CAPÍTULO 7 :

POV CANDY -

En el hospital mis días habían seguido igual con el trabajo, no me tomo muchos días acostumbrarme a lo pesado como atender emergencias o asistir en cirugías. Mi mente estaba concentrada en lo que hacía, y tanta era la presión que tenia durante el día que la verdad no había tenido tiempo para pensar, y lo agradecía por que de no ser asi, de seguro no podría descansar por las noches.

-!Candy! - me llamo una voz masculina cuando había salido del hospital.

- Doctor Andrew... - reaccione cuando vi de cerca a ese doctor que ahora fuera de su uniforme parecía ser un hombre más.

- ¿Vas de camino a tu hotel?.

- Si...- la cercanía del doctor junto a sus preguntas, me hacían sentir nerviosa en los últimos días, pero aún así no me molestaba.

- ¿Puedo ir contigo?.

- ¿Seguro que no tendrá problemas? - de haber sabido que hacer esa pregunta seria el principio de mi tortura, hubiera hecho lo que sea, incluso rechazar la compañía del doctor Andrew.

- Mi turno ya termino y en estos días mi paciente esta mucho mejor - respondió el doctor Andrew con alivio que demostró con una sonrisa.

- ¿Su paciente estaba grave? - pregunte mientras comenzaba a caminar directo hacia lo que había logrado evitar.

- Si, hace más de un año que esta en el hospital, no sabíamos lo que tenia hasta hace unos meses que descubrimos que además de tener problemas motrices, presentaba ataques de neumonia.

- De seguro es por el tiempo que tiene en el hospital - además de ser agresiva, la neumonia en un hospital podía estar en todas partes.

- Podría ser aunque lo de ella es una infección pulmonar de nacimiento, lo más seguro es que su estado empeoró cuando ingreso al hospital.

- En mi anterior trabajo habían muchos niños con ese tipo de enfermedad.

- Cierto, la verdad creo que cuidar de mi paciente sería mas fácil si fuera un niño...- decía el doctor metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón - No estoy seguro, pero creo que mi paciente tiene la misma edad que tú.

- ¿Cual es su nombre? - pregunte sin saber que la respuesta sería como una golpe en mi pecho.

- Susana Marlon, ella era una talentosa actriz de una compañía llamada Stratford. Ella había conseguido el papel de protagonista antes de un terrible accidente - una presión en mi garganta apareció cuando Andrew había dicho aquella información que no fue nada comparada a toda la demás.

No quería saber nada, y por eso mi voz sé perdía cuando Andrew hablaba de su paciente, por que siempre había un espacio donde lo mencionaba a el...

- Perdón la tardanza, pero hoy Susana no presentaba buenos síntomas desde la mañana y tuve que esperar a que su novio llegara para salir.

- ¿Su novio? - ¿acaso estaba hablando de...

-Si, Terruce Granchester... - confirmo Andrew como un pesar para mi corazón - Esta con Susana desde que ella esta ahí, la única vez que no lo vi fue por que estaba enfermo. Me parecía algo engreído hasta que Susana me explico qué el suele ser asi con todos al inicio hasta con ella era evasivo. Pero que aún así, tuvo el noble gesto de elegirla a ella antes que a otra mujer.

- Susana Marlon, ella era una talentosa actriz de una compañía llamada Stratford. Ella había conseguido el papel de protagonista antes de un terrible accidente - una presión en mi garganta apareció cuando Andrew había dicho aquella información que no fue nada comparada a toda la demás.

No quería saber nada, y por eso mi voz sé perdía cuando Andrew hablaba de su paciente, por que siempre había un espacio donde lo mencionaba a el...

- Terruce debe de quererla mucho... - logre decir sintiendo como mi labio temblaba junto a mis manos.

- La toma de la mano en todas las revisiones, ¿no es muy lindo?.

- Si - tuve que desviar la mirada para evitar que Andrew descubriera como lagrimas de dolor de dolor estaban luchando por salir.

Aunque no sabia con que propósito se había acercado, no sentía que Andrew fuera un mal hombre. Desde el primer dia en el hospital se había mostrado interesado en cuidarme y ser gentil, apreciaba qué fuera así pero de un tiempo para acá lo único que quería, era buscar una forma de evitarlo.

Lo había logrado, pero como si el destino no tuviera suficiente, hizo qué todo mi esfuerzo de días se fueron directo a la basura en tan solo un instante.

- Hola - saludo una voz masculina qué me puso en alerta.

- Andrew... - reaccione cuando levante la mirada y me di cuenta que Andrew había inhresado al cuarto de descanso - ¿Qué, que fue lo que paso?, ¿por que estas herido? - pregunte mientras comenzaba a buscar materiales para atender las heridas en las manos de Andrew.

- No es nada tranquila - dijo Andrew soltando un suspiró.

- ¿Tuviste una pelea? - a veces los familiares de los pacientes, desquitaba su molestia con los doctores cuando se enterraban del estado de algún paciente.

- No, de hecho estas heridas valen la pena - respondió Andrew con una sonrisa que no pude analizar bien para darme cuenta de lo que se venía - La señora Marlon hablo conmigo y me pidió arreglar el jardín del hospital, Terruce va a proponerle matrimonio a mi paciente en el jardín del hospital.

Sin poder evitarlo, sentí como algo dentro de mi comenzaba a derramar lagrimas de sangre, por aquella noticia que fue como un golpe en seco directo a mi corazón.

