Una sacerdotisa en Twisted Wonderland

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"Las apariencias pueden ser engañosas, pero los verdaderos colores de tu alma permanecen."

- Angélica Wait

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[Kaori Nakamura - 29 años]

Blanco y negro. Esos siempre eran los colores que pintaron el mundo de Kaori ¿Desde cuándo el mundo era tan aburrido y monótono? ¿Desde qué su padre murió? ¿Desde que se vio obligada a crecer? No, así fue siempre desde que nació.

- Sí, estos siempre fueron los únicos colores que me rodeaban en aquel entonces. - Comentó estoicamente una Kaori mayor mirando los mismos rincones, paisajes y pasillos del templo, pero en unos tonos en blanco y negro, como si fuera una clase de pelicula vieja.

Ella, por más que trataba de recontar las pocas buenas memorias que tenía almacenadas en su mente, nunca tuvo un recuerdo agradable por más que vivía en un entre comillas "paraíso casi utópico", ni siquiera cuando era niña. - Siempre he odiado el blanco y el negro de mi mundo, porque siempre me recordaba a la vida que me esperaba siendo la marcada sacerdotisa... un mundo sin vida.

Kaori desvió su mirada hacia un lado del jardín, donde pudo ver una versión más pequeña de ella misma sentada cerca de un arbusto con su traje chihaya. Ella estaba mirando fijamente, algo que captó su atención.

Caminando hacia ella, Kaori pudo ver que su yo más joven miraba entretenida unas orugas de colores chillones que se iban comiendo las hojas plomas de su jardín y junto a ellas había un capullo de color gris oscuro.

- Recuerdo que de niña solía envidiar tanto a estas orugas. - Comentó Kaori. - No importaba lo que ellas hubieran sido antes o lo que les pasara, solo podían esconderse en esos capullos que hacían y transformarse en esas criaturas tan hermosas y coloridas que podían volar lejos sin que nada o nadie las toqué o las fastidie... quería ser como ellas. Odiaba esta vida con todo mi corazón, pero eso no era algo que se me podía permitir o expresar, ya que de lo contrario la marca se saldría de control.

En eso la pequeña Kaori observó con detenimiento como el pequeño capullo empezaba a moverse de un lado a otro hasta abrirse lentamente y revelar a una hermosa mariposa morpho de unas alas tan azules como el cielo que salió volando lejos hacia ese cielo firmamento de Kaori.

Allí iba otra mariposa libre, volando hacia donde el viento o su conciencia la guiara.

- Kaori. - Una femenina voz firme y carente de emoción se escuchó a espaldas de la pequeña. Kaori giró su cabeza hacia atrás para ver como la imagen de la Kaori adulta fue reemplazada con la imagen de su madre, Ishi Nakamura. - Ven. Es hora de tu entrenamiento.

- Kaori quiere jugar aquí un poco más. - Respondió Kaori en su tono infantil.

- Esas son tonterías Kaori. Olvídate de eso. - Respondió fríamente Ishi. - Debemos prepararte para que seas la siguiente matriarca, por el bien del apellido de tu padre.

Los ojos de la pequeña Kaori se llenaron de una fina capa de lágrimas y su labio inferior estaba temblando como si tuviera mucho frío. ¿Por qué su madre siempre era tan fría con ella? Ella y los onmyojis eran iguales, no les importaba lo que hicieran con ella, su tarea era solo seguir órdenes tras órdenes hasta lograr ser convertida en la matriarca que ellos tanto buscaban. Extrañaba visitar a sus hermanas, quería ver a su tío, él si la trataba con amor al igual que su padre cuando vivía, quería maquillarse como las demas chicas y quería jugar y olvidar por una vez que era una sacerdotisa.

- ¡No llores! - Exclamó la mujer mayor acercándose a la niña para tomarla con fuerza de la muñeca y alejarla del jardín hacia el interior del templo. - Tampoco hay tiempo para llorar, necesito que te vuelvas fuerte. Nada de juegos. Debes cumplir con tu destino.

El agarre era tan fuerte que la niña no podía hacer nada más que solo seguir los pasos de su madre, pero, a medida que ambas avanzaban en el pasillo este se hacía eterno, Kaori pudo identificar que ambas no estaban llegando hacia algún lado. Ya habían pasado por la misma ventana agrietada que iluminaba por momentos el pasillo.

- Mamá me duele. - Se quejó la niña al sentir como el agarré, se apretaba más.

Pero la mujer no hizo caso y siguió caminando ahora, casi arrastrando a su hija.

Kaori se tropezaba de vez en cuando por el pasillo. Quiso llamar a su mamá para que se detuviera, pero por el rabillo de sus ojos observó como ahora el pasillo se estaba llenando de varios cuadros de sus antepasados que la miraban fijamente con esos vacíos ojos escarlatas brillantes.

Oh no, ella ya reconoció este pasillo. Ahora, con mucho temor, sintió como el pánico iba en aumento y el sentimiento de escapar era lo único que pasaba por su cabeza. Ella estaba a punto de rogar a su mamá que se detuviera, pero en lugar de su madre... solo encontró a un esqueleto andante que usaba las túnicas y cuero cabelludo que ella solía usar mientras continuaba caminando sin detenerse.

- No puedes huir más de tu destino. - Dijo el esqueleto con la voz de Ishi.

- ¡No, suéltame! ¡No quiero ir allí! - Chilló la niña ahora intentando golpear la mano huesuda. - ¡No quiero! ¡No quiero!

Hubo un primer golpe y fue inútil.

Hubo otro y otra vez fue el mismo resultado.

Al tercer golpe, ya no era la mano pequeña sino era la mano de la Kaori adulta intentando liberarse desesperadamente.

Por algún motivo su marca no respondía a su llamado y no tenía ningún arma con el que defenderse, ni siquiera la kagura suzu. Ella estaba indefensa y sola en este mundo en blanco y negro que se iba tiñendo de rojo como la sangre.

Y hablando de eso, la piel de los recuadros se empezaban a desprender como si fuera carne podrida con coágulos de sangre que se escapaban del marco y manchaba la pared de un rojo oscuro que se acumulaba en el piso. Todo lo que quedaba de aquellas imágenes era solo un triste saco de huesos que gritaban en agonía.

Kaori necesitaba salir de aquí, no quería recordar lo que ella encontró en este lugar.

- Hemos llegado. - Dijo el esqueleto abriendo una puerta que había frente a ellas.

El cuarto del interior era una especie de biblioteca amplia cuyo centro tenía un pedestal que había en el medio con un grueso libro muy antiguo y protegido por una vitrina llena de sellos luminiscentes.

- Tras esa vitrina está escrito tu destino y los de tu siguiente generación. - Comentó el esqueleto jalando a Kaori.

Kaori gritaba, golpeaba y clavaba sus finas uñas en el suelo de piedra, sin importarle mucho si estas se levantaban por la fricción. Ella no quería leer lo que había en ese maldito libro.

- ¡Descubre tu destino! - Repitió el esqueleto llegando al frente del pedestal y tomando con fuerza del cuero cabelludo castaño de Kaori hacia la vitrina. - ¡No huyas de él! ¡Mira lo que te espera!

Kaori, con la mano libre, intentó alejarse de la vitrina. Ella no iba a ver lo que había escrito en ese libro, pero lo que si la dejo con la piel fría era que el reflejo de vidrio solo reflejaba un esqueleto forzando a otro esqueleto que llevaba sus mismos ropajes y peinado...

Esté era el reflejo de lo que le esperaba si continuaba llevando aquella marca.

...

Con un fuerte jadeó ahogado, Kaori, abrió sus asustados ojos escarlatas. Por fin había despertado de su pesadilla. Mirando hacia su alrededor pudo reconocer que estaba en su habitación actual en el templo, el mismo tapiz verde jade, los tocadores dorados y plateados y las mantas de seda azul que la abrigaban del frío de una mañana de septiembre.

- Todavía estoy aquí... - Susurró Kaori, procesando el sueño, con un poco de angustia.

Pero dichas emociones se esfumaron cuando una sensación dentro de su vientre la obligó a bajar su mirada. Todo lo que Kaori pudo llegar a ver era solo su barriga abultada de su séptimo mes de embarazo, todavía le quedaban dos meses aproximados para poder dar a luz e irse con su familia lejos de este lugar. Solo tenía que esperar un poco más.

Ella llevó sus manos hacia su estómago y lo empezó a acariciar suavemente mientras le decía.

- Lo siento mucho, bebe. Te he despertado con mis pesadillas. - Los ojos de Kaori se llenaron con un poco de lágrimas, realmente los cambios de humor la hacían sentir muy sensible por cualquier cosa en estos días y necesitaba recomponerse antes de empezar un nuevo día.

Pero esta vez no estaba sola a comparación de su sueño.

- Mmmhh... - Se escuchó un leve y masculino gemido cansado que Kaori pudo reconocer fácilmente.

Ella, enfocando su mirada hacia el frente, se encontró con el rostro durmiente de Hitoshi, el único hombre que trajo colores nuevos a su mundo gris. Realmente el verlo y sentir su calor cerca de su cuerpo era un gran alivio en estos días y un bálsamo de sus angustias y preocupaciones. A veces se preguntaba a sí misma si no lo asfixiaba mucho pidiéndole constantemente su presencia. Bueno, no era como si pudieran estar separados dado a su posición actual.

Limpiando un poco sus ojos, Kaori, levantó su mano derecha y la fue acercando hacia la el rostro de su esposo para apartarle un poco los rebeldes mechones blancos que obstruyan su cara y finalmente colocar su palma en su mejilla. Sin duda alguna, ella se sintió muy afortunada de tener a este hombre en su vida.

En eso, Hitoshi al sentir el calor de su mano, abrió también sus ojos azul cielo y miró la cara despierta de su amada esposa.

- Buenos días, mi reina... - Saludó Hitoshi dando una sonrisa casi dormida.

- Perdón, te he despertado. - Ella se disculpó nuevamente.

- No te preocupes. - Hitoshi también levantó su mano para sentir la mano de Kaori. - Me gusta que me despiertes de esta manera.

Kaori no pudo evitar soltar una risa silenciosa antes de acercarse a Hitoshi y depositarle un casto beso en sus labios que fue bien recibido por el albino.

Un besó que alejó todo recuerdo restante de aquel horrible sueño que ella tuvo.

Cuando el beso se terminó, Kaori se separó un poco de su esposo y le susurro:

- Ya casi se acerca el día, Hitoshi...

- Lo sé, Kaori. - Asintió el albino, antes de sonreirle con picardía.- ¿Y bien? ¿Tu marido cumple o no cumple?

Tan típico de él.

- Mi marido cumple. - Kaori rodó divertidamente sus ojos.

- Y tomó su tiempo ¿No?

- Por qué hacer los papeleos para vivir en Inglaterra no es tarea fácil. - Suspiró Kaori. - ¿Qué es lo que falta hacer?

- Tetsu ya tiene los últimos certificados que tenemos que rellenar para sacar los pasaportes y también consiguió a un amigo que tiene un avión privado que nos puede prestar. - Con su otra mano libre, la posó en el abultado vientre de Kaori. - El avión contará con todo el equipo médico necesario para que a nuestro bebe no le pasé nada y estaré al tanto de su salud como su médico.

- A veces me pregunto cómo es que tienes tantos contactos para lograr todo esto. - Kaori lo miró asombrada por todo el esfuerzo excesivo que hizo su esposo. - En especial Tetsu.

- Cuando eres un ex-médico, hay veces que los pacientes regresan el favor con otros favores. - Sonrió Hitoshi casi con complicidad. - Y por Tetsu, antes de tener su restaurante, trabajaba para un fiscal del municipio, así que tiene sus trucos bajo la manga.

- Ya veo, en ese caso debemos ir a completar los formularios que quedan. - Comentó Kaori empezando a levantarse con cuidado y con ayuda de Hitoshi.

- Estaba pensando que en esta ocasión debería ir yo. - Hitoshi colocó su mirada preocupada. - Debes de guardar reposo lo más que puedas en tu estado actual.

Kaori solo negó con su cabeza.

- Esto es algo que acordamos hacer juntos ¿Recuerdas? - Kaori lo miró con ojitos de cachorrito triste para convencer a su marido. - Déjame acompañarte, por favor.

Realmente Hitoshi no podía hacer mucho cuando Kaori hacía esa mirada, pero también, muy en el fondo, sabía que su esposa no iba a aceptar un no como respuesta.

- Moh... de acuerdo, pero iremos con calma. - Comentó Hitoshi, antes de pensar cautelosamente. - Ahora que lo pienso, quizás deberiamos llevar la silla de ruedas para que estés más cómoda y no sobrepasar los 30 minutos de caminata, hace frío afuera así que también tengo que llevar mantas en el caso de que baje la temperatura y quizás...

- No estoy enferma, estoy embarazada. - Comentó Kaori con una gota de sudor bajando de su cabeza ante el parloteo médico de su marido. - Además, puedo con esto. No es necesario exagerarlo. Ni siquiera con la silla de ruedas.

- ¿Cómo no? ¿Cuándo no necesitas una silla de ruedas? - Hitoshi luego adoptó su porte de doctor. - No lo digo solo como tu esposo, sino también como tu médico personal.

- Sí, claro. Gracias, amable médico loco. - Kaori se bufó antes de retener a su esposo contra la cama y subirse encima de él con una sonrisa pícara. - No soy una mujer cualquiera, voy a estar bien. - Le extendió su mano tatuada para que recuerde lo que ella es. - Como lo puedes ver incluso en mi estado, puedo retenerte aquí si yo lo quisiera.

- Más que loco, soy un hombre precavido. - Respondió Hitoshi también extendiendo su mano para entrelazar sus dedos con los de Kaori. - Ahora que lo pienso, nunca me dijiste por qué específicamente escogiste Cheshire como lugar de residencia.

- Pues... digamos que encontré su nombre muy interesante... - Comentó Kaori en un tono pensativo, mientras recordaba el nombre de cierto gato sonriente de un peculiar libro que llamó mucho su atención cuando Hitoshi y ella pasaron por una librería hace mucho tiempo atrás.

Aquel libro que ella leyó, si mal lo recordaba, se llamaba "Alicia en el país de las maravillas".

- De tan solo escucharlo me hace pensar ¿Por qué no vivir en un lugar que puede llegar a ser nuestro propio país de las maravillas? - Ella le sonrió.

Esa fue la respuesta que Kaori le dijo a Hitoshi en aquel momento.


Capítulo 62:

"Lidiando entre conflictos"

- Comencemos con nuestras lecciones de hoy. - Anuncio la firme voz de Vil, frente al grupo de jóvenes parados frente al gran espejo del salón de baile de Pomefiore.

Ya las clases del día se habían terminado y ahora nuestros jóvenes danzantes estaban listos para otro riguroso ensayo de la tarde.

- Pero, antes de eso... anunciaré los vocalistas principales y los bailarines. - Dijo Vil. - Yo personalmente seleccioné los miembros según los resultados de la audición. Tengan en cuenta que es posible que su posición cambie. Incluso si no fuiste elegido como vocalista principal, eres libre de intentar robar el puesto de otro. Los vocalistas principales serán Jamil, Epel y yo.

La tensión apareció en el rostro de Jamil cuando su nombre fue anunciado.

- ¡Whoa! ¡Buen trabajo, Jamil! - Kalim le palmeó la espalda a modo de felicitación.

- ¿Estás seguro de que estás bien conmigo? - Jamil estaba tratando de hacer que Vil respondiera nuevamente lo que dijo para asegurarse de que no estaba alucinando.

- Efectivamente, lo estoy. - Vil le frunció el ceño. - ¿Estás insatisfecho con eso?

- De ninguna manera. - Jamil negó con la cabeza. - Pero creo que Kalim debería ser...

Pero, antes de que él continuara con esta típica frase que siempre repetía, se detuvo un momento a pensar. Si bien ahora tenía que seguir a Kalim para que recuperara su reputación, también se había prometido que tampoco iba a ceder sus logros a él, sino ¿de que hubiera servido todo lo que había pasado en Scarabia?

Así que con eso en mente y haciendo caso a lo que se prometió...

- No, olvida que dije algo. - Respondió Jamil. - Haré todo lo posible para no decepcionarte.

- Humm... no creo que pueda hacerlo... - Murmuró Epel preocupado. - Quizás deberías elegir a otra persona más capacitada...

- No puedes rechazar esto. - Vil ahora se paró frente a Epel. - ¿Ya olvidaste la promesa que me hiciste? Necesito detener a ese hombre a toda costa. Estaré en un gran aprieto si renuncias como mi "Manzana envenenada" ¿Entiendes?

Al final Epel solo suspiró pesadamente.

- Sí, lo entiendo... - Dijo él.

- ¿Epel...? - Deuce miró al peli-lavanda con preocupación.

- ¿Craw? - Graznó Zeppelin mirando la situación.

- Sí, yo tampoco entendí eso de la manzana envenenada, pero tenemos una difícil situación. - Comentó Grim al lado del ave. - Espera ¡No! ¡Todavía estoy enojado contigo porque me robaste una de mis latas de atún!

Zeppelin solo le soltó un bufido que se escuchó como el silbido de un gato enojado.

- ¡A mi abuela no metas en esto! - Comentó Grim.

- Vaya que lástima, que no soy el cantante~ - Suspiró Ace con decepción, mientras omitía el pleito del gato y el ave.

- Pero podemos robarles sus puestos si nos esforzamos ¿Verdad? ¡Muy bien! ¡Hay que animarnos! - Kalim sonrió con un ánimo muy alegre. - Vamos a darlo todo para que los vocalistas principales no nos eclipsen ¿De acuerdo~?

- ¡Muy bien dicho, Roi d'or! - Aplaudió Rook. - ¡Eres como el sol que ilumina a toda la compañía!

- Después de todo, cantar y bailar se deben de disfrutarse. - Kalim sonrió ampliamente.

- Se llaman "Principales", pero no divide al grupo en una jerarquía como "principales" y "de apoyo". - Comentó Vil para todo el grupo. - Piensen en ustedes mismos como la estrella principal en todas nuestras actividades.

- Aunque es una lástima que Shiori no esté aquí el día de hoy. - Kalim hizo un leve puchero.

Como todos lo podrían apreciar, nuestra pequeña albina no estaba por ningún lado del salón de baile y eso se debía a una cosa.

- Esa paloma me dijo que tenía que averiguar las medidas del estadio para planificar su performance y que luego regresará aquí tan pronto como termine su parte. - Comentó Vil frunciendo el ceño mientras miraba hacia otro lado. - Así que en su lugar, su ave cuidara de Grim mientras no esté.

- ¡No necesito de una niñera! - Chilló Grim en una esquina.

Como era de suponerse, Vil omitió el quejido del gato.

- Ahora... Si no hay más preguntas, comencemos con nuestras lecciones. - Vil hizo una señal al gato para qué se posicionará al estéreo. - Mírame de cerca y traten de igualar mis movimientos, ¿Entendido?

Todos los jóvenes solo asintieron mientras se posicionaron en sus lugares, pero a medida que ensayaban había una constante preguntaba que volaba alrededor de sus cabezas.

- "¿Me pregunto qué estará haciendo ella ahora?" - Pensaron todos.

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- "Houston, tenemos un problema." - Pensó Shiori mirando con preocupación la cantidad de auroras boreales que había hecho con el llamado espiritual.

Había pedido permiso a Vil para ir a revisar el coliseo, con la condición de dejar a Zeppelin como guardia de Grim en su audiencia. Al principio ambos no querían colaborar, pero luego de conversar con ellos, o sea compensarlos con varias latas de atún y varios frutos secos, se logró llegar a un acuerdo pacífico. Pero volviendo al tema, ella tenía que saber cuál iba a ser el espació que iba a usar para su presentación. Había estado midiendo el lugar y, analizando detenidamente lo que tenía enfrente, se percató que la cantidad de Auroras boreales que rodeaban el cielo del coliseo eran demasiado pequeñas y casi translúcidas para que siquiera alguien las fuera a notar.

Ante esta situación, ella tuvo que recurrir a su vieja confiable para entender un poco más acerca de este fenómeno y buscar posibles alternativas para poder solucionarlo de inmediato.

La biblioteca de la escuela.

- A este paso la técnica solo duraría unos segundos y no va a ser suficiente para estar con papá o para mantener las auroras hasta el final del espectáculo. - Susurró Shiori, levantando un libro sobre los fenómenos naturales. - El sol de este mundo emite un viento solar que llega a la superficie de este mundo e impactan con la atmósfera, donde quedan atrapadas. Muy similares a mi mundo y la capa de ozono, solo que aquí por alguna razón lo llaman el blanco manto mágico. - Luego pasó a la siguiente hoja. - La única diferencia, es que en lugar de dirigirse hacia los polos, aquí es al revés, se esparce por todos lados, porque en este mundo tiene varios campos electromagnéticos. Lo cual explica por qué en ciertos lugares se puede llegar a ver mejor las auroras que en otros lugares, y en esta isla al parecer hay una mínima cantidad.

Con eso ella cerró el libro y jaló otros libros más en relación con el tema.

- Si quiero que haya más auroras, y que duren más tiempo, entonces tendría que hacer que el coliseo tenga una alta cantidad de energía electromagnética para atraer a más vientos solares, pero... - Shiori hizo un puchero y miró a Queen, quien la acompañó en esta ocasión por la tarde. - ¿Cómo puedo hacer que un coliseo se vuelva un campo electromagnético?

El cuervo albino solo se encogió de hombros al estar confundido por la pregunta, ya que no sabían la respuesta.

- Sí, yo tampoco tengo ni idea. - Respondió Shiori, tomando su maletín escolar negro que ahora llevaba un bien elaborado llavero de una armadura negra con una calabaza de adorno. - Habrá que seguir averiguando Queen. - Luego suspiro rendidamente para después cargar los libros y caminar distraídamente por los pasillos seguidos del cuervo que la seguía a su espalda. - Y pensar que ya no iba a tener más obstáculos cuando terminé mis canciones, pero ahora un nuevo problema empezó a surgir... Realmente a Dios le encanta ponerme obstáculos cada vez más complejos, pero me preocupa mucho que no pueda solucionar esto a tiempo...

Sin embargo, al haber estado tan distraídamente encerrada en su mente, no se percató de la otra persona, que también estaba distraída en su tableta, ocasionando que ambos terminarán chocando al encontrarse. Shiori terminó cayendo al suelo boca abajo con todos los libros.

¡BUMP!...

El cuervo solo hizo una mueca de dolor ante el golpe.

- Itte... - Se quejó Shiori levantando su cabeza del suelo.

- ¡Craw! - Graznó el ave preocupada.

- Sí, estoy bien Queen... - Respondió ella intentando levantarse.

Pero al parecer, había un peso extra sobre su espalda que impedía que ella se pudiera levantar con normalidad y no eran los libros.

- Ugh... ¿Por fin me morí? - Dijo la otra voz, cerca del oído de ella.

Ante ese hecho, Shiori levantó su cabeza hacia un lado y, tal parece ser, la otra persona hizo lo mismo, lo que terminó en un gracioso toque de narices.

Boop...

Los ojos escarlatas de Shiori hicieron finalmente contacto con los ojos amarillo ámbar de cierto personaje con el cabello flameado.

Hubo un par de parpadeos por parte de ambos antes de empezar a analizar la posición en la que ambos se encontraban; luego empezaron a procesar la información en sus cerebros y finalmente la reacción se reveló...

- ¡Ah, I-I-I-I-I-Idia! - Shiori fue la primera en reaccionar, alejando su cara ahora sonrojada a causa de la cercanía demasiado apegada que había entre sus cuerpos. Casi de manera inexplicable ella mucha ansiedad a la vez que sus manos empezaron temblar.

Normalmente, este tipo de acercamiento no le afectaba mucho si estaba con la mentalidad de una sacerdotisa o cuando estaba con amigos cercanos. Esto se debe a que el filtro de la vergüenza o la timidez no aparecía por ningún lado, pero como la habían tomado tan desapercibida, además tratándose del "admirable" hermano mayor de su amigo Ortho, pues digamos que esos factores jugaron muy en contra a su ansiedad.

¿Era su idea o estaba empezando a hacer calor?

Por otro lado, ante esa suave voz, el aroma de la menta floral que desprendía aquel cabello blanco y ver de quien se trataba, Idia también espabiló de sus pensamientos y abrió los ojos como platos.

- ¡UWHHHAAHHH! ¡Sh-Sh-Sh-Shiori! - Exclamó él también, sintiendo un gran pánico como nunca antes.

Por como estaba empezando a balbucear, se podría decir que está a nada de sufrir un ataque de nerviosismos a niveles olímpicos y más aún con Shiori mirándolo con esos ojos rojos brillosos y en la pose que se encontraba, que hasta parecía sacada de un cliché de los animes.

Bueno, si lo ve desde un punto de vista positivo, al menos no terminó cometiendo el clásico momento predecible de los animes, cuando al protagonista se le cae la mano en el pech...

- "¡NO! ¡ALTO! ¡NO ES EL MOMENTO PARA PENSAR EN ESO!" - Idia recrimina a su yo interno, casi dándole una bofetada imaginaria.

Era verdad, está en una situación demasiado comprometedora que sí o sí necesitaba salir ya.

- ¡LO SIENTO! ¡LO SIENTO! ¡LO SIENTO! ¡LO SIENTO! - Se disculpó Idia, casi a gritos, con la cara totalmente roja, el cabello casi de un tono rosado y mirando a cualquier cosa del pasillo que no sea la imagen echada de Shiori. - ¡Saldré de tu vista pronto!

En un intento desesperado de levantarse rápidamente, Idia, no se percató de la cantidad considerable de cabellos blancos que se habían enganchado en la cremallera de su abrigo azul y, como era de suponerse, terminó por jalarla por accidente.

- ¡Hyahh! - Shiori soltó un gemido de dolor por el tirón de cabello que casi llevó su nuca hacia atrás, pero, al tener una voz suave, pues se escuchó de una manera tal que cualquiera podría haber malinterpretado, algo muy común para desgracia de algunas voces japonesas y lo peor de todo es que Idia la escuchó.

Una capa de vergüenza cubrió la cara de Shiori en un tono rojo y casi de manera inmediata se cubrió la boca, con los ojos saltones.

Ante esa voz aguda, Idia, se quedó hecho de piedra. Ese pequeño ruido no era algo de lo que estuviera preparado para escuchar. Es más, hasta casi se le cortó la respiración y estaba a nada de sufrir de una hemorragia nasal por el estrés. ¡No sabía cómo reaccionar ante esto! Esto era algo que ni siquiera los juegos, las novelas o los mangas lo prepararan mentalmente.

