Ciel: no será como en esos grandes teatros musicales a los que he asistido pero tengo que admitir que tocas muy bien el piano.
Dominick: (sonriendo) gracias conde, hago mi mejor esfuerzo para que las melodías se escuchen perfectas.
El peliazul juntó sus manos detrás de su espalda y caminó cerca del castaño hasta estar detrás de él.
Ciel: ¿y cómo lo haces?
Dominick: (sonriendo) bueno no solo hay que mover bien los dedos y saber tocar las notas también tienes…
Su comentario se vió interrumpido, sintió unas manos sostener su cuello con mucha fuerza, ahogandolo.
Con un poco de su fuerza pudo girarse para ver que quien lo sostenía era Ciel.
Dominick: (tose) ¿q-qué le pasa conde?
Ciel: (molesto) ya estoy harto de ti.
Dominick: ayu…
El conde lo presionó con más fuerza, la víctima intentaba zafarse e incluso con sus manos intentaba separar a su agresor de él empujándolo por el torso pero era imposible, ese conde tenía mucha fuerza, el castaño solo tosia y tosia mientras el peliazul intentaba apagar su vida.
Una sonrisa se formó en el rostro de la serpiente al imaginar tan descabellada situación mientras se miraba en un espejo que estaba cerca de la puerta de salida.
Andrus: (sonriendo) ay, admito que si me gustaría ver algo así.
Giselle: ¿Qué?
El ángel observaba al demonio desde un sofá, tenía una gran venda sobre su cabeza cubriendo la parte donde el demonio le dio el golpe con el martillo.
Andrus: (sonriendo) una pelea entre Phantomhive y Smirnov, un niño demonio contra un niño humano de alma pura.. aunque obviamente ese conde fácil le ganaría al plebeyo solo por ser un ser inmortal y más fuerte, el otro no tiene muchas ventajas, solo es un simple mortal más.
Una avispa se acercó al oído del demonio, rápidamente la aplastó con ambas manos.
Andrus: (serio) como me desagradan estos inútiles seres diminutos que solo sirven para molestar. Bien me voy.
Giselle: ¿a dónde vas?
Andrus: (serio) a ver a esa niñata, debo arreglar la tontería que hiciste ayer.
Abrió la puerta y salió, en la mansión Phantomhive Mey-Rin iba por el pasillo para ir a despertar a los condes con una mano en su cabeza, estaba algo mareada, cuando ya estaba parada frente a la puerta vió que ésta estaba entreabierta.
Mey-Rin: ¿bocchan, lady Phantomhive?
Abrió un poco la puerta y se asomó para ver algo que no esperaba; -- estaba acostada encima de Ciel quien la estaba abrazando, estaban tapados con las sábanas pero al ver que nada cubría sus hombros era claro que no tenían nada de ropa y la ropa estaba tirada en el suelo lo que significaba que habían tenido intimidad, la sirvienta muy apenada se fue corriendo del lugar y se cubrió con sus manos su nariz que le estaba saliendo un hilo de sangre.
--: mmm.
La chica lentamente sin abrir los ojos se levantó un poco y se llevó una de sus manos a su cabello.
--: (susurrando) ¡ay! Mi cabeza.
Abrió un poco los ojos en dirección a una pared, sintió que algo no andaba bien enseguida; sentía estar encima de alguien, que su piel tocaba otra, unas manos sobre ella, le dolía la cadera y lo más extraño; en su zona íntima sentía que tenía algo grueso adentro, volteó su mirada y se sobresaltó al ver que Ciel estaba debajo de ella sin ropa.
--: (asustada) ¡¿Qué?! ¡no, no es posible! ¡Ciel! ¡Ciel!
Movió desesperadamente al peliazul.
Ciel: ¿Qué?
El peliazul abrió sus ojos y al ver la escena reaccionó de la misma manera que su esposa.
Ciel: (sorprendido) ¡--! ¡¿qué..?!
Ella se intentó mover, ambos soltaron un gemido, miraron hacia abajo para ver la prueba de que habían tenido intimidad; sus géneros estaban juntos.
--: ¡ah!
Hizo otro intento para separarse de Ciel pero al estar unidos toda la noche sus géneros se habían acostumbrado a esa posición y estaban muy pegados.
Ciel: ¡ah! ¡espera! Espera…
El cambió la posición para estar sobre ella, fue difícil pero logró que se separaran, la joven inmediatamente se tapó con sus brazos, tomó una sábana y se la colocó sobre su cuerpo desnudo.
