Doce y media de la noche Andrus entró al baño, una vela que estaba ya encendida alumbraba el lugar, se paró frente a un lavabo y al verse en el espejo su mirada se quedó perdida en el vacío de su reflejo, su frente estaba perlada por el sudor debido a un esfuerzo realizado, abrió el grifo y al caer el agua puso un sobre blanco cerca en una parte donde no se mojara, miró sus manos que estaban manchadas de algo, un líquido rojo que sin duda alguna era sangre, las extendió y se las lavó, su gabardina también tenía algunas manchas de sangre aunque no se notaban al ser una prenda negra ¿Qué pasó?
Un asesinato…
Flashback
La familia Phantomhive llegó a la mansión, solo Mey-Rin y Bard los habían recibido ya que Finny estaba en cama enfermo, Ciel fue junto con Sebastián a su despacho como de costumbre y -- fue a un pasillo tranquilo, platicaba con su amiga fantasma.
Emma: (sonriendo) y bien, ¿Cómo estuvo su viaje?
--: (sonriendo) fue hermoso, salimos a pasear, a comer, disfrutamos de un día de lluvia y lo más importante.. cumplí un sueño que Ciel tenía desde pequeño… de verdad él es increíble.
La rubia analizó el rostro de la joven, se veía realmente felíz, algo que no había visto días anteriores.
Emma: (sonriendo) veo que estar junto a Ciel te hace sentir muy feliz, así se ve una chica que ama a su pareja.
--: ¿lo-lo dices enserio?
Emma: (sonriendo) sí, tu sonrisa es muy amplia, hay un rubor en tus mejillas y en tus ojos está un brillo que no suele aparecer por cualquier persona.
--: yo…
Emma: (sonriendo) descuida, aún es muy pronto pero con el tiempo te darás cuenta de tus verdaderos sentimientos hacía ese maravilloso chico.
--: puede que tengas razón…
Se levantó de la silla donde estaba sentada y miró la fecha en el calendario, como ese día que fue el cumpleaños de Ciel, ahora era cumpleaños de alguien.
--: (sorprendida) ¡oh no puedo creerlo! ¡hoy es el cumpleaños de el señor Walsh!
Emma: ¿Quién es el señor Walsh?
--: es un señor que yo ayudaba en su taller de componer relojes cuando era plebeya, nos llevábamos muy bien… tengo que ir al pueblo a visitarlo hoy es un día especial para él.
Emma: (sonriendo) ¿quieres que te acompañe? Por supuesto que estaré invisible cuando lleguemos al pueblo para que los demás no se asusten al verme.
-- miró por una ventana de la cuál se podía ver hacía el jardín, sus padres no podrían acompañarla, al enterarse de que Finny tenía un dolor estomacal por haber comido tantos pasteles de vainilla y que estaba en cama se habían ofrecido a hacer las tareas laborales que a él le correspondían para que no se le acumulara el trabajo, estaban ocupados y no quería molestarlos.
--: (sonriendo) claro, no tengo problema, solo iré a avisarle a Ciel que saldremos.
Ya en el despacho.
Ciel: entonces ¿es una amistad importante?
--: (sonriendo) sí, el señor Walsh y yo somos amigos, es alguien muy simpático y alegre, es inevitable no puede caerte mal.
Ciel: bueno siendo así, adelante ve a felicitarlo con que Emma te acompañe estoy tranquilo, aunque yo no tenía problema si te acompañaba Sebastián.
--: Sebastián tiene que quedarse aquí a ayudarte por si se te ofrece algo, descuida no pasará nada tendremos cuidado.
Ciel: de acuerdo.
Sebastián entró al lugar y le entregó algo a Ciel; una cajita roja decorada con un listón plateado acomodado elegantemente.
Ciel: toma --.
--: ¿Qué es esto?
Ciel: daselo al señor Walsh, le dices que es un obsequio de mi parte.
--: (sonriendo) oh, por supuesto.. estoy segura de que le gustará gracias por el detalle Ciel.
Ciel: (sonriendo) si se trata de una amistad tuya con gusto.
Se despidió de su esposo con un beso en los labios y salió del despacho con Emma para dejarlo trabajar.
