Bueno chicos, no tomó tanto tiempo como esperarian, esta noche comenzamos la segunda temporada de Un Héroe en un mundo sin quirk, espero que sea de su agrado, pero antes de comenzar, como ya lo saben la renuncia de derechos.
My Hero Acadeia y cada uno de los personajes externos al anime tienen a sus respectivos autores, esta historia es creada sin fines de lucro, su unico proposito es el de de entretener.
Ahora si chicos, arranquemos la segunda temporada.
Segunda temporada.
Cap 1.- Lo Mismo de Siempre
Es de noche en la ciudad, por los tejados de las casas y edificios podemos ver como con gran maestría y habilidad única, una silueta se desplaza a base de saltos tan largos que simplemente parece increíble creer que se trate de un humano, la oscuridad es su manto y lo mantiene invisible de sus objetivos, sus puños son diplomáticos y hablan por el cuándo las palabras no son suficientes, mientras que su mera presencia es lo que le dice a los ladrones:
- Esta no es su noche muchachos ¿Por qué no bajan la escultura y se retiran? Puedo hacerme de la vista gorda esta esta noche -Comentó una voz que venía desde la oscuridad.
El escenario en el que nos encontramos se trata de un museo de historia, donde se estaban exhibiendo una escultura recién integrada, el Dragón de Jade ¿suena demasiado cliché no es así?
- No sé quién diablos te creas que eres, pero este es nuestro atraco, será mejor que te largues si no quieres que te volemos los sesos –Declaró uno de los ladrones que logró visualizar una silueta entre la oscuridad, por lo que no dudo en apuntarle con su arma.
- Esto es innecesario, regresen la estatua, seguro tienen familias esperando en casa –Mencionó la voz entre la oscuridad.
- Esperen, creo que –Mencionaba uno de los sujetos bajando la estatua para ver la silueta- no puede ser, es el jodido payaso verde –Declaró el sujeto haciendo reír a sus compañeros.
- No puedo creerlo ¿Lo dices enserio? –Preguntó otro de los ladrones mientras que la silueta en la oscuridad esperaba su momento.
- ¿Crees que no hemos visto los videos? Eres un chiste, ya nadie nacido en las calles te respeta –Se burlaba junto a sus amigos uno de los ladrones- ¿Porque no te vas y haremos como que no te vimos? -Cuestionó de forma burlona el sujeto, fue entonces que las luces se apagaron de golpe.
- Chicos, tengo algo que decirles –Mencionó aquella voz mientras que los ladrones ahora estaban algo temblorosos, fue entonces que la luz regresó y el apareció en medio, era el enmascarado, el justiciero, él- Yo soy el verdadero -Declaró el enmascarado el cual con hizo voltear a uno de los ladrones para recibir un fuerte codazo en el rostro.
- Atrápenlo -Ordenó uno de los ladrones, notándose como atrapaban al ninja verde por la espalda, por lo que el muchacho inclinó la cabeza hacia adelante y después lanzó un cabezazo hacia atrás escuchándose un grotesco sonido al romperle la nariz al que le sujetaba.
- Bastardo -Se quejó otro de los ladrones logrando impactar un gancho al hígado que le sacó un poco el aire al ninja verde, esto fue aprovechado para dar un par de puñetazos en el rostro al héroe.
El muchacho logró salir de su aturdimiento y detuvo el siguiente golpe cruzando los brazos en X, después contestó con un rodillazo al estómago dejando sin aire a su atacante.
- Bien chicos, la noche es joven y tengo un compromiso que cumplir, así que hagamos esto rápido -Comentó el enmascarado mirándose como levantaba una cortina de humo y después comenzaban a escucharse poderosos golpes y dolorosos quejidos, cuando la nube desapareció se vio a los ladrones adoloridos en el suelo, mientras que la alarma resonaba haciendo que la policía se dirigiera rápidamente a solucionar el problema.
Nuevamente nos vemos en los techos desplazándonos a gran velocidad, mientras el ninja verde da un salto y lanzaba su látigo negro contra un edificio, este se aferró a la estructura y el enmascarado comenzó a correr por la pared para después impulsarse al próximo tejado más cercano.