Cada vez más el pánico iba en aumento, pero, para ser sinceros, duró unos pocos segundos su estado cuando Shiori agregó:

- E-Espera... I-Idia... - Shiori se quitó un poco las manos de la boca y giró un poco su cabeza a un lado para hablarle con mucha pena y casi con los ojos cristalinos. Ella quería llorar en ese momento, porque no sabía qué cara colocarle luego de aquel ruido incómodo que hizo. - N-No tires fuerte de mi cabello...

Gracias a eso, Idia, regresó sus pies a la tierra, con unas fuertes ganas de morirse de la vergüenza por las torpes acciones que estaba cometiendo a niveles bíblicos con esta chica. ¡Y eso que ya era la segunda vez que cometía este tipo de errores! No podía creer que hizo llorar a Shiori, ya lo sentía como un gran pecado teniendo en cuenta de que era su "Pseudo-crush que no quiere que se vuelva crush" y lo hizo sentir aún más culpable al pensar que la cara que ella estaba poniendo era demasiado linda.

- ¡L-L-L-L-L-Lo siento, no sabía que tu cabello se había enganchado!- Él se disculpó nuevamente.

Shiori intentó moverse con cuidado para quedar boca arriba y salir de allí, pero ella tampoco se percató que también gran parte de los cabellos desordenados de Idia se habían enganchado en la cremallera de su uniforme escolar, más en específico en su falda negra, que terminó por también tirar del cabello de Idia hacia un lado

- ¡Ahh! - Idia ahora fue quien soltó un gruñido ante el jaloneo de su cabello flameado. - ¡E-E-E-Espera! ¡Ahh! ¡No te muevas! ¡Mi cabello también se enganchó en tu ropa!

- ¡Awawawa! ¡L-L-Lo siento! - Ella chilló avergonzada y quedándose quieta para no lastimar al chico.

Idia movió su mano a un lado para poder equilibrar su peso y así evitar que el tirón de cabello no le doliera a él o a Shiori, pero nuevamente dios no está del lado de estos dos y el joven terminó por poner su mano sobre un libro que terminó por resbalar a un lado y hacer que Idia se echará nuevamente sobre el cuerpo de Shiori, que terminó ahora totalmente boca arriba.

A ambos se les escapó el aire ante el impacto y finalmente se quedaron quietos en el suelo, respirando casi entrecortadamente, con la fina capa de sudor que ambos empezaron a generar debido al calor que emanaba el cabello de Idia y con los ojos como espirales por el golpe.

Esto no podría ser peor...

¿O si?

- Ay... - Idia recobró el sentido primero, y al hacerlo miró hacia abajo con preocupación. - ¡Ah! ¡P-P-P-Perdón Shiori!

- No te preocupes... pero no respiro... - Ella luchó por hablar debido al peso del joven alto.

Pero en eso...

- ¡Hermano~! -Sonó la voz de un tercero cerca.

Tanto Shiori como Idia jadearon de pánico al reconocer a quién le pertenecía esa adorable voz.

- Moh, hermano. Otra vez te fuiste caminando hacia otro lado. - Regañó Ortho con un puchero mientras doblaba la esquina del pasillo. - Ya te dije que tengas cuidado de caminar mirando la table...

Pero sus palabras se cortaron al instante cuando encontró a su querido hermano mayor sobre Shiori, echados ambos en el piso, todos sonrojados y con sudor, con los libros regados a su alrededor y según sus lecturas tenían el ritmo cardiaco elevado, además de los niveles altos de cortisol, dopamina y... ¡¿Oxitocina?!

Ortho solo se quedó quieto en su sitio, con los ojos hechos unos puntitos y tratando de interpretar la escena.

- Hermano... y Shiori Nee-chan... - Dijo él en su voz inocente.

Las caras de Idia y Shiori poco a poco se empezaron a llenar de horror y pánico.

- ¡Ortho! / ¡Ortho-Kun! - Exclamaron Idia y Shiori al mismo tiempo.

En eso el campo de visión de Ortho se llenó de varias advertencias rojas y un gran logo de signo de interrogación sobre Idia y Shiori. Si ese logo aparecía, entonces solo podría significar una cosa.

Era la activación del protocolo "Censura-chan"

Ahora, siendo consciente de la situación, abrió ampliamente sus ojitos y rápidamente las cubrió con sus manos para empezar a chillar casi como R2D2:

- ¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH! ¡Lamento la interrupción! - El cabello de Ortho se volvió rosita.

Luego se dio media vuelta para no mirar.

- ¡N-N-N-N-No! ¡No es lo que piensas! - Idia le trató de explicar con pánico, pero al no poder moverse por el enredo, pues digamos que no pudo hacer mucho.

- ¡Perdón! - Luego Ortho empezó a alejarse a toda velocidad lejos de la zona.

- ¡No, Ortho regresa!

- ¡No se lo diré a nadie!

- ¡No, te equivocas Ortho! - Shiori también trató de detenerlo, pero tampoco funcionó.

- ¡AAAAAAaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhh! - Solo chilló Ortho saliendo de la biblioteca a paso de maratón hacia la calle principal, luego a la cámara de los espejos, cruzando el largo pasillo de ignihyde, abriendo la puerta del dormitorio, se acercó a la cama de su hermano, se escondió bajo la cama y encendió su linterna para tomar el diario que tenía escondido allí y escribir:


"Querido diario: Por fin te puedo dar un uso adecuado. ¡Ha pasado un suceso raro! ¡Mi hermano y Shiori Nee-chan se estaban abrazando en el piso de la biblioteca! ¡No tengo idea de lo que pasó, pero el protocolo de censura se activó! Pero de lo que sí estoy seguro es que mi hermano tuvo contacto físico con Nee-chan. ¡Mi hermano! ¿Haciendo contacto con alguien? ¿Qué está pasando doctor García? ¡AAAAAAAAAhhhhhhhhhhhh!"


Y así, el humanoide dejó a dos jóvenes avergonzados y a punto de llorar en la biblioteca, no pudo escucho que ambos lograron exclamar juntos:

- ¡No es lo que piensas!

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En medio de la oficina, un repentino espasmo golpeó la nuca de Crowley, obligándolo a mirar hacia la ventana con cierta inquietud.

- ¿Y a ti qué te pasa? - Crewel lo miró raro, mientras lo ayudaba a organizar algunos papeles.

- Nada... solo... tuve el presentimiento de que algo sospechoso está pasando justo ahora... - Comentó dudosamente Crowley, sin saber cómo interpretar lo que acababa de sentir.

- ¿Huh? - Crewel solo alcanzó a arquear una ceja.

- Quizás deba revisar. - Crowley se estuvo apunto de levantar, pero la mano de Crewel sobre su hombro lo retuvo en su silla.

- ¡Ah, no! Alto allí, ni siquiera pienses en dejarme con todo tu trabajo para ir a "Investigar". - Advirtió Divus. - Termina con tu trabajo primer y luego lo investigas. No por algo te vine a ayudar.

- P-Pero... - Crowley iba a refutar, pero de nueva cuenta fue rechazado.

- No. - Sentenció Divus como última palabra y golpeando su palma con su fuete.

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Dos minutos después...

- "Trágame tierra." - Pensaron Idia y Shiori al mismo tiempo, casi estando marchitos. Ambos se cubrían las caras rojas con sus manos y con una vergüenza a más no poder.

Esto era ridículo, había una manera de salir de aquí, pero ambos estaban tan avergonzados y llenos de pena que no sabían cómo iniciar la conversación sin sentirse incómodos.

- "No sé cómo hablarle para salir de aquí." - Nuevamente pensaron ambos.

- Craw... - Habló Queen picando suavemente la cabeza de Shiori.

Shiori miró por reflejo hacia un lado para ver al cuervo albino croar.

- Grrr... craw... craw... - Gorgojeó el cuervo.

- No Queen, no sería prudente levitarlo por como el cabello está. - Contestó Shiori.

- ¡¿Cómo qué levitar?! - Idia se paniquea, mirando hacia abajo.

Al verse las caras nuevamente, los dos sintieron como la vergüenza regresó y desviaron sus miradas hacia un lado para no hacer contacto visual.

Ya en este punto, no se podían quedar así por más tiempo, y no queriendo correr el riesgo de que más personas vengan, y mucho menos el director, entonces Shiori, reuniendo el poco valor y dignidad que le quedaba, le dijo:

- Oye... ¿Y si simplemente desenredamos nuestros cabellos y dejamos esto como que nunca pasó?

Idia solo asintió furiosamente.

- Muy bien... - Shiori poco a poco fue recuperando la calma. - entonces, apóyate en tus rodillas y levántate poco. Voy a girar a como estaba antes para aflojar tu cabello ¿De acuerdo?

Idia no contestó, pero siguió las órdenes de Shiori y se levantó con cuidado para que ella pudiera girar nuevamente boca abajo para liberar un poco de tensión del cabello de Idia.

- Okey, ahora... como no puedo ver hacia donde está tu cabello, y para evitarnos que se enrede más, vas a tener que desenredar tu cabello de mi falda. - Comentó Shiori con la mayor seriedad posible.

- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué me pedirías eso?! - Chilló tenso Idia y con la presión casi baja. - ¡¿Quién en su sano juicio pediría eso?!

- ¡Ya lo sé! ¡Por eso no miraré! - Respondió ella, colocando su cara contra el suelo y amortiguando su voz. - No voy a mirar. Voy a confiar en que solo te enfocarás en eso y nada más... solo prométeme que tendrás cuidado ¿Sí?... por favor...

Idia demoró mucho en responder, pero viendo la situación y queriendo salir de este embrollo para buscar a Ortho, se apresuró para a respirar muy hondamente y llevar sus manos temblorosas al cierre de la falda de Shiori para empezar a desenredar su cabello.

Y siendo fiel a la promesa, tuvo mucho cuidado de no tocar nada por error.

Ninguno de los dos se habló después de la petición de Shiori. Idia procuraba concentrarse en quitar cada hebra de su cabello con cuidado de la cremallera, aunque le estaba costando mucho tiempo, ya que sus dedos temblaban mucho. A este paso el silencio del ambiente también se estaba volviendo cada vez más incómodo.

Shiori miraba hacia su alrededor, esperando distraerse con algo mientras esperaba, pero de alguna manera se quedó pensando demasiado sobre cómo terminó en este embrollo y al final, dejándose llevar por su conciencia, apoyó su mentón sobre sus brazos cruzados y le dijo:

- Lo siento... - Ella se disculpó, haciendo que Idia se detuviera.

- ¿Eh? - Solo alcanzó a decir el joven de cabello flameado.

- Debí de haber prestado atención cuando estaba cargando los libros. Fue mi culpa y por eso se generó este malentendido, perdón - Ella habló en un tono casi bajito y apenado. - Si quieres, saliendo de aquí, puedo ir a buscar a Ortho y explicarle que todo esto fue un malentendido...

Ahora Idia era él quien se sentía mal por dejar que ella se echara toda la culpa del problema.

- Ah, no... no es necesario... digo, no es que no lo quiera... o sea gracias, pero... - Idia trató de respirar para calmarse y hablar claro. - Yo le explicaré sobre lo que pasó... y sobre esto... yo también tuve algo de culpa al no ver por donde caminaba... también perdón...

De alguna manera, el hecho de que Shiori estuviera con la mirada mirando hacia otro lado, y no su cara, ayudaba mucho a que Idia no sintiera nervios, aunque la ansiedad todavía estaba en su pecho. No queriendo enfocarse en eso, Idia, desvió su mirada hacia otro lado del piso y notó que uno de los libros, que estaba cerca de ellos, era de Electromagnetismo; cosa que dejó un poco descolocado al ver que los otros libros tirados también estaban relacionados con el tema.

¿Qué hacía una chica como Shiori buscando libros de electromagnetismo?

- ¿Estás interesada en la ingeniería electrónica?... - Preguntó idia casi en un susurro.

¿Era en serio qué él había iniciado una conversación ahora? Wooow ¿Tan incómodo estaba que rompió su personaje? Ni él mismo se podía creer lo que estaba haciendo, pero su susurró fue escuchado por Shiori, por lo que ella respondió con sinceridad.

- De hecho... es para un proyecto.

- ¿Un proyecto? - Idia arqueó una ceja.

Shiori lo pensó un poco, pero viendo que la incomodidad había disminuido, entonces le dijo una pequeñísima parte de la verdad.

- Busco una manera de atraer más auroras boreales al cielo del coliseo cuando sea el VDC. - Dijo ella brevemente.

Idia frunció un poco el ceño ante la mención del VDC.

- Ah... es verdad... - Luego idia cambió su cara a una más indiferente. - Ortho me mencionó que ibas a participar en un evento masivo como ese... lleno de tantas personas... cámaras... y televisado en vivo... - Un espasmo pasó por su columna. - Ugh... de tan solo pensarlo me llena de escalofríos... realmente odio las multitudes y llamar mucho la atención...

- Puede que parezca eso a simple vista, pero... más que llamar la atención... - El rostro de Shiori se giró hacia un lado mostrando sus tristes ojos. - ... En realidad lo hago para un ser querido.

Las manos de Idia se detuvieron al instante y casi de manera inconsciente desvió su mirada hacia la cabeza de la albina. A pesar de que no podía ver su rostro del todo, él tan solo ver un poco del perfil de Shiori pudo identificar perfectamente la cara que ella estaba haciendo en ese momento. Una dolorosa y familiar cara que no esperaba ver en una chica que a simple vista parecía tenerlo todo.

No sabría cómo explicarlo, pero cuando una persona sabe identificar ciertos patrones familiares en otra persona, ya no era necesario resaltar lo que era obvio.

- ¿Eran cercanos? - Preguntó Idia casi en un susurro.

- Mucho... - Respondió ella casi en el mismo tono.

- Oh, lo siento mucho... - Idia desvió su mirada a un lado.

- Puede que ahora te estés preguntando ¿Por qué tanta cosa para un simple evento de baile y canto?, y quizás te parezca muy exagerado, pero es algo que necesito hacer por esa persona... - Shiori reposó su cabeza en sus brazos cruzados. - ... Realmente quiero hacer algo memorable, sin importar quienes estén mirando o si parece exagerado.

Idia escuchó atentamente cada palabra que salía de la boca de Shiori y, para mayor sorpresa, Idia comprendió perfectamente ese sentimiento que ella sentía. Lo entendía claramente, ya que era algo que él también haría si Ortho se lo pidiera; con dificultades, pero aun así lo haría.

- Puede que tu proyecto suena muy descabellado y casi imposible de hacer. - Idia continuó desenredando su cabello. - pero sé muy bien lo cuan importante es hacer hasta lo imposible para esa persona especial... más si es para un familiar cercano...

Ante eso, Shiori giró con cuidado su cabeza a un lado para mirar con ojos sorprendidos a Idia.

- ¿Lo sabes? - Preguntó ella.

Idia solo hizo una silenciosa y dolorosa expresión de comprensión total y con eso fue más que suficiente para que Shiori sumará dos más dos cuando la imagen de Ortho pasó por su cabeza.


- Otro tratamiento médico, lo llamó "El protocolo de compasión y consuelo físico."

- Sip, él fue quien hizo todos mis modelos de la cabeza hasta los pies.

- He estado a su lado desde siempre.

- ¡No hablen mal de mi hermano!

- No solo me trajo a la escuela porque se sienta solo.


Será que acaso...

- "Oh, Idia..." - Shiori pensó con empatía.

Y con eso Idia finalmente terminó de liberar su cabello.

- Listo, ya mi cabello está libre. - Idia exhaló, como si hubiera desactivado con éxito una bomba.

Gracias a eso, Shiori, ahora pudo separarse un poco del cuerpo de Idia y sentarse frente a él.

- Sé lo muy complicado que es hablar de este tema con alguien desconocido, lo siento... - Ella también se disculpó, mirando únicamente la maraña de cabello blanco que había en la chaqueta azul de Idia para empezar a desenredarlo.

Viendo por donde iba esta charla, Idia sintió un poco de tensión en su cuerpo y rápidamente le dijo:

- ¿Está bien, si dejamos de hablar de eso? - Idia trató de no sonar rudo, pero realmente ya no quería hablar de ese tema.

- Por supuesto. - Ella lo entendió bien.

En lugar de eso, Idia y Shiori cambiaron el tema.

- Entonces... ¿Cómo planeabas atraer auroras boreales? - Idia se sorprendió de sí mismo nuevamente. Acaba de comenzar otra conversación.

En serio, ¿Qué le estaba pasando? Estaba muy parlanchín el día de hoy o será qué el momento incómodo hizo que muchas asperezas entre ambos se limaran.

- Bueno, digamos que hay una técnica que tengo que me ayuda con esa tarea. - Shiori sonrió levemente.

- Ah... ya veo...

- Pero no es lo suficientemente fuerte para atraer las suficientes. - Añadió ella con pesar. - Pensaba buscar un poco de información de cómo funciona este fenómeno y ver si se podría aplicar algo, pero...

- Oh, por eso buscabas libros de electromagnetismo. - Idia desvió su mente hacia su lado técnico. - Tiene sentido, si el campo electromagnético es mayor, entonces puedes atraer más viento solar, lo que da el efecto de las auroras boreales.

Para Shiori no hacía falta preguntarle a Idia si era un experto en ingeniería mágica. Era obvio que esta es su especialización y prueba de ello era Ortho. En eso una sombra morada se dibujó en su frente al recordar las palabras de Idia. Él había mencionado que su proyecto era algo imposible de hacer y siendo él un experto en este campo, pues entonces ella ya estaba muy preocupada.

- ¿Realmente piensas que es imposible hacer el proyecto? - Preguntó ella por las dudas con una mirada llena de desasosiego.

Casi alarmado por aquella cara triste, Idia trató de justificar su respuesta.

- A-A lo que quiero llegar es que es imposible si estamos hablando de construir una maquinaria del tamaño del coliseo y hacer que el viento solar no sea perjudicial para aquellos que estén allí. - Idia habló rápido y con varias gotas de sudor frías que corrían de su cara.

- Oh... ya veo... - Shiori ahora traía una imaginaria nube depresiva sobre su cabeza.

De alguna manera Idia se sintió como un aguafiestas al ver que eso lejos de apoyar a Shiori solo la desanimó más, por lo que usando su cerebro trató de cranear algo rápido que pudiera ser útil y por suerte encontró una solución fiable aunque muy arcaica.

- Aunque hay un método que quizás te pueda ser útil. - Comentó Idia de manera inesperada.

- ¿Un método? - La nube se despejó de la cabeza de Shiori.

- Es un clásico proyecto de primaria, pero es mejor a nada... Jejeje ¿No lo crees? - Idia soltó una risa incómoda.

- ¿Cómo funciona? - Preguntó directamente ella interesada en el tema, sin percatarse que ya había desenredado su cabello.

- Ahmm... este... - Idia se palmeó su cuerpo en búsqueda de un lápiz. - ¿Tienes una hoja en blanco que no te sirva?

Y al parecer Idia tampoco lo notó.

Shiori miró a ambos lados y por suerte Queen le había traído su maletín hacia ella. Es más, hasta le hizo el favor de abrirlo.

- Gracias Queen... - Shiori se lo agradeció y sacando su cuaderno de dibujo negro, lo abrió hacia una página en blanco y se lo entregó a Idia.

Con el lápiz, Idia empezó a trazar, sobre el papel de la libreta, un bosquejo básico de lo que iba a explicar en breve; aunque hubo momentos en los que Shiori se quedaba mirando fijamente, las manos pálidas del joven. Eran tan grandes, pero un poco maltratadas, quizás por los trabajos técnicos que él hacía, según Ortho, y sus dedos eran largos y delgados.

Una vez terminado el dibujo, Idia, sacando su lado más técnico empezó a hablar, haciendo que Shiori ahora se enfocará en lo que él iba a decir.

- El plasma que emite el sol desprende, cada cierto tiempo, un campo magnético que se estira y se retuerce, como una goma elástica. Esta especie de goma al final se rompe para liberar un viento solar que viaja largos kilómetros hasta chocar contra la superficie del blanco manto mágico terrestre, otro tipo de campo electromagnético que protege nuestro planeta, para luego desviarse en forma de gas, que queda atrapado en forma de embudo, hacia los polos magnéticos ¿Verdad? - Idia vio que Shiori asintió con la cabeza. - Entonces se podría decir que el planeta tiene varios imanes que luchan entre ellos para acaparar más viento solar en la superficie, pero al haber entrado en contacto con el manto mágico, entonces estos vientos se transforman en un tipo de energía mágica por defecto.

Luego Idia dibujó lo que Shiori pudo identificar como...

- ¿Las piedras mágicas? - Dijo ella.

- Así es, las piedras mágicas de aquí funcionan como un tipo de imán diminuto que atraen la suficiente energía mágica que hay en el entorno y que se fusiona con el poder mágico e imaginación del mago para crear lo que todos conocen como magia. - Explicó Idia, sacando de su saco lo que parecía ser un cráneo flotante y abrir la tapa frontal que tenía para mostrarle a Shiori la gema mágica azul que esta contenía. - Si activó la gema mágica con mi magia, entonces estoy teniendo un acceso directo a dicha energía para que se amolde a mi gusto.

En eso Idia canalizó un poco de magia en su gema para hacerla iluminar.

- Y si yo imagino que mi magia es similar al plasma del viento solar y hago que mi gema emita un campo electromagnético...

Y entonces Shiori, con los ojos bien asombrados, observó como Idia hizo que su gema emitiera una cantidad considerable de mini auroras boreales alrededor del cráneo flotante.

- Increíble... - Susurró Shiori embelesada.

Ya sin nada más que presentar, Idia deshizo su magia y miró a Shiori.

- En tu caso, no sé si puedas usar magia o usar las gemas mágicas... pero... - Idia lo pensó detenidamente antes de agregar. - Si encuentras una manera y con una gran cantidad de gemas... puede que esto sirva como una posible alternativa.

- Así que las gemas mágicas... - Shiori también se quedó muy pensativa antes de sonreírle con gratitud - Muchas gracias, Idia... Aunque no lo parezca, créeme que me has ayudado mucho como no tienes idea.

- ¿Eh? ... Ah... ¿Tú crees?... no lo creo... y-ya que... solo dije algo que hasta un niño de primaria puede hacer... - El lado técnico de Idia murió y nuevamente regresó el chico tímido.

- Aun así, me has dado una pista para poder continuar mi proyecto personal... y por eso te lo agradezco... - Ella se lo agradeció con sinceridad.

- J-Jejeje... - Idia soltó una bajita risa tonta, mientras desviaba su mirada hacia otro lado para no mirar los brillantes ojos de Shiori.

Pero en eso, él se percató que el libro, que Shiori le dio para graficar, tenía un par de hojas levantadas que mostraban varios dibujos de templos y kimonos que a él le llamaron mucho la atención, ya que este tipo de estética del oriente le gustaba mucho.

- ¿Tú los hiciste? - Idia preguntó tímidamente, aunque por dentro quería chillar de emoción.

- ¿Qué? - Shiori luego miró hacia donde Idia miraba y también con un poco de timidez le dijo. - Ah... sí, las hice yo. Aunque no se compara a como luce el templo de mi familia en la vida real...

Al instante, un disco rayado sonó en la mente de Idia, dejándolo seco en su sitio.

- "¿El templo de su familia? ¿Escuché bien? ¿No fue un delirio mío?... No, no, no... Es imposible que algo ficticio como las historias inspiradas en un lejano oriente como los samuráis y eso exista." - Parecía imposible, hasta que recordó lo que el director les había mencionado junto a los otros líderes. - "¡Pero espera! ¡¿El director no dijo que la alumna del Night Raven provenía de un mundo que no es para nada similar al nuestro?! Si eso es cierto... ¡Entonces!"

- Emm... Shiori... ¿De casualidad... en tu mundo... Existen los samuráis? - Preguntó lo primero que su mente cruzó.

El Idia interno de su cabeza se había abofeteado la frente por el cruce de palabras que dijo su yo externo y estaba a punto de corregirlo cuando Shiori le respondió.

- ¿Samuráis? - Ella soltó una risa leve mientras movía su mano de un lado a otro, en señal de negación. - Ah, no. Ellos no existen en mi mundo.

- "Lo suponía." - Idia nuevamente se sintió como la vergüenza de su propia especie.

Él estaba a punto de cambiar el tema cuando ella agregó.

- Ellos dejaron de existir durante el Shogunato Tokugawa o el periodo Edo en la Restauración Meiji. El último de ellos fue Saigo Takamori según los libros de historia. - Respondió ella con nostalgia mientras colocaba su mano bajo su mentón. - No me imagino lo cuan pesada debió de ser su armadura, si para mover la armadura de mi antepasado Mitsunari Nakamura nos llevó casi más de un día entero... aunque para papá y a Tomoe nunca se les fue un problema...

Hace meses Shiori pensó que había encontrado una pista sobre su mundo, pero al parecer todo se resumió que gran parte de ciertos aspectos de su Japón solo se resumen en historias ficticias mezcladas con otras culturas de este mundo y anime... mucho anime. Al principio casi se desanimó, pero trató de no perder la esperanza y le vio el lado positivo de todo esto. Al menos ahora comprendía, porque a muchos de sus compañeros les costaba creer las historias de su mundo, aunque sus amigos por alguna razón sí le creyeron a la primera.

- ¡¿Su armadura?! - Idia chilló con la respuesta de la albina.

- Está a un par de hojas antes. - Respondió distraídamente Shiori.

Idia, moviendo rápidamente las hojas del libro, encontró rápidamente el dibujo del pasillo donde supuestamente debía estar la armadura con todos los artefactos y armas pertenecientes del samurái que había a su alrededor y a cada página que pasaba había más detalles del templo, los uniformes, los kimonos y sobre todo el hermoso diseño del traje de sacerdotisa oriental.

Él se quedó helado en su sitio con esta última imagen. Recordó justamente el día que Ortho regresó emocionado a su dormitorio contando sobre la chica nueva, al inicio no le había prestado mucha atención a ese detalle hasta que mencionó que era una especie de sacerdotisa. Al inicio tuvo sus dudas, pero luego de ver las raras habilidades en el torneo, la energía que emitió su marca cuando lo tocó, los característicos ojos rasgados, el corte princesa de su cabello y el libro que dejó atrás, entonces ya no tuvo duda alguna...

Ahora estaba 100% seguro de que en efecto Shiori era una sacerdotisa del lejano oriente.

No se lo podía creer. Esto le parecía una locura. Esta información podría valer miles y además estaba flipando, ya que a su lado tenía en carne propia a una experta en cultura oriental.

- "¡Ella es una chica Isekai del Oriente este!" - Pensó Idia emocionado y sintiendo como su cabello incrementa más la llama y se volvía cada vez más rosa junto al palpitar de su pecho.

