Una sacerdotisa en Twisted Wonderland

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"A veces cuando te cierran las puertas debes entrar una entrada trasera. Y si no la encuentras, entonces busca una ventana. Siempre hay un modo de entrar."

- Full Out (2015)

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[Hace 10 años]

[8 meses después de los acontecimientos del Loto Rojo]

[Shiori Nakamura - 6 años]

Las calles de Sachimura como siempre, eran muy ruidosas. El mismo ruido de los coches; la misma bocina de la estación de trenes y la circulación constante de personas desconocidas que estaban sumergidas en sus propias vidas personales. Todos estaban tan absortos en su mundo que ni siquiera notaban la presencia de Hitoshi, quien sostenía a Koichi del hombro mientras que a su pequeña Shiori la sostenía de la mano. Ella todavía usaba su máscara de siempre, pero, al igual que los demás, estaba mirando la presentable academia que tenía enfrente.

En la puerta había un gran cartel que informaba sobre los cupos para las próximas clases de gimnasia.

- "Este debe ser es el lugar." - Pensó Hitoshi, recordando todas las indicaciones que le dijo el terapeuta de Shiori luego de la última sesión que tuvieron. - "Dijo que en este sitió tenía un contacto que nos podría ayudar con la situación actual de Shiori, pero... ¿Una academia de Gimnasia?"

En eso, Shiori apretó un poco la mano de Hitoshi, para llamarlo de manera silenciosa.

- Ah, perdón... me quedé pensando ¿Entramos? - Preguntó Hitoshi a los niños con su tono suave de siempre.

Shiori solo asintió con la cabeza.

- Lo que sea... - Respondió vagamente Koichi, desviando sus ojos a otro lado mientras guardaba sus manos en los bolsillos de su ropa nueva.

Hitoshi solo soltó una pequeña risa silenciosa; ya que, a pesar del mal carácter del niño, se había calmado mucho durante los meses. Ya no insultaba o estaba a la defensiva con los demás, lo que significaba que Koichi estaba empezando a limar las asperezas de su nueva familia.

Pisando el tapete electrónico, las puertas de cristal se abrieron de par en par para dar la bienvenida a los nuevos invitados y que se adentraran a su interior. Desde el punto de vista de los tres, los pasillos estaban bien adornados con varios diplomas, medallas y un sin fin de cuadros de varios y varias gimnastas mirando fijamente la cámara. El pasillo estaba aterciopelado y tenía una que otra maceta de porcelana que le daba un toque occidental, aparte de ello, el lugar brilla como si recién hubiera sido pulido.

- Woow - Dijeron sorprendidos Hitoshi, Koichi y Shiori al mismo tiempo ante tal sitio. - "Qué elegancia la de Francia."- Sí, también lo pensaron al mismo tiempo.

Saliendo de la ensoñación, Hitoshi se acercó a la recepción principal para verificar si había alguien quien pudiera atenderlos.

- Disculpe, ¿Hay alguien aquí? - Preguntó Hitoshi mirando a los alrededores, pero no había nadie cerca.

En eso, al otro lado del pasillo se escucharon unos ruidos que se escucharon muy bajitos. El hombre adulto y los niños se miraron extrañados entre sí por unos instantes antes de empezar a caminar hacia donde provenía aquella extraña bulla. Al caminar un poco por el pasillo, el ruido cada vez iba en aumento y, por lo poco que Hitoshi escuchó, parecía que alguien le estaba gritando a otra persona.

Solo había una manera de saber lo que estaba pasando.

Hitoshi soltando brevemente el hombro de Koichi, deslizó su mano en la puerta corrediza que tenía al frente para abrirla con cuidado y decir respetuosamente:

- Lamento la intromisi...

- ¡A un lado!

Las palabras de Hitoshi se cortaron rápidamente y se hizo a un lado con los niños, ya que de la puerta salió una mujer de cabello rizado, totalmente enfadada, con un peculiar cuello casi largo, sosteniendo con enojo un bolso deportivo y un gran aro metálico. Ella estaba resoplando pesadamente, como si estuviera conteniendo algo, pero el albino no pudo deducir mucho, ya que justo esa misma chica, después de haber quedado quieta, nuevamente regresó al interior de la sala pisando escandalosamente fuerte.

Eso dejó un poco perplejo al hombre albino como a los niños ¿Por qué repentinamente enojada? Dirigiendo sus miradas hacia el interior de la otra gran habitación, descubrieron que en realidad era un gran gimnasio en donde muchos estudiantes también estaban mirando el mismo drama del día.

- ¡Eres una bruja loca! ¡Ya no puedo seguir con esto! ¡Dices que me expulsas pero no! ¡Yo soy la que renuncia! - Exclamó la chica secándose las lágrimas. - ¡Yo no te pago para que me den esta clase de tratos!

- Si querías algo más suave, entonces no te hubieras inscrito en gimnasia. - Respondió otra voz femenina a lo lejos. - No me hago responsable de que estés tirando tu propio trabajo a la basura, ese es tu problema.

De alguna manera, Hitoshi sintió un sentimiento de déjà vu cuando escuchó aquella voz femenina.

- "Esa voz se me hace familiar." - Hitoshi trató de recordar en lo que continuaba la discusión. - "¿Acaso ella es...? No, no lo creo. ¿Qué probabilidades hay de que ella esté aquí?"

El resto de jóvenes que estaban presente solo suspiraron cansadamente, esto era algo a lo que estaban acostumbrados de ver.

- Sip, definitivamente, está enfadada. - Comentó un sonriente chico que tenía un tipo de polo con mangas gruesas que cubren todos sus brazos.

- Esta ya es la quinta de la semana. - Regañó otra adolescente que llevaba puestas unas gafas oscuras. - Hay gente que tiene que trabajar ahora, no tenemos tiempo para sus berrinches.

Y así la sala se llenaba de uno que otro comentario random que amargaban más a la chica del conflicto.

- ¡Se supone que eras una de las mejores entrenadoras que tenía este pueblucho! ¡Pero no eres más que una amargada! - Exclamó la chica de cabello rizado. - ¡Me regañas por solo un mísero error que cometí y me regañas en frente de todos solo para quedar bien! ¡Pero te sientes amenazada por mí! ¡No eres más que una ridícula anciana arpía!

Casi todos los presentes jadearon en silencio, pero...

- "La tensión aquí es muy fuerte, papá"- Shiori pensó con sus ojitos hechos unos puntitos tras la máscara y temblando cuál borrego asustado.

- "Es muy ruidosa." - Fue lo único que pensó Koichi fastidiado con la voz chillona.

- Ya basta. - La otra mujer adulta rodó sus ojos verdes.

- ¡Solo porque no tienes nada parecido a una vida fuera de este gimnasio, crees que puedes tratarnos como basurero de medallas! ¡Pero sabes qué, siento pena por ti! ¿Por qué sabes lo que habrá en tu lecho de muerte? ¡Nada ni nadie!

- "Está muerta" - Pensaron nuevamente los presentes.

La mujer adulta había escuchado todo lo que la chica le tenía que decir y simplemente soltó un respingo para luego cruzarse de brazos y decirle con madurez:

- Quiero que pongas atención Schwanenhals. No te expulso por qué me sienta amenazada. - Ella se acomodó su cabellera rubia con un movimiento de cuello. - No. Te expulsé por holgazana, arrogante, incompetente y por pasar más tiempo publicando selfies de tu trasero en lugar de mejorar tus rutinas, y si dices otra cosa no te aseguro que salgas bien parada de esta academia ¿Sí?

La otra joven estaba a punto de responder, pero la mujer adulta no se lo permitió.

- Otra palabra y saldrás de aquí escoltada por los de seguridad, Korin lo grabará con la cámara de su teléfono y lo subirá en las redes sociales. - Luego desvió su mirada hacia un grupo de estudiantes. - ¿Verdad Korin?

- Simón, patrona. - Se levantó un pulgar en el tumulto de estudiantes.

- Exacto, ¿Eso es lo que quieres?

A la chica de cabello rizado le tembló un ojo y no dijo nada.

- Eso creí. - Finalizó la mujer adulta, dándole la espalda para enfocarse nuevamente en sus estudiantes.

La conversación habría quedado allí, pero la chica estaba muy molesta que ella tomó su aro metálico y la lanzó con violencia hacia un mueble lleno de lazos que cayeron estrepitosamente al suelo seguido del vidrió que se rompió en el proceso. Había estudiantes que estaban cerca de allí y que por suerte ellos salieron ilesos de la zona para no salir perjudicados, pero ahora tendrían que caminar con cuidado para no pisar los fragmentos del piso.

Shiori se escondió tras su papá por el ruido y casi todos los presentes solo miraron con los ojos abiertos y llenos de indignación ante el arrebato de la chica.

Con ese acto hecho, la chica de cabello rizado ya se estaba a punto de irse para no volver nunca más, pero para su mala suerte Hitoshi, siendo el adulto responsable que es, se interpuso en su camino y le cortó el camino para que no escapara.

- Hazte a un lado anciano. - Replicó la muchacha.

Pero Hitoshi ni se inmuto ante ella.

- En lugar de estar vociferando y gritando a todo lo que te rodea mejor aprende modales y respeta a tus mayores si alguna vez quieres que alguien te respete en la vida. - Regañó Hitoshi con el ceño fruncido. - También, disculparte con los estudiantes de esta academia por haberles arrojado el aro. Podrían haberse lastimado con el vidrio si no hubieran esquivado el mueble ¿En qué estabas pensando?

- ¡Cállese! ¡Usted no es nada ni nadie para decirme lo que debo hacer! - Respondió la muchacha.

Hitoshi nuevamente iba a sermonear, pero en eso...

- ¡Hey!

Una vez más la voz de la mujer adulta se escuchó detrás de la muchacha malcriada y Hitoshi desviando su mirada hacia la atrás pudo ver como aquella mujer rubia saltó a la mitad de camino contó todas las intenciones de enterrar uno de sus pies descalzos contra la parte posterior de la cabeza de la muchacha y patearla con todas su fuerza

El albino abrió los ojos con alarma y rápidamente tomó a los niños en sus brazos para salir a un lado y dejar que al final la chica terminara saliendo contra la pared, pegando su cara contra la superficie dura y levantando una nube de polvo.

¡Pum!

Hitoshi, Koichi y Shiori que quedaron con los ojos en blanco ante la potencia del lanzamiento y en cómo terminó la joven luego de tal golpe. Con los ojos hechos una espiral y un incisivo lateral caído.

Un sello característico de cierta personita que Hitoshi conocía muy bien.

- "¡Oh, diablos! ¡Sí es ella!" - Pensó Hitoshi con la frente casi morada.

Tap...

Una suave pisada fue más que suficiente para alertar a los tres. Luego hubo otra más y después otra hasta que la mujer rubia quedó frente a la chica inconsciente.

- Dummes Gör. - Escupió la mujer rubia, con una mirada llena de enojo puro que hasta el mismo diablo se asustaría. - ¡¿Tienes idea de lo mucho que cuesta reparar el inmobiliario y el barnizado de ese mueble?!

En eso, la mujer giró su cabeza a un lado para ver a los recién llegados. Tanto Shiori e incluso Koichi sintieron un espasmo cuando vieron su mirada. No tenían ni idea de que hacer frente a esta situación más que solo quedarse quietos en sus sitios y no mover ni un solo pelo.

- Ah, perdón por la interrupción.- Hitoshi dio un paso al frente para hablar con la mujer. - No había nadie en la recepción y por eso nosotros...

En eso las facciones enojadas de la mujer rubia se relajaron milagrosamente y con una mirada sorprendida le dijo:

- ¿Camarada Yuuki? ¡No puedo creerlo! ¿En verdad eres tú?

Eso dejó insólito y sorprendidos a los niños, quienes ya tenían las mentes desencajadas ¿Acaso esos dos ya se conocían desde antes?

- Etto... señor. - Koichi se asomó con cautela. - ¿De qué está hablando?

- "¿Chichi?" - Solo miró hacia su padre.

Y hablando del albino, a pesar de estar manteniendo su mejor sonrisa posible, por dentro estaba nervioso como asustado en el infierno.

- H-Hola, ha pasado el tiempo... Teniente Kranz. - Respondió Hitoshi sudando en frío.

Como si una bomba nuclear hubiera explotado, la mente de Koichi y Shiori volaron ante la repentina noticia.

- ¡¿Teniente?! - Exclamó Koichi, mirando a Hitoshi como si nuevamente no lo conociera. - ¡Un momento! ¿Acaso usted fue uno de esos militares que portaba armas y esas cosas?

- ¡¿Papá... Militar?! - Exclamó Shiori confundida y asustada mientras imaginaba una imagen bizarra de su papá vestido de militar y con una AK-47.

- ¡Claro que no! ¡No se confundan! ¡Yo no era un militar! - Hitoshi trató de explicarse. - "Es más, Shiori ¿Por qué piensas que yo llevaría un fusil?"

La mujer rubia solo se dispuso a reírse ante los nervios del pobre hombre albino frente a los niños que lo miraban como si fuera otra persona.

- Descuiden, el camarada Yuuki solo formaba parte de los servicios médicos de la milicia. - Explicó la mujer rubia. - La persona con la que trabaja en aquel entonces tenía una propuesta interesante que él no podría desaprovechar.

- ¿Una propuesta? - Koichi alzó una ceja.

- Era que si terminaba la universidad, entonces prestaría mis servicios como médico a cambio de que ellos paguen mis deudas faltantes. Pero cambiemos de tema. - Comentó Hitoshi. - ¿Cómo es que llegaste hasta aquí? ¿Pensé que seguía viviendo en los Estados Unidos?

- Ah, muchas cosas pasaron, al final decidí terminar mis servicios con la milicia, me mudé y decidí abrir mi propia academia de gimnasia aquí, ya que me parecía un sitio interesante. - Resumió Helga, aunque ella parecía un poco fastidiada.

- ¿Y su esposo también estuvo de acuerdo?

El solo mencionar eso hizo que Helga nuevamente colocara una cara agria. Cosa que hizo que Hitoshi, Koichi y Shiori se tensaran.

- No he dicho nada... - Dijo Hitoshi queriendo salvar su pellejo. - Me da un gusto volver a verla bien. Me ha tomado por sorpresa.

- Hablando de eso. - Helga relajó su mirada. - ¿Tú porqué estás aquí?

Con esa pregunta, Hitoshi regresó a la seriedad de siempre y con mucha cautela le dijo:

- Un conocido mío me recomendó este lugar, ya que me dijo que podrían ayudar a mi hija.

- ¿Tú hija? - Helga abrió sus ojos un poco sorprendidos.

Desviando sus ojos verdes, se posó en la imagen de la pequeña Shiori, quien al ver que estaba siendo observada, soltó un leve chillido y se ocultó detrás de las piernas de su padre.

Para Helga las sorpresas llegaban una tras otra y ahora resulta que un camarada suyo decidiera ese gran paso de tener una hija, Sin embargo...

- ¿Por qué lleva esa máscara? - Preguntó ella.

- La ayuda a estar un poco más calmada en público y para que... - Comentó a medias Hitoshi, ya que brevemente desvió sus ojos azules sobre los estudiantes, quienes todavía estaban viendo la escena desde lejos y conversando entre ellos.

Helga por suerte era una experta leyendo la situación, por lo que mirando a sus estudiantes les ordenó en voz alta:

- Muy bien, señores, andando. La clase se acabó. A callar y recoger sus cosas. Los veo en la otra clase y más les vale no llegar ni un minuto tarde... Korin, apaga tu cámara...

Por suerte, ninguno de ellos la desobedeció y poco a poco pudieron dejar todo un espacio vacío para que Hitoshi junto a los niños se sentaran en unas sillas que había cerca y le explicara toda la situación a Helga . En especial su situación actual, todo lo relacionado con el templo, los Nakamura, su esposa, los marcados y sobre todo el percance que sufrió Shiori.

- Vaya embrollo en el que te has metido camarada Yuuki. - Helga comentó con un leve tiño de empatía a Hitoshi, quien tenía a Shiori en su regazo y con la máscara ya retirada. - Nunca pensé que todo esto de los Nakamura fuera algo real, pero estoy más sorprendida de cómo lo estuvieron llevando todos estos años los tres. Lamento mucho también la pérdida de tu esposa...

- Gracias, por tener tanta paciencia para qué le expliqué todo y por creerme. - Comentó tranquilamente Hitoshi sobando con una mano la cabeza de su niña y apoyando su otra mano libre en el hombro de Koichi, quien en todo momento se mantuvo callado y mirando hacia otro lado.

- Te conozco lo suficiente y sé que eres pésimo para mentir. Me hubiera dado cuenta al instante, por eso sé que no estabas mintiendo. - Afirmó Helga.

La mujer se tomó un breve tiempo para pensar, pero sobre todo asimilar toda la información que le acaba de llegar.

- Hmmm normalmente mi academia no solo se especializa en ser un Gimnasio para aquello que les interesa esta disciplina, sino que también de segundo plano funciona como un centro de rehabilitación, en el que he diseñado un programa especial para aquellos estudiantes en situaciones difíciles cumplan ciertos requisitos al pie de la letra... claro, si ellos están dispuestos a mejorar. Sin embargo... - Helga miró a Shiori. - Nunca he trabajado con un niño pequeño.

- Ya veo... - Dijo Hitoshi, pensando que quizás Helga iba a rechazar la propuesta de aceptar a Shiori.

- Sin embargo, creo que no estoy en posición de oponerme ¿No? No cuando tengo una deuda pendiente contigo. - Helga se llevó la mano cerca de su nuca, donde había una larga cicatriz vertical que trazaba toda su médula. - Advierto de antemano que no serán fáciles. Los entrenamientos pueden llegar a ser agotadores si no se tiene la suficiente fuerza mental, física o la voluntad de querer mejorar. Se enfrentará a un distinto tipo de muerte, que no tiene nada ver con fantasmas ni nada de eso; fracturas de nuca, contracturas por los estiramientos, lesiones de rodillas y todo tipo de lesiones que puede pasar una gimnasta; Eso es a lo que mis estudiantes se enfrentan a diario cuando suben las barras o cuando realizan un salto peligroso.

Helga puede que estaba diciendo muchos datos directos y crudos con toda la intención de asustar al padre, que simple vista se notaba que estaba muy apegado a la niña y que la cuidaba excesivamente a raíz de su situación. Conocía muy bien a Hitoshi y sabía el buen hombre y doctor que puede llegar a ser.

Todavía recordaba como si fuera ayer cuando salvó a muchos soldados heridos bajo estrés cuando su bus fue asaltado por error en aquella ocasión, cuando el equipo médico estaba siendo trasladado a otra sección del batallón izquierdo en Somalia. Era conocido como el doctor terco que se rehusaba a soltar al paciente hasta que no lo haya curado.

Ahora, él tenía una niña con un problema que desafiaba todo lo que uno creía hasta ahora, era comprensible del porqué está siempre apegado a ella más allá del amor de padre, él tiene miedo de perderla como perdió a su esposa. Hablando de temores también está el caso de la niña, nacer en un mundo en donde las peores pesadillas, que uno puede imaginar, se materializaran con el único objetivo de atraparla, vive con el miedo constante de morir y por eso no se suelta de la única imagen de seguridad a la ella tiene de confianza. Helga no sabía si su plan de entrenamiento se amoldaría a la niña, y lo que pasó en la tarde, con sus reacciones temerosas, era una prueba de ello. No iba a presionar a la niña si eso significaba que la sometería a otro tipo de estrés más allá de lo que ya tenía en su espalda, pero si esta situación actual continuaba entonces a la larga podría ser perjudicial tanto para la niña, como para Hitoshi y el nuevo hijo que tiene.

Luego de estar mucho tiempo sentado en medio de esta tensión en la habitación, Koichi, se levantó de su silla para salir un rato a respirar.

- Iré a caminar un poco por allí. - Dijo el azabache. - No tardaré mucho.

- De acuerdo campeón, solo no te alejes mucho. - Comentó Hitoshi.

Koichi no respondió, pero solo movió su mano como señal de que ha escuchado la petición del albino.

Cuando la puerta corrediza se cerró, Helga continuó su charla con Hitoshi.

- Como verás, cada uno de mis estudiantes tuvo su propio tiempo y visión de cómo sobrellevar los desafíos de su entrenamiento. Tu hija tiene la posibilidad de recuperarse frente a sus ojos, pero eso solo pasará si ella está dispuesta a querer levantarse y enfrentarse a las posibles caídas que tendrá al practicar.

De alguna manera, Shiori captó el mensaje de Helga y moviendo un poco su pequeña cabeza a un lado, dirigió su mirada casi oculta por el flequillo hacia la imagen segura, pero seria que emanaba aquella mujer rubia.

