Cuando eres alguien que a pesar de no tener poderes y habilidades irreales o ser un dios, puede vivir por una incontable cantidad de años y ganar toda la sabiduría y experiencia posible, puedes llegar a creer que ya nada puede sorprenderte. Pero la vida y el destino son impredecibles, siempre habrá una manera de que puedan llegar a sorprenderte de alguna manera. No importa si es por medio de algún suceso imposible o por medio de una persona, pero antes de ello, sigues tu vida creyendo que lo sabes y has visto todo. Hasta que ambos deciden divertirse en tu contra y te lanzan lo que menos te esperas.
Brok puede ser testigo de todo esto y siga sin poder creerlo a pesar de tener la prueba frente a sus ojos ¿Cómo no estarlo? Sentado en su mesa, bebiendo un buen tarro de hidromiel y comiendo sola un jabalí asado, se encontraba quien se supone se trataba de una legendaria valquiria fallecida, Hildr. Sin importar que han pasado varios milenios en donde se supone había perdido la vida, ahora se encontraba ahí junto a el y Trunks, este no bebía ningún licor, pero si que comía con el apetito de un jotun. Pero volviendo al tema de más importancia, no podía creer que había vuelto a ver a esta valquiria tras milenios de creencias de su deceso. Tanta era su sorpresa que aún no había siquiera probado de su tarro de hidromiel, esto era algo demasiado impactante para el. Pensaba que era alguien que no podía volver a sorprenderse en su vida, pero ahora debía retractarse de sus creencias. Porque ahora mismo no había más que sorpresa rodeando todo su ser.
Y eso era algo que Hildr noto desde hace mucho tiempo.
—Tu mirada intensa me perturba, Brok ¿Puedes dejar de hacerlo?—preguntaba la valquiria fastidiada.
—Oye ¿Puedes culparme por hacerlo? Se supone que estabas muerta desde hace milenios—respondía el enano volviendo en si y bebiendo su cerveza, quitando el interés a la situación. Hildr sólo bufo fastidiada por las palabras del enano—no me espere verte nuevamente ¿Segura no eres un draugr?—preguntaba con una ceja alzada en duda.
Eso hizo que a Hildr le brotara una vena en su frente por el enojo contenido.
—Te puedo asegurar que no lo soy—respondía la valquiria molesta viendolo con fastidio—pero preferiría serlo a ser un enano raro de piel azul.
—Hmp. Que lengua más venenosa la que aún tienes—respondía Brok sin molestarse por esas palabras—me caía mejor cuando estaba muerta—le susurraba a Trunks que estaba a su lado.
—¿Uh?—preguntaba sin entender mucho lo que decía el enano azul y con la boca llena.
Hildr solo suspiro, la verdad era que habían pasado tantos milenios que todo había cambiado. Nunca espero volver a observar el sitio donde habían forjado su espada, este era el único lugar que no había cambiado demasiado. De hecho, podría decirse que se encontraba en las mismas condiciones que la última vez que los visitó. Aunque faltaba alguien en el sitio.
—Desde hace un momento me lo preguntó ¿Dónde está Sindri?—preguntaba curiosa la valquiria observando hacia todos lados y no ver al otro enano.
Brok solo suspiro fastidiado por aquella pregunta.
—Ese idiota se fue de aquí hace años—respondió molesto antes de beber otro trago—al parecer mis métodos ya no eran lo suficientemente "salubres ni adecuadas" para el trabajo, hmp. Florecita—mascullaba fastidiado recordando aquello.
—Vaya, no me esperaba eso. Pero puedo entenderlo—respondía Hildr pensativa mientras recordaba al otro enano que tenía mejores modales que este—a veces uno quiere independizarse y seguir su propio ritmo y camino.
—Si, bueno. Eso no puedo reprocharle—respondía Brok sirviéndose más licor—¡Lo que si, es que se haya llevado la mitad de los materiales que YO había obtenido! Florecita ¡Era demasiado sensible para mancharse las manos y obtenerlas por si mismo!—refunfuñaba molesto antes de beber un poco y no mostrar que de un momento a otro su mirada cambió a una más nostálgica— ese delicado ¿Se encontrara bien? ¿Comerá adecuadamente?
Dentro de si, aún con su temperamento tan tosco, en verdad se preocupaba por su hermano. Si bien no terminaron de buenas, eso no significaba que no se preocupara por Sindri y el no lo sabía, pero el otro enano también se encontraba igual. Lastimosamente, el orgullo de ambos no les permitía aceptarlo. Solo el tiempo diría si este par de hermanos se reconcilian.
Trunks pudo sentir como el temperamento del enano azul cambiaba al flaquear de manera errática su energía, no sabia como, pero podía intuir de que se trataba. Observaba el techo del lugar pensativo ¿Qué se sentiría tener un hermano? No lo sabía al nunca haber tenido uno, seguro que hubiera sido bastante agradable tener más familia que solo su madre, bueno, no ganaba nada con lamentarse por cosas que pudieran haber sido. Pero seguía pensando que hubiera sido algo agradable.
No sabía que de hecho ya existía su hermana menor, en el pasado alternativo, pero su hermana a fin de cuentas. La pequeña Bra sintió en su universo un sentimiento agradable y eso la hizo reír alegre, cosa que también alegro a su madre que se encontraba cerca de ella. Eso logró que renovará sus ánimos y esfuerzos en pulir su máquina multiversal.
Pero mientras todos estaban metidos en sus pensamientos, algo los devolvió a la realidad. Una voz conocida para todo ahí.
"¡Felicidades! Lograron eliminar el invierno negro!"
¡!
—¿Ratatoska?—preguntaba curiosa Hildr al. Volver a escuchar la voz perteneciente a la ardilla del Yggdrassil.
"¿Uh? ¿Hay alguien nuevo ahí? Que sorpresa, además de curioso. Pues se me hace bastante familiar"
En eso Hildr recuerda que habían pasado varios milenios tras su "muerte"
—Bueno, veras….