Desde ese momento, una nueva psique apareció repentinamente titulada como el Ello de Idia.

- "¡Necesito conocerla más!" - Exclamó esta nueva parte de él. - "¡Ella debe saber mucho sobre este mundo de los samuráis! ¡¿Sería mucho pedirle?! ¡¿Se incomodaría si se lo pregunto?! ¡Ahhh~ me imagino cómo luciría en su traje de sacerdotisa!"

Sin embargo, este nuevo pensamiento aterrorizó mucho a nuestro Idia.

- "Eh... ¡¿Pero qué estoy diciendo?!" - Chilló internamente Idia dentro de su mente y sentado como bolita en un rinconcito. - "¿Por qué me está pasando esto?"

Aprovechando eso, su negatividad, conocido como el superyó, lo tuvo que ayudar a poner los pies sobre la tierra para hacerlo reflexionar sobre lo que estaba haciendo.

- "¡No Idia! ¡No vayas por ese camino! ¡Un otaku hikikomori no debe interactuar con la gente del exterior! ¡Tú no perteneces allí! ¡Esa clase de normies no interactúan nada bien contigo! ¡Y lo sabes perfectamente!"

- "Pero no tiene nada de malo y ella no es una normie." - Replicó su otra conciencia. - "¡Tienes que aprovechar este bug! ¡¿Gaia sabe cuando vas a tener otra oportunidad como está en la vida?! Solo imagínalo, si tú completas esta ruta, Tú y ella sentados en una fuente y contemplando la luna ¡Como en los mangas de romance escolar!"

- "¡No estás ayudando!"

La mente de Idia estaba hecha un desastre, no sabía a quién hacerle caso. Si hubiera estado solo, ahora mismo estaría dando vueltas sobre el piso como una ameba en plena convulsión, y quizás buggeandose, mientras lanzaba uno que otro chillido incomprensible. Esto sería lo último que él quisiera que pasara

Pero, si había algo que estaba claro para él, era que Idia no estaba dispuesto a cruzar ese punto de no retorno y dejarse llevar como todos los demás. Él es un experto antisocial que rechazaba todo tipo de emoción que quisiera interponerse en su camino de otaku casto. No importaba para él si el mundo lo consideraba un caso perdido en la interacción social o un espanta viejas...

- "No voy a permitir que me tiente de nuevo." - Se prometió Idia. - "No hay manera de que cayera ante en los encantos de una chica, por más que venga de un isekai relacionado con el lejano oriente."

- "¡Así se habla!" - Apoyó totalmente el superyó de Idia.

- "Ay aja" - El Ello de Idia los miró con una cara aburrida.

Lo único que le quedaba hacer era huir del lugar y hacer de cuenta de que nada de lo que pasó aquí sucedió. Es más, recién se había percatado que el cabello de Shiori ya no estaba en su chaqueta.

Ya no tenía que hacer nada allí.

- En verdad te agradezco mucho tu ayuda, Idia. Ha sido un gusto a pesar de todo. - Shiori extendió su mano para que el joven le regresara su cuaderno de dibujo. - Y nuevamente perdón...

- Ah... si... - Rió nerviosamente, mientras le devolvió su cuaderno.

Shiori solo regresó la risa, mientras levantaba su maletín y la abría para guardar su libreta.

¡Ahora! Esta era la oportunidad de Idia para escapar. Era hora de poner a prueba la técnica milenaria de Joseph Joestar y huir sin mirar atrás.

Lo iba a hacer, ya se estaba parando del suelo, pero aún era muy pronto para irse, porque... ¡Una mirada! Tan solo bastó con una mirada hacia cierto punto para que los pies de Idia de nuevo se quedaran anclados en el suelo.

El motivo...

- ¡Ah, eso es! - Las pupilas de Idia se encogieron al ver el llavero que estaba en la maleta de Shiori. - No puede ser ¿Qué no es esa la edición limitada del llavero de la armadura de "Pumpkin Night"?

Shiori ante la mención del familiar personaje, también se le encogieron los ojos y lo miró sorprendida.

- ¿Qué? Ah... ah sí. Bueno, sí, lo es.- Shiori miró hacia el llavero con una leve sonrisa humilde. - Cuando llegué aquí, Ortho me dio una lista de películas para ver y dentro de ellas estaba The Pumpkin Hollow. Como me gusta mucho el género del terror, pues digamos que esta se volvió una de mis favoritas de ver y cuando me enteré de que estaban rematando este llavero en línea... pues, no dudé en participar para obtenerla.

- "Oh no..." - Dijo el Superyó de Idia.

- "¡Oh sí! ¡STRIKE!" - El ello gritó emocionado, haciendo a un lado al superyó para ahora intervenir. - "¡Ve por ella, tigre! ¡Es toda tuya!"

Dicho y hecho, todo rastro de timidez de Idia fue arrojado a la basura del olvido para ahora entrar en su modo friki nerd emocionado.

- ¡Yo tuve que participar como 30 veces y aun así no pude obtener nada! ¡Menuda suerte tienes! - Exclamó emocionado Idia al punto que las llamas de su cabello aumentaron.

- Bueno, es mi primer objeto coleccionable en relación con la película, así que es mi mayor tesoro. - Shiori ahora también respondía de forma animada, y hasta le salieron las invisibles alitas de ángel.

- "¡Qué monada!" - Pensaron el Ello y el superyó de Idia.

- ¡Las primeras colecciones nunca se olvidan! - Idia lo afirmó distraídamente. - ¡Mi primera colección de la película fueron los discos edición original, extendida, caja de acero y con los comentarios del director!

Shiori soltó un jadeo de sorpresa.

- ¡Qué envidia! ¡No te creo!

Idia solo mostró una sonrisa engreída como si le estuviera diciendo "Pues créelo niña."

Shiori nunca se imaginó que encontraría a otro fan de Pumpkin Hollow. Casi nunca podía hablar de este tema con Ace y Deuce porque a ellos nunca les llamó la atención esta película, es más, hasta se durmieron al inicio de la película.

- ¡Oye! ¡Recuerdas la escena cuando el detective atrapa al caballero, pensando que era un simple humano, y que cuando le quita el casco solo apareció la cabeza de calabaza! - Preguntó ella.

- ¡Sí! ¡Esa es la mejor escena de todas! - Asintió febrilmente Idia. - La encarnación de una calabaza que no es una simple linterna para decorar.

- Al no poder servir como una comida o para decorar, una ferviente ira la poseyó para convertirse en el caballero de la calabaza. - Continuo Shiori.

- Vuelve al pueblo donde fue recogida y ataca a una persona tras otra cada noche.

- Una gran película de clase B que no necesita recurrir al CGI.

Y así ambos empezaron a perderse entre sus palabras cada vez más rápidas durante los próximos minutos

...

- ¡Me encantan las películas como las de Pumpkin Hollow! - Exclamó Idia mirando dramáticamente hacia otro lado.

- Caray, ¿Cómo no amarla? - Respondió Shiori casi con voz de ensoñación.

- ¡Pero la mejor parte!

- ¡Lo mejor de la película!

Aquí vamos...

- ¡El tema musical de los créditos! ¡Katrina de My alchemical Romance! - Respondieron ambos al mismo tiempo.

Finalmente, ambos jóvenes se callaron las bocas al instante. Estaban tan sorprendidos de sus respuestas simultáneas que no dudaron en regresar sus miradas y mirarse fijamente.

Bajo las luces blancas de los focos de la biblioteca, Idia miró cada fracción de la cara boquiabierta de Shiori bajo una nueva perspectiva. Una perspectiva en la que todo era un nuevo y desconocido. Era muy agradable, más agradable que la primera vez que ella lo tocó.

¿Le asustaba?

¿Le generaba mucha ansiedad?

Definitivamente

¿Pero lo odiaba?

... Ya no estaba seguro

Y no lo está, aun cuando sus mejillas ya tenían una leve sombra rosa.

Por otro lado, los ojos de Shiori activaron su Ajna para ver cómo el alma y aura de Idia emanaba una energía tranquila y alegre que poco a poco iba disminuyendo, como si tratara de ocultarse. Una clara señal de emociones como la timidez, pero era una vista muy adorable desde su punto de vista, y eso hizo que sus mejillas también se teñían de rosa.

- "Wow... sus ojos pueden volverse aún más rojos." - Pensó Idia mirando por primera vez el Ajna.

Cuando Shiori sintió el calor de su cara, se alarmó mucho y, sintiendo como la ansiedad la golpeaba en su pecho, al igual que sus manos temblorosas, ella sacudió su cabeza y trató de pensar en otra cosa o quizás distraerse con algó más; pero entonces, fue en ese momento que ella abrió un poco más los ojos cuando clavó su mirada escarlata en cierta parte del cuerpo de Idia.

- "Eso es..." - Pensó Shiori mirando fijamente esa parte.

- Ehmmm... ¿Y esa música? - Dijo Idia, saliendo de su mente y escuchando como una suave melodía sonaba en el ambiente.

Ella no tardó mucho en identificar de dónde venía aquella canción familiar y llevando rápidamente sus manos a sus bolsillos sacó su teléfono movil. Rápidamente con un simple toque táctil a la pantalla, apagó la música que provenía de su móvil y todo regresó a la normalidad

- Jajaja, perdón era mi alarma. - Se disculpó torpemente Shiori mientras apagaba su Ajna. - Tengo que regresar a buscar a Grim y a los demás... Para seguir trabajando, ya sabes...

- Ah, sí... entiendo. Yo igualmente tengo que buscar a Ortho. - Comentó Idia, aunque su tono de voz se escuchaba ¿Un poco decepcionado?

- Bye Idia... - Ella se despidió, recogiendo los libros que ella ahora tenía que regresar.

- Sí... adiós Shiori... - Idia también se despidió, recogiendo su tableta.

Shiori empezaba a separarse poco a poco del camino de Idia a un paso lento ¿Como si estuviera pensado en algo que quería decirle?

Lo mismo pasó con Idia, quien se frotaba las manos nerviosamente mientras se alejaba cada vez más lejos de ella.

- "¿Debería preguntarle? O ¿Sería muy osado?" - Pensó el chico con el pelo de flama, pero no sabía cómo detenerla, ya que nuevamente los pensamientos negativos inundaron su cabeza con mil y un escenarios en donde todo podría salir mal.

Por ese lado, él no dijo nada...

Pero Shiori, se detuvo a medio camino y luego de pensarlo un poco, se giró media vuelta y le dijo:

- ¿P-Podemos intercambiar números? - Ella le preguntó con cortesía.

Eso detuvo a Idia, quien con los ojos saltones solo alcanzó a decir.

- ¿Huh?

- ¡Ehm! Lo digo porque... Hummm... realmente me gusto mucho nuestra conversación de the pumpkin hollow... y me gustaría hablar más con alguien acerca de esto... - Shiori no entendía porque de la nada empezaba a ponerse nerviosa, esto nunca antes le pasó, pero por alguna razón estaba sucediendo. - Tal vez ambos estemos muy ocupados con las actividades y los trabajos, pero... si tú quieres... ¿Podremos... al menos chatear por teléfono?

Idia tardó un poco en procesar este mensaje, pero fue tan impactante para él que terminó aflojando los dedos de sus manos y, por defecto, dejó que se le cayera la tablet.

- ¡¿Eh?! ¡Idia tu tablet! - Shiori tenía los ojos casi saliéndose de las órbitas ante el acto del joven.

Pero, a eso poco le importaba a él, la podía reemplazar con otra de todos modos. El detalle era que no se podía creer aquel inesperado momento. Luego de una caída vergonzosa, seguida de otra, con una escena de cabellos enmarañados y una conversación friki dieron como resultado este Good ending A.

- "¡¿QUÉ CLASE DE LOGRO DESBLOQUEADO ES ESTÉ?!" - Pensó Idia ahora con el pelo rojo brillante, con un tiñe rosa y con la cara roja.

- "¡JODER SÍ, NENA! ¡LO LOGRAMOS!" - Gritó la imagen del Ello de Idia con los pelos anaranjados al rojo vivo y con los pulgares levantados, se sentía como si hubiera anotado un gol diferencial a segundos de terminar un partido. - "¡IDIA ERES TODO UN GALÁN!"

Shiori miró asombrada el cabello rojo de idia, de alguna manera con esos dientes en punta y la mirada amarilla... le recordaban mucho a Akko, solo que sin la cara roja, la espalda encorvada y el calor que empezaba a sentir en el ambiente.

Tratando de no distraerse más, nuevamente le pregunto:

- ¿Fue muy osada la pregunta? - Shiori se rascó la mejilla y miró hacia un lado, tratando de calmarse. - Si te incomoda, no hay ningún problema. Solo te lo quería preguntar antes de apresurarme... o ¿Realmente no hay ningún problema si ambos intercambiamos números?

Ante eso, Idia se tuvo que calmar primero para evitar que su cabello comience un incendio en la biblioteca, luego desvió sus ojos hacia otro lado, lo pensó un poco y finalmente le asintió con la cabeza.

Con esta luz verde, Shiori sacó un trozo de papel de su maletay controlando un poco el temblor de su mano, anotó los dígitos de su teléfono para finalmente entregárselo a Idia. El joven de cabello azul flameado tomó el papel entre sus largos dedos y miró los números como si fueran alguna clase de código desbloqueable. Él hizo lo mismo y también, con una tembladera en la mano, se lo entregó a Shiori sin pensarlo mucho.

Ya con el intercambio establecido, Shiori, guardó la nota en un lugar seguro de su maleta y ahora sí, esta era la despedida, por ahora...

- Ahora sí... ¡GB! - Idia se dio media vuelta y salió caminando rápido.

Shiori viendo que el chico se despidió, también necesitaba despedirse, pero como fue apresurado, solo alcanzó a decirle en su idioma natal.

- ¡Matta ne, Idia-Kun!

Shiori a lo lejos vio como Idia, por un momento, tropezó con algo en el camino, eso casi le generó una pequeña alarma, pero por suerte el muchacho no se cayó al suelo de nuevo y eso la calmó.

El chico solo continuó corriendo más rápido hasta perderse y sin mirar hacia atrás.

Ya para cuando Idia ya no estaba en su campo de vista, ella finalmente su mirada cambio a una preocupada

- "Sé que le dije que quería llamarlo para hablar sobre la película, y no mentía con eso, pero..." - Shiori recordó lo que vió con su Anja. - "¿Debía haberle dicho sobre la maldición que tiene? ¿Él es consciente de eso? ¿Ortho lo sabe?"

Shiori recordó cómo con ayuda del Ajna vio como el alma de Idia tenía una especie de energía oscura, casi imperceptible y muy difícil de ver, que merodeaba muy cerca de él.

De cualquier forma, si poco a poco se acercaba a él, y se ganará su confianza, podría ver qué clase de maldición era la que tenía y, dependiendo de su tipo, averiguaría si podría hacer algo más para eliminarla o por último contenerla, así como lo que tuvo que hacer con la marca de su hermano Koichi.

Idia parecía ser un buen chico y que tuviera eso, se le hizo muy extraño.

¿Qué le habría pasado a Idia para que fuera maldecido?

- Craw... - Intervino Queen, posándose en el hombro de Shiori para llamar su atención.

- Tienes razón... debemos regresar pronto... - Dijo Shiori, acariciando al ave. -... Todos nos están esperando.

De cualquier forma, esto último ayudó a que Shiori recupere su compostura de siempre y que continuara en su trabajo.

Cuando el VDC termine, ella ya coordinaría mejor sus tiempos.

- Pero antes de eso... necesito hacer una última tarea. - Comentó Shiori dando una mirada calmada y calculadora hacia una ventana cercana. - Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que los visité. Quizás hacerles una pequeña visita sea más que suficiente para que me ayuden. - Luego extendió su mano para que Queen se posará en su mano y acercarlo un poco más cerca de ella. - ¿No te parece, Queen?

- Craw... - Solo respondió el cuervo blanco.

Sí, un trato que por ahora ella debía de mantener en secreto de todos los presentes e incluso de ustedes, o al menos por ahora.

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Después de lidiar fácilmente con su pequeño trato, Shiori se dirigió rumbo hacia el salón de los espejos para dirigirse. Ella se encontraba un poco feliz y casi saltando de poder haber lidiado con una tarea más para la performance para su padre, pero en eso la presencia de alguien entre las malezas llamó mucho su atención.

- ¿Eh? ¿Hay alguien escondido aquí? - Se preguntó Shiori en voz alta y caminando hacia dicha zona.

Apartando la maleza con su mano derecha, ella, de manera inmediata, desvió a un lado su mirada alarmada y retrocedió un poco con el corazón en la boca, ya que la imagen de cierta persona echada en el piso y con cabello plateado casi blanco le trajo un terrible recuerdo fugaz.

Afortunadamente, ella trató de respirar un poco y poniendo los pies en la tierra, giró lentamente su cabeza de regreso al lugar de antes para verificar que en efecto solo se trataba de un muchacho en perfecto estado tirado en el césped.

- "Qué susto, por un segundó, creí ver a mi padre." - Pensó Shiori con alivio. - "Pero es solo un muchacho... un muy hermoso muchacho..."

Un viento sopló cerca de la zona, haciendo que el ambiente se llenara de una fragancia de tierno jazmín que hechizaba el sentido olfativo de Shiori. Ella se quedó viendo con embelesamiento la hermosa cara del joven, respirando con tranquilidad y parsimonia única, a tal punto que había un par de conejos blancos y una avecilla rodeándolo como si velaran por su sueño. Es más, hasta Queen se unió al grupo de animales.

- Oye... ¿Qué haces aquí? - Shiori le susurró un poco para no despertarlo de brusco, pero aun con eso no se despertó.

Al haberse acercado, finalmente pudo ver con mejor claridad la cara del joven, además de sentir un fuerte déjà vu, como si ya lo hubiera conocido antes.

- "Un momento, ¡Pero si yo te conozco!" - Pensó Shiori identificando el rostro. - "Es Silver, el estudiante de Disomnia que nos ayudó junto a Sebek cuando ocurrió el overblot de Leona. ¿Cómo terminó aquí? Más que eso ¿Qué hace dormido en la nieve? ¡Se puede resfriar con este clima!"

- Dios que descuidado. - Shiori lo regañó, estando a punto de tocarle el hombro, con el objetivo de sacudirlo un poco y despertarlo.

Pero eso solo fue una mala idea por parte de la albina, porque de la nada el sentido de alerta de Silver lo obligó a abrir sus ojos aurora ahora afilados y tomar rápidamente la mano de Shiori para retenerla contra el piso usando su peso como una medida de precaución.

Los animalitos salieron escapando de lugar, pero también...

- ¡Hyahh! - Chilló Shiori al sentir la presión en su mano.

En serio, ¿Qué estaba pasando entre ella y el piso el día de hoy? Ya hasta parece que sería una nueva costumbre.

- ¡¿Quién eres?! ¡Di tu nombre ahora mismo! - Gruñó Silver frunciendo el ceño.

- ¡Ay, me lastimas! - Exclamó Shiori sintiendo como la presión de sus manos iba en aumento.

Quitándose el último rastro de sueño y escuchando esa femenina voz, Silver, finalmente se percató de quién se trataba su rehén.

-¡S-Señorita Nakamura! - Silver abrió en grande los ojos cuando pudo reconocerla.

Rápidamente, Queen voló hacia la cara de Silver para distraerlo con sus alas y graznidos, lo que obligó a Silver a aflojar su agarré. Fue muy afortunado de que Zeppelin no estuviera el día de hoy porque hubiera terminado con una cicatriz visible en la cara.

Gracia a la intervención del ave, Shiori entró en su faceta de sacerdotisa en combate y se libera del agarre de Silver para ahora, ser ella, la que retuviera al muchacho contra el suelo, sosteniendolo del brazo dominante con sus dos manos a la vez que usaba sus piernas fuertes para cruzarlas y atraparlo de su cuello y brazo restante en una limpia llave de lucha libre.

- ¡¿Sé puede saber por qué me tiraste al suelo de esa manera?! - Exclamó Shiori ahora enojada. - ¡Te encuentro aquí tirado en la nieve como si nada y yo toda preocupada pensando que te daría un resfriado! ¡¿Y así me lo agradeces?! ¡Deberías saber que a las mujeres delicadas se les trata bien! ¡¿Entendiste?!

Si esto hubiera estado en una arena de la WWE, Silver ya hubiera perdido por la cuenta regresiva. Obviamente con todo eso peso en la cabeza, Silver, no podía levantarse apropiadamente y mucho menos sacar su bastón. Es más, hasta Shiori inconscientemente empezó a exprimir un poco sus piernas, dejando casi con la frente morada a Silver.

Todo lo que Silver podía hacer a estas alturas era solo flexionar el brazo casi libre y palmear repetidas veces la pierna de Shiori en señal a que se rendía y que lo liberara para respirar.

...

Al final, Silver recuperó su oxígeno y Shiori estaba recuperando su aliento luego de darle un largo sermón sobre no quedarse dormido en la nieve.

- Solo para que quede claro, lo que pasó ahora solo fue en defensa propia. - Comentó Shiori.

- Lo siento por esto, señorita, Fue un reflejo. - Se disculpó Silver llevándose la mano al cuello. - Sí que tienes una gran fuerza de agarre en las piernas, casi no podía respirar en ellas.

- No nos enfoquemos en eso. - La albina solo frunció el ceño tratando de ocultar su sonrojo por el comentario. - ¡¿Qué hacías dormido en la nieve y a estas horas?!

- ¿Qué? Pero si yo antes estaba estudiando cuando... - Silver miró nuevamente los libros que estaban a un lado de él, a estas alturas él ya sabia lo que estaba pasando. - ... Ah... De nuevo lo he hecho. - Dijo en un tono casi bajo.

Muy a pesar de mantener esa cara estoica, Shiori pudo sentir un cambio de emociones en él.

- ¿Qué hiciste algo de nuevo? - Ella arqueó una ceja y encendió su Ajna para ver si había alguna anomalía en Silver. - ¿A qué te refieres?

Silver se quedó un poco callado, ya que estaba atrapado en sus pensamientos. Aunque no duraron mucho, por lo que él le respondió con sinceridad:

- Siempre he tenido esta cosa en la que de repente me da sueño, y no importa lo que haga, simplemente no puedo combatir el sueño.

- "Okey, no miente en esa información." - Pensó Shiori, escuchando detenidamente cada palabra que salía de la boca de Silver. - "Pero... ¿Un fuerte sueño difícil de combatir?"

- Muchos suelen pensar que se debe a la pereza, pero no se trata de eso. - Silver la miró con seriedad. - Simplemente, no entiendo qué es específicamente lo que me da sueño.

Hubo un breve silencio en el ambiente.

- Veo que es algo que te frustra mucho. - Dijo Shiori, apagando el Ajna

- ¿Qué? -Preguntó Silver.

- Tu alma me reveló que esto es algo que te ha hecho pasar por malos ratos ¿Me equivoco?

Silver abrió un poco los ojos con sorpresa.

- Me sorprende que no pensaras que me duermo solo porque he estudiado o escuchado a alguien hablar de algo difícil de entender.

- No te voy a mentir, al principio lo pensé. - Suspiro Shiori cruzándose de brazos. - Pero, no me gusta quedarme con una sola idea sin ver todo el panorama. - Luego ella señaló sus ojos carmesí. - Con estos ojos, puedo ser capaz de ver las anomalías, energías, sentimientos, auras y la verdadera forma del alma de cada persona, por eso sé que este problema es algo que te frustra mucho.

Silver asintió su cabeza.

- Sí, odió mucho esta parte de mí. - Respondió el de cabello plateado. - Si tan solo fuera algo curable, me gustaría curarlo, pero...

- Dudo mucho que la narcolepsia sea algo curable, pero sí tratable. - Comentó Shiori llevándose la mano al mentón.

- ¿Narcolepsia? - Silver tenía un signo de interrogación sobre su cabeza. - ¡¿Sabes algo acerca de esto?!

- Es una posible teoría que tengo, pero puede ser que seas narcoléptico. - Comentó Shiori viendo un posible patrón. - En mi mundo, la narcolepsia es un acceso de sueño de carácter patológico. En el se padece un deseo irresistible de dormir o sucesivos ataques de sueño. Es como un estornudo, es casi imposible detenerlo.

- ¡Sí! ¡Eso es exactamente lo que me pasa! - Comentó Silver, esperanzado hasta que recordó lo otro que dijo Shiori. - Pero dijiste que no tenía cura ¿Verdad?

- No es curable, pero es tratable para diferentes personas. - Comentó Shiori. - Lo mejor que puedes hacer es visitar a un médico especialista en medicina del sueño. Él te puede brindar un mejor asesoramiento.

- En el pasado lo hice, pero él no encontró nada y casi nunca me recetaron algún medicamento y tomar pociones para mantenerme despierto es algo que ya no me está ayudando mucho. - Comentó Silver, un poco preocupado y relajando sus facciones.

A Shiori se le hizo un nudo en el pecho ante esa expresión, se notaba mucho que Silver quería poder lidiar con esta anomalía, y ella se sentía una aguafiestas al no poder ser de ayuda con este tema delicado.

- Hmmp... - Murmuró Shiori, tratando de pensar profundamente en otra idea que podría ayudar a Silver que no sea un médico o acudir a pociones.

- Siento mucho el haber acaparado su tiempo señorita. - Comentó Silver empezando a recoger sus libros. - Lo mejor será que yo...

Silver estaba a punto de despedirse cuando por fin un foco se prendió encima de la cabeza de Shiori, como una señal del cielo.

- ¡Puede que esto te pueda ayudar! - Comentó Shiori casi gritando eureka y quitándose los guantes de sus manos.

- ¡¿Eh?! - Solo alcanzó a decir Silver.

- Dame unos segundos. - Dijo Shiori juntando sus manos y empezando a dar un par de cánticos budistas.

Silver se quedó un poco más de tiempo para ver qué era lo que Shiori estaba haciendo con sus manos. No entendía del todo su propósito, pero todo eso cambió cuando contempló como la albina poco a poco iba separando sus manos y revelar como del tatuaje iluminado salía una especie de diminuto cristal lila.

- Este es un cristal hecho de mi energía áurica y un pedacito de mi alma. - Comentó Shiori mostrándole a Silver el cristal mientras apagaba su tatuaje. - Normalmente, sirve como amuleto contra la mala suerte, pero con ayuda de Azul y los hermanos Leech descubrí que tiene otras propiedades asombrosas.

- ¿Propiedades? - Comentó Silver interesado.

- Puede que no cure tu narcolepsia del todo, pero quizás con esto podemos tratarla para que no te duermas de golpe, solo lo tenemos que unirlo un poco con el Kyusho Jitsu y acupuntura.