- Si se inscribe aquí, tendrá que ser sometida a esos ejercicios y tendrá que participar en los júniors cuando yo diga que está lista. Al mismo tiempo, te puedo brindar una facilidad para entrenarla en un horario más privado debido a su identidad, y se le permitirá dar una beca si en un futuro quiere convalidar para asistir a una universidad dependiendo de su rendimiento. Pero necesito el consentimiento del apoderado para tener una autorización legal, por lo que también es tu decisión si quieres que ella lleve clases aquí, camarada Yuuki.

Hitoshi miró a su hija por unos segundos y pensó detenidamente esta propuesta. Él quería que su hija se recuperara del daño que causó su decisión al haber confiado ciegamente en los Onmyojis y, por otro lado, tampoco quería someterla a más estrés. Tendría que pensarlo muy bien antes de poder pasar a la siguiente página.

Por fuera de la habitación, Koichi miraba los cuadros de fotografías que estaban colgadas en las paredes, miraba las fechas, los puestos, las medallas y los campeonatos en los que cada miembro de la foto participó. A simple vista parecía que no era la gran cosa, pero a medida que prestaba más atención a ciertos aspectos de cada estudiante en la foto hubo algo que llamó mucho su atención.

- ¿Pero qué demonios? - Susurró Koichi.

- ¿Encontraste algo interesante? - Se escuchó repentina una voz casi juvenil a su lado. - ¿Qué encontraste?

Koichi casi de manera exasperada giró su rostro a un lado y se encontró a un joven de sonrisa alegre de mangas largas cargando su maletín deportivo.

- Oh, esa es la foto de hace tres años ¡Qué nostalgia! - Comentó el muchacho cuando se acercó a su lado. - Teníamos 15, casi 16 años cuando fuimos a las nacionales.

- ¿Tú eres él de la foto? - Comentó Koichi con cautela.

El joven desviando su mirada alegre hacia el pequeño niño.

- Vaya, qué ojo tan perspicaz. Pero, así es. - Saludó el chico extendiendo su mano tapada a Koichi. - Me llamo Ryohei... Kato Ryohei.

Koichi no le devolvió la mano, pero, en cambio, regresó su mirada a la fotografía, dejando a un Ryohei confundido.

- ¿Fue doloroso? - Comentó Koichi.

Ryohei sabía a lo que Koichi se refería con su pregunta y nuevamente regresó su mirada hacia la foto de hace tres años en el que se podría mostrar que tenía un brazo amputado y que, a juzgar por su mirada, se mostraba con una sonrisa triste por haber ocupado el cuarto lugar en la categoría de barras.

- Depende ¿El accidente? ¿La recuperación? O ¿el entrenamiento? - Preguntó Ryohei.

- No logro entender cómo las personas pueden continuar manteniendo esa sonrisa luego de haber pasado por algo así de fuerte. - Comentó Koichi mirando a cada miembro de la foto. A algunos les faltaba uno que otra extremidad, otros eran ciegos y solo había algunos que parecían normales, pero que por alguna razón estaban aquí. - Es ridículo ¿Por qué la necesidad de fingir que nada está pasando? Cuando sabemos que no es así. - El azabache sostuvo el brazo que ocultaba su tatuaje. - Simplemente, no encuentro el sentido de que esto cambie la situación actual.

- Que haya cambio o no, eso es decisión de cada uno de nosotros... - Contestó calmadamente Ryohei, llamando una vez más la atención de Koichi. - No es algo en el que uno deba de encontrarle sentido.

Sorprendentemente, para el azabache, pudo ver cómo Ryohei dejó de sonreír, pero en su lugar miraba la foto como una resolución única, como si fuera alguna clase de punto de inicio.

- Así es, eso depende de cada uno de nosotros.

...

- No pienso forzarlos. - Respondió Helga a Hitoshi. - Solo estoy mostrándote cuáles son las posibilidades.

...

- Podemos seguir adelante o estancarnos en algún punto. - Dijo Ryohei.

...

- Pueden escoger, sumergirse en su desesperación y temor, o unirte al programa, y buscar allí una posible oportunidad... - Helga ahora a Shiori.

...

- Ninguno de nosotros hemos olvidado lo que nos pasó. - Habló Ryohei mirando a su yo de hace tres años. - Y esto apenas está empezando.

...

- Yo te aconsejaría que siguieras adelante si la posibilidad de recuperarte existe, ¿verdad? - Comentó Helga. - Incluso si ese camino es un fango turbio.

...

Koichi escuchó atentamente cada palabra del joven y regresando su mirada verde le hizo una pregunta que iba a cambiar un poco su perspectiva de cómo miraba las cosas.

- ¿Por qué decidiste entrar aquí?

Ryohei lo pensó muy poco, porque ya sabía la respuesta a esa pregunta.

- Porque ya me cansé de vivir amargamente lloriqueando por algo que ya pasó. - La sonrisa de Ryohei una vez más regresó. - Me cansé de quedarme quieto sin hacer nada para mejorar mi situación o mi presente.

Koichi abrió levemente sus ojos, pero antes de que pudiera decir algo, la puerta corrediza del pasillo se abrió a lo lejos, dejando pasar a Hitoshi con Shiori, ya enmascarada, y Helga. Por la distancia, Koichi dedujo que se estaban despidiendo.

- Regresemos a casa, Koichi. - Dijo Hitoshi acercándose al niño tranquilamente.

Koichi, solo asintió con la cabeza.

- Bien, este es el adiós, jovencito. - Se despidió Ryohei.

Pero para sorpresa de muchos e incluso de Hitoshi, Koichi le extendió una mano a Ryohei.

- Soy Koichi...

Ante el gesto, Ryohei sonrió más que complacido ante el saludo.

- Ya veo, Koichi-Kun. - Ryohei acercó su mano artificial a la mano de Koichi y con felicidad se saludaron formalmente. - Espero que nos volvamos a ver, si es que te ánimas a las clases.

Y con eso Ryohei y Helga vieron cómo Hitoshi se llevaba a Shiori y a Koichi a paso lento y tranquilo.

- ¿Me pregunto si vendrán? - Pregunto Ryohei.

- La niña lo hará. - Comentó con seguridad Helga.

- ¿La niña? La vi muy apagada cuando llegó...

- ¿Eso crees, Phantomarm? - Helga miró a Ryohei con una mirada de suficiencia, cuando recordó la mirada que la niña le había mandado cuando habló sobre las posibilidades de mejorar. - Porque para mí sus ojos... tenían una pequeña flama ardiendo en ellos.

[Un par de semanas después]

- Escucha pequeña, si vamos a hacer esto voy a necesitar que tú también pongas de tu parte. Lo que te espera serán muchas caídas de las que tendrás que levantarte por tu cuenta. Sin papá, ni tu hermano, ni la mía o a la de nadie, ¿Lo entiendes verdad? - Preguntó Helga mirando a la niña con la máscara.

- Si... - Ella respondió en un tono bajito.

- Ahora, normalmente tengo tres preguntas que hacerte antes de iniciar con el entrenamiento y necesito que las sigas por el resto de nuestro entrenamiento. - Helga le señaló tres de sus dedos. - Primera pregunta:

¿Estás segura de que quieres que sea tu maestra de gimnasia?

...

Shiori pequeña se encontraba luchando para caminar en equilibrio sobre la barra de madera con unas pequeñas pesas, ya que a cada mal paso que hacía ella terminó cayendo en alguno de los dos lados de la colchoneta con un ruido sordo.

- Itte... - Murmuró Shiori con la cara plantada en el suelo y con lagrimillas apunto de salir de sus ojos.

- ¡De nuevo! - Dijo Helga mirando el entrenamiento sin inmutarse.

...

- Segundo ¿Seguirás cada método que apliqué sin cuestionar?

...

- "¡No veo nada!" - Chilló entre pensamientos la asustada Shiori, ya que al tener los ojos vendados y saltando sobre un trampolín no sabía si pisando el cuadro de lona o si estaba cerca del borde.

- Haz otros treinta saltos. - Ordenó Helga.

Para su mala suerte Shiori estaba cerca del borde y...

¡Plaf!

- Oof... - Dijo Shiori cuando cayó de espalda contra el suelo.

- Habrá que reducir más la lona del trampolín. - Comentó Helga como si hubiera hablado del clima.

- ¡Ehhh! - Exclamó la niña al escuchar que le iban a reducir la posibilidad de caer segura en la lona.

- Y por eso lo harás con pesas.

...

- Tercero ¿Estás segura de tu decisión? Una vez que aceptas ya no hay vuelta atrás.

...

Ahora Shiori se encontraba corriendo hacia una resortera para impulsarse y pasar sobre el caballo de gimnasia con sus dos manos.

Helga solo alzó una ceja curiosa, pero Shiori estaba en su propia burbuja de felicidad.

- "¡Lo logré, ¡Lo pasé!" - Exclama ella entre pensamientos, pero en menos de lo que uno parpadea Shiori se olvidó de aterrizar bien y nuevamente...

¡Plaf!

... Terminó con el cuerpo enterrado en la colchoneta boca abajo.

Helga no dijo mucho ante el resultado. Ella ya era consciente de que Shiori sabía lo que le tocaba a hacer ahora, por lo que esperando tranquilamente, vio como la niña se levantaba con sus dos manos.

Muchas veces en las que Hitoshi vino para ver las prácticas de su hija, casi siempre tenía la manía de siempre auxiliarla en sus caídas, pero Helga en muchas de ellas siempre se lo impidió, ya que según ella esto era parte del proceso y que tenía que acostumbrarse a esto. Hitoshi tuvo que obedecer a regañadientes, aunque para Shiori fue un lindo detalle ver a su papa siempre en los ensayos y demostrarle lo mucho que ha mejorado.

Y así fueron meses tras meses hasta que Shiori poco a poco empezará a mostrar mejoras y empezar la parte más divertida de la gimnasia... las rutinas artísticas para buscar su belleza oculta.

...

- En tal caso, quítate esa máscara y empezamos el entrenamiento leichtfüßig

...


Capítulo 60:

"Los finalistas y la última oportunidad para brillar"

Por fin la gran mayoría de los participantes habían hecho su demostración frente a Vil y Rook en el salón de baile. Ambos ya habían catalogado cada aspecto de cada candidato con mucha cautela y sobre todo con un análisis profundo sobre cómo su participación iba a afectar a su futuro grupo. Sus cualidades y sus desperfectos. Aunque para Vil había un pequeño detalle que notó en la manía de Rook cada vez que un estudiante terminaba de bailar y cantar.

- Rook, les has estado dando puntos completos todo este tiempo - Dijo Vil mientras se cruzaba de brazos y entrecerró su mirada en Rook. - ¿Podrías tomarte el trabajo de Juez en serio?

- Por supuesto, es solo que todos tienen su propio encanto y no puedo asignarles menos. - Respondió Rook con un toque de embelesamiento. - Hay belleza en la perfección, pero también está presente en la imperfección ¿No lo crees?

- Dios mío... - Vil se sobó un poco las sienes. - Hacerte juez fue un error de mi parte.

Luego de eso Vil tomó la pila de nombres y miró cuantos faltaban de la lista para concluir por el día de hoy, pero al momento de leer los nombre reconoció de quienes se trataba este grupo en específico.

- Tenemos a los últimos grupos, así que tráelos.- Ordenó Vil.

- Oui. - Asintió Rook.

...

Caminando hacia la puerta del salón de baile, la abrió suavemente y con su típica voz alegre llamó a los siguientes estudiantes.

- Ace Trappola, Deuce Spade, Grim y Shiori Nakamura. - Saludó Rook. - Todos bienvenidos, pasen.

Con el llamado de los nombres, los mencionados, finalmente entraron al gran salón de baile para mirar de reojo el increíble lugar que tenía la instalación.

- ¡Finalmente es nuestro turno! - Vitoreó Grim al lado de Shiori.

- ¡Muy bien, definitivamente pasaré! - Sonrió Ace con descaro.

- No podemos echarnos atrás ahora ¡Andando! - Deuce hizo crujir los huesos de sus manos.

Como era de esperarse, Vil ni se inmuto con la llegada de los cuatro.

- Vaya, si son las patatas cubiertas de barro que intentaron desafiarme en una pelea sin sentido. - Vil bromeó sin pelos en la lengua y esperando alguna reacción de los presentes con su sonrisa de suficiencia. - ¿Finalmente corrigieron esos movimientos frenéticos de antes? ¿Ahora traen un desagradable y antiestético performance a mí?

- "La provocación es un punto clave de algunos jueces para probar que tan enfocados están los gimnastas frente a la presión, simplemente no cedas y enfócate en lo tuyo." - Shiori pudo escuchar la voz de Helga dentro de su cabeza, lo cual le resultó una ironía sabiendo en dónde estaba.

Ella no dijo nada frente a las palabras de Vil, ya que su mente estaba en otro lado para su mala suerte.

- "No, no quiero más de esas distracciones. Basta" - Se dijo a ella misma, todavía pensando en lo que pasó hace poco. - "No necesito que nuevamente él se interponga nuevamente en mi camino."

Shiori simplemente hizo ejercicios de respiración para calmarse y trató de relajar su mirada tratando de centrarse en lo único importante, la rutina. Sin más distracciones y sin más recuerdos tristes que pudieran afectar la presentación de tanto ella como sus amigos, pero era como una herida abierta, y las heridas sangran y duelen como un triste recordatorio de cómo se originó.

Aunque ella estuviera encerrada en su mente y en sus sentimientos, que intentaba calmar y contener, estos detalles no pasaron de alto para aquellos que eran muy observadores como Vil y Rook, quienes claramente notaron un aire distinto en la albina, en especial el líder de Pomefiore quien había entrecerrado un poco sus cejas.

- Jejeje, pasamos por un entrenamiento especial. - Comentó Grim. - Te mostraremos los que Scarabia perfeccionó.

- Estoy tan contento de ver a los cuatro en esta audición, merci. - Habló Rook, sonriendo ante el entusiasmo de los otros jóvenes y tratando de bajar la tensión del ambiente.

- No vamos a dejar que nos llames antiestéticos como antes ¡Ya veras! - Comentó Ace, ubicándose en su puesto.

- Hablas mucho patata. - Replicó Vil. - Deben probarse a sí mismos si quieren que los reconozca.

- En tal caso ¡Muéstranos lo que pueden hacer! - Comentó Rook, pulsando el botón de reproducir música en los parlantes.

...

En medio de los halagos de Rook y sus puntajes de 100 puntos que ofrecía a cada movimiento de Ace, Deuce, Shiori y Grim, no se podría decir lo mismo por parte de Vil. En todo momento, el hombre rubio, parecía como si estuviera esmerándose en encontrar alguna falla o imperfección en la rutina que hicieran los jóvenes las cuales las encontró fácilmente. Sin embargo, el origen de su mirada inconforme no se debía a ellos, sino...

- "¿Qué pasa con esa actitud y este baile tan básico?" - Pensó Vil enfocando sus ojos en Shiori y en su baile. - "Sus movimientos no son malos pero carecen de emoción y a pesar de que su voz trata de compensar este aspecto... algo no está bien"

Vil recordó el baile que tuvo con ella y a comparación de esa danza improvisada con lo que estaba presentando había una gran brecha que los diferenciaba.

Este baile carecía de aquella chispa de emoción y en lugar de eso ella solo se estaba concentrando en completar el baile.

Shiori junto a Ace y Deuce, realizaron otro cambio de paso y continuaron cantando y bailando al ritmo de los coros.

Nejirete ritsumu demo norou / Nuestro ritmo es diferente al de los demás

Utsubuki haru ichimo ai kyou sa / La tristeza y penas tienen un encanto especial

Kamawanai yo / No te preocupes

Chyotto / vamos

Warui kurai ga ii jyanai / Ser malo no siempre está tan mal

- "No por algo te di un 92 a un baile improvisado paloma." - Pensó Vil aun sin cambiar la mirada. - "No me hagas arrepentirme de haberte dado esa calificación."

Si bien nadie dijo nada, Shiori también desvió su mirada hacia los ojos de Vil y por cómo estos se veían en expresión del líder de Pomefiore, ella ya sabía que no estaba dando el 100% de lo que realmente ella quería mostrar. Esto la estaba frustrando; sabía que no debía dejar salir estas tristes emociones de su pecho porque si intentaba sacar su amargura entonces se vería obviamente reflejado y eso podría arruinar la presentación con la que sus amigos se habían esforzado por hacer durante varios días.

Shigeki wa mokudearu tameno beat / Esta emoción es solo una parte de quién soy

Yami no naka misete ageru yo / En la oscuridad, te mostraré

Mikashita sekai wo / Las maravillas de este mundo

Pero también ese era un terrible error de su parte.

Tap... ¡Clack!...

- "¡Demonios!" - Pensó Shiori al percatarse que había hecho un paso erróneo en la parte final de la coreografía y trató de camuflarlo para disimularlo y acoplarse con sus amigos.

Rook miró interesante la propuesta de baile de Shiori con entusiasmo ante la osadía inesperada, pero lamentablemente Vil notó ese leve cambio y eso hizo que afiliara aún más su mirada.

Nozoite mite / Echa un vistazo

Tobira no mukkou / Detrás de esa puerta

Kimi wo matteru / Estoy esperando por ti

Ikkou ze Wonderland! / Vamos al país de las maravillas

Y con eso los cuatro terminaron su baile con una pose final y respirando en conjunto, a la espera de la respuesta de Vil y su mirada expectante.

- ¿Y qué te parece? - Dijo Ace. - Nuestro baile fue perfecto.

Vil, luego de ver el resultado, se paró de su asiento y todo lo que salió de sus labios fue:

- ¿Ya han terminado? Si es así, entonces márchense. - Vil se cruzó de brazos.

Eso prácticamente fue un balde lleno de agua fría sobre nuestros jóvenes protagonistas.

- ¡¿Qué?! ¡¿No dirás qué opinas?! - Exclamó Ace.

Pero antes de que empeorara la situación, Deuce lo retuvo.

- Discúlpanos, ya nos retiramos. - Dijo el chico con el tatuaje de picas.

En eso, Vil los detuvo para comentarles.

- ¿Realmente quieren saber lo que opino? Bien. Se los diré claramente. - Comentó el chico rubio de ojos amatistas. - De todas las performances que he visto hasta ahora, esta fue la más pobre actuación de aficionados que pudieron haberme ofrecido.

- "... Ya veo, ya veo"- Pensó Rook mirando el escenario.

- ¡¿Ffgna?! ¿Cómo puedes decir que nuestro baile fue pobre? - Intervino Grim.

- Grim, no digas nada más.- Shiori le susurró bajito.

- Pero...

- Esto va para todos. - Nuevamente Vil les habló con mucha seriedad. - No importa qué rayos les esté pasando en el día, pero si no están dispuestos a dar 100% para tomarse en serio estas audiciones, entonces ¿Por qué tendría que aceptarlos? - Luego la mirada se clavó en Shiori. - En especial tú. Un pequeño y simple error en las grandes ligas puede derrumbar todo el trabajo y esfuerzo de un mismo equipo de baile. Si vienes a hacer lo que se te da la gana en lugar de apoyar a tu equipo, entonces no estás hecho para concursar en este evento serio. No necesito a esa clase de finalistas.

Shiori se quedó helada en su sitio, esas palabras específicamente estaban dirigidas hacia ella. Vil pudo ver más allá de la actuación y se dio cuenta de que, aparte de haber metido la pata dentro de la actuación, había bajado la calidad de la performance de su equipo por no estar de humor.

Normalmente, uno se defendería a estas alturas, quizás explicando que hizo lo que pudo o que solo fue un error y que no se volvería a cometer, podría al menos explicar del porqué de esa presentación, pero no importaba que dijese, todas y cada una de las respuestas, que pasaban por la cabeza de Shiori, sonarás como un intentó patético de excusa para justificar el falló que hizo en el pasó final del baile. Eso podría haber perjudicado el esfuerzo de Ace, Deuce y Grim y su oportunidad de participar en el VDC.

Los ojos de Shiori estaban empezando a picar por el acumulamiento de las lágrimas, y no quería llorar justo ahora frente a alguien, por lo que apretó sus manos y se mordió la mejilla.

- Aprende a asumir la responsabilidad de tus actos. Si realmente quieres formar parte de un gran evento, como el VDC, entonces debes demostrar que tu performance está a la altura de ese evento. - Luego Vil se acomodó el cabello. - No vengas a concursar a medias y con una actuación de -3 puntos. Muchos estudiantes, incluso los de afuera de esta escuela, luchan por tener un puesto en la lista de las presentaciones, incluso dentro del sitio oficial del VDC. Las acciones hablan más que las palabras, si no puedes con ese nivel de desafío entonces me equivoque al pensar que tendrías algún valor patata. No necesito a esa clase de persona dentro del equipo.

- ¡Oye! - Grim lo fulmino con la mirada.

Este fue un golpe crítico final para Shiori y por todo lo que ella había entrenado para tan siquiera estar dentro de los finalistas y luchar por lo que verdaderamente estaba aquí, pero como Vil lo mencionó...

