La noche continuaba en la ciudad y podemos ver como una silueta caminaba por las calles de una zona departamental de clase media, miró las escaleras y solo pudo suspirar con pesar, lentamente continuó su trayecto subiendo varios pisos, fue entonces que al encontrarse a medio camino su teléfono comenzó a sonar.
Al verificar el número apretó el aparato con su mano y se negó a contestar mientras bajaba la mirada, estaba bastante irritada, ya estaba a pocos metros de la casa y este... este sujeto seguía presionándola, era tan frustrante no haber encontrado otra solución a este maldito problema.
- Vamos Ann, es por Shiho, es por tu mejor amiga, solo... entra por esa puerta, has que la pase bien y te vas, es, es lo único que Kamoshida quiere –Decía la chica intentando auto convencerse mientras un par de lágrimas bajaban por sus mejillas, pero entonces un par de voces llamaron su atención, ella se quedó completamente inmóvil y esperaba que no le reconocieran.
- Oye mira –Dijo una voz femenina llamando la atención de su acompañante, por el tono parecían ser dos mujeres en sus cuarentas- ¿Qué hará una chica tan joven como ella? No la había visto antes por aquí –Mencionó aquella mujer, mientras la chica se quedaba completamente congelada en su lugar, no tenía la manera de defenderse.
- Sabes, ahora que la veo con detenimiento, esa forma de vestir tan provocativa me hace pensar que debe ser otra de las chicas de Kamoshida-san –Comentó otra voz femenina mientras que la joven tenía un nudo en la garganta, su voz la había abandonado y no podía moverse mientras, su mirada estaba enfocada en el suelo.
- ¿De verdad? –Cuestionó la otra chismosa.
- Solo es otra niña que lanzó su futuro a la basura, pero bueno será mejor irnos –Mencionó aquella mujer, fue entonces que el teléfono de la chica volvió a sonar, no tenía razones para ver el nombre, era bastante obvio, era el de nuevo.
- No quiero... -Dijo la chica apretando los dientes- No –Se quejaba la joven- No quiero ser conocida como ¨La chica de Kamoshida-san¨ -Exclamaba la joven mientras su dispositivo seguía sonando una y otra vez- ¡NO LO HARÉ! –Gritó la chica lanzando su teléfono contra el suelo, el pobre dispositivo se partió en pedazos y después ella comenzó a correr con intenciones de escapar de aquel infierno.
La noche transcurrió en un abrir y cerrar de ojos, al menos para algunos habitantes en la ciudad. Ahora con un nuevo día, podemos ver como el Izuku Midoriya portaba su traje de ninja verde y estaba frente a Mizuhara, cabe decir que la castaña estaba por demás preocupada, lo que haría, si lo hacían mal, podría meterles en muchos problemas.
Departamento Mizuriya 10:00 A.M
- ¿Estás seguro de esto? –Preguntó la castaña, quien estaba usando una bata de dormir para cubrir su cuerpo, mientras que Izuku asentía.
- Esto es algo que debo hacer, puede que me esté tomando esto demasiado personal, pero si la escuela no está dispuesta a hacer algo al respecto, contra quien podría ser un futuro violador en potencia, el ninja verde debe hacer lo que es necesario para ponerle un alto –Aclaró el peliverde, fue entonces que la castaña se acercó al chico y le dio un beso en la mejilla tomándole por sorpresa, incluso sus rostro adquirió un tonó rojizo.
- Esta bien y tranquilo, yo te reportaré enfermo a la escuela, así podrás enfocarte en la misión sin tener preocupaciones sobre que vengan a buscarte, pero por favor prométeme una cosa –Pidió Chizuru con una mirada bastante preocupada, mientras tomaba las manos de Izuku entre las suyas- Quiero que seas 100% ninja verde, el héroe que lleva a los malos ante la justicia, no el demonio vengador que aplastó a los yakuza –Pidió Mizuhara mirando directamente a Izuku- ¿Puedes prometerme eso? –Preguntó la castaña mientras que el peliverde notaba una preocupación que solo había visto en su madre.
- Hai –Respondió Izuku haciendo sonreír a la chica, pero una nueva preocupación legó a ella.