Al ya estar en el pueblo entró a una pastelería, buscó hasta que encontró un pequeño pastel de zarzamora, el sabor favorito de el señor Walsh, pagó y salió, con el pastel y el regalo de Ciel en las manos y Emma a un lado de ella.
Después de caminar unas cuadras llegaron por fin al taller, estaba justo como -- lo recordaba.
--: (suspira) espero que esté.
Abrió la puerta y entró.
--: ¿señor Walsh? Soy yo -- ¿me recuerda?
Caminó un poco y miró, el lugar estaba vacío o eso era lo que pensaba.
--: ¿señor Walsh?
--: (pensando) mmm parece que no está.
Una cortina se movió, salió un anciano con anteojos, cabello blanco, usaba un delantal café y tenía un aspecto amable.
Walsh: (alegre) ¡--!
--: (felíz) ¡señor Walsh!
Walsh: (alegre) oh ¡que sorpresa! No esperaba verte otra vez por aquí, desde que te casaste no supe más de ti, y mira que milagro, creí que al convertirte en condesa y pertenecer a la alta sociedad te olvidarias de tus amigos plebeyos.
--: (sonriendo) no diga eso señor Walsh el que me haya hecho condesa no significa que los dejaré de lado, aún me consideró como ustedes, no he cambiado.
Walsh: (sonriendo) me da gusto saber eso muchacha.
--: (sonriendo) y no crea que lo olvidé… ¡felíz cumpleaños!
La joven le entregó el pastel y el regalo al adulto y le dio un abrazo.
--: (sonriendo) su pastel favorito, es de parte mía y el regalo es por parte de mi esposo.
Walsh: (sonriendo) oh ¡vaya! ¿de verdad el conde Phantomhive me envió esto?
--: (sonriendo) sí.
Walsh: (sonriendo) no creí que el conde fuera así de generoso, pensé que era como las demás personas de la alta sociedad que nos ven a los plebeyos como seres inferiores.
--: (sonriendo) Ciel no es así, para nada.. es todo lo contrario, es un chico maravilloso, dispuesto a dar todo por las personas que quiere.
Walsh: (sonriendo) ahora lo creo.. se ve que debe sentir algo muy lindo por ti.
La pequeña campanita de la entrada sonó dando a entender que alguien más había llegado.
Dominick: (sonriendo) hola señor Walsh.
Al escuchar esa voz los latidos de -- se aceleraron y se puso nerviosa, era él.
Walsh: (alegre) ¡Dominick! Hola muchacho.
Dominick: (sonriendo) ¡muchas felicidades! Perdone que no haya venido en la mañana…
El castaño miró a -- de espaldas por su fina vestimenta la reconoció enseguida.
Dominick: oh disculpe no sabía que estaba acompañado.
La chica controló sus nervios y se volteó para ver al castaño.
--: descuida.
Dominick: ¿Cómo está condesa?
--: oh.. muy bien gracias.
Dominick: ¿Qué la trae por aquí?
--: vine a visitar al señor Walsh por su cumpleaños, tal y como tú.
Walsh: (sonriendo) recuerda que -- antes de casarse fue como nosotros.
--: sí, exactamente.
Dominick: (sonriendo) si.. si lo sé ahora veo que no se ha olvidado de sus amistades condesa.
--: (sonriendo) jamás lo haría.
Dominick: (sonriendo) tome señor Walsh, este regalo es por parte de mi familia, no nos olvidamos de alguien como usted.
El mayor tomó el regalo de el castaño y le dio un abrazo.
Walsh: (sonriendo) gracias Dominick.. bueno en realidad gracias a ambos por acordarse de mí.
--: (sonriendo) no hay de que, es nuestro amigo.
Se quedaron unos cuantos minutos platicando los tres hasta que ambos jóvenes se fueron para que el señor Walsh pudiera trabajar.
Dominick: (nervioso) condesa.
--: ¿sí?
Dominick: hay algo que tengo que decirle.
--: ¿Qué es? ¿pasa algo?
Dominick: ¿le llegó la noticia a su esposo de que hace poco dos personas entraron a las casas a robar?