"A todas las unidades se informa de un asalto en la calle principal, proceder con precaución, el presunto criminal es bastante peligroso y tiene rehenes dentro del establecimiento"
- Aun tengo tiempo -Comentó el muchacho dando un salto de fe desde lo alto de un edificio, el chico giró en el aire y lanzó su látigo negro contra un anuncio publicitario de la policía donde arrestaban a un hombre vestido de verde.
¨Los verdaderos héroes damos la cara¨
El látigo se aferró a la imagen, la extraña estructura se estiró tanto como si de una banda elástica, tomó el impulso necesario y después para lanzado por los aires logrando cortar todo el camino posible.
Dentro del establecimiento podemos ver una tercia de hombres armados y con máscaras de iconos del terror.
- ¿Que estas esperando idiota? -Cuestionó un sujeto con mascara de hockey mientras apuntaba con una pistola a un hombre que se miraba muy asustado y nervioso metía el dinero en la bolsa, sin embargo en su torpeza, un par de billetes se le cayeron- ¡Recógelos ahora! -Gritó el enmascarado de Hockey, cuando el hombre se agachó presionó un botón de pánico bajo el mostrador, esto fue notado por el ladrón y se pasó al otro lado del mostrador para golpear al cajero con su arma- ¡Dime que no lo hiciste idiota! ¡DIMELO! -Ordenaba mientras apuntaba con su pistola al sujeto.
- ¡Jason, no seas estúpido, termina de reunir el dinero! -Gritó uno que tenía mascara que le hacía parecer la cara completamente quemada y cicatrizada, mientras este amenazaba a un mujer con una par de navajas en mano.
- Jason, Freddy dejen de perder el tiempo, tomen el dinero y algo de mercancía, parecen nuevos en el negocio -Se quejó otro, pero este llevaba una máscara que tenía una cabellera rojiza.
- ¿Oiga cuanto por este chocolate? -Preguntó una voz extraña, cuando todos se dieron cuenta, ahí estaba el.
- Es, es… es el -Exclamó el de mascara de hockey apuntándole con su pistola.
- Wow, tranquilo, vas a lastimar a alguien con eso -Mencionó el ninja verde alzando las manos- Y ese alguien, ¡vas a ser tú! -Exclamó el ninja empujando un estante sobre el mostrador golpeándolo en la cabeza, para después arrojar la barra de chocolate golpeándole la garganta al hombre de las navajas.
- ¡Hijo… de… de… pe… perra! -Se quejó por la falta de aire el sujeto mientras se sujetaba la garganta, en ese momento el de la máscara de Hockey se levantaba algo aturdido pero el ninja verde lo tomó por el cuello de la ropa y lo hizo estrellar su cabeza contra la maquina registradora, todo esto fue visto por el pelirrojo el cual dejó caer la mercancía al suelo y no dudó en abandonar a sus camaradas, pero al dar un par de pasos fuera, dos autos policía se estacionaron con los códigos encendidos.
- Estás rodeado –Decía uno de los oficiales, al pelirrojo no le quedó de otra que alzar las manos y esperar a que lo apresaran.
- Que fue lo que viniste a robar amigo ¿A caso te quedaste sin baterías doble A? –Preguntó burlón uno de los policías.
- Tenemos a Chucky, repito, tenemos a Chukcy, procederé a ingresar a la tienda, la tienda –Mencionó el oficial mientras que caminaba con mucho cuidado a la entrada, fue cuando al abrir la puerta vio a los clientes nocturnos en el suelo asustados, mientras que había un criminal inconsciente tras la barra y el otro estaba sometido en el suelo con las manos amarradas con cinta adhesiva.
Lo más curioso era que había un billete de cinco mil yenes junto a una nota sobre el mostrador ¨Gracias por la mercancía, conserve el cambio¨, fue entonces que vieron una puerta cerrarse, por lo que al abrirla encontraron una ventana abierta, rápidamente corrieron y patearon la puerta, solo vieron una ventaba abierta y la silueta del ninja alejándose entre saltos.
