Me había prometido a mí misma que actualizaría cada miércoles…
Pero soy bastante vaga y terminé actualizando dos jueves consecutivos, así que bueno…
Que sea cada jueves entonces. (aunque no prometo nada xD)


Capítulo Cinco
"Confesiones y verdades incómodas"


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La mirada de pocos amigos que Shadow tenía en ese momento podía amedrentar a cualquiera que se cruzase en su camino, −y ella no era la excepción− exigiendo silenciosamente respuestas a lo que suponía era una verdad absoluta

Observó nuevamente el trozo de papel; no le sorprendía del todo que se dijeran esas cosas después de haberlos visto salir juntos aquella noche, incluso podía haberlo visto venir, lo que si le parecía exagerado era que asumieran que realmente se hubiese acostado con él −porque aunque lo hubiese considerado no le había dado ni siquiera un beso−.

Pero esa era harina de otro costal; ahora lo verdaderamente fundamental era averiguar quién había comenzado ese rumor tan absurdo.

−Cielos...−Murmuró para sus adentros, releyendo por enésima vez aquel trozo de papel que evidenciaba su supuesta relación con Sonic.

No era la primera vez que se enteraba que se decían pestes de ella; en diferentes ocasiones la habían denominado con calificativos tan pintorescos como "frígida" "amargada" "odiosa" "solterona" y demás referencias a su visible incapacidad de mantener una relación estable.

Cosa que, aunque ciertamente era verdad no dejaba de ser algo ligeramente doloroso. −Ya tenía suficiente con saberlo ella−.

Suspiró de manera imperceptible y negó suavemente con la cabeza. Nada de lo que dijese resultaría beneficioso así que no tenía caso discutir sobre ese tema.

−Gracias por informarme de esto, Shadow−le devolvió el trozo de papel−Lo aprecio bastante−La mirada de tranquilidad en su rostro pretendió dar por terminada aquella conversación.

Era incómodo tener que discutir precisamente con él sobre ese asunto. La ocasión anterior en la que estuvieron a solas tampoco se había llevado una grata experiencia. Aún no le quedaba del todo claro que era lo que él pretendía con aquella conversación.

¿Se preocupaba por ella? Sí, era probable. Después de todo ella desempeñaba uno de las funciones principales de la empresa y cualquier daño a su imagen que afectara su integridad emocional afectaría su desempeño laboral, cosa que el detestaba con toda su alma.

Odiaba el conformismo, la mediocridad y sobre todas las cosas a la gente que no era profesional. Y sabía que evitaría a toda costa cualquier tipo de comentario malintencionado con el fin de evitar conflictos internos.

El parecía bastante ofendido por aquel insignificante trozo de papel; había algo en su semblante que indicaba que algo malo se avecinaba.

No le gustaban las discusiones, pero podía intuir que se venía una muy grande. El ceño ligeramente fruncido, los puños firme pero disimuladamente apretados confirmaban sus sospechas.

−Me sorprende que lo hayas tomado tan a la ligera, Amelia.−Su voz no parecía diferente a la usual, pero el que le llamara Amelia era el primer foco rojo.

−¿Cómo debería tomarlo, entonces?−Se hizo la loca intentando que las cosas no escalasen a un terreno más personal. No deseaba hablar de su −inexistente− vida amorosa con él. Ya sabía que tendía a hablar de más y seguramente se echaría de cabeza directo al hoyo más profundo con respecto a su plan.

Simplemente suspiró; debía mantenerse serena y no hacer un escándalo de algo como eso.

−Partiéndole las bolas a ese hijo de puta del Faker−Soltó, sin filtros. −¿Vas a permitir que vaya por ahí, contando tu intimidad como si del clima se tratase?−una sonrisa fingida se formo en su rostro −Te creía más inteligente−Finalizó de brazos cruzados, mirándole directamente a los ojos.

De acuerdo, eso último sí le había ofendido muchísimo. De un brinco se puso en pie y farfulló iracunda.

−Para tu información, ¡Yo me acuesto con quien me venga en gana! −calló un segundo, recuperando un poco el aliento −Y además... ¿A ti qué te importa lo que se dice de mí?−Añadió, visiblemente molesta.

No le molesto que aquellas personas que no le conocían le acusasen de algo que no hizo, pero que Shadow se presentase así, con tanta seguridad y sobretodo que diese por hecho que aquello era verdad −y que le llamara estúpida indirectamente− no iba a tolerarlo.

