Sebastián: (sonriendo) muy bien ya terminé de alistar el carruaje bocchan.
El mayordomo miró que su amo escribía una carta.
Sebastián: ¿le mandará una carta a alguien?
Ciel: no, se la dejaré a -- para que cuando despierte y no me vea al leerla se enteré de que tuve que salir pero que nos veremos más tarde.
Terminó de escribir la carta, se levantó de su cama y la colocó en una mesita cerca de donde su esposa dormía.
Ciel: (susurrando) ahora vuelvo.
Se agachó, le dio un beso a -- sobre su cabello y salió junto con su mayordomo.
Media hora más tarde la joven despertó, no vio a su esposo en la habitación. Al sentarse vio una carta sobre su mesita, la tomó y leyó lo siguiente:
-- si has despertado y no me viste al hacerlo es porque tuve que levantarme temprano, tengo una sorpresa para ti, hay una cabaña en las afueras del pueblo ahí estaré esperándote, ven sola quiero que tengamos un momento especial solo tú y yo.
Ciel.
--: (sonriendo) ¿un momento a solas? Mmm ¿Qué será lo que planeas hoy Ciel Phantomhive?
Entusiasmada salió de la habitación y se fue a la anterior donde antes dormía para vestirse. Terminó y bajó a la primera planta, sus padres parecía que estaban por salir.
--: (sonriendo) buenos dias mamá, papá.
Ambos: (sonriendo) buenos días.
--: veo que van a salir ¿A dónde van?
N/p: oh vamos al trabajo.
N/m: si ¿recuerdas aquella vez que nos preguntaste porque salíamos mucho estas últimas semanas?
--: sí.
N/p: bueno esta es la razón, tu madre trabaja en un restaurante y yo en una joyería.
N/m: no por ya no ser plebeyos queremos dejar de trabajar, no nos avergüenza.. es mas nos encanta.
--: (sonriendo) que bueno eso me alegra.. entonces nos vemos más tarde.
Ambos: adiós.
Los mayores salieron, después de dos minutos ella también, por suerte su esposo había comprado otros dos carruajes por si se necesitaban, en el primero se habían ido sus padres al pueblo y el segundo ella lo utilizaría para ir a aquella cabaña, subió a este y lo puso en marcha, pero lo que no sabía era que esa carta había sido modificada y que Ciel no fue quien la citó ahí.
Después de un tiempo casi llegó a la cabaña, solo esperaba que fuera la correcta, bajó del carruaje y dio unos pasos.
¡Cerda! – escuchó una voz, parecía la de una niña pequeña, miró a su alrededor y en efecto ahí estaba una niña acompañada de otros dos niños varones.
¡Vete de aquí das asco! – dijo uno de los niños varones y los tres comenzaron a lanzarle sin razón bolas de lodo a la joven condesa, quien se echo a correr y se alejó del lugar.
Al estar ya lejos y a salvo miró su vestido y sus piernas, estaban manchadas de lodo.
--: estoy hecha un desastre.. no entiendo porque esos niños me atacaron de repente, no les hice nada malo.. bueno tal vez estaban molestos y se desquitaron conmigo.
Al mirar el paisaje ya estaba la cabaña frente a ella.
--: ¿Por qué Ciel vendría a un lugar como este, solitario y abandonado?
Se dirigió a la cabaña, algo llamó su atención; cerca de un árbol la tierra estaba de forma extraña, como si alguien hace poco hubiera cavado un gran agujero y después lo volvió a cubrir, dejó de lado el asunto, abrió la puerta de la cabaña y entró.
Observó el interior era un lugar muy limpio y se veía agradable para ser un sitio abandonado.
--: (sonriendo) Ciel Phantomhive sé que estás por aquí, sal o yo misma iré hasta donde tú estás.
No hubo respuesta así que se dispuso a buscar a su esposo, buscó y buscó por todo el interior de la cabaña pero no lo encontró.
--: mmm que extraño no encontré a Ciel por ninguna parte.
