Bueno aquí les traigo una nueva actualización de mundo sin quirk, como siempre, mas y más personajes comienzan a sumarse a la historia, puede que se vean mucho pero todo tiene un por que…

Renuncia de Derechos:

My Hero Academia y cada uno de los animes y personajes implicados dentro de esta historia tienen a sus respectivos creadores. Esta historia es creada sin fines de lucro, su único propósito es el de entretener.

Sin más por agregar, comencemos con el cap…


Cap 2.- Chico Problema

Al final, Izuku llegó demasiado tarde a clases, el peliverde se disculpó con la sensei, pero siendo Kirisu la primera en impartir las lecciones del dia no le permitió acceder al aula, por lo que ahora debía quedarse de pie y esperar fuera del salón, lo malo para nuestro amigo era que la situación era más incómoda de lo normal ya que no era el único castigado, a su lado estaba aquel rubio con el que tuvo conflictos esa misma mañana.

- Excelente, estoy intentando tener un nuevo inicio y termino castigado el primer día, muchas gracias –Reprochó el rubio algo fastidiado y recargado en él muro.

- Lo siento, fue mi culpa, si no hubiera tomado esas horas extra no hubiera llegado tarde –Se quejó el peliverde llevándose una mano detrás de su nuca, notándose algo avergonzado.

- Ya déjalo, yo hubiera llegado tarde de todas formas –Respondió el rubio de forma tranquila cerrando los ojos mostrando algo de fastidio- Soy nuevo en la ciudad y no sabía cuál línea tomar para llegar a la preparatoria Itan –Explicó el chico, para quedarse callado unos segundos y después verlo hacer una mueca de molestia, esto no pasó desapercibido por Izuku, el cual pudo ver como el chico se masajeaba la pierna izquierda, por lo que Izuku se alejó del rubio e interrumpió la clase de Kirisu.

- Kirusu-sensei –Llamó el peliverde mientras que la mujer y toda la clase le miraba fijamente- Lamento interrumpir nuevamente pero ¿Podría tomar una silla? El otro chico parece que siente dolor al estar parado –Comentó el peliverde esperando que la mujer de cabellos rosa accediera.

- No, pero si se siente mal llévalo a la enfermería con Takemi Sensei, solo espero ver un comprobante de que estuvieron ahí, si todo esto fue una excusa para escapar de su castigo, estarán en serios problemas –Declaró la mujer haciendo que todos tuvieran un escalofrío por sus palabras.

- Hai –Respondió el peliverde mientras una gota de sudor bajaba por su nuca, mientras que el rubio se miraba bastante sorprendido ¿Porque a este chico le preocupaba lo que le pasara? Ni siquiera se conocían- Vamos te llevaré a la enfermería –Mencionó el peliverde de forma amable.

- No es necesario –Dijo el rubio mirándose algo orgulloso.

- Déjame compensar el que te haya arrollado –Insistió Izuku, al final el chico tuvo que aceptar, pues el peliverde parecía que no iba a rendirse.

- Bien, vayamos, espero que al menos haya una enfermera linda, no como en mi escuela anterior –Se quejó el chico frotándose la nuca con algo de incomodidad.

Enfermería

Las palabras del rubio fueron escuchadas y ahora una mujer muy atractiva se encontraba revisándole la pierna que parecía molestarle bastante, mientras él estaba sentado sobre una de las camillas.

La enfermera era una mujer de cabellera corta en color azul, piel clara como las nubes y unos ojos de color avellana, su maquillaje dejaba notar que llevaba un estilo gótico. Usaba una gargantilla negra en el cuello y llevaba un vestido verde y un cinturón de piel, reafirmando sus curvas. Como calzado unas botas negras con castillo y como accesorio adicional, usaba su bata médica.

- Sakamoto Ryuji, eh –Mencionó la mujer mientras el rubio sonreía al ver cómo mientras la doctora se inclinaba un poco, este podía ver un poco de su escote, sin embargo su felicidad no duró mucho ya que comenzó a sentir mucho dolor al tacto.

- Carajo –Se quejó al sentir las manos de la mujer tocando el área que más le dolía.

- No me gusta nada esto –Se quejó la mujer mientras hacía presión en la pierna del muchacho, pues cada vez que ejercía presión o la movía, el rubio hacia expresiones de aguantar el dolor- ¿Eras deportista cierto? –Preguntó la mujer sorprendiendo al rubio.