- ¿Y qué es eso? - Preguntó Silver, haciendo énfasis en el término que usó Shiori.

- El Kyusho Jitsu es un arte marcial que te ayuda a comprender los puntos de presión dentro del cuerpo humano. - Explicó Shiori. - Tienes que tener todo un campo de conocimiento en acupuntura para saber en donde presionar para paralizar al adversario sin llegar a herirlo o matarlo.

- He escuchado algo de eso. - Comentó Silver, recordando los comentarios de muchos estudiantes de Savanaclaw. - Zonas del cuerpo que pueden ser paralizadas con un solo toque.

- Claro que no solo basta con tocar el punto y listo. - Añadió Shiori haciendo que su cristal se iluminará debido a la carga de energía áurica. - Se trata de influir tu energía o aura en el pulso del dragón para lograrlo.

- ¿El pulso del dragón? - Comentó Silver imaginando casi automáticamente el rostro del Joven amo.

- Es algo de mi mundo, pero tiene que ver con el qi de la tierra. - Shiori tocó el suelo con su mano derecha. - En pocas palabras, es un poder que brota desde las cimas de las montañas y desciende para nutrir todo lo que toca a su paso. Se podría decir que es un río de energía que fluye a través de la tierra... - Y luego lo señaló hacia él. - Está en todas las cosas, así que si logras entender la entrada y la salida de ese flujo, entonces serás capaz de usar ese poder para lo que sea. Esto es válido para el cuerpo humano y la acunpuntura, así que usaremos tu pulso del dragón, o tus terminaciones nerviosas, para evitar que te duermas o sientas que el sueño te ataca.

- ¿Qué es lo que tengo que hacer? - Comentó Silver confiando totalmente en las palabras de Shiori y prestando toda la atención posible para lidiar con este problema.

- Es sencillo, el cuerpo humano tiene más de mil puntos vitales, pero solo te compartiré un punto de presión que usarás con ayuda de esto para nutrir ese canal para la energía instantánea. - Shiori levantó la punta del cristal y se arrastró hacia la espalda de Silver. - Hagamos una prueba. Intenta leerme alguno de los libros que tienes.

- Pero, necesito ver qué es lo que haces para prestar atención. - Silver giró su cabeza a un lado.

- Confía en mí no te perderás de nada, tan pronto como intente atacarte el sueño me daré cuenta. - Shiori apuntó al libro. - Vamos, adelante. Intenta leer algo en voz alta.

Silver no parecía seguro, pero al final lo intentó y se puso a leer el libro de alquimia que tenía. Al inicio todo marchaba, leía fluidamente y tenía una suave voz que envidiaría a cualquier ruiseñor, hasta casi parecía que podía seguir el ritmo de la lectura hasta que sus ojos empezaron a pesar. Poco a poco su conciencia se estaba perdiendo y cuando pensó que volvería a caer dormido fue cuando una invisible corriente sacudió su cerebro y lo obligó a abrir de golpe los ojos seguido de un jadeo de sorpresa ante la repentina aparición de energía.

- ¿Q-Qué fue eso? - Comentó Silver llevándose las manos al lugar donde sintió la presión.

- Eso mi querido Silver, fue el pulso del dragón. - Comentó Shiori con una sonrisa de victoria. - Canalizando un poco la energía áurica o la magia en este cristal y traspasándola hacia esta zona de presión hará que el usuario se llene de una energía que estimula las terminaciones nerviosas. ¿Qué es lo opuesto al sueño? Una generosa dosis de energía activa para tu cerebro.

Con eso, Shiori depositó el nuevo cristal de Silver en sus manos.

- Esto ahora te pertenece, solo debes acercar el cristal cargado de magia en la zona donde te toqué y con eso podrás lidiar con el ataque de sueño durante el día o cuando sientas que estás a punto de dormir. - Explicó Shiori, antes de alzar su dedo para añadir una pequeña advertencia. - Obviamente, esto solo es de ayuda temporal, ya que debes averiguar el problema raíz de tu narcolepsia. Deberás entrenar mucho tus reflejos para que no te quedes dormido antes de que uses el cristal ¿De acuerdo?

Silver no tenía palabras a las que referirse a Shiori, le tenía una gran gratitud por tan noble detalle. Si en el pasado hubiera alguien quien le hubiera dicho que habría una manera para que se mantuviera despierto aparte de las pociones y fármacos, no se lo hubiera creído. Ahora tenía en sus manos la herramienta que lo ayudará a ser un mejor caballero para el joven.

Definitivamente, tenía que agradecer el detalle y el tiempo que le dedicó, además de disculparse por cómo la había tirado al suelo. Gracias al cielo, recordó las sabías palabras de su padre:


El padre de Silver le mostraba a su yo joven la ilustración de una historia de un joven príncipe inclinado hacia la mano de una princesa.

- Siempre muéstrate caballeroso como este príncipe cuando estés frente a una dama, es una manera para mostrarle una muestra de gratitud. - Dijo el padre de Silver.

- ¡Sí, padre! - Asintió el pequeño Silver


Y haciendo caso a ese consejo, Silver se acomodó para inclinarse en una rodilla y sostener las manos de Shiori casi de manera sorpresiva.

- ¡Eppp! - Chilló tanto Shiori como Queen ahora con un repentino sonrojo en sus caras. - ¡S-S-Silver! ¡¿Qué estas haciendo?!

Es más, Shiori sentía como la ansiedad golpeaba en su pobre corazón y para colmo con el Ajna encendido de manera involuntaria pudo ver cómo el aura de Silver se mantenía calmada y honesta.

- Definitivamente, usted es un alma muy noble y bondadosa al haberme hecho tal favor contra este problema. No tengo las palabras suficientes como para agradecérselo. - Habló Silver con una caballerosidad que Shiori sintió como sus piernas le empezaban a temblar como gelatina. - Dígame ¿Cómo puedo compensarla?

- N-No es necesario... C-C-C-Con un G-Gracias es más que suficiente. - Dijo Shiori sintiendo como la temperatura de su cara iba en aumento.

- También lamentó mucho el dolor y la preocupación que le he ocasionado por mi condición, señorita Nakamura.

Shiori simplemente se sonrojó más ante ese porte, no se esperaba que este muchacho tuviera esta actitud tan de príncipe educado y por como su aura mostraba sus verdaderos sentimientos, era algo lindo de ver a pesar de la cara neutral que Silver hacía en estos momentos.

- No es necesario tanto formalismo, Silver. - Shiori desvió su mirada a un lado. - Puedes llamarme solo Shiori... además ya quedamos a mano con lo que pasó antes.

- De acuerdo, señorita Shiori. Le prometo que usaré con sabiduría esta bendición que me ofreció y buscaré una manera de devolverle tal favor. Hasta entonces... - Tanta era la alegría de Silver que poco a poco se suavizaron sus facciones hasta entonces... sonreírle con aquella sonrisa de príncipe encantador. - Espereme para devolverle el favor.

Y como último detalle selló sus labios en la palma de su mano.

Shiori a estas alturas estaba dando un fuerte grito interno, muchas interrogantes se le formaban en su cabeza, sus ojos estaban volviéndose una espiral, pero sobre todo las manos le empezaron a temblar, hasta que...

- ¡SILVER!

El momento fue interrumpido con la llegada de un personaje más en escena y cuya potente voz fue reconocida por Silver.

- Sebek. - Comentó Silver alejando su rostro de la mano de Shiori, pero todavía sosteniéndola.

Shiori giró su rostro hacia el lado donde provino la fuerte voz, y al hacerlo lo primero que vio fue... ¿A Fudo?

- ¡Shiori-sama! - La voz de Fudo la llamó acompañada de esos preocupados ojos verde marino.

- "Imposible... ¿Qué hace él aquí?" - Pensó Shiori quedándose helada en su sitio mientras una oleada de tranquilidad inundaba su pecho.

Lástima que con un parpadeo de los ojos escarlata de Shiori, la imagen de Fudo desapareció para solo mostrar la apariencia de Sebek con un uniforme de dormitorio y llevando un rostro enojado que era dedicado hacia Silver.

- ¡Infame! ¡¿Quién te dijo que podías saltarte el entrenamiento?! - Sebek lo recriminó.

Se podría decir que gracias a la intervención de Sebek y sus gritos, Shiori pudo calmarse un poco y regresar los pies a la tierra.

- Te avisé que iba a estudiar un poco hoy antes del entrenamiento. - Comentó calmadamente Silver.

- ¡Excusas! ¡Llevó esperando más de media hora y te encuentro flirteando con esta... esta... está humana!

Si bien habíamos comenzado bien la tranquilidad del momento, pues ahora el comentario que hizo Sebek solo ocasionó que el humor de Shiori se agriara tanto que ya tenía una vena roja en su cabeza por el comentario prejuicioso.

- ¡No estamos flirteando! Y por si no los has notado, ¡Esta humana tiene nombre! - Ella ahora recriminó a Sebek y siendo libre de la mano de Silver. - ¡Grosero!

- ¡Silencio! ¡Esto no tiene nada que ver contigo, Humana! - Respondió Sebek a la defensiva.

Otra vena se sumó a la cabeza de Shiori.

- Sebek, esa no es manera de tratarla. Ella solo quiso ayudarme con un problema que tenía. - Silver la defendió colocándose frente a ella. - Discúlpate con ella.

- ¡En lugar de estar perdiendo el tiempo con tu novia, mejor dedica ese tiempo valioso a entrenar! ¡El Joven amo estaría muy decepcionado si ve que has descuidado tus habilidades por andar de casanova! - Replicó Sebek. - ¡Camina, necesito que vengas conmigo a entrenar!

- Está bien, iré contigo, pero discúlpate con la señorita Shiori. - Silver insistió. - Pad... Lilia no estará contentó si se entera cómo estás siendo grosero con ella.

- ¡No hables por el Amo Lilia! - Hubo otro gritó más por parte de Sebek. - ¡No dije nada de más! ¡No tengo por qué disculparme con esa humana!

- ¡Sebek! - Silver ahora lo recriminó.

La tercera y la última palabra sacó de casillas a Shiori, tanto que ella hizo los nueve sellos de sus manos para hacer el loto ascendente y atrapar a Sebek en su sello.

- ¡¿Qué?! - Sintiendo la parálisis de su cuerpo.

- ¡No te distraigas! - Exclamó Shiori, saliendo detrás del sorprendido Silver y corrió hacia Sebek.

A casi mitad del camino, Shiori apagó su loto ascendente y Sebek recuperó su movilidad. El de cabellos verdes, a modo de reflejo, estaba a punto de sacar, con el brazo dominante, la batuta con su gema mágica incrustada para defenderse, pero Shiori, de una rápida pulsación, inmovilizó el hombro izquierdo del joven hasta dejarlo flácido y con ello soltar la batuta que se le cayó hacia la nieve.

- ¡Maldición! - Recriminó Sebek, percatándose que perdió la batuta.

- Te dije que no te distraigas. - Repitió Shiori ahora agachándose para pulsar otro punto de la rodilla derecha de Sebek y hacer que empezara a perder el equilibrio.

Con eso, a su favor, Shiori, pudo rodear fácilmente, con sus femeninos brazos, el único brazo móvil y cuello de Sebek. Como era de suponerse, Shiori usó su pierna derecha para anclarse firmemente en el suelo para que con la otra levantara la pierna movible de Sebek y usará su peso para tumbarlo en el piso.

A Sebek se le escapó el aire por el impacto contra el césped y la nieve, pero, a pesar de eso, intentó levantarse para liberarse del agarre de Shiori, pero con un brazo y una pierna imposibilitada era una tarea complicada.

- Hiciste... un ataque... sucio... humana... - Comentó Sebek hablando a cuestas.

- En una batalla no existen ataques sucios. Tienes agallas para decirme eso en mi cara cuando el único distraído aquí fuiste tú. - Comentó fríamente Shiori apretando un poco su abrazo. - Si tanto te interesa que Silver entrene, entonces dedícate a mejorar tus técnicas para que la próxima vez no te derribe una simple "humana".

Silver nuevamente quedó atónito, en menos de lo que él se esperaba, vio como Shiori pudo desarmar y reducir a Sebek. Hacer esto no era cualquier cosa, ya que ambos fueron entrenados casi espartanamente por Lilia justo para evitar este tipo de errores. Que aquella chica lograra tal cosa hablaba mucho de ella... es una experta en el combate marcial.

- "Tal y como las historia de aquella heroína." - Pensó Silver contemplando el resultado de tan solo tres movimientos.

- No me interesa si te disculpas o no, pero aprende a mejorar tu fuerza y a hablar con las mujeres delicadas. - Agregó Shiori como cereza en el pastel.

Shiori apretó un poco más haciendo que la frente de Sebek se vuelva morada.

- ¡De acuerdo, pero suéltame humana! - Replicó Sebek luchando inútilmente por liberarse.

- Y mi nombre no es "Humana" es Shiori, grábatelo bien... mocoso - Finalizó Shiori dando una última apretada a Sebek antes de ir soltándolo el agarre para que este pudiera respirar.

Finalmente, la lección se terminó, puede que su yo del pasado no hubiera aprobado esto o quizás la hubieran recriminado por perder el control de sus emociones, pero en el Night Raven uno aprende no dejar que nadie te pisoteara e iba a acoplarse a como funcionan las cosas aquí hasta cierto punto.

Con eso, Shiori regresó su mirada hacia Silver y le dijo:

- Lamentó que hayas tenido que ver eso, pero él necesitaba aprender a tratar bien a una humana. Él recuperará sus movimientos dentro de poco. - Era lo correcto que pensó la moralidad de Shiori mientras ella iba caminando hacia Silver con tranquilidad.

- No te preocupes, discúlpalo por hablarte de esa manera.- Comentó Silver, reconociendo que Sebek se lo buscó. - Él suele ser así de impulsivo siempre.

- ¡Cállate! - Chilló Sebek a lo lejos.

- Si lo pude notar. - Comentó Shiori restando importancia a la vociferación del chico de pelo verde.

- Esas técnicas fueron asombrosas ¿Quién te enseñó este tipo de artes marciales? - Preguntó interesado Silver.

- Fueron muchas personas dentro y fuera de mi templo y quizás... - Shiori pensó en el Loto rojo, pero viendo que ese lugar ya no era un problema para recordar, entonces agregó. -... Otro campo de entrenamiento que ya no existe.

- ¿Hace cuanto que las prácticas? - Preguntó Silver con admiración.

- Desde siempre, pero eso ya no importa... - Shiori negó con su cabeza antes de sonreírle a Silver. - Procura usar el cristal para que te sea de ayuda Silver y de nueva cuenta... lamentó mucho si casi te quito el aire.

De alguna manera Silver sintió un leve cosquilleo en su mejilla por el recuerdo, fue un poco extraño, pero por suerte sus emociones no fueron reflejados en su cara estoica.

- Sí, también lamentó por esto y gracias por el cristal señorita. - Silver le dio una leve reverencia.

- Entonces... hasta luego, Silver. - Se despidió Shiori extendiendo su mano derecha hacia Silver.

- Sí. Hasta luego, señorita Shiori. - Silver aceptó su mano en un suave apretón de manos.

Ya con eso, Shiori junto con Queen caminaron de nuevo rumbo hacia el salón de los espejos, no sin antes toparse con el cuerpo de Sebek tratando de levantarse con ayuda de su único brazo funcional. Si no hubiera sido grosero, quizás se hubiera contenido un poco, pero sorprendentemente no le afectó en nada en poner en su sitio a este muchacho.

Se podía ver la determinación con la que Sebek trata de moverse, pero se detuvo brevemente, ya que notó que Shiori lo estaba mirando fijamente desde arriba.

- ¿Y ahora qué? - Sebek frunció el ceño.

Ante eso, Shiori también le frunció el ceño con sus cejas blancas. Era una lástima para ella que un chico tan atractivo como él tuviera esa actitud tan grosera, es por eso que ella simplemente le aplicó la ley del hielo a Sebek, acompañado de un "Hmp" emitido de sus labios pegados y puchero, desvió su mirada a un lado y caminó sin mirar hacia atrás, dejando a un Sebek malhumorado.

- ¡Oye a qué vino eso! - Exclamó Sebek, viendo como Shiori se alejaba. - ¡Regresa aquí! ¡Quiero la revancha! ¡Esta vez pienso ganarte con todas mis fuerzas!

- "Definitivamente, Fudo y él son muy diferentes a pesar de que se parecen tanto físicamente." - Pensó Shiori creyendo que tal vez aquel muchacho se pareciera mucho a su más fiel y amable guardián. - "No son para nada iguales."

- ¡Oye! ¡Me estás escuchando! - Sebek nuevamente le gritó.

Y de golpe un pergamino salió disparado del cinturón de Shiori hacia la boca de Sebek para callarlo.

- ¡Tampoco me llamo oye! - Shiori le gritó, todavía sin mirarlo a la cara. - ¡Uy, no eres más que otro mocoso!

- ¡MMPADBAJWD! - Refunfuñó sin parar Sebek entre palabras inentendibles

Silver solo suspiró antes de la escena.

- Vámonos. - Comentó Silver apoyando el brazo inmóvil de Sebek alrededor de su cuello. - Regresemos al dormitorio, debemos esperar a que tus miembros se muevan de nuevo antes de entrenar.

Aun con el pergamino en la boca, Sebek no paró de regañar con los ojos casi en blanco.

- Sí, Sí, ya lo sé Sebek. - Comentó Silver empezando a ayudar a Sebek a caminar. - Si te sirve de consuelo, ella también me derribó.

- ¡¿DBJAWAJIW?!

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Ya estando cerca del salón de baile, Shiori abrió la puerta principal estando a punto de saludar, cuando repentinamente la voz de Vil resonó en el lugar.

- ¡Alto! ¡Alto! Patata #2 estás haciendo todo mal. - Regaño Vil.

- "¡¿Hah?! ¿Y ahora qué paso?" - Shiori parpadeó un par de veces.

- ¿Eh? ¿Me estás diciendo a mí? - Deuce se señaló a sí mismo.

- ¿A quién más? - Vil respondió sarcásticamente.

- Amigo yo soy la patata #1. - Susurró Ace a su lado.

- Te enfocas mucho en tus manos, y eso causa que tus pies sean torpes. , y además estás muy rígido como una tabla. ¿Qué clase de postura es esa?

- ¡L-Lo lamento mucho! - Deuce tomó las palabras de Vil como un feedback.

- Oye, Ace ¿Qué pasó? - Shiori se acercó al chico peli terracota.

- Un nuevo embrollo. - Respondió brevemente el joven de ojos rojos cereza.

Después de eso, Vil se enfocó en Epel.

- No creas que no me fijé en ti, Epel. - Dijo el joven Rubio. - La flexibilidad es importante cuando se trata de Jazz y Hip-Hop.

- Pero este tipo de baile serpenteante y femenino es un poco... - Epel bajó la mirada. - Y-Yo no quiero hacer eso...

Este comentario hizo que una vena sobresaliera de la mejilla de Vil, pero aun así trató de mostrarse sereno.

- "¡Yabai, se enojó!" - Shiori pudo ver con alarma las emociones enojadas del alma de Vil.

- ¿Perdóneme? ¿Serpenteante y femenino? - Los ojos de Vil se volvieron opacos. - ¿Hablas dormido, querido? Bueno, incluso así no toleraré tal descaro tuyo.

Y con eso caminó hacia Epel y le agarró de las orejas a modo de regaño.

- ¡O-ouch...! ¡Por favor, no me jales las orejas! - Epel le rogó.

- Nuestra querida manzanita ya tiene sueño, así que solo te estoy ayudando a despertar, niñito. - Vil empezó a hablar con diminutivos, lo cual equivale a un sinónimo de peligro.

En eso, Vil vio que en uno de los reflejos de las ventanas reflejaba el rostro de Shiori, que los estaba mirando con una cara nula y sin expresividad. Si alguien de fuera hubiera visto esto, quizás lo hubiera malinterpretado o quizás juzgarlo, por lo que, sin abandonar su porte sereno, soltó la oreja de Epel para continuar con su regaño.

- Déjame explicarte que este baile "serpenteante" entrena los músculos internos para que nuestros movimientos se vean limpios y hermosos. La ropa y el baile no deben clasificarse en "femenino" o "masculino". Estás siendo absolutamente cerrado de mente si crees que no deberías hacer bailes "femeninos" solo porque eres un chico. ¿Tú naciste hace 100 años para ser así de prejuicioso, niño? No, ¿verdad?

- No, no lo hice... - Epel se sobó la oreja.

- "Wow ese fue un comentario bien políticamente correcto." - Pensó Shiori sin saber qué cara poner para esta situación, por lo que simplemente no mostrará nada hasta entender mejor el contexto.

- Aww, no tienes que estar tan enojado con él, Vil. - Kalim se interpuso entre los dos, tratando de calmar la situación. - Epel, puede que parezca vergonzoso al inicio, ¡Pero será superdivertido una vez que lo domines!

- Escucha lo que dijo Kalim. - Vil lo señaló. - El baile a medias simplemente no es hermoso.

- ¿Eh? Eso no fue lo que estaba tratando de... ¡¿ASDFGKASFL?! - Kalim fue callado por la mano de Jamil que lo arrastró lejos del problema.

- Kalim, no hagamos que la situación sea peor de lo que es... - Agregó Jamil.

- Muy bien, lo he decidido. - Vil regreso su mirada a la que siempre suele mostrar. - Epel hará un régimen diferente a partir de mañana.

- ¿Eh? - Epel parpadeó un par de veces.

- Harás lecciones de ballet hasta que yo lo diga. - Sentenció el líder de Pomefiore.

- Um... ¿Ese es el juego de pelota de 6 jugadores? - Epel inclinó su cabeza a un lado.

- Date cuenta del contexto, querido. - Vil le frunció el ceño. - Que te veas lindo no significa que debas ser un cabeza hueca. Por supuesto que me refiero a las bailarinas de ballet.

- ¡¿Qué?! ¡¿Voy a practicar como bailarina?! - Los ojos azules de Epel se abrieron con horror al escuchar la orden de Vil.

- No estoy diciendo que debas aprender un relevé, pero, te ayudará a hacer giros limpios y hermosos. - Recalcó el rubio de mechones pintados. - Más importante, me gustaría que abandones tu idea de lo que deberías ser "Femenino" o "Masculino"

- ¡E-eso es... es demasiado repentino, y yo...!

Ante esta disputa, Deuce miró con cuidado la escena y estaba pensando en una idea de como calmar las cosas. Si lo que dijo Shiori fue justo para evitar este tipo de situaciones, entonces lo correcto sería...

- ¡Fgna! Es todo un demonio como el profesor Vargas. - Comentó Grim en shoock y casi llegando al lado de Shiori junto con Zeppelin quien se reunió con emoción con Queen.

- Lo mejor será no aumentar más la llama de este fuego. - Suspiró Ace. - Así que me voy a sentar aquí en silencio.

Si bien eso era una buena manera de evitar que Vil se enojara más, no era la solución.

Shiori, ya viendo lo suficiente, estaba a punto de hacer lo que normalmente está acostumbrada a hacer... tomar las riendas del problema y buscarle una alternativa en la que todos estén de acuerdo. Sin embargo, en esta ocasión ya había alguien quien decidió que iba a cumplir con este rol.

Y esa persona era...

- Disculpe, Joven Schoenheit... - Llamó Deuce, dando un paso al frente y sorprendiendo al grupo.

- ¿Qué ocurre patata #2? - Preguntó Vil.

- ¿Puedo unirme a las lecciones de ballet también? - Preguntó Deuce con una determinación fuerte.

- ¡¿Eh?! - Exclamaron sorprendidos tanto Ace como Epel.

- "¿Deuce?" - Shiori también lo miró fijamente con una inesperada sorpresa y bajo una nueva luz.

- ¡¿Hablas en serio?! - Ace casi lo toma del hombro. - ¿Por qué te ofreces como voluntario? ¿Qué te has inhalado?

Vil solo arqueó una ceja curiosa y le dijo al joven de ojos aquamarina:

- Dame una razón para dejar que te unas.

- Yo también tengo mis propias ideas sobre la masculinidad, así que pensé que tal vez debería aprender más y darlo todo ahora que también soy parte del equipo. - Respondió Deuce con una fuerte seguridad que fue reflejada firmemente en sus ojos. - Quiero ser capaz de mejorar...

Una fuerte seguridad que Shiori se quedó fascinada ante esa aura que emanaba y esos ojos a tal punto que la ansiedad nuevamente golpeó su pecho.

- "¡¿Eh?! ¡¿Por qué de nuevo me siento nerviosa?! ¡Sí ni siquiera estoy cerca de él!" - Shiori se llevó alarmada la mano a la mejilla y la sintió muy caliente. - "¿Qué? ¿Me he sonrojado de nuevo?"

Estas sensaciones no eran como la admiración, que solía sentir antes cuando Deuce quería demostrar su apoyo a alguien más, era muy distinto, casi como si fuera...

- "Oh no..." - Una vez más las manos de Shiori nuevamente empezaron a temblar y ella las miró con mucha preocupación.

Se estaba empezando a asustar, ya que una pequeñísima parte de ella estaba empezando a reconocer este sentimiento. Pasó con Vil, pasó con Idia, luego pasó con Silver y ahora pasaba con Deuce.

¡¿Qué le estaba pasando?!

- Deuce... - Susurró Epel, mirando a Deuce con admiración

- Muy bien. Tal vez las lecciones de Ballet te hagan bien en una o dos cosas. - Asintió Vil mirando la hora de la habitación. - Terminemos por hoy.

- Oui, volvamos al dormitorio abandonado antes de que caiga la noche. - Rook respondió.

En eso su mirada amatista cambió hacia donde estaba la albina y para su sorpresa la pilló con la cara sonrojada y con sus ojos mirando solo a la patata #2.

- "¡¿Me estás tomando el pelo?!" - Comentó Vil totalmente indignado, tratando de mantener difícilmente su cara calmada de siempre.

Con lo mucho que había batallado hace días para obtener esa cara y la patata #2 lo había logrado sin siquiera intentarlo ¡Esto debía ser una broma! ¡¿Por qué?! Entre el coqueteo de un modelo vs unas pocas palabras de una verdura, ¡¿escogía a la verdura?! No, no, no, aquí había algo mal que estaba pasando con esta chica y no lo iba a dejar así.

- Antes de que se vayan, limpien el salón de baile como siempre. - Ordenó Vil señalando al grupo. - Y no traten de pasarse de listos, porque me daré cuenta...

- Sí, señor... - Respondieron los jóvenes presentes.

Era la misma orden de siempre, solo que esta vez...

- Paloma...

Shiori, gracias al llamado de la voz, salió de su embrollo nervioso.

