Disclamer: Digimon y Digimon 02 no me pertenecen, son propiedad del grupo de creativos llamado Akiyoshi Hongo (que son: Aki Maita, Akihiro Yokoi y Takeishi Hongo.) al igual que todos los personajes de esta obra son propiedad de ellos y Toei animation.

N/A: Bueno, aquí se termina, este es el final de la historia, disfrútenla.

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Cap 12: Nuestro Futuro.

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— ¿Nueva York?… ¿Así de serio es? – Preguntaba con gracia un rubio mientras sostenía una cerveza en la mano.

— Si… ¿Muy precipitado? – El otro muchacho estaba sentado mientras daba vuelta a la carne en el pequeño asador en medio de la mesa.

— No realmente, es solo que es increíble que hace apenas unas semanas tú y Mimi no parecían querer estar juntos, y ahora, hasta te mudarás a vivir con ella

Había pasado ya un mes desde el drama entre el chico del valor y la chica de la pureza…. Y tras esos suceso, las cosas ahora iban mucho mejor, pues tanto Taichi como ella ahora estaban en una relación oficial, una que todos sus amigos estaban contentos por ellos, y parecía ir realmente en serio.

— Acordamos que sería lo más sencillo, ella puede administrar su negocio desde casa, y yo puedo llevar mi trabajo haya, después de todo, también debo de abrir mis horizontes… no toda la política está en Japón – Comentaba Taichi.

— Pues me alegro mucho por los dos, realmente – Dijo con una sonrisa Yamato.

— Si, ahora mismo no se que depara el futuro, pero mi presente me esta gustando

— ¿Y habrá boda? — preguntó su amigo mientras Taichi daba un sobro a su vaso con cerveza, lo cual le provocó que se ahogara un poco con el líquido ante la pregunta.

— ¿No crees que eso… Si es precipitado? – Decía Taichi mientras recuperaba el aliento.

— Jajaja, cielos, solo fue una pregunta tarado, se que no es el momento.

— Idiota, quienes deberían pensar en eso ya son tú y Sora

— Si claro… – Yamato sonrió mientras miraba ahora hacia la ventana, una acción que Taichi imitó también sonriendo.

Ambos sentían el tiempo que había pasado, como ya no eran los niños que habían llegado a un mundo extraño comenzado un viaje a lo desconocido, conociendo grandes amigos Digimons, y luchando contra amenazas que los hicieron ser mejores personas, más fuertes y seguras.

Y ahora, eran adultos, adultos que estaban formando sus propias vidas, sus propias familias y creando nuevas historias, pero en esta ocasión, el Futuro dependía de ellos y sus desiciones.

Taichi se miró a sí mismo, vestido con un traje y corbata, su cabello corto al fin y enfocándose en nuevas leyes que promover y conferencias que asistir, y Yamato, vestido más casual pero con un corte más militar y un cuerpo más fornido, fruto del entrenamiento para un piloto espacial de la NASA.

— Los años no pasaron en vano – Dijo Taichi.

— Ni que lo digas… – Unos segundos después el celular de Yamato sonó y vio el mensaje – Es Sora, necesita que pase por ella, acaba de salir de su ultima clase

— Okey, es hora de que vayas por la maestra Sora – Dijo el moreno mientras Yamato se ponía de pie

– Okey, déjame pagar… – Dijo el Rubio.

— No no no, yo pago viejo, no te preocupes, esta será la última vez que quizás comamos algo juntos, al menos hasta que nos reunamos de nuevo – Dijo Taichi.

— ¿Que ya te irás?

— Si, solo vine a arreglar unos asuntos, y el fin de semana me regreso a america – Explicó Taichi

— Bien… entonces nos vemos pronto amigo – Yamato extendió la mano, y Taichi se puso de pie, por lo que tomó la mano de su mejor amigo.

No era un adiós para nada, al contrario, era la promesa de que se verían de nuevo, porque sin importar los caminos que tomen ahora como adultos, ellos seguirán siendo mejores amigos.

Al final ese saludo de manos entre amigos, termino un gran abarazo, pues estaban seguros de que una amistad como la suya nunca sería repetida.

— No veremos pronto – Concluyó Taichi y los dos tomaron rumbos distintos.

El fin de semana había llegado, y Taichi se había despedido de sus amigos, había pasado a visitar a Sora, Hikari y su madre para despedirse de ellas.

Se comunicó por teléfono con Daisuke, quien estaba en Tokio viendo todo lo necesario para la apertura de su próximo restaurante, y le pidió que cuidara de Hikari por el.