--: (nerviosa) ¿tú-tú y y-yo?
Ciel: (suspira) sí... hicimos "ese acto"
--: (nerviosa) n-no puede ser po-posible.. no…
Ciel: --…
Él se acercó a ella y estiró su brazo en dirección a su esposa pero ella asustada se levantó de la cama sosteniendo la sábana.
--: (nerviosa) no Ciel, ¡no me toques!
Ciel: --, ¿crees que yo soy el causante de esto?
--: (nerviosa) n-no.. es solo…
Ciel: yo jamás haría algo para aprovecharme de ti.. lo sabes, sabes lo que siento por ti, nunca te lastimaria.
--: lo sé… sé que tú jamás harías algo como esto…
Ciel: ven, hablemos.
--: solo quiero darme un baño.
No le importó como estuviese, salió de la habitación, entró al baño más cercano y abrió el grifo de la bañera, cuando se llenó, puso la sábana sobre un lavabo y entro en el agua, miró todo su cuerpo, ya no lo sentía igual, lo sentía marcado y sucio, tomó un jabón y con fuerza se lavó los brazos, cuello, torso, piernas y lo demás, sabía que aunque hiciese eso no iba a poder borrar las marcas de Ciel de su cuerpo.
Terminó, se enjuagó, salió de la bañera y se enrolló otra vez con la sábana para salir.
Momentos después caminaba por el pasillo con ropa, zapatos y peinada, a pesar de lo inmensa que era esa mansión ¿Por qué justo tenía que estar Ciel en el mismo que ella?
Ciel: --.
--: Ciel, ahora no..
Ciel: no, escúchame por favor.
--: Ciel, ahora no quiero hablar de "eso" ¿si? Solo quiero comer algo y tú aunque seas ahora un demonio y no lo necesites para sobrevivir deberías hacer lo mismo.
Ciel: está bien, vamos a desayunar a…
--: no, hoy no quiero desayunar en el despacho ni en la azotea.. hoy quiero desayunar en el comedor.
Ciel: de acuerdo, entonces vamos.
Quiso tomar uno de los brazos de ella pero la fémina lo alejó.
--: creo que lo mejor por hoy es que no desayunemos juntos.
Ciel: --...
--: no quiero hablar ahora Ciel, solo demonos unas horas alejados.
Ciel: (suspira) está bien.
Ella se apartó de su lado, caminó hasta que llegó al comedor, cuando vio que ahí estaban sus padres aunque le costó y le dolía caminó normal para que ellos no notarán algo raro.
N/p: (sonriendo) buenos días --.
--: buenos días papá, mamá ¿cómo amanecieron?
N/m: bien, aunque con dolor de cabeza.
La menor se sentó en una silla frente a ellos desconcertada.
--: ¿dolor de cabeza?
N/p: sí, ambos y no solo nosotros, también los ayudantes de la mansión.
--: ¿también Mey-Rin Finny y Bard? ¿por qué?
N/m: no lo sabemos, lo último que recordamos es que tú y Ciel se fueron al pueblo anoche porque tenían compromiso con alguien, nosotros les ofrecimos a los ayudantes comer con nosotros y de ahí ninguno recuerda que pasó después ni como llegamos todos a nuestras camas esta mañana, teníamos todos las mismas ropas que usamos ayer.
La chica se puso una mano en el mentón y se puso a pensar.
--: (pensando) él no, Ciel me ama y lo conozco, jamás planearia algo como esto para aprovecharse de mí, ¿habrá sido lord Jonas? Pero si él tiene negocios con Ciel ¿por qué querría que él y yo...?
El ser más obvio llegó a su mente.
--: (pensando) Andrus.
Después de desayunar con sus padres salió de la mansión para ir en busca de ese demonio pero tal parecía que la suerte le había leído la mente, ese demonio estaba parado cerca de un árbol, ella enojada se acercó a él y al ya estar frente a este le dio una fuerte bofetada.
Andrus: ¡ah!
--: (enojada) ¡¿por qué lo hiciste?!
Andrus: (serio) veo que ya tú y tu esposo se dieron cuenta lo que hicieron anoche.
--: (enojada) ¡¿por qué nos hiciste eso a mí y a Ciel?! ¡si querías hacerme algo pudiste haber hecho otra..!
Andrus: (serio) mira niñita si tú te apareas o no con tu esposo me da igual siempre y cuando no haya problemas en su relación.
