Una sacerdotisa en Twisted Wonderland

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"La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica."

- Jorge Luis Borges

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[Hace 11 años]

[Koichi Asahara - 8 años]

[Hitoshi Nakamura - 38 años]

Un niño de cabellos azabache y mirada verdosa caminaba con cuidado por los largos pasillos del Templo Nakamura. Todavía se estaba recuperando de toda la movida que ocurrió luego de que aquel hombre de pelo blanco lo rescatara del río. Los recuerdos todavía estaban frescos en la memoria del niño, como si hubiera sido ayer. Todavía estaba procesando el hecho de que todo lo que vivió en el Loto Rojo no era más que otra gran mentira. Todas esas atrocidades que hacían a espaldas de todos, la verdad detrás de los demonios que usaban como muñecos de prácticas de combate y sobre todo el cómo lo usaron solo para convertirlo en una herramienta más de su colección. Todos los niños que alguna vez convivieron con él y que tuvo que olvidarlos por culpa de esos vejestorios del Loto Rojo.

Por culpa de ellos, hasta incluso le habían borrado de su memoria a la persona más importante de su vida... su hermano mayor.

...

- No sé por cuánto tiempo nos quedemos aquí, pero con suerte podremos descansar un poco y abastecernos de comida. - Fue lo que dijo un adolescente de 18 años de cabellos azabache y mal cortado. Llevaba muchas vendas en las partes que se podrían ver un poco su piel y hasta usaba un parche de tela en uno de sus ojos verdes. - Ya falta poco para que lleguemos hacia ese pueblo del que tanto he escuchado. Por fin encontraremos ese hogar que tanto estábamos buscando, Koichi. Lejos de los pleitos, deudores y sin que nadie perturbe nuestra tranquilidad.

- ¿No más gritos? - Preguntó un pequeño Koichi de casi unos 4 años.

- Así es hermano, no más gritos y discusiones. - Sonrió aquel joven que arregló el mechón rebelde que se había salido del gorro que traía puesto Koichi.

- Siempre haces eso con mi cabello, Ryoji nii-san. - Refunfuñó Koichi. - Puedo arreglarlo yo mismo.

Ryoji solo se rio mientras se echaba en la cama cómoda que los dueños del lugar le habían brindado.

- Ya falta poco, hermano. Nuestras vidas muy pronto cambiarán. - Ryoji llevó sus manos a su nuca y miró el techo. - Ya me imagino cómo será todo cuando lleguemos al pueblo. Buscaré un trabajo para alquilar un pequeño departamento, con el tiempo ahorraremos mucho dinero para que puedas entrar a una buena escuela y quizás más adelante, cuando me suban el sueldo, podría construirme una pequeña casa en el campo. Uno de esos, en los que se pueda ver el cielo totalmente azul cuando subes al techo o vas al patio. - Luego inclinó su cabeza hacia el niño pequeño. - ¿Qué te parece la idea?

- ¿Una casa en el campo? - Koichi inclinó su cabeza a un lado. - ¿A ti te gustaría tener eso?

- Sí, desde pequeño, ese era mi sueño. - Asintió Ryoji. - Una casa pacifica en donde no se escuchara el ruido de la calle o el de los carros de los deudores llegando. Un sitio en el que ningún sujeto o persona distinta entre a amenazar con acabar con mi vida... odio esa clase de persona violenta, actúan como si fueran alguna clase de demonio. Solo quiero un lugar perfecto para vivir una larga vida llena de paz y tranquilidad.

- Hmmm. - Koichi lo pensó detenidamente y con la inocencia de un niño le respondió. - Si ese es el sueño de mi hermano, entonces... cuando crezca yo también quiero trabajar para ayudarte a construir la casa en el campo.

- Awww, muchas gracias, pequeño. - Ryoji le palmeó la cabeza del niño. - Pero, antes de eso, primero quiero que tú tengas el privilegio de estudiar, para que seas una mejor persona y tengas un buen futuro, libre de toda violencia...

...

Caminando paso a paso, Koichi finalmente encontró el lugar que estaba buscando. Se trataba de una puerta corrediza que fácilmente pudo abrirla para poder ver la verde maleza recién cortada del nuevo santuario en el que se encontraba, pero sobre todo observó con detenimiento el inmenso cielo azul adornado con nubes blancas que volaban con el viento.

Y cuando finalmente salí de esa sala de recuperación, lo que apareció ante mis ojos fue... un gran cielo azul.

- Ah... Tenías razón, hermano. - Koichi habló perdidamente, mientras una mirada triste empezaba a inundar sobre sus facciones y en especial sus ojos cristalinos que empezaban a derramar lágrimas silenciosas.

Todo azul... hasta donde los ojos puedan ver...

Luego su mente recordó el alarmante estado en el que Shiori regresó cuando ella finalmente salió del Loto Rojo con esos guardaespaldas de su templo. Toda ensangrentada, cubierta de vendas improvisadas y los ojos muy asustados. Ya pasaron un par de días luego de que ella regresó y todavía se estaba recuperando de sus heridas en aquella camilla llena de máquinas que, según había escuchado, ayudaban a que ella respirara.

- Lo siento... - Koichi intentó controlar su llanto, pero el dolor de haber recordado esa memoria perdida, todavía le era mucho para asimilar; sumado a eso, también estaba el hecho de que Shiori se tuvo que sacrificar para que él pudiera salir de ese horrible lugar. - Lo siento, Shiori.

El niño se llevó una mano a su brazo donde había un pentagrama invertido tatuado en su brazo. Un duro recordatorio para que nunca olvidará en donde estuvo y de lo que le hicieron a su cuerpo.

Sin embargo, había una duda que ahora rondaba sobre la cabeza del niño.

- ¿Qué se supone que haré ahora? - Susurró Koichi, sin saber qué es lo que le pasará ahora.

Estaba solo, en este enorme mundo y sin a nadie a quien acudir. Ya no tenía un hogar al cual regresar y no confiaba en nadie de afuera y mucho menos podía confiar en los sujetos de este templo.

A él no le importaba si era la familia de Shiori. Si ellos fueron capaces de enviarla a ese lugar, entonces ¿Por qué él debería confiar en ellos? Lo más seguro que podría pasar, era que los sujetos de este templo se iban a encargar de que él desapareciera. Al fin y al cabo, los tipejos del Loto Rojo lograron convertirlo en un maldito híbrido y prueba de ello era ese tatuaje impreso en su brazo. No sabía si era una buena o una mala suerte, ser el único niño que pudo lograr ser compatible con este poder demoníaco que se le otorgó y no terminar como los demás.

- "Quizás si yo hubiera muerto en el proceso, entonces esta pesadilla hubiera terminado hace mucho tiempo, ¿Quién sabe?, a lo mejor eso hubiera sido lo mejor." - Pensó Koichi secándose los ojos. - "Si tan solo mi hermano y yo nunca hubiéramos llegado a ese templo, entonces nada de esto estaría pasando."

Sin embargo, hay otra cara detrás de esa desdicha.

- Pero, si eso hubiera pasado..."

La cara sonriente de Shiori apareció en la mente del niño azabache.

-¿Qué le hubiera pasado a ella? - Se preguntó Koichi.

Pero el simple hecho de recordar lo que ambos pasaron hacía que cada vez un horrible sentimiento oscuro se manifestará dentro suyo contra los líderes del Loto rojo.

Ellos son los únicos responsables de que ambos estén experimentando este infierno.

Por su culpa, él perdió a su hermano mayor.

Por su culpa, ya no podría volver a ser catalogado como un ser humano normal.

Por su culpa, Shiori estaba herida de gravedad.

Y por su culpa, muchos amigos suyos dentro de ese sitio murieron en una forma tan espantosa.

"Esos monstruos todavía estaban vivos"

Hablando de ellos ¿Acaso no había escuchado a alguien de aquí mencionar que hace poco encerraron a los sobrevivientes del Loto Rojo a los calabozos de este lugar?

¿Por qué diablos ellos siguen con vida?

- "Los odio... A todos y a cada uno de ellos." - Pensó Koichi empezando a apretar las manos al punto que se llenaron de escamas negras. - "Esos sujetos no merecen seguir vivos." - A pesar de que sus ojos estaban enrojecidos por las lágrimas, su mirada verdosa ahora se iba llenando lentamente de un odio puro, mezclado con un hambre de venganza. - "No te lo perdonaré... ¡Nunca te lo perdonaré, Jun Asahara!"

Y con eso en mente empezó a caminar hacia donde sus instintos los llevaban. Esquivando la vista y vigilancia de la gente que vivía dentro del enorme santuario y ocultando su energía áurica, pudo encontrar el templo principal fácilmente y se dejó guiar por la voz de su demonio hacia donde se encontraban las presencias de los ancianos del Loto Rojo.

Caminando por los pasillos rojos y dorados, a Koichi se le hizo extraño no ver a nadie del personal a los alrededores de las habitaciones. Ni siquiera había un guardia vigilando por las esquinas ocultas. No se sabe por cuánto tiempo estuvo caminando, pero hubo un momento en el que se cuestionó si había entrado al sitio correcto, pero su demonio interno seguía insistiendo en que había una gran cantidad de personas aquí.

Entonces, ¿Por qué todo está tan malditamente silencioso? ¿Por qué no había nadie a la vista?

Algo estaba pasando y Koichi necesitaba apresurarse para buscar su objetivo.

El interior del templo parecía como si fuera alguna especie de Back room eterno, a cada esquina que volteaba las paredes se repetían y eso lo estaba desesperando cada vez más, pero finalmente, luego de dar varias vueltas, encontró una extraña puerta llena de sellos de bloqueo.

- "Es aquí." - Las garras negras de Koichi empezaron a crecer de sus uñas y con un zarpazo rompió los sellos de la puerta. - "Voy a matarlos a todos. No quedará nada de ustedes y me encargaré de que se arrepientan por todo lo que me hicieron."

Al abrir la puerta había muchas escaleras que lo llevaban hacia el piso subterráneo. Bajando hasta el último escalón se topó que había un amplio y ancho pasillo frío cuyas paredes estaban hechas de piedra granito, y al otro extremo había otra puerta de hierro.

Como era de esperarse, lo que él finalmente sospechó en un principio, ahora estaba frente a sus ojos; aunque, el único contratiempo que no esperó, era el encontrarse a dos jóvenes saliendo por la puerta extrema.

- No puedo creer que Hitoshi-san nos haya enviado a vigilar la puerta. - Dijo la voz fría y enojada de un joven rubio de ojos aquamarina mientras tronaba sus manos. - Con lo mucho que quería partirle la cara a ese sujeto, tú deberías saberlo Raiden.

- Ya déjalo Isao. Ya hicimos nuestra parte al traerlo aquí, así que debemos esperar a que terminen el resto de los interrogatorios. - Suspiró Raiden dándole un zape a la cabeza del rubio para que regresara en sí. Luego, empezó a masajearse las sienes mientras caminaba lentamente. - Entiendo como te sientes. Créeme, yo me siento de la misma manera, pero hay cosas primordiales que necesitamos saber. Puede que esto te suene raro, pero tengo el presentimiento de que ese sujeto ocultaba algo más, no solo el caso de los niños, sino como explicas el sello que...

En ese momento, Raiden se detuvo de caminar, ya que se había percatado de que Isao se había detenido.

- ¿Qué te ocurre? - Preguntó Raiden, mirándolo con una ceja alzada.

- Mira al frente. - Solo respondió Isao, llevándose las manos a la nuca. - Tenemos visita.

El joven de ojos color rojo cereza rápidamente dirigió su mirada hacia donde el rubio miraba y finalmente sus ojos se conectaron con los ojos verdes de Koichi.

- El niño del Loto rojo... - Susurró Raiden, sorprendido de no haber podido sentir su presencia incluso estando cerca.

- Lo siento niño. El paso de aquí en adelante estará ocupado por "mantenimiento" y no se le permitirá la entrada a nadie. Tienes que regresar por donde viniste. - Isao se relajó un poco. - Este no es un sitio en el que debes de estar.

A Koichi no le importó nada de lo que ellos decían y tampoco no necesitaba hablar con ellos, pero si se iban a interponer, Entonces no tenía más opción que quitar los obstáculos del camino.

- Entonces, será por el camino difícil ¿Verdad? - Comentó Isao, sonriendo ante el desafío mientras calentaba sus tobillos.

Y como respuesta, Koichi hizo que sus dos brazos se oscurecieran con unas escamas oscuras que aparecieron en su piel, además de hacer crecer todas sus oscuras uñas, hasta transformarlas en garras.

- Recuerda, no debemos lastimarlo... solo retenerlo con todo lo que tenemos a nuestra disposición. - Comentó Raiden.

Con esa determinación, Koichi se lanzó contra Raiden e Isao, quienes ya habían sacado el abanico de hierro y el bō de madera largo respectivamente, e iniciaron una pelea en medio del pasillo.

...

Mientras tanto, detrás de la puerta, se podía ver una gran cantidad de puertas de hierro de las que salían varios gimoteos de dolor silbando muy débilmente, como si estuvieran agonizando. Nadie podría saber qué estaba pasando detrás de ellas, pero la que podrán apreciar era una puerta en concreto.

Tras la última puerta, bajo una única luz naranja, se encontraban dos Yamabushis golpeando con mucha fuerza al esposado líder del culto rojo, con unas Tonfas de madera que tenían en cada mano. A pesar de su gran avanzada edad del hombre, era increíble ver como este sujeto todavía no caía desmayado por las golpizas, el sangrado bucal y los moretones que cubrían cada centímetro de su piel. A medida que avanzaba el tiempo, los guardias no paraban de seguir golpeando al hombre ciego.

O al menos así fue hasta que...

- Es suficiente. - Intervino una serena voz masculina que llegó a la celda.

Al reconocer aquella voz, al instante los dos Yamabushi detuvieron sus ataques y se colocaron quietos a un lado del prisionero.

A Jun no le fue muy difícil adivinar quién era su visita. Alguien con una gran autoridad, como para detener a los guardias con una orden, solo tendría que ser una persona.

El patriarca del templo Nakamura.

- A partir de ahora seré yo quien se encargue del interrogatorio. - Informó Hitoshi caminando junto al maestro Kyo. Él sostenía en una mano el familiar maletín médico de color negro, mientras que la otra tenía su famoso khakkhara. - Vigilen que nadie se acerque a la celda.

- Sí, su excelencia... - Asintieron los guardias antes de salir.

Al ruido del cerrojo chocando contra el seguro de hierro, la celda se sumió en un profundo silencio en donde la luz de la celda se balanceaba de un lado a otro.

Hitoshi no cambió su cara, pero, en lugar de eso, a simple vista miró cada herida y reflejo que hacía Jun en todo su cuerpo.

- Realmente son unas heridas tan horribles. - Comentó el albino sacando una linterna de su maletín y empezando a apuntar a los ojos del hombre ciego, causándole una leve irritación. - Veamos que tenemos aquí... Catarata cortical madura, hematomas del tipo subcutáneo, intramuscular y perióstico, también hay úlceras en la piel con amenaza de volverse isquémicas, ampollas bucales, traumatismo en los tejidos blandos, dentales, extremidades, en la cara y después... - Luego, él guardó la pequeña linterna y se acercó al anciano para presionar un lado del abdomen. Como respuesta el ciego comenzó a soltar un alarido de dolor. - ...también dolor abdominal con posible fractura de las costillas falsas.

Hitoshi no quitó su mano en un buen rato de la zona, pero cuando se cansó del alarido del hombre finalmente lo dejó descansar de su dolor, aunque estaba respirando con mucha rapidez.

- No te apures, aún tenemos muchas cosas que hacer. - Dijo Hitoshi tomando una silla cercana y clavarla frente al prisionero para que él se pudiera sentar. - Aunque por como estas, creo que vas a necesitar un antibiótico antes de que las heridas se empiecen a infectar... aunque no te la merezcas.

Con eso el albino sacó un pequeño frasco transparente de su traje ceremonial, y la hizo agitar frente a Jun para que el ruido del líquido chocara contra las paredes cristalinas y dieran a entender al anciano que el patriarca tenía la medicina en su mano.

- Oops... - Dijo Hitoshi soltando el frasco de sus manos ante el suelo de piedra.

Jun, desesperado por el antibiótico, haciendo uso de su oído, extendió sus manos esposadas hacia donde iba a caer el líquido del pequeño frasco. Para mala suerte, él logró capturar el frasco antes de que se rompiera, pero la buena noticia era que Hitoshi también fue rápido y ni bien Jun capturó el frasco, él movió su pie hacia la mano esposada y la pisó con fuerza.

- No. No. No deberías tomar eso. Antes mi maestro y yo te tenemos un par de preguntas que hacer y dependiendo de qué tan rápido contestes y corrobores con la verdad... entonces liberaré tu mano. - Comentó Hitoshi en un falso tono amistoso. - ¿Hecho?

Jun no respondió al instante, ya que realmente no tenía la intención de hablar, pero realmente el dolor de estos días lo estaba matando.

- ¿Hecho? - Nuevamente preguntó Hitoshi, pero esta vez su voz tenía un tono más oscuro, y además, pisó con más fuerza la mano de Jun al punto que se escuchó como el frasco se estaba empezando a quebrar. - Detesto hacer la misma pregunta dos veces.

Jun soltó un leve quejido de dolor y ante la presión solo asintió con la cabeza.

Con eso ya establecido, Hitoshi aflojó solo un poco su pie y dio pase para que Kyo hablará.

- Hablamos mucho con tus compañeros de celda, y a decir verdad nos han revelado varios datos bastante interesantes... - Comentó Kyo acercándose a un lado de Hitoshi.

- ¿Qué clase de datos pudieron haberles dado? - Preguntó a cuestas Jun, estando muy seguro de que ninguno de los otros monjes lo hubieran traicionado.

- Para refrescarte un poco la memoria,... Estamos hablando de los experimentos que hicieron para crear Marcados Artificiales por medio de pactos demoníacos. - Respondió Kyo, dejando helado a Jun ante las palabras del sacerdote de ojos cerrados. - También nos contaron sobre los 486 niños desaparecidos, huérfanos y de procedencia desconocida que ustedes acogieron en su templo lo que le hicieron a cada uno de ellos. Esto agregando los otros cadáveres que ya llevan mucho más tiempo.

Kyo hizo una breve pausa.

- La lista de los cargos en su contra son largas, pero encontramos algo que nos llamó la atención - En eso, Kyo sacó de su manga un cuaderno de hilos viejo para abrirlo y revelar varios sellos demoníacos junto al nombre del demonio correspondiente. - Nuestros guardias lograron encontrar un libro bastante curioso llenos de varios círculos y nombres de espectros y demonios.

En ese momento Jun ya sabía de qué libro se estaban refiriendo Kyo.

- Por lo que hemos leído, están registrado toda clase de demonios existentes en el mundo, ... pero le falta una página... Sin embargo antes de pasar a ello, primero... - Kyo abrió uno de sus enojados ojos escarlatas. - ...Tenemos que saber todo sobre este extraño proyecto Nirvana que tenían muy bien escondido.

Ante la acusación, Jun se quedó inmóvil en su sitio. Era imposible que uno de los suyos hubiera revelado estos datos fácilmente. Algo tuvieron que hacer estos dos para que lograran tal hazaña.

- ¿Cómo lo...?

- ¿Qué cómo lo averiguamos? ¿Eso ibas a preguntar? - Hitoshi se burló mientras clavaba la khakkhara a un lado y ocultaba sus manos en sus mangas. - La verdad al principio fue un poco difícil, ya que muchos de ellos eran muy tercos y testarudos, y se rehusaron a cooperar. No teníamos todo el día, se me había agotado la paciencia, así que... - Luego los ojos azul cielo de Hitoshi se afilaron. - tuve que "aflojar" un poco sus bocas para acelerar el proceso.

En menos de un instante la habitación cada vez se volvía más tensa y asfixiante para Jun.

- ¿Qué les has hecho? - Preguntó a cuestas el hombre ciego, imaginando la mil y una posibilidades que había hecho Hitoshi para hacer que sus camaradas confesaran.

- La pregunta hasta me ofende. - Hitoshi al inicio fingió indignación. - A diferencia tuya, soy un hombre de principios, por más que ahora tenga el deseo de enterrarte vivo y bajo tierra. - Aquel tono de voz no era para nada tranquilizadora, es más, parecía una indiferencia amenazante, disfrazada de una serena y calmada voz. - Además, todavía no he visto a mi hija y no pienso hacerlo con las túnicas ensangrentadas. Lo último que quiero hacer es asustarla más de lo que ya está ahora, por culpa de ustedes...

A pesar de no poder ver el rostro de los presentes, Jun, con ayuda de las ondas que podía sentir en su entorno, pudo al menos deducir que el patriarca emana el aura más oscura que nunca antes había visto. Estaba tan lleno de odio y despreció puro que no iba acorde al timbre de voz que usaba.

¿Quién era realmente este sujeto?

Aquellos pensamientos no duraron mucho, ya que inesperadamente la mano Hitoshi agarró con fuerza la cara de Jun. El pie del albino todavía seguía pisando su mano, pero aun así el dolor de la cara de Jun no tardó en regresar. Luego, Hitoshi poco a poco se fue acercando a Jun y le susurró tranquilamente, en un tono venenoso, cerca de su oído:

- Quiero que en este momento me digas todo lo que sepas del proyecto Nirvana y pobre de ti que estés mintiendo, porque de lo contrario... - Hitoshi presionó nuevamente su pie. - ... Ensuciarás el piso con el vidrio y el líquido.