Ya en el avión el muchacho también se comunicó con Joe, Koushiro y Cody vía redes sociales, pues los tres eran los más desaparecidos ante la naturaleza de sus trabajos, y aunque quizo también saludar a Miyako y Ken, esos dos estaban de vacaciones en París, asi que solo les mando un mensaje también.

Horas después Taichi había llegado a Estados Unidos a eso de las 9 de la noche, y tras haber tomado un taxi había llegado al departamento donde ahora vivía junto a Mimi.

— Estoy en casa… – Anuncia el moreno tras abrir la puerta con sus llaves

— Hola corazón – Mimi lo escucho y llego para recibirlo – Buenas noches – Ella le dio un beso corto en los labios.

— ¿Que tal el viaje? ¿Todo tranquilo? – Preguntó ella mientras Taichi se quitaba el abrigo y la corbata dejando su maleta en el suelo.

— Agotador, pero todo en orden

— Que bien, ¿quieres que hagamos la cena juntos? – Preguntó ella con ánimos mientras le ayudaba a quitarse el saco.

— Tengo una mejor idea – Taichi la abrazo y la comenzó a besar en su cuello – ¿Que te parece si pedimos algo de Sushi, nos encerramos en la habitación, y vemos una película juntos?

— ¿Y a que se debe tan maravillosa idea?

— Hay que celebrar, que oficialmente vamos vivir juntos y que en unas horas, celebraremos nuestro primer mes como pareja

— Jeje eres todo un romántico… aunque una cena en algún lugar fino también funciona – Bromeó la chica.

— Por favor princesa… tú sabes que en el restaurante no podría desnudarte mientras finjo que veo la película – Dijo de manera pícara Taichi

— ¡Eres un pervertido!… – Mimi le dio un golpe en el hombro, pero sonreía ante el humor tan característico de su novio.

Una hora después, ambos estaban en la cama, con la televisión encendida pero sin prestarle atención, mientras se besaban lentamente abrazados, estando Taichi recostado a un lado de ella pero apoyado con el codo para poder besarla.

— ¿No que estabas cansado Yagami? – le dijo ella sonriendo mientras acariciaba el rostro de él.

— ¿Quieres que paremos? – mencionó el con una voz juguetona.

— Yo no dije eso tonto… – Mimi le dio un beso más en sus labios para después verlo con amor directamente a los ojos – Te amo Taichi

— También te amo Mimi, más de lo que alguna vez pude creer o pensar… y eso lo digo enserio

— Te sacaste la lotería conmigo bobo, enamoraste a la Princesa más hermosa del planeta – Dijo la chica con el tono egocéntrico que solo ella podía tener.

— Y por esa razón, jamás voy a volver a alejarme de ti… princesa

— Más te vale… mi valiente caballero

Y una vez más, ambos se fundieron en un apasionado beso mientras se abrazaban juntos en la cama que ahora sería de ambos, mientras la televisión seguía encendida iluminando tenuemente la habitación donde Taichi y Mimi pretendían volver a unirse con sus cuerpos desnudos.

Un años más tarde.

El día era Perfecto, el sol brillaba y los arreglos florales adornaban el lugar dotando de una atmósfera de alegría y romance enorme.

Una gran recepción de invitados, un banquete digno de admirar, una mesa de regalos bastante amplia y la celebración de esta pareja parecía ser increíble.

Taichi se encontraba de pie frente a una ventana enorme, la cual dejaba entrar el sol suficiente en esa parte en concreto del salón, donde parecía estar solo.

Vestía con un traje negro, con una corbata y una discreto ramillete de flores adornando el traje, pequeño pero muy bonito.

Entonces unos pasos se oyeron y a su lado llegó un rubio, el cual solo se dignó a observar como el, esa ventana y observando el cielo azul de ese maravilloso y especial día, dos elegidos más unirían sus vidas en matrimonio.

— Que día ¿eh?… ¿Nervioso? – Preguntó Yamato

— No se… ¿Tú dime cómo debería sentirme?… – Preguntó Taichi mientras mantenía sus manos en los bolsillos.

— No se… pero creo que feliz debería ser la mejor opción… es un gran día no solo para ella, también para ti.

— Lo se… nunca creí que este día llegaría…

— No lo puedes retrasar más viejo… andando – Yamato le dio una palmada a su viejo amigo y se fue, mientras Sora venía ahora hacia ellos.

— ¿Como esta el? – preguntó la pelirroja.

— Como se suponía que estaría… dejémoslo, se de alguien que lo animara aún más que nosotros – Yamato tomó de la cintura a su novia mientras ella lo seguía.

