Danmachi La Esperanza del Calabozo Capítulo 5. Entrenamiento.
Un choque de espadas sonaba en el lugar.
En la zona oculta se observaba el combate de un Lizardman junto a Bell Cranel, el choque de espadas era para definir quién ganaba terreno sobre el otro.
-Roooaaarr.
Dando un rugido Lid puso una mayor fuerza en el choque de armas, provocando que el peli blanco fuera desarmado, esto no fue suficiente para el Lizardman quien dio giro balanceando su cola, impactando directamente en el estómago de su oponente.
-PUUAAGH.
Ni siquiera fue capaz de gritar por dicho impacto, la fuerza aplicada lo noqueo casi al instante, aunque también lo arrojó unos cuantos metros hasta chocar finalmente con una pared.
-Creo que me excedí.
La cara de preocupación del Lizardman se transformó en miedo cuando sintió las miradas de sus compañeros justo detrás de él.
-¿Ninguno de ustedes entiende que es un novato todavía?.
-Eres un bruto, como se te ocurre atacar de esa manera.
-Kyuu.
Varias plumas empezaron a lloverle como proyectiles a Lyd, por su parte no le quedaba de otra, cubrirse era su única opción, Ray y Fear estaban notablemente molestas, otro Xeno que lo atacaba era Aruru, pero ella arrojaba piedritas a la cara de su compañero.
-Ya… Lo siento, en vez de atacarme revisen si Bell-Chi está bien.
Gritaba Lyd atrás de una gran roca, a cubierto del fuego amigo.
-Claramente no lo está, te dijimos que midieras tu fuerza para no lastimarlo severamente.
Fear continuaba con su ataque mientras Ray se acercó a comprobar el estado de salud del chico.
-Bell-San despierta.
La Siren trató de moverlo con sus alas para que le diera alguna señal de vida, sin embargo, dichos esfuerzos no eran de mucha ayuda.
-Uff Aun respira, sigue con vida.
Fue Laura quien pudo corroborar la salud del joven de cabello blanco, colocando una mano sobre su nariz y boca para cerciorarse de su respiración natural.
-Menos mal.
Suspirando Ray planeaba volver con la reprimenda de su amigo.
-Beba esto Bell.
El goblin llamado Let llegó hasta ellos con una poción en manos, al destaparla con cuidado colocó el frasco en la boca del albino haciendo que bebiera todo el contenido.
-Bell Cranel, no sé si tienes buena o mala suerte para este tipo de situaciones.
Aquel golpe podría haber lastimado de gravedad a un novato de dos semanas o incluso matado, eso Fels lo sabía, por eso le resultó curioso que no llegara a esos extremos el ataque descontrolado de Lyd.
-En serio ya paren, pueden matarme de verdad si no se detienen.
Lyd gritaba viendo atrás suyo como lo perseguían algunos Xenos, cada uno con algún arma en mano.
-¿Dónde estoy abuelo?
Bell abría los ojos, desorientado, llamando a la aparición de su abuelo.
-Vaya, despertó bastante rápido Bell, creí que estaría inconsciente más tiempo.
Let ayudaba al peli blanco a ponerse de pie, quien rápidamente recuperaba los sentidos al estar siendo apoyado por el amigable goblin.
-(Tenían razón, aguanta como todo un guerrero.)
Pensó el espectro del gremio observando la curiosa interacción de los Xenos.
-¿Cómo te sientes Bell-San?
-Ese fue un fuerte golpe Bell, no deberías sobre esforzarte.
Ray y Laura guiaban a Bell a una pared del calabozo para que pudiera recostarse y reponerse del daño recibido.
-Pe… Perdón Bell-Chi, no era mi intención noquearte, es solo que me deje llevar.
Quien se aproximó al joven de cabello blanco fue Lyd, con varias cosas clavadas en la espalda, entre ellas bastantes plumas y una que otra flecha pequeña.
-N… No Lyd-San, no hay necesidad de disculparse, yo sé que no lo hizo a propósito.
Bell negaba con sus manos, agitándolas nerviosamente.
-¿Ya ven?, Bell-Chi lo supo manejar mejor que ustedes, deberían aprender de él.
Reclamaba Lyd volteando a ver a sus compañeros con una pequeña molestia.
-Más bien tu deberías aprender algo de humildad de su parte.
-Lagartija tonta, no tienes vergüenza en decir eso.
Nuevamente era recibido con más reclamos de Laura y Fear, ellas lo miraban con malos ojos, el chico era el primer amigo que estaban haciendo y Lyd casi lo mataba.
-Ya dije que fue un accidente, no volverá a ocurrir.
El lagarto bajo la cabeza, rascándose levemente la parte posterior con vergüenza.
-Bell-Chi ¿Estas listo para otro enfrentamiento amistoso?
-S… Si.
Antes de que pudieran retomar el combate Ray alzó la voz.
-Estará listo, pero no para seguir entrenando contigo.
