CAPITULO 3 :

POV TERRY -

La noche había llegado, pero por suerte hoy fue uno de esos días en que mi mente quedo vacía en cuanto puse un pie sobre el escenario, nada me había parecido más importante que actuar y dejar de ser yo por un momento.

Mi mente había estado ocupada en preocupaciones para ser libre en el escenario del teatro desde hace mucho tiempo. Era un alivio qué al fin volviera a sentir que mi sangre circulaba haciéndome sentir vivo, y por eso seguía amando venir al teatro todos los días para olvidarme de mi mundo y entrar a otro en el que me inyectaba kilos de fantasía para no morir cuando volviera a mi realidad.

- Señor Granchester... - dijo una voz masculina a mi lado, haciendo quédespués de tantas horas dejara de prestar toda mi atención hacia el libro que tenia entre mis manos - Disculpe la molestia, pero ya casi es hora de cerrar.

- Ya voy de salida, que pase feliz noche señor - respondí amablemente al señor que estaba al frente de mi, pensando en como desde hace un año el siempre se tomaba la tarea de venir personalmente a buscarme hasta donde estaba para avisar que estaban por cerrar el teatro.

No tenia prisa de abandonar el teatro, pero sin más opción abandoné el escenario y camine directo a mi camerino para traer mi abrigo, el día había sido bastante caliente pero dn los últimos días por obra del destino, las noche junto a las madrugadas se volvieron frías, en especial en el hospital.

Aire salió de mis pulmones al saber que tanto cambio de temperatura no me favorecía más aún cuando ni siquiera descansaba como debía. Estaba desanimado, pero quizás era por la falta de costumbre por el rumbo qué mi vida había tomado. Ya ha pasado un año, pero no había logrado acostumbrarme del todo a los constantes cambios que tenia que hacer solo por estar a lado de Susana todos los días, pero suponiendo qué esto valía la pena es que ahora caminaba directamente hacia la oficina de Robert Hataway.

- Terry - me llamo la voz de Robert cuando entre a su oficina, pareciendo sorprendido por mi repentina visita.

- Robert, necesito hablar contigo.

- ¿Tiene que ser ahora?.

- Si.

- Tu dirás - dijo Robert soltando humo de su boca antes de apagar el cigarro qué tenia entre sus manos.

- Robert, tengo que cambiar mi horario a partir de ahora.

- ¿Cambiar tu horario? - Roberto me miró sorprendido - ¿A que te refieres?

- Tengo otros compromisos qué atender - fue lo único que sé me ocurrió decir en medio de tantas ideas que pasaban en desorden por mi mente.

- Cambiar tu horario es imposible, ¿no puedes atender tus compromisos más tarde? - la sutil pregunta de Robert junto a su tranquilidad, me hizo suspirar con impotencia.

Aunque quisiera dejar mi compromiso con Susana en segundo lugar, simplemente ya no tenia tiempo para esa opción.

- Susana me necesita - la sorpresa de Robert por lo que dije, me hizo recordar que desde que Susana estaba en el hospital, el se había alejado junto al director y mis compañeros. No visitaban a Susana desde hace tiempo y en el teatro todos parecían actuar como si nada hubiera pasado.

- ¿Susana sigue en el hospital? - asentí con la cabeza, sintiendo algo de irritación por lo que había recordado - Siendo así, creo que puedo reconsiderar tu cambio de horario - dijo Robert llamando mi atención - Pero, ¿ya pensaste en una forma de cuidar de Susana cuando no puedas hacerlo?.

- No - respondí con fastidio, es decir... ¿Acaso Robert ignoraba qué yo era el único que debía cuidar de Susana?.

- Deberías hacerlo muchacho, no sé si lo sabes pero la próxima semana tendremos reuniones para programar las giras de este año.

- ¿Qué? - en este tiempo había creído qué la gira era solo un rumor, y que ahora Robert estuviera confirmado aquella gira me había tomado totalmente desprevenido.

- Lo que escuchaste, tendremos dos giras este año así que en tu lugar estaría pensando en priorizar, por que esta será la última vez que reconsidero tu posición - las palabras de Robert fueron como un golpe bajo

No encontraba mi voz para responder.

Sentía un nudo en la garganta, y me sentía presionado por el ritmo tan pesado de mi respiración.

- Si señor... - logre pronunciar, sintiendo un fuerte frio entrar en mi interior.

- Bien entonces mucha suerte con eso, y bueno también espero que Susana logre recuperarse pronto - dijo Robert con una sonrisa amable en su rostro.

