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Advertencia:

En este capitulo se hace una mención sobre relaciones con menores, traté suavizar la escena para que no sean explicitas e incomodas de leer para ustedes, además de que no se como escribir este tipo de escenas, por lo que quedan advertidos con esta marca " " que indica el inicio y el fin de la escena

Desde 1907 en Japón la edad de consentimiento para tener relaciones de acuerdo con el Código Penal de Japón es de 13 años, una de las más bajas de la región y cuyo establecimiento data del periodo Meiji.

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Una sacerdotisa en Twisted Wonderland

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"El primer paso es el más importante. Es el más crucial y más efectivo, ya que iniciará la dirección que has elegido."

-Steve Backley.

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[Hace 3 años]

Detrás de las instalaciones del colegio, durante el término de las clases, cerca de la jardinera del recién florecido árbol de cerezo, se encontraba un apuesto joven de 17 años de cabellos rizados en un tono oscuro y mirada color castaño, se encontraba esperando a alguien. Desde hace 8 días había estado visitando constantemente la escuela por solo un objetivo que tenía que hacer para asegurar su futuro.

Tik... tak... tik... tak...

Mira perdidamente cómo las manecillas del reloj iban avanzando mientras recordaba una escena en retrospectiva que pasó hace días en su departamento.

...

- Es sencillo, solo necesito que la enamores y salgas con ella. Si la enamoras, entonces ella bajará la guardia y se entregará hacia ti... con eso le sacaras una foto y finalmente lograré borrarle la cara engreída de esa pobretona. - Dijo una voz femenina mientras se cubría el cuerpo, en prendas menores, con la sábana de la cama. - Hazme ese favor, porfis~

El chico, quien estaba mirando las calles de la ciudad desde su balcón, suspiro pesadamente sintiendo la brisa fría en su descubierto torso y le regresó su mirada interrogante a la joven.

- Sayu, esto no va a funcionar ¿Qué pasa si ella le pregunta a alguien de tu escuela? El teatro se te caerá en un instante. - Refutó el joven.

- A esos mocosos de mi escuela los tengo comiendo de la palma de mi mano. - Aseguró Sayu con seguridad. - Con un simple soborno o una pequeña amenaza puedo lograr que todos obedezcan una orden mía, son unos infantiles que harían lo que fuera que los beneficiaran. Para eso tengo dinero y uno que otro pequeño secreto guardado. - Luego sonrió con suficiencia. - Además, ella es una inadaptada social, no habla con nadie en la escuela, lo cual facilita las cosas, y por suerte los maestros no se meten en la vida de los alumnos, a menos que sea algo que perjudique el "pudor" de la escuela.

El chico no respondió, se lo estaba pensando muy detenidamente, pero Sayu sabía cómo presionar los botones correctos y dedicando una suave mirada tentadora le dijo:

- Hazme ese favor y a cambio yo te lo puedo recompensar. - Sayu le extendió la mano como una invitación a que se acercara a ella. - Dinero, contactos, recomendaciones de grandes universidades de teatro para que puedas entrar, puedo darte lo que tú quieras y mucho más...

Esto dejó enmudecido al chico. Si bien era cierto que a él no le faltaba nada de manera económica gracias al salario de sus exitosos padres, lo querían obligar a seguir la misma carrera de negocios que ellos administraban y no quería eso. Lo que más le gustaba era el teatro y la actuación, pero sus padres no iban a invertir dinero en una universidad de artes escénicas. Por ese motivo se las apañó para buscar un trabajo de medio tiempo y ahorrar en secreto todo lo necesario para estudiar, al fin de cuentas sus padres casi nunca estaba en casa, pero aun con el salario mínimo no le alcanzaba lo suficiente para pagar siquiera la mitad de la matrícula.

Necesitaba el dinero y Sayu era la única capaz de hacer este favor por él. Ese era su sueño y el simple hecho de poder entrar a una universidad de artes escénicas significaría que muy pronto podría irse de este solitario departamento de una vez por todas y mudarse al campus para ya no ver la cara de sus padres otra vez.

Era como matar a dos aves de un tiro.

Luego de haber estado mudo, el chico caminó hacia Sayu, entrelazó sus dedos con ella y se colocó en su encima para mirarla fijamente a los ojos.

- ¿Y qué hay de ti? ¿No me harás una escenita de celos si me ves con ella? - Cuestionó el pelinegro.

- Voy a tener que abstenerse de romperle la cara cada vez que la vea, pero todo sea para ya no verla nunca más. - Sayu frunció el ceño, pero luego la borro al colocar su mano libre sobre la mejilla del joven. - Yo confió en ti. Eres muy apuesto y muy listo, sé que todo lo que harás con ella no será verdadero y con eso me conformo. Después de todo, ya sé cómo eres en realidad y eso es algo a lo que solo yo tengo como privilegió. Por qué yo soy tu verdadera novia. Lo mismo va para tí; tú también sabes todo acerca de mí, Nanai. Tú y yo somos iguales.

Y con eso ella llevó esa mano libre detrás de la nuca de Nanai y se la acercó a ella para besarlo. Sayu se mantuvo disfrutando en aquel intercambio de labios y contacto de pieles, pero, por más que Nanai también lo intentaba disfrutar, la realidad era que él únicamente mantuvo los ojos abiertos y sin ninguna emoción durante todo el revolcamiento que tuvo con la chica que tenía debajo de él.

Una vez más no hubo ninguna emoción de por medio que no sea nada más que los deseos carnales y fisiológicos de la carne. Esto ya era algo que se repetía todos los días con distintas chicas, incluso antes de establecer una relación fija con Sayu. Al principio era emocionante y hasta se lo tomaba como un deporte para pasar el tiempo o al menos así lo fue cuando conoció a Sayu. El motivo de esto era que él vio en ella una gran similitud que compartían, La ausencia de un familiar. Ambos se llegaban a entender a un nivel que parecía irreal y pensó que quizás el estar con ella haría que finalmente ese hueco desapareciera y que ambos podrían encontrar a alguien a quien acudir y necesidad como si fuera una droga adictiva.

Sayu puede que finalmente lo haya encontrado, pero para el chico, aun con todo eso al alcance de la mano, sentía que algo le seguía faltando ¿Y no sabía qué?

- Te deseo Nanai... - Sayu suspiró.

Nanai solo asintió con su cabeza y continúo en lo suyo.

Aun habiendo encontrado a alguien igual a él, todo aún seguía siendo monótono y vacío, con un poco de recompensa de por medio, pero eso era todo.

No había nada más.

¿Por qué nada lo satisfacía?

¿Qué era lo que le faltaba para ya no sentir ese sabor tan amargo en la boca?

...

- ¿Me llamaste? - La voz suave de una chica interrumpió los pensamientos de Nanai.

Nanai casi se exalta por lo inesperado que llegó la voz y se recompuso. Al enfocar su mirada, una chica de cabello blanco atado en dos trenzas a cada lado y usaba unas grandes gafas que reflejaban la mirada inexpresiva de aquella chica.

Desde que la vio, Nanai supo que ella era a la chica que tenía que enamorar, y a juzgar por su apariencia, de no ser por las gafas, él podría haberla descrito como una chica linda a simple vista. Pero no había tiempo para primeras impresiones, tenía que poner en marcha su papel asignado, por lo que relajando sus facciones y mostrándose muy cordialmente le dijo:

- Sí viniste... - Nanai en un tono falso lleno de esperanza y un poco de torpeza. - Me preocupaba un poco que no vinieras por lo repentino que es esto, pero necesitaba hablar contigo... Shiori.

Así es, frente a Nanai se encontraba Shiori, cuando ella tenía 13 años de edad, vestida pulcramente con su uniforme de marinera amarilla pálido y con sus clásicas facciones indiferentes.

- Sí, lo explicaste muy detalladamente en tu carta y en las 7 anteriores. - Shiori le mostró la última carta que recibió hoy, escrita con su puño y letra.

- Sí, sobre eso te quería contar. - Nanai suavizó sus palabras y colocó una mirada dulce, como si de verdad estuviera enamorado. - Okay... aquí voy... Shiori, quiero confesarte que desde la primera vez que te vi, no he dejado de pensar en ti. Yo sé que esto es repentino y muy peculiar, teniendo en cuenta que esta es la primera vez que nos vemos cara a cara, pero... - Luego llevó su mano hacia su pecho. - Pero yo, ya puedo dominarme más y vine aquí con el único objetivo de verte a ti y decirte que... - Hizo una pausa para fingir timidez de decir algo importante.

Shiori viendo que se estaba yendo este chico por las ramas, entonces lo interrumpió brevemente.

- No entiendo que...

Pero Nanai viendo que era el momento de responder, le lanzó la confesión.

- Me gustas... Con no tienes idea.

Eso dejó a Shiori unos segundo muda y con los ojos levemente abiertos.

- "Ya reacciono, solo tengo que seguir así." - Pensó Nani manteniendo la cara de idiota enamorado, le extendió la mano y románticamente le dijo. - Por favor, sal conmigo.

Hubo unos breves segundos en el ambiente. Shiori no respondió nada, pero Nanai en ningún momento bajó su mano. Él creyó que ya la había ganado, era imposible que lo rechazara a estas alturas. Se había cerciorado de que las cartas que él enviara fueran palabras llenas de cariño y aliento en todo momento; había escogido justamente una fecha perfecta para confesarse justo cuando las flores de cerezo iban a florecer junto al guion perfecto que nació a raíz de tantos años de experiencia con mujeres.

Él debía dar la impresión de estar verdaderamente enamorado de su primera chica. Había pensado meticulosamente todos los puntos necesarios para dar esa impresión y sabía lo que iba a pasar.

Tenía tanta seguridad de que su plan había funcionado, pero eso, lejos de mostrar a Shiori complacida, ella ofreció su mejor cara de poker y suspiró cansada:

- Mira, dejemos todo esto claro. Si esto es alguna clase de broma por parte de mi salón o de quien sea, te pido cordialmente que dejes de hacer esto. Estás perdiendo tiempo valioso de tu tiempo que podrías haber invertido en algo productivo.

Esas palabras dejaron frío y como estatua a Nanai.

Whoosh...

Su viento sopló un aire incómodo en el ambiente seguido de una invisible ráfaga de nieve que pasó a su lado.

- ¿Eh? ¿A qué te refieres? - Nanai dijo en un tono confundido.

- Joven, esta no es la primera vez que me hacen este tipo de bromas. Ya me hago una idea de lo que pasará después. - Shiori luego miró hacia arriba. - ¿Qué sigue? ¿Agua del inodoro? ¿Basura? ¿Ácido?

- ¡No! ¡Nada de eso! - Nanai negó repetidas veces. - ¿Por qué crees que yo te haría eso?

Al instante, Shiori le clavó la mirada a los ojos castaños de Nanai.

- Porque esto es una broma ¿Me equivoco? - Dijo ella cruzándose de brazos.

Nanai se quedó helado, pero no lo demostró. Por unos segundo, temiendo que aquella chica ya lo hubiera descubierto, ya estaba pensado en mil y una maneras de seguir adelante con su jugada, por lo que tendría que pensar detenidamente sus respuestas ahora con el doble de alerta.

- Shiori esto no es una broma. No te haría algo tan cruel como una confesión falsa, mis sentimientos son sinceros. - Respondió Nanai con una cara un poco dolida.

- Tengo varios puntos que teorizan y sustentan que esto no es nada serio y que has venido con otras intenciones. - Shiori levantó su mano y se puso a enumerar. - En primer lugar, eres del otro colegió que está aquí al lado de la escuela Taisho, lo que significa que el único modo en el que tú me conocieras sería o bien teniendo un contacto de alguien de aquí o que me hayas visto salir a la hora de la salida. Aunque eso último solo te dejaría como un stalker, porque en ningún momento te acercaste a mí para siquiera conversar o presentarse cara a cara. En segundo lugar, tus cartas siempre estaban en mi taquilla. El portero de aquí no deja que nadie de otros colegios ingrese al recinto, lo cual tuviste que pedirle a alguien de aquí para que las colocara, si realmente se las hubieras entregado a alguien de mis compañeros, con intención de acercarte, ellos no hubieran dudado en romperlo o esconderla, lo cual refuerza mi primera teoría. Y finalmente, aunque agradezco las lindas palabras que usaste en tus cartas, 8 días no son suficientes como para conocernos y llegar a entablar este tipo de relación.

- "¡Es demasiado observadora! ¡No bajará fácilmente la guardia!" - Pensó con alarma Nanai, sin romper la compostura de su acto. - "Esto es malo, tengo que hacerle entender que esto no es una broma."

Por lo que ahora, tratando de poner una cara de tristeza, le dijo a Shiori:

- ¡Nuevamente, te lo repito! ¡No es una broma! ¡Realmente me gustas mucho! - Luego trato de pensar en un buen argumento para aclarar algunos de los puntos que Shiori le dio. - Mira, no te juzgo que dudes de mí, ni yo me creo hasta donde he llegado para poder verte. Te admito que sí tengo conocidos dentro de tu escuela, pero créeme cuando te digo que yo les pedí que colocaran mis cartas como un favor que ellos tienen conmigo, si no te hubieran entregado entonces me hubiera dado cuenta y los hubiera encarado. Quizás hasta podría haber cambiado mi manera de presentarme, pero... - Un sonrojo se dibujó en sus mejillas. -... Pero, no sabía cómo acercarme a ti sin que me vieras como alguien raro o un loco desconocido de la calle.- Luego se masajeó la nuca mientras miraba a un lado, para dar la impresión de que estaba avergonzado. - Quizás me apresuré mucho al querer confesarse, pero de lo que no dudo es que sí me gustas mucho y que me encantaría que nos pudiéramos conocer mejor.

Shiori escuchó atentamente cada palabra que salió de la boca de Nanai y lo pensó detenidamente. Quería estar segura de si lo que escuchó era verdad o era una broma, era una lástima que ella no pudiera usar el Ajna en aquel momento para ver la interacción de su aura. Estaba muy confundida, por un punto, su lado precavido le advertía que no bajará la guardia con el muchacho, pero, por otro lado, su lado inocente no entendía qué era lo que este chico quería buscar siendo tan insistente.

La manera en como él se expresaba le daban a entender a ella de qué le decía la verdad, pero era algo que ella no podía saber del todo. O al menos así lo pensaba ella en aquel entonces, ya que ella era una inexperta en el tema del amor y el enamoramiento y no tenía idea a cómo corresponder a eso.

Nanai viendo que Shiori lo estaba pensando, pensó que quizás esta vez sí logró acertar en algo, esperaba ver alguna señal o algo de que sus palabras hayan hecho efecto en ella, casi todas las chicas con las que salió ya hubieran caído a la primera confesión. Había puesto un sobre esfuerzo extra, ya que la chica no era una tonta como Sayu la describió, y la felicitó por esa resistencia.

Aquel muchacho estaba a punto de nuevamente utilizar sus palabras para poder convencer a Shiori, pero al final ya no pudo decir nada...

No pudo decir nada porque, ante todo pronóstico, vio como la cara seria de Shiori poco a poco cambió a uno lleno de tristeza.

Una tristeza que él no supo cómo describirla, pero que lo dejó congelado en su sitio.

Esa mirada "café" era muy profunda y hasta muy expresiva para alguien a quien era catalogada como "Una yuki-onna sin emociones". No, esa mirada ya la había visto muchas veces. Era la misma mirada de un ave atrapada en una jaula.

Una jaula invisible que Nanai no comprendía del todo su propósito, pero que sembró una duda dentro de él.

- Joven yo... - Ahora Shiori trataba de buscar las palabras correctas para poner fin a este escenario. - Apreció mucho todo el esfuerzo que has hecho por mí y lamento mucho ser yo quien acabe con esto. Créame, que no estoy acostumbrada a recibir este tipo de tratos inesperados. Por eso, lo mejor para usted será que no se junte conmigo. Nada bueno saldría de eso y no lo digo por ti... lo digo por mí. Espero que lo comprendas

Shiori le dio una reverencia de disculpa, como una clara señal de que rechazaba la confesión de Nanai.

- ¿Esa es su respuesta? - Nanai le preguntó casi estando absorto ante aquel rechazo.

Esta era la primera chica que lo rechazaba de una manera tan suave pero clara.

- Sí. - Ella respondió, empezando a retirarse del lugar. - Adiós.

Al principio, Nanai, se quedó absorto en su sitio, Esto era algo que nunca antes había experimentado.

Era nuevo e inesperado.

Viendo cómo Shiori se alejaba cada vez más. Nanai no supo qué parte de su cerebro reaccionó en ese momento, pero terminó rompiendo inesperadamente su fachada y le dijo abiertamente:

- ¡Shiori! ¡No pienso rendir contigo! - Él exclamó fuertemente para que ella lo escuchara. - "¿Qué estoy diciendo?" - Habló él en su mente.

Ante esas palabras Shiori paró en seco y giró su cabeza a un lado para mirar un poco absorta lo que Nanai dijo.

- ¡Haré todo lo posible para conquistarte! ¡Ya lo verás! ¡O me dejo de llamar Nanai Aoki! ¡Ya lo verás! ¡Haré que te enamores de mí! ¡Recuérdalo! - Fue lo que Nanai exclamó mientras respiraba agitadamente. - "¡¿Por qué le dije eso?! ¡Salió muy impulsivo y hasta desesperado! Qué vergüenza" - Pensó ahora sonrojándose de verdad ante su falta de serenidad.

Cuando Shiori estuvo lo suficientemente lejos del muchacho, entonces fue el momento en el que ella, tras sus lentes, activó el Ajna para ver cómo interactuaba el aura de Nanai frente a sus palabras y desilusionarse de una buena vez; pero sorpresivamente Shiori vio asombrada como el aura de Nanai no le mintió cuando él le profesó que haría lo que fuera para conquistarla.

- "¿Me dijo la verdad?" - Shiori sintió cómo un pequeño calor golpeó sus mejillas, pero, recordando su situación actual, ella intentó enterrar esta emoción para mantener su máscara de frialdad. - "No, Shiori. No puedes pensar en esas cosas. Tú eres la marcada sacerdotisa. Si alguien se acerca a ti entonces los espíritus no dudarán en usarlo en tu contra."

Ella no quería ilusionarse en ese entonces, y por mucho que a ella le gustaría experimentar esa bella emoción del primer enamoramiento, constantemente su mente le recordaba que ese mundo no estaba hecho para ella. El solo hecho de recordar lo mucho que su padre tuvo que pasar por estar relacionado con su madre solo reforzaba esa idea. Estaba muy segura de que si Nanai o cualquier chico supiera quien es ella en realidad, al instante se hubieran desencantado.

Shiori no quería que alguien fuera lastimado por su culpa, por lo que decidió no responder al llamado de este chico y dejar que el tiempo pase como siempre.

Eso sería lo mejor para él y para ella. Ya perdió a sus padres y a su mejor amiga y no quería volver a sentir ese dolor una tercera vez.

Sin embargo, desde ese día, Nanai no paró de buscarla. A donde ella fuera, él siempre encontraba la forma de cruzarse en su camino. Ella no respondía a sus avances, pero aun con eso él se las arreglaba para hablar, la acompañaba hasta la parada del bus que la llevaba hacia el paradero de la montaña cuando Koichi estaba ocupado por las prácticas de su escuela y era muy atento ante los mínimos detalles.

