A tan sólo un par de horas estaba por comenzar el dichoso evento por el cuál Maki se sentía llena de nervios, y se podría decir "dichoso" porque la doctora estaba dudando en ir o no. Aunque sabía a la perfección que no podía retractarse.

— ¿E-es necesario que te vayas antes?.— Preguntó la menor a Nico, quién alistaba una maleta junto a Kotori.

— Tengo que hacerlo, el staff tiene que preparar todo y maquillarme también.— Respondió inmediatamente con la mente ocupada.

Las tres chicas y el manager que se encontraba cargando las cosas de la Yazawa, se encontraban en la sala.

— ¿Y no será raro que llegue después de ti? ¿qué haré ahí yo sola?.— Se carcomía angustiada la pelirroja, ya recién bañada y vistiendo ropa ligera.

— Esperarme, estaremos en la entrada, ustedes tendrán que llegar minutos antes y yo te encontraré ahí.— Una vez más, la mayor intentaba hacer sentir segura a Maki con una sonrisa.— De igual manera Kotori nos acompañará, ella nos va a representar por ser la diseñadora.

— Y-y-yo nunca he hecho nada de esto, todos van a verme y ¿si hago algo mal?.— Volvió a cuestionarse.

— ¿Qué dijiste Maki-chan?, ¡me tengo que ir!, ¡nos vemos allá! .— Nico no se detuvo más y fué la primera en salir, yendo detrás de ella su manager mientras llevaba la maleta con las cosas necesarias, siendo él quien se despidiera de ellas.

La puerta se cerró. Maki aún estaba sentada en el sofá y Kotori se acercó a ella de pie, cargando una bolsa grande que parecía traer unas vestimentas.

— No será tan malo Nishikino-san, sé que puedes estar nerviosa pero siempre hay una primera vez para todo.— La peligris bajó el cierre de la bolsa con lentitud para empezar a sacar las ropas, la doctora cubría su cara con la palma de su mano como signo de decepción.

— No tengo buenas experiencias con las cámaras.— Se limitó a decir con voz seca.

— Tú amor por Nico-chan tiene que poder contra eso y mucho más.— Mencionó con desafío, dejando en shock a Maki que se impresionó de sus palabras.

— ¡¿Cómo sabes?!.—

— Yo le pregunté a Nico-chan por la manera en que se miraban cuando fuimos a cenar, no parecían solamente "amigas". — Reía divertida la Minami.

— ¿Y ella qué te respondió?.— Algo curiosa y ansiosa esperó por la respuesta de Kotori.

— ¿No es obvio?.— Mostró el atuendo que llevaría Maki en el evento.— Irás como su acompañante y van a combinar vestimentas, eso es más que obvio.

La doctora no pudo ocultar la pequeña sonrisa que se le había formado de orilla a orilla, e incluso el rubor que se tiñó sus mejillas dejaba todo claro. Suspiró y se tranquilizó, tenía que hacerse responsable de lo que había aceptado y sin temerle a nada ni a nadie.

— Nico-chan me dijo con antelación sobre tus medidas y traté de buscar algo adecuado para ti que se logrará ver bien.— La Minami le entregó un blazer color negro, un corset negro que dejaría ver gran parte de su torso y cintura, finalizando el atuendo con un pantalón negro de vestir que combinaría con la parte de arriba.

— ¿No puedo simplemente usar una camisa debajo del blazer en lugar de esto?.— Señaló el corset.

— Tienes buena figura Nishikino-san, te verás genial y si es porque tal vez sea un poco "abierto", es por eso que llevarás el blazer encima.—

Maki se puso de pie mirando las prenda; se veían de muy buena calidad y traían detalles dorados muy bonitos, aún lo examinaba inquieta.

— Ve a cambiarte y regresas acá, tienes que usar tacones por cierto.— Kotori no dejaría que la novia de su amiga se echará para atrás; la empujó con entusiamo al baño de la sala.

— ¡M-minami! ¡Espera!.— En cuestión de segundos, la Nishikino ya estaba dentro del baño y con la puerta cerrada.

— ¡Date prisa, tengo que darte algunos accesorios y arreglarte el cabello!, ¡sólo tenemos una hora!.— Avisó y se apresuró a buscar sus cosas de maquillaje, por suerte ella misma ya estaba lista, sólo necesitaba que la menor se vistiera para lo demás.