No tenía ningún derecho a cuestionar su vida o sus acciones y el hecho de que ella le apreciara y considerara un amigo no significaba que podía venir a acusarla de ese tipo de cosas sin tener una prueba más allá de un papel mugriento que algún pelele había escrito malintencionadamente.

Y aquello lo tomo por sorpresa; no tenía un argumento preparado para esa respuesta.

−Y lo peor de todo esto es que asumes que en realidad me acosté con Sonic... −masajeó sus sienes− ¿En qué te afecta a ti si eso realmente ocurrió? Somos adultos solteros que podemos enrollarnos después del trabajo si nos da la gana−.

Touché.

Sus argumentos a este punto se habían ido al cuerno y su mirada de pocos amigos no hizo sino acrecentar la seguridad de la chica.

−Me ofende muchísimo que me creas la clase de mujer que va por ahí, exponiendo su vida ante cualquiera, creía que me conocías mejor−Lo dijo en un tono dolido y lastimero.

Sí, estaba loca eso no iba a negarlo; pero no iba por la vida diciendo que tenía dos años sin tener ningún contacto con algún chico por su temor a relacionarse.

Muchos no lo sabían −había preferido ser completamente hermética al respecto− pero su última relación había afectado por completo su autoestima y manera de lidiar con las relaciones.

Y entonces verlo ahí, en silencio debatiéndose mentalmente sobre cómo actuar o que decir no sabía cómo la hacía sentir. Él intentaba desesperadamente tomar el control de la discusión porque estaba completamente en contra de las relaciones afectivas dentro de la empresa, pero eso era algo con lo que difería completamente.

−Ahora, si solo venías a echarme en cara que caes fácilmente en los chismes, ya puedes retirarte−se sentó de nuevo en su silla−Tengo mucho trabajo que hacer−Señaló la puerta mientras intentaba recuperar el control de sus emociones.

No era su intención descontrolarse, pero había cruzado un límite muy grande y debía hacérselo saber.

Las miradas retadoras que ambos se lanzaron no hicieron sino aumentar la tensión en el ambiente. Shadow no era alguien quien simplemente se retiraba sin jugar todas sus cartas.

−Eso quiere decir que estás aceptando que te acostaste con el Faker−Dijo de pronto, mirándole fijamente a los ojos sin ningún tipo de emoción en el rostro. −Ese había sido el segundo foco rojo

Sintió entonces como sus mejillas enrojecían y sus pensamientos se nublaban entre la letanía de sus estupideces. Habría querido reaccionar de otra manera, pero el muy maldito la había tomado con la guardia baja.

Debía intentar recuperar el control, por lo que sencillamente le resto mérito al asunto.

−Tal vez...−

Shadow solo la miró de manera hostil.

−Entonces, vas por ahí cogiéndote al primer imbécil que se te ponga por enfrente−El tono ácido con el que formuló aquel enunciado le hizo sentir ligeramente incomoda.

Aún no le quedaba claro porque había reaccionado de esa manera; si bien era cierto que había manifestado en muchas ocasiones que los romances entre colegas siempre traían consigo problemas, había algo en su semblante que no le cuadraba.

Se notaba molesto por el hecho de que ella se involucrara precisamente con Sonic. −Quizá, su persona menos favorita en el mundo− Tentando a la suerte, estaba dispuesta a averiguar que se traía entre manos.

−Detecto molestia en tu voz−Amy hizo un gesto con la mano, indicando que pensaba un poco.−Cielos Shadow... si no te conociera, pensaría que estás celoso−Agregó ligeramente divertida.

Sabía que estaba jugando con fuego y que seguramente después de eso él se molestaría y saldría de su oficina iracundo.

Pero no fue así.

−Cómo no tienes idea...−Le dijo mientras su mirada evitaba la suya por fracciones de segundo.

Vale.

Nunca, ni en un millón de años se sintió preparada para recibir una respuesta como esa.

Oficialmente el tercer foco se había encendido, pero el huir no estaba dentro de sus posibilidades. Su cerebro había decidido desconectarse y nada de lo que intentaba hacer parecía funcionar correctamente.

Lo observó confundida y abochornada, pero no se atrevió a emitir alguna palabra.

¿Eso era real? ¿Realmente estaba hablando en serio? No podía dar crédito a lo que había sucedido momentos antes; simplemente no tenía sentido que él −precisamente el− dijera algo como eso.