En una habitación encontró un bello piano, miró las teclas.
--: (pensando) esperó que algún día logres tu sueño y seas un gran pianista… ambos distanciados el uno del otro… tú serás reconocido no solo en Inglaterra sino también en otras partes del mundo… y yo… supongo que seguiré al lado de Ciel… y quizás formemos una nueva familia.
Tocó algunas teclas.
Oh.. que bueno que no fallé, mi puntería sigue siendo buena – escuchó una voz muy conocida y de quien menos esperaba escuchar en ese momento, dejó de lado el piano y miró por la ventana, si definitivamente era él, su primer amor, sin pensarlo salió de la cabaña, el castaño no demoró en notar su presencia.
Dominick: ¿--?
La joven sintió algo muy extraño dentro de su ser, él no la había llamado como si fuera cualquier persona, la llamó con el tono que usaba antes, como si la conociera de toda la vida, pero no sabía que ese no era el verdadero Dominick, todo había sido una trampa, Ciel no la había citado ahí y alguien se estaba haciendo pasar por su primer amor.
En otro lugar en el pueblo Ciel sintió un dolor detrás de su hombro derecho, ese dolor lo tenía cuando su esposa se encontraba en peligro.
Ciel: (preocupado) ¡Sebastián tenemos que irnos! ¡-- está en peligro!
Sebastián: entiendo bocchan pero ¿Qué pasará con el evento de la reina?
Ciel: (preocupado) ¡después mandó una carta disculpándome, vámonos!
Si iban en carruaje tardarían mucho, así que el mayordomo cargó a su amo y corrió lo más rápido que pudo.
--: (nerviosa) ¿t-tú.. me llamaste.. cómo..?
Dominick: -- ya me enteré de todo.
--: (nerviosa) ¿Qué? ¿a-a que te refieres?
Dominick: sé de que tú y yo en el pasado tuvimos algo muy especial, pero el destino hizo que te casaras con el conde Phantomhive y por eso te alejaste de mí.
--: (nerviosa) yo.. yo..
El castaño se acercó a la condesa.
Dominick: no estoy molesto.
--: ¿Qué? No.. ¿no lo estás?
Dominick: claro que no.. jamás te odiaría.. sé que lo hiciste porque tuviste una buena razón para hacerlo.. nunca haría algo que te lastimaría.
El castaño se alejó para entrar a la cabaña, la chica lo siguió, entraron, él se sentó frente al piano.
Dominick: (sonriendo) ¿recuerdas esa canción que solías cantar de pequeña y que yo tocando el piano te ayudé a mejorarla?
--: (sonriendo) oh.. si.. empieza con la letra u.
Dominick: (sonriendo) ¿quieres que volvamos a hacer eso? Tú cantas y yo tocó el piano.
--: tú… ¿de verdad harías eso conmigo?
Dominick: (sonriendo) por supuesto.
--: (sonriendo) de acuerdo.. pero si me equivocó es porque no recuerdo ya muy bien como iba.
Dominick: (sonriendo) descuida, lo harás bien.
El castaño comenzó a tocar el piano, la chica acomodó una de sus piernas sobre la otra y puso sus manos sobre la pierna que estaba arriba.
--:Una princesa corría.. por los alrededores de un bello bosque, reía… reía tanto que su risa la condujo a un sitio de hermosas rosas gigantes, amarillas como su vestido. La princesa no dudó y saltó en estas, eran como suaves nubes, saltaba, saltaba y bailaba con el viento ofreciendo un espectáculo impresionante.
La joven dejó de cantar, el castaño soltó las teclas del piano y le aplaudió.
Dominick: (sonriendo) lo hiciste muy bien --, ha pasado mucho tiempo y aún recuerdas la letra.
-- un poco nerviosa se acomodó un mechón de su cabello detrás de su oreja izquierda.
--: (sonriendo) si.. al parecer no la olvidé después de todo.
Se sentaron en un sofá que estaba cerca de una ventana, ambos frente a frente.