- ¿Cómo lo sabe? –Preguntó el rubio sorprendido, ya que en su registro escolar jamás colocó esa información.

- Tu pierna tiene mucho desgaste muscular y puedo asegurarte sin la necesidad de sacar radiografías, que encontraré fracturas en la tibia –Dijo la mujer haciendo que ambos chicos se vieran confundidos- El hueso largo que esta entre la rodilla y el pie –Aclaró la doctora- ¿Hace cuánto que te lesionaste? –Preguntó la mujer con curiosidad, mientras el rubio desviaba la mirada.

- Un año –Respondió bastante serio, esto sorprendió mucho al peliverde, ¿Cómo era posible que el chico no fuera capaz de atenderse?

- ¿Y porque no te atendiste? –Preguntó la mujer cruzándose de brazos, mientras que el rubio se colocaba su calcetín y su zapato, ya no quería escuchar o decir algo más sobre su lesión.

- Es algo que ya no importa, de todas formas no tengo dinero para atenderme una lesión como esta, mi única oportunidad estaba en la beca deportiva y con esta lesión no puedo hacer nada –Respondió el joven como si estuviera evitando algo.

- Sakamoto-san –Llamó la mujer dirigiéndose a un estante de donde tomó un frasco, al revisarlo tenía más de la mitad de las pastillas, lo cerró y se lo puso directamente en las manos- Está muy mal que un chico lleve medicamentos durante horas escolares, pero dado que tu caso es grave te daré algo para que lo dejen pasar por hoy, si quieres puedes tomar una en este momento, pero son algo fuertes y te dará sueño, te sugiero tomar una antes de ir a dormir, esto no va a reparar el daño, pero volverá soportable el dolor –Decía la mujer sorprendiendo al rubio.

- No puedo aceptarlas –Respondió el chico regresándoselas a la mujer- El dolor de esta pierna es lo que me hace recordar que debo superar mis obstáculos –Dijo el chico- Gracias por todo Doc –Dijo el chico tomando únicamente la nota de que estuvo con la mujer y terminó saliendo de la enfermería.

- Toma –Dijo la doctora lanzándoselas a Izuku quien atrapó el frasco en el aire- Su actitud me hace ver que no es una lesión deportiva, alguien lo dejó en ese estado, espero que no se le ocurra hacer algo estúpido, como vengarse, además, el dolor se volverá insoportable en invierno, las va a necesitar, te haré la misma nota para evitar que te las vayan a quitar- Dijo la mujer entregando la nota a Izuku el cual no perdió tiempo y fue a buscar al rubio.

El peliverde se vio preocupado e intento alcanzar a Sakamoto, el chico caminaba de forma tranquila y algo lenta mientras que miraba su teléfono celular, estaba muy atento a lo que fuera que estuviera viendo en la pantalla.

- Sakamoto-san –Llamó Izuku haciendo al rubio soltar un suspiró, al parecer no iba a poder quitarse de encima al chico, odiaba que lo vieran con lastima al saber que estaba lastimado.

- ¿Ahora qué? –Preguntó el rubio con algo de mal estar, encontrándose con el Midoriya, quien extendía el frasco de medicina.

- La Doctora me pidió que te diera esto, es tu decisión si las vas a tomar o no, pero puedo asegurarte que serán necesarias durante el invierno, durante las temporadas de frio es cuando duelen más las heridas –Explicó el peliverde mirando al rubio.

- Mira aprecio que quieras ayudarme, pero no lo necesito, eh estado así por un año, puedo seguir adelante sin problemas o la ayuda de alguien –Declaró el rubio queriéndose quitar de encima a Izuku.

- Sabes, al igual que tu –Dijo Izuku levantándose las mangas del saco y dejando ver varias cicatrices en sus brazos- Tuve mis problemas, me rompía los huesos muy seguido en situaciones algo ridículas –Explicó el peliverde captando la atención del rubio- Puede que tu boca diga no, pero toda tu aura dice, necesito ayuda y no sé cómo pedirla –Comentó el peliverde mirando al rubio mientras le extendía la medicina.

- Bien, pero deja de molestarme –Pidió el rubio tomando el frasco para guardarlo entre sus pertenencias.

- Izuku, mi nombre es Izuku Midoriya –Se presentó él peliverde.

- Ryuji Sakamoto –Respondió el muchacho algo extrañado por la personalidad de este chico, pero lo que más le llamaba la atención eran esas cicatrices que tenía en las manos- Y ¿Cómo ocurrió? –Preguntó el rubio mirando las manos del peliverde.