Jun, sabía que no debía soltar nada de esos datos que había recopilado en tantos años, pero el dolor lo estaba matando, realmente necesitaba desesperadamente tomar el antibiótico, porque de lo contrario terminaría confesando y no quería darle ese beneficio al hombre albino.

A veces uno hace locuras por la desesperación, a tal punto que no mide las consecuencias de sus actos.

En un intentó de apartar a Hitoshi, Jun estaba a punto de morderle la mano con todas sus fuerzas para así desorientarlo, empujarlo y finalmente liberar su mano. Parecía un plan básico, pero útil para por fin tomarse el antibiótico y aliviar sus heridas ¿Verdad?

Pero entonces...

¿A qué hora?

¿En qué momento... Hitoshi tuvo el tiempo suficiente para sacar una jeringa de su manga libre y clavársela en menos de un parpadeo en la garganta de Jun?

Jun empezó a emitir un ahogado gorgoteo de su garganta al sentir como la aguja se movía por los músculos del cuello, casi cerca de la yugular. Hitoshi, por otro lado, no perdió el tiempo y presionó la lengüeta de apoyo que dio pasó a que líquido transparente de la jeringa se traspasara al torrente sanguíneo de Jun.

- ¿Sabes algo? De pequeño me gustaban mucho las películas de detectives... - Comentó Hitoshi sacando la inyección vacía, mientras miraba cómo Jun empezaba a toser con fuerza. - Tenían increíbles herramientas para hacer los interrogatorios a los criminales, pero solo una de ellas me llamó mucho la atención por tanto tiempo. Es más, eso me ayudó a obtener mi certificado médico.

Hitoshi levantó la jeringa vacía.

- Lo que se te acaba de administrar es una variante personalizada del pentotal sódico en altas dosis. - Hitoshi guardó la jeringa en el bolso médico, lleno de inyecciones vacías. - Muchos la conocen como Amital sódico o Trapanal, pero yo prefiero decirle el suero de la verdad mejorado...

La cabeza de Jun empezaba a dar muchas vueltas, como si hubiera bebido mucho alcohol, también su lengua se le empezaba a secar como nunca antes y todo su cuerpo empezaba a sentir tan entumecido como si sus músculos se hubieran tensado tanto al punto que no se podía mover correctamente.

- No recordarás nada en unos minutos y hoy, por primera vez en tu vida, vas a decir la verdad. - Respondió Hitoshi soltando la cara de Jun para que cayera al suelo. - Considera esto un acto muy amable de mi parte... Ahora, empecemos el interrogatorio...

...

La batalla de Raiden e Isao contra Koichi todavía continuaba en el pasillo. Por ahora Koichi trataba de lidiar con los dos jóvenes que lo atacaban por ambos lados del pasillo para que él no pudiera usar sus garras. Incluso a veces esos dos intercambiaban lugares para confundirlo.

En eso, Raiden, con ayuda del abanico, pegó un salto en alto y estirando una pierna descendió hacia donde estaba el niño. Por suerte, Koichi vio a tiempo el ataque, y cruzando sus dos brazos sobre su cabeza pudo detener la pierna de Raiden.

A otra esquina, rápidamente apareció Isao maniobrando con destreza su Bō y corrió con todas sus fuerzas hacia donde estaba Koichi para poder atraparlo de una buena vez, pero Koichi, con ayuda de su demonio, nuevamente lo vio venir y haciendo uso de su fuerza sobrenatural envió a Raiden hacia Isao muy fácilmente. De no ser por el abanico que Raiden colocó en su espalda, la punta del Bō le hubiera roto la columna.

- ¡Eso estuvo cerca, oxigenada! - Reclamó Raiden, todavía con el abanico en la espalda.

- Fue un accidente, Ra... - Isao quiso justificarse, pero al ver lo que sucedía a espaldas de Raiden nuevamente se alertó. - ¡A un lado!

Koichi extendió su brazo con garras hacia los chicos y estos lograron esquivarlo a tiempo. Raiden se había agachado cerca del suelo e Isao dio un salto mortal en el aire.

Raiden quiso incorporarse, pero Koichi, haciendo uso de su peso, pisó la cara del joven de ojos color rojo cereza. Al mismo tiempo vio una utilidad en los abanicos filosos, que el castaño tenía cerca, y se la clavó con el otro pie libre en su ropa de entrenamiento para atraparlo contra el suelo. Con Raiden atrapado, Koichi ahora solo se enfocó en Isao.

- ¡Pero qu...! - Raiden se quiso levantar, pero su misma arma no se lo permitió. - ¡Maldición!

Ahora Koichi e Isao iban a pelear uno contra uno. Garras contra el bastón. A pesar de que la situación se veía tensa, Isao siempre se las arreglaba para hacer uso de su boca y hablar en medio de la pelea.

- ¡Ahaha! Tal como pensé, el niño es fuerte, los rivales como tú hacen que mi corazón lata más deprisa. - Comentó Isao ahora dando rápidas estocadas con el Bō a Koichi, quien intentaba esquivar todas.

- ¡Cállate! - Exclamó Koichi, ahora retrayendo la garras de una mano para golpear el piso y romperlo con el fin de levantar una nube de polvo que cegó la vista de Isao.

Isao retrocediendo varios pasos y trató de quitarse la tierra de los ojos, pero al abrirlos nuevamente se topó que Koichi estaba a nada de noquear a Isao con un movimiento de su mano escamosa.

Parecía que este sería el final de la batalla, pero no olvidemos que esto comenzó siendo un 2 contra 1.

- ¡Tornado cortante!

En eso, en medio de Isao y Koichi, apareció un tornado de viento que separó a ambos jóvenes.

¡Plaf!

La parte posterior de la cabeza de Koichi golpeó la superficie dura de piedra y con ello también se escuchó un crujido, que no vino del cráneo sino de algo en su frente.

¡Crack!

- Itte... - Se quejó Koichi llevándose la mano a la frente.

El golpe le dolió un poco, gracias a que tenía una cabeza dura pudo resistir, pero tanto tiempo quieto que Raiden e Isao aprovecharon ese tiempo para realizar los últimos movimientos.

- ¡Isao ahora! - Exclamó Raiden.

- "Ya veo" - Pensó el joven rubio, antes de hacer que el Bō ahora se volviera un Testsubo con picas de hielo. - ¡Espiral de agujas!

Sacando las agujas necesarias, entonces se clavaron en las ropas del niño y lo anclaron contra la pared.

- Malditos... - Renegó Koichi intentando liberarse, pero las agujas estaban tan bien clavadas que no pudo moverse apropiadamente y además cómo había gastado mucha energía de su demonio, entonces, como consecuencia, aquella energía regresó a dormir para reponerse, haciendo que los brazos del niño volvieron a la normalidad. - ¡No otra vez! ¡Oi, no te duermas ahora!

- El niño sí que nos dio guerra. - Comentó Raiden, empezando a recuperar el aliento. - ¿Qué demonios le pasa? Apenas empezamos a pelear y ya me siento como si me hubiera atropellado un bus.

- Es normal, tiene 8 años. - Isao le resaltó lo obvio. - A esa edad tiene tanta energía como para jugar un ratito más ¿Te animas para una segunda ronda?

- No es el momento Isao. - A Raiden se le apareció momentáneamente una vena roja en su cabeza. - Primero tenemos que hablar con el niño.

Koichi aún intentaba jalar desesperadamente su ropa, pero por más que lo intentaba aun seguía estancado contra la pared.

- ¡Mierda! - Exclamó Koichi, antes de recuperar aliento.

- Oye, nada de insultos. - Regañó Raiden colocando sus manos en su cadera. - Estás muy chiquito para decir esas palabrotas.

- ¡No me llames pequeño! - Exclamó con mucho odio Koichi. - Bastardos, cuando me liberé de esto, juro que ustedes y todo aquel que proteja a esos vejestorios lo pagará muy caro... ya lo verán.

Y así los dos jóvenes vieron cómo el niño luchaba contra las agujas para liberarse, pero sin tener nada de éxito. La verdad, era un poco triste ver este escenario teniendo en cuenta de que el niño todavía era pequeño y por todo el calvario que le pasó; de alguna manera, el verlo así hacía que tanto Isao como Raiden lograran empatizar un poco con él.

- En primera, no nos llamamos bastardos. Tenemos nombres propios. - Corrigió Raiden. - Soy Raiden y el oxigenado de mi lado es Isao.

- Qué onda, bro. - Saludo casualmente Isao.

Pero Koichi solo los siguió mirando a ambos con enojo.

- Está bien, no tienes que decirnos tu nombre. - Raiden se rascó la nuca. - Solo queremos saber ¿Por qué bajaste al calabozo? Pudiste haberte metido en un serio problema si un Onmyoji te hubiera visto por aquí. Con todo lo que está pasando, la situación es ahora muy delicada ¿Comprendes eso?

- Qué te importa, imbécil. - Respondió mordazmente Koichi, ganándose un suspiro por parte de Raiden.

- "Está muy lleno de odio y resentimiento" - Pensó Raiden usando brevemente el Ajna para ver el aura del niño. - "Hacer que se calme, no va a ser nada sencillo. Puede que hablar con él no funcione del todo, pero por lo menos tendremos tiempo hasta que el interrogatorio termine."

- Oye, Oye, solo intentamos ser amables... - Añadió Isao. - Queremos comprenderte... ayudarte.

Esas palabras hicieron que Koichi se sacara de quicio.

- Ayudar... ¡¿Ayudar?! - Koichi los fulminó con la mirada. - ¡¿Y cómo diablos piensan hacerlo?! ¡Ustedes no tienen idea de lo que es perder a alguien importante y sufrir por ello! ¡No saben nada! Para usted es fácil decirlo. Los adultos no son nada más que unos mentirosos, que nada más buscan aprovecharse de los demás sin importarles los medios que usen o a quienes lastiman. No son más que monstruos traicioneros y engañosos, ¡Ya estoy harto! ¡¿Por qué debería confiar en ustedes?! ¡No les creo ninguna maldita palabra! ¡Púdranse todos!

En aquel entonces, Koichi, era un niño muy desconfiado. En la única persona que confiaba plenamente era su hermano y ahora que ya no está, confiar en alguien más no era una tarea fácil para él.

- Ustedes enviaron a Shiori a un lugar peligroso sin saber de las consecuencias de esa decisión ¿No se supone que ustedes eran su familia? ¿No era su deber protegerla? ¡¿Hah?! ¿Dónde estuvieron todo este tiempo cuando nos obligaban a dejar de comer, cuando nos hacían las pruebas de veneno o cuando nos hacían pelear al borde de la muerte? - A estas alturas los ojos de Koichi empezaron a picar, pero trató de no derramar ni una sola lágrima. - Todos ustedes no son más que unos hipócritas que solo ofrecen un consuelo vacío y una falsa esperanza cuando en verdad no sienten nada ¿Qué ganan fingiendo lástima?

Luego, Koichi hizo una breve pausa para recuperar el aliento. El pasillo quedó brevemente callado y tanto Raiden como Isao escucharon atentamente cada palabra que el niño les compartió en su momento de ira para finalmente responder:

- Es verdad que en cualquier parte del mundo existirán personas que son así. - Comentó Raiden con una mirada distante, al igual que Isao. - Estafadores, traidores, ladrones, gente malvada y toda la basura que te puedes llegar a imaginar, no te voy a mentir en eso. Tienes razón en desconfiar de los demás y no te culpo de sentir eso. Pero si hay algo en lo que te equivocaste. Es que nosotros y muchas personas de aquí comprendemos perfectamente lo que se siente perder algo muy importante y ser abandonados por una circunstancia que se te escapa de las manos.

Koichi soltó un jadeo de sorpresa y lo fue aún más al ver las miradas de estos dos jóvenes adultos.

- Vivir robando y estafando a la gente para poder comer y buscar medicinas a un padre que no le quedaba mucho por vivir. - Luego Raiden miró a Isao. - Que se te muera una figura materna y ser vendido al mejor postor para ser el entretenimiento principal en las peleas callejeras.

Después pensó en Tomoe.

- Realizar actos, que uno pensaría que serían inmorales, con el único fin de cuidar a tus hermanos menores y que aun así no fuera lo suficiente.

Luego pensó en Atsushi.

- Ser abandonado en la basura desde el nacimiento y no saber como rayos terminaste sobreviviendo.

Y finalmente pensó en Fudo.

- O ser abandonado de niño, en un lugar desconocido y sin saber a dónde ir o a quien acudir.

Isao luego miró la niño y le dijo;

- Todos aquí perdimos algo, nos hicieron daño, nos abandonaron o nos usaron de una cierta forma que parece inhumana... - Entonces Isao con una cara tranquila, que muy raras veces suele mostrar, dijo: - lloramos, nos enojamos y hasta algunos querían venganza; pero si algo hemos aprendido es que no importa si uno lo llega a cumplir o no, ese daño y ese recuerdo doloroso será algo imposible de olvidar de nuestras cabezas, pero cada quien aprende a lidiar con ello. - Luego soltó una leve risa. - Con esto no digo que uno la sufrió más que el otro. No vamos a pelearnos sobre quién tuvo la vida más mierdera, porque no tiene sentido compararlos.

- Es verdad. No pasamos lo mismo, pero comprendemos bien ese sentimiento. - Asintió Raiden, mirando a Koichi. - Por lo poco que has dicho, solo puedo deducir que odias a muerte a todos los prisioneros que están detrás de esta puerta por algo que te hicieron y ese sentimiento es entendible, todos aquí los odiamos. Pero a lo que quiero llegar es que no te pido que olvides lo que ellos te hicieron, pero realmente deberías pensarlo dos veces antes de tomar esa elección definitiva con la que llegaste hasta aquí. Si lo llegas a hacer, no lo hagas estando enojado; porque tomar esa decisión puede cambiarte la vida y puede que al final no sea lo tú realmente esperabas... Te lo digo por experiencia. - Luego Raiden señaló el corazón de Koichi. - Lo único que nos diferencia de los verdaderos monstruos y demonios es esto... por eso piénsalo bien antes de perderlo para siempre.

El niño no les respondió al instante, pero tampoco los estaba mirando. Solo estaba quieto en la pared, con una mirada distante, mientras que las palabras de su hermano pasaban por su cabeza.

- Odio, esa clase de persona violenta, actúan como si fueran alguna clase de demonio

- "Hermano..." - Koichi pensó con tristeza.

Y con eso Raiden asintió la cabeza a Isao para que apagara su técnica y liberara al niño.

- ¿Eh? - Koichi frunció el ceño en señal de confusión y nuevamente regresó su mirada en los jóvenes. - ¿Por qué me liberaron?

- Porque ahora ya estás más relajado y calmado, niño. - Asintió Raiden con una leve sonrisa. - Ya gastaste energía, gritaste lo que necesitabas gritar y ahora ya podrás pensar mejor lo que ahora vas a hacer ahora ¿No lo sientes?

Koichi abrió un poco sus ojos, pero no quería darles la razón a estos sujetos por los que simplemente desvió su mirada fastidiada a un lado; sin embargo, todavía había muchas dudas que él necesitaba aclarar.

- ¿Por qué los mantienen con vida? - Preguntó Koichi cruzándose de brazos. - Dijeron que los odiaban, pero ¿Qué ganan ustedes manteniéndolos aquí si no es para venganza? Ustedes ya deben de estar al tanto de todo el daño que ellos nos hicieron, pero ¿Por qué?

Raiden e Isao lo discutieron un poco y viendo que el niño no se iba a ir a menos que recibiera una respuesta, entonces suspiraron brevemente y tomaron la decisión de contarle lo poco que ellos sabían. Ellos esperaban que al menos esto sea una pequeña señal amistosa para que el niño pudiera confiar en ellos, aunque sea un poco.

- Los necesitamos con vida, porque tenemos la sospecha de que ellos quizás tengan pistas acerca de lo que pasó en un incidente de hace unos 6 años. - Habló Isao en un tono serio.

- ¿Hace 6 años? - Koichi arqueó una ceja antes de volver a fruncirse. - ¿Cómo sé que no me están engañando?

- Ya me imaginaba esto. - Raiden lo meditó un poco antes de que una idea llegara a su mente. - Ya sé, ¿Alguna vez has escuchado sobre la energía áurica?

Koichi solo asintió.

- Bien, si canalizas un poco de esa aura en tus ojos. - Raiden señaló a sus ojos rojo-cereza con el Ajna encendido en el borde de sus iris. - Podrás ver la interacción de nuestras almas y auras. Cuando alguien dice la verdad ambas se mantienen quietas, pero si mientes entonces surgen varias anomalías muy notorias. Puedes hacer el intento y verificar con tus propios ojos sobre si lo que decirnos es verdad o una mentira.

Para Koichi esa era una vía muy aceptable, ya que previamente Shiori le había enseñado cómo funcionaba dicha habilidad, más que nada para jugar una versión rara de las escondidas. Así que haciendo uso de su energía áurica, entonces activó el ajna de sus ojos y miró las auras y almas de Raiden e Isao.

- Entonces, dice qué dejaron vivos a los vejetes, porque quizás ellos tengan una pista de algo que pasó hace 6 años ¿Verdad? - Preguntó Koichi, mirando como Raiden e Isao respondieron afirmativamente y su energía indicó que decían la verdad. - ¿Qué fue lo ocurrido?

- En esa fecha, ocurrió un accidente en las lejanías del templo Nakamura. - Continuo Raiden. - Los medios lo camuflaron como un terremoto que desató una erupción volcánica cerca del monte Fuji, pero... - Se masajeó la nuca. -... Lo que en realidad pasó... no fue algo causado por un desastre natural o algo similar... fue a causa de un demonio.

Repentinamente, apareció una gran tensión en el pasillo que dejó al niño congelado en su lugar, ya que según el Ajna, ambos seguían diciendo la verdad.

- ¿C-Cómo sabían que era un demonio? ¿Cómo están seguros de eso? - Preguntó Koichi atónito.

- Cuando todos los del templo, incluyéndonos a nosotros, peinamos la zona, Fudo encontró unos restos anormales cerca del monte. - Narró Raiden. - Había trazos sobre la tierra, como si alguien las hubiera dibujado, pero la lava quemó gran parte de ella y no pudimos encontrar nada más. Lamentablemente, los omnyojis dieron por cerrada la investigación, pero nosotros intentamos seguir averiguando lo que pasó con lo poco que teníamos.

- No lo entiendo. - Dijo Koichi. - ¿Por qué molestarse en ir a un lugar casi lejano a su templo? Aun si fuera por causa de un demonio no había nada que les hubiera afectado.

En eso la mirada de Raiden e Isao se llenaron de pesar y luto.

- Porque... - A Raiden se le hizo un leve nudo en la garganta de tan solo recordarlo, por lo que Isao tuvo que continuar.

- Porque... hace seis años... la matriarca del templo Nakamura se encontraba en esa zona dando a luz a su primogénita. - Reveló Isao con una leve tristeza.

Koichi soltó un jadeo de sorpresa.

- ¿La matriarca Nakamura? - Koichi casi susurró. - ¿Se refieren a la madre de Shiori?

- Solo unos pocos sabían su ubicación, pero eso no evitó que ella falleciera. - Continuó Isao. - Quizás te estarás preguntando ¿Cuál es todo este embrollo anexado con los del loto rojo? Al inicio no teníamos ni idea, pero gracias a qué Hitoshi-san te sacó del río y luego de ver tu tatuaje, tuvimos el presentimiento de que algo andaba mal. El maestro Kyo e Hitoshi-sama nos enviaron a buscar a Shiori-sama de inmediato y a escondidas de los onmyoji, ya que ellos son unos problemáticos con todo esto del tema de los permisos de salida y bla bla bla.

Antes de que Isao se fuera por las ramas Raiden, por fin pudo continuar.

- Cuando todo terminó, Atsushi y Fudo regresaron al templo con Shiori mientras que Tomoe y nosotros nos quedamos a vigilar los líderes del Loto rojo. - Raiden luego miró hacia la puerta. - Ya para cuando llegaron los refuerzos a ayudarnos a trasladar a los prisioneros, fue entonces que Tomoe encontró un libro que quizás era la pista que estábamos buscando... de allí en adelante recién nos fuimos enterando de todo lo que estos sujetos les hicieron.

- "Espera... eso quiere decir qué ellos realmente no sabían lo que el culto nos estaba haciendo." - Koichi llegó a esa conclusión.

Esto era mucho para procesar para el niño. Aún no podía confiar en estos sujetos, pero no le estaban mintiendo con toda la información que estaba recibiendo. Si ellos estaban diciendo la verdad entonces eso quiere decir que para que Shiori fuera enviada a ese lugar realmente los vejestorios tuvieron que haber sido muy cautelosos como para engañar a todo un clan.

- Hitoshi-san, fue él más afectado de todos. Perdió a su esposa y ahora la marca se traspasó a su hija. - Isao recordó la imagen desalentadora del albino regresando a casa únicamente con la bebe en su espalda, con las túnicas hechas un desastre y cargando el cadaver de Kaori. - Pero al ser un hombre de fuera, él tenía poco conocimiento sobre cómo era la vida de un marcado, más aún si la pequeña es la primera marcada en recibir una marca incompleta que la volvían más vulnerable ante los espectros. El culto del loto Rojo era un sitio que antiguamente era de confianza , ya que fue fundado con ayuda de Hojo Nakamura. Los onmyojis pensaron que quizá allí podrían ayudar a Shio-chan a controlar su marca...

En eso Isao apretó sus manos en unos puños.