- Por cierto ¿No crees que es algo excesivo lo que comenzarás a hacer? –Preguntó la castaña mirando al peliverde asentir.
- Tranquila, no pasará nada malo, además... si quiero dar un mensaje a los descarriados, esta será por así decirlo, su advertencia –Sentenció el peliverde mirándose muy seguro de sí mismo.
- ¿Qué hay de tus huellas? Podrían quedar marcadas en un descuido –Comentó Mizuhara alzando una ceja.
- Lo tengo cubierto –Respondió el peliverde con tranquilidad.
- Bien entonces te deseo mucha suerte, anda héroe, ve por el malo –Dijo la castaña mirándose como el peliverde asentía, esté liberó el poder del One For All y después saltó por la ventana para no causar un alboroto.
Tras aquel impulso, el ninja verde se encontraba viajando entre los edificios y aprovechando el uso de sus látigos negros, lograba ganar velocidad al usarlos como una especie de resorte que le permitía lanzarse en una en la dirección específica, además de aplicar el quirk de levitación para desplazarse por el cielo durante largo trayectos en línea recta.
- ¨Midoriya shounen ¿Cuál es el plan?¨ -Preguntó All Might en su cabeza.
- Atrapar al malo –Respondió Izuku de forma seria, tras esas palabras todos estuvieron de acuerdo, si esa era su decisión, entones solo ¨observarían¨ el desenlace de sus acciones.
Academia Shujin 10:15 A.M
Ahora mismo podemos ver como nuestro amigo de cabellera rubia se encontraba oculto en un callejón frente a la Academia Shujin, el chico miraba su reloj con algo de preocupación, los alumnos ya debían estar en clases y según lo que ¨Mishi¨ le comunicó en su último mensaje, ese día tenían clase de deporte después del almuerzo.
- ¿Dónde rayos estará? –Preguntaba algo fastidiado mientras miraba como la entrada principal no tenía a nadie vigilando- Uno creería que con tantos poderes que tiene llegaría más tempraaaaaa –Exclamó aterrado el rubio al ser tomado por sorpresa.
- Lamento la demora, estaba afinando los últimos detalles –Mencionó el ninja verde, el cual estaba parado sobre la azotea del edificio en el callejón, mientras usaba su látigo negro para levantar a su amigo de cabellera rubia.
- ¡IDIOTA! ¡CASI ME PROVOCAS UN INFARTO! ¡REGRÉSAME AL SUELO! –Exclamaba el rubio mientras sacudía los pies con desesperación.
- Shhhh –Pidió Izuku que guardara silencio mientras que el peliverde le ayudaba a subir a la azotea.
Una vez que el rubio sintió que pisaba tierra logró tranquilizarse, incluso se tumbó en la azotea soltando un suspiro de pesar.
- Me vas a matar de un susto –Mencionó el rubio más aliviado.
- Lo siento, pero si queremos actuar con cautela debemos hacerlo desde donde no nos vean –Explicó el peliverde, sin embargo hubo un silencio que le llamó la atención- ¿Ryuji sigues en shock? –Preguntó el peliverde notando la enorme sonrisa del rubio.
- Discúlpame, es que... es tan genial ver al ninja verde cara a cara –Mencionaba sonriente el rubio cambiando su mal humor por una gran sonrisa de emoción, esto provoco que Izuku tuviera una gota de sudor bajando por su nuca- ¿De que esta hecho tú traje? Según los foros de discusión dicen que puede protegerte de las armas de fuego –Comentaba el rubio tocando el traje del peliverde.
- ¨¿Esto es lo que sintió All Might cuando nos encontramos la primera vez?¨ -Se preguntó el peliverde algo confundido mientras que Ryuji murmuraba algunas cosas para sí mismo.
- ¨Yo ya estaba acostumbrado, felicidades Midoriya Shounen, tienes a tu primer súper fan, solo asegúrate de que no se aferre a ti cuando intentes entregar al villano¨ -Se burló su maestro haciendo que las mejillas de Izuku se tiñeran de rojo, aunque gracias a la máscara que le cubría el rostro no era visible.
