¡El jefe estará furioso! – dijo un hombre regordete a otro esbelto.
¡No fue nuestra culpa! ¡no sabíamos que aquél hombre nos iba a jugar sucio y se llevaría a todos esos niñatos a otra parte! – dijo el esbelto.
Bien, entonces vamos a tratar de explicarle las cosas al jefe, tal vez lo entienda – dijo el regordete.
Mientras tanto en casa de aquél chico plebeyo alguien tocó a la puerta por lo que la madre atendió.
Dominick: mamá ¿dónde quieres que ponga los...?
El menor no terminó de hablar al ver que en la puerta se encontraba aquél hombre de cabellera larga que había descubierto pagandole a unos hombres, pronto sintió como el miedo lo invadió.
Andrus: (sonriendo) buenos días Rowena Smirnov, Dietrich y querido Dominick.
Rowena: ¿quién es usted?
Andrus: (sonriendo) ¿su preciado hijo no les ha hablado de mí? Él y yo somos amigos, ya nos hemos encontrado algunas veces, sobre todo cuando él vio que les estaba dando su recompensa a unos hombres que hace poco entraron a robar a los habitantes de Londres.
La mujer asustada intentó cerrar la puerta pero el demonio se lo impidió, hizo fuerza y entró al final a la casa. El padre se puso frente a su hijo.
Dietrich: (molesto) ¡no se atreva a tocar a nuestro hijo!
Andrus: (sonriendo) uff, todas las personas son iguales; primero esa condesa dramática y su esposo y ahora ustedes familia Smirnov, ni siquiera dejan que el contrario hable primero.
El pelinegro tomó de su gabardina la caja de cigarros puros, sacó uno y al ver que ellos tenían en su mesa unas velas encendidas acercó el cigarro a éstas, y cuando comenzó a sacar humo se lo metió a la boca.
Rowena: (molesta) ¿qué quiere?
Andrus: (sonriendo) solo he venido por su hijo porque deseo ir a dar un paseo con él no entiendo porque se asustan, a este pequeño no pienso hacerle nada malo.
Dominick: (molesto) no iré con usted.
Andrus: (sonriendo) mejor deja de hacerte el difícil Dominick y pon de tu parte si no quieres...
El demonio sacó un arma de uno de sus bolsillos, lo que aterrorizo a la familia.
Andrus: (sonriendo) ven conmigo y ustedes permitan que me lo llevé por un tiempo si no quieren que les dé boleto a los tres para ir al cementerio.
El demonio al ver que la familia no decidía que hacer en un movimiento rápido arrebató al menor de sus padres.
Dominick: (asustado) ¡ah! ¡no, suélteme!
Ambos: (asustados) ¡Dominick!
Andrus: (sonriendo) descuiden no tardaremos mucho, solo iremos a pasear, les devolveré a su hijo sano y salvo.
La serpiente les apuntó a los padres para que no intentarán algo y poco a poco junto a el castaño salieron de la casa y se alejaron.
Dominick: (nervioso) ¿a-a dónde me lleva?
Andrus: (sonriendo) es una sorpresa, así que no te puedo decir porque se arruinaría.. pero estoy seguro que hay dos personas que estarán contentos por verte.
Puso uno de sus brazos en la espalda de el castaño y siguieron caminando.
Ciel: entonces ya esta arreglado, mañana iniciamos con el negocio.
Jonas: (sonriendo) ya verá que nos irá de maravilla, conde y condesa Phantomhive.
--: ¿cómo está su esposa Grace?
Jonas: (serio) aún continúa con su adicción por el vino condesa pero en estos días veré sí hay un lugar en donde la puedan ayudar.. bien espero que pasen un buen día condes, fue un placer hablar con ustedes, adiós.
El mayor se fue dejando solos al joven matrimonio.
Ciel: ¿te preocupa lady Grace?
--: un poco, cuando ella y su esposo fueron a la mansión ella se veía muy mal, no podía controlar su vicio.. solo esperó que esté bien.
Ciel: que eso sea.
Acomodó con su mano uno de los mechones C/c de su esposa, aprovechó la situación para tomarla suavemente de la nuca y se acercó hasta que sus labios tuvieron contacto con los de ella, la joven estiró sus brazos para tomarlo de la espalda, hizo que él se acercará y correspondió.
Continuaban hasta que ella abrió un poco uno de sus ojos y su calma se esfumó cuando vio a su primer amor junto a la serpiente del otro lado de la calle.
--: am.. Ci-Ciel.. espe.. espera..
Ciel: mmm ¿q-qué..?
--: Ci.. Ciel..