Ella no tenía lo suficiente para entrar al programa del VDC y en la prueba de hoy lo había dejado en claro con sus movimientos contenidos y un canto tan básico.

Ya había visto este escenario antes. En pocas palabras, Vil le dijo claramente que no la iba a aceptar como una de las finalistas.

Falló la prueba.

- ¿Shiori? - Grim la trató de llamar, pero ella estaba con la mirada perdida.

En eso, Rook finalmente aplaudió en medio del salón de baile para bajar la tensión.

- Con esto concluyen las audiciones. - Dijo Rook calmadamente. - Dentro de un par de días se les notificará a los que sean seleccionados ¡Sean pacientes!

- Así que hasta en los próximos días... - Grim sintió un leve escalofrío. - Estaré todo el día con nervios de punta.

- No eres el único que estará así... - Comentó Deuce del mismo modo.

Sin embargo, Shiori ya se había adelantado al grupo. Ella ya tenía su maletín deportivo a la mano y caminó rumbo hacia la salida de la habitación a un paso un poco acelerado.

- ¿Shiori? - Ace miró extrañado la prisa de la chica. - ¿Y ahora qué le sucede?

- No lo sé, pero me preocupa mucho. Ha estado actuando rara. - Comentó Deuce preocupado. - Vamos tras ella.

Y con eso Deuce salió a buscar a Shiori junto a Ace y Grim.

Una vez que todos se fueron, solo se quedaron los de tercer año solos en la habitación.

- Al final todo terminó siendo un 50/50 entre patatas sin gracia o aficionados que sabían un poco de lo que hacían. - Comentó Vil tomando asiento.

- Yo no diría lo mismo Roi du poisson. He visto la capacidad de la Mademoiselle Nakamura que tiene para ofrecer y soy consciente de que tiene años de experiencia. - Comentó Rook. - No la descartaría de la audición si fuera tú. A pesar del cambio que realizó en su rutina para evitar desequilibrar a su equipo, tiene la capacidad de acoplarse a su pareja con una ligereza de pies digna de un ángel silencioso... ¡Has sido testigo de su verdadera habilidad cuando bailo contigo!

- ¿Y por eso fue que le diste 100 a pesar de su error? - Vil cuestionó con una ceja arqueada. - En el mundo del espectáculo o destacas en el público o eres devorado por las cámaras. Mueres si das un paso en falso y dudas en medio de la rutina. No niego que sea una buena bailarina y que su cantar sea algo único, que hasta podrían llegar a ser perfecto, pero ella estaba participando con otras 3 personas que la necesitaban para poder pasar la prueba. Debido a su falta de energía podría haber ocasionado que todo su equipo fuera eliminado. - Luego frunció levemente el ceño.- Es necesario que ella sea consciente de lo que hace y en cómo eso influye en el resultado final.

- Pero... lo admito, Vil. ¿No fuiste un poco duro con ella cuando le diste su reseña?

- ¿Estás cuestionando cómo manejo las cosas? - Los ojos de Vil se clavaron en la mirada de Rook. - Por lo visto, ella ya se dio cuenta de que no la voy a aceptar dentro de mis finalistas.

- Non. Non. No te cuestiono, pero quisiera saber... ¿Por qué no quieres que ella forme parte del elenco de los finalistas?

Vil suspiró un poco y recordando la sutil mirada triste que Shiori mantuvo durante toda su presentación, respondió:

- Porque su rendimiento en el escenario depende mucho de sus emociones del momento. Pude notar en su mirada que lucha constantemente con ella misma y eso puede ser perjudicial si no puedes controlar el estrés y la presión del evento a nivel internacional. - Vil se acomodó de nuevo el cabello para atrás. - No todo lo que quiere vendrá en bandeja de plata. Si realmente ella quiere participar en el VDC entonces tendrá que buscar sus propios medios para sobrepasar sus propios límites y demostrar de lo que es capaz de hacer para ganarse su lugar en el evento... no solo conformarse con un -3 y sufrir por ello.

- ¿Por eso le mencionaste sobre otra competencia dentro la página oficial del VDC? - Rook sonrió ante la tenacidad de Vil.

- Solo dije la realidad de las cosas. - Vil se cruzó de brazos. - Si participa o no, eso depende de ella y de cuanto trabajo le quiere dedicar al VDC. Por mi parte no será parte de mi grupo de baile, pero si tiene la oportunidad de luchar por su nombre y valor, entonces al menos sabré que se toma en serio el evento.

- Tal y como me lo esperaba de ti, Vil. - Sonrió Rook.

- Definitivamente, no puedo perder el VDC de este año. Así que no hay que distraernos. - Comentó Vil revisando los puntajes de los participantes. -Revisemos primero a los que tuvieron las calificaciones más altas.

- Un momento Vil, espera un poco... - Intervino Rook. - Una joya pulida es hermosa y brilla, pero otra que aún es áspera, tiene el mismo potencial de brillar que las demás. Incluso podrían brillar más que las otras.

Hubo una breve pausa en la conversación para que Vil analizara el mensaje que Rook quería transmitirte con su analogía.

- En eso podrías tener la razón Rook. - Vil relajó un poco su expresión. - Si quiero ganar tengo que pensar de otra manera. Es importante ver más allá del brillo y encontrar Diamantes en Bruto.

- Eso fue lo que sentí cuando bailaron los últimos, los de primer año.

Eso desubicó mucho a Vil, al punto que abrió sus ojos de manera muy sorprendida y hasta sin creer lo que Rook le había dicho.

- De todas las patatas ¿Escoges a esas? - Dijo Vil.

- Déjame decirlo de otra manera. - Respondió Rook sentándose a su lado. - Vil, eres como un diamante llamativo. Una tiara de grandes joyas no está mal, aunque una tiara de pequeñas y coloridas joyas con una grande en el centro haría que resalte mucho más aún. Al final es tu decisión, no importa si incluso rechazas mi idea.

Vil se quedó en silencio mientras dejaba que las palabras de Rook penetraran en su cabeza.

- Aun así, estoy seguro de que tú mismo entiendes esto más que nadie. - Continuó el cazador. - Un simple retoque no ganará contra el brillo de Neige LeBlanche. Tienes que tener una mente más abierta.

Vil miró la puerta hacia dónde se fueron el último grupo y razonando todo lo que escucho hasta ahora, llegó a una conclusión.

- ... Ya entiendo. - Susurró Vil. - Entonces lo que competirán en el VDC serán...

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Por el páramo nevado situado detrás del dormitorio abandonado, Shiori se encontraba caminando lentamente a las profundidades del bosque mientras reflexionaba las palabras de Vil, los acontecimientos de su pasado y el aniversario de su papá le daban vueltas y vueltas en su cabeza. Ace, Deuce y Grim le habían dado el alcance hace mucho tiempo atrás, pero ella les dijo que quería tener un tiempo a solas con ella misma.

...

- Shiori ¿Qué pasó? ¿Por qué saliste de ese modo? - Le había preguntado Deuce en su tono preocupado.

- Perdón. El ambiente estaba tenso, necesitaba salir a respirar... - Shiori trató de buscar una excusa rápida mientras intentaba dar su mejor cara normal. - ...No se preocupen por mí.

- ¿Es por lo que dijo Vil? - Comentó Ace. - No le hagas caso. Ya sabíamos cómo se iba a poner de Diva con todos sus comentarios y quejas. No te lo tomes muy apecho su opinión ¿Si?

Aun con eso no fue suficiente para Shiori, ya que recordó el error que cometió en su baile.

- Perdónenme, cometí un error en el cierre. - Dijo Shiori a medias, mientras se frotaba las manos y miraba a sus zapatos. - Se habían esforzado tanto en sus ensayos estos días... y yo lo arruiné...

- Oye... Oye... Solo fue un paso. - Ace puso su mano sobre su cabeza. - No fue el fin del mundo. No te cayó una roca encima o algo por el estilo.

- Es verdad, además trataste de repararlo en su momento. - Continuó Deuce. - Yo no podría hacer eso, y además estoy seguro de que Rook también lo notó, así que no te desanimes.

- Así es. Es más, ya no hablemos de lo que pasó, mejor aún ¿Por qué mejor nos vamos a comer algo? Quizás la comida te ayude a subir el ánimo. - Comentó Grim sobando su pancita. - Por qué yo me muero de hambre luego de bailar tanto.

- En lo único que piensas es en comer ¿Verdad? - Ace entrecerró su mirada sobre el gato, pero al final su estómago también lo terminó traicionando.

- Bueno, no es el único. - Comentó Deuce.

Como a Shiori le hubiera gustado poder reír en ese momento y continuar disfrutar del día, pero el mal humor siempre tiene la mala manía de arruinar los momentos más tranquilos haciendo que te sientas más culpable, además de cerrarte el estómago.

- Perdónenme chicos, no tengo hambre el día de hoy. Pero, adelántense ustedes. - Comentó Shiori tratando de desviar el tema y entregando una cantidad considerable de dinero a Grim para que pudiera comprar su almuerzo. - Están en pleno crecimiento, así que deben comer mucho. Yo luego los alcanzo...

- Shiori, no es mi estilo ser un pesado como Deuce, pero ya llevas varios días alejándote de nosotros de este modo - Ace se cruzó de brazos. - ¿Acaso nos estás ocultando algo nuevamente a nuestras espaldas?

Shiori mordió su mejilla con preocupación, no quería mentirle a sus amigos, pero tampoco quería que ellos se involucren con sus problemas personales. Aún no se sentía lista para explicarles los verdaderos motivos del porqué era importante que ella pasara esta prueba o de cómo esto estaba relacionado con todo este tema del llamado espiritual o del porqué su mente la estaba jodiendo con memorias del pasado que quiere olvidar.

Era un cúmulo de pensamientos y no quería sobrecargar a sus amigos.

- ¿Y bien? - Insistió Ace.

- Yo... no sé cómo explicarlo... - Respondió ella con un tono bajito de voz. - Quizás para cuando tenga la mente un poco más despejada sabré cómo expresarlo. - Ella apretó un poco sus manos. - Quizás más adelante les cuente, pero no ahora. Realmente necesito estar un momento a solas.

Los chicos se quedaron mirando a la albina unos instantes, ellos para nada lucían convencidos con la explicación que les dio Shiori, pero tampoco iban a obligarla a que les cuente lo que suceda. Quizás esta era su manera de reflexionar las cosas antes de soltarlas y ellos debían respetar eso en lo más que podían.

Ace soltó un suspiro de derrota.

- De acuerdo. Si es lo que quieres, entonces no hay mucho que hacer. Nos vemos después cuando te sientas mejor. - Comentó Ace empezando a alejarse del sitio, no sin antes decir. - Pero no te atrevas a huir de nosotros ¿Quedó claro?

Shiori asintió con su cabeza.

- Si realmente pasa algo, no dudes en buscarnos. - Añadió Deuce.

- Se los agradezco... - Dijo ella.

- ¿Segura que no quieres que te acompañes secuaz? Me preocupa que no comas algo. - Comentó Grim siendo el último que quedaba.

- Estaré bien, Grim. Es uno de esos días... - Shiori se agachó a su altura y le dio una bufanda que tenía en su maletín para que no pasara frío. - Ve a comer con los chicos y no le robes su comida ¿De acuerdo?

- No prometo lo último, pero te guardaré algo. - Fue lo que dijo Grim.

- Gracias, Grim...

...

Volviendo a la actualidad, Shiori llegó al risco para mirar perdidamente el cielo congelado. El viento soplaba sus brisas frías y el silbido del viento era lo único que acompañó a la sacerdotisa.

- Un pequeño y simple error en las grandes ligas puede derrumbar todo el trabajo y esfuerzo de un mismo equipo de baile. - Murmuró ella recordando las palabras de Vil.

Luego recordó el evento de hace 2 casi 3 años atrás, cuando por su falta de madurez no pudo hacerle el tributo que quería hacerle a su papá y ahora volvió a cometer el mismo error al recordar al mismo idiota innombrable, ese que la hizo mierda y que la engañó con una estúpida mentira de mierda.

El labio inferior de Shiori tembló.

Lo que más jodía era que sentía como la protagonista de una tragicomedia de mierda donde dios y diablo y todas las personas que construyen el universo se encargan de a cada rato hacer que su cerebro recuerde los malos momentos de su vida, para luego escupirle con un humor negro y burlarse de ella. Pero no, estaba aquí parada como sonsa, siguiendo mortificándose con el pasado otra vez y dejando que su cabeza hable por ella misma.

¡Por dios apenas tenía 16 años!

¡¿Por qué su cerebro se comportaba así?!

Y con ello finalmente vino el grito de rabia y frustración.

- ¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH! - Exclamó Shiori con todas sus fuerzas al risco lanzando una enorme hoz lila que expulsó en su mano y que se perdió en el cielo.

Todo lo que quedó al final fue solo un eco que se iba perdiendo hacia el horizonte.

Goteo... Goteo...

Un par de gotas cristalinas cayeron sobre la nieve y con ellos Shiori finalmente empezó a llorar a solas.

- Maldición... - Shiori sorbió un poco su nariz mientras sacaba su rosario. - Realmente quería pasar y hacerte un buen tributo esta vez... Te lo juro, realmente lo intenté.

Ella lloró y lloró derramando cada lágrima sobre la nieve esperando a que esta absorbiera los pequeños rastros de su frustración, pero lamentablemente ella era la marcada sacerdotisa y esas emociones no deberían estar con ella.

La frente de Shiori repentinamente se arrugó un poco. Casi de manera inesperada su mano le empezó a arder mucho, por lo que revisó rápidamente lo que estaba pasando y para su mala suerte su tatuaje se había oscurecido a raíz de su frustración.

- ¿Me estás bromeando? - Comentó Shiori enojada, tratando de ignorar el ardor. - ¿Ni siquiera puedo estar triste por esto?

Una de las desventajas de llevar el tatuaje era que el portador debe serenar la mente y el cuerpo para que la marca no se descontrole. Lo que significaba que a la más intensa sensación negativa de dolor, ira, tristeza o furia, la marca reaccionaría si esas emociones fueran energías negativas que están atacando el cuerpo del portador, por lo que tenía que eliminar la de inmediato. En algunos casos, si la energía era fuerte genera algunas inexplicables alteraciones en su entorno. Es más, ahora la temperatura del ambiente empezó a bajar más de lo normal.

- Lo que me faltaba... - Susurró ella, sentándose en la nieve para hablarle al cielo. - ¡¿Qué más quieres de mí para que me dejen tranquila?!

Ella se sintió como una tonta hablándole a la nada, esperando a que un espíritu del bosque o lo que sea le responda. Sentía vergüenza de sí misma y por cómo estaba actuando hoy, de esta manera tan inmadura e infantil. Si alguien la hubiera visto pensaría que era una dramática que solo busca llamar la atención, pero no podía evitarlo, así se sentía ¿Acaso no tenía derecho a sentir eso?

Plink...

Hubo un ruido tintineante en el ambiente que alertó a Shiori. Lo último que esperaba era ver a alguien, pero este no fue el caso. No lo fue, porque con lo único que la albina se encontró era una luminosa mariposa volando alrededor de ella. Cualquiera pensaría que este animal sería uno común y corriente, pero si prestas atención a los detalles de aquel lepidóptero te darías cuenta de que no se trataba de una mariposa cualquiera.

- Señorita Rose... - Susurró Shiori, viendo como la mariposa se posó en su cabeza para empezar a alentar rápido sus alitas.

Seguido de eso el teléfono de la albina sonó. Limpiándose lo poco de las lágrimas que quedaron de sus ojos, pulsó el teléfono en altavoz y contestó la llamada.

- Hola... - Contestó Shiori.

Como era de suponerse, la señorita Aleister la había llamado en el momento justo.

- Hola Shiori, una de mis mariposas me acaba de informar de que te ocurrió algo ¿Estás bien? ¿Cómo te sientes? - De la otra línea, Rose sostiene una mariposa similar a la que tenía Shiori entre sus dedos mientras tenía que pulsar el botón del altavoz de su teléfono. - ¿Es un mal momento para hablar juntas?

Shiori soltó un suspiro y miró a su tatuaje unos segundos, quizás este era el momento de una sesión para que la marca se tranquilice, o mejor dicho para que ella se tranquilice.

- No, no estoy bien...

...

No se sabe por cuanto Shiori habló con Rose en el teléfono, pero en el lapso del tiempo la pequeña le habló sobre lo que pasó el día de hoy con la audición, el recuerdo de Nanai y hasta tuvo que explicar un poco del contexto del último para que finalmente empezara hablar sobre lo que ahora sentía en su corazón.

- No lo entiendo. Todo iba bien hoy, hasta que tuve que ver ese bendito comercial. Suena loco, pero no le miento cuando digo que su cara era totalmente similar, la misma mirada, la misma estructura y hasta la misma voz. - Comentó Shiori sentada en la nieve.

- Lo puedo ver... - Comentó sorprendida Rose viendo los recuerdos de Shiori con ayuda de sus mariposas. - Me sorprende mucho las similitudes que ambos comparten.

- Menos mal no es algo de mi cabeza. - Shiori suspiro aliviada de saber que al menos la igualdad de las caras de Nanai y Neige no era algo producto de su mente.

- ¿Cómo te sentiste cuando este detonante apareció repentinamente?

- Que se suponía que ya no debía de sentir o recordar nada por él Rose-sensei. Que debería ser cosa del pasado, pero sigue allí golpeando y apareciendo a cada rato en mi cabeza. Ahora podría estar almorzando tranquila con mis amigos, planeando que vamos a hacer mañana, esperando todos juntos el resultado del VDC mientras Grim le roba la comida a Deuce y Ace se ríe de la situación como siempre para luego ser callado por Jack, pero en lugar de eso estoy aquí llorando y actuando como una inmadura ¿Por qué me pasa esto?

- Por lo que me has logrado mostrar.- Rose empezó a desmenuzar las conclusiones que pudo ver y observar. - Lo que sucede es que no le has dado un cierre por completo a ese capítulo de tu vida.

Eso dejó congelada a Shiori.

- ¿Qué? Pero yo...- Ella preguntó anonadada.

- Es verdad que lograste en parte lograste darle un fin a la relación con la presentación que hiciste en tu mundo y cuando él vino a verte... - Enumeró Rose. - Pero aquí juega el tercer factor que no te permite superarlo del todo, y está muy relacionado con el aniversario de tu papá.

- ¿Su aniversario?

- Viendo tus recuerdos, la ruptura no sucedió en un día cualquiera. Fue justamente el día que era el aniversario de su fallecimiento. Cuando una paciente pierde un ser querido y pasa por fechas conmemorativas, hay muchos que experimentan cierta sensibilidad y susceptibilidad semanas o días antes de la fecha. Para muchos de nuestro entorno estas manifestaciones lucen como comportamientos extraños o incluso en algunos casos las personas se excluyen más para quedar un tiempo solos.

Shiori pensó un poco en lo que dijo Rose y viendo su comportamiento en estas semanas se percató que últimamente se había alejado de sus amigos por el hecho de aprender la nueva técnica del llamado espiritual y con el único plan de hablar con su padre.

- Quizás en hasta el día de ayer no has tenido ningún pensamiento de Nanai, ya que estabas más concentrada en tu papá, pero cuando viste el comercial entonces esa pequeña amargura que no pudiste sanar hizo que inconscientemente también revivieras todas las malas experiencias que pasaste durante esas semanas en el que sufriste por el muchacho al mismo tiempo que ocurrían tus emociones ante el aniversario de tu padre.

- Entonces me está diciendo ¿Qué esto es algo que yo misma he asimilado? - Susurró Shiori. - El aniversario de papá y mi ruptura con Nanai.

- Cómo fue tu primera experiencia amorosa es por eso que la recuerdas más y que su fin ocurriera durante esas fechas la hace difícil de soltar, porque tus sentimientos hicieron una especie de simbiosis con los sentimientos de pérdida hacia tu figura paterna. - Completó Rose con una mirada llena de comprensión, ya que ella comprendía mucho del significado que representa el primer amor. - Es muy difícil olvidar la primera experiencia que tuviste, porque le dedicaste tiempo, sentimientos y emociones a algo que creías que era un sueño hecho realidad. Tal vez nunca en tu vida vas a poder olvidar las emociones que sentiste en esa primera relación, pero no hay problema. En el futuro experimentarás por primera vez muchas experiencias que tendrán distintas sensaciones y con el tiempo no vas a tener tiempo de recordar el agrio sabor de tu primera relación. Por lo pronto, primero tendremos que separar tus sentimientos hacia tu ruptura y los del aniversario de tu padre. No puedes lidiar con los dos al mismo tiempo, porque eso te llevaría a un quiebre emocional en el que te sientes estancada.

- ¿Y qué puedo hacer? - Preguntó Shiori. - No quiero recordar más a Nanai y mucho menos estas semanas. Quiero solo dedicarme a mi padre.

- Esto es lo que vas a hacer, pequeña. - Rose se acomodó en su asiento. - Primero comenzaremos por partes. En vista a que tus poderes están muy entrelazados con tus emociones, me imagino que ahora tu marca te debe de estar fastidiando.

