rostro con la sabana — no pienses nada raro.
—Bueno, ya estamos en una situación bastante rara — dijo Stiles algo avergonzado — ¿quieres desayunar algo?
Después de hacer sus necesidades matutinas, bajó a la cocina encontrándose con su padre vistiendo su uniforme de policía, el hombre sostenía entre sus manos una taza de café mientras mordisqueaba un pan tostado, Stiles se sorprendió de ver a su padre ahí ya que usualmente al despertar se encontraba en completa soledad.
—Se me hizo tarde — respondió Noah casi leyendo la mente de Stiles.
—Bueno, eres el sheriff, no creo que haya mucho problema con ello — dijo Stiles revisando la cafetera — ¿quieres que te lleve algo de comer más tarde?
—No estaría mal — dijo su padre con una leve sonrisa — ¿qué es eso?
—¿Qué cosa? — preguntó Stiles volteando — es una lámpara.
—No la lámpara, la cosa en tu cuello — dijo Noah acercándose — ¿qué?
En ese instante Stiles palideció, con el baño de anoche había olvidado por completo que su marca había quedado descubierta, había estado haciendo un trabajo bastante decente para mantenerla oculta a su padre y en ese momento deseaba que la tierra se lo tragase.
—¿Stiles? — preguntó Noah cruzándose de brazos — necesito una explicación.
—Vas tarde para el trabajo — dijo Stiles con preocupación intentando desviar la conversación.
—Stiles, ¿qué significa eso? — preguntó Noah con voz autoritaria.
—Papá, ¿podríamos ignorar la marca en mi cuello? — realmente no sabía ni por dónde empezar a explicar.
—Pareces una vaca — dijo el sheriff acercándose a su hijo — así marcan al ganado.
—Vaya al menos alguien entendió la referencia — dijo Stiles levemente satisfecho — ¿realmente quieres saber?
—¿Por qué no querría saber?, me despierto y lo primero que veo es a mi hijo con una extraña cicatriz en el cuello — Stiles suspiró, realmente quería desaparecer en ese momento.
—Trata de mantener la mente abierta — dijo Stiles intentando sonar calmado.
Tras un buen rato de discusión con su padre, Stiles logró explicarle de la mejor manera posible la razón de su marca, sin omitir detalles el muchacho contó todo lo relacionado a esa noche, su padre estaba realmente molesto, sabía que su hijo se metía en cosas peligrosas pero eso era diferente, su propio hijo había sido atacado por uno de sus amigos y eso era algo que Noah no podía dejar pasar, a pesar de que Stiles suavizó algunos hechos para tratar de hacerlos sonar menos horribles de lo que fueron, Noah estaba realmente enojado y en ese preciso instante un Liam somnoliento entraba a la cocina tambaleándose levemente.
—¿Fue él? — preguntó Noah con firmeza — ¿este niño te mordió?
—Básicamente — dijo Stiles al ver a Liam — no lo hizo de forma intencional.
—¿Mordiste a mi hijo? — Noah observó Liam quien parecía algo atemorizado.
—Fue un accidente — dijo Liam bajando la vista — no sabía lo que hacía.
—Era la superluna papá, no era como una luna llena común — defendió Stiles — afortunadamente estoy bien.
—¿Qué es todo esto de la vinculación? — preguntó el sheriff señalando a ambos — no me queda muy claro.
—Podría decirse que ahora somos como una especie de compañeros — dijo Stiles algo avergonzado — más o menos.
—¿Y cuánto tiempo durará esto?
—Parece que es para siempre — Stiles observó la reacción de su padre — no se puede revertir.
—¿Entonces, están juntos? — Noah parecía bastante confundido — ¿cómo pareja?
—No, no realmente — dijeron ambos en sincronía.
—Esto sobre pasa mi capacidad de entendimiento — Noah revisó la hora en su reloj — bien Stiles, me voy al trabajo, pero tendremos está conversación de nuevo tan pronto esté de regreso… Los tres.
A Stiles no le quedó más opción que acatar la orden de su padre, después de todo ya sabía mas o menos lo que estaba sucediendo con el rubio, así que no tenía sentido seguir ocultado algo como eso.