Taichi seguía de pie, mirando al cielo, pero con los nervios algo elevados, tratando de relajarse para así evitar crear algún conflicto, o peor aún, arruinarle el

Día a ella.

— Taichi… – Entonces la voz femenina de alguien lo hizo voltear para verla, pues sabía de quien se trataba.

— ¿Crees que podrías relajarte ya? – Mimi se acercó a él para abrazarlo — Estas como una tabla.

— Ya lo se amor… pero… es tan difícil… porque no creí que este día llegaría así de rápido.

— Lo se bebé – Mimi se separó y levantó la vista para ver a su novio – Ahora escucha, tienes que ser valiente, como solo tú sabes.

Decía la chica mientras acomodaba la corbata de su novio, y le hablaba de forma suave.

Mimi iba con un vestido verde hermoso, con un cinturón negro rodeando su cintura y denotando su figura esbelta.

— Hoy, te necesita más que nunca… – La chica acaricio el rostro de su amado.

— Gracias Mimi – Taichi sujeto la mano que lo acariciaba y le dio un beso — Debo de hacerlo bien

— ¡Chicos! ¡Ya es hora! – Miyako apareció para avisarles mientras jalaba a su esposo de la

Mano.

— Es hora… – dijo Taichi reuniendo todo el valor que necesitaba mientras Mimi le daba un beso en los labios para ir con los demás.

Taichi entonces la vio irse, suspiró y camino directamente hasta donde era su lugar correspondiente en esa boda.

La música y el coro nupcial comenzaron, mientras todos los invitados tomaban sus asientos para poder estar listos y presenciar la unión de la feliz pareja.

Mimi, Sora, Miyako y Mei tomaron sus lugares como las Dama de honor y las madrinas respectivamente.

Ken, Yamato y Cody como los padrinos del novio, mientras que los demás estaban entre los invitados.

Joe y Kazumi estaban también, mientras que un pequeño Niño de gafas y cabello azul los acompañaba, a un lado También estaban Koishiro y su novia, Cody quien continuaba soltero pero al parecer tratando de divertir a los dos pequeños hijos de Ken y Miyako, Takeru estaba junto a otra chica, que no era Catherine, pero para nada se veían ambos incómodos.

Entonces había llegado el momento, la novia estaba por salir, pero ella se moría de miedo, estaba muy nerviosa mientras sostenía el ramo de rosas.

— ¿Nerviosa? – Taichi llegó detrás de ella, para después mirarla de frente — No deberías, hoy es tu gran día.

— Hermano… – Hikari abrazó a su hermano y comenzó a llorar – Tengo mucho miedo… y estoy feliz… no se como me siento.

— Oye… – Taichi acarició el cabello castaño de su hermana – Lo se… y quiero decirte que si tú no estás lista, yo menos… recuerdo aún que hace un par de años eras mi hermanita… una niña enfermiza todo el tiempo

Taichi bromeó mientras Hikari levantaba la vista para verlo, mientras sonreía y reía con él ante sus comentarios mientras se separaba de él.

— Pero, hoy, tengo que acompañar a mi hermanita, al altar para que comience a hacer su propia vida – Ahora Taichi estaba algo afectado.

— Ya no eres una niña… eres una mujer muy hermosa y hoy te vas a casar… Pero se que él te hará muy feliz y confío en ello

— Siempre serás el mejor hermano… – dijo ella con lágrimas – ¿Y sabes algo Taichi? Yo lo amo… nunca imaginé que llegaría a amarlo asi… pero nunca vi a alguien, luchar de esa forma por mi, tan perseverante y terco jeje

— Lo se jeje… y se gano mi respeto por eso, y te lo digo yo… el amor viene de quien menos esperabas – Taichi mencionaba esto con justa razón.

— Ahora… es el momento

Taichi le colocó el velo a su hermana y ofreció su brazo después para así, comenzar la caminata, por lo que ambos hermanos se dirigieron caminando hasta el altar, donde el novio esperaba con ansias, tantas que hasta incluso estaba llorando, lo cual divirtió a ambos hermanos.

— Daisuke… cálmate – Decía con una sonrisa Ken

— Ya lo se… pero… se ve tan hermosa

Daisuke no paraba de llorar mientras veía a Hikari caminar hacia el altar, con el, para poder unir sus vidas en matrimonio.

Taichi la llevaba mientras la madre de ambos no paraba de lagrimear a la vez que también los invitados y familiares estaban conmovidos.