"En fin, luego vendrán las presentaciones y siento mi falta de educación en estos momentos. Pero ah ocurrido algo de suma urgencia"
—¿Qué ha pasado?—preguntaba serio Trunks al notar la tensión en las palabras de la ardilla.
"¡Joven Trunks! Es bueno escucharlo porque el mensaje es para usted"
—¿Para mi?—preguntaba confundido.
"Así es"
—¿De que se trata?
"Como sabrás, el padre de todos se dirigió al inframundo para concretar la alianza con las tres facciones cristianas. Pero algo grave sucedió"
Esas palabras tensaron y alertaron a quienes estaban ahí, excepto por el herrero Brok. Este se encontraba calmado bebiendo su licor.
—Tsk. Sabía que debía ir.—mascullaba Trunks cruzándose de brazos—¿Qué sucedió?
"Loki, el dios de las mentiras. El sucedió"
—¡Ja! Claro, ese papanatas. No se porque no me sorprende—respondía burlesco Rok antes de beber su licor.
"Y que lo digas, esta vez se paso. Uso las mismas cadenas gleipnir para atrapar al padre de todos"
—¡Pffff!
—¡¿QUE?!—exclamaron Trunks y Hildr impactados por aquella noticia.
Brok había escupido su licor por el gran impacto inesperado de aquella noticia, tosía un poco aún incrédulo aquello que había escuchado. Hasta que por fin pudo respirar bien.
Loki, el hijo adoptivo de Odín. Trunks muy pocas veces había logrado tratar con él, efímeras interacciones y nulas palabras. Si era sincero, nunca le agrado ni confío en el y vaya que no se equivoco. Pudo notar un gran nivel de egocentrismo y superioridad que no diferenciaba a ninguna raza ya sea de algunos de los 9 mundos o de otros panteones, incluso el y Mai recibían solo gestos de superioridad que ambos solo ignoraban. Loki nunca fue alguien por el quien Trunks bajara su guardia.
—Espera ¿Gleipnir? No es posible—mencionaba Brok incrédulo tratando de hablar con la ardilla—aquellas cadenas fueron entregadas al padre de todos para que puedan apresar a Fenrir, estaban guardadas en la bóveda celeste. Nadie puede sacar algo de ahí ¿Qué sucedió?
"Pues si el cofre de los antiguos inviernos pudo salir de ahí ¿Qué evitaría que las cadenas fueran robadas? Empiezo a dudar que sea realmente segura" mencionaba la ardilla pensativa y reflexiva "Loki pudo ser sometido y sellado, pero no por mucho tiempo. Aunque antes de ello logró capturar a Odín con las cadenas divinas"
—¿Qué se puede hacer?—preguntaba Hildr
"Eso lo explicaran cuando Trunks vaya al sitio donde se encuentra el padre de todos" respondía Ratatoska "en el inframundo, en el castillo de los reyes demonio. Así que debes darte prisa ¡Nos vemos!"
Cuando la ardilla se despidió, todo quedo en silencio. Hasta que Trunks tomó la palabra.
—Muy bien, me voy. Debo ir a ver que demonios ha pasado—mencionaba Trunks comenzando a invocar una de las runas con la capacidad de tele transportación—¿Vienes Hildr?
—De hecho, debo rechazar aquella propuesta de momento. Luego les explicaré.
Trunks no entendía el porqué Hildr no deseaba ir, eso le causó mucha curiosidad, pero decidió no ahondar al tener sus motivos como menciono. Además de no tener tiempo y Odín esperaba.
—Espera mocoso—llamando la atención de ambos, Brok se levantó de su asiento y se dirigió al híbrido—voy contigo.
Eso confundió a Trunks.
—¿Por qué quieres ir?
—¿Acaso no lo recuerdas, mocoso? Sindri y yo fuimos quienes las crearon—mencionó haciendo que Trunks recuerde aquello y ver que podría ser de mucha ayuda.
—Tienes razón, entonces no perdamos más tiempo. Vamos de una vez—mencionaba tomando su espada envainada que estaba apoyada en una pared cercana.
—Bien, solo dame un segundo. Tomaré algunas cosas que podrían ser útiles en este caso—respondía el enano caminando hacia la forja y tomar algunas cosas—listo, oye valquiria. Te encargo la fragua.
—¡¿Ah?! ¿Acaso crees que soy tu…?—No logró quejarse al ver como ambos desaparecieron de ahí con un círculo mágico nórdico—tsk. Sigue siendo el mismo idiota de siempre—se quejaba Hildr volviéndose a sentar a beber un poco de cerveza.
Cuidaría el lugar hasta que vuelvan, no tenía nada más que hacer si era sincera. Además el sitio es bastante acogedor.
Decidió subir e ir a dormir en una de las habitaciones.
Odín se encontraba en la misma habitación donde se encargaban de mantenerlo protegido, no podía mentir, se encontraba aburrido de toda esta situación. Su fiel lanza Gungnir se encontraba apoyada en una pared cercana, si pudiera mover siquiera un poco una de sus manos, la usaría para empuñarla y liberarse por sí mismo. Pero a diferencia de la última vez, no se encontraba solo con sus guardias. Pues más seres pertenecientes al panteón nórdico se encontraban ahí.
Además de los maous (excepto Serafall) se encontraban Frigg y algunos de otros nórdicos viendo las maneras de liberar al líder asgardiano.
—Demonios, Loki. Esta vez te has pasado—decía Forseti serio mientras observaba las cadenas que mantenían atrapado al líder nórdico—sin duda las cadenas gleipnir son una creación bastante formidable—mencionaba mientras trataba de encontrar la manera de liberar a Odín.
—Bueno, tienes razón en ello. Pero no es tiempo para adular estas cosas—Týr mencionaba mientras materializaba sus armas, las cuales se trataban de una gran lanza y un enorme escudo. Sus intenciones eran obvias—hazte a un lado.