Por mucho que ella siempre se viera fría y cortante, él no paraba de buscarla. Aun así, Shiori siempre se mantuvo firme con la idea de no relacionarse con Nanai...

O al menos eso duró cuando un día ella trató de despistarlo. Se había terminado de alejar de la zona concurrida y estaba a punto de caminar hacia donde estaba el bosque, pero, a un lado de un largo callejón oscuro, había una asustada niña pequeña siendo intimidada por un yokai sin rostro en un callejón poco concurrido del pueblo.

- Suerte... Hoy es mi día de suerte... carne inocente... - Dijo el Noppera-Bō acercando su inexistente cara la niña.

La niña solo pudo gritar asustada mientras de sus ojos corrían lágrimas por el miedo que estaba experimentando.

Las pupilas de Shiori se encogieron ante tal escena y sin dudar dos veces salió corriendo a toda prisa al interior del callejón, luego dio un gran salto a medio camino y con la planta de sus dos pies las enterró profundamente en la cara inexistente del Yokai para mandarlo a volar lo más lejos que podía.

Cuando los pies de Shiori nuevamente tocaron el suelo, ella se dirigió a la niña.

- ¡¿Estás bien?! - Shiori le preguntó suavemente a la niña, buscando algún signo de contaminación.

La niña seguía llorando y no podía responder claramente debido al susto que recibió.

- No te preocupes, ya todo paso. - Luego ella la abrazó con calma. - Tranquila, vas a estar bien.

La pequeña, escuchando la voz suave de Shiori y su mirada tranquilizadora, no dudó mucho en abrazarla de vuelta, ya que, en ese momento, ella era el único sitio seguro que tenía cerca. Lástima que aquel momento no duró mucho cuando la albina vio como el Yokai ya se había reincorporado y estaba a punto de cortarles la cabeza con sus uñas largas.

Por suerte, Shiori, reaccionó a tiempo y apartó a la niña a un lado para detener las manos del demonio. Pero, lo que ella no contó era que del torso del espectro salieran otros dos brazos extras que la tomaron desprevenida y la golpearon con fuerza contra un muro, ocasionado que en el proceso terminará separada de su maletín deportivo con sus pergaminos y artefactos sagrados.

- ¡Hermanita! - La niña gritó preocupada.

El demonio, al oír la voz de la niña, estaba a punto de ir tras ella, pero Shiori nuevamente se levantó y empezó a hacer fuerza contra él para retenerlo el mayor tiempo posible para que no atacara a la niña.

- ¡Corre, pequeña! - Shiori le gritó a ella. - ¡Tienes que irte de aquí! ¡Rápido! ¡Huye!

La niña al principio se quedó estática, no sabía que hacer a pesar de que Shiori le dijera que huyera.

Shiori no podía arriesgarse a que la niña saliera lastimada o que su identidad como la sacerdotisa Nakamura fuera revelada. En ningún momento, bajo ninguna circunstancia, debía de revelar su identidad, pero necesitaba sacar a la niña del callejón y la única manera de poder hacerlo era usando el poder de su marca para eliminar al demonio.

A este punto, el Yokai tomó mucha ventaja de la situación, logró empujar a la albina contra el suelo la había inmovilizado con sus cuatro extremidades demoniacas .

Shiori pudo ver cómo de la cara inexistente del demonio se empezaba a abrir para hacer aparecer una enorme boca llena de colmillos y baba que caía sobre su cara.

Ella no mostró ni una pizca de miedo, pero al ver que su vida corría peligro, entonces no le quedaba de otra que empezar a buscar con su lengua la molar falsa que contenía la sal purificada.

El Yokai supo las intenciones de Shiori y apresurándose estuvo a punto de lanzarse hacia su yugular para arrancársela de un mordisco.

Cuando todo parecía perdido, a lo lejos se escuchó...

- ¡Shiori no te muevas!

Shiori abrió los ojos en grande al reconocer muy bien esa voz y todo lo que pudo ver fue cómo la cara del yokai fue violentamente golpeada con un bate de béisbol que le quebró el cuello y que además lo mandó a volar por segunda vez en el día.

Cuando el demonio cayó al suelo, el sujeto que auxilió a Shiori, no se detuvo y nuevamente empezó a golpear consecutivamente el cuerpo del demonio una y otra y otra vez hasta dejarlo todo hecho un saco de coágulo.

- ¿Qué? - Dijo Shiori totalmente quieta, todavía procesando lo que acababa de pasar y girando su cabeza hacia donde seguía escuchando el sonido del golpe, vio con asombro y con claridad a su salvador del día. - ¿Aoki-Kun?

En efecto, quien estaba golpeado al yokai en repetidas veces y quien la había salvado su vida de morir, era ni más ni menos que Nanai.

Nanai al ver que aquel "Vagabundo" ya no se movía, regresó con Shiori y la ayudó a levantarse.

- Vámonos, tenemos que irnos. - Le dijo Nanai guardando el bate de madera para rápidamente tomar la mano enguantada de la albina y llevársela lejos junto a la pequeña niña hacia la salida del callejón, donde los rayos del sol iluminaron finalmente el rostro sereno y concentrado que Nanai traía en su cara.

Desde ese momento, el mundo para Shiori se puso en cámara lenta. Ella en ningún segundo quitó sus ojos sobre Nanai y en la forma en cómo sus ojos castaños se mantenían serenos, mientras que su cabello negro se movía de una forma tan hipnótica que dejó sin aliento a Shiori.

Lup-dup... Lup-dup... Lup-dup...

Finalmente estaba ocurriendo. Esta fue la gota que rebalsó del vaso dentro del corazón de Shiori. Su delicado y sentimental órgano empezaba a acelerarse cada vez que pensaba más en cómo la mano de Nanai se mantenía unida a la suya, sus mejillas se estaba sonrojando, sus pupilas cada vez se estaban dilatando y se dejaba llevar de la mano de Nanai para salir corriendo como dos fugitivos.

Desde aquel segundo, en el que ella sintió un cosquilleo en el estómago...

Desde aquel momento, en el que el nuevo sentimiento naciera dentro de ella...

Desde aquel instante, cuando lo vio hablando suavemente a la niña para ayudarla a encontrar a sus padres, empezó a ver con otros ojos a Nanai.

Desde aquel día, Shiori se había enamorado perdidamente de Nanai, el muchacho que destruyó la muralla dentro de su corazón y revivió sus sueños de encontrar el príncipe que ella soñó tener alguna vez.


Capítulo 59:

"Rumbo a la cima"

Al día siguiente en el almuerzo, los chicos y Shiori empezaron a colocar todo lo necesario para el ensayo del baile. Instalaron el parlante, vistieron sus trajes de educación física, ya tenían a la mano el video de referencia y ya estaban posicionados cerca de la cancha de basquetbol.

- No es difícil si se mueven tan lento, sus movimientos no tenían nada de gracia. - Dijo Ace imitando el tono de voz de Vil.

- De 100 puntos, les doy 5. - Añadió Grim haciendo un chistoso tono nasal antes de volver a su voz normal. - ¡Grahhh! ¡Qué chinchoso! Lo dejaré con la boca abierta con mi actuación que ROGARÁ ser mi representante ¡Ya lo verá!

Shiori, de alguna manera bizarra, imaginó a Grim sentado en el trono de hierro con Vil haciendo una dogeza.

- "Sí, mucha imaginación por hoy" - Pensó Shiori desapareciendo aquella nube de pensamiento.

- ¡Así será! - Apoyó furiosamente Ace, para luego calmarse y mirar a Deuce.- Oye, Deuce ¿Qué te hizo cambiar de opinión respecto a la audición?

- A mi también me insultó. - Recalcó Deuce recordando la escena del día anterior, en especial al joven de pelo lavanda. - Además, me preocupa ese chico.

- Te refieres a Epel ¿Verdad? - Shiori preguntó mientras sostenía su cabello en una coleta y usaba un gancho para sostener su flequillo.

Deuce asintió con su cabeza.

- No parecía que estuviera ensayando para el VDC porque él quisiera participar. - Dijo pensativo el joven con la marca de picas.

- Me lo suponía. - Respondió la albina. - Puede que Vil tenga algo que ver. Había mencionado algo sobre una promesa ¿Será que Epel se comprometió en algo con Vil?

- ¿Todavía recuerdan cuando chocamos con él? Esa vez estaba llorando. - Deuce dijo pensativo.

- Si te sirve de algo, no estaba llorando por tristeza. - Añadió Shiori apoyando su mano en su hombro. - Lo que sí había era impotencia y frustración.

- ¿Como lo...? - Deuce abrió sus ojos en grande.

Shiori solo señaló a sus ojos ya encendidos brevemente con el Ajna a modo de respuesta a la pregunta que Deuce iba a hacer.

- Es verdad puedes ver las emociones... - Deuce hizo un recordatorio mental antes de adoptar un porte ya aura de responsabilidad. - A lo que quiero llegar es que no puedo ignorar una situación así si quiero ser un estudiante de honor.

- Dudo que ir por allí diciendo que lo eres, te haga uno. - Ace susurró para sí mismo, luego regresó a su tono normal. - Pero es verdad que Epel no es fuerte de voluntad, no me gustaría que fuera obligado a participar. - Finalmente sonrió de manera pícara. - Así que hagamos la presentación que haga que todos coman el polvo con nuestra audición.

- Que rudo. - Comentó Shiori dándole un suave golpecito al brazo de Ace.

- ¿No fuiste tú la que dijo que hay que prepararse en cuerpo y alma para sobresalir y destruir a tus adversarios en tu camino? - Ace subió y bajo sus cejas con una sonrisa felina hacia Shiori.

- ¿Te atreves a usar mis propias palabras contra mí Trappola? - Respondió la albina cruzándose de brazos.

- Solo piénsalo, sí él no quiere hacerlo, debemos ganar y tomar su lugar.

- Odio decir esto pero en parte tiene razón. - Asintió Deuce.

- Entonces comencemos con el baile. - Grim festejó con el puño en el aire.

- ¿Cuál es el primer paso maestra Shiori? - Ace miró a la albina de manera campante. - ¿Hay alguna técnica que nos ayude a aprender de manera rápida?

- No seas flojo. - Regaño Deuce. - No siempre vas a tener las cosas que quieres de manera fácil.

Sin embargo...

- De hecho, sí hay una manera. - Respondió Shiori de manera honesta y calmada.

- ¡¿En serio?! - Sonrió complacido Ace.

- ¡¿Eh?! - Exclamó sorprendido Deuce. - ¡Espera! ¡¿De verdad hay un modo?

- Por supuesto que la hay, mi maestra me enseñó una lista de ejercicios a seguir acorde a aquellas personas que quieran aprender las rutinas de baile y canto el menor tiempo posible. - Shiori sonrió orgullosamente. - Si dominan bien todos los ejercicios de la lista, entonces tu baile y canto podrán mejorarán en menos de lo que Grim se come una lata de atún.

- ¡¿Así de rápido?! - Dijo Grim.

- ¡Ahora si estamos hablando en el mismo idioma! - Asintió Ace, sintiéndose agradecido con el de arriba mientras abrazaba a la albina.- ¡Como era de esperarse de Shio-chan! ¿Sí nos vas a compartir esas técnicas? ¿Verdad?

- ¡Oye! No te pases de listo. - Exclamó Deuce, tomando a Ace del cuello de su camisa para alejarlo de la joven.

Aprovechando el momento de discusión, Shiori miró las condiciones físicas en la que estaban sus amigos. Necesitaba saber como acoplar las técnicas en ellos para que.

- Hmmm... Como ya sé cómo es su nivel de canto y de baile, primero necesito saber la condición respiratoria de cada uno de ustedes para empezar con el entrenamiento. - Dijo Shiori acercándose ahora a Ace y Deuce. - Así que si no es mucha molestia los voy a verificar.

- ¿Verificar? - Comentaron ambos jóvenes casi al mismo tiempo.

Sin dejarles mucho que pensar, la mano de Shiori inesperadamente se posicionó en ambos vientres masculinos, ocasionando en un inicio un silenció sepulcral en el gimnasio. Procesando la situación y el momento, tanto Ace como Deuce, reprimieron un chillido en sus gargantas a la vez que que sus mejillas se sonrojaron ante el contacto muy cercano de aquella mano delicada.

- Voy a necesitar que ambos inhalen lo más que puedan y poco a poco vayan exhalando. - Pidió Shiori mostrando serenidad y profesionalismo en cada momento.

Shiori subió un poco su mano sobre el cuerpo de Deuce, causándole un sentimiento de timidez en él. El tenso joven de cabello azul cobalto trataba de tomar seriamente cada indicación que Shiori le decía, pero no sabia como reaccionar antes este tipo de contacto, estaba muy nervioso. Estaba empezando a acostumbrarse a sus abrazos, le costó mucho, pero esta era la primera vez que Shiori lo tocaba de esta manera tan cuidadosa y agradable.

Por otro lado, la otra mano de Shiori, se movió hacia un lado que Ace, haciendo que él, de manera muy disimulada, se mordiera su mejilla y se permitía disfrutar de todo el tiempo posible de aquel tacto que emana la mano de la sacerdotisa. Para él parecía muy irónico que Shiori realizará este tipo de acciones tan intrépidas que cualquiera podría llegar a malinterpretar, pero siendo sincero tampoco era algo de lo que se podía quejarse. Es más ahora sabía lo que sintió Epel cuando su amiga hizo lo mismo con aquel joven en el pozo.

- "Esto es el cielo." - Los dos llegaron a una misma conclusión.

- ¿Qué hay de mí? - Refunfuñó el gato.

- Solo tengo dos manos, luego te toca a tí. - Respondió la albina con normalidad.

- "Espera tu turno mapache." - Comentó Ace sin decirlo en voz alta. No quería ganarse una bofetada de Shiori.

Luego de una agradable sesión de manos y de verificación respiratoria, incluido Grim, Shiori finalmente supo que ejercicios aplicarle a sus amigos para mejorar en esta disciplina.

- Ace tiene una mejor capacidad para almacenar aire, lo cual es bueno; pero aún así tienes que aprender a cómo administrar ese aire ahora que tienes que bailar y cantar al mismo tiempo. - Shiori dio el visto bueno antes de pasar a Deuce y Grim. - A pesar de que sus sistemas tienen una buena resistencia debemos mejorar en su administración en sus cuerdas vocales para que no se cansen rápido y se llenen de aire. - Luego ella dió un aplauso. - Muy bien, comencemos de una vez. Veamos qué tanto pueden lidiar con la lista para mejorar en un santiamén.

- Eso sí me agrada... - Dijo Ace sin pensarlo mucho.

Antes aquellas inocentes palabras, el interruptor dentro de lo más profundo de Shiori se encendió de manera inmediata haciendo que un lado, que sus amigos desconocían, saliera a la luz luego de mucho tiempo.

- Antes que nada, tan solo quiero decir unas cuantas pautas antes de que acepten tenerme como su Coach. - Shiori tomó una silla cercana para sentarse de manera muy seria. - Regla 1¿Están seguros de que quieren que sea su maestra de baile y canto?

- "¡¿Por qué su cara se volvió tan seria?!" - Exclamaron los presentes en su mente.

- ¿Cuál es su respuesta jóvenes? - Ella insistió.

Los chicos, viendo un poco raro este repentino cambio de actitud de la joven, no se tomaron muy en serio aquella pregunta del diablo, por lo que iban a responder sin pensarlo mucho.

- Bueno... ¿Sí? - Respondió confundido Deuce.

Pobre de aquellos jóvenes, que no tenían ni idea con lo que se metían.

- Regla 2 ¿Seguirán cada método que apliqué sin cuestionarme? - Shiori nuevamente preguntó.

- Sí. Sí. No hay que hacerle tanto drama. - Reprochó Ace, masajeándose su nuca.

- Regla 3 ¿Están seguros de su decisión? Una vez que aceptan ya no hay vuelta atrás. - Preguntó una última vez Shiori.

Haciendo esta clase de cuestionarios la hacían sentir como Morfeo en The Matrix, solo hacia falta los lentes negros.

- Y dale la burra al trigo. Sí, ya enséñanos a bailar y cantar. - Grim refunfuño.

Shiori se quedó mirándolo un par de segundos pensativamente, pero luego regresó la alegre mirada de siempre.

- En ese caso he preparado un par de ejercicios de calentamiento antes de empezar . - Shiori caminara casi en saltitos hacia el maletín deportivo que trajo. - Prepárense.

- ¡Oh! Eso sería bueno. - Asistió Deuce empezando a flexionar sus brazos.

Shiori solo respondió aquel comentario con una sonrisa risueña.

- Ella ha estado entusiasmada desde que llegamos ¿Es normal eso? - Preguntó Grim.

- Nah, así ha sido siempre ella. - Comentó vagamente Ace pensando que quizás iban a hacer unos ejercicios básicos.

En eso todos los jóvenes vieron como la albina de su maletín sacó una especie de muñequeras que lucían pesadas y que además produjo un eco en todo el gimnasio cuando ella los colocó a un lado.

- Sí, es normal... - Nuevamente aseguró Ace.

Luego Shiori sacó una especie de ladrillo de concreto de la maleta y simplemente la hizo a un lado junto con una pesadas muñequeras que produjeron un estruendo cuando tocaron el piso. Ahora tanto Ace, Deuce y Grim miraban con ojos saltones aquel objeto.

- No me gusta cómo se escuchó eso... - Comentó Grim con los ojos en blanco y las orejas aplanadas. - ¿No les suena a peligroso y mortal?

- Jejeje, no hay que sobre pensar las cosas... Es Shiori ¿Qué podría pasar? - Rio nerviosamente Deuce.

...

Ace y Grim se encontraban corriendo y jadeando como desquiciados hacia el otro extremo del Gimnasio como si sus vidas dependieran de ello.

- ¡LLEGUEN A LA PUERTA SI QUIEREN VIVIR! - Exclamó Ace señalando la puerta.

- ¡¿Y Deuce qué?! - Grim señaló hacia su espalda.

Tanto Ace como Grim voltearon sus cabezas en simultáneo para ver como el cuerpo inmovil de Deuce era arrastrado por Shiori, quien lo sostenía de sus pies. Casi de manera tétrica, la mirada roja de Shiori, se enfocó en aquellos que intentaban escapar de sus dominios.

- ¡Deuce ya le pertenece a Shiori! - Exclamó Ace dramáticamente.

Shiori, sacando rápidamente sus alas, llegó casi pisando los talones a Ace y Grim en menos de lo que uno parpadea. Con sus brillantes garras desplegadas, primero atrapó a Grim quien soltó un chillido de miedo ante la presión de su pequeño cuerpecito.

- ¡AHHH! ¡ACE! - Fue lo que gritó el felino siendo jalado hacia la albina.

Ace no miró hacia atrás, es más ya había abierto la puerta para salir del gimnasio hacía su añorada libertad. Pero lamentablemente, ya había hecho trato con un terrible demonio con cara de Angel y nadie puede escapar de aquel pacto hasta que salgan hechos todos unos buenos bailarines y cantantes.

- ¿A dónde vas Acy-Kun? - Preguntó tenebrosamente dulce al albina tomando de los pies a Ace.

Ante aquel agarre, Ace cayó al suelo e intentó usar sus manos para gatear hacia la salida, pero en lugar de avanzar fue arrastrado de regreso hacia el gimnasio, dejando una línea de sus uñas sobre el piso, como si fuera un gato luchando contra su dueña para no ser bañado en el frío y espacioso lugar infernal llamado ducha.