- Aquí el oficial Yamato, lo perdimos nuevamente -se quejó el hombre, mientras que su superior se molestaba bastante.
- Go ninja, Go ninja Go! Go ninja, Go ninja Go! -Cantaba el muchacho mientras que seguía su trayecto, sin embargo al bajar la mirada vio un auto fuera de control y un par de patrullas siguiéndole- Dios ¿Un respiro es mucho pedir?- Preguntó el enmascarado lanzando a salvar el día nuevamente.
Minutos más tarde…
A pesar de que sus ideales no le permitían tomarse la noche, después de mucha insistencia terminó accediendo, el chico ahora llevaba una vestimenta bastante cómoda, una sudadera verde, unos pantalones de mezclilla y tenis rojos, ahora el chico estaba por llamar a la puerta, pero esta se abrió y una mano le tomó de la muñeca, su sentido de peligró le avisó demasiado tarde.
- ¿Pero miren a quien tenemos aquí? –Preguntó una mujer de cabellera oscura, la cual terminó arrinconando al peliverde contra la pared.
- Bu-buenas noches –Saludó muy nervioso el peliverde, no entendía cómo podía temerle más a esta mujer a los criminales.
- Puedes llamarme Shuuko, I-Zu-Ku-Kun –Decía la mujer en un tono bastante seductor.
- Ha-Hai, Shuu-Shuuko-san –Respondió el peliverde mirando como la mujer se acercaba peligrosamente.
- Shouko ya llegó tu amigo –Mencionó una voz masculina, esto hizo que Izuku y Shuuko miraran Shosuke, quien se retiraba tranquilamente a su habitación, con esa mención podemos ver como un rostro bastante familiar se asomaba en por la esquina de una pared y entró en pánico.
- Tranquila Shouko-chan, no voy a robártelo, solo le estaba dando la bienvenida –Decía la mujer sonriendo mientras alejándose del chico y para dejarlos a solas.
- Este… linda pijama –Dijo el chico desviando la mirada, mientras que la chica se sonrojaba y desviaba la mirada por igual, mientras mostraba un cuaderno que llevaba en manos.
[ Gracias ] –Ahora Shouko estaba usando un pijama de azul de gatitos sonrientes, mientras que encima llevaba un suéter de lana, mientras su cabellera estaba atada en dos coletas.
- Lamento la demora, ya sabes, este… trabajo –Comentaba Izuku rascándose detrás de la nuca, mientras la chica asentía- Por cierto, traje un par de cosas para la noche –Mencionó el peliverde mientras se miraba todo un surtido de frituras, bebidas y chocolates, esto provocó que Komi se emocionara y un brillo apareciera en sus ojos- Sabes, posiblemente deba retirarme pronto, quiero decir tengo algunas cosas que hacer –Decía el peliverde un poco nervioso y llamando la atención de su amiga.
- ¿Y eso porque perro lascivo? Prometiste quedarte –Dijo una voz bastante familiar a espaldas de Shoku, cuando el peliverde se asomó por detrás de la pelimorada pudo ver a Hayase Nagatoro, esta usaba una pijama de color amarillo con un curioso estampado de rostros serios de gatitos negros- ¿Acaso piensas retirarte a hacer cosas repugnantes a solas? –Preguntó con una sonrisa burlona.
- ¿Qué? No claro que no, es solo que, yo no creo que –Mencionaba el peliverde, cuando una silueta se hizo presente.
- Midoriya-kun, nos hiciste la promesa de que te quedarías –Ahora el peliverde visualizaba a una rubia de ojos rosados, esta llevaba una sudadera gris y uno short verde.
- Kitagawa-san –Exclamó el chico al verla presente.
- Tomarte una noche no va a matarte –Dijo una voz más tranquila ahora siendo una pelirroja, que llevaba una blusa de manga larga color azul que hacía juego con unos pantalones del mismo color.
- Hmhmhm, es bastante obvio por que no quieres estar aquí –Comentó una voz nueva haciendo que ahora se viera una cabellera blanca.