El dios de la justicia, paz y verdad nórdica se retiraba al entender que quería hacer el dios de la guerra nórdico. Týr se posiciono para dar una de sus mas fuertes estocadas, más Odín de mantenía calmado y sin miedo. Frigg se mantenía expectante a lo que viniera, sabía el resultado de todo esto al ser bastante obvio, pero quería tener aunque sea un poco de esperanza. Necesitaba hablar con su esposo de algo urgente y debía hacerlo en privado.
Odín suspiraba, sabía cómo terminaría esto. Se los había advertido varias veces, pero no entendían. Pero esto demostraba que llevaban su sangre.
—Týr, hijo mío. Ya te lo he dicho—empezaba a hablar mientras veía como su hijo comenzaba a acumular su energía divina en la punta de su lanza—no vas a lograr liberarme con tus poderes.
—Cálmate padre y confía en mi—respondía el dios sin dejar de concentrarse en su cometido—pronto estarás libre.
Odín volvió a suspirar.
—De acuerdo, hijo. Haz lo que creas conveniente.
—Gracias.
Tras ese intercambio de palabras, nuevamente el silencio reino. Týr concentraba aún más poder en su lanza, esta brillaba de manera intensa por el poder que acumulaba. Sin duda se trataba de un ataque bastante poderoso.
Hasta que sintió que ya era suficiente y el momento adecuado para actuar.
Como si se tratara de el viento mismo, salió disparado contra su padre y estiró su lanza para intentar atravesar y destrozar esas cadenas legendarias. Aquella lanza cortaba el viento a una velocidad irreal e impensable, su punta sin duda podría atravesar las mas grandes y gruesas montañas como si fueran de mantequilla. Lastimosamente, esto no era una montaña, se trataba de un objeto legendario de gran poder. Týr se veía incrédulo al ver como su lanza freno el recorrido cuando la punta tocó las cadenas, una onda expansiva se generaba a causa del choque del que el dios de la guerra se negaba a ceder, quería liberar a su padre de este cautiverio a como de lugar. Apretaba sus dientes y ejercía más presión para lograrlo, incluso sus venas brotaban ferozmente y las mangas de su camisa se rompían a causa de la fuerza de sus músculos.
Al final no logró nada como se había estimado, Týr respiraba muy agotado e incrédulo por no haber logrado hacer siquiera un rasguño. Las cadenas gleipnir se mantenían ilesas.
—I-Imposible…
—Te lo dije, Týr. No puedes hacer nada—mencionaba Odín sin intenciones de ofender a su hijo, solo quería que viera la verdad. El arma del dios de la guerra nórdica solo pudo suspirar resignado—no te pongas así, tu arma no es la adecuada. Pero hiciste tu mejor intento.
—Entiendo, padre. Luego lo intentare de nuevo—respondió Týr retomando su lugar junto a los demás asgardianos.
— Que terquedad, pero eso demuestra que es mi hijo ojojo—pensaba divertido el padre de todos al saber que Týr seguiría intentándolo, aunque luego vio curioso como Mai se posicionaba frente al anciano—¿Qué haces, Mai?
—Mi deber—respondía mientras preparaba sus armas para luego apuntarle al dios padre de todos—así que relájese y deje que lo intente yo también.
Odín suspiro nuevamente.
— Siento que me están usando como salida a su estrés—pensaba analítico y con rostro plano—sabes que no lograras nada ¿Verdad?—Mai solo alzó sus hombros en respuesta—bien, como sea. Hazlo.
No debió esperar más de dos segundos cuando sonaron tres detonaciones seguidas.
Cada disparo tenía magia distinta, desintegradora, explosiva y corrosiva. Dieron en cada lado de las cadenas, demostrando la perfecta y precisa puntería que tenía Mai gracias a su entrenamiento militar y de valquiria. Pero así como Týr, no logró nada, pues cada disparo no logró su cometido y solo fueron desperdiciados. Todos debían admitir que aquellos enanos que fabricaron estas cadenas, hicieron un formidable trabajo, pues era incluso para los dioses el romperlos. Mai chasqueo la boca molesta, pues no logró su cometido. Usaría su espada, pero al estar hecha con el mismo material que sus armas de fuego, posiblemente terminaría por romperse. Las demás valquirias también hicieron lo mismo con sus respectivas armas y habilidades, pero el resultado era el mismo. Los dioses como Baldr y Forseti también, Vidas igual. Nada podía liberar al padre de todos, Frigg no hizo nada, ella sabía que era un esfuerzo en vano y magia desperdiciada. Sólo esperaría a que llegaran Thor o Trunks como se planeo desde el inicio.
Los demás aceptaron lo mismo y dejaron de intentar, aunque seguían pensando en cómo liberar a Odín en caso de que ambos llegarán a fallar. Eran las legendarias cadenas mágicas gleipnir después de todo.
Los lideres de los demonios se encontraban ahí también (con obvia excepción de Serafall) para confirmar la seguridad del líder asgardiano, ellos también habían intentado liberarlo, pero fallaron de forma estrepitosa. Ni siquiera el poder de la destrucción de un súper demonio como Sirzechs fue capaz de hacerle un solo rasguño, la fórmula kankara de Ajuka igual, eso confirmo todo lo dicho. Las cadenas gleipnir no tenían manera de ser destruidas y dudaban que aquellas armas divinas tuvieran posibilidad alguna de vencer.
—Asi que estas son las legendarias cadenas gleipnir ¿Eh?—mencionaba con una ligera sonrisa nerviosa el maou pelirrojo—en serio le hacen honor a su leyenda.
—Bueno, fueron creadas para atrapar al temible lobo mata dioses, Fenrir. Obvio deben ser poderosas—mencionaba Frigg sentada en uno de los sillones de ahí—Síndri y Brok dieron lo mejor de sí.
