Saludos a todos

Aqui les traigo el segundo capitulo de esta hisotoria, nos vemos al final.


Capítulo 2

— Gusto en conocerte Naru. — respondió el niño.

— Lo mismo digo, por cierto — sacando su tablet y enseñándosela a Hyuga. — ¿sabes de casualidad si este es el camino correcto a la sede de la WBBA?

— Eh, ¡claro! — dijo el niño pelirrojo. — De hecho, mi hermano y yo hemos ido a ahí un par de veces. Puedo llevarte si gustas.

Fue entonces que ambos niños caminaron rumbo a la sede, durante aquel trayecto ambos decidieron conversar para poder conocerse. Para Naru no fue ningún problema hablar con Hyuga, al parecer ambos pensaban igual sobre ciertos temas (la escuela, la tarea, los animales y el Beyblade, sobre todo el Beyblade).

— Entonces mi hermano pensó que seria buena idea tener un mapache en nuestra casa, lo que no sabia era que terminaría por comerse el pay que mama hizo para la cena. — le contaba la peliceleste al niño. — Para su suerte mama nunca supo que fue un mapache el que se comió su pay, sino que mi hermano le dijo que fue el, el que se lo comió, por desgracia a mama no le pareció la idea y lo dejo sin cenar esa noche.

— Que mal, ¿y que le paso al mapache?

— Al día siguiente descubrimos que el mapache tenia una familia de mapaches en un árbol, así que decidimos dejarlo que regresara al bosque. — decía Naru. — Aunque cuando yo y mi hermano podemos les llevamos un poco de pan.

— Si que a tu hermano le gustan mucho los animales. —respondió Hyuga. — yo una vez trate de convencer a Hikaru de adoptar un erizo ¡porque creo que son cool! — diciendo esto con estrellitas en los ojos. — por desgracia, Hikaru parece tenerle cierto miedo a los animalitos pequeños, así que no pude convencerlo.

— No deberías rendirte, quizás algún día puedas tener uno... Aunque creo que primero tendrás que ayudar a tu hermano a superar ese miedo. — le sugirió la niña.

— Esa va a ser una tarea muy difícil —le respondió el pelirrojo. — A propósito, ¿a que vas a la sede de la WBBA? ¿También practicas beyblade?

— Eh.. No, no es por eso. — decía Naru. — Es decir, me gusta el beyblade, pero no lo practico. La razón por la que voy es porque estoy buscando a mi hermano, necesito entregarle algunas cosas.

— Oye a todo esto como se llama tu he... ¡Oh mira llegamos! —menciono Hyuga al ver la amplia puerta del edificio. — Ven es por aquí.

De esa manera ambos niños ingresaron al interior del edificio.

— Se que el panbey es delicioso, pero existen otro tipo de panes. — le decía un chico de cabello rubio a otro de cabello azul — por ejemplo, las donas.

— ¿Donas? — respondió el peliazul — No gracias, tienen mucha azúcar.

— ¿Ahora de que diablos hablan ustedes dos? — dijo otro chico que se había acercado a aquel par de muchachos.

— Hola Silas

— Haber Silas — decía uno de los chicos. — ¿Panbey o Donas?

— ¿Y eso en que afecta al beyblade?

— Solo responde.

— Hm.. diré que Panbey, siento que las donas tienen más azúcar. — respondió el chico peliverde.

— Te lo dije.

— ¡Valt, Honcho-sempai! — se escucho el grito de Hyuga en toda la sede. Aquello atrajo la atención de los tres jóvenes quienes voltearon a ver al niño.

— Ah es Hyuga — decía Valt.

— ¡Hola a todos!

— ¡Hyuga, ya te e dicho que no grites tan fuerte!— regaño Rantaro al pelirrojo. Si bien el apreciaba a cada uno de sus alumnos, Hyuga era reconocido por ser el más efusivo y por tanto, el más escandaloso de todos. — ¿Y que haces aquí? ¿No deberías estar en la base de los Bombers entrenando?

— Ah si pero ella quería venir aquí. — comento Hyuga mientras señalaba a Naru quien estaba a lado de este. Fue cuando los otros chicos se percataron que el pelirrojo venia con alguien más.

— Hola a todos — saludo amablemente la peliceleste.

— Hola Naru — la saludo Valt. — Vaya, pero si que ha pasado el tiempo.

