Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Rick Riordan y a JK Rowling.

La historia es mía.

Capítulo 03.

Harry había acabado su primer año.

En esos momentos, estaba en el tren camino a Londres.

Su padrino le había mandado una carta diciéndole que le recogería en la estación.

También le había contado que había tenido una discusión con Dumledore por dónde se quedaría el niño.

Finalmente, Sirius había recurrido a Amelia Bones.

Cuando el ministro había querido intervenir, era demasiado tarde. En el ministerio todos los departamentos que llevaban el tema de protección de menores, habían estado de acuerdo en que preferían que su salvador fuera criado por su padrino mágico en vez de por unos simples muggles.

Harry viajaba junto a sus amigos en uno de los compartimentos hablando de todo lo que había pasado ese año.

Sirius había estado a punto de un colapso nervioso al enterarse del enfrentamiento con Voldie cara serpiente.

***Días antes***

Sirius Black siempre había sido un chico muy impulsivo. Actuaba sin pensar en las consecuencias de sus actos.

Lo único que le importaba era molestar y divertirse haciéndolo.

Pero si algo había aprendido al estar en Azcaban, era a pensar mejor las cosas.

Así era cómo había conseguido la custodia de su ahijado.

no por nada se había criado entre puros Slytherin.

Ese día el animago tenía planeada una visita muy especial.

Iría a casa de los parientes muggles de su Cachorro y les daría su merecido.

Llegó a la casa junto a Remus.

Aunque había aprendido a pensar las cosas, a veces todabía se dejaba llevar y esto quería hacerlo bien.

No les partiría las piernas y la cara como había planeado, si no que utilizaría hechizos de repertorio especial de su familia.

Con una sonrisa cortés, ambos hombres, vestidos elegantemente con trajes muggles, llamaron al timbre.

Cuando Petunia abrió, se sorprendió al ver a personas tan elegantes delante de su puerta.

-¿Qué desean?

Su marido se asomó detrás de ella.

-Deje las cortesías señora. -Espetó Sirius antes de empujarla y entrar en la casa.

Remus también entró cerrando la puerta tras de sí y lanzó hechizos silenciadores y para mantener la puerta sellada.

Al ver la varita, petunia y Vernon retrocedieron.

-Esto será rápido. -Dijo Sirius.

primero apuntó la varita hacia Vernon.

Murmuró unas palabras mientras hacía complicados movimientos.

Varios rayos de luz de diferentes colores dieron en el cuerpo del muggle.

El hombre trataba de esquivarlos, pero Sirius preveía sus movimientos.

Cuando acabó, se dirigió a la mujer y realizó otros movimientos y dijo diferentes palabras.

-¿Qué nos ha hecho? -Preguntó Vernon rojo de furia.

-¿Yo? Nada malo. Solo algunas cosillas que le ayudarán con su salud y… Algunas otras cosas que irá descubriendo con el tiempo…

-¡Salid de mi casa! ¡Fenómenos!

-Si señora. Ya nos vamos.

Con una última mirada llena de desprecio, ambos magos se marcharon.

***Tiempo actual***

Cuando el tren llegó a su destino, Harry sonrió.

Por fin tendría un hogar de verdad.

-¡Aquí Cachorro!

-¡Padrino!

Ambos se unieron en un apretado abrazo.

-¿Nos vamos a casa?

-Sí. A casa. -Susurró.

Nota:

Sé que es corto, pero cuando tenga las cosas un poco mejor encaminadas los haré más largos.

Encuesta:

¿Cuál de estos dioses quedaría mejor como padre de Harry?

Eros/Cupido.

Hades/Plutón.

Thanatos.

Tritón.