- Ejem... Ryuji, tenemos que actuar ¿Trajiste lo que te pedí? –Preguntó el peliverde mirando al rubio.
- Si, me desperté desde muy temprano, aunque debo decir que fue muy útil que me mandarás a esa tienda de antigüedades –Dijo el chico mientras sacaba un par de pelucas negras y unas gafas de armazón cuadrado.
- Excelente, ahora... que comience el juego –Mencionó el peliverde mientras que se colocaban ambas pelucas para pasar desapercibidos- Bien, ahora según recuerdo, tu dijiste que sabías como conseguir uniformes deportivos, cuento contigo para llevar acabo ese paso del plan –Explicó Izuku mientras que el chico con gafas asentía.
Una vez estando de acuerdo, Izuku tomó por el brazo a Ryuji, entonces el peliverde dio un salto y ambos terminaron sobre volando el área de la academia, cabe decir que lograron captar la atención de alguien que decidió salir de clases para averiguar qué es lo que había visto, ahora mismo el peliverde descendía lentamente para evitar lastimar a su amigo, sin embargo, tan pronto llegaron al suelo, aquella persona ya los había visto y estaba completamente sorprendida.
Vestidores...
Ahora mismo podemos ver como Izuku y Ryuji caminaban por los vestidores, notándose como el pelinegro de las gafas parecía buscar algún casillero en específico, una vez que los encontró, el chico le dio un cabezazo ambos casilleros y estos se abrieron sorprendiendo bastante a Izuku.
- No sé si deba preguntar –Dijo el Midoriya al ver como su compañero de atraco sacaba dos uniformes deportivos que constaban de una camiseta blanca de manga corta y unos pantalones deportivos de color rojo.
- Prefiero ahorrarme las explicaciones, ahora vístete, entre más rápido hagamos esto, más rápido saldrá la verdad a la luz –Dijo el chico arrojándole la ropa al ninja verde el cual rápidamente comenzó a colocarse la ropa que Ryuji le había pasado, para después guardar tanto el traje del ninja verde y el uniforme de Itan, hasta la hora de su escape.
- Hagamos que Kamomierda se arrepienta –Declaró Ryuji sonriéndole a su amigo.
- No solo se arrepentirá de sus acciones, el sentirá en carne propia lo que le hizo a cada alumno cuando esté en la cárcel –Sentenció Izuku muy determinado, cosa que alegró a su compañero y a los antiguos portadores.
Ahora ambos chicos salieron de los vestidores, mientras que estando alejada a un par de metros, podemos ver como una estudiante de cabellera castaña estaba parada detrás de una pared mientras leía un libro, en ese momento el sensor de peligro de Izuku lo alertó y el chico comenzó a buscar a quien lo estaba manteniendo alerta.
- ¿Ninja estas bien? –Preguntó el pelinegro al ver a su amigo, mientras que el mencionado miraba en la dirección donde se ocultaba aquella chica tras la pared.
- No nada, sigamos adelante Skull, no podemos seguir perdiendo tiempo –Dijo el pecoso mientras que ambos partían directo al gimnasio.
En ese momento la chica bajó el libro y se asomó con mucho cuidado por la esquina del muro que la ocultaba, fue cuando vio a esos dos chicos tan extraños que habían bajado del cielo, sin perder tiempo y con un pésimo sentido de la vigilancia esta comenzó a seguirlos, si eran extraños debería detenerlos y reportarlos.
Gimnasio 10:35 A.M
Cada paso que daban y les acercaba al gimnasio, les permitía escuchar los gritos de júbilo que daban las chicas, ahora mismo Izuku y Ryuji abrían las puertas del gimnasio y pudieron observar como dos equipos se enfrentaban en lo que parecía ser un partido de Voleyball. Sin embargo lo que captó la atención de Izuku fue ver que en uno de los equipos había un hombre adulto el cual recibió un pase y dando un saltó remató, pero en el proceso el balón golpeo el rostro de uno de sus contrincantes, rompiéndole la nariz en el proceso.
