Saludos

Nuevamente les traigo otra historia, tenia pensando publicar esta historia un 14 de febrero, pero por cuestiones de tiempo no se pudo, aun así aquí se las traigo. En esta ocasión es sobre una pareja que me gusta y de la cual no e visto muchas historias. Pero aun así me gusta saber que no soy la única que los junta jejeje.

Sin más nos leemos al final.


El Broche de orquídeas

..

— Entonces... ¿el sábado en el parque?

— Claro

— ¿A las 7 esta bien?

— Por supuesto — respondió la joven.

— De acuerdo, nos vemos entonces — se despidió el chico desde la banqueta que estaba al frente de la casa de la joven. Luego de ver que este se fuera , la joven estaba por entrar a su casa cuando vio como el chico regreso de nuevo con ella, antes de preguntarle cualquier cosa este deposito un beso en su mejilla, para después retirarse.

Aquella acción solo ocasiono que la joven se sonrojara levemente, aun no estaba acostumbrada a esa clase de gestos por parte del chico.

Luego de aquella inusual despedida la joven ingreso a su casa, como era costumbre su madre se encontraba en la cocina preparando la cena. Por lo que aprovecho y fue a la habitación de sus padres, una vez que estuvo ahí busco en su tocador y encontró la pequeña caja en la que su madre guardaba sus joyas, comenzó a buscar dentro de esta pero por más que buscaba no encontraba aquel accesorio.

— ¿En donde está?

— Buscabas algo querida — decía la madre de la joven, al girar se dio cuenta que esta estaba observándola desde el marco de la puerta.

— ¡Mamá! e-eh bueno yo...

—Hija, ya te había dicho que si querías que te prestara un par de mis aretes tenias que pedirme permiso primero, yo no tengo ningún problema en prestártelos — le dijo su madre.

— Lo siento mamá — se disculpo la joven.

— A todo esto, no creo que te haga falta usar un collar o un brazalete, con o sin el, pienso que de todos modos ese chico te vera hermosa. — aquella respuesta de su madre sorprendió a la joven.

— P-Pero como sabes...

— Una madre siempre lo sabe — le respondió su madre con una sonrisa. — anda vamos a cenar primero y luego me cuentas sobre ese chico.

Después de disfrutar de una agradable cena, la joven invito a su madre a su habitación en donde ambas empezaron a charla sobre aquel tema.

— Entonces buscabas ese broche — decía la mujer. — es una lastima porque yo no lo tengo. Aunque ahora que lo recuerdo, hace tiempo me comentaste que tú le habías pedido a tu hermano que te lo cuidara, no te acuerdas.

"Por supuesto, como se le había olvidado"

—¡Rayos!

— Lenguaje Jovencita —la reprendió su madre.

— Perdón mamá.

...

"En una isla al sur de Grecia se encontraba una pequeña comunidad escondida del resto de las personas, debido a esto eran muy pocas las personas las que vivían ahí. Muy a lo lejos en el mar se podía ver que se aproximaba un bote a aquella isla.

— Vaya es como mágico ese lugar — expreso maravillado una de las personas que viajaba en el bote, mientras más se acercaban a la isla, la flora que rodeaba la isla era más llamativa.

— Es maravilloso — dijo una voz femenina maravillada.

— Te dije que te gustaría — le respondió una voz masculina. — será un buen lugar para comenzar con nuestra familia — al mismo tiempo tomaba la mano de la mujer, esta volteo a verlo con una tímida sonrisa, se veía hermosa con aquel broche en su cabello . — Cuantas veces te e dicho te amo desde que nos casamos.

— Creo que más de 20 veces, desde que salimos de la iglesia, durante la fiesta y antes de que tomáramos nuestro vuelo en el aeropuerto — le respondió la mujer con una sonrisa.

— Lo siento, es que no me canso de decírtelo... — le respondió su esposo. — te amo Hanako — pronuncio antes de besar a la mujer en los labios. "

...

Esa mañana como era costumbre Ichika asistió al club de las Victorias en donde se encontraban sus amigos, como todos los días Drum se encontraba teniendo una batalla con Amane, por lo cual paso de lado y se sentó en el sillón. A la de ella estaba sentado Taka el cual parecía estar revisando algunos mensajes en su celular.

— Buenos días Ichika.

— Buenos días Taka — saludo la joven. — Empezaron con energía esos dos , no. — refiriéndose a su dos amigos.

— Como siempre. Por cierto ¿Cómo te sientes? — le pregunto el niño. — el día de ayer me dijiste que te dolía la cabeza y por ello dijiste que te retirarías del entrenamiento. — Aquella conversación atrajo la atención de Amane, el cual aun se encontraba en su batalla con Drum.

— ¿Acaso te enfermaste? — pregunto el castaño. La joven lo miro extraño.

— Eh, si, comenzó a dolerme la cabeza y me tuve que retirar.

— Oh ¿y ya te sientes mejor? — pregunto Drum.

— Si ya estoy mejor, no fue nada grave — respondió la rubia.

El resto del día todos los del equipo se la pasaron entrenando y practicando sus maniobras con sus beys. Durante el entrenamiento hubo ocasiones en las que Amane veía disimuladamente a su amiga, la cual aun no se percataba de ello. Sin embargo este hecho no paso desapercibido por otro miembro del club.

— He notado que has estado viendo a Ichika durante todo el entrenamiento, ¿Algo que quieras decir? — le comento Delta al castaño.

Luego de varias horas los chicos se habían tomado un breve descanso, por lo cual el chico peli menta aprovecho que el resto del equipo se había ido a comer para hablar con Amane.

— Eres muy observador — decía Amane, luego suspiro cansado. — la verdad no se como empezar...

— Por que no comienzas desde el principio.

...

— Mamá dile a Taro que es mi turno en el columpio— le decía una niña a su madre.

— ¡No es cierto es mi turno!

— Niños no pelen, Taro deja que tu hermana use el columpio. — respondió la mujer. — o sino le diré a tu padre que ya no te de clases de navegaciones me oíste. — Ante aquella respuesta por parte de su madre el niño dejo que su hermana usara el columpio.