- Pero, nos equivocamos... - La mirada de Isao se endureció un poco. - No teníamos idea que en ese lugar se llevaría a cabo algo tan horrible y por nuestra ignorancia nos confiamos de las palabras de los Omnyojis.

- De haberlo sabido antes, Hitoshi-san o incluso nosotros hubiéramos preferido hacer un harakiri antes de haber enviado a Shiori a ese lugar. - Comentó Raiden, pensando en Hitoshi- Para él su hija lo es todo y por ella sería capaz de hacer lo que sea con tal de ayudarla y protegerla, al igual que todos nosotros.

Koichi se quedó mirando sorprendido las palabras que salían de la boca de estos dos y por mucho que odiaba admitirlo no estaban mintiendo... o al menos eso decían sus almas con aquel tiñó de tristeza.

Aunque, luego de eso y de analizar todo lo que había escuchado, ahora una nueva preocupación nació en su interior ya que las palabras de cierto demonio, cuando tuvo la oportunidad de hablar con él, reaparecieron en su mente casi de manera intuitiva.

"Nosotros, los demonios, somos temidos por una razón. Llevamos el caos y la destrucción a donde sea cuando aparecemos en terreno humano. Soy una prueba viviente de ello, mis hazañas fueron incluso grabadas en el libro más vendido del mundo y posiblemente haya causado mucha más destrucción reciente de lo que tú desconoces..."

- "No puede ser..." - Pensó Koichi palideciendo un poco.

...

- "Así que de esto se trataba el proyecto Nirvana." - Pensó Kyo casi desalentado con todo lo que acababa de escuchar. - "Usar a la marcada sacerdotisa, por medio de un control mental para que sea su medio de exterminio..." - Luego su mirada cerrada se desvió hacia Hitoshi quien tenía apretadas sus manos tan fuertes, que hasta los nudillos se encontraban blancos y listos para atacar a alguien.

Hitoshi estaba más que enojado. Estaba furioso y con una mirada azul hielo que lo decía todo.

Cuando alguien ataca el tesoro más importante de un padre o una madre, toda moral o principio queda anulada a causa de la rabia.

- Eres, sin duda, una de las personas más despreciables y enfermas que he conocido en toda mi vida...- Una sombra oscura apareció sobre la frente de Hitoshi y con ello vino la ira. - - ¡¿Cómo se atrevieron a usar a mi preciada hija para hacer un trabajo tan ruin y sucio como eso?!

El albino, tomando su Khakkhara, clavó la base lisa contra el cuello del ciego en el piso, al mismo tiempo que continuaba pisando la mano de Jun.

- ¡Nunca perdonaré lo que le hicieron a mi hija! ¡Debería darles vergüenza por las miles de vidas inocentes que arruinaron gracias a su ridículo plan! ¡No, más que eso! - Hitoshi cargó con energía áurica el báculo. - ¡Debería acabar contigo aquí mismo y de una buena vez para que este mundo no tenga la desgracia de tener a un asqueroso monstruo como tú!

Jun solo emitió ruidos incoherentes a causa del estrangulamiento.

- ¡Hitoshi! - Llamó preocupado el maestro Kyo, apoyando su mano en el hombro del albino para tranquilizarlo. - Reacciona, entiendo muy bien tu ira, pero todavía tenemos que seguir adelante con el interrogatorio... recuerda que esto no solo se trata de los niños. Por favor, piensa en lo que pensaría Shiori o Kaori si ellas te vieran así.

A la simple mención de su esposa y su hija, el albino tuvo que obligar respirar un par de veces para tranquilizarse, sabía que por más que estuviera tan enojado y con ganas de matar a este desgraciado, no debía de perder los estribos de su mente ahora. Aún había un último dato que necesitaba saber para saber si sus sospechas era cierta o no. Así que con mala gana apagó su energía áurica y retiró el Khakkhara, permitiendo que Jun volviera a respirar.

- Levanta tu cara Jun. El interrogatorio no terminó. - Ordenó Hitoshi, tomando el libro de los sellos. - Ustedes experimentaron con niños y demonios desde hace mucho tiempo atrás ¿Verdad?

- ... Sí... Desde hace varias décadas y épocas anteriores. - Respondió Jun a cuestas debido a la inútil resistencia que intentaba poner frente al suero.

- Entonces este libro debía de tener escrito a todos los demonios existentes dentro de ella y cómo invocarlos, ¿verdad?

- ... Sí... Están escritos todos y cada uno de los demonios que existen en este mundo... incluyendo a todos los yokais y demonios de nuestro país sin excepción alguna...

Eso hizo que Kyo soltara un jadeo de sorpresa, mientras que la mirada de Hitoshi se le afilara aún más.

- "En el libro faltan el nombre de dos demonios." - Pensó Kyo con preocupación. - "Y si realmente este libro contiene el nombre de todos ellos, entonces lo nombres que faltaban son..."

- Si esto es cierto, entonces ¿Dónde está la página pérdida? - Hitoshi mostró la parte donde estaba la página arrancada.

- ... N... No lo sabemos... - Confesó Jun.

Hitoshi pisó más fuerte su pie y ahora apuntó con la punta afilada del Khakkhara al cuello, pregunto enojado:

- ¿No lo sabes?, o ¡¿No lo quieres decir?!

- ... ¡No!... ¡No lo sabemos! - Imploró Jun. - En el pasado, el libro estaba completo, pero luego vino un joven a aprender sobre nuestro culto. No sabemos nada de él desde hace mucho tiempo, ya que desapareció y se llevó la página que falta...

- ¿Cuál era el nombre de ese sujeto? - Preguntó nuevamente Hitoshi.

Jun hizo una pausa incómoda.

- ... N-No lo sabemos... era un adulto joven, que abandonó su vida pasada para renacer como Dolion Asahara en nuestro culto...

- Aparte de depravados son unos incompetentes... - Escupió Hitoshi. Necesitaba cambiar la pregunta, él no iba a llegar a nada. Si este sujeto realmente no sabía quién fue él quien se llevó la página. - Entonces dime, ¿Cuál dime nombre de los dos demonios que estaban escritos en esa página faltante? Y elige muy bien los nombres, porque dependiendo de tu respuesta... está el destino de tu miserable vida.

Jun esta vez luchó contra su boca al punto que la cubrió con su mano libre para no responder y eso solo hizo que Hitoshi se le agotara la poca paciencia que había recuperado.

- ¡RESPÓNDEME! - Hitoshi movió su báculo para apartar la mano de la boca de Jun con un tajo que cortó la superficie de la piel huesuda del hombre y que empezó a manchar el piso con un par de gotas de sangre. - ¡DIME LOS NOMBRES! ¡¿CUÁLES ERAN LOS NOMBRES DE LOS DOS DEMONIOS QUE FALTAN?!

...

- ¿Cuál era el nombre del demonio que mató a la madre de Shiori? - Preguntó Koichi con cautela y moviendo inconscientemente su mano a su tatuaje con una ligera preocupación.

- Creo que ya hemos dicho suficiente. - Raiden quiso cambiar el tema.

Pero inesperadamente...

- ¡Por favor! Necesito saberlo. - Exclamó desesperado Koichi.

Raiden e Isao miraron la mirada del niño y lejos de esperar la misma hostilidad, la verdad era que los ojos verdes de Koichi mostraban desesperación por saber algo que lo estaba mortificando y además se estaba tocando el brazo donde estaba el tatuaje.

Ambos jóvenes no sabían si decirle la verdad iba a mejorar o empeorar la situación, pero viendo que el niño ahora tenía una minúscula confianza en ellos, entonces accedieron a su petición.

- Tsk, está bien niño, te lo voy a decir, pero no se lo vayas a mencionar a nadie. - Raiden chasqueó un poco su lengua. - Decir su nombre en este templo, es un mal augurio y no queremos meternos en problemas con el patriarca.

A regañadientes el niño asintió.

- ¿Cuál era su nombre? - Nuevamente preguntó Koichi.

- El nombre, que Hitoshi-sama nos contó, era...

...

- Los demonios que faltan... son el Gashadokuro, el esqueleto hambriento... - Respondió Jun hiperventilando. - y Ouma, el espíritu de la venganza.

En ambos lugares ocurrió un silenció sepulcral.

Para un niño pequeño, aunque sonaba mal, fue un alivió total, ya que el nombre que le dieron no coincidía con el nombre del demonio que lleva dentro; sin embargo, para Hitoshi fue la confirmación 100% definitiva de su más temida sospecha.

Su cara adulta se cubrió de un manto indescriptible de sensaciones que lo dejó congelado en su sitió y con la sangre congelada en sus venas. Finalmente, luego de 6 años de buscar pistas a lo ciego, había encontrado el inicio de su camino hacia la verdad detrás de la muerte de su esposa.

Viendo que el hombre albino estaba congelado por el shock, Jun reaccionó rápidamente y apartó el pie de Hitoshi con la fuerza suficiente para liberar su mano y desesperadamente abrir aquel antibiótico del frasco para beberlo como si no hubiera bebido en días.

Sin embargo, a medida que Jun tragaba aquel líquido, casi de manera extraña, Hitoshi y Kyo no habían reaccionado ante este acto. Es más, ambos solo se limitaban a mirarlo sin hacer nada.

¿Por qué?

Lud... dup...

En eso una horrible sensación golpeó inesperadamente el cuerpo de Jun, como si de la nada, por cada moretón o herida que tenía, el dolor se le hubiera triplicado aún más, lo que generó que él empezara a gritar por aquella dolencia corporal.

En eso...

- ¿Qué no te había dicho que no te bebieras eso? - Comentó cansadamente Hitoshi - Realmente ya nadie hace nunca caso a las prescripciones de los médicos.

A medida que el tiempo avanzaba, la escala de dolor seguía en aumento y Jun solo pudo caer al suelo, Casi dándole la espalda a todos, para empezar a retorcerse por el dolor.

¡Crash!

El frasco vació cayó de sus manos e impactó con el suelo, haciendo que se rompiera en varios fragmentos esparcidos que reflejaban la mirada oculta de Hitoshi.

- ¿Qué clase de antibiótico es este? - Preguntó a cuestas Jun casi sin poder respirar o moverse apropiadamente mientras miraba como la sangre de su mano aún seguía formando un charco carmesí en el piso.

Dicho comentario hizo que el patriarca, casi tomando desprevenidos a los presentes, empezará a soltar una leve risa silenciosa que luego se convirtió en una carcajada.

- ¿El antibiótico? ¡HaHaHa! ¿Realmente pensaste que eso era la medicina? No, nada que ver. Lo que bebiste era una solución llamada sustancia P Artificial que tenía a la mano ¡HaHaHa! Por eso te pisaba la mano, para que no te la tomaras ¡HaHaHa! ... - Hitoshi trató de respirar correctamente, para ahora cambiar de cara a una oscura y responder con frialdad e indiferencia. - En ningún jodido momento yo dije que ese era el antibiótico.

Una vez más el dolor corporal de Jun lo inundó nuevamente y solo pudo soltar otro alarido de dolor. A pesar de ello, Jun sabía perfectamente que este sujeto realmente no lo iba a dejar vivo, por lo que acaba de revelar. Necesitaba buscar otra salida, aunque sea una medida desesperada.

- No, claro que no ¡NO TE MERECES NI LA MÁS MÍNIMA MUESTRA DE COMPASIÓN! ¡Ese dolor que sientes no se compara al daño que le causaste a tantas vidas inocentes! - Hitoshi habló con un nudo en la garganta antes de levantar la mirada más hostil que nunca había dado en su vida. - ¡¿EN QUÉ DIABLOS ESTABAN PENSANDO CUANDO ESE MALDITO LIBRO LLEGÓ A USTEDES?! ¡¿HAH?!

Jun solo temblaba en el piso mientras Hitoshi empezaba a respirar pesadamente, con su memoria recordando todos sus sueños y esperanzas rotas por un estúpido y maldito libro.

Por dios, hasta también recordó el plan que había hecho junto con Kaori y unos pocos del templo.

...

- "Hitoshi no quiero que mi hija pasé por toda la vida que yo tuve que pasar" - Se escuchó la voz angustiada y quebrada de Kaori. -"¡No quiero! ¡No quiero que ella viva este estilo de vida! ¡No le deseo esto!"

- "Kaori, mi amor, tranquila... estoy aquí... ambos estamos juntos en esto..." - Hitoshi la abrazó entre sus fuertes brazos, para calmar a Kaori. - "Estoy aquí... ¿Qué ocurrió?"

Como si eso hubiera sido una luz verde, entonces Kaori le devolvió fuertemente el abrazo, procurando tener cuidado con su vientre en proceso de gestación.

- "Una vez me dijiste si me quería ir contigo a otro país, tenías los contactos suficientes para hacerlo realidad ¿Verdad?... Este pueblo ya no necesita a la marcada sacerdotisa ¿Sí? ¡¿Sí?!..." - Con eso Kaori no pudo evitar derramar varias lágrimas cristalinas a raíz de un miedo que ella empezó a experimentar durante estos meses. - "¡Escapemos de este lugar! ¡Sácanos de aquí, por favor!... Por favor, Hitoshi... vámonos... vámonos de aquí... sácanos de este lugar... Por favor... Por favor..."

Hitoshi entendía perfectamente los miedos Kaori y sabía muy bien los riesgos de desertar, pero si en algo Kaori tenía razón era que la actividad paranormal del pueblo había disminuido de una manera abismal, y a casi no era necesario de que la matriarca interviniera como hace años; sin embargo, lo que más le preocupaba al albino era que su esposa empezaba a angustiarse cada día y no quería que ella se sintiera así, por lo que priorizando la felicidad de su mujer y su nueva familia, en contra las reglas del templo, tomó la decisión que él consideró correcta.

- "Lo haré, Kaori." - En su susurró cerca de su oído, Hitoshi, le hizo un juramento. - "Habrá que planificar con cuidado esto, si queremos que los Onmyojis no sospechen de nosotros. Nos llevará tiempo, pero de qué nos vamos de aquí, nos iremos... te doy mi palabra, mi reina... por ti - luego llevó su mano al vientre de Kaori.- y por nuestro bebé."

Kaori sintiendo un gran alivió, solo se quedó un buen rato abrazado a su marido, como si fuera una pequeña niña, siendo protegida por su caballero de armadura de plata.

Una costumbre que él perdió para siempre a causa de este acontecimiento.

- ¡No tienen idea de cuánto dolor que nos han causado a todos! ¡¿Qué nos hicieron?! ¡¿Qué nos han hecho?! - Siseó Hitoshi apretando su báculo viendo como Jun quedaba quieto y en silencio en una posición fetal en el piso. - ¡Habla! ¡Da la cara maldito cobarde!

Hitoshi fue para voltear el cuerpo de Jun, pero ni bien se asomó un poco, sus enojados ojos azul cielo cambiaron al de sorpresa cuando vio que la razón por la que el ciego le dio la espalda era para que no vieran que había trazado un pentagrama con letras en el piso con ayuda de la sangre de su mano.

- Ven... "Līvyāṯān"... - Susurró a cuestas Jun en hebreo, colocando su mano ensangrentada para activar el sello.

Los trazos se iluminaron con una energía roja y en el centro del pentagrama de cinco puntas apareció el sello de las tres cruces, cuya apariencia se asemejaba mucho a la cruz de Lorena, mezclada con el símbolo matemático de infinito.

El techo, sobre dónde estaba Jun, se iluminó con el mismo símbolo y luego hubo una serie de ondas de impactos invisibles que empujaron tanto a Hitoshi como a Kyo a un extremo de la habitación.

Por suerte, Hitoshi, haciendo uso de la Khakkhara, atrajó a Kyo a su lado para finalmente clavar el báculo en el suelo y evitar que ambos chocaran contra la pared; sin embargo, ahora el ambiente estaba cargado de tanta energía maligna.

- ¡¿Maestro Kyo, Se encuentra bien?! - Hitoshi lo miró preocupado.

- Estoy bien, pero la situación se volvió grave. - Respondió Kyo lo más rápido que pudo.

Nuevamente, la energía de la habitación aumentó a tal punto que tanto la piel de Hitoshi como la de Kyo empezaron a aparecer pequeñas manchas de contaminación que empezaban a entumecer los brazos y las piernas. Ante esta situación, Hitoshi cargó el báculo con su energía áurica para detener la contaminación, al mismo tiempo que Kyo rápidamente realizó el muro de mandala hecho con su propia aura y algunos pergaminos que tenía en sus túnicas para protegerlos de la energía maligna.

Por suerte, los guardias que vigilaban la puerta de la celda también contaban con unos sellos y amuletos de protección, que ellos siempre traían en sus trajes, pero aun así fueron embestidos por energía maligna que los alejó de la puerta.

...

Por otro lado, la piel de Raiden e Isao se volvieron de gallina y rápidamente miraron hacia la puerta de hierro donde estaban los prisioneros. Se podría sentir como un aura maligna empezaba a manifestarse, además de escucharse un sonido vibratorio.

- ¡¿Qué demonios?! - Dijo Koichi también sintiendo la presencia.

Pero lamentablemente, el demonio dentro de él volvió a despertar, paralizando al niño, y con ello el pentagrama que estaba en su tatuaje se iluminó, para luego expulsar otra energía eléctrica que empujó desprevenidamente a Raiden e Isao hacia el extremo de una pared.

Koichi no tardó en soltar un grito de exclamación, ya que su frente empezó a doler y con ello su piel blanca se llenó de varios tatuajes rojos. Él no tenía idea de que estaba pasando, pero repentinamente el suelo dejó de existir y terminó cayendo a un torbellino rojo y negro en donde solo podía escuchar dos voces familiares en su cabeza.

¿Otra vez tu humano? ¿Ahora que es lo quieres de mí?

Poder... quiero que le des todo tu poder al niño para que yo lo pueda usar de arma contra mis enemigos... es una orden

...

Mi poder viene con un precio a pagar ¿Qué me darás a cambio de eso?

Sacrifico el alma de mis camaradas.

¡HaHaHa! Realmente eres el peor humano que haya conocido

Y pensar que yo fui esclavizado por tantos años por alguien tan patético.

Qué decepción.

Bien, aceptó este insignificante intercambio.

Le daré todo mi poder a mi jaula, Koichi Asahara.

Él será el nuevo Leviatán de este mundo.

...

Solo no te atrevas a sacar la mano del círculo.

Las voces se callaron y con eso Koichi pudo ver como ahora su cuerpo había traspasado otra superficie hasta caer al piso donde vio a Jun tirado a un lado y a Hitoshi y Kyo en otro extremo.

- ¡¿Koichi-kun?! - Hitoshi fue el primero en notar su presencia.

- ¡Despierta ahora, Leviatán! - Ordenó Jun diciendo la palabra clave de Koichi. - ¡Mátalos a los dos! ¡Es una orden!

Una vez más ocurrió la descarga eléctrica en el cuerpo de Koichi y nuevamente el dolor de la frente empezó a doler. Koichi se llevó las manos a la cabeza esperando apaciguar el dolor, pero no pudo evitar que bajo su frente se dibujaran las magatamas encerradas en un círculo.

Y no solo eso ocurrió.

También las extremidades y todo el cuerpo del niño se empezaron a llenar de escamas negras y las pupilas del niño se volvieron una línea vertical en sus ojos ahora esmeraldas. Con mucho dolor él se tiró a cuatro patas exclamando con una voz que era tanto la suya como una demoníaca.

Koichi estaba adoptando la forma del tan conocido dragón marino del génesis, el leviatán.

Jun, todavía aguantando el dolor bajo los efectos de la sustancia P, estaba sonriendo con victoria, creía que usando al niño transformado más el sello del control mental podría ganar esta batalla para poder huir.

En el bestiario, que Jun había leído, había descubierto que Leviathan era conocido como una peligrosa criatura demoníaca del occidente. Cualquier hombre no sería capaz de enfrentarlo, ya que al verlo se llenará de un miedo sin igual; sin embargo, no era una tarea imposible para alguien de poder divino como un marcado de épocas anteriores. Los ancestros fundadores del Loto rojo llegaron a aprender a cómo exterminar, contener y purificar esta clase demonios; sin importar la procedencia o el origen del demonio. Pero, con el avance del tiempo y la experimentación, aquella la brecha de contención se expandió más allá de la moralidad hasta culminar en humanos con poderes demoníacos que puedan rivalizar el poder de un marcado... un marcado artificial.

Todos los otros marcados que "aparecieron" en este mundo fueron el producto de esta experimentación, obviamente tenía que ocultar el hecho que sus marcas venían del poder un espíritu demoniaco, pero ninguno de ellos fueron lo suficientemente fuertes para resistir tal gama de poder. Por ello, era que siempre terminaban muriendo a causa de su ambición y de un corazón contaminado. Obviamente, la compatibilidad del demonio dependía mucho del humano que se usara, por ello cambiaron la fórmula y ahora debían usar a niños debido a la pureza de sus corazones. Hubo muchos errores en el camino, pero finalmente habían encontrado al candidato perfecto.

Koichi Asahara fue el primer niño humano en ser compatible con el más poderoso demonio del apocalipsis.

Con él, la victoria estaría asegurada.

Pero, lo que no sabía este desalmado hombre, era que este niño ya había sufrido un golpe en la cabeza previamente. Lo que significaba que el sello de control mental tenía una grieta libre. Una grieta que el demonio Leviatán supo aprovechar al momento que se dio cuenta para hacer que el niño se golpeara la cabeza contra el suelo y rompiera todo lazo o atadura que lo anexaba con el hombre ciego para solo estar únicamente unido a Koichi.