-¿Eh? ¿Ray? Ni siquiera le he podido enseñar a contraatacar cuando el oponente es más fuerte, ¿Quién más le puede instruir en eso?
-Para eso está Aude.
Ray terminó la breve discusión señalando detrás de Lyd, en el lugar un War Shadow con armadura daba unos pasos enfrente.
-Pero Aude no puede hablar, como le señalará los errores que cometa.
-Eso no es algo que te incumba, hasta que te sepas controlar no te dejaré tener otro enfrentamiento.
-Pero Ray.
-He dicho.
Sentenció la Siren provocando que el Lizardman se alejara resignado, siendo rodeado por un aura triste.
-Bien Bell, prepárate, Aude no será como el cabeza hueca de Lyd durante el enfrentamiento.
Lo que dijo Fear lastimó el orgullo del lagarto, quien a su vez bajaba nuevamente apenado, sintiendo que sus compañeros empezaban a perderle respeto.
-Está bien.
Colocándose de pie Bell caminaba de nuevo al centro del campo de entrenamiento improvisado.
Ambos contrincantes se veían fijamente, el peli blanco usaba la espada que fue dada por los Xenos, tomando una posición de combate bastante apropiada de un novato.
Por su lado Aude solo extendió un brazo amenazadoramente, sus garras eran su principal arma en el combate, pero sin duda lo que lo hacía más amenazante a ojos de Bell era que no emitía ningún sonido.
-Empiecen.
La señal fue dada por Fels, dando continuación al entrenamiento.
Bell corrió en dirección de su oponente cargando un veloz ataque, no obstante Aude lo bloqueaba con sus garras, no molestándose en moverse de su lugar.
Varios cortes más fueron dados en dirección del Xeno, todos y cada uno eran repelidos con su brazo derecho, en un mal ataque horizontal por parte de Bell, Aude se deslizó por debajo del arma con suma facilidad, aprovechando la posición del peliblanco le asestaba un golpe al estómago con un el codo de su armadura.
-PUUUAGGH.
Dicho golpe puso de rodillas a Bell, era un ataque controlado, sin embargo, seguía siendo extremadamente doloroso enfrentar a tipos muy por encima de su nivel.
Un par de segundos le bastaron para recuperar el aliento y ponerse de pie nuevamente.
-Continuemos por favor.
La petición fue bien recibida por los Xenos en especial el War Shadow, esta vez él atacaría primero.
Inclinándose levemente se preparó para lanzarse al ataque, en menos de un par de segundos Bell ya lo tenía delante suyo.
Como pudo el peli blanco bloqueaba las filosas garras, intentando contrarrestar los ataques consecuentes.
-¿Lo notaron?
Un poco alejados del combate Fels lanzaba la pregunta a los Xenos.
-Si, Aude quiere enseñarle la mejor forma de atacar usando el mismo patrón de ataques.
Ray respondía por sus compañeros, no quitando la vista del enfrentamiento.
-Claro, pero al hacerlo de esa manera le está mostrando algo más que solo atacar adecuadamente.
Fels aclaró dejando una pequeña incógnita.
De vuelta al combate observamos cómo Bell retrocedía ante los poderosos ataques de su contrincante tras varios minutos.
El intercambio de ataques le trajo una extraña sensación de familiaridad al peli blanco, aquella duda continuó hasta que se percató del patrón de golpes.
-(Me está atacando de la misma manera en que lo hice.)
Pensó el albino.
Cada movimiento era replicados, exactos a los ya dados por el peli blanco y apenas se daba cuenta.
Aude pareció percibir que por fin se dio cuenta, por lo que preparó un corte horizontal, dándole un pequeño margen de reacción a su oponente.
Bell pareció verse a sí mismo sobreponiéndose al War Shadow, teniendo una idea vaga de lo que pasaría se agacho lo más rápido posible.
Eso era lo que esperaban todos, ahora solo faltaba que diera un ataque similar al de Aude para terminar el encuentro, sin embargo, grande fue la sorpresa al ver que el chico de cabello blanco rodaba por el piso, posicionándose detrás de Aude.
El Xeno sin mucho esfuerzo se daba media vuelta, bloqueando el golpe del arma.
Ambos se veían fijamente por unos segundos, hasta que el War Shadow asentía con la cabeza, dando a entender que de momento se detenía el combate.
-Wow Bell-chi, pensé que al ser novato intentarías replicar el golpe de Aude.
Comentó Lyd acercándose a ambos.
-jeje, Yo pensé en hacer exactamente eso, pero sentí que Aude-San buscaba enseñarme otra cosa al atacarme de la misma manera en que lo hice.
Todos volteaban a ver al War Shadow, él no dijo nada, solamente se mantenía de brazos cruzados.
-En efecto Bell Cranel, me sorprende que lo hayas captado a la primera, Aude no te mostraba cómo atacar en patrones similares, si no a contrarrestar, buscar aperturas en los enemigos y atacar de formas diferentes.
Fels interrumpió, dándole un punto a favor del peli blanco.
-¿Es así Aude?
Preguntó el Lizardman.
El War Shadow solo se limitó a asentir con la cabeza.
-¿Ya ves cabeza hueca? Aude le mostró una valiosa enseñanza en menos tiempo que tú.
-Y sin necesidad de atacar exageradamente.
Fear y Let restregaban el logro de su compañero al decaído lagarto.
-Eso te pasa por querer lucir tu fuerza en el enfrentamiento en vez de darle algún tipo de enseñanza o consejo verdaderos a Bell-San.
-Todo este tiempo se lo comunicó con lenguaje corporal, sin necesidad de decir una palabra, Bell pudo entenderlo, aún así, eso habla de Aude como un buen maestro.
Las palabras de Ray y Laura eran duros golpes críticos al orgullo de Lyd, hundiendo cada vez más su reputación en frente del chico de cabello blanco.
-Entiende Lyd, eres el Xeno más fuerte que tenemos, pero para entrenar a otros tienes mucho que aprender.
Fels trató de ayudar al Lizardman, no obstante, sólo provocó que se alejara a un rincón y colocara su cara contra la pared, diciendo palabras inaudibles para los demás.
-Bueno… ya que Aude te dio una lección rápida quiero ser la siguiente.
Yendo hacia enfrente Laura alzaba su mano para pedir el turno.
-No veo porque no.
-Adelante, pero después iré yo.
Fels dio el visto bueno, pero también un emocionado Let se anotaba para ser el próximo en el entrenamiento.
Todos se alejaban unos pasos, dejando en medio a Bell y Laura.
El War Shadow miro un par de segundos al albino como si le comunicara algún mensaje, algo que de cierta manera llegaba a entenderse, luego caminó hasta una pared cercana donde se recostó para ver el combate.
El peli blanco analizaba a la Lamia con sumo detalle, tratando de averiguar cómo atacaría, ese creía que era el mensaje que le estaba dando el Xeno.
Bell se metió tanto en sus pensamientos que no se percató que el leve análisis se había alargado más tiempo de lo que pensaba.
-Vaya, que atrevido de tu parte, no pensé que me estarías comiendo con la mirada.
Cerrando los ojos Laura giraba levemente el rostro, sosteniéndose la mejilla con un pequeño sonrojo.
-¿Eh? T… te equivocas, yo no…
Bell comenzaba a tartamudear ante dichas palabras, su rostro pasó a un rojo intenso por la vergüenza, pero, sobre todo, bajaba la guardia tratando de explicarse.
Ese momento era el que buscaba Laura, levemente abría un ojo para ver al chico con una clara sonrisa dibujada y tan rápido como pudo se aproximó a un sorprendido Bell.
-¿Estuvo bien que haya sido Laura la que lo enfrente?
-Ya lo dije, yo no vi ningún problema en ello.
Let comentó al ver la estrategia tan inesperada de su compañera, pero Fels seguía sin cambiar de parecer.
-Yo no creo que esto esté tan mal chicos, Laura seguramente tiene algo planeado con ese peculiar entrenamiento.
Fear intentaba abogar por su amiga ante la vista desaprobatoria de los otros Xenos presentes.
-Aja, Claro.
Dijo secamente una muy seria Ray, viendo cómo se desarrollaba el combate actualmente.
Todos volvieron a prestar atención a los oponentes luego de oír el grito varonil del humano.
-Vaya, no estas nada mal, podría tomarte en estos momentos si no hubiera tantos ojos sobre nosotros.
Laura tenía a Bell atrapado, su cola de serpiente lo mantenía en el aire agarrándolo de ambas manos, esa peculiar anatomía también le permitieron a la lamia explorar la parte superior del cuerpo de su presa con sus manos, levantando su camisa y dándole una leve caricia en la mejilla.
-E… Espera… Qué es lo que dices…
A merced de la mujer serpiente Bell comenzaba a adquirir un nuevo tono de rojo, mientras el resto de presentes en el lugar quedaban con una cara sin expresión ante el acto desvergonzado de su compañera.
-.
Aposentos de la Familia Hefesto.
Dos diosas se encontraban trabajando en plena fragua.
-Espero no te arrepientas de lo que haces Hestia.
-Nunca lo haría, por fin siento que puedo hacer algo para ayudar a Bell-Kun.
-Realmente no tienes remedio.
Tanto Hefesto como Hestia no habían tenido descanso alguno, desde que llegaron se pusieron manos a la obra en el arma escogida del albino.
Una daga, una muy particular, algo único en su tipo.
-Sigo creyendo que complicaste las cosas más de lo que eran, un arma de primera clase de mis hijos hubiera estado bien para su nivel.
Dando un par de golpes con un martillo especial la Diosa Herrera continuaba la conversación.
-No, no es que dude de la capacidad de tus hijos, pero yo quiero algo que lo acompañe en todo momento, un arma capaz de ayudarle en cualquier situación, por eso acudí a ti personalmente, perdón ser tan caprichosa.
La peli roja guardaba silencio a las palabras de su amiga, era claro que podía entenderlo, no obstante, el trabajo solicitado era más complicado porque requería una conexión con Hestia y con su dependiente.
Aquello que les daría esa conexión lo había traído Hestia, al parecer nunca tuvo planeado un "no" como respuesta, en un estuche venía un cabello de la Diosa y otro del peli blanco, todo ello a la Diosa herrera le hizo darse cuenta de lo bien planeado que tenía las cosas, un detalle sorprendente que le hizo sentir un poco de orgullo.
El arma poco a poco iba tomando forma conforme pasaba el tiempo, mientras guardaban silencio por unos breves ratos, esperando que el arma funcionara como ellas lo esperaban.
-Dime Hestia, ¿En verdad solo este niño se ha unido a tu familia?
Para sobrellevar un poco las cosas Hefesto sacaba otro tema de plática.
-S… Si, desde que me permitiste quedarme en la iglesia abandonada intente buscar miembros que se unieran sin éxito alguno.
La respuesta era clara, pero Hefesto creía que de su amiga necesitaba hablarlo.
-Debió ser duro.
-Lo fue jejeje, tuve que vender los Jagamarukun en diferentes puestos para obtener ganancias, pero no estuve tanto tiempo sola, encontré a Bell-Kun, en aquel callejón pude ver que éramos tan iguales, él siendo rechazado por cada familia a la que fue y yo siendo rechazada por no ser una Diosa de gran renombre, puede decirse que éramos un complemento el uno del otro.
Hestia empezó relatando su historia sin mucho entusiasmo, sin embargo, conforme avanzaba su ánimo subía hasta el punto de sonreír muy tiernamente, perdiéndose en sus pensamientos luego de terminar.
-Me alegro por ti.
Dijo cabizbajo Hefesto volviendo a concentrarse únicamente en forjar el arma, dejando que su amiga divague en su cabeza por un corto periodo de tiempo, al menos hasta que la necesitara en algún punto.
Ambas Diosas pasarían el resto del día trabajando arduamente.
-.
Calabozo.
-Bien Bell, parece que aprendes rápido, pero aun te falta mucho.
Un choque entre dos dagas se llevaba a cabo en el lugar, siendo Let el oponente que enfrentaba el peli blanco.
Moviéndose de izquierda a derecha, aprovechando su pequeña estatura, el goblin realizaba leves cortes en los puntos expuestos del chico humano.
Un golpe a la parte trasera de su rodilla le hizo caer en una rodilla a Bell, ahí mismo y sin mucha compasión era recibido por varios ataques de distintas direcciones.
Como podía bloqueaba o intentaba atacar al goblin, no teniendo éxito alguno ya que la velocidad del Xeno era considerablemente superior a él.
Let golpeó la mano de Bell desarmándolo en su misma posición, luego simplemente apuntó al joven con su arma dando como finalizado el combate.
-Aahh, E… Eres muy rápido… L… Let-San…
Respirando pesadamente Bell elogió al Xeno, provocando una leve risa en el goblin.
-Para nada Bell, simplemente aprovechó las pocas ventajas que tengo, a diferencia de los otros, no soy especialmente fuerte, rápido o resistente, busco aprovechar mi tamaño y agilidad rompiendo las defensas de los oponentes.
-E… Eso… Eso es asombroso.
Mientras Let explicaba su estrategia Bell aún batallaba por normalizar su respiración.
-Perfecto, ahora seguimos nosotras, prepárate Bell, vas aprender a esquivar.
Dando un paso al frente Fear habló, empujando a Ray con ella.
-¿Eh?... Pe… Pero no se supone que los combates serían solo 1 contra 1.
Bell retrocedió, intimidado por sus próximas oponentes.
-Si te mantienes siempre en ese ritmo no lograrás un avance, las situaciones no siempre saldrán a tu favor Bell-San.
El peli blanco comprendía eso, lo que no llegaba a entender del todo era el rostro de Ray, era como si estuviera muy seria.
-So.. solo déjenme descansar un… un momento.
Aún le costaba retomar el aliento, sin embargo, tuvo que reaccionar rápido a un proyectil que se dirigía en su dirección.
-AAAAHHHH
Lanzándose a un lado muy apenas logró evitar una peligrosa pluma.
-Levántate Bell, madre no te dará ningún descanso si te ve vulnerable, en el momento que menos lo esperes serás rodeado y presionado hasta el final.
Fear explicaba con una pequeña sonrisa en su rostro, levantando un ala se alistaba para lanzar otro ataque.
-Fear tiene razón Bell-San, prometimos a Fels entrenarte adecuadamente y eso haremos.
También Ray se preparaba, mostrando la misma sonrisa que su compañera.
-Esperen… AAAAHHHH…
Nuevamente el peliblanco no pudo pedir clemencia ya que era abrumado por los ataques de las Xenos.
Dando un brinco el albino lograba cubrirse de los ataques siguientes al colocarse detrás de una enorme roca.
-Eso no te ayudará mucho Bell-San.
-Si, nosotras te podemos rodear fácilmente, ¿Acaso olvidas que podemos volar?
Volando por encima del peli blanco ambas Xenos volvían a poner en apuros al pobre joven aventurero.
-Y yo soy quien no sabe controlarse.
Susurro por lo bajo Lyd, al ver el entrenamiento de quienes lo criticaron al principio, eso sí, hablo lo suficientemente despacio para no ser escuchado por Ray, ya que sabía el buen oído que tenía.
-.
Calles de Orario.
Bajo la luz del sol caminaba una Diosa pelirroja con los ánimos por el suelo.
La Diosa Loki arrastraba su cuerpo casi como si tuviera ladrillos encima, ni hablar de su rostro, sus ojos que la mayoría del tiempo estaban cerrados, ahora estaban entreabiertos con una clara molestia enmarcada.
-Por fin.
Hablo con desgana al llegar a su preciado hogar, la mansión crepúsculo, prácticamente un castillo en medio de la ciudad.
-Bienvenida Loki ¿Cómo te fue en el festín de los Dioses?
En la entrada de la mansión se encontraba el capitán de su familia, Finn Deimne, con los brazos cruzados y una sonrisa recibía a la Diosa Embaucadora.
-Me fue de maravilla.
-Oh entonces ¿A qué se debe su excelente humor?
El sarcasmo de su dependiente parecía tener un efecto positivo en la Diosa.
-Yo quería molestar a alguien y embriagarme lo suficiente, pero solo pude beber, es todo.
-¿No molestar de nuevo a otros Dioses te puso en ese estado?
La Diosa pelirroja a veces le molestaba lo analítico que llegaba a ser Finn, eso le jugaba en contra más veces de las que admitiría.
-Hablemos mejor en tu despacho, no es algo tan importante, pero me resulta molesto.
La Diosa siguió caminando con el rubio, quien se sentía satisfecho de poder ayudarle a la pelirroja a desahogar sus molestias.
Dependiente y Diosa llegaban a la oficina de Finn, Loki arrastró los pies hasta uno de los sillones más cercanos donde se arrojó, quedando boca arriba.
-¿Y Bien? ¿Qué es lo que ibas a decir?
-Que este sofá podrías cambiarlo por uno mejor.
-Jejeje, Tal vez tengas razón, en un par de días lo desecharé y buscaré uno nuevo.
Notando que el particular humor de su Diosa volvía, Finn le seguía el juego.
-¿Criticar mi sofá era la razón por la que querías venir a mi oficina entonces?
-No, también decirte que tires esa lámpara, está horrenda.
Ahora Finn si sentía un golpe bajo, los muebles y decoraciones de su oficina las había escogido personalmente.
-¿Eso era todo?
-Bueno ahora que lo dices, esas cortinas…
La Diosa pelirroja en vez de platicar sus molestias prefirió desahogarse con su dependiente.
-Loki.
Finn habló, interrumpiendo cualquier otra burla de su deidad patrona.
-Esta bien, lo siento, hablaré, es que tenía que liberar algo de energía maliciosa.
-De acuerdo, entonces, te escucho.
Ya más relajados ambos procedieron a platicar de manera más apropiada.
-Bueno, como te lo dije antes, no es algo tan importante, pero si es fastidioso.
-Háblalo, igualmente no tengo otra cosa que hacer de momento.
Sentándose en otro sillón, Finn agitaba su mano, despreocupado al ver que su Diosa no traía un problema serio.
-Anoche llegué al festín de los Dioses buscando un poco de diversión, pensé en buscar a Freya, pero por alguna razón no la he visto en un buen tiempo, es como si hubiera desaparecido.
Finn mantenía su rostro amable con ese primer diálogo en la mesa.
-Pues ya que lo mencionas, tampoco se ha sabido nada de sus dependientes, con lo problemáticos que son, desde antes de irnos ellos no han tenido roces con algún miembro de la familia, algo sospechoso, pero que no nos incumbe.
Alzándose de hombros el Palllum les restaba importancia a esos detalles, tenía una posible hipótesis, no obstante, eso a la familia ni le beneficia o le perjudicaba por lo que lo dejaba pasar.
-Si, como sea, luego vi a la Enana, creí que podría burlarme de ella o dejarla humillada, pero es Diosa tonta ni siquiera volteo a verme, ignoro mi presencia y se inclinó ante Hefesto para obtener un favor, lo peor es que lo logró.
-Eso es inesperado, la Diosa Hefesto cediendo su favor, ni siquiera a nosotros nos permite eso si nos llegamos a atrasar en los pagos de sus armas.
-¿Verdad? Solo por que fueron buenas amigas en Tenkai le permite varias cosas, que, si las pidiera yo, me las negaría sin dudar y yo también soy amiga suya.
La cara de Finn era de incredulidad absoluta, ciertamente su Diosa no era la persona más carismática para enamorar gente, todos lo sabían, pero no pensaba que ella creyera su propia mentira que acababa de decir.
-Si fuimos amigas y yo si pago mis deudas a diferencia de Hestia.
Nuevamente la cara de Finn cambiaba, ahora alzaba una ceja con genuina confusión.
-Lo del alcohol que compro no es un ejemplo, somos una de las mejores familias, me merezco unos cuantos lujos que mis hijos paguen.
El rubio se rascaba la cabeza mientras suspiraba, gesto que le dolió a Loki por lo que implicaba.
-Ahora que lo dices, Hestia, esa es la Diosa con la que te llevas tan mal, me resulta curioso que haya sido justamente su dependiente Bell Cranel quien se vio involucrado en el incidente de los minotauros.
-¡!Con mayor razón, no se que le haya picado, ella no me echó en cara el incidente, la Hestia que conozco hubiera gritado que le debía mucho más dinero por casi matar a su hijo¡
Loki se sostuvo la cabeza con ambas manos, hundiéndose más en el sofá con bastante frustración, ella pensaba que estaba viviendo en un mundo distinto.
-Tal vez ella maduro, a diferencia de ti.
Llegando a la sala Riveria abría la puerta y entraba arbitrariamente.
-¿Y que te trae por aquí Riveria?
Finn habló con naturalidad intentando esconder un pequeño pánico.
-Nada, solo quería saber quien liberó a Bete, ayer lo dejé colgado en el techo de la sala y les dije claramente que su castigo sería estar ahí 2 días.
La elfa se cruzaba de brazos tratando de sacar algún tipo de información.
-Yo ni siquiera estuve Mamá, además no deberías escuchar conversaciones ajenas, es de mala educación.
-Tú espías a las chicas en los baños y las manoseas apenas tienes oportunidad, no me hables de modales Loki.
Nuevamente la moral de la Diosa era azotada dejándola sin habla.
-Entonces Finn, ¿No tienes alguna idea de quién fue?
-Ahora que lo dices, me parece que Line pasaba muy frecuentemente a verlo, no es mucho, pero puede que esta pista te ayude.
Riveria volteo a ver a Loki y esta asentía con la cabeza con desgana, afirmando que el Pallum no estaba mintiendo.
Ahora con una pista la Elfa hacía un gesto con la mano para que la Diosa continuará su plática.
-No creo que quieras oírnos, además ya estaba por irme.
La Diosa estaba nerviosa, ella se guardó la peor parte para el final y no quería que Riveria escuchara eso.
-Adelante Loki, tu habla sin problema yo ya escuché ciertos rumores de todos modos rumores que decían que te acabaste la reserva de vino de Ganesha en el festín de Dioses.
El rubio ahora si volteo sorprendido, esa cantidad de alcohol no era algo para despreciarse, menos viniendo de la familia Ganesha.
-Si, está bien, entre a su bóveda y me embriagué un poco, sus dependientes me descubrieron cuando ya no quedaba nada, su capitana me dio un plazo de una semana para reponer las bebidas porque no eran parte del festín y puede que estemos en números rojos.
Finn se cubrió el rostro con una mano, ahora si venía un dolor de cabeza enorme, sus fondos estaban bastante críticos con la fallida exploración y las pérdidas que tuvieron en el piso 50.
-¿Qué es lo que ganas con esto Riveria?
La Diosa señaló acusadoramente casi llorando por la vergüenza.
-Nada, solo quería que lo admitieras tu personalmente, luego de que Shakti me informara esto pensé en darte una reprimenda, pero estás de suerte, alguien más tiene mi atención de momento, luego me encargo de ti.
Riveria habló muy seria.
-Si bebiste tanto ¿Cómo es que sigues normal Loki?
-Los hijos de Ganesha usaron magia y pociones para limpiar el alcohol, eso es lo peor, no pude disfrutar de los efectos de la bebida de Soma como se debe.
-Así que por eso venias tan de malas.
Finn suspiro, si de momento estaba libre ahora su Diosa le lleno la agenda con una enorme deuda a pagar.
-Si, perdón, así que, como buenos hijos, ayúdenme con este problema.
Decía Loki, haciendo movimientos extraños con la mano antes de salir corriendo por la puerta, ambos dependientes lo permitieron, al menos de momento.
-Reúne a los demás para tratar este asunto y pensar en el castigo de Loki yo iré a hablar con Line.
Finn se sentía mal en estos momentos, pero ante los castigos de Riveria no había opción, tuvo que sacrificar a la pobre chica para no centrar la ira élfica en su persona.
-Yo me retiro Finn.
-Oh Riveria, respóndeme algo antes de irte.
Cuando estaba por marcharse Finn detenía a la peli jade para consultar una enorme duda de su persona.
-Responde sinceramente ¿Qué opinas de mi lámpara de mesa?