La mujer sabía que a su hijo mayor le gustaba mucho las clases de navegación que le daba su padre, por tanto convencer a su esposo de posponerlas por un tiempo no seria un problema.

Era una lastima que su esposo haya tenido que salir ese día temprano en su barco a pescar, aunque en esa ocasión se fue tan rápido que se le olvido llevarse su "anillo de la suerte", como su esposo le decía a ese accesorio.

Solo esperaba que no se tardara, algo le decía que aquellas nubes grises que se veían a lo lejos no le daban una buena sensación.

...

Luego de terminar con aquel descanso, Ichika le comento a Taka que tenia que ir a algún sitio por lo cual se despidió de sus amigos y se marcho del club. La chica camino unas cuantas calles hasta llegar al club de los Spark wings, donde después de soltar un largo suspiro entro al edificio.

Como era de esperarse había varios chicos entrenando en las arenas de batalla, fue entonces que, en una de ellas se encontraba la persona a la cual había ido a buscar, su hermano mayor que como de costumbre actuaba con superioridad.

— Muy mal, si continuas de esa manera solo vas a ser perder mi tiempo y el de los demás.

— Hola Fumiya — saludo la rubia sin muchos ánimos.

— Pero miren quien decidió venir a verme, nada más ni menos que mi querida hermanita. — decía el chico. — ¿Qué te trae por aquí? Aguada, no me digas que... ¡al fin decidiste dejar a esos perdedores y unirte a los Spark wings! ¡Oh hermanita si vieras que...

— De hecho vengo a pedirte el broche de orquídeas...

Los chicos que se encontraban cerca estaban confundido por aquella respuesta, sin embargo Fumiya estaba completamente serio.

— Chad, sigan practicando con este novato, yo tengo que hablar de algo con mi hermana, así que sinos disculpan. —le ordeno Fumiya a uno de los chicos antes de retirarse con su hermana a otra habitación.

Una vez que estuvieron solos, ambos jóvenes tomaron asiento en una pequeña sala de descanso.

— ¡Vaya! no creí que te acordarías de eso... — dijo el rubio.

—Como podría olvidarlo, después de todo sabes lo que significa para ambos.

— Claro que lo se, pero debo preguntar... ¿Por qué ahora?

— Eso mi "querido hermano" es algo que no estoy dispuesta a decirte, además cuando te pedí que lo guardaras te dije que no quería pregunta de tu parte al respecto. — le respondió su hermana.

— Lo encontraste, ¿no es verdad?

— Algo así... —mirando hacia otro lado. Fumiya miro por unos momentos a su hermana, luego de eso soltó un suspiro.

—De acuerdo te lo daré cuando regresemos a la casa... — le respondió el rubio. — sin embargo, debo decirte que sabes lo que significa esto, no es verdad.

— Por supuesto, y lo único que espero de todo esto es que no trates de meter tus narices en este asunto. — decía Ichika.

— Pues as de saber hermanita que no voy a hacerte caso.

—¡Fumiya!

— ¿Cuál es el problema? tú sabias que esto pasaría, así que abstente a las consecuencias. — respondió el rubio antes de irse.

Ichika soltó un suspiro de frustración, ahora no solo ocultaba aquel tema a sus amigos, sino que también tendría que estar alerta ante cualquier plan que tuviese su hermano en mente. Una vez que se arreglo el asunto la chica se retiro de aquel sitio.

— Bueno si ella no me va a decir, quizás su amigos sepan... —dijo Fumiya quien vio detrás de uno de los pilares como su hermana se retiraba.

Tal como acordó con su hermano, este le entrego a ella el broche que le había pedido guardar. Como era de esperar su hermano siguió insistiendo en querer saber más de los motivos con respecto a aquel broche, lo cuál para desgracia de él no consiguió, ya que ella seguía sin revelarle nada.

Una vez que tuvo el broche de Orquídeas en sus manos pudo darse cuenta de lo hermoso y bonito que era, además de tener un diseño algo elegante, la forma en la que estaban dibujadas las flores era sumamente bello. Era una lastima que el gancho del broche estuviera algo desgastado, aún así eso no era ningún problema.

— Creo que tengo el conjunto adecuado para este broche

A la mañana siguiente Drum y el resto de los chicos asistieron al entrenamiento en el club de las Victorias, en aquella ocasión tendría la oportunidad de probar el nuevo aditamento para los beys en el cuál Gwyn había estaba trabajando.

— Me dijo Gwyn que la fuerza del lanzamiento no debe ser muy fuerte porque el anillo podría romperse, pero tampoco debe ser muy despacio porque puede hacer que no funcione. — les explicaba Drum a sus amigos con ayuda de un pisaron, en este solo se podían ver dibujos sin sentido. — ¿Tienes una duda Amane? — viendo que el chico levanto el brazo.

— Si, creo que hubiera sido mejor que Gwyn viniera explicarnos, a ti no se te entiende nada. — le dijo Amane, todos los otros chicos estaban de acuerdo con esa respuesta.

— Lo sé... pero Gwyn me dijo que lo disculpáramos, pero tenia que dar una presentación en la Universidad y no podía venir. Por ello me encargo a mi la tarea de explicarles a ustedes.

— Mejor dejemos esto pendiente, algo me dice que si lo hacemos como tú dices vamos a terminar por arruinar el trabajo de Gwyn — sugirió Delta, ante aquello todos estuvieron de acuerdo.

Luego de aquella breve reunión los chicos reanudaron con el entrenamiento de siempre. Mientras estos se encontraban ocupados no se percataron que un chico los estaba espiando desde la ventana.

— Aun no dicen nada de eso...

—Oye tú, ¿que haces aquí? — dijo Taka, ante esto el otro chico se asusto e hizo que algunas cajas se cayeran, provocando un ruido que alerto al resto del equipo, quienes salieron a ver que ocurrió.

— ¡Oye más cuidado, casi me provocas un susto!

— ¡Fuimiya! — dijo Ichika.