- Siempre me han dicho que soy un imán de problemas, la primera vez fue en una prueba de resistencia –Respondió el peliverde con una sonrisa nerviosa- En fin, será mejor que regresemos al pasillo, la clase de Kirisu-sensei está por terminar, si no nos encuentra ahí nos buscará por toda la escuela y no queremos eso –Comentó el peliverde haciendo asentir al rubio.

Ambos regresaron al pasillo correspondiente a su salón de clases, la lección había terminado y la hora del descanso había llegado, ahora muchos de los alumnos se reunían para almorzar con sus amigos y Kirisu-sensei les estaba esperando fuera del salón, ambos presentaron la nota que demostraba su presencia en la enfermería y también las pastillas mencionadas en dicha nota.

- Intenta no causar problemas Sakamoto-san, con Midoriya tengo más que suficiente –Explicó la mujer mientras que ambos chicos hacían una reverencia y la veían alejarse mientras bajaba las escaleras.

- Vaya que eres famoso por aquí –Ryuji mirando a Izuku reír algo nervioso mientras se rascaba la nuca, fue entonces que el peliverde sintió un toque en el hombro y al darse la vuelta se encontró con Shouko.

- Oh, Shouko hola –Saludó el chico mientras la pelinegra hacia una pequeña reverencia y mostraba algo escrito en una libreta- Lo siento, se me pasó la noche volando mientras le daba cacería al ninja verde –Decía el peliverde mientras la chica volvía a escribir algo- Si, ya sé que debo tomarme un descanso, pero tú sabes que –Mencionaba Izuku olvidándose de la presencia del rubio.

- ¿Oye porque estas cazando al ninja verde? –Cuestionó el rubio de forma seria.

- Yo… yo no dije eso –Respondió el peliverde algo nervioso por el cambio de actitud.

- Soy un fan del ninja y debo decir que hace mucho más que varios adultos mierda que eh conocido durante toda mi vida –Dijo el chico de cabellos rubios mirando al peliverde con molestia.

- No, yo, este, creo que entendiste mal –Comentó Izuku nervioso queriendo calmar al rubio.

- Como sea, al ninja verde le debo la vida, después de todo, el salvó a mi madre hace un par de meses, si él no hubiera intervenido –Mencionó el rubio guardando silencio, para después sacudir la cabeza e intentar olvidar esas cosas.

[ Izuku estaba hablando del falso, él también es un fan del ninja verde ] – Shouko mostraba su libreta mientras se escondía con algo pena.

- Espera ¿Eres fan del ninja verde? –Preguntó el rubio mirando al pecoso.

- Algo así –Respondió el peliverde con una sonrisa nerviosa mientras agradecía mentalmente la intervención de Komi, quien ahora miraba a Ryuji sin despegarle la mirada.

- Oye tu chica es muy linda, pero ¿Porque esa me mira así? –Preguntó curioso el rubio, al decir estas palabras Izuku y Shouko se pusieron colorados, la pelimorada se algo nerviosa queriendo explicar que solo eran amigos, pero entonces detrás de Ryuji había un extraño grupo de raritos que emanaba un aura asesina, los cuales eran comandados por Yamai Ren, la acosadora número uno de la diosa Komi.

Izuku al ver a todos esos locos sentía el miedo recorrerle la espina, pero cuando Shouko les dirigió una mirada, estos se pusieron tan felices que parecía prácticamente como si hubiera 2 millones de yenes.

- Buenos días diosa Komi ¿Le gustaría ser mi compañera de clases y sentarnos juntas el día de hoy? –Preguntó la chica haciendo movimientos raros de chica enamorada.

- ¿Y estos de donde salieron? –preguntó el rubio curioso, para después ver a Izuku y Shouko, donde la pelimorada se había puesto algo seria.

- No –Respondió con simpleza Shouko, mientras tomaba a Izuku y a Ryuji de las manos y los sacaba del rango de ataque de Yamai.

- Pero, mi diosa –Intentó convencer la chica cuando tres enormes pares de pechos bloquearon el camino de la castaña y el sequito de admiradores de la diosa Komi.

- ¿Que sucede Yamai-chan? ¿Estás tan desesperada que tienes que arrastrarte por la atención de la pequeña gatita? –Cuestionó Gamo de brazos cruzados haciendo acto de presencia, mientras sonreía de forma burlona, dicho comentario no le gustó nada a la castaña.