- "Cálmate Shiori... respira profundamente..." - Luego de sacudirse la cabeza, una idea brillante se le ocurrió. - "¡Ya sé! Si mantienes tu mente como si estuviera cumpliendo mi rol como sacerdotisa, entonces todo estará bien."

Shiori respiró hondo por su nariz para serenar su cara, a como era antes de llegar a Twisted Wonderland, pero eso solo significaba que, por defecto, su rostro, iba a adoptar la imagen de la máscara carente de emociones que solía usar para ocultar sus emociones o al menos que iba a usar hasta que se tranquilice por completo.

- "Con esto bastará~." - Shiori pensó con victoria asegurada y dirigió esa mirada hacia donde estaba Vil.

Pero lo único que consiguió hacer fue...

- "¡¿Y ahora por qué pone esa cara?! Hace parecer que el malo sea yo." - Esta acción otra vez fue malinterpretada por Vil, quien frunció el ceño ante esta reacción.

¡Esta chica lo confundía demasiado!

- Acompáñame a la otra habitación, necesito ver tu progreso de tu performance. - Con eso ya dicho, Vil abrió la puerta y esperó a que Shiori caminara hacia su dirección.

Zeppelin vio esto como una amenaza y estaba a nada de lanzarse hacia el hombre que quería estar a solas con su dueña, pero Queen tuvo que retenerla para que no cometiera un error.

- ¡El pollo tiene razón, yo también voy! - Dijo Grim queriendo acompañar a Shiori.

Pero el Vil se lo impidió a su modo.

- Tú te quedas a vigilar con Rook a que estos chicos hagan sus tareas ¿Entendido? - Ordenó Vil con un aire amenazante.

Y Grim, con los colores pálidos en su pelaje, solo pudo llegar a decir:

- Está bien, pero no te enojes conmigo...

- Queen, Zeppelin. Haganle compañía hasta que regrese, por favor. - Shiori miró a sus aves, quienes al final solo asintieron a la orden de su dama.

No queriendo arriesgarse a que Vil se impacientara, entonces ella asintió con la cabeza y lo siguió para irse con él a la otra habitación, dejando a un grupo celoso de chicos, incluido Epel, quienes buscaban una manera escabullirse de allí y "verificar" si todo estaba bien, pero Rook los tenía bajo su radar.

- Es una total pena que todavía no hemos visto ningún avance de la performance de la Reine des anges, pero estoy seguro de que será una sorpresa que no olvidaremos. De tan solo pensarlo mi corazón se agita cuál colibrí en pleno vuelo. - Aplaudió Rook frente a la puerta totalmente tranquilo. - Vamos chicos, entre más rápido comencemos, más pronto acabaremos las tareas del grupo.

- Sí... - Solo asintieron algunos de mala gana.

Realmente iba a ser una larga tarde.

...

Shiori pudo soltar un suspiro de alivio, ahora que estaba con menos gente, ahora sí podía relajar un poco más su cara y la tembladera de su mano mientras se acercaba a una silla cercana para dejar su maleta

- "Eso estuvo cerca..." - Pensó Shiori.

- Solo para que quede claro, así es la manera en la que trabajo con los novatos para corregir sus errores. - Comentó Vil cruzándose de brazos.

- ¿Hah? - Solo alcanzó a decir Shiori ahora con los ojitos hechos unos puntitos.

- Me molestan mucho las personas negligentes, pero lo que no soporto son las personas sin confianza y prejuiciosas. - Añadió Vil cerrando el paso a un lado de Shiori.

- ¿De... acuerdo? - Shiori lo miró un poco raro ante la repentina charla y acercamiento, pero viendo la cara sería que Vil estaba haciendo hizo que ella también empezará a tomar con mucha serenidad sus palabras. - Bueno, cada quien tiene su método de trabajo dependiendo del tipo de bailarín que uno sea.

- Exacto, el grupo que ya tenemos está conformado por varios conformistas. - Vil frunció el ceño. - Y es por ese motivo que tengo que ser más estricto con ellos si quiero que se perfeccionen.

A Shiori le trajo un leve sentimiento de déjà vu esta charla de perfeccionismos.

- Comprendo muy bien como es el sistema y el grado de exigencia que el evento tiene. - Habló Shiori. - Es una gran responsabilidad que ustedes llevan al ser los representantes del Night Raven, pero no olvidemos que ellos también tienen sus propias maneras de aprender a mejorar.

- ¿Acaso estás juzgando mi manera de hacer las cosas? - Preguntó Vil con recelo.

- No, claro que no. - Shiori negó con la cabeza para luego responder con simpleza. - Al contrario, admiro mucho empeño y dedicación que le pones a cada entrenamiento que haces con ellos.

Al instante, la cara de Vil cambió del recelo a uno de sorpresa cuando escuchó lo dicho por la albina ¿Había escuchado bien? ¿Lo admiraba?

- Puede que no lo parezca, pero, con lo poco que fui viendo de tus entrenamientos con los chicos, he notado varios detalles que a simple vista uno no lo notaría. Por ejemplo, los distintos ejercicios que tiene cada uno de los chicos de manera individual y, para el corto tiempo que hay, eso en sí ya es una hazaña que muy pocos tienen. - Shiori recordó a Helga mientras miraba a un punto en blanco. - Mi maestra también solía ser así con cada estudiante suyo, incluyéndome, y recuerdo que siempre me regañaba mucho cuando me quejaba mucho de las rutinas que hacía o cuando lloraba cuando me caía luego de ejecutar mal una acrobacia. Al inicio pensé que me odiaba, pero conforme fui creciendo y aprendiendo más de ella, me di cuenta de porque solía ser muy estricta...

Una sonrisa nostálgica se dibujó en la cara de Shiori.

- Ella tan solo quería que yo mejorara, para que al caer, luego haberme esforzado tanto, no me rindiera en ese instante o me decayera. - Comentó Shiori tocándose el hombro. - Las metas más añoradas vienen con mucho dolor y lecciones que serán difíciles de sobrepasar, pero depende de cada uno si quiere continuar o dar el paso hacia atrás.

Luego ella miró hacia Vil.

- Entendí cuál era el mensaje que le querías darle a Epel para que no se sintiera avergonzado de bailar ballet. - Ella recordó a Epel y la gran diferencia que había en su cara cuando estaba cómodo y cuando no lo estaba. - Quizás estuvo de más el que le tiraras de las orejas y que tal vez no sepa nada sobre la promesa que él tiene contigo, pero sé que todo lo que has hecho... es para que él esté seguro de sí mismo.

- "Entonces ¿Por qué hiciste esa cara?" - Vil quería preguntar, pero no lo dijo y solo siguió escuchando todo lo que Shiori le estaba diciendo.

¿Realmente, no lo consideró un villano luego de haberle regañado a Epel? ¿Fue gracias a que ella es una gimnasta lo que hace que su punto de vista fuera distinto? Y si ella no hubiera sido gimnasta, ¿Habría pensado lo mismo?

- Me gustaría decirte una sola cosa que me enseñaron los monjes una vez. Eres libre de escucharla u omitirla - Con eso ella sorpresivamente le tomó de las manos y lo miró con suavidad.

- "¿Monjes? Un momento... los rituales en la casa y el rosario que carga en su mano... ¿Acaso ella es una especie de novicia?" - Pensó Vil sorprendido ante esta noticia. - "De ser así entonces ahora era entendible el porqué tenía esa aura angelical y se mantenía firme ante ciertos acercamientos."

¿Él había intentado engatusar a una monja?

Vil se sintió un fatuo por no haber visto este detalle. Bueno, tampoco es que Shiori ayudara mucho, teniendo en cuenta que dejó que un grupo de hombres entrara a su casa y tenía actitudes, parecían ser ufanas, típicas de las actitudes que tenía una chica normal.

No hubo más pensamientos, pero viendo como ella juntaba sus manos con las de él, pues digamos que no le puso ninguna resistencia. Es más, solo la miró con una ligera ablandación.

- Si realmente quieres alcanzar el resultado esperado, también tienes que considerar los errores y los fracasos, Vil. Puede que ya lo sepas o que lo hayas visto en alguien más, pero ellos también son necesarios. - Luego ella agregó. - Con esto, yo no digo que ustedes fracasarán al final, porque nadie sabe lo que pasará mañana, pero cada quien tiene su propio carácter y fuerza para enfrentar y comprender los problemas que tendrán de frente. Tendrán sus propias caídas de las que van a tener que aprender a levantarse y puede que algunos no lo entiendan y se frustren por eso, pero créeme cuando te digo que llegará un día en el que ellos lo comprenderán y aprenderán de todo esto, para que cuando nuevamente caigan en un problema... no solo se conformen o se rindan ante una suposición que puede que no sea lo que parezca... ¿No te parece?

Hubo un breve silencio en la sala...

¿Qué edad tenía esta chica? Se estaba preguntando Vil una y otra vez en su cabeza. Suena como si fuera una mujer mayor de edad atrapada en el cuerpo de una niña. Era un contraste raro de ver, pero que tenía su propio encanto.

- "Espera... no me mires así..." - Vil miraba fijamente aquella cara suave, intentando inútilmente no encandilarse o sentirse conmovido. - "Me confundes mucho Shiori Nakamura... Siempre he estado seguro de mí mismo cuando analizo los verdaderos rostros de las personas de mi entorno, pero ahora... por tu culpa, ya no sé qué pensar sobre ti... me hiciste dudar... y yo nunca he dudado de alguien... tonta ángel."

Realmente esta chica lo asustaba, ya que habría logrado ponerlo en una encrucijada cuando se supone que debía ser al revés y apenas llevan pocos días de convivencia.

No tenía sentido, pero realmente los chicos tienen un buen ojo al fijarse en alguien como ella.

- "¡Espera no! No debería pensar en estas tonterías ahora." - Vil negó mentalmente ante una imagen que llegó a su cabeza. - "El modelo más hermoso con una chica de ningún lugar... sería comidilla para la prensa... pero..."

Poco a poco, Shiori fue soltando sus manos con las de Vil, para ahora conversar a lo que habían venido.

- Perdón si nos distrajimos mucho, sé que querías ver los avances de mi trabajo, pero no pude evitar responder claramente tu pregunta. - Ella se disculpó, sacando su tableta para abrir la pista musical que había modificado. - Finalmente, completé las dos melodías, con ayuda de alguien solucioné un inconveniente que tenía cuando revisé el coliseo, todo lo que quedaría hacer es planificar la performance y buscar algunos materiales para complementar la puesta en escena...

- ¿Y crees que lo lograras en el tiempo que queda? - Preguntó Vil.

- ¿Con quién crees que estás hablando? - Shiori le dio una sonrisa de lado. - Buscaré los medios necesarios para acabarla, cueste lo que me cueste.

Ante esa cara, Vil solo pudo soltar un suspiro para luego dirigir su mirada hacia la tableta.

- Realmente no conozco a nadie tan peligrosa como tú... - Comentó Vil aquellas palabras de doble sentido, casi en un leve susurro.

- ¿Eh? - Un signo de interrogación apareció sobre la cabeza de Shiori.

- De todos modos, solo muéstrame la canción que estás haciendo. - Vil simplemente cambió el tema, con su cara un poco apocada que estaba siendo adornada con un leve ceño fruncido.

La cara que Vil estaba haciendo para tener un cierto aire a la cara que haría un tsundere si pudiera controlar su enojo en gran medida. Él pensaba que si realmente esta chica iba a jugar con juego, pues entonces él no se dejaría devorar fácilmente.

- ¡De acuerdo! - Respondió emocionada con su sonrisa.

...

- Solo por las dudas... ¿Acaso pasó algo antes de que llegaras al salón del baile? - Vil finalmente le preguntó casualmente a la albina, alterando un poco la pregunta para aclararla lo mejor posible. - Tu cara parecía estar molesta por alguna razón.

- ¡¿De verdad?! - Shiori pensó preocupada. - Ah, perdón, si generé un malentendido. No estaba molesta. Así es mi cara cuando intentó calmar mis emociones... digamos que el día de hoy... - Shiori mostró una cara un poco avergonzada antes de pasar a una leve mueca enojada. - ... Pasó un pequeño incidente que no quiero recordar, cuando estuve afuera.

- "¡¿Solo era eso?!" - Exclamó en mente Vil, camuflando perfectamente sus expresiones avergonzadas. - "¡Pudiste haber dicho eso antes de hacer esa cara repentinamente! ¿Qué no querías generar un malentendido? Tonta ángel, obviamente que con cualquier expresión que hagas podría hacer que cualquiera lo pueda malinterpretar... ¡Tan solo mira como me has hecho dudar!"

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Luego de mostrarle a Vil la primera canción y la partitura de la segunda, ya que ella quería que se mantuviera como sorpresa, el joven rubio le dio unos breves comentarios para refinar en algunos tonos que podrían ayudar a resaltar mejor, pero por lo demás era un trabajo impecable y muy bien hecho.

Ya casi era de noche y le pidió a Shiori que regresara al dormitorio con los demás, ya que él necesitaba repasar unos horarios antes de regresar. Shiori accedió a esta petición y ya estaba en camino a regresar a su dormitorio. Por un instante pensó que nuevamente caminaría sola de regreso como las veces anteriores, cuando a lo lejos, cerca de la calle principal, vio a su grupo de amigos conversando.

- ¡Ah! ¡Chicos! - Ella los llamó muy animadamente y corrió hacia ellos para alcanzarlos. - ¿Como est...?

Pero sus palabras se cortaron cuando vio como las caras de Ace y Deuce estaban casi chupadas y con una mueca de cansancio.

- ¡Por las orejas de buda! ¡¿Qué les pasó?! - Exclamó Shiori. - ¡¿Por qué quedaron como pasas?

- Oh, regresaste Shiori. - Saludó a cuestas Ace. - ¡Estoy demasiado cansado~~! Primero el entrenamiento de baile, luego Vil nos hace limpiar todo ¡Es un demonio, te digo! ¡Un demonio!

- De hecho, tuve que limpiar las ventanas mientras practicaba los movimientos de mis brazos... ahora me duelen tanto los brazos como la espalda... - Agregó Deuce.

- No sabía que limpiar era tan difícil... - Agregó Kalim estando del mismo modo de Ace y Deuce.

- Me muero de hambre... - Comentó Epel.

- Yo también... - Agregó Grim.

- Grim, tú siempre tienes hambre. - Rio levemente Shiori.

- Porque estoy en pleno crecimiento.

Shiori sabía perfectamente que no debería de hacer esto, pero tal parece ser que tanto hija como padre compartían una cualidad común cuando se trataba de casos como este. Levantando sus dos dedos, activó la marca de los tres, quienes poco a poco pudieron sentir el alivió de la curación divina en sus cuerpos como un bálsamo.

- Wow... - Epel miró con sorpresa la marca que brillaba en las manos de algunos chicos.

- ¿Primera vez que lo ven? Jejeje, eso asómbrense más porque esta es una de las pocas técnicas geniales que tiene mi secuaz. - Habló engreídamente Grim.

Por otro lado, Rook solo miraba fascinado e intrigado esta técnica sumamente nueva ante sus ojos.

- Buen trabajo a todos... - Shiori les felicitó con su sonrisa adorable.

- "¡Dios te salve María!" - Lloraron cómicamente aquellos que tenían el sello en su mano.

- ¡Shiori! ¡Qué haríamos sin ti! - Ace se arrojó a ella para abrazarla. - ¡Eres un amor de monja! ¡Nunca cambies!

- ¡Oí, ya déjala! - Exclamó Deuce con una vena roja sobre su cabeza y con los celos a flor de piel, pero solo consiguió que Ace le sacara la lengua.

- Yo solo le estoy mostrando mi forma de agradecimiento "No estoy haciendo nada malo". - Especificó Ace casi en un tono burlón. - ¿Qué es lo que estabas imaginando?

- S-Si serás un... - Deuce lo miró fastidiado.

Y de nueva cuenta, estos dos chicos empezaban a pelear sin darse cuenta de que Shiori tenía la cara bien roja, mientras que Ace la acercaba más a su pecho. No podía escuchar la discusión de los chicos, era como si una burbuja de aire estuviera tapando sus oídos. ¿Qué pasaba? Por qué su cuerpo empezaba a confabular contra ella para que solo se enfocara en... en... ¿El pecho de Ace?

- "¡No de nuevo!" - Pensó Shiori sintiendo la ansiedad. -"¡Tranquilízate! ¡Respira! Por ahora ellos no están prestando atención a tu cara. Tienes el tiempo para calmarte mujer ¡Solo debes pensar en otra cosa! Aloe, valeriana, alcachofa, amapola, eucalipto, ginkgo, lavanda, tomillo, espliego, ajo, perejil, salvia, menta, diente de león..."

De esa manera, Shiori repasaba todo el diccionario de las plantas medicinales para calmarse y lo estaba logrando cuando la punta de su nariz se empezaba a mover.

- "¿Eh?" - Shiori respiró solo un poco. - "¿Acaso Ace se había puesto otra colonia a la habitual? Porque olía muy bien, como a cedro y madera... ¡Alto no!" - La albina quería golpearse la cabeza contra un muro. - "¡Ya basta! Ya fue suficiente, no hay manera de que esto esté pasando ¡Tengo que poner los pies en la tierra y atravesar la corteza hasta el centro de la tierra, de ser necesario!"

- ¡N-No seas dramático Ace! - Shiori desvió su mirada hacia otro lado acompañado de un ceño fruncido. - No es nada fuera de lo común, tonto.

Ace iba a responder ante esa mofa como siempre, pero tuvo que parar porque notó el cambio obvio de la cara de Shiori... su sonrojo

- "¿Realmente está pasando?" - Pensaba Ace con una sonrisa traviesa que cubrió su cara.

- Vaya~ ¿Qué es esto? - Ace fue acercando su rostro a la cara de Shiori.

- ¿Qué cosa? - Shiori respondió a la defensiva, tratando de no mirarlo.

- Eso... de nuevo lo hiciste... - Se burló Ace. - No será que acaso...

- No te hagas ideas equivocadas. - Shiori negó.

- No le robes la frase a Jack... Shiori... - Ace la llamó

- No es nada. No me mires así...- Shiori frunció el ceño.

- Nada de eso, Shiori... Tú... - Ace poco a poco iba extendiendo su sonrisa gatuna. - Estás ruborizada.

No lo preguntó, lo afirmó y los demás lo confirmaron.

- ¡¿Qué?! - Exclamaron alarmados el resto de los chicos mirando hacia Shiori.

Los chicos pensaron que eso era imposible. Shiori era conocida en el grupo como la #1 en evasión de estos tipos de acercamiento, por las fuertes tradiciones que ella conservaba en su ser, por eso era que era difícil el hacer cualquier tipo de contacto con ella sin que esta hiciera casó omiso a las intenciones a las que se acercaban.

Pero ahora, la pequeña niña creció finalmente...

Llegó el momento, que todos habían esperado desde que pusieron sus ojos en ella. Era la etapa en la que ahora cada cosa que hagan fuera decisiva para captar la atención de la albina, y hasta ahora el grupo que estaba aquí presente tenían la gran ventaja de ser los primeros en saber sobre la situación actual.

Varias cosas pasaron por la mente de cada joven, pero ninguno de ellos se preguntaba ¿Cómo fue que surgió?

- Oh no, ¿Será posible que se haya resfriado? - Preguntó Kalim.

- ¿Fgna? ¿De verdad? - Habló Grim.

Bueno, casi todos lo notaron.

Muchos presentes se querían abofetear la frente por el comentario de Kalim, pero vieron esto como una oportunidad para descartar a un posible rival.

Mientras tanto, y ante esa respuesta, obviamente Zeppelin solo picó la cabeza del felino con su pico.

- ¡¿Y ahora por qué me pegas?!

Como era de costumbre, Zeppelin iba a por el chico, pero siempre terminaba siendo interceptado por Queen quien evitaba a toda costa que el cuervo azabache le arrancara los ojos a Ace con sus garras.

Pero el animal no tendría que preocuparse de ese problema, porque...

- Ehhhhh~ Te sonrojaste... Te sonrojaste... ¿Qué pasó monjita? ¿Te estás derritiendo con un abrazo? - Ace cantó socarronamente, haciendo que el sonrojo se esfumara rápidamente para ser reemplazado por una marca de vena roja que se dibujara sobre la mejilla de Shiori. - ¿No será que acaso finalmente te...?

Muchos esperaban su regreso triunfal desde hace mucho.

Pasaron meses desde la última vez que lo vieron.

Y ahora era el momento de que regresara... ¡La bofetada legendaria de Shiori!

¡PLAF! ¡PLAF! ¡PLAF!

Como cereza del pastel, el grito de Ace resonó en toda la calle principal, seguidas de una nube de polvo levantándose

- ¡Moh! Ya te dije que no es nada Trappola. - Refunfuño Shiori mirando el cuerpo tirado de Ace en la nieve, con tres marcas de bofetadas en su cara.

Los demás solo miraron, con los ojos en blanco, el resultado de no saber respetar los límites de la albina. Ese podría ser su resultado si no hacían bien las cosas.

- Sí, ya lo recuerdo... - Comentó Ace con una cara neutral. -... Eres mil veces peor que Vil.

- ¡¿Cómo así?! - Epel y Jamil miraron raro a Ace ante esa acusación.

- Pero si tú te lo buscaste por querer coquetear con ella. - Comentó Grim.

- No niego la parte de lo de Vil, pero Grim tiene razón sobre molestar a Shiori... tú solo buscas tu propio masoquismo... - Complementó Deuce, conociendo muy bien esta rutina.

- ¡Cállate! ¡No lo quiero escuchar de ustedes dos! - Los calló Ace

- ¡Jajaja! - Rio elegantemente Rook, rompiendo la tensión del ambiente. - No se preocupen, hay un significado detrás de todo este trabajo. Limpiar el polvo, las ventanas... todo eso puede ayudar mucho a entrenar la postura. Es parte del entrenamiento de Vil, que sus cuerpos sean lo más hermosos posible.

- Parece que lo conoces muy bien, Rook. - Habló Jamil mirando al rubio de cabello bob.

- Sin embargo, siento que es más un adulador. - Comentó Ace levantándose de la nieve mientras lo miraba con los ojos entrecerrados.

- Ser un mero espectador de gente hermosa y cosas hermosas me brinda tanta felicidad. - Comentó Rook despertando su lado poético. - La belleza es algo poderoso que puede salvar o destruir a su observador.

- "Tan solo mira lo que les pasó a Narciso y a Adonis por estar relacionados con la belleza" - Pensó Shiori, recordando el mito de ambos jóvenes.

- Sin embargo, también es efímera. Quita los ojos de ella y desaparecerá cuál flor marchita. - Comentó Rook cambiando de rostro a uno más sereno, que no duró mucho antes de volver a sonreír como siempre. - Por eso estoy aquí para ofrecer toda la ayuda que pueda para salvar la belleza.

- ¿Quieres decir que ves a Vil como una hermosa obra de arte en cierto sentido? - Jamil arqueó una ceja. - Es muy hermoso, lo admito, sin embargo... - Frunció un poco el ceño. - No puedo imaginarlo como alguien tan frágil que necesita ser salvado.

- Igual que yo, Vil es más como un diamante para mí. - Comentó Kalim. - Hermoso, pero muy duro.

Shiori desvió su mirada a un lado y se quedó pensando. Si bien era cierto todo esto que decían los chicos con respecto a lo que Vil siempre mostraba a cada día, ¿Realmente era el verdadero Vil? Una cosa es la imagen que uno muestra al público y otra es la verdadera cara. Nadie puede llegar a conocer a alguien en su totalidad, el ser humano siempre se deja llevar por las apariencias y expectativas. Ella no podría decir algo de alguien con mucha certeza hasta que estuviera segura, ya había aprendido de su lección al dejarse llevar por las apariencias; pero, no importa que tan fuerte queremos demostrar a los demás, todos al final son seres que sienten y tienen emociones, y como tal también tienen una fragilidad que ocultan en el interior y que se mantienen oculta en lo profundo... y eso no era malo, al contrario, lo hace más humano.

Un claro ejemplo de ello, era la misma Shiori y todos sus predecesores, el pueblo siempre tenía la imagen del marcado como un ser poderoso, intocable y de una frialdad que lo usa para acabar con los demonios y esa imagen la tenían que mantener a capa y espada, pero esa no era su verdadera naturaleza. Tan solo era una imagen falsa que todos los demás dibujaron a lo largo de tantos años y que iban en aumento.

Cargar con ello era un gran peso. Cuando todos descubrieron su identidad, la Shiori normal terminó por desaparecer por completo de las memorias de todo el pueblo para luego ser tapada por imagen de la Sacerdotisa Nakamura. Si antes podía caminar tranquila en la calle sin que nadie la notara, ahora no había ninguna persona que no notara su presencia, que automáticamente entrara en pánico y la trataran como si ellas los fuera a matar como a un espectro.

Esa vida era muy agotadora y llena de muchos prejuicios por parte de los demás. Muchas cosas en su vida cambiaron desde aquel viaje a Hokkaido, y ahora que estaba aquí sentía que finalmente era libre de expresar lo que ella verdaderamente es y no por un título que no pidió.

- "Realmente el haber sido sacerdotisa hace que cuestione todo desde un punto de vista filosófico ¿No?" - Pensó Shiori, tocándose el hombro mientras miraba de regreso al grupo.

- Vil no me necesita para salvarlo... - Afirmó Rook como un hecho. - Cuando intentes ayudarlo ¡Todo lo que tendrás es un tacón de 13 cm en la parte superior de tu cabeza!

- "Así que un chico autosuficiente ¿Eh?" - Shiori recordó todos los esfuerzos que Vil hizo solo.

- Lo que quiero preservar no es el propio Vil, sino la "Belleza" que él posee. - Finalizó Rook.

- "¿Su belleza?" - Con sorpresa, Shiori recordó la sonriente cara que hizo al saludar a sus padres. - "¿Acaso se refiere... a eso?

- Maldita sea... estoy tan confundido... - Ace murmuró bajito.

- Sí que los residentes de Pomefiore son muy diferentes, eh... - Agregó Deuce.

- Estoy en Pomefiore, pero a veces no entiendo ni J... - Agregó Epel.

- ¿No hay nada que podamos hacer al respecto ahora, cierto? Sonrían y asienten las cabezas como si lo hubieran entendido. - Comentó Grim empezando a asentir la cabeza, al igual que los otros tres.

- Fufufu, seguramente lo entenderás pronto. - Rook sonrió a los de primero. - La belleza cegadora seguramente traerá luz a sus vidas... lo sabrán cuando la vean.

- Creo entender a lo que se refiere Rook. - Finalmente Shiori le habló.