— ¿Pero que haces aquí? — decía Amane — ¡¿Acaso nos estas espiando?!

—¡¿Espiarlos?! y porque haría algo así — decía el rubio. — qué acaso uno no puedo solo pasar caminando por aquí sin ninguna intención.

— Pues se veía que nos estabas mirando desde la ventana...

— ¡Silencio!

— Fumiya, tienes hasta tres para irte de aquí o sino voy a darte con esta escoba, ¡me escuchaste! — decía la única chica del equipo, esta tenia entre sus manos una escoba. Aquella reacción sorprendió al resto sus amigos, más aun porque esta se veía molesta. — ¡Uno!

— Eso no me asusta...

—¡DDooosss! — apretando más el mango de la escoba.

— E-h saben recordé que voy a tarde a un compromiso, así que si me disculpan... — antes de terminar este empezó a correr. — ¡Voy a descubrir quien es ese sujeto con el que sales, me oíste! — siguió diciendo antes de perderse de la vista de su hermana.

— ¡Nunca lo vas a saber! — grito la chica molesta. Era el colmo que su hermano haya ido a espiarlos solo para saber sobre ese tema. — ¡¿Y ustedes que tienen?! — volteando a ver a sus amigos, los cuales se veían algo asustados. — ¡Sigamos con el entrenamiento!

Casi de manera instantánea los chicos ingresaron nuevamente al edificio. Para ellos había sido algo nuevo ver a su compañera actuar de aquella manera. Sin embargo luego de un rato todos ellos tuvieron una pregunta en mente ... ¿Acaso Ichika estaba saliendo con alguien? y si era así ¿De quien se trataba?

Si bien la mayor parte del tiempo su amiga se la pasaba con ellos en los entrenamientos, les resultaba extraño que ella conociera a otras personas aparte de ellos.

— Vamos Drum, pregúntale tú — le decía Taka al chico, quien al mismo tiempo trataba de empujar Drum hacia donde estaba Ichika, sin embargo este parecía tener los pies pegados al piso.

— Bromeas, ¿Qué tal si me pega con la escoba? — decía con temor el rubio.

— Tranquilo, hace rato que se despego de ella, lo más probable es que quizás trate de pegarte con sus manos.

— Oye Ichika, ¿Podría preguntarte algo? — se escucho la voz de Amane, fue cuando ambos chicos se percataron que este se había acercado a la rubia.

— Si, ¿Qué es?

— Bueno...

— Si es sobre lo que paso con mi hermano hace rato, has de saber Amane que no pienso decírtelo ni a ti, ni a los otros — le respondió Ichika. — este tema no es de su incumbencia. — les dijo a todos a antes de retirarse.

Aquella respuesta de Ichika había dejado sorprendidos a todos los chicos, mientras tanto Amane tenia sus manos ligeramente apretadas, ante esto Delta se le acerco al chico.

— Te dije que no era buena idea preguntarle...

—Lo sé, solo pensé que quizás me tendría un poco de confianza — menciono el chico algo cabizbajo.

— No se los has dicho, verdad Amane — dijo Taka al ver el semblante decaído de su hermano.

— ¿Decirle? — decía un confundido Drum. — ¿Decirle a quien? ¿qué?

— Decirle a Ichika que le gusta, que más

—¡Taka!

— ¡¿Te gusta Ichika?! — expresaba Drum impactado. — Vaya eso no me lo esperaba ¿Por qué no nos dijiste?

— ¡Porque esto es un asunto personal! — les respondió Amane avergonzado y algo molesto por la reciente revelación. — Además, conociéndolos a ambos — refiriéndose a su hermano menor y a Drum — lo más seguro es que a ustedes dos en un descuido se lo hubieran dicho.

— ¡Oye! — expresaron ambos chicos ofendidos.

— Mejor dejemos este tema por ahora y continuemos con el entrenamiento — sugirió Delta a los otros y también para dejar de hablar de aquel tema ya que al parecer Amane comenzaba a sentirse incomodo.

Así fue como los miembros restantes del club reanudaron a sus actividades, a pesar de llevar un tiempo batallando con Drum y con Delta, ambos chicos pudieron notar que el joven Kusaba no estaba dando todo en la batalla. Antes de que Drum le preguntara si se encontraba bien, el chico les dijo a sus compañeros que se retiraría del entrenamiento de ese día.

Taka esta por irse con su hermano, sin embargo este le dijo que se quedara a terminar con el entrenamiento, por lo cual no tuvo de otra que hacerle caso.

— Pobre de mi hermano, la noticia de que Ichika sale con alguien, si que le afecto. — comento Taka, tiempo después de que se fuera su hermano. — Ojala se le pase...

— Oye Taka — llamo Drum al chico. — A todo esto, ¿Cómo fue que supiste sobre los sentimientos de tu hermano?

—Bueno... la verdad no fue tan difícil —le respondió el chico. — es decir, Amane será una persona lista y hábil, pero cuanto se trata de sus sentimientos es fácil ver que es un tema confuso para él. Además desde que Ichika se unió al club, e notado que Amane suele observarla cuando ella no se da cuenta, eso me dio pistas para deducir que mi hermano estaba interesado en ella.

— Pues yo no e notado nada de eso... — decía Drum.

— Es de esperarse de alguien que pensó que una declaración de amor era una invitación a una batalla bey. — volteando a ver a Drum.

— Si, quien haría algo as... ¡Oye!

— En fin, espero a mi hermano se le pase todo este asunto.

...

— Y entonces tu abuelo y yo tomamos un bote en Atenas y surcamos todo el mar ...

— Oh es increíble ¿y luego que ocurrió? — pregunto inocentemente la niña.

— Bueno, llegamos hasta una hermosa isla en donde ambos decidimos quedarnos, es un lugar increíble y mágico, de hecho ahí crecieron tu madre y tu tío Taro — le conto una mujer de aspecto mayor quien se encontraba sentada en su cama.

— Abuelita ¿algún día crees que puedas llevarme a esa isla? me encantaría ir a ese lugar.