- ¿Senpai? –Preguntó el peliverde al ver a la chica, la mencionada llevaba puesto un muy bastante peculiar atuendo.
[ La Senpai es divertida y escuchó cuando hablábamos de la reunión ]
- Ya veo –Respondió el peliverde ante la respuesta de Shouko- ¿Pero? ¿Por qué esta vestida de conejita? –Preguntó Izuku, para que Komi y Marin vieran a Hayase desviando la mirada mientras ¨silbaba¨, la Senpai por su parte reía nerviosa rascándose la nuca.
- Me dijeron que era fiesta de disfraces –Respondió avergonzada la chica.
- Debo decir que fue una broma de mal gusto –Comentó una voz que el peliverde reconocería donde fuera, al instante apareció Chizuru quien llevaba una suéter gris, debajo una camiseta rosada y usaba unos pantalones cortos de color negro- Anda, solo quédate un rato las apenas iba a comenzar esto –Mencionó una castaña de brazos cruzados haciéndose presente.
- Es, precisamente esta razón por la que no puedo quedarme –Decía el chico llevándose una mano al rostro.
[ ¿Porque? ] –Escribió Shouko en su cuaderno mientras que el peliverde alzaba la mirada.
- Es una pijamada para chicas –Declaró el peliverde mirándose como cada una de las chicas llevaban ropas para dormir.
Todas se vieron unas a las otras, entonces seis manos diferentes tomaron a Izuku de los brazos y lo hicieron pasar a la sala de estar donde terminó sentado entre las chicas que ahora saqueaban la bolsa con suministros.
- ¡Frituras sabor queso picante! –Exclamó Nagatoro con emoción mirando la bolsa en sus manos.
- Gracias –Mencionó Miku tomando un six de bebidas sabor Matcha, la pelirroja no perdió tiempo y abrió una que comenzó a beber, mientras que Izuku con la mirada seguía una pequeña gota que se deslizaba por la comisura de sus labios, bajaba por la barbilla, cuello, clavícula, pe… un codazo se hizo presente por parte de Mizuhara.
- Por cierto Midoriya-kun ¿En qué trabajas? No es muy tarde para que un estudiante esté trabajando –Preguntó Marin con curiosidad mientras que tomaba otra de las bolsas de frituras.
- Si ¨Midoriya¨ nunca nos has dicho en que trabajas –Decía Nagatoro siendo una amante del caos, fue cuando rápido Shoku mostraba su cuaderno, pero estaba al revés, cosa que obligó a los presentes a ladear la cabeza, Komi confundida miró lo que escribió y apenada le dio la vuelta.
- Si, si eso yo, yo soy empleado de una empresa y limpio casas a domicilio –Dijo el chico con una sonrisa nerviosa haciendo que a todas les saliera un enorme signo de interrogación, mientras una gota de sudor resbalaba por sus nucas, Chizuru solo podía llevarse una mano al rostro por la patética excusa.
- ¿A caso planeabas limpiar las casas desde la oficina? –Preguntó Chizuru haciendo que Izuku se quedara en blanco, ahora notaba lo tonto que sonaba eso, esto provocó risas entre las chicas.
- ¿QUIÉN QUIERE VER UN TRUCO DE MAGÍA? –Preguntó la sempai que estaba por explotar al no poder hacer magia en tanto tiempo, la única que reaccionó a esto fue Komi con emoción que asentía- Bien, ahora presten atención, la vista puede ser engañosa cuando tienes un poco de, esperen… ¿Dónde está? –Preguntó la joven vestida de conejita algo confundida buscando lo que usaría para el truco, entonces un pequeño cascabel se hizo presente y todas las chicas e Izuku vieron una bolita negra perseguir una esfera roja de estambre- ¡Mi estambre! –Dijo la Senpai mirando al pequeño felino jugar.
Shouko por su parte sonrió y tomó a su pequeño amiguito en brazos, el cual se tranquilizó un poco al estar en los brazos de su dueña.
- ¡QUE LINDO! –Chillaron las chicas al ver al pequeño felino de enormes ojos.
- ¿Desde cuando tienes gato Shouko? –Preguntó Hayase con emoción mientras que le daba caricias al pequeño que comenzó a ronronear mientras cerraba los ojos.
