—¿Estás disfrutando de la fiesta? —pregunta ella sobre el sonido maldito de las voces de los mariachis, dejando de mirar a su abuelo que le robó su sombrero a uno.

Fiesta. Llamarlo reunión es una broma. Se encoge de hombros.

—Solo espero que la paga para ese grupo no sea exagerada. Acaba de comprar un viñedo, no puede estar regalando dinero así como así.

—Ese es mi papá... Siempre haciendo y diciendo cosas inapropiadas.

Él no puede evitar sonreír aunque es burlón.

—Cuando era adolescente dijo que nunca salga con un suizo. Algo de que son de los peores amantes.