Ocurrió esta misma mañana – dijo una joven mujer pelinegra a una rubia.
¿Qué ocurrió? – preguntó la rubia.
Una desgracia, creo que lo tendríamos que llamar "un secuestro" – dijo la pelinegra.
¿Un secuestro? ¿Cuándo pararán de surgir los problemas en Londres? Ahora ¿qué pasó? ¿quiénes fueron los desafortunados? – la rubia formuló muchas preguntas.
Oh, no es un secuestro de varias personas.. solo es una, para ser más específica un niño.. el hijo de los Smirnov – dijo la pelinegra.
Lo último que dijo esa mujer había sido escuchado por la joven condesa Phantomhive que ese día faltaban algunas cosas para cocinar en la mansión y se ofreció a acompañar a Mey-Rin por éstas, Ciel le había insistido que estaba delicada de salud y que no debía hacer esfuerzos por ahora pero ella no cambiaba de decisión y al final le permitió irse con Mey-Rin. Tenía unos minutos cerca de ellas, no presto atención a su conversación hasta que mencionaron al castaño, muy preocupada siguió escuchando disimuladamente.
Ah, sí ese niño… Dom.. algo así es su nombre ¿qué pasó? ¿quién lo secuestró? – dijo la rubia.
Esa familia siempre ha sido muy buena, sencilla y con valores nunca se han metido en cosas malas, problemas o negocios sucios para tener enemigos, por lo que oí dicen que fue otro joven el que lo secuestró, mayor que él, el niño Smirnov tiene catorce años mientras el otro tiene dieciséis.. fue ese chico el joven Jackson – dijo la pelinegra.
--: (pensando) ¡¿Jackson?! ¿de nuevo él? Ese chico que una vez con sus amigos me dieron unos golpes y después a Dominick también.
Pues esperemos que lo encuentren pronto ese chico Jackson es muy violento y no me imagino lo que le puede hacer a ese pobre niño Smirnov – dijo la rubia.
La joven sintió un escalofrío en su ser, y mil escenas pasaron por su mente de esa persona que tanto le importaba siendo torturado por otra.
Mey-Rin: lady Phantomhive.
--: (sorprendida) ¿eh? ¿Qué, Mey-Rin?
Mey-Rin: (sonriendo) ya terminé de comprar todo para la comida y cena de hoy. Creo que deberíamos regresar a la mansión, a Sebastián no le gusta atrasarse con nada y ya nos demoramos mucho.
--: oh sí, es cierto.. vámonos.
Ayudó a la pelirroja a cargar algunas cosas que no eran pesadas y se dirigieron de vuelta al carruaje.
--: (pensando) esto no puede quedarse así, él no debe estar cerca de ese inconsciente de Jackson. No, no puedo dejarlo solo, tengo que hacer algo.
Al caer la media noche, ella se levantó de su cama, se quitó la pijama para dejar descubierta la ropa que uso en el día, que no se había quitado, se acercó a una pequeña mesita que estaba justo al lado de la cama donde estaba dormido Ciel, abrió cuidadosamente el cajón para no despertar a su esposo y tomó una pistola que el peliazul tenía allí desde hace unos días por si alguien los atacaba en la noche, para proteger a --.
Miró a Ciel unos momentos, se veía tan lindo cuando dormía.. ella no pudo evitar sonrojarse.
--: (pensando) aún me sigues sorprendiendo, a pesar de que te convertiste en un demonio no lo pareces... pareces un ángel.
Contuvo las ganas de darle un beso para no despertarlo, caminó hacia la puerta, la abrió y salió. Caminó con dificultad y sosteniéndose de las paredes por la mansión hasta que llegó a la puerta principal con las llaves en la mano, quitó el seguro y la abrió para toparse con una sorpresa que hizo que casi se le saliera el corazón del susto; Sebastián estaba parado afuera frente a frente con ella.
Sebastián: mi lady.
--: (sorprendida) ¡Sebastián! ¡me asustaste!