De estar furiosa paso a confundida.
--: ¿eh?
Andrus: (serio) pelearse es…
El demonio se puso una mano sobre su rostro cubriéndose la boca y nariz.
Andrus: pelearse ustedes es... lo que menos... me conviene…
El estómago de la serpiente parecía en ese momento no querer ayudarlo
--: entonces, ¿por qué lo hiciste?
Andrus: yo no lo... ¡ah! ¡ah! ¡que asco!
El demonio corrió rápidamente y se alejó de la humana aún con la mano sobre su rostro, aunque se alejó ella escuchó como el demonio ¿estaba vomitando?
Pasaron unos segundos y el pelinegro regresó con la joven limpiándose la boca.
Andrus: (serio) así que eso es "vomitar"
--: ¿vomitaste? Creí que los demonios no vomitaban o que tenían un estómago muy fuerte.
Andrus: si tenemos estómagos fuertes pero yo nunca he estado cerca de un humano después de que este se haya apareado con un demonio, que horrible olor tienes por dentro, es insoportable.
--: ¿olor dentro de mí?
Andrus: sí, tienes el olor de un demonio dentro de ti, el olor de Phantomhive está en ti y es muy fuerte porque apenas se aparearon, será menos intenso con el tiempo pero nunca se irá, siempre lo tendrás dentro de ti.
Ella miró hacia otra parte muy seria.
Andrus: (sonriendo) pero seguro de que si hubiera sido con tu angelito no te quejabas.
--: ¿Qué estás diciendo? Me sentiría peor si hubiera sido con Dominick, sentiría una gran culpa al ver lo que le hice a Ciel.
Andrus: (sonriendo) ¿sentirte peor? No entiendo si no te apareaste con cualquiera, fue con tu propio esposo ¿me vas a negar que has tenido ganas de aparearte con él?
--: (nerviosa) yo… si tenía que hacerlo quería que fuera especial y cuando ya fuéramos adultos, no así, poseídos por el vino y tan jóvenes.
Andrus: (sonriendo) sí, por supuesto.
--: además, ¿por qué vomitaste al olerme? Eres un demonio de rango superior, no te da remordimiento cuando matas a alguien, ya oscureciste a dos almas puras y los ángeles te tienen miedo pero, ¿por qué no soportas el olor que tiene un humano después de haber tenido "ese acto" con un demonio?
Andrus: ya te dije que nunca he estado cerca de uno. Es la primera vez y no pensé que oliera tan mal, aún no comprendo como tu mayordomo le hace "eso" a las mujeres que se resisten a hablar.
--: debes saberlo, tú también lo haces.
Andrus: (sonriendo) jajaja, por favor yo nunca me rebajaría a acostarme con una débil y mortal humana. Solo lo haría con un demonio femenino, aunque… esa amiga tuya…
--: ¿cuál amiga?
Andrus: (sonriendo) tu amiga la fantasma.
--: ¿Emma?
Andrus: (sonriendo) sí, es solo otra débil y frágil mujer más de las de el montón, pero debo admitir que tiene una belleza impresionante. Si fuera un demonio como yo con ella ya me hubiese acostado.
--: (molesta) no le faltes al respeto.
Andrus: (sonriendo) solo digo la verdad, ah sí que tú no sabes nada de eso.
Ella se molestó más por ese comentario, pero sabía que ese demonio otra vez tenía razón.
Andrus: (sonriendo) si me acostaría con Emma, incluso la haría mi esposa, si fuese un demonio también, y hablando de apareamiento deberías agradecer que les dieron un empujón a ti y a tu esposo para hacer "eso" en lugar de tú querer lloriquear y poniendo distancia, te ves mal. Ya madura.
El demonio se fue alejando.
--: ¿"nos dieron un empujón"? ¿"nos dieron"? ¿Quién lo hizo?
Andrus: solo diré que yo no fui quien provocó eso y ya.
Horas más tarde.
--: (pensando) ¿no fue Andrus quien hizo todo? Si fue alguien más, ¿quién podría ser? ¿un enemigo de nosotros que aún no conocemos?
Por su lado Ciel estaba en su despacho pensando en lo que había sucedido, una parte de él si se sentía mal por lo que pasó pero la otra no, la amaba y estar junto a ella lo hacía sentir muy bien e imaginar ese momento mágico lo ponía feliz.
Ciel: (pensando) estuvo mal que las cosas pasarán de esa forma sí, pero no puedo evitar sentir algo hermoso de saber que nos unimos completamente.. ella es todo para mí, cuando la dejé ir casi se rompió mi corazón, me dolía que no estuviera conmigo pero ella debía estar a salvo y no quería que alguno de mis enemigos la apartará para siempre de mi lado quitandole la vida, perdí a mis padres, después a mi tía, ella era lo único que me quedaba y me daba fuerzas para seguir en este asqueroso mundo, era mejor verla segura aunque estuviera con él que quedarse conmigo y que un día me la arrebataran a ella también, no iba a soportarlo.. la vida me dio la oportunidad de regresarla a mi lado y así lo hice, ahora soy un demonio, tenemos un contrato y tengo ahora más ventajas para protegerla.
La chica de sus pensamientos se acercó a la puerta del despacho y estaba a punto de tocar pero vio que estaba entreabierta, iba a decirle a Ciel que quería volver a dormir en su anterior habitación.
Solo miró a través de la puerta, el peliazul sostenía una fotografía donde salían ellos dos de pequeños.
Ciel: (sonriendo) quien diría que esa dulce niña de la que me enamoré y solía jugar con ella ahora es mi esposa… mi amor… eres tan perfecta que incluso a veces pienso que no soy merecedor de estar contigo, a pesar de que he cometido actos malos contra algunos y cambie llegaste tú y fuiste la luz que iluminó mi vida otra vez… gracias.
Puso la fotografía en su pecho y la abrazó con sus manos.
Ella se conmovió por lo que vió, él estaba agradecido de tenerla, había maldad en su ser pero solo para los que le hicieron daño y para sus enemigos pero para ella no ni para los demás seres que quería, ella fue la afortunada en conocer la mejor versión de él que no solía mostrar con cualquier persona, él también fue una víctima de lo que pasó no solo ella, era un ser precioso que no merecía ser rechazado ni debía seguir dándole un mal trato, él merecía todo lo mejor.
En la noche -- entró a la habitación con la pijama puesta, Ciel también la tenía.
--: (nerviosa) h-hola.
Ciel: hola.
Se acercó a la cama de su esposo y se sentó junto a él.
--: (nerviosa) yo... lamento lo que pasó en la mañana.
Tomó las manos de Ciel y las besó.
--: no debí tratarte así, no sabía lo que pensaba.
Ciel: tranquila.
Besó con ternura una de las mejillas de la fémina, -- sintió una explosión de emociones recorrerla al tener de nuevo el contacto de esos bellos labios que ya habían explorado su demás ser.
Ciel: sé que estabas asustada por lo que nos pasó y lo entiendo, no hay secretos entre nosotros así que tengo que decirte que por un lado me siento mal por lo que pasó pero por otro…
Tomó una de las manos de -- y la puso cerca de su corazón, estaba latiendo muy fuerte.
Ciel: estoy tan feliz de haber estado junto a ti, de que estuvimos más juntos que nunca… te amo --.
--: ¿de verdad no te doy asco?
Ciel: ¡¿Qué?! ¡no! Eso nunca, nunca sentiría eso por ti, eres lo que más amo, solo soy un admirador de tu belleza, desprecio o asco jamás sentiré por ti.
Muy en el fondo a ella también le había parecido maravilloso haberse unido con Ciel, solo que se rehusaba o resistía a sentirlo.
--: y ahora que ya nos conocimos íntimamente y ya no tenemos nada porque sentirnos incómodos creo que lo mejor será que a partir de hoy duerma contigo… bueno si tú quieres.
Ciel: (sonriendo) claro, por supuesto.. más que encantado de estar contigo.
-- no pudo evitar sonrojarse y sonreirle, Ciel se acomodó en su lugar del lado derecho y -- en su nuevo lugar de dormir del lado izquierdo, se taparon con las sábanas, -- apagó la vela que iluminaba la habitación con un soplido.
Mmm- hicieron un pequeño ruido los labios de la chica después de besar la frente de su esposo ya que se le había pasado darle el beso antes de dormir, él en respuesta la abrazó, ese calor en el que Ciel la refugiaba no podía resistirse, la hacía sentir amada, querida, y que mientras estuvieran juntos nada pasaría, se abrazó a él como si fuera un pequeño peluche y cerró sus ojos.
--: (pensando) en lo único que estás equivocado es en decir que soy perfecta, yo no soy perfecta… tú sí…