--: amm si.. ¿por qué la pregunta?
Dominick: estaba yo en las calles de noche hasta que oí a alguien hablar, curioso me acerqué y no solo descubrí quiénes eran los ladrones sino también quién les dio la orden para que hicieran el crimen.
--: (preocupada) ¡¿Qué?! ¡¿los viste?! ¿quién era el que les dio la orden?
Dominick: es alguien que conocí… un hombre alto, vestido de negro, pálido, usaba un sombrero y tenía el cabello largo como el de una mujer.
--: (pensando) Andrus.
Dominick: le digo esto para que les sirva de ayuda y así puedan atrapar a los culpables.
--: (sonriendo) gracias…
Ella sin pensarlo puso una de sus manos sobre el brazo derecho del castaño, él la miro confundido.
--: pero ¿estás bien? ¿no te hicieron daño esas personas o a tu familia?
Dominick: me habían descubierto espiandolos pero afortunadamente no nos ha pasado nada… gracias por preocuparse condesa.
--: ¿puedo pedirte algo?
Dominick: claro.
--: ya no me llames "condesa"
Dominick: ¿por qué no? Lo hago por respeto a usted.
--: solo no me llames así, recuerda que antes fui como tú, soy la misma plebeya que viste hace tiempo solo que con diferente físico, dime "--" y háblame de tú no como si fuera una persona extraña.
Dominick: (sonriendo) esta bien, --.
Escucharlo decir su nombre otra vez la hizo sentir muy bien y con ver esa sonrisa se le olvidaba todo, sentía deseos de besarlo pero se resistió, él ya no era parte de su mundo como antes, ahora era una persona prohibida, ella estaba casada y él tenía pareja, su amor ya era algo del pasado, ya no había vuelta atrás.
No estaban solos había alguien que los estaba espiando, y no era cualquier persona, Ciel creyó que había acabado con todas esas personas que le hicieron daño pero hubo una que sobrevivió; un hombre que participó en su tortura, se había puesto de apodo "la sombra" para que el conde no se llegará a enterar que estaba vivo, estaba fotografiando a -- y Dominick desde que estaban en el taller de el señor Walsh.
Sombra: (pensando) ¡perfecto! Ya tengo las pruebas suficientes para enseñarle a ese conde que su esposa no lo ama y así poder hacerlo sufrir por lo que le hizo a mis amigos… esta noche iré a mostrarle todo.
Pero lo que no sabía ese hombre es que él también tenía un espía mucho más peligroso, y que a toda costa no permitiría que hablará.
Andrus: (pensando) ese tipo acelerará mis planes… una cosa que odio es a los entrometidos… me temo que no podrás abrir la boca… tengo que eliminarte.
Anochecio la sombra había despertado, vio que sus manos y pies estaban amarrados, su boca tapada con un pañuelo negro y al parecer estaba atrapado en una gigantesca jaula como le habían hecho a Ciel. No podía ver hacía afuera porque una cortina tapaba la jaula, lo último que recordó es que tomó un vaso de agua y vio todo nublado.
En un santiamén la cortina se movió y por fin pudo ver que se encontraba en una casa desconocida y frente a él un hombre que no conocía en lo absoluto.
Andrus: (sonriendo) veo que ya despertaste… fue un desastre traerte hasta aquí.
Sombra: mmmm.
Andrus: (sonriendo) parece que quieres hablar, te quitaré el pañuelo y si gritas te quedarás sin lengua ¿entendido?
El hombre muy asustado asintió con la cabeza, el demonio le quitó bruscamente el pañuelo de la boca.
Sombra: (asustado) ¿porqué me trajo aquí? ¿quién es usted? ¿Qué quiere de mi?
Andrus: (sonriendo) estás aquí porque hiciste algo que no debiste hacer…
El demonio dejó de sonreír y mostró un rostro frío e intimidante, cosa que le hizo sentir a la sombra un escalofrío en la espalda.
Andrus: te metiste en los asuntos de la serpiente.. y eso es algo que aborrezco.
Sombra: ¿asuntos de la serpiente? ¿quién es usted?