Sebastián: ¿por qué está aún despierta a estas horas? ¿y a dónde planea ir? Lleva un arma con usted.
--: (nerviosa) y-yo..
Al poco tiempo a una velocidad increíble alguien llegó con ellos, la serpiente.
Andrus: (sonriendo) hola, buenas noches.
Sebastián: (serio) mejor retírate, serpiente, mi lady y yo tenemos algo de que hablar a solas.
Andrus: (sonriendo) eso no, ahora pasó algo que si es de mi interés. No puedo dejar que ese pequeño alma pura le pasé algo.
Sebastián: (sorprendido) ¡¿el joven Dominick?!
Andrus: (sonriendo) si, cuervo, fue secuestrado por otro niñito más grande y no puedo permitir que algo le pasé.
La joven miró con extrañeza a aquél demonio, ¿enserio le preocupaba tanto un ser humano?
Sebastián: así que a eso iba mi lady, yo estaba caminando por la mansión para asegurarme de que todo estuviera en orden hasta que escuché pasos en la mansión dirigiéndose a la puerta principal por lo que inmediatamente salí afuera por otra puerta y me pare justo en la entrada principal para ver quien trataba de salir de la mansión, no imaginé que fuese usted.
--: (preocupada) Sebastián, no puedo quedarme de brazos cruzados aquí mientras Dominick está en algún lugar sufriendo a manos de Jackson, tengo que ir a salvarlo.
Andrus: vuelve a esa habitación con tu esposo.
--: (sorprendida) ¡¿qué?!
Andrus: me enteré de lo que pasó hace poco, casi descubre todo, claro que todavía sigue engañado porque tú le volviste a dar "el postre de la mentira" como lo haz hecho desde hace tiempo y te aprovechas de que confía a ciegas en ti.. que ingenuo es ese niño, bueno mejor regresa a esa habitación y no salgas.
--: (preocupada) no, Andrus, no pienso obedecerte yo tengo que ir a salvarlo, siento algo muy profundo por él…
Andrus: sí, es obsesión, ahora regresa a la habitación. Además mírate, tienes una pierna herida y la espalda lastimada no puedes ni sostenerte a ti misma ¿cómo piensas que puedes ayudar a Dominick?
--: (preocupada) no... yo..
Andrus: casi descubrió todo lo que le ocultas ¿quieres que siga sospechando de ti que al final descubra tu mentira y tenga un segundo sufrimiento?
--: amm… yo...
Andrus: regresa a esa habitación, no irás yo iré a salvar a tu angelito.
--: no, tú no irás…
El mayordomo puso una de sus manos sobre uno de los hombros de la chica.
Sebastián: mi lady, mejor acepte eso. Vuelva a la habitación con bocchan. Descuide, sé que tengo un contrato solo con bocchan y usted y son a los únicos que debo proteger pero puedo hacer hoy una excepción. Puedo ir con esta serpiente al lugar donde está el joven Dominick para asegurarme de que este demonio o el otro joven no le hagan daño, pero vuelva a la habitación.
--: (preocupada) no, Sebastián, y-yo…
El pelinegro de larga cabellera extendió su brazo derecho y con el dedo índice señaló hacía las escaleras de adentro de la mansión.
Andrus: ve a esa habitación, obedece.
Sin otro remedio la joven fue escoltada por el mayordomo de vuelta arriba, se pararon frente a la puerta de la habitación.
Sebastián: (susurrando) tranquila, mi lady, solo quédese aquí. Le prometo que nada malo le pasará al joven.
--: (susurrando) está bien, confío en ti.
El mayordomo abrió cuidadosamente la puerta, la condesa entró.
Sebastián: (susurrando) ahora regreso, mi lady.
El mayordomo se retiró, -- cerró la puerta. Regresó abajo, la serpiente estaba esperándolo recargado sobre una pared.
Andrus: (sonriendo) vaya fue algo difícil pero que bien que logramos convencer a esa niñita de volver a irse a dormir.