- Es una arrastrada desesperada –Dijo Yoshi mientras que una vena se le hinchaba en la frente a Yamai.

- Debe ser tan in popular entre los chicos que simplemente decide ir por una víctima fácil, eso sí que es muy triste, incluso para alguien como ella –Mencionó una chica de cabellos rubios y piel morena que se llevaba una mano a su boca.

- Ustedes –Se quejó la chica con una vena punzante en la sien, mientras apretaba la mandíbula y tenía los ojos muy abiertos.

Gamo miró por encima de su hombro y alzó su pulgar dejándoles vía libre a Shouko e Izuku, tratar con Yamai Ren últimamente se estaba volviendo más molesto que una espinilla en el trasero.

- ¿Qué está sucediendo aquí? –Preguntó de forma sería Kirisu, la cual había regresado al enterarse que había conflictos entre alumnos, mientras en una esquina podemos ver el reflejo de unos anteojos y unos labios rosados sonreír.

- Nada de lo que deba preocuparse Kirisu-sensei, solo estamos hablando con nuestra amiga Yamai Ren –Comentó Gamo con una sonrisa mientras que la castaña se daba cuenta que la diosa Komi ya no estaba presente.

Ahora podemos ver como Izuku, Shouko y Ryuji que estaba muy confundido, se encontraban en la cafetería donde el peliverde les invitó un par de bebidas a ambos.

- Déjame ver si entendí ¿Dices que un culto de locos sigue a tu novia por todas partes y la tratan como una diosa? –Preguntó curioso el rubio, mientras Izuku y Shouko asentían mientras desviaban la mirada.

- Solo somos amigos –Mencionó el peliverde, Komi por su parte no dejaba de asentir.

- La verdad, eres muy linda, pero ¿Enserio están mal de la cabeza o algo parecido? –Preguntó Sakamoto mientras que Izuku hacia una expresión de más o menos, mientras Komi mostraba un 50 – 50 en su libreta- Vaya escuela a la que viene a caer –Se quejó el muchacho llevándose una mano al rostro, cuando escuchó una notificación y rápido sacó su teléfono, al ver la noticia frunció el ceño- ¡Ese cabrón! ¡Lo voy a matar! –Sentenció Ryuji golpeando con impotencia la mesa.

Komi se puso tiesa y se asustó, mientras que el peliverde se veía preocupado, al parecer el chico era bastante explosivo, le recordaba de cierta manera a alguien, pero un poco más amable.

- Sakamoto-san ¿Estas bien? –Preguntó el peliverde confundido.

- Tengo que irme –Mencionó el rubio de forma seria mientras se ponía de pie y tomaba sus cosas.

- Oye, no puedes irte solo así, además la puerta siempre está bien cuidada –Decía el peliverde preocupado por el repentino ataque de ira.

- Me las arreglaré, esto no puedo dejarlo pasar –Dijo el rubio de forma severa volteando a ver a Izuku.

- Sakamoto-san ¿Esto tiene que ver con lo que le sucedió a tu pierna? –Preguntó el peliverde logrando frenar al rubio, el chico solo suspiro de pesar- Oye, sé que me acabas de conocer, pero si puedo ayudarte haré mi mejor intento –Dijo el Midoriya, mientras el rubio le miraba con algo de duda, pero después negó mentalmente.

- Lo siento, pero no, no pienso involucrar a otras personas en mis problemas –Respondió el chico saliendo de ahí, mientras que el peliverde sentía que debía hacer algo, fue cuando escuchó a Komi comenzar a escribir, esta vez se tardó un poco pero después le enseñó a Izuku lo que quería decir.

[ Debes ir tras el ]

[ Se meterá en problemas ]

[ Necesita amigos en los cuales confiar ]

- Tienes razón Shouko, pero, no pasan ni de las nueve de la mañana, no puedo simplemente desaparecerme –Dijo el peliverde preocupado, cuando Shouko volvió a escribir.

[ Yo te cubro ]

Izuku se vio sorprendido por esto, sin embargo Shouko se veía decidida, el peliverde asintió a las palabras de su amiga, pero cuando estuvo por salir detrás de Sakamoto se encontró con ella, uno de sus constantes problemas en Itan.

- Alguien me ha tenido muy abandonada últimamente –Mencionó Sumeriko mientras los cristales de sus anteojos reflejaban la luz impidiendo que se vieran ese par de ojos azules.