Dominick: (serio) y… ¿Cómo va tu relación con el conde?
La chica se bajó de su nube y volvió a pisar el suelo, se había olvidado de Ciel.
--: (seria) ¿Con Ciel? Él… es un buen esposo, al principio creí que al unirme a alguien con quien casi no tuve contacto en el pasado mi vida sería un desastre pero no, me equivoqué.. él es alguien bueno.. me ama.
Dominick: (serio) y.. ¿tú también lo amas no es así?
--: (nerviosa) yo… le tengo un afecto muy grande, lo quiero.
Dominick: (serio) -- querer y amar son dos cosas muy diferentes.
--: (seria) ¿tú la amas? A esa chica.. Nadya.
Dominick: (sonriendo) es una gran persona, ella solía admirarme en secreto hasta que un día se acercó a mi y me habló, comenzamos una linda amistad.. pero poco a poco nos dimos cuenta de que lo que sentíamos era algo más… estábamos enamorados.. y decidimos ser pareja.
Las palabras de él la estaban torturando, ¿enserio ya la había olvidado tan pronto? ¿lo que sintió por ella en el pasado no era amor verdadero?
--: (seria) Dominick.
Dominick: ¿si?
La chica puso su mano izquierda sobre la mano derecha del chico, él la miró con extrañeza.
--: (triste) ¿ya no sientes lo mismo por mí no es así?
Dominick: (serio) --… te amé.. pero tú ahora estás casada y yo tengo pareja, lo nuestro ya es pasado.
--: (seria) entonces ¿si te beso en este instante me lo negarías?
La joven fue acercando su rostro lentamente hacía el castaño, pero él la detuvo con sus manos y comenzó a reír.
Dominick: (sonriendo) eres patética.
Su voz había sonado más gruesa y sus ojos cafés por un momento cambiaron a un tono rojo, la chica atemorizada se alejó y miró como la silueta de su primer amor se desvaneció y ahora se mostró la que la serpiente usaba para ocultar su verdadera forma, todo había sido una trampa de ese demonio y ella cayó perfectamente.
Andrus: (sonriendo) ¿de verdad creiste que ese niño volvería a ser el de antes? Jaja que bajo has caído.
--: ¿por.. por qué hiciste eso?
Andrus: (sonriendo) así como puse a prueba a tu esposo también lo hice contigo y veo que tú si fallaste.
Comprendió que las acciones de ese demonio siempre tenían doble intención; con las almas puras las había ayudado pero también lo hacía para que pecaran y sus almas ya no fueran perfectas… esta vez no solo fue ponerla a prueba sino también tentarla.
--: (triste) ¿Por qué haces esto? ¿Por qué eres tan cruel?
Andrus: (sonriendo) es mi naturaleza soy un demonio… increíble, tú esposo rechazó a esas marquesas porque a quien a.. ama es a ti y tú se te acerca Smirnov no lo resistes y engañas a Ciel.
--: (triste) si.. lo sé soy una tonta, no merezco el amor de Ciel.
Andrus: hay algunos que te han dicho que lo que sientes por Dominick solo es querer pero nadie te ha dicho esto… lo que tienes en realidad con él es que estás obsesionada.
Al escuchar esa palabra quedó paralizada, las obsesiones por una persona no eran algo bueno, eran lo peor que pudiera existir, y si no quedaban en el olvido terminaban en algo muy horrible.
La puerta de la habitación se abrió, el conde y su mayordomo habían llegado. Ciel al ver a -- corrió hacía ella y la abrazó.
Ciel: (preocupado) ¡--! por fin te encontré ¡¿estás bien?!
--: sí… estoy… bien.
Ciel: (molesto) ¡¿por qué la trajiste aquí?! ¡no te vuelvas a acercar a ella, o si no..!
Andrus: (sonriendo) yo no la traje a la fuerza aquí, ella misma vino.
Ciel: (sorprendido) ¿Qué? ¿eso es cierto --?
--: sí.. ví la carta sobre la mesita, decía que tú querías verme aquí a solas, pensé que tú la habías escrito y por eso es que vine.
Ciel: no --, yo no escribí eso.. solo quería avisarte que tuve que salir pero que nos veríamos más tarde, nunca te cité aquí.
Andrus: (sonriendo) para que lo sepas de una vez por todas Smirnov ya no le dice "condesa" ahora la llama por su nombre.
Ciel: (sorprendido) ¡¿qué?!
La joven sintió un vacío en su estómago.
Andrus: (sonriendo) pero es porque yo le pedí hacerlo.
-- observó a la serpiente, eso era mentira él no fue el que le pidió eso a Dominick fue ella pero… ¿Por qué dijo que fue él y no ella? Debía haber una intención detrás de eso.
Sebastián: (serio) ¿por qué se lo pediste?
Andrus: (sonriendo) no se me hace correcto que la llame así después de que -- fue alguien importante en su vida
Ciel: (suspira) ya no quiero estar más tiempo al lado de esta serpiente.. --, Sebastián vámonos.
El conde tomó de la mano a su esposa y los tres se fueron, la serpiente solo se limitó a verlos alejarse, sin desvanecer la sonrisa de su rostro.
Ya en la noche -- se encontraba en una bañera, tomaba un baño antes de ir a dormir.
Lo que tienes en realidad con él es que estás obsesionada…
Cerró sus ojos por un momento y recostó su cabeza sobre la bañera, al pensar en la palabra "obsesión" una imagen se mostró en su cabeza, ella sujeta con fuerza una soga y en la soga estaba amarrado Dominick quién trataba de escapar pero no podía porque ella lo retenía, aunque sus manos ya estuvieran sangrando por sostener la soga, no la soltaría por nada.
--: (pensando) obsesión… no no quiero sentir eso por él… no.. no es obsesión, la serpiente quiere confundirte es todo.
Abrió sus ojos, se terminó de bañar, salió de la bañera, se puso la pijama que esa noche había decidido llevársela y cambiarse en el baño, por último se lavó los dientes y se retiró para irse a la habitación de Ciel.
Al entrar él ya tenía también su pijama puesta, solo la estaba esperando.
--: debes estar cansado.
Se acercó a él le dio un beso en la frente y estaba dispuesta a irse a su cama pero Ciel la detuvo tomando una de sus manos.
Ciel: ¿él no te hirió verdad?
--: claro que no… tranquilo estoy bien, no pasó nada grave.
Ciel: estuve muy asustado… temí a que algo te pasará.
La tomó de ambos brazos e hizo que ella se acostara sobre su cama.
--: Ciel… ¿qué..?
El peliazul no la dejó terminar de hablar en un instante él también se había acostado a un lado de ella y la abrazó.
--: Ciel…
Ciel: solo estemos unos momentos así... después dormimos.
Ella extendió sus brazos y también lo abrazó, los abrazos de Ciel siempre la hacían sentir segura y olvidaba todo.
--: (sonriendo) de acuerdo.
Dos horas más tarde ya se habían dormido, -- despertó al sentir su boca seca, tenía sed así que se levantó de su cama salió de la habitación y caminó por los pasillos hasta llegar a las escaleras. Bajó, caminó y entró a la cocina tomó un vaso, se sirvió agua y bebió un poco.
Sebastián: mi lady.
La joven se sobresalto un poco al escuchar la voz del mayordomo, miró hacia atrás, ahí estaba Sebastián sosteniendo un candelabro con las velas encendidas.
--: ¡oh! ¡Sebastián me asustaste!
Sebastián: lo siento, mi lady, no fue mi intención, ¿no puede dormir?
--: oh no, no es eso solo tenía un poco de sed y bajé a tomar un vaso de agua es todo… Sebastián ¿puedo hacerte una pregunta?
Sebastián: (sonriendo) claro, mi lady.
--: ¿los demonios tienen la habilidad de cambiar las letras de un escrito para que digan otra cosa?
Sebastián: lo dice por lo que pasó en la mañana ¿verdad?
--: sí.
Sebastián: sí mi lady, yo nunca lo he hecho pero si puedo. La serpiente quizás desde muy lejos por medio de su mente logró cambiar el escrito para que usted creyera que bocchan la había citado en aquella cabaña y así cayera en su trampa.
--: (seria) lo logró.
Ella miró hacia otra parte, el mayordomo se acercó a la joven y puso una de sus manos sobre uno de sus hombros.
Sebastián: ¿pasó algo en esa cabaña mi lady?
--: solo promete que será un secreto entre tú y yo.
El mayordomo hizo una reverencia.
Sebastián: lo prometo, mi lady.
--: (suspira) Andrus se hizo pasar por Dominick, actuaba como si me conociera… me trató por unos momentos como antes.
El mayordomo aunque también era un demonio y era difícil de impresionar esta vez le impactó lo que escucho de la boca de la joven.
Sebastián: ¿y usted, cómo se sintió, mi lady?
--: me sentí muy bien, sentí por un tiempo que solo éramos él y yo otra vez.. y… si no fuera porque Andrus me sacó del engaño a tiempo casi estaba a punto de besar a quien creía que era mi primer amor.
Sebastián: mi lady, no tengo sentimientos y nunca sabré lo que es el amor pero usted es ahora esposa de bocchan, no puede hacerlo a un lado e intentar algo con alguien que ya forma parte de su pasado, no me gusta decir esto pero la serpiente tuvo razón en lo que le dijo, si usted volviera con el joven Dominick no solo estaría siendo egoísta con bocchan sino también con el otro joven al no dejarlo ir, lo estaría forzando a estar con usted.
--: (seria) no hace falta que me lo digas, lo sé… justo hoy Andrus dijo algo que me inquietó.
Sebastián: ¿qué, mi lady?
--: algunos que ya saben de mi mentira me dicen que la situación en realidad es al revés; que a Dominick lo quiero porque fue alguien importante para mí y que a quien amo realmente es a Ciel… Andrus no me dijo eso, me dijo algo que jamás pensé en escuchar… que lo que tengo con Dominick es una obsesión.
Sebastián: las obsesiones por otra persona son malas mi lady, afectan ambas partes; al que está obsesionado y a la otra persona.
--: (seria) sí lo sé, Sebastián… pero no, lo que siento por él no es obsesión.
Sebastián: entonces, ¿Qué siente por él?
--: yo… es amor.. lo am…
No era de buenos modales y menos para él pero el mayordomo la interrumpió tomándola de ambas manos, se miraron a los ojos.
Sebastián: dejé de mentirse a si misma mi lady, está muy equivocada lo que siente por ese joven no es amor.. dejé ir a ese joven y acepté que aunque no lo quiso que usted perdió la jugada, bocchan logró conquistarla y ahora usted lo ama.. acéptelo mi lady.. solo sáquelo de su pecho… dígalo.
No hubo respuesta por parte de la chica.
Sebastián: dígalo mi lady.
La peli-- cerró sus ojos con fuerza y apretó sus puños.
--: (nerviosa) yo… yo…
Sebastián: solo son palabras mi lady… admítalo.
--: (nerviosa) yo…
La joven dio unos pasos para alejarse del mayordomo y le dio la espalda.
--: no puedo…
Sebastián se acercó a ella, y la abrazó, -- sintió algo extraño al tener ese tipo de contacto con un demonio, Ciel lo era pero antes fue humano como ella, Sebastián siempre había sido un demonio.
Sebastián: esta bien, mi lady, hoy tuvo un día difícil y lo que menos quiero es presionarla… pero algún día sé que usted lo admitirá.
-- se separó un poco de Sebastián y lo volvió a mirar.
--: (seria) no, Sebastián… no… será mejor que nos olvidemos de ese asunto.
Retiró suavemente los brazos del mayordomo de ella y se fue.