- Gracias - dije antes de comenzar a caminar hacia la salida de aquella oficina, el aire me estaba faltando y sentía que podía caer al suelo si no salía de ese lugar.

Qué desesperante era querer controlar los fuertes latidos en mi corazón y no lograrlo, fue solo respirando profundo qué poco a poco deje de sudar frio.

Los rumores de la gira empezaron hace meses, y aunque logro preocuparme con el tiempo paso desapercibido. Me gustaba actuar y conocer otras partes del mundo, pero desde que estaba con Susana mis gustos habían cambiado hasta desaparecer.

Lo había permitido para evitarme esta preocupación, podía callarme y parecer tranquilo, después de todo era un actor. Lo único que me detenía era Susana y su forma tan detallada de conocerme, de nada servía callarme por que al final Susana me conocía lo suficiente para darse cuenta que algo no estaba bien.

- Llegaste... - dijo la voz de Susana con emoción y alegría cuando abrí la puerta de su habitación.

- Lo siento, no pude llegar antes.

- No te preocupes, lo importante es que viniste - la suavidad y dulzura de Susana a veces era tan agradable qué lograba hacerme sonreir aunque no quisiera.

- ¿Como te sientes? - pregunte al mismo tiempo que tomaba su mano entre la mía para sentir la temperatura de su cuerpo.

- Me levante temprano, comí los tres tiempos de comida y leí cuatro libros - respondió Susana con una sonrisa que supongo describía su felicidad de haber tenido un día normal y tranquilo después de días difíciles.

- El doctor dijo que podías mejorar - sentía un poco de alivio al poder decirle esto y no darle falsas esperanzas.

- ¿Como estuvo tu día? - pregunto Susana haciendo qué sintiera como si un libro gigante cayera sobre mi.

- Lo normal - no mentía ya que la verdad aparte de hablar con Robert, no había hecho nada nuevo.

- Todos se preocupaban mucho en fechas de estreno... - hablaba Susana desviando su migada - Supongo que Robert y el director se preocupan por la imagen de sus actores.

La melancolía de Susana al hablar, me llamo tanta la atención que no tuve tiempo para darme cuenta que la siguiente pregunta estaba por llegar.

- ¿Ya dijeron que habrán giras este año? - pregunto Susana con su mirada puesta fijamente en mi.

- No quiero hablar de eso ahora - pude decir sintiendo como la presión en mi garganta comenzaba a desesperar mis nervios.

- Pero esto es importante, al menos... ¿Ya dieron las fechas para la gira de este año?.

- No - era la verdad, ya qué el mismo Robert me había dicho que sería hasta la próxima semana que fijaría la fechas para la gira.

- ¿Enserio? - pregunto Susana con aire de confusión.

- Solo escuche que Robert hará reuniones la próxima para fijar las fechas - hasta yo mismo me sorprendí por lo fría y directa qué había sonado mi respuesta, cuando por dentro estaba siendo la víctima perfecta del miedo y la preocupación. Como un ser indefenso, acorralado por el peligro - Pero, solo es un rumor entre los actores - agregue al instante de notar qué la mirada de Susana estaba cristalina.

Como si quisiera soltarse a llorar, quizás la tension qué sentía la estaba transmitiendo en ella. Debía relajarme o ocultar lo que sentía, por que podía permitir lo que sea menos que Susana llorará por mi culpa.

- Pase lo que pase, no me iré de tu lado...- las palabras salieron de mis labios con seguridad qué dominaba los escalofríos qué sentía - Nada es oficial, así que no deberías preocuparte por esto Susy.

- Tienes razón, lo siento... - dijo Susana con voz entrecortada por el llanto qué estaba reteniendo - Te quiero tanto, que no puedo evitar preocuparme por ti, quisiera acompañarte en todo lo hagas.

El tono de su voz, junto a sus palabras habían llegado a mi hasta cautivarme.

Para mi no hay nada es más importante que tu - mis palabras parecieron seguras y naturales para ser la primera vez que respondía a sus declaraciones.

No estuvo mal.

- Terry... - me llamo Susana con emoción en su voz y en su mirada cual brillaba en felicidad y ternura, ver su reacción, me hizo recordar a ese día en que la vi por primera vez. Había sido tan encantadora aun cuando me mantenía distante, ella siempre había regresado a mi con una ternura y admiracion.

Ella estaba feliz...

Y todo parecía tener sentido cuando tenía estabilidad a cambio de mi silencio, lo que iba hacer no era lo mejor pero al final decidí posponer el inevitable sufrimiento.