Ni siquiera yo estoy del todo seguro de qué hice en este conjunto esta vez, algunas de estas cosas las escribí hace meses, mientras escribía de otras historias, sí les gusta, espero lo disfruten.

En retrospectiva, Junko debía haber sabido que Makoto Naegi sería mucho más peligroso, y molesto, de lo que parecía a simple vista. La rubia debió recordar qué ella no era la única que podía tener más de un título definitivo, era raro, era improbable más no imposible, lo segundo que debió haber sido una advertencia fue la suerte del afortunado definitivo, sí no podía predecirla ni calcularla automáticamente debió haber sido una señal de alarma, pero tontamente pensó que solo sería algo divertido.

O, quizás, su primera percepción del chico hubiera sido mucho más acertada de lo que había imaginado, desde siempre el pequeño afortunado le había recordado extrañamente a un conejo, en realidad lo había llamado así a sus espaldas unas cuantas veces. Debió sospechar aún más cuando su propia hermana, Mukuro, la soldado que había sobrevivido a mil batallas, aquella que era la guerra convertida en persona, la que nunca había caído ante los sentimientos, excepto con ella, había caído ante él. En parte no sabía por qué le sorprendía la imagen que estaba viendo a través de las cámaras;

Naegi, tumbado y desnudo en mitad del gimnasio, su polla se mantenía tibia dentro de la boca de la Idol definitiva, la cabeza del afortunado descansando entre los pechos de Aoi, abrazándolo por la derecha estaba Leon Kuwata, mientras que, del otro lado, en la misma posición que el All star definitivo, estaba Chijiro, a su alrededor casi todos los otros definitivos en las instalaciones estaban tumbados en el suelo, igual de desnudos que el afortunado, el único definitivo, aparte de la propia Junko, que no estaba descansando en el suelo del gimnasio era Hifumi, quien parecía estar dibujando a una velocidad de vértigo la escena frente a él, dispuesto a convertirlo en un doujin o un fanfic.

— ¡¿Qué bueno tiene ese enano?! —Gruñó Junko, que incluso sin estar presente podía percibir el aroma a sexo en la habitación— Además ¿¡Cómo cojones él aguantó una orgía con catorce idiotas?! —Se increpó a sí misma, sabiendo que algunos de esos tipos podrían agotarla en cualquier otro ejercicio.

— ¿Cómo debería llamar a esta nueva obra maestra? —La voz de Hifumi, el único otro definitivo, además de Junko, en no estar dormido— ¿Usagi-kun el maestre sexual? —Junko miró al hombre con apariencia de hámster ante el nombre elegido— No, no, considerando que esto pasará a los albores del tiempo, cuando el mundo fue salvado por las revolucionadas hormonas de un definitivo que se negó a que la esperanza desaparezca, esto debe ser llamado como es —Quizás, bajo cualquier otra circunstancia, Junko encontraría aún más ridículo el discurso del otaku— ¡Makoto Naegi, el cachondo definitivo! ¡Así se llamará esta nueva carta magna!

El silencio volvió a reinar tras aquella exclamación, Junko preguntándose qué tanto sabía el enorme hámster sobre los eventos que llevaban ocurriendo en la academia desde que comenzó el juego de matanza, una serie de eventos que terminó con que cada definitivo probara al joven afortunado al menos un par de veces, sin contar las veces que el chico hizo de proxeneta y había orquestado reuniones sexuales entre sus compañeros definitivos, como había evitado asesinatos con sexo sin siquiera saberlo, solo por curiosidad, saber sí había cometido un error, volvió a agarrar el archivo de Makoto, ojeando las páginas de tal modo que no parecía que pudiera realmente leer cada palabra ocurrió algo, una página salió volando, una página que había mantenido sus secretos lejos de su vista, la hoja cayó frente a ella dónde, como si hubiera salido de un manga, estaba una página en la que podía leerse que el joven Naegi tenía un segundo talento, allí, en letras escritas en un rojo brillante estaban las palabras;

Makoto Naegi, el cachondo definitivo.