— Daisuke… – Taichi llegó con Hikari y le habló al sucesor del valor – El día de hoy, te entrego a mi hermana, para que puedas hacerla feliz… cuídala con tu vida.

Dicho esto, Hikari tomó su lugar en el altar, mientras Taichi tomaba su lugar como el padrino de Diasuke en el día más especial para la pareja, y asi, casándose en ese día.

— Te vez tan preciosa… ay no puedo parar… Te amo tanto – Decia con lágrimas el chico

— Diasuke… tranquilo jeje también te amo

La boda se realizó, todo fue perfecto, Daisuke y Hikari eran los segundos en unirse como pareja, y mientras la boda continuaba, llegó el momento de la fiesta, donde todos los amigos y familiares se encontraban celebrando.

Pasando las horas todos estaban felices en el festejo, cada uno siendo feliz a su manera y disfrutando del regalo de la vida que es poder caminar hacia el futuro, creando su propio destino.

En una parte en específico, por fuera del salón en una especie de balcón, Mimi estaba mirando los jardines y arreglos florales que Sora había hecho para el festejo, mientras suspiraba ante la romántica atmósfera, imaginando con una gran sonrisa lo hermoso que sería el momento en que ella y Taichi se casaran.

— Sora se lució con los arreglos… pero la flor más hermosa eres tú… – Taichi llegó y abrazó desde atrás a Mimi dándole un beso en su oreja.

— Que halagador te vuelves cuando estás sentimental – Mimi respondió con una sonrisa al sentir ese beso y entrelazando sus manos con las de Taichi al momento de sentir como este colocaba esas manos en su vientre.

— Las princesas deben ser halagadas… y tú eres mi princesa, no debo hacer menos que eso

Ambos estaban abrazados en esa pose, mirando el cielo estrellado, disfrutando de esto, de la vida misma, juntos ahora con el amor que los unía, y a pesar de todo, de las adversidades y los retos, a pesar de las complicaciones de la vida adulta, habían logrado salir adelante, y con la dicha de estar juntos como pareja.

— ¿Te parece bien si somos los siguientes? – Preguntó Taichi.

— ¿Los siguientes en que? – Dijo Mimi con los ojos cerrados disfrutando del calor de él en ese abrazo.

— En casarnos tontita… – Ahora Mimi abrió los ojos en grande sonrojándose.

Con toda la pena del mundo, la chica se separó de ese abrazo y volteó a ver a Taich, para después mirarlo con una cara totalmente sorprendida y sonrojada mientras él la miraba con una sonrisa, esa sonrisa que ella ama, porque es la sonrisa del confiado, valiente y travieso Taichi.

— ¿Es en serio? – Preguntó aún incrédula.

— No había estado hablando más enserio en mi vida como ahora – Taichi tomó las manos de Mimi para continuar – Mimi, desde el día en que te conocí, no te comprendí ni un poquito, siempre me pareciste una niña, consentida, llorona, egocéntrica, fastidiosa y de un temperamento insoportable…

La atmósfera romántica se esfumó en la cara de Mimi

— Oye… Taichi – Ahora la voz de ella era algo molesta.

— Déjame terminar – Dijo quitado de la pena el – Pero conforme pasó el tiempo, te conocí, y comprendí que… podías ser mucho peor — La vena de enojo apareció en la cabeza de ella.

— No vas muy bien… Yagami… – Le dijo ella con él tomó más severo.

— No seas impaciente, aguarda… – El chico seguía sonriendo divirtiéndose con lo que decía – Aunque eras todo eso, también aprendí que eras una chica alegre, con un gran sentido del humor y llena de bondad y con una pureza en tus sentimientos que nadie jamás me había mostrado… y sin darme cuenta, fuiste poco a poco mostrándome que eras maravillosa

Nuevamente Mimi comenzó a sonrojarse, escuchando las palabras de Taichi mientras este ahora la miraba de una forma más dulce.

— La mujer, más maravillosa del mundo, que me enamoro con su sonrisa, su voz, su cabello y que estuvo para mi cuando mas la necesitaba… y solo tuve que sentir miedo a perderte cuando ya sentía algo por ti, para percatarme que eras mi alma gemela… – Mimi ahora estaba sonriendo como nunca antes había sonreído en su vida escuchando las palabras de su novio.

— No se cuando me empecé a enamorar exactamente de ti Mimi… pero, me enamoré, y ojalá no hubiera tardado tanto porque — Taichi tomó a Mimi de sus mejillas y así mirarla a los ojos.

