Capítulo 3: Navidad

La fiesta era entretenida, estaban todos sus compañeros de clase, inclusive habían invitado a All Might, Aizawa sensei y a Mic, para sus compañeros era una fiesta divertida, pero el sentía un montón de emociones revueltas al volver a verlos. Muchos de sus compañeros, sobre todo los varones habían cambiado bastante, eran más altos y más robustos de lo común.

Él se encontraba un poco apartado de todos los demás, observaba todo, veía como Deku hablaba nerviosamente con Asui y con Iida, también veía como Kirishima contaba historias de sus aventuras como héroe, todos parecían divertirse, pero él estaba realmente perdido en su mente. De la nada se acercaron Kirishima, Kaminari, Mina y Sero, a conversar.

La plática fue agradable a su parecer, todos contaban sus experiencias como héroes, a Kaminari y a Sero tenía más de un año que no veía, mientras a la chica rosa la veía muy seguido. Kirishima lo veía demasiado, pero no entendía la razón del por qué, tampoco es como si fuera a preguntarle en esos momentos.

Al regresar a casa, Kirishima le dijo a Bakugo que lo esperara en la sala, ya que le tenía un regalo por navidad, era una sudadera y un par de calcetines

—¿Te gusto?—Pregunto muy emocionado el pelirrojo

—Si muchísimo, Gracias—Dijo Bakugo probándose la sudadera

Kirishima lo veía feliz después de muchísimos días, antes de que se fuera a esa misión y después de que regreso había tenido un comportamiento más huraño de lo normal, y esperaba que al menos este día de fiesta se divirtiese un poco más. Bakugo se metió a su habitación sin decir más, y salió con una pequeña caja, solo con un moño color rojo y se la dio despreocupado a Kirishima.

—Tu regalo—Dijo como si no le importase nada

—Para mí—El brillo en los ojos de Kirishima hacia iluminar la habitación.

El pelirrojo saco de aquella caja sin envolver un traje nuevo deportivo y unos tenis deportivos, en la playera pro atrás venia el nombre de Eijiro impreso en letras negras.

—Gracias—Kirishima inmediatamente abrazo a Bakugo haciendo que se malhumorara el rubio—Eres el mejor compañero de casa que he tendió—Kirishima se encontraba tan feliz por aquel regalo

—Soy el único que has tenido idiota—Bakugo intentaba realmente quitárselo de encima

Después de aquello ambos se fueron a dormir. Bakugo no había visto a Uraraka en la habitación, haciéndolo sentir realmente solo. No sabía dónde se podía encontrar, se metió bajo las mantas dando vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño realmente. Pensaba en aquella charla con Midoriya sobre que a él también le gustaba la castaña. Y sobre un incidente en particular en la escuela, aquella vez que le toco pelear con ella.

Realmente había sido su primer encuentro, como compañeros, ella había dado una dura pelea, demostrándole que no era solamente una chica de cara bonita. Había peleado en verdad enserio, y se dio cuenta esa vez que le gustaban realmente las chicas fuertes. Ese mismo día también la escucho llorar mientras hablaba por teléfono con sus padres. En ese momento se dio cuenta de que si no hubiese sido por que ella ya no podía moverse Uraraka continuaría luchando hasta vencerlo.

También recordó un incidente un par de años después, se encontraban en tercer año, y habían hecho un entrenamiento por parejas, todas al azar. Casualmente le toco con Uraraka nuevamente. La chica no era la misma que unos años atrás, esta vez utilizaba más movimientos cuerpo a cuerpo, intentaba golpearlo realmente

"Esto es por lo de primer año" decía la castaña bastante decidida

Y en un descuido, una piedra rozo la mejilla de Bakugo haciéndole un corte. Uraraka resistía muchísimo más los ataques del rubio sin embargo por un descuido una de las explosiones hizo que volara por los aires golpeándose gravemente. Hubo muchísima sangre ese día.

—Deberías tener más cuidado—Le grito Iida mientras se llevaban a la castaña al hospital.

Él se sintió realmente mal, no quería lastimarla enserio, solo estaba haciendo lo que el maestro le pidió, pero no conto con que ella lo atacara por un lateral haciendo que su explosión se desviara y le diera de lleno haciendo que volara por los aires. Afortunadamente Aizawa sensei les había dicho que no fue nada grave y que esa sangre había sido una ligera cortada en la cabeza.

Todos fueron a verla en el transcurso del día, excepto él, Kirishima prácticamente lo obligo a ir, fueron los últimos en ir

—¿Pero te encuentras bien? ¿No estás muy lastimada?—Kirishima le preguntaba algo preocupado

—Estoy bien, según el doctor no fue nada grave, solo un ligero corte en la cabeza—La chica le sonreía tan animosamente al pelirrojo

Uraraka traía un vendaje ligero en la cabeza y uno más grande en el brazo, les habían dicho que se había quemado

—¿Y tu brazo? ¿Te quedara cicatriz?—Le pregunto viendo el brazo de la chica

—Estoy bien, solo fue una quemadura leve, los doctores también dijeron que se me quitara y con una crema no dejara marca

La chica esta vez le sonrió a él, se sentía bastante mal por lo que había hecho, pero por fuera seguía pareciendo aquel chico rudo. Desde hacía días que había comenzado a verla diferente, y cada que la veía sentía sus mejillas arder. Pero estaba más que claro que no iba a comentarle esto a nadie, ni siquiera a Kirishima que era como si fuese su sombra.

—Bakugo te trajo esto, a manera de disculpa—Kirishima dijo entregándole una caja de galletas cubiertas de chocolate.

Bakugo no le había comprado absolutamente nada, el pelirrojo fue quien lo hizo, y dijo esa mentira por él, no sabía la razón del porque pero lo había hecho, Uraraka tomo la caja y le sonrió de una manera que nunca lo había hecho

—Gracias Bakugo—El rubio se sonrojo con esas palabras, sintió un codazo por parte de su amigo, haciéndolo reaccionar

—No...no hay problema—Bakugo realmente se sentía extraño con esas palabras.

Ese recuerdo había sido uno de los que más atesoraba de la castaña. En ese entonces no le había dicho a nadie que sentía algo por ella, ya que sabía que se iban a burlar de él, o la misma chica le rechazaría. Más sin embargo había visto que Midoriya también se sentía atraído por Uraraka, y pensó que por el bien de ella era mejor que ambos estuviesen juntos.

Bakugo aun daba vueltas en la cama, esperando en que en cualquier momento llegara a dormir con él, pero esa noche no paso. Se sintió solo por primera vez en muchos meses dormir en esa cama vacía. Sintió que pudo haber hecho un poco más, pero ahora era demasiado tarde.

—Mery crismas—Despertó Bakugo con esa frase en ingles mal hablada

Ante él se encontraba Uraraka con la mayor sonrisa que pudo darle. Ya era de día, pasado del medio día a decir verdad, Kirishima no había ido a su habitación, así que dedujo que el pelirrojo también se encontraba dormido.

—Ochako—Dijo sorprendido casi sentándose en la cama

—Feliz navidad—La chica de mejillas sonrosadas estaba alegre frente a el

No llevaba traje de navidad ni algún arreglo especial. Tan solo llevaba la misma ropa deportiva que había estado llevando durante los últimos días. Se sorprendió al verla ahí, el creía que nuevamente desaparecería de su vida, pero no ahí se encontraba

—¿Dónde estabas?—Bakugo pregunto de mal humor, pero la chica no contesto—Estaba bastante preocupado...te extrañe

Bakugo jamás pensó en decir esas palabras, nunca las había dicho, ni siquiera hacia un año. Su corazón comenzó a temblar, y su coraje y su furia empezaron a aparecer. Se sentía frustrado más por el que con la chica. Uraraka tan solo lo veía con una cara de sorpresa.

—Estoy aquí—Dijo con voz cálida la castaña

—Pero anoche no—Levanto un poco la voz, haciendo que se sobresaltara un poco Uraraka

Bakugo se sentó al filo de la cama, sus manos fueron directamente a su rostro quedándose así por varios segundos, sentía un gran nudo en la garganta. Quería gritar, explotar algo, sacar su coraje, pero no podía, había intentado mantener esa fachada de que no le importaba nada. Pero realmente le importaba, y la persona que más le importaba era Uraraka.

—¿Te pasa algo?—Bakugo se sorprendió con aquellas palabras

Claro que le pasaba algo, claro que estaba molesto, claro que la extrañaba, pero como decirle

—Volví—Uraraka decía con aquella felicidad que siempre tenía

—¿Por cuánto tiempo?—Levanto la voz Bakugo

—¿A qué te refieres?—El rostro de la chica denotaba asombro

—¿Por cuánto tiempo estarás aquí? ¿Cuánto tiempo estarás conmigo?—Bakugo la vio por primera vez—Vas y vienes, realmente cada día pierdo más la cordura y cada día siento que me faltas mas

—Estaré aquí hasta que seas feliz

—Pero yo soy feliz contigo, yo estoy feliz contigo

—Sabes bien que no—Uraraka agacho la vista

—No importa si dices que no, por un momento fui feliz contigo, por un momento me sentí que era un héroe de verdad, pero en el momento en que te fuiste...

Bakugo se puso de pie delante de ella, la chica retrocedió un paso, Bakugo la veía fijamente, Uraraka no cambiaba de expresión.