- ¡Y EL REY ANOTA OTRO! –Festejaba el adulto ganándose los alago de algunas chicas, mientras otro sector solo desviaba la mirada con cierto asco por sus acciones- Así es como deben jugar, deben darlo todo por el deporte, no pueden vivir siendo unos mediocres sin talento siempre –Comentaba el sujeto, donde a ojos de Izuku, era un completo patán- Oye tú, chico gafas, lleva al llorón a la enfermería, pecas te toca jugar en el equipo –Ordenó el profesor, que ni cuenta se dio que estos dos no pertenecían a su clase.
- Síguele el juego y ten cuidado –Recomendó Ryuji acercándose al chico caído, con suerte le sacaba algo de información mientras que Izuku estaría frente al monstruo en su campo de batalla.
- Descuida, le enseñaré al rey un poco de humildad –Declaró Izuku mientras caminaba en dirección al equipo donde hacía falta un jugador.
- ¿Cómo te llamas chico? No recuerdo haberte visto antes –Comentó el hombre recibiendo el balón mientras que sonreía de forma amable.
- Soy un estudiante nuevo, recién ingresado mi nombre es Denki Kirishima –Explicó el joven de las pecas respondiendo con un gesto amable.
- Ya veo, en fin, no por que seas nuevo seré blando, yo entreno ganadores, supongo que quieres ser un ganador en la vida ¿no? –Preguntó el hombre con una sonrisa.
- Por supuesto, planeo ser un ganador, un placer –Respondió el pecoso con optimismo, mientras que los chicos que estaban a su alrededor ya sentían pena por el pobre Kirishima-san.
- Mi nombre es Suguru Kamoshida, ahora prepárate Denki-san –Pidió el hombre mirando como ¨Kirishima¨ estaba listo.
El equipo contrario al de Izuku lanzó el balón, uno de su equipo contesto con algo de miedo y entonces, el hombre sonrió, era hora de hacerle ver la realidad al chico nuevo, el maestro dio un salto listo para recibir el balón.
- ¡KAMOSHIDA'S SPECIAL SHOOT! –Exclamó el hombre haciendo su jugada maestra, el hombre golpeó con tanta fuerza que resonó por todo el gimnasio, a pesar de que la pelota iba muy rápido todos vieron como en cámara lenta el balón se dirigía directamente al rostro ¨Denki¨
Todo se puso oscuro de golpe, los alumnos estaban sorprendidos con lo que habían visto, ahora el balón estaba hundido en el rostro del hombre mientras caía al suelo, Izuku sonrió, eso se había sentido muy bien.
- ¡Oh rayos! Lo... lo siento mucho –Se disculpó ¨Kirishima¨, mientras que el hombre parecía estar completamente inconsciente, solo tenía una sonrisa idiota en su cara.
- Viejo, si fuera tu yo escaparía y me cambiaría de escuela –Mencionó uno de los estudiantes, mirando con preocupación al chico nuevo.
Los minutos pasaron y al casi culminar la clase de deporte después, fue cuando Kamoshida recupero la conciencia y se miraba bastante confundido, hasta donde el recordaba, se encontraba jugando un partido de voleyball, apareció un chico nuevo y entonces...
- ¿Qué más pasó? -Preguntó Kamoshida bastaste confundido.
- Sensei –Habló con miedo un chico, el cual mostró una grabación de su celular, en ella se miraba el Kamoshida's Special Shoot en todo su esplendor, pero también se vio como el chico nuevo reaccionó de forma impresionante y le devolvió el tiro, el cual fue tan rápido que le impacto con fuerza en la cara.
- ¿QUÉEEEEE? –Exclamó este muy enojado, nadie había sido capaz de devolver su tiro especial ¿Quién se creía ese mocoso para brillar más que el?- ¿Dónde está el? –Cuestionó el hombre mirando a sus alumnos, ira, vergüenza, celos... todo eso estaba plasmado en el rostro del adulto.
- En los vestidores, parece que sintió tanta pena por golpearlo que solo quiso desaparecer –Respondió una chica haciendo que el hombre se pusiera de pie y caminara en dirección a los vestidores.
- Lo van a matar, es más que seguro –Comentó un chico del montón, mientras ahora todos miraban a la bocona, por su culpa un pobre ignorante iba a morir.
En estos momentos podemos ver como Ryuji se encontraba fuera de los vestidores en espera de Izuku, el peliverde ya se estaba tardando, entonces escuchó un par de pasos a su espalda, al parecer era el, al instante una mano se posó sobre su hombro llamando su atención, fue entonces que pudo verlo.
- ¡Hey! Denki-san ¿Qué sucede amigo? ¿Por qué tienes tanta prisa? –Preguntó el Kamoshida con una sonrisa algo forzada.
- ¨Denki-san¨ -Pensó Ryuji aún bajo su disfraz, al parecer lo había confundido con su ¨gemelo¨.
- Oye no te gustaría unirte al equipo de Voleyball, podría convertirte en una estrella –Decía el adulto queriendo convencer al muchacho, pues de aceptar podrían conseguir llegar a la cima.
- Lo... lo siento, pero no estoy interesado –Respondió Ryuji, haciendo que el agarre sobre su hombro se apretara con un poco más de fuerza, mientras Suguru torcía un poco los labios y fruncía el ceño.
- Vamos chico, estoy seguro que esta es una oportunidad única, piénsalo, dinero, fáma, chicas, no te arrepentirás –Mencionaba Kamoshida queriendo llevarle por ¨Ese¨ camino.
- ¿Qué hay del honor y el amor al deporte? –Preguntó Ryuji de forma sería.
- Si, aja como digas, amor al deporte, escucha chico, tienes un talento único, si no lo explotas te arrepentirás toda tu vida –Respondía el hombre mientras apretaba cada vez más el hombro de Ryuji, cosa que comenzaba a molestar al muchacho.
- No estoy interesado y no tengo tiempo, si me disculpa tengo cosas que hacer –Mencionó el chico sacándose de encima el agarre para darle la espalda, este fue el detonante para qué ¨El Rey¨ perdiera la cabeza.
Kamoshida apretó los dientes y a paso firme se acercó una vez más, tomó del hombro al muchacho y lo hizo voltearse a la fuerza para después impactar su puño contra el rostro de Sakamoto, el chico cayó al suelo muy adolorido.
- ¿POR QUÉ MIERDA TE HACES EL GALLITO CONMIGO? ¿NO SABES QUIÉN SOY? SOY EL PUTO SUGURU KAMOSHIDA, CAMPEÓN OLÍMPICO Y TÚ ERES SOLO UN MOCOSO BUENO PARA NADA QUE NO SABE APROVECHAR LAS OPORTUNIDADES QUE LE BRINDA LA VIDA –Gritó furioso Kamoshida- ¿Crees enserio que estos inútiles tienen talento? Para nada, no saben nada de lo que significa dejar el alma en el campo, tú tienes algo que yo quiero y voy a tomarlo de una u otra manera, así que, si quieres o no que te entrene, me importa un bledo, te convertiré en mi estrella y llegaremos lejos juntos, así que ponte de pie y sígueme, comenzaremos tu entrenamiento de inmediato -Sentenció el hombre mientras Ryuji gruñía de forma molesta tomándose la mejilla.
- Jódete maldito loco ¿Cómo crees que el director reaccione cuando le diga que me has golpeado? –Se quejó el muchacho mientras intentaba ponerse de pie, cuando Suguru lo tomó de la ropa y lo estrelló contra un muro haciendo que el rubio cerrara los ojos mostrando sentir bastante dolor.
- El director es mi bufón y jamás se metería en mis métodos de entrenamiento, después de todo es gracias a mí que todos los equipos deportivos han llegado lejos, los maestros son mis lacayos y me temen, las alumnas son mi extenso harem y harán todo lo que les diga cuando yo se los diga, los alumnos son mis esclavos y jamás se levantaran contra su rey, esta escuela me pertenece, es mi castillo y yo soy el amo, dueño y señor, soy intocable, nada ni nadie hará algo contra su rey ¿ENTIENDES? –Cuestionó el hombre, cuando Ryuji sonrió- ¿Qué te causa tanta gracia? –Se quejó el hombre, cuando vio al pelinegro sacarse la peluca y revelar su identidad- ¡TU! ¡SAKAMOTO! –Exclamó el hombre sorprendido pero después sonrió- Vaya, vaya, pero si el maleante bueno para nada se presenta ante mí –Comentó el hombre- ¿Qué es lo que pretendes? –Preguntó el hombre con una sonrisa burlona.
- Entregar al caballo, para cortarle la cabeza al rey –Dijo el chico con una sonrisa, se le miraba maltratado y adolorido, estas palabras confundieron al hombre, entonces un corte apareció en su mejilla derecha, en ese instante apareció una estrella ninja encajada en el suelo.
- ¡MIERDA! –Exclamó el hombre llevándose su mano a la herida notando sangre, mientras que Ryuji terminaba siendo libre- ¿QUIÉN MIERDA HIZO ESO? ¡SAL Y MUESTRATE! –Gritaba Suguru volteando en todas las direcciones, cuando detrás dé el apareció el ninja verde.
El hombre al sentir su presencia a su espalda, apretó los puños y lanzó un ataque, el cual fue detenido sin mucha dificultad por el héroe de la ciudad.
- Nos volvemos a encontrar, bufón –Comentó Izuku en un tono muy tranquilo, cosa que molestó al hombre al escuchar como lo había llamado.
- ¿Qué mierda pretendes mi escuela? –Cuestionó Kamoshida tomando su distancia.
- Skull –Habló Izuku con un tono de voz grave, el rubio lo entendió y comenzó a caminar en dirección un árbol, se podía notar como se le dificultaba caminar, pero al final tras una señal de parte del rubio, Ann Takamaki apareció con un celular en manos, mientras apuntaba en dirección a Kamoshida y el ninja verde.
- Takamaki-san –Susurró el hombre en shock- ¿Qué estás haciendo ahí? –Cuestionó el hombre bastante confundido.
- Seguir el plan de Sakamoto, exponerte ante todo el mundo en una transmisión en vivo –Declaró la rubia con el ceño fruncido, no podía ser cierto, Takamaki no pudo haberlo entregado de esa manera, ella lo amaba a él, siempre le sería fiel, ella sabía que le pasaría si le traicionaba.
- ¿Transmisión en vivo? –Preguntó el hombre muy confundido.
- Esto es por todo lo que le hiciste a Shiho y todas las chicas que has acosado y golpeado –Declaró la rubia dejando en shock al adulto.
- Nada de lo que digas o hagas podrá contradecirse ahora, tú lo rebelaste todo por cuenta propia –Sentenció Ryuji estando al lado de Takamaki.
- ¡ZORRA DESCARADA! ¡TE HARÉ PAGAR! –Gritó el hombre corriendo hacia la chica, fue entonces que aún en su estado, Ryuji se frente a Kamoshida y protegió a la chica tomándola por sorpresa. Kamoshida estaba tan enojado que poco le importaba hacía quien iba dirigido el golpe, sin embargo al estar a pocos centímetros de Ryuji, el ataque se detuvo, ambos rubios abrieron los ojos y vieron como los látigos negros de Izuku sujetaban el puño de Kamoshida y se enredaron en su cuello logrando detenerlo de golpe- Gggkkk aaaggghh –Exclamaba el hombre, mientras que ahora los estudiantes, alumnos, profesores, el director, Japón y el mundo, habían visto y escuchado las palabras del ex medallista olímpico.
- Normalmente a escoria como tú le partiría la cara sin pensármelo dos veces –Dijo el ninja verde acercándose lentamente, mientras Suguru sudaba como cerdo ante el nerviosismo- Pero para un hombre que vive de su ego y su pasado, hay maneras más sencillas de exponerle –Explicó el ninja verde- Me han llegado muchos informes anónimos con tu nombre, al principio no los tomaba enserio, digo... un profesor tan abusivo no puede existir, pero... cuando evité que Skull se quitara la vida, me lo contó todo, incluyendo tus entrenamientos especiales, dicen que tienes una buena izquierda... yo simplemente pienso que estas sobre valorado –Mencionó el peliverde liberándole del agarre de los látigos, mientras el hombre tomaba distancia de Izuku.
- ¡EL SOBREVALORADO ERES TU! ¡EL NINJA VERDE ES SOLO UN CHISTE CON TRUCOS MAGICOS Y SE LO MOSTRARE AL MUNDO! –Gritó el hombre lanzando una lluvia de puñetazos, los cuales el ninja verde esquivaba sin ningún problema.
Poco a poco, alumnos, maestros y el mismo director se acercaron a la zona de conflicto, donde encontraron al ninja verde simplemente humillando y cansando al ex deportista, el cual parecía que caería rendido en cualquier momento.
- ¿Eso es todo lo que tienes? Ni siquiera me ha tocado lanzar un golpe a mí –Dijo el ninja verde en un tono burlón, cuando Kamoshida lanzó un ataque mas- Uuuuu eso estuvo cerca ¿Debería ponerme una falda y maquillarme para que tus golpes no fallen? Después de todo, golpear mujeres es como tu deporte favorito –Comentó el héroe, esquivando otro golpe que poco a poco se volvían más lentos.
- ¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE! –Gritaba el hombre comenzando a entrar en un modo de desesperación no antes visto, cuando de repente el peliverde le soltó un puñetazo al rostro logrando derribar al profesor de deportes.
Aquellos que lograron presenciar el golpe, hicieron una expresión de dolor, mientras que Kamoshida se reía un poco, al parecer había perdido la cabeza.
- Jejeje, Jajajaja, JAJAJAJAJAJAJA IMBECIL, ACABAS DE GOLPEAR A UN TRABAJADOR EN UNA INSTITUCIÓN PÚBLICA ¿Sabes los problemas en los que te acabas de meter? Acabas de romper la ley –Decía el hombre con una risa desquiciada, sin embargo Izuku se miraba muy tranquilo.
- Es verdad, rompí la ley y van a intentar arrestarme, pero para eso primero deben encontrarme, por otra parte... ¿Quieres que te recuerde que todo esto sigue transmitiéndose en vivo? –Preguntó Izuku haciendo que la sonrisa se le borrara a Kamoshida- Tu nombre está sucio, es un completo chiste, serás borrado de los libros de historia del deporte, todos saben lo que has hecho y vas a parar en la cárcel –Declaró el ninja verde haciendo que el hombre cayera de rodillas.
- Reina en línea recta, Caballo sacrificado, Peón toma Rey, Jaquemate, no te quedan movimientos –Declaró Izuku mientras que Kamoshida alzaba la mirada y ahora todos le miraban con molestia, no había respeto, no había miedo en sus miradas.
- NO... NO... ¡POR FAVOR NOOOO! –Gritó el hombre al ver como todos aquellos ojos lo juzgaban- Mi... Mishima –Mencionó el hombre buscando a un joven de cabellera negra, este tenía un par de moretones en el rostro. El muchacho simplemente apretaba los puños ante a ira contenida por tanto tiempo, después volteó a ver a la chica con el teléfono- Ta... Taka... Takamaki, tu... tu jamás me, me harías esto, esto... es... es una broma ¿verdad? –Preguntaba el hombre completamente desesperado.
- Pu... drete –Sentenció la chica apretando los dientes y sin dejar de enfocar la cámara en el.
- Kamoshida-san, me parece que usted tiene muchas explicaciones que dar –Sentenció el director de la escuela mientras que el hombre que se encontraba en el suelo y ahora miraba a sus ¨súbditos¨ hacia arriba.
- ¡Skull! –Exclamó el ninja verde, el rubio estaba listo, por lo que el peliverde lo tomó del ante brazo y después Izuku dio un salto por los aires saliendo de los terrenos de la escuela, justo cuando un par de autos de la policía aparecían en la escuela.
En ese momento varios uniformados se hicieron presentes, al parecer todos estaban buscando al ninja verde, mientras otro escuadrón estaba presente para realizar el arresto a Suguru Kamoshida tras aquellas palabras que había dicho durante la transmisión en vivo.
Varios minutos y Kilometros alejados de la academia Shujin, podemos ver como Izuku y Ryuji buscaban retomar el aliento, ahora mismo ambos se encontraban sentados y recargados contra uno de los bordes del edificio.