La Minami esperaba tranquila, no pasaron ni diez minutos para que Maki abriera la puerta con lentitud, la modista esperaba ansiosa para ver su propio diseño de ropa en la doctora.

— Es bastante raro usar estas cosas, no sé como es que ustedes están tan acostumbradas.— Dejó salir avergonzada la menor.

En pocas palabras para Kotori, Maki se veía como toda una modelo, su buen figura resaltaba a simple vista y el color negro le iba a la perfección.

— Te contrataría como una de mis modelos si tan sólo no fueras doctora.— Aplaudió maravillada.

— ¿Me veo bien?.— Dudó.

— Prepárate para tener bastantes fotos hoy, de verdad.— Kotori tomó la mano de Maki para llevarla directo a una silla.

— No me digas que faltan más cosas...— Susurró temerosa, sentándose.

— Sólo voy a peinarte, aunque tu cabello suelto luce mejor.— Miró concentrada, intentando visualizar que tipos de peinados podría favorecer a la presente. Sonrió cuando una idea se le ocurrió.

Sólo acomodó unos cuantos mechones de su melena roja detrás de su oreja y colocó un accesorio en su cabello para separarlo; el cual llevaba unas pequeñas rosas rojas de decoración en el.

— Vaya, no me imaginé que me vería bien...— Balbuceó impresionada, al terminar se miró en un espejo que tenía cerca de su pared, además del accesorio, Kotori le puso un tipo de maquillaje natural que hizo resaltar sus ojos rasgados.

— Te ves hermosa Nishikino-san, a Nico-chan le encantará.— La Minami se acercó a su lado con una sonrisa orgullosa.

— Bien...— Suspiró aliviada.

— ¿Nos vamos ahora?.— Preguntó Kotori mientras miraba la hora en su reloj de mano.

— Cierto, déjame buscar las llaves de mi auto.— Caminó instintivamente al estante en donde dejaba su bolso.

— No es necesario, el chófer de mi empresa nos llevará para mayor comodidad.— Sonrió la peligris y tomó sus cosas para caminar directamente a la puerta.

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Dentro del lujoso automóvil negro, que contaba con una cabina privada para que los pasajeros pudieran hablar con confianza sin necesidad de tener contacto con el chófer; quién manejaba con tranquilidad, se encontraban dos hermosas mujeres.

— ¿Qué tengo qué hacer cuando llegue?.— Maki cruzó una de sus piernas, tomando una postura ansiosa.

— Sólo caminarás a lado de Nico-chan mientras luces bonita y tal vez te hagan una que otra pregunta.— Le respondía con toda la amabilidad posible, sonriendo como siempre.

— El simple hecho de pensar que habrá mucha gente me da náuseas.— Comenzó a jugar con los mechones de su cabello entre sus dedos.

— Tengo dos dudas ahora mismo, ¿puedes responderlas?.—

— Ahh, claro. Dime.— Aceptó con pereza, tal vez así se podría distraer un poco.

— ¿Cómo piensan presentar su relación frente al público al que estaremos presentes?.— Kotori tocó un punto el cual llevaba pensando la doctora durante mucho tiempo, casi desde que comenzaron el trayecto del viaje.

— Si te soy sincera.— Se removió un poco en su mismo lugar.— No tengo idea, hablamos sobre no ocultar nuestra relación justo ayer, pero tengo la idea de que frente a cámaras solamente podremos llamarnos "amigas". —

— Debe ser tedioso llevar esa etiqueta.— La mirada de la Minami se llenó de preocupación por sus amigas.

— Entendería enormemente a Nico-chan si decide presentarme como una amiga justo ahora, se armaría un caos completo si lo dijera.— Suspiró pausadamente.

— Admiro que digas esas cosas, quiere decir que protegerias a Nico-chan a toda costa.— Terminó por decir eso y la doctora asintió con tranquilidad.

— ¿Cuál era la otra pregunta?.— Con curiosidad la menor ladeó su cabeza con suavidad.

— ¿Puedo saber por qué no te agradan las cámaras o el ojo público?, digo... Tienes una apariencia que fácilmente podría ser llamativa.— Con cuidado de no sonar entrometida, una Kotori preguntaba con mucho interés.

— Hace mucho que no me preguntaban eso... — Pensó detenidamente.— Ya te imaginarás que eso de ser parte de la familia Nishikino ya tiene un peso propio.

Asintió la Minami, incitando a que Maki siguiera hablando.