—Y veo que son artesanos excepcionales para poder crear algo como esto—analizaba Ajuka mientras varios círculos mágico pequeños rodeaban las cadenas, pero terminaban destruyéndose. Suspiro al ver que de ningún modo su fórmula kankara podía hacer nada—eh intentado cambiar las fórmulas que componen las cadenas de varias maneras, pero nada. No puedo hacer nada—una gota de sudor bajo a un lado de su rostro y su mirada se volvió muy seria—estas cosas son bastante peligrosas.
—¿Qué tanto le calculas?—preguntaba curiosa Frigg, pues sabía que eran poderosas, pero era ignorante de cuál podría ser el nivel de estas. Podía ser que ni sus propios creadores supieran la respuesta.
Ajuka solo veían seriamente las cadenas mientras las analizaba hasta que dio con una posibilidad.
—Solo es una conjetura—mencionaba el peliverde mientras llevaba una de sus manos a su barbilla de manera pensativa—pero es muy probable que sean lo suficientemente poderosas como para contener a los dragones celestiales con sus poderes al 100%
¡!
Esa respuesta dejo asombrados a todos los presentes, incluso a los asgardianos. Aquello que había mencionado no era para tomarlo en broma, Ddraig y Albión, ambos dragones se ganaron los títulos de dragones celestiales y que ningún otro miembro de su raza se ha ganado y no era para menos. Se habían alzado por sobre todos los demás dragones, ningún otro podía hacerles frente y eso incluía a los reyes dragones que era un título por debajo del mencionado, excepto por la dragona de la calamidad, Tiamat que era la única que podría estar al mismo nivel, no por nada Ddraig le teme, solo siendo superados indiscutiblemente por los dos dioses dragones, un rango a los que solo pertenecen Gran rojo y la misma Ophis Uroboros. Ambos dragones generaron un caos que abarco a los miembros del panteón cristiano, incluso teniendo que detener la guerra en la que se encontraban para tratar de detenerlos, obviamente fue un rotundo fracaso y solo la llegada de "el" pudo detenerlos de manera definitiva al eliminarlos. Así como casi al resto de las facciones.
Todo aquello demostraba que aquellas cadenas eran objetos de gran poder, pues si un súper demonio tan inteligente como Ajuka decía aquello, probablemente debía ser cierto. Pero no había forma de confirmarlo al ambos dragones estar sellados eternamente, de igual manera era algo de tener en consideración. No cualquier objeto podría contener a un ser tan poderoso como un dios.
—Cielos, puedes llegar a ser un poco exagerado. Ajuka—decía Sirzech sonriendo un poco nervioso ante las palabras de su colega—un poder así….
—Como mencione antes, solo es conjetura mía. Nada más—respondía Ajuka uniendo sus manos sin dejar de observar las cadenas—pero que ninguno de los presentes pueda siquiera hacer un pequeño rasguño, me hace pensar. Esas cadenas por ningún motivo pueden ser tomadas a la ligera.
—Y no lo serán—respondía el súper demonio pelirrojo—cambiando de tema ¿Quién de los dos vendrá a solucionarlo?
—Será el joven Trunks, el mensaje ya fue enviado. Esperamos que la espada Z pueda romper las ataduras—respondía la diosa madre—Thor en estos momentos se encuentra demasiado ocupado en un asunto de gran importancia para los 9 mundos y no debe distraerse.
—Suponemos que se trata sobre el Ragnarok ¿Verdad?—preguntaba Ajuka.
Frigg suspiro ante dicha pregunta.
—Lastimosamente, si—respondía la diosa madre con pesar—los actos de Loki han generado caos y temores en los 9 reinos, causando problemas que sólo pueden ser solucionados a la manera de Thor. El debe mantener la seguridad y el orden de los 9 reinos.
Shangai-China.
Parque Rural Qingxi.
00:37 A.M
En lo profundo de los bosques, las sombras comenzaban a estremecerse y retorcerse. Criaturas sombrías y aterradoras de apariencias salidas de las pesadillas más mórbida y degeneradas, nacían de ellas, rugiendo de manera feroz. Las apariencias de estos seres eran las de humanoides zombis aterradores, todos claramente con ansias de caos y destrucción. Veían a lo lejos las luces de la gran ciudad, furiosos gruñían y rugían antes de empezar a caminar y dirigirse había allá para comenzar la destrucción y muerte que sus instintos malignos les exigían. Pero no llegarían muy lejos.
¡Truuuum!
El cielo se había nublado de un momento a otro, truenos se desataban a diestra y siniestra. Los monstruos sólo veían el cielo confundidos, no entendían que pasaba. Hasta que sin poder evitarlo, uno de esos monstruos sólo pudo observar como algo se acercaba a él velozmente y le destrozó la cabeza, pero no sólo a él, pues aquella cosa choco violentamente contra el suelo y generó una onda de choque eléctrica que afecto y destrozó a los enemigos más cercanos, el resto se asombro antes de volver a ser salvajes y amenazantes. Veían furiosos como un martillo de mango corto había aterrizado y emanaba destellos eléctricos de gran voltaje a pesar de su ligera apariencia.
Alzaron las miradas cuando sintieron como algo se acercaba, viendo como descendían cuatro seres desde dentro de las nubes de tormentas, hasta la tierra. Se trataba del mismo dios del trueno nórdico Thor, el cuál no se veía para nada contento. Más no venía solo, pues dioses locales lo acompañaban. Se trataban de los tres dioses del trueno de la mitología china.
Lui-Sin
Lei Gong
Dianmu
—Entonces es verdad lo que mencionaste, Thor. Casi ocurre el Ragnarok—decía la diosa Dianmu de manera sería.
—Se los dije—Thor alzó su brazo y el mjolnir regresó a su mano, en su camino elimino a varios otros monstruos. Eso dejó un camino de destrucción y lo que parecía ser sangre—de no ser así, no habrían draugr en este momento. Aunque es raro.
