Capítulo 2: Tiempo en la madriguera.
Estar una semana en la madriguera era…diferente. Draco se siente agotado porque pasa la mayor parte del tiempo con Terry, Padma, Michael y Luna en medio del cobertizo de herramientas trabajando en un traslador de emergencia. Arthur les había cedido el lugar luego de que no pudieran sacar a Draco de ahí, sus amigos solían rotar entre ellos para traer comida o jugar con Teddy cuando aparecía con Remus; no se sintió molesto que no le revelaran sobre la ubicación secreta de su hogar temporal. Draco podría apostar que era la antigua mansión Potter, que por su antigüedad podría tener la mejor defensa en runas para que ningún mortifago pudiera encontrarlos, así que estaba bien para él.
Aunque era cuestión de tiempo antes que alguien descubriera el lugar.
Siempre era así.
Nada estaba seguro.
Un traslador ocuparía al menos 3 meses para ser creado, los trasladores que utilizo en el pasado con Anthony habían tomado muchos meses de perfección y cálculos para que funcionaran.
No tenían tiempo.
Ron había anunciado cuando llego Hermione, pero incluso aunque la saludo vagamente y la chica parecía muy interesada en participar, se vio rápidamente sobrepasada. Hermione sabe sobre trasladores, por supuesto, no hay nada que la chica en realidad no conociera; pero no sobre su creación.
Algo que los Ravenclaw habían estado trabajando por años, aunque en otras circunstancias probablemente se habría visto molesta por eso, parecía tener otras cosas en mente como para pasar mucho tiempo con ellos.
Eso pareció desmotivarla al no poder formar parte del plan.
La dejaron trabajar en algunos cálculos simples, pero supervisados más que todo por Padma que parecía intentar amablemente involucrarla.
Ron no lo intento.
Los gemelos intentaron sacarlo dos veces, pero Draco simplemente se mantuvo firme en crear un traslador perfecto y cuando termino, la pequeña bandera de Ravenclaw que habían sacado de sus cosas estaba terminada como traslador. Solo ocupaban probarlo y aunque Draco estaba seguro que funcionaria, no se podría culpar por ser demasiado precavido.
El problema fue intentarlo.
Sus manos temblaron con molestia, recordando con amargura y un poco de anhelo, cuando había terminado en Francia con Anthony hace tanto tiempo atrás.
Las risas del chico.
La nieva de Francia.
La comida juntos, la forma de como ambos solamente pensaban que nada saldría mal.
Ambos corriendo como si el mundo no tuviera ningún problema.
Sin saber que sería una de sus últimas aventuras.
El dolor del recuerdo es increíblemente duradero, hay cosas que Draco sabe que no podrá dejar de pensar sin sentir un vacío en su pecho.
—Es mi turno de intentarlo—había dicho Luna de forma animada cuando salieron del cobertizo para la prueba.
Los gemelos parecieron decepcionados al respecto, Michael parecía animado de ir con Luna, pero Padma lo descarto diciendo que era su turno de intentarlo. Terry suspiro antes de dar un paso al frente, ya que la idea era que al menos tres personas lo hicieran.
Se sintió un poco tenso cuando Padma tomo la bandera y utilizo una runa activadora, que era la diferencia más notoria de los trasladores aprobados por el ministerio. Estos trasladores usualmente solo funcionaban si se activaban para días o momentos en específicos, si te pasas del tiempo no funcionaría y desaparecería sin ti, pero los trasladores que Orion ayudo a crear podrían activarse siempre que quisieran.
Podría ser un invento revolucionario y venderse con un alto precio, si no estuvieran a punto de una guerra y el mundo mágico fuera un desastre actualmente.
Lo pensaría si milagrosamente seguía con vida.
Tuvo pánico cuando los vio desaparecer, un momento de miedo ante la idea de que los hubiera enviado a otro país.
No sería la primera vez.
Su mano se movió incomoda, pero suspiro aliviado cuando vio a los tres chicos caer de forma un poco alta sobre el campo de cultivo; la señora Weasley chillo cómicamente mientras se quejaba de niños heridos que caen del cielo.
—No está mal para una semana—hablo Michael con cansancio, ya que la luna llena comenzaba acercarse.
Sería mejor no tocar mucho más el traslador, solo tendrían que probarlo dentro de 3 días una última vez para asegurarse que seguía funcionando antes que recargara.
Pero podría funcionar.
Tiene que funcionar.
Al notar que realmente no podrían hacer más por ahora, el cuerpo de Draco comenzó a notar el cansancio de una semana de trabajo continuo sin casi descansos, maldijo por bajo. Aun tenían que planear muchas cosas de su viaje, tendrían que salir pronto, pero cuando Michael gimoteo sobre él cuando su cuerpo cedió por el cansancio.
Draco solo pudo dormir.
.
.
Volvió en si luego de 12 horas de sueño seguidas, lo cual era inaceptable, en el próximo viaje no podrían dormir mucho y la idea de hacer pociones de emergencia lo retuvo despierto los siguientes días dentro del cobertizo. No tenían todos los materiales, pero había conseguido muchas cosas útiles con Padma antes de ser atacados y por eso se mantuvo en el cobertizo. Era lo mejor, no estaba en condiciones de verse rodeado de personas, aunque la madriguera cada día parecía tener más personas. Charlie había llegado con Dora para protección y la boda que se acercaba, Fleur parecía intentar pasar todos los días para charlar, sin desanimarse sobre la poca atención que Draco prestaba a los demás.
Especialmente cuando vio de reojo a Fleur o Cedric juntos.
Pensar en Viktor tampoco ayudaba mucho ahora.
Cansado.
Molesto.
Triste.
Solo.
Prefería evitar cualquier de esas emociones que parecían pegarse a su piel, pero era difícil escapar de ellas estos días.
La señora Weasley era al final, quien más lograba sacarlo del cobertizo para dormir un poco en un sofá, antes de escaparse para trabajar con sus amigos. Padma solía pasar mucho tiempo con Hermione, ambas estaban planeando sus viajes y parecía que ambas también estaban ideando ideas para la otra sin mucho éxito por la falta de tiempo, comunicaciones, posibles viajes y todo lo que necesitaban de emergencia. Luna pasaría mucho tiempo con Ginny, le alegraba ver como Ginny parecía ayudar a Luna a brillar de formas que Draco no pudo; ahora menos que nunca.
Los gemelos solían arrastrar a Michael con ellos, mientras que Terry era quien más pasaba tiempo con Draco disfrutando de mantener la distancia con otros; aunque muchas veces terminaba cediendo ayudando a Arthur o Molly con cualquier trabajo de casa como los hijos de estos.
También charlaba con Ron, lo cual era bueno.
La última luna llena paso todo el tiempo con Michael, así que cuando al día siguiente ambos no trabajaron con Draco no le molesto.
Termino 3 trasladores en ese tiempo, uno que los llevaría a Rusia cerca del norte, uno de emergencia que los llevaría a una zona segura (pensó en uno a Hogwarts, aunque ese ya había sido creado en su quinto año y solo ocupo algunos detalles), otro de emergencia para Londres.
Según Remus que una vez entro al cobertizo eso era un logro bastante avanzado para un niño de 17 años, la mayoría de magos que trabajaban con trasladores eran ancianos con grandes títulos o avances en aritmancia-runas-transformaciones.
Parecía tan poco.
Nada parecía ser suficiente estos días.
—Harry llego anoche, el traslador funciono correctamente—había dicho Padma un día de la nada, Draco no comento que sabía sobre el caso, Sirius había pasado en la mañana informando que Moony y Hagrid eran los que irían por Harry.
Sirius, Dora y Cedric habían sido quienes estaban cerca del lugar para vigilar todo lo que pasaría o si ocuparan involucrarse.
No fue necesario.
Aunque una gran explosión cerca del antiguo hogar de los Dursley revelaba que Voldemort no parecía feliz con que sus planes no funcionaran.
Bien.
Draco era feliz de ser el causante de un poco de dolor para ese hijo de perra.
—Deberíamos irnos entonces, nuestro trabajo está hecho y ya tenemos las maletas listas—exclama Draco dejando el libro de Orion de lado, había estado trasladando las páginas sobre dragones, encontrando sobre cómo crear vínculos con dragones que no eran bebés.
No era muy fácil.
Principalmente porque tendría que ganar su respeto y no es algo fácil de hacer con un dragón.
Aunque Norberta…podría ayudarles.
Podía hablar el idioma de un dragón, incluso ante la amenaza de muerte, si alguien tiene alguna posibilidad ahora es Draco.
—Fleur no nos perdonara si te llevamos antes de su boda—comenta Padma señalando el sándwich en su plato sin tocar, lo comienza a comer de forma molesta y sin hambre en realidad.
Sabe a cenizas.
Nada tiene sabor en su vida últimamente.
Pero ocupa energías para la aventura.
Una que ya deberían iniciar, pero habían retrasado primero por Harry y ahora por una boda que no era tan importante, no, en realidad si lo era. No pueden dejar que Voldemort les robe todo, ya les han quitado demasiado y no deberían poder arruinar el día de Fleur.
Incluso si Draco no se siente animado para una boda.
—Supongo—dice aburrido regresando al libro, escucha a Padma suspirar antes de tomar asiento en el suelo a su lado, ahora lleno de almohadas que Michael había traído para que todos estuvieran cómodos.
Parecía más un nido, lo cual había hecho a Michael lucir satisfecho al respecto.
—Pregunto por ti, quería verte, pero todos saben que cuando estás aquí necesitas tiempo a solas y…Michael pudo haber sido un poco contundente sobre que ya no eran pareja, así que eso lo echo atrás—
—Recuérdame agradecerle a Michael—
—Tendrás que verlo tarde o temprano—
—Más tarde que temprano, estamos ocupados Padma, ocupamos concentrarnos—
—Eres muy terco—
—Si vas a quedarte mejor empieza a trabajar—
Padma le da una mirada poco impresionada, antes de tomar unas hojas y acomodarse lo más cerca de él que puede, lo cual Draco aprecia mucho; el contacto físico de otros es molesto, pero de sus amigos parece ser de las pocas cosas que lo controlan últimamente. Unos minutos más tarde Michael se une de forma poco discreta con Terry y Luna, como si de alguna forma necesitara consuelo.
Los obliga a trabajar.
Puede que este deprimido, odiando todo en la vida y cansado, pero sigue siendo un tirano.
O eso dijo Terry antes que casi lo pateara fuera del lugar.
.
.
Es obligado a salir a regañadientes del cobertizo cuando accidentalmente hace explotar una de las pociones en que trabaja, Terry voltea a verlo con traición mientras Michael se ríe y antes de saberlo Draco es "expulsado" del lugar; una nota aparece en la puerta mágicamente diciendo que no puede volver en 4 horas y piensa que es demasiado. Harry llego la noche anterior y aunque es apenas pasado el mediodía, hay muchas posibilidades de toparlo de forma incomoda en la madriguera; está seguro que Terry solo hace eso para besarse con Michael.
Aunque no puede probar nada.
No es un cobarde y sinceramente ocupa algo de comida junto una siesta junto a la chimenea antes de terminar las pociones.
En la siguiente semana es la boda de Fleur, había pensado ir con los chicos unas horas, para irse antes de la fiesta.
El traslador ya está listo que los llevaría a Rusia.
Antón lo dijo.
Muchos libros señalaron también a Rusia.
Todo tiene sentido.
Pero tiene miedo.
Últimamente tiene miedo y vacío todo el tiempo.
Su idioma estaba oxidado, había estado practicando un poco con Dora, quien parecía divertida de las dificultades a pesar que sus padres se encontraban en otro país; aunque puede verlo en sus ojos, alivio de que estén lejos y no parece culparlo de que destruyeran la casa de su infancia.
Mira la puerta con un sentimiento de angustia.
No quiere entrar.
Pero está demasiado cansado para pensar en cualquier reacción de los demás para darle la importancia que debería, suspira antes de entrar por la puerta principal y arrugar la nariz levemente al ver el lugar lleno; por eso el cobertizo era perfecto para estar, era su lugar, un lugar que podría manejar. Cuando estas rodeado de una gran cantidad de personas no hay ninguna opción para controlar lo inevitable que son los demás, Padma que había estado hablando con el trio de oro, rápidamente se pone de pie para orbitar a su lado con una mirada levemente ansiosa.
—Terry me exilio, explote algo—su voz suena algo ronca, cree que no ha hablado realmente en dos días, aparte de gruñidos sin sentido.
Padma asiente tomando su mano y guiándolo a la cocina, siente la mirada de Hermione y de Harry (más especialmente en su cabeza o la falta de su cabello), pero apenas si les presta atención cuando está siendo sentado en una silla con Molly colocando sobras del almuerzo frente a él.
Una gran cantidad de sobras de almuerzo que Draco duda poder comer.
Ignora los dulces y se concentra en lo que podría darle un mayor nivel nutricional.
Come militarmente, rápido, sin hablar mientras Padma suelta cosas con respecto a la boda de Fleur.
No es importante.
Hasta que algo llama su atención.
—¿Un traje? —pregunta con incredulidad cuando Padma habla sobre la vestimenta de todos, que Fleur ya tiene lista.
—Tendremos todo listo siempre con nosotros, pero si, un traje…no sé tú, pero en realidad no es buena idea ir en contra de una novia histérica—explica Padma sujetando sus rodillas contra ella en la silla a su lado, Draco hace una mueca en su rostro.
Una vez estaría encantado con desfilar en un traje en esta clase de ceremonias, hace un año probablemente había estado hablando encantado con Fleur sobre el día de la boda de ella, sobre momentos que no se olvidan y lo hermoso que es demostrar elegancia. Hablaría sobre decoraciones, la molestaría por casarse con la familia Weasley, la haría brillar como la hermosa mujer que era y una vieja amiga.
Ahora solo siente molestia en su interior ante la idea de un traje, que en realidad es bastante contraproducente si quieren correr.
Si quiere escapar.
Si necesita sobrevivir.
Como habían descubierto en la casa Tonks, siempre es mejor estar listo y tal vez por eso Draco no podía dormir si no era con su varita en su mano, además de la mochila siempre al alcance de su mano.
—Supongo—dice sin mucha pelea, porque la realidad es que está muy cansado.
¿Para que luchar?
Estaba guardando fuerzas para las cosas que valen la pena luchar, como cuando escapas por tu vida de algún maniático asesino o sus secuaces.
Sigue comiendo hasta que físicamente no puede seguir o vomitara, Molly le frunce el ceño cuando ve que no ha tocado los dulces y se deja guiar por Padma a la sala de estar; maldice un poco que Harry siga ahí con sus amigos, susurrando violentamente y pareciendo querer ponerse sobre sus pies. Todo queda en silencio cuando lo ve, todas ganas de irse a cualquier lado parecen abandonar el cuerpo de su novio.
Ex novio.
Como sea, no tiene tiempo para pensar en Harry Potter, porque tiene que proteger a Harry y sus amigos.
No tiene sentido, o al menos solo tiene sentido para Draco.
Se deja caer en el sofá frente al trio dorado, su estómago se siente hinchado y aunque sabe que es de buena educación saludar, su nuevo superpoder se activa en contra de su voluntad; con la varita en su mano, una ojeada a la mochila cerca de la chimenea (pero no suficiente para quemarse), cae dormido por el cansancio de su cuerpo sin importar quien esté al frente.
Al menos esta nueva habilidad de dormir en cualquier lado, podría servirles para su viaje.
.
.
Su madre Narcisa lo encuentra en sus sueños, arrullándolo como si estuvieran en medio de una pradera, a su lado se encuentra con el niño extraño de sus sueños, quien es rubio como Draco, pero grandes ojos verdes que lo miran de forma emocionada; el niño está siendo también arrullado por su madre.
Es un sueño dulce.
Pero duele.
Porque es solo eso, un sueño.
¿Quién es este niño?
Hasta ahora todos los personajes dentro de sus sueños tienen un motivo, un lugar, una explicación; pero este niño no parece formar parte de nada como en el pasado.
Supone que el tiempo lo revelaría, aunque es molesto la espera.
.
.
Susurros llegan a su alrededor, no se ha despertado totalmente, pero hay muchas personas hablando y es imposible no comenzar a detectar las voces en su nuevo estado de alerta constante.
—¿Por qué se cortó el cabello? —sisea alguien intentando mantener la voz baja.
Intentando, porque se escucha como un maldito megáfono en su oreja.
—Ya te dije Harry, él me lo pidió, ahora deja de verte como si fueras asesinarme—
—Ginny—
—Ya señor pucheros, ocupo despertarlo y es mejor que no te vea, ¿acaso no terminaron? —
—No fue, no es de esa forma…tengo cosas que hacer y él también, quiero protegerlo, es mejor así, yo no soy…aun puedo hacerlo mejor, tengo que hacerlo mejor por él; no estuve ahí cuando paso…joder soy un idiota—
—Me alegra haber pasado mi etapa de enamorada del "niño que vivió", te juro que, si por algún milagro hubiéramos salido y me hubieras abandonado por una razón estúpida, también estaría enojada contigo—
—¿Está enojado conmigo? —
—No suenes tan patético y tu respuesta es "no", bueno, creo que está enojado con el mundo, Luna está preocupada, todos estamos preocupados—
Hay un silencio incomodo que obliga a Draco abrir los ojos, porque ya no es divertido fingir dormir, cuando la conversación toma rumbos que claramente Draco no está preparado para afrontar o que quiera que otros hablen sobre él. Se incorpora ante la mirada de ambos, curiosamente en el pasado esto le hubiera dado un atisbó de celos de alguna forma, pero ahora solamente se concentra en la falta de luz que aparece por la ventana.
Ha dormido demasiado tiempo.
Ya debería poder volver al cobertizo, Terry y Michael deberían estar dormidos.
Volteo a ver como Padma no se encontraba cerca, pero Luna estaba dormida en el suelo a su lado del sofá, con una almohada y una frazada.
Le pico un poco no ver a Padma cerca.
Su piel, su mente recordando las últimas veces que tuvieron que huir y la preocupación gano a su indiferencia.
—¿Padma? —pregunta inquieto, Harry hace una mueca en su rostro, pero Ginny solamente se acerca a él con una mano tranquilizadora en su hombro.
Odia el tacto, cuando Draco hace un movimiento, ella la quita.
—Está en el cobertizo con Terry, Michael está durmiendo con los gemelos ahora, ella quería que descansaras un poco más—sus palabras parecen intentar calmar a un animal peligroso y a veces Draco se siente como uno.
Asiente.
Pero más que todo para la comprensión de la ubicación de Padma.
Una idea sobre un hechizo y algo sobre la temperatura de una pocion que está seguro le había dicho Severus hace años, podrían ser la solución para la pocion curativa que habían estado teniendo problemas; Padma probablemente era la más capacitada para sanar, pero sobre pociones Draco aún tenía la batuta.
—Draco—Harry llama rápidamente colocándose frente a él e impidiendo que se fuera.
Está obligado a enfrentarlo, piensa con aburrimiento.
No creció tanto como otros veranos, pero si lo hizo un poco, su cabello sigue siendo corto y desordenado, tiene esos estúpidos ojos verdes detrás de gafas que no se ven tan enormes como cuando eran niños. Una parte de él sabe que lo ama, al igual que ama a sus amigos, a sus familiares, una parte dentro de él sabe que dentro de su cabeza el amor sigue estando ahí.
Pero esta tan opacado por el deseo de venganza, de un lugar en la vida, de sus propios muertos en su cabeza.
Cadáveres que parecen arrastrase detrás de él con la culpa que causan.
El deseo de ver a Voldemort muerto con sus propias manos.
Ver el cadáver de Greyback en algún lugar como exhibición.
Incluso si eso lo incluye.
Abre la boca para decir el nombre de Harry o pedirle que se aparte, no está seguro aun cuando va hablar, pero se detiene y levanta la varita rápidamente como reflejo; toda lucha abandona su rostro cuando ve a Moody detrás de él luciendo claramente complacido.
Su varita baja un poco, pero no totalmente.
No es Barty, es el verdadero Moody.
¿Qué hace aquí?
—Vigilancia constante—suelta como si fuera una respuesta a todo, pero Draco hace una mueca recordando al propio Barty decir esas palabras—ocupo hablar contigo Malfoy, ahora y en privado—añade viendo significativamente tanto a Ginny como a Harry, quien este último parece listo para discutir, quedando en el olvido cuando Draco solamente lo sigue cuando Moody comienza a caminar.
No tiene interés en charlar ahora con Harry, la conversación con Moody parece más atractiva ahora que salen de la madriguera.
Frio, detecta su cuerpo.
El viento parece de la noche, pero incluso Draco que siempre es friolento, puede detectar que esa noche el frio parece peor. El bosque cerca de la madriguera tiene una apariencia un poco aterradora a esta hora, aunque cerca de la madriguera se pueden ver las preparaciones para la boda, como algunas personas están trabajando en las decoraciones donde se hará y puede que eso haga el lugar mucho más agradable a otros.
Personas con vida.
Ruidos.
Risas.
Esperanza.
Draco piensa que eso pudo haberlo animado en cualquier momento antes de la muerte de su madre, ahora, simplemente ocupa hacer lo que tiene que hacer.
—El traslador que crearon tus amiguitos y tú no dejo rastros de magia, eso es raro, aparte de las escobas u otros medios de transporte, no es algo común—habla Moody cojeando al caminar, Draco solamente lo sigue hasta estar en el porche del lugar, con ambas manos en sus bolsillos.
—Trabajamos duro en eso—es todo lo que dice Draco.
Lo había leído en el libro de Orion, pero lo paso por alto y no le presto importancia, hasta que cuando viajo con Anthony a Francia, nadie parecía haberse dado cuenta del incidente, por el hecho de que no pudieron ser rastreados como menores que utilizaron magia.
Porque no había rastro.
Moody parece complacido al verlo, lo cual según ha escuchado, no es una hazaña que muchos hubieran logrado antes.
—Estuve con los vigilantes esa noche, tu padre no estaba con ellos, los Mortifagos que estuvieron esa noche—habla Moody y cualquier tranquilidad se va de sus manos.
El rostro de Draco se vuelve amargo ante la perspectiva de su padre, quien había elegido claramente al señor tenebroso a su hijo, pero eso no significa que lo eligiera sobre su madre. Si hay alguien en este mundo que hubiera llorado la muerte de Narcisa de la misma manera que lo hicieron Andrómeda y Draco, probablemente podría ser Lucius.
No quería pensar en eso.
Su padre definitivamente lo odiaba ahora, si antes hubo alguna esperanza de no ser odiado, todo se había ido por el caño ahora.
Era el causante de la muerte de su madre, Draco sabe que su madre amo a Lucius (probablemente por la maldición de la sangre Dragón de la familia Black) más que nada, siempre pensó que su padre también había amado a su madre de regreso.
A veces sería mejor no haber nacido.
Probablemente para todos.
—¿Eso tiene algún significado importante? —cuestiona Draco con mortal seriedad, que parece hacer que Moody en lugar de tensarse, se relaje incluso más a su alrededor.
—Tal vez no—
—Entonces es información inútil—
—Dumbledore me pidió algo antes de morir—habla Moody deteniendo sus divagaciones, antes de entregarle un pequeño papel que tomo entre sus manos—no dijo nada, solo dijo que cuando lo encontraras, sabrías que es—añade con una sonrisa divertida antes de irse caminando tranquilamente.
Draco pestañea confundido, bajando la mirada al papel viejo y arrugado con números en este.
"42.86263415353788, 44.441489112645634"
Frunce el ceño molesto, por supuesto que nada puede ser fácil.
Todos los malditos adultos de su vida nunca han hecho nada fácil.
¿Era mucho pedir un poco más de información?
Claro que sí, la vida de Draco no sería la vida de Draco si algo fuera fácil por una vez en su vida.
.
.
Había un rastro sobre Harry que se rompería cuando fuera mayor de edad, motivo por el cual se habían apresurado para poder sacarlo de su casa antes que sucediera. Draco mira con curiosidad en medio de un almuerzo muy ruidoso, como la señora Weasley parece indignada sobre la idea de que el trio dorado no volverá a Hogwarts; Draco había señalado desde que llegaron antes que Harry que se marcharían pronto, a lo cual la mujer tampoco había parecido feliz. Se notaba claramente que, aunque Molly estaba intentando cuidar de Draco, estaba mucho más preocupada por Harry y su propio hijo.
El almuerzo era bastante tenso.
Escucho rumores de Michael, quien tenía el mejor oído que todos, que la señora Weasley estaba haciendo que los chicos ayudaran con los preparativos de la boda para que estuvieran separados.
No lo había visto metido en sus propios asuntos y preguntándose cada pocas horas porque no se marchaban, a lo que Padma tranquilamente recordaría a Fleur con nervios de boda, o a Luna realmente disfrutando estando al lado de Ginny.
Así que aquí estaban, sin avanzar nada.
Vio frustrado a Padma, que tranquilamente estaba comiendo, mientras Michael estaba a su otro lado charlando animadamente con Terry, que parecía tan dormido como el propio Draco. Los trasladores de emergencia estaban listos, la mayoría de pociones de emergencia también y empaquetadas, todos sus suministros de comida para sobrevivir al menos unos meses, sin incluir la cantidad de ropa o material de supervivencia.
Los mapas también estaban listos.
Deberían estar ya en marcha.
Volteo a ver sobre la mesa a Luna sonreír animadamente a Ginny, que se reiría antes de acercarse para susurrarle cosas a la chica que la alegrarían.
Joder.
No puede hacer esto, si tan solo pudiera dejar a Luna aquí, siendo feliz con Ginny.
Una mano sobre su pierna hizo que volteara a ver a Padma, que tenía una mirada de advertencia en su rostro, como si hubiera leído su mente y lo hizo refunfuñar antes de morder un poco de pollo. Todos habían estado dispuestos acompañarlo y aunque Draco quería que estuvieran a salvo, especialmente Luna, tampoco podía evitarles que lo siguieran.
Si dejaban atrás a Luna, también estaría en peligro.
Hogwarts no era un lugar seguro.
—Lo único que digo, es que son demasiado jóvenes para una locura así—gruñe Molly a Sirius, que defendía totalmente la idea de Harry de marcharse.
Incluso aunque Sirius se quedaría para trabajar en la orden del Fénix y cuidar de su hijo, su tío parecía dispuesto a confiar totalmente en Harry.
Draco hizo una mueca ante eso.
Harry era un niño, no muy diferente a Draco, pero parece ser que no solo Sirius sabe el peligro detrás de la misión, otros como Remus o Arthur tampoco han dicho nada. La orden aparentemente estuvo trabajando en rastrear otros Horrocrux por un tiempo, pero nadie había realmente logrado mucho y aunque Snape no los había delatado, ahora estaban cortos de tiempo.
No pueden ganar contra Voldemort con piezas de su vida todavía por ahí.
La copa.
El anillo.
¿La tiara?
No recordaba bien este último, no recordaba su ubicación, tampoco el de la copa y era culpa de sus memorias que se iban perdiendo; sentía que algo tenía que ver con Hogwarts pero cuando quería pensar en eso le daban dolores de cabeza horribles. Draco puede recordar el rostro de Selena por ver a Luna, puede recordar el rostro de su madre que se parecía a Narcisa y puede ver ahora el parecido de su antiguo padre como Orion, como una extraña similitud a Lucius.
Irónico.
Al final el padre de Orion y Lucius se parecían más de lo que pensaba.
Ambos perdieron a sus esposas.
Ambos con el mismo hijo inútil.
—Yo tampoco quiero verlos en peligro, pero esto es una guerra Molly, puedes fingir todo lo que quieras, pero estamos luchando—le dará un punto a Sirius, tiene los huevos más grandes y era el único que se paraba frente a Molly Weasley sin temer por su vida.
Draco siguió tomando refresco.
Dora al otro lado de la mesa parecía cansada, mientras que Remus al lado de esta sostenía al pequeño Teddy que al menos parecía acostumbrado al bullicio y dormía tranquilamente.
Harry por primera vez había dejado de verlo a él, lo cual Draco agradecía, para sentirse miserable ante la forma en como Molly parecía tratarlo.
Lo intento.
Realmente intento proteger a Harry todo lo que pudo durante mucho tiempo, pero ya estaba fuera de sus manos y se preocupaba si su intervención, podría ponerlo en peligro de alguna forma.
Tal vez al final todo fue para nada.
—Son niños—
—LO SÉ—
Ambos estaban de pie, Sirius luciendo una mirada decidía y Molly parecía al borde de irse sobre este, Draco solamente puede sentirse cansado, pero también como si estuviera viendo un duelo por el ultimo postre en medio de un cuarto lleno de niños. Sirius tenía sus razones al igual que Molly, en algún tiempo podría haber estado más del lado de Molly, sobre proteger a niños en contra de lo que el mundo quería.
Tristemente, ya era demasiado tarde para eso.
Draco no pudo evitar la guerra, ahora les tocaba vivirla.
—No somos niños—las palabras salen de la boca de Draco, atrayendo la atención de todos en el lugar y sorprendiéndose un poco de haber hablado, pero ya que tiene su atención, supone que podría decir más—al menos nosotros ya no lo somos, tal vez cuando esto acabe, ellos si puedan ser niños—añade viendo de reojo a Teddy dormir en los brazos de Remus.
Algo dentro de él se suaviza, solo un poco, ante el bebé.
Si.
Le gustaría pensar en un futuro donde los niños son solo niños, ya que no importa cuánto Draco hubiera querido fingir en Hogwarts, esa etapa ya murió.
Voltea a ver al frente al sentir el silencio abrumador, la mirada de Sirius parece de lastima y la de Molly de una madre al borde del llanto.
Draco solamente se marcha, ha terminado de comer y vuelve al cobertizo, donde no hay nada que hacer y no importa que tantas veces le pregunta a Padma sobre cuando se irían esa noche, la niña solamente suplica para que se queden un poco más.
Y realmente.
No es que Draco tenga algo para oponerse por ahora.
No cuando Padma parece tan perdida como él en ocasiones.
.
.
Los Delacour llegaron la mañana siguiente a las once en punto. Draco no les habría prestado mucha atención, pero Padma parecía emocionada de ver personas nuevas y había arrastrado a Draco. El lugar en realidad estaba bastante arreglado. Los calderos oxidados y las viejas botas de goma que normalmente cubrían los escalones de la puerta trasera habían desaparecido, reemplazados por dos nuevos arbustos temblones situados a cada lado de la puerta en grandes macetas; aunque no había brisa, el patio había sido barrido, y el cercano jardín había sido podado, recortado y en general arreglado, aunque a Draco, al que le gustaba lleno de maleza, le pareció que parecía veía bastante abandonado sin su contingente habitual de gnomos traviesos.
Draco había perdido la cuenta de cuantos encantamientos de seguridad habían sido colocados alrededor de la Madriguera por la Orden y el Ministerio; todo lo que sabía era que ya no era posible viajar directamente hasta allí usando magia. Cuando ellos se marcharán tendrían que salir del radar del lugar para usar un traslador, lo cual había anotado con interés para los próximos días.
El tiempo se estaba acercando.
El señor Weasley había ido a recibir a los Delacour a la cima de una colina cercana, donde tenían que llegar con un ´Traslador. El primer sonido que indicó que se acercaban fue una extraña risa estridente, que resultó provenir del señor Weasley, que apareció en la verja momentos después, cargado de equipaje y con una hermosa rubia con una túnica larga y de color verde hoja, que solo podía ser la madre de Fleur.
—¡Mamá! —gritó Fleur, saliendo disparada para abrazarla—. ¡Papá! —
Monsieur Delacour no era ni de lejos tan atractivo como su mujer; era una cabeza más bajo y extremadamente regordete, con una pequeña barba puntiaguda. Sin embargo, parecía afable. Saltando hacia la señora Weasley con botas de tacón alto, la besó dos veces en cada mejilla, dejándola aturullada.
—Se han tomado tantas molestias —dijo con voz profunda—. Fleur nos ha dicho que han estado trabajando muy duro—
—¡Oh, no ha sido nada, nada! —trinó la señora Weasley—. ¡Ninguna molestia! —
Ron descargó sus sentimientos lanzándole una patada a un gnomo que estaba echando un vistazo desde detrás de uno de los nuevos arbustos.
Michael y Terry se rieron un poco.
Draco solo se sintió agradecido de que hablaran inglés, estaba preocupado que Padma terminara arrastrándolo a todos lados como traductor.
No era la persona más sociable actualmente.
—¡Querida dama! —dijo Monsieur Delacour, todavía agarrando la mano de la señora Weasley entre las suyas regordetas y mirándola con una sonrisa radiante—. ¡Nos sentimos muy honrados por la inminente unión de nuestras dos familias! Permítame presentarle a mi mujer, Apolline. —
Madame Delacour se deslizó hacia delante y se detuvo para besar también a la señora Weasley.
—Enchantée —dijo ella— ¡Su magido nos ha estado contando unas histogias tan divegtidas! —
El señor Weasley dejó escapar una risa maníaca; la señora Weasley le lanzó una mirada, tras la que inmediatamente él se quedó en silencio y asumió una expresión apropiada para el lecho de enfermo de un amigo íntimo.
No era un idiota después de todo.
—¡Y por supuesto, ya conoce a mi hija pequeña, Gabrielle! —dijo Monsieur Delacour.
Gabrielle era una Fleur en miniatura; con once años, pelo por las caderas de un rubio totalmente platino, le lanzó a la señora Weasley una sonrisa deslumbrante y la abrazó, luego le lanzó a Draco una mirada brillante, agitando las pestañas.
Draco pestañeo confundido.
Padma y Michael parecían querer contener la risa, lo que hizo que volteara a verlos incrédulo.
—Bien, ¡pasen, pasen! —dijo el señor Weasley alegremente, e hizo pasar a los Delacour al interior de la casa, con muchos "¡No, por favor!" y "¡Después de usted!" y "¡Para nada!".
Los Delacour, descubrieron rápidamente, eran invitados amables y agradables. Estaban encantados con todo y deseosos de ayudar con los preparativos de la boda. Monsieur Delacour declaró que todo, desde el plan de distribución de asientos hasta los zapatos de las damas de honor era "¡Charmant!". Madame Delacour era experta en hechizos del hogar y tuvo el horno adecuadamente limpio en un pispás; Gabrielle seguía a su hermana mayor a todas partes, intentando ayudar de cualquier forma que pudiese y farfullando en un rápido francés.
El único inconveniente era que la Madriguera no había sido construida para acomodar a tanta gente.
El señor y la señora Weasley dormían ahora en el salón, habiendo acallado las protestas de Monsieur y Madame Delacour he insistido en que ocupasen su habitación. Gabrielle dormía con Fleur en la vieja habitación de Percy, y Bill compartiría habitación con Charlie, su padrino.
—Draco espero podamos hablar pronto—había dicho Gabrielle la mayor parte del día intentando escabullirse con su grupo.
Draco la vio preocupado, pero Michael solía encontrar formas de distraerle.
—Parece que quedo enamorada del famoso jinete de dragón—había dicho Terry en la noche con una mirada claramente extasiada.
Si.
Como si no pudiera ser peor, una niña está enamorada de él, Draco simplemente asiente algo tenso, pero intenta no darle ninguna esperanza sobre que voltearía a verle. Aunque usualmente Draco iría por ahí recogiendo niños que tienen un futuro por la magia, no se encuentra de muchos ánimos al respecto y por eso termina encerrado en el ático del lugar.
Dora lo encuentra, pero lejos de reprocharle como esta podría hacerlo, solamente se sienta a su lado acostando su cabeza entre su regazo. Draco ve por mucho tiempo la pierna que perdió durante la batalla en el ministerio y se pregunta que tan diferente pudo haber sido la vida de su prima si no hubiera entrado a su vida.