— Técnicamente desde que nací ya tenía el sobrenombre de: "la heredera del prestigiado hospital Nishikino", así que siempre tuve que ir al margen de eso.— Tomó una pausa para contar lo que vendría.— Necesité de ir a colegios privados, desde que recuerdo viví acosada a mi alrededor.

— ¿Acosada?.— Se extrañó Kotori de escuchar eso.

— La gente a mi alrededor buscaba cualquier cosa pequeña para hacerlo un rumor, para venderlo o amenazarme con ello.— Explicó con detalle y seriedad.— En varias ocasiones, algunos grupos de chicas me tomaban fotos desprevenida... Así fuera en el aula, en prácticas de deportes o incluso en los mismos vestidores.

Un tortuoso silencio inundó el coche en el que viajaban. La modista cruzó sus brazos, e hizo una mueca de desagrado.

— Lamento lo que pasaste Nishikino-san, no entiendo cómo puede haber esa clase de personas en el mundo... De verdad.— Más que desagrado, comenzó a sentir un poco de pena por la doctora que tenía una expresión tranquila.

— No necesitas sentir lástima por mi, y tampoco creas que no me defendía, al final de todo eso de tener poder te da cierta ventaja.— Sonrió con malicia.

— ¿Tus padres se dieron cuenta de ese acoso?.—

— Jamás, nunca quise darles esos problemas. Sólo pedía mi transferencia cuando la situación se salía de control.— Levantó un poco sus hombros como gesto de despreocupación.

— Agradezco que me lo hayas contado Nishikino-san, si te sientes incómoda en algún momento del evento; puedes decirme.— Se ofreció con educación la peligris, mirando por la ventana el camino y el inicio de la alfombra.

— No habrá necesidad, tal vez hacer este tipo de cosas por alguien me haga sobrellevarlo mejor.— Sonrió sin más.

— Oh, creo que ya hemos llegado.— Se dió cuenta Kotori cuando el auto dejó de moverse y se quedó inmóvil.— Vayamos bajando.

El par de mujeres bajaron del coche cuando el chófer se apresuró a bajar y abrirles, por supuesto los reporteros de la televisión y cámaras se dirigieron a esa dirección. Pues apenas estaban llegando los invitados, estaban a nada de comenzar.

La diseñadora Minami fué la primera en poner un pie en la alfombra, luciendo un vestuario de traje femenino y elegante, agregando que portaba una boina de accesorio sobre su cabeza. Los flashes de las cámaras no tardaron en iluminar esa entrada, pero todos quedaron extrañados al ver a otra persona bajarse del coche, pues sólo sabían de la presencia de Kotori.

— ¿Y esa chica pelirroja?, ¿quién es ?.— Entre susurros preguntó un chico que estaba entrevistando a los invitados.

— No tengo idea, nunca la había visto por aquí.— Le respondió su compañero que cargaba con el equipo de grabación.

Maki entrecerraba un poco los ojos por la molestia de las luces, sólo bastaron unos minutos para que cesarán y comenzarán a caminar.

— Esperemos aquí a Nico-chan, no tardará en llegar.— Detuvo de la mano a la menor, quien asintió y se puso a su lado.

— Es mi imaginación, o ¿toda esa gente me está mirando raro?.— Le susurró al oído.

— Es sólo que te ves como una modelo, tal vez no tarden en—

— ¡Minalinsky!.— Uno de los entrevistadores no se hizo el lento y se acercó rápidamente a ellas junto a su compañero.— Es un placer verte de nuevo aquí.

— ¡Hola!, es un gusto verte también.— Respondió cordialmente y con un porte de elegancia la peligris, la Nishikino se sorprendió de su manera de actuar y se limitó a cruzar sus brazos y ver de cerca.

— ¿Y esta bella acompañante tuya?, luce hermosa. ¿Es tu nueva embajadora aparte de Yazawa-san?.— Algo inquieto comenzó a echarle ciertas miradas intensas a la menor.

Kotori pasó su brazo por detrás de los hombros de Maki con cautela, para alejar un poco a los reporteros que se estaban acercando.

— No es mi embajadora, aunque quisiera.— Miró con gracia a la menor que sólo negó con la cabeza.— Ella es Nishikino Maki.

— ¡¿Nishikino?!.— Varias personas se alteraron al ver a la doctora de pie ahí.

— ¿Acaso hiciste algún pacto con alguien? ¿Cómo lograste que la heredera de los Nishikino estuviera aquí?.— Preguntó el chico con emoción, pidiéndole con señas a su compañero que dedicará la toma sólo a ellas.