- ¡NOOOOOOO! - Fue lo último que exclamó Ace antes de que las puertas de su libertad se cerrarán frente a él para dejarlo varado en el infernal Gimnasio, en donde se llevaría a cabo su dura, agotante y exhausta penitencia a aquellos que entrenaban con una experimentada sacerdotisa.

...

- Vaya que necesitan trabajar mucho en su resistencia y respiración. - Suspiró Shiori mirando al suelo, donde se encontraban Ace, Deuce y Grim con la piel casi succionada y con sus almas saliendo de sus bocas. - Y eso que solo fueron los primeros 5 ejercicios de los 20.

- ¡Eso no fue un calentamiento! ¡Fue una tortura! - Exclamó Ace, levantándose a media y con una venita roja sobre su cabeza. - ¡¿Qué demonios fue esa lista?! ¡Ya ni siquiera puedo mover ni un dedo de lo cansado que estoy!

- Si quieres tener un camino fácil, entonces la dificultad tiene que ser acorde a lo que quieres obtener ¿No lo crees? - Citó Shiori con su voz de sacerdotisa. - Es el equilibrio de la vida.

- ¡Eso no es a lo que me refiero! ¡Ni hablar! ¡No pienso volver a entrenar contigo!

- Lo siento Shiori, pero esta vez estoy de acuerdo con Ace. - Comentó a cuestas Deuce. - Esto fue demasiado para mí.

- Yo igual... - Añadió Grim con la cara en el piso.

Shiori regresó a su actitud de siempre para suspirar.

- De acuerdo omitamos mi entrenamiento de hoy. - Dijo ella, activando los sellos de los chicos para llenarlos de estamina y curar la tensión de algunos músculos. - Como ya han calentado por 37 minutos, entonces podemos empezar con el ensayo.

Hubo un silencio en la sala y repentinamente tanto Ace como Deuce levantaron sus miradas incrédulos.

-... ¡¿Qué?! - Exclamó el grupo Adeuce.

- ¡¿Cómo es que en 37 minutos logré estar cansado?! - Dijo Deuce sin entender este extraño fenómeno.

- ¡¿37 minutos?! ¡Qué locura! ¡Pensé que habían pasado horas! - Ace finalmente se pudo levantar del suelo, al igual que los demás.

- Por eso dije que te faltaba resistencia. - Comentó Shiori calentando sus brazos y piernas. - Pero no nos enfoquemos en ese punto. Como ya no seguirán con la lista, entonces tendremos que trabajar a la antigua y con esfuerzo.

Ya con la energía recompuesta, todos los presentes se acomodaron en sus posiciones y finalmente Shiori pudo pulsar el botón de play para reproducir la música que dió inicio al ensayo.

- Entonces, muéstrenme lo que pueden hacer. - Dijo Shiori sacando los pasos prohibidos de sus amigos. - Sigan mis pasos... y .

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Un ensayo después, Shiori pudo hacer una retroalimentación de todo lo que vio hasta ahora. Ace pudo aprender fácilmente la rutina, pero había que pulir uno que otro movimiento. Grim tenía una adorable forma de bailar, pero eso no era lo que se buscaba, ya que tenía problemas con algunos pasos debido a su cola. Pero, Deuce...

- HAHAHA Deuce, te estás tropezando incluso con los pasos más simples. - Carcajeó Ace, aguantando las lágrimas de la risa.

- Uhg... Nunca había bailado, ¿Cómo esperas que sea profesional en un día? - Se excusó Deuce.

Shiori levantó su mano como una clara señal de que todavía tenía la opción de entrar al entrenamiento con ella y obtener un resultado más rápido, pero nuevamente Deuce, con la piel de gallina, negó con la cabeza repetidas veces.

- Mis patas traseras y delanteras se mueven al mismo tiempo. - Añadió Grim.

- Hay un largo camino que seguir, tenemos que seguir practicando hasta que todos salgan parejos. - Shiori colocó su mano sobre su barbilla, estaba un poco preocupada. - Pero si solo nos enfocamos en el baile, puede que descuidemos el canto.

En lo que Shiori trataba de trazar un plan para su coreografía, un par de pasos llegaron al gimnasio, seguido de una voz familiar.

- ¿Oh? ¿Están bailando? ¿Podemos unirnos? - Dijo Kalim seguido de Jamil.

- ¿Qué? Son el dúo incómodo de Scarabia. - Grim puso una chistosa cara agria.

- Basta de apodos raros. - Refutó Jamil. - y no somos incómodos.

- ¡Oh! ¿Ustedes dos también van a unirse a las audiciones de VDC? - Preguntó Ace al dúo.

- ¡Sí! - Asintió Kalim emocionado. - Es un gran festival ¿Verdad? ¡Quiero bailar con todo mi corazón! - Luego rodeó su brazo alrededor de Jamil. - Jamil y yo somos muy buenos cantando y bailando de cualquier manera ¿Verdad, Jamil?

- La verdad es que no me gusta estar frente a tantas personas, pero... Sí - Suspiró Jamil.

- Lo estábamos viendo practicar, y notamos que realmente apestan ¡Eh! - Comentó brutalmente Kamil con una sonrisa inocente.

Ni con el alegre tono de voz, pudo evitar que una flecha invisible atravesará las cabezas de Ace, Deuce y Grim.

- "¡Emotional Damage!" - Pensó Shiori, con una mirada muy sorprendida y hasta incrédula, por lo que salió de la boca de Kalim. A eso lo llamaba una crítica muy directa, mucho más que le dio a sus amigos.

- ¡Se ven como un elefante tratando de andar en dos piernas! ¡Ajajajaja! - Quiso bromear Kalim, aunque eso solo aumentó las fechas en la cabeza de los amigos de Shiori. - Bailar es agotador por sí solo, pero también hay que cantar ¿Estarás bien?

- Duele, aunque no lo dice sin una sola pizca de maldad. - Comentó Deuce en un tono lúgubre.

En eso, un foco brillante se iluminó sobre la cabeza de Ace.

- Oh, Jamil, tú una vez ayudaste a Floyd a practicar un baile antes del partido de basquetbol. - Comentó Ace con una sonrisa. - ¿Bailar es tu hobby? ¿Nos podrías dar unos consejos?

- ¡Buena idea! - Kalim respondió antes de que Jamil hubiera dicho tan solo un vocablo. - Jamil es un gran coach para estas cosas.

- ¡No respondas en mi nombre! - Replicó Jamil tratando de detener a Kalim, pero ya era tarde como para cambiar la situación. - En fin, dicen que enseñar a otras personas es una buena forma de repasar, así que supongo que puedo enseñarles a bailar.

- ¡Qué bien! - Dijeron casi todos los presentes.

- En tal caso, para agilizar la práctica, yo los ayudaré con su cantó. - Shiori se ofreció para ayudar, aunque claro, sin querer sonar muy entrometida. - Por supuesto. Sí es que no es ningún problema, claro.

- No, no. Es más, te lo agradecería mucho. - Respondió Jamil aliviado de no tener que llevar doble carga.

- Bien. - Dijo ella.

- Bien. - Respondió Jamil.

Luego de eso hubo un breve silencio entre ambos. Aunque para muchos fue incómodo la falta de interacción en el ambiente, para Jamil y Shiori ya era algo a lo que estaban acostumbrados. Puede que no hablen mucho debido a las circunstancias, pero las fugaces miradas que se intercambian eran más que suficientes como para comunicarse el cómo se sentían el día de hoy.

O al menos así fue hasta que...

- En tal caso también contamos contigo Diamante en bruto. - Intervino Kalim, levantó su pulgar en alto.

Shiori solo puedo responder con una sonrisa en su cara mientras que Jamil suspiraba pesadamente.

- Es preferible esto a que ella nos enseñe a bailar. - Murmuró Ace con Deuce y Grim asintiendo con la cabeza.

- Hmmm ¿Pasó algo? - Preguntó Kalim inclinando su cabeza a un lado.

- Digamos que les puse una prueba de resistencia para mejorar sus habilidades, pero no pudieron con el desafío. - Explicó Shiori encogiéndose de hombros.

- ¿Desafío? - Jamil arqueó una ceja.

- ¡Oh! Suena interesante. - Dijo Kalim con entusiasmo.

Un par de brillitos iluminaron los ojos de la albina seguida de una linda sonrisa gatuna.

- ¿Quieren intentarlo? - Preguntó ella.

El dúo de Scarabia estaba a punto de responder cuando vieron cómo a espaldas de Shiori Ace, Deuce y Grim negaban desesperadamente con sus cabezas, y hasta hacía varios gestos con los brazos y la boca que indican a los jóvenes a que no aceptaran la propuesta de Shiori.

Kalim los miró confundido y estaba a punto de responder ciegamente con un rotundo sí, pero por suerte Jamil le tomó la delantera.

- Quizás en otro momento Shiori. - Respondió calmadamente tapando la boca de Kalim. - Lo mejor ahora sería ensayar la coreografía para luego pasar al canto y acabar a tiempo.

- Está bien. - Asintió ella, dándole la razón a Jamil.

Ace, Deuce y Grim suspiramos aliviados de haber evitado una tragedia.

- Primero comencemos con algo de novatos. - Indicó Jamil. - Separen los pies al ancho de los hombros.

De ese modo pasaron los primeros minutos ensayando la melodía bajo la tutela de Jamil, y mejorando su voz con ayuda de Shiori, quienes iba anotando cada error que percibía para corregirlas en su debido momento.

- Deuce, deja de ser rígido. Si mueves los hombros y el cuello de ese modo, todo el movimiento se ve incómodo. - Jamil se acercó a Deuce para relajar su cuello y hombros.

- ¡¿Debo moverlos por separado?! ¡¿Cómo?! - Dijo Deuce con exaltación y con los ojos hechos una espiral. - ¡Cuanto más lo pienso, más difícil es hacerlo!

- El baile no es algo en el que solo debas usar la cabeza. - Dijo Shiori apuntando hacia su corazón. - Se trata de expresar una emoción y un sentimiento por medio de tu cuerpo.

Jamil asintió a la analogía de la albina.

- Debes sentir el ritmo de la música y guardarlo en tú memoria muscular. - Dijo Jamil.

Antes de seguir continuando, la campana del instituto resonó para dar aviso del siguiente periodo de clase.

- Tenemos que ir a las clases de la tarde. - Dijo Jamil, sacando su teléfono para ver la hora. - Terminemos el ensayo por hoy.

- ¿Ya es hora? - Respondió Kalim. - Si que el tiempo vuela cuando bailamos.

- Eso es una señal de que te has divertido. - Agregó Shiori. - El tiempo pasa más rápido porque estamos entretenidos y tenemos actividades que nos causan felicidad.

- ¡Ya veo! ¡Ha ha ha! - Rió el albino.

Casi recuperando el aliento, Deuce, se dirigió hacia el dúo de Scarabia y respetuosamente les dijo:

- ¡Viper-Senpai, Asim-Senpai, gracias por su ayuda!

- Como era de esperarse de tí, Jamil. - Asintió Ace. - Eres realmente bueno enseñando, es como si estuvieras acostumbrado. - Luego señaló burlonamente a Deuce y Grim. - En lo que quedaba del almuerzo, lograste que milagrosamente estos dos bailaran un poco.

- Oh, aunque también fue un milagro para tí de que corrigiera ese gallito que tenías atrapado en tu garganta. - Comentó Shiori codeando el costado de Ace. - ¿No lo crees Acy?

Ace ahogó un quejido en sus labios y simplemente rodó los ojos como si no fuera la gran cosa.

- Oye ¿De qué lado está? - Reprochó Ace.

- De ninguno. - Shiori se encogió de hombros. - Solo equilibro la balanza.

- Volviendo al caso, Deuce. - Jamil desvió su mirada de Ace y Shiori para enfocarse en Deuce. - Dejando de lado que no tienes mucho ritmo, eres bastante atlético. Si practicas un poco más aprenderás bastante pronto a bailar.

- ¡Sí señor! - Gritó Deuce.

- Aunque, de todas las veces que te escuche cantar, he visto un progreso en tus tonos graves y además has reducido la cantidad de falsete. - Comentó Shiori como plus adicional. - Habrá que seguir mejorando tus agudos, pero buen trabajo. Sigue esforzándote así.

- ¡Me esforzaré! - Respondió Deuce a Shiori, quien simplemente respondió a su energía con una sonrisa.

Finalmente, luego de varios comentarios críticos por parte de la albina, Deuce por fin logró escuchar un cumplido por parte Shiroi. Eso significaba que sus esfuerzos no estaban siendo en vano y eran un motivó más para seguir mejorando.

Luego Jamil pasó a Grim.

- Grim, siempre has sido muy ágil, así que es difícil decir que tanto has mejorado. - él levantó su mano a su mentón para pensar.

- ¡Mañana tendré aún más agilidad! ¡Ya verás! - Vitoreó Grim.

- No te preocupes tanto por eso, recuerda que también tienes que cantar. - Agregó Jamil.

- Regresando a casa te ayudaré en tus lecciones de canto. - Comentó Shiori caminando hacia Grim.

El pequeño felino se congeló en su sitió con pánico. Pensó que posiblemente Shiori lo iba a someter a otro infernal entrenamiento que lo dejara como una pasa deshidratada.

- No será ese tipo de entrenamiento Grim. - Shiori mencionó rápidamente al ver cómo su residente iba palideciendo como una hoja de papel.

- ¿Me lo juras? - Preguntó con cautela Grim.

- Sí, lo juro. - Shiori hizo una X sobre su corazón. - El entrenamiento no será espartano.

- ¿Qué es un espartano?

- Es mejor que sea así. - Asintió Jamil. - A menos que equilibren sus lecciones, no van a tener oportunidad en la audición.

- Tienes razón, aún nos falta mucho que mejorar. - Reflexionó Deuce.

- Entonces seguiremos mañana. - Informó Kalim, es más, añadió algo de más en sus diálogos. - Es más, Jamil canta increíble. Tienen que escucharlo.

- ¡Oye! ¡No hagas planes sin preguntarme! - Chilló Jamil.

- ¿Por qué no? Bailar, cantar y festejar es mejor con más personas ¿Sabes? - Refutó el albino.

Y antes de que Jamil se negara, tanto Ace, Deuce y Grim, aprovecharon esta oportunidad para adelantarse y corear:

- ¡Estaremos bajo su cargo!

- ¡Ese es el espíritu, muchachos! - Kalim levantó su pulgar.

- Oigan, al menos pregúntenle primero ¿No? - Shiori los regañó a los cuatro.

- Caray... son todos tan despreocupados, eh... - Suspiró Jamil con una cara estoica.

- Todos están tan emocionados de meterse en esto. - Shiori se rio mientras que ella se paraba a su lado.

- Como sea, no esperen que sea fácil. - Jamil se cruzó de brazos, para luego tomar una decisión.

- No hay problema, en Heartslabyul estamos acostumbrados al entrenamiento riguroso. - Respondió Ace con una sonrisa despreocupada. - Quiero decir, ¿Has conocido a nuestro líder?

...

Nuevamente en otro lugar, cerca de Heartslabyul, Riddle se encontraba cuidando de los erizos cuando nuevamente sus dos antes se levantaron de su cabeza.

- ¡¿Otra vez?! - Riddle frunció el ceño, para luego aplanar sus antenas. - Ya es la segunda vez.

...

- ¡Estamos listos para enfrentarnos a cualquier cosa! - Asintió Deuce.

- "Pero bien que no pudieron con mi entrenamiento." - Pensó shiori, arqueando una ceja.

- Bien, antes de irnos tenemos que limpiar, busquen algunos trapeadores. - Informó Jamil.

- ¡De acuerdo! - Respondieron Deuce, Kalim y Ace, para luego salir en búsqueda de lo que se pidió.

- Kalim, no tienes que unirte a ellos... - Hubo otro suspiro cansado por parte de Jamil al ver cómo Kalim se iba.

- Está bien que vayan con ellos. De esa manera aprenderá a realizar, aunque sea un par de tareas por su cuenta y comenzar a ser más independiente. - Shiori le palmeó el hombro. - No se va a matar por traer un trapeador ¿O sí?

- Y está con Ace y Deuce, así que no te esponjes. - Añadió Grim.

- Con Kalim nadie lo sabe. - Comentó Jamil.

- Sí, pero tú tampoco ganarás algo si estás tenso. - Shiori apoyó su mano tatuada sobre la cabeza de Jamil y administró su aura para relajar las zonas tensas por el estrés. - ¿Lo ves? En lo que estamos hablando hasta ahora, nada ha explotado.

Se podría decir que Jamil se estaba dando el lujo de disfrutar de este momento de relajación, pero con la cara de Grim mirándolo fijamente desde el hombro de Shiori... como que hacían que la escena fuera un poco cómica e inquietante.

- "Cuídate, Jamil. Cuidadito." - Pensó Grim, tratando de no bajar la guardia. - "Te estoy vigilando."

Definitivamente, Grim ya no iba a bajar la guardia con nadie y mucho más luego de todo lo que él y su secuaz habían pasado. Ahora la iba a protegerla con más cautela, después de todo ese es su deber como hermano y "jefe" de Shiori.

Por otro lado, Jamil, tratando de omitir la presencia de Grim, llegó a la conclusión de que está la situación todavía le seguía siendo un tanto rara debido a los pequeños retazos que todavía recordaba de aquellos acontecimientos que sucedieron anteriores en las vacaciones de invierno. Aún sentía mucha vergüenza por todas las cosas que le hizo a Shiori cuando enloqueció y lo que todavía él no entendía era el cómo ella todavía le podía hablar con tanta normalidad. Si bien ambos se "envenenaron" como una prueba de confianza, aún no comprendía del todo la manera en como la mente de Shiori procesaba este tipo de grandes impactos y eso le preocupaba ¿Él debería preguntarle directamente si estaba bien? ¿Ella lo ocultaría? O ¿Trataría de desviar el tema? Había muchas opciones, pero todo lo que pudo salir de su boca fue:

- ¿Es mi idea o has crecido más?

- ¿Eh? - Shiori lo miró confundida, antes de que Jamil apoyara su mano sobre la cabeza de la albina y empezará a medirla con su altura.

- Estás un poco más alta. - Comentó Jamil. - Antes tu cabeza me llegaba a la altura de los ojos, pero ahora está casi a la altura de mi frente.

- "¡Con razón sentía que la falda estaba más pequeña esta mañana!" - Shiori se alarmó entre sus pensamientos al inicio, pero luego trató de serenarse rápidamente para continuar con la charla. - ¡Ah! Es verdad, pensé que solo había crecido mi cabello, pero no me había percatado de ese detalle.

- Es por eso que has estado llevando ganchos en el cerquillo. - Jamil acomodó un mechón rebelde. - ¿Lo dejarás crecer?

- Nah, será muy problemático para mi visión. Cuando tenga tiempo quizás lo corte a cómo estaba antes.

- Ya veo. Aunque, si me lo preguntas, también te queda muy bien el cerquillo largo. - Comentó abiertamente Jamil.

- ¿Tú crees? - Shiori lo miró con una leve sonrisa sorpresa por el repentino cumplido.

- Sí, muestra más tu rostro. Aunque tu cerquillo recto también forma parte de tu imagen característica. Cualquiera que elijas siempre quedará hermoso a la primera vista.