Al fin y al cabo, si iba a adoptar otra identidad, al menos no quería darle el privilegió a Jun de controlarlo. Después de todo, esta era una pequeña forma para retribuirse por la humillante derrota que sufrió y toda la manipulación que le hicieron hacer en su contra de su voluntad.

- ¡¿Pero qué?! - Exclamó Jun al ver que su sello se rompió, pero no pudo decir nada más, ya que otra onda de energía lo golpeó contra el suelo, lo que ocasionó que la piel del anciano se llenará de varias manchas de contaminación.

Koichi, ahora siendo tenido un poco de control sobre sí mismo, a pesar de los dolores de la transformación, movió sus ojos verdes esmeraldas hacia donde estaba Jun. Por fin tenía al asesino de su hermano y el de muchos de sus amigos, estaba frente a sus ojos y con todo el poder demoníaco que estaba empezando a llenar su cuerpo, tenía la fuerza y el poder necesario para acabar con su vida.

Lentamente, Koichi empezó a levantarse del suelo con dificultad y caminó hacia donde el anciano se encontraba.

Jun empezó a temblar de miedo, ya que sabía lo que le esperaba. Koichi se fue acercando hacia él, un paso más lento que el otro. Su respiración se estaba volviendo errática y lentamente iba levantando una de sus manos para hacer que sus garras aparecieran.

Los ojos de Hitoshi ahora miraron con preocupación la escena.

Si bien era cierto que el hombre merecía un castigo o morir por todo lo que hizo, una cosa diferente era hacer que un niño de 8 años fuera él quien tuviera que mancharse las manos de sangre para llevar a cabo tal cometido.

- Espera... Koichi... - Susurró Hitoshi al principio antes de levantar la voz - ¡Detente! ¡No lo hagas!

- ¡Joven Koichi! - También lo llamó Kyo preocupado.

- ¡Detente, por favor!

Por fin, Koichi estaba parado frente a Jun, todo quieto y patéticamente temblando en el suelo con tantas manchas de contaminación en su cuerpo. Solo era cuestión de mover una muñeca y aplastar al sujeto, que tanto dolor le trajo, en un charco de sangre.

Goteo...

¿Por qué su cuerpo estaba tan quieto?

Goteo...

Goteo...

¿Por qué sus manos y sus dedos temblaban?

Goteo...

Goteo...

Goteo...

Pero sobre todo, ¿Por qué estaba llorando?

Odio, esa clase de persona violenta,
actúan como si fueran alguna clase de demonio

Eran tantas emociones y pensamientos confusos que alteraron el estado mental de Koichi al punto que él nuevamente lanzará un fuerte grito ensordecedor.

El aura del niño en el ambiente se volvió más pesado, como si hubiera una clase de viento que empujara a todos a su alrededor.

Hitoshi y Kyo trataron de mantenerse tras el báculo y los pergaminos, pero para Jun, al estar tan anclado en el piso con las esposas, la fuerza hizo que su mano y su muñeca se separarán dolorosamente, haciendo que el anciano fuera arrojado con violencia hacia la pared, perdiendo una mano en el proceso.

La puerta de la celda se abrió y con ello los dos guardias, Raiden e Isao llegaron a la escena luchando contra la energía que quería empujarlos lejos.

- ¡Su excelencia! - Llamaron los guardias.

- ¡Hitoshi! ¡¿Qué diablos está pasando?! - Exclamó Raiden.

- ¡Quédense allí! ¡Es peligroso que entren! - Avisó Hitoshi analizando la situación.

La apariencia del niño cada vez que perdía en esa bruma de energía negativa y estaba dando a paso a que adoptara la forma de un Leviatán. Tanta exposición a la energía demoníaca haría que el niño definitivamente se convirtiera en un verdadero demonio y eso sería grave.

- ¡El poder demoníaco del niño se multiplica de prisa! - Hablo Kyo.

Hitoshi sabía que no debía quedarse quieto en su sitio y que necesitaba hacer algo rápido. No le quedaba mucho tiempo, así que tomando la mano de Kyo le dio el báculo y se levantó del suelo para caminar hacia el niño.

- ¡Hitoshi-sama, espere! - Exclamó Isao tratando de detenerlo, pero la bruma no lo dejo pasar.

La bruma se volvió más densa e Hitoshi tuvo que llevarse el brazo hacia los ojos para poder ver y abrirse paso hacia adelante. A pesar de que más manchas iban contaminando su piel y que el inexplicable sentimiento intentaba entumecer su cuerpo, él solo continuó avanzando con dificultad sin importarle lo que le estaba pasando.

Su mente solo tenía una cosa clara... salvar al niño a cualquier costo.

- Hermano... - Se escuchó un leve llanto demoníaco.

Podía verlo. Bajo los ojos verde esmeralda del Leviatán, Hitoshi todavía podía ver a un pequeño asustado y confundido pidiendo ayuda.

Todos miraron con tensión y suspenso la escena.

Los segundos parecían asfixiantes, pero ya estando lo suficientemente cerca, Hitoshi levantando sus manos hacia el hocico de la bestia, la tomó con mucho cuidado y suavidad. Sin pensarlo mucho, lo acercó a su cuerpo en una clase de abrazo, manteniendo una compostura tranquila y sin mostrar miedo.

Como si aquella calidez hubiera hecho efecto, los ojos afilados del leviatán empezaron a adquirir una mirada más humana y sintiendo el latido de aquel corazón humano más el aura que tenía este hombre albino fueron los elementos necesarios para que la conciencia de Koichi poco a poco regresará en sí.

- Hermano... - Koichi susurro al principio con su voz demoníaca, para luego hablar con su voz normal. - ... Regresaste.

Con eso la bruma y la energía regresó a su sitio de origen y con ello ahora solo se encontraban la figura de Hitoshi abrazando a la forma humana de Koichi, quien al parecer se quedó dormido con varias lágrimas bajando sus ojos cerrados.

Hubo un silenció sepulcral en la sala, por fin todos pudieron moverse y respirar con normalidad.

- ¿Qué diablos acaba de pasar? - Comentó Raiden, todavía procesando lo que acababa de ver.

- No tengo ni la más mínima idea, bro... - Añadió Isao del mismo modo. - ¿Qué clase de Yokai era ese?

Finalmente, Hitoshi bajó la mirada para verificar el estado del niño y al verlo totalmente ileso soltó un suspiro de alivio. Estaba a punto de apartarle un mechón rebelde de su cara, pero al ver que su mano estaba llena de contaminación, se quitó el manto de su traje y envolvió al niño para que lo pudiera cargar sin riesgo a contaminarlo.

Por otro lado y mirando incrédulo la escena, Jun no se podía creer lo que había ocurrido. Koichi rompió su control mental como si nada y ahora este simple humano, sin haber hecho mucho esfuerzo, detuvo la transformación de uno de los demonios más peligrosos que él había fusionado con el niño.

- ¿Cómo? - Susurró Jun sin poder entender dicha hazaña.

Pero entonces...

Quitaste tu mano del sello~

Una demoniaca voz susurró cerca del oído de Jun, dejándolo helado en su sitio. Moviendo sus ojos hacia donde estaba el círculo, pudo verificar que su mano cortada ya había dejado de tocar el trazo de sangre desde hace mucho

Cuando alguien comete un error en un ritual, las consecuencias son acorde a las advertencias que tiene el libro.

Un hilo de sangre bajó por la nariz de Jun y luego...

¡CRACK!

Una fuerza invisible hizo que la cabeza de Jun se exprimiera como si fuera una lata de aluminio, aparte de hacerla girará unos 360 grados sobre su ahora cuello roto. Manchando todo el piso con sangre, materia gris del cerebro y trozos de lo que alguna vez fue un cráneo.

Todos los presentes ante ese ruido miraron hacia el mismo punto y vieron con horror el resultado de intentar usar el poder demoníaco sin atenuarse a las consecuencias.

Hitoshi solo miró la escena con indiferencia, pero aun así procuró que la cabeza de Koichi no mirará hacia esa horrible dirección.

Era una lástima de que ya no podía sacarle más información a Jun, pero de que había obtenido una pista, la tenía. Tendría que discutirlo más tarde con el maestro y los Gonnegi, pero ahora lo más importante era llevar a Koichi a un sitió en donde pudiera descansar mejor y después purificar su cuerpo.

Caminando con cuidado, ordenó a los guardias que limpiarán la celda y que luego se fueran a descansar.

Kyo se quedó junto a Raiden e Isao para inspeccionar el resto de los prisioneros y, para sorpresa de nadie, todos ellos terminaron en las mismas condiciones que Jun.

...

Mientras tanto, en la sala de recuperación, Shiori se encontraba descansando en su camilla con el respirador en su cara y el monitor cardíaco a su lado, mostrando la pulsación de sus latidos. Estaba durmiendo tranquilamente en aquella camilla cuando de la nada su pequeña frente se arrugó con dolencia para luego dar a paso una inesperada tos que se escuchaba mal.

Su frente empezó a generar un poco de fiebre y en su espalda se iluminó con una breve luz roja que no duró mucho, pero que hizo que Shiori empezara a toser más, al punto de que una pequeña gotita de sangre se escapara de su boca.


Capítulo 61:

"Comienza el entrenamiento"

Al día después del primer ensayo de grupo, Shiori revisó lo último de las habitaciones asignadas para los jóvenes estuvieran limpios, los baños ordenados, pasillos brillando, cuál mármol recién pulido, sala calentita con chimenea encendida para evitar el frío del invierno y cocina con la despensa llena, entonces se sentó tranquila en el sofá a esperar a los chicos, ya que según lo que su reloj de teléfono decía, no faltaba mucho para que ellos llegaran.

Le sobró un poco de tiempo para cambiarse de ropa a una más cómoda, como una sudadera blanca con su falda negra, pantis de invierno y zapatillas.

Pero, a pesar de haber hecho todo este ritual, había muchos pensamientos sobre su cabeza y una ligera preocupación latente que la siguió luego de lo que pasó ayer.

- Awawawa dos canciones. - Shiori se frotó la cara, tratando de pensar en lo que ahora tenía entre manos.

- ¿Qué ocurre? - Preguntó Grim llegando a la sala con su atún en mano.

- Se suponía que tendría que hacer una canción... no dos. - Se quejó Shiori.

- No le veo el problema, siempre te la has arreglado para cantar sin ninguna complicación.

- El detalle está en que ellos no piden una canción improvisada.- Shiori quitó sus manos de la cara. - Quieren algo elaborado y planeado. Planear una canción lleva tiempo y hacer dos en un mes con una presentación de por medio, me preocupa que los tiempos no le alcancen.

- ¿Y por qué no los llamas y le dices sobre esto?

- Llamé al contacto registrado en la página de la VDC para preguntar si esto no era alguna clase de equivocación, pero ellos simplemente me dijeron: "Nada fue un error, se le asignó lo que te tocó y si no puede con ello entonces simplemente renuncia." Y luego colgaron.

- Ni modo, te tocó hacer doble trabajo. - Comentó Grim encogiéndose de hombros.

Shiori terminó soltando un suspiro antes de inhalar y tranquilizar su mente.

- Lo sé, ya que estoy en este punto, lo mejor será pensar en las dos performances que se puedan hacer en todo este mes que tengo. - Respondió Shiori apoyando su espalda en el respaldo del mueble. - Como diría mi maestra Helga "Tú te metiste en esto sola y sola tendrás que salir de ella." Así que el primer paso para comenzar bien mi entrenamiento será revivir mi antiguo cronograma nutricional.

- ¿Qué es esa cosa? - Grim tenía un signo de interrogación sobre su cabeza.

- En resumen, sería hacer dieta.

El solo hecho de escuchar la palabra "dieta" despertó una alarma en la cabeza de Grim.

- ¡NO ME DIGAS QUE VAS A DEJAR DE COMER! - Chilló Grim. -¡No vale la pena quedarse como una ramita!

- ¡Dije dieta! ¡No volverme anoréxica! - Shiori lo corrigió. - No dejaré de comer, solo empezaré a controlar mejor mis comidas e ir disminuyendo de a poco los carbohidratos y los dulces para que mi cuerpo solo tenga los nutrientes necesarios. Cuando era gimnasta, Mi maestra me hizo un cronograma de alimentos que debía ingerir que me pudieran ayudar a mejorar mi flexibilidad y fuerza en brazos y piernas, ya que tendría que hacer acrobacias y cargar con mi propio peso. Con una dieta saludable y entrenamiento se logra llegar a buenos resultados y evitar que me enfermé el día de la presentación.

- Ya siento que estoy escuchando al profesor Vargas, pero sin el narcisismo. - Grim se mofó antes de llegar una duda que lo golpeó repentinamente. - ¿No me vas a involucrar en esto también? ¿Verdad?

Ante la pregunta, Shiori, le sonrió felinamente.

- Ya lo estuviste haciendo, otra cosa es que no te diste cuenta~ - Cantó ella.

- ¡¿Qué?! ¡¿C-Cuándo lo has hecho?! - Dijo Grim mirando su lata de Atún.

- No es la lata de atún, pero para aclarar tu duda son las comidas y postres que hago.

Grim suspiro aliviado al ver que su lata era la que siempre comía.

- Bueno, para ser comida sana no sabía tan mal. - Admitió Grim.

- Tengo mis trucos japoneses. - Sonrió Shiori. - Si no cómo explicar el lindo pelaje brillante que tienes.

Grim movió su cabeza de un lado a otro.

- O esa figurita afelpada pero llena de grandeza. - Shiori metió otro halago.

Grim empezó a sonreír más.

- Un aire saludable y fuerte que solo el poderoso Grim puede tener y mantener frente a sus esbirros. - Shiori cerró los ojos dramáticamente mientras elevaba su puño y la bandera de Estados Unidos junto a su himno aparecían detrás de ella.

- ¡Oh, ya basta! Me vas a hacer sonrojar. - Comentó Grim con orgullo, esperando escuchar más comentarios.

Pero lamentablemente ese fue el último, ya que...

¡Ding! ¡Dong!...

Poniendo fin a la conversación, Shiori y Grim escucharon el timbre del dormitorio, dándoles a entender que finalmente los chicos llegaron a su casa.

- Ugh, Llegaron. - Grim le rezó a todos sus santos antes de terminar su lata de atún de un sorbo y preparándose para recibir al nuevo dolor de cabeza con Shiori en la entrada. - Que Dios nos ampare.

Con el abrir de la puerta de madera, lo primero que ambos vieron fue la cara sonriente de Rook quien estaba frente a todo el grupo que habían llegado.

- ¡Bonjour! Reine des anges y Grim. Gracias por dejar que nos quedemos, cuento con ustedes.

- Si sabes que solo lo hago por el atún, ¿Verdad? - Grim lo miró con los ojos entrecerrados.

Antes que él pudiera continuar, Shiori tomó la palabra y dio amablemente la bienvenida a los chicos.

- Bienvenidos chicos, adelante. - Saludo amablemente, abriéndose más la puerta y haciéndose a un lado para que estos pudieran entrar e instalarse con sus maletas.

Luego de Rook, Vil miró el interior del pasillo con minuciosidad y para su gusto todo estaba limpio y ordenado.

- Vaya, no está tan mal como pensé. - Comentó Vil luego posó su mirada amatista en los dos retratos que estaban sobre un impecable mueble para el recibidor

Ambos retratos tenían una placa plateada con fechas escritas en la superficie, ambas estaban cerca una de la otra. En el frente estaba un incienso prendido, un pequeño plato blanco con bordados rojos en el que había una cantidad pequeña de sal, un par de velas blancas y rojas apagadas, un pequeño cuenco metálico con una baqueta de madera y a los extremos de cada foto había un par de jarrones de cristal con flores blancas que emitían un suave aroma agradable y dulce.

- Sí, no se tienen que preocupar por el dormitorio. Todo está lo suficientemente arreglado y limpio para que se puedan instalar cómodos. - Comentó Shiori con una sonrisa orgullosa antes de posar su mirada en Epel y saludar. - Hola Epel

- Hola Shiori. - Saludó Epel tímidamente. - Gracias por recibirnos.

- No hay problema. - Shiori asintió. - Pasa y ponte cómodo en el sofá, la chimenea está prendida para que se abriguen un poco del frío.

- Es usted muy considerada, gracias. - Sonrió Epel sintiendo un cálido ambiente familiar ante la hospitalidad de Shiori.

Seguido de Epel, llegaron Kalim y Jamil.

- Vaya, el techo es bajo. - Kalim miró el techo del pasillo. - No podría usar una alfombra mágica aquí.

Esto alertó a Jamil quien detuvo la idea de Kalim antes que se autoconvenciera de hacerlo.

- Ni siquiera pienses en intentar eso aquí. - Comentó Jamil antes de mirar hacia Shiori. - Lamento decirte esto Shiori ¿Podría ponerme junto a Kalim o en la misma habitación?

- Me imaginaba que pasaría eso. - Asintió Shiori. - No te preocupes, ordené las habitaciones para que la tuya esté cerca de la habitación Kalim y también para que tengas tu propia privacidad.

Jamil estaba a punto de decir algo más, pero Shiori también se le adelantó.

- Tampoco tienes que preocuparte de la seguridad del dormitorio. - Shiori miró hacia el techo.- Los cuervos de director, los fantasmas y los pergaminos que ocultan estas paredes nos protegerán de todo aquel que quiera entrar sin mi permiso.

Jamil se quedó mirándola un buen tiempo con ojos sorprendidos.

- ¿Tan obvias eran mis consultas? - Comentó Jamil, masajeándose la nuca.

Dicho eso hizo que la confianza de Shiori se desplome un poco, ya que temía que Jamil la tomara por una acosadora que vigilaba hasta el más mínimo detalle de alguien.

- N-No, no es eso. - Shiori se sonrojó un poco y miró a frotarse las manos como muestra de timidez. - S-Se que eres precavido con estos temas y solo quería que tú... ¡Digo! ¡Todos! Todos estén cómodos y se sientan a salvo mientras vivan en mi casa. Siempre se enseñaron en el templo que hay que procurar que todos los residentes e invitados se encuentren bien y como en casa y cosas, así por lo que yo... yo...

Shiori no supo más que añadir, por lo que desvió su mirada a un lado para que no la vean con la cara hirviendo.

Jamil miró todo el manojo de nervios que generó en Shiori y eso, lejos de dejarlo atónito, en realidad lo hizo sonreír sutilmente con una sutil sombra bajo sus mejillas; ya que, desde su punto de vista, el que ella se haya tomado estas molestias para que él estuviera acomodado y verla tímida le hizo sentir muy bien y con un orgullo en el pecho.

- Te preocupas demasiado Jamil. - Comentó Kalim, agregando a la conversación. - Nadie ha tratado de matarme desde que estudio aquí. Muchas gracias por el detalle, Diamante en bruto.

La felicidad le duró poco a Jamil, quien suspiró pesadamente.

- No me preocupo por ti. - Jamil miró a Kalim. - Me preocupa mi posición como sirviente. Ten en cuenta que solo porque ayer fue pacífico no significa que hoy lo será también.

- Pero ¿Shiori nos informó ahora que la seguridad aquí también es segura? - Comentó inocentemente Kalim.

No hubo respuesta a eso, por lo que Shiori aprovechó para cambiar de tema.

- Pasen al comedor y descansen.

Por suerte eso convenció a Kalim y junto a Jamil pasaron a la sala.

Y por último entraron los dos icónicos chicos faltantes.

- Holis~ - Saludó alegremente Ace con su icónica sonrisa de siempre.

- Estaremos a tu cuidado durante el mes, Shiori. - Comentó Deuce levantando una mediana bolsa de papel mediana cerrada para luego entregársela a la albina. - Aquí hay un pequeño obsequio de parte de Trey.

- Que amable de su parte. - Sonrió Shiori tomando la bolsa. - Lo voy a llamar para agradecerle el gesto.

En eso el aroma de la bolsa se filtró en la pequeña nariz de Grim quien se acercó para percibir el aroma.

- ¿Hm? La caja huele bastante dulce. - Grim empezó a babear con destellos en sus ojitos.

Shiori solo soltó un jadeo de sorpresa.

- "¡No me digas!" - Pensó Shiori casi pálida.

- Son las tartas de manzana y chocolates especiales de Trey. - Anunció Ace con una leve risa. - Dijo que no podíamos llegar con las manos vacías y que te trajimos esto. Es como una mamá.

- "¡No Trey-Kun!" - Chilló mentalmente la Shiori interna, rodando en círculo, mientras que la externa mantenía la sonrisita. - "¡Amo mucho tus postres, mamá Trey! ¡PERO! ¡Mi dieta! ¡Jesús, dame tu fuerza para resistir a esta tentación! ¡Así como lo hiciste cuando el diablo te quiso dar el pan en el desierto!"

- Podemos comerlos más tarde. - Finalizó Ace.

- "En fin, supongo que solo un poco no hace daño." - Finalizó el pensamiento caótico de Shiori. - "Buda al final tuvo que comer para vivir."

- ¡Nyaja! Gafitas no pierde el tiempo con la comida. - Festejo Grim.

El festejó no les duró por mucho.

- Desafortunadamente, esto se los tendré que confiscar esas golosinas. - Dijo Vil, llegando a un lado de Shiori para tomar la bolsa con calma.

- ¡¿Qué?! ¡¿Pero por qué?! - Se quejó Grim.

Vil solo suspiró.

- Cielos, Trey no cambia. - Dijo él negando con su cabeza. - Es el tipo de hombre que mima con demasiadas cosas al punto de malcriarlos, habrá que tener cuidado.