— Ella no viene a acompañarme precisamente a mi.— Respondió sin preocupación la modista.

— ¿No?. ¿Entonces a quién, ¿Acaso está saliendo con algún actor?.— La curiosidad estaba matando a los presentes, querían sabor con detalle el motivo de la presencia de la doctora.

— Yo sólo vengo porque Nico-chan me invitó.— Por fin, Maki había respondido algo sin esconderse detrás de Kotori.

— Bien hecho.— Le elevó un pulgar Minami como un gesto de apoyo.

— ¿Yazawa-san te invitó?.— Otro chico que parecía tomar fotos del evento se extrañó de saber eso.— Ella nunca había traído a alguien, debes de ser su mejor amiga o algo así.

— Más que eso... — Susurró con picardía la modista, ganándose un codazo de Maki.

— ¡N-no hay necesidad de hablar de eso!.— Reía entre nervios la menor, agitando sus manos para aligerar la situación.

— ¡Maki-chan!.—

Sus oídos instintivamente captaron en micro segundos el tono de voz de quién provenía esa voz, incluso su mismo cuerpo reaccionó por ella. No tardó en girarse y encontrarse con una bella Nico que lucía el cabello suelto, maquillaje natural sin ser extravagante y un vestido rojo con corte de lado; dejando descubierta una de sus piernas. Agregando que el vestido contaba con detalles dorados: diseño de rosas.

— T-t-te ves muy linda.— Titubeó sonrojada la menor, mirándola en trance.

— Parece que quieres hacerme competencia, también luces hermosa.— Correspondió el halago la más bajita. Aunque pareciera imposible, ellas dos parecían estar en su mundo, mirándose la una a la otra con brillos en sus ojos y sonrisas pequeñas.

¿Quién podría dejar de verte?.— (pensó Maki maravillada).

— Yazawa-san, luces encantadora.— Interrumpiendo el romántico momento, el reportero no espero mucho para captar la atención de la pelinegra.— ¿Nishikino-san vino como tú acompañante hoy?.—

— Claro, no dudé en invitarla.— Afirmó con seguridad.

Maki y Kotori se mantuvieron detrás de Nico, ya que parecía que la Idol era el pez gordo se la alfombra, así que tenía bastantes personas esperando por ella para ser entrevistada.

— ¿La está pasando bien señorita?.— Esta vez no era un hombre quien invadía la distancia personal de la menor, si no una reportera.

— ¿Eh?.— Maki alzó una ceja.— ¿Me pregunta a mi?.

— No veo a otra linda mujer por aquí.— Sonrió coquetamente.

— S-si... Eso creo.— La doctora sintió una leve incomodidad, pues la presente parecía estar sumamente interesada en ella. Y su última salvación (Kotori), parecía estar ocupada atendiendo una entrevista también.

— Acabo de terminar mi turno, y me preguntaba si te gustaría ir a tomar algo después de esto.— Propuso con amabilidad la otra mujer, esperando pacientemente una repuesta.

— En realidad, yo...— Comenzó a ponerse nerviosa.

Pero alguien tomó su mano y le dió un leve jalón.

— Lo siento, no podrá irse contigo, hoy vino como mi acompañante.— Nico ni lenta ni perezosa, miró con molestia a la chica. La menor se quedó en silencio, dándose cuenta que su novia y aquella mujer tenían un choque de miradas.

— Parece ser que nos están esperando allá Nico-chan, vámonos de aquí.—

La Nishikino comenzó a caminar con un poco de prisa, alejando a la Yazawa. Pronto la entrevistadora desapareció entre el público y los camarógrafos.

— No puedo dejarte ni un momento sola porque te acechan como lobos.— Murmuró enojada la más bajita.

— Puedo decir lo mismo, parece que venimos separadas.— Bromeó la pelirroja, acercándose al centro de la alfombra en donde serían grabadas en vivo y al ojo público.

El dúo de mujeres se posicionaron en el centro de la alfombra, uno de los presentadores junto a su equipo de producción se acercaron a ellas. Aunque el acercamiento fué un poco brusco, pues asustó a Maki pero a Nico parecía no importarle, estaba más que acostumbrada a eso.

— ¡Estoy impresionado Yazawa-san, luces divina y tu acompañante, no se diga!, lucen inigualables.— Se expresó maravillado el jóven pelinegro.

— Muchas gracias, agradezco los hagalos.— Agradeció amablemente la ojirubí.