- Como siempre...

- ¿Cómo está ahora?

Shiori revisó su tatuaje y todavía estaba un poco oscura.

- El ardor es tolerable, pero todavía sigue oscura. - Dijo la albina.

- ¿Y tu ambiente? - preguntó Rose.

- Ya no hace tanto frío.

- ¿Normalmente cómo sueles lidiar con tus emociones más fuertes para calmar tu marca?

La albina lo pensó detenidamente.

- Normalmente, hago gimnasia, pero después de mi presentación de hoy no tengo muchas ganas de bailar. - Shiori tuvo una mirada triste.

- No te preocupes ¿Qué otras actividades te pueden ayudar?

- Puede que no tenga ahora paciencia para pintar algo... pero...

Hubo un breve silencio en la conversación. Rose esperó tranquilamente la respuesta de Shiori, quería darle tiempo para que ella poco a poco pudiera lidiar con sus emociones a su ritmo.

- Lo que más me ayuda es cantar. - Respondió la albina mirando el cielo. - Me ayuda a conectar mejor con mis sentimientos, sin afectar a nada.

- ¿Puedes cantar sobre cómo te sientes ahora? - Preguntó Rose.

- Podría intentarlo. - Shiori tomó el teléfono y se paró de la nieve para respirar hondamente.

Inmediatamente, hizo que el ruido del ambiente se silenciara en sus oídos para escuchar claramente la voz de su corazón y separa sus labios para dejar que la música sacará sus sentimientos.

Ashita nante / Deje de contar
Konai you ni to / las noches sin dormir
Negatta yoru kazoekirenai / Y desee jamás el día ver venir

Yume mo ai mo nakushi / Mis sueños y amores
Ame ni utareta mama / En la lluvia los perdí
Naiteru, naiteru, naiteru / quiero llorar, quiero llorar, quiero llorar

En este momento de la canción, Shiori nuevamente había empezado a llorar y eso, lejos de quebrar su voz, solo hizo que las letras tomarán más fuerza y sentimiento.

Kazaritsukenaide / Dime ¿Qué es lo que debo hacer

kono mama no / para poder vivir
watashi de ikite yuku tame / como soy sin esconderme más?
Nani ga hitsuyou / Sin fingir ser quien no soy

Jibun sae shinjirezu / Ya no se que hacer, Si no creo en mí
Nani wo shinjitara ii no / no hay nada más en que creer no

kotae wa chikasugite mienai / La solución tan cerca está que no la puedo ver

kuroi namida / Y negras lágrimas caen
nagasu watashi ni wa / no las puedo detener
nani mo nakute/ No queda nada más
kanashisugite / Me siento tan triste

kotoba ni sae nara nakute / No puedo expresarlo con las palabras
karadajuu ga itami dashite / No paro de temblar mi cuerpo me duele
taerarenai, hitori de wa / Y no puedo más cargar con esto sola

Desde la otra línea, Rose estaba escuchando atentamente cada sentimiento que Shiori está compartiendo de la canción. Sin duda alguna la pequeña tenía una hermosa voz para cantar, pero hasta una fae tan sensible como ella empezaba a empatizar con ese dolor a tal punto de también empezó llorar silenciosamente, por como esta niña tenía que lidiar con sus emociones, en silencio y con todo lo que ella cargaba en su mundo.

- "Debió de haberte dolido mucho, ¿Verdad?" - Pensó Rose, cerrando por unos segundos sus ojos para mirar los recuerdos que estaban pasando por la mente de Shiori mientras cantaba. - "Siendo tan joven y haber experimentado todo esto en una corta edad..."

yonaka ni nakitsukarete / Ya la noche cae, cansada de llorar

egaita, jibun ja nai jibun no kao / Intente pintar un rostro que mío no era más

yowasa wo kakushita mama / Estoy harta de aparentar
egao wo tsukuru no wa / No debo de ocultar mi debilidad
yameyou, yameyou, yameyou / No aguanto más, No aguanto más No aguanto más

kazaritsukenaide / Será que este es el mayor
ikite yuku / reto por cumplir
koto wa kono yo no ichiban / ¿Eso es lo que el mundo tiene para mí?
muzukashii koto? / vivir sin esconder quien soy

Shiori apretó el rosario en su pecho y continuó cantando mientras cerraba los ojos. Ella dejó que los sentimientos de tristeza, angustia y desesperación fluyeran por sus venas y le mostraba al cielo nevado como se sentía ella.

anata kara / Ya no quiero estar

morau nara / recogiendo las
katachi no nai mono ga ii / piezas rotas de mi pobre corazón
kowareru mono ga iranai / No necesito nada que pueda romper

kuroi namida / Aunque negras lágrimas
nagashi sakendemo / brotan de un grito de dolor
shiranu kao de /Un nuevo día vendrá
ashita wa kite / que no conocerá

onaji itami ni butsukaru / Volveré a enfrentarme al mismo dolor
sonna hibi wo / Si siempre así será
tsuzukeru nara / Si esto seguirá

tooku kiete shimaitai / Entonces quiero ya acabar con todo esto
wagamama to wakattemo / Aunque sea egoísta de mi

- "Este es mi sentimiento más egoísta..." - Pensó Shiori, recordando a su papá. - "Te había prometido aprender a seguir adelante a lo que sea que me pase, pero me siento muy triste... Perdóname por ser egoísta y débil, papá"

Al mismo tiempo, Rose finalmente pudo ver por primera vez el rostro del padre de Hitoshi y por alguna extraña sensación el ver su cara hizo sentir una extraña sensación familiar, como si alguna vez tuviera la sensación de haberlo conocido antes, solo que no sabía en donde. Sin embargo, ella únicamente se enfocó en los recuerdos de Shiori y de cómo este hombre era una parte fundamental en el comportamiento de la niña y en muchos de sus pensamientos.

kuroi namida / Y negras lágrimas caen

nagasu watashi ni wa / no las puedo detener
nani mo nakute/ No queda nada más
kanashisugite / Me siento tan triste

kotoba ni sae nara nakute / No puedo expresarlo con las palabras
karadajuu ga itami dashite / No paro de temblar mi cuerpo me duele

kuroi namida / Aunque negras lágrimas
nagashi sakendemo / brotan de un grito de dolor
shiranu kao de /Un nuevo día vendrá
ashita wa kite / que no conocerá

onaji itami ni butsukaru / Volveré a enfrentarme al mismo dolor
sonna hibi wo / Si siempre así será
tsuzukeru nara / Si esto seguirá

tooku kiete shimaitai / Entonces quiero ya acabar con todo esto
wagamama to wakattemo / Aunque sea egoísta de mi

Al término de la canción, Shiori se sintió un poco más ligera que antes. La cabeza todavía le dolía un poco por el llanto, pero mirando su tatuaje pudo ver cómo este regresó a la normalidad.

- ¿Cómo te sientes ahora? - Preguntó calmadamente Rose limpiando sus lágrimas.

- Un poco mareada, aturdida... - Respondió con sinceridad Shiori también limpiando sus ojos. - Por suerte la marca ya se estabilizó.

- Muy bien, vamos por buen camino. Ahora escúchame, vas a tener una tarea personal durante de estos días será intentar cerrar por completo ese ciclo con tu pasado y enfocarte únicamente en el aniversario de tu padre. - Rose se acomodó su cabello azul. - Un consejo que te puedo dar es que trates de distraer tu mente con otras actividades que te ayuden a dejar de pensar en el muchacho. Habrá momentos en que lo recordaras, pero si eso pasa entonces puedes imaginar que lo tienes al frente y dile todo lo que salga de su cabeza para que de alguna manera comiences a confrontarlo mentalmente. También otra cosa que puedes hacer es que entre más pases con tus seres queridos o alguien de confianza, ya sea haciendo una actividad juntos o tan solo charlando, te ayudará a que pueda exteriorizar mejor tus emociones y a compartir pensamientos con alguien de confianza de ser necesario.

- Pero, no quiero involucrar a nadie más y que se preocupe más por mí. - Comentó la albina.

- Oruguita, el guardar estas emociones para ti misma es lo que hace que tus sentimientos se vuelvan más intensas y dolorosas de sacar. No está mal el que quieras demostrar fuerza para sobrellevar el día a día, pero eres humana y como uno tienes momentos de debilidad que debes exteriorizar. No para dar pena, sino para confrontarlos y sanar a su debido tiempo y momento.

Rose, haciendo uso de su magia y sus mariposas, compartió con Shiori un poco de su calidez para simular lo que muchos consideran un abrazo fantasma. Shiori no lo podía ver, pero podía sentir como si alguien la abrazara.

- Las personas que te quieren claramente se van a preocupar y eso es así, porque ellos te quieren mucho y quieren ayudarte lo que más puedan. Eso no significa ser una molestia para nadie y mucho menos colocarles una carga.

Los ojos de Shiori se abrieron con sorpresa ante esas palabras, para alguien a quien siempre estaba acostumbrada a no involucrar a nadie en su vida, ya que siempre pensó que sería muy duro el compartir ciertas experiencias por miedo a que la juzguen o que la hagan sentir como si fuera una carga.

- ¿No lo es? - Las iris de la niña nuevamente empezó a temblar, ya que sentía que nuevamente iba a llorar.

- No querida, las personas que te quieren de verdad intentan saber lo que te ocurre porque les importa mucho, buscarán algún modo de ayudarte o si pueden hacer algo para que estés feliz, ya sea compartiendo sus experiencias que te puedan ayudar a ver un panorama más amplio de tus sentimientos. Entre más tiempo pases con ellos, verás como ya no tendrás tiempo para recordar al otro muchacho y hasta podrías darle ese cierre que buscabas. Pero ahora con la mente más despejada. No estás sola.

- ¿Y si no piensan así?

- Si ellos lo vieran como una molestia, entonces deberías replantear en quien son tus verdaderos amigos. No te pido que les cuente todo el contexto, puedes escoger el tema personal que quieras compartir. Comienza con algo pequeño, si quieres, explicarles el por qué has estado actuando de una forma distinta. Estoy segura de que tus amigos, incluso si les dicen que no se preocupen, siempre lo harán porque eres alguien importante para ellos, al igual que ellos lo son para ti.

La dulzura con la que Rose explicaba era una sensación tan cálida que hasta la sentía muy maternal. Shiori de alguna manera siempre sentía que volvía a ser una niña cada que escuchaba la voz suave de Rose, ya sea cuando le aconsejaba una actividad personal o cuando la escuchaba en todo el momento.

- Míralo de este modo Shiori. Si alguna vez vieras que tu amigo está mal y que además te dice que no le pasa nada, ¿No estarías preocupada? - Preguntó Rose.

- Probablemente, me hubiera preocupado, ya que está triste por algo y me gustaría ayudarlo. - Dijo Shiori.

- Posiblemente, así es como tus amigos se sientan ahora ¿No lo cree?

Este era un punto a favor de la fae, porque Shiori recordó la mirada con la que sus amigos la miraron cuando se alejó de ellos. Ellos sí estaban preocupados.

- ¿Algo más de lo que te gustaría hablar? - Pregunto Rose.

- No, de hecho esto me ayudó a calmar un poco. Gracias señorita Rose. - Agradeció calmadamente Shiori.

- No tienes que, pequeña. - Comentó Rose. - Ahora que lograste calmar esa angustia, ahora te toca trabajar en tu cierre cuanto te sientas preparada. Si necesitas hablar conmigo, mis mariposas están volando cerca de ti.

- De acuerdo, señorita Rose. Cuídese mucho. - Shiori se despidió

- Tú también cuídate mucho. Descansa bien, abrígate mucho y procura hidratarte. - Aconsejó la fae antes de colgar la llamada.

Una vez cumplida con su misión, la mariposa dejó de aletear en cabello de la albina y salió volando, dando un par de veces a su alrededor, para finalmente dirigirse hacia el horizonte y regresar con su dueña.

Shiori guardó el teléfono en su bolso y se quedó un poco más mirando hacia donde la mariposa salió. Luego, sus ojos escarlatas se desviaron por unos instantes hacia el cielo, ahora naranja y se quedó quieta contemplándolos. Las auroras boreales se iban dibujando poco a poco en el cielo naranja. Había comenzado la hora dorada para dar inicio a la transición del día hacia la noche en un pintoresco paisaje que alentaba aún más a la paz y la calma.

- Sí, es muy hermoso como siempre... - Comentó Shiori mirando el cielo. - Un cielo gélido cambiando a uno cálido, como una señal de transformación... como una metamorfosis de un estado a otro...

No se sabe por cuánto tiempo Shiori se quedó quieta sobre el risco, pero fue el tiempo suficiente para que ella se calmara y regresara a su serenidad de siempre. Reflexionó las palabras que le dijo Rose y también se puso a analizar sobre lo que le pasó el día de hoy para empezar a pensar lo que va a hacer ahora en adelante para poder cerrar bien ese doble asunto pendiente que ella tenía.

Primero, como le dijo Rose, tenía que hacerlo uno a la vez; así que comenzó con el tema de Nanai.

- "Nanai nunca volvió a contactarse conmigo, eso es todo lo que sé." - Shiori vio los hechos. - "Desde el inicio él siempre fue el novio de Sayu y ambos querían engañarme..."

Shiori nuevamente se sintió enojada, pero en una manera más moderada por suerte para no perder la cabeza.

- "Se empeñó mucho para fingir ser el novio perfecto y lo hizo a la perfección, porque yo caí rendida a eso." - Shiori soltó una risa irónica. - "Siempre quiso ser actor, debí haberlo supuesto en ese momento. Para él le fue fácil fingir estar enamorado y encantar a una niña casi enferma de 13, ya casi 14 años, a un mundo de fantasía en el que se preocupaba por ella y que la apoyaría siempre. ¿Me dolió? Sí, ¿Lloré por él? También, ¿Casi pierdo la dignidad al citarlo luego de haberle gritado que se fuera para me explicara del por qué de su engaño? Probablemente lo hubiera hecho si el muchacho se hubiera presentado, pero él nunca se presentó y eso le dejó muy en claro de que ella solo fue un juego."

Shiori jugueteó un poco con el rosario.

- "Puede que ese tal Neige se parezca físicamente a Nanai, pero ¿Que me asegura que sea igual o diferente a Nanai? Ni lo conozco y no dudé en asociarlo contigo ¡Qué insulto! ¿Es más y si son diferentes? Hasta puede que sea mejor que Nanai como persona" - Shiori inclinó la cabeza a un lado. - "¿O puede que sea lo contrario? ¡No lo sé! Pero lo que sé es que Neige no tiene que pagar los platos sucios que el muchachito este hizo."

Era verdad, este mundo es Twisted Wonderland y no su mundo. En su mundo, es allí donde vive el innombrable y aquí no es nada más que muchacho random que solo tuvo la mala suerte de parecerse a él. E no es igual a una F por más que las letras casi se asemejan ¿Deben de tener sus diferencias? Un ejemplo claro eran Deuce e Isao, aunque ambos tenían los mismos ojos aguamarina, la realidad era que ambos eran muy distintos en personalidad. Deuce se esmeraba en ser alguien serio, mientras que Isao era alguien muy travieso que no dudaba en molestar a Raiden.

- "Ambos se parecen en el físico y en la voz, pero de seguro no son la misma persona." - Razonó Shiori. - "Okey, lo admito. Quizás me cueste un poco el tener que separarlos, pero tengo todo el tiempo y todo el espacio para acostumbrarte y entender que en primer lugar Nanai y Neige no son la misma persona."

Es más, con eso en mente, miró una vez más el risco, pensó en el ejercicio que Rose le propuso hacer para confrontar la imagen mental de Nanai y gritó la cosa más osada que le hubiera gustado decir si él se hubiera presentado a la citación:

- Te tengo una buena y mala noticia. - Primero comenzó suave. - La buena es que ahora estoy segura de lo que quiero y la mala es que ¡NI CAGANDO ERES TÚ! - Así ella luego se puso a exclamar. - ¡Ya te reíste de mí y ahora me toca ser feliz! ¡Así que si tienes ganas de seguir fingiendo ser el novio enamorado, llama a Sayu o a tus otras exnovias para llorarles, porque yo no estoy disponible, amigo! ¡Me merezco algo mejor y no un dolor de ovarios como lo fuiste tú! - Shiori levantó su dedo medio al risco. - ¡Imbécil!

Shiori jadeó un poco, pero eso fue más que suficiente para levantarse.

- ¡Hah! ¡Hah! Listo, ya dije lo que tenía que decir y ahora solo necesito enfocarme únicamente en mi papá y nada más. - Comentó Shiori acomodándose el cerquillo.

Se estaba dando media vuelta para salir del risco, pero lo que ella nunca se esperó era a ver al pequeño Ortho con los ojos hechos unos puntitos, mientras que quedaba quieto sosteniendo una cajita roja de jugo frente a una Shiori que se le bajó automáticamente la presión sanguínea.

Hubo un silencio incómodo en el ambiente para ambos y hasta se escuchó el graznido de un ave pasando. Claramente, el silencio no duró por mucho tiempo, ya que Shiori gritó internamente con el rostro hecho una remolacha.

- ¡O-O-Ortho-kun! - Chilló ella. - ¡¿H-H-H-Hace cuánto que estás aquí?!

- Perdón, Shiori-Neechan. Viene para ver como estabas, pero creo que vine en un mal momento... así que mejor me voy. - Ortho lentamente se estaba yendo del sitio, pero la albina lo detuvo.

- ¡No! ¡No! ¡No! ¡Espera! ¡Espera! ¡No te vayas! -Shiori lo llamó desesperada. - ¡No es lo que piensas! ¡Hay una explicación para todo! ¡Déjame explicarte, por favor!

...

Shiori contó una breve parte de lo que pasó a Ortho y del porqué la encontró gritando de ese modo en el risco.

- ¡Oh! ¿Así que esto de llamar dolor de ovarios e imbécil a alguien es parte de tu terapia para superar a tu ex? - Comentó inocente Ortho.

- Por favor no repitas esas palabras, Ortho-Kun. - Shiori tenía una sombra morada sobre su cabeza mientras lloraba cataratas bajo sus ojos. - Júrame que no le dirás a nadie nada de lo que has visto hoy. Por Favor ¡Júramelo!

- Está bien, si esto te ayuda a sentir mejor, entonces te lo prometo, Nee-chan. - Prometió Ortho

Shiori soltó un suspiro de alivio. Ella sabía que Ortho era un niño de palabra, así que sabía que no iría por allí contándolo a quien sea y mucho menos repitiendo por allí lo que había escuchado.

- Lamento que me hayas tenido que ver así, realmente necesitaba tener este momento conmigo misma. - Shiori se disculpó con un leve sonrojo. - Ha sido un día muy revoltoso para mí.

- No, no te preocupes. - Se apresuró Ortho para calmar la situación. - Por como estas tus lecturas ahora, se puede ver una mejoría a como estaba antes. Lo que significa que el tratamiento de tu psicóloga funcionó ¡Felicidades!

Finalizó Ortho entregando la cajita de jugo.

- Gracias...- Shiori respondió, a la vez que tomaba la cajita en sus manos. - ¿Cómo me encontraste aquí?

- Bueno, cuando terminaron las audiciones te vi salir con prisa de Pomefiore. Pensé que había pasado algo. Así que para animarte pensé pasar por la tienda de Sam y traerte un poco de jugo. - Ortho jugueteó un poco con sus manos. - Use mis rastreadores para buscarte por todos lados y al final te encontré aquí.

- Ya veo... - Susurró Shiori mirando fijamente la caja.

- ¿Sucede algo? - preguntó Ortho.

- No es nada, solo pensaba un poco sobre la audición de hoy. - Comentó Shiori.

- Me comentaste que el motivo por el que entraste era para hacer un tributo para tu padre ¿Verdad?

- Esa era la idea al inicio, pero metí la pata al final. - Suspiró Shiori. - Solo espero que esto no haya afectado en los resultados de Ace, Grim o Deuce.

- Hmmm, de hecho creo que Vil calificaba a cada concursante de manera individual, sin importar si hacen grupos o no. - Ortho inclinó su cabeza a un lado.

- ¿Tú crees? - Shiori lo miró esperanzada.

- De hecho sí, Vil puede que sea alguien muy estricto y meticuloso, y que califica con cuidado a cada persona. - Ortho proyecto en un holograma la cuenta magicame de Vil. - Pero sin duda alguna todos tus proyectos son algo que muchos catalogan como algo sumamente hermoso.

Ortho no mentía cuando decía que los trabajos de Vil eran sumamente elaborados, que hasta la palabra hermoso se quedaba bien pequeña.

- Increíble... - Dijo Shiori, sorprendida al ver cada proyecto y foto de Vil. Se notaba a simple vista el empeño y el esfuerzo máximo que él había puesto en cada video, canto o coreografía que había publicado en su cuenta. - Así que por eso me calificó con un -3, ni siquiera me había esforzado lo suficiente para hacer bien mi presentación.