- Esa fue una ocasión bastante curiosa –Dijo Izuku mientras Komi asentía a las palabras del peliverde.
- ¿Tu lo sabías? –Preguntó Nagatoro alzando una ceja, cuando la pelimorada acercó el gatito a quien ella consideraba su mejor amiga para que lo cargara.
[ Después de la salida de chicas ] –Mostró Komi su libreta.
Flashback…
Shouko había atrapado al pequeño felino que saltó del hombro de Izuku a los brazos de Komi, ahora la chica lo escuchaba ronronear ya que parecía demasiado cómodo entre sus brazos.
- ¿De dónde habrá salido? –Preguntó curioso Izuku, pues jamás sintió cuando el felino lo escaló hasta sus hombros- Que raro, no tiene collar –Dijo el peliverde mirando al pequeño- Se ve muy cómodo en tus brazos ¿Por qué no lo conservas? –Preguntó Izuku haciendo que Shouko abriera los ojos, esta al tener las manos ocupadas y no poder sacar su libreta solo pudo correr y esconderse detrás de una pared, por lo que el peliverde la siguió.
- No, no creo que, que me de-dejen conser… servarlo –Mencionó Komi algo nerviosa, mientras que el peliverde escucha un coro en su cabeza ¨QUE VOZ TAN BONITA¨ el peliverde solo sacudió su cabeza.
- ¿Por qué no? –Preguntó el peliverde extrañado, mientras se recargaba en la pared, esperando la respuesta de su amiga.
- A-Alergias –Respondió Shouko la cual ahora miraba al pequeño en sus brazos y como se había dormido.
- ¿Eres alérgica? –Preguntó el peliverde preocupado asomándose a donde estaba Komi la cual se sobre saltó y comenzó a negar rápidamente con la cabeza, Izuku se ocultó tras la pared para que se relajará o no llegarían a ningún lado- Lo siento, yo, me, preocupe –Respondió el peliverde rascándose la nuca.
- No-no te preocupes –Respondió Shouko, mientras ambos quedaron en silencio un rato, al final la pelimorada dejó al pequeño en una caja de cartón, esté le dedico una mirada profunda, Komi se estaba tambaleando, lo quería, lo necesitaba, sacudió su cabeza y corrió, esta tomó a Izuku de la mano y lo jaló, si se quedaba más tiempo ahí, cometería una locura.
Ambos corrieron hasta llegar a casa de Shouko, se miraban muy agitados, al menos Komi que huía de sus deseos, ahora respiraba de forma agitada intentando recuperar todo el aliento posible.
- ¿Estas bien? –Preguntó Izuku, mientras que Shouko ya un poco más recuperada asentía, pero se le miraba algo triste.
[ Gracias por acompañarme a casa ]
- Si, este, no hay de que –Dijo el peliverde mientras una gota de sudor bajaba por su nuca, prácticamente Komi lo había secuestrado- Bueno, debo regresar a casa, nos veremos mañana –Dijo Izuku con una sonrisa mientras Shouko asentía, pero cuando la chica le dio la espalda para acercarse a su hogar, Midoriya quedó sorprendido por lo que miraba- Oye Shouko, espera –Pidió el peliverde, en ese momento la puerta se abrió y ambos pudieron ver a Masayoshi en la entrada.
Shouko al ver a su padre hizo una reverencia, anunciando su llegada, pero el hombre se miraba paralizado.
- ¿Querido ya llegó Shouko? –Preguntó una voz femenina desde el interior de la casa, fue entonces que Shuuko Komi hizo su aparición- Oh, pero si es Izuku-kun, ¿viniste a quedarte a cenar? –Preguntó la ama de casa con una sonrisa, pero después su mirada se posó sobre su hija y ladeó la cabeza- Shouko-chan ¿Y ese gatito? –Preguntó la señora Komi mientras que su hija parpadeaba, cuando esta giró su rostro pudo ver al pequeño felino aferrado a su hombro.