Quería estampar su cara contra una pared, ¿Cuáles eran las probabilidades de que esto le ocurriera?

¿Qué paso aquí? Se preguntarán, pues bueno, la verdad vino de un día tras jugar el primer juego de Danganrompa, y tras ver muchos fics de danganrompa, ya sea que fueran heterosexuales o homosexuales surgió esto, admito que me siento más tentado a hacer este pequeño proyecto, sería una historia de Naegi bisexual que se acuesta con todo lo que se mueva, menos Hifumi porque no se me ocurre como escribir algo de él.

Algo terrible estaba ocurriendo en el Olimpo, algo siniestro se estaba tramando, aquellos que se habían dado cuenta habían salido corriendo, escapando del terrible peligro que estaba germinando, otros se habían unido, sonriendo maliciosamente al unirse a algo tan terrible, y otros prefirieron ignorarlo, esperando no ser las víctimas de algo tan peligroso, se preguntarán qué es lo que podía hacer que los grandes dioses, mayores y menores, ninfas y dríadas, del monte olimpo sintieran tanto terror, la respuesta era simple; Afrodita estaba aburrida y molesta.

A lo largo de la historia todos aprendieron que una Afrodita aburrida era algo a lo que temer, una Afrodita molesta era algo que nadie quería enfrentar, cuando las dos cosas se combinaban era algo que más de un dios quería evitar, siendo el mejor ejemplo la propia Pandora, sí bien había sido un castigo para la humanidad ninguno de los olímpicos había esperado las magnitudes que aquella idea de parte de la diosa del amor, aunque probablemente al revisar su origen, el primer parricidio de la historia griega, una desmembración genital, era una advertencia de que la belleza y el amor que profesaba había algo horrible y siniestro detrás.

Todo este desastre, que en cualquier otra situación tendría a más de un dios queriendo resolverlo para evitar el caos, fue ocasionado por algo simple, Zeus había decidido no castigar a los semidioses por conocerse, los griegos y los romanos no tendrían que ser separados una vez más, pero, a cambio, había castigado a los padres de los siete de la profecía y a Hera.

— Ese pelmazo —Bufó Afrodita desde su templo, su cabello cambiando de color y forma, su piel cambiaba de tonos, lo mismo ocurría con sus ojos, cambiando de apariencia de manera tan salvaje que nadie podría encontrar hermoso— Esta me la vas a pagar, Zeus, esta sí que no te la perdono —Rugió.

Sí bien Poseidón y Hades se habían librado de problemas solo el primero había argumentado en contra del castigo. Cada dios había sido castigado de una forma diferente, y Zeus había decidido ponerse creativo; Para empezar Ares y Hefesto llevarían una jaula de castidad divina para fastidiarlos, Ares tendría que ayudar a limpiar el mundo vestido con ropa de mujer, ah, y nada de peleas ni guerras. Hefesto no podría crear ni construir nada a menos de que Zeus lo encargara. Hera había sido parcialmente despojada de sus poderes, y por lo mismo parte de sus juramentos estaban estancados. Atenea veía sus votos anulados por un siglo, y tenía prohibido tener hijos a base de su imaginación y sus poderes.

Eran castigos tontos para la mayoría, pero Afrodita sabía que en realidad aquello había golpeado más duro de lo que debería. Los dioses masculinos del olimpo tenían una libido explosiva, un siglo de no poder hacer nada, ni siquiera masturbarse era quizás demasiado, especialmente si les negaban participar activamente en sus dominios. Por otro lado, el castigo de Atenea casi le parecía excesivo; Bien, ella había intentado que la diosa lo rompiera, cierto, pero tomarlo por nulo era algo que la dejaba vulnerable, la habían despojado de algo que ella consideraba valioso e importante. El castigo de Afrodita fue... complicado; No podría mantener relaciones ni con mortales ni dioses, los semidioses estaban fuera del rango, eran monstruos o animales, y eso no pensaba permitirlo.