- ¡¿Qué, de verdad?! Traducción, por favor. - Pidió Ace.

- Esto ya se lo pregunté una vez a Grim, pero quizás esta analogía puede que les sirva para entender a Rook. - Shiori recogío a Grim en sus brazos y miró a los tres jóvenes. - Ustedes saben como soy ¿Verdad?

- Cariñosa. - Sonrió Kalim.

- ¿Loca? - Dijo Ace.

- Valiente - Añadió Deuce.

- Amable - Finalizó Epel.

- Jaja muy gracioso Ace. - Shiori rió sarcásticamente, para luego serenar su cara. - pero el punto es... ¿Qué pasaría si de pronto me vuelvo todo lo opuesto a lo que mencionaron y estuviera a punto de dañar a gravedad a alguien?

Por un lado, los jóvenes de primero abrieron sus ojos ante esa clase de pregunta y por el otro lado, tanto Jamil como Kalim recordaron el suceso, criticó que ambos pasaron en Scarabia, cuando Shiori fue manipulada por el alma de Jun y comenzó a atacarlos. Ella podría haberlos matado aquel día y sus manos se hubieran teñido de sangre, de no ser por ellos y los de Octavinelle junto a Grim. Ellos lograron salvarla de ese camino y evitaron que ella hubiera cometido un grave error que le hubiera costado la vida.

Así que esta pregunta ya fue demostrada por parte de ellos.

- Si ustedes vieran que estoy a nada de volverme esa persona violenta, como si fuera un verdadero demonio... - Shiori encendió su Ajna. - ¿Qué es lo que harían ustedes? ¿Intentarían evitar que me vuelva aquella clase de persona? O de lo contrario... ¿Dejarían que me pudriera?

Aquella situación hizo que Ace y Deuce imaginaran dicho escenario. De tan solo pensar en la imagen de una Shiori que no respetaba la vida, que usara su marca para herir a otros y que fuera tan violenta a tal punto de ser comparada con un demonio... Era muy bizarra para asimilar. Definitivamente, esa no sería la calmada, reflexiva y amorosa Shiori que ellos conocían. Ella era, lo que muchos consideraban, un ser de luz, que tenía sus momentos de travesuras, pero que era una buena persona que haría lo que sea para proteger lo que ella más ama.

Si realmente Shiori perdiera lo que la hacía ser, aquella chica a la ellos sentían un sentimiento tan fuerte más allá de una fuerte amistad, sería algo muy doloroso de ver. Era como condenar a un ángel a ser desterrado de los cielos hacia las profundidades del infierno, donde viviría el resto de su vida, siendo torturada por el más cruel y doloroso castigo eterno que podría experimentar en su alma.

Y eso era algo que ella no merecía.

Ambos jóvenes de primero sabían perfectamente que Shiori tuvo varias oportunidades para volverse la villana de su mundo y mandar al diablo todo, pero gracias a su marca, a las enseñanzas de su familia y sus deseos por vivir ... Fueron lo que la llevaron a tomar el camino de la rectitud, aunque ese camino también le generaba un dolor.

Así que la respuesta correcta de ellos fue:

- Si lo pones así. Realmente no te podría llegar a imaginar cómo alguien así, Shiori. - Murmuró en voz alta Ace, para luego señalarla con su ceño fruncido. - Pero, si hubiera pasado eso, probablemente te regañaría de todas las formas posibles para que no cometieras más locuras... con los problemas de Grim son más que suficientes.

Muy bien, era una respuesta muy típica de Ace, pero que alegró mucho a Shiori.

- ¡Oye! - Respondió Grim.

- Definitivamente, si eso llegara a pasar, yo haría lo que fuera para que regresaras a ser la misma de siempre. - Juró con convicción Deuce.

El buen Deuce, siempre diciendo las correctas palabras salidas de su corazón. Shiori no podría esperar nada mejor que las respuestas inspiracionales de él.

- Gracias, chicos. - Shiori los miró conmovida.

Ace y Deuce como siempre solo sonrieron ante el rostro de Shiori, ya que ese era la sonrisa que querían ver en su cara.

Por otro lado, la verdad era que Epel lo pensó muy poco porque en el poco tiempo que habló con Shiori cada mañana, se podría decir que ambos se sentían muy cómodos el uno con el otro. Ella no se molestaba con él cuando usaba su jerga, es más, intentaba acoplarse a él para que se sintiera como en casa, también había comprobado que era una mujer fuerte por los rumores y los ejercicios que hacía cada mañana, siempre le preguntaba cómo estaba y además no hacía comentarios como que era lindo y esas cosas. Simplemente, lo veía tal y como es... un chico.

Realmente no quería que Shiori cambiara.

- Bueno... Shiori es una persona agradable y bondadosa por donde quiera que uno vea. - Habló Epel con una suave sonrisa. - Realmente sería una verdadera tristeza si cambiaras de esa manera repentina. - Luego respondió con seriedad. - Por eso yo también estaría a favor de ayudar para hacerte regresar a como siempre has sido..., ya que... siendo tú misma es... - Epel luchó contra la palabra, pues le era muy hipócrita decirlo de su boca, pero era lo único que apareció en su cabeza. -... Es lo que te hace aún más linda.

Esa respuesta tomó muy desprevenida a Shiori, quien no pudo evitar sonrojarse ante la palabra "Linda" y que provocó que casi todos los jóvenes miraran con ojos recelosos hacia Epel.

- "No puede ser ¡¿Otro rival?!" - Pensaron Ace, Deuce y Jamil con los ojos en blanco.

- Ah... esto fue inesperado... pero gracias Epel. - Shiori le sonrió suavemente.

El joven de pelo lavanda se rascaba su mejilla con vergüenza, ya que él no era de usar esta clase de palabras, pero quizás, solo por hoy, estaría bien.

- Supongo que con esto ya creo que queda claro el ejemplo de Rook ¿Verdad? - Shiori trató de cambiar de tema, mirando hacia donde estaba el joven rubio.

Por otro lado, Rook entrecerró alegremente su mirada cazadora y con una encantadora sonrisa le tomó de su mano para apoyar con delicadeza hacia la altura de sus labios, haciendo que muchos chicos se alarmaran por el repentino contacto.

- Oui, mademoiselle. Fue muy considerado de tu parte el coadyuvar a aclarar mis humildes intenciones sobre mi ideal de salvaguardar la verdadera belleza de alguien... merci~ - Y con eso selló suavemente sus labios sobre los dedos delgados de la albina, como si un caballero estuviera besando el pétalo de una rosa.

Como una tetera hirviendo en su punto fijo, la cara de Shiori se sonrojó aún más al punto que sus ojos se volvieron en blanco, las manos le temblaron y de sus orejas se escapa humo hirviendo.

Ya fue suficiente, con lo que había pasado con Vil, Idia, Silver, Deuce, Epel y Rook había llegado a su límite.

- "¡NOOOOOO!" - Exclamaron mentalmente Ace, Deuce, Jamil y Epel, listos para intervenir.

Kalim, al ver esta escena, por fin y por primera vez sintió los primeros indicios de incomodidad. Era muy raro para él sentir eso ¿No se supone que este gesto era solo para agradecerle a Shiori? Sí, es así, entonces por qué se sentía de este modo. De tan solo pensarlo más hacía qué ese sentimiento de desasosiego aumentara más, pero si, por el contrario, seguía mirando la escena, solo hacía que este sentimiento dentro suyo le doliera.

- ¡Oye no! ¡¿Qué crees que estás haciendo?! - Chilló Grim viendo como este humano tenía el descaro de coquetear con su secuaz.

Y Shiori...

- "¡¿POR QUÉ?!" - Ella exclamó mentalmente, sin saber qué hacer y con su corazón, queriendo salir de su caja torácica.

Quería mover su mano lejos, pero no podía porque estaba paralizada, era como si le hubieran presionado en sus puntos de presión y para colmo estaba esa mirada intensa que Rook le dedicaba ¿Qué diablos estaba viendo en ella para que lo viera con esos ojos? Si esto seguía así, ella... ella...

Y como último detalle, Rook le guiño un ojo.

¡No más! Ella ya llegó a su límite de tolerancia.

Ese bendito cierre de ojo fue lo último que rompió el hilo de calma que Shiori tenía en su mente. Los labios de ella poco a poco se fueran separando, a la vez que levantaba su mano libre, articulando lo mejor posible sus cuerdas vocales, y finalmente, luego de tantos embrollos mentales, ... Entró en piloto automático.

- No busques fuera de ti. No sigas a los que dicen ser el camino. Sigue tu propia consciencia, busca tu propio Yo, y sé tu mismo. Todo va y todo viene, todo llega y todo pasa. La vida es un flujo siempre cambiante; la consciencia es lo único inamovible, eterno. Busca tu propia consciencia y ganarás la libertad. Todo está dentro de ti.

Así es, ella empezó a recitar una y otra vez, a una velocidad sorprendente, el sutra 29 de buda con una cara similar a las estatuas de dicho monje y hasta estaba haciendo la misma posición de manos con la única mano libre.

Los chicos solo tenían los ojos hechos unos puntos en blanco viendo el parloteo de la joven que poco a poco se estaba volviendo de piedra, o al menos así lo aparentaba.

- Oh la la, ¿Está bien Reine des anges? - Preguntó preocupado Rook ante la petrificación de la joven.

Pero Shiori no respondió y siguió repitiendo el sutra.

Ace pasó su mano sobre los ojos de Shiori y al no ver reacción, entonces llegó a una conclusión.

- Ugh... Se rompió de nuevo. - Comentó Ace reconociendo esta parálisis.

- ¿Cómo qué de nuevo? - Preguntó Kalim confundido, ya que esta era la primera vez que veía de este modo a Shiori.

- Cuando Shiori llega a un límite mental, ya sea por una duda o algo que la perturbó mucho, pues esto es lo que le pasa... - Señaló Deuce, recordando la vez que Ace le hizo una broma a Shiori para hacerla escuchar lo que él llamaba, una especie de audio o CD Drama que, según Ace aseguraba, muchas chicas compraban, haciéndolo pasar como un CD de musical.

La cara que hizo aquel día nunca la iban a olvidar nunca.

- "Así que... hacer demasiados acercamientos directos hace que ella se estrese." - Pensó Jamil anotando este dato. - "La pregunta es ¿Por qué? Si Shiori fuera alguien coqueta, entonces simplemente aceptaría el cumplido o, por el contrario, o a lo máximo se sonrojaría ... Aquí hay algo más que juega, nadie llegaría a estresarse tanto y de ese modo sin motivo alguno."

En eso, el momento vio cortando cuando Zeppelin por fin se liberó de Queen para taclear a Rook contra el suelo y empezar a picotear velozmente su cabeza.

- ¡Ahh! ¡Rook! - Chilló Epel, alarmado como el resto de los demás.

- Hahaha, tranquilos... - Rook levantó su pulgar, mientras se levantaba tranquilamente del suelo con el ave golpeando su cabeza y con la cara levemente magullada. - Lo tengo bajo control. Solo está jugando...

- ¡Eso no parece ningún juego!

- Descuiden, esto es natural. - Explicó Rook despreocupadamente. - Entiendo sus intensos sentimientos de protección con su dueña. Esa pasión y dedicación con la que envía a cada picotazo hacia mi cabeza es una muestra clara de cuanto ama y respeta a la Reine des anges... es tan digno de un familiar ¡Merveilleux!

- ¡Deja de hablar y quítate al ave de la cabeza! - Recriminó Jamil.

Afortunadamente, Queen entró al rescate y nuevamente se llevó lejos a Zeppelin para que no continuará dañando al hombre rubio. Sin embargo, la cosa no terminó allí, porque luego Zeppelin miró fijamente a los demás chicos, que tragaron grueso ante su mirada, y le dio un silbido amenazante antes de desaparecer junto con Queen a las profundidades de un árbol para que se tranquilizara.

- Uyy... el pollo maldijo a sus abuelas...- Comentó Grim dándoles el pésame a los chicos.

- ¡¿Cómo así!? - Chilló Epel indignado.

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Luego de una larga disculpa por parte de Shiori y una curación rápida a la cara de Rook, finalmente todo regresó a la normalidad y todos pudieron volver al dormitorio abandonado para preparar la cena. Era una suerte que Rook tenía su gorro ese día, porque al revisar su cabeza estaba intacta, gracias a que el gorro recibió todo el impacto del golpe, dejándolo solo agujereada en varios puntos.

El desafío de los chicos subió de nivel, porque ahora tenían un obstáculo extra aparte de los nuevos rivales... ahora tenían que lidiar con un cuervo azabache que estaba al acecho de ellos con un pico totalmente peligroso.

- Sé que acabamos de cenar, pero todavía tengo un poco de hambre. - Suspiró pesadamente Ace sentado en el sillón de la sala.

- Sé cómo te sientes. - Asintió Kalim casi del mismo modo. - No estaba mal, pero le faltaba el ponche de especias y la riqueza del aceite.

- La receta llevaba verduras, pechuga de pollo y frutas. Fue más que suficiente para mí, pero... - Comentó Jamil, casi pensativo.

- Dijo que no era algo para hacer dieta, sino para desarrollar músculo, ¿Correcto? - Comentó Deuce.

- No puedo creer que Shiori haya camuflado las verduras dentro de la carne de pollo y que yo me las comiera sin darme cuenta... me siento estafado. - Comentó Grim mirando hacia el suelo.

- "Pero bien que comías hasta dejar el plato limpio." - Ace tenía una gota de sudor, bajó su cabeza.

- Al menos tuviste un plato lleno de comida saludable y delicioso Grim... - Comentó Shiori frunciendo levemente el ceño.

Pero en eso sonó el timbre de la casa.

¡Ding! ¡Dong!...

- ¿Hm? ¿Tenemos visitas nocturnas? - Se preguntó Shiori no haber recordad llamar a alguien.

- ¿No será el amigo nocturno que siempre te busca? ¿Cómo se llamaba? - Grim trató de recordar mientras se rascaba la cabeza.

- Ah, Tsunotaro ¿De verdad será él? - Shiori sonrió alegremente. - Usualmente, él aparece mucho más tarde, pero nunca toca al timbre.

Pero el haber mencionado el término "amigo" y "nocturno" abrió la caja de pandora que liberó a los celos, sorpresas y sobre todo la cólera ¿Desde cuándo este sujeto visitaba a Shiori por las noches? ¿Quién diablos era este Tsunotaro? ¿Qué clase de nombre era ese? Es más, ¿Con qué agallas se atrevía el cobarde a venir sabiendo que ellos se encontraba allí?

- Iré a abrir la puerta. - Shiori se levantó de su asiento para dirigirse hacia el pasillo.

- Te acompañamos. - Dijeron todos los jóvenes en simultáneo y con un aura oscura que Shiori no vio debido a su felicidad.

Caminando hacia el pasillo de la entrada, Shiori tomó el pomo de la puerta, con el grupo de jóvenes que estaban a su espalda y esperando al dizque "Amigo esté" y vieron como poco a poco la puerta se abría para finalmente revelar a...

- Entrega especial~ - Saludó un cartero fantasma. - ¿Se encuentra aquí el joven Epel Felmier de Pomefiore?

- "Ah, es solo el cartero" - Finalmente muchos de los jóvenes se tranquilizaron, pero aun así siguen estando al tanto para descubrir quién era ese tal Tsunotaro.

- Sí, ese soy yo... - Epel se acercó al cartero fantasma.

- Por favor firme aquí. - El cartero le entregó a Epel el formulario y una pluma. - Tengo 10 cajas grandes para ti ¿Debo dejarlo en el pasillo?

- ¿Eh? ¡¿Diez cajas?! - Epel terminando de firmar para devolver el formulario.

- Así es, el remitente es... - El fantasma movió los papeles para buscar el nombre. - Oh, también es alguien que se apellida Felmier. - Luego miró al joven peli lavanda.- ¿Es un pariente quizás? En fin, estas cajas son muy pesadas, así que ten cuidado cuando lo lleven adentro.

Y de un chasquido, el fantasma, hizo aparecer las 10 cajas en el pasillo y casi tapando la entrada.

- El pasillo está lleno de cajas ahora... - Comento Deuce con una gota de sudor en su cara.

- ¡Uwah...! ¡Tiene que ser mi Abu! - El dialecto de Epel se le escapó, por lo que se corrigió a sí mismo. - ¡U-Uh! Quiero decir... es probablemente que sea de mi abuela... caray ¡Le dije por teléfono que no tenía que enviarlos!

- ¿Qué es? ¿Te enviaron algunas delicias de tu ciudad natal? - Kalim preguntó mirando las cajas.

- Oh no, no creo que sea algo tan magnífico como eso. - Epel tocó una de las cajas. - Las manzanas de mi ciudad natal son muy buenas. Todas estas cajas pueden contener jugo de manzana... creo...

- ¡¿Todo esto?! - Ace señaló la torre de cajas. - Viejo, prácticamente puedes instalar un bar de jugo aquí con esa cantidad.

Epel estaba a punto de responder, pero algo llamó su atención en una de las cajas.

- Ah, hay una carta incluida. - Epel tomó el sobre y lo abrió. - "Esto es lo que sobró de la tienda. Está por caducar, así que compártelo con tus amigos de la escuela."

Cuando Epel terminó de leer la carta, frunció el ceño e hizo un puchero.

- Bue... no me manden las sobras... - Pero luego su mirada cambió a una de preocupación. - Pero... pensar que podían quedarse tantas sin vender.

- Debes ser un niño bastante rico si pueden permitirse enviarte todas estas cosas. - Sonrió Deuce.

- ¿Q-Qué? - Epel miró sorprendido a Deuce, por el comentario que hizo.

- Ah, ya veo, ¿Eres tan exigente con tu jugo de manzana que esta es la única marca que bebes? - Luego le siguió Ace.

- ¡E-eso no es del todo cierto! P-pero, por favor tomen algunos si quieren. - Epel les ofreció compartir el contenido de las cajas. - Es 100% natural, y sin preservantes.

Shiori pudo notar el cambio alegre en la cara de Epel por lo que eso la tranquilizó.

- Está lleno de vitaminas, así que creo que a Vil no le importaría. - Desvió brevemente su mirada hacia un lado.-... Eso espero... pero ¡Es delicioso, 100% real no fake! - Prometió el joven tomando únicamente una caja

- Lo sabía~ Si eres adicto a esas cosas. - Ace sonrió, provocando que Epel riera un poco y terminará por mirar hacia otro lado avergonzado.

- ¡Merci, Monsieur Chery Apple! - Agradeció amablemente Rook. - Esto será todo un placer. Por favor dé las gracias también a su familia en casa.

- Sin embargo, no podemos tener todas estas cajas bloqueando la entrada. - Comentó Jamil levantando una caja. - Primero movámonos a todos al salón.

- Sí, así será mejor. - Dijo Shiori tomando una caja que tenía dos más encima.

Ante esto, Epel se preocupó mucho, ya que pensó que sería mucho peso para la albina.

- ¡Ah! ¡Espera Shiori! ¡Arriba hay dos cajas más! - Epel quiso advertirle.

Pero...

- ¿Eh? ¿Dijiste algo? - Simplemente respondió ella sacando las tres cajas como si no pesara nada.

Dicha imagen dejó totalmente paralizado a Epel y sorprendió poco a Kalim y a Jamil.

- "¡¿Realmente no le pesa?!" - Pensaron los tres jóvenes, en especial Epel, quien miró las cajas de Shiori y luego miró las suyas propias.

No le parecía lógico, como era posible que una chica, que lucía delicada, pudiera guardar tanta fuerza. No, de hecho, ahora que lo pensaba detenidamente, Shiori era la clase de persona que entrenaba todos los días. Hacía piruetas, podía lidiar con su peso en las barras y sobre todo se notaba que tenía entrenamiento, por cualquier lado que lo viera, desde hace mucho, ya había varias pistas, que vio en carne propia, que demostraba que Shiori definitivamente no una chica tan delicada como aparentaba.

Lup... Dup... Lup... Dup...

- "¡Es muy fuerte!" - Exclamó mentalmente Epel regresando la mirada hacia Shiori quien brillaba bajo una nueva luz, o así era como él la veía. Realmente el chico peli-lavanda tenía estrellas en sus ojos y emitía un silencioso chillido llena de una emoción contenida.

- "¿Epel?" - Shiori lo miró con los ojitos hechos unos puntitos y con un signo de interrogación.

- "¡No, ahora si lo tengo muy claro!" - Epel ahora tenía una mirada llena de determinación y sonrojada. - "Ya sé a quién le pediré que me ayude a volverme fuerte."

- "Oh la la~ Eso si no me lo esperaba mademoiselle." - Sonrió complacido y admirado Rook, al ver de primera mano que tanta fuerza física tenía Shiori.

- "Entonces esto explica cómo ella pudo cargarme en aquella vez..." - Pensó Jamil con una sombra morada en su frente y recordando el Suplex Alemán que Shiori le aplicó en su estado Overblot.

- Sí, será mejor mover todo adentro. - Comentó Deuce tomando dos cajas con calma.

- Sí, Sí, caminen muchachos... que estas cosas pesan. - Comenzó Ace cargando una caja.

Y así todos los restantes salieron del trance de sus cabezas y ayudaron a cargar las cajas faltantes hacia el salón.

...

Luego de buscar los vasos, la jarra y de establecerse en los sofás de la sala común del dormitorio abandonado, Epel les dijo:

- Gracias por ayudarme a llevar las cajas adentro, se los agradezco mucho. - Epel sostuvo la jarra llena del líquido del jugo. - Sé que es repentino, pero sírvanse un poco de jugo de manzana. Los polifenoles que contienen son muy nutritivos y buenos para la salud. Debería ayudar a relajar tu cuerpo después del duro día de trabajo... creo...

Con eso dicho, Epel inclinó la jarra en cada vaso presente y las repartió a cada uno de los jóvenes.

- Vaya, el dulce aroma de la manzana definitivamente está llenando la habitación. - Comentó Deuce percibiendo el dulce aroma de la fruta.

- Qué aroma tan refrescante... ¡Bebamos! - Rook levantó su vaso para dar el primer sorbo, pero, al momento de que el jugo tocará sus papilas gustativas, una mirada brillante iluminó sus ojos y con una sonrisa respondió: - ¡Esto es...! ¡C'est bon! ¡Qué delicioso, Epel!

- ¡¿De verdad?! ¡Yo también lo probaré! - Kalim hizo lo mismo y, al igual que Rook, tuvo la misma recepción positiva. - ¡Guau! ¡Esto es tan delicioso! ¡Sabe como una manzana!

- Es jugo de manzana al 100%, así que es natural. - Comentó Jamil. - Aun así, es muy delicioso.

- ¡Es tan refrescante! - Grim ya se había acabado su jugo. - ¡Siento que puedo beber esto todo el día!

Grim estuvo a punto de meter su hocico en la boquilla de la botella, pero por suerte Shiori lo detuvo.

- Ah pa pa pa... Grim, cuidado con beber de la boca de la botella. - Shiori lo corrigió, ayudando al felino a servirse otro vaso.

- Así es, no es higiénico beber de ese modo. - Apoyó Deuce a un lado de Shiori.

- Aunque entiendo por qué. - Asintió Ace, mostrando su vaso vacío. - Esto es totalmente suave~

- ¿Quieres un poco más? - Shiori le preguntó a Ace.

- ¡Por favor! - Respondió alegremente acercándole su vaso, al mismo tiempo que Shiori le vertió el líquido.

Pero en eso...

- Ah, Gracias Shio-chan...

Shiori dejó de verter porque abrió sus ojos como plato y levantó su mirada para toparse que, donde estaba sentado Ace, ahora estaba Raiden suavemente sonriendo con picardía.

- Tan dulce como siempre, pequeña damita...

- ¿Qué...? - Shiori solo susurró confundida.

Pero, al parpadear los ojos regresó la imagen de Ace.

- Solo dije gracias. - Comentó Ace sin nada más que comentar para seguir bebiendo del líquido. - Deberías probar un poco Shiori, esto es una delicia.

Shiori no entendió lo que pasó, pero no era la primera vez que pasaba, por lo que sacudiendo la cabeza trató de pensar en otra cosa.

- Ah, sí. Ahora lo pruebo. - Respondió Shiori, sirviendo su vaso.

Ella vio como el cristalino líquido ámbar iba llenando poco a poco su vaso y, cuando ya estaba listo, ella lo tomó entre sus manos y le dio unos leves sorbos silenciosos para probar el sabor de la manzana en su lengua. La explosión de sabores refrescantes golpeó los sentidos gustativos de la albina, había un suave toque ácido que le dio un leve escalofrío en su espalda, pero que le gusto mucho..., ya que esa sensación le recordaba siempre lo cuán agradecido estaba de estar viva.

- Realmente está delicioso. - Shiori miró enternecida el vaso. - Ácido como una granada, pero dulce como la manzana... Me gusta mucho esta combinación.

- Ni menciones a esa fruta del diablo. - Ace hizo una leve mueca. - De tan solo recordar la acidez de esa cosa se me contrae la cara.

Shiori antes la mención no puedo evitar soltar una suave risa, ya que el simple hecho recordar esa cara le causó mucha gracia.

- ¡¿Qué?! - Ace trató de mostrarse enfadado ante esa risa, pero, con ese sonrojo en la cara, la cosa pintaba de otra manera.

Por otro lado, Kalim se quedó mirando enternecido la risa de Shiori. Definitivamente, ella lucía aún más hermosa cuando mostraba sus dientes y escuchaba su voz emitir aquella risa risueña que era como música para sus oídos.

- "Realmente, me gusta mucho su sonrisa." - Pensó Kalim, tomando otro sorbo y mirando detenidamente la cara sonriente de Shiori.

- No es dulce o amargo. - Comentó Rook también siendo contagiado por la sonrisa de la albina. - El sabor suave me recuerda a una brisa mientras estás en un huerto de manzanas. Puedo decir que está hecho con mucho amor.

- ¡Sí, así es! Este jugo se mezcla con manzanas de calidad ¡Es una especialidad de mi ciudad natal! - Asintió Epel muy animadamente. - Es muy rico con un poco de miel también. ¡Es perfecto para después de las clases de canto! ¡Oh, la fruta en sí es realmente es una ricura! - A Epel nuevamente se le escapó su dialecto, pero esta vez no se esforzó mucho en mantenerla oculta. Aun así, lo corrigió solo por las dudas. - Es muy deliciosa por sí sola.

- ¡Jajaja! ¡Puedo sentir la pasión por tu forma de hablar! ¡Maravilloso! - Rook soltó una risa bastante enternecida con la energía que emitía Epel al hablar. - Definitivamente, puedo sentir tu amor por tu ciudad natal, Monsieur Cherry Apple.