- Viejo eso estuvo brutal –Se quejó Ryuji soltando un suspiro.
- Y que lo digas, aun cuando estaba completamente en contra de que te dejaras golpear, todo resulto bien al final –Mencionó el peliverde retirándose su máscara y dejando al aire libre su cabellera.
- Si no lo hacíamos de esa manera, el jamás se iba a confiar, la única forma de hacer hablar a un idiota, es hacerle creer que tiene el control de la situación, para fortuna de nosotros, Takamaki aceptó ayudarnos –Comentó el rubio soltando un suspiro de alivio.
- Normalmente te regañaría por dejar que alguien más se metiera en una misión tan riesgosa, pero debido a que esto salió bien, pienso dejarlo pasar –Mencionó Izuku mientras que miraban el cielo azul- ¿Por cierto como se te ocurrió la idea? –Preguntó Izuku con curiosidad.
- De hecho, fue Takamaki quien me pidió participar cuando me vio salir del gimnasio, eso facilitó más las cosas, además, como fuente de deseo para Kamoshida, el que ella estuviera presente era vital, de esa manera el perdería con más facilidad la cabeza –Explicó Ryuji con tranquilidad.
- Vaya, resultaste más inteligente de lo que esperaba –Comentó el peliverde.
- La verdad lo saqué todo por el libro que había en tu casa, el flautista de Hamelin, mientras tu hablabas con tu fantasma, le di una ojeada, el flautista logró sus cometidos gracias a la música, Kamoshida usando su don para convencer a otros, si le dejábamos ver una faceta algo vulnerable como la que se te ocurrió con Denki Kirishima, el intentaría ir hacia nosotros para reclutarnos de una u otra manera, al no aceptar sus peticiones, se vería forzado a usar otros medios, cosa que pasa en el libro también, los aldeanos se niegan a pagar por los servicios del flautista y este secuestra a sus hijos, para conseguir lo que quiere –Explicó el rubio el cual hizo una mueca de dolor tocándose la mejilla.
- Vaya, que extraña coincidencia –Dijo el peliverde analizando la situación que llegó a vivir en ese momento.
- Bueno, fue como tu dijiste, al menos atrapamos al malo esta vez –Mencionó Sakamoto- Tengo que ver la repeti... -En ese momento el rubio se dio cuenta de algo- ¡Maldición! –Se quejó el rubio llevándose las manos a la cabeza- Takamaki se quedó con mi teléfono –se quejó el rubio.
- Seguro que la vuelves a ver, ahora anda, te llevaré con una mujer que ha curado mis heridas varias veces – Dijo el peliverde mientras que se ponía de pie y ayudaba a Sakamato.
- Gracias, espero que esto sea el comienzo de una buena relación, Dragón y el ninja ¿Qué te parece eso? –Preguntó el rubio mientras Izuku alzaba una ceja y le miraba con una expresión seria- Ryu... ji, Ninja verde ¿el dragón y el ninja? –Preguntaba el chico.
- Mejor sigue tomando los medicamentos que te recetó Takemi-sensei y vuelve a los deportes –Respondió el peliverde, el cual no quería meter a más gente en problemas.
- Oh vamos viejo, esto sería épico, no lo hice tan mal a fin de cuentas ¿No? –Preguntaba Ryuji queriendo seguir siendo de ayuda.
- Ryuji –Llamó Izuku con una voz seria.
- Bien, solo es una sugerencia, pero piénsalo –Respondió el rubio mientras Izuku ayudaba a Ryuji y ambos abandonaban la azotea para ir en busca de aquel medico particular.
Mientras tanto en otro lugar...
Podemos ver como una silueta se encontraba observando su celular, en este se miraba todo lo ocurrido en la escuela Shujin y como el ninja verde había desenmascarado a Suguru Kamoshida ante todo el mundo.
En ese instante una expresión de emoción apareció en su rostro, sus ojos se iluminaron como estrellas y una sonrisa de oreja a oreja se plasmó en su cara.
- Creo que ya sé de qué irá mi siguiente éxito, por fin te encontré, mi samurái –Declaró aquella silueta con voz femenina.
Esta historia continuará...