— Eh, ¿la conoces? — le pregunto Hyuga al peliazul.

— Por supuesto, es una vieja amiga. — le respondió Valt. — la conocí hace mucho, de hecho sin ella me hubiera perdido en el bosque. A veces no se como Free le hace para regresar a BC Sol sin perderse.

— Eso es porque habla con los animales y ellos lo ayudan a regresar. — comento Silas.

— ¿Enserio?

— ¡Claro que no! solo bromeo. — respondió el peliverde. — como si eso fuera posible.

— Un gusto en conocerte Naru, mi nombre es Rantaro Kiyama, pero puedes llamarme Honcho — se presento el rubio.

— ¿Kiyama? — pensó la niña por un momento. — ¿Acaso eres algún pariente de capi?

— Oh, así que conoces a mi pequeño hermano menor.

— Entonces eres el hermano mayor de Capi — decía Naru asombrada. De todo el tiempo que llevo conviviendo con capi nunca pensó que este tuviera un hermano.— disculpa si no se mucho de ti, pero Capi no nos cuenta muchas cosas sobre el.

— No te preocupes, de cierta manera creo que lo entiendo. — le respondió el rubio. — A casi lo olvido, el es Silas Karlisle, es amigo nuestro.

— Yo se quien soy idiota. — se quejo el peliverde. — en fin gusto en conocerte. — se presento el peliverde. — a todo esto, que te motivo a aceptar que el "enano molesto" te guiara hasta la sede.

— ¡Oye no soy molesto!

— De hecho no creo que Hyuga sea así. — respondió Naru, aquello atrajo la atención del pelirrojo. — Pienso que es una persona simpática, además el GPS de mi tablet comenzó a fallar por lo que le pedí a Hyuga que me dijera el camino hacia este lugar y el se ofreció a ayudarme a llegar.

— Vaya niño, no sabia que eras tan caballeroso. — bromeo Silas.

— ¿Eh? ¿A que te refieres? — decía Hyuga sin entender.

— Ya Silas déjalos en paz — intervino Rantaro.— Dime Naru, que te trae a la sede, ¿acaso quieres unirte al equipo de las leyendas?

— Eh no, no claro que no. De hecho vengo a buscar a...

— ¿Naru? — se escucho la voz de otra persona, en ese momento un chico de cabello marrón salió por una de las puertas del sitio, este venia acompañado por otros dos chicos. — ¿Eres tú?

— ¡Aiger! — expreso la niña con felicidad, al mismo tiempo que corría a abrazar al chico. — a pasado mucho tiempo hermano.

— ¿Hermano? — decía el niño pelirrojo confundido.— eso quiere decir...

— Así es, Naru es la hermana menor de Aiger. — le respondió Valt.

— ¡¿ES SU HERMANA?!

..

..

— Fue entonces que convencí a papa de que me dejara venir aquí a traerte las piezas. — explicaba Naru esa tarde en la terraza. Luego de encontrarse con su hermano esa tarde este le había ofrecido ir a comer a la cafetería de la sede, a lo que no se negó, ya que al igual que su hermano ella también tenia hambre.

Hyuga se había quedado con Valt y los otros chicos a entrenar en la sala de entrenamiento, por lo cual ya no vio al niño esa tarde.

— Si papa me llamo hace días diciéndome que vendrías a traerme lo que le pedí. — respondió Aiger mientras se metía a la boca una cucharada de su platillo. — ¡m-meg hubieras avisadou que llegariaas hoyy hhubiera idoo ppor ti!

— ¡Aiger no hables con la boca llena! — lo regaño Naru. Ver a su hermano comer con la boca llena no le molestaba, pero si le molestaba el hecho de que parte de la comida que masticaba cayera encima de ella. — Además eso no fue necesario, Hyuga me ayudo a llegar hasta la sede, así que no tienes de que preocuparte.

— A menos mal... Espera, ¿Que?

— Que Hyuga me ayudo — le respondió la peliceleste. — me lo tope de camino a la sede y el se ofreció a traerme hasta aquí.

— ¿Enserio? — decía Aiger. — vaya, supongo que le debo una a ese chico por haberte ayudado.

— Así es...

Había trascurrido aproximadamente tres días desde que Naru había llegado a la sede. Aiger pensaba que su hermana se quedaría solamente esos tres días, sin embargo esta le explico que debido a que se encontraba de vacaciones, esta había hablado con sus padres para que le dieran permiso de quedarse más de tiempo en aquella ciudad, por lo cual el chico no tuvo más remedio que aceptar a su hermana en ese lugar.