Pero al instante, la felicidad de Epel no duró mucho, ya que nuevamente la capa de la preocupación inundó los pensamientos del chico de pelo lavanda.

- No sé si es porque está hecho en un lugar local, pero la realidad es que no es tan conocido. - Comentó Epel mirando perdidamente el vaso.

En eso, Shiori sintió el aura de una persona más, moviéndose cerca de la entrada de la sala común, y la supo reconocer al instante.

- "¿Vil?" - Shiori desvió su mirada sorprendida hacia el lugar donde estaba oculto, por lo que encendió a escondidas su Ajna para ver cuáles eran las emociones que él tenía. - "¿Hace cuanto que hace allí escuchando?" - Pensó ella mirando como el color de la empatía y simpatía coloreaban el alma morada de Vil.

De alguna manera, los colores que él emitía estando escondido eran sumamente hermosos.

- ¿Oh? Es una pena, ya que es tan delicioso. - Kalim lo miró con compasión.

- Últimamente, hay pocos clientes y turistas, así que me temo que a este paso... - Epel estaba a punto de decretar un posible escenario preocupante.

Pero, antes de que eso sucediera, Shiori intervino.

- Espera Epel, cuidado con lo que decretas. - Comentó con serenidad Shiori mirándolo con el Ajna y viendo el color de la preocupación en Epel. - Puede que esto no ayude mucho a cambiar la situación que posiblemente esté pasando tu familia ahora, pero nunca debes olvidar que las palabras tiene el poder para lastimar como para sanar: La palabra de uno puede cambiar el mundo y solo las buenas palabras son las que debemos albergar en nuestro corazón.

Epel se quedó mirándola un breve tiempo, pero fue más que suficiente para que Shiori complementará su idea.

- Con esto no quiero decir que no tomes en cuenta la realidad de las cosas, pero sí decretas lo peor, entonces solo estarías sentado en tu lugar, sin moverte y esperando que ese resultado se convierta en una realidad. - Luego ella pagó su Ajna. - Por el otro lado, si haces lo contrario o consigues a alguien cercano a ti, que tenga el verdadero poder suficiente para que sus palabras, o las tuyas, muevan a las personas a comprar el producto de tu familia, entonces puede que el resultado te sorprenda, pero esto es algo que solo funcionará si juntas el pensamiento con la acción... no bastará con solo enfocarse en una sola.

- "¿El verdadero poder?" - Comentó Epel un poco confundido, pudo lograr entender la gran mayoría de las palabras, pero aun así ¿Cuál era el verdadero poder que todos le hablaban a cada rato? ¿Sería lo mismo a lo que se refería Vil? O ¿Sería uno distinto?

- "Cuanta sabiduría hay en sus palabras." - Rook la miró con admiración. - "No hay duda que escogí adecuadamente tu nombre Reine des anges."

Con eso, Shiori desvió sus ojos hacia un lado y, tal como lo esperaba, apareció Vil cruzando el umbral.

- ¿Cuánto tiempo planean holgazanear por aquí, caballeros? - Comentó seriamente Vil tomando por sorpresa a muchos de los presentes.

- Bienvenido de regreso, Vil. - Shiori saludó tranquilamente con una pequeña sonrisa.

Vil no se esperó el saludo de bienvenida, de todas formas le respondió para no ser grosero.

- Sí, he regresado. - Fue lo que él contestó, antes de caminar y abrirse paso entre las cajas. Tratando de no derribar nada. - Pero más que nada ¿Qué pasa con la montaña de cajas? - Una gota de sudor bajó de su cabeza.

- Recibimos una entrega de jugo del pueblo de Epel. - Respondió Rook con su clásica sonrisa. - Todos estábamos bebiendo algo.

- ¡N-No tienen azúcares! ¡Además, no es artificial! - Epel intervino frenéticamente. - No tiene tanta vida útil una vez abierto... ¡También puedes probarlo!

- Hmm, ya veo. - Comentó Vil mirando la botella abierta. - Tal vez lo haga más tarde, cuando me apetezca. - Luego pasó a ver la hora de su teléfono. - Deberían irse a la cama pronto, son las 10 de la noche.

- ¡¿Dormir a las 10?! - Exclamó Ace a modo de queja. - ¿Parecemos niños?

- Tú forma de pensar cuando dices que dormir temprano es infantil es lo que te hace aún más a un niño ¿No lo crees? - Vil respondió a modo de regaño. - 7 horas de sueño son más que esenciales para una piel sana y un cabello sedoso.

- ¿La hora de sueño estándar no era de 8 horas? - Shiori lo pensó detenidamente en voz alta.

- Hushhhhh... ¡No le des ideas! - Ace la calló.

Para suerte de Ace, Vil no la escuchó, pero miró al grupo para aclarar un detalle.

- Oh, déjenme preguntarles esto antes de que lo olvide. - Vil miró al resto del grupo. - ¿Qué tipo de productos utilizas para tu rutina de cuidado del cabello y de la piel?

- ¿Eh? ¿Cuidado de la piel? ¿Qué es eso? - Dijo Deuce inclinando su cabeza a un lado.

- Bueno, me pongo algunos aceites en mi cabello para cuidarlo, pero no hago nada por mi piel. - Fue lo que Jamil respondió.

- Usaba tantos productos para el cuidado de piel en mi ciudad natal, pero desde que comencé a vivir en los dormitorios deje de hacerlo. - Agregó Kalim.

- ¡¿Me estás diciendo que no se lavan la cara y se van a dormir así?! - Vil parecía que se iba a arrancar los pelos de la cabeza de tan solo escuchar el tan poco cuidado que estos sujetos tenían para su piel, Ni que hablar de Ace si compartía neurona con la otra patata. Por suerte, Rook y Epel no eran una gran preocupación, sin embargo... - ¡Paloma! ¡Dime que al menos tú usas algo!

Shiori realmente lo pensó muy poco, de todas las personas presentes, ella tenía que tener el doble de cuidado con su cabello blanco y en especial con la cicatriz que tenía en la espalda. Lastimosamente, ella ya no se fiaba mucho de los productos que llevaban químicos, ya que por culpa de ciertos ácidos y venenos, que le tocó lidiar desde joven, digamos que su piel ahora es un poco tolerante a ciertos componentes, por lo que desde siempre tuvo grabada en su mente que usar cosméticos y maquillaje estaba fuera de su lista, a menos que fueran de origen natural, como por ejemplo el pintalabios de flor de cártamo que Azul le regaló o los maquillajes de su templo.

- Claro que sí. - Shiori se cruzó de brazos.

La fe de Vil ha sido restablecida, Sin embargo...

- Uso plantas medicinales cuidadosamente cuidadas y tratadas por mí misma, además de pasar por una rigurosa mezcla con el aceite de castilla y esencias naturales para el tratamiento de mi cabello y piel sensible ante ciertos productos. - Hablo casi de manera rápida y orgullosa.

El señor Sato estaría muy orgulloso de lo cuan lejos Shiori adquirió conocimiento de herbología.

Hubo un breve momento de silencio en la sala. Muchos de los chicos se quedaron callados y presenciando con los ojos en blanco, en especial Vil, como Shiori los miraba con total seguridad que hasta botaba brillitos y plumitas de orgullo.

- "Ha hablado la madre naturaleza." - Pensó Grim, siendo testigo de todo el trabajo que Shiori hace con sus flores para su higiene, además de él mismo y los cuervos

- Sin comentarios. Al menos es algo válido si lo haces de la manera correcta... pero más que eso... - Vil trató de cambiar la página, antes de regresar la cara impactada hacia los otros jóvenes. - ¿Me están diciendo honestamente que duermen sin una rutina establecida después del baño?

Luego de esto terminó soltando su suspiro decepcionado. Ni modo, tendría que tomar al toro por los cuernos.

- Les daré algunos productos que pueden usar, así que úsalos todas las mañanas. - No fue una recomendación, fue una orden por parte de Vil mientras usaba magia para hacer aparecer varios frascos y pomadas que tenían un logotipo que gritaba a todo pulmón que fueron hechos por Vil.

Y no fue la única en notarlos.

- ¡Whoa~! ¿Los hiciste tú mismo, Vil? ¡Eso es increíble! - Alagó Kalim.

- No esperaría menos de un Líder de dormitorio. - También Jamil asintió. - Veo lo cuidadosos que fuiste al mezclar esto.

- Epel y yo hemos tenido una piel tan radiante y maravillosa después de usar los productos de Vil. - Comentó Rook.

- Sí. Hemos usado protector solar, polvos, bálsamo labiales, cremas y todo eso. - Epel lo comentó cansadamente y con un aura sombría.- Nos han... ayudado mucho...

- Por cierto... veo muchas botellas, pero ¿Cómo las usas exactamente? - preguntó Kalim levantando uno de los frascos.

- ¿No sabes? - Vil arqueó una ceja. - Muy bien, déjame explicarte comenzando con el lavado de cara.

En eso guio a Kalim que se sentara en una silla, que miraba hacia los demás presentes.

- Usaré a Kalim como mi modelo, así que todos miren de cerca, aprendan y anótenlo para más tarde ¿Entendido? - Instruyó Vil.

- S-Sí - Asintieron los demás chicos presentes.

- Entonces, Kalim... ¿Qué usas para lavarte la cara regularmente? - Preguntó Vil alienado los productos que iba a usar.

- Agua. - Respondió entusiasmada

- ¡Mal! - Corrigió Vil, frunciendo el ceño. - Debes comprar limpiadores que hagan espuma muy bien, lavar hasta que aparezca la espuma y luego enjuagar ¡Y no se froten la cara agresivamente! - Luego de eso Vil se puso a trabajar en la cara de Kalim.

- ¡Jaja! ¡Eso hace cosquillas! - Kalim se rio.

- Después de lavarse la cara, limpie el exceso de burbujas suavemente con un algodón. - Vil pasó el algodón por la cara de Kalim.

- "Esto sería bueno para un canal de maquillaje." - Comentó Shiori mirando como era el proceso de la aplicación.

- Incluso si lo acabo de limpiar, ¿Es necesario lavarlo de nuevo?. - Kalim preguntó.

- Este es un producto diferente al lavado de cara. - Resaltó Vil. - Esto cuidará tus poros. Sigue la loción facial. Asegúrese de extenderlo bien en su mano primero antes de aplicarlo en su cara.

Vil aplicó la loción en la cara de Kalim con suaves palmadas.

- Oh... Eso huele tan a flores y se siente tan bien... - Kalim percibió el aroma de la loción.

- A continuación, la loción fijadora. Los jóvenes de secundaria producimos sebo, así que usar mucho de esto, tendrá un efecto contrario.

- ¡Ajajaja! Llamarte joven de preparatoria parece muy divertido. - Kalim soltó una risa.

- ¿De qué hablas? - Vil cuestionó.

- ¡Pareces mucho más maduro que los otros de tercero, después de todo! - Kalim, inconscientemente, dejó escapar aquel comentario "inocente".

- Te voy a patear si dices que me veo viejo para mi edad. - Vil respondió con una vena roja sobre su cabeza. - Como sea, apliquen lo que aprendieron aquí y cuiden su piel adecuadamente por la mañana. - Luego levantó otro frasco y se lo mostró a los jóvenes. - Este de aquí es especial para el cuidado de la piel, es bueno por tres días, úsenlo antes de dormir. - Luego cambio a otro frasco un poco más grande.- Y este aceite capilar debe aplicarse con cuidado y secarse con un secador de pelo. - Luego cambió el frasco. - Esté es corporal y se utiliza después de la ducha. Aplícalo en los codos, las rodillas y los talones.

Y así Vil continuó explicando cada producto al punto que Deuce empezaba a tener los ojos en espiral de tanta explicación.

- E-Esto parece mucho más difícil que una prueba de alquimia... -Susurró Deuce, con el humo saliendo de su cabeza.

- No sobres fuerces tu cerebro, Deuce. - Advirtió Shiori, abanicando el humo con un folder.

- ¡Oh! ¡Mi cara se siente mucho más suave después de lo que hizo Vil~ - Kalim se tocó la cara asombrada. - ¡Shiori! ¡Toca mi cara!

Kalim tomó la mano tatuada de Shiori entre las suyas, pero ni bien ocurrió el contacto, la mente de Shiori reaccionó de una manera negativa porque...


- Lo siento... Arruiné nuestro primer beso... - Lloró Shiori, desviando su cara a un lado mientras esterraba su cara en sus rodillas.

Ella se encontraba la cama de Nanai usano unicamente la camisa de Nanai.

Ante tal triste imagen, Nanai tomó la mano enguantada de Shiori, hecha un mar de lágrimas, y la colocó sobre su mejilla.

En aquel día, a Shiori le dió el fuerte acceso de tos con sangre a causa de la lluvia que los mojó en el tejado del teatro central de Sachimura; justo antes de por fin dar su primer beso.

- Hermosa, no te preocupes por lo que pasó... No fue tu culpa... - Dijo dulcemente Nanai mirándola con compresión y besando superficialmente la palma enguantada, que tenía la mano tatuada de Shiori.

- Espera, no... no hagas eso... - Comentó a cuestas Shiori, continuando llorando mientras recordaba con vergüenza como con esa mano ella se había intentado limpiar lo poco que le había quedado de la hemorragia en sus labios. - ... no es necesario que hagas esto por pena o por sacrificio...

- ¿Por qué hablas de sacrificio? - Nanai frunció un poco sus cejas

Shiori desvió su mirada a un lado, nuevamente le dio vuelta al desastroso intento de primer beso, además de cómo Nanai vio la cicatriz de su espalda, cuando le quiso dar la otra muda de ropa cuando la suya se empapó.

- Porque... no debe de ser agradable... tener a una novia que esté enferma y llena de cicatrices... - Shiori dijo aquella suposición en un tono triste y con mucha pena. - A lo mejor, hasta te di hasta asco...

Tal parece ser que el comentario no le hizo gracia a Nanai, ya que aquella vez le dijo:

- No vuelvas a decir que me causaste asco, porque no es así... - Nanai la reprendió antes de suavizar su mirada. - Te amo mucho, Shiori.

- Nanai... - Shiori lo miró casi enternecida.


Pero aquel recuerdo se mezcló con otro.


- O eso fue lo que creíste fácilmente... Tonta ilusa... - La cara de Nanai cambio de una suave a una burlesca. - Lástima de aquel que se enamore de tí. Claro, si hubiera alguna persona que lo haga...


Con eso, Shiori, con las pupilas dilatadas y tomó la muñeca de Kalim para evitar que su mano tocara su cara.

Kalim miró extrañado esta actitud de la albina y no fue el único, ya que también fue raro para los demás, en especial Vil, que estaba a punto de advertir a Shiori que no tocara la cara de Kalim por el tratamiento, pero esto...

- ¿Diamante en bruto?... - Preguntó Kalim sintiendo cómo ambas manos de Shiori empezaban a temblar.

Ella no ejerció tanta fuerza como para lastimarlo, pero aun así necesitaba una salida para explicarse...

- Entonces, ¿vas a fastidiarlos como siempre en tus problemas personales?

No, Shiori ahora no estaba preparada para hablar de esa parte de su vida. Ella una y otra vez se disculpaba mentalmente con todos por no ser lo suficientemente sincera o fuerte como para afrontar esto, pero tenía que cambiar la dirección del tema pronto para no generar tensión en el ambiente o que la marca empiece con sus complejos.

- K-Kalim... tienes que tener mucho cuidado con el tratamiento. - Shiori le habló con una rapidez mezclada con una sonrisa falsa y distante. - Mis manos están muy sucias y llenas de bacterias... podría arruinar todo el tratamiento que te hizo Vil. Desde aquí ya puedo ver que tan suave y blanda está tu piel, Kalim. - Luego ella giró su cara hacia el líder de Pomefiore. - ¿No es así?

Vil solo asintió con la cabeza. Si bien era cierto, lo que dijo Shiori, a una parte de él no le agradaba ver aquella la "feliz" cara que ella estaba haciendo, no era natural y no era como las que siempre daba. Era muy obvia la diferencia que hasta un tonto lo podría notar.

- "Está fingiendo, para no tocarlo." - Pensó Vil, analizando este escenario, estaba preocupado por este comportamiento y más aún cuando notó el temblor de las manos. - "No, es más que eso... está asustada..."

Jamil, llegando a la misma conclusión que el rubio, supo que tenía que separarlos, aunque sea dé a pocos ir calmando las cosas.

- Tan apresurado como siempre, Kalim. - Habló Jamil, asintiendo la cabeza a Shiori como una señal de que él se iba a encargar de esto. - Debes tener cuidado con este tipo de cosas y con lo mucho que Vil se esforzó.

Como si hubiera funcionado, Kalim se distrajo con la corrección que Jamil le dijo.

- ¡¿De verdad?! - Exclamó alarmado él, ahora disculpándose con Shiori y soltando su mano al mismo tiempo que ella lo hizo. - Ah~ perdón Diamante en bruto.

El escuchar su disculpa, hizo que una culpa floreciera en su pecho, ya que este silenció incómodo fue a causa de ella.

- No te preocupes, Kalim... - Shiori bajó un poco la mirada. - No es tu culpa...

Aun así, aquella respuesta solo sembró una duda en Kalim, quien miraba preocupado aquella mirada de la albina.

Al instante. Ace sabía que Shiori no se encontraba bien, por lo que también apoyó la idea de desviar el tema para que nada se tornara depresivo.

- U-umm, Vil ¿Es verdad que te convertiste en el Líder porque eres bueno con la magia? - Improvisó Ace, logrando captar la mirada de Vil. - ¿No existe un atajo mágico para cuidar nuestra piel y cabello?

Y tal como él lo esperó, Vil ahora lo miró con el ceño fruncido.

- Deberían saberlo, ya que ustedes son magos, pero la magia y la alquimia no tienen influencia en lo absoluto. - Respondió el Líder de Pomefiore. - La belleza que se puede obtener con la magia es un sueño, esa es una realidad, pero... no estoy interesado en algo que se desvanecerá cuando llegue la medianoche. - Luego miró a todos con serenidad, pero sobre todo con determinación. - Quiero una belleza natural y genuina que me perfecciones a mí mismo. Justo como el espejo mágico eligió a la Bella Reina.

- "Pero... ese espejo... Siempre elogia a Blancanieves y eso ha hecho que ella la matara para ser la única..." - Shiori, desplazando sus problemas temporalmente, ahora recordó con preocupación el sueño y las similitudes entre Vil y la Reina Malvada, como el resto de los chicos afectados por el Blot y los siete grandes. De alguna manera, un foco se encendió dentro de ella. - "Un momento... ¿Acaso Vil no estaba seguro de sí mismo? Eso es imposible, él siempre se muestra seguro y confiado de sí mismo. Además, Vil no puede ser tan villano como la reina malvada y de eso estoy segura ¿O acaso estoy suponiendo demasiado rápido?"

Ya lo estaba dudando y eso era un grave error en su vida. Eran muchas suposiciones y dudas contrarias, pero, con todo lo que había vivido aquí, lo mejor era ir con calma y despejar la capas del misterio para evitar que Vil acumulara Blot.

- Si existiera el verdadero Espejo Mágico de la leyenda... estoy seguro de que también habría elogiado tu belleza, Vil. - Comentó con suavidad Rook como apoyo.

Vil solo suspiró suavemente desviando la mirada.

- En efecto... - Susurró él.

Pero de alguna manera, Shiori pudo sentir una pequeña duda en su tono de voz.

Luego de tanta charla, Vil negó con la cabeza y se dirigió a su grupo.

- Basta de hablar ahora. Vayan y descansen en sus habitaciones. - Vil señaló al segundo piso. - ¡Y no se olviden de lavarse bien la cara antes de dormir!

- Sí... Sí señor. - Asintieron los jóvenes.

Esta era la oportunidad para que Shiori pudiera estar a solas finalmente.

- Iré a lavar los vasos antes de subir. - Comentó Shiori levantando los vasos que podía sostener.

- En tal caso, déjame ayudarte. - Jamil se ofreció cordialmente para ayudarla, pero ella...

- ¡No! - Exclamó la albina al inicio, pero viendo que había usado un tono de voz incorrecto, entonces trato de corregirla rápidamente. - Perdón, no... no es necesario que te molestes Jamil, te lo agradezco, pero... - Shiori trató de buscar una excusa. - ... Uhmm a lo mejor ya deben de estar cansados de tanto bailar y limpiar, mejor vayan a descansar, yo me quedaré un poco más despierta... así que ¡Buenas noches!

Y con ella desapareció de su vista, dejando una silueta de humo que se dispersó.

Los chicos no estaban seguros si preocuparse por la exaltación anormal de Shiori, pero, como todos querían evitar el enojo de Vil, entonces decidieron darle tiempo y espacio a la chica y subir las escaleras hacia sus cuartos pertenecientes.

Cuando cada quien ingresó a su cuarto, Deuce, estaba a punto de cerrar la puerta de su dormitorio cuando el recuerdo de la exaltación de Shiori continuaba repitiendo en su cabeza.

- "Acaso tiene que ver con el aniversario de muerte de su padre... O es algo más que no estoy viendo?" - Pensó Deuce escuchando como las otras puertas se cerraban.

No, la duda era muy grande y Shiori era su amiga, y si ella no estaba bien, entonces él tenía que ir a buscarla. Así que, abriendo la puerta de su cuarto, estaba a punto de ir hacia donde estaba la albina cuando al mismo tiempo vio como la otra puerta frente a él se abrió al mismo tiempo.

- ¿Ace? - preguntó Deuce casi en un susurró alto.

- Ugh... ¿Tú también? - Ace hizo una mueca, pero le habló en el mismo tono.

- Pues obvio, hay algo que no está bien - explicó enojado Deuce. - Iré a ver como está.

Estaba a punto de caminar hacia las escaleras, pero Ace rápidamente lo detiene

- Tonto, espera. - Regaño Ace. - Te das cuenta de que si la confrontamos ahora lo único que harás es que oculte el tema y trate de evitarlo.

- Pero si no hacemos nada será peor. - Justificó Deuce.

- ¡No seas necio! ¿No te hemos dicho que siempre pienses las cosas antes de actuar impulsivamente, tonto?

- Deja de llamarme tonto...

Pero lo que ambos no sabían era que una persona más también abrió la puerta de su habitación cautelosamente mientras escuchaba la pelea de los dos jóvenes.

- Escucha atentamente, esto es lo que vamos a hacer. Bajamos los dos, la buscamos, hablamos otros temas no relacionados con lo que pasó y ya veremos si ella decide hablar o no. - Comentó Ace ahora casualmente. - Entré más cómoda que esté, puede que nos cuente lo que pasa ¿Me preocupa que siga siendo "Eso" lo que la puso así?

- ¿Eso? Ah, verdad lo que nos dijo antes... - Asintió Deuce.

Ambos ya están listos para ir al primer piso a buscar a Shiori, cuando de pronto alguien a sus espaldas los llamó sorpresivamente.

- ¿Qué hacen despiertos todavía?

A Deuce y a Ace casi se les sale el corazón del pecho y hasta tuvieron que pegar sus manos a sus bocas para evitar que los gritos se escucharan por todo el pasillo.

- Mamma mia... - Ace se volteó para ver, junto a Deuce, quién fue él quien los llamó. - Por dios que susto, pensé eras Vil.

- ¿Qué haces por aquí, Joven Viper? - Preguntó cortésmente Deuce.

Y sí, la persona que detuvo a los dos era solo Jamil.

- Nada importante, estaba buscando el baño para quitarme el delineador de los ojos, que se me escurrió cuando intenté limpiarme la cara. - Comentó Jamil calmadamente.

- ¿Delineador? - Ace y Deuce lo miraron a los ojos un poco confundidos. - Pero si no llevas maquillaje.

Eso era lo que Jamil buscaba generar.

- ¿De verdad? Lo siento, fue un error mío... - Solo alcanzó a decir Jamil antes de activar su magia única. - "Susurro de la serpiente"

Tan rápido como llegó el rayo, tanto Ace como Deuce, fueron sumergidos a un trance y sus ojos adquirieron el color rojo lava característico de la magia de Jamil, listos para obedecer las órdenes él que les iba a dar.

- Reconozco que ambos son muy cercanos a Shiori y por lo visto saben mejor lo que le están pasando. - Jamil miró los ojos opacos de ambos jóvenes. - Necesito que me digan ¿Qué tanto saben ambos del problema que tiene Shiori? ¿Qué tanto saben de ella? ¿Qué le está pasando?

- Sí, mi señor... - Respondieron ambos jóvenes, empezando a soltar todo lo que sabían con respeto a lo que creían que era el problema de Shiori.

...

Por otro lado, cuando los jóvenes subieron, Grim no estaba conforme con esa respuesta, y como no estaba ligado a estos horarios locos de Vil, entonces se dirigió hacia la cocina con cautela para ver lo que su secuaz hacía.

Estando escondido casi al borde la puerta, Grim vio como Shiori dejó todos los vasos vacíos cerca del grifo para luego apoyarse en la barra y empezar a respirar, como si le falta el aire. Luego, sacudió un poco su cabeza e intentó agarrar el vaso junto al esparadrapo, pero cuando intentó acercar ambos objetos para limpiar, fue cuando nuevamente el temblor de la mano comenzó.

- "¿Qué está pasando?" - Se preguntaba Grim, sin entender nada.

Entonces el vaso terminó por resbalar de las manos de Shiori, pero, para suerte de ella, solo se cayó al lavatorio lleno de agua y espuma.

Al menos no fue en el piso, pero aun así...

- Ay por qué... por qué... por qué... - Susurró Shiori, pellizcando su frente y mirando hacia el techo, esperando alguna respuesta, pero bien sabía ella que no la iba a tener de este modo.

En eso las orejas de Grim captaron el suave sonido de algo goteando, y viendo que la casa no tenía ninguna fuga en lo único que pudo llegar a pensar fue en solo una cosa muy obvia.

- Sniff... Ya, basta de llanto... - Shiori sorbió un poco de su nariz y limpió las lágrimas de sus ojos con la manga de su camisa. - Ay, qué pesadilla. Dios mío...

- "Oh... ¿Será por eso?" - Grim, llegó a la conclusión de que quizás esta tristeza se relacionaba con lo que habían hablado en la intervención.

Sorprendentemente, a pesar de estar triste y con todas las emociones hechas un nudo, no quería decir que Shiori iba a bajar la guardia tan pronto y más aún que tenía los sentidos en punta.

- Grim, ya sé que estás detrás de la puerta. - Comentó suavemente ella, limpiándose la cara.

Grim se sacudió cuando escuchó su nombre, por un momento se había olvidado de la ecolocalización que podía tener Shiori, pero viendo que era imposible hacerse el tonto, entonces, con la poca valentía que tenía, ingresó a la cocina, preparándose como un luchador a punto de entrar al ring.