—Draugrs en china, no es lógico. Son bestias del norte de Europa—mencionaba analítico Lei Gong mientras preparaba su tambor, martillo y cincel. Estaba dispuesto a eliminar a todos los monstruos—maldito seas, Loki ¿Qué demonios has hecho?
—Sea lo que sea, no es tiempo de preguntas. Aquello podremos hacerlo después—decía Lui-Sin mientras hacia girar una gran lanza de rayos—debemos acabar con todo esto.
—¡Esas palabras me agradan!—exclamaba eufórico el dios del trueno nórdico girando su martillo—¡devolvamos a estos seres al sueño eterno!
Tras aquellas palabras los dioses se lanzaron contra la horda de monstruos que rugieron e hicieron lo mismo.
Inframundo.
Castillo de los maous.
Frigg recordaba como por algún motivo, el invierno negro afecto no sólo a los 9 reinos, sino que de alguna manera y de manera ligera, también a los demás panteones. Ahora mismo su hijo dios del trueno debía encontrarse en algún lugar de midgard erradicando las calamidades.
—Bueno, esperemos que llegue pronto. Odín no debe permanecer de ese modo por mucho tiempo—decía Frigg preocupada por el bienestar de su esposo.
Nadie se dio cuenta que en los cielos del inframundo, un círculo mágico se abría y de ahí descendía el mencionado y no sólo. El enano azul lo acompañaba.
Cuando descendió y sus pies tocaron el suelo, Brok salto y se empezó a estirar. Trunks en cambio se veía serio, hizo un escaneo de energía para saber donde se encontraban todos. Se llevó una gran sorpresa cuando al sentir la energía de Odín, esta era rodeada por otra desconocida y de gran poder, pero no era energía vital. Eso lo preocupo bastante ¿Qué había ocurrido durante la misión? Tenía entendido que vendría para una reunión con los líderes demoníacos del panteón cristiano, no se esperaba que algo tan grave sucediera en su ausencia. Tenía muchas preguntas, pero obtendría las respuestas en cuanto se reuniera con los demás. Algo más que lo sorprendió, era la presencia de Mai y aquello que lo sorprendió no fue que se encontrara ahí, sino el gran cambio de su energía vital. Si bien seguía siendo humana, sólo era la mitad, sus poderes habían incrementado ¿Qué había pasado? Posiblemente se trataba de su entrenamiento como valquiria, no sabía que aquello generaría algo tan drástico como el ligero cambio de su naturaleza. Pero como menciono con anterioridad, eso podría averiguarlo cuando llegue con los demás. No debía perder más tiempo.
—Vaya, el inframundo no ha cambiado tanto desde la última vez que vine—decía el enano viendo los alrededores mientras caminaba.
—¿Ya has venido aquí con anterioridad?—preguntaba curioso Trunks.
—Si, aunque digamos que no de manera tan legal. De alguna manera debía conseguir los materiales que no podría en los 9 reinos y solo habían aquí—respondía el enano ganándose una mirada complicada del peliazul—¿Qué? No me juzgues, soy un herrero y artesano, debo hacer lo posible por mis obras. Así que mejor no dices nada.
—Si, supongo que tienes razón. Aunque no me convence del todo tus métodos—admitía Trunks dudoso y cruzando sus brazos.
Ambos siguieron caminando hasta llegar a la entrada del castillo de los maous, donde los guardias los detuvieron. Uno de ellos tomó la palabra.
—Buen día ¿Tienen asuntos aquí?—saludo y pregunto el guardia un poco confuso por como habían dos seres ajenos al inframundo frente al castillo de los maous.
—He recibido la llamada de que lord Odín se encuentra aquí y necesita mi ayuda de manera urgente—respondía educadamente el híbrido—soy Trunks Brief y el es Brok, viene conmigo.
—Hola—saludaba sin mucho interés el enano azul.
¡!
Al escuchar la identidad del chico, se asombraron. Habían recordado lo que miembros de la casa Gremory habían hablado sobre el cuando lo conocieron tras la derrota de Kokabiel, aquel sujeto lo había eliminado. Era alguien de temer, pero ellos eran guardias de los mismos reyes demonios y no debían amedrentarse sin importar que Trunks tuviera aquella tan fría y afilada mirada heredada de su padre. Por medio de círculos de comunicación informaron la situación en ese lugar.
—Si, señor. A la orden—terminaba de hablar el guardia y el pequeño círculo mágico se desvaneció—pueden pasar.
Tras decir aquello, ambos guardias se hicieron de lado y las grandes puertas del castillo se abrieron. Ambos enteraron y Trunks no pudo evitar sentirse asombrado por lo elegante y ostentoso que era solo aquello que parecía ser la entrada, incluso dentro habían más guardias ¿Aquello era necesario? Pues dos de los reyes son súper demonios, la categoría de poder más alta entre los demonios, incluso temidos por algunos dioses por la probabilidad de poder eliminarlos. Pero dejó eso de lado, talvez sólo se trataba de algún tipo de protocolo de seguridad obligatorio. Brok no se encontraba tan impresionado en realidad, pues en su extremadamente longeva vida, ya había conocido todo tipo de personas y palacios. Aunque admitía que era sorprendente lo que el egocentrismo, orgullo, estatus y poder podían lograr, aunque luego dejó de pensar en ello con interés. Ahora debía centrarse de momento en lo que era más importante.
No necesitaban guía, pues había muchas presencias conocidas que Trunks podía seguir. Subieron por varias escaleras enormes y de alfombra elegante, habían en diversos sitios altos y llamativos varios sellos con los símbolos de los cuatro maous, al parecer era una manera más de dejar en claro donde se encontraban en esos momento. Caminaron unos cuantos minutos más, hasta que llegaron a la habitación indicada, esa era otra duda que tenía el peliazul ¿Para qué tantas habitaciones? Si bien sería algo normal que hospedaron a quienes vinieran de visita, esta cantidad de habitaciones era exagerada. Bueno, no era nadie para juzgar aquello. Sólo venía a ayudar a Odín y eso es lo que iba a hacer.
Aunque paro en seco y se puso un poco tenso, Brok no entendía que pasaba con el joven híbrido. Hasta que vio al frente noto que había una persona ahí.
Serafall Leviatan aún cuando ya no tenía el título de maou por el momento, seguía viviendo en el castillo de los reyes demonio, más no podía participar en los asuntos políticos. Seguía sintiéndose fatal por lo que había causado en la reunión de facciones, así como las casi consecuencias terribles e irreversibles de sus acciones, fue un alivio que todo haya sido evitado por aquel ser que aún temía y que de manera inconsciente, seguía considerando un monstruo. Para su desgracia, cuando había salido por un momento para dirigirse al patio a tomar aire fresco, se encontró con quien ella había sido tan injusta. Se veía ligeramente calmada, pero sus ojos y la casi imperceptible vibración de su cuerpo, obviamente se encontraba bastante aterrada por su presencia. Trunks no sabía cómo seguir ¿Qué debía hacer? Sin duda alguna está mujer era demasiado complicada, no quería relacionarse mucho con ella o siquiera que se le acercara ¿Por qué el destino siempre tiene que mandarle pruebas como estas? No tenía piedad con el en ninguna realidad, pero en esta ocasión no se dejaría rebajar o molestar por esta mujer. Odín lo necesitaba y no iba a perder el tiempo con algo como esto, así que comenzó a caminar seguido por un confundido y desinteresado Brok, este seguía sin saber que pasaba aquí ¿Habrá algún tipo de tema entre esos dos? Era lo más probable, pero no debido indagar al no ser su asunto ni tener interés. Serafall sentía que el terror nuevamente se apoderaba de ella tras cada paso que el híbrido daba, irónicamente sentía un horrible frío recorriendo toda su columna vertebral. Aún así, su temor no la dejaba moverse, era una firme estatua de hielo. Aunque abrió sus ojos en sorpresa cuando Trunks simplemente pasó de ella por un lado, como si fuera en cámara lenta con sus temerosos ojos observó de reojo como Trunks solo pasaba de ella con su típica seriedad, ignorándola por completo. Admitía algo, eso la había indignado un poco ¿Acaso no era alguien digna de ser vista por el? ¿Incluso siendo ella una maou? Quería golpearlo con una fuerte esfera de energía gélida en todo su rostro por tal osadía, pero su temor se anteponía a su molestia. Al final, ambos sólo pasaron de ella sin ningún tipo de interacción, solo Brok volteó a verla de reojo por unos segundos antes de volver a centrarse en el frente. Serafall cayó cuando sus piernas tan frágiles como gelatina en esos momentos, no pudieron soportar el peso de la joven mujer. Respiraba agitada y aterrada tomando su pecho y sudor bajaba de su rostro como lluvia. Su trauma la había golpeado con bastante fuerza en la actualidad y ella lo sabía, Trunks no era aquella bestia, pero no podía evitar que sus traumas tomarán el control de ella al saber que se trataba de un ser de gran poder, muy similar a esa bestia. Con furia golpeó en suelo, maldiciéndose así misma. Quería que toda esta pesadilla acabará de una maldita vez y que saliera de ella todo el problema que ha mantenido dentro de si por tantos años de ignorancia.
—Maldita sea….
Trunks siguió su camino junto a Brok, este pronto olvido el momento tenso que habían vivido hace poco. Lo más importante era liberar al dios nórdico líder.
—Supongo que es aquí—decía Trunks al ver una puerta siendo custodiada por guardias demoníacos y asgardianos.
—Supones bien—respondía el enano azul al reconocer a los soldados asgardianos—en fin, vamos de una vez. Nos están esperando—decía Brok caminando hacia la habitación.
Tras unos momentos de charla, en donde los soldados asgardianos intercedieron al reconocer a ambos, fue que pudieron pasar. Los soldados demoníacos vieron como los asgardianos mostraban un gran respeto por el chico que se avergonzaba con cada halago que le daban hasta que entró a la habitación.
Ahí se demostró que Trunks era alguien bastante respetado al menos en Asgard.
Cuando abrió la puerta, ambos vieron que había una gran variedad de personas ahí. Demonios y asgardianos, todos respaldando por la seguridad del padre de todos. Así como llevarse la mirada de todos los presentes.
—¡Trunks!—para sorpresa del híbrido, Mai había ido a recibirlo en un abrazo que rodeo su cuello. Obviamente eso lo avergonzó—¡Te extrañé bastante todo este tiempo!
—S-Si, yo también…—respondió avergonzado y eso lo noto Mai, haciéndola sonreír al ver que podía ponerlo en ese estado. Le gustaba esa parte de el—oye ¿Qué traes puesto?
—¿Te gusta? Es una armadura y equipamiento de valquirias en entrenamiento—le decía mientras le mostraba con orgullo aquellas prendas y demás que la catalogaban como una posible valquiria—cuando me vuelva una de verdad podré usar una digna del título.
—Wow, no se que decir. Felicidades.
Ambos se sonreían el uno al otro, todos en la habitación podían ver y sentir que aquí había algo sentimental bastante obvio, solo que ese par era demasiado tímido como para decirlo en voz alta ¿Deberían darles un empujón? Algunos querían hacerlo, siendo los asgardianos quienes más ganas tenían y las razones eran bastante obvias. Este par siempre andaba de melosos juntos en asgard, claro, antes de que Mai debiera ir a entrenar para ser una valquiria. Verlos tan felices juntos, pero sin que nunca lleguen a ningún lado por ser tan tímidos e inexpertos, era demasiado estresante y tan desesperante, que casi los sacaba de sus casillas, haciendo que quieran intervenir ellos mismos. Aún en su estado de cautiverio, Odín no pudo evitar reír ligeramente por lo que veía ¿Quién podía culparlo? Era como ver una interesante novela romántica, solo que varias veces más divertido e interesante, además de en vivo y en directo. Pero no era tiempo de esto, podrían molestarlo después. Ahora debían liberarlo.
—Aunque me divierte y me gusta siempre sus interacciones, no es el momento indicado. Podrán hacerlo después—tomaba la palabra Odín llamando la atención de ambos que se sonrojaron y avergonzaron por sus palabras—como veras, necesito un poco de ayuda en estos momentos. Espero puedas hacer algo por mí, Trunks.
¡!
En eso Trunks abrió sus ojos en sorpresa al ver el estado del padre de todos, era algo bastante impresionante. Había varias cadenas que lo sostenían incluso en el cuello, no solo eso, podía sentir una gran cantidad de energía y poder mágico proveniente de ellas. Ahora entendía el porqué no podía liberarse por sí mismo.
—¡Lord Odín!—corre hacia el anciano y ve más de cerca su situación sin poder creerlo—pero ¿Cómo?
—Loki—suspiro Odín tras su respuesta—de alguna manera pudo obtener las gleipnir—respondía aún pensando en cómo Loki pudo acceder a ella, pero en eso vio algo que lo altero. Debía evitarlo—¡No las toques, mocoso!
—¡¿Eh?!—preguntaba alterado y retirando la mano con la cual iba a tocarlas por inercia.
—¡Tarado!—Brok lo regaño golpeándolo en su cabeza con su puño también molesto—¡Nunca toques las gleipnir! ¿Acaso también quieres ser atrapado en su maldición?
—Lo siento—se disculpaba avergonzado mientras se sobaba la cabeza.
El enano azul suspiro estresado masajeando sus ojos con los dedos, estos jóvenes en serio eran bastante ingenuos y no pensaban las cosas antes de hacerlas. Al menos el idiota no fue capturado también.
Después de esa interacción, todos los presentes se reunieron para hablar y poner al día a Trunks. Este solo escuchaba algo preocupado toda la situación.
Aunque de hecho, solo Trunks estaba interactuando con ellos. Ante la mirada confusa y curiosa de Odín, Brok se había acercado para analizar profundamente las cadenas, suspirando decepcionado cuando noto algo que solo sus experimentados ojos podían. Aquí había algo bastante fuera de lo común.
—Ya veo—fue lo que decía serio Trunks pensativo y sentado en uno de los sillones—así que la situación es complicada—decía viendo al padre de todos atrapado por las cadenas.
—Así es, la lanza de Týr no logro nada. Ninguno de nosotros igual—Vidar hablaba serio—según tenemos entendido, solo Gungnir, Mjolnir y la espada Z podrían tener una oportunidad de liberarlo. Pero no estamos del todo seguro.
—Pero no creímos que uno de los enanos viniera en persona—decía Týr viendo al enano azul confuso por su presencia—esto si que es una sorpresa, no te hemos visto en siquiera unos 300 años. Hasta creímos que ya estaban muertos.
—Hmp. Ya quisieran, tontos. No les damos de manera sencilla aquella felicidad a nuestros detractores—respondía burlesco hacia el dios que bufo desinteresado—y el sobre porque vine, creo que es bastante obvio ¿Verdad?
—Si, tenía la idea apenas te vi. Es bueno que estés aquí—decía Frigg con una ligera sonrisa y el enano asintió con educación, al parecer ella era una de las pocas personas que Brok respetaba. No podía decirse lo mismo del resto en el lugar—entonces ¿Crees que puedas liberarlo?
—Por supuesto—respondía confiado el enano sin convencer a muchos al saber lo poderosas que eran esa cadenas, el habrá sido uno de los fabricantes, pero eso no significaba que pudiera dominarlas. Además de que no se encontraba Sindri con el ¿Qué esperaba lograr hacer el solo?—cualquiera podría hacerlo al ser simples falsificaciones, aunque admito que son de buena calidad. No cualquiera podría capturar a un dios de tal poder como Odín.
¿?
Ante dichas palabras, todos se habían confundido. No entendían que quería decir con eso.
—¿Falsificaciones?—preguntaba curioso Sirzech antes sus palabras—¿Quiere decir que esas cadenas no son las originales?
—Exactamente—respondía Brok nuevamente viendo las ataduras—esas no son las cadenas Gleipnir, solo son copias de poder considerable. Aunque de buena calidad.
Las cadenas gleipnir son unos poderoso objetos divinos, pero eso no significaba que pudieran engañar a su creador. Los ojos expertos y la familiaridad del enano con sus creaciones le mostró la verdad sobre estos objetos.
Se acercó a las cadenas y las observaba con detenimiento, suspiro fastidiado y un poco molesto ¿Cómo se atrevían a intentar replicar sus obras? Eso era un acto de deshonor entre herreros, el orgullo de cada uno de ellos eran las creaciones propias y nunca intentar replicar las más grandes obras de otros. Quienes fueran aquellos que intentaron replicarlas, no debía tener moral o dignidad. En eso nota algo que lo hizo abrir sus ojos en sorpresa e incredulidad sin que nadie lo notara, excepto el padre de todos por la cercanía, esto le llamo la atención, generándole dudas y curiosidad. El enano ocultaba algo.
De hecho, Odín también había sentido algo raro en estas cadenas. Pero no decía nada.
Brok después de unos segundos solo negó con la cabeza para centrarse en lo importante, liberar a Odín. Metió sus manos en el morral, sacó un martillo y cincel negro. Ante la mirada curiosa y confusa de todos, alineó el cincel en las cadenas y alzaba el martillo. Brok se sentía molesto e indignado.
—Tratar de replicar el trabajo de otro colega herrero—refunfuñaba el enano azul con molestia y el martillo en alto—¡Qué vergüenza!—exclamó bajando el martillo.
¡Bam!
El cincel sin problemas atravesó donde había apuntado, pero sin lastimar al padre de todos. Aquellas cadenas comenzaron a brillar de forma fuerte e intermitente, todos debieron cubrirse por la fuerte luz generada, excepto Brok y Odín. De un momento a otro se empezó a escuchar una serie de crujidos, varias secuelas de daño empezaban a generarse en todas las ataduras. Hasta que una fuerte explosión se escucho junto a una de luz, también se escucharon como objetos metálicos o de material similar caían al suelo. Cuando la luz se disipó, todos pudieron bajar sus brazos y abrir los ojos. Lo que vieron fue a Odín liberado y restos de cadenas con el brillo perdido, aquellos restos se disiparon como si fueran de ceniza. El padre de todos solo se estiraba aliviado y sonriente al volver a sentirse libre.
—Que bien se siente volver a tener libertad de movimiento—decía aliviado mientras agitaba sus manos y en eso observa al enano—te lo agradezco, Brok. Es bueno que también hayas venido.
—Meh. Era mi deber al haber sido una de mis creaciones quien generó este problema—respondía el enano guardando sus cosas nuevamente—o al menos unas malas copias.
—Entiendo—fue lo que respondió Odín sin querer todavía ahondar en el asunto, podrían hacerlo después. Esto debían tratarlo en privado—Vaya, creí que solo gungnir, mjolnir y la Z podrían liberarme. Esto es interesante.
—Hmp. Una copia barata nunca superara al original—respondía el enano volviendo con Trunks, pero no sin antes agacharse y tomar uno de los restos de cadena que no se había desvanecido. Al final termino también guardándola—es por eso que para mi fue bastante sencillo romperlas.
—Te lo agradecemos, Brok—tomaba la palabra Frigg—creímos que no podríamos liberarlo fácilmente, pero como siempre has demostrado que eres uno de los mejores herreros.
Así siguieron varias secciones de halagos al enano herrero, incluso los demonios, pero este solo tenía algo en su mente en esos momentos. Esas casi perfectas réplicas de las gleipnir ¿Acaso "el" fue el responsable?
En lo más profundo del helheim, se encontraba aquel enano anciano que había ayudado a Loki hasta ahora. Fumaba segura y cálidamente dentro de su fragua viendo como el invierno negro había cesado, sin interés solo alzó sus hombros por aquello. Si Loki no fue capaz de realizar sus tonterías, no le afectaba en absoluto a sus ambiciones antes de irse del mundo. Sólo fue a sentarse nuevamente a su sillón viejo, pero cómodo. Ya estaba llegando aquel suceso inesperado.
El solo debía esperar con calma hasta que todo suceda y su nombre sea inmortalizado.
En el espacio vacío donde van a parar los seres que no tienen lugar en cualquier parte de la realidad, se encontraba un orbe azul flotando en la nada. Dentro de ella se encontraba atrapado un ser humanoide, se trataba del dios de las mentiras y engaño. No podía moverse, pero estaba consciente. En su mirada se reflejaba el odio y locura que albergaban dentro de si, pues si antes sentía aquello, ahora se había intensificado por mil. Para peor el asunto, tampoco podía hablar, solo podía observar el vasto vacío con toda la furia posible comparada solo con la infinidad del universo. Odiaba y lo hacía sin control, sin capacidades de detenerse o siquiera quererlo. En su mente se repetían los rostros de aquellos quienes lo llevaron a esta situación.
Odín, ese viejo estúpido que no sabía conocer su lugar frente a los demás. Era un dios y no solo aquello, sino el líder de un panteón ¿Por qué un ser perfecto debería rebajarse a tener relaciones políticas con seres inferiores? Los humanos eran muy ligeramente tolerables, pero ahora agregaba más ¡Viejo estúpido! No merecía el puesto al no saber hacer respetar su lugar ni los principios de la divinidad.
Heimdall, ese maldito entrometido que nunca dejaba de vigilarlo, jamás fue capaz de engañar su poder visual. Apostaba que el era el principal causante de su caída.
Y en especial, aquel bastardo extranjero. Trunks Brief.
El solo recordar sus rostro lo hacia apretar sus dientes y puños a causa de la ira que le generaba el solo tenerlo dentro de sus memorias.
Aquel tipo no solo había rechazado la posibilidad de ser un dios, el rango más alto por sobre todos los demás seres en existencia. No entendía como prefería tener la vida de un mísero mortal en lugar de la majestuosa de un dios, le repugnan el solo recordarlo y odiarlo al sentir que se burlaba e insultaba el título al no sentirlo de su nivel. Muy pocas veces había intercambiado casi inexistentes palabras con el, pues no sentía que valía la pena con ese tipo de mentalidad tan mortal. Además, tenía un odio especial por el. Sabía que fue por su culpa que ahora estuviera atrapado sin posibilidades de salir. Quería matarlo por su osadía, pero a diferencia de su peón Creusserey, el sabía que no tenía posibilidades contra un ser de gran poder como el y no se iba a lanzar en su contra en un embate de ira ciega y estúpida. Seres como el no pueden ser derrotados con fuerza y poder, solo con inteligencia y astucia. Lo haría pagar con creces esta ofensa y no lo haría solo.
Aquel vacío no estaba del todo solo y no era por la presencia de Loki, sino por las de alguien más. Habían otros seres ahí junto al atrapado dios de las mentiras y engaño, de tamaños solo comparables a un planeta y de apariencias variadas, llamativas y extrañas, pero más que nada, aterradoras. Aquellos seres eran quienes lo rodeaban.
Aquellos que ansiaban volver a la realidad.
Bueno, hasta aquí el episodio. Fue uno escrito con ganas, pero siento que pudo ser mejor. Actualizo con esta versión ya que si sigo modificándolo, me seguiré demorando en actualizar. Así que espero sea de su agrado este episodio.
Algo más.
Ya no voy a usar sufijos japoneses, porque la verdad no le veo el sentido y no soy experto en ello al no ser japonés. Así que no esperen que los agregue.
En fin, espero que sea de su agrado este episodio. Nos vemos en otra actualización.