- ¿-3? - Los ojos de Ortho casi se salen de su órbita. - Eres la primera persona que conozco a la que Vil han catalogado con un signo negativo.

- "¿No sé si sentirme ofendida o halagada por eso?" - Pensó Shiori, con una gota de sudor bajó la cabeza mientras sacaba la pajita del envoltorio del jugo. - En fin, al final Vil me sacó de la lista de los finalistas, así que tendré que pensar en otra idea para hacer el tributo de mi padre, pero realmente me hubiera gustado hacerle algo grande, memorable y único.

- ¿Realmente era muy importante el VDC para ti? - Preguntó curioso Ortho.

- La verdad es que sí. Quería hacerle algo fenomenal y llamativo en memoria a todo lo que él hizo por mí y para compensar lo que no pude hacer hace años. - Shiori pincho la pajita en la caja de jugo y beber un poco del líquido dulce. - Habrá que hacer un plan B desde cero.

- Hmmm, si ese es el caso, entonces ¿Alguna vez has pensado en participar en la página oficial del VDC?

Por segunda vez en el día hubo un silencio en el risco, mientras Shiori mantenía los ojos abiertos ante la nueva información.

- ¿La página de la VDC? Había escuchado a Vil mencionarlo, pero ¿Se puede aún participar? - Shiori preguntó con cautela.

- ¡Por supuesto! - Ortho levantó su pulgar y cambió los hologramas a la página oficial del VDC donde había varios videos de muchos estudiantes de varios colegios mostrando sus performances individuales. - Muy pocos estudiantes se animan a participar, ya que aquí la competencia es fuerte y, dependiendo del desempeño que uno haga, se selecciona a un grupo pequeño para cumplir un rol dentro del evento. Ya seas el concursante, la introducción o el cierre del evento, los organizadores son los que escogen a los candidatos más aptos para hacer destacar el VDC en los medios audiovisuales.

- Veo que muchos poseen una buena edición de video, todos parecen ser profesionales. - Comentó preocupada Shiori viendo varios videos con una calidad de postproducción de primera.

- Qué no te engañe su apariencia, muchos de estos videos son los que el VDC casi nunca escoge. - Comentó Ortho. - Nunca he entendido el porqué, pero en casi todos los que pasaron la prueba tenía videos al natural y con poca postproducción.

- Ya veo, en tal caso ¿Qué es lo que tengo que hacer para entrar? - Preguntó la albina muy atenta.

- Solo necesitar ingresar tus datos, subir un video de ti misma cantando y bailando según la temática de este año y esperar la carta de aceptación que ellos suelen enviar. - Respondió Ortho con entusiasmo al ver como esta información estaba ayudando mucho a Shiori a recuperar su ánimo. - ¿Quieres que te ayude a inscribirte?

- ¿Harías eso por mí?

- ¡Sip!

En menos de lo que cae un rayo, Ortho había llenado el formulario de Shiori por completo.

- ¡Y listo! - Comentó Ortho. - Ahora solo tienes que hacer un video tuyo mostrando tus habilidades de baile y canto y subirlo a la página.

- Muchas gracias, Ortho-Kun. Eres increíble - Shiori le aplaudió.

- Te he he - Rió Ortho ante el halago.

Luego de dejar su maletín a un lado junto con la cajita de jugo, ella se fue mentalizando previamente. Esta era su última oportunidad de poder entrar al evento y esta vez se comprometió a asegurarse de dar la mejor presentación de su vida. Más que nada por su padre.

- ¿Cuál es la temática de este año, Ortho-Kun? - Habló Shiori mientras hacía unas cuantas flexiones.

- La temática de este año es... sensación.

- Sensación...

Shiori miró hacia el cielo naranja, digno de la hora mágica y con las pocas auroras boreales que había en el cielo. Al mirarlas tan danzantes en el cielo fue entonces que se le vino una idea a la sacerdotisa.

- ¡Eso es! - Shiori sacó su teléfono y lo colocó cerca de una rama de árbol para que enfocara el risco, el cielo y a Shiori. - Muy bien, ya tengo en mente lo que quiero presentar.

- ¿De verdad? - Comentó Ortho.

- Esta era una rutina que siempre he querido presentar a mi padre hace años. - Respondió Shiori amarrando mejor el cabello con una pequeña sonrisa melancólica. - A él le encantaba cantar. Cuando yo era una niña pequeña, él siempre solía dedicarme muchas de ellas para subirme el ánimo, para dormir o para calmarme en los momentos más difíciles.

- Por como hablas de él se nota lo mucho que amas a tu padre. - Ortho sonrió enternecidamente con sus ojos amarillos.

- Amo mucho a mi padre, por él soy la persona quien soy y quiero mostrarle mi gratitud cómo corresponde. - Comentó Shiori, ahora amaranto su rosario alrededor de su mano izquierda. - Además... también busco una forma de pedirle disculpas.

- ¿Una disculpa? - Ortho la miró con curiosidad. - ¿Por qué?

Shiori hizo una breve pausa y, respirando un par de veces, le respondió a Ortho.

- Nunca te llegué a explicar sobre cómo murió mi padre ¿Verdad? - Shiori tocó lentamente el rosario de su mano. - Aún me cuesta decirlo del todo sobre lo que pasó en realidad, pero lo único que te puedo decir es que siento una gran culpa en mi pecho que se ha mantenido desde que se fue.

Ortho se quedó sin voz ante estas palabras, ya que en su memoria había visto este patrón en muchas ocasiones.

- No puedo olvidarlo y siento que no me puedo perdonar por lo que pasó, pero quiero hacer algo que le demuestre que estoy tratando de dar lo mejor de mí y que de alguna manera vea que intento salir adelante como se lo prometí a pesar de mis errores y actos que son cuestionables... A veces me pregunto ¿Qué pensaría de mí ahora?

De alguna manera, Ortho procesó todas las palabras que Shiori le compartió. El tema de la pérdida de una persona, es un mundo muy delicado, casi como si fuera alguna especie de hilo tenso que podría ser cortado fácilmente con un par de tijeras. Era muy doloroso para esas personas el olvidar, ya que el duelo toma años hasta lograr superarla y depende mucho de las personas; pero le pareció muy increíble y valiente la manera en como Shiori trata de tomar este tema en sus manos, a pensar que le parezca que a ella le tiene miedo a algo.

Por eso, Ortho no dudó dos veces en caminar hacia la albina, ya abrazarla como parte del protocolo de consuelo que tiene programado.

- Bueno, si yo fuera él yo diría que eres genial y valiente. - Respondió con sinceridad Ortho, enterrando su cabeza en el vientre de la albina.

Shiori al inicio lo miró con una mirada sorprendida por el abrazo inesperado, pero al escuchar lo que dijo sus ojos brillaron un poco y con una pequeña sonrisita le devolvió el abrazo.

- Muchas gracias Ortho, eres un buen niño. - Susurró Shiori, inclinándose un poco para darle un besito en la frente.

Se quedaron así por unos segundos, antes de que Shiori y Ortho se separasen.

- ¿Lista para hacer tu video? - Preguntó Ortho.

Frotando un poco los ojos, la sacerdotisa, se abofeteó sus mejillas un par de veces y le respondió al pequeño Shroud:

- Sí, ya estoy lista.

Ortho se sentó a un lado del árbol y se sentó tranquilo en la nieve a la espera del baile de Shiori.

- He visto pocos lives tuyos infiltrados en las redes, pero esta es la primera vez que te veré cantar en vivo y en directo. - Sonrió Ortho. - Estoy un poco emocionado de verlo con mis propios ojos.

- En tal caso, te daré un espectáculo inolvidable. - Shiori le guiño brevemente un ojo antes de ubicarse en medio de la nieve y empezar a tomar bocanadas de aire.

- "Esto era lo que te quería presentar aquella vez, padre" - Pensó Shiori antes de arrodillarse en la nieve mientras inclinaba su mirada hacia el cielo.

Separando sus labios una vez más, dejó que sus sentimientos por su padre, esta vez se unieran en una canción que, hace mucho tiempo atrás, él le había dedicado y que servía como su mejor bálsamo contra sus heridas más emocionales.

La-la-la
La-la-la
La-la

Gales of song / Tempestad de canciones

Guide me through the storm / Guienme a través de la tormenta

Ella comenzó con una pequeña acapela mientras el viento emitía leves silbidos que hacían connotar su presencia en el escenario. Cuando el sonido agudo dejó de resonar, como si hubiera sido alguna clase señal, Shiori empezó a bailar lentamente acorde a su voz y viento que guiaban su danza bajo este atardecer lleno de auroras boreales.

On the wings of a small / En las alas de una pequeña
simple melody / y sencilla melodía

Words take flight and soar / Las palabras alzan el vuelo
They carry me / Y me llevan
a world we'll see / A un mundo que veremos

Looking for a farewell / Buscando una despedida
I pull the threads / Tiro de los hilos

A life / De una vida
without you I cannot accept / Sin ti que no puedo aceptar

I can't tell that lie / No puedo menti
I can't let go / No puedo dejarte ir

Entonces la marca de buda empezó a brillar en su tenue luz lila y con ello Shiori hizo una pseudo llamada espiritual en resonancia con su voz. No llamó a ningún espíritu, pero ahora podía controlar un poco a las auroras boreales que empezaron a emitir un leve sonido melódico mientras descendía hacia el risco para empezar a danzar sobre Shiori y Ortho.

Ortho estaba atónito por lo que estaba viendo, esto era algo sumamente increíble e inexplicable de explicar. De alguna manera era como si el ambiente y Shiori se volvieran uno para mostrar una vista casi irreal de un baile nunca antes visto en algún video de internet. Él sabía muy bien que esta canción era para el padre de Shiori, pero por alguna razón le daba la sensación de que también se la estaba cantando, pará él. Como si estuviera hecha para sus oídos biónicos.

But now that you're gone / Pero ahora que no estás

I have to move on / Tengo que seguir adelante

Seems like everyone / Parece que todo el mundo
just smiles staring at the sun / Sonríe mirando hacia el sol

But what about me? / Pero, ¿Qué hay de mi?

Tell me how I will know / ¿Dime cómo sabré
where I should go? / hacía dónde ir?

Oh gales, you sing and guide me! / ¡Oh, tempestades, que cantan y me guían!

Luego de eso, Shiori abrió sus alas y las auroras boreales empezaron a emitir una leve luz celestial que adornaba el cielo de una manera tan espectacular que hasta el ingeniero civil ambiental más experimentado se quedaría con la quijada sobre los suelos.

I walk alone / Camino sola

There's more to life / Hay más cosas en la vida
I have to know / que debo conocer

It's just me / Sólo soy yo
lost so far away from home / Perdida tan lejos de casa

Alone I shut myself in / A solas me encierro en mí misma

Still the winds howl, they call / Todavía aúllan los vientos, me llaman

and their voices lead me / Y sus voces me guían

Gales of song / Tempestad de canciones
guide me through the storm / Guienme a través de la tormenta

Let the melody lift me high / Deja que la melodía me eleve
I'll be me / Y entonces seré yo al fin

Con el eco de su voz resonando en el risco, Shiori poco a poco fue apagando sus alas, al igual que las auroras dejaron de iluminarse alrededor de ellos, para regresar a ser a donde pertenecían en el cielo ahora morado.

Gales of song / Tempestad de canciones

Please stay by my side / Por favor, quédense a mi lado

Winds of love / Vientos de amor

Breathe into my life / Soplen en mi vida

Finalmente Shiori detuvo su cantar y suspiró lentamente para mirar hacia Ortho.

- ¿Qué te pareció? - Preguntó Shiori.

- Nee-chan... - Ortho se paró de su asiento y caminó hacia ella con unos ojos tan brillantes como los de una joya. - Eres increíble. Eso estuvo hermoso... Tú eres hermosa.

- Muchas gracias... - Ella se sonrojó tímidamente ante el halago de Ortho.

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Finalmente, Shiori llegó a las puertas del dormitorio abandonado. Luego de haber cortado un poco el video y de subirlo a la página del VDC junto con su formulario, Ortho la había acompañado hasta su casa para después regresar con su hermano. Le estaba tan agradecida tanto con la señorita Rose y con Ortho que ya tenía pensado hacerle un par de regalos como muestra de agradecimiento.

- Qué día... - Comentó Shiori abriendo la puerta de madera. - Tadaima

Nadie había contestado y las luces estaban apagadas.

-¿Grim? ¿Estás en casa? - Shiori llamó un par de veces antes de quitarse los zapatos y caminar descalza por el pasillo que conectaba con la sala principal. - ¿Grim? ¿William? ¿Billy? ¿Bletcher?

Shiori busco el interruptor de la luz en medio de la oscuridad y al presionarlo se topó que sentados en el sofá, con los brazos cruzados y con lentes de sol negros, estaban Ace, Deuce, Grim, Jack y los tres fantasmas mirando fijamente a Shiori.

- ¿Con qué apareciéndote a estas horas de la noche, señorita? - Comentó Ace con un chupa chups en la boca, como si fuera alguna especie de cigarrillo de plástico.

¿Qué demonios?

- ¿Hace cuánto tiempo estaban esperando en la oscuridad? - Preguntó Shiori con una ceja arqueada.

- ¿Desde qué a la chimenea se le acabó la madera? - Comentó Grim señalando el humo de la chimenea. - Ho Ho Ho...

Para Shiori fue un poco raro el escuchar a Grim reír como Santa Claus en un momento como esto, pero eso no le respondía el porqué todos estaban reunidos en la sala.

- ¿Y para qué los lentes? - Preguntó Shiori.

- De hecho esto fue idea de Grim, no le veo el punto de usarla ahora. - Comentó Deuce quitándose los lentes al igual que Jack.

- ¿Ffgna? Acordamos que esto lo usaríamos para la intervención. Perdieron la apuesta, así que sigan usándolos. - Comentó Grim.

- Un momento ¡¿Intervención?! - Shiori los miró con los ojos abiertos.

- Así es, Shiori. - Habló Deuce, señalando un sillón cerca de la mesita del centro donde casualmente había un plato tibio de comida. - Por favor, toma asiento.

Shiori solo parpadeo un par de veces ante la mesita central, pero al ver que los chicos estaban hablando en serio, entonces decidió no hacer muchas preguntas y se sentó en la silla señalada.

- ¿Qué está pasando? - Dijo ella.

- Shiori, los fantasmas del dormitorio y estos tres me han mencionado que durante varias semanas atrás has estado actuando extraño. - Comentó Jack. - Regresas muy tarde a tu casa cada noche, has estado actuando muy despistada y extraña todo el día, ahora últimamente te estás salteando gran parte de tus comidas, y se nota que poco a poco te estás alejando de todos.

Shiori desvió su mirada hacia los tres fantasmas y estos solo asintieron con su cabeza a cada punto que Jack le había mencionado. Sus dedos delgados empezaron a juguetear entre ella y trató de pensar qué decir a continuación.

- Okey... quizás se estén preguntando sobre eso... - Shiori trató de pensar. - Pero, hay una explicación para todo... no es tan grave como lo piensan.

- ¿Qué no es grave? - Ace frunció levemente el ceño. - Shiori, cuando llegamos aquí para traerte tu comida encontramos una habitación del dormitorio hecha todo un desastre y con varios papeles pegados a la pared con hilos. - Luego de su sacó un libro que Shiori reconoció fácilmente. - Y también encontramos esto en medio de todo ese papeleo.

Ace colocó en la mesa el Grimorio de Allan Kardec.

La sangre de Shiori se congeló en ese momento. Ella sabía que a lo que Ace se refería era sobre las notas, toda la investigación sobre cómo comunicarse con espíritus estancados.

- Shiori... - Ace se quitó los lentes para mirarla con preocupación. - ¿Qué está pasando? ¿Esto tiene algo que ver con los sueños que has mencionado?

- No, no tiene nada que ver con eso. - Ella respondió.

- Entonces, ¿Por qué te estás alejando de nosotros? - Ahora preguntó Deuce. - ¿Acaso hicimos algo que te incomodara?

- ¡No! ¡Eso nunca! - Shiori se apresuró a decir. - Es solo... solo...

- ¿Entonces qué pasa? - Ahora fue el turno de Grim.

A estas alturas, Shiori se mordió la mejilla. Nunca pensó que todas sus actitudes fueran notadas por sus amigos, quizás ya era hora de que le dijera un poco sobre la verdad de lo que estaba pasando. Aunque sea una parte como se lo aconsejó Rose.

Ella soltó un leve suspiro para calmarse un poco y mirando hacia donde Ace dejó el grimorio les dijo finalmente:

- Ah, de acuerdo. Se los diré... - Ella se acomodó en su silla. - Usualmente, no hablo de esto porque sucedió, como hace mucho tiempo, y ya no es un problema, pero, eh...

Shiori desvió sus miradas hacia los presentes y colocó sobre la mesa su rosario Juzu.

Los tres jóvenes y el gato brevemente se vieron entre ellos por unos segundos y luego de pensarlo detenidamente no tardaron en darse cuenta sobre lo que Shiori se refería.

- Dentro de poco se acerca el aniversario de la muerte de mi papá. - Dijo Shiori tratando de mantener un tono alegre seguido de una leve sonrisa para que la habitación no se volviera tensa. - ¡Ya sé que esto no es una excusa! Como dije, sucedió hace un tiempo y...ehmm. - De pronto, ella empezó a mirar otras partes de la habitación mientras empezaba a hablar rápido. - Me ocurrió algo increíble hace un par de semanas atrás, encontré un libro viejito que de alguna manera hizo contacto con mi marca y... ¡Ha ha ha!... No... No lo creerán, pero por alguna razón pude sentir como el alma de mi padre se manifestó por unos segundos. Fui a ver a Sam sobre lo que podría ser. Me dijo que posiblemente se trataba de un asunto pendiente que él tiene conmigo, pero que lo posponga hasta que mejore mis nuevos poderes como médium física. Por eso cada noche me iba a practicar un poco afuera, ya que hacerlo en casa podría haber sido peligroso, pero ahora lo he mejorado desde entonces y quizás pueda contactarme con él una última vez y... y...

Finalmente, cuando los ojos de Shiori se enfocaron en sus amigos, estos realmente tenían la mirada más preocupada nunca antes vista en sus rostros. La sonrisa de Shiori se borró al instante y volvió a mirar al suelo.

- No quería mencionarlo. - Dijo ella ahora tocándose la nuca. - La razón por la que había entrado a la competencia era justo porque el día del evento cae en la misma fecha del aniversario y pensé en hacerle un gran tributo, ya que hace años no pude hacerlo... por ciertas complicaciones que se presentaron... y ahora que estoy aquí... - Shiori jugueteó un poco con su cabello. - Estoy lejos de mi familia... y pensé que quizás sí hacía esto de la mano con la llamada espiritual, quizás mi padre podría ver mi tributo... pero pasó lo que pasó, me frustré y por eso quería estar un momento a solas y por eso yo... yo...

Oh no, otra vez le estaba volviendo a picar los ojos.

- Lo siento... - Shiori se cubrió la cara con su mano para que no la vieran llorar. - Perdón si no le dije nada durante esos días. Yo solo quería manejar las cosas bien, sin perjudicar a nadie. En verdad, lo siento...

Hubo un breve silencio en la sala, se podría decir que Shiori hizo un avance al expresar lo que siente aunque sea una parte. Parece irónico como todas las cosas maquinaron para que al final hablara.

Sin embargo, de manera inesperada, Shiori sintió una leve presión en su pierna. Abriendo un poco la abertura de sus dedos puedo ver con sorpresa como Grim estaba abrazando sus piernas. Luego, sintió otra presión a su lado izquierdo, se trataba de Deuce quien había tomado una de sus manos y la fue retirando con cuidado de su cara. Lo mismo sucedió del otro lado con Ace, quien hizo lo mismo que el peliazul, solo que con la mano derecha de la albina. Por otro lado, Jack también se colocó a espaldas de Shiori y colocó su gran mano sobre la cabeza de Shiori a modo de consuelo. Los fantasmas no se quedaron atrás y también se unieron al abrazo, rodeando a los jóvenes con sus brazos espectrales y llorando a mares como magdalenas.

- Tonta, debiste de habernos dicho esto desde un principio. - Regañó Ace en un tono suave. - ¿Por qué siempre tienes la mala costumbre de ocultar este tipo de cosas sola? ¿Acaso no confías en nosotros?

Ella soltó un jadeo de sorpresa y con ellos las lágrimas nuevamente cayeron de sus ojos. Esta era la segunda vez que Shiori lloraba en el día de hoy, pero a diferencia de haber estado sola, esta vez tuvo compañía y la marca, a pesar de sentir una gran tristeza en el corazón de su portadora, no se descontroló o lastimó a la portadora y a nadie.

- Lo siento mucho... - Se disculpó ella.

- Ya no importa... - Dijo Ace.