Sebastián: (suspira) con lo importante que es ese joven para mi lady dudo que lo que haga mientras nos encargamos del asunto sea dormir.. bueno vámonos, el joven Dominick necesita que lo ayudemos.
El mayordomo cerró la puerta principal y ambos demonios se fueron a velocidad increíble hacía el pueblo. Llegaron en unos instantes, caminaron hasta que por suerte el destino esa noche los puso frente a aquella mujer de cabellera negra que había hablado del asunto en la mañana frente a --. Se acercaron a ella, la mujer un poco nerviosa los miró.
Sebastián: hola, buenas noches señorita no tiene que tenernos miedo, soy Sebastián Michaelis, mayordomo de la mansión Phantomhive.
Andrus: (sonriendo) nos enteramos de ese extraño secuestro en el cuál la víctima es Dominick Smirnov, sabemos que quien lo secuestró es un joven algo enfermo de la mente pero necesitamos saber en donde están ubicados, y a usted junto con otra mujer se les escuchó hablar del tema.
Bueno yo solo lo escuché de otras personas.. pero dicen que quien presenció todo es una mujer, se llama "Maddie" – dijo la pelinegra.
Sebastián: interesante, ¿sabe dónde podemos encontrarla?
No sé dónde vive, pero las personas dicen que todas las noches sin falta está tomando cerveza en un bar, está al oeste del pueblo tiene como nombre "Nightjar" – dijo la pelinegra.
Andrus: (sonriendo) muchas gracias por su ayuda, damisela, vamos, cuervo.
Se fueron del lugar, recorrieron el pueblo hasta que llegaron a la zona oeste, estaban situados enfrente de el bar, un lugar que a simple vista se veía de mala muerte.
Sebastián: que bueno que mi lady no vino con nosotros, no es un sitio adecuado para ella, además a bocchan no le gusta para nada que los hombres mayores le falten al respeto o traten de sobrepasarse con ella.
Andrus: (sonriendo) que mal por él que la vea como un tesoro valioso y ella le interese otro. Pero bueno no vinimos hasta aquí para hablar de los problemas de una niñita que nunca usa el cerebro, entremos.
Entraron al lugar, era peor que por afuera; algunas sillas y mesas tiradas, basura en el suelo por doquier, paredes con la pintura muy gastada y varios hombres de aspecto rudo y un tanto desagradable, tomando cerveza y fumando.
Sí, me gusta venir aquí, la cerveza es barata no como en otros lugares que parece que cada día le suben más y más el precio y… - decía un hombre a otros pero no terminó de hablar porque sintió un dedo tocar su hombro, se volteó para encontrarse con dos hombres detrás de él; uno vestido de mayordomo y otro con una gabardina, sombrero y cabellera larga.
Andrus: (sonriendo) buenas noches, gentil hombre.
¿Eh? ¿quiénes son ustedes? Se ven muy elegantes para estar en un sitio como éste. Seguro están cerca de la alta sociedad, mejor váyanse a otro lugar de esos caros más a su estilo – dijo el hombre.
Sebastián: (sonriendo) oh no hemos venido a consumir bebida, venimos porque estamos buscando a una mujer, tenemos un asunto que tratar con ella.. se llama "Maddie" ¿está por aquí?
Oh, Maddie, es aquella mujer que está sentada en esa esquina – dijo el hombre y señaló hacía una mesa, dónde una mujer que aparentaba treinta años un poco atractiva, con un vestido largo, blanco con algo de negro y una muy corta cabellera que le llegaba a las orejas de color morado demasiado oscuro bebía cerveza.
Andrus: (sonriendo) gracias por su ayuda buen hombre.
Ambos demonios se acercaron a la mesa, la mujer los vió.
Sebastián: (sonriendo) hola, señorita Maddie.
Maddie: ¿ustedes quiénes son? ¿y cómo saben mi nombre?
Sebastián: oh, perdone nuestra informalidad. Yo soy Sebastián Michaelis, mayordomo de la mansión Phantomhive y quién me acompaña solo tiene por nombre "Andrus" es un conocido mío.