De alguna manera Grim tuvo un déjà vu que lo puso muy alerta.

- No me digas que vas a ser como Riddle y tirarás la comida por reglas estúpidas. - Luego Grim corrió hacia el perchero, que había en la entrada, para tomar el paraguas y apuntarlo hacia Vil como si fuera una lanza. - Aquellos que osen desperdiciar la comida ¡Muerte!

Vil, como todos los demás, miraron a Grim con los ojos hechos, unos puntos y una gota de sudor bajando de sus cabezas.

- ¿Eh? ¿De qué estás hablando? Nunca dije nada sobre tirarlo ¿Verdad? - Habló Vil, antes de explicarse. - Tengo algo importante que decirles a todos, así que vayan y reúnanse inmediatamente en el salón.

Para evitar una tragedia en la entrada, todos asintieron sus cabezas y estaban a punto de pasar la sala, cuando de pronto Deuce recordó algo muy importante, a tal que incluso estaba anotado en una pizarra mental dentro de su cabeza que decía "Importante".

- Ah, por poco lo olvido. - Dijo el peli azul dejando su maleta regresando al umbral de la entrada.

Ace al inicio lo miró con una ceja alzada, pero luego también reacción igual a Deuce.

- Oh, verdad. Perdón, perdón. - Dijo Ace siguiendo a Deuce.

Vil, viendo que los chicos se alejaban de la sala, frunciendo levemente sus cejas, estaba a punto de reprimirlos; pero al ver cómo ambos jóvenes de Heartslabyul se colocaban frente a los retratos de la entrada se quedó callado.

Una vez que ambos estaban frente a los cuadros, Deuce tomó la baqueta del mueble y la tocó suavemente al cuenco que emitió una suave campanada. Una vez hecho eso, Ace y Deuce dieron un aplauso, dieron una pequeña reverencia y finalmente saludaron a los padres de Shiori con una pequeña oración.

- Buenas tardes, lamentamos la intromisión. - Dijo Deuce.

- Gracias nuevamente por el hospedaje, señores Nakamura. - Añadió Ace.

Con esta parte del ritual finalizado, Ace y Deuce finalmente pudieron regresar a recoger sus maletas y entrar a la sala.

Shiori, sonriendo levemente antes esta escena, estaba lista para ingresar a la sala cuando una mano se posó levemente en su hombro. Para su sorpresa, al levantar su mirada, se percató que fue Vil quien la detuvo.

- ¿Joven Vil? ¿Sucede algo? - Preguntó ella un poco confundida.

- Eso que hicieron las dos patatas en la entrada ¿Fue alguna clase de saludo? - Preguntó Vil calmadamente.

Ante la pregunta de Vil, Shiori, en ese momento se percató que este escenario era el mismo que experimentó cuando Ace y Deuce conocieron esta costumbre suya, por lo que procedió a explicarle al líder de Pomefiore.

- Oh, sobre eso... En mi mundo, tradicionalmente la familia hace un pequeño rezo a modo de saludos a los que ya no están. Es una manera de también mostrar respeto hacia ellos. - Shiori se acomodó un poco su flequillo. - Ace, Deuce y Jack me vieron una vez hacerlo y se los tuve que explicar. - Shiori miró hacia la entrada y en su cara se dibujó una triste sonrisa. - Fue una gran sorpresa para mí cuando me preguntaron cómo hacía el saludo y desde entonces cada vez que ellos pasan por esa entrada saludan a mis padres.

En todo el momento que Shiori estaba explicando, Vil se quedó mirando fijamente en Shiori. La manera en cómo la luz de la entrada reflejaba cada hebra blanquecina de ese cabello blanco como la nieve y el nostálgico brillo que temblaba levemente en aquellos ojos escarlatas. Las cejas mostraban una sutil preocupación, pero que suavizaba toda su expresión y la pequeña triste sonrisa pintada de un leve bálsamo.

En pocos términos, una bella sonrisa triste.

Finalmente, Shiori quitó los ojos de la entrada para regresar a Vil, quien irónicamente, y al mismo tiempo, desvió su mirada de Shiori hacia la entrada.

- Entiendo. - Susurró Vil, dando pase a un breve silenció en la zona que se cortó cuando el rubio le devolvió la bolsa a la albina y sin decir nada empezó a acercarse a la entrada.

Aquel acto hizo que Shiori cambiara su expresión a uno de sorpresa.

- ¡Eh! ¡¿Qué?! -Dijo Shiori casi exaltada.

- ¿Es necesario volver a tocar el cuenco? - Preguntó calmadamente Vil.

La mente de Shiori estaba hecho un torbellino repentino, pero logró formular algunas palabras ante la pregunta de Vil.

- Ahm. No. Con solo una campanada en el día está bien. - Respondió Shiori.

Vil solo asintió y miró detalladamente el rostro de los dos retratos grabados en tinta, pero en especial también se enfocó en la placa de plata de una de ellas. Entonces, recordando lo que las patatas habían hecho, relajó inesperadamente sus expresiones frías a una más suave, entonces también dio un aplauso y muy respetuosamente ofreció una elegante y agraciada inclinación que hizo que unos pocos mechones del cabello de Vil enmarcan su cara.

Shiori no podía creer lo que sus ojos estaban mirando, si bien nunca se esperó aquel acto tan respetuoso por parte de Vil. Lo que realmente le sorprendió fue la mirada suave que colocó en ese momento justo, era como ver otra cara de Vil de la que ella era la única testigo presente.

Fue verdaderamente lindo y muy hermoso, ante los ojos de Shiori.

¿Acaso Vil siempre tuvo esa expresión?

¿Por qué recién lo notaba?

Es más...

¿Por qué su ansiedad regresó junto a sus mejillas ahora quemando?

- Les agradezco por recibir nuestra estancia en el dormitorio. - Vil suavemente agradeció a los retratos, manteniendo el tono respetuoso y una leve sonrisa. - Rezo por su felicidad en la otra vida.

Finalizando el rezo, Vil regresó al mismo rostro sereno de siempre y caminó nuevamente hacia la entrada de la sala, donde se encontraba una congelada Shiori.

- Se te va a meter una mosca si dejas tu boca así de abierta. - Comentó Vil, cerrando el mentón de Shiori en el camino para luego entrar a la sala y reunirse con los chicos.

Shiori se quedó muda un par de segundo en el pasillo antes de parpadear y recién percatarse de lo que pasó justo ahora.

- ¿Qué fue lo que acaba de pasar? - Susurró ella sintiéndose extraña y con mucha ansiedad en su pecho.

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Una vez que todos estaban reunidos en la sala con sus maletas, por fin dieron comienzo al anuncio que Vil previamente mencionó.

- Bien, Vil, ¿De qué quieres hablar? - Preguntó Kalim en un tono curioso.

- Primero, ¿Pueden abrir sus maletas? - Ordenó Vil con simpleza.

- ¿Eh? - Ace alzó una ceja. - ¿No deberíamos desempacar en el cuarto?

- Solo ábranlas.

Sin dudarlo mucho, todos se acercaron a sus maletas y las abrieron para revelar el interior de cada una de ellas. Vil dio una rápida inspección y una vez con el veredicto final, suspiró con decepción al ver el interior de algunas maletas.

-... Lo suponía. - Dijo Vil observando seriamente a Ace y Deuce, los primeros en morir. - Patat ¿Qué pasa con todos estos dulces y refrescos? Galletas, dulces ¡Incluso hay una barra de chocolate!

- Me da hambre en la noche, así que... - Deuce trató de buscar una explicación al contenido de su maleta.

Y viendo que Deuce se quedó trabado, entonces Ace añadió:

- Esto lo trajimos para comer con Shiori y los demás, ya que nos quedaremos juntos. - él justificó.

- "Esto ya se parece a cuando los policías revisan las maletas de los pasajeros en las aduanas." - Fue lo que Shiori pensó al ver el escenario.

Pero aun así, eso no evitó que Vil desviara su mirada en su siguiente víctima.

- Kalim, más de la mitad de tus bolsas están llenas de tuppers con comida. - Vil recriminó, casi con el Jesús en la boca.

- ¡Sí! - Sonrió Kalim, omitiendo la mirada y el tono de reproche del rubio. - Hay bollos de vapor que preparó Jamil y unos postres llamados Knafeh. Nueces y queso, son deliciosas con crema ¡Me encantaría que los pruebes!

Vil solo suspiró antes de pasar al equipaje de Jamil.

- Jamil no parece que traigas comida, ¿Pero, qué es esto? - Vil señaló el bulto de tela ridículamente grande.

- Plantas medicinales y un set de elaboración de pociones y alquimia que llevo conmigo para hacer antídotos en caso de emergencia. - Respondió Jamil con sinceridad. - Quizá no los necesite contigo aquí, ya que eres experto en venenos, pero nunca está de más ser precavido.

- Eso es inquietante... - Vil lo miró con gota de sudor bajando de su mejilla y una mirada de póquer.

- "Pero esto no lo hago por ti." - Pensó Jamil desviando su mirada hacia Shiori, quien ya parecía un cachorro que estaba a punto de saltar de su sitio hacia donde estaba Jamil, con un adorable brillo infantil brotando de sus ojos al ver las raras y nuevas plantas medicinales que trajo Jamil, y él, sonriendo con victoria, le dijo amablemente a Shiori. - He escuchado que tienes un huerto lleno de plantas medicinales, si no es mucha molestia me gustaría conocerlas para tener referencia de lo que hay en el dormitorio, si no es mucha molestia.

- ¡Claro! ¡Claro! ¡Será un gusto presentarlas! - Respondió Shiori muy contenta y entusiasmada, como un cachorrito cuando le dan un premio.

- "¡Oye, no!" - Exclamaron mentalmente Ace y Deuce.

- "Ah, no güerito, usar a las plantas para acercarte a Shiori es bajo." - Ace miró a Jamil fijamente. "Dos pueden jugar ese juego Viper."

- "Llevamos más tiempo con Shiori, así que la conocemos mejor." - Asintió Deuce, recuperando confianza en sí mismo.

Vil fue el único que notó el ambiente que se generó a raíz de la maleta de Jamil y en especial en cómo el foco de atención de Shiori pasó automáticamente hacia Jamil en menos de que uno podía contar hasta 1. Aquello lo hizo fruncir levemente sus cejas, pero que luego lo dejó con una sacudida de cabeza para centrarse en su trabajo.

- Lo voy a dejar pasar. - Suspiró Vil, pasando a Epel. - Epel, confío en que no trajiste dulces ¿Cierto?

- Uh... sí, no traje eso... - Respondió el chico de cabello lavanda. - Solo son chips de manzana y frutos secos hechos a manos.

- Eso es aceptable. Simplemente, no las comas en exceso. - Asintió Vil para pasar al último integrante faltante. - Rook, aunque confió en ti, simplemente tienes un álbum grueso en tu bolso... ¿Qué es exactamente? - él miró intrigado el objeto misterioso del día.

- Hahaha es el trabajo de mi vida, no puedo soportar estar lejos de él. - Sonrió ampliamente Rook antes de volverse tímido, como si estuviera preocupado de que le pidieran que lo abriera. - Pero es algo vergonzoso, no me gustaría abrirlo aquí.

- Una disculpa, no me gustaría invadir algo tan personal. - Vil se disculpó antes de regresar la mirada hacia todos. - Entonces, a lo que íbamos. Voy a confiscar los bocadillos de azúcar y harina junto a las bebidas.

- ¡¿Qué?! - Exclamaron aquellos que trajeron comida en las maletas, con la excepción de Epel.

- ¿Por qué? No tienen veneno ni nada. - Comentó Kalim defendiendo su maleta.

- ¡¿El veneno es lo único que tienes en la mente?! Ese no es el problema. - Dijo estupefacto el líder de Pomefiore que tenía un tic en el ojo. - ¿Cómo crees que funciona el campo de entrenamiento? - Tratando de relajarse, se cruzó de brazos y miró a todos seriamente. - Voy a pulirlos para que brillen sin imperfecciones en el VDC. Solo faltan 4 semanas y esta comida solo ocasionará que suban de peso rápidamente. Cualquier lípido o grasa que provoque imperfecciones en la piel será prohibida.

- ¡Eh! - Exclamó Kalim, como si fuera el grito de Edvard Munch.

- Preparé una dieta baja en calorías pero alta en nutrientes y proteínas. Te haré cuidar tu figura de aquí en adelante. - Comentó Vil con simpleza.

- "Ya veo, así que ellos también tendrán que hacer dieta" - Pensó Shiori escuchando la propuesta de Vil.

- ¿Hah? ¡Pero sabes que estamos en crecimiento! ¡¿no?! - Se quejó Ace.

- ¿Mmhh? - Vil arqueó una ceja. - Yo mido 183 de alto sin comer bocadillos de medianoche.- Él devolvió la respuesta. - Lo que en verdad necesitan es comer balanceado y dormir lo suficiente. Si se la pasan comiendo dulces cuando quieren, sus caras tendrán acné, no olvides eso.

- ¡¿Eh?! ¿Hablas en serio? - Suspiró rendido Ace.

- Tengo una pregunta. - Habló Grim en medio del tumulto de adolescentes. - Si Shiori y yo no estamos dentro de su campamento ¿Podemos comer lo que sea?

- Está bien, solo no lo coman frente a todos los demás. - Advirtió Vil. - Sería muy cruel.

- Es entendible la lógica detrás de esto. - Asintió Shiori, entendiendo la situación. - Por nosotros no se preocupen, no los vamos a estresar.

- Hahaha, no se preocupe, estaremos bien. - Rook le sonrió. - Vil no sigue ninguna dieta solo porque esté de moda. Solo quiere sacar nuestra versión más hermosa, comenzando por la comida.

- Ese es un buen concepto. - Sonrió Shiori, recordando a su maestro. - Comer saludable con el fin de buscar el bienestar del cuerpo es lo más sano que puedes ofrecer para mantenerte fuerte y con energía en los ejercicios.

- ¿De verdad vas a estar de acuerdo con esto? - Comentó Ace un poco decepcionado.

- Bueno, yo también estaré en el VDC ¿No? Quiero dar lo mejor que pueda ofrecer y sabes por qué. - Se justificó ella con un puchero ante la mirada de Ace. - Para eso debo de empezar a esforzarme desde lo más básico si quiero lograr un gran resultado, así lo decidí yo.

- En serio no tienes remedio. - Suspiró Ace entendiendo la situación.

- Di lo que quiera, no cambiaré mi decisión. - Ella sentenció firmemente.

Kalim, mirando el ánimo y la convicción de Shiori frente a este reto, entonces también se vio inspirado y decidió aportar con su granito de arena.

- Tienes razón, diamante en bruto. Sí, nosotros también queremos dar lo mejor hay que empezar desde lo más pequeño. - Comentó Kalim entusiasmado. - Así que también me uno a esta causa de hacer dieta con Vil.

- Pero si hace poco llorabas por eso. - Comentó Jamil, antes de suspirar. - Por mí no tengo ningún problema, me puedo adaptar sin problema.

Sin querer quedarse atrás Deuce, como el estudiante honorable que aspiraba ser, también tomó su decisión.

- Yo también. Estoy de acuerdo en evitar la tentación de comer golosinas. - Prometió firmemente Deuce, aunque por dentro estaba llorando.

- De ti ya me lo esperaba. - Susurró Ace con una cara aburrida.

- ¡Brillant! Quién diría que las pequeñas acciones pueden lograr grandes acontecimientos. - Respondió Rook en un tono conmovido.- ¿No lo crees Epel?

Epel siendo tomado desprevenido solo llegó a responder.

- ¿Eh? ¡Ah! Bueno... supongo que sí.

- Bien, está decidido. Todos estamos de acuerdo. - Aplaudió Rook.

- Pero si aún no he dicho nada. - Comentó Ace.

Luego que ella dijera eso Vil se quedó mirándola un tiempo, había una pequeña dualidad que estaba luchando constantemente en lo referente a las acciones de la albina y cómo con tan solo un comentario puede lograr que muchos fueran influenciados a que entren en una tregua. Por un lado, era admirable que ella tuviera esa clase de fuerza, pero eso no significaba que se iba a dejar llevar por las primeras impresiones que ella fue dejando, con el transcurrir de este mes lo irá descubriendo, mientras se dedicaba al VDC.

Ya con esa idea libre, Vil le preguntó.

- Si mal lo recuerdo. Una vez me mencionaste que tenías un coach ¿Verdad? - Dijo él recordando la vez ella estuvo en Pomefiore durante la Fairy gala.

- ¿Eh? Sí, era mi maestra de Gimnasia. - Respondió Shiori.

- "Mas bien, la entrenadora del diablo." - Pensaron Ace, Deuce y Grim con los ojos en blanco.

- Así que ya me puedo imaginar que ya debes de estar relacionada con todo el manejo de esto ¿Verdad? - Dijo Vil

Ella asintió con la cabeza.

-... Entonces está bien. - Finalizó Vil sin decir nada más con respecto a la reunión.

- Vaya... las personas con dedicación están a otro nivel. - Comentó asombrado Deuce. - Su determinación para apuntar a la cima es totalmente diferente.

- Hmp, ¿Llaman a eso determinación y dedicación? Esto apenas es el nivel 1.- No es nada para quedarse boquiabierto. Se burló Vil. - Ahora, lleven sus equipajes a sus habitaciones. Empezaremos a entrenar de inmediato.

- Verdad ¿Cómo estaremos distribuidos? - Preguntó Ace.

- Daijobu, Ya me he encargado de eso. - Shiori levantó su pulgar. - Habrá un par de reglas en la casa que se las iré contando a medida que les muestre la casa y como funciona. - Luego de eso sacó un diagrama del piso, con el dibujo de las cabezas de quienes iban a ocupar cada habitación. - He preparado este diagrama que muestra cómo irán los cuartos. En el lado izquierdo del pasillo, donde está el baño está mi cuarto, a su lado están las habitaciones de Deuce, Kalim y Jamil. En el otro lado están las habitaciones de Vil, Ace, Rook y Epel.

Epel al ver que estaba bien alejado de Vil pudo suspirar de alivio.

- "Al menos estoy lejos." - Agradeció el pelo lavanda.

- Se los iré mostrando en el camino, así que le guio por donde ir. - Comentó Shiori levantándose del sillón.

Todos estaban a punto de moverse hacia las escalares que los llevaría al siguiente piso cuando de pronto un especificó tono de llamada se escuchó en la sala. Aquel tono pertenecía al teléfono de Vil, quien sacó su móvil para revisar el registro de la llamada.

- Es mi manager ¿Habrá una emergencia? - Susurró Vil, pulsando la pantalla para responder la llamada. - Hola ¿Adella?

- ¡Hola, Vil! - Se escuchó la alegre voz femenina de la manager de Vil. - ¿Tienes un momento?

- Creo que te dije que estaré ocupado con los preparativos del VDC. Por favor, que sea breve. - Comentó Vil, frunciendo el ceño levemente.

- ¡Son muy buenas noticias! - Aseguró Adella. - Te están ofreciendo un papel en una película. ¡Es un gran título multimillonario, Vil! ¿Conoces la serie "La espada legendaria"?

Como si la noticia hubiera sido una gran revelación, los ojos de Vil se abrieron a más no poder, seguida de una gran sonrisa que creció en su rostro.

- ¡¿Qué?! ¡¿De verdad?! ¡¿Hablas de esa "La espada legendaria"?! - Exclamó casi emocionado Vil.

- "¡Ah! ¡Esa cara de nuevo!" - Pensó Shiori, sintiendo como la ansiedad volvía a su pecho.

- ¡He visto su trabajo antes en los cines hace mucho tiempo! - Continuó hablando Vil.- Entonces ¿Qué papel están ofreciendo?

- El rival del héroe. El príncipe heredero del reino enemigo. Un ser sin corazón que también tiene un rostro tallado por los mismos dioses. Ha sido elegido para protagonizar la mayoría de las escenas ¡Este será tu papel, Vil!

Si antes había una felicidad grabada tallada en la cara de Vil, pues ahora poco a poco fue cambiando la cara seria de antes. Su mano poco a poco fue apretando con fuerza el teléfono y su mirada se quedó congelada como en un fotograma.

Shiori notó ese cambió de ánimo y tuvieron un leve presentimiento, activó el Ajna, para confirmar que en efecto ahora Vil estaba enojado.

- "¿Qué habrá pasado?" - Preguntó Shiori con preocupación.

- Espera. - La voz de Vil se mantuvo calmada, pero en realidad estaba conteniendo una rabia que no debía dejar salir. - ¿Obtuve otro papel como el hermoso villano estereotipado una vez más?

- "¿Villano?" - Pensó Shiori.

- ¿No te dije específicamente que quiero que rechaces este tipo de casting? - Vil nuevamente frunció el ceño.

- Pero es un gran proyecto, Vil. - Justificó Adella. - No deberías rechazarlo.

- Si me ofrecieron esto sin pedirme audicionar, entonces seguramente el otro papel ya está decidido, ¿No? Ni siquiera necesito pensar quién estará allí.

- El protagonista de la historia será...- Adella busco el nombre de la nota y con una leve duda le respondió. - Neige LeBlanche.

- "Neige, otra vez." - Pensó Vil afilando su mirada, mientras que sus nudillos se volvieron blancos.

Adella, imaginando lo que está pasando, rápidamente, le dijo a Vil:

- Entiendo tu dilema, pero piensa en esto como tu oportunidad de hacer algo grande. Tu salario inicial sería de 300 millones de Madols. Es mucho para un adolescente y puede ser más.