- Me alegro por ellos - las lágrimas estaban pidiendo permiso para salir de mis ojos por la presión que había en mi pecho.

Callarme lo que sentía no me era tan amargo como soltar lo que sentía en la soledad de la noche. Donde todo el dolor se acumulaba en el pecho con una sensación que me hacia llorar hasta desear solo dormir profundamente, olvidar todo, despertar y comenzar una nueva vida.

- ¿Viste lo de ayer? - preguntaba una de mis compañeras cuando habían entrado al tocador sin darse cuenta que estaba con ellas.

- Estaba en el jardín cuando pasó, fue tan lindo - respondió la voz de otra compañera con emoción.

- Inigualable, no creo que encuentre a otro hombre como ese en esta vida - respondió la otra chica con cierto aire de tristeza.

- Ella se lo merece y además juntos se ven bien, hacen una hermosa pareja.

- La más hermosa de todas las parejas en este hospital - completo la otra chica que estaba segura que sonreía.

- Realmente ellos dos juntos, elevan mis expectativas en el amor.

- De seguro Dios creó a los hombres y como disculpa envio a Terruce al mundo - escuchar su nombre hizo que los latidos de mi corazón comenzarán a latir desesperados. No quería, pero tampoco había logrado prohibirle a mi corazón esperar a ese alguien que quería amar. Lo aceptaba, pero en el fondo yo sabía que ese sentimiento solo me traería muchos problemas. Y trate de explicárselo a mi corazón pero como siempre, el hizo caso omiso a todas mis advertencias.

- Enfermera Andrew! - gritó una voz entre los pasillos del hospital.

-Doctor Jackson, ¿que sucede? - detuve mi paso para llevar mi total atención hacia el doctor que traía unos papeles entre sus manos.

- El director me pidió que fueras a su oficina - hablo con seguridad - Dijo que tenía algo que pedirle.

- De seguro Dios creó a los hombres y como disculpa envio a Terruce al mundo - escuchar su nombre hizo que los latidos de mi corazón comenzarán a latir desesperados. No quería, pero tampoco había logrado prohibirle a mi corazón esperar a ese alguien que quería amar. Lo aceptaba, pero en el fondo yo sabía que ese sentimiento solo me traería muchos problemas. Y trate de explicárselo a mi corazón pero como siempre, el hizo caso omiso a todas mis advertencias.

- Fue un gusto conocerle y trabajar con usted, le deseo mucho éxito - fue lo último que dijo el doctor Jackson antes de alejarse.

- Gracias... - logre decir cuando el había comenzando a caminar hacia el lado contrario.

Algo confundida y con dudas no tuve otra opción más que seguir mi camino hacia la oficina del director del hospital.

- Buenas noches señor - salude cuando entre a la oficina del director el doctor Mike Miller.

- Buenas noches señorita Andrew - respondió aquel hombre poniéndose de pie para mirarme detenidamente.

- El doctor Jackson me dijo que quería ha lar conmigo.

- Asi es, quería hablar con usted sobre su cambio de área.

- ¿Cambio de área?.

- Si, debido a que el doctor Andrew será removido temporalmente, a partir de mañana usted tendrá que asistir al doctor Shepherd.

- Con mucho gusto lo haré señor - no podía ir en contra de las ordenes del director del hospital.

- Bien entonces puede retirarse - respondió el director del hospital antes de desviar su atención hacia los papeles que habían en su escritorio.

- Feliz noche señor - a fuerza tuve que hacer una reverencia tan respetuosa como si estuviera en frente del mismo rey de la tierra.

Mi destino no podía estar más decidido después de aquella noche.

Iba asistir al doctor Shepherd, que tenia por asistente al doctor Andrew que tenia una amplia lista de deberes, entre ellos el de cuidar a una paciente de la habitación 122. Era Susana la qué estaría ahí, y si ella estaba ahí, lo más seguro es que a su lado tendría que estar...

!Ni siquiera podia pensarlo!.

Mis nervios entraban en crisis tan solo con la idea, y lo único que me quedaba era rezar y pedir que alguien más cuidará de Susana tal y como lo hacía el doctor Andrew, pasé horas de rodillas en el suelo pidiendo no ser quien cuidara de aquella paciente, incluso hubieron lagrimas mientras explicaba "el por que", pero solo tuvo que llegar la mañana del dia siguiente para darme cuenta que mi destino estaba decidido.

- Buenos dias doctor Shepherd - salude amablemente poniéndome de pie ante la presencia del doctor que habia llegado.

- ¿Usted es la señorita Andrew?...

- Si.

- Mucho gusto, me llamo Shepherd y me gustaría que me asistiera en revisione matutinas.

- Claro, ¿podría decirme el numero de habitaciones?.

- Las matutinas serian, la habitación 340 es una mujer con problemas motrices, después sería la habitación 188 es un hombre privado de libertad qué esta herido y de último quiero que revises a la paciente de la habitación 566 es una niña con anemia debe verificar si esta cumpliendo con sus horarios alimenticios.

- Con gusto lo haré, ¿algo más? - si tan solo hubiera hecho otra pregunta, todo lo demás hubiera sido diferente.

- Por la noche, debes visitar a la paciente de la habitación 122 su nombre es Susana Marlon y si presenta algún síntoma de neumonia te pido que me avises de inmediato.

- Lo haré - acepte sin más opción volviendo

a creer que el camino me llevo hasta Terry uniendo nuestro destino para volver a encontrarnos sin revivir lo que habíamos dejado morir.