Ahora Izuku se encontraba dentro del hogar de la familia Komi, mientras que Shouko se miraba avergonzada tras lo que el peliverde contó.
- Ya veo –Dijo la mujer bastante sorprendida al ver como el pequeño los había seguido, fue entonces que la mujer vio tanto a su esposo como su hija completamente maravillados con la pequeña criatura por lo que sonrió- Oye Shouko ¿Lo quieres conservar? –Preguntó Shuuko a su hija haciendo que se sorprendiera mientras unas orejas felinas le aparecían a la jovencita, por su padre su padre miraba con mucha atención a la mujer.
- ¿No será problema? –Preguntó Izuku curioso.
- Para nada, aquí no nadie tiene alergia a los gatos, Shouko es una niña muy responsable y estudiosa, además te diré un secreto, a mi querido Masayoshi le encantan los gatos también –Decía divertida la mujer- ¿Que dices cielo? ¿Le permitimos a Shouko conservarlo? –Preguntó Shuuko mientras el hombre asentía con la misma emoción que su hija- Pues ya está decido, Shouko, puedes conservarlo –Dijo la mujer para verse como la chica corría y la abrazaba- No es nada cielo, te lo mereces –Comentó Shuuko muy feliz por su hija.
Fin de flashback…
[ Así se unió Kuro a la familia ]
- Que suerte tienes –Felicitó Miku a la pelimorada, cuando el peliverde escuchó una alarma, esta era de su teléfono.
- Bueno, creo que es hora de que me vaya, disfruten su noche –Decía el peliverde poniéndose de pie, mientras que Shouko lo imitaba para acompañarlo a la salida, sin embargo su camino se vio bloqueado por el padre de Shouko que le miraba de forma analítica- Este, buenas noches señor, con su permiso –Dijo Izuku pasando por un lado cuando la mano del hombre fue puesta sobre el hombro del chico.
- Oh, oh, creo que será la plática –Dijo Hayase, mientras que Komi se miraba confundida.
- ¿Señor? –Preguntó Izuku mirando al padre de su amiga, el hombre hizo un movimiento de cabeza para que le siguiera, mientras Izuku tragaba en seco.
- Niñas no se vayan a trasnochar, recuerden que mañana deben ir a la escuela –Dijo Shuuko mientras que las chicas ahora se miraban preocupadas por lo que el padre de Komi quisiera decirle al peliverde.
Ahora Izuku estaba fuera de la casa y el hombre hizo una reverencia, en completo silencio, cosa que confundió a Izuku mucho.
- Mi hija es más feliz, desde que te conoce, como padre me hace muy feliz ver el cambio que ha tenido, ya no está sola, ahora tiene amigas, una mascota y a ti a su lado, gracias –Mencionó Masayoshi con las mejillas sonrojadas, era la primera vez que hablaba tanto con un extraño, el Midoriya se vio completamente sorprendido, era la primera vez que escuchaba la voz del señor Komi.
- No, no tiene nada que agradecer señor –Respondió el peliverde muy avergonzado.
El hombre dejó de inclinarse y le puso una mano en el hombro al muchacho, para después sonreírle ¿Qué significaba eso?
- Por favor, cuida de ella –Pidió el hombre mientras que Izuku solo asintió a sus palabras.
Sin más Izuku se despidió de forma respetuosa dejando atrás la residencia Komi, mientras que Shuuko se acercaba a su esposo con una amplia sonrisa, mientras que las seis chicas los miraban por la esquina de la pared, aunque no alcanzaron a escuchar nada.
- Te dije que era buen chico, te lo dije, ya te cae bien, seguro ya quieres ser su amigo ¿verdad? ¿Cuándo harán camisetas de mejores amigos? O mejor aún, un viaje de pesca, Shosuke, tu e Izuku, será muy divertido ¿Qué dices? –Preguntaba la mujer, mientras el hombre solo le sonrió y caminó dejando atrás a su esposa- Ese chico sí que cambia vidas –Comentó la mujer al aire mientras seguía a su esposo.