De alguna manera, la palabra "hermoso" resonó en la cabeza de Shiori como si fuera un mantra suave. Las mejillas se enrojecieron un poco, sus ojos se abrieron sorpresivamente y de nuevo sintió el clásico sentimiento de ansiedad en su corazón. Pero era una ansiedad que provocaba que ella se sintiera muy halagada por las palabras con Jamil.

Por cómo iban las cosas desde su punto de vista, Shiori dedujo que esta charla abierta con Jamil y su halago era una señal clara de que había un progreso para volver a ser amigos.

- Gracias - Apreció Shiori con una sonrisa tímida.

Jamil, por el contrario, no pudo evitar sonreír suavemente por las expresiones de la albina. Era una agradable vista para él.

- ¡A ver! ¡¿Qué pasó?! ¡¿Qué pasó?! - Grim interrumpió la nube de romance. - ¿Qué te traes con mi secuaz? ¿Eh? ¡¿Qué pasa con esos ojitos de borrego y el brillito?!

- No estoy haciendo nada, solo es un cumplido. - Argumentó Jamil.

- ¿Solo un cumplido dices tú? - Grim entrecerró sus ojos, buscando cualquier señal de sospecha.

- Ya Grim, basta. - Shiori lo tomó entre sus brazos para detenerlo de cualquier intento de arañazo.

Como si la interrupción no hubiera sido suficiente, alguien más vino a la escena.

- Finalmente te encuentro, Jamil. - Sonó una familiar voz a un lado de ellos.

- "¡No, esa voz no!" - Renegó Grim entre pensamientos.

- Hola, Azul. Buenas tardes, ¿Cómo estás? - Saludó Shiori animadamente al líder de Octavinelle.

- Buenas tardes, también Shiori. Me encuentro de maravilla...- Sonrió Azul llegando aún lado de la albina y omitiendo a propósito la presencia de Jamil, quien ya lo fulminaba con la mirada desde que apareció. - y más ahora que estoy aquí ¿Tú estás bien?

- Sí, estoy más que bien. - Asintió ella.

- Que bueno escucharlo.

Entonces...

- ¿Qué es lo que quieres? Azul? - Habló Jamil frunciendo el ceño.

- Vaya ¿Por qué esa cara de molestia cuando hablas con un compañero de clase? - Azul cambió su sonrisa a una burlesca para ahora mirar a Jamil. - ¿Hoy te toca ayudar en historia mágica, cierto? Parece que la lección de hoy será de autoestudio. El profesor Trein quiere que vayas a tomar unos papeles de trabajo de su oficina.

Por unos momentos Jamil se quedó mirando a Azul con la misma cara seria, pero luego de aquellas palabras tuvo que relajar sus expresiones un poco y responder calmadamente:

- Bien, iré para allá.

Dicha actitud sorprendió mucho a Grim.

- Oh, ya me acordé. - Grim susurró cerca de Shiori. - Azul reveló los planes de Jamil ante todo el mundo en su Magicam cuando tuvo su Overblot.

- Ahora que lo mencionas, me preocupa mucho si ese video llegó a manos de sus padres. No sabemos nada de lo que pasó después de ese día. - Shiori se mordió la mejilla. - ¿Estará bien?

- No te tienes que preocupar Shiori. - Comentó Azul apareciendo nuevamente al lado Grim. - Esa solo fue una pequeña actuación para que no pudiera salir de la situación.

Grim soltó un chillido ante la repentina presencia.

- ¿De verdad pensaste que alguien tan benévolo como yo arruinaría así la vida de mi compañero? - Azul dedicó una cara de cachorrito mojado a la sacerdotisa. - ¿Realmente pensarías eso de mí Shiori?

Antes de que Shiori pudiera contestar algo, Jamil tomó la batuta de la pregunta.

- A mí no me sorprendería. - Jamil respondió.

Sorpresivamente, Grim esta vez estuvo de su lado.

- Deja de llamarte "Benevolente". Realmente no te conviene ¿No? - Las orejas de Grim se aplanaron.

Ante las respuestas del público, Azul, solo se rio con indiferencia.

- En realidad, simplemente estaba hablando por teléfono con Jade ese día. - Azul se encogió de hombros. - A diferencia de Leona, yo no disfruto arruinar completamente a mis oponentes. No ando por ahí divulgando los secretos que he logrado tener en mis manos.

Era un punto a favor por parte Azul. Él tenía razón en ese detalle con la confidencialidad de los secretos de uno. No es como si fuera alguna clase de vecina chismosa a la espera del chisme del día para después estar divulgando a los cuatro vientos con las otras comadres.

- Si lo pones así... supongo que tienes razón. - Jamil suspiró, pensando las cosas. Pero, sobre todo, ahora teniendo mucho cuidado con Azul. - Odio decirlo, pero gracias a tu "amabilidad" mis padres y la familia Asim no saben el verdadero motivo de mi Overblot... pero por los demás estudiantes...

Jamil puso una mirada derrotada, al mismo tiempo que recordaba la reunión que hubo en Scarabia cuando todo el drama del Overblot se acabó. Desde ese día había perdido la confianza de todo su dormitorio, quienes pedían su renuncia como vice-líder de dormitorio, ya que temían que nuevamente los engañara o que traicionara a su líder. Kalim, agradeciendo la preocupación de sus residentes, había intentado razonar con ellos. Les había dicho que no toda la culpa era de Jamil, sino también la suya al no haberse dado cuenta de muchas cosas que había omitido. También argumentó que Jamil siempre había ayudado a todos los residentes del dormitorio al menos una vez y que durante las vacaciones no trató de lastimar a nadie, a pesar de haber tenido una lista de cosas más aterradoras que podría haber elegido.

A pesar de que los estudiantes tenían sus dudas, confiaron en las palabras de Kalim. Gracias a esa confianza, Jamil todavía se quedó con el puesto de vice-líder.

- Los residentes han ido como de costumbre y sin mucho alboroto. - Finalizó calmadamente Jamil. - Nuestro lema en Scarabia es "Ser meticuloso y precavido a la situación del momento" Sé que son del tipo que no sacarán conclusiones precipitadas sin antes evaluar qué es lo mejor para ellos. Por supuesto, lo mismo va para mí y Kalim.

- Una buena respuesta de Scarabía. - Comentó Azul luego de una suave risa. - Todos se ponen una máscara gruesa. Parece que tampoco tienes problemas en bailar con Kalim después de todo.

- Hmph, Habla todo lo que quieras. - Jamil se cruzó de brazos. - Mi posición dentro y fuera del dormitorio se desplomó después de mi Overblot. Hasta que mi reputación dentro y fuera de Scarabia mejore, seré bueno y seguiré las órdenes de Kalim.

Shiori había puesto mucha atención en las palabras de Jamil y lo miró con mucha tristeza, ya que al final de cuentas Jamil todavía necesitaba seguir en el rol de ser un prisionero de su situación para seguir adelante. Obviamente, ella sabía que no sería un prisionero del todo, pero la idea tampoco era que Jamil siguiera acatando las órdenes de alguien más para tener que ocultarse bajo una máscara. Ella tenía la fe y confianza de que Kalim también se diera cuenta de esto y que ayude a que Jamil pueda poco a poco a emprender sus alas por sí mismo.

- "Jamil..." - Pensó Shiori, suavizando su mirada triste.

- Probablemente, los residentes tengan un ojo en ti y traten de tomar tu puesto. - Comentó Azul acomodando sus lentes. - Dejando de lado su torpeza e ingenuidad, el joven Kalim es un muy buen amo. Estoy seguro de que algún día demostrará ser alguien útil. Después de todo, tiene un poder mucho mayor que la magia.

- Puse toda mi existencia en juego por ese plan, así que pensé que había terminado cuando falló. - Comentó Jamil de manera muy pensativa. - Pero, al final, nada cambió realmente... debería estar agradecido. Hasta el día en que Kalim me libere, solo seré un sirviente fiel a su lado. Y me aseguraré de que todos los que me vean sepan lo duro que trabajo. Tanto para Kalim, los residentes, mis padres, la familia Asim e incluso para ustedes.

A pesar de todo el discurso que lanzó Jamil en estos minutos, Grim ahora lo miraba con una gran gota de sudor bajando de su cabeza.

- Amigo, tu personalidad ha dado un giro de 180 desde el incidente.

- Fufu, pero eso es lo que hace que la gente sea intrigante. - Rio Azul. - Siempre eres bienvenido en Octavinelle si te liberas de Kalim. Alguien de tu talento será muy apreciado.

- Gracias, pero no. Me niego. - Jamil lo rechazó. - Octavinelle siempre estará siempre al final de mi lista.

Antes de que la conversación continuara, la voz de Kalim interrumpió el momento.

- ¡Hola chicos! - Saludó el albino moviendo su mano de lado a lado. - Terminamos con la limpieza ¡Tenemos que irnos ahora o llegaremos tarde!

- No puedo creer que Kalim nos esté diciendo que nos demos prisa, pero tiene razón. - Suspiró Azul mirando la hora de su teléfono.

- Definitivamente, no debería haber estado hablando contigo. Todavía necesito ir por las hojas de historia. - Gruño Jamil.

- "Sip, definitivamente estos dos se odian." - Pensó Shiori mirando las auras de Azul y Jamil con el Ajna.

Pero entonces...

- ¡Shio-chan! - La voz gritona de Ace llamó su atención. - Nuestra siguiente clase es del otro lado de la escuela.

- ¡A este paso llegaremos tarde a la clase de Vargas! - Deuce miró desesperado la hora.

Ante las palabras "Llegaremos" y "Tarde" hicieron que un interruptor dentro del cerebro de Shiori se encendiera como una alarma. Desencadenando el pánico en la reina de la puntualidad.

- ¡¿Tarde?! ¡Ni hablar! ¡Yo nunca llego tarde! - Exclamó de manera alarmada Shiori, llevando su mano a sus labios para silbar con todas sus fuerzas.

Esto provocó que muchos de los presentes alzaran una ceja. Se les hacía un poco raro esta acción inesperada.

- ¿A qué vino eso? - Preguntó Ace.

- Grim abre la ventana, por favor. No iremos todos volando. - Informó Shiori al mismo tiempo que buscaba su bolso.

- ¡Wow! ¡Finalmente, nos iremos volando! - Gritó emocionado Grim, sacando unos lentes de aviador de su moño y yendo hacia el lugar indicado para abrir la gran ventana del Gimnasio.

- ¿Volar? - Preguntaron todos los presentes.

- Shiori, no es por subestimarte, pero no creo que nos puedas llevar a los dos al mismo tiempo y con Grim a la espalda. - Dijo Ace imaginando un gráfico de Shiori tratando de volar a cuestas con cada mano sosteniendo las manos de Ace y Deuce que estaban pegados al piso.

- Lo sé, por eso estoy llamando a los refuerzos. - Respondió Shiori colocando su maletín.

- ¿Refuerzos? - Preguntaron todos los chicos presentes con un gran signo de interrogación en la cabeza.

En eso un viento fuerte apareció dentro del gimnasio. Muchos tuvieron que cerrar los ojos brevemente por el poco polvo que se levantó. Los chicos estuvieron a punto de preguntar qué fue lo que pasó, pero sus dudas fueron pospuestas cuando vieron cómo repentinamente Shiori ahora tenía a dos cuervos sentados en sus hombros.

- Craw... craw... - Graznaron las aves.

- Kon'nichiwa omae-tachi. Gracias por venir. - Shiori los saludó con mucho cariño mientras acariciaba sus plumas con mucho cariño y cuidado. - Escuchen, ellos son mis amigos. Ace, Deuce, Jamil, Kalim y Azul... Chicos ellos son Queen y Zeppelin.

Un rayó sonó detrás de los jóvenes, al mismo tiempo que la flecha de la friendzone los atravesó brutalmente.

- "¡¿Solo amigos?!" - Pensaron en silencio los chicos.

- Craw... craw... - Graznó suavemente Queen, sacudiendo sus plumas blancas.

- Craw... - Graznó brevemente Zeppelin, mientras miraba con sus ojos rojos a cada humano presente. Quería memorizar bien sus caras.

- Todavía no me acostumbro al hecho de que ellos ahora vivirán en la casa, y mucho más que son los pollos de Crowley. - Agregó Grim, apareciendo en escena para subirse a la espalda de Shiori. - Pero ya que están aquí, ya podemos irnos.

- ¡Espera! ¡¿Son del director?! - Preguntó sorprendido Deuce viendo como Queen voló hacia su hombro para verlo un poco más de cerca. Él se había tensado un poco al sentir las uñas de animales sosteniéndose de su polo y se quedó aún más quieto cuando sus ojos aquamarina se cruzaron con los ojos azul cielo del cuervo por un largo rato.

Sorprendente el cuervo no pudo encontrar ninguna señal de malicia en los ojos de Deuce y viendo que él no era una amenaza, entonces se puso cómodo y se sentó despreocupadamente, una clara señal de que confiaba en el chico con el tatuaje de pica en la cara.

- ¡Oh! ¡Le caíste bien a Queen! - Sonrió Shiori viendo la escena.

- ¿De verdad? - Dijo Deuce, relajándose un poco.

- ¡Craw!... - Chilló el cuervo azabache casi con los ojos en blanco y un rayo sonando a su espalda.

Grim se aguantó las ganas de reír al ver al cuervo azabache temblar con lágrimas cómicas en sus ojos.

- ¡Ese no es el asunto! ¡¿En qué momento pensabas decirnos sobre esto?! - Exclamó Ace señaló a Zeppelin ganándose un bufido en forma de silbido agresivo.

- Les contaré los detalles en el camino, pero por ahora tenemos que irnos. - Explicó rápidamente Shiori, ahora apoyando sus dedos en las patas de Zeppelin para verlo cara a cara. - Necesito pedirles un enorme favor, mis amigos y yo tenemos que ir al otro extremo de la escuela y no puedo cargar sola a los dos ¿Creen que me pueden echar una mano?

Los cuervos se miraron entre ellos y empezaron a graznar entre ellos. Nadie entendió mucho de lo que dijeron el otro debido a la rapidez, pero a los pocos segundos siguientes, y luego de una mirada suplicante por parte del cuervo albino al azabache, al final el Zeppelin suspiró rendidamente y se posicionó en el hombro de Ace.

- ¡Muy bien! - Aplaudió Shiori, para luego colocarse su máscara. - ¡Ya es hora! ¡Vuelven preciosos!

Ace iba a replicar ante esta idea, pero no pudo continuar su charla porque repentinamente sus pies dejaron de tocar el suelo al igual que Deuce.

- ¡¿Q-Q-Qué?! - Balbuceó Ace mirando hacia abajo. - ¡¿Cómo es esto posible?! ¡No tiene sentido!

- ¡¿No lo sé?! - Añadió Deuce.

Jamil, Kalim y Azul tenían los ojos bien abiertos ante la imagen surreal. ¿Cómo un cuervo tan pequeño podía cargar con tanto peso?

No hubo nada más que agregar, porque Queen y Zeppelin nuevamente volaron hacia la ventana abierta del gimnasio y finalmente salieron hacia el brillante exterior, arrastrando un par de jóvenes que iban exclamaron ante la rapidez de las aves.

- ¡Vámonos Shiori! ¡No debemos dejar que nos ganen! - Comentó Grim sujetándose del polo de Shiori y ajustando sus gafas.

- Sí, lo sé. Ya voy. - Dijo Shiori dirigiéndose a la ventana, aunque antes de eso hizo una breve pausa para despedirse de los jóvenes sobrantes. - Adiós chicos, nos vemos pronto.

- ¡Adiós, diamante en bruto! - Se despidió Kalim energéticamente, mientras que los demás solo se despedían con la mano.

Ya con la despedida hecha, Shiori, le dio una última sonrisa y nuevamente empezó a correr hacia la ventana. Cuando ya estaba a una distancia perfecta dio un gran salto mientras elevaba sus piernas y atravesaba el marco de vidrio. Después, abrió las alas cristalinas de su espalda para empezar a emprender vuelo hacia los cielos y alcanzar a Queen y Zeepelin.

- ¡Sale sopa caliente! - Exclamó Grim con mucho ánimo y disfrutando del vuelo.

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Luego del vuelo, la introducción de lo cuervo y las clases, tres días pasaron en un abrir y cerrar de ojos. El dúo de Scarabia y Shiori hicieron todo lo posible para ayudar Ace, Deuce y Grim a mejorar los movimientos y canto de la mejor manera posible. Afortunadamente, Shiori pudo memorizar el baile y el canto, por lo que había que pulir la coordinación con el grupo. A pesar de los retos y las dificultades de ritmos, el trío de jóvenes finalmente pudieron mejorar en sus habilidades artísticas. Sin embargo, en el cuarto día de la práctica, el gimnasio estaba más lleno que de costumbre.

- Parece que muchos chicos de la noche a la mañana quieren audicionar. - Comentó Ace mirando a todo los estudiantes que iban bailando.

- ¿Todos van tras el premio? - El pelaje de Grim se esponjó a manera de alerta. - ¡No conseguirán mi atún!

- ¿Quizás están aquí por la oportunidad de un debut profesional? - Comentó Jamil.

- Un debut profesional... - Murmuró preocupado Deuce. - Mirando a los demás, parece que han estado entrenando para esto toda su vida.

- No te desanimes aún Deuce.- Mencionó Shiori mientras suavemente palmeaba, en repetidas veces, la cabeza de Deuce. - El peor enemigo que puedes tener en una competición es la comparación con otros. Eso solo afectará el rendimiento de tu presentación al cuestionar tu progreso. - Cuando ya eran suficientes las palmeadas, Shiori se detuvo. - Ustedes van muy bien, los ensayos están ayudando a perfeccionar la rutina y eso es todo lo que tienes que saber ¡Recuérdalas!

- De acuerdo... - Asintió Deuce.

- Es verdad. - Asintió Jamil. - Y lo están haciendo bien en comparación con tus días de baile de "Elefante salvaje"

- ¡Cierto! - Agregó Kalim con una sonrisa. - Gracias a Shiori ahora su canto también ha mejorado mucho y ya no cantan tan desafinadamente ¡Lo hicieron genial, chicos!

Afortunadamente, todos lograron encontrar un espació libre para colocar sus maletas y botellas de agua.

- Hoy trataremos de hacer toda la canción. - Dijo Kalim colocándose al frente.

- ¡Sí! - Respondieron Shiori, Grim, Deuce y Ace posicionándose en sus lugares.

- Demuestren lo mucho que han avanzado. - Agregó Jamil. - Traten de seguir mi ritmo y el de Kalim.

Hubo un momento de espera, mientras que Jamil encendía el parlante y configuraba la canción.

- No lo arruines, Deuce. - Sonrió burlonamente Ace.

- ¡Lo sé! ¡Lo haré perfectamente! - Respondió Deuce con un ceño fruncido.

- Cuidado con las emociones fuertes Deuce. - Advirtió Shiori. - Aunque no lo creas, el estado de ánimo de un danzante se refleja mucho al momento de bailar. Así que diviértete mucho y no hagas caso de las payasadas Ace.

- ¡Oi! - Exclamó el mencionado de pelo terracota.

- ¡Hahaha! ¡No lo piensen demasiado! - Rio Kalim. - Como dijo Shiori, hay que divertirnos.

- "Kalim tiene razón." - Pensó Shiori calentando sus tobillos. - "Mientras uno tenga pensamientos y emociones felices, y las exprese en su cuerpo..."

Jamil luego configurar el volumen y buscar la canción, se aproximó al grupo junto con Kalim.

- "... La rutina toma más fuerza y sentimiento." - Shiori concentró sus emociones a su cuerpo y todos empezaron a bailar al compás de la canción de "Piece of the world"

...

Al finalizar el baile con una pose final, todos miraron con sorpresa y superación el resultado de 5 días de ensayo. El baile había quedado espectacular, todos cantaron de manera armoniosa y los pasos estaban coordinados. Fue un total éxito.

- ¡Sí! ¡Pude hacer los pasos sin atrasarme u olvidar la letra! - Vitoreó Deuce muy alegre.

- ¡Yo también! ¡No me pisé la cola en absoluto! - Agregó muy feliz Grim.

- Ese último Backflip que hiciste no quedó nada mal. - Shiori le acarició la cabeza. - Bien hecho.

- He he, era obvio que lo lograría. - Presumió el felino.

- ¡Era de esperarse de Jamil! ¡En solo 5 días lograste que tengamos una rutina completa! - Alabó Ace de manera muy sincera.

- ¡Verdad! ¿No? - Asintió Kalim. - ¡Hace que todo se vea tan sencillo! Me ha ayudado por mucho tiempo.

- Bueno... Yo no fui el único que trabajó, Shiori también puso de su parte. - Comentó Jamil con un poco de vergüenza.

- Pero una cosa es cantar y otra es hacer la coreografía y hacer que los chicos sepan a bailar desde cero. - Shiori le sonrió. - Te ganaste el cumplido. Este es el resultado de tu trabajo, así que felicidades.

El joven moreno solo aclaró su garganta y miró hacia otro lado para que no vieran su vergüenza.

- ¡Ejem! Basta de mí. - Dijo Jamil recomponiéndose. - Les he enseñado todo lo que puedo. Todo lo que necesitas saber es practicar por su cuenta y dar lo mejor de ustedes en las audiciones.

- Muchas gracias a ustedes por ayudarnos. - Shiori les agradeció.

- Sé que serán buenos rivales, pero... aun así les voy a desear suerte. - Kalim le sonrió.

- Ah, me siento halagada, pero ni que se les ocurra dejarse ganar. ju ju~ - Shiori bromeó un poco con ellos.

Jamil solo se rio ante el descaro de Shiori.

- No creo que vayamos a perder. - Jamil le siguió la corriente. - ¿Por qué? ¿Estás preocupada de perder?

Shiori solo le dio un suave golpecito en el hombro.

- En lo absoluto. - Respondió ella, sacando un poco la lengua.

- "¿Y eso qué? Con qué con esas estamos, ¿No?" - Pensó Jamil arqueando una ceja con dejar esa sonrisa presumida.

- "¿Tú qué crees?" - Pensó Shiori, subiendo sus dos cejas y cerrando los ojos.

Shiori está muy feliz de que estos 5 días pudieran limar las asperezas de los dos. Cada vez más se iba recuperando la confianza.

- Se ven confiados~ Bueno, nosotros tampoco estamos perdiendo. - Agregó Ace a un lado de Shiori.

- ¡Haremos estremecer a los jueces con nuestro increíble baile y mi super voz! - Dijo Grim muy entusiasmado.

- ¡Joven Viper, Joven Asim! ¡Gracias por toda su ayuda! - Agradeció Deuce de todo corazón y seriedad.

- Entonces, ¿Ya entregaron su solicitud? - Jamil les preguntó.

La respuesta obviamente era clara.

- ¿Eh? ¿La qué? - Dijo Grim con un signo de interrogación sobre su cabeza.

- Oh, vaya. - Jamil suspiró. - Debería haber esperado esto conociéndolos, pero me alegro de haber preguntado por si acaso. - Se cruzó de brazos.

- ¡Hahaaha! Sabía que te darías cuenta de algo así, Jamil. - Rio Kalim, dándole un suave codazo a Shiori.

- Eso fue gracias a que estoy acostumbrado a tratar con cierta persona. - Jamil murmuró para sí mismo, mientras apuntaba con sus ojos grises al albino sonriente. Aunque, luego cambió su cara para informar al resto de los jóvenes. - Necesitan hacer una solicitud para la audición del VDC. Se las debes de entregar a Rook Hunt del grupo 3A.

- Oh, sí, eso estaba escrito en el cartel. - Comentó Ace haciendo memoria.

- Es verdad, lo olvidé. - Dijo Shiori abriendo los ojos, había olvidado mucho ese detalle.

Eso hizo que muchos se ganarán una mirada confusa y hasta sorprendida.

- Me lo esperaba más de Deuce, pero ¡¿Tú?! - Comentó Ace. - ¡Es raro que tú olvides algo!

- ¡Oye! - Deuce quiso replicar, pero, por otro lado, también debía de admitir que también estaba del mismo modo.

- Mucho tiempo con esos dos ya te está afectando secuaz. - Comentó Grim mientras negaba con la cabeza.

- ¡No es eso! Esta es la primera vez que se me olvida algo. Solo fue un desliz, eso es normal ¿No? - Refutó ella a la defensiva. - Nuevamente, estaré con mis sentidos a tope, y a la más mínima presidencia que sienta no voy a reaccionar bien.

- Si tú lo dices. - Ace se encogió de hombros.

Aunque ella agradeció mucho el poco interés de Ace, le preocupaba mucho este desliz que si hubiera estado en su mundo eso hubiera significado su muerte instantánea.

- "Me enfoque demasiado en mi plan de mejorar mi nueva habilidad para hablar con papá para que no me percate en algo tan minúsculo como esto." - Pensó ella. -"No puedo creer que omitiera un detalle como esto, yo nunca olvido nada. No volveré a cometer ese error otra vez"

Sin embargo, Shiori había permanecido muy callada, lo que generó que ahora los chicos se preocupen un poco.

- ¿Diamante en bruto estás bien? - Kalim se acercó para tomarla suavemente de los hombros.

Gracias a eso, Shiori pudo salir de su mente y reaccionar.

- ¡Ah! Lo siento Kalim solo estaba pensando. - Respondió Shiori con una sinceridad a medias.

- Has estado muy pensativa últimamente ¿Sucedió algo? - Preguntó Deuce, queriendo saber si había algo que pudiera hacer.

- Oh no, no es grave Deuce. Todo está bien, no te preocupes. - Asintió Shiori con el pulgar en alto.

- ¿Estás segura? - Añadió Ace con una ceja alzada al mismo tiempo que Shiori asentía con la cabeza.

Pero, Jamil sabía que ella estaba ocultando algo. Algo le hincaba que no solo era un mero pensamiento fugaz y además se lo podía ver en sus ojos. Los ojos de Shiori siempre se mostraban con un aire de felicidad calidad, pero ahora su mirada tenía un leve tiñe de nostalgia que solo él podía notar.

Podría intentar hacer que ella hablara conociendo lo honesta que puede ser, pero solo haría que posiblemente ella se sintiera incómoda y eso no era lo último que él buscaría. Habría que buscar una manera de hablar en un momento preciso y no en medio de tantas personas alrededor, por lo que por ahora debía de seguir la corriente si quería averiguarlo.

- Tiene hasta un día antes de la audición para inscribirse. - Comentó Jamil calmadamente. - Hágala antes de que lo olviden.

- Sería mejor si lo hiciéramos ahora. - Comentó Shiori apoyándose de esto para despistar la charla.

- Sí, es verdad. - Asintió Deuce y luego nuevamente se enfocó en el dúo de Scarabia. - ¡Muchas gracias!

- Rook es un rubio de corte raro que siempre lleva sombrero. - Jamil nombró las características más obvias de Rook. - No será difícil reconocerlo.

- " ¿Por qué me suena a que ya lo conocí antes?" - Pensó Shiori escuchando las características que mencionó Jamil.

...

Con eso en mente, los tres jóvenes y Grim se apresuraron a cambiarse la ropa de educación física al uniforme escolar para buscar al joven rubio. Caminaron por el tercer nivel del edificio de la escuela y a cada salón que iban revisando las tablillas de los grados hasta buscar el 3A.

- Es aquí... - Dijo Deuce mirando la puerta abierta frente a él con un poco de nerviosismo. - Venir con los de último año me pone nervioso.

- Nunca vemos chicos mayores de otros dormitorios ¿Deberíamos pedir ayuda a alguien de Heartsabyul? - Habló Ace.

- Aunque no lo creas no es nada fuera de lo común, pero si no se siente cómodo puedo ir a preguntar. - Dijo Shiori tratando de buscar alguna cara familiar.

- Esperen, Shiori acaso ese es... ¡Ah! ¡Sí es! - Grim apuntó con su patita a una dirección a alguien apoyado su cabeza sobre su escritorio para luego saludar fuertemente. - ¡Oye, Leona! ¡Ven aquí un rato!

- "¡No, Grim! ¡Estaba durmiendo!" - Shiori se alertó, por qué si alguien despierta a un león dormido...

- ¡¿Eh?! - Habló roncamente Leona, levantando su mirada mordaz para busca a aquel idiota que se atrevió a despertarlo.

- "...Eso pasa." - Shiori completó la oración en su mente mientras se masajeaba la cabeza. - "Realmente Grim es la personificación de la frase: El que teme morir, que no nazca."

- ¡Hey! ¡Grim! ¿Por qué lo llamas? - Regañó Ace tomándolo del pescuezo. - ¡¿Acaso quieres terminar siendo una caja de arena?!

- ¡Es el líder de Savanaclaw! ¡¿En qué estabas pensando?! - Deuce también se unió a la lista de regaños.

- Pero es el único que conocemos de esta clase. - Se justificó Grim.

- Su mirada lo dice todo... está de mal humor. Él está fulminando con la mirada. - Susurró Shiori mirando a Leona a un lado de los chicos. - Ni modo, tocó hablar con el minino y preguntar de frente.

Obviamente, eso fue escuchado por las orejas sensibles de Leona y aunque no lo pareciera, sus facciones se relajaron un poco.

- Tienes las agallas exigiendo que vaya contigo y por el apodo gatita. - Los ojos de Leona ahora se enfocan en Shiori. - Si necesitas algo, entra aquí.

- Son como 10 metros ¿No? Eres tan perezoso. - Grim puso los ojos en blanco.

- Grim un apodo más y te quedas sin atún. - Shiori advirtió al felino e incluso lo sintió como se puso rígido a la idea de perder su atún. Ya con eso establecido, Shiori se adentró al salón junto a Grim y caminó hacia donde estaba Leona para saludarlo con mucha confianza. - Lamento la interrupción de tu dulce sueño. Hola, Leona.

- A veces pienso que Grim y Shiori son muy sorprendentes. - Murmuró Deuce.

- Igual yo... - Añadió Ace.

- Entonces, ¿Qué necesitan? Los voy a asar si no es importante. - Gruñó Leona.

- Dudo mucho que te guste comerme, te podría dar indigestión. - Rio a la ligera Shiori, tratando de aliviar el mal humor de Leona.

- ¿Y quién decidió eso gatita? - Comentó Leona levantándose su columna de la mesa.

- Yo.

Leona soltó un leve bufido sonriente, para Shiori eso ya era más que suficiente para sobrevivir o al menos esa mínima felicidad duró muy poco cuando Grim metió su cuchara en la conversación.

- Estamos aquí para buscar a un chico llamado Rook Hunt ¡Dinos dónde está! - Dijo Grim.

- Si no es mucha molestia, por favor.- Shiori agregó.

- ¿Eh? ¿Presentarles a ese bicho raro? - Leona los miró con el ceño fruncido y en parte desconcertado de que le pidieran específicamente a él llevarlo con ese sujeto.

- ¡Sí, de hecho, no estamos inscribiendo en el VDC! - Grim sonrió mientras Shiori asentía.

Ella iba a agregar algo más cuando de pronto una inesperada pero desconocida aura apareció tras su espalda, logrando poner sus pelos en punta.

- ¿C'est vrai? - Dijo la voz de su espalda.

En una situación así, una persona normal reaccionaría únicamente con un grito inesperado y un salto ¿Verdad?

- ¡AHHHHH! - Gritaron Ace, Grim y Deuce, casi saltando de sus sitios.

- ¡Demonios, me asustaste! - Ace tenía su mano sosteniendo su corazón asustado.

- ¡Estaba justo estabas detrás de nosotros! - Gritó Deuce.

Pero, ahora, ¿Qué pasaría si esto es aplicado en una sacerdotisa que lleva tiempo afinando sus sentidos en el caso de que fuera ataca a su espalda por una presencia que ella desconoce? Esa es una excelente pregunta y la única respuesta fue...

- ¡Espléndido! Todos los competidores son bienve... - El joven rubio no pudo terminar de terminar su frase, porque Shiori ya lo había golpeado inesperadamente fuerte con su codo en la base de su caja torácica.

¡Crack!...

Todo el mundo enmudeció y sintió escalofríos casi de manera simultánea antes el ruidoso crujido. Y no solo eso, ellos ahora estaban mirando cómo el joven rubio, técnicamente, salió volando con todo y seguido de su sombrero, y dando vueltas hacia el otro extremo del salón.

¡Pom!..

El cuerpo del joven de tercer año terminó chocando con una mesa y, como cereza del pastel, el sombrero terminó cayendo al último sobre su cara.

Ace, Deuce y Grim mirando estupefacto las escenas, con los ojos en blanco y la boca abierta.

- "Ya no me voy a quejar de las bofetadas de Shiori." - Pensó Ace alarmado, casi llevándose inconscientemente la mano a la mejilla.

Pero Leona... oh, Leona. Si antes estaba de muy mal humor, esto le trajo una sonrisa de vuelta. Y no solo eso, sino que también él no pudo contenerse más y lanzó la carcajada más larga y fuerte que nunca antes nadie había visto.

- ¡Hahahahaha! ¡No puedo! He esperado este momento por mucho tiempo, finalmente alguien lo golpea por eso ¡Hahahah! - Leona trató de respirar mientras sonreía con satisfacción. - "Ay, gatita. Cada día me encantas más."

Y hablando de la albina. Ella, al percatarse de lo que había hecho, palideció hasta quedar tan blanca como la nieve o como su cabello y salió a auxiliar al joven rubio.

- Ah... Ah... ¡Ah, gomenasai! - Chilló ella sacándose el guante para empezar a usar marca y curar cualquier herida. - ¡¿Por qué apareciste así de la nada?! ¡Lo siento! ¡I'm so sorry! ¡Lewid! ¡Désolé! ¡Förlåt!...

Y así Shiori nombró todo tipo de disculpas en múltiples idiomas.

- ¡Shiori! ¡¿Qué pasó?! - Exclamó Ace casi jalándose los cabellos ante escenario. - ¡GOLPEASTE A UN SUPERIOR!

- ¡No fue mi intención! ¡Les dije que estoy con los sentidos a tope! - Respondió ella todavía curando a Rook tirando en el suelo y con el sombrero sobre su cara.

- Si te sirve de consuelo, él se lo busco al asustarnos de esa manera. - Agregó Grim.

- ¡Aun así, no debí actuar así!

- No te preocupes Shiori, esto fue un accidente. - Deuce trató de apoyarla, entendiendo muy bien ese sentimiento de culpa. - No lo hiciste con malas intenciones.

- Estoy muy de acuerdo con eso. - Interrumpió el accidentado nuevamente de manera repentina y levantando su torso del suelo.

Ace, Deuce y Grim casi gritaron ante el repentino movimiento del joven rubio, quien ya se había quitado el sombrero de la cara para mostrar la misma sonrisa de siempre.

- Ha ha ha ¿Los asusté? - Rook rio suavemente. - Pardon... Siempre he tenido el mal hábito de silenciar mis pasos y acercarme a las personas.

- Es una mala idea si te pones detrás de alguien con los nervios en punta. - Respondió Shiori, aunque sus expresiones todavía seguían mostrando mucha preocupación. - Pero eso no significa que por mis impulsos te golpeara. Lo siento mucho, ¿Sigue doliendo?

De alguna manera Rook se quedó viendo cada fracción y minúsculo movimiento que hacía el rostro de la albina. Era extraño decirlos, pero el solo hecho de recordar aquel golpe solo hacía que la imagen que aquella chica se grabará en su mente como si fuera alguna clase de impronta.

Por lo que tranquilamente le dijo:

- No te preocupes Mademoiselle. Su delicada mano sanadora me está aliviando toda dolencia y sufrimiento - Rook le guiñó. - Merci~ Reine des anges.

- ¿Reine des anges? - Repitió Shiori, aunque en su mente ya estaba trabajando para traducir aquel apodo. - "Eso es francés... lo que significa, que lo que me dijo fue... ¡¿Reina de los ángeles?!"

- Así es, usted es en definitiva la reina de los ángeles. - Profesó Rook con mucha proeza y elegancia, pero sobre todo... mucha belleza. - La forma angelical tiene su rostro, ese cabello blanco como hermosas plumas blancas de una paloma inocente, esa mezcla única de fuerza y dadivosidad en vuestra personalidad es digna de brillar y esa mirada color escarlata vivo son como las de una elegante garza en pleno vuelo... - Rook siguió parafraseando palabras poéticas tras otra, mientras se levantaba del suelo con la energía renovada, al mismo tiempo que tomó las manos de Shiori y la ayudaba a ponerla de pie. Cuando los dos estaban casi cara a cara, Rock con una sonrisa cara alegre le dijo: - Es por eso que tú eres definitivamente ¡La Reine des anges!, que el Night Raven tiene. - Finalizó con varios brillos y flores imaginarias esparciéndose por el aire imaginario.

Cuando Rook terminó de hablar, el salón nuevamente se quedó callado y parecía que había un reflector imaginario sobre el alegre hombre rubió y la sorprendida albina, quien ya tenía los ojos hechos puntitos ante el inesperado discurso del joven.

- "¡Este sujeto está loco!" - Pensaron Ace y Deuce con un tic en el ojo.

- "Oh, diablos. Otro más a la lista." - Pensó Grim reconociendo el aura del entorno.

- "Es un idiota." - Pensó Leona, mirándolo aburridamente. - "La gatita no es la persona que caería en esos encantos tan básicos de principiante."

- Oye, ¿Qué pasa con este dramatismo? - Ace refunfuñó.

- No tengo ni la más mínima idea. - Susurró Deuce.

A los pocos segundos, Shiori pudo regresar a la realidad con un par de parpadeos de sus ojos. Había llegado a la conclusión de que este chico si era alguien muy peculiar, y eso que la palabra todavía quedaba corta, pero ¿Por qué motivo había una hincada dentro de ella que le decía que ya había conocido a este muchacho antes? Haciendo memoria un poco más profunda recordó el día en el que estaban investigando con Riddle dentro de los dormitorios cuando sucedió lo del torneo y además también recordó cierto evento que el instituto realizó con todos los dormitorios mezclados como parte de la tradición.

- Espera un momento, ya me acordé de tí. Eres el chico al que tuve que inmovilizar en el Happy beans.- Dijo ella con la mente iluminada.

- En aquel momento éramos enemigos, pero nunca tuvimos el tiempo suficiente como para intercambiar palabras y conocernos mejor, Soy Rook Hunt. - Finalmente, Rook soltó las manos de la albina para tomar su sombrero y hacer una reverencia formal. - Soy el buscador de la belleza de la vida. Soy "Le Chasseur d'amour" En un placer conocerte, Shiori.

- Es un gusto. - Respondió cortésmente Shiori, asintiendo con la cabeza.

- Tsk... Típico de ti bicho raro... - Gruñó Leona ante el acercamiento.

Ante la voz grave del líder de Savanaclaw, Rook, giró su mirada hacia donde Leona se encontraba y le dijo:

- Buenos días a ti también, Roi du león. - Saludó brevemente el rubio, antes de mirar hacia los lados rápidamente, como si estuviera buscando a alguien. - Ya es la hora del almuerzo. ¿Dónde está el Monsieur Dandelion?

- ¿Tengo cara de que sea su nana? No está conmigo siempre. - Leona lo fulmino con la mirada. - Escucha lo que los herbívoros te tienen que decir y piérdete.

- "Puedo ver una enorme tensión grande por parte de Leona..." - Pensó Shiori viendo cómo el aura fastidiada de Leona luchaba contra el aura feliz de Rook.

- ¿Monsieur Dandelion? - Deuce miró extrañado el apodo.

- ¿Diente de León? - Shiori arqueó una ceja.

- No es otro que la mano derecha de Roi du león, Ruggie. - Aclaró Rook.

- ¿Por qué lo llamas Dandelion? - Preguntó Grim. - ¿Es porque sus cabellos es amarillo y sobresale del lugar?

- Non. Non, hay otra razón. - Rook miró hacia cierto punto del salón, como si tratara de profundizar en su memoria. - Fue como hace un año, cuando las primeras señales de la primavera soplaban con su suave aliento alrededor de la academia...

- Espera, no nos lleves a tu flash back... - Una gota de sudor bajó por la cabeza de Grim.

- Grim no lo interrumpas. - Shiori suspiró


A las afueras del colegio, Ruggie, casi cerca del campo deportivo, se levantó del campo sosteniendo una gran cantidad considerable de dientes de león amarillas en una bolsa y sacando otra tanta de aquellas malezas.

- Muy bien, esto debería ser más que suficiente. Tengo que separarlas cuidadosamente antes de que empiecen a marchitarse. - Dijo Ruggie.

En eso Rook apareció en escena.

- ¡Bonjour, Monsieu! - Saludó el rubió.

La aparición de Rook fue tan repentina que a Ruggie se le erizó el pelaje, además de haber arrancado con tierra y raíz un puñado de dientes de león.

- ¡GAAHH! ¡¿Qué diablos te pasa?! - Gritó asustado Ruggie.

- Una disculpa por mi rudeza, soy Rook Hunt de Pomefiore. Te vi haciendo algo bastante interesante, así que no pude evitar averiguar saber sobre lo que estabas haciendo.

- ¿Interesante? Solo recogía dientes de león. - Ruggie frunció el ceño fastidiado.

- ¿Y qué planeas hacer con todos esos dientes de león? - Rook alzó una ceja curiosa.

- Me los comeré ¿Qué más? - El chico hiena le respondió como si fuera la respuesta más obvia.

- ¿Eh? - Los ojos del Rook se abrieron muy sorprendido.

- Puedes comerlos como ensaladas, hervirlas y hacer infusiones. Cómo crecen por todas partes, para alguien pobre como yo esto es una bendición. - Ruggie explicó escogiendo la última tanda de dientes de león que había arrancado del suelo. - Bueno, no es algo que la gente rica y pomposa como tú lo entendería. Este mes será ajustado, y tengo que comer algo. Lo que significa que no estoy jugando, por ello ya no puedo lidiar contigo y ¡así que adiós!


- ¡Y esa es la historia! Entonces, le rendí mis respetos alegando que esas pequeñas plantas le dan el sustento para vivir ¡Y así nació el nombre de Monsieur Dandelion! - Rook terminó su narración.

Algunos de los presentes se quedaron un poco sorprendidos por la narración, y eso era decir poco.

- ¡¿Ruggie se come los dientes de león?! - Ace lo miró estupefacto. - Espera, ¡¿Eso significa que no te estás burlando de él?!

- Ese sujeto comería cualquier cosa siempre que no estuviera podrido. - Leona entrecerró los ojos. - ¿Él también me ha estado alimentando con esas cosas?

- Incluso si así lo fuera, no tienes de qué preocuparte Leona. - Agregó Shiori, llamando nuevamente la atención de los presentes. - Los dientes de león es una planta con muchas propiedades beneficiosas. No son venenosas y son comestibles, ya que contienen muchos minerales. Eso te lo puedo asegurar

- ¡¿Eh?! - Ahora la cara de sorpresa de los chicos estaba dirigida hacia ella.

O al menos casi todas...

- ¡Así que son sabrosas! - Grim agradeció el curioso dato. - ¡Lo intentaré la próxima vez que encuentre una!

- Ya te hemos dicho que no comieras cosas del suelo. - Deuce regañó.

- Oh la la~ eso quiere decir que tú también has averiguado por cuenta propia sus propiedades. - Rook sonrió con bastante interés.

- Conozco mucho sobre plantas, así que no tengo vergüenza en admitirlo. - Respondió ella con sinceridad

- ¡Shiori, técnicamente tú vienes de una casa o templo acomodado! ¡¿En qué momento de tu vida tú te viste en la necesidad de comerte un diente de león?! - Ace cuestionó.

- Oye, los dientes de león son muy beneficiosos en los tiempos que no hay comida. - Shiori refutó. - Y son mucho más útiles cuando...

Allí Shiori hizo una pausa, ya que un pequeño recuerdo de su pasado había cruzado por su mente.

- ¿Cuándo qué? - Ace insistió en una respuesta.

- Cuando...


Dentro de una gran cúpula de metal, cuyos ríos desprendía una traslúcida neblina luminosa, se encontraban dos niños descansando en el único que había vegetación en todo este frío y asfixiante templo.

- Y este es el último. - Dijo la voz alegremente feliz de una Shiori de 5 años, con varias vendas en sus brazos y piernas que sobresalían en Gi roja, mientras pegaba una especie de hoja llena de diente de león molido contra el brazo de Koichi.

- ¡Aay! - Koichi siseó fastidiado ante el contacto mientras apoyaba su espalda contra el tronco de un árbol de sauce que estaba cerca de un río. - Detesto mucho cuando nos hacen la prueba de combate paranormal. No me puedo regenerar bien por culpa del cansancio.

- Últimamente, se han vuelto más violentas... - La pequeña Shiori miraba su marca incompleta. - Eso sumado a la prueba de resistencia de venenos que entorpecen el uso de nuestras técnicas... ¡Pero no hay de qué preocuparnos! - Ella rápidamente cambió el tema de conversación para levantar un puñado de dientes de león con una gran sonrisa. - Incluso estando así, el llamado de la naturaleza está de nuestro lado hoy y nos brinda estas maravillosas plantas para ayudar con la curación, además de servir como comida.

Dijo ella tomando un diente de león para luego llevársela a la boca y comérsela.

- ¡¿Realmente te estás comiendo plantas del suelo?! - El pequeño koichi la miró estupefacto.

- ¡Las he lavado antes! - Ella se justificó con un puchero. - En un libro leí que curar las heridas y que comerlas te da vitaminas.

- Se supone que las prácticas asceta nos prohíben comer. Te meterás en un lío si descubren que has estado comiendo las granadas de los bosques o cualquier planta rara de por aquí.

- Tú también los has estado haciendo, y solo sería un lío si solo comemos carne animal. Buda alcanzó la iluminación teniendo que comer el algún momento de esta prueba. - Ella refutó. - Además, papá siempre me dice que los niños deben de comer mucho para crecer y hago caso a lo que mi papi me dijo por qué es un doctor. Además...

La cara de Shiori se entristeció.

- Además, si me muero por no haber comido... Papi estará solo y mi familia se decepcionará de mí otra vez.

Koichi la miró con los ojos abiertos ante el dato, después relajo la mirada y con su característico rostro enojado de simplemente susurró:

- Tonta, al menos trata de pensar más en ti...

- ¿Eh? ¿Qué dijiste? - Shiori lo miró confundida porque no lo escuchó bien.

- ¡Nada! ¡Y sigue comiendo tus benditas plantas! - Chilló el niño.

- ¡¿Y por qué de la nada me gritas?! ¡No te he hecho nada, señor amargado! - Ella también le gritó enojada.

- ¡Cállate enana! ¡Eres muy ruidosa!

- ¡Tú eres el ruidoso! ¡Moh! ¡Tú necesitas comer más dientes de león que yo! ¡Pobre de tu hígado, ya debe de estar hecho pupa de tanto estar enojado!

- ¡¿Qué has dicho?! ¡Oye, no te me subas encima!


Que tiempo eran aquellos para Shiori, pero ya era cosa del pasado.

- Son más útiles cuando quieres curar heridas, eso sí, nunca hay que olvidar limpiarlas antes de consumirla o hacer ungüentos. Fin del tema. - Shiori resumió como si no fuera la gran cosa.

Pero a pesar de que Ace y Deuce no lo notaron, Leona si pudo ver algo a través de sus palabras y rápidamente dedujo que lo más probable era porque el tema estaba relacionado con sus recuerdos del pasado. Se le hacía más lógico, ya que eso explicaría el porqué ella cortó la conversación.

- ¡Ah mierda! ¡Nos distrajimos mucho con las historias que por poco olvidamos de que vinimos aquí para las audiciones!

- ¡Es verdad! - Deuce también lo recordó. - Joven Rook, queremos presentar una solicitud para audicionar en el VDC.

- Por favor. - Agregó cordialmente Shiori.

- Una disculpa, sacar conversaciones así es otro de mis malos hábitos. - Rook miró tranquilo al grupo. - Ustedes dos son de Heartslabyul. Clase 1-A. Número 25. Especie humana. Altura 1.72 m Ace Trappola y... También de la clase 1-A. Número 24, Especie humana. Altura 1.73 m, Deuce Spade. - Luego sus ojos se volvieron hacia Shiori y Grim. - De la misma clase 1-A. Número 28. Especie Humana. Altura 1.70, anteriormente 1.67 m. Shiori Nakamura, con su acompañante mágico Grim. Especie monstruo. Altura 70 cm.

Ahora si todos los presentes, incluida Shiori, se quedaron mirando a Rook con los ojos bien abiertos.

- ¡¿Pero qué diablos?! ¿Cómo sabes esos datos? - Exclamó espantada Shiori con un tic en el ojo.

- ¿Eh? ¿Cómo conoces nuestra clase y número de estudiantes? - Preguntó Deuce estupefacto por los datos que se compartieron.

- Me preocupa más que conozca nuestras alturas. - Ace estaba igual que Deuce.

- Hahaha, soy un cazador. - Respondió Rook acomodando su sombrero. - Es mi deber poder comprender el tipo y el tamaño de cualquier estudiante aquí. De lo contrario, podría estar en problemas si lo dejo para más tarde ahora, ¿No es así?

- ¡¿Con qué propósito exactamente?! - Shiori interrogó, es más, hasta temía que Rook supiera de más datos personales.

Pero Rook cambió el tema.

- Siempre que tengan la intención de participar, ya no será necesario que llenen el formulario. - Rook señaló su cabeza. - Todo está cuidadosamente guardado aquí. La audición será en 3 días después de las clases en el balcón de Pomefiore, no lo olviden.

- De acuerdo. - Respondieron los cuatro mirando con cuidado a Rook.

- ¿Por cuánto tiempo planeas estar alrededor de mi escritorio? - Leona gruñó. - Ya pueden retirarse.

Felizmente, los cuatro escucharon sus palabras y se despidieron. Tan pronto como la silueta del grupo desapareció de la vista de Leona y Rook, el último mencionado se dirigió hacia Leona.

- Oh, tuve una maravillosa idea, ¿Por qué no participas en el VDC? - Dijo el rubio con una sonrisa muy radiante. - Tus habilidades físicas son geniales, bailarías sin problemas, y tu voz se transmite maravillosamente. Aunque nunca he escuchado cantar a un león, ni siquiera en la sabana, tu presentación sería inolvidable.

- ¿Y participar en algo tan tonto? - Leona lo fulmino con la mirada. - Tienes una boca tan grande como la de Vil... la respuesta es no.

- Vil es una belleza urbana y Leona es una belleza salvaje ¡Con ambos cantando y bailando juntos harían una gran escena! ¡Très bien! - Dijo Rook metiendo más emoción y pasión a cada palabra que visualizaba en su pequeña proyección de Vil bailando y cantando con Leona. Sin duda alguna era una imagen muy bizarra.

- Tsk, no tengo intenciones de seguir escuchando estas locuras. - Leona chasqueó la lengua en señal de que se había cansado de escuchar las tonterías que salían de la boca de Rook.

Pero en eso...

- Aunque debo admitir que hay mucha gente prometedora este año, como los de primer año, por ejemplo. - Rook sonrió hacia la puerta del salón. - En especial Shiori Nakamura...

Al escuchar el nombre de la joven, la mirada de Leona se afiló más hacia Rook.

- Se me hace todo un misterio, su existencia y cada cosa que hace. - Rook se llevó las manos hacia la boca para ocultar su sonrisa de cazador. - Un nombre totalmente estrambótico, difícil de olvidar y fuera de este mundo ¡La definición encarnada de la flor que crece en la adversidad! - Se llevó la mano hacia donde lo había golpeado. - Sin duda alguna, me ha llamado mucho la atención y me gustaría poder descubrir los enigmas que hay tras esos hermosos ojos preocupados y cálidos.

A estas alturas, Leona se paró de su asiento.

- No me extraña que haya cautivado la atención de la mayoría de los hombres, hasta Vil quedó muy impresionado con ella. ¡Cualquier chico moriría por tenerla a su lado! - Afirmó el chico con el corte bob. - ¿Y quién sabe? A lo mejor si...

Pero Rook nunca terminó su frase, ya que, aprovechando que ya nadie estaba dentro del salón, Leona de manera inmediata lo empujó contra la pared. La forma en la que Leona se cernía sobre Rook estaba cargada de agresividad, pero sobre todo una silenciosa mirada de muerte digna de un león territorial. A pesar de todo esto, Rook simplemente lo miró, sin perder nunca esa sonrisa característica de él.

- Escucha, maldito stalker. ¡Será mejor que no te vea acechándola a cada paso que vaya! ¡Ya tuvo suficiente con todo lo que pasó y tú no serás otra carga de estrés para ella! - En efecto, Leona estaba al tanto de la salud de la albina y de todo lo que pasó por parte de lo que escucho de Jack. - Si alguna vez te veo a ti o a ese pomposo líder tuyo hacerle daño de cualquier manera ¡Haré que te arrepientas! Así que aléjate de ella.

Al inicio Rook quedó asombrado por el desbordamiento de emociones tan atípico de Leona, pero eso solo hizo que el chico del sombrero sonriera de una manera juguetona.

- Vaya, vaya Rou du León. No sería capaz de lastimarla de la forma en que tú piensas ¡Cómo me hiere que tus celos te hagan pensar lo peor de mí! - Rook protegió los ojos con la mano de manera dramática.

- No tengo razones para estar celoso de tí, de Vil o de alguien más. - Leona lo liberó para luego cruzarse de brazos. - El estar celoso no es más que un juego para los inseguros que se sienten inferiores ante alguien más... y yo soy todo lo contrario.

Con eso dicho, Leona perdió todo el interés en él y se marchó del salón. No sin antes dejar un último mensaje.

- Quedas advertido tú y tu líder ese... - Leona le dio una última mirada mordaz a Rook. - Manténgase alejados de ella.

Y finalmente, Leona se fue dejando solo a Rook.

- La forma en que habla de ella... es más claro que el agua. - Rook se acomodó la arruga de su uniforme con una leve risa. - La competencia es muy fuerte, pero así es más entretenido... Fu fu fu...

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Nuevamente otros 3 días pasaron y finalmente el día de la audición del Campeonato de Canto y Baile llegó. Por fin, las clases del día habían terminado y un gran número de participantes se estaban dirigiendo hacia el balcón de Pomefiore en sus trajes de educación física. Unos conversaban con otros, pero nuestro equipo de primer año nunca se había sentido más nervioso y valiente en su vida.

- Fgna... hay muchas personas aquí para la audición. - Dijo Grim mirando la cantidad de personas presentes.

- Debe de haber al menos 50 alumnos. - Dijo Ace mirando de reojo.

- E-Estoy ta-tan n-nerviosos ¡¿Y si olvidó la letra?! - Las manos de Deuce temblaban al igual que su cuerpo.

- ¡Ah no, eso sí que no señor! - Shiori rápidamente se aproximó a Deuce y le dio varias y repetidas bofetadas suaves en sus mejillas. - Reacciona. ¡Has llegado muy lejos como para dar marcha atrás! ¡Vas a lucir tus pasos de baile como lo has ensayado y barreras el suelo a tus contrincantes con tus pasos de baile! ¡Debes sentirte fuerte y poderoso!

Luego de dejar las mejillas de Deuce casi rosadas y saliendo humo, ella nuevamente le pregunto determinadamente.

- Ahora, ¿Cómo se siente?

-... Fuerte y poderoso. - Respondió Deuce, sabiendo cuál era la respuesta o de lo contrario Shiori volvería a repetir las palmeadas.

- Yosha... - Asintió Shiori también dándose un par de palmadas en su cara.

- ¿Tú cómo te sientes Ace? - Shiori se dirigió al chico de pelo terracota.

- También fuerte y poderoso. - Ace respondió instantáneamente, levantando su pulgar.

Él sabía que tenía que responder eso para no sentir las bofetadas de Shiori, así que se salvó.

En eso, una familiar voz resonó a sus espaldas.

- ¡Oho! Mis ojos ven lo que creo que estoy viendo ¿El dúo A-Deuce y el dúo del dormitorio abandonado?

Los chicos regresaron sus miradas hacia atrás y verificaron que quien les hablaba era ni más ni menos que el simpático de Cater.

- Kay-kun - Shiori lo saludó. - ¿Cómo estás? ¿Va a participar también en las audiciones del VDC?

- ¡Por supuesto, Shio-chan! - Cater sonrió. - Pensé que es una oportunidad, ya que será en Pomefiore y Vil estará en el escenario. Además, será un buen recuerdo competir con alguien de 5 millones de seguidores.

- Pensé que Deuce iba a entrar en esto por una razón tonta, pero la tuya también lo es. - Dijo Ace con una gota de sudor bajando de su nuca.

- ¿Eh? Pensé que todos estaban aquí con un propósito similar. Miren hacia allá - Cater señaló hacia donde Ruggie estaba tarareando para sí mismo.

- Hm, cantar no es mi atributo más fuerte... pero tal vez mi baile pueda compensarlo. - Dijo Ruggie sonriendo para sí mismo. - ¡Esa recompensa de 5 millones de dólares es tan buena como la mía!

- ¡Qué, él está apuntando al dinero! - Comentó Grim, sorprendido.

- Grim, tú también estás aquí por el dinero. - Añadió Shiori con una gota de sudor, mientras que Grim se sacudió cuando expusieron sus intenciones.

- Entonces, ¿No estás aquí por el dinero Shiori? - Cater le preguntó.

Shiori ya sabía la respuesta a esa pregunta, el plan para hacer el padre, pero decirlo ahora lo que ella estaba planeando solo la pondrá triste y eso es lo que debería evitar hoy. No ahora que estaba esperando su turno para concursar con sus amigos.