Durante esos días la pequeña niña acompaño a Aiger durante sus practicas, así mismo tuvo la oportunidad de conversar con el resto de los jóvenes bladers. Igualmente los chicos tuvieron la oportunidad de platicar con la peliceleste y preguntarle algunas cosas sobre su hermano

— Lo gracioso esa vez fue que en realidad lo confundieron con un mono. — le decía Naru a Drum, con el cual se encontraba platicando. — deberías haber visto la cara de confusión del guardia del zoologico, casi creyó que estaba viendo doble en la jaula del mono.

— ¡Enserio!

— ¡Naru deja de contar esa anécdota! — se quejo Aiger, quien se encontraba en una batalla de practica contra Valt.

— Vez yo tenia razón, si pareces un mono. — comento Valt divertido.

— ¡Que no soy un mono!

Esa misma mañana, Rantaro llego de visita junto con Hikaru y Hyuga a la sede, a lo que tanto el como Valt sugirieron realizar un par de batallas amistosas entre ellos. Los primero en combatir fueron Drum y Hikaru, mientras tanto Hyuga decidió esperar su turno en la banca, en donde Naru se sentó minutos después.

Mientras se realizaba la batalla ambos niños comenzaron a platicar alegremente entre ellos, hecho que no paso desapercibido por Aiger el cual se encontraba en otra banca esperando también su turno. Fue así que el día se paso entre batallas y enfrentamientos, cuando menos lo esperaban ya eran casi las 5 de la tarde en la sede.

— Y con un final explosivo, el ganador es Infinite Achilles. — dijo Rantaro.

— ¡ Si !

— Ne tuviste suerte. — decía Silas. — a la próxima yo ganare.

— ¿Oye has visto a Hyuga? — le pregunto Hikaru a Drum. Ante eso Aiger giro a verlos. —creí que estaba aquí hace unos segundos.

— umm... creo que lo vi yéndose con Naru a algún lado. — respondió Drum.

— Jeje... ya sabia yo que el enano era demasiado amigable con esa niña. — comento Silas quien había escuchando aquello.

— ¿A que te refieres? — le pregunto Aiger.

— Vamos Silas no bromes, Hyuga solo esta siendo amable con Naru. — decía Rantaro.

— Si amable, como no. Se nota que tu no sabes nada sobre estos temas.

— ¿Por qué dices que actúa demasiado amigable con Naru? ¿Qué significa eso? — volvió a preguntarle Aiger al peliverde.

— Bueno si quieres saber... — decía Silas. — yo solo digo que si el enano actúa de esa manera con esa niña es porque quizás ambos traen algo, no te parece.

— Suficiente con el tema. — interrumpió Valt. Y es que en ese momento pudo notar como Aiger parecía estar algo inquieto por lo que había dicho su compañero. — Creo que mejor terminamos con los entrenamientos por hoy, porque no vamos a la cafetería por un poco de panbey.

— Me parece buena idea. —respondió Rantaro. Fue así que todos los chicos comenzaron a caminar rumbo a la cafetería.

— Oye Aiger, ¿vienes? — le pregunto Valt al chico, el cual se había quedado en el mismo sitio.

— Eh.. si, ya voy solo quiero tomar un poco de aire. — le respondió antes de caminar hacia la salida del edificio. Una vez que salió comenzó a recorrer todos los lugar del edificio, desde el jardín hasta la área de descanso, pero no logro encontrar a su hermana ni a Hyuga. — ¿Dónde estas Naru?

Fue entonces que cerca de ahí escucho unas risas que provenían de una de las terrazas, por lo cual no dudo en correr hacia esa dirección. Una vez que dio con las risas, pudo ver que se trataba de su hermana y de Hyuga conversando muy alegremente y riéndose al unísono.

Ese fue el momento exacto en el que... Aiger Akabane sintió el verdadero terror (:v)


Y hasta aquí el segundo capitulo de esta historia. Podría decirse que Naru es uno de mis personajes querido dentro de lo que fue la saga de Cho Z o Turbo (como lo conozcan mejor) y fue triste no verla en las entregas siguientes (hasta quadstrike).

Me despido por ahora y nos leemos en el siguiente capitulo, chau.