— ¿Qué tal las cosas?, ¿cómo va tu carrera?, he visto que cada vez subes más, estás en la mera cima de tu fama.—

La doctora se quedó un poco atónita, se sentía invisible ante tal escena. Sólo podía escuchar las grandiosas cosas que había hecho y construido su novia, miraba con orgullo pero algo muy dentro de ella la hacía sentir preocupado.

— Tienes muchísimos pretendientes, ¿escuchaste que eres crush de Yukio?, el actor que está adueñándose del año, ¡es muy guapo!.—

— Su nombre no me suena.— Respondió la mayor entre bromas. Haciendo reír a los presentes.

Maki no se sentía segura, ni cómoda, ni tranquila. Se sentía tan fuera de su lugar, que comenzó a hacer una comparación sobre su manera de vivir; estar rodeada de papeles, pacientes, pasar la mayor parte de su tiempo en un hospital en dónde las cámaras son inexistentes.

Estaba haciendo lo mejor que podía, tratando de mantener una sonrisa y la mejor postura posible. Aunque escuchar tales cosas sólo la hacían sentir peor.

— Olvídalo, sólo estoy jugando, sé que sería fatal para ti si algún rumor sobre parejas se esparce. No queremos que tu carrera se apague como a otras chicas en el medio.—

— ¿De qué hablas?.— Nico se molestó por aquellas palabras, más que por cuidado sonaban como una advertencia para ella. Y de reojo notó que la doctora parecía sentirse excluida.

— ¿Qué tan cercana eres a Yazawa-san?, es impresionante ver a un Nishikino por aquí, ellos no son de estar en estas cosas.— El pelinegro ignoró por completo la molestia que había generado en Nico, y simplemente se acercó a Maki con su micrófono.

— N-nos conocimos hace tiempo, fué a mi hospital

y la atendí.— Algo dudosa respondió con facilidad la pregunta y después miró a Nico, captando como aquellos ojos la miraban con felicidad de verla ahí. La doctora le sonrió con confianza, dejando en claro que la amaba y no necesitaba decírselo a todo mundo, le dedicó una gran sonrisa; haciéndola ruborizarse.

— ¿Eso es todo?.— Volvió a insistir el presente.

— ¿Se supone que debo contar todo?.— Regresó la pregunta un poco pasiva-agresiva.—

— Lamento mi intromisión, sé que es la primera vez que viene a estos eventos.— Parecía que un encargado del staff puso un alto al reportero, ya que no querían hacer perder tiempo porque tenían más gente por entrevistar y solamente quitaban tiempo.— Por favor tengan una linda noche.

Las dos chicas asintieron y miraron de lejos como el pelinegro era regañado, pues por su culpa hubo varios actores que no fueron grabados ni entrevistados. Todo a causa de ser entrometido con ellas.

— ¿Está todo bien?, vine tan rápido como pude pero no dejaban que viniera para acá.— Una Kotori llegó a prisas con ellas. Maki y Nico se miraron entre ellas y comenzaron a reír despreocupadas, desconcertando a la Minami, no entendía lo que había sucedido.

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En medio de la noche y entre varios edificios llenos de luces con un aire fresco que ligeramente podría sentirse frío. El automóvil que transportaba a tres mujeres recorría las calles del centro de la ciudad con tranquilidad.

— Aunque sólo caminamos por la alfombra, me duelen bastante los pies.— Se quejó Nico, quitándose sus zapatillas frente a las presentes.

— Me parece increíble que Suta haya arruinado técnicamente el evento, perdió mucho tiempo con ustedes y dejó pasar a otras celebridades.— Comentó entre risas la pelicenizo.

— Y eso que no viste como lo regañaron, eso fué muy satisfactorio.— Agregó Maki divertida.

— Eso le pasa por imprudente, casi me casa con ese tal Yukio. No me puedo imaginar las estupideces que van a salir después de esto.— La Yazawa parecía estar cansada y harta de todo ese problema. Tanto que suspiró al terminar de hablar.

— Tal vez suene raro o no sé en qué posición ponerme para decirles esto.— Llamó la atención de la parejita que miraban confundidas a la modista.— Pero yo no creo necesario que tengan que hablar de su relación frente a las cámaras, se veían tan seguras y felices caminando ahí. No me gustaría que ninguna de las dos salieran mal o herida por los prejuicios de la gente, lo importante es que ustedes lo sepan y si sienten la confianza, pueden hacérselo saber a sus seres queridos.