Seguramente estaba más loca de lo usual, o quizás estaba soñando.

−Creo que no te estoy entendiendo−Formuló al fin, restándole toda credibilidad a las palabras pronunciadas por su acompañante.

Rodó los ojos en señal de fastidio.

−¿Tus canales auditivos tienen alguna clase de fisura o impedimento para entender mis palabras, Rose?−Manifestó elegantemente sarcástico.

Entonces era verdad...

¡Pero eso no le hacía sentir mejor! Definitivamente saldría corriendo ante el primer descuido, pues no sentía mentalmente capaz de sobrellevar esa conversación.

Shadow le atraía y aterraba al mismo tiempo.

Deseó mantener aquella falsa seguridad que momentos antes había poseído, pero todo se había al cuerno.

Pues no tenía caso esforzarse, no tenía ninguna respuesta para continuar con el hilo de la conversación. Solo quería que la tierra se la tragara o salir huyendo.

Era sumamente incómodo.

Y no porque él le resultase desagradable −un poco intimidante, quizá− sólo no se sentía capaz de poder lidiar con la atención de un hombre.

Con Sonic era distinto, pues tenía la certeza de que el solo deseaba un acostón y le era posible no tomarse en serio cualquier palabra que saliera de su boca.

Pero Shadow era un asunto completamente opuesto, pues sabía que si él se atrevía a externar algo como eso era porque sencillamente estaba diciendo la verdad.

Una muy incómoda verdad si debía ser sincera.

−Luces inquieta−La mirada del joven choco con la suya−¿Qué es lo difícil de creer, Rose?−Cuestionó con voz monótona.

Para él no era algo difícil de entender; las cosas pasaban sin mucho trasfondo. Las emociones eran absurdas como la vida misma.

Había pasado cinco años lamentando la pérdida de la mujer que consideraba el amor de su vida y a la cual creyó nunca poder superar.

Y entonces, la chica de voz chillona y mirada soñadora irrumpía en su oficina diariamente con aroma a fresas y le hacía fijar su atención para contemplarla.

Había algo, sí. Algo que no podía entender. Una sonrisa, una mirada, una palabra o lo que sea...

Las emociones eran complicadas, incluso el mismo era complicado y se había negado rotundamente a aceptarlo la primavera pasada cuando la observó llegar aquella mañana con un vestido acorde a la temporada y una sonrisa radiante en el rostro.

Pero aquella noche en la que el idiota de Silver y el imbécil del Faker habían traído a colación la posibilidad de que ella ya se encontraba enamorada le hizo replantearse todo ese asunto.

Desde luego que nunca se imagino a si mismo confesando de una manera tan burda y poco civilizada su interés por una mujer pero en su defensa podía decir que ella le volvía completamente loco. −metafóricamente hablando, claro está−.

−Esto es tan extraño−La escucho decir más para sus adentros que intentando responderle.

Joder.

Realmente no estaba capacitada para tener esta conversación, ni con él ni con ningún otro.

Luego de la relación fallida con su último novio no había quedado para nada conforme con las relaciones sentimentales.

Sabía y estaba segura −pues sus amigos lo confirmaban en cada oportunidad− Que era una mujer lo suficientemente atractiva para llamar la atención de cualquier hombre, incluido Shadow.

Pero estaba ese gran complejo de inferioridad, posterior a una infidelidad y maltrato psicológico que le imposibilitaban poder aceptarlo.

Si lo pensaba con detenimiento aceptar a Shadow daría por terminado su absurdo plan y conseguiría una familia normal eventualmente.

Y no sonaba tan mal, debía admitir que si lo consideraba era una buena idea, pues sus bebés serian bellos e inteligentes. Pero estaba completamente segura de que a él, los niños no le gustaban para nada.

Sabía que la idea de una familia no estaba dentro de sus planes y que, si tenía suerte y formalizaba una vida con él, a lo sumo le dejaría tener alguna mascota que no hiciera mucho ruido y no ensuciara demasiado.

¿Era eso lo que necesitaba para su vida? Definitivamente no. Sabía que él podía darle seguridad, apoyo y sobretodas las cosas le ayudaría a ver la realidad de todo.

Pero su deseo de formar una familia −o tener un hijo, lo que fuese más fácil− Eran mucho más grandes.

Tras unos segundos reflexivos, el suspiró. Podía ser alguien frío y obsesionado con su trabajo y la perfección que este ameritaba; pero al parecer aún tenía sentimientos.

