RinMakoto. La lesión de Raiden dejó algo mal al equipo, pero al final, no pudieron ganarle a los americanos.

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El Redentor 777. Es verdad que entendieran la lección, aunque eso significara la derrota de su equipo

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Este será un pequeño especial en nombre de Toriyama Akira, hasta siempre maestro.

Sin más, comencemos…

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El partido contra Estados Unidos fue un golpe duro en donde los chicos se sintieron mal ya que no pudieron contra los americanos.

Estos regresaron al hotel en el que se quedaban, pero en el caso de Kurata, este iba algo molesto por la pérdida del juego, pero se encontró con una persona ahí.

- Tu.

- Kurata-san ¿no? – la persona era Manaka – lamento que el juego no haya salido como esperaban.

- Ya da igual, no pudimos ganar esto contra los estadounidenses.

- No importa, hicieron lo mejor que pudieron.

- Ya que – el peli gris estiró un poco sus brazos – por cierto, ya me enteré que Mochizuki Raiden vive en tu casa ¿no?

- Sí, se mudó hace un tiempo para estudiar ya que le quedaba cerca la universidad, pero está todo bien – Manaka sonrió un poco – por cierto, quisiera que vinieras a relajarte un día a mi casa.

- ¿Relajarme a tu casa?

- Sí, verás, mi casa es un sitio de aguas termales, así como de hospedaje, puedes venir cuando quieras, será como un agradecimiento por la ayuda que me brindaste – la peli naranja decía eso con calma. Kurata se sorprendió por la forma en que Manaka lo invitaba de forma sincera.

- Lo pensaré… pero creo que por tu amigo te enteras – ya con eso, el peli gris se fue de ahí, pero Manaka solo sonrió.

Ya sin más, las chicas regresarían a Nikko para poder dormir un poco luego de semejante partido que se vivió, Raiden iría mañana ya que debía quedarse esa noche para hablar unas cosas con los dirigentes, además de revisar su estado de salud con su lesión.

Una hora después, las chicas llegaron a su ciudad y sin más, se fueron a sus respectivos hogares.

En el caso de las hermanas Mizusawa, estas fueron a dormir un poco, pero antes de eso, Manaka encontró una noticia que la dejó en shock y sin más, fue corriendo hacia su hermana menor.

- ¡Ayaka! ¡Ayaka!

- ¿Qué pasó hermana? Parece que viste a un fantasma.

- ¡Se murió Toriyama! – la noticia dejó callada a la peli azul.

- Si es una broma, no es divertida, sabes que me gusta Dragon Ball…

- ¡Mira! – la peli naranja le mostró el Tuit oficial en donde justo estaba la noticia del fallecimiento del autor de Dragon Ball, la cara se le cayó a la menor.

- N-No puede ser… ¡¿en serio?! Primero el juego perdido de los chicos, ¿ahora esto?

Ni que decir que al final ambas hermanas se fueron a dormir con algo de pesar por lo que pasó con el maestro Toriyama, aunque en el caso de Manaka se notaba más.

Aunque lo que no sabía es que sus sueños serían bastante extraños en relación a lo que había visto.

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- ¡Hermana! – Ayaka entrada a su habitación alertando a la peli naranja.

- ¿Qué pasa Ayaka?

- ¡Debemos batallar para evitar que el hockey sea destruido!

- ¿Qué? ¿El hockey sea destruido?

- Sí, la entrenadora nos pidió que reforzáramos el frente de batalla, hay que evitar que el hockey muera.

- No dejaré que eso pase – exclamó Manaka y sin más, fue con su hermana hacia donde se iban a reunir.

Manaka notó que su mundo estaba cambiado, parecía una ciudad un poco más tecnológica, no solo eso, sino que se reunieron en el estadio Nikko el cual ahora era de color amarillo con un logo que la chica identificó.

- ¿La Corporación Capsula?

- Llegamos hermana – ambas Mizusawa entraron al estadio Nikko en donde ya las estaba esperando Yoko junto con So.

- Chicas – Manaka notó como es que sus amigas se encontraban con trajes similares a los de Goku, solo que de colores diferentes, así como los kanjis en sus espaldas.

- Mana, hasta que llegas.

- Lamento haber llegado tarde, me dormí.

- Chicas, tenemos que ayudar a Raiden que está peleando contra el Rey Glacial el cual quiere extinguir el hockey sobre hielo.

- ¿Rey Glacial? No es por nada, pero esto parece una batalla de Dragon Ball Z, además, Glacial tiene que ver con el frio, así como lo era Freezer – pensaba Manaka, pero esta reaccionó de vuelta a la realidad notando como su entrenadora seguía dando órdenes.

- ¡Vayan a ayudarlo! Evitemos que el deporte que amamos se extinga por culpa de ese rey idiota.