- ¿Qué hubo? - Saludó Grim, tratando de lidiar con la tensión.

Shiori, solo bajo la mirada.

- Nada, Grim. Solo... - Comentó Shiori señalando al lavadero. - Solo estoy aquí, limpiando los platos.

Bueno, era un primer paso, pero aun así habría mucho trabajo para hacer para que Shiori se sincerara.

- Quizás hubiéramos dejado que Jamil te ayudará un poco. - Comentó sutilmente Grim.

- No, él ya tiene suficiente con vigilar a Kalim. - Respondió Shiori.

Allí estaba de nuevo, ese aire de rechazo y distanciamiento. ¿Será que acaso estos malandros le hicieron algo cuando no miraba?

- ¿Alguno de ellos te hizo algo que te incomodara? - Preguntó la primera cosa que pasó por la cabeza de Grim - ¿Por qué, si es así, podemos dejarlos calvos si quieres?

- No. No. No. Nada de venganzas contra nadie. - Shiori negó alarmada.

- Entonces si te hicieron algo.

- No, tampoco eso. Nadie me hizo nada. Solo... - Generalizó Shiori antes de nuevamente colocar esa carita triste en su cara. - solo... es otro de mis problemas con cosas de mi pasado, en mi mundo. Ya se pasará.

Grim lo dudó.

- No me parece que se pasará pronto. - Comentó él subiéndose a una silla cercana. - Anda cuéntame, si de algo nos sirvió lidiar con varios traumados aquí ¿Qué difícil puede ser lidiar con esto?

- Es que... - Shiori nuevamente, le estaba dando vueltas al asunto y ya se estaba cansando de esto. Así no podía estar ¡Por dios! - ... Es que, recordé algo muy feo que me dijo alguien en el pasado.

Ella hizo el intento para contestar por partes

- ¿Cómo algo feo? ¿Alguien te insultó? - Comentó Grim con una ceja alzada.

- Más que eso... - Shiori suspiró, caminando hacia una de las sillas para sentarse al lado de Grim.

- He visto y oído a muchos estudiantes decirte de todo, cientos de veces, pero eso nunca te molestó. - Grim tanteó la cabeza de un lado a otro. - Es más, se las regresabas de la mejor manera posible.

- ¿Verdad, no? - Shiori comentó sarcásticamente. - Así se supone que debería ser yo, pero cuando recuerdo lo que me dijo esa persona en específico... es como si todo, en lo que trabajé duro para construir, no sirviera de nada.

- ¿Qué fue lo que te dijo? - Grim estaba curioso por saber ¿Qué era tanto eso que podría descuadrar tanto a su secuaz?

- Nada. No importa. - Shiori negó con la cabeza; sin embargo, quizás un punto de vista externo podría ayudarla un poco. - Dime algo, Grim ¿Qué harías tú si alguien te dijera algo muy hiriente? Tan fuerte, como si te hubieran dado justo en el clavo.

El felino no dijo nada, porque al parecer no entendía lo último mencionado, por lo que Shiori agregó:

- Supongamos que deseas algo tan desesperadamente que, por más que te esfuerces, es imposible de cambiar y que esa otra persona lo sepa y te lo restriegue en la cara de la forma más cruel posible.

- Entonces... - Grim poco a poco iba comprendiendo el concepto. - ... Estás así, por qué piensas que, lo que sea que esa persona te dijo ¿Tiene razón?

- Yo... no lo sé... - Respondió Shiori dudando. - Pero me gustaría saber qué harías en esa situación.

Ya teniendo la idea en claro, Grim respondió de manera segura.

- Lo dejaría calvo.

Pero esa respuesta no era una opción que ella podría usar.

- Algo aparte de eso, O sea, ¿Cómo te sentirías tú? O ¿Cómo lidiarías con eso? - Preguntó Shiori, teniendo fe de que Grim entendiera la pregunta. - ¿Cómo harías para lidiar con esas palabras feas?

Y por suerte, la tercera siempre es la vencida.

- Hmmm, si ese es el caso... - Grim pensó detenidamente en algo que le doliera mucho. - No lo sé. No entiendo por qué tendría que hacerle caso.

Shiori lo miró sorprendida.

- Es que, para qué molestarme en algo que dice alguien más. - Grim la miró con confusión. - Ellos pueden decir que solo soy un mapache, un gato, esparadrapo u otras cosas más, pero eso me va a valer un pepino. La única opinión que me importa es la mía y de nadie más. Yo seré el mejor mago de todos, y todos aquello que dudaban de mí se comerán sus palabras ¡Sí, señor!, y tendré a mi armada, seré como un rey para ellos, gobernaré con puño de hierro y todos admiraran mi grandeza ¡Nya ha ha ha!

Grim se cruzó de brazos estando muy seguro de sus palabras mientras reía con jactancia, pero tenía una confianza tan grande que nadie podría igualar y eso era algo que Shiori admiraba de Grim, ya que ella siempre fue testigo de lo mucho, que otros estudiantes, subestiman las capacidades de su compañero de dormitorio y verlo con esa confianza tan pura e intocable era lo que ella necesitaba para sobrepasar aquellas palabras que deberían ser solo palabras desperdiciadas en el viento.

- Tienes razón... sé qué serás el mejor mago que pueda existir. - Comentó Shiori con una suave sonrisa y segura

- ¡Sí que Sí!, y teniendo a un bonito secuaz como sidekick ¡Podríamos hasta dominar el mundo entero si nos lo proponemos! - Grim continuó suponiendo su fantasía.

Pero había algo en las palabras de Grim que dejaron sin aliento a Shiori. El cómo Grim soltaba aquel cumplido sin pensarlo mucho la tomó muy desprevenida y halagada.

- ¿De verdad me consideras bonita? - Shiori le preguntó tímidamente.

- Pues claro. - Grim respondió como si fuera la cosa más obvia. - Habría que ser ciego y tonto para que alguien no note él potencia que tienes. Sabes pelear, tienes técnicas únicas, luchas contra fantasmas y no hay nadie de aquí que diga lo contrario...

- ¿A pesar del cabello blanco y los ojos rojos? - Preguntó Shiori, frotándose los dedos.

- Aun con eso, podrías tener cualquier tipo, color de cabello y ojos y el resultado sería el mismo. Eres como... como... ¡Ay! Como se llamaba esta cosa... - Grim trataba de recordar un nombre. - ¡Ah! Eres como una ostrencia.

Shiori podría haber jurado que había escuchado momentáneamente el fragmento de una música disco en el ambiente, pero no le dio mucha importancia. Lo que sí le sorprendió era la referencia y mensaje que Grim estaba usando con aquella flor, a pesar de que la pronunció mal.

La hortensia era considerada, según palabras del señor Sato, como la flor de la gratitud, gracia, abundancia, pero sobre todo a la belleza. Aunque era una lástima que muchos conocedores de la jardinería siempre consideran que esta flor era una planta que ocultaba un mensaje negativo, pero Shiori siempre creyó que todas las flores tienen tanto buenos como malos significados que cualquiera puede interpretar según el momento y la situación, eso era lo que las hacía mucho más hermosas. Así que viendo, que las intenciones de Grim eran lindas, entonces el significado era 100% positivo.

- ¿Realmente empezaste a aprender el lenguaje de las flores? - Shiori levantó un poco la ceja.

- Tanto que las repetías sin cesar, ahora se quedaron grabadas en mi cerebro. Gracias por eso. - Refunfuño Grim antes de volver su mirada serena hacia Shiori. - Pero cambiando de tema ¿Ya te sientes mejor?

Shiori sonrió gentilmente y sobando la pequeña cabeza del felino, asintió la cabeza mientras le dijo:

- Mucho mejor. - Shiori le picó la nariz.- A este paso no me sorprendería mucho si empezaras a usar ese conocimiento para cortejar a alguien. A muchas nos gustan este tipo de cosas.

- ¿Yo? ¿Con alguien? - Grim miró a Shiori como si le hubiera crecido una segunda cabeza, pero luego imaginó un posible escenario que le sacó una felina sonrisa arrogante. - Bueno... no las culparía ¿A qué chica no le gustaría tener a un gran y poderoso mago como yo? Con el pelo esponjoso, ojitos adorables y apariencia tallada por los mismos dioses.

Shiori solo negó con la cabeza mientras soltaba una que otra risa silenciosa antes las palabras de Grim, pero no mentía cuando decía que era lindo, siendo esponjosito.

- De acuerdo, señor galán. - Shiori asintió, mirando hacia la refrigeradora. Viendo que Grim hizo lo posible para que estuviera bien el día de hoy, luego de su ataque, por así decirlo, ¿Por qué no mimarlo un poco? - ¿Quieres que te sirva un poco de postre?

Como si un halo de luz hubiera iluminado la mirada de Grim, con sus ojitos llenos de brillos le dijo feliz.

- ¡¿De verdad?! - Grim dio un chillido contenido lleno de felicidad.

- Bueno, yo tengo pensado continuar mi régimen, pero como tú no estás ligado al campamento y los chicos ya están durmiendo, entonces ¿Por qué no? - Comentó Shiori caminando hacia el refrigerador.

- ¡Gracias, Diosito santo! ¡Jamás dudé de tu palabra! - Grim miró hacia el techo, como si hablara con alguien.

Shiori solo soltó una risita para buscar el pastel que hizo Trey y por suerte lo encontró, sin embargo, al momento de tocar la caja con su mano tatuada hubo un escozor que la puso alerta, ya que ese sentir no era como el temblor de las manos que tuvo antes.

- ¿Qué? - Shiori frunció el ceño, para luego encender el Ajna y verificar algo que no le cuadraba.

- ¿Hmm? - Grim confundió a Shiori, al verla quieta frente al refrigerador. - ¿Qué pasó? ¿No lo puedes encontrarlo?

Sin embargo, Shiori sacó la cara dentro del refrigerador con una cara confusa.

- Grim, creo que alguien acaba de maldecir los postres. - Dijo ella mirando con preocupación el refrigerador.

- ¡¿Qué?! ¿Cómo que maldecir? - El pelaje de Grim se le erizó.

- Sí, mira. - Shiori lo acercó para que Grim se parara frente al refrigerador.

Luego de inspeccionar las rejillas, Grim no pudo ver nada raro.

- Yo no veo nada... - Dijo Grim.

- Espera un momento, solo los verás por unos segundos, por qué no quiero que las visiones te sobrecarguen la mirada. - Shiori colocó una de sus manos detrás de la cabeza del felino y canalizó un poco de su energía áurica para activar el Ajna en los ojos de Grim. - Allí ¿Las puedes ver?

Y dicho y hecho, cuando el Ajna se encendió en los ojos de Grim, este pudo finalmente ver como los postres y las gaseosas guardadas tenía como una especie de humo negro que empezaba a salir, aparte de las otras energías que estaban colocadas a su alrededor.

- ¡Fgna! ¡¿Qué pasó?! ¡¿Quién le haría esto a una inocente comida?! - Grim miró al cielo, alzando el puño. - ¡Juró por todos los postres de gafitas que encontraré al criminal y nos vengaremos en su nombre!

- No vamos a vengarnos de nadie. Pero tampoco podemos dejar que ésto esté aquí. - Comentó Shiori, liberando a Grim y mirando los postres maldecidos. - Al menos las verduras y las comidas están bien.

- ¿No puedes simplemente quitarlo y ya? - Habló Grim.

- Podría, pero ¿y si esa persona vuelve a maldecir la comida? y alguien se los come mientras no esté. - Shiori se imaginó el escenario. - No dudo de la promesa de los chicos, pero prefiero tomar mis precauciones. Esto no me lo puedo tomar como juego, esto es serio.

- ¿Y qué hacemos ahora?

Ante la pregunta, Shiori, solo tomó todos los postres y bebidas maldecidas y las colocó en la mesa para inspeccionar con su marca un poco el tipo de maldición que tenían.

- Hmmm, por lo visto es un tipo de maldición de corto tiempo. - Comentó Shiori analizando con cuidado. - Bueno, dura por varias horas, pero no es eterna.

- ¿Y qué es lo que hace? - Preguntó Grim.

Shiori cerró los ojos e intentó profundizar más sobre el tipo de maldición y descubrió dos cosas. La primera era que quien sea que haya maldecido los postres tuvo que ser un humano, porque a comparación de las maldiciones de los demonios estás eran muy fáciles de tratar; pero la segunda, era que para ser una maldición era una bastante inofensiva a comparación de todas las que vio en su vida.

- Genera parálisis y rigidez corporal a todo aquel que se lo coma. - Respondió Shiori.

- Caray, quien haya hecho esto realmente debe de odiar los postres y el azúcar. - Comentó deliberadamente Grim. - Pareciera como si nos estuvieran privando de comer dulces. - Como si quisiera que no la comiéramos a propósito.

Pero fue ese comentario el que dejó con los ojos abiertos a Shiori, ya que si tomaba en cuenta todo lo que sabía y por ley de descarte solo quedaban 2 posibles personas. La casa estaba cubierta de pergaminos, nadie de afuera, excepto los que viven adentro, puede entrar a la casa porque al instante el pergamino lo demostraría. Ace y Deuce puede que sean impulsivos, pero no llegarían a hacer semejante cosa. Kalim es demasiado amable para hacer maldecir la comida. Jamil no haría nada que comprometa su reputación, porque ahora que estaba tratando de limpiar su imagen y no tendría sentidos a atacar luego de los eventos con su Overblot. Epel estaba totalmente descartado, ya que él es demasiado retraído. Por lo que, las únicas dos personas que quedan son Rook y Vil. A pesar de que Rook era alguien que parecía ser amable con todos, todavía no entendía por qué envió el mensaje esa fecha que podría haberlos lastimado, y sí ella ya se enteró de que fue él, porque al momento de que ella le regresó el ataqué, y cuando lo volvió a ver, un parte de su energía áurica quedó impregnada en su sombrero. Vil, por el otro lado, había advertido a los chicos de que los postres estaban prohibidos, por lo que tendría sentido si él maldijera los postres.

Era una manera para asegurarse de que los chicos no se comieran los postres, pero todavía era muy temprano para señalar el dedo a alguien, pero ahora tendría que pensar bien qué es lo que haría con los postres y luego mañana buscar a Trey.

- Lo sé, pero ahorita les quito la maldición, y luego te daré tu porción ¿De acuerdo? - Comentó Shiori ahora buscando una tiza cerca.

- No lo sé, Shiori. Como que ahora ya me dio miedo de comerlo. - Comentó Grim con la oreja abajo.

- No te preocupes. - Dijo Shiori con total confianza y encontrando la tiza para empezar a trazar la mesa. - Ya vas a ver que no quedará ningún rastro alguno de esa maldición, porque las vamos a borrar.

Ya con el extraño patrón circular dibujado alrededor de una letra, perteneciente a la lengua muerta de Shiori, ella colocó los postres y las bebidas en el medio y luego colocó sus manos en la superficie para empezar a hablar en el idioma muerto.

Grim escuchaba cada palabra que salía de la boca de la albina sin entender nada, pero lo que estaba pasando era que los trazos se empezaron a iluminar de una silenciosa luz lila que de manera sorprendente continuó trazando las líneas y trazos anormales que de alguna manera traspasaron a los postres y bebidas y se mantuvieron por un buen rato.

Los segundos pasaron y abriendo sus ojos, Shiori, reveló que sus iris estaban iluminadas por el estado "Satori" Por si fuera poco, Grim no se percató que el cristal que Shiori le regaló y que lo ocultaba debajo de su cinta se iluminó antes su contacto.

...

Volviendo con el interrogatorio de Jamil, de alguna manera se quedó medio con los ojos abiertos a toda la información que había escuchado en relación con Shiori. De alguna manera era como si le hubieran narrado una saga de historia fantasiosa, pero teniendo en cuenta que la chica no era de este mundo, habría que hacer una excepción, pero al menos ya sabía que uno de los problemas que estaba atravesando la albina era el aniversario de la muerte de su padre y tendría sentido, pero aun así tenía el presentimiento que había algo más.

- "Y pensar, que esto solo es el comienzo." - Jamil desvió su mirada hacia un lado, para tratar de pensar un poco. - "Supongo que tendré que averiguarlo después."

En lo que Jamil seguía encerrado en sus pensamientos, los jóvenes en trance todavía seguían inmóviles mirando hacia donde estaba Jamil; sin embargo, al momento en el que él desvió su mirada, los cristales que ambos ocultaban bajo sus camisas se iluminaron de manera tenue que no llamara la atención de nadie.

Cualquiera pensaría que no pasaría nada, ya que ambos estaban bajo el efecto de la magia de Jamil, pero casi de manera inesperada hubo un fuerte palpitar en el interior de Ace y Deuce, que hizo contacto con aquel cristal y la familiar energía invisible provenía del primer piso.

Luego, la irreconocible silueta de dos jóvenes que compartían el mismo color de ojos que ellos, aparecieron de manera fugaz adentro de sus mentes. A cada cambio de imágenes de un lugar lejano y objetos desconocidos, aquellas siluetas se iban acercando cada vez más cerca, y cuando ambos ojos iguales finalmente chocaron frente, en el exterior, la mano de Ace como los pies de Deuce, empezaban a luchar por moverse.

Jamil sintió un vacilar en su magia y saliendo de sus pensamientos, regresó su mirada hacia los jóvenes y vio casi con sorpresa como Ace y Deuce luchaban a cuestas para mover su cuerpo, para caminar hacia donde estaban las escaleras.

- ¡¿Qué?! No deberían de estar moviéndose. - Comentó Jamil, viendo como ambos jóvenes intentaban caminar de una manera tan lenta que hasta un anciano con bastón ya les hubiera ganado. - Ace. Deuce. Deténganse ahora.

Pero la mente de Ace y Deuce estaban apagadas. Ellos no obedecieron, porque no respondían a esos nombres.

- De...bo... lle...gar a su la...do - Habló entrecortadamente Ace.

- De...be...mos encon...trar...la - Continuó Deuce.

- ¿De qué están hablando? ¿Encontrar a quien? - Jamil no entendía nada.

Ambos jóvenes lo ignoraron, pero lo que él logró escuchar fue a Ace decir:

- Shio... chan - Ace, con los ojos opacados luchando contra el rojo cereza, empezó a cerrarlos mientras se dejaba caer rendido al suelo junto con Deuce.

Por suerte, Jamil fue rápido y se lanzó hacia ellos para evitar que ambos se golpearan contra el suelo y emitieran un ruido escandaloso.

- Eso estuvo cerca. - Jamil suspiró un poco con alivio.

Pensó que esto habría terminado, pero en eso escuchó un susurro proveniente de la voz de Deuce. Al inicio fue confuso, pero luego cuando acercó un poco más su oreja escucho:

- Ten...go... que saber... si ella... está bien... - Poco a poco la voz de Deuce se apagaba al igual que el brillo del cristal. - Shiori... sama...

Finalmente, el silencio reinó en el pasillo y Jamil, luchando para levantarse con los dos jóvenes, simplemente los miró con una interrogante ¿Qué diablos fue lo que acaba que pasar?

Sin embargo, el chirrido que generó los pasos de alguien sobre la madera lo alarmaron mucho, por lo que, haciendo un sobreesfuerzo, Jamil cargó a los dos jóvenes, se los llevó hacia la habitación de Deuce para después cerrar la puerta y escuchar como una de las otras puerta se habría seguido de los pasos.

Esperó silenciosamente, guardando la calma, esperando que los pasos pasarán del cuarto de Deuce y cuando ya no escuchó nada, por fin se relajó dejando caer por accidente a los dos jóvenes que golpearon su cabeza contra el piso.

- Mierda... perdón. - Susurró Jamil, revisando si ambos estaban bien.

- zzz - Roncó Deuce a modo de respuesta, totalmente dormido al igual que Ace.

Jamil tenía una gota de sudor bajando de su cabeza por el inesperado momento, pero al menos estaba aliviado de que ambos no sintieran el dolor. No tenía idea de lo que pasó allá afuera o como estos dos chicos hicieran que su magia única vacilara. Era muy extraño y confuso, pero lamentablemente no las podría aclarar por ahora. Lo que sí tenía que hacer era llevarlos a sus camas, no los podía dejar dormidos por qué podría ser perjudicial para ambos.

...

- ¿Ahora que lo pienso como va tu espectáculo para tu padre? - Habló Grim comiendo su porción del pastel. - Como ahora casi estamos separados todo el tiempo, no tengo idea de lo que haces.

- Digamos que ahora tengo que buscar una serie de artefactos para que pueda lograr mi cometido. - Shiori sorbió un poco de su té de amapola y manzanilla.

- ¡¿Otro más?! - Grim la miró con los ojos saltones. - Oye, a este paso te vas a llenar de tantas tareas.

- Descuida, por suerte ya me encargué de ese aspecto. - Respondió relajadamente la albina antes de sonreír de lado. - Durante la tarde hice una pequeña visita en cierto lugar para pedir todas las transparentes manos posibles de cierta cueva para que me ayudaran a completar esta tarea.

- ¿Mano transparente? - Grim arqueó una ceja.

Shiori solo subió y bajó sus cejas con esa sonrisa cómplice para qué Grim descubriera por sí solo lo que ella acaba de contarle. Grim se tardó su tiempo, pero al final poco a poco empezó a abrir los ojos casi en blanco, le dijo muy sorprendido:

- ¡No me digas!

Una suave risa se escapó de los labios de Shiori mientras daba vueltas la cuchara de té en su taza y recordaba su pequeño trato.


En menos de un cambio de escenario, varios fantasmas de la mina de los enanos miraban con una insana y escalofriante tensión y pánico a la sombra de la sacerdotisa cuyos ojos rojos se iluminaban en la oscuridad acompañada de su sonrisa serena.

- Ese es el único favor que les pido. - Dialogó Shiori mirando a cada fantasma presente mientras jugueteaba con las cuencas de su rosario. - Como lo han visto, es un pequeño y minúsculo favor, nada fuera del mundo. - Luego detuvo sus dedos. - A menos que tengamos una diferencia ¿No es así?

Los fantasmas, si hubieran tenido su cuerpo, estarían ahora llorando a mares y con la piel de gallina, ellos se estaban muriendo de miedo no solo por la calma con la que ella les hablaba, sino por todos los pergaminos que rodeaban la cueva. Ya había pasado un buen tiempo desde la vez que desaparecieron gran parte de los que vivían aquí, pero, ahora que ella regresó, ya no había ningún escape a menos que obedecieran a sus órdenes.

- ¿Qué pasa? ¿No pueden hablar? - Shiori nuevamente les preguntó con esos inquietante ojos.

Todos los presentes asintieron la cabeza rápidamente, mientras temblaban como maracas en una esquina.

- Qué bien. - Shiori regresó a su sonrisa amable. - En tal caso les daré tres días para que recolecten todo lo que les pedí y después se las entregaran a mis aves a esta misma hora. Si me hacen ese favor, puede que su recompensa valga la pena.


- Y eso fue lo que pasó. - Finalizó Shiori de contar su historia.

- ¡Pues obviamente la van a cumplir! ¡Si literalmente los amenazaste con volverlos polvo! - Chilló Grim.

- En ningún momento dije que les haría daño. - Shiori bajo su taza. - Qué ellos lo supieran no significaba que yo lo haría. No soy tan malvada como para enviarlos al más allá sin motivo alguno y además les dije que les daría una recompensa.

- A veces das miedo, que ya no sé qué pensar. - Comentó Grim con una gota de sudor. - Pero cambiemos de tema ¿Qué haremos con los postres ahora?

- Dado que la persona no quería que ninguno de los chicos comiera estos postres, lo mejor será guardarlos bajo llave, en un lugar frío donde no se malogre. - Comentó Shiori dejando su taza para abrir despensa alta de arriba. - Es una suerte que esté nevando, aquí hace mucho frío y esto lo conservará bien.

Luego de guardar todos los postres y bebidas, ella, colocó un pergamino de protección, como la de sus plantas, e hizo un movimiento de manos para terminar su sello.

- Goshuin (Sello). - Susurró ella levantando dos de sus dedos a la altura de su mentón.

Las letras y sellos del pergamino dieron un breve parpadeo y atravesaron la superficie de la despensa, como muestra de que el sello estaba activado.

- Con eso será suficiente.

- No me quiero ni imaginar cómo hubiera quedado si me hubiera comido esa cosa. - Grim casi terminando su porción. - Ya sé que solo pasaron pocos días, pero me siento tan cansado.

- Me imagino, Grim. Ser el manager, la gran mayoría de tiempo, debe de ser nuevo para ti. - Comentó Shiori, caminado en toda la cocina para cerciorarse de que no hubiera otra maldición escondida. - De seguro también debió de ser más difícil para los demás, pero el camino de los verdaderos retos está allí. Depende de cada uno si avanzar o tirar la toalla.

- Esto solo lo hago por los atunes enlatados... - Comentó Grim levantando su cuchara. - ¡Más les vale que esos tipos ganen por nosotros también!

- "Típico de ti." - Rió mentalmente Shiori.

En eso ambos escucharon como una voz de afuera empezaba a cantar de una manera tan desanimada que se podría percibir un poco de tristeza.

- ¿Hm? Puedo escuchar a alguien cantando en el jardín. - Comentó Grim.

- Un momento, conozco esa voz. - Shiori inclinó su oreja hacia donde venía el canto. - Caray, podría ser regaño si Vil lo ve a estas horas de la noche. ¡Vamos Grim!

Con eso Shiori salió en búsqueda del dueño de la voz.

- Ya voy. - Comentó Grim terminado de un bocado su postre y corrió a seguirle el paso a Shiori.

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Afuera, en el aire invernal del dormitorio abandonado, Shiori se abrigó con una manta grande, lo abrió un poco para que Grim se metiera, en donde supuestamente estaban los brazos de la fémina, y finalmente sacó su cabeza de la tela para ver el exterior. Abrazando a Grim cerca de ella, caminaron hacia el jardín con cautela para encontrar a Kalim caminando y cantando para sí mismo.

Se notaba mucho la falta de energía y desafinación que había en cada palabra que al final hizo que él suspirara.

- Ugh, sigo cometiendo errores en esa parte... - Comentó Kalim.

- ¡Oye, Kalim! - Grim regañó. - ¡El demoniaco entrenador Vil se enojará si te ve por aquí!

- "La palabra demoníaco está de más" - Pensó Shiori.

Rápidamente, Kalim se dio la vuelta como si hubiera visto un fantasma.

- ¡Ah! ¡Grim! ¡Shiori! ¡Qué susto! - Kalim se llevó la mano en donde estaba su acelerado corazón. - ¿Me escucharon cantar desde tu habitación? - Luