Claro que sería robado

Trafalgar Law se consideraba a sí mismo inteligente, y gracias a todas las cosas que le habían pasado en la vida consideraba que sabía juzgar una situación peligrosa.

Y aún con toda esa experiencia, cuando conoció a Monkey D. Luffy y la banda de locos que llamaba tripulación, acelero en lugar de detenerse en contra de todo buen juicio.

No se arrepentía, puesto que después de conocerlo sabía que ese niño de goma era lo más cercano a un sol en la tierra con esa radiante sonrisa.

Law a veces se preguntaba cómo Luffy era capaz de sonreír así después de la pérdida de su hermano, Ace. Él cirujano de la muerte había visto a Luffy tan destrozado que temía que jamás volviera a reconstruirse.

Y aún así lo hizo.

Después de los eventos de Punk Hazard, Law se dio cuenta de que Luffy era un pirata y uno peligroso, no por lo increíblemente fuerte que se había vuelto sino por la facilidad con la que había robado su corazón.

La cálida sonrisa de Luffy había derretido las inmensas capas de hielo que se había formado en su alma después de la muerte de Corazon, aquella que mantenía lo suficientemente lejos a todos, pero el sombrero de paja no entiende de límites, ni de espacio personal y mucho menos un "no".

Podía entender porque cualquiera de su tripulación moriría por su capitán porque, aunque él no dijera en voz alta, moriría por Luffy sin dudarlo un segundo.

[…]

Law estaba debajo de uno de los naranjos de Sunny Thousand, sintiendo una horrible ansiedad recorriéndole el cuerpo, no podía calmarse y estaba resistiendo el impulso de levantarse y entrar en el cuarto del capitán de los sombreros de paja.

— Él estará bien

Law puso la mano en su espada y se puso a la defensiva al momento, no había notado cuando Nico Robin se había sentado a un lado de él, así de distraído estaba.

— Lo sé

Trafalgar apartó la vista al océano, tratando de alejar las imágenes que se repetían en su mente. Luffy de nueva cuenta había llevado su cuerpo al límite y una vez que la batalla había terminado simplemente se había desplomado en el suelo; Law se apresuro a revisarlo y aunque sabía que su vida estaba temporalmente fuera de peligro, seguía preocupado por él.

— Todos están dormidos… — Comenzó Nico Robin mientras se ponía en pie de nueva cuenta — Y yo no estuve aquí — Agregó guiñándole el ojo y retirándose con una silenciosa elegancia.

Law esperó unos momentos antes de ponerse en pie, maldiciendo lo perceptiva que era esa mujer.

[…]

De manera silenciosa Law entró en el cuarto de Luffy y su inquietud de disparo de nueva cuenta, odiaba verlo así, tan tranquilo, silencioso y callado.

Le recordaba aquella vez que estuvo en su mesa y lo cerca que estuvo de morir

— Tienes que dejar de ser tan imprudente, Mugiwara-ya —Law sentía como el corazón latía en su pecho con tanta fuerza que incluso parecía mareándolo mientras se sentaba en el borde de la cama sin apartar la mirada de su sol

— ¿T-Torao? — Murmuró Luffy sin abrir los ojos

— Bienvenido de vuelta, idiota

Luffy rio débilmente a causa del cansancio

— Vas a morir si sigues así — Law agradecía que el cuarto estuviera oscuro porque incluso ante ese pensamiento, su rostro se volvió una mueca de amargura y su voz sonó mucho más pesada

— No hasta que sea el rey de los piratas — Respondió abriendo un poco los ojos tratando de enfocar al otro capitán

Law puso los ojos en blanco, era obvio que esa sería la respuesta que obtendría de ese cabeza hueca.

— No tuve oportunidad de decirlo antes, gracias por salvarme esa vez — Luffy volvió a cerrar los ojos, la inconciencia reclama su cuerpo de nueva cuenta

Al ver como su pecho subía y bajaba a un ritmo tan tranquilo, Law sabía que Luffy se había vuelto a quedar profundamente dormido, se inclinó un poco hacia adelante quedando cerca del oído de Luffy

— Volvería a salvarte cuántas veces hicieran falta, solo… No vuelvas a llegar a ese limite — Susurro mientras un escalofrío le recorrió la espalda al recordar las heridas que Luffy tenía en Marine Ford, deseando jamás tener que volver a operarlo.

Law sabía que lo que quería hacer era incorrecto, sabia que no debía hacerlo pero quizá una oportunidad como esta jamás se presentaría de nuevo. Se acercó lentamente al sombrero de paja y robó un beso de sus labios, un contacto rápido que le quedará para siempre de recuerdo porque quizá eso era lo único que obtendría de todas formas.

Era lo justo, pensó, si Luffy había robado su corazón el podía robarle un beso.

Se alejo lentamente, tratando de no despertarlo, para acto seguido abandonar el cuarto del capitán de los Mugiwara, pero inmediatamente después de terminar de cerrar la puerta pudo sentir el filo de una espada a unos milímetros de su cuello.

Zoro lo miraba con molestia en el rostro

— Lastímalo y no quedará nada de ti — Fue todo lo que dijo el espadachín, acto seguido retiro la espada y camino hacia su propia habitación.

Law maldijo a los sombreros de paja por lo fácil que parecían leerlo.

EvØ

Notas finales:

Esta es la primera que escribo algo de One Piece, pero no se pudo evitar, el tema era robar y ellos son piratas. ¡Amo este Kisspril! De verdad que sí

¡Muchas gracias por leer!