Hola muchachos el día de hoy tenemos capitulo nuevo, el cual tendrá bastantes apariciones que espero sean de su agrado, por el momento eh de decir que My Hero Academia y cada uno de los personajes que se presenten dentro de esta historia, así como las imágenes que son sacadas de internet, tienen a sus respectivos autores. Esta Historia es creada sin fines de lucro y su único propósito es el de entretener.


Cap 2.- Vida Agitada

"Aizawa-sensei tenía razón, tengo un talento nato para meterme en problemas... aunque por alguna razón, comienzo a pensar que mi Quirk original tiene que ver con la mala suerte"

Ahora mismo Izuku estaba frente a una chica de tez morena, su cabellera azabache era lacia y larga la cual llegaba a media espalda. La chica estaba parada frente Midoriya, sus ropas constaban de blusa blanca de manga corta, llevaba una falda y unas zapatillas blancas.

El peliverde se sentía algo intranquilo, esa sonrisa y esos ojos dorados lo hacían sentirse como presa y depredador.

- Con permiso -Dijo el peliverde que intentaba llegar a Komi, la cual simplemente corrió ante la vergüenza que había sentido dejándolo atrás.

- Vaya cachorrito ¿Sigues a la ama que te abandonó? –Preguntó ella dando un paso adelante mientras que Izuku retrocedía dando un paso hacia atrás, su sentido de peligro le gritaba que ella era muy peligrosa- Acaso… ¿Eres un acosador? –Preguntaba la chica quien comenzó a caminar con las manos en la espalda, mientras que Midoriya retrocedía cada vez que ella avanzaba en su dirección, cada paso hacia que esa sonrisa se volviera más grande.

- Ne ¿Necesitas algo? –Preguntó el peliverde sudando un poco notando como aquella sonrisa se volvía más grande esta vez.

- No cabe duda, debes ser muy repugnante como para seguir a una chica que escapó de ti, quien diría que serías un acosador -Se mofaba la joven, mientras el peliverde de las pecas se comenzaba a incomodar con su presencia.

- No… no soy ningún acosador –Respondió el peliverde con una gota de sudor mientras intentaba comprender que sucedía con esta chica salida de la nada.

- Eso es lo que diría un acosador, Repugnante, Repugnante, eres un ser Repugnante –Se burlaba la chica, Izuku simplemente suspiró se dio la vuelta y siguió caminando, la chica parpadeo confundida, por lo regular, en este punto lloraban o se desmayaban por el estrés, sin embargo este chico simplemente la dejó atrás.

- No entiendo que es lo que pasa aquí, pero lo mejor será evitarla por completo –El peliverde al notar que no había manera de dar con Komi, simplemente siguió su camino, fue entonces que una chica de cabellos rojizos le bloqueo el camino- ¨¿Ahora qué?¨ -Pensó el peliverde confundido- Hola –Saludo el chico de las pecas, cuando la pelirroja simplemente extendió sus manos con una lata de refresco verde.

- Gracias por desviar el balón –La chica hizo una reverencia dejando en las manos del peliverde la bebida y después se retiró.

- ¡Espera! –Gritó Deku, pero la chica ya se había ido- Me siento como un protagonista de los mangas románticos que leía Kaminari-san –Comentó el peliverde, fue entonces que esté miró con más detenimiento la bebida- ¿Matcha? –Cuestionó confundido, jamás había visto ese sabor.

El día siguió su curso, el peliverde pudo ver que Komi estaba de regreso en el salón de clases, pero cuando intento hacer un acercamiento, el teléfono comenzó a vibrar, entonces el chico se puso sus audífonos para escuchar con atención.

- ¨Tenemos un hombre de 30 años, está en el tejado del banco de la ciudad y está determinado a saltar, manden a alguien capacitado para negociar¨

- A trabajar –Izuku salió del salón llamando la atención de Komi, la chica miró esto con curiosidad, por lo que decidió seguirlo, por el camino, Izuku iba tan concentrado con los detalles de transmisión, entonces, Midoriya simplemente chocó con alguien- Lo siento –Se disculpó Izuku con los ojos cerrados, al abrirlos se llevó el susto de su vida- Ki… Kirisu-sensei –Exclamó con sorpresa el peliverde.