La noche pasó de forma tranquila, sin penas ni glorias, solo un par de bufonadas que el ¨ninja verde¨ hizo durante la noche, Izuku estuvo tan ocupado toda la noche intentando atraparlo, que se le olvidó que al día siguiente comenzarían un nuevo año escolar.
Residencia Komi
- Gracias por permitirnos pasar la noche aquí –Mencionó Miku haciendo una pequeña reverencia.
- Descuiden chicas, ustedes siempre serán bienvenidas al ser las amigas de mi Shouko-chan, pueden venir y pasar la noche aquí cuando gusten –Declaró la mujer con una sonrisa, cosa que alegró a las chicas.
- Bueno chicas, ustedes deben partir a clases y yo debo regresar a casa, tengo que alistarme para salir a trabajar, nos veremos pronto y Marin-chan, cuando puedas envíame las fotos de las vacaciones –Dijo Chizuru con una sornisa.
- Claro que si –Respondió Marin alzando el pulgar con una sonrisa.
- Bueno, hora de irnos –Dijo la pelinegra señalando el camino, mientras Shouko asentía y hacía ruiditos en afirmación.
- Que les vaya bien niñas –Animaba la mujer para que todas se giraran y se despidieran, una vez en la calle, las estudiantes partieron a clases mientras que Chizuru regresaría a casa, en espera de ver quien solicitaba sus servicios de novia.
Residencia Mizuriya…
Al llegar a casa Chizuru dejó su bolso en un sofá, estaba por darse una ducha cuando escuchó sonidos de una transmisión de radio, al encontrar el origen solo pudo suspirar de pesar, pues en el comedor encontró a Izuku sentado en una silla y usando sus brazos como almohada, quien sabe cuánto abría dormido, pues tenía una laptop encendida y con poca batería y un aviso con un cronometro que decía el tiempo que le quedaba encendida.
- Oye, despierta, Izuku, te quedaste dormido –Comentó la castaña removiendo al peliverde.
- ¿Qué? –Preguntó Izuku completamente desorientado- ¿No estabas en la pijamada de las chicas? –Preguntó el peliverde tallándose los ojos.
- ¿Qué horas crees que son?– Cuestionó Chizuru acercándose al su refrigerador para ver que podría desayunar.
- ¡RAYOS! –Gritó Izuku levantándose de golpe, para después sentir una molestia en el cuello –¡MALDICIÓN! MI CUELLO- Se quejó el peliverde tomándose el área dolorida llamando la atención de Mizuhara la cual pensó un poco y encontró una solución.
- Bueno, es el primer día, supongo que no te afectara mucho si llegas algo tarde, ven me haré cargo de esa molestia –Pidió Chizuru mientras lo tomaba de la mano, esto lo hizo despertar de golpe.
- Chi-Chi-Chizuru –Llamó el peliverde completamente colorado, el cual terminó frente a la cama de la chica.
- Quítate la camisa y ponte boca abajo –Pidió la castaña mientras que se amarraba el cabello para que no fuera una molestia durante la sesión.
- ¿Qué? –Preguntó Izuku en shock mientras su rostro se iluminaba como si fueran luces navideñas.
- ¡HAZLO YA! –Gritó molesta la chica, mientras que el peliverde se retiraba la camiseta y se acostaba boca abajo, acto seguido, este sintió un peso extra, al voltear por encima de su hombro se lastimó un poco, pero pudo ver a la castaña sentarse sobre su espalda- No te acostumbres a esto, ahora intenta relajarte, te daré un masaje para aliviarte esa molestia del cuello –Mencionó la chica mientras que tomaba una botella que tenía sobre su cama.
- No creo que sea necesario, enserio, además voy a llegar muy tarde –Dijo el chico algo nervioso.
- Es el primer día, solo van a presentarse durante las clases, no te preocupes, ahora respira lentamente y deja que yo me encargue de todo –Pidió Mizuhara mientras que dejaba caer una especie de loción sobre la espalda de Izuku, entonces comenzó a esparcirla por la espalda, cuello y hombros- ¨Tiene muchas cicatrices¨ -Pensó la chica mientras que el peliverde comenzaba a sentir cierto alivio, como si todo su estrés comenzara a desaparecer.