- Lo siento mucho... - Otra vez ella se disculpó.

- Todo va a estar bien... - Respondió Deuce.

- Lo siento mucho... - Ella repitió una tercera vez.

- No tienes de qué disculparte... - Agregó Jack.

- Lo siento mucho...

- Tranquila... - Dijo Grim enterrando su cabecita en las piernas de la chica.

...

Cuando por fin Shiori pudo derramar hasta la última lágrima, nuevamente sintió como otro peso de espalda se había aliviado un poco, pero sus ojos los sentía muy pesados por el llanto y la cara estaba enrojecida.

- No soy muy bueno con esto del consuelo, pero ¿Ya te sientes mejor? - Preguntó Ace separándose de ella, al igual que los demás.

Shiori asintió con su cabeza mientras se secaba los ojos con papel higiénico.

- Bueno, en ese caso... ahora deberías de comer algo. - Aconsejó Jack, mirando el plato que había dejado en la mesa. - No comiste nada desde la tarde y posiblemente este plato ya se haya enfriado.

- Quizás deberíamos ponerlo en el microondas por unos segundos. - Comentó Deuce tomando el plato.

- Pero esta vez asegúrate de no ponerle el tenedor como la última vez. Si no me hubiera dado cuenta antes habrías hecho explotar el microondas del dormitorio. - Dijo Ace.

- ¡¿Por qué siempre me lo tienes que recordar?! ¡Ya te dije que fue un pequeño descuido de una sola vez! ¡No era necesario que lo mencionaras! - Deuce recriminó a Ace con una vena roja sobre su cabeza.

- ¡No es necesario que me grites! - Respondió Ace. - ¡Solo era una advertencia para que no explotes el dormitorio de Shiori!

- ¡Claro que no lo iba a hacer!

- No empecemos de nuevo, no es el momento ahora. - Jack los separó. - Por dios, se comportan peor que dos chiquillos. Ni mis hermanos se comportan así y son niños.

- ¡Ugh! Ya empezaron... - Murmuró Grimm bien el escenario para nada sorprendido. - Si Deuce no dice nada, Ace es el que siempre tiene que meter su cuchara en donde no debe.

- ¡Escuché eso mapache! - Habló Ace.

- ¡Pero es la verdad! ¡Acéptalo!

Y si de nueva cuenta se inicia una pequeña pelea dentro del dormitorio, normalmente Shiori podría poner fin a la discusión, pero había algo en este escenario que hizo que ella se sintiera como en casa. No sabría cómo describirlo, pero era como aire que le generaba un alivió en su corazón en gran medida.

- Lamentamos mucho no haber detenido a tus amigos al entrar a la habitación señorita, pero era necesaria esta intervención. - Dijo Bletcher a un lado de Shiori.

- Queríamos que usted estuviera bien. - Añadió Billy.

- Y entenderemos si está enojada por eso. - Habló William.

- No estoy enojada. - Respondió Shiori con sinceridad y esbozando una pequeña sonrisa en su cara. - De hecho les agradezco mucho que me hayan escuchado... Muchas gracias, chicos. En verdad se los agradezco mucho...

Como si eso hubiera calmado la pelea, todos al fin pudieron respirar tranquilos. Habían logrado que Shiori volviera a estar tranquila y eso fue más que suficiente para que todos le sonrieran de regreso.

En eso, Queen y Zeppelin lograron entrar a la casa por una pequeña ventana que estaba abierta. Habían terminado de vigilar por los alrededores de la casa y volaron por casi toda la sala antes de sentarse en el regazo de la albina.

- Craw... craw... - Hablaron los cuervos al mismo tiempo que ambos la miraban expectantes.

- Hola de nuevo, ¿Todo está bien afuera? - Shiori les preguntó en un tono bajito.

Queen y Zeppelin asintieron con sus cabezas.

- Gracias por vigilar la casa en mi ausencia. - Shiori les agradeció, acariciándolos con mucha suavidad a ambos. - Quizás todos estén hambrientos por haberme esperado mucho ¿Quieren que pida algo? Quizás podamos hacer una cena juntos hoy, si eso es lo que quieren. Yo pago la cuenta.

Obviamente, los chicos aceptaron la invitación de Shiori y se quedaron un poco más en el dormitorio abandonado, acompañando a su amiga el tiempo que sea necesario.

Y mientras todo esto pasaba, tras una de las ventanas del dormitorio se encontraba una mariposa mirando el interior de la casa mientras aleteaba lentamente sus alas.

A la distancia del colegio, dentro de una cálida casa en medio de la isla de los sabios, Rose se encontraba sentada sobre una cama elegante sonriendo para sí misma mientras escuchaba el informe que una de sus mariposas le estaba compartiendo.

- Tienes unos buenos amigos oruguita. Te dije que no estabas sola en esto... - Susurró Rose sonriendo cálidamente. - Buen trabajo.

Aunque, luego de liberar a la mariposa, su sonrisa lentamente cambió a una un poco llena de serenidad y casi distante.

- Así que el primer amor ¿No? - Susurró Rose llevándose la mano en su vientre plano.

Rose miró distantemente la venta mientras que dentro de su cabeza escuchaba las voces de un pasado que era imposible borrar.


- ¡Ah! ¡Ya no puedo más! ¡Me duele muchísimo! - Exclamó una muy joven e inexperta Rose dando a luz a su primer bebe.

- Tienes que aguantar mi vida. - Dijo la voz masculina que estaba al lado de ella sosteniendo la mano de su mujer mostrando sus anillos de plata. - ¡Tú eres fuerte!

- No puede salir. El canal aún no es lo suficientemente estrecho- Dijo preocupada la médico que alumbraba aquel parto. - Si no se apura se puede ahogar.

- ¡¿Qué?! - Eso asustó el doble tanto a Rose como al hombre a su lado.

- Por todos los cielos ¡Por favor haga algo! - Suplicó asustado el joven hombre sin saber qué hacer.

En eso, el agarré de Rose se cerró fuertemente contra la mano de su prometido.

- Que no se muera mi amor... ¡Hah! ...- Rose luchaba por respirar y para aguantar el dolor. - Que no se muera nuestra hija... quiero tenerla... quiero tenerla...

- ¡Y la vamos a tenerla! ¡Vamos a tener a nuestra hija! - Le prometió el hombre tratando de sostener su mejilla

- ¡Quiero tenerla! ¡Haaaaaah! - Exclamó ella nuevamente sintiendo la contracción.

- ¡Ella vivirá! ¡Finalmente, seremos una familia y yo me quedaré a tu lado sin importar qué!

- ¡Hah!... ¡Júramelo!... Por favor júramelo...

- ¡Te lo juro! ¡Me quedaré a tu lado, pase lo que pase! - Prometió su prometido.

No se sabe por cuánto tiempo Rose luchó, pero, cuanto el dolor llegó a su punto máximo, su visión empezaba a dar vueltas y sus oídos parecían ser que estaban tapados. Estaba muy cansada y mareada, pero todavía consciente de donde estaba.

- ¿Dónde está? - Susurró Rose mirando a todo lados. - ¿Y mi bebé?

La mirada borrosa de Rose pudo ver como la silueta de la doctora sostenía algo envuelto en una tela blanca. Ella, empezando a sonreír, pensó que finalmente iban a entregar a su pequeña oruguita; sin embargo, algo raro estaba pasando.

La doctora no se acercaba a ella, en cambio, se estaba yendo a otro lugar.

- Espera... Espera... ¿A donde se la llevan? - Rose intentó pararse, pero la silueta de su madre había llegado para hacer que ella no se levantara de la cama. - No... Qué no se la lleven... ¡Entrégamela!

- Rose no te levantes. Estás débil, te vas a lastimar. - Escuchó a cuestas la voz de su madre, Nova.

- No me importa... quiero a mi hija... - Refutó Rose, tratando de levantarse.

En eso su prometido se paró rápidamente de su lado y salió tras la médico para asegurarse de que su bebe estuviera bien, pero su mayordomo Kelebek se interpuso.

Escuchó gritos.

Hasta pudo ver como una especie de forcejeo y a cuestas escuchó el sonido de algo cayendo.

- Mi hija... ¿Dónde está mi hija?... - Susurró Rose sintiendo cómo poco a poco las manchas oscuras de su visión iban aumentando.

En eso puedo escuchar la voz de su prometido cerca de su rostro.

- Volveré por ti, iré a ver qué está pasando. - Fue lo que le dijo su joven prometido dándole un beso antes de salir tras la médico. - Ya vuelvo... espérame... Volveré a tu lado muy pronto...


Regresando a la realidad, Rose simplemente escuchó el ruido del reloj, resonando en todo la habitación mientras seguía mirando hacia la ventana.

Tik... Tak... Tik... Tak...

Luego alejó lentamente su mano de su vientre plano y soltando un suspiro cansado, simplemente susurro:

- Mentiroso...

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En el interior de la habitación de Vil, el joven hermoso, ya se estaba preparando para tener su sueño reparador de 8 horas, como siempre acostumbra a hacer. De pronto el pequeño bichito de la curiosidad lo estaba incitando a que revisara su teléfono para aclarar interrogante que le iba carcomiendo desde la tarde.

Al inicio no le había hecho caso, dado que estaba más concentrado en escoger a los finalistas que iban a participar a su lado. Pero, ahora que estaba un poco más libre, entonces simplemente soltó un suspiro cansado por lo que iba a hacer y encendió su teléfono para empezar a navegar un poco y abrir la página principal del VDC.

Como siempre la página está igual y con los mismos videos de siempre que había visto desde la semana pasada o al menos así lo pensó hasta que vio cierta cara familiar en un nuevo video que claramente no estaba antes. De inmediato le dio a reproducir al video y observó minuciosamente la performance que aquella persona había hecho para presentarse a la VDC.-

El video no fue largo, pero fue lo suficiente para hacer que Vil arqueara una ceja curiosa al inicio y para luego terminar con una sonrisa torcida de lado seguido de una pequeña risa.

- Sabía que no te ibas a conformar con un -3, paloma. - Comentó Vil, finalmente apagando el teléfono. - Pero ahora te has metido a la boca del lobo conmigo y más te vale que te prepares bien para lo que te espera. Lo mismo va para ti Neige... muy pronto seremos 2 contra 1.

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Unos pocos días después, Shiori y los chicos iban caminando por los pasillos del instituto. La albina les había preparado el almuerzo el día de hoy a sus amigos como una muestra de agradecimiento haber hecho la intervención y por haber hablado con ella. Ahora estaban en búsqueda de Jack para invitarlo también a comer.

- El profesor Trein siempre me hace dormir en la clase de historia mágica, y ahora me dejo mucha tarea... - Se quejó Ace.

- Yo digo que nos está hechizando para dormir y dejar más tarea. - Dijo Grim. - No tengo pruebas, pero no dudas.

- Yo siempre llevo una pequeña banda elástica en mi muñeca que jalo para evitar quedarme dormido. - Comentó Deuce a modo de consejo.

- ¿Pero no se te irrita la piel luego de eso? - Shiori desvió su mirada preocupada hacia él peliazul. - ¿Quieres que te la revise?

- No te preocupes, todo está bien. - Comentó Deuce con orgullo.

- ¿Pero es necesario ir tan lejos? - Ace le lanzó a Deuce una mirada extraña. - ¿Shiori como hacer para no quedarte dormida en las clases de Trein? ¡Pásanos tus conocimientos de sacerdotisa porfa!

- He pasado casi toda mi vida escuchando rezos y cánticos, estoy acostumbrada a este tipo de timbre de voz somnífera. - Respondió Shiori. - Además de dormir bien, comer bien durante el desayuno y lavarme la cara con agua fría para estar despierta.

- Nah, mucha cosa. - Negó Ace, hasta que luego se acordó de un detalle. - De todos modos, ¿No se supone que ya muy pronto nos dirán quienes son las personas elegidas para el VDC?

- Ya casi es hora del almuerzo y aún no hemos escuchado nada. - Comentó Grim sacando su reloj de su moño.

- En ese caso, ¿Significa que hemos fallado? - Deuce dedujo, haciendo que Shiori ahora nuevamente tuviera una sombra morada sobre su cabeza.

- Lo siento mucho, chicos... - Dijo la albina casi fantasmagóricamente.

- Baboso, ¿Era necesario decir eso ahora? - Ace lo recriminó, dándole un golpe a un costado.

- ¡Hah! ¡Perdón Shiori! ¡No era una queja! ¡Ni nada por el estilo! - Deuce trato de rectificarse. - ¡Quizás deberíamos esperar un poco más!

- Ustedes sí que no tienen nada de sensibilidad en lo que dicen. - Grim negó con la cabeza.

Theeeww...

Shiori estaba a punto de decir algo, cuando de la nada sus sentidos se pusieron de punta cuando escucho un silbido que cortaba el viento a una gran velocidad. Cambiando su rostro normal a la de la sacerdotisa Nakamura, ella extendió su mano izquierda para tomar a tiempo, algo que logró atrapar con un rápido movimiento de mano y con su otra mano lanzó una pequeña hoz lila que salió disparada hacia un lado a modo de respuesta.

Todo pasó en fracción de segundo que Ace, Deuce y Grim lograron exclamar sorpresivamente:

- ¡¿Waaaa?!

- ¡¿Qué fue eso?! ¡¿Qué carajos acaba de pasar?! - Exclamó Ace, sintiendo como su pobre corazón se quería salir de su pecho.

- ¡Algo pasó frente a mi nariz! - Chilló Deuce, cubriendo la mitad inferior de su cara.

Shiori había soltado un par de bocanadas de aire para regularizar su respiración. Cuando finalmente sintió que todo estaba bien en los alrededores, entonces levantó su mano derecha para revelar que lo que sostenía era una flecha larga.

- ¡A la mierda! - Exclamó Ace llevándose las manos a la cabeza.

- ¡¿Quién diablos dispararía una flecha! - Gritó Grim con los pelos de punta. - ¡¿Hay un asesino tras nosotros?!

- ¡Ese no es el hecho! - Gritó Deuce caminando hacia la albina. - ¡Estás bien, Shiori!

- Le dije que tenía los sentidos muy sensibles cuando se trata de mi propia vida en juego, no pensé que alguien nos estaría atacando. - Shiori se recompuso para luego encender su Ajna y buscar por la venta si había más peligro. - Pero quien sea que haya sido, ya se detuvo...

- ¡¿Pero quién?! - Ace miró exasperado la flecha, hasta que notó algo peculiar. - ¡Esperen! Parece que tiene una nota...

- ¡¿Una nota?! - Deuce entró en un modo gangster. - ¡¿Alguien quiere pelear?!

Ace no dudó en darle un golpe en la nuca para que se dejara de tonterías, haciendo que este retrocediera de dolor.

- Deuce, no veas todo como una pelea. - Recriminó Ace antes de tomar la flecha y sacar el papel que tenía anexado en la cola. - Veamos... Muchas gracias por participar en las audiciones del Campeonato Vocal & Dance. Después de decisiones un poco más imparciales, nos complace informarles que Ace Trappola y Deuce Spade han superado con éxito las audiciones. Si es posible, vengan a visitarnos al salón de baile de Pomefiore después de clase.

Hubo un largo silenció en el pasillo.

- No puede ser... - Shiori se cubrió la boca por la gran sorpresa del día.

- ¿Eh? - Dijo Ace, todavía procesando la nota.

- ¿Pasamos? - Deuce preguntó leyendo nuevamente la carta para estar seguro.

- Chico... - Shiori les esbozó una gran sonrisa. - ¡PASARON LA PRUEBA!

- ¡¿EHHHH?! - Chillaron tan fuertemente los dos jóvenes y el gato que hasta las aves, que habían cerca del instituto, salieron volando despavoridas.

- Si pasamos, eso quiere decir que los dos seremos los representantes ¿No? - Dijo Deuce y creen en lo que estaba diciendo.

- ¡Eso es obvio! - Ace tenía pintada una gran sonrisa de victoria. - ¡AHUEVOOO! ¡Ya no tendré que ayudar a Riddle!

- ¡¿Fgnaa~a?! ¡¿Qué hay de mí?! - Preguntó Grim saltando al hombro de Ace y Deuce para ver la nota. - ¡Hice una gran presentación con mis saltos!

- Momento. Hay algo más... - Interrumpió Ace analizando un poco la carta. - P.D: Para la prefecta del dormitorio abandonado, Shiori Nakamura, tenemos una consulta para ti, ven con los otros dos participantes a Pomefiore... eso es todo.

- ¿Una consulta? - Shiori alzó una ceja confundida. - Habían dejado en claro que no me iban a aceptar, pero me pregunto qué será...

- Como sea, todos vamos a Pomefiore luego de almorzar y finalizar las clases. - Comentó Deuce.

- Fgnaa... Adiós a mi sueño de 4000 latas de atún... - Lloró Grim en una esquina.

- No te preocupes, Grim. Regresando a casa te compraré tres latas premium. - Prometió Shiori.

Grim no dudo en ahora pasarse rápidamente a los brazos de Shiori y llorar a mares.

- ¡Tú si me entiendes!

Así, los tres jóvenes y el gato regresaron a lo suyo y se fueron a buscar a Jack, aunque en medio del recorrido Shiori volteó su mirada hacia el lugar donde había llegado la flecha y frunció levemente el ceño.

- "¿Quién habrá disparado esa flecha?" - Se preguntó Shiori.

Y la verdad era que...

- ¡Magnifique! - Comentó Rook con una sonrisa en el rostro, además de llevar unos binoculares sobre los ojos. - ¡Tiene unos reflejos muy afilados y una puntería tan acertada! ¡Hermoso! ¡100 puntos!

Lo que dijo Rook no era nada alejado de la realidad, porque, a pesar de estar sobre la rama de un árbol, el haló de luz que vino hacia él solo había tirado su sombrero hacia el suelo.

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Después del almuerzo y de terminar las clases del día, los muchachos y Shiori se abrieron paso a través del salón de los espejos hacia Pomefiore y el increíble castillo que tenían como dormitorio.

- Como fuimos seleccionados tendremos mucho entrenamiento por delante. - Dijo Deuce mirando la entrada de Pomefiore.

- Eso está claro. - Asintió Ace.

- Fgna... Aún no puedo creer que perdí contra ustedes dos. - Refunfuño Grim, casi votando vapor de humo sobre sus orejas llameantes.

Shiori iba a decir algo con respecto a eso, pero la llegada de otra voz despisto toda palabra que ella iba a decir.

- ¡Hola a todos!

Volteando sus cabezas en simultáneo, los chicos vieron que quien les habló fue ni más ni menos que...

- ¡Kalim... Jamil! - Saludó Shiori.

- ¿Qué hacen ustedes aquí? - Dijo Grim.

- Nosotros 2 pasamos la audición. - Comentó Jamil. - ¿También vinieron por eso?

- Sí que sí. - Cantareó Ace.

- ¡Ustedes deben haberlo hecho muy bien! ¡Felicidades! - Kalim les sonrió radiantemente.

- ¡Yo no pasé! ¡Así que estoy triste! - Grim lloriqueaba mientras se cruzaba de brazos en los brazos de Shiori.

- Quizás Vil también pensó que sería difícil tenerte en el equipo. - Susurró Jamil en un tono bajito.

- No te preocupes Grim, ambos estamos en las mismas. Así que no estás solo en esto.- Comentó Shiori palmeando la cabeza del felino.

- ¿Qué? ¿Vil no te ha aceptado? - Kalim comentó sorprendido al igual que Jamil.- Con lo buena que eres bailando y cantando.

- Es una larga historia. - Shiori desvió su mirada a un lado. - Pero ni modo, se hizo lo que se pudo.

- Ya veo, me alegra que lo vea de un modo positivo, Diamante en bruto. - Comentó Kalim para luego enfocarse en Grim. - Animate Grim. - Entonces sacó una galleta de sus bolsillos. - ¿Quieres una galleta?

Los recuerdos de Vietnam, relacionado con los acontecimientos en Scarabia, pasaron rápidamente a la cabeza de Grim dejándolo estático como una piedra.

- No gracias, estoy lleno. - Comentó Grim tratando de evitar a toda costa la bendita galleta del mal.

En eso, la conversación pacífica de nuestros jóvenes se vio interrumpida cuando la voz de otro estudiante resonó muy cerca de ellos.

- ¡Ustedes cinco y el gato! ¡Alto ahí!

Una vez más todos giraron su cabeza hacia el origen de la voz y nada más vieron a un par de estudiantes de Pomefiore de cabello casi morado y el otro de cabello castaño mirando molestos a nuestro grupo de protagonistas.

- ¿Nos dice a nosotros? - Deuce arqueó una ceja.

- Parece que ustedes pasaron la audición para el VDC. - Dijo el muchacho castaño.

- Así es. - Asintió Kalim amablemente a punto de caminar hacia ellos. - Vil nos dijo que viniéramos ¿Podrían decirnos dónde está?

Mientras Kalim les hablaba, Shiori, por otro lado, encendió su Ajna, ya que había notado que algo no estaba bien con este escenario y tenía razón. Así que siendo rápida, ella detuvo a Kalim colocando su mano en el hombro, antes de que él se acercará a los muchachos.

- Ustedes vinieron aquí por algo más, ¿Verdad? - Preguntó Shiori cautelosamente, mientras se colocaba frente a un Kalim confundido.

El chico de cabello morado simplemente soltó un bufido pretencioso.

- Nada mal en su hipótesis. - Dijo el muchacho de Pomefiore sacando su pluma. - Desafortunadamente para ustedes... ¡No podemos dejar que pasen tan fácilmente!

- ¿Qué? - Dijeron casi todos los presentes confundidos.

- Aquellos que pueden mostrar Virtud en belleza y fuerza pueden cruzar a Pomefiore. - Dijo el otro muchacho castaño siguiendo el ejemplo de su compañero para luego quitarse el guante y arrojarlo hacia nuestros jóvenes. - ¡Recoge el guante que acabo de tirar!

- Solamente tiró un guante al suelo ¿Hay alguna trampa? - Kalim arqueó una ceja.

- ¡Espera Kalim! - Jamil también lo detuvo.

Ante esta inesperada situación, Shiori analizó meticulosamente a ambos jóvenes para luego soltar un suspiro.

- No puedo creer que diga esto, pero están a punto de cometer los tres errores básicos de los desafíos. - Dijo Shiori bajando a Grim con cuidado.

- ¡¿Qué has dicho?! - Exclamó el chico de cabello morado.

- Error 1. - Shiori levantó un dedo mientras se acercaba con calma para tomar el guante del suelo.

Eso alarmó a Jamil.

- ¡Espera Shiori no lo tomes! - Exclamó él.

- Alto ahí. - Comentó Ace, deteniendo a Jamil.- Tranquilo, ella lo tiene bajo control.

- ¿Eh?

- Ya lo verás. - Comentó Deuce del mismo modo.

- Si realmente quieres atacar, nunca lo hagas con prepotencia, porque de lo contrario empiezas a subestimar al enemigo por tú ego. - Instruyó Shiori con una voz muy calmada mientras balanceaba el guante de un lado a otro.

- ¡Tomaste el guante! ¡Eso quiere decir que aceptas el desafío! - Se preparó el joven de cabello castaño. - ¡En guardia!

- Error 2, pierdes una pelea cuando empiezas a hablar mucho en vez de actuar. - En eso ella de manera inesperada tiró el guante que recogió a frente de ellos

Esta acción ocasionó que la vista de los chicos dos de Pomefiore se desviara brevemente hacia el objeto que salió volando para luego parpadear y darse cuenta de que eso fue una distracción. Ellos trataron de nuevamente enfocarse en Shiori, pero para su mala suerte ella ya había llegado rápidamente en el medio de ambos.

- "¡Sé movió rápido!" - Pensó Kalim sorprendido.

Con sus falanges preparadas, Shiori, presionó a un lado de sus cuellos, haciendo que los dos muchachos de Pomediore finalmente perdieran la movilidad total de su cuerpo y empezaran a caer al suelo lleno de tierra. Por suerte, Shiori los agarró a tiempo con sus manos y los arrastró hacia un árbol cercano para hacerlos sentar juntos en el césped.

- ¡Tú! ¡Eso fue un ataqué apresurado! - Dijo el estático joven castaño.

- Error 3, un atacante prefiere la prisa a la inteligencia, no existen ataques apresurados. Golpea pronto y terminarás pronto. - Sentenció Shiori picándoles levemente la frente a ambos chicos. - Recuerden eso si quieren aprender a ganar una batalla rápida, pero no lo usen para intimidar a otros con prepotencia.

Los jóvenes no supieron qué responder a esas palabras, pero tenían que admitir que perdieron contra ella.

- ¡Ugh!... está bien, ganaste el desafío. - Admitió a regañadientes el pelimorado.

- Esto no ha terminado... el camino a la belleza es largo... - Comentó el castaño.

- Lo sé perfectamente, pero no por eso te vas a desquitar con otros. Eso está lejos de ser hermoso. - Shiori se cruzó de brazos. - ¿O acaso me están diciendo que en Pomefiore les enseñan a atacar como un modo de desquite?

Eso fue un golpe bajo para ellos.

- ¡Ja ja ja! ¡Tómenla! - Rió Grim a la distancia.

- Eso es todo, reflexionen bien su comportamiento y no sean unos matones. Buenas noches~ - Dijo Shiori antes de presionar otro punto del cuello de los chicos para que cayeran en un sueño REM. - Problema resuelto.

Luego ella se levantó y regresó con su grupo.

- Ya podemos continuar el camino. - Dijo Shiori abriendo la puerta principal.

- Realmente tiene que enseñarme a hacer eso de los puntos de presión, son bastante útiles para momentos como este. - Comentó Ace caminado a su lado.

- Solo advierto que es mucha información biológica ¿Podrás con ello sin aburrirte? - Preguntó ella.

- Podría intentarlo incluso con los ojos cerrados.

- Ay ajá. - Grim rodó los ojos.

- Fue una manera rápida de acabar con el conflicto sin hacer mucho ruido o desastre. - Comentó Deuce anotando lo que vio para futuras referencias. - ¿Pero por qué los dejaste en el árbol?

- Ah, ¿Sobre eso? No quería que sus ropas se mancharan con la tierra. - Respondió simplemente Shiori.

- ¿Es en serio? - Ace entrecerró su mirada.

- ¿Qué? Eran unos uniformes muy bonitos y sería una lástima si se hubieran ensuciado por una pelea innecesaria. - Ella se justificó

- Lo único que no entiendo es ¿Cuál es su problema al atacarnos de pronto? - Se preguntó Jamil, mirando momentáneamente sorprendido el resultado.

- En cualquier caso, continuemos nuestro camino hacia el salón de baile por ahora. - Deuce aconsejó.

Aunque este no sería el primer obstáculo que el grupo se iba a enfrentar en este día, ya que al pasar al siguiente salón

- ¡Así que ustedes son los que pasaron la audición! - Exclamó un estudiante de Pomefiore de cabello gris oscuro.

- Pasaron los guardias de la entrada, pero solo fue la primera prueba.

- Y ahora nosotros seremos sus oponentes. No los dejaremos llegar al líder.

- ¿Ahh? Pero si él nos dijo que viniéramos. - Ace se quejó, cruzándose de brazos.

- ¡Nada tiene sentido con estos sujetos! - Agregó Grim.

Pero para alguien que siente presencia y auras, entonces ya se lo vio venir lo que iba a pasar. Es más, no espero la charla de los jóvenes y hacer los nueve sellos en sus manos.

- Rin, You, Tou, Sha, Kai, Jin, Retsu, Zai, Zen. - Dijo Shiori, antes de que el selló del loto ascendente se dibujara sobre los pies de los dos jóvenes de Pomefiore y paralizarlos en sus sitios a distancia.

- Gracias por ser tan hospitalarios, pero debemos continuar con nuestro camino. - Dijo Shiori calmadamente para luego mirar a sus amigos. - ¿Quieren hacer los honores en mi lugar?

Entiendo a lo que Shiori se refería, Ace y Deuce se miraron momentáneamente y compartiendo una sonrisa cómplice le dijeron a Shiori.

- Oh, será todo un gusto. - Comentó Ace levantando su pluma al igual que Deuce.

- Déjanos a nosotros. - Comentó Deuce.

Ambos jóvenes de Heartslabyul se dirigieron hacia los jóvenes quietos, quienes luchaban por mover tan solo un mísero dedo sin mucho éxito. Como ambos tenían el sello de Shiori entonces no se iban a ver afectados por los pétalos de la técnica, por lo que pudieron llegar a bien a los dos estudiantes quietos.

Haciendo usó de sus plumas mágicas hicieron un hechizo que los iba a ayudar a evitar a que estos estudiantes los siguieran en todo el trayecto.

No se preocupen, ellos no iban a usar ningún hechizo de agua, viento o fuego. Lo que sí pasó fue que con sus plumas invocaron una cuerda larga para atar a los jóvenes a unas sillas.

- Kuh... Parece que este es el final para mí... lo siento... - Dijo dramáticamente el chico de cabello castaño oscuro, como si hubiera peleado de verdad.

- Fue un honor pelear hasta el final a tu lado compañero. - Comentó del mismo modo el otro chico rubio.

- ¡Silencio! - Regaño Ace pegando un par de pergaminos, que Shiori le dio, para taparles las bocas. - Ustedes comenzaron la pelea ¡Dejen de actuar como héroes trágicos!

- Pomefiore está lleno de gente con una extraña forma de hablar que no puedo entender. - Dijo Deuce, aunque luego recordó un pequeño detalle. - ¿Acaso esto es parte del requisito del alma para su dormitorio?

- Creo que esto es solo su estética. - Dijo Jamil, con una gota de sudor sobre su mejilla

A decir verdad, esta situación le beneficia, ya que de este modo evitaría que Kalim se involucra en algo tedioso e innecesario, pero aun así debía de administrar este escenario, estaba muy fuera de contexto a lo esperado a una batalla.

- ¡Ajajaja! ¡Nuestra escuela está tan llena de gente interesante! - Comentó Kalim

Pero las risas se terminaron cuando sorpresivamente una cuerda rodeó alrededor del cuerpo de Shiori y la levantaron al techo.

- Ara, me atraparon. - Dijo Shiori sin reaccionar mucho y viendo cómo su cuerpo se balanceaba por la cuerda.

Esto alertó un poco a los chicos, ya que esto solo podía significar una cosa.

- ¡Ahí están! Los seleccionados de la audición. - Acusó un joven de pelo blanco y tez bronceada.

- ¡Por el honor de nuestros hermanos de Pomefiore no pasarán de aquí! - Dijo el otro chico pelirrojo.

- "Maldición, aparecieron más y ahora con Shiori inmovilizada, ahora sí, no tenemos más opción que pelear." - Pensó Jamil haciendo un sutil movimiento de muñeca para sacar su pulma. - "Todo lo que tenemos que hacer es noquearlos lo más pronto posible y salir huyendo de aquí. Ace y Deuce parecen ser buenos para entenderse mutuamente ante la situación, quizás debamos usar esto para salir de esta situación y así salvar a Shiori."

- Ace, Deuce, prepárense. - Dijo Jamil poniéndose en guardia y listo para pelear.

Sin embargo...

Si había en algo que Jamil acertó fue en la manera en como estos chicos compartían pensamientos, pero no de la manera en como él se lo iba a esperar, ya que ellos a continuación.

Ace con su mirada seria desvió sus ojos hacia Deuce y este al ver que este le asintió la cabeza, entonces dieron inició a su plan:

- ¡Hay por dios un ratero! - Exclamó inesperadamente Deuce señalando a los dos jóvenes de Pomefiore.

Esto dejó desubicado a todos los presentes y más aún a los dos jóvenes de Pomefiore quienes tenían los ojos hechos unos puntos ante el inesperado grito de Deuce.

- "¡¿Pero qué demonios estás haciendo?!" - Pensó Jamil con un tic en el ojo.

- "¿Por qué de la nada se puso a gritar?" - Pensó Kalim igual de confundido.

- ¡Alto ahí ratero! - Luego Ace se unió al griterío de Deuce haciendo una señal de pare. - ¡Tenemos estos!

Y sacando de su manga hizo aparecer un pequeño pañuelo rojo que luego se lo colocó sobre la mano para ocultar algo misterioso.

A estas alturas los de Pomefiore miraron a los chicos de Heartslabyul como si fueran alguna clase de locos o hasta chiflados ¿Qué diablos les estaba pasando?

- ¿Y qué se supone que es esa bazofia? - Preguntó con prepotencia el chico de tez bronceada.

Ace sin mucho esperar, quitó el pañuelo de su mano para revelar, que debajo de el, estaba alzado su dedo medio, y luego, en voz alta, dijo:

- ¡Se llama distracción, estúpido! - Sonrió Ace.

- "¡¿Distracción?!" - Jamil abrió sus ojos ante las palabras de Ace, y justo en ese momento en el que se había percatado de un detalle. - "¿Dónde está Grim?"

Los dos jóvenes de Pomefiore no entendían este ridículo espectáculo vulgar de Ace, pero toda su atención se desvaneció en él cuando sus ojos se movieron hacia sus compañeros atados, quienes hacían ruidos con su boca y movía su cabeza hacia arriba frenéticamente.

Reaccionando a la advertencia, los dos jóvenes miraron hacia arriba muy tarde, porque Grim había aprovechado su altura y sigilo para subir hacia donde se encontraba Shiori y usar su fuego mágico con el único motivo de quemar las cuerdas mágicas que aprisionaba a Shiori y liberarla.

- "No puede ser..." - Pensaron los jóvenes de Pomefiore con una sombra morada sobre sus frentes al ver como ahora Shiori se dirigía hacia ellos.

No pudieron hacerle frente al par de brillantes ojos escarlatas que los miraba fijamente como un depredador a punto de devorar a sus presas.

En menos de lo que uno podía contar hasta 3, Shiori aterrizó con cuidado y rápidamente había llegado a las espaldas de los chicos para presionar los puntos adecuados para paralizar sus piernas y sus brazos. Los chicos de Pomefiore estaban a punto de caer al suelo, pero por suerte Ace y Deuce reaccionaron rápido y convocaron más cuerdas para atar a los jóvenes al sillón que había cerca de la habitación y con pergaminos en las bocas

Jamil estaba atónito, estos sujetos usando este tipo de estrategias inesperadas en cuestión de segundos lograron vencer a todos los estudiantes de Pomefiore. De Shiori se lo podría creer, pero nunca se esperó que Ace, Deuce y Grim también lo estuvieran.

-¡Parece no tener fin! - Dijo Grim llegando al suelo. - ¿Cuántos más se van a aparecer?

- No me sorprendería si llegarán más. - Comentó Shiori mirando hacia su grupo mientras se masajeaba su brazo. - Presiento que llegaran como unos 10 o 15.

- ¿Estás bien, Shiori? - Preguntó Deuce.

- Sí lo estoy. - Asintió la albina mirando la cuerda rota. - Apretaron muy fuerte la cuerda, realmente no querían que me moviera.

- Supongo porque sabían que eres un punto fuerte.- Comentó Ace guardando su pañuelo. - Realmente tenías razón al decir que estos sujetos se enfocan más en hablar que en actuar.

- "¿Qué pasa con ellos?" - Pensó Jamil mirando al grupo.

- Realmente están resentidos. - Habló Deuce. - Debemos salir de aquí.

Shiori, Ace y Grim asintieron sus cabezas.

- Hay correr hacia el salón, allí es donde está el aura de Vil. - Comentó Shiori, luego mirando a Jamil y a Kalim. - Vámonos.

Jamil no perdió el tiempo y jalando a Kalim se unió a la corrida de jóvenes hacia las puertas doradas del salón de baile de Pomefiore. Con suerte, llegaron al sitio citado y por fin podrían recobrar el aliento.

- Hah... Hah... ¡Al fin llegamos al salón! - Comentó Deuce.

- Ha... Hah... ¿Por qué tuvimos que pasar por eso? - Dijo Ace.

Como si la respuesta hubiera caído del cielo, la voz de Vil respondió a su pregunta.

- Justamente por ser seleccionados para el VDC.

Todos reaccionaron ante aquella voz y dirigiendo sus miradas hacia el mismo punto, fueron recibidos con un brillo cegador que los dejó ciegos por unos pocos segundos.

- ¡Ah, mis ojos nuevos! ¡Brilla demasiado! - Chilló Grim sobándose los ojos.

- Parece que nadie abandonó la prueba. - Comentó Vil mirando a cada uno de los presentes.

- Vil, ¿Para qué fue todo eso? - Preguntó Kalim, dándole una mirada extraña.

- Nada en especial, solo un calentamiento. - Contestó el líder de Pomefiore. - Todos sus cuerpos deben de ya estar estirados y listos ahora. Así que podemos iniciar con las lecciones ya. Ahora somos los representantes del Night Raven Collage. Vamos a apuntar al primer lugar del VDC. - Luego señaló la puerta. - Si no pueden con estas pruebas, allí está la puerta. No necesito miembros que no puedan manejar un desafío simple. - Sus ojos amatistas se afilaron en cada miembro. - La batalla ya ha comenzado. A partir de este momento no seré indulgente ¡Todos ustedes deben prepararse para un entrenamiento completo!

La fuerza con la que dijo su discurso dejó más que claro a todos los concursantes lo que les esperaba.

- "Definitivamente, es como Helga-sensei." - Pensó Shiori recordando su entrenamiento.

- Cla-Claro... No lo entiendo, pero ¡Está bien! - Dijo Kalim levantando el pulgar.

- Este sentimiento... - Susurró Ace, que tenía una gota de sudor sobre su mejilla. - ¿No es demasiado similar a nuestro Prefecto?

- Tanto Heartslabyul como Pomefiore fueron fundados por reinas, después de todo. - Susurró Deuce. - Creo que esto es natural.

- Así que Roi du Poisson. Veo que no te estás conteniendo en absoluto. - Alabó Rook con una sonrisa. - ¡Todos están asombrados y sin palabras por tu fascinante belleza! Fufufu

Epel, a un lado de Rook, solo pudo murmurar un leve quejido seguido de una cara triste.

- Primero déjenme felicitarlos por ser seleccionados ¡Bravo! - Continuó el Vice-líder de Pomefiore para luego saludar formalmente. - Ace, Deuce, Kalim, Jamil y Epel. Contándonos a Vil y a mí somos una tribu de 7. Será un placer hasta el día del VDC. - Sus ojos luego se dirigieron hacia Epel. - Vámos Monsieur Crabapple, preséntate.

- Soy Epel, un placer conocerlos... - Saludó brevemente el joven de cabello lavanda.

- ¡Momento! Nos han estado excluyendo de todo esto. - Intervino Grim.- ¿Para qué nos llamaron si no pasamos la audición?

En eso, Shiori sintió llegar una aura a su espalda, pero que no la alarmó si no sintió un leve tiño de calidez acompañada de una mano en su hombro.

- Sobre eso, yo se los voy a explicar. - Comentó calmadamente una voz adulta.

Casi rompiéndose el cuello, la albina, de manera rápida, volteó su mirada hacia su espalda y todo lo que pudo ver fue la presencia del Director Crowley saludando.

- Hola director. - Saludó Shiori.

Lástima que para Grim fuera de otra manera su reacción.

- ¡FGNA! - Chilló Grim, casi saltando al techo. - ¡Director! ¡Deje de aparecer de la nada!

- Lo lamento, no era mi intención asustarte. - Se disculpó Crowley antes de pasar con la pequeña albina. - Sobre el mensaje que recibiste he mencionado una consulta que quería preguntar a ti más que nada, Señorita Nakamura.

- ¿A mí? - Dijo la albina.

- ¡Ah! ¡Entonces fuiste tú quien nos disparó con esa flecha! - Se quejó Grim.

De repente el ambiente se envolvió con un silenció incómodo, más que nada por parte de Crowley que en menos de un parpadeo dejó de sonreír.

- ¿Qué?... Puedes repetir lo último. - Crowley giró su cabeza hacia el gato.

- ¡No se haga! ¡En la tarde Shiori tuvo que atrapar una flecha que salió volando hacia nosotros y con él vino el mensaje! ¡Casi me quedé calvo por eso!

Ante ese dato Vil de manera silenciosa posó su mirada endurecida hacia Rook, quien a pesar de tener una sonrisa tranquila, estaba sudando a mares.

Y sí, como ya lo estarán suponiendo, Crowley reaccionó de la manera que uno esperaría.

- ¡¿CÓMO QUE CON UNA FLECHA?! - Exclamó el director para luego apachurrar las mejillas de Shiori en búsqueda de alguna herida. - ¡¿No estás herida verdad?! ¡¿Algún rasguño?! ¡¿Algún raspón?! ¡¿Algo de lo que debas hablar conmigo?! - Luego la empezó a rodear por todos lados. - ¡¿Dónde?! ¡¿Dónde?! ¡¿Dónde?! ¡¿Dónde está la herida?!

- No estoy herida, se lo aseguró. - Shiori luchó por hablar.

Finalmente, Crowley colocó sus manos en ambos hombros de la chica para mirarla cara a cara,

- ¿No me lo estarás ocultándolo? ¿Verdad? - Preguntó último el director.

- No. No. No. Todo está bien. No nos pasó nada. - Ella lo prometió.

Con eso Crowley por fin puso soltar un suspiro calmado.

- Cielo santo, un día de estos se me van a desplumar las alas. - Comentó el director, tratando de volver a su calma, pero con una vena sobresaliente en su frente y aun aura llena de flamas. - Juro que si encuentro al payaso que hizo eso, se llevará un buen castigo durante el resto de su ciclo estudiantil.

- Etto, Director Crowley creo que nos estamos yendo por las ramas. - Shiori ahora tenía una gota de sudor bajado de su cabeza. - Me dijo algo acerca de una consulta ¿Cuál es?

Crowley técnicamente tuvo que contar hasta tres para volver a calmarse en su totalidad.

- He estado hablando con el Líder de Pomefiore sobre un asunto que podría ser un tanto perjudicial para los que participan en el evento. Ante esta situación se sugirió que... - De la nada hizo una breve pausa, ya que hizo una leve mueca en su cara que trato de disimular para decir lo siguiente.- ... Para las próximas semanas, hasta el último día de la preparación del VDC, quizás haya la posibilidad de que use el dormitorio abandonado para que puedan organizar un campamento de entrenamiento - Luego agregó- ¡Sólo si tienen tu permiso! ¡Obviamente!

Definitivamente esta noticia cayó como una bomba sobre los participantes.

- ¡¿CAMPO DE ENTRENAMIENTO?! - Exclamaron el grupo.

- ¡¿Eh?! ¿Quiere decir que se quedaran a vivir en el dormitorio abandonado? - Shiori lo miró sorprendida. - Un momento ¿Para esto era la consulta? ¿Quería saber si yo aprobaba esta idea?

- Director, no es por ofender, pero ¿Por qué quedaremos en otro lugar sí vamos a la misma escuela? - Comentó Jamil. La idea no le incomodaba, quizás con esto podría conocer mejor la vida de Shiori, pero aun así había varios factores que jugaban en su contra, como por ejemplo el hecho de la situación se pintaba como una linda chica viviendo con 7 hombres en una misma casa. - Todos ya tenemos nuestras propias habitaciones.

- Director, podría explicarle mejor a la señorita Nakamura el porqué de esta decisión, por favor. - Comentó Vil, tratando de apaciguar este escándalo.

Crowley solo suspiro.

- Para construir su trabajo en equipo, todos vienen de diferentes dormitorios, grados y culturas. - Comentó el director. - Vivir juntos hará que puedan entenderse mejor los unos de los otros.

- Hmmm... - Shiori murmuró.

- Grupos de profesionales de música viven juntos para pulir su trabajo en equipo. - Agregó Vil.

- La propuesta surgió, ya que posiblemente podría despertar los celos entre los estudiantes del mismo dormitorio o de otros podrían, lo que significaría muchos obstáculos durante los ensayos, como lo habrás visto cuando trataron de llegar hasta aquí. - Comentó el director. - Por ello, para buscar una mejor neutralidad y protección de los estudiantes se pensaron en dos sitios adecuados para el desarrollo de este campamento.

- "Oh, así que los estudiantes que paralizamos eran concursantes que no pasaron." - Pensó Shiori recordando a los estudiantes de Pomefiore.

- ¡E-eso salió de la nada! - Comentó Deuce casi sonrojado ante el pensamiento de vivir bajo el mismo techo con Shiori durante casi un mes.

Una cosa eran las reuniones y las pijamas, pero otra muy distante era el vivir a diario.

- "Un momento si viviremos en la casa de Shiori eso quiere decir que por un mes ya no tendría que seguir las reglas de mi dormitorio y además estaremos en casa con Shio-chan. - Pensó Ace antes de susurrar. - Una razón más para agradecer a el de arriba.

- ¡Genial! Muchas personas diferentes en un campo de entrenamiento. - Sonrió Kalim, aunque había un tema que le preocupaba un poco. - Pero ¿Estará bien que Jamil y yo estemos lejos de Scarabia por tanto tiempo?

- No se preocupen por eso. - Comentó Crowley. - Usaré mi poder como director para apoyarlos con lo necesario, después de todo lo hago por amabilidad. Toda la escuela quiere que ganen y se coronen como los mejores entre todos.

Muchos de los jóvenes se lo estaban reconsiderando e incluso Shiori lo estaba haciendo, pero había una personita que no estaba del todo de acuerdo con toda esta idea.

- Espere ¿Y entonces por qué mi secuaz y yo nos esforzamos si no estamos involucrados con esto? - Grim se cruzó de brazos. - Además, mencionaste que había otro lugar donde se pueden quedar, ¿verdad? ¿Y cuál es ese?

Como si todo hubiera salido de acuerdo al plan, Crowley sonrió de lado ante las palabras de Grim y con una alegría para nada disimulada dijo:

- La casa abandonada cerca de la mina de los enanos.

- ¡¿Esa casa?! - Se alarmaron todos.

- "Ese lugar está todo destruido." - Pensaron preocupados Ace y Deuce, habiendo ya conocido el lugar antes.

- "¡Los bichos de esa casa!" - Pensó Jamil con alarma.

- "¿Dónde quedará esa casa?" - Pensó Kalim con un signo de interrogación sobre su cabeza.

- "Pero en esa casa está más abandonada que Chernóbil" - Pensó Shiori preocupada.

- Espere director, usted no mencionó nada sobre eso. - Intervino Vil.

- Joven Schoenheit, como ya lo mencioné antes, todo dependerá de la señorita Nakamura, ya que estamos hablando de su dormitorio temporal. - Explicó Crowley en un tono calmado. - En el caso de que ella se niegue tiene que haber un plan B ¿No te parece?

- Genial, envíalos allí. - Sintió Grim.

- ¡GRIM CÁLLATE! - Exclamaron Ace y Deuce.

Vil nunca esperó este contraataque inesperado por parte del director y tampoco podría contradecirlo, ya que todo dependiera de Shiori. A estas alturas no le queda de otra que usar su carta maestra para poner en medio el asunto de la paga por vivir dentro del dormitorio. Si había algo que podría convencer a alguien, eso era muy probablemente el dinero y además sería una compensación por vivir en el dormitorio abandonado. Realmente no quería pensar que Shiori fuera alguien materialista, pero en tiempos desesperados requieren medidas desesperadas.

Por otro lado, Shiori realmente había pensado en los pro y contras de este campamento. Por un lado, no quería estar en desacuerdo con Grim, ya que en parte esta también era su casa, pero, por otro lado, le preocupaba mucho la situación de los chicos viviendo en esa casa y después de lo mucho que Ace y Deuce hicieron por ella no sería justo.

Podría haber pensado en muchas cosas, pero la llegada de un recuerdo a su memoria fue la última pieza clave para su decisión.

...

- También otra cosa que puedes hacer es que entre más pases con tus seres queridos o alguien de confianza, ya sea haciendo una actividad juntos o tan solo charlando, te ayudará a que pueda exteriorizar mejor tus emociones y a compartir pensamientos con alguien de confianza de ser necesario.

...

- "Es verdad, también está eso." - Pensó Shiori con la mente iluminada.

Ella recordó las palabras de Rose y viendo esto como una oportunidad para que ella también sane, entonces ella ya tenía la respuesta correcta.

- ¿Entonces Señorita Nakamura? ¿Usted qué dice? - Preguntó el director casi victorioso.

Vil estaba a punto de mencionar sobre la recompensa monetaria, pero Shiori le ganó en tomarle la palabra.

- Los chicos pueden estar en nuestro dormitorio abandonado. - Dijo Shiori.

- Perfecto, entonces los participantes serán enviados a la... - Crowley había comenzado a hablar con alegría, pero luego de percatarse de lo que dijo Shiori entonces su mente hizo un crack muy sonoro y se quedó estático. - ¿Eh?

- "¡SHIORI ERES NUESTRA DIOSA SANTA!" - Agradecieron Ace, Deuce y Jamil mentalmente, casi echando porras de agradecimiento.

- ¡¿Fgna?! ¡Secuaz! ¡¿Por qué?! - Chilló Grim siendo el único disconforme. - Yo no estoy de acuerdo con esto ¿Por qué estos sujetos tienen que vivir en nuestro techo que tanto nos costó reconstruir?

- Grim, ¿Recuerdas la casa de los enanos? Esa casa apenas se puede mantener de pie y no sería justo para nuestros compañeros el que vivan allí después de lo mucho que hicieron por nosotros.- Comentó Shiori. - Ya olvidaste lo mucho que Deuce te compartió la comida cuando tenías hambre y yo no estaba cerca.

- Ehmm sobre eso...

- Y la vez que Ace te prestó sus apuntes cuando te quedaste dormido en la clase de Trein.

- Hmmm...

- Y la vez que Kalim te ha invitado a muchas de sus fiestas para que puedas comer.

- HMMMMMMMMM...

- "¡No! ¡No! ¡Niégalo, como siempre lo haces Grim!" - Pensó Crowley, implorando que el gato se negara.

- Por favor, Grim ¿Solo por esta vez? - Shiori junto sus manos en una plegaria.

Grim no respondió, pero luego Shiori aplicó su vieja confiable y puso sus clásicos ojitos de cachorro mojado en la lluvia.

- ¿Por favor? - Dijo dulcemente ella.

Esa mirada mató a más de a uno presente y especial Crowley

- "¡Ahhh nooo! ¡Esa cara y esos ojos!" - Chilló Crowley entre pensamientos.

- Fgnaaaa, bien pueden quedarse. - Acepto Grim a regañadientes. - ¡Pero me debes muchas latas luego de que esta convivencia termine!

- Lo juro por mi familia - Prometió Shiori.

- Bien. - Asintió Grim cruzándose de brazos. - Pueden quedarse.

- La decisión ya está tomada director. - Sonrió Shiori.

Vil, a lo lejos, miró muy fijamente a la albina. No se había esperado que ella realmente aceptara la propuesta sin recibir nada a cambio e incluso habiendo sido duro con ella cuando habló sobre sus observaciones. Conocía bien las reacciones de las personas y él sabía cuando había segundas intenciones o cuando alguien te estaba mintiendo, pero con esta chica todo era genuino. Esa era una virtud que muy poco tienen ¿Quién era ella en realidad?

- En ese caso, como ella nos estará prestando el dormitorio para el campamento, entonces valdrá la pena en donarle parte del premio. - Comentó Vil

- ¿Eh? - Shiori lo miró sorprendida.

En eso, una de las orejitas de Grim se inclinó hacia dónde vino la voz de Vil.

- ¿Qué? Dice que tendremos una recompensa. - Dijo Grim interesado.

- Si ganamos, Rook y yo daremos nuestra parte del premio al dormitorio abandonado. - Explicó Vil mirando el rostro de la albina.

- Pero... ¿Por qué lo harían? Yo no estoy dentro de su grupo de audición - Preguntó Shiori. - Pueden quedarse en el dormitorio, no hay ningún problema con ellos.

- ¡Secuaz noooo! - Chilló Grim a un lado

- No me interesan las cosas tan triviales como el dinero. - Respondió simplemente Vil. - Si uno quiere obtener algo, entonces se le tiene que pagar él preció justo.

- En mi caso, es natural para mí apoyar a Vil de cualquier manera que pueda. - Agregó Rook con su sonrisita.

- Hmmm... - Shiori lo pensó detenidamente.

- Dividir millones de madols en siete y luego recibir una parte de eso es, eh... - Grim trató de contar con sus patas.

- Aproximadamente 1,420,000 madols. - Comentó Jamil.

El sonido de una caja registradora pasó por la mente de Grim ante la cantidad de dinero que iba a recibir por aceptar a los concursantes.

- ¡¿Qué?! ¡¿Eso significa que puedo tener mis 4000 atunes enlatados?! - Exclamó Grim como si hubiera encontrado un tesoro. - Shiori esto es un ofertón que no podemos dejar pasar.

- Pero bien feliz que estabas si nos íbamos lejos ¿No? - Se quejó Ace.

- Shiori acéptalo. - Grim ignoró a Ace.

- ¿Estás seguro? - Shiori lo miró preocupada.

- Olvida la humildad del templo por un segundo, podemos seguir mejorando la casa o algo más. - Añadió Grim emocionado.

- ¿Algo más? - Murmuró Shiori y luego recordó la cuenta bancaria que ella le estaba haciendo para Grim en el caso de que le sucediera algo, si lo veía de ese modo podría asegurarse aún más de que su hermanito estuviera bien.

- Bueno, yo ya acepté de todas maneras antes, pero me preocupaba que te sintieras incómodo. -Dijo ella.

- Ya no importa, yo también estoy de acuerdo. - Dijo Grim luego mirando al director. - Ellos se quedarán en el dormitorio abandonado.

Crowley en todo el momento se quedó callado escuchando la conversación, tal parece ser que al final este escenario no se podía cambiar.

- ¿Estás segura de que quiere eso, Señorita Nakamura? - Preguntó Crowley preocupado. - Una jovencita tiene que tener su privacidad y su espació propio ¿Eso estará bien?

- No tengo ningún problema director. - Asintió ella. - Haré unas cuantas normas para que todos puedan vivir en convivencias en el tiempo que se queden. No se preocupe.

Crowley se quedó mirando la carita sonriente de Shiori por unos instantes y viendo que no iba a poder cambiar su opinión, entonces solo pudo suspirar con resignación.

- De acuerdo, ellos se quedarán contigo. - Asintió Crowley, sobando la cabeza de la albina antes de volver al tono alegre de siempre - Pero ahora sabiendo que ellos se quedarán allí, te he preparado un kit en caso de que te sientas amenazada. - En eso mágicamente hizo aparecer un pequeño bolso con varias herramientas. - Una alarma para que la puedas activar si te sientes en peligro, gas pimienta...

Entre más cosas mostraba Crowley, más pálidos se volvían los chicos antes las "precauciones" que se le estaban entregando a Shiori.

- ¡Ah! ¡Y también una de estas! - Crowley una especie de Taser que pulsó para que todos viera el alto voltaje de la electricidad.

- ¡Ay mamá! - Shiori se exaltó ante la potencia. - Agradezco su preocupación, pero dudo mucho que use paralizador.

- ¿Comó no? ¿Cuándo no necesitas un paralizador? - Finalizó Crowley entregando la bolsa a la sacerdotisa.

- "¡Este sujeto está loco!" - Pensaron todos los jóvenes.

- ¡Y listo! Aún hay cosas que tienen que preparar en el campo ¡Los veo luego! - Se despidió Crowley, pero antes de que saliera se acordó de un detalle más. - Ah, casi lo olvido.

- Por favor, no me digas que es otro aparato... - Susurró Shiori preocupada.

- Lamentablemente no.

- "¡¿Cómo que lamentablemente?" - Pensaron algunos chicos.

- Esta mañana me ha llegado una carta a tu nombre. - Crowley sacó de su abrigo una pequeña carta. - Léela cuando tengas tiempo, polluelo.

- ¿Eh? Ah, claro. - Asintió Shiori tomando la carta

- Ahora sí me retiro ¡Buena suerte con los ensayos a todos! - Se despidió el director muy animadamente.

Y con eso finalmente el director se fue del salón de baile.

- Todo se decidió sin que dijéramos una palabra. - Comentó Deuce.

- Es verdad... - Lo pensó Ace antes de encogerse de hombros y seguir la corriente con una sonrisa. - Bueno, supongo que todo estará bien. Mientras estemos en esto no nos vamos a preocupar por perder la cabeza en Heartslabyul ¿Verdad? Podemos tomárselo con calma.

- Después de Octavinelle, finalmente tenemos un campamento conjunto con Heartslabyul y Pomefiore, eh~ - Rió Kalim emocionado. - ¡Esto será divertido!

- El director organizó todo esto... no quiero verme afectado si me niego. - Jamil lo pensó con cuidado.

- Con eso concluimos la reunión de hoy... - Habló Vil. - ¡Comencemos con el entrenamiento!

- ¿Eh? - Ace arqueó una ceja. - ¿No esperaremos al campo de entrenamiento?

- Guarda silencio patata #1 - Vil regañó. - Todavía son unos amateurs en el baile y canto y simplemente no tenemos tiempo que perder.

- ¡Muy bien! ¡En ese casó, qué les parece si bailamos una pequeña canción alegre para conmemorar la formación de nuestra tribu! - Sugirió Rook con una gran sonrisa.

Epel simplemente miró hacia otros lados con un leve ceño fruncido.

Analizando la propuesta de Rook, Vil la aceptó sin poner ningún pero.

- Daré play a la canción [Piece of my World] - Anunció.

...

Shiori debía de admitir que el nivel de baile y coordinación de todo era algo sensacional de ver. Los coros, los pasos y la forma en la que bailaban era algo bastante inspiracional.

- Todos se ven geniales... - Comentó Shiori con una sonrisita en su cara y encendiendo su ajna al mismo tiempo.

A ella le encantaba mucho ver a las personas, bailar y cantar, ya que de ese modo puede ver la energía y los colores más bellos que un humano puede emanar. Era una lástima que ellos no lo pudieran ver, pero así están bien.

- Oye, Te había llegado una carta, ¿No? - Comentó Grim a su lado. - ¿Por qué no la abres ahora?

- Ah, es verdad. - Comentó Shiori, sacando el sobre blanco que decía su nombre.

Abriendo con cuidado el sobre, sacó el pedazo de papel que tenía anexado para desplegarlo y leer su contenido.

A medida que lo iba leyendo junto con Grim sus ojos se abrieron con sorpresa y hasta Shiori dibujó una gran sonrisa de oreja a oreja, casi no creyendo lo que decía la carta, pero entonces ese gesto se cambió a otra llena de confusión y finalmente terminó con la carta los ojos abiertos y la boca casi abierta como pescado con la confusión que ahora sentía.

- ¿Qué? - Fue todo lo que dijo ella.

Al mismo tiempo, los chicos terminaron de bailar la coreografía.

- Todavía falta pulir unos cuantos pasos y algunas voces, así que tendremos que entrenar lo suficiente para que mejoren esas debilidades. - Comentó Vil.

Todos asintieron con la cabeza y estaban a punto de decir algo cuando de pronto la voz chilló de Grim interrumpió.

- ¿No entiendo? ¿Es un sí o un no?

- Bueno, allí lo dice claro, pero esto... - Comentó Shiori.

- ¿Que sucede Reine des anges? - Preguntó Rook curioso por la reacción de la fémina. - ¿Todo está en orden?

- Ah, lo siento. Es solo que estoy un poco confundida. - Comentó Shiori sosteniendo una carta que tenía el logo del VDC.

- ¡Oh, finalmente te ha llegado la carta del VDC! - Comentó Ace con una sonrisa.

- ¿Cuál fue su respuesta? - Preguntó Deuce igual de emocionado.

- Bueno, aquí dice que pase... - Ella volvió a mirar la carta.

- ¡Oh! ¡Eso es un logro máximo! ¡Felicidades! - Festejó Kalim.

- Para alguien con un nivel de canto y baile como el tuyo, supongo que suero los suficientes para entrar a la competencia. - Añadió Jamil con una leve sonrisa.

- ¿Entonces cuál fue tu rol asignado? - Preguntó Epel.

- Bueno, sobre eso... creo que cometieron una equivocación... - Comentó Shiori.

- ¿Un error? - Vil arqueó una ceja. - Es imposible que los organizadores del VDC cometan un error.

- Reine des Anges ¿Me permites tu carta, por favor? - Rook le extendió la mano.

Shiori sin dudarlo le pasó la carta a Rook y se quedó mirando la carta cuidadosamente, el resultado fue la misma reacción que la fémina tuvo cuando la leyó.

- Oh la la, esto si es algo nuevo. - Dijo Rook muy sorprendido.

- ¡¿Qué?! ¡No la hagan larga! ¡¿Qué pasó?! - Chilló Grim desesperado por el suspenso.

- Roi du Poisson, normalmente suele asignar un rol a cada participante de la página oficial ¿Verdad?

- Esa siempre ha sido la norma, ¿Qué pasa con eso? - Preguntó Vil.

- Mira esto. - Rook le extendió la carta.

Vil queriendo poner fin a este suspenso y continuar ensayando, tomó la carta y se puso a leerla. Lo que pasó después es que al igual que Rook y Shiori sus ojos se abrieron en grande casi no creyendo lo que sus ojos veían.

- ¿Eh? - Fue todo lo que dijo Vil.

Lo que decía la carta era que Shiori fue admitida dentro del VDC debido, ya que su video fue seleccionado como el mejor dentro de la red debido a la mayor recepción que recibió en poco tiempo. Debido a ello, el personal, había delimitado que le darían dos roles importantes para que el evento pudiera tener una mayor recepción de visitante.

Aquellos roles que se le asignaron fueron la ceremonia de apertura y el cierre del evento, por ello debe de crear dos canciones y dos coreografías distintas.

- Tal parece ser... que te toca hacer un trabajo doble paloma. - Susurró Vil analizando la carta.

Muchos creerían que estaba enojado por eso, pero en realidad estaba sonriendo. No una tranquila o dulce como uno lo creería, si no era la misma sonrisa que tenía cuando vio el video de Shiori en la página del VDC.

Él estaba sonriendo, ya que finalmente podía ver una posibilidad de finalmente de ganar con ayuda de la apertura y cierre de Shiori.

- "Finalmente, podremos ganar con esto." - Pensó Vil cerrando la carta.

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Continuará...

Próximo capítulo: "Comienza el entrenamiento"