Esta no habla de cómo ahora no es auror e incluso la orden del Fénix dura sobre si es buena idea tenerla, pero Dora se mantiene expectante ahí.
Con Cedric.
Entrenando con Moody.
Lista para dar más, aunque nadie se lo pida, solo porque es lo correcto y Draco odia que ella pueda mantenerse fuerte, cuando Draco apenas si es un caparazón vacío de lo que alguna vez fue.
—Estuve intercambiando cartas con Colette—habla su prima pasando su mano por su cabeza, donde ya no tiene cabello y solo debe sentirse áspero.
Draco se hace un puño contra su prima.
Deseando que las cosas no fueran como lo fueron.
.
.
Draco había olvidado el cumpleaños de Harry, se siente un poco mal cuando es Luna quien se lo recuerda esa mañana; los Ravenclaw habían estado acampando en el cobertizo porque toda la madriguera está un poco llena para ellos. No tiene oportunidad para conseguirle un regalo y en realidad duda que si pudiera saldría de aquí si no fuera destino a Rusia, todo era demasiado peligroso y las ultimas ocasiones fuera de la madriguera, habían estado corriendo por su vida para si siquiera pensar en huir solo por un regalo. Escucha a los otros hablar emocionados aunque Harry no aparece temprano para desayunar, la pila de regalos lo hace sentir un poco culpable y simplemente sigue comiendo algo de cereal que los gemelos le habían entregado.
—Si no tienes regalo, simplemente puedes besarlo—hablo Fred haciendo ruidos escandalosos de besos, Draco lo ignora para seguir masticando.
—Sabe que el chico tiene celos excesivos por la hermanita de Fleur, algunas cosas nunca cambian—añade George, antes que su madre llegue a espantarlos y verlo unos momentos antes de suspirar dramáticamente.
No tiene tiempo para madres.
No quiere madres.
Quiere a la suya, pero está muerta, así que no piensa mucho al respecto.
—Me siento ansioso, pronto es la boda de Fleur, se supone que es un espectáculo y tendremos que bailar—susurra Michael a su lado con nervios, lo cual es encantador, Draco había olvidado lo que se debe sentir estar ansioso de algo tan mundano.
Pero Michael parece nervioso por bailar, o probablemente bailar con Terry.
—¿Eso significa que ya son pareja? —cuestiona en voz baja a Padma aburrido, pero su amiga se encoge de hombros sin saberlo también.
Son raros.
Son ellos.
Draco los envidia un poco, antes de masticar y que Luna se queje a su lado sobre el problema de no poder utilizar dos calcetines de diferente color el día de la boda. Aparentemente Fleur había estado hablando sobre código de vestimenta, Padma y Luna ya tenían sus ropas, también se les había conseguido ropas a sus otros amigos y Padma había hablado emocionada de conseguirle un traje junto con Dora.
No sabe cómo lo hicieron.
Tampoco quiere preguntar.
Una boda.
Draco no tiene recuerdos casi de su vida anterior y mucho menos como el mago oscuro, pero se pregunta si en esta vida hubiera querido una boda. Muchas veces había imaginado la boda de Padma y Anthony, también cuando comenzó a salir con Harry, había pensado sobre un futuro juntos que ahora no tiene la menor importancia con el panorama mayor del asunto.
Tampoco sabe que tanto podría sobrevivir luego de la próxima semana.
Su expectativa de vida se había acortado con una guerra sobre sus hombros.
—Chicos hoy es un gran día—había dicho Sirius de forma ruidosa frente a ellos, parece tener ojeras, no está seguro si es por la charla con Molly el día anterior o si es por tener un bebé.
Probablemente por lo último.
Un bebé hace que no duermas mucho, desde el cobertizo pudo escuchar cuando Teddy se había despertado en la madrugada, aunque no hizo tanto ruido como los ronquidos de Michael.
—¿Dónde está Teddy? —pregunta Michael ansioso, el niño al ser hijo de un hombre lobo, en realidad no parecía incomodo con Michael que tenía esta necesidad de ver al niño y protegerlo, con mucha fuerza.
Un extraño instinto de hombre lobo.
No estaban seguros al respecto, pero Michael se iluminaba como una bombilla al ver al niño y si sentía que algo podría tenerlo en peligro, era mucho más peligroso que cuando un miembro de su grupo de amigos normalmente lo estaría. También se había unido muchísimo a Remus, quien estaba tranquilo explicándole todo a Michael, quien parecía ver al niño como si fuera la cosa más preciosa del mundo.
Draco lo envidio por eso.
Últimamente solo tenía pensamientos demasiado negativos al respecto.
Respecto a casi todo.
—Durmiendo con Remus, es muy pequeño, pero en la madrugada se levanta siempre con hambre y Remus no produce leche necesaria, así que están las fórmulas mágicas y todo es un caos—habla Sirius intentando ocultar un bostezo sin mucho éxito.
Michael se deja caer algo desanimado en su lugar.
Entonces Harry aparece con Ron, luciendo bastante feliz con respecto a estos días o lo poco que lo ha visto y todo se genera en un poco de caos a continuación; que Draco ve con su cereal en sus manos. Hay muchos regalos, hay decoraciones, Hagrid aparece en algún momento de la mañana, Padma debe detenerlo cuando intenta marcharse por su cuenta más de una vez.
Luego llega el ministerio.
La fiesta a la cual Draco no quiere participar toma un rumbo bastante agrio al respecto.
—¿Qué es lo que quieren? —había dicho Molly de forma protectora, mientras Sirius se quedaba de brazos cruzados frente a la puerta donde había desaparecido el ministro Scrimgeour con el trio dorado.
Lo había visto de reojo con curiosidad, pero Draco estuvo por sacarle el dedo del medio al ministro antes que Terry lo detuviera.
Luego el ministro se marchó saliendo de forma bastante dramática, Draco levanto una ceja viendo a Padma y aunque el trio de oro no dijo nada, parece que alguien les dejo algo. La fiesta había lucido un poco desanimada al respecto, antes que Sirius saltara anunciando su regalo para Harry, que para sorpresa (claramente molestia de Molly) era su motocicleta voladora.
La cual era ilegal.
Harry parecía lleno de felicidad cuando abrazo a Sirius, mientras este le acariciaba la cabeza y parecía prometerle que serían una familia de ahora en adelante.
Conmovedor.
Al parecer Sirius tenía prohibido la motocicleta ahora que era padre por parte de Remus hasta nuevo aviso, entonces tal vez la motocicleta voladora sería un poco ostentosa si se iban de aventura, pero tal vez podría ayudarles de alguna forma. Gran parte de la mañana se pasó con Harry recibiendo regalos y con Sirius enseñándole a las afuera de la madriguera como usar una motocicleta voladora.
—¿Se ve caliente verdad? —habría bromeado Ginny quien se había acerado a Draco mientras algunos miraban a lo lejos a Harry reír con su padrino.
Era feliz, aunque sus ojos en realidad nunca han brillado totalmente.
Como si fuera feliz e infeliz al mismo tiempo.
Tal vez piensa demasiado algunas cosas.
Era mejor no acercarse, últimamente las personas a su alrededor, no parecían felices y Draco no pudo culparlos; se sentía incluso como un dementor, extrayendo la felicidad de los demás.
—Si te pidiera que convencieras a Luna de quedarte contigo, ¿Lo harías? —no responde la pregunta, en cambio ve a Ginny con una nueva, que provoca que la felicidad de esta se apague.