— ¿Eh?.— Ambas pestañeron dos veces, impresionadas por la emotiva Kotori que tenían enfrente.

— Piénselo bien, después de todo están aquí juntas. ¿Porqué compartilo con todas las personas?, lo más valioso es que ambas se sientan amadas.— Terminó por decir y después sacó su teléfono móvil.— ¡Lo olvidéeee!, tengo una salida hoy.

El auto se detuvo y bajó la diseñadora con prisa, despidiéndose de sus amigas, yéndose por otro lado y desapareciendo.

— ¿Voy a dejarlas en el apartamento de la señorita Nishikino?.— Preguntó el chófer por la bocina.

Nico presionó el botón que tenía cerca para responder.

— Por favor, se lo agradeceríamos.— Quitó su dedo del botón para terminar la frase y el medio de transporte comenzó a moverse.

La doctora no dejaba de ver a Nico disimuladamente, lo que había dicho Kotori la dejó pensando bastante y aún faltaba algo de trayecto para llegar al destino.

— ¿Porqué me miras tanto?.— Preguntó la pelinegra con inquietud, al fin había capturado la mirada de Maki en un contacto visual.

— Tiene razón Minami, aunque no dije nada hoy sobre nosotras... Me sentí tranquila y feliz.— Comentó despreocupada la menor.

— Creo que Kotori es ese tipo de persona que diría esas palabras y me hizo entrar en razón.— Sonrió y tomó la mano de Maki.— Creo que no sería tan divertido si supieran que eres tú quien me tiene en sus manos.

— No sería tan divertido si no viera cómo te emparejan con miles de chicos.— Le siguió el juego, manteniendo el agarre de manos.

Las dos chicas sonrieron y se limitaron a disfrutar el trayecto del camino, era tan tranquilo y pacífico que no notaron que ya estaban frente a la puerta.

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— Quiero quitarme esta ropa, simplemente no me siento yo.— Apenas abrió la puerta y dejó pasar a su novia, dejó de lado los bolsos y cerró aquella puerta con llave.

— Pero te ves bastante bien, incluso casi terminas con esa mujer en algún motel.—

— ¿Estás celosa por eso?.— La pelirroja detuvo su paso y se giró completamente, encontrándose con una Nico celosa y que no se esmeraba por ocultarlo.

— Claro que no, mírame. Estoy feliz.— Sonrió exageradamente y después cambió a una mueca de desagrado, haciendo a un lado a Maki para pasar por el pasillo.

— ¿Hice algo mal?.— Se preguntó a si misma, viendo que la Yazawa se iba a la habitación principal sin mirar atrás.

La Nishikino había terminado de darse un relajante baño, necesitaba con urgencia relajarse y dormir. Pero cierto olor delicioso le hizo perder el interés en la cama y se fué directo a la cocina, usando ropas ligeras y una toalla que se mantenía en su cuello para secar su cabellera.

Nico parecía estar preparando algo mientras atendía una llamada. Por el tono de voz y por como iba la conversación, no tardo en darse cuenta que al otro lado de la llamada estaba Kotori. La doctora se mantuvo en silencio y fué por un vaso para servirse algo de agua.

— ¿Volvió a hacer lo mismo ese pantán?.— La mayor se veía preocupada y enojada.— ¿Quieres venir para acá?.

La pelirroja se sentó en la barra a un costado de su novia, bebía con normalidad para escuchar más de cerca la conversación.

— Está bien, cuídate mucho por favor. Envíame un mensaje cuando estés en casa.— Colgó la llamada y se volteó para darle la cara a Maki, la cual esperaba brazos cruzados por saber el contexto de la situación.

— ¿Qué ocurre?.— Preguntó.

— Es Kotori, el idiota de su ex volvió a dejarla plantada de nuevo.— Contó con desánimo y decepción.— Parece que el bastardo se esfuerza por arruinar más las cosas.

— ¿No habían terminado?.— La doctora frunció el ceño.

— Querían hablar las cosas hoy, pero Kotori lo esperó por más de una hora y no llegó.—

— Es una pena, Minami parece ser una gran persona.— Sin saber qué decir con exactitud sobre la situación, Maki trató de tener suavidad en sus palabras de condolencia, tomó su vaso y le dió otro sorbo a su agua.