Desde luego que si alguien le hubiese dicho que en algún momento de su vida se interesaría en Amy Rose se habría reído en la cara del que hubiese hecho semejante afirmación.

La idea le resultaba risible, no podía evitarlo.

−El asunto aquí−El joven retomo la palabra luego de mucho silencio−Es que el Faker es un cabrón que sólo está jugando contigo, no deberías prestarte a ese tipo de situaciones−.

Le había escuchado y su mente formuló una respuesta en el acto, pero su sentido común no le dejo externarle.

Estaba demasiado conmocionada por el repentino interés de su compañero como para prestar atención a algo más.

Aún no podía asimilarlo.

Y aunque a veces −siempre− pecase de idiota, esta vez dejaría que las cosas tomaran un rumbo a su favor. Aún estaba molesta por aquel insulto disfrazado de formalidad y no dejaría pasar por alto tal situación.

−Sé perfectamente a lo que me enfrento−se cruzo de brazos y su gesto se endureció−Créeme que sé diferenciar cuando un hombre solo quiere un acostón conmigo o no... y de ser el caso, soy adulta y sí quiero puedo disfrutar de mi sexualidad tanto como me plazca...−

Se chupo los dientes en señal de indiferencia, por mucho que le molestase aquella actitud no podía refutarle ese último aspecto.

Estaba comenzando a frustrarse. Realmente no estaban llegando a ningún lado con esta conversación.

−¿Dónde has conseguido eso?−Cuestionó de pronto la chica, refiriéndose a la nota.

La observo perplejo unos segundos. Ya hasta había olvidado la jodida nota.

−En el buzón de quejas y sugerencias−Admitió sin reservas.

Oh vale. No esperaba que el fuera de las personas que se tomase la molestia de leer y prestar atención a ese tipo de cosas. −aunque de cierto modo su actitud perfeccionista le facilitaba la idea−. Y su cara debió ser bastante obvia, pues el prosiguió.

−Generalmente está lleno de estupideces, como el papel de baño acolchado, café descafeinado −hizo una mueca de asco al decir eso−Chismes sobre quien se roba los artículos de papelería...−Arrugó el entrecejo nuevamente−Y ocasionalmente chistes y comentarios hirientes sobre ti−.

Guardo silencio, así que Shadow si era consciente de lo que se decía de ella a sus "espaldas".

−Y como comprenderás, muchos han sido despedidos, o degradados a trabajos menores−Agregó tranquilamente.

−¿Hablas en serio?−.

El solo se limitó a encogerse de hombros.

−No me gustan los chismosos... −Aclaró−Ni que hablen mal de alguien que me importa−Agregó.

Sus mejillas se tornaron rojas por breves segundos; quizás era demasiado infantil y situaciones como esta alteraban sus nervios, pero debía admitir que eso sonó muy bonito.

Viniendo de alguien como él, era un cumplido mejor que el "estas más delgada" de su mejor amiga cuando pretendía dejar de comer carbohidratos.

Y que se tomase la molestia de tomar acción por todos aquellos que se metían con ella, le daba un plus.

−Gracias...−Musitó bajito.

Y antes de que pudiese responder algo más el sonido de alguien llamando a la puerta les hizo posar su atención en el intruso recién llegado.

Señorita Rose, el Joven Silver requiere su presencia en el departamento de medios visuales−La voz de Cream le llamó desde el otro lado.

Ella soltó un suspiro y miró por breves instantes a Shadow, quien también le observaba.

−Está bien Cream, estaré ahí en un momento.−Dijo poniéndose de pie mientras tomaba su libreta de apuntes y su bolígrafo con glitter y se dirigía rumbo a la puerta.

Él solo sonrió de lado; en ese momento no hacía falta decir más. Ya habría oportunidad para ello.

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Bebió un sorbo de café y observó a su compañero con detenimiento. Había algo en él que parecía extraño y antinatural.

Por lo regular, siempre estaba tarareando alguna de esas canciones de moda mientras se dedicaba a ensamblar aquellas publicidades que le eran solicitadas y siempre que solicitaba su ayuda era con el fin de afinar algún detalle o cambios de último momento.

Era creativo y disfrutaba su trabajo, quizás incluso más que ella. Siempre iba a por ahí derrochando felicidad y buenas vibras pero esta vez solo estaba ahí con el rostro serio y el ánimo visiblemente decaído.

Algo muy malo debía estarle ocurriendo pues no era alguien que cambiase de actitud tan abruptamente. Generalmente pecaba de inocente y por ello rara vez parecía verse afligido por lo que sucedía a su alrededor.

Aún así; contrario a lo que su sentido común le estaba dictaminando −y dado a que era consciente de que Blaze realmente no estaba demasiado interesada en él− se permitió fantasear un poco con la idea de imaginar un pequeño Silver revoloteando por ahí.

Sonrió tontamente por unos segundos y decidió romper el hielo para liberar tensiones.

−¿Y cómo va todo, Sil?−Cuestionó ligeramente animada, dándole una mordida a una de las galletas de merienda que él había colocado para ella y su café. −porque le fascinaba la idea de llenarla de dulces, para variar−.

No obtuvo respuesta por parte del chico; estaba demasiado concentrado moviendo de aquí para allá el ratón del computador.

−¿Silver?−Le toco suavemente el hombro, logrando un sobresalto en el joven −¿Te encuentras bien?−.

La mirada perdida del muchacho se entrelazo con la suya por unos segundos y pudo identificar con completa seguridad una profunda tristeza en sus orbes color miel.

Estaba devastado y se notaba.

−¿Qué te ha pasado?−

El sencillamente no respondió. No la miraba, tenía la mirada perdida en un punto equis en la habitación y suspiraba suavemente de cuando en cuando, casi como si tratara de recobrar la compostura.

Dale, no estaba segura de poder lidiar con ello. Estaba siendo demasiado hermético y aquello le estaba preocupando.

Parecía que se echaría a llorar en cualquier momento.

−Silver, de verdad necesito que...−La puerta se abrió de golpe dejando entrar a Sonic sin ser invitado.

Este les observó curioso y confundido; asociando rápidamente la presencia de Amy y el semblante decaído como la prueba inequívoca de que había decidido delatarle.

La observó fulminante mientras ella se encogía de hombros, entendiendo en el acto lo que estaba pasando en su mente.

−¿Qué le has hecho, Ames?−Había algo de molestia en su voz y ella pudo notarlo fácilmente.

Se cruzo de brazos ofendida y negó tajante.

−¿Yo? − arrugó el entrecejo−Yo sería incapaz de lastimar a un amigo−Aquella indirecta fue captada de inmediato.

Ambos se dirigieron miradas retadoras cuando Silver decidió intervenir.

−Ha sucedido algo, chicos−Su tono de voz era tan apagado que incluso Sonic pareció genuinamente sorprendido.

En su interior miles de pensamientos comenzaron a invadirle con respecto al motivo de su tristeza. Todas incluyendo a la adorada novia del chico y otras tantas a Sonic y su faceta de mal amigo.

−Vamos cannabis−Sonic se apoderó de la conversación −¿Qué te ha pasado ahora?−

Ligeras gotas saladas corrieron por sus ojos; su corazón estaba roto y no podía seguir negándolo.

−Blaze me dejó.−Articuló, con dificultad mientras sollozaba en silencio.

Era un hombre sensible y de buenos sentimientos y aquello de verdad le estaba matando.

Amy en tanto, solo podía limitarse a asesinar a Sonic con la mirada, quien por otro lado deseaba que la tierra se lo tragara.

−Oh querido Silver−Acarició su mejilla intentando reconfortarle−Debe haber algún error, estoy segura que Blaze no te engaña con ningún idiota−Recalcó con énfasis las últimas.

Sonic solo bufó con fastidio.

−Ella misma me lo dijo−.

Vaya, eso sí era raro. Amy y Sonic solo se dirigieron miradas incrédulas entre ellos, ninguno de los dos se atrevió a emitir palabra alguna.

Ambos, siendo cómplices de un secreto que, a juzgar por la actitud del chico, aún no le era revelado.

−¿Cuándo te dijo eso?−Sonic fue quien decidió hacer la pregunta clave.

−Anoche−.

Eso explicaba las visibles ojeras.

−¿Y te lo dijo así cómo así?−.

El joven asintió, cabizbajo. Sorbiéndose los mocos por unos segundos.

−Dijo que estaba acabando con su espíritu−Su semblante se volvió más lastimero−Que se enamoró de alguien que le da energía y vitalidad y que ahora que él es libre no tiene sentido ocultarlo−.

Ambos jóvenes se observaron perplejos, deseando morir en ese instante debido a lo jodidamente específico de la situación.

Estaba luchando intensamente con no salir corriendo de aquella habitación; sabía que Sonic era consciente del daño que le estaba causando a su amigo y a juzgar por la cara que tenía en esos momentos, de verdad le estaba afectando.

Sabía y era consciente −porque ya había hablado con ella unos días antes− que ella estaba refiriéndose a él y aunque era verdad que se divertían, era solo eso.

Diversión sin compromisos, porque ella definitivamente no era su tipo. A él no le gustaban las mandonas y controladoras.

Observó de reojo a Amy quién parecía tener un debate mental con respecto a la situación. Realmente se sintió anonadado al no ser expuesto.

El ya daba por hecho que ella le habría contado sobre lo que sabía.

−Escucha Silver, sé que es difícil pero créeme cuando te digo que hay muchas pollitas en el mundo−Trato de sonar gracioso, pero su compañero ni siquiera le miró.

Amy en cambio se sintió profundamente afectada con respecto a toda aquella situación. Estaba contra la espada y la pared.

Por un lado estaba Sonic y su necesidad de mantener a la empresa "bien" y también estaba Silver quién al verle en ese estado le hacía recordar cuando ella misma termino con su novio y lo mal que lo pasó.

−Silver, sé que duele y que no puedes comprender nada de lo que está pasando, pero... si necesitas que alguien te escuche, puedes acudir a mí−Trato de sonar comprensiva.

Sonic solo suspiró, dispuesto a irse, más fue interceptado por ella le tomando su oreja y obligándole a detenerse mientras soltaba quejidos de dolor.

−Y también tienes el apoyo de Sonic, ¿No es así?−.

−¡Claro que sí, viejo! Estamos contigo en este momento tan complicado, sé que duele−Trato de sonar lo más natural posible.

Se sentía sumamente incómodo y bastante arrepentido.

−Creo que vamos a dejarte a solas, Silv... cuando estés listo, con gusto te escucharemos−Nuevamente le tomó por la oreja y le arrastró fuera de la habitación.

−¡Ay!−soltó un quejido de dolor mientras ella le conducía a su oficina y algunas miradas curiosas observaban la escena.

Una vez dentro ella le soltó; observándole inquisitivamente mientras un gesto de completa desaprobación se instaló en sus facciones.

−Espero que estés contento−.

Arqueó una ceja sorprendido.

−¿Contento?−.

Este hombre era bastante idiota cuando se lo proponía.

−Silver tiene el corazón roto por tu culpa−Le acusó.−¿No se suponía que dejarías de verla?−.

−¡Te juro que es así! Pero anoche me llamó y me dijo que es hora de dejar de escondernos−.

Trato de parecer serena, pero después de tantas cosas en un mismo día no pudo resistir mucho.

−Por tu culpa su corazón está roto y ahora esa mujer te persigue−Trato de mantener la calma inútilmente −¿Y ahora sales con esto? ¿Tanto te divierte jugar con las mujeres?−. Esto último capto la atención del chico.

−¿Divertirme? ¡¿Es qué no me escuchas, mujer?! Esta tipa me está obligando a que tengamos "algo"−realmente lucía abatido−Te dije que lo terminaría todo y eso hice−Se sinceró.

Aunque aquello le era difícil de creer. El asunto con Silver y la conversación que había tenido con Shadow le tenían más loca de normal. Estaba profundamente enojada −Otra vez− con Sonic.

−Claro... eres incapaz de jugar con las mujeres−Soltó sarcástica.

−¿De qué hablas?−Pregunto aparentemente sin entender a que se refería.

Ella simplemente bufó con molestia y trato con todas sus fuerzas de no hacer un escándalo.

Recordar ese papel y sola idea de imaginar a Sonic siendo partícipe de ese rumor le hacía hervir la sangre. Deseaba darle un puñetazo en la nariz.

−¿Puedes explicarme entonces porque todos en la oficina creen que soy tu "puta"?−. Inquirió, profundamente ofendida.

Sonic sudó frío.

Esto realmente se estaba complicando...

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Continuará.
Debo aclarar antes de que se lo cuestionen; sí…
Shadow sí está genuinamente interesado en ella (el porqué y cómo lo profundizaremos más adelante).
En tanto a Sonic y Silver, pues… Tal vez sí, tal vez no… ya lo veremos más adelante xD.
Aún hay mucho que decir…
Se cuidan y muchas gracias por leerme.
Atte.
Gri.