- Tenía años, que no me sentía así –Susurró el chico sintiéndose más relajado ahora- ¿Dónde aprendiste a hacer esto? –Preguntó el peliverde mientras que la chica sonreía.
- ¿Sabes que ser novia de alquiler no significa solo salir en citas verdad? –Preguntó la chica concentrándose en remover todo ese estrés- Algunas toman el camino fácil y solo actúan lindo, me tomé un curso de masajista hace meses, así puedo cobrar un poco extra a los chicos que me alquilan, si es que ellos pidieran un masaje, suelo cobrar caro por esto –Decía la castaña mientras que Izuku sentía como las manos de la castaña hacían un trabajo excelente en su espalda.
- ¿Dijiste algo? –Preguntó Izuku, el cual se relajó a tal punto en que no escuchó sus palabras.
- Nada, descuida, solo cierra los ojos y relájate, solo te avisó que esto no lo haré siempre, así que no abuses –Declaró la chica un poco orgullosa.
30 minutos después el peliverde se sentía mucho mejor y ahora estaba portando el uniforme de la escuela, mientras Mizuhara lo observaba desde el comedor, bebiendo una taza de café.
- Bueno, ya voy tarde, pero tenías razón, no tengo molestias –Dijo el muchacho mientras movía el cuello de lado a lado- no eres Recovery Girl, pero mi cuerpo se siente mucho mejor que antes –Comentó Izuku- Gracias Chizuru, te prometo que te compensare esto de alguna manera –Mencionó el peliverde agradecido.
- Podría pensar en algo, por el momento deberías partir, no quiero que los vecinos pienses que mi ¨novio¨ está faltando a clases, por mero capricho –Declaró la chica dándole un sorbo a su bebida.
- Cierto, es verdad, nos veremos más tarde –Declaró el peliverde mientras salía a toda velocidad, con destino a la preparatoria.
Ahora mismo Izuku corría lo más que sus piernas le permitían, ya estaba atrasado casi una hora, pero al llegar a los terrenos de la escuela, este terminó chocando contra alguien al no poder frenarse a tiempo.
- Maldición –Se quejó el peliverde, sobándose la cabeza.
- ¡Oye! ¿Porque rayos no te fijas por dónde vas? –Se quejó la voz de un chico haciendo que el peliverde pudiera ver a un joven rubio de cabellera corta y un poco mal encarado que lentamente se ponía de pie y metía las manos en sus bolsillos.
El muchacho llevaba una camiseta de color rojo y manga corta, mientras usaba el pantalón de la preparatoria Itan.
- Fijarme ¿Pudiste haberme esquivado? –Se quejó Izuku poniéndose de pie, ya estaba tarde no tenía tiempo para disculparse de forma tímida, como normalmente haría.
- ¡Y cómo voy a esquivarte si vienes corriendo como todo un subnormal! –Se quejó el rubio. Fue en ese momento que ambos sintieron como sus mejillas se hundían mientras algo as presionaba.
- ¿Están peleando? –Preguntó una jovencita rubia de ojos azules y mejillas sonrosadas, la chica llevaba un suéter rosado y portaba la falda de la preparatoria mientras unas largas calcetas blancas cubrían sus piernas.
- No me toques –Se quejó el rubio apartando la mano de la chica.
- ¿Porque? –Preguntó la jovencita que desbordaba un aire de inocencia por todos lados.
- La gente normal no va tocando los demás sin su permiso –Se quejó el rubio.
- ¿Porque? –Volvió a preguntar la rubiecita, mientras que Izuku tenía un tic en uno de sus ojos, sin embargo al querer librarse de la situación y darse la vuelta se encontró con una mujer castaña de brazos cruzados y mirada seria.
- ¿Llegando tarde el primer día? –Preguntó la mujer, notándose como los tres ahora le prestaban su atención.
- Si –Respondió de forma optimista la chica.
- Vamos, los llevaré a su clase –Sentenció la mujer guiando a los chicos.
- Hai –Respondieron algo apagados los chicos, al contrario de la chica que se miraba demasiado feliz.
Esta historia continuara…