¿Cuál era su plan? Bien, todo empezaba cuando sabías otro detalle; Los semidioses, especialmente aquellos hijos de los tres grandes, tenían su libido relativamente dormida, de lo contrario, bueno, el último que no tuvo su libido dormida fue Heracles, y eso debía decir todo el asunto. Además, había una cláusula que anularía los castigos de todos los involucrados, ya fuera que alguno de los dos dioses masculinos lograra forzar la cerradura y cascar un polvo, Atenea tuviera un hijo semidivino por métodos convencionales, Hera le fuera infiel a su esposo, o Afrodita encontrara alguien, que no fuera monstruo o animal, que cumpliera las condiciones, cuando tres de ellos lograran esto todo sería resuelto.

— Por suerte ya tengo un pequeño candidato —Río divertida, una risa hermosa y que embobaría a cualquiera, pero que, al mismo tiempo, sonaba siniestra— Después de todo, hay un semidios que ya no es muy mortal —Su espejo, quizás mostrando a quien Afrodita estaba buscando, o ella había adoptado una apariencia demasiado parecida a la del joven— Percy Jackson, tengo muchos planes para ti —Sonrió, una sonrisa que escondía una locura peligrosa.

El semidios había roto algo dentro de sí en el tártaro, una fuerza límite humana, su cuerpo estaba marchitándose, resquebrajándose como una vasija, y su poder divino, que había crecido salvajemente desde que el muchacho tenía doce, estaba ocupando su lugar, en un estado de transición entre lo mortal y lo inmortal, por lo que estaba entre sus candidatos, era un perfecto espécimen para el primer hijo hecho de manera habitual de Atenea, y sería un gran golpe para Zeus que su esposa le fuera infiel con él. Y lo único que tenía que hacer Afrodita era liberar la libido atada y dormida del chico, y sería una maquina sexual comparable a su padre en sus años más mozos, adoraba su plan.

Bien, esto surgió un día, tras leer algunos otros fics de Percy por harem y me dije, why not, y así surgió esto, igual que el pequeño corto de arriba sería más porno que trama, pero meh, sería una historia para andar sacando capítulos más bien apartado entre una y otra.

La siguiente idea surgió, igual que muchas ideas en este apartado, de un día aburrido viendo tonterías en internet, y en algún punto pensé, oye, esta historia es una estúpides, pero suena lo suficientemente divertida para al menos ponerlo en este apartado, un crosover entre Naruto y Percy Jackson, ¿Por qué?, la verdad es que no estoy seguro, llevo días funcionando apenas con un par de horas de sueño y admito que seguramente eso me ha jodido más de lo que me doy cuenta, así que probablemente hasta que arregle mis horarios de sueño voy a sacar algunas ideas más bien cuestionables.

Reitero, llevo mucho tiempo funcionando con apenas tiempo de sueño, así que no le hagan mucho caso a esta idea, sí alguien quiere usarla, úsela, yo no estoy seguro de como empujarla para llevarla más adelante.

Aunque sigo funcionando con pocas horas creo que estoy lo suficientemente funcional para poner algo más antes de subirlo, muchas cosas que escribo en este documento lo hago con días, semanas o meses de diferencia, pero bueno.

Dudo ser el único que se cuestiona cómo sería Luffy con otra fruta del diablo, o incluso sin fruta del diablo, porque sí bien no creo que la personalidad de Luffy realmente se vio influenciada gravemente por su fruta, más bien creo que la fruta potenció a este pirata, de ahí que tenga mis dudas de que podría salir de algo así, pero creo que en realidad es un tema más bien recurrente, los personajes del anime, o algunos, con frutas cambiadas.

¿Si ustedes pudieran cambiarle la fruta a Luffy por cuál sería? ¿Sería una Zoan, una Paramecia, o una Logia? Una parte de mi cree que las Logia sería lo más adecuado para imitar las rarezas que ya hace, pero siento que imitar lo que hace ya en el anime y manga iría en contra de la idea de cambiar las frutas.