- Este, yo, bueno, eh tenido algunas complicaciones –Dijo Izuku un poco nervioso, mientras la de cabellos azules miraba a la chica detrás del peliverde, lo cual asusto un poco a Komi al punto de ponerle un poco nerviosa y temblar ante el contacto visual.

- ¿A si? ¿Como cuáles? –Preguntó la de cabellos azules con curiosidad, regresando toda su atención al peliverde.

- Bueno, yo, este –Izuku intentaba encontrar una buena respuesta, mientras la de lentes sonreía con las manos detrás de su espalda.

- No pasa nada, solo venía a traerte un libro, me gustaría que lo leyeras –Dijo la chica mostrando el libro que ocultaba detrás de ella y lo colocaba sobre las manos de Izuku.

- ¿El flautista de Hamelin? –Preguntó el peliverde algo confundido por la repentina aparición de la chica- Este, Sanshokuin-san –Dijo el peliverde, cuando la chica lo silenció colocándole un dedo sobre sus labios para que guardara silencio, después se dio la vuelta y se retiró con un tranquilo andar- Jamás entenderé lo que pasa por su cabeza –Comentó el peliverde, para después ver a Shouko asentir y recibir el libro que la chica de anteojos le había dejado.

Ahora mismo podemos ver como Izuku se acercaba a la entrada de la escuela, mientras que el rubio ya estaba fuera de la preparatoria caminando en dirección a la línea que le llevaría a su anterior escuela.

- Ese bastardo de mierda, una vez que consiga las pruebas de su abuso de poder, lo refundiré en la cárcel –Sentenciaba el chico, apretando su puño con bastante molestia- Juro que esto no se va a quedar así –Declaró el Sakamoto cuando escuchó algo acercándose, al darse la vuelta se quedó paralizado.

- ¡Sakamoto-san! –Llamaba el peliverde haciendo que el rubio se viera fastidiado nuevamente.

- ¿Este tipo no se cansa de seguirme? –Preguntó el rubio con algo de molestia, hasta que el peliverde llegó ante el- Oye, comienzas a ser fastidioso enserio –Declaró el rubio, en ese momento como si se tratara de un mal chiste alguien tiró una cascara de banana, el sentido de alerta del peliverde le avisó demasiado tarde y terminó resbalándose.

- Lo siento –Se disculpó el peliverde, con los ojos en espiral mientras estaba encima del rubio.

- Viejo, si quieres matarme hay formas más sencillas –Se quejó el Ryuji algo adolorido, al final ambos se levantaron y el peliverde le regresó su teléfono, no sin antes ver de reojo la foto de una chica de cabellera negra con el rostro bastante lastimado- ¿Qué es lo que quieres de mí? –Preguntó el rubio de forma seria.

- Te lo dije, quiero ayudarte y más ahora que –Mencionó el peliverde pues aquella foto era demasiado grafica- ¿Es amiga tuya? –Preguntó Midoriya curioso.

- No, es solo una alumna de mi anterior instituto –Respondió Sakamoto mirando a Izuku.

- Sakamoto-san, confía en mí –Comentó el peliverde, mientras que Ryuji se llevó las manos a la cabeza y comenzó a rascarse con frustración.

- Maldita sea, bien, pero no puedo seguir perdiendo el tiempo, mi contacto no puede arriesgarse tanto en esta situación –Se quejó el rubio- Jamás había tratado con alguien tan terco, es la primera vez que alguien no para de meterse en mi camino ¿Eres un idiota impulsivo lo sabias? –Insultó el rubio haciendo que el peliverde sintiera que de alguna manera esas palabras le sonaban bastante familiares.

- Solían decírmelo muy seguido –Dijo Izuku mientras que ambos entraban a la línea del metro- Entonces, cuéntame lo que pasa por favor, si voy a ayudarte necesito saber que sucede –Mencionó el peliverde bastante serio.

- Tienes delirio de súper héroe, sinceramente dudo mucho que puedas ayudarme, pero ya que no podré deshacerme de ti, bien, la doc tenía razón, fui un deportista y si, alguien me hizo esta herida en mi pierna –Dijo el rubio apretando los puños.

- ¿Hablas de la misma persona que lastimó a esa chica? –Preguntó el peliverde curioso.

- Si, al tratarse de un ex campeón olímpico cree que puede hacer lo que le plazca, actualmente está ejerciendo como profesor de deportes en mi anterior escuela, además suele tratar a los estudiantes como simples objetos, sus entrenamientos son tan excesivos que no le importa le importa nadie más que el mismo, cuando ganábamos nos reprochaba por no explotar nuestro potencial, cuando perdíamos se enojaba tanto que terminaba castigándonos y nos golpeaba, ese hijo de perra fue el responsable de que yo abandonara el club de atletismo –Mencionó Ryuji bastante molesto.