—Quizás algún día querida, pero creo que será en otra ocasión. Por ahora creo que tú hermano te esta buscando — dijo la mujer mientras señalaba hacia la entrada de la habitación, ahí se encontraba un pequeño niño de cabello rubio.

— Ichika date prisa ya va a comenzar en la tele el enfrentamiento del equipo de BC Sol.

— Oh es verdad, bueno nos vemos luego abuelita — se despidió la niña.

— jeje esos niños y sus juegos... — la mujer tocio levemente en un pañuelo que tenia, le preocupo el hecho de que este tenia algunas manchado en rojo.

...

Después de una semana larga llego el fin de semana, los dos días más aburridos para Drum, esto debido a que su tío cerraba el club durante esos días por lo cual no podría entrenar con sus otro amigos. Esto solo provocaba que comenzara a aburrirse en su habitación.

— Ya se, le preguntare a Delta si quiere que tengamos una batalla bey — dijo el rubio mientras se dirigía hacia la habitación de su amigo. Toco la puerta — Oye Delta, ¿Quieres tener una batalla bey conmigo? —fue entonces que se percato que en la puerta había pegada una nota que decía No — Eh, ¿estas seguro? — quitando la nota y viendo que había otra nota abajo que decía Si — Bueno, vendré más tarde entonces.

Ya que el amigo del chico parecía no querer tener una batalla bey con él, Drum decidió salir afuera a dar una vuelta, quizás podría encontrar a alguien que quisiera tener una batalla con él. Sí bien le alegro la idea de que Delta decidiera quedarse en Japón para unirse a las victorias y el hecho de que ahora eran buen amigos, Drum también sabía que Delta disfrutaba en ocasiones estar solo, por lo cual era mejor dejarlo así. Además tampoco era bueno enfrentarse a un Delta enojado.

— ¡Oye mira es Lui Shirosagi! — escucho que dijo un niño, Drum volteo a todos lados sin embargo se decepcionó al ver que solo se trataba de dos niños viendo una batalla bey en una tele que se encontraba en el aparador de una tienda. Al parecer era un combate viejo el que estaban trasmitiendo, ya que recordaba haber visto ese enfrentamiento de Lui hace ya un tiempo

Ahora que lo pensaba, no ha tenido la oportunidad de conocer a Lui, es decir, durante su estadía en BC Sol conoció a Free y a Sisco, incluso a Valt, el cual terminó por convertirse en su mentor, pero a Lui Shirosagi nunca. Según le había explicado una vez Valt-sempai, Lui era alguien que le gustaba más estar solo que acompañado, por lo cual era difícil convencerlo de querer participar en algo que involucrara a más personas.

— ¿Me pregunto que es lo que hace cuando está solo? —comentó para sí mismo el chico. Volteo de nuevo a ver el aparador, quizás si tenía suerte en algún futuro podría toparse con Lui y pedirle que tenga un batalla bey con él, así podrá enseñarle a Lui el increíble poder de Drago, como también él podrá presenciar la increíble fuerza de Longuinus.

Al mirar de nuevo hacia el aparador, una silueta llamo su atención — Eh, ¿desde cuando Ichika asistió a ese torneo? un momento... — al prestar más atención se dio cuenta que se trataba de un reflejo en el aparador. Por lo que al voltear hacia atrás se dio cuenta que al otro lado de la calle se encontraba a su compañera la cual iba caminando hacia alguna dirección.

Curioso por saber a donde iba su compañera decidió seguirla muy atrás. Luego de recorrer varias calles se dio cuenta que ella se dirigía hacia el parque el cual a diferencia de los otros que había en la ciudad este tenia un lago enorme, al verla tomar asiento en una banca, pensó en ir a saludarla. Sin embargo antes de acercarse a ella, alguien lo jalo de su chaqueta y lo arrastro hacia unos arbustos.

— ¡¿Pero qué?!

— Oye baja la voz, o nos pueda escuchar mi hermana.

—¿Fumiya? ¿Pero que haces aquí?

Al parecer Drum no había sido el único que había seguido a su compañera, ya que al parecer el hermano de Ichika también lo hizo.

— Pues que más, averiguando quien es ese sujeto con el que mi hermana tiene una cita. — le respondió Fumiya en voz baja.

— No creo que a ella le agrade la idea de que la estés espiando...

— Fue lo mismo que le dije — se escucho otra voz, fue entonces que Drum se percato que a lado de Fumiya se encontraba Taka.

—Taka ¡¿tú también estas aquí?!

— Shh... baja la voz — le dijo el niño. — estaba de camino a la tienda cuando vi que él — señalando a Fumiya — estaba siguiendo a Ichika y la verdad mi intención era decirle a ella sobre esto, pero Fumiya me descubrió y me hizo que me escondiera en este arbusto.

— Oh ya veo

— A todo esto, ¿Tú que haces aquí? — le pregunto Taka a Drum.

— A pues... vi a Ichika caminando al otro lado de la calle y me dio curiosidad ver a donde iba — respondió con normalidad el chico. — Además quería ver si en el camino se toparía con algún otro bladear y aprovechar para pedirle una batalla — ante esta respuesta a los otros dos chicos le salió una gota en la frente.

— Tú solo piensas en batallas Drum.

— Silencio los dos, si no se han dado cuenta estoy en una misión de espionaje — les dijo Fumiya a ambos chicos, mientras este volvía a espiar tras los arbustos.

— Oye Drum — llamo en voz baja a su amigo. — no se tú pero yo creo que mejor deberías irnos, no quiero que Ichika nos vea aquí con su hermano y vaya a enojarse con nosotros también.

— Tienes razón Taka, vámonos de una...

— Ahí viene ese sujeto — dijo en voz baja Fumiya, aquello llamo la atención de ambos chicos y decidieron también ver a través del arbusto.