— No Sabía que Estabas ahí, Hasta que Mire con Atención… Y cuando me di cuenta, supe que te amaba y quiero pasar mi vida a tu lado… así que si, quisiera que te casaras conmigo.

— ¿Es una propuesta?… ¿De verdad Taichi? – Preguntó Mimi mientras sentía las lágrimas salir.

— Tal vez… – Aprovechando que estaban solos, Taichi se agachó y esto hizo que Mimi se tapara la boca y comenzó a llorar.

— No es correcto que haga esto en la boda de mi hermana… – Susurro el de manera divertida — Pero aprovecharé ahora que estamos solos

Entonces Taichi saco de uno de los bolsillos de su saco, un anillo de compromiso, uno con un diamante de color rosa, el cual tenía la forma de una flor, y agachado con una rodilla en el suelo, Taichi alzo el anillo mientras Mimi lo veía tratando de no llorar más.

— Mimi Tachikawa… ¿Quieres casarte conmigo? – Y la pregunta se realizó.

— ¡Siiii! ¡Siii! ¡Si si si! – Parecía una niña pequeña, mientras Taichi sonreía y le colocaba el anillo y ella no paraba de llorar y dar brinquitos.

— ¡Excelente! – Taichi se puso de pie enseguida mientras Mimi no paraba de ver el anillo en su dedo

— ¡Eres… tan impredecible mi amor, me haz hecho muy muy muy feliz! – Dijo ella mientras abrazaba al muchacho rodeando su cuello y él abrazando su cintura.

— Esa era la idea… Te amo Mimi

— Te Amo Taichi – Y ambos se fundieron en un beso lleno de amor.

Lo que no sabían es que varias personas llevaban un buen rato mirándolos a escondidas desde detrás de los arreglos florales, si, Yamato y Sora sonreían al verlos mientras chocaban las manos, Hikari y Daisuke reían con picardía, Miyako abrazaba a Ken al estar conmovida, y claro todo el resto de elegidos estaban ahí.

Ambos continuaban su beso ignorando que los veían, sonriendo en cada momento que se separaban para después continuar besándose, pues la felicidad que ambos sentían era inmensa, ahora la vida les sonreía y los dejaba ser felices, tanto el caballero valiente y la princesa de la pureza habían conocido el amor…

— Ammm… oye Taichi… – Mimi llamó la atención de su novio mientras estaban aún abrazados.

— ¿Si?… – Dijo el aún embelesado por el momento Perfecto que vivía.

— Ah… Realmente tenía que decirte algo… esta mañana jejeje – Mimi se rascaba la mejilla y miraba al suelo apenada.

— ¿De que se trata? – Preguntó Taichi ahora intrigado.

— Creo que la boda deberá esperar…

— ¿Porque? — Ahora Taichi se angustió.

— Porque, tendremos otro gasto antes…

— Ammm… ¿como que otro gasto?

— Ammm si… Porque… estoy embarazada jeje – Soltó la chica esperando la reacción asustada, alegre o sorprendida de Taichi.

— Oh… bien… así que eso era jeje… ¡¿ESTAS EMBARAZADA?! – Taichi gritó de forma totalmente sorprendida.

— ¡¿QUE COSA?! – Y los demás elegidos también, saliendo de su escondite y sorprendiendo a todos los dos castaños, recién comprometidos y recién embarazados.

Y así, es como finalizamos esta historia, en la cual, Taichi Yagami y Mimi Tachikawa se preparaban no solo para la boda que tendrían, si no también ahora se preparaban para recibir al fruto de su amor, una nueva vida que se uniría a la familia de elegidos, al bebé de ambos…

La historia de los, "no tan Niños" elegidos, ah cerrado un capítulo mas, pero esta muy lejos de terminar.

Hasta la próxima amigos.

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N/A: Espero que les haya gustado el final de este fic, la verdad yo me siento muy feliz de haberlo podido escribir y sacarlo, jeje porque me encanta el Ship Michi, pero no había tenido tiempo para escribir sobre el, ahora que lo hice tengo planeado un Spin Off y una secuela de este Fic, que quizás después logre hacer, y ojalá lo puedan leer.

Show Expert 1: I really appreciate your comments, I hope you like the conclusion and believe me, I'm going to see how to give the Daisuke and Hikari Spin Off, I appreciate you commenting and thank you very much.

Adrit 126: Te agradezco mucho todos tus comentarios, y me alegra mucho que te haya gustado todo, este es el último capítulo y ojalá puedas darme tu último review y me puedas decir que te parecio.

Neo5000Art: El amor y las ganas de ponerla son increíbles.

Muchas Gracias a Todos.