Respirando hondamente, quitó todo disturbio de su mente y respondió

- Ah... de hecho. Tengo un motivo personal para participar, pero me gustaría guardarlo como un secreto. - Shiori levantó un dedo a sus labios.

- ¿Personal? - Los chicos alzaron una ceja ante su respuesta.

- Ahora que lo pienso, Shiori. ¿Nunca te he preguntado esto antes, pero...? - Ace le preguntó. - ¿Nunca has considerado volverte una cantante?

- ¿Eh? - Shiori lo miró con los ojos abiertos.

- Buenos... sabes mucho de rutinas y entrenamientos, eres gimnasta, cantas y también bailas. - Ace enumeró cada punto con sus dedos. - Prácticamente, tienes todo el material para ser una cantante profesional.

- Oh, yo también me lo pregunté una vez. - Alentó Cater. - Con el talento de Shio ella podría llegar a los corazones de todo el mundo con su voz ¿No lo crees Shiori?

- Sobre eso...

Shiori se quedó un poco pensativa ante ese detalle. No era la primera vez que escuchaba ese comentario, ya que muchos en el templo también le hicieron esa misma pregunta, en especial los más pequeños.

Si bien era cierto que ella luchó para pulir sus habilidades en el canto y baile con su maestra Helga la verdad que había escogido esta disciplina únicamente para una cosa... Desahogar sus más profundas emociones atrapadas.

Cualquier cosa fuera de eso nunca lo llegó a pensar, porque siempre creía que iba a tener limitaciones por culpa de la marca.

- Siendo sincera, nunca lo llegué a pensar. - Shiori reflexionó tomando inconscientemente de su mano tatuada. - La verdad es que la raíz de mi afiliación con esas disciplinas es porque me ayudan a poder sobrellevar ciertas dificultades.

- ¿Eh? - Deuce se la quedó mirando, ya que de alguna manera pudo sentir una leve preocupación en su voz.

Luego de eso, Shiori sacudió cualquier emoción negativa y agregó:

- Además, el ser cantante puede ser un poco agobiante y estresante, no poseo tanta fortaleza mental para sobrellevarlo y con mi vida estando siendo perseguida por fantasmas no me dejarían respirar por un segundo.

- Ah, es verdad. - Suspiró Ace. - Pero, de no ser por la marca... ¿Lo harías?

Shiori nunca pensó en tal escenario hipotético, pero viendo cómo era la vida de los famosos, todavía seguía pegada a la idea de vivir una vida normal y tranquila en algo que la haga sentir muy dichosa y no porque era lo que se esperaba de ella. Sonaba mediocre y sin aspiración, pero así ella lo sentía.

Ella estaba a punto de responder aquella pregunta, cuando nuevamente una familiar aura apareció detrás de ella.

- "Los buenos hábitos, una vez establecidos, son tan difíciles de romper como los malos hábitos." - Pensó Shiori con una sonrisa y extendiendo sus palmas.

Y entonces.

- Ohh, Cater ¿Qué te trae por aquí? - Dijo la voz de cierto vice-líder de Diasomnia.

- ¡WAAA-H! - Exclamó el grupo casi pegando un gran salto.

Shiori aprovechó esto y girando rápidamente sus talones, extendió sus manos para atrapar la cara de alguien.

- Con esta van tres veces. Hola ¿Cómo estás?... - Saludó la albina viendo la casi apachurrada cara de Lilia, quien flotaba boca abajo como de costumbre.

- Mjmj... Que lindas reacciones tienen todos. - Lilia sonrió muy animadamente. - Hola, de nuevo señorita.

- Bueno, Lilia, eso es por qué sueles sorprender a la gente. - Cater se llevó la mano al corazón.

- Esto va a ser una costumbre muy frecuente ¿Verdad? - Shiori le arqueó una ceja mientras liberaba la cara de Lilia.

- Sip y mucho. - Alegó Lilia regresando a su posición normal. - Después de todos soy el siempre esquivo repartidor, Lilia Vanrouge.

Grim se quedó mirando a Lilia un par de segundos y como si un recuerdo golpeara su mente, él respondió:

- Oh sí, ya me acordé. - Grim lo señaló con su patita. - Recuerdo que recibimos una misteriosa tarjeta navideña de un tal médico ¿Entonces tú eres quien nos la dio?

- Mis iniciales no son las que están en la carta. - Respondió Lilia. - Estoy seguro de que pronto descubrirás quién te envió exactamente esa tarjeta.

Pero entonces, se percató de un detalle que había dejado pasar por alto.

- ¿Eh? ¿Médico? - Lilia miró a Grim y Shiori confundido.

- Ah, bueno, es que en mi mundo las siglas M.D. es la abreviatura que usan los médicos luego de colocar su nombre... - Respondió inocentemente la albina. - ¿No fue un médico él quien me envió la tarjeta?

- ¿Qué clase de médico haría eso? - Ace la cuestionó.

Hubo un silenció por parte de Lilia y una vez que había terminado de procesar la situación repentinamente se llevó las manos a la boca para amortiguar una carcajada.

- ¡¿Qué?! - Shiori como el restó lo miraron con los ojos saltones ante la repentina risa de Lilia.

- Jajaja perdón, es solo que me acordé de un chiste... - Se excusó Lilia, tratando de calmar su risa. - No te preocupes, solo ignórame... ju ju ju...

Los presentes lo miraron con un signo de interrogación sobre la cabeza y nuevamente, por lo qué, para romper la tensión de momento, Cater decidió cambiar el tema.

- ¿Estás tratando de darles suerte para la audición del VDC? - Preguntó el peli-naranja.

- Soy miembro del club de música, no podía ignorar un festival rodeado de música. - Dijo Lilia finalmente calmado.- Trate de invitar a Malleus a participar, pero dijo que no estaba cómodo frente a tantos humanos.

- "¿Malleus? ¿El líder de Diasomnia?" - Shiori recordó bien el nombre de aquel estudiante desconocido.

- Es mucho más tímido de lo que parece.

- Hmmm, no sé si tímido es la palabra correcta para eso. - Comentó brevemente Cater para sí mismo con una gota de sudor bajo su mejilla. - Pero tengo que admitir que tienes una voluntad bastante fuerte para sacar a alguien como él de su zona de confort.

- Estaba pensando que sería bueno para él hacer algunas actividades escolares de vez en cuando, también. - Lilia luego recordó a alguien más. - ¿Acaso tú no invitaste a Trey?

- Lo hice, pero me rechazó. - Admitió Cater con cara de derrota. - Dijo que estaba ocupado ayudando a Riddle con el Comité de Eventos.

- Ya veo.

- En cualquier caso, ya que ambos fuimos rechazados por nuestros mejores amigos, tomemos una foto para conmemorar~ - Cater levantó su teléfono.

- Claro. - Asintió Lilia para luego mirar al grupo de primero. - Únanse a nosotros, pequeños.

- Uh, ¿Estás seguro de que nos quieres en la foto? - Deuce se mostró escéptico.

- Y para tu información todavía no fuimos rechazados. - Grim frunció su ceño.

- ¡Vamos, sigan la corriente! - Dijo Cater acomodando a todos a la velocidad de la luz para posar para la foto. - ¡Digan yay~!

- ¡Yay! - Dijo Lilia.

Y con eso Cater capturó la imagen del momento para rápidamente escribir los hashtags.

- #NRC #AudicionesDelVDC #VamosAPasar #Dumpies... y subido a la red. - Finalizó Cater pulsando el botón de publicar.

- Todo el mundo siempre habla de ese chico Malleus de Diasomnia. Dicen que tiene una imagen intimidante pero... - Comentó Ace mirando de reojo a Lilia. - Lilia siempre es muy amigable.

- Como nosotros, por ejemplo, Riddle y yo, si nos miras somos completamente diferentes. - Comentó Cater.

- Ahora que lo mencionas, lo somos. - Habló Deuce. - El líder Rosehearts es muy serio, muy estricto, después de todo. Así que me pregunto qué parte de nosotros fue lo que el Espejo de la Oscuridad considera adecuada para cierto dormitorio.

- Por ejemplo, - Lilia miró a los presentes en el balcón. - Ignihyde es conocido por tener estudiantes que odian sobresalir, pero hay algunos de su dormitorio que están aquí en las audiciones.

En eso Cater desvió su mirada hacia cierto punto de la sala y entrecerrando sus ojos pudo identificar cierta cabellera llameante entre la multitud.

- ¡Ah! Ese chico es el hermano menor de Idia Shroud, es raro verlo solo. - Comentó Cater.

- ¿Shroud? ¿Idia? - Susurró Shiori al recordar al chico alto de cabellera flamante que conoció en el campo y cuando hizo la corona para la Fairy Gala. - ¿Su hermano menor?

Shiori trató de buscarlo con la mirada, tratando de confirmar una duda que tenía hace mucho tiempo, pero necesitaba verlo para estar segura.

Lástima que había muchos jóvenes altos tapando su vista, a pesar de haber crecido en altura todavía seguía estando chiquita para algunos jóvenes de alturas elevadas.

- Su hermano parece un niño de primaria. - Shiori pudo escuchar la voz de Ace.- Y wow, su ropa parece un traje de superhéroe.

A estas alturas la descripción que Ace dio hizo que Shiori abriera los ojos bien grandes y se diera cuenta de que aquellas características solo le podía pertenecer a una persona en concreto y si ahora lo sumaba con el cabello flameado de Idia entonces...

- Supongo que no lo saben por estar en primer año. - Cater comentó. - Cuando el líder de dormitorio de Ignihyde, Idia Shroud, llegó a la escuela, su hermano menor lo acompañaba.

- ¡¿Eh?! - Exclamaron sorprendidos Ace, Deuce y Grim.

- "Podrá ser..." - Pensó con emoción Shiori, recordando una conversación previa.


- ¿Y cómo fue que llegaste al colegió? - Dijo Shiori sosteniendo un mando de juego y sin quitar la mirada de la pantalla que aquella persona había traído cuando la visitó en su dormitorio.

- Jiji, yo vine con mi hermano. He estado a su lado desde siempre y este vendría siendo el tercer año que estoy aquí en el instituto. - Dijo la voz alegre de aquel niño que la ayuda a lidiar con su ataque de pánico, también sosteniendo otro mando.

- Ya veo... me alegro de que tú y tu hermano tengan la oportunidad de asistir juntos al mismo instituto. - Shiori le sonrió antes de acordarse de otro detalle. - Oh casi lo olvido, el próximo sábado estoy organizando una noche de películas con mis amigos, sí quieres... puedes venir a acompañarnos.

El niño parecía muy emocionado por la propuesta, pero al ver la fecha su mirada se entristeció un poco.

- Me gustaría mucho ir, pero mi hermano ese día tiene un evento virtual y le prometí acompañarlo, Perdón...

Por suerte, Shiori lo entendió.

- No te preocupes, otro día será. - Shiori dejó brevemente levantándole su meñique como promesa. - Y te prometo que te avisaré con más anticipación.

El niño, con los ojos brillantes, asintió con la cabeza y también juntó su meñique con el de la albina.

- ¡Ah!, y por cierto no es necesario que le agregues siempre "Señorita" a mi nombre. - Shiori se rio un poco. - Puedes llamarme simplemente Shiori o como te sientas más cómodo. Después de todo, ya somos amigos. - Luego le sonrió felinamente. - ¿O te gustaría que te llamara señor Shroud, Ortho-kun?

Ortho solo se rio levemente ante el formalismo y negó con la cabeza.

- Entonces... puedo llamarte... - El niño lo pensó detenidamente y buscando un sufijo ideal, entonces le dijo: - ¿Shiori Nee-chan?

Shiori lo miró sorprendida al inicio por el hecho que Ortho usará un sufijo japonés con ella, pero le recordó mucho a su casa, por lo que ella se lo permitió con mucho gusto.

- Sí, puede llamarme Shiori Nee-chan... - Dijo ella colocando una mirada maternal.

En eso Shiori con su mano libre pulso un botón del mando y seguido de eso el sonido de Game over sonó de la pantalla.

- Ay perdón Ortho-Kun, perdiste esta ronda. - Shiori le guiño el ojo ante la jugarreta.

- ¡¿Ah?! - Miró la pantalla incrédulo y sin querer aceptar la derrota. - ¡¿Moh?! ¡No! ¡Shiori Nee-chan eso fue una trampa! ¡Una partida más...!

Shiori ante la respuesta, solo pudo reír tiernamente mientras aceptaba el reto de Ortho.


- Entonces el hermano menor de Idia es... Ortho-kun - un susurró se escapó de los labios de la albina. - Qué pequeño el mundo es.

- Este año es la primera vez que comparto clase con Idia, así que no conozco los detalles. - Dijo Cater de manera pensativa. - Por lo general, vienen a clases juntos y a los profesores ya no les importa mucho este detalle.

- ¿Pueden los hermanos estar tan unidos que van juntos a la escuela como si no fuera la gran cosa? - Dijo Deuce todavía procesando la información.

- ¡Algo me huele a que ese tipo, Idia ,tiene un caso grave de complejo de hermano! - Comentó Grim.

Ni bien se dijo eso, una personita adicional llegó tan rápido como canta el gallo para decir a modo de reproche.

- ¡No hablen mal de mi hermano! - Resonó la voz de Ortho.

- ¡Wah! - Grim saltó hacia el techo.

- ¡¿Qué pasa con la gente y su audición 100/20?! - Ace susurró ferozmente. - ¡Estábamos a diez metros de él en esta ruidosa habitación!

- ¡Puedo escuchar susurros humanos a más de 50 metros de distancia a través de un micrófono direccional que mi hermano me ha instalado en mí! - Afirmó Ortho con orgullo.

- Oh, qué impresionante. - Dijo Lilia asombrado. - Hay muy pocas hadas o hombres bestia que posean un oído tan agudo.

Casi caminado lentamente, Shiori poco a poco se iba acercando hacia Ortho quien había soltado una risa mientras hablaba con Lilia.

- Lo sé, mi hermano es asombroso. - Comentó Ortho muy feliz antes de toser para llamar la atención de los demás. - Para que lo sepas, el director nos dio un permiso para que los dos asistiéramos a clases juntos. - Luego se dirigió hacia Cater. - No solo me trajo a la escuela con él porque se sienta solo.

- Ohh ~ ya veo, perdón, perdón. - Se disculpó Cater. - Los hermanos Shroud son tan misteriosos como los 7 misterios de BRC, y bueno, nos hemos adelantado a los hechos.

Gracias a esas palabras el ceño fruncido de Ortho se relajó bastante.

- Está bien, siempre que lo entiendas ahora. - Y luego de eso dibujó círculos con uno de sus zapatos a modo de timidez. - Yo también lo siento por reaccionar exageradamente. No quiero que te hagas una idea equivocada sobre mi hermano.

Antes de que alguien más pudiera decir algo, Shiori entonces le dijo:

- ¿Ortho-Kun?

Ortho al instante abrió en grande sus ojos al reconocer el registro de voz, y dirigió su mirada amarilla hacia la albina. Ambos se quedaron quietos por unos instantes cuando sus ojos se encontraron, dejando un poco confundidos al resto de los chicos por la falta de charla o de movimiento. O al menos así lo fue hasta que:

- ¡Ah! ¡Shiori Nee-chan! - Ortho cambió su mirada a una más alegre y se zambulló al vientre de la albina para abrazarla como un niño chiquito mientras que ella dibujara una radiante sonrisa que opacaba al sol.

- ¡¿NEE-CHAN?! - Las mandíbulas de Ace y Deuce casi se cayeron al suelo ante aquel inesperado sufijo.

A estas alturas, ambos jóvenes se estaban preguntando ¿En qué momento Shiori conoció a este niño como para que tuviera tanta confianza con ella?

- No entiendo ¿Qué es nee-chan? - Susurró Cater sin entender el raro pronombre, pero tampoco queriendo interrumpirla.

- En la terminología del idioma del secuaz significa un sufijo para referirse a una hermana mayor. - Grim respondió a esa pregunta fácilmente.

Y como resultado, casi todos los presentes se quedaron anonadados de que Grim fuera rápido al responder una pregunta de idioma.

- ¿Qué? Puede que meta la pata a veces, pero aprendí la gran mayoría de las palabras de mi secuaz en su idioma. - Se defendió el felino.

- Oya, entonces el hermano pequeño de Idia la considera como a su hermana. - Lilia sonrió con ternura, ya que de alguna manera le recordaba a ciertas personitas en su etapa de la infancia. - Qué adorable.

Y hablando de ellos, Shiori rápidamente se separó de Ortho y empezó a hacer una serie de movimientos específicos en sus brazos, seguida de la frase:

- Ortho al Kun al Shroud.

- ¡¿Qué?! - Los chicos y Grim miraron confundidos a la albina.

Pero luego Ortho imitó la misma secuencia de movimiento de brazos seguido de:

- Shiori al Nee-chan al Nakamura.

Después ambos chocaron suavemente sus frentes, seguido de un "beep" que salió de sus bocas para finalmente terminar con un dab de brazos.

- Ja ja... Qué bueno verte aquí Ortho. - Shiori le preguntó tranquilamente, mientras baja sus brazos a cómo estaban antes. - ¿También vas a audicionar para el VCD?

- Sí, ¡Es correcto! - Ortho asintió. - Después de todo mi hermano...

...

Dentro de la habitación del líder de Ignihyde, Idia Shroud, se encontraba encorvado en su asiento mientras tecleaba furiosamente y con una gran velocidad digna de un mecanógrafo, al mismo tiempo que la tableta proyectaba su voz a medida que escribía.

- Le prometí a Sir Riddle que practicaría mi discurso para el festival cultural, pero ¡Hablar frente a una multitud sigue siendo imposible para mí, sin importar cuántas veces practiqué! Sin embargo, no quiero que Riddle me moleste. Después de pensarlos, llegué a la conclusión de simplemente construir mi propio banco de voces y... - Idia levantó la tableta mientras continuaba escribiendo con una sola mano y manteniendo los labios pegados entre sí. - Al fin llegue al punto de hablar mientras escribo, por lo que sonará natural cuando lea mi informe.

Idia sonrió con victoria ante su gran invento.

- ¡Es excepcionalmente bueno que casi no puedo creer que sea mi propia voz! Sin duda, esto debería fluir sin problemas! - Luego se dirigió hacia Ortho. - Orto, ¿qué opinas? ¿No es un movimiento genial de mi parte? Nadie notará que es solo un software programado, ¿verdad?

- ¡Increíble, hermano! ¡Suena fuerte y claro! - Ortho le aplaudió.

- ¿Verdad? Waa~ ¡En realidad tengo una gran voz! - Hizo un rostro lleno de arrogancia. - ¡De esta manera, puedo responder cualquier cosa sin problemas! Fuhihi~ ¡La tecnología tiene la ventaja aquí! "Si hay voluntad, hay manera" dirían algunos genios.

- ¡Sí! ¡Estoy seguro de que incluso Riddle Rosehearts se sorprenderá!

Al instante, toda muerta de confianza y ego que tenía Idia se derrumbó en un abrir de cerrar ojo y miró un poco ansioso.

- Ah, ah, no, no... - Idia esta vez usó su verdadera voz. - Mantén esto en secreto de Sir Riddle hasta que termine el evento, por favor. Cuando ese devoto de las reglas me sonría de manera engreída diciendo "¿Ves? Puedes hacerlo si lo intentas" - Una sonrisa malvada seguida de una risa contenida se dibujaron en su cara de tan solo imaginar ese suceso. - Entonces yo le diré "¿Acaso no leíste mis labios? ¿No notaste que estaba sincronizando con un sintetizador" Llegaré al final a señalarlo y me reiré en su cara ji ji ji.