-Opino que debiste haber arrojado esa cosa hace mucho tiempo.
El rubio tuvo una leve risa antes de continuar.
¿Qué hay de mi sofá favorito?
-Creo que era mejor opción regalársela a la gente necesitada, había muchas mejores opciones cuando compraste los muebles.
Ahora Finn batallo para no dejarse caer ante el golpe de realidad que estaba sufriendo.
-¿Y las cortinas?
-Créeme Finn, eres un excelente capitán, pero si nuestra amistad se definiera por tus elecciones decorativas no me hubiera unido a la familia nunca.
Esta vez Finn dejó caer su rostro sobre la mesa de centro.
-¿Estarás bien Finn?
-Si, gracias por ser sincera al menos, solo cierra la puerta cuando salgas, yo reuniré a los demás.
Rivera salía del lugar con un poco de culpa, sin embargo, no le habían dado opción, su compañero necesitaba ver su realidad algún día.
-Bueno, que se le va a hacer, ya habrá quien quiera estas cosas allá afuera.
Finn se para de su asiento viendo su oficina, preguntándose qué otras cosas estaban mal decoradas.
-Tan pronto salgamos de esta deuda remodelare todo.
El capitán de la familia Loki ya estaba preparándose para buscar algún diseñador de interiores para su oficina.
La familia Loki no tendría mucha calma en el día puesto que, en toda la mansión, inclusive desde afuera se pudo escuchar el grito desgarrador de una mujer.
-.
Zona oculta, Piso 5.
-Bien, esto ya es una mejora.
Fear dijo emocionada al ver como Bell bloqueo una pluma.
-Po… por… Por favor, un… Un poco... de… de agua… Al menos.
Bell ya estaba bastante exhausto, jadeaba buscando llenar sus pulmones con algo de aire, pero las chicas no lo dejaban.
-Ya falta poco para terminar este entrenamiento Bell-San, créeme que algún día nos lo agradecerás.
Ray nuevamente alzó el vuelo y lanzaba un par de plumas, ambas con la suficiente velocidad para que un novato las viera.
El peli blanco sin más opción se defendió, dando un corte ascendente bloqueaba una pluma y tan rápido como pudo bajo el brazo, desviando el otro ataque.
-¡Eso es Bell-San, si continuas así más pronto que tarde lograras subir de nivel, te lo garantizo¡.
Grito emocionada Fear, continuando con el entrenamiento.
-(Este chico no es para nada normal.)
Pensó Fels, él era testigo en primera persona del enorme crecimiento que estaba dando el peli blanco en cada entrenamiento, conocía los avances que llegaba a tener cada aventurero, incluso entre los prodigios, pero esto era algo inaudito.
-(Quizá este chico oculte más de lo que aparenta Uranos, nos vendrá perfecto como aliado.)
Sentía algo de emoción de conocer qué tan rápido crecía el joven y no era el único, los Xenos también se daban cuenta y compartían el sentimiento inconscientemente.
-¡!PUUUAAGG¡
Grito Bell al sentir el ataque de varias plumas en su pecho, por suerte la armadura que le dieron había recibido la parte peligrosa de los ataques consecutivos, no obstante, no se mitigó mucho el daño por impacto que terminaron por derribarlo.
-¡!Bell¡
Gritaron ambas Xenos yendo en su auxilio.
-¡!Ya lo ven, ustedes son peores, ni siquiera tuvieron tacto en dejarlo descansar, con qué cara me lo recriminaban¡
Refutaba Lyd, ahora si levantando la voz, esta vez siendo apoyado por el resto de Xenos.
Ray y Fear se sonrojaron de vergüenza junto al cuerpo tirado de Bell, sin poder excusarse veían como nuevamente Let se acercaba con varias pociones de todo tipo.
-Beba esto Bell.
Hablo el Goblin haciéndolo beber el contenido otra vez.
Unos minutos después Bell volvía de la inconciencia, teniendo a Ray y Fear apenadas por lo ocurrido.
-Lo siento Bell-San, realmente no queríamos que acabaras en ese estado por nuestra culpa.
-Si, lo sentimos en verdad.
Hablaron las ya mencionadas con la mirada agachada.
-No… No se preocupen, estoy bien, yo fui quien accedió a esto, es mi culpa por ser débil.
Cada Xeno presente se sintió conmovido por las palabras de Bell, aun cuando era lastimado no buscaba hacer sentir mal a sus compañeras ni mucho menos recriminarles algo, pero otro que se acercaba para disculparse era Lyd, o al menos eso pensaban los demás.
-Yo también lamento lo que ocurrió Bell-Chi espero puedas perdonarlas como ya lo hiciste conmigo.
Al decir eso el Lizardman recibió las miradas molestas de sus amigas.
-Parece que no entiendes las bromas.
Hablo Lyd apartándose unos pasos.
-Yo creo que ha sido suficiente entrenamiento chicos o al menos déjenlo respirar un poco.
Sugirió Let viendo al resto de Xenos alistarse para ser los próximos en enfrentar al joven peli blanco.
-Woof.
-Kyuu Kyuu.
Otros que apoyaron la idea fueron Helga y Aruru, ellas en su condición se veían incapaces de mantener combatiendo a Bell.
-Si… Si me permiten yo creo que comeré algo.
Los demás asentían, al haber mantenido sus pensamientos en otro lado ninguno había comido en todo el dia.
-Yo hare la comida Bell-Chi ¿Quisieras probar algo de lo que tenemos?
-Bueno, me encantaría probar su comida, pero una amiga me preparo un Bento antes de venir y no quisiera que se desperdiciara.
-Ohh, Eso es entendible, es una pena que no pudieras, ya será para la próxima.
Mostrándose comprensivo Lyd asentía un poco decepcionado de no compartir alimentos con el albino.
Una media hora después todos se encontraban comiendo a excepción de Fels.
-Tu comida es bastante peculiar Bell, la cocina de la superficie es bastante exótica.
-Ya lo creo, Ryuu-San parece el tipo de persona que haría este tipo de platillos para llevar al calabozo.
Let miraba el Bento de Bell con curiosidad y mientras charlaban nuevamente Lyd se acercaba a interrumpir la plática con su gran carisma.
-Debes ser muy popular con las mujeres en la superficie Bell-Chi, que alguien te prepare estos alimentos no debe ser por nada.
El comentario de Lyd sonrojo hasta las orejas al peli blanco quien intento negarlo.
-N… No es así, Ryuu-San es una buena amiga, ella se ofreció a dármelos, pero yo le pagare por cada Bento.
-Asi que se ofrecen a alimentarte voluntariamente y tú se lo retribuyes monetariamente de todos modos, eres todo un caballero Bell-Chi.
-¡!AAAAHHHH¡
Esta vez la victoria se la llevaba Lyd, cuando finalmente arrincono con sus bromas a Bell mostro su enorme sonrisa.
Aunque un poco apartadas de los chicos las mujeres Xenos tenían su propia conversación.
-Parece que ya hay competencia por Bell.
El comentario de Laura avergonzó a sus compañeras, todas habían escuchado lo que dijo el Peli blanco.
-¿Que estás diciendo Laura?, ¿Competencia por Bell-San?, no es como si fuera una especie de premio para nosotras.
-Es verdad, ¿Que no te avergüenzas de expresarte así de alguien como Bell? Ni creas que te seguiremos el juego si nos involucras
-Kyuu Kyuu.
Ray, Fear y Aruru expusieron su descontento con bastante vergüenza.
-Oh vamos chicas, soy muy cerradas de mente, además yo nunca dije que ustedes estuvieran involucradas.
Lo ultimo dicho por Laura puso en contra la pared a las mencionas, todas bajaron la cabeza ocultando su rostro de su amiga, hoy también ella se llevaba una victoria sobre sus compañeras.
-Oye Fels-San, ¿No vas a comer algo?
Se escucho a Bell decir acercándose al mencionado.
-Bell-Chi ¿Acaso no lo sabes?
-¿Eh? ¿Saber qué cosa?
-Bueno.
Lyd hablo atrayendo la atención del albino, no sabiendo si revelar lo que Fels ocultaba.
-Bueno, si te vas a quedar es mejor que lo sepas lo antes posible Bell Cranel.
Dijo Fels quitándose la capucha, revelando nada más que puros huesos, bajo toda esa túnica no había más que una calavera viviente.
Cuando Bell volteo su reacción fue bastante natural para cualquiera que lo vea, petrificarse con un rostro lleno de terror.
-EEHH, Tu… Tú también eres.
-No, no soy un Xeno o un monstruo, yo antes era una persona como tu Bell Cranel, pero mi propia ambición de conocimiento me llevo a convertirme en esto, un espectro.
Tras unos minutos de analizarlo Bell logro calmarse, no sabía porque todavía se sorprendía de ver cosas así, una vez conocido a los Xenos no creyó ver algo más impresionante, el mundo era un lugar bastante bizarro y maravilloso ya que lo pensaba mejor.
-De acuerdo chicos, ya estoy preparado, por favor continúen enseñándome.
Luego de reflexionar en su lugar Bell se ponía de pie y se inclinaba ante los alegres Xenos.
-¡!Si¡
Dijeron todos a la vez, contagiados de ese ánimo renovado del albino.
-(Este chico, se adapta a las situaciones más rápido que nadie, puede que sea un prodigio absoluto.)
Pensó Fels al ver como todos se dirigían al campo de entrenamiento improvisado, posando su atención más que nada en el peli blanco.
Pero tras unos minutos de combate con el animado Lyd caía inconsciente por otro golpe mal medido en fuerza.
-(O puede que me equivoque y solo sea un tonto necio.)
Continuo con su línea de pensamientos el espectro del gremio, dejando que la relación Humano y Xenos continuara por el resto del dia.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Fin del capítulo.