- Midoriya mira por dónde vas y no te metas en problemas –Sentenció la mujer de forma severa continuando su camino. Esa mujer siempre lo ponía muy nervioso, sin embargo el celular del peliverde comenzó a vibrar un poco, cuando este lo miró pudo ver que se trataba de una alerta.

- Maldición no puedo seguir perdiendo el tiempo –Se quejó él peliverde corriendo en dirección a su guarida donde tenía su traje de héroe.

Almacén abandonado/Guarida de Izuku

Komi llegó a la guarida del peliverde donde lo encontró colocándose la capucha para ocultar su identidad, al sentirse observado Izuku giró la cabeza y encontró a la chica parada en el marco de la puerta. La joven se miraba preocupada mientras que Midoriya le sonrió bajo su máscara y alzó su pulgar.

- Todo estará bien, no soy muy fan de estas cosas pero, quizás me puedas ver por internet o las noticias de la noche, tranquila, regresare con bien –Se despidió el chico, entonces tomó posición y de un salto desapareció mientras que Komi cerraba los ojos y con sus manos bajaba su falda esperando que el aire se aplacara.

- I… Izu-ku –Mencionó la chica en voz baja al estar sola, con ello la chica miró el lugar, se miraba algo desorganizado, quizás podía hacer un poco de limpieza para que se vea como la guarida de un verdadero héroe.

Izuku se trasladaba a base de saltos muy largos de tejado en tejado, quizás ya no tenía usaba su traje e Deku, pero el nuevo no estaba mal tampoco. Esa capucha verde y esa mascara que cubría su nariz y boca ayudaba mucho para esconderlo.

En la zona del conflicto se miraba como había muchos oficiales de policías rodeando el edificio, incluso había un camión de bomberos con algunos hombres de amarillo listos para intervenir.

- Jefe, las puertas están atracadas con sillas, hemos revisado cada puerta y todas están bloqueadas, no hay manera de entrar y la escalera del camión no llegará hasta donde se encuentra el objetivo –Comunicó el jefe de los bomberos.

- Entonces lo haremos por arriba –Sentenció el jefe de los policías, de esta manera a los minutos un helicóptero hizo acto de presencia, pero esto solo logró alterar más al objetivo.

- ¡NO SE ACERQUEN! ¡YA DEJÉNME TRANQUILO! –Gritaba el hombre, este llevaba un traje elegante y una botella de sake a medio acabar- ¡LARGOOO! YA DEJÉNME TRANQUILO, SOLO QUIERO TERMINAR CON MI MALDITA MISERIA –Exclamaba el objetivo lanzando la botella contra el helicóptero.

- Señor tranquilícese vamos a hablar –Decía una mujer la cual parecía estar encargada de calmar al hombre de las ropas elegantes.

- ¿HABLAR? NO TENGO NADA QUE HABLAR YA HIP –Sentenció aquel hombre agitando su puño en el aire.

- ¿Qué tal si?… se aleja de la esquina –Preguntó la encargada de las negociaciones queriendo crear algún vínculo de confianza con aquel sujeto- ¿Tiene hambre? ¿Quiere que la consigamos algo de comer o beber? –Preguntaba la negociadora mirando al hombre, mientras que Izuku ahora se encontraba a un edificio cercano donde presencia a la perfección lo que ocurría.

- Esto es malo, si no le dan su espacio, la presión lo hará tomar una decisión errónea –Comentó el peliverde- Más extraño aun, están haciendo mucho revuelo por una persona en el tejado, eh escuchado de gente que se sube al tejado y solo salta –Pensaba el peliverde en voz alta.

De un momento a otro la gente gritó con horror y esa fue la señal para Izuku, el chico saltó y con su mano extendida liberó el poder de los látigos negros, fue entonces que estos alcanzaron al hombre y lo envolvieron.

Las personas a su alrededor comenzaron a ovacionar a Izuku por haber salvado una vida, el jefe de policías se sentía como idiota otra vez, pues este vigilante no paraba de meterse en los casos de la policía.

- Atrápenlo –Ordenó el jefe de la policía haciendo que un escuadrón de sus hombres se movilizara en dirección al edificio por el cual entro el peliverde.

Dentro del edificio podía verse como Izuku se levantaba del suelo y miraba al hombre acercarse a la papelera más cercana para comenzar a vomitar en su interior.

- ¿Se encuentra bien? ¿Le duele algo? –Preguntó el peliverde mientras que el hombre seguía vomitando.

- No debiste haberme salvado –Se quejó el sujeto recobrando un poco el aliento que le faltaba.

- ¿Porque quería quitarse la vida? –Preguntó el peliverde mirando con atención al hombre, este simplemente se sentó en el suelo mientras miraba el alfombrado.

- De entrada, mi esposa me es infiel –Dijo el hombre, Izuku intento hablar pero el sujeto se le adelanto- Mi hijo, mi orgullo, no es mi hijo, es de otro hombre, estaban por despedirme del banco del cual intentaba saltar y me detectaron una enfermedad terminal hace un par de días, simplemente… quise que todo terminara rápido –Explicó el sujeto soltando un suspiro de pesar, mientras el escuadrón comenzaba a dirigirse a donde estaban ambos.

- Bueno, sí que la tiene muy difícil, pero no debería dejarse derrotar de esa manera, algo tiene que haber que aún le importe, dígame ¿usted ama a su hijo? –Preguntó el peliverde.

- Si, pero –Intentó hablar, esta vez Izuku se adelantó.

- Entonces no se deje vencer, puede que haya descubierto cosas que lo han lastimado mucho, pero… estoy seguro que a su hijo no le gustaría saber lo que hizo por entrar en desesperación –Mencionó el muchacho arrodillándose donde el chico se retiró la máscara y sonreía.

- Eres un niño –Murmuró el hombre, mirando como Izuku se volvía a cubrir.

- Las personas que sonríen ante cualquier adversidad siempre serán las más fuertes, intente sonreír mientras enfrenta sus problemas, sonría mientras convive con su hijo, compartan los mejores momentos hasta que llegue su último aliento, , siga luchando, trabaje por ayudarlo a cumplir sus sueños, le aseguro que será algo que él le agradecerá toda su vida –Explicó el peliverde.

- Eres, muy sabio para ser tan joven, quizás tienes razón, si me hubiera quitado la vida, mi hijo hubiera sufrido mucho, gracias –Mencionó el hombre cuando Izuku le dio la espalda y comenzó a correr, este saltó por la ventana justo cuando la puerta de la oficina fue pateada y por ella entraban los oficiales encontrando solo al objetivo.

- Señor el objetivo está a salvo, tiene heridas menores pero no hay rastro del ninja –Informo el hombre a cargo del operativo.

- Lo estoy viendo –Comento el jefe de los policías, el hombre no se miraba nada feliz y le desagradaba por completo que la gente se emocionara con un ridículo vigilante que solo sabía quitarles el trabajo y hacerles pasar a segundo plano- Te voy a atrapar –Sentenció el hombre mirando como el ninja verde se desplazaba por los techos de los negocios.

Esa noche en diversos hogares podemos ver como diferentes familias conviviendo entre sí. En la primero de estos hogares podemos ver como dos chicas peleaban por el control de la televisión, cuando de repente este cayó al suelo y se partió a la mitad.

- ¡AAAAHH! ¡EL CONTROL REMOTO! –Gritó una chica de cabellos anaranjados cortos sujetándose la cabeza.

- Mira lo que hiciste, ahora tendremos que caminar y cambiarle manualmente al televisor –Se quejó una de cabellos rojizos largos y lacios con un gran flequillo que le cubría la frente completa.

- ¿Eso se puede? –Preguntó la de cabellos naranjos.

- Claro que sí, solo tienes que… -Esta al darse la vuelta- No tiene botones –Comentó la pelirroja al notar que se necesitaba de si o si un control remoto.

¡NOTICIAS ARDIENTES!

- Oh no ¡Es el canal de noticias! Rápido Nino tienes que pedir un control nuevo por Amazon o estaremos condenadas a ver esto para siempre –Pedía la pelinaranja sacudiendo a su hermana.

- Buenas noches a todos, las noticias del hoy son ARDIENTES y ¿A que nos referimos con esto? Sencillo, es porque nuestro querido amigo y vigilante de la ciudad hizo una buena acción y fue captado en cámaras salvando a un hombre que caía de lo más alto del Banco nacional, corre video

En el video se podía ver como Izuku se lanzaba y con su latigo negro atrapaba al hombre que se encontraba a mitad de la caída.

Cambiando de Hogar, podemos ver como ahora nos encontramos en la casa de aquella joven de cabellos grises la cual se encontraba usando unos curiosos pijamas con estampado de corazones, picas, diamantes y tréboles, las figuras de los naipes.

- ¡Eso es asombroso! ¡Si él puede enseñarme a volar podría sumarlo a mis números de magia! –Exclamó con emoción la chica y eso podía notarse en las estrellas iluminando sus ojos.

En un hogar diferente, podemos ver como un hombre y una mujer estaban sentados en un sofá mirando la televisión juntos, el caballero tenía una expresión tranquila en el rostro mientras que la mujer se miraba muy contenta y sonreía disfrutando su tiempo de calidad con su esposo.

- Ara, ara, ese Ninja que salva la ciudad es todo un héroe, hace que de alguna manera sienta que nuestra familia está más protegida ¿Tu qué opinas querido? –Preguntó la mujer, mientras que su esposo asentía y soldaba un ¨Hmm¨

En ese momento una joven silueta apareció y encontró a sus padres mirando el televisor.

- Oh Shouko, ya debiste de haber terminado tus deberes, que bien, la cena estará en unos minutos, comeremos Katsudon, por cierto ¿Ya sabías del héroe ninja? –Preguntó la mujer sobresaltando a Shouko, esta miró la tele y como repetían la escena donde Izuku saltaba y salvaba a un hombre de una inminente muerte.

El padre de familia pudo ver como su hija se había sobresaltado y ahora estaba temblando un poco.

- Sin embargo nuestro héroe después de impedir una tragedia terminó emprendiendo una graciosa huida para evitar dar explicaciones ¿Quién es este héroe? ¿Enserio eres un héroe? ¿Por qué lo haces? ¿Qué ganas con hacerlo? Estas fueron noticias ARDIENTES… les deseamos buenas noches

- Bueno familia a comer, Shouko, llama a tu hermano –Pidió la madre de la chica pasando por un lado de su hija, Komi pareció aliviarse un poco, mientras que su padre no dejaba de verla.

En la siguiente casa podemos ver a una mujer de cabellos rosas usando ropa deportiva de color rojo, la dueña del lugar estaba sentada en el suelo frente a una mesa donde se encontraba revisando algunos trabajos de sus alumnos mientras escuchaba las noticias siendo la de aquel ninja, cuando de repente…

- Izuku Midoriya –Murmuró la mujer al ver el cuaderno de su alumno más holgazán y problemático, era seguro que sería un desastre total, para su sorpresa fue todo lo contrario, Midoriya era ordenado, tenía muchos de los apuntes de su clase, aun cuando se trataba de los días en los que se ausentaba de forma misteriosa- Quien lo diría… Izuku Midoriya, brillante pero holgazán –Comentó la mujer cerrando el cuadernillo del peliverde colocándole una B+

En la última zona podemos ver un pequeño departamento donde una chica de cabellos castaños estaba recostada en su cama, la luz estaba apagada y ella se encontraba mirando el más actual video del ninja verde, como entraba y salía de escena, pausó el video y solo se miraba la silueta borrosa de Izuku.

- Quisiera volverte a ver, quisiera agradecerte de frente por haberme salvado la vida –Dijo la chica, cuando escuchó un golpe al lado y eso la asustó por el sonido tan repentino, la chica salió de cama y tomó un abrigo rosado para cubrirse, acto seguido salió de casa y se encontró con la puerta de al lado cerrándose, eso la tranquilizó, por lo que se acercó para llamar a la puerta -¿Hola? ¿Todo bien ahí adentro? –Preguntó la joven, mirándose como Izuku aparecía usando únicamente unos pantalones, pues la máscara y capucha habían sido arrojados a una esquina.

- Lo siento, llegue muy cansado a casa y me… me tropecé –Respondió el chico mientras la joven de cabellos castaños miraba el cuerpo trabajado y lleno de cicatrices del peliverde, trago en seco, había visto cuerpos trabajados y musculosos, pero, el cuerpo de este chico tenía ese algo que le era imposible apartar la mirada- ¿Hola? ¿Estás bien? –Preguntó Izuku pasando su mano por enfrente del rostro de la joven.

- ¿Eh? –Respondió confundida al ver al muchacho algo preocupado.

- Te preguntaba si estabas bien ¿Necesitas algo? –Preguntó el peliverde mirando a la castaña.

- Si, si, digo, no, no necesito nada, estoy bien, solo, me asustó un poco el ruido –Respondió la chica- Por cierto ¿Cuánto tiempo tienes aquí? No te había visto con anterioridad –Comentó la joven confundida.

- Oh, bueno, mi nombre es Izuku Midoriya, tengo 17 años, tengo un año viviendo aquí –Explicó el peliverde sorprendiendo a la chica.

- ¿De verdad? Vaya que soy distraída, no me había dado cuenta de tu presencia, lo siento mucho, la verdad es que estudio por las mañanas y trabajo de medio tiempo, quizás por eso no me di cuenta que alguien habitaba la habitación de al lado –Explicó la chica con una sonrisa nerviosa- Oh, perdona, que mal educada, son Chizuru Mizuhara, mucho gusto Midoriya-san –La chica hizo una reverencia.

- El gusto es mío, bueno, no es por ser grosero, pero… tuve un día de locos y muy pesado, me gustaría dormir –Mencionó el peliverde que comenzaba a sentir algo de frio por estar descubierto.

- Oh, lo siento, buenas noches Midoriya-san, espero que seamos buenos compañeros de piso –Se despidió la chica.

- Lo mismo digo Mizuhara-san, buenas noches –Se despidió el peliverde mientras que la chica se retiraba, el peliverde suspiró de cansancio y cerró la puerta.

Izuku comenzó a caminar a su cama arrastrando los pies, salvar a ese hombre del tejado no había sido lo único que hizo esa tarde, evitó un asalto a mano armada, detuvo a unos matones que tenían a un chico indefenso en un callejón y hubo una persecución de auto, ni siquiera recordaba cómo fue que se metió en la persecución.

Midoriya cayó en la cama y sus ojos se cerraron de golpe, estaba tan cansado que entrar en la etapa del sueño REM fue inminente. Al caer dormido, el peliverde comenzó a sentir viento, esto le obligó a abrir los ojos y ponerse de pie, entonces…

- Midoriya-shounen –Llamó una voz a su espalda, fue entonces que Izuku se dio la vuelta y lo vio, era él y estaba en su mejor forma, además, Nana estaba a su lado.

- All Might –Murmuró el peliverde sorprendido- ¿Qué está haciendo aquí? –Preguntó el peliverde con sus ojos llenándose de lágrimas.

- Lo lograste Midoriya Shounen, venciste a All For One, pero yo… yo no lo logré –Explicó el hombre con una expresión de tristeza, esto dejó a Izuku en shock.

- ¿Qué dijo? –Preguntó el chico cayendo de rodillas.

Esta historia continuará...