Andrus: fotografiaste a -- Phantomhive y a Dominick Smirnov no solo hoy sino también cuando ella fue a la taberna a investigar y se reencontró con él, también la vez que ella descubrió que su querido Dominick ya tiene a otra chica en su vida… ¿le pensabas mostrar a Ciel Phantomhive esto?
El demonio extendió su mano mostrándole un sobre blanco donde hace unas horas el hombre había guardado las fotografías.
Sombra: ¿usted es un pariente de Ciel Phantomhive? ¿está tomando venganza por lo que le hicimos a ese niño?
Andrus: (sonriendo) por supuesto que no.. yo no soy nada de ese ingenuo, lo que voy a hacer contigo es por meterte en mis asuntos no por Ciel.
Sombra: (asustado) ¿Qué vas a hacerme?
Andrus: (sonriendo) lo que Ciel debió hacer con todos ustedes para hacerlos pagar… hacer sufrir en carne propia lo que él sufrió.
El demonio se alejó un poco y el hombre atado se horrorizo al ver que el contrario saco de un fuego una vara caliente.
Andrus: (sonriendo) ¿esto te asusta?
Sombra: (asustado) por favor le suplicó tenga piedad de mí.
Ante el comentario el demonio río fuertemente.
Andrus: (sonriendo) bueno ¿tú memoria es buena o necesitas que te consiga una nueva? ¿acaso ustedes tuvieron piedad cuando torturaron a Ciel? ¿me pides ahora a mi algo que ustedes no tuvieron? Jajaja… además un ser como yo no conoce eso.
Abrió la jaula y arrastró al hombre hasta dejarlo sobre una mesa con la espalda hacía arriba.
Sombra: (asustado) ¡no por favor se lo suplico no lo ha..!
Andrus lo calló poniéndole de nuevo el pañuelo sobre la boca.
Andrus: (sonriendo) ya cierra la boca un momento.. irritas a cualquiera.
Alzó su camisa y puso la vara sobre su espalda, el hombre quería gritar pero no podía, sentía un horrible dolor, y se le vino a la cabeza el recuerdo de Ciel siendo torturado con ese mismo instrumento, ahora él estaba sufriendo lo mismo.
Andrus: (sonriendo) ¿eso duele no es así? Jajajaja.
Dejó la vara sobre su espalda por unos segundos más hasta que la retiró, ya tenía ahora ese hombre una marca en su espalda.
Andrus: (sonriendo) bien… ¿Qué más le hicieron a Phantomhive?
De un cajón sacó un puñal, la sombra lo miró ya sabía lo que le esperaba… Andrus le clavó el puñal en el estómago, lo hacía sufrir mientras el torturado recordó como atacaron a Ciel con uno parecido.
Las manos y la gabardina de Andrus se estaban manchando de sangre, no dejaba de sonreír, estaba disfrutando del sufrimiento de ese hombre.
Andrus: (sonriendo) ah… bueno fue mucha diversión por hoy ahora la parte final.
Jaló a su víctima de un brazo y salieron afuera hasta encontrarse cerca de un enorme agujero cavado, la sombra sabía que su verdugo ya iba a acabar con su vida.
Andrus: (sonriendo) te felicitó hiciste un gran trabajo al fotografiar a esos dos, lograste que yo obtuviera una prueba más para mostrarle a Phantomhive que su esposa es una mentirosa… gracias.
Sacó una pistola de su gabardina y le apuntó a la sombra.
Andrus: (sonriendo) me saludas a los demás demonios de mi parte.
Los ojos de Andrus de ser grises pasaron a un color rojo, la sombra aunque tenía el pañuelo soltó un pequeño grito, Andrus le disparó en la cabeza y el hombre cayó al agujero
Andrus: (sonriendo) que tengas dulces sueños jajajaja.
Agarró una pala que estaba cerca y comenzó a cubrir el agujero con tierra mientras reía maliciosamente.
Fin del flashback
Andrus dejó de mirarse en el espejo, tomó el sobre blanco entre sus manos y lo contempló.
Andrus: (sonriendo) ay aún no es el momento… lo dejaré que viva en la mentira por un tiempo, después le mostraré quién es -- en realidad.
