Notas

Hola es la hora del shot del día y este tiene como temática la idea de un beso robado, me divertí mucho escribiendo desde la perspectiva de Scar y la manera en como percibe la relación de Ekko y Jinx.

Utilice la idea de Lovebirds o aves enamoradas ya que me pareció encantadora, támbien jugando con que las mascaras de Ekko y Jinx en este mundo son de aves un buho y un cuervo.

Espero que disfrutes la lectura

Lovebirds

Había pasado un año desde que Scar había encontrado a Ekko acurrucado y dormido en un techo junto a la hija loca de Silko, y ocho meses desde el momento que su hermano la había llevado a vivir en el campamento base de los Firelights.

Recordaba sus reparos cuando ellos se embarcaron en una suerte de relación y el día en que Ekko había consultado con todos los Firelights sobre la posibilidad de llevar a Jinx a vivir con ellos a su santuario. No fue una sorpresa para nadie que todos estuvieran en contra, pero las palabras de su líder y la confianza que todos depositaban en él los llevo a considerar esa opción y permitir que la mujer fuera un miembro más de su comunidad.

Scar sabía que para nadie había sido fácil el permitir que Jinx comenzara a vivir con ellos, dado el historial de la joven ya que ella de una u otra manera había marcado su historia, no por nada había tenido unas cuantas palabras con ella o en mas de una ocasión durante esos meses algunas personas le habían dicho sus verdades.

Pero si había algo de lo que Scar comenzaba a estar seguro era del lazo que la salvaje de largas trenzas compartía con Ekko, al principio creyó que era un capricho de su amigo una suerte de atracción física que se le pasaría tras dormir con la mujer, pero con el paso del tiempo se dio cuenta que no era solamente el sexo lo que los unía.

Desde el primer momento fueron evidentes los cruces de miradas y las sonrisas fugaces acompañados de sonrojos, las sutiles caricias cuando se cruzaban a lo largo del día en medio de sus actividades o aquella burbuja que creaba la pareja cuando se encontraban trabajando en el taller.

Fue una sorpresa ver a los dos hablando a la hora de las comidas donde Ekko escuchaba con atención las disparatadas palabras de Jinx que no paraba de hacer aquellos gestos exagerados tan propios de ella cuando le contaba su día, o la manera en como a pesar de todo ella se aseguraba que su pareja comiera y descansara alejado de su trabajo.

Aunque lo más llamativo era la extraña manera en como ellos compartían la mayoría de sus besos, al punto que los miembros de su comunidad estuvieran atentos de las interacciones de la pareja.

Scar fue sacado de sus pensamientos al escuchar la conversación de otros Firelights.

-Oye Aza –dijo Sanzi de manera animada–, el grupo de Ekko y Jinx esta por regresar así que es hora de las apuestas y hoy voy por el demonio de las trenzas azules.

-Supongo que iré por nuestro líder –contesto la aludida– la que pierda ayudara a Hama con la limpieza.

Antes de que la plática continuara la cuadrilla llegó, Scar suspiro con alivio al notar que ninguno de sus amigos estaba herido de gravedad, también la presencia de los suministros y las charlas animadas entre los recién llegados. En el centro del grupo se encontraban Ekko y Jinx quien lucia un poco incomoda con las interacciones sociales, pero lo suficientemente interesada como para no alejare del grupo.

La presencia de Ekko en la vida de Jinx había obrado maravillas en la joven, había ganado algo de peso, sus ojeras se habían ido casi por completo y su aspecto general era mucho mas saludable del que le vio en aquella azotea un año atrás.

Las largas trenzas de la joven caían como siempre y sus temibles y mejoradas armas estaban con ella(salvo carapezcado), su mascara de cuervo estaba colgada negligentemente en sus shorts,en su espalda llevaba un aerodeslizador y en sus brazos cargaba una gran bolsa con su botín de la noche.

Jinx parecía cada vez mas distraída mirando a los espacios vacíos que la rodeaban y dando bagas respuestas a la nada, a las voces que siempre le susurraban. En medio de su ensimismamiento no fue capaz de notar la sonrisa ladina de Ekko.

Ekko con con un movimiento rápido acerco su rostro al de la mujer y procedió a besarla, la sorpresa solo duro un segundo antes de que ella soltara las cosas que cargaba y correspondiera de manera salvaje al beso. El hombre al sentir que nada se interponía entre él y su amada la abrazo y ella se aferro al cuello de él.

Tan intempestivamente como aquel beso había iniciado finalizo, con la mirada orgullosa de Ekko quien se relamía sus labios mientras acariciaba la barbilla de Jinx y con la mirada embelesada de la mujer que observaba al hombre como si nada más existiera en el mundo.

- Deberías de cuidar más tus cosas –dijo Ekko con tono juguetón mientras levantaba los objetos que segundos antes Jinx había dejado caer al piso– o alguien podría tomarlas sin tu permiso.

- Pero que demonios –Exclamo molestala joven– devuelve mis cosas, no hagas esa cara al menos ten la decencia de parecer arrepentido por tratar así a una dama.

- Oye Jinx te recuerdo que ayer tu tomaste todo –argumento con falsa modestia el chico– yo no lo inicie.

- ¿Qué no lo iniciaste? –pregunto indignada– si mal no recuerdo tu comenzaste con todo este juego cuando eras un mocoso en el sótano de The las Drop el que este loca no significa que mi memoria este mal.

- ¿Quieres parar?

- Yo solo quiero mi revancha –finalizo Jinx quien se colgó del cuello de Ekko y trataba de besar al hombre en los labios nuevamente, mientras que él la esquivaba quedando con la cara llena de pintalabios.

Scar sonreía mientras escuchaba los comentarios de quienes los rodeaban ante el espectáculo de la pareja, los lamentos por las apuestas perdidas sobre quien le robaba el beso a quien y preguntándose desde hace cuanto tiempo ellos estaban en ese descarado juego.

Tal como había concluido Ekko y Jinx en momentos como aquel simplemente eran una loca y acaramelada pareja de pájaros enamorados.