Ambos se sentaron en dos sillas frente a la mujer.
Andrus: (sonriendo) espero que no te importe pero hice un largo viaje y tengo sed, con tu permiso.
La serpiente tomó una cerveza extra que la mujer tenía y bebió un poco del contenido de ésta.
Sebastián: (sonriendo) nos enteramos del asunto del secuestro del joven Smirnov, todo lo hizo otro joven llamado Jackson, una persona nos dijo que usted presenció todo.
Maddie: (sonriendo) sí, así es.
Sebastián: (sonriendo) ¿sabe dónde están ubicados ambos jóvenes?
Maddie: (sonriendo) sí, yo misma los seguí.
Sebastián: (sonriendo) muy bien ¿podría decirnos dónde están?
La mujer soltó una risa.
Maddie: (sonriendo) ¿cree que les diré dónde están así de fácil? No las cosas no funcionan así.
El mayordomo sonrió.
Sebastián: (sonriendo) esperaba que dijera eso.
Sebastián se levantó de su silla, se acercó a la mujer y colocó sus manos sobre los hombros de ella.
Maddie: ¿qué hace?
Sebastián: (sonriendo) si usted no quiere decirnos todo por una manera tendrá que ser por otra.
El mayordomo tomó una de las muñecas de la mujer, la obligó a levantarse, la acorraló en la pared y cuando estuvo cerca de ella comenzó a acariciar su cuerpo.
Maddie: alto… deténgase...
El mayordomo no hizo caso y continuó con su trabajo, desabrochó el vestido de la mujer, ella no soportó más y lo empujó lejos de ella.
Maddie: (sonriendo) por favor si se me ofrece acostarme con alguien a cambio de la ubicación no lo voy a hacer con un simple sirviente.
Miró al segundo demonio y se acercó a él.
Maddie: (sonriendo) pero usted se ve muy bien vestido.. con usted si me voy a entender.
Andrus: oh no, ni lo piense.
Maddie: (sonriendo) ¿por qué no? No estoy jugando me gustan los hombres de cabellera larga, y esos bellos ojos grises le quedan muy bien.
La mujer pasó una de sus manos por el torso del demonio.
Maddie: si quieren obtener la ubicación tiene usted que hacer lo mismo que este mayordomo planeaba hacer conmigo y si lo hace con gusto le digo con cada detalle en dónde están esos niñitos.
La serpiente miró a la mujer profundamente, había algo en ella que podía usar a su favor y eso lo hizo sonreír a él también como Sebastián minutos antes.
Andrus: (sonriendo) muy bien señorita Maddie cumpliremos "eso" que tanto desea.
Maddie: (sonriendo) perfecto.
Andrus: (sonriendo) pero no aquí, en otro lugar.
Los tres salieron de aquél bar y pasó media hora, Sebastián estaba esperando parado cerca de un árbol, no entendía la situación ¿por qué la serpiente insistió en que debían ir a un lago?
La serpiente por fin había regresado pero venía sin la mujer, Sebastián notó que las manos y ropa del otro demonio estaban mojados.
Andrus: (sonriendo) bien ya soltó todo aquella desagradable mujer, dijo que el angelito y ese entrometido están a las afueras del pueblo y justo en la misma bodega en dónde hace poco estuvieron -- y Ciel cuando fueron secuestrados.
Sebastián: no detecto señales de que hayas hecho lo que yo suelo hacer para sacarles información a las mujeres humanas y esa mujer quería tener intimidad contigo ¿qué hiciste para que hablara si no le diste lo que quería?
Andrus: (sonriendo) bueno…
Flashback
Maddie: (nerviosa) ¿qué hacemos aquí?
Andrus: (sonriendo) oh nada, solo me gusta venir a contemplar los lagos…
El demonio tomó una de las manos de la humana caminó, poco a poco se fue metiendo al lago junto con la mujer ya muy asustada hasta que llegaron a una zona que les cubría hasta la cintura.
Andrus: (sonriendo) ¿Dónde están Dominick Smirnov y Jackson?
La mujer no habló, simplemente estaba temblando de miedo.
Andrus: (sonriendo) está bien.
Agarró bruscamente de la cabellera a la mujer y rápidamente metió toda su cabeza al agua, ella movía las manos desesperadamente, el demonio después de unos instantes la sacó.
Andrus: ¿dónde están?
La mujer no volvió a responder, volvió a meter su cabeza al agua el mismo tiempo hasta que ella más asustada que nunca y llorando le hizo una señal con la mano.
Maddie: (llorando) está bien, está bien te lo diré, están en esa bodega donde hace poco un poderoso pederasta llegó aquí y se alojó en ésta.. ahí están esos niños.
Andrus: (sonriendo) muchas gracias por el dato y por cooperar, ahora vete.
El demonio soltó a la mujer bruscamente y ella muy asustada se fue del lugar corriendo.
Fin del flashback
Andrus: (sonriendo) esa mujer tiene un miedo; miedo a morir ahogada, cuando dije que íbamos a cumplir "eso" me refería a lo que tanto teme, no a esa cosa repugnante que quería que yo le hiciera, por eso quise que viniéramos a este lago, ¿creías que iba a ser como tú y que me rebajaría a acostarme con una débil y mortal humana? No, yo nunca haría tal cosa.
El mayordomo se molestó por el comentario de la serpiente.
Andrus: (sonriendo) ahora que sabemos dónde están vamos a salvar a ese angelito.
Ambos se fueron. En aquella mencionada bodega el joven mayor había ingresado a una habitación que tenían algunas cosas entre éstas estaba el chico buscado, atado a una silla con los ojos vendados.
Jackson: ¿me extrañaste?
Dominick: (asustado) Jackson, por favor déjame ir, deben estar preocupados por mí, no te metas en problemas.. es más si me dejas ir yo no te mencionaré.
El mayor rió.
Jackson: (sonriendo) que me delates es lo que menos me importa. Todo me dejó de importar desde hace tiempo.
Se acercó al castaño y con unas tijeras le cortó un mechón de su cabello.
Jackson: (sonriendo) esto se le verá bien.
Escuchó como el contrario se marchaba del lugar, ya fuera de la habitación Jackson tomó un muñeco de trapo, una aguja y un hilo, estaba dispuesto a ponerle el mechón al muñeco hasta que escuchó un sonido venir de una puerta que estaba cercana a él, alzó su cabeza y vio a un hombre de cabellera larga y sombrero en la puerta.
Andrus: (sonriendo) ¿así que hacer muñecos de trapo es tu pasatiempo? En este mundo como hay humanos con gustos raros…
El demonio se fue acercando al joven humano, éste sintió incomodidad.
Andrus: (sonriendo) y también he conocido muchos que la vida se ensaña con ellos y parece que la felicidad nunca estará en su puerta…
En la habitación, Dominick seguía sin moverse hasta que sintió unas suaves manos con lo que parecían unos guantes tocar las suyas.
Sebastián: joven Dominick.
Aunque no era alguien que había tratado toda la vida pudo reconocer la voz del mayordomo.
Dominick: ¿usted? ¿el mayordomo de el conde Phantomhive?
Sebastián: sí, no se preocupe pronto estará en casa.
El mayordomo desató las manos y piernas del castaño y lo cargó.
Sebastián: por ahora le pido que no se quité la venda.
Dominick: ¿por qué?
Sebastián: tan solo no se la quite.
En el otro lugar, el demonio estaba sobre el joven impidiéndole que respirará con una de sus manos hasta que se la quitó y el chico desesperado respiró pesadamente.
Andrus: (sonriendo) que divertido es ver a los mortales sufrir por la falta de oxígeno.
Jackson: (asustado) ¡por favor, dé.. jeme ir.. déjeme ir!
Andrus: (sonriendo) ¿tú se lo permitiste a Dominick? Que graciosos son ustedes los humanos; son crueles con otros y piden lo mismo que les pidieron sus víctimas a ustedes cuando ya lo sufren en carne propia, pero mientras los torturaban están felices.. justo conocí el caso de un hombre hace tiempo ¿y sabes cómo terminó? Muerto y sepultado en un agujero… creo que él y otro más necesitan una compañía allá abajo para que no se sientan solos… y tú eres el indicado para estar en ese lugar de lujo.
Jackson: (asustado) ¡no por favor! ¡no… no, no!
La serpiente volvió a impedirle respirar, el humano movió uno de sus brazos con desesperación y golpeó varias veces al contrario sin éxito hasta que su brazo dejó de moverse, cerró sus ojos e hizo la cabeza a un lado, ya estaba muerto.
Sebastián llegó con Dominick en brazos y vió la escena.
Andrus: (sonriendo) el que se entromete con la vida paga. Vámonos ya me cansé de estar en este lugar.
Ya estaban en un lugar en la naturaleza, Dominick sentado en el césped y ambos demonios agachados con un cadáver a un lado.
Andrus: (sonriendo) que bien que siguieras mi consejo de no quitarle ni permitir que este niño se quitará la venda.. echemos un vistazo.
La serpiente miró los brazos y rostro de el castaño, no se veían nada bien; tenía heridas que claramente fueron hechas por un cuchillo y estaban sangrando.
Sebastián: ese joven lastimó mucho al joven Dominick, debió ser doloroso para usted.
Dominick: sí, bastante, pero estoy bien.
Andrus: (sonriendo) te quedarán cicatrices de por vida.. y no podemos permitir que eso suceda.
Sebastián: (serio) oh, ¿no me diga que va a hacer eso?
Dominick: (preocupado) ¿hacer que?
Andrus: (sonriendo) una pequeña cosita, te aseguro angelito que a diferencia de lo que ese mocoso te hizo esto no dolerá para nada.
El demonio con sus manos acarició repetidas veces los brazos del castaño y después su rostro sobre las marcas.
Andrus: (pensando) no debe tener ninguna otra cicatriz más que la que le pienso hacer yo y nada más.
De vuelta en la mansión Phantomhive -- estaba inquieta sentada en su cama esperando a que el mayordomo regresará y que le dijera que él estaba bien y fuera de peligro, a la vez se odió a si misma por no poder ir ella misma a salvarlo, ya se había sacrificado por Ciel y no le había pasado algo a él, pero ahora que Dominick estaba en peligro estaba delicada y no podía hacer algo por él, tenía que aceptar que era humana y tenía límites, no podía proteger a ambos, solo a uno.
--: (pensando) sé que ahora me ves como una chica más del resto de las demás pero… perdóname… perdóname por no poder ir a salvarte y haber separado nuestros caminos pero…
Miró a Ciel desde donde estaba el cuál seguía durmiendo tranquilamente.
--: (pensando) él me ama y me necesita, no debo abandonarlo.
Se levantó de la cama, se paró cerca de la ventana y abrió un poco la cortina para ver si Sebastián ya venía, justo en ese momento se escuchó que alguien tocó con tono bajo la puerta, la chica se acercó a la puerta y la abrió cuidadosamente, quien quería ver había regresado.
Sebastián: (susurrando) mi lady.
--: (susurrando) por favor dime que él está bien, que no le pasó algo grave.
Sebastián: (susurrando) tranquila, mi lady, el joven Dominick está bien, no pasó a mayores. Ahora está a salvo en su hogar, la serpiente y yo lo llevamos personalmente.
--: (susurrando) ay, que alivio, me alegro mucho.
Sebastián: (susurrando) ya es tarde mi lady, sugiero que mejor duerma.. nos vemos mañana que pasé buenas noches.
--: (susurrando) sí, igual tú Sebastián.
El mayordomo se fue, -- cerró la puerta, se quitó la ropa, cuando ya tenía la pijama puesta se acostó en la cama y después de cinco minutos logró quedarse dormida.