Como todos a su alrededor.
No lo tomo personal.
—No—dice Ginny con pesar—es mi mejor amiga, hable con ella, le pedí que me dejara acompañarla, pero ella me dijo que no era mi misión y…tampoco se quedaría si se lo pidiera, ambos sabemos que es terca y te ama más de lo que me ama a mi—
Draco en realidad se sorprende de las palabras de Ginny.
De la forma en que suenan.
Sobre como Luna a pesar de todo lo sigue amando.
Quiso decirle que no lo hiciera, que eligiera a Ginny, que se quedara aquí donde podría estar a salvo, que amarlo al igual que lo hizo Anthony y su madre solo significaría su muerte.
—¿Cómo te ama a ti? —cuestiona un poco interesado en la vida romántica de sus amigos y queriendo apartar sus peores ideas, aunque no pudiera ayudarles.
A nadie en general.
Ginny solamente lo ve un momento, antes de sonreír un poco, muy suave y sutilmente antes de irse sin decir nada más, pero tal vez esa sonrisa dice más de lo que debería.
.
.
El problema de ocultarte siempre en el mismo lugar, es que terminan encontrándote con facilidad, Draco solía elegir los mismos lugares para estar, porque de alguna forma era en los únicos que no se volvería loco. La madriguera tiene muchos lugares que visitar, mucho espacio abierto que Draco evita, porque se siente expuesto a cualquier posible ataque. Había estado sentado en el suelo del ático, con un libro en sus manos cuando Harry había aparecido. El atardecer comenzaba a asomarse y Draco pensó que había librado bien de arruinarle el cumpleaños a Harry hasta ahora, pero que este apareciera no era culpa de Draco y por la mirada que le da al libro, bueno, Draco se siente un poco patético.
Baja la mirada para ver el señor de los anillos antes de levantar la mirada.
Casi retándolo a que lo juzgara.
No lo hace.
Harry nunca lo hizo.
Este solamente toma asiento en el suelo lleno de polvo a su lado, no lo suficientemente cerca para que sus cuerpos se tocaran, pero si lo suficiente para sentir parte del propio calor que inunda el chico. Tiene puesta una chaqueta de cuero que Remus le había regalado, comentando sobre Sirius en el pasado y Harry se había visto tan feliz que se pregunta porque vino aquí.
Con Draco.
Cuando es la peor forma visible de pasar un tiempo agradable.
—No te vi más, supuse que viniste aquí a ocultarte del mundo—
—Estas arruinando la idea de mantenernos separados—
—¿Por qué debemos estar separados? —
—Porque ya no somos novios—
Draco suspira ante el puchero bastante notorio en el rostro de Harry, ambos saben bien porque terminaron con el otro, no exactamente porque el amor se hubiera escapado sino más bien porque tenían diferentes tareas por delante.
Harry ocupa encontrar y destruir los Horrocrux.
Draco debe buscar su varita y romper la maldición de Vodník.
Ambos caminos no están destinados a estar juntos ahora, si ambos no se encargan de sus problemas, podrían dañar al otro de forma no intencional y al final, tal vez, aunque estuvieron un tiempo cerca en sus caminos, no significa que deban terminar una carrera invisible juntos.
Sus caminos pueden o no pueden que se vuelvan a unir y Draco está bien con eso.
Pero por ahora, ocupan concentrarse en sus propias metas.
—No es como si hubiéramos terminado porque ya no te amara—comenta este de forma desinteresada y Draco extraña un momento, hace muchos años, cuando Harry se hubiera muerto de vergüenza por solo decir esas palabras.
Ahora las dice de forma tan casual.
Draco deja de ver las palabras del libro, aunque si es sincero con él mismo, no ha estado leyendo realmente desde hace algunos minutos.
Estaba pensando en muchas cosas, pero ninguna realmente importante.
Draco ama a Harry.
No es que pueda apagar esa bombilla en su interior, pero se da cuenta que hay muchas cosas que puede hacer alrededor de sus sentimientos. La maldición de la familia Black lo hace solamente amar a una persona en toda su vida, al menos de forma de pareja, así que, aunque nunca pueda volver a enamorarse de alguien que no fuera Harry, puede trabajar a su alrededor con otro tipo de prioridades.
—Tenemos caminos diferentes, lo tengo claro, desearía haberme ido antes, Padma insiste en quedarnos hasta la boda—habla Draco con un poco de pesar ante la idea de todos estos días perdidos.
Si estuvieran en marcha, todo estaría más cerca del final, de haber alcanzado esa meta, fuera la que fuera.
Harry solamente asiente.
—Me alegra que estuvieras aquí—sus palabras parecen sinceras, aunque Draco no puede averiguar porque lo serian.
Sus ojos siguen viéndose un poco amargos, pero un poco emocionados al verle.
Draco extrañaba eso.
Se sorprende que pudiera extrañar esto aún.
Pero más sorprendente es que Harry se alegre de verlo aquí cuando literalmente no han hablado más de una ocasión antes que esta.
—No soy la epitome de la diversión actualmente—
—Se que no debería, pero simplemente me gusta tenerte cerca, desde primer año siempre quise eso—lo odia, odia la forma en que su corazón aun es débil por estupideces que puede decir Harry Potter—me hubiera gustado que todo fuera diferente, sin luchas por delante o magos oscuros por ahí, me hubiera gustado estar este séptimo año contigo en Hogwarts—añade con un poco de amargura por primera vez ante su destino, estos días no había parecido tan molesto al respecto como ahora.
Puede entenderlo.
Draco quisiera otra vida, una con Anthony en Hogwarts, con Viktor siendo jugador profesional, su madre esperándolo para pasar juntos el verano.
Pero no pueden tener todo lo que quieren, ambos, Harry y Draco, no son conocidos por tener las cosas que quieren.
—Fue bueno mientras duro—se atreve a decir Draco, porque, aunque ahora no siente calidez en su interior por muchas cosas.
O casi nada.
Sabe que fue feliz, que incluso cuando escapo de él los primeros años, realmente fue feliz al lado de Harry Potter.
Ojalá todo fuera diferente, ojalá hubiera podido cambiar muchas cosas, pero no puede negar que muchos momentos de su pasado llenos de felicidad fueron al lado de Harry Potter.
Harry voltea a verlo con una sonrisa cálida, aun después de todo este tiempo, las personas a su alrededor parecen poder mantener su felicidad, lo cual Draco piensa que es positivo, incluso aunque él no pueda. Se sorprende al sentir la mano de Harry contra su mejilla, se siente cálida, quisiera poder poner una mano sobre la de este y mantenerlo atado a él de ahora en adelante.
No apartarlo.
Pero eso sería muy en contra la idea de terminar.
No es como si Draco tuviera la estabilidad mental para estar con alguien ahora mismo, sería más una carga para Harry que una ayuda, y ambos tienen caminos difíciles adelante para estar pensando en otras cosas sin importancia; una relación ahora no es importante.
—¿Puedo besarte? —la pregunta viene de Harry, porque es una mierda manipuladora con esos grandes ojos verdes.
Draco lo odia.
Al mismo tiempo que aún puede sentir el amor por este en su interior.