—Yo tuve la culpa de que te fueras, necesitaba protegerte más, necesitaba ser un héroe verdadero

—Pero lo hiciste, y te convertiste en héroe

—¡¿A qué costo?!—Grito un poco el rubio—¡A que costo fui un héroe, no me siento un héroe!

—Eres un héroe...y fuiste un héroe para mí—La chica sonrió tímidamente

—¡Pero te perdí! ¡Entiéndelo! ¡A ese costo fui un héroe, perdiéndote!

Bakugo contenía las lágrimas que querían salir por el coraje y la impotencia que sentía, pero estaba más sereno y calmado que antes

—¿Por cuanto tiempo estarás aquí?

—Ya te lo dije—La chica dijo con una sonrisa triste

—Pronto será tu cumpleaños...en dos días—Bakugo respondió mas para el que para la chica—Quiero que estés conmigo siempre

La chica lo miro con una cara decidida, jamás le había pedido que se quedara con él, estar ahí con él se había vuelto algo que no necesitaba pedirse, solo disfrutaban de su compañía, Katsuki lo sabía también. Él estaba con ella porque le hacía sentir bien, tranquilo, calmado con sus demonios interiores

—Quedarte conmigo, para siempre...que estés aquí...

—No puedo...Katsuki...no puedo—Era de las pocas veces que Uraraka le hablaba por su nombre de pila

—¡Por qué no puedes estar aquí conmigo!, Te debí salvar, debí protegerte, debí estar cuando me necesitaras—Bakugo comenzó a gritar un poco

—Porque ella ya no está con nosotros

La voz de Kirishima detrás de él le congelo la sangre, se quedó paralizado, viendo el rostro sorprendido de Uraraka

—Tengo miedo...—Dijo la castaña casi en un hilo de voz

—¡Cómo demonios no puede estar aquí! ¿Que acaso no la vez? —Grito Bakugo sin siquiera voltear a verla—¡Tiene...tiene miedo...y frio...!—Grito Bakugo agachando la cabeza

No entendió en que momento, pero gotas pesadas comenzaron a caer de sus ojos por primera vez en su vida, no sabía si lloraba por coraje, por culpa, o por tristeza. Lo único que sabía era que el hacía un año no la había protegido, hacia un año la había perdido.

Se desplomo sobre sus rodillas, mientras ocultaba su rostro con sus manos para que no lo viera Kirishima en ese estado deplorable

—¡Lárgate!—Le grito a Kirishima

—No...no me iré...no lo hare...me duele mucho que mi mejor amigo se ponga en este estado y yo no lo pueda ayudar...hace un año no te ayude...pero he intentado enmendar mi error...pero al parecer...la sigues viendo—Los ojos de Kirishima también se cristalizaron—Hace poco más de un año se fue...lo recuerdas...hace poco más un año te derrumbaste por primera vez...por favor Bakugo...entiéndelo

—Cómo puedo entenderlo y quedarme tranquilo...si no la pude rescatar—Bakugo se encontraba de rodillas en medio de su habitación—La tenía en mis brazos...estaba conmigo...su cuerpo comenzó a perder calor...y no pude llevarla a que alguien le diera los primeros auxilios

—No...no es tu culpa...aquello no era una clase...era una guerra...fallecieron muchísimas personas...lo recuerdas...fallecieron muchos héroes—Kirishima con el dorso de su mano limpiaba las escurridizas lagrimas que no dejaban de salir

—Entre ellos...Ochako...

—Fue un duro golpe para todos...y más para ti...—Bakugo se sorprendió por lo que Kirishima le estaba diciendo—Sabia desde tercer año que te gustaba...por eso aquel día le dije que tú le habías comprado esas galletas

—Ahora resulta que todo el salón sabia—Dijo con una risa de ironía

—No...solo Deku y yo

—Con que tú fuiste quien le dijo al nerd—Primera vez en toda la conversación que Bakugo le levanto la voz

—No...fue poco después de que ella salió del hospital, me pregunto que si te gustaba yo le dije que no...que tú no tenías interés en ninguna chica del salón, y él me dijo que creía que sí, que nunca veías mas de cinco segundos a nadie

Bakugo guardo silencio con las palabras de Kirishima, se sentía vacío y con un dolor en el pecho

—Sé que la amaste...y dolió machismo...pero es hora de dejarla ir

Bakugo veía a su amigo llorar en la puerta de su habitación

—Tienes que ser feliz—Escucho por primera vez la voz de Uraraka sin siquiera verla. No sabía si esa frase la había dicho poco antes de morir, o esa visión que el tenia de ella lo había dicho...solamente quería seguirla recordando por siempre.


Hola mis estrellitas al fin se revela un secreto bastante importante de este fic, que aunque lo quise mantener mas en secreto no pude, espero que les guste y los estaré leyendo