- ¿Qué? Pero ¿Y los profesores? ¿Qué hay del director? O los mismos padres de los estudiantes –Cuestionaba Izuku, mientras el chico tenía la mirada enfocada en el suelo.

- Todos le temen, no le importa si eres chico o una chica, te castigará por igual, además suele acosar a las estudiantes, puedo recordar que más de una vez llamó las chicas del club de voleibol a su oficina, algunas salían heridas y otras simplemente lloraban o salían muy desanimadas –Dijo el rubio bastante molesto.

- ¨Esto es completamente inaceptable, Izuku tienes que hacer algo pero ya¨ -Dijo la voz de Nana en la cabeza del peliverde.

- ¨No me puedo creer que este tipo de cosas pasen en un mundo de apariencia tan tranquila¨ -Comentó All Might decepcionado de las personas que hacían este tipo de cosas.

- ¨No puedes dejar que alguien como ese sujeto siga haciendo de las suyas, el ninja verde debe actuar, es hora de patear traseros¨ -Declaró Daigoro que se escuchaba muy enojado, este golpeó una de las paredes del interior y le provocó un ligero dolor a Izuku.

- ¨Midoriya, por ahora síguele el juego a este muchacho, recopila toda la información que puedas y después será hora de actuar¨ -Mencionó el primer portador.

- Mierda, no hablen todos a la vez –Se quejó el peliverde llevándose una mano a la cabeza.

- ¿Estas bien? ¿Ya te estas arrepintiendo de seguirme? –Preguntó el rubio notando a Izuku un poco raro.

- No, tranquilo, solo una punzada repentina en mi cabeza, me pasa seguido cuando estoy entre tantas personas y hablan al mismo tiempo –Respondió Izuku escuchándose un ¨lo siento¨ dentro de su cabeza.

- Si tú lo dices, pero tendrás que seguir mis órdenes, nos vamos a infiltrar en la academia Shujin, conozco el lugar como la palma de mi mano, el único inconveniente es el uniforme, pero descuida ya se me ocurrirá algo, solo te diré que si te atrapan estas por tu cuenta, no puedo tirar por la borda tantos meses de investigación –Declaró el rubio bastante serio.

- Entendido, puedes estar tranquilo, solucionaremos esto –Respondió Izuku asintiendo a sus palabras, mientras que en dicha escuela podemos ver como un hombre de cabellos castaños oscuros, se encontraba en su oficina, mientras en su sillón está sentada una joven rubia que llevaba su cabello tomado en dos coletas. Ahora mismo la chica se miraba muy frustrada y estaba apretando los puños con impotencia sobre sus rodillas.

- No tenías porqué ser tan brusco, te dije que me lo pensaría –Mencionó la chica con una voz algo quebrada.

- Fue un accidente Takamaki-san, mi mano solo se resbalo mientras instruía a tu amiga Suzui-san, te prometo que no volverá a pasar, solo, tienes que acceder a cenar conmigo esta noche ¿Te espero a las 8 entonces en mi casa? –preguntó el hombre con una sonrisa, mientras se ponía de pie y le acariciaba una de sus coletas, logrando percibir el aroma de sus cabellos, el cual era un éxtasis.

La chica apartó su mano de ella, era tan asqueroso, solo salió corriendo en dirección a la puerta y dejó al hombre atrás, este se molestó y de un golpe terminó abollando un archivero que tenía a su lado.

- No te escaparas de mí, te haré mía Takamaki-san, nadie se le escapa al Rey Kamoshida –Declaró de forma sería el sujeto, mientras miraba con molestia la puerta por la que aquella joven se le había escapado.

Ahora mismo podemos verle sentada en una banca del exterior, mientras algunas alumnas al verle, susurraban cosas desagradables.

- Dicen que se mete con Kamoshida –Decían las chicas entre ellas, mientras la chica se llevaba las manos al rostro, cubriendo sus hermosos ojos azules.

- Lo siento Shiho, lo siento tanto, todo es mi culpa –Lloraba la joven rubia mientras que esas lágrimas de impotencia bajaban por sus brazos.

Esta historia continuará…


Bueno, espero que les haya gustado, mañana actualizare Buscando la Cima, por ahora es todo, buenas noches…