- Caray, hermano... - Ortho lo regaño, mirando rendidamente la situación actual del "plan" de su hermano. - No seas tan malo con tus menores, ¿De acuerdo?

- No te preocupes... - Respondió Idia despreocupadamente. - Solo está un año por debajo de mí, pero ha sido líder más tiempo que yo. Es prácticamente mi mayor en ese aspecto. Aun así... El mundo del sonido y la acústica es bastante profundo, eh... Los ídolos virtuales están de moda últimamente, así que tal vez pruebe algunos de esos sintetizadores vocales contigo también...

- ¡Estoy emocionado! - Ortho mostró mucho su entusiasmo. - ¡Yo también quiero intentar cantar!

- ¡Muy bien~! - Idia le acarició la cabeza con mucho cariño. - Déjalo en manos de tu hermano mayor...

...

- Y desde entonces mi hermano se obsesionó con la fabricación de sintetizadores vocales. - Ortho terminó de narrar su recuerdo. - Hizo algo de primer nivel, así que vamos a ver qué es lo que puede hacer. así que vine a audicionar para probarlo.

- ¿Qué? ¡¿Está permitido usar un programa de voz?! - Dijo Ace confundido.

- Haha, típico del Líder de Ignihyde y su destreza en la ingeniería mágica. Está tan lleno de ideas interesantes como siempre.

- Ohoho~ Eso quiere decir que la reina Hatsume Miku tiene un nuevo rival musical, al igual que el Vocaloid. - Rió Shiori en un tono bajito.

- ¿Hatsune Miku? - Ortho la miró intrigado.

- Ah, es una idol virtual de mi mundo que es muy famosa, desde que era pequeña siempre me gustaban muchas de sus canciones vocaloid en especial Senbonzakura. - Shiori asintió.

- ¡Eso suena divertido! - Aplaudió Cater. - ¡La gente que hace canciones usando sintetizadores vocales y subir videos está de moda hoy en día! Me gusta escucharlos al igual que el pop eléctrico.

- Yo aquí ya me perdí de lo que están hablando. - Grim los miró aburridamente.

- ¿Nunca has visto un idol virtual antes Grimmy? Entonces deja que te muestre un video... - Él desbloqueó la pantalla de su teléfono y se pueda a buscar un video de cualquier cantante virtual.

Una vez encontrado el video ideal, le dio clic al icono del título y... un anunció interrumpe la carga del video.

- Ah, espera un segundo. Parece que hay un comercial - Dijo Carter.

- A ver... - Todos los presentes del grupo, incluidos Shiori, se acercaron para ver la pantalla oscura de Cater que poco a poco se iba iluminando para mostrar un escenario en el bosque acompañado de un alegre piano.

- Oye, ¿Has oído hablar de la bebida mágica que hará realidad tus sueños con un solo sorbo? - Dijo la figura de un joven de rizado cabello negro y ojos castaños sosteniendo un refresco rojo en la mano con una sonrisa alegre. - ¡Es burbujeante y refrescante! Teñido de rojo intenso con el sabor del amor~ ¡Es el recién lanzado "Red Apple Soda!~!

Y con eso el comercial terminó.

- ¡Oh, es ese anuncio popular! - Comentó Cater. - Debería probarlo, más tarde iré a la tienda de la escuela a ver si ya la tiene.

- Ohh, así que Neige está en un comercial, hablamos de él en la reunión de líderes de dormitorio. - Habló Lilia, recordando su nombre de aquel muchacho. - Parece que vendrá a participar en el VDC.

- ¡Eh! ¿También vienen celebridades como él? - Comentó Ace sombrado.

- ¡Qué competición tan exigente! Tenemos que tomar esto más en serio. - Comentó Deuce viendo ahora el nivel que acaba de escalar esta competición.

- Me pregunto si puedo sacarme una foto con Neige si logro pasar la audición. - Dijo Cater en un tono muy emocionado.

- No pareces preocupado por esto, Cater. - Dijo Ace.

- Bueno, Neige tiene la cuenta más grande de Magicam actualmente. - Luego Cater hizo el signo de paz en sus manos. - Debo conmemorar el momento si tengo la oportunidad, ¿Verdad? Las fotos de Vil y Neige serían todo un éxito.

- Oye Cater, no puedo ver nada a menos que bajes tu teléfono. - Grim se quejó al ya no poder ver nada. - Shiori, dame una mano...

Pero ella no respondió.

- ¿Hmm? Oye... te estoy hablando. - Grim nuevamente replicó, pero tampoco recibió respuesta.

Muchos de los jóvenes del grupo también giraron sus miradas confusas hacia el mismo punto ante la falta de comunicación de la chica.

- ¿Shiori? - Deuce preguntó cuidadosamente, esperando alguna respuesta.

Nuevamente, no hubo nada, es más, a partir de ese momento Deuce ya no le volvió a preguntar, ya que tuvo el presentimiento de que algo estaba pasando.

¿Por qué te estarás preguntando?

Él no sabía cómo explicarlo, pero de alguna manera él empezó a escuchar una voz dentro de su cabeza que le advertía de que no era buena idea preguntarle a Shiori ahora. Ace también tuvo ese presentimiento, pero, lejos de preguntar algo, él no pudo decir ni una sola palabra porque también se congeló ante la cara que Shiori puso.

¿Y cómo hacerlo? Aquella cara era totalmente en blanco, de una inquietante expresión silenciosa. Parecía como si, valga la ironía, hubiera visto un fantasma.

Esa no era una expresión común que Shiori colocaría.

- ¿Nee-chan? - Ortho ante la falta de reacción de Shiori hizo un rápido escaneo con su vista mientras hablaba entre sus pensamientos. - "Sus niveles de cortisol, prolactina y noradrenalina están en aumento, sus pupilas están dilatadas y su ritmo cardiaco se acelera ..." - Al terminar la lectura, las cejas de Ortho se levantaron con preocupación. - "Nee-chan está triste... y también enojada ¿Por qué? ¿Qué pasó?"

- "Esto no puede estar pasando." - Habló la voz interna de Shiori sintiendo cómo poco a poco su pecho le dolía. - "¿Por qué? De todas las personas existentes en este nuevo mundo... ¿Por qué este muchacho... tiene su cara?"


- Te ves bien... - Dijo la voz de un chico mirando con un sonrojo el lindo vestuario que Shiori usaba ese día.

- ¿Eh? - Shiori se sorprendió mucho ante esas palabras.

- Tu ropa. - El chico desviar su mirada a un lado para ocultar un sonrojo.

Shiori se sintió muy tímida y mirando hacia la parada de bus con un tierno sonrojo le respondió:

-Tuve un poco de ayuda... quería verme bien...

Shiori miraba por todos lados buscando el bus, pero al regresar su mirada curiosa hacia el chico, quien la pilló viendo secretamente, y como respuesta él solo sonrió dulcemente, ocasionando ella se sonrojara aún más y buscará la manera en como desviar su mirada aun lado para que no viera su sonrojo.

Aquel rostro... ese bendito rostro era demasiado idéntico al rostro de aquel muchacho quien tuvo las agallas de engañar a Shiori de manera muy cruel posible.

- Me permites este baile, Christine. - Aquel chico hizo una reverencia mientras le extendía una mano hacia Shiori.

Shiori entendiendo la referencia de su musical gótico favorito, ella no dudo en tomar su mano con mucho gusto y empezó a bailar apegada con él en la azotea cerca de teatro central de Sachimura, que estaba presentando la canción "El punto de no retorno" del Fantasma de la Ópera.


Un muchacho que llenó de sueños, ilusiones y esperanzas a la cabeza de Shiori. A escondidas de todos, la marca de Shiori se tornaba de un color oscuro.


Shiori estaba echada sobre en su cama con una mirada muy enamorada mientras miraba la pantalla de su teléfono todos los hermosos mensajes y textos que había intercambiado con aquel chico.

En eso una llamada entrante del dichoso sujeto apareció en su pantalla y rápidamente Shiori se sentó sobre su cama para contestar rápidamente.

- ¿Hola? - Shiori respondió ella con una sonrisa de oreja a oreja y una mirada celestial.

- Hola hermosa ¿Cómo estás? - Respondió la voz del muchacho en la otra línea.


- "Se suponía que ya no debería sentir algo, incluso si hubiera algo que me recordara a ti." - Shiori empezó a apretar sus manos.


- Deberías estudiar lo que más te gustaría. - Shiori miró al muchacho con mucha determinación. - De nada sirve que estudies algo que te dé dinero y al final seas miserable.

- Mis padres no están de acuerdo con esto. - Suspiró el joven. - Es por eso que trato de buscar trabajos de medio tiempo para ahorrar, pero aun estoy lejos de llegar a ese sueño.

Shiori lo miró preocupada y luego de pensarlo detenidamente, con todas las buenas intenciones, ella le ofreció una alternativa que quizás podría ayudarlo a que se cumpla esa meta y además de finalmente revelarle quién era ella en realidad.

- ¿Y si vienes a trabajar en el templo Nakamura? - Shiori le comentó.

- ¡¿Qué?! ¡¿Hablas en serio?! - El chico la miró casi sin aliento. - Mira, agradezco tu amabilidad, pero no quiero ponerte en problemas.

- No me metería en problemas, quiero ayudarte. - Respondió Shiori con sinceridad. - Existen varios puestos que puede ocupar como trabajo de medio tiempo y la paga es buena. Aplica para el puesto y con eso podrás ahorrar lo suficiente para ingresar a la universidad que quieres e incluso podemos ofrecerte un hogar allí si en el caso sucediera algo. Tienes muchas virtudes que te ayudarán a salir adelante ¡Sé que puedes lograrlo! ¡Yo creó en ti!

- Pero... - Dijo el chico casi sin aliento.

- No te preocupes, conozco muy bien al personal y estoy segura de que ellos te admitirán como parte de su familia e incluso la marcada Sacerdotisa estará de acuerdo en darte un puesto en que es estés a salvo... Confía en mí... - Shiori le dedicó una bella sonrisa llena de confianza.

- "Pensé que estando aquí ya nada me volvería a recordar a ti y a tu traición." - Shiori procuró no derramar ni una sola lágrima, pero eso solo hacía que su amargura aumentará. "Entonces... ¡¿Por qué?!"

- ¡Shiori por favor! ¡Haré lo que sea para traerte felicidad! ¡Ya no haré nada que te incomode y en cada momento que esté contigo yo te voy a respetar! - Ahora la voz del muchacho golpeado sonaba desesperada, casi como si tuviera miedo de perder a alguien.

- No lo digas... No quiero más mentiras. - Dijo fríamente Shiori con mucho dolor en su pecho, estaba haciendo un sobreesfuerzo humano para no llorar, pero la ira y el enojo iban en aumento.

No quería verlo a la cara y en lugar de eso solo le dio la espalda mientras era abrazada por el Maestro Kyo, quien intenta calmar a Shiori, al otro lado también se encontraba Koichi, manteniendo una desagradable miraba al tipejo, mientras era retenido por Tomoe, quien trataba de mantener a raya al azabache que quería arrancar la cabeza al joven herido.

- Escúchame, por favor. - Shiori pudo escuchar cómo la voz del muchacho se estaba quebrado. - Cometí un error y lo reconozco, fui un imbécil al principio, pero todo eso cambió cuando empecé a conocerte.

- Confié en ti. - La voz de Shiori se escuchó bajito.

- Y luego todo cambió, empecé a amar cada parte de ti y de todo lo los momentos que pasamos juntos. Eso fue real, porque yo... yo...

- ¡Confié en ti! - Shiori elevó un poco su voz al mismo tiempo que su marca se oscurecía.

Pero él no se calló.

- ¡Yo me he enamorado perdidamente de ti!... ¡Te amo de verdad!

- "¡¿Por qué?! "

- ¡MENTIROSO! - Gritó Shiori girando su rostro para mostrarle sus verdaderos y enojados ojos escarlatas. - ¡NUNCA ME VUELVAS A BUSCAR EN TU VIDA! ¡YA ME CANSÉ DE TUS MENTIRAS! ¡ESTA ES LA ÚLTIMA VEZ QUE TÚ Y SAYU SE BURLAN DE MÍ! ¡ASÍ QUE HAZ LO QUE QUIERA CON TU VIDA! ¡YA NO ME INTERESA!

- Shiori... - Susurró el joven con la mirada muy perdida y destruida.

- ¡LÁRGATE DE MI VISTA! ¡NO QUIERO VOLVER A VER TU CARA DE NUEVO!

Los ojos del joven temblaban y Shiori asumió que era por miedo.

- ¡LÁRGATE!


- "¿POR QUÉ NO ME DEJAS EN PAZ, NANAI?" - Exclamó entre pensamiento Shiori.

En efecto, luego de tres años, ella volvió a recordar a su "ex-novio". Ella no entendía por qué justo ahora su mente volvía a recordar aquellas falsas ilusiones. No era justo, ella sintió unas fuertes ganas de salir del lugar, pero en eso...

- ¡Nee-chan! - Ortho se lanzó al frente para nuevamente abrazarla.

El contacto hizo que la mente de Shiori regresará a la actualidad y por suerte la marca regresó a su color original.

- ¿Eh? ¿Ortho? ¿Qué pasa? - Shiori bajo su mirada.

- ¿Cómo que qué pasa? Has estado quieta mirando a la nada ¿Qué diablos pasó? - Pregunto Ace preocupado al igual que Deuce, Cater y Lilia quien analizó detenidamente lo que pasó.

- Tus picos de estrés se elevaron mucho Nee-chan ¿Estás bien? - Ortho nuevamente la miró preocupado.

- ¿Eh? Yo... - Shiori no tenía ni idea de cómo explicar el lapsus mental que acaba de experimentar.

Antes de que ella pudiera explicar algo, las puertas principales del balcón de Pomefiore se abrieron de par en par para llamar la atención de todos los presentes y darles el pase a las verdaderas estrellas del dormitorio.

- ¡Qué patatas tan ruidosas! - Exclamó seriamente Vil en su uniforme de dormitorio, que lo conformaba una hermosa bata morada con faja y su hermoso cabello rubio recogido elegantemente en una trenza de tiara y como detalle una dorada y fina corona con forma de corazón siendo atravesada por una daga.

Al lado de Vil también se encontraba Rook y Epel, parados con gracias y con un brillo que los hacía lucir a los tres como seres intocables.

- ¡Ah! ¡Me quedé ciego! - A Grim se le calcinaron los ojos.

- ¡Guh, son tan brillantes! - Deuce entrecerró sus ojos, siendo iluminado por los destellos. - ¿Qué pasa con todo este brillo!

Vil inspeccionó a los participantes y lanzando un leve suspiro se dirigió a todos.

- Dudo que haya alguien aquí que no me conozca, pero me presentaré por cortesía. - Soy el líder de Pomefiore, Vil Schoenheit, y la cabeza del evento. Seré el productor para los que participen en el Campeonato de Danza y Canto de este año. Damos por inicio sus audiciones. - Luego sus ojos amatista se movieron hacia su derecha. - Rook, son todos tuyos.

- Oui, Roi de Poison. - Asintió Rook. - Es un placer conocerlos a todos, soy el vice-líder del dormitorio de Pomefiore, Rook Hunt.

Una vez que el brillo desapareció, Grim, frotando sus ojos, se subió al hombro de Shiori y le dijo:

- No sabía que el chico de las solicitudes era el vice-líder de Pomefiore... Wow...

Aun con eso, Rook continuó con su discurso y cazando un portafolio, mostró una lista llena de nombres.

- Veremos sus presentaciones de la audición y les otorgamos puntos según su nivel de canto y baile. Los llamaremos de tres en tres, cuando escuchen sus nombres pasen a la habitación.

Todos los estudiantes silenciaron un momento para estar atentos al llamado, incluido Grim, quien se bajó del hombre de la albina para estar atento al llamado. Shiori trató de despejar su mente lo más pronto posible para poder hacer una buena audición, pero aun así.

- Nee-chan - Ortho nuevamente la llamó en un susurro.

- Ah, perdón Ortho, perdí la noción del tiempo. - Ella se agachó un poco a su altura.

- Hmmm... pero ¿Estás bien? - Él pequeño preguntó preocupado. - Tus niveles de estrés subieron mucho cuando todos estábamos viendo el comercial. Me dio la impresión de que estabas triste y me preocupé mucho.

- ¿Es por eso que me abrazaste? - Shiori lo miró asombrada.

Ortho simplemente asintió con su cabeza.

Shiori ante el lindo gesto por parte de Ortho, se sintió un poco culpable de haberlo asustado, por lo que le devolvió el abrazo.

- Siento mucho haberte preocupado Ortho. - Ella le acarició la cabellera flameada. - No fue mi intención el haberte preocupado.

- No hay problema Nee-chan, pero ¿Quieres hablar acerca de ello?

Por un momento, Shiori se quedó quieta ante aquella propuesta.

- Puedo prestarte mis oídos si lo necesitas. - Agregó Ortho.

Shiori solo pudo suspirar con un poco de pesar, pero ella no quería que nadie más cargará con sus problemas personales. Eso era algo que ella tenía que solucionar o al menos hasta que lo hablara con Rose.

- No te preocupes, Ortho-Kun. Te agradezco mucho tu intención y el que seas amable conmigo, pero por el momento no puedo decir sobre lo que me pasó, ya que volver a pensar en eso hará que nuevamente se abra una herida que llevo aquí.- Shiori señaló su pecho.

- ¿Tu corazón? - Preguntó Ortho.

Shiori únicamente asintió con la cabeza.

- Pero no es grave, solo tengo que aclarar mi mente y no dejar que eso arruine este día.

- ¿Estás segura?

En eso se pudo escuchar claramente cómo Rook estaba llamando el nombre de Ortho. El pequeño niño regresó su mirada hacia la albina dudoso si dejarla sola.

Shiori entendiendo bien las intenciones de Ortho por lo que simplemente se inclinó un poco hacia él para darle un pequeño besito en la frente y decirle:

- Estaré bien. No te preocupes. - Shiori le dedicó una sonrisa. - Ve, Ortho. Da todo lo mejor de tí en tu audición y buena suerte.

Ortho viendo que por lo menos los niveles de Shiori disminuyeron un poco, entonces le dio un último abrazo y caminó hacia donde está Rook, no sin antes decirle a Shiori.

- Bye. Bye.

- Bye, bye, Ortho. - Shiori se despidió finalmente irguiendo su espalda.

Ella trató de masajear su frente y empezar a respirar profundamente, había llegado el momento de iniciar su plan para hacer el tributo a su padre. Había practicado mucho para este momento y nada y nadie debe de interponerse para poder llegar a esa meta.

Sin embargo, como ya lo he mencionado, Shiori era una chica que unifica mucho sus emociones con el baile y canto. Lo que significa que si estaba feliz, entonces su baile y canto reflejarán esa emoción como un libro abierto. Ahora, ¿Qué pasará si una gota de amargura estaba presente dentro de los sentimientos de nuestra albina?

La amargura atraviesa todos los caminos y derriba todos los muros para acabar instalada en el corazón de la gente.

Continuará...

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Siguiente capítulo: "Los finalistas y la última oportunidad para brillar"