El peliazul al sentir la presencia de otro demonio rompió el beso y miró hacia atrás para ver a esa serpiente y justo acompañado de alguien que fue importante para su esposa.
Ciel: (sorprendido) ¡¿qué?! ¡¿qué está haciendo esa serpiente acompañado de Dominick?!
--: (preocupada) Ciel… algo me dice que no es nada bueno.
Tomó a su esposa del brazo izquierdo y ambos cruzaron la calle hasta que llegaron con aquel chico y ese demonio, ambos dejaron de hablar entre ellos y miraron al joven matrimonio.
Andrus: (sonriendo) oh, hola condes, no los esperábamos encontrar justo por aquí.
Ciel: (molesto) deja de decir tonterías ¿Qué planeas ahora? ¿por qué estás al lado de él?
Andrus: (sonriendo) oh nada, solo lo saqué de su casa para ir a dar un paseo justo los estábamos buscando a ustedes, también están invitados.
--: (seria) ¿paseo? ¿a dónde nos vas a llevar Andrus?
Dominick: ¿Andrus?
Andrus: (sonriendo) ah si, olvidé decirte a ti que me llamó "Andrus" ya no necesitas llamarme "An"
Ciel: (molesto) ¿si aceptamos ir contigo a ese "paseo"…?
Andrus: (sonriendo) sí.. solo será por hoy este paseo y ya el resto del día son libres de hacer lo que quieran ¿qué dicen? ¿aceptan los tres?
El matrimonio asintió.
Andrus: (sonriendo) faltas tú Dominick.
Dominick: (suspira) ¿no le hará daño a mis padres?
Andrus: (sonriendo) no querido niño no lo haré siempre y cuando aceptes.
Dominick: muy bien, acepto.
Andrus: (sonriendo) perfecto, entonces vámonos.
La serpiente caminó con el castaño a un lado de él y el matrimonio iba detrás de ellos, la joven se acercó a el oído de su esposo para decirle algo en secreto.
--: (susurrando) Ciel.. ¿Qué pasará con Sebastián?
Ciel: (susurrando) descuida, él ya sabe que cuando me voy sin él tengo una razón.. pero en dado caso de que lo necesitemos lo llamaré.
Caminaron hasta que llegaron a un lugar en donde había una gran carretilla con un caballo.
Andrus: (sonriendo) bien el camino será largo así que suban yo seré el que conduzca.
Los cuatro se subieron a la carretilla, los condes en la parte de atrás y el plebeyo en la parte de adelante cerca de la serpiente, no le gustaba estar cerca de aquél hombre pero igual se iba a sentir un poco incómodo sentado al lado de aquellos nobles siendo él alguien de una clase muy diferente.
La serpiente puso en marcha la carretilla, la joven miraba discretamente a aquel castaño, estar cerca de él y no poder expresar lo que sentía era una tortura pero Ciel estaba en ese momento con ellos, ahora menos que nunca debía acercarse a Dominick, por fuera parecía que para ella aquél chico era uno más del resto pero por dentro moría por cruzar palabras con él. Por otro lado entendió el porque Andrus en aquella cabaña había mentido diciéndole a Ciel que él fue quién le dijo a Dominick que dejará de llamar a -- "condesa" y la llamará por su nombre cuando en realidad fue ella quien se lo pidió... iban a tener un encuentro el triángulo amoroso y la serpiente debía prevenir, no le convenía a Andrus que Ciel supiera el asunto del porque el plebeyo ahora llamaba a -- por su nombre.. el peliazul iba a dudar de los sentimientos de su esposa, se pondría a investigar y al descubrir la verdad todo el plan de Andrus se vendría abajo, además debía decir que él fue sin que el castaño estuviera presente ya que si lo decía frente a él y Dominick no aclaraba las cosas se convertiría en cómplice de una mentira y ya no sería de alma pura, el demonio había planeado bien las cosas.
¡¿Cómo pudo pasarme esto?! – dijo un hombre furioso vestido con ropa fina.
Jefe, le juramos que no sabíamos que ese hombre nos jugaría sucio, estamos igual que usted – dijo el hombre regordete.
¡Encontraré a ese traidor y haré que…! – el hombre no terminó de hablar, vio que una carretilla pasó frente a ellos, iban cuatro personas, lo que llamó su atención fueron los tres niños.
Oh, que interesante – dijo el hombre de fina vestimenta y se tocó el mentón sonriente.
¿Qué, jefe? – preguntó el hombre esbelto.
