SenHaku Week 2024 del Grupo Senku & Kohaku

Día 2

Tema: Cartas de amor

Título del fanfic: Amor y dolor

Para: Mi amor eterno, Senku.

De: Kohaku.

He estado últimamente consternada por el tiempo que ha pasado desde la última vez que lo he visto, realmente no puedo negar que usted es la persona que me ha hecho vivir las más maravillosas experiencias y, sinceramente, no podría hacer nada sin usted. Las palabras en su despedida fueron suficientes para hacerme pensar en que quiero estar por siempre a su lado, mi Lord. Sueño con el día en que volvamos a encontrarnos y pueda acompañarme al altar, como ha sido propuesto el día en que pidió mi mano.

Desde la última vez que lo vi, al momento en que escribo esta carta, han pasado cinco días, y sé que cuando llegue a sus manos habrán pasado dos semanas; sin embargo, mi corazón no puede evitar anhelar cada parte de su ser, así como en el momento de nuestra despedida, esa dulce y deliciosa despedida, tan sublime como cada momento junto a usted.

Lo amo, Senku. Lo amo como nunca he amado a nadie. Y espero con ansias su regreso convertido en un gran científico, trayendo nuevos descubrimientos a nuestro pueblo. Espero pueda contarme de sus nuevos avances y las grandes cosas que ha visto desde su partida.

Suya para siempre, Kohaku.

Para: Mi leona, Kohaku.

De: Senku.

Han pasado varias cosas desde la última vez que nos vimos. No he podido dejar de pensar en ti ni un solo momento, cada caricia tuya, cada avance que logramos en nuestra relación, fue suficiente para entender que no sólo quiero que seas mía una vez, sino todos y cada uno de los días de mi vida.

En los últimos meses, la investigación que hemos estado realizando confirmó que, para el próximo año, en el mes de abril, será posible observar el regreso del Cometa Halley, 1910 será un gran año para la ciencia, Kohaku. Y es por ello por lo que lo que más anhelo es que podamos verlo juntos, mostrarte cómo el cielo, con su tan inexplicable belleza, tiene tantos misterios que vale la pena explorar.

A pesar de que no ha sido más que un mes sin vernos, siento que quiero volver al pueblo para casarnos de una vez, y poder continuar explorando cada centímetro de tu ser. Espero poder encontrar una forma de regresar pronto, pues te anhelo más de lo que puedes imaginar.

Con cada vez más ansias de ti, me despido,

Senku.

Para: La persona que más extrañaré, Senku.

De: Kohaku.

Quisiera poder decirle que mi amor por usted se ha acabado, quisiera poder arrancarme todos los sentimientos que me ha hecho sentir, pero lamentablemente mi corazón sólo lo amará para siempre a usted, Senku, me ha embrujado desde el día en que lo conocí. Pero, en este momento, con mucho pesar he de decirle que nuestra relación debe terminar.

En esta carta narraré los hechos más recientes, en donde no pude modificar las cosas y me veo en la penosa necesidad de cancelar nuestro compromiso y casarme con el hombre más despiadado de nuestro pueblo. Mi padre adquirió una deuda enorme con Mozu, el terrateniente más grande del poblado, y este sujeto despreciable ha amenazado con matarlo y acabar con todo lo valioso para nosotros.

La verdad, esto me dejó consternada, pero al saber que uno de los miembros amenazados de mi familia era mi sobrino, indudablemente tuve que ceder al capricho de esta escoria. Mozu ha exigido mi mano en matrimonio, llenándome de pesar y haciéndome sentir un gran dolor, pero no puedo hacer nada más que ceder, por mi familia y para que la deuda de mi padre sea perdonada.

Espero usted pueda disculparme, y le recuerdo que, pese a todas las circunstancias en las que nos hemos visto inmersos, yo le amo, le amo más de lo que podría amar a cualquier otra persona, y le amaré por siempre. Preferiría morir antes que perder su amor, Senku, pero esta situación no tiene otra salida más que ceder a los caprichos del terrateniente.

El matrimonio se efectuará en esta semana y, aunque mi cuerpo llegue a estar presente en él, la realidad será que mi corazón estará con usted y con ese gran anhelo de ver el Cometa Halley del que me habló en su carta. Habría sido maravilloso compartir tal experiencia y nada me habría hecho más dichosa que estar a su lado, mi gran amor.

Quisiera saber que podrá perdonarme, mi Lord, pero una parte de mí sabe que, pese a haberme entregado a usted antes de su partida, parecerá increíble mi amor luego de contraer nupcias con alguien tan temible como Mozu. Pese a ello, espero que ese perdón me sea concedido algún día. Yo a usted lo amo, Ishigami Senku.

Con mucho dolor, me despido,

Kohaku.

Para: Una mujer cruel, Kohaku.

De: Senku.

Tras leer la más reciente carta, no puedo creer que sea posible que nuestro compromiso se cancele de una forma tan ruin y despiadada, como si realmente nunca le hubiera importado nuestro tiempo juntos, como si todo el dulce néctar que probé hubiera sido una simple farsa de una mujer sin principios. Sinceramente, me cuesta creer que ese matrimonio con ese hombre sea el simple resultado de una deuda de tu padre, pero aceptaré el destino que me has propuesto, Kohaku.

No deseo extender esta carta más de lo necesario, por lo que simplemente me limitaré a felicitarte por tu boda, y espero que seas muy feliz con el terrateniente, y que este no llegue a considerarte una mujer sin virtud. Me apena el tiempo invertido en ti, pero agradezco que terminara antes de llegar al altar a tu lado. Por mientras, seguiré esforzándome por alcanzar mis objetivos, que debió ser eso en lo que me centrara y no en conocer a una mujer.

Sin nada más que agregar, y esperando que no contestes a esta carta, me despido,

Senku.

Después de leer esa última carta, Kohaku rompió a llorar sobre su almohada. Sí, se había casado con Mozu, pero gracias a sus amigas y algunos medicamentos preparados por la boticaria del pueblo, la Dra. Gabrielle, había conseguido hacerle creer que se había entregado a él, pese a que la única persona que la había tocado había sido Senku, justo antes de partir a sus estudios.

Se abrazó a sí misma con fuerza, conteniendo las lágrimas que emergían sin control, y que corrían por sus mejillas recordándole cada cruel palabra de Senku en esa carta. El hombre que más había amado y al que amaría por el resto de su vida, pero que tenía toda la razón en odiarla. ¿Quién iba a creer que Kohaku era una mujer de bien? Si se había entregado a Senku en menos de un mes conociéndose y había roto su recién adquirido compromiso para casarse con Mozu, el terrateniente del pueblo.

A cualquiera que ella le contase tal aberración, pensaría que no era más que una mujer sin honor, sin responsabilidad alguna. Pero no había tenido elección. Mozu era demasiado fuerte físicamente, a pesar de que Kohaku tenía una fuerza física imponente y, en caso de que se tratase de otro hombre, ella habría conseguido zafarse por sí misma. Además, corrían peligro su padre, su hermana, su cuñado y su pequeño sobrino.

Lloró más fuerte, al pensar en que estaba sola, que toda su familia dependía de ella y que el peso de esa decisión la acompañaría siempre, pero no tenía otra opción. Kohaku sabía que la mejor alternativa era esa, la que había tomado, una elección difícil, pero la única que la llevaría a proteger a todos los que amaba.

Llevó sus manos al vientre y acarició con suavidad.

—Mi bebé. Eres la razón de mi existencia, ahora que tu padre nos odia, y lo peor es que Senku nunca podrá saberlo, no debe saberlo, jamás…

Su llanto era desgarrador, pero por suerte se encontraba sola. Se había enterado del embarazo poco después de su matrimonio y había tenido que ingeniárselas para hacer creer que se trataba de un hijo de Mozu, ese hombre tan despreciable que nunca la había tocado, pero que era su marido en ese momento.

Quería poder decirle a alguien, necesitaba más que nunca alguien en quien confiar, pero no podía hacer nada… tenía que llevarse a la tumba el secreto. Tenía que olvidarse por completo de que en un momento de su vida amó a Ishigami Senku.

Y, aunque le doliera para siempre, aunque la embargara el dolor… criaría a su hijo a solas, porque, después de convivir con Mozu, ella sabía perfectamente que nunca lograría amarlo… y que él sólo quería tenerla como un adorno, como un trofeo.

Kohaku no pudo dejar de llorar, pero se prometió a sí misma que esa sería la última noche que lloraría por Senku.

¡Y eso fue todo lo correspondiente a este tema!

Me alegra mucho haberlo escrito y agradezco mucho a todos por leerme.

Como saben, los personajes de Dr. Stone no me pertenecen, pertenecen a Inagaki y Boichi. Mis OCs sí me pertenecen y ustedes saben cuáles son.

En fin… los amo y espero que puedan dejarme comentarios, que me motivan a seguir escribiendo.