Mientras aquellos chicos se encontraban tras los arbustos, Ichika se sentía extraña. Durante esa semana estuvo probando varios atuendos para poder usar en su cita, al final luego de haber dejado su armario completamente desordenado, eligió usar una blusa de color durazno junto con una chaqueta ligera de color celeste, una falda larga de color blanco con celeste, unos zapatos sencillos y por supuesto el broche de orquídeas en su cabello.

Era una de las pocas veces que usaba una vestimenta diferente a la que comúnmente utiliza por lo cual la hacia sentirse algo extraña. No paso mucho tiempo esperando en aquella banca cuando alguien la llamo a lo lejos y al levantar la cabeza se dio cuenta que se trataba de aquel chico.

— Perdón por la tardanza, de ultimo minuto mi madre me pidió que la ayudara a guardar la comida que trajo del supermercado. — se disculpó el chico quien estaba algo exhausto de tanto correr.

— No te preocupes, yo también tuve algunas complicaciones para salir de mi casa — le dijo la chica. — mi hermano casi estaba pegado a la puerta esperando a que yo saliera y ver hacia donde iba, por suerte lo perdí al doblar la esquina.

— Aún sigue insistiendo en querer saber de mi, verdad.

— Vamos, cuando ambos comenzamos con esta relación me dijiste que estabas dispuesto a enfrentarse a todos, incluso al egocéntrico de mi hermano.

— Y claro que estoy dispuesto hacerlo, no por nada me e estado preparando desde hace tiempo para decirle sobre nuestra relación. — le dijo el chico. — por cierto, perdón si no te lo dije antes, pero te ves hermosa con ese atuendo...

—¡Amane! — expreso la chica avergonzada, ante esa acción el chico embozo una ligera sonrisa.

— Aún no te acostumbras a que te diga esas cosas, cierto. — le dijo Amane, la chica asintió ligeramente. — bueno, entonces tratare de no hacerlo de nuevo...

—¡No! es decir... — tratando de hallar las palabras, sin embargo se percato que el chico tenia dibujada una sonrisa burlona. Al notarlo dejo de estar avergonzada y paso a estar enojada — ¡Deja de hacer eso! — golpeándolo con el bolso de mano que tenia. Aquella acción de ichika hizo que Amane comenzara a reírse.

—Esta bien tratare controlarme con eso, por cierto nunca te había visto ese bro...

— ¡SALES CON ÉL! ¡ES ENSERIO! — grito Fumiya detrás de los arbustos. Aquel grito llamo la atención de ambos jóvenes los cuales voltearon a ver como el chico salió detrás de los arbustos.

— ¡Fumiya! ¡¿Estabas espiándonos?! — decía Ichika molesta.

— ¡Por supuesto que lo estaba! — le dijo su hermano. — ¡Y no solo yo! — dijo mientras regresaba a los arbustos y sacaba de ellos a Drum y a Taka. Ante aquello Amane también se molesto.

— ¡¿Y Ustedes que hacen aquí?! — les pregunto Amane a ambos chicos, los cuales no esperaban que Fumiya los delatara.

— E-Eh bueno nosotros...

— Enserio hermanita esperaba que salieras con alguien mejor, pero Kusaba, bueno...

— Corre... — dijo su hermana.

— ¿Qué?

— Dije que corras... — le volvió a decir. Fue entonces que Fumiya se dio cuenta que su hermana comenzaba a verlo con una mirada asesina. — voy a contar hasta tres... y si no te vas en este momento de aquí, voy a tomarte de tu gabardina y te estrangularte con ella.. ¡Oiste Fumiya!

— Oh vamos, no le harías eso a tu hermano...

— Oh quieres probarme — le respondió la chica. — ¡UNO! —comenzó a contar. mientras tanto Drum y Taka querían irse de ahí, sin embargo Amane los sujeto impidiendo que se fueran, aún tenia cosas que hablar con aquel par.

— ¡Dooosss! — Fumiya comenzaba a sentirse asustado, su hermana no dejaba de mirarlo de manera asesina.

— ¡TRESS!

Sin esperar, Ichika se lanzo hacia su hermano el cual por fortuna logro esquivar a su hermana, sin embargo esta no desistió y volvió de nuevo a lanzarse hacia su hermano al cuál no logro atrapar. Al ver que su hermana tenia toda la intención de asesinarlo Fumiya emprendió huida de aquel sitio, sin embargo no conto con que su hermana iría tras de él.

— ¡Pero soy inocente!

—¡Vuelve aquí! — le grito su hermana.

Así fue como ambos hermanos desaparecieron de la vista de los otros chicos.

Fumiya no supo cuanto tiempo estuvo siendo perseguido por su hermana por toda la ciudad, pero luego de un rato esta logro atraparlo.

— ¡Te había dicho que no quería que te metieras con mi cita! — le decía su hermana la cual respiraba algo agitada de tanto correr. — No me importa si Amane no es bueno para ti, yo lo quiero y debes de respetar mi decisión.

— Ichika

— Por ello no quería decirte nada, sabía que ibas a arruinar mi cita.

— Ichika

— Tú no sabes cuanto estuve pensado de esto, quería estar segura de lo que sentía por Amane y una vez que aclare mis sentimientos fui a buscarte para pedirte el broche de Orquídeas.

— Ichika

—¡¿Qué?!

— El Broche de Orquideas... no lo traes puesto. — le dijo.

— Pero que dices, claro que lo trai... — se llevó su mano a la cabeza pero se quedó en silencio al no sentirlo. Decidió acercarse a una vitrina de un local que estaba cerca y fue en ese momento en el que se percató que aquel broche ya no lo tenía. — Oh no, ¿donde está? Fumiya ayúdame a encontrarlo — le pidió ayuda a su hermano, el cual no dudo en ningún segundo en ayudarla.

Fue así que ambos hermanos empezaron a buscar por todos los lugares que recorrieron en busca de aquel broche.

— Oigan están bien — decía Drum, quien venía junto con Taka. — Amane nos dijo que te buscáramos Ichika, queríamos disculparnos contigo, la verdad es que nosotros...

— No hay tiempo para sus disculpas, necesito su ayuda chicos. — le dijo la chica. — el broche de orquídeas que tenía en mi cabello se me cayó y ahora no se donde pueda estar, ayúdeme a encontrarlo.