Hace mucho tiempo besar no era importante, desde primer año había estado besando a personas al azar, simplemente porque no tenía significado para él. Entonces paso el quinto año, sus sentimientos por Harry Potter fueron correspondidos y besar a otra persona se sentía simplemente mal, lo cual había encantado a su pareja que aparentemente uno de sus temores era que Draco fuera por ahí besándose con personas al azar.
No piensa que importe mucho ahora besarlo, aunque no son novios y probablemente es una buena forma de regalo de cumpleaños.
Porque Draco no ha conseguido nada al estar ocupado en sus problemas mentales, en cálculos, pesadillas, sombras de culpa, oscuridad en su interior que parece crecer cada día más.
Cosas normales de adolescentes de 17 años.
Cosas normales de adolescentes de 17 años que tienen a un loco psicópata interesado en su espalda, son una rencarnación de un mago oscuro y que tiene un libro con hechizos de dudosa moralidad.
Cosas normales de Draco.
La realidad es que Draco tiene un poco de miedo de besar a Harry, la mayoría de sus emociones (positivas) parecían apagadas desde la muerte de su madre y cosas que solía disfrutar, ahora solo parecen de aburrido color gris; se mantiene por los recuerdos de lo que fueron alguna vez. Así que la parte más sensata de su mente está gritando porque niegue ese beso, pero al igual que siempre, ver a los ojos a Harry Potter no ayuda mucho a rechazar algo.
Se pregunta, si de alguna forma hubiera sido él quien inicialmente propusiera la ruptura, si hubiera logrado seguir con esa línea de pensamiento si Harry hubiera rechazado la idea.
Se estremece de pensarlo.
Tal vez lo mejor era que este hubiera decidido romper la relación, pero era muy bajo de su parte ahora solicitarle un beso.
Se siente muy dividido en este momento.
—Juegas sucio—dice Draco con seriedad y Harry parece lucir un poco culpable al respecto, pero antes que el chico se niegue y muy en contra de un buen juicio, Draco es quien elimina la distancia.
Alivio.
Es todo lo que siente al besarlo.
Porque algo dentro de él sigue quemando en calor y cariño al estar cerca del chico, lo cual provoca que se sienta un poco asfixiado, sintiéndose realmente vivo desde la primera vez en semanas, meses, que es tan doloroso la idea de alejarse.
Así que no lo hace.
Besa a Harry con todo lo que tiene, sintiendo que está respirando luego de un largo viaje en una montaña y este es el momento para sentirse con vida. Es egoísta en su interior, queriendo acaparar esto en una botella y llevarla lejos del mundo, donde nadie pueda verla, solo para mantener una parte de él con vida.
Esto debe ser la maldición.
La maldición Black funcionando.
No tiene sentido que nadie antes de Harry no lo hiciera sentirse con vida y no quiere separarse de esto, o tal vez simplemente es el idiota de Harry que se metió dentro de su corazón, aunque nunca lo quiso así; aunque lucho durante años para ser solo amigos y al final este solamente entro en su corazón como si fuera su casa.
Lo odia al mismo tiempo que lo ama.
Sujetando sus mejillas para que no se vaya antes de que sea necesario, moviendo sus labios esperando que cada roce se queme en la memoria de este como lo hace en la de Draco, disfrutando el sabor de tarta de melaza de sus labios que fue entregada por su cumpleaños.
¿Cómo voy a vivir sin esto?
Cuando tenga que irse, no quiere pensar en que puede o no puede que nunca vuelta a tener esto. Siempre estará la opción de que Harry se enamore de alguien más, que uno de ellos muera, que la guerra sea diferente a lo que alguna vez estuvo destinada a ser.
Pierde el tiempo, se vuelve relativo, pero cuando se separan, ambos algo jadeantes y Draco sin querer abrir los ojos a la realidad; puede sentir la respiración de Harry contra su piel porque aun siguen demasiado cerca del otro.
Abre los ojos, cansado de la realidad que cae sobre él, luego de unos momentos de una pequeña fantasía.
—Ese beso fue una locura—dice Harry sin aliento, aclarándose un poco la garganta y con mirada brillante que Draco realmente añora, aunque este frente a él.
Porque esto no está destinado a durar, tal vez nunca lo estuvo, en lo que recuerda de la historia original nunca fue el destino que Harry o Draco terminaran juntos.
No tiene sentido que lo hagan en esta realidad.
—La guerra no es eterna—habla Harry provocando que Draco deje de ver al suelo y levante su mirada, el chico parece un poco adolorido al hablar, pero esperanzado de una manera que Draco envidia como agradece; siempre había muchos sentimientos encontrados al pensar en Harry Potter—nos volveremos a encontrar luego de que esto termine y te recompensare por todo lo que no he podido hacer—parecía seguro de sus convicciones, mientras entrelaza sus dedos contra los de Draco.
Tan optimista.
¿Cómo encuentra fuerza para ser optimista?
Deja caer su cabeza contra el hombro del chico, que parece un momento sorprendido, antes que muy probablemente la inercia y la costumbre, lo abracen contra él. Sigue siendo igual de cálido que recuerda, su miedo de no sentir la calidez desaparece y se mete en esto como lo hizo con el beso.
Abrazándolo casi desesperado de perder esta conexión con el mundo de los vivos.
De las emociones.
De los sentimientos.
—No puedes morir, no puedes dejarme—susurra contra el cuello de Harry, quien solo suspira antes de abrazarlo con más fuerza.
Sin prometer nada.
Solamente abrazándolo y dejándolo disfrutar de todo lo que es estar entre los brazos de Harry Potter.
Y Draco lo odia por eso.
—Extraño tu cabello largo—dice con gran pesar y por primera vez en estos meses, desde que vio a su madre morir, Draco sonríe ligeramente.
—Idiota—dice con cariño, esperando que este momento sea eterno.
O que pueda disfrutarlo solamente un poco más, antes que todo se acabe.
—¿Cómo te encuentras?, todo es…una locura…yo…no somos pareja, pero, si ocupas abrazar a alguien, yo, quiero ayudarte…quiero escucharte—Harry parece nervioso sin saber cómo actuar con Draco en sus brazos.
No dice nada.
No quiere consuelo.
No sabe que quiere de consuelo, Harry es pésimo dando consuelo con palabras, pero cuando lo abraza de esa forma; Draco recuerda al niño de primer año que lo veía fascinado. Se siente como si fuera el objeto más preciado en los brazos de alguien.
Draco es egoísta para quedarse aquí solo un poco más.
No dice nada.
Pero Harry lo abraza, y Draco se queda ahí.
Harry nunca menciona a su madre.
Draco lo agradece, porque realmente si dijera algo sobre ella terminaría rompiéndose y por ahora, quiere mantenerse aquí todo lo posible.
Continuara…
Joder como me está costando este libro, hay tanto que quiero contar, todos los capítulos están divididos y ya se casi de forma sistemática de que trata cada capítulo. Pero escribirlos es lo que me cuesta, pero ya llevo dos capítulos así que me siento como una guerrera por seguir luchando con este último libro.
Puede que lo que más me cueste es escribir sobre Draco, debido a que está en medio de una depresión con una guerra sobre ellos.
Pero aun así mi Harry bebé lo ayuda a su manera, me encanta la relación de ambos, aunque técnicamente no están juntos juntos por ahora.
El próximo capitulo abarcará parte de la boda de Fleur, me pregunto qué tan diferente será de la original.