Eso, lejos de aliviar la situación, solo hizo que Vil se fastidiara más ¿Por quién lo tomaban?

- ¡No me dejaré tentar por el dinero! No quiero hacerlo, no lo haré. Eso es definitivo. - Dijo firmemente Vil antes de desviar su mirada a un lado. - Todo lo que quiero es poder estar en el escenario hasta el final.

A lo lejos, Shiori notó él cambió de tono en la voz de Vil, no era su estilo el ser una metiche, pero había un tiñó de tristeza en su voz que ella pudo notar.

- Pero Vil... - Dijo Adella.

Respirando hondo para tranquilizarse, Vil le dijo a su manager:

- Escucha, quiero centrarme solo en el VDC. Por ahora rechaza la oferta.

Pero ella insistió.

- Sé que te estás tomando en serio tus estudios y actividades escolares, ¡Pero piénsalo...!

Vil no pudo más y le contestó en un tono muy alzado.

- ¡Suficiente! ¡No quiero más contacto hasta que el VDC haya pasado! - Vil terminó la llamada antes de guardar el teléfono en un lugar donde no pueda ver en un buen tiempo.

Hubo un breve silencio en la sala que fue cortado con la voz preocupada de Kalim.

- ¿Qué pasó? ¿Fueron malas noticias?

Vil desvió su mirada hacia los demás, que estaban de pie junto a las escaleras, mirándolo con miradas extrañas. Al ver que estos esperaban una respuesta ante su comportamiento, solo inhalo profundamente y continuó como si no hubiera pasado nada grave.

- No fue nada importante. Terminemos de desempacar todo para ya empezar con los ensayos. - Ordenó el líder de Pomefiore haciendo un gesto para que todo se prepararan, aunque él nunca se percató los dos pares de ojos verde cazador y escarlata que lo miraron con una leve preocupación.

- Vengan. Es por aquí. - Comentó Shiori empezando a subir las escaleras cuando inesperadamente el hormigueo corporal y las palpitaciones irregulares atacaron su corazón.

El presentimiento paranormal había regresado.

Goteo...

Goteo...

Shiori se quedó congelado unos momentos al final de las escaleras con los iris encogidos y con la respiración retenida. A diferencia del caso de Scarabia, aquí solo había un pequeño grupo de personas, lo que significaba que era mucho más fácil diferenciar cada aura y alma presente en la casa.

Y esta vez ella ya supo a quién le pertenecía esta aura oscura característica de un acumulamiento de Blot.

Ace y Deuce llegaron un par de escaleras detrás de Shiori, y al verla únicamente parada y con su mano posando sobre donde estaba su corazón, como si lo intentara apretar, no tardaron mucho en reconocer que se trataba del presentimiento paranormal.

- "¿Cómo? ¿Ya le dio ahora?" - Pensó alarmado Ace desviando su mirada hacia atrás, donde el resto de jóvenes que estaban empezando a llegar al final de las escaleras.

No estaba de más decir que ambos jóvenes recordaron las palabras de cierto pulpo pelirroja.

"Si la tocan en ese estado podrían generarle un espasmo brusco en su cuerpo..."

Por lo que, pensando en algo rápido, para evitar un accidente, Ace se agachó en el peldaño que estaba mientras miraba su zapato.

- Ah, qué torpe de mi parte. Por poco me tropiezo por la agujeta suelta de mi zapato. - Comentó Ace, esperando a que Deuce entendiera la indirecta.

Por suerte, lo entendió totalmente.

- ¡Oh, es verdad! - Deuce también se agachó del otro lado. - No queremos evitar el accidente de la última vez.

Entre ambos bloquearon el camino momentáneamente hasta que a Shiori se le terminara el presentimiento.

- ¿Qué creen que están haciendo, patatas? - Preguntó Vil, mirando con un ceño fruncido a los dos jóvenes agachados.

- Ehm... - Deuce trató de pensar en algo rápido. - Tomando medidas de precaución.

- ¿Hah? - El Rubio solo arqueó la ceja al igual que los demás.

- Así es. Nunca está de más revisar si tus agujetas están atadas. - Añadió Ace, ocultando sus nervios, siendo el experto mentiroso charlatán que era. - ¿Cuántas veces uno no se ha tropezado a causa de ello?

- ¿En serio? - Dijo Kalim mirando su zapato. - Entonces habrá que tener cuidado

- Los tuyos ni siquiera tienen cordones, no es necesario que bajes los ojos. - Le dijo Jamil.

- Además, ahora que somos parte del VDC no debemos de tener mucho cuidado de evitarnos accidentes de este tipo, ¿verdad? - Añadió Ace. - Uno nunca sabe lo que puede pasar por cosas mínimas y más si estás subiendo escaleras largas, por si acaso no olviden revisar si tiene las agujetas atadas bien.

- Esa manera de preocuparse por el bienestar de todos es digna de admirarse Monsieur Heart ¡Merveilleux! - Aplaudió Rook conmovido.

- No creo que este sea el caso. - Vil lo miró con una gota de sudor bajando de su mejilla al saber muy bien que los calzados de uniforme oficial de Pomefiore eran únicamente botines.

Sea cual sea el caso, gracias a esto, hubo el tiempo suficiente para que Shiori regresará a la normalidad. Todos pudieron continuar su camino para instalarse en cada habitación, como lo había indicado la albina luego del pequeño tour del piso.

Cada chico, tras cercar las puertas de sus habitaciones, empezaron a desempacar sus cosas para que al regresar no fueran más tediosos; pero mientras ellos estaban concentrados en sus actividades, no se percataron que hubo solo dos únicas puertas que se abrieron lentamente ni bien las demás se cerraron. Aquellas puertas eran de las habitaciones de Deuce y Ace.

Ambos chicos miraron a ambos lados del pasillo y, al ver que no había moros en la costa, salieron muy silenciosamente, cerrando sus puertas detrás, esperando que nadie los escuchara. Casi caminando de puntillas llegaron hacia la habitación de Shiori y entraron en ella con mucha cautela, vigilando que nadie mirara, para finalmente cerrar la puerta y soltar el aire que ambos habían contenido por la tensión.

- Ah, ya llegaron. - Comentó Grim mirando a ambos jóvenes.

- Uff... eso estuvo cerca. - Susurró Deuce.

- Te juro que pude sentir como Vil no me quitaba los ojos de encima. - Comentó Ace, también en voz baja. - Diablos, se sintió como cuando Riddle descubre que rompí una regla.

- Lamento mucho que hayan tenido que pasar por ello. - Shiori se disculpó. - Esto es algo que no controlo.

- ¿Y cómo no? - Ace la miró con un leve ceño fruncido. - ¿Qué es ahora?

Directo al grano.

- Esta sensación que tuve es la misma que sentí cuando se trata de alguien acumulando Blot. - Comenzó a susurrar Shiori. - Pasó con Riddle, con Leona, Azul y Jamil y justo ahora apareció otro. Esto también está de la mano con el sueño que les comenté.

- ¿Quién es el siguiente? - Preguntó Deuce.

- Por lo que pude sentir, la energía del Blot provino de... Vil

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Un par de horas después, todo el grupo, estaba reunido en el salón de baile de Pomefiore calentando un poco. Ace y Deuce todavía estaban un poco pensando sobre la conversación que tuvieron con Shiori y ver una manera para evitar un terrible acontecimiento que estaba empezando a manifestarse con pequeñas advertencias.


- Si queremos evitar que él siga acumulando Blot, lo mejor que podemos hacer por ahora es evitar que acumule estrés y enojo. - Comentó Shiori visualizando una posible contramedida. - Si el Blot se acumula a raíz de emociones negativas, ahora que será su coach ya se imaginaran la carga que ahora cae en sus hombros

- Más bien pobre de ese hígado. - Comentó Grim.

- ¿En tal caso como vamos a hacer para evitar que él se estrese? - Trato de pensar Ace. - Por como veo las cosas, Rook se lleva bien con él.

- Quizás porque él es su vice-líder. - Comento Deuce.

- Jamil puede ser tranquilo y por Kalim... - Ace pensó en el albino. - Mientras esté Jamil puede que sea él menor de nuestros problemas.

- ¿Qué hay con Epel? - Preguntó Deuce.

- Tiene falta de voluntad. - Comentó Ace. - Puede que no desafíe a Vil.

- No deberías subestimar a la gente. - Deuce frunció levemente el ceño.

- Eso ya lo sé, pero por lo poco que hemos visto de él tampoco es que hiciera mucho.

- Por ahora traten de no romper ninguna regla suya como su instructor. - Shiori los miró a ambos. - Escuchen, puede que a partir de ahora estén sometidos a un régimen que probablemente sea duro, pero no tan duro como cuando intente entrenarlos.

Ace y Deuce recordaron con la frente morada el entrenamiento mortal de Shiori.

- Ya vieron lo peor de un coach, pero ahora están preparados para un opresor. Traten, en todo lo que puedan, seguir sus pautas hasta que veamos una mejora. Les estaré informando si hubo algún cambio o hay alguna novedad, hasta entonces buena suerte, chicos.


Mientras Ace y Deuce estaban en los suyo, Shiori junto con Grim estaban sentados junto al estéreo con una tableta que compró desde hace mucho en la tienda de Sam para empezar a componer la melodía de su primera canción con ayuda de un programa. Ya era una gran desventaja el que no pudiera tocar con un instrumento sin que ocurrieran cosas raras, por lo que la tecnología en momentos como este era una gran bendición, al fin y en cuenta está muy relacionada con el Fruity Loops Studio por lo que adaptarse al programa de este mundo no fue tan complicado para su sorpresa.

Repentinamente, hubo un par de palmas que llamó la atención de los demás.

- Reúnanse una vez que hayan terminado con sus calentamientos. - Comentó Vil bajando sus manos. - Finalmente, he terminado la canción que usaremos para el VDC

- ¿Terminado? ¿Significa que será una canción original? - Comentó Jamil. - Es muy considerado a pesar de que es solo una competencia escolar.

- El VDC ha estado usando canciones originales durante los últimos años. - Respondió Vil. - El campeonato de baile y canto no solo es un concurso de belleza y un desfile de moda. El criterio fundamental para el VDC gira en torno a la destreza en el canto y el talento para el baile, así como si encajas perfectamente con la canción que elegiste.

- Una canción adecuada... - Pensó en voz alta Deuce. - ¿Cómo funciona exactamente?

- Al igual que la forma en que se adapta la ropa. Si un grupo no se ajusta a la canción, se reducen sus puntos. - Entonces Vil propuso un ejemplo. - ¿Cómo te sentirías si un grupo de primaria cantara blues o heavy metal? No importa qué tan buenos sean, su apariencia general sería simplemente desorientadora para cautivar a la audiencia. Debemos asegurarnos de que la canción vaya acorde a nosotros.

- Oh, es verdad, los finalistas se decidirán en el escenario este año, ¿Correcto? - Habló Jamil.

- Precisamente. - Vil asintió. - Todos en la audiencia votarán. La audiencia, los participantes e incluso el personal tienen derecho a votar por un grupo que creen que tiene posibilidades de ganar.

- ¿Incluso los participantes? - Preguntó Kalim un poco dudoso. -Sin embargo, ¿Ellos no votarán por sí mismos? Quiero decir, a todos les gusta pensar que son los mejores, ¿sabes...?

- Para un aficionado, tal vez. Sin embargo... - Comentó Vil cerrando los ojos. - Mientras haya alguien que consideres más digno, siempre existe la posibilidad de que no votes por ti mismo. En cuanto los veas, sabrás que nunca podrás competir con ellos. Cuando eso suceda, no importa cuánto te mientas, sabrás que nunca fuiste competencia.

Shiori había hecho una breve pausa para escuchar lo que dijo Vil, y viendo la manera en como se expresaba, le dio la impresión de que estas palabras no solo las decía para instruir a los demás.

- Bien, entiendo el punto y ese sentimiento... - Comentó Jamil, pensando en cada palabra que escucho.

- Mentirse a sí mismo... - Epel repitió las palabras de su líder en un silencioso susurro.

- Es por eso que trato de hacer un espectáculo del que siempre puedan estar orgullosos. - Vil abrió sus ojos para mirar a su equipo con una mirada decidida. - y la canción original es solo otro factor.

- ¡Ver tu rostro siempre tan decidido es un espectáculo! Eres deslumbrante, Vil. - Alagó Rook como todo un poeta. - ¿Podemos escuchar la canción?

- Por supuesto. - Luego Vil desvió su mirada hacia donde Shiori y Grim estaban. - Paloma, por favor toque la canción por nosotros.

- Claro. - Asintió Shiori buscando el control del estereo.

- Aún no entendemos por qué nosotros estamos aquí si Shiori tiene su propio número que hacer. - Comentó Grim.

- Porque el director dijo que deberías ser nuestro apoyo. - Respondió Vil en un tono frío al gato. - Además, si quieres apoyar a tu compañera y ganarte el dinero del premio, debes esforzarte aun si no vas a participar.

Grim solo le refunfuño, pero viendo que Shiori también tenía sus actividades y evitar que el señor perfección termine estresado, entonces se dirigió a Shiori y le extendió la pata.

- Continuará haciendo tu canción, estaré al tanto del parlante este. - Comentó Grim casi a regañadientes.

- ¿Estás seguro? - Comentó Shiori con los ojos sorprendidos.

- Sí, Sí, no tengo ningún problema. -Comentó Grim, pensando en una sola cosa. - Todo sea por el atún y las renovaciones.

Shiori ante la idea de Grim solo pudo soltar una leve sonrisa y le entregó el control de la radio.

- Muchas gracias, Grim. - Ella le sonrió.

- Sí, de nada. - Respondió Grim, apuntando a la radio y dando play a la canción original que Vil había compuesto.

- ¡Whoa! Esto sí es música genial. - Alabo Ace.

- ¡Me gusta! El ritmo es genial. - Asintió Kalim, estando de acuerdo.

- Así que algo de Electro pop ¿Eh? - Jamil escuchó con atención. - Y si lo vamos a bailar... el hip-hop vanguardista... No, el hip-hop y algo de jazz estarán bien...

- Usaremos hip-hop avant como base y pensaba agregar algo de Jazz o breakdance también.- Informó Vil.- Habrá tres vocalistas principales. Me gustaría que los otros miembros se concentraran en el coro y en el baile.

- "Vaya, así que será como el género del K-pop." - Pensó Shiori pensando en la música de las boys bands como los BTS e incluso en los NSYNC.

- ¿Eh? Pensé que todos cantaríamos. - Kalim miró a Vil sorprendido.

- Si no lo marcamos muy bien, solo se clasificaría como ruido y estar los siete en armonía sería bastante difícil. - Respondió Vil. - Es por eso que quiero que todos nos enfoquemos en lo que somos buenos.

- Estoy perdido en esta conversación. - Deuce tenía varios signos de interrogación sobre su cabeza. - No puedo seguir la conversación.

- Yo tampoco. - Respondió Grim del mismo modo.

- En pocas palabras, hacer que los 7 canten de manera pareja es un poco difícil, ya que una mala nota dentro del canto sería notado. - Comentó Shiori. - Por eso la propuesta de Vil es ordenar al grupo para que los 3 vocalistas principales. Es decir, los mejores capacitados para cantar toda la letra mientras bailan, guíen la canción, mientras que los demás solo se enfocarán en apoyar como los coros de la canción, que prácticamente son cortas frases que respeten en una parte de la canción. Como los coros son pocos, entonces su mejor arma para la performance será su baile.

- ¡Oh! Así que era eso... - Deuce finalmente lo comprendió.

- En eso, la paloma tiene razón. - Comentó Vil escuchando la conversación para finalmente apagar la música del estéreo. - También tengo la coreografía preparada. Les mostraré un video con una esencia similar a nuestro baile.- Luego sacó su teléfono. - Muchos grupos profesionales suelen subir sus vídeos, así que... aquí está, acérquense.

- Oh, ya sé cómo va esto. - Sonrió Grim. - Necesitamos ver un anuncio antes de poder ver el video ¿Verdad?

Y dicho y hecho el bendito anuncio de la plataforma de video apareció y con ello el fondo blanco copos de nieve con pétalos rojos carmesí iban cayendo de manera armoniosa mientras que la voz de la presentadora iba anunciando el nombre del producto.

- Tan delicado como la nieve que cae, es vital proteger nuestra piel. Nuestro producto contra rayos UV.

Entonces la imagen de Neige apareció del fondo blanco y con su cara encantadora seguida de una voz calmada e hipnotizante dijo:

- Este es un protector solar mágico que cumplirá todos tus deseos. - Luego mostró el producto base, como si su mayor deseo estuviera a punto de ser cumplido.

- Felicity Cosmetics: Base protectora preciosa. - Anunció la narradora.

- Ven, acércate... - Susurró Neige, entrecerrando los ojos seguidos de una sonrisa.

Y con eso finalizó el comercial finalizó.

- Es verdad, ese tipo Neige estará en el VDC este año ¿Cierto? - Preguntó Ace levantando la mirada del teléfono. - Cater dijo que él es la celebridad más popular en este momento.

- Hm, parece ser que el VDC será hogar de muchas celebridades este año. - Comentó Jamil.

- Él es un estudiante de la Royal Sword. - Sonrió Rook.

- Entonces eso lo convierte en el rival principal del Night Raven automáticamente. - Rio Kalim.

- Correcto, no es exagerado decir que ganarle es parte de nuestros objetivos. - Asintió el de cabello de oro, antes de cerrar los ojos. - Aun así...

Hubo una pausa dramática antes de que el lado poeta de Rook saliera a flote.

- ¡Ah! Qué labios rojos como rosa, cabello negro como el ébano y una sonrisa que cautiva a cualquiera... - Dijo Rook sin pena ajena. - ¡Un rival encantador!

- ¡Fgna! ¡Mi sueño de latas de atún depende de esto! - Comentó Grim con los ojos casi en llamas. - ¡Más le vale que no pierdan! ¡Así que deben de ganarle!

Epel permaneció en silencio, mientras que Vil volvía a llamar la atención sobre él.

- Caballeros, dejen de concentrarse en otras cosas y observen el video ¡Por el amor de Dios! - Dijo él antes de susurrar para sí mismo.- No perderé esta vez.

Pero repentinamente, rompiendo la concentración de todos los presentes, la radio se encendió sola y empezó a sintonizar cualquier emisora de manera muy desordenada. Todos miraron raro este fenómeno, ya que ¿Vil no había apagado esa radio?

- ¡Fgna! ¡Sintieron ese escalofrío! - Chilló Grim sintiendo como el pelaje se le erizaba.

- No... pero empezó a hacer frío. - Deuce se frotó un poco los brazos.

- ¿Se habrá encendido la ventilación? - Ace trató de buscar el aire acondicionado o lo que sea.

- Es imposible, esta habitación no tiene aire acondicionado. - Comentó Rook también extrañado y sintiendo el ambiente distinto.

A pesar de que todos estaban enfocados en buscarles una explicación, Shiori solo se quedó en silencio mirando a la nada con una cara neutral.

O al menos así lo estaba antes de tomar sus cosas y empezar a caminar hacia la puerta del salón de baile.

- ¿Shiori? - Preguntó Epel viendo hacia donde se iba Shiori.

Al instante muchos también notaron esto y Vil fue el primero en preguntarle.

- ¿A dónde vas?

Antes de tomar el pestillo, ella se detuvo y les dijo calmadamente:

- Iré a verificar algo, no demoró en regresar.

- ¡¿Es un fantasma o algo así?! - Comentó Grim con los ojos en blanco.

- No te preocupes, no es un fantasma. - Respondió ella calmadamente girando su cara hacia un lado para que pueda verlos. - Continúen ensayando, muy pronto esto pasará.

Y con eso salió del salón del baile, cerrando la puerta tras de sí, sin prisa alguna.

Dicho y hecho, ni bien Shiori cerró la puerta, la radio se apagó, el frío desapareció, así como la tensión en el ambiente.

- Ah, se detuvo. - Comentó Kalim viendo que todo volvió a la normalidad.

- Esto fue raro... no sentí la presencia de nadie en la habitación además de nosotros. - Comentó Jamil.

- "¿Qué habrá sido eso?" - Pensó Vil viendo la puerta hacia dónde se fue Shiori, había algo que no le cuadraba y la actitud de Shiori está en medio de esto, por lo que caminó hacia la puerta y la abrió para buscarla.

Sin embargo, a pesar de que pasaron pocos segundos desde que la albina se fue, el pasillo largo inexplicablemente estaba vacío. Esto hizo que la ceja de Vil se frunciera un poco.

¿A dónde se había ido?

Miró por todos lados, pero no había nada más que solo una ventana semiabierta que balanceaba casi de manera imperceptible una cortina blanca.

En el exterior de Pomefiore, Shiori había salido por la ventana para volar hacia el techo del recinto y sentarse en la cornisa mientras miraba el cielo tratando de respirar profundamente.

- No debería estar huyendo... - Comentó Shiori calmadamente sintiendo como su entorno se tranquilizaba. -... Pero tampoco puedo ser un impedimento para mis amigos por la marca.

Ella levantó su mano tatuada y vio como este estaba oscuro antes de regresar a su tono normal de siempre.

- Al menos, esta vez no derrame ninguna lágrima. - Comentó Shiori tratando de autoconvencerse a sí misma y relajar la mente. - Neige no es Nanai... no son lo mismo... Entiéndelo ya Shiori.

En eso miró su tableta y vio el poco progreso que había hecho de su melodía inicial, se abofeteó la mejilla y trató de continuar trabajando con la canción, aunque no era divertido estar sola en el techo mientras que los demás estaban en otro lado.

- Soledad... - Susurró Shiori sacando brevemente el rosario de su bolsillo. - ¿Hace cuanto tiempo no me sentía así? ¿Desde los 14? ¿15?

Sea cual sea la respuesta, Shiori sacudió su cabeza para alejar cualquier distracción y permaneció en el techo el tiempo necesario para crear su canción y olvidarse de los recuerdos que intentan nuevamente fastidiar.

No sabe por cuantas horas Shiori permaneció allí enfocándose en la canción, pero el cielo se empezaba a volver naranja y sorprendentemente ella ya tenía los armónicos de los instrumentos listos y las notas base de la melodía. Normalmente, demoraría mucho más, pero gracia a que tenía las melodías para hacer la llamada espiritual, entonces componer no sería complicado. Ahora solo había que crear la letra y madrugar un poco para hacer la otra canción pendiente.

Quien diría que al fin estaba empezando a llegar al nivel de composición de Oikawa Neko, eso ya era un logro desbloqueado.

- La primera canción dura poco, pero es más que suficiente para que sea la intro de un concurso de baile y canto, pero el cierre tiene que superar a la primera junto a las presentaciones. - Dijo Shiori pensando detenidamente. - Hmmm si soy algo así como el espectáculo, ¿Entonces lo mío no califica baile sino los visuales? ¿Verdad? Quizá deba ir al pueblo para buscar algunas referencias.

Shiori lo pensó detenidamente antes de que su teléfono sonara el timbre de la notificación. Saliendo de sus pensamientos, la albina, buscó su teléfono móvil para prender la pantalla y leer el mensaje que le llegó.

- ¿Dónde estás loca? Has demorado mucho ¿Te has perdido dentro de Pomefiore? - Shiori leyó en voz alta el mensaje, que para sorpresa de nadie, era de Ace

Procesó por unos segundos el mensaje y al ver la hora que marcaba el teléfono, entonces un invisible balde de agua fría cayó sobre ella dejándola pálida a más no poder.

- ¡Shimatta! ¡Me distraje mucho! ¡Pasé todo el día en el techo!

El sonido de los graznidos de las aves la acompañaron en el griterío.

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Al regresar corriendo al salón de baile, con lo único que se topó fue con la mirada de reproche de Vil, quien tenía los brazos cruzados y su mirada clavada en ella.

- Realmente tienes las agallas para regresar sin haber avisado a donde ibas paloma. - Comentó Vil directamente. - Dejar a tu compañero sin supervisión durante mucho tiempo es un signo de la evasión de la responsabilidad.

- Lo siento mucho. - Shiori se disculpó innumerables veces.

Vil se quedó viéndola fijamente con una mirada fría antes de soltar un suspiro y dirigirse a su grupo que estaban al tanto de la conversación que Vil tuvo con Shiori.

- El ensayo terminó hoy patatas, vayan al dormitorio a quitarse el sudor. - Ordenó Vil.

Todos solo pudieron asentir con la cabeza a la palabra de Vil antes de empezar a salir por la puerta del salón del baile. Shiori los iba a seguir para regresar a casa, pero dicha acción nunca se pudo llevar a cabo porque la mano de Vil la detuvo a medio camino con su voz firme.

- Un momento, tú todavía me debes una explicación por haber demorado el ensayo. - Comentó Vil señalando el salón de baile. - Entra.

Algunos chicos automáticamente abrieron sus ojos con alarma ante esa orden y voltearon sus miradas en blanco hacia Vil y Shiori.

- "¡Tengo que impedir que dos estén a solas en un salón enorme!" - Pensaron Jamil, Ace y Deuce imaginando una imaginación salvaje de Vil acorralando a Shiori y teniendo en cuenta que el líder de Pomefiore no era cualquier chico, sino un modelo, cualquier ser humano existente no sería capaz de resistirse a estar bajo su mirada intensa.

- "¿Me preguntó qué pasará?" - Fue lo único que pudo pensar Kalim.

Vil hizo un gesto a Rook para qué se llevará a los jóvenes y el gato; a lo que el cazado, con su típica sonrisa, tomó a sus compañeros bajo su ala y les dijo:

- Dejemos un rato a solas a los jóvenes, mis querubines. Muy pronto ellos se unirán a nosotros. - Y con eso, Rook se los empezó a llevar hacia la salida.

- ¡Eh! ¡Espera! ¡No! - Comentó Ace junto a Deuce como protesta, pero lo que no contaban era que Rook era fuerte, por lo que salir de su agarre no era fácil.

Jamil, por otro lado, estaba a punto de aprovechar el hecho que Rook estaba entretenido con Ace y Deuce para salir de su rango de visión y evitar que dicha escena se cumpliera, pero lamentablemente Kalim lo tomó de la mano y se lo empezó a llevar hacia otro lado.

- Vamos, Jamil. Todavía debemos desempacar algunas cuantas maletas en el dormitorio. hahaha. - Rio Kalim.

- "¡Idiota! ¡No estás viendo la gravedad del asunto!" - Jamil sintió unas fuertes ganas de ahorcar al albino moreno. -"¡¿Y así le dices llamar a un rival?!

Epel, por otro lado, se quedó mirando como Shiori entraba al salón con Vil. A diferencia de los demás, estaba muy preocupado por la situación en la que se metió la albina. Conociendo lo muy estricto que era Vil ya se podía imaginar los posibles regaños de parte del rubio.

- Shiori... - Susurró Epel en tono bajo, antes de que Rook lo llamara por su nombre. - Perdón...

Sintiendo la mayor impotencia de su vida, de no poder dar un paso hacia esa dirección, Epel apretó las manos en un puño y con una cara indescriptible solo pudo dar media vuelta para caminar hacia Rook y los demás.

...

Al entrar a la habitación y estar a solas con Vil, Shiori se sintió un poco incómoda con el silencio que hubo en la sala. No sabía por dónde empezar.

- ¿Y bien? ¿Va a explicar por qué has demorado en regresar? - Preguntó Vil de manera casi en un tono demandante. - ¿O nuevamente estarás callada?

Shiori, viendo que Vil no la dejaría ir hasta saber lo necesario, al menos decidió darle parte de la verdad.

- Perdí la noción del tiempo... no era mi intención demorar tanto... - Dijo honestamente ella, casi desviando su mirada a un lado un poco con vergüenza. - No quise evadir mi responsabilidad, pero tampoco debía dejar que "eso" continuara interfiriendo en sus ensayos.

Al ver la falta de contacto visual, Vil por lo menos se podría hacer una pequeña idea de lo que estaba pasando.

- Cuándo te refieres a "eso" te refieres a la extraña anomalía que pasó en el salón de baile ¿Verdad? - Vil no pregunto, lo afirmó. - Así que sí estabas relacionada con aquel suceso.

Otra ola de vergüenza inundó el pecho de Shiori, pero de nada servía tapar el sol con el dedo. Era extraño, este tipo de conversación le parecía demasiado familiar. Le recordó mucho la vez que la maestra Helga la encontró en el puente que conectaba el bosque de Sachimura con Aokigahara y se la llevó a otro lado para hablar sobre lo que estuvo a punto de hacer.

- Cualquier cosa que diga sonará como una excusa y no me gusta ser la clase de persona que se justifique por todo. - Afirmó Shiori, no queriendo recordar ese suceso otra vez. Por lo que esta vez fijó su mirada triste a los ojos de Vil - No volverá a pasar, me disculpo si les he causado alguna molestia.

Con eso ella estaba a punto de salir del salón, pero una vez más Vil la detuvo con su mano, pero con un toque más suave.

- Espera, aún no te vayas. - Dijo él ahora de manera muy calmada, acercando poco a poco a él. - Mira, no sé que es lo que pudo haber ocasionado el que haya sucedido esa anomalía, pero sé que no lo hiciste a propósito.

Shiori lo miró atónita ¿No la iba a regañar por eso?

- ¿De verdad? - Shiori preguntó sorprendida y casi sin creérselo.

- Sé diferenciar cuando una acción es adrede o cuando fue intencional. - Respondió Vil. - Y hasta ahora, por lo que he visto, sé que eres la clase de persona que no quiere perjudicar a nadie solo por gusto. Es más, te viste en la obligación de alejarte, porque no querías que eso nos afectara a nosotros, por ese lado te lo agradezco. - Luego frunció un poco el ceño y habló con un poco de firmeza. - Pero desaparecerte por horas, y sin dejar alguna explicación de donde estás, no fue lo correcto. Puedes hacer que muchos lleguen a dar suposiciones erróneas o que lleguen a conclusiones equivocadas... que no se vuelva a repetir ¿De acuerdo?

Muy bien, puede que si fue regañada al final, pero aún se quedó sorprendía por aquel agradecimiento de parte de Vil. Ella no sabría que decir, pero aún así eso no seria aceptable para Vil por lo que trató de responder acorde a lo que sentía.

- Lo haré, gracias por comprenderlos - Shiori le dio su palabra. - Y lo siento si fue una molestia.

Vil simplemente asintió con la cabeza y finalmente la liberó de su agarre para darle un suave golpecito en la cabeza con el borde de su palma. No dolió pero tuvo la suficiente fuerza para que Shiori todavía los sintiera.

- Ya te disculpaste varias veces, no es necesario que te disculpes por todo. - Regaño Vil.

Los ojos de Shiori se abrieron de golpe, ya que ese golpecito...

"Diablos señorita, ya deja de pedir perdón por todo. Mejor enfócate en mejorarlo en vez de disculparte"

... Era muy similar a la que Helga siempre le daba para regresar a la realidad.

Casi de manera inconsciente, Shiori llevó una de su mano a donde golpearon su cabeza y dibujó en su cara llena de nostalgia mientras asentía con la cabeza de arriba hacia abajo...

Una cara inesperada que dejó un poco confundió a Vil.

Viendo que Vil estaba esperando una respuesta a su palabra, Shiori, simplemente asintió con la cabeza tratando de evitar que saliera otra disculpa de su boca.

- Hmp, entonces ¿Qué estuviste haciendo en todo el rato que estabas desaparecida? Sí, se puede saber. - Ahora Vil preguntó la otra duda.

Ante eso, Shiori simplemente sostuvo su tableta y le dijo:

- Ah... Estaba componiendo la canción de inicio para el VDC. - Ella explicó mostrándole el programa donde estaba componiendo. - Todavía le falta la letra, pero ya tengo la melodía base.

Vil examinó la pantalla unos instantes para ver qué instrumentos eran los que ella iba a utilizar para su canción.

- ¿Puedo escucharla? - Preguntó el rubio sin chistar.

Shiori, como si no le costará nada, nuevamente asintió con la cabeza, le entregó sus audífonos para que él escuchara mejor la acústica y le puso play a la melodía.

En lo que Shiori esperaba en esos tres minutos veía como Vil iba tanteando la cabeza como si estuviera marcando los compases de su canción. Eso quería decir que por lo menos el ritmo si era acorde a lo que se buscaba.

- Este estilo tiene elementos de desfile clásico, dancehall y un poco de Jazz pop. - Comentó Vil analizando la canción. - Si llegaste hasta aquí en poco tiempo se puede ver que tienes experiencia componiendo.

- Digamos que sí, como es la introducción, entonces pensé que quizás usar elementos de marcha sería una manera un poco más dinámica de presentar a todos los participantes como en un carnaval o un desfile musical.

- Me gusta la propuesta, es fresca y hasta rítmica, pero trata de acabarla en el menor tiempo posible. - Aconsejó Vil. - Todavía te falta crear una segunda canción y hacer las performances de ambas en menos de 4 semanas... tienes mucho qué hacer.

- Lo haré, trabajaré duro para hacer de esto un espectáculo que no quiero olvidar. - Ahora Shiori ya estaba empezando a emocionarse. - Es más, se me ocurrió que, como soy la introducción y cierre, entonces no se me calificaría mucho el baile por no ser concursante ¿Verdad? Por lo que quizás pueda realizar una coreografía no tan ostentosa, pero podría mejorar los visuales para que sea estéticamente llamativa.

- Si tienes las habilidades para lograrlo, en el tiempo que tienes, no veo ningún problema. - Asintió Vil. - Si lo logras, entonces podría ayudar a anticipar a los espectadores sobre la calidad del VDC de este año y aumentarías las expectativas del público.

- "¡Entonces podré usar a las auroras boreales para preparar el escenario en la introducción y cuando todos hayan pasado, entonces podré hacer la llamada espiritual al final de la presentación para llamar a papá!" - Pensó la albina mirando la tableta. - "¡El plan es perfecto!"

Estaba tan emocionada que una alegre sonrisa encantadora apareció de manera natural en su cara, pero esta no era cualquier sonrisa común y corriente. Era "La verdadera sonrisa" de Shiori, ya que se puso a pensar en todas las posibles ideas que quería hacer para el tributo de su padre, como una pequeña niña que estaba a punto de preparar un regalo sorpresa para su papi en un día especial.

Pero, por otro lado, y ante esa sonrisa, Vil ahora miró con una gradual admiración ante aquella sonrisa única. Esta, a diferencia de las que vio con anterioridad, resaltó aún más, ya que había algo alrededor de ella que brilla e incluso se podría decir que esta es el verdadero encantó natural e inocente de Shiori. Rook no le mintió cuando dijo que esta chica tenía un encantó como el de un ángel.

- "¿Huh?" - Pensó únicamente Vil empezando a perderse en esa sonrisa.

Lub... dub... Lub... dub...

Ante ese fuerte palpitar en su pecho, Vil tuvo que espabilarse para salir de esa zona peligrosa que por poco iba a caer ¿Heh? ¿Cómo? ¿Esto realmente pasó? ¿A él? Por favor, él era Vil Schoenheit. Un supermodelo mundial, actor de varias películas taquilleras y con una cuenta de 5 millones en Magicame. Técnicamente, es el hombre más deseado a los que un simple mortal caerían ante su belleza, incluso si no lo conocían. Era imposible que alguien de tal calibre como él tuviera este tipo de descuido emocional tan dócil.

- "¿Qué diablos acaba de pasar?" - Pensó Vil ahora desviando su mirada a un lado. - "Es imposible que algo simple como esto me descuadrara de tal forma." - Luego serenó su mirada. - "Enfócate Vil, incluso en este momento aquí tú eres el quién brilla."

Es verdad, él era el modelo a quien el ser humano normal se subleva a él con un simple movimiento agraciado y elegante. No había forma de que fuera lo contrario y se lo tenía que dejar en claro.

No mi ciela, ya quisiera. Él la iba a devorar con su talento y le mostrará de lo que estaba hecho.

Recordando las dos veces que Shiori se había sonrojado por él, entonces pensó que ella no era tan diferente a todas las admiradoras que él tenía. Aquellas jovencitas se emocionaban con lo más mínima acción que él hacía y por ello levemente fue acercando su mano dominante al mentón de la albina desapercibida.

Entonces Shiori, al sentir el contacto de un par de dedos en su mentón, abrió un poco los ojos y su mirada se desvió hacia el rostro sereno pero encantador de Vil.

- Solo recuerda esto, paloma. Incluso si no estamos en el mismo equipo, eres parte del Night Raven. Por lo que también te tengo que mantener vigilada.- Casi susurró Vil con una sonrisa. - No te vayas a descuidar, porque si lo haces... me voy a dar cuenta... No lo olvides.

Shiori se quedó mirándolo fijamente a los ojos amatistas de Vil y aquí supuestamente era la parte en donde ella nuevamente se sonroja como uno lo esperase. Solo era cuestión de tiempo, en cualquier momento iba a comenzar a tartamudear o mostrar signos de que esto la dejó congelada.

Así es, nadie devora a Vil Schoenheit. Él devora a todos aquellos que quieran superarlo...

Pero, lo que él totalmente desconocía era que Shiori lejos de mostrar cualquier signo de timidez, solo mantenía su mirada inocente, ya que su mente estaba en otro lado como para darse cuenta de las intenciones de Vil.

- No lo olvidaré... No pienso descuidarme, joven Vil. - Asintió con una gran sonrisa llena de determinación ingenua y casi con varias plumas imaginarias de ángel esparciéndose a su espalda.

- ¿Hah? - Ahora fue Vil quien se quedó de piedra al ver la falta de reacción.

- ¡Sé que el camino no será fácil, pero procuraré dar lo mejor de mí, para que no veas ningún fallo en mis performances! ¡Ya lo verás!

Y con eso Shiori liberó el agarre del Vil tomó su otra mano libre para juntarlas para darle una promesa que estaba dispuesta a seguir.

- Oye... ¿Qué estás...? - Vil estaba a punto de hablar, pero Shiori le ganó.

- Así como tú te esfuerzas con todos, yo también me voy a esforzar para dar lo mejor que puedo ofrecer ¡Te lo prometo! - Shiori tenía estrellas en llamas en sus ojos antes de liberarlo y salir casi a trotes del lugar para llegar al dormitorio y continuar trabajando, no sin antes agradecerle a Vil por sus palabras. - ¡Muchas gracias por sus palabras Joven Vil! ¡Me retiro para seguir trabajando en las canciones! ¡Te esperamos en el dormitorio~!

Y con eso ella se fue del salón, dejando a Vil solo en un silencio inesperado y sin poder responder.

De todos los escenarios posibles, este sin duda fue él menos esperado de todos. Ni siquiera Vil tenía idea de lo que acababa de pasar. ¿Esa chica mostró una gran inmunidad ante su rostro y acercamiento? Eso sí, era un golpe bajo a su orgullo. Pero entonces, ¿Por qué anteriormente se había sonrojado? ¿Qué diferente había de eso a lo de hoy? ¿Qué había omitido? ¿Acaso llegó demasiado lejos con las conclusiones?, o no será qué, ¿Él no era lo suficientemente atractivo como para que ella lo notara?

Una de las ventajas de estar solo era que, justo en el momento preciso, la verdadera cara de Vil apareció unos instantes para revelar lo muy sonrojado que estaba por la vergüenza, además del ceño fruncido que agregó ante tal falta de reacción por parte de la albina.

El bochorno fue tanto que Vil terminó murmurando para sí mismo:

- Tonta ángel...

Por suerte aquella faceta no duró mucho y respirando para calmarse, trató de serenar su cara y volver a concentrarse en su principal objetivo. Esta vez sin nada de distracciones y recordando siempre una de las reglas fundamentales de su carrera.

"En el mundo del espectáculo o devoras al protagonista o te devoran."

Ya luego iba a lidiar con eso con Shiori. Con esas palabras formuladas en su cabeza, nuevamente sacó su teléfono y encendió la pantalla para abrir la misma aplicación y formular la misma pregunta que siempre hacía.

- Mira, Mira, por favor ilumíname. - Dijo Vil.

- Sí, ¿Qué le gustaría saber? - Preguntó la inteligencia artificial.

Entonces, desde la ventana, Vil vio como Shiori estaba corriendo alegremente hacia la cámara del espejo para salir de Pomefiore.

Sin detener sus palabras, él simplemente preguntó:

- Actualmente, ¿Quién es el más hermoso de todos?

- El primer resultado Web que obtuve usando la palabra clave "Hermoso" es Neige LeBlanche.

Ante la respuesta, ahora Vil solo empezó a fruncir el ceño con molestia.

- ¿Quieres que siga buscando? - Preguntó la inteligencia ante el silencio.

- Solo espera... y ríe mientras puedas. - Habló Vil mirando hacia el reflejo de la ventana.

Pero aquellas palabras no estaban hechas para dirigirse a él mismo o para Shiori...

Sino para Neige...

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Al regresar al dormitorio abandonado, muchos jóvenes ya la estaban esperando con el jesús en la boca.

- ¡Shiori! - Ace casi la taclea junto con Deuce, Grim y casi todos los chicos. - ¡¿Dinos qué pasó?! ¡¿Qué te dijeron mujer?! ¡Dinos todos los detalles!

- Demoraste mucho en regresar que ya nos estamos preocupando. - Comentó Deuce.

- Y el tal Rook ese no nos dejaba salir de la casa. - Se quejó Grim.

- Hu ju ju, pardonne-moi. - Sonrió Rook a un lado de él.

- No se preocupen chicos. - Shiori se los aseguró con una sonrisa. - Solo le expliqué a Vil el motivo de mi ausencia, pero ahora todo está bien.

- ¿De verdad? - Comentó Epel casi sin creérselo. - ¿No la critico a usted?

Shiori negó con la cabeza.

- ¿Se enojó?

Shiori otra vez negó con la cabeza.

- ¿Te dijo algo... como un regaño directo?

- Hmmm... de hecho eso si lo hizo, pero es entendible el porqué me lo dijo. - Asintió Shiori. - Me ayudó a poner los pies en la tierra y ahora ya tengo un objetivo que lograr.

Entonces, sin perder mucho tiempo, empezó a subir las escaleras.

- Continuaré trabajando en la canción que me falta, los veré a la hora de la cena. - Ella les aseguró. - Cualquier cosa tocan la puerta, por favor.

Y con esa, Shiori, salió trotando hacia su cuarto, regando varias plumas en el suelo y cerrando la puerta tras ella para dejar al resto de jóvenes en otro silencio.

- Solo fui yo, o está muy enérgica la secuaz. - Comentó Grim un poco confundido ante el cambio de actitud.

- Sea cual sea el motivo... me alegra que ella esté alegre hoy. - Sonrió inocentemente Kalim. - Ya extrañaba ver su sonrisa.

- "¡¿Y lo dices tan calmado?!" - Pensaron el resto de los jóvenes, miraron raro a Kalim.

Aunque por una pequeña parte era tranquilizante saber que al menos Shiori estaba bien.

- Ha ha ha, vaya inusual situación. - Rook soltó una levemente risa. - ¿No lo crees Epel?

- Hmmm, al menos no la regañó. - Suspiró Epel un poco aliviado de que no ocurriera algo malo.

Mientras este complot sucedía abajo, Shiori ya estaba empezando a trabajar en su cuarto con tranquilidad, mientras los demás continuaban en sus actividades y estaban a la espera de Vil. Había mucho que hacer en el tiempo que les quedaba. Como dice el dicho, el tiempo siempre está corriendo, pero no se iba a detener por nadie. Eso quiere decir que cada minuto que pasaba era oro que podría ser bien invertido para la VDC.

Fuerza pequeña sacerdotisa, porque los días que vienen estarán llenos de muchos retos a superar, incluso si este primer día concluyó muy pronto.

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Dos días pasaron y una mañana tranquila Epel se había despertado temprano, ya que por más que intentaba volver a dormir no podía pegar los ojos por más que quería, lo más seguro era que probablemente Vil, en cualquier momento, iba a entrar por esa puerta y despertarlo. Antes de que eso ocurriera, prefirió levantarse ya de la cama y caminar un poco por el dormitorio abandonado.

El día parecía ser que estaba callado, pero los suaves ruidos prominentes de una de las puertas, al otro lado de la habitación, llamaron su atención, por lo que siguiendo a su curiosidad se fue acercando hacia el leve ruido. Cuando abrió la puerta con calma encontró a Shiori en la sala de entrenamiento, tenía puesto su traje de entrenamiento, haciendo una especie de movimientos lentos y parsimoniosos en los brazos mientras se trasladaba con calma de un lado a otro al ritmo de una melodía que sonaba demasiado relajante.

Al principio Epel creyó que esto era alguna clase de Yoga nueva, como los que hacía Vil cada mañana, pero a diferencia de él se podía ver como la albina trataba en todo momento permanecer con un rostro calmado a pesar de tener los ojos cerrados. Los movimientos de sus brazos subían y bajaban como si fueran una especie de danza y sus pasos eran tan silenciosos como los de un gato sobre el tapete que cubría toda la habitación.

Echando una vista un poco más cerca el lugar, Epel pudo ver que en este cuarto había varias herramientas de entrenamiento físico, unos un poco distintos a lo que estaba acostumbrado ver había como una especie de monigotes con tres protuberancias, varias mamparas de madera que giraban con ayuda del viento que entraba de una ventana abierta, también había barras, un caballete y muchas otras cosas más.

Mentiría si dijera que Epel no se maravilló un poco con el cuarto, es más, ya había entrado a la habitación cerrando con cuidado la puerta para qué desconcentró a Shiori; pero su asombro iba a ser aún más, ya que, ante todo pronósticos, la música tranquila terminó seguido de una respiración profunda por parte de Shiori, quien detuvo sus movimientos para mantener una postura firme. Luego, la melodía cambió a otra un poco más movida, generando así que Shiori finalmente abriera sus ojos.

Ella ahora empezó a dar varios y rápidos Back flip y mortales hacia atrás, antes de aterrizar sobre en sus dos manos y abriste ampliamente de pierna, como si fuera una balanza humana, a casi unos centímetros de un mueble que tenía varias varas de madera medianas que estaban colocadas de manera horizontal.

- Wow - Dijo Epel al ver la gran flexibilidad de Shiori.

En eso, Shiori, con ayuda de la planta del pie, equilibró su peso para sostener la vara que estaba más cercana a ella y lanzarla hacia el techo. Seguido de eso, ella tomó impulso de sus manos para regresar a pararse en sus dos pies y correr hacia el caballete que había en la sala para realizar un alto salto Yurchenko y atrapar la vara. Una vez que el objeto llegó a su mano ella y aterrizara en el suelo, ella realizó varios, pero cuidadosos, movimientos de Bojutsu mientras se desplazaba por la plataforma.

Epel está atónito con lo que veía, era simplemente genial ver todos estos locos movimientos juntos casi de manera seguida, pero lo más impactante era ver las expresiones de fuerza y determinación que Shiori estaba colocando. Estaba más que flipando, aquellos movimientos con ese extraño palo tenía una fuerza y energía que generaba en él varios sentimientos de admiración e inspiración.

Luego de dar un par de vueltas el bastón, Epel, vio casi con suspenso como Shiori entró directamente hacia aquellos paneles giratorios. Por un segundo pensó que se iba a chocar con alguno de ellos, pero, para su mayor asombro, vio como ella se desplazaba sin tocar ninguno de los paneles. Incluso con el viento empujando un poco más rápido las mamparas, Shiori, pudo salir al otro extremo ilesa para soltar un último exhalo y relajarse.

- "Con eso será suficiente calentamiento por hoy." - pensó Shiori guardando el báculo de vuelta a su sitio. - "Todavía me falta más velocidad con el báculo para hacerlo como Isao o como Atsuhi, pero hubo un avance."

- Asu mare. - Epel finalmente dijo lo primero que llegó a su cabeza al verla de pies a cabeza, pero luego la voz imaginaria de Vil terminó recriminando en las profundidades de la cabeza.

Al escuchar aquella voz suave, Shiori por fin pudo saludarlo.

- Oh, buenos días Epel ¿Qué te trae por aquí?

- Ahm... yo solo... - Epel buscó una excusa. - Solo caminaba por aquí y la ví a usted practicando... Perdóname, no quería interrumpir. - Se disculpó.

- No interrumpiste nada, no te preocupes. - Ella le sonrió. - ¿Qué tal amaneciste?

- Ahm... un poco bien... ¿Supongo? - Epel dudó.

- ¿Supones? - Shiori arqueó una ceja. - ¿Acaso mis camas son muy incómodas?

Si Epel hubiera estado bebiendo agua, ahora la estaría escupiendo.

- ¡No! ¡No es eso! ¡Tu cama está perfecta!... ósea la cama que usted me dio para dormir... Obviamente... ya usted sabe. - Admitió Epel desviando la mirada a un lado. - Bueno, quería dormir un poco más al despertar, pero no pude conciliar el sueño.

Obviamente, aquellas señales de tensión fueron notadas por la albina.

- Puedo ver que estás muy estresado. - Shiori en menos de lo que uno parpadea Shiori llegó al frente de Epel con los ojos encendidos con el Ajna.

Obviamente, ante esa inesperada mirada, Epel casi, a modo de reflejo, saltó de su sitio. Uno pensaría que hasta allí llegaría la situación, pero lo que nadie contaba era que también apareció el "delicado" acento campirano de cierto joven peli lavanda.

- ¡'TA MARE! ¡La concha de la Lora! - Esta vez, Epel tuvo que cubrirse la boca con fuerza mientras mantenía los ojos tan abiertos como canicas.

Shiori parpadeó un par de veces ante las palabras del joven peli lavanda, pero no lo recrimino. Es más, ahora estaba viendo como varias emociones estaban golpeando a Epel desde la alteración al pánico.

- Am... yo... quise decir... - Epel trata de buscar una manera de explicar lo que pasó, pero nada apareció en su cabeza.

- Hey, tranquilo. No es grave - Shiori apoyó sus manos en su hombro. - Se te escapó una jerga, pero no es como si alguien te fuera a recriminar.

Oh, de lo poco que sabía ella de Vil, pensó Epel.

- Por favor, no se lo digas a nadie ¡Ni siquiera a Vil! - Casi imploró Epel. - Él no debe saber que use mi lenguaje natal.

Este dató sorprendió un poco a Shiori, pero viendo que Epel iba muy en serio, entonces se lo prometió.

- Descuida, no se lo diré. - Ella hizo una X en su pecho. - Será nuestro secreto.

Gracia a eso Epel pudo suspirar con tranquilidad

- Aunque no deberías preocuparte de usar tu lenguaje conmigo, estando a solas. - Shiori le sonrió de lado.

- ¿Perdón? - Epel la miró con los ojos abiertos.

- Es que, he notado que muchas veces evitas hablar en las conversaciones de grupo y si lo haces hablas usando mucho es usted a pesar de ser estudiantes del mismo grado. - Recalcó Shiori, viendo como Epel se quedó callado. - Por muy formal que suene, puedo sentir que eso te está estresando mucho.

Luego de pensarlo un par de veces, Epel respondió.

- Vil, dice que no puedo deshonrar Pomefiore usando mi lenguaje campiral. - Epel frunció levemente el ceño. - Que aprenda a controlarlo, pero si lo hago... los demás estudiantes me miran raro cuando lo hago... Me siento como si me estuviera mintiendo mi mismo, pero ya no quiero que me siga regañando.

Shiori escuchó atentamente las palabras de Epel y tratando de buscarle un punto medio le dijo:

- Hmm puede que para algunas situaciones de la vida el usar un lenguaje formal es favorable y necesario.

Epel estaba a punto de refutar eso, por un momento pensó que ella estaba de acuerdo con Vil y que iba a escuchar más de lo que ya había escuchado previamente. Pero, Shiori no era alguien que tomaba un bando en específico y siempre buscaba un equilibrio en ambos lados.

- Pero eso no quiere decir que ocultes tu verdadero ser a tus verdaderos amigos de confianza y familiares ¿Verdad? - Dijo Shiori con una sonrisa que dejó helado a Epel. - No soy quien para decirte que hables de una forma solo porque te lo diga, pero decide por ti mismo quién quieres ser. Todas tus palabras salen del corazón y en el poco tiempo que hemos hablado ya me agradas mucho... No importa si usas el acento campirano o formal, pero realmente me gustaría que te sintieras como en casa, en el mes que vivas aquí y que nos llevemos bien.

- Pero Vil... - Dijo preocupado Epel mirando la puerta cerrada.

- Vil no está aquí cerca. - Shiori se lo aseguró casi a su lado, agachándose a su altura para verlo a un lado de la cara. Epel tuvo otro espasmo ante la cercanía. - Y si lo estuviera te lo haría saber para qué no te metas en problemas con él... Lo último que quiero es que salgas perjudicado.

Los iris de Epel temblaron un poco, seguido de un suave sonrojo que se dibujó en sus mejillas.

- Eso sí, solo para quedar a mano. - Shiori irguió su espalda y con calma le dijo en su idioma natal. - ¡Kutabare! ¡Kuso!

El sonrojo de Epel se borró para ahora pasar a un gran signo de interrogación sobre su cabeza ante aquel extraño idioma.

- ¿Perdón qué? - Dijo él sin haber entendido nada lo que dijo la albina.

Shiori solo se rio levemente, ante la cara de confusión de Epel.

- Solo dije lo equivalente al "?Ta mare" y "La concha de la Lora" en mi idioma. - Ella explicó alegremente. - Ahora sí, ya no hay nada de la que avergonzarnos ¿Verdad?

Escuchar ese tipo de palabras, salir de alguien tan adorable y gracioso, y que para colmo lo dijo en un tono chistoso y alegre, fue la mezcla perfecta para que Epel ni siquiera intentara contenerse y terminó por soltar una fuerte y escandalosa carcajada que tuvo que tapar con su boca para que nadie del dormitorio se despertara. Es más, hubo momentos que respiro mal y soltó uno que otro gruñido similar al de un cerdito.

- Ara ara~ ¿Qué pasó con esa risa? ¿Qué fue tan gracioso Epel-kun? - Shiori lo miró con una mirada traviesa.

- N-Nada... puf... No es nada. - Epel intentó respirar correctamente, para regresar en sí.

Pero la albina, no estando conforme con esto, sonrió de lado y con un susurró fantasmal agregó:

- Mamahuevo...

Epel otra vez tuvo que tapar otra carcajada tras carcajada, ya que Shiori, como el ser despiadado que era, no se detuvo allí y continuó usando todas las jergas graciosas posibles del diccionario latinoamericano que podría recordar hasta que el pobre peli lavanda no pudo más y ya le dolían las mejillas de tanto reír.

...

Un par de minutos después...

- ¿Me perdonas? - Shiori emitió un poco de su energía curativa a la cara de Epel. - Si te he fallado, te pido perdón de la única forma que sé...

- ¡'Ta mare! Basta... - Epel solo negó con la cabeza, pero sin borrar esa sonrisa de su cara. - No seas cabrona.

- Perdon mi barrio~ - Se disculpó ella del mismo modo.

✰Shiori ganó un amigo más a la lista de contactos✰

...

Durante el desayuno.

- Oye Deuce... - Susurró Ace mirando sospechosamente hacia su frente.

- ¿Sí? - Respondió Deuce que está a su lado.

- No has notado que la cara de Epel está más alegre que lo de costumbre.

Deuce miró hacia adelante y claramente vió como Epel estaba feliz de la vida mientras comía su desayuno en total paz.

- Bueno, ahora que lo mencionas esta... Bien. - Comentó Deuce. - ¿Por qué lo dices?

- Mira la cara de Shiori. - Ace Guió a Deuce a mirar hacia el otro lado.

La cara de Shiori estaba igual que la de Epel. Es más, cada vez que estos dos encontraban sus miradas, una sonrisa fantasmal aparecía momentáneamente antes de desviar sus ojos hacia otro lado.

- Aquí ha ocurrido gato encerrado a nuestras espaldas. - Murmuró Ace en un tono fastidiado.

- ¿De qué gato hablan? - Preguntó Grim a su otro lado.

- ¿Tú no viste algo raro esta mañana con Shiori? - Ace desvió su mirada hacia Grim. - ¿Qué estabas haciendo cuando despertaste?

Grim, mirando extrañado esa pregunta, trato de recordar qué fue lo que hizo en la mañana al despertar.


Grim estaba tranquilizó roncando en la cama con su gorrito para dormir cuando en eso su oreja captó un ruido que lo levantó de la cama.

- ¿Eh? ¿Es el fin del mundo? - Mirando con tan solo un ojo abierto, giró su cabeza a ambos lados solo para encontrar que toda la habitación estaba en silencio y que además se había levantado muy temprano.

Sin darle mucha importancia a ese suceso, se volvió a dormir en la cama para extender sus horas de sueño.


- Estaba haciendo algo muy importante. - Comentó Grim continuando comiendo.

- Ay aja... - Ace lo miró con sospecha.

- Te quedaste dormido, ¿verdad? - Deuce no lo preguntó, lo afirmó; dejando en jaque al pobre gato que solo quería comer tranquilo.

- A todo esto me preguntó qué habrá pasado con los tupper de comida. - Preguntó Kalim

-Ah, no te preocupes por ellos. - Shiori miró con una sonrisa cómplice a la ventana. - Sé de una persona adecuada que le iba dar un mejor uso a la comida para que no se malograra.

...

En savanaclaw, Ruggie tenía los ojos abiertos de canicas y la mandíbula desencajada frente a los varios tuppers de comida en su cuarto. Sobre todo esos envases había una nota que Shiori había escrito a mano para él.

"Esta comida fue hecha por Jamil, pero cómo preparó demasiado pensé que te gustaría probarla."

"Bon appetit ❤"

Atte. Shiori ヽ (o ^ - ^ o) ノ

Ruggie dejando de leer la nota, fue hacia la ventana y la abrió para mirar hacia el cielo y exclamar.

- ¡Gracias dios, por enviarme a tu mejor ángel!

- ¡Cállate mierda! - Es escuchó la voz de su vecino.

- ¡Oblígame oso envidioso! - Ruggie respondió de vuelta. - ¡Ya quisieras que un ángel te dejara comida en tú cuarto!

...

- Hahaha que amable de tu parte. - Kalim lanzó una pequeña risa. - Espero que la disfrute mucho

- Claro que lo hará. - Asintió Shiori.

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[Bonus extra]

Luego, unas pocas horas, Hitoshi fue saliendo a la sala de recuperación en donde se encontraba su hija para luego caminar hacia la siguiente puerta en donde se encontraba Koichi y verificar si todo iba bien con él. Finalmente, se había quitado todo rastro de contaminación de la piel y su cuerpo estaba libre de cualquier maldición, un poco vendado pero bien. Ahora era seguro que él podía acercarse al resto sin el riesgo de afectar a nadie.

Ya había revisado a su hija, pero ella todavía no respondía. Tal parece ser que el trauma y la cirugía la agotaron tanto que todavía no podía moverse del todo, por lo que habría que vigilar un poco más y revisar sus estados con frecuencia.

¡Crash!

El sonido de un estruendo provino de la habitación de donde se encontraba Koichi. El albino, preocupado por el ruido, no perdió tiempo y rápidamente abrió la puerta para ver ahora como el niño finalmente había despertado de la camilla. Uno pensaría que todo habría terminado allí, pero, para desconcierto del adulto, Koichi estaba sentado de rodillas en el frío suelo, miraba fijamente sus manos temblorosas, respirando pesadamente y a su lado estaba la mesa de noche metálica que había tirado por error al tratar de levantarse.

Hitoshi, preocupado con el niño, llegó a su lado en un parpadeo y se agachó a su altura para ver si se había lastimado.

- Koichi ¿Te encuentras bien? - Preguntó el albino en un tono suave y colocando sus manos en la espalda del niño.

- ... No lo pude matar... - Susurró Koichi en un tono muy perdido.

- No digas eso... por favor. - Hitoshi trató de razonar con él.

En ese momento, Koichi pudo sentir como sus ojos cada vez más se empezaban a acumular de lágrimas que traicioneramente empezaban a caer sin poder evitarlo.

- Pero él... - Koichi, sin querer que el albino lo viera, cubrió sus ojos con una mano mientras trataba que su voz, ahora rota, no lo delatara. - Él mató a mi hermano mayor... trató de matarte y a Shiori también... y aun así... ¡¿Por qué no pude hacerlo?!

Hitoshi miró con simpatía la tristeza que estaba pasando el pequeño niño azabache. Si bien sabía que aquel hombre murió por su propia ambición, no quitaba el hecho que el niño sintiera una gran culpa de todo lo que pasó y de lo que podría haber hecho si no se hubiera quedado congelado.

Era una horrible sensación inimaginable, pero Hitoshi no iba a permitir que dichos sentimientos continuarán avanzando en el pobre niño.

Los niños no deberían mancharse las manos con sangre.

- Nos ayudaste a descubrir las atrocidades que aquel culto estaba ocultando. Tu llegada aquí y tu advertencia al despertar, nos ayudaron a rescatar a mi querida hija. - Susurró Hitoshi, tratando de poco a poco alejar la mano del niño de su cara. - La ayudaste a sobrevivir a ese horrible lugar aun cuando yo no pude hacer nada...

Con la mano fuera de su cara, Hitoshi finalmente sostuvo las dos pequeñas manos de Koichi para sostenerlas con cuidado y calidez.

- Escucha, tú no eres un asesino y tus manos no fueron hechas para matar a las personas... - Se lo aseguró Hitoshi. - Fueron hechas para evitar que tragedias como esta se vuelvan a repetir... Por eso no lo hiciste...

Koichi se quedó en silencio y una vez más la voz de su hermano resonó dentro de su mente.

Quiero que tú tengas el privilegio de estudiar, para que seas una mejor persona y tengas un buen futuro, libre de toda violencia...

A estas alturas, más lágrimas cristalinas iban cayendo de los ojos de Koichi, y con los hombros empezando a temblar, se abalanzó hacia Hitoshi, no para atacar, sino para hundirse en su pecho para empezar a llorar, ya que extrañaba mucho a su hermano y por todo el martirio que estaba pasando en su vida.

Cada sentimiento y cada emoción fueron expresados en un grito lleno de dolor que él dejó salir, al igual que el llanto que ya no pudo contener más:

- ¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH! ¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH!

Hitoshi no se apartó de él. Al contrario, él lo envolvió en sus brazos y lo abrazó con el fin de acercarlo más a él y acompañarlo en su pérdida y dolor.

Sin duda alguna esta fue una terrible tragedia. Este niño, a su corta edad, tuvo la mala suerte de experimentar una de las peores y crueles injusticias de la vida, pero Hitoshi no iba a permitir que este Koichi estuviera solo de nuevo.

Levantando sus ojos azul cielo, Hitoshi, con determinación, se prometió a sí mismo que iba a proteger a este pequeño como un hijo más y trataría de ofrecer la mejor vida tranquila y pacífico que podría ofrecerle, al lado de una familia que lo iba a amar de manera incondicional sin importar que él ahora es el nuevo leviatán de este mundo.

- "No te preocupes Koichi, no pienso dejarte solo." - Pensó Hitoshi, en un tono muy protector. - "Te voy a proteger de todo aquel que intente hacer daño como un hijo mío y no dejaré que pases por esta tragedia de nuevo."

Continuará...

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Próximo capítulo: "Lidiando entre conflictos"


Wow, un día más y un capituló más a la lista n.n ¿Cómo están? ¿Me extrañaron? Por que yo sí. Espero que se encuentre bien mis bellas kodamitas. Ha pasado un poco de tiempo desde la ultima actualiza en Diciembre si mal no me equivoco, de todos modos ya estoy de regresó con toda y las energías para seguir escribiendo para ustedes n.n

Caso aparte quiero agradecer a las kodamitas Horsyna y Nanami por nuevamente traer felicidad a mi vida con los más bellos fanarts de Shiori.

No saben lo mucho que adoro este tipo de detalles y nunca terminaré de agradecerles el que se tomen el tiempo y esfuerzo en crearlos... son un amor ❤❤

Ya nos veremos próximamente en el siguiente capítulo, así que Cuídense mucho y recuerden lo mucho que los amo❤❤❤❤

Matta nee~