Tanto Drum como Taka se unieron a la búsqueda de broche de su compañera, sin embargo por más que recorrieron varios de los lugares por lo que pasaron corriendo ambos hermanos, no lograron encontrar el broche. La joven al ver que encontraría su broche comenzó a ponerse triste.

— Oye Ichika, buscamos por todos lados pero... eh, ¡Ichika! — llamo Drum a su compañera sin embargo esta salió corriendo de ahí.

...

— Gracias por prestarme tus colores hermano, los míos se me perdieron — le decía una niña a su hermano. — pero estoy segura que a Nana le va a gustar mucho el dibujo que le hice de ella y nosotros en el jardín.

Ambos niños iban de camino hacia la habitación de su abuela, luego de que en días pasad Ichika había notado que su abuela se había estado viendo algo decaída, se le ocurrió la idea hacerle un dibujo para poder animarla. Ya que los dibujos que le hacían ella y su hermana siempre la animaban.

Estaban por tocar a la puerta de la habitación de su abuela cuando vieron que su madre salió del interior de esta llevando consigo algunas objetos, al asomarse por una abertura Ichika se percato que su abuela no estaba en su habitación.

— Mami, ¿Dónde esta Nana? - le pregunto la niña a su madre. — le hicimos un dibujo.

— Ella tuvo que ir al hospital cariño.

— ¿Acaso se sintió mal? — pregunto el niño.

— Un poco, pero no se preocupen, ella va estar bien — les respondió su madre tranquilamente, muy a pesar de que aquella situación le preocupaba.

...

Después de fallar en su búsqueda de aquel broche, los tres chicos regresaron al club, al parecer Ichika no había sido la única afectada por la pérdida de ese broche, Fumiya parecía también algo preocupado por eso, tanto que ni siquiera objetó nada al acompañarlos hasta el club.

Una vez que llegaron se dieron cuenta que Delta los estaba esperando a ambos

— Se divirtieron espiando la cita de Amane e Ichika — les dijo el chico.

— Aguarda, como es que lo...

— Amane me llamo hace rato — le respondió Delta a Drum. — esperaba eso de Fumiya, el cual por alguna extraña razón viene con ustedes — viendo que el chico se sentaba en el sofá sin prestarle atención. — pero ustedes dos.

— Déjanos explicarte nosotros no teníamos intención de espiarlos, fue una casualidad que nos topáramos a Fumiya y este estuviera espiando a Ichika. — le explicó Drum.

— Drum tiene razón, nosotros ni siquiera sabíamos que ellos estaban saliendo. — le dijo Taka.

—Eso ni siquiera importa ahora, ese broche se perdió y no hay manera de recuperarlo —dijo Fumiya el cual había estado callado durante todo el camino, este mantenía su cabeza agachada.

Aquella respuesta llamo la atención de los otros tres chicos , los cuales se vieron confundidos por la reacción del rubio.

— Fumiya — llamó Drum al chico. — ¿porque piensas que nada de lo qué pasó importa? ¿Hay algo que no sepamos sobre ese broche que estábamos buscando hace rato?

Fumiya levantó su mirada sin ánimos, luego de meditarlo unos momentos, exhalo y decidió contarle sobre aquello.

— Verán cuando yo y mi hermana éramos más pequeños solíamos ir a visitar a mi abuela todos los fines de semana. Ella siempre nos recibía con algún abrazo o beso en la frente, como suelen hacerlo las abuelas, nosotros la llamábamos Nana. Ella nos contaba de las historia que vivió junto con mi abuelo de joven antes de que esté falleciera durante un accidente en bote. A pesar de que se viera como una mujer fuerte ante mi madre y mi tío, por dentro Nana se sentía muy triste, después de todo había perdido al amor de su vida.

Sin embargo, todo aquello cambió cuando mi madre se casó y nos tuvo a mi y mi hermana — decía el chico, quien recordaba haber escuchando en una ocasión una conversación entre su madre y su abuela. — ella dejó de sentir esa tristeza y comenzó a alegrase, ella nos consentía mucho a mi y Ichika, tanto que incluso cuando yo rompí por accidente uno de los platos de su vajilla fina con un balón, mi madre estaba por castigarme, entonces ella le dijo a mi madre que no se preocupara y que no me castigara, ya que de todos modos tenía pensado comprarse otra vajilla. — río ligeramente al recordar aquella travesura.

— ¿y que conexión tiene el broche con tu historia?

— A pesar de que mi abuela superó aquella tristeza por la pérdida de mi abuelo, eso no impidió que mi madre se enterara meses después que ella comenzó a padecer una especie de enfermedad en los pulmones. Al parecer el duelo la hizo que comenzara a fumar a escondidas, aunque dejó de hacerlo cuando nacimos mi hermana y yo, eso no impido que ese vicio le trajera problemas a la larga. Con el paso de los meses comenzó a sentirse más débil y tosía con más frecuencia, así que mi madre y mi tío la tuvieron que internar en el hospital. Dejamos de saber de ella un par de días, hasta que uno día mi madre nos dijo que Nana quería vernos, por lo cual fuimos a visitarla al hospital...

...

Cuando su mamá les dijo que irían a ver a Nana al hospital, ambos se sintieron emocionados, habían pasado varios días sin verla. Por lo cual ese día tanto él como Ichika le escribieron una carta para leérsela, o bueno solo él, ya que su hermana aún no sabía leer ni escribir bien.

Luego de recorrer varias puertas y pisos de aquel gran hospital, llegaron hasta la habitación de Nana.

—Pasen niños — les dijo su madre. — yo los espero afuera de la habitación.

— ¿No vas a entrar con nosotros a ver a Nana, mamá?— le pregunto el niño.

—Por esta vez no cielo, Nana me dijo que quería hablar con ustedes dos, por lo que no sería correcto que yo entrara. Anda entren, Nana los espera.

Después de aquellas palabras por parte de su madre ambos niños ingresaron a la habitación, una vez que entraron se percataron de la mujer mayor que estaba sentaba en la cama, cuando esta volteó a verlos les sonrió y los niños fueron a saludarla.

—Nana — expresaron con felicidad ambos niños.

— Niños, ¿Cómo han estado? Espero que no se estén metiendo en problemas — les dijo la mujer.

—Por supuesto que no Nana

—Nana te hicimos una carta — decía una pequeña Ichika. — muéstrasela hermano. —el niño sacó del bolsillo de su chaqueta un sobre. Estaba preparando para abrirlo pero su abuela lo interrumpió y le pidió que mejor se la entregara, que más tarde la leería, el niño acepto y le entregó la carta a su abuela.

—Me alegra que estén aquí niños, de hecho tengo para ustedes unos obsequios —les dijo su abuela. Fue entonces que del cajón que tenía a lado de su cama sacó una caja de madera. — tenía pensando dárselos en sus próximos cumpleaños pero considere que era mejor dárselos en este momento. — fue entonces que de aquella caja de madera sacó un anillo. — para el pequeño Fumiya, este anillo perteneció a tu abuelo, el solía decirme que siempre que lo usaba le traía suerte al navegar y ante cualquier reto que se le presentara — el niño tomó aquel anillo y al ponérselo este le quedaba algo grande en sus dedos. — descuida más adelante te quedará.

— ¿ y para mi Nana? — le pregunto inocentemente la niña. La mujer sonrió y volteó a ver a la pequeña.

— Para ti pequeña — fue entonces que de la caja de madera, sacó un bonito broche. — mi pequeña Ichika, a ti te dejo uno de los regalos más valiosos que tengo — colocando aquel el broche en su mano. — este es lo broche de orquídeas. Fue el primer regalo que me dio tu abuelo cuando nos casamos, desde entonces siempre lo llevo conmigo. — la niña veía maravilla aquel broche. — antes de entregártelo por completo quiero que me prometas algo pequeña. —la niña prestó atención a la mujer — prométeme que lo usaras cuando hayas encontrado a aquella persona por la cual sientas ese sentimiento que yo sentí cuando conocí a tu abuelo, me lo prometes.

—Claro que si Nana — respondió inocentemente la niña. La mujer sonrió y luego de eso les dio una abrazo a ambos niños. — cuídense mucho niños y no importa lo que pase siempre sean felices, aunque no me vean, siempre estaré cuidándolos.

Luego de decirle aquellos los niños continuaron hablando con su abuela durante un rato más. No fue hasta que después de un rato su madre entró para decirle que ya tenían que retirarse por lo cual ambos niños tuvieron que despedirse.

—Nos veremos después verdad Nana — le dijo la pequeña.

—Por supuesto que si querida, por ahora no olviden ambos hacerle caso a su madre de acuerdo.

...

—Días después de esa visita, la salud de Nana empeoro. Una de esas noches en el hospital, ella falleció. — decía Fumiya— no sabíamos como reaccionar en ese momento, pero tiempo después entendí porque quería vernos esa ocasión. Ella sabía que quizás no la volveríamos a ver y quería despedirse de nosotros.

Luego de escuchar el relato de Fumiya el resto de los chicos estaban en completo silencio, ningún sabía qué decir.

— Pasaron dos años luego de su partida y ambos nos enfocamos en otras cosas, yo me dedique a crear a mí Wizard Fafnir y a competir en torneos de beyblade. Fue después de ganar mi primer torneo de beyblade que Ichika me busco para poder hablar conmigo, ella me pidió que le guardara el broche de orquídeas que le había dado Nana, al final acepte y lo guarde en una caja en mi habitación. No seria hasta hace unos días que Ichika fue a buscarme para pedirme que le entregara aquel broche. — levantándose del sillón — Por supuesto se lo que significa ese broche, por lo tanto es mi deber verificar que ese individuo sea alguien digno de mi hermana — diciendo esto ultimo con su tono de voz de siempre.

— ¡Entonces debemos ayudar a Ichika a encontrar ese broche! — expreso Drum con decisión. Después de escuchar la historia de Fumiya, estaba más que decidió a ayudarlos en su búsqueda — ¿Qué dicen chicos? — dirigiéndose a sus dos amigos. — se unen.

— ¡Por supuesto Drum! — afirmo Taka.

— Igual — dijo Delta.

Una vez que contó con el apoyo de sus amigos, los cuatro chicos se prepararon para la búsqueda.

...

— Pero... ¿Por qué quieres que te lo guarde Ichika? — le pregunto el niño confundido. — Nana te lo dio.

— Lo sé... pero tengo miedo de perderlo — respondió la niña. — y aunque no me guste admitirlo, eres más cuidadoso que yo y creo que tu lo cuidaras muy bien. Eso si, si llego a pedírtelo por ningún motivo me vas a hacer alguna pregunta del porque, quedo claro.

— Esta bien, te lo cuidare — le dijo su hermano.

Antes de seguir hablando la madre de ambos niños los llamo para que bajaran a cenar, minutos después ambos hermanos fueron a cenar.

...

No supo cuanto tiempo estuvo buscando su broche pero nuevamente había regresado a aquel gran parque. Paso toda la tarde recorriendo cada parte que pudo de la ciudad pero no encontró por ningún lado su broche.

Cansada de tanto correr decidió sentarse en el césped, no sabía como sentirse al respecto. Y es que no podía comprender como pudo perder el broche de Nana, ese broche que significa tanto para ella y para su hermano, y termino por perderlo. Sabía que el gancho del broche estaba algo desgastado y aún así decidió llevárselo, ¿Por qué lo hizo?

— Lo siento mucho... — decía con la voz entrecortada y encorvándose levemente. — lo siento mucho Nana... — lagrimas pequeñas comenzaron a descender de sus mejillas.

— ¡Ichika!

La chica escucho que alguien la llamaba, se seco alguna lagrimas con el dorso de su mano y levanto su mirada para ver de quien se trataba. La sorpresa apareció en su rostro al ver quien la había llamado.

— Amane..