- ¡Sí! – y para sorpresa de nuevo de parte de Manaka, notó como Riko, Yu, Naomi y Kaoruko comenzaban a volar.

- Vamos hermana, hay que ayudarlas – Ayaka hizo lo mismo, pero la peli naranja tuvo que ser ayudada ya que no entendía cómo es que podía hacerlo como si nada.

Ni que decir que la mayor de las hermanas se sorprendió al ver cómo iban volando por los cielos, todo se veía tan pequeño desde esa gran altura, pero en eso, notaron como iban llegando hasta un show de luces.

Pero esto no era lo que pensaba.

- ¡Mochizuki-kun! – exclamó Manaka mirando como su amigo luchaba contra un ser el cual era idéntico a uno que la peli naranja conocía muy bien – ¿Qué está pasando? ¿Qué haces Freezer aquí?

- Rey Glacial – Yu susurró, y es que era como decía Manaka, el villano era la viva imagen de Freezer, solo que en vez de morado, esas partes de su cuerpo eran azul claro, su piel blanca era de un azul muy pálido.

- No dejaremos que cometas tu cometido, ¡¿Qué tiene que ver el hockey en esto?!

- Ese deporte es una basura, no puedo creer que haya personas que practiquen eso, por eso destruiré todo lo que tenga que ver con el hockey.

- Como si fuéramos a permitir que hagas eso – exclamó Riko quien sin más se lanzó al ataque, pero no pudo darle un tan solo golpe al extraterrestre.

La rubia siguió dándole golpes al aire, no fue hasta que recibió un golpe con el dorsal de la mano del Rey Glacial justo en su cuello dejándola fuera de combate.

- ¡Rikorin!

- ¡Riko!

- Si esto es mejor que tienen, pues tengo que decir que son una basura, humanos.

- Demonios, esto es malo – Naomi decía teniendo en sus brazos a su mejor amiga que estaba inconsciente.

- Tenemos que poseer más poder para poder vencerlo.

- Raiden pelea solo contra él ya que posee más poder que nosotras, aun así, no es suficiente.

- Y eso que es uno de los mejores jugadores juveniles que hay – Kaoruko susurró apretando sus puños – tenemos que ayudarlo, si unimos nuestras fuerzas, tal vez podremos ayudar a ganar ventaja sobre el Rey Glacial.

- Kao.

- ¡Hagámoslo! – la peli rosa exclamó por lo que las chicas se unieron, Naomi dejó a un lado a su mejor amiga en lo que se recuperaba y junto con las demás, se lanzaron al ataque.

Raiden notó como las féminas iban juntas a pelear contra el Rey Glacial, iniciando por Kaoruko que cargó energía en sus manos haciendo un par de discos de hockey de color amarillo.

- Esos se parecen a…

- ¡Discoenzan! – los dos discos fueron a toda velocidad hacia su enemigo, pero este la tomó con sus manos para sorpresa de la peli rosa – ¿Qué?

- ¿En serio con esto me ibas a detener? – los dos objetos de energía fueron destruidos.

- No puede ser, se supone que los Discoenzan cortan lo que sea, ¿Por qué no le afectó?

- ¡Ayaka!

- Sí – tanto Naomi como Ayaka se juntaron y crearon dos palos de hockey hechos de energía con los cuales decidieron atacar al villano.

Este sin más solo esquivaba como si nada los ataques de las dos chicas, no obstante, se cansó de hacer esto por lo que tomó los dos bates, arrebatándoselos a las dos jóvenes.

Con uno de estos objetos de energía le dio un fuerte golpe a Naomi y Ayaka quienes se estrellaron contra un edificio, con el otro bate se lo lanzó con fuerza hacia Kaoruko que recibió un daño algo grave en su cuerpo.

- ¡Ayaka! ¡Naomi! ¡Kao! – Manaka se quedó en silencio mirando a sus amigas caídas.

- Tenemos que hacer algo Manaka, no podemos quedarnos aquí como si nada – Yu le decía.

- Pero ¿Qué hacemos? Él es poderoso.

- Nosotras, las jugadores de hockey, no nos damos por vencidas por más difícil que esté la situación – la peli azul apretó sus puños – había aprendido esto, pero fue Raiden y ustedes que me hicieron ver cómo es que tengo que batallar.

- Yu.

- No me importa que me cueste la vida, ¡voy a defender a mis amigas y a mi pareja! – la peli azul fue volando velozmente hacia el Rey Glacial.

- ¡No vayas Yu! – Raiden gritó a su novia, pero esta ignoró su llamado llegando a donde estaba su enemigo.

El Rey Glacial notó que la peli azul no era tan débil como pensó de las demás, esta chica sabía cómo batallar y le estaba haciendo esquivar bastante.

- ¡Detente Yu! ¡Él es demasiado fuerte!