— ¿Cómo te llevaste con ella?, estuviste mucho tiempo con Kotori ahora que lo pienso.— La mayor se acercó peligrosamente a su novia, recargando su peso en la barra sosteniéndose en sus brazos, aplicando una mirada coqueta para poner nerviosa a su presa.

Maki atragantó.

— Nos llevamos bien... Es una agradable persona.— Desvío la mirada, no quería hacer el contacto visual que tanto temía con su querida novia.

— Me sorprende que hayas tenido tan buena relación con ella, hoy estabas en los ojos de todos.— Atacó la mayor, sacando de sus casillas a Maki con el tema.

— Desde que regresamos de ese evento, no he escuchado otra cosa salir de tu boca más que suponer cosas con otras chicas.— La doctora puso un alto a las supocisiones de Nico, sorpriendola con esa respuesta.— ¿Porqué tantos celos Nico-chan.?

La pequeña mujer rodó los ojos, parecía que había sido descubierta y no tenía otra opción más que hablar. Suspiró y recuperó su postura para ponerse de pie correctamente.

— Es sólo que hoy lucias hermosa Maki-chan, ver que tantos ojos te miraban me hacían sentir celosa, es un poco desesperante...— Confesó avergonzada, dándole la espalda.

— ¿Y crees que yo no me siento así todo el tiempo?.— Contra atacó la reservada estudiante de medicina.

— Lo sé, ¿pero qué haces al respecto cuando te sientes así?.— Preguntó preocupada y molesta, aún sin darle la cara.

— Tenemos sexo.— Dijo en seco.

— ¿Qué?.—

Parecía que estaba bromeando al respecto la menor, pero no. Tenía un rostro serio y la Idol volteó a verla confundida, aunque claro, con el rostro rojo.

— Es como si mis instintos de hacerte mía crecieran más y sólo pienso en hacerlo contigo en algunas ocasiones.— Contó con normalidad.

— ¿Cómo puedes decirme tales cosas y luego lucir tan normal?.— Terminó de acompletar su pregunta y ya tenía a la pelirroja frente a ella, tan cerca que podía sentir su respiración.

— También te veías muy linda hoy, Nico-chan.— Tomó ambas manos de la Idol para después elevarlas un poco y entrelazar sus dedos con los de ella.— Hice mi mayor esfuerzo conteniendome hoy. ¿Hay alguna recompensa?.

— Q-q-que dices...— Balbuceó inconscientemente, ya que estaba sintiendo las suaves manos de Maki deslizarse por debajo de su camisa.— Vaya manera de hacerme caer en tus trampas, Maki-chan.

— No tiene nada de malo... Creí que no tendría nada de energía por ahora, pero creo que seré capaz de aguantar toda la noche.— Confirmó con una sonrisita confiada. La mayor cada vez se sorprendía más por esa personalidad confiable de Maki, estaba estúpidamente enamorada de ella y por cada cosa que hacía.

— Sólo ponle seguro a la puerta y asegúrate de bajar las cortinas.— Advirtió derrotada, dejándose llevar por los labios de Maki.

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Aunque pareciera increíble y poco posible para los ojos rubís de Nico, era más que posible en pocas palabras. La Idol se aferraba al cuerpo de su novia con fuerza, ya que la doctora se encontraba cargándola y recargandola en unas de las paredes de la casa. Aún no entendía como Maki podía sacar tanta energía de la nada y ser tan buena haciendo cualquier cosa.

Cada empujón y roce se sentía gratificante. Verla a los ojos mientras lo hacían provocaba que las sensaciones se sintieran al doble. Tener a esos orbes color violeta mirándola fijamente como un animal hambriento era demasiado para ella.

— ¿Está bien si vamos a la habitación?.— Preguntó Maki, acercándose al cuello de la más bajita para darle unos cuantos tortuosos besos.

— S-si. ¿podrías bajarme?.— Pidió con una voz entrecortada.

— Claro.— Asintió la menor, sacando su miembro con lentitud. Y bajando con sumo cuidado a su novia, no sin antes asegurarse de que Nico pudiera mantenerse de pie.

La Yazawa se encontraba desnuda y la doctora solamente traía puesto la parte superior de su ropa interior; un brasier de encaje color negro. Algo muy a su estilo.

Maki pasó su mano para limpiar el sudor que se había generado en su frente y fué por otro vaso de agua. La mayor hacia ejercicios de respiración para regularizarse, hasta que algo llamó su atención por completo. El miembro de la Nishikino, que estaba con una gran erección, y la dueña tenía un semblante tranquilo, dejando su vaso en el lavabo para acercarse a ella.

— ¿Estás bien? ¿Quieres que te cargue?.— Preguntó con calidez.

Nico simplemente se dejó llevar por sus instintos carnales y es que ver la apariencia de su novia no ayudaba; despeinada, algo sudorosa, con un envidiable cuerpo, semidesnuda y con algo que podría volver locas a varias chicas. Se acercó segura de si misma para ponerse de rodillas frente a la virilidad de Maki.

— Nico-chan, espera un momento.— Intentó detenerla pero fue tenida por su novia.

— Sólo cierra la boca Maki-chan, quiero chupartela.— Advirtió amenazadoramente, casi ordenandole que no volviera a detenerla. La más alta atragantó y acató las órdenes sin objeción.

La doctora miraba avergonzada y cubrió su boca con una de sus manos, mientras que la otra la descansó en su abdomen.

Aquél miembro fué cubierto con las pequeñas manos de Nico; entre aquellas manos cálidas y suaves, con un simple toque obtuvo una respuesta positiva. Agradeció inconscientemente y abrió su boca al tamaño que ya estaba acostumbrada, introduciendolo despacio para no ahogarse.

— Mhgm...— Un gemido ahogado salió de Maki, fué tan placentero sentir su lengua y su saliva, que sin querer terminó poniendo su mano en la cabellera negra de Nico. Su respiración se alteró notoriamente y era tan débil, totalmente débil.

El lado lascivo que tanto trataba de ocultar la Yazawa comenzó a sobresalir, perdió un poco más la vergüenza. Sacó la polla de Maki de su boca, la cual desbordaba fluidos y saliva de la pelinegra con un aire caliente y entre cortado, después tomó la base y comenzó a darse leves golpecitos en su lengua con la punta, sin quitar sus ojos de los de Maki.

— N-nico...— Gimió su nombre con deseo. Quedando atónita y con la sangre caliente recorriendole por todo el cuerpo, ver a la mayor así sólo causaba una desesperación increíble. Se agachó y quitó la mano de Nico de su miembro, para después tomarla la barbilla y darle un beso.

El beso transcurrió por un par de minutos, pues parecía que ninguna de las dos quería despegarse de si.

Y un poco impacientes, la mayor jaló hacia a ella a la doctora, recostandose en el suelo.

— Olvídate de la habitación, no creo poder esperar tanto.— Le dijo entre besos la Idol.

— Nos dolerá mañana por la mañana.— Regañó la pelirroja pero su paciencia estaba por acabarse, pues Nico dejó de lado la boca de Maki para irse por su oreja; un punto terriblemente bueno.

— Al diablo la maldita habitación.— Susurró con exasperación, provocando una risa por parte de su novia.

La menor trató de acomodarse un poco mejor, y elevó una de las piernas de Nico para facilitar la entrada a su miembro. Ya había entrado con la mayor lentitud posible, pues le encantaban las reacciones que tenía de Nico con cada movimiento.

Los empujes fueron descontrolados desde el principio, por más que quisiera Maki tener un ritmo no podía. Automáticamente sus caderas terminaban chocando con fuerza en la entrepierna de la mayor.

— D-despacio, Maki-chan.— Pidió con gentileza, abrazando el cuello de la doctora.

Sacaba con lentitud, y la metía aún con fuerza, no lograba bajar la velocidad.

— Maki... —

La mente de la doctora era un caos completo, estaba haciendo lo posible para contenerse pero escuchar los gemidos de Nico en su oído no le ayudaban para nada, sólo implementó las cosas; a tal nivel que comenzó a sentir como unas uñas arañaban finamente su espalda.

— Ahh..Espera, espera... Espera por favor. Maki-chan.— Insistía Nico entre gemidos.

— Tus reacciones y tú cuerpo dicen lo contrario, Nico-chan.— Respondió con la voz rasposa, sintiendo como el corazón le latía fuertemente.

La noche terminó por ser de ellas y esta demás saber que fué lo que hicieron durante toda la noche e madrugada.

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Lamento muchísimo la tardanza, estos meses parecieron estar saturados para mí. qwq. Por lo mismo traje este cap algo largo y con un buen lemmon ;). Ya está en proceso el siguiente capítulo, así que saldrá está semana también. Gracias a las personitas por seguir leyendo, de verdad perdón por tenerlos tan abandonados.

Espero que lo hayan disfrutado, dejen sus opiniones, soy feliz leyendolos mis ojitos.