— Oye... — decía el chico entre pausas, al parecer había estado buscándola. — de saber que corres así de rápido diría que incluso nos ganas a mi a y Drum... — fue entonces que se percato que los ojos de ellas parecía verse algo rojos. — ¿Qué sucede?

— Lo perdí Amane... — le dijo con tristeza, el chico la vio confundido. — perdí el broche que traía puesto, ahora no se donde esta...

— Significa mucho para ti ese broche, verdad.

— Si... — le respondió la chica. — ¿Cómo pude perderlo? soy una descuidada... siempre se me han perdido las cosas, cuando tenia cinco mi mama me regalo una caja de colores y termine por extraviar la mayoría de ellos...— decía Ichika — Fumiya siempre fue más cuidadoso que yo, lleva tanto tiempo con el anillo de mi abuelo y en ningún momento se le ha perdido... y yo, solo lo tuve unos días el broche y lo perdí... soy una torpe.

— Oye no te digas así, porque no lo eres — le dijo Amane. — y perdón que te lo diga, pero yo no creo que Fumiya sea tan cuidadoso como tu dices, si no recuerdas por descuidado casi termina por perder a Fafnir en el río. Si no fuera por ti quizás nunca hubiera recuperado su bey... — sentándose junto a ella en el césped — no todos somos perfectos y un error puede cometerlo cualquiera, además no eres una chica torpe, yo creo que eres lista, hábil, amable y sobre todo una buena hermana. Sea cual sea el significado de ese broche estoy seguro que la persona que te lo dio no quisiera que estuvieras triste.

Ichika no sabía que decir, de cierta manera Amane tenia razón. A pesar de que ese broche tenia un significado importante, Nana les dijo que aunque no estuviera con ellos, siempre los cuidaría. Ya un poco más tranquila la joven limpio lo ultimo que le quedaba de lagrimas con su mano y volteo a ver al chico con una sonrisa.

— Muchas gracias Amane —el chico le sonrió de vuelta.

— No fue nada, me alegra que este mejor... — le respondió el castaño. —a propósito, no creo que debas preocuparte mucho por ese broche, más aun cuando lo tengo aquí en mi mano — mostrando en la palma de su mano el broche de orquídeas.

— ¡Amane! ¿Pero como...?

— Solo te diré que no fue sencillo encontrarlo, tuve que meterme al lago y nadar hasta donde estaba el ganzo que se lo llevo e intentar que me lo diera, es una ventaja que use guantes porque sino tendría las manos con varias mor... — el chico no termino con su historia debido a que fue interrumpido por un beso por parte de la chica, el cual termino correspondiendo.

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— Entonces, oficialmente son novios.

— Exacto — le respondió Amane al peli menta. Ambos estaban reunidos junto con el resto de su equipo en el club.

— Bueno, supongo que felicidades — respondió Delta.

— Oye pero llevaban tiempo saliendo, ¿Por qué nunca me lo dijiste antes hermano? — le dijo el niño.

— No lo hice porque de seguro le comentarías algo a Drum y a él suele escapársele algunas cosas — mirando al susodicho.

— ¡Eso no es verdad! ¡Dile Delta!

— La verdad tiene razón. — aquella respuesta provoco alguna risas en el grupo.

Luego de su búsqueda fallida, al día siguiente Drum y el resto de sus amigos regreso al club, este junto con Taka se sorprendieron al ver a Ichika y Amane tomados de la mano, fue en ese momento que ambos chicos les hablaron sobre su relación y el como esta comenzó.

Tiempo después de que salieran victoriosos en su batalla con Gwyn, Amane había estado pensado en confesarle a Ichika sus sentimientos, si bien el chico la consideraba una buena amiga, no supo en que momento esos sentimientos de amistad que tenia hacia la chica comenzaron a ser diferentes. Un día aprovechando que su hermano había acompañado a Drum a algún lado, el chico se acerco a ella para hablar y contarle sobre aquellos sentimientos que tenia hacia ella, se sorprendió al descubrir que Ichika sentía algo parecido, por lo cual ambos decidieron darse un tiempo para poder aclarar sus dudas al respecto.

Al final, luego de meditarlo, ambos acordaron verse cerca de una parque y ahí fue cuando Amane le confeso a Ichika que le gustaba. Esperando la respuesta de su amiga, Amane comenzó a ponerse nervioso, sin embargo se sorprendió al ver que Ichika lo tomaba de las manos y le decía que también le gustaba. Sin duda ese fue un día muy feliz para el chico.

Fue así que empezó su relación, si bien no les molestaba reconocer ante otras personas que eran pareja, no sabía que reacción tendrían sus amigos al respecto, por lo cual ambos decidieron mantener su relaciona en secreto, hasta encontrar el momento adecuado para decirles. Eso y que Ichika quería evitar a toda costa que su hermano se enterara de ello, ya que sabía que este podría arruinar su relación.

Aunque el chico trataba de ocultar a los demás sus sentimiento, al final Delta termino por descubrirlo, por lo cual ese día le conto todo al respecto. Este al final escucho todo lo que le dijo y le dio su apoyo, al mismo tiempo le advirtió que tendría que tener cuidado con Fumiya, ya que al parecer el chico había estado paseando por los alrededores del club, posiblemente para averiguar sobre su relación. Y si querían que siguiera en secreto tendrían que ser cuidadosos.

—Te deseo suerte con Fumiya — le comento en broma Delta al chico.

— Ni me lo recuerdes...

— ¡Me alegro mucho por ambos! Ya quiero ver como será la boda — expreso Drum.

Ante aquel comentario por parte del chico, la cara de ambos chicos se puso de color rojo.

— ¡No nos vamos a casar! — le respondió Amane avergonzado. Luego miro disimuladamente a su novia. — Bueno, no todavía ...

FIN


Y hasta aqui esta historia, Diré que está ambientando antes de los hechos de Sparking, por ello los pensamientos de Drum durante su paseo.

Posiblemente nos veamos en otra historia, por ahora esto es todo, tengan un lindo día.

Chau