Esos niños que van en aquella carretilla, mira que bellezas, definitivamente deben estar en mis manos, pagarán muy bien por los dos condes y el plebeyo no es nada feo, olviden el asunto de aquél inepto. Venderé a los condes Phantomhive al mejor postor y el plebeyo se quedará para mí junto con los demás otros niñitos que tengo encerrados – dijo el hombre fino y su sonrisa se amplió.
Se fueron alejando del pueblo, ahora solo se veían árboles, el castaño se cubrió los brazos con sus manos, sentía frío.
Andrus: (sonriendo) descuida, vengo preparado para eso.. sostenme un momento.
La serpiente se sacó el cigarro de la boca y se lo dio a Dominick, él lo tomó, lo acercó a su rostro y olió el humo, inmediatamente tosió.
Andrus: (sonriendo) un olor fuerte pero un sabor exquisito.
El mayor se quitó su gabardina y se la dio al castaño junto con una pequeña bolsa suave.
Andrus: (sonriendo) para que no tengas frío, en la bolsa hay algo para que comas ya que te saqué de tu casa sin que desayunaras y sin ponerte un abrigo antes de irnos.
El menor sin otro remedio se puso la gabardina, le quedaba muy grande, abrió la bolsa.. adentro habían unas nueces.
Ciel: (serio) no tengas miedo puedes comerlas, este hombre no es de esos que le ponen veneno a las comidas.
Dominick: bueno si usted lo dice conde.
El ojicafé sacó dos nueces y las comió, -- lo miraba, sabía que los frutos secos le encantaban a Dominick desde muy pequeño, todo lo que tuviera una nuez o bellota lo comía.
Mientras la carretilla más seguía Ciel veía que los senderos por los que estaban se le hacían muy familiares por lo que tuvo un mal presentimiento, su esposa lo notó preocupado y lo tomó de sus manos.
--: (susurrando) Ciel, ¿qué pasa?
Ciel: (susurrando) estos senderos… parece que me son conocidos... -- hay algo que no me gusta de esto.
Y pronto el peliazul lo supo.. después de unos minutos más Andrus detuvo la carretilla y los cuatro bajaron, la serpiente le ordenó al conde taparle los ojos a su esposa por lo que Ciel aceptó, caminaron y caminaron hasta que llegaron al lugar. Ciel le destapó los ojos a -- y ella al ver donde estaban un escalofrío recorrió su espalda y su corazón latió más fuerte de lo normal.. no era cualquier lugar era un barranco.. uno dolorosamente familiar como lo llamaba Andrus "el lugar donde comenzó todo"
Al ver que a su esposa le estaba afectando estar de nuevo en ese lugar,
La tomó en sus brazos y la acercó a él al punto de que las mejillas de ambos se juntaron. Aunque para el otro chico era normal que el matrimonio se abrazara a -- le incomodaba que Ciel la abrazara frente a Dominick.
Ciel: (molesto) ¿por qué nos trajiste aquí?
Andrus: (sonriendo) veo que visitar este lugar les afecta mucho a ti y a tu esposa.
Dominick: perdón que entre en el tema pero, ¿por qué vinimos aquí?
Andrus: (sonriendo) este es un lugar muy especial para los condes Dominick, aquí ya estuvieron una vez hace tiempo.
La serpiente caminó por el lugar para alejarse un poco.
--: Ciel espera aquí, ahora vuelvo.
Se soltó del agarré de su esposo y siguió a la serpiente hasta que ambos se pararon en la punta del barranco.
--: A-Andrus por favor vámonos de aquí.
Andrus: (sonriendo) no te gusta estar aquí y menos con tus dos amores presentes.. te duele pisar de nuevo el lugar donde terminó tu historia con Dominick e inició con Ciel.. porque sabemos que hay una razón más por la que este conde se casó contigo además de sus sentimientos hacía ti dime ¿Cuál es esa razón?
La chica apretó sus puños, cerró sus ojos, suspiró y se tocó la parte de atrás de su hombro izquierdo.
--: un contrato… yo le entregué mi alma, vida y acepte casarme con Ciel por un contrato... mis padres, Dominick y yo estábamos al borde de la muerte aquí estábamos agonizando, Ciel apareció acompañado de Sebastián y me dijo que podía salvarnos la vida a los cuatro pero que debía estar dispuesta a entregar mi alma y vida a él y otra parte aceptar casarme con él, por eso es que estamos unidos.
Andrus: (sonriendo) sí, ya no eres una humana libre le perteneces a ese joven demonio en todos los sentidos.
La chica miró al castaño con un sentimiento de tristeza en su ser.
--: (seria) otra parte del contrato era que Dominick se salvaría.. pero todos los recuerdos que tenía conmigo serían borrados de su memoria, a partir de entonces soy como una extraña para él.. solo es por eso porque me olvidó, antes de perderlos nunca dejó de amarme.
Andrus: (sonriendo) has repetido hasta el cansancio que no mereces al conde como esposo.
--: (seria) y es la verdad, él es perfecto yo soy una tonta sin dignidad.
Andrus: (sonriendo) ¿y a Dominick si?
--: (nerviosa) ¡¿q-qué?!
Andrus: (sonriendo) tampoco a él lo mereces, si no debes estar con un demonio que a pesar de lo que es demuestra a.. amarte menos mereces a un humano de alma y sentimientos limpios y puros como tu angelito Dominick.
--: (seria) yo, nunca pensé en eso..
Andrus: (sonriendo) no mereces a ninguno, son demasiado buenos y una persona como tú ni siquiera se debió meter en sus vidas, pero bueno ya no podemos hacer nada para cambiarlo.
El pelinegro puso una de sus manos sobre la espalda de -- y caminaron para volver con los chicos.
Andrus: (sonriendo) Dominick.
Dominick: ¿si?
Andrus: (sonriendo) te voy a hacer una pregunta y debes de ser muy sincero.. imaginemos que tienes un romance con una chica, la amas pero el destino hace que ella se casé con alguien más..
Ambos condes se paralizaron al escuchar esas palabras.
Andrus: (sonriendo) tiempo después descubres que esa chica ahora ama profundamente a su esposo y por ti ya no siente el mismo amor que sentía antes ¿Qué es lo que harías?
Dominick: mmm, si ahora ella ama a su esposo… aunque me doliera un poco debo de aceptarlo, jamás la lastimaría, la obligaría a estar conmigo o me interpusiera en su matrimonio, si ahora ella es feliz yo también me sentiría bien por ella y en dado caso de que no quisiera perder contacto conmigo podemos ser grandes amigos.
Lo último retumbo en la cabeza de la joven, ¿enserio él no lucharía por ella? Fue alguien importante en la vida de él y ¿él se tomaría a la liguera que ella estaba al lado de Ciel y no con él? Sintieron algo muy fuerte y especial en el pasado y ahora se debía conformar en que solo podían ser amigos y ya.
Andrus: (sonriendo) perfecto Dominick, tú no te aferrarías a ella estarías dispuesto a dejarla ir con tal de que ella sea feliz.
Dominick: claro, nunca la dañaría, además no es trofeo por el cual se deba luchar a ver quien es el ganador quien debe decidir que quiere es ella y si ella ama a su esposo debo dejarlos ser felices y no romper su alegría.
Ciel se sintió muy bien al escuchar esas palabras venir del castaño, -- lo amaba y saber que el otro joven lo aceptaría y los dejaría estar juntos hacía que su conciencia estuviera tranquila, pero por desgracia su esposa no estaba igual.
Dominick: pero… ¿por qué me preguntó eso?
Andrus: (sonriendo) solo tenía curiosidad es todo.
Se tocó el mentón y miró al triángulo amoroso profundamente.
Andrus: (pensando) algo es decirlo y algo es vivirlo en carne propia.
Mas tarde Andrus como lo dijo regresó al castaño sano y salvo con sus padres y los condes se fueron a su hogar. Ya era de noche, Ciel estaba ya acostado en su cama, su esposa estaba agachada cerca de él acariciándole una de sus mejillas.
Ciel: perdóname.. por no haberle puesto un alto a la serpiente y que tuviste que estar de nuevo en ese lugar.. debiste sentirte muy mal por recordar ese momento.
--: no, no te culpes. Ninguno se lo esperaba. Fue mejor que no intentaras hacer algo contra Andrus, me moriría si algo te pasará.
El peliazul sonrió, tomó la mano de su esposa y la besó.
Ciel: nada me afectará mientras tú estés aquí.. sabes que tú eres mi fuerza.
--: yo…
Sintió como su esposo la abrazó, para que él no estuviera incómodo ella se levantó despacio y se acostó junto a el peliazul quien aún sin soltarla tomó refugio en ella, recostó su cabeza en el pecho de la chica y cerró sus ojos, -- sabía que cuando Ciel hacía eso era porque quería que ella estuviera cerca de él hasta que se durmiera, no le molestaba en lo absoluto, es más a ella también le hacia sentir bien tenerlo cerca.
--: (pensando) también tú eres muy especial para mí.. no puedo prometértelo pero haré lo que esté en mis manos para que el dolor no vuelva a acercarse a ti.
Le dio suaves caricias en su espalda y cerró ella también sus ojos para acompañarlo por unos momentos antes de que se quedara dormido.