- No me importa… ¡tengo que acabar con él! – Yu le iba a dar una fuerte patada, pero al momento de hacerlo, el sujeto la tomó de la pierna y con su codo, este la hundió de golpe en esa zona.

El grito de Yu fue clave para Raiden el cual se molestó bastante y fue volando rápidamente arrebatándole a su novia al Rey Glacial.

- Vaya, muy machito ¿no? Pues veremos cuanto aguantas – el villano fue velozmente en persecución de Raiden quien aceleraba su vuelo a más no poder.

El Rey Glacial iba siguiéndolo hasta que le dio alcance, antes de que el peli rojizo dijera algo, fue sorprendido con un golpe que lo mandó al suelo, pero siempre protegiendo a Yu la cual seguía con una mueca de dolor por el ataque en su pierna.

- Espérame aquí Yu, iré a batallar contra él, tengo que detenerlo a como dé lugar – la peli azul iba a protestar, pero antes de que lo hiciera, su novio salió volando hacia donde estaba el Rey Glacial.

- Vaya, ¿aun tienes ganas de seguir batallando?

- Claro, voy a seguir hasta que mi cuerpo no pueda más.

De nuevo, ambos sujetos se lanzaron a los golpes, todo mientras Manaka miraba esto, absorta en su lugar sin saber qué hacer.

La pelea de Raiden contra Glacial se extendió un rato más, pero al final, el extraterrestre logró dejar fuera de combate a su amigo, aunque este no quedó ileso.

- Patético humano, si esto es lo mejor que pueden hacer los jugadores de hockey, entonces con más razón destruiré este miserable deporte, pero antes… te acabaré a ti – sin más, lanzó un gran rayo de energía hacia la peli naranja quien se quedó mirando a que este llegara a ella.

- ¡Hermana! – Ayaka se puso en medio evitando que le diera, recibiendo todo el daño en su cuerpo y cayó en brazos de la mayor.

- Ayaka… Ayaka… ¿estás bien?

- Bah, se metió en medio, pero da igual que eso le haya pasado, después de todo, le pasaría en cualquier momento.

Manaka se quedó en silencio y sintió algo que en su vida le había pasado. Todas sus emociones se desvanecieron y solo quedó algo.

Ira.

La emoción que cargó todo su ser al ver cómo es que sus amigos estaban tirados en el suelo, además de ver como su hermana menor se encontraba lastimada.

El suelo comenzó a agitarse un poco, y no solo eso, sino que el Rey Glacial comenzó a sentir como la enorme energía se acumulaba en el cuerpo de Manaka y eso fue manifestándose de poco a poco en el cambio de color de su cabello.

Y al final, pasó de golpe.

El cabello de la mayor de las Mizusawa finalmente cambió de color pasando de su caracterizado naranja a dorado, así como los ojos que le cambiaron a verdes. Finalmente, un aura de energía amarilla estaba rodeando su cuerpo.

- ¿Qué demonios?

- … - Manaka se quedó en silencio dejando a su hermana a un lado, sin más, voló hasta ponerse frente a frente con Glacial.

- Ni creas que solo porque te cambió el color del cabello me ganarás – el sujeto le dio un puñetazo a Manaka en el rostro, pero esta ni se inmutó, fue como si le diera a una estatua que no se movió nada.

- Eso no es un golpe… esto lo es – ahora fue el turno de la peli naranja quien le dio un golpe fuerte en el estómago al sujeto que lo dejó con esa zona ultra lastimada.

- ¿C-Como es…? Cof… posible… no puede ser…

- Eso fue por lo que le hiciste a mis amigos – susurró esta notándose la ira en su voz, sin más, le dio una serie de golpes a Glacial.

El enemigo no podía evitar los golpes que le lanzaba la chica, eran demasiado rápidos para seguirle el ritmo y este acabó muy mal.

- M-Maldita… seas…

- Y esto es por mi hermana Ayaka – Manaka juntó sus manos creando una esfera de energía – Ka… Me… Ha… Me… ¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

La ráfaga de energía fue hacia el Rey Glacial el cual intentó detenerla, pero al final no logró nada y su cuerpo acabó convirtiéndose en polvo de estrellas, Manaka sonrió triunfante.

- El hockey nunca morirá… ¡defenderé todo esto con mi fuerza!

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- ¡Hermana! ¡Hermana!

- ¡Ah! – la peli naranja se despertó de golpe mirando para todos lados – Ayaka, ¿Dónde está el Rey Glacial? ¿Viste mi transformación?

- ¿Rey qué? Hermana, estuviste gritando como loca, no sé que era.

- Así que fue todo un sueño – pensó la peli naranja, pero solo sacudió su cabeza.

- Por cierto, las demás reaccionaron rápido por la noticia del maestro Toriyama – estas solo hablaron un poco de esto, pero al final, la peli naranja recordó ese sueño que tuvo.

Todo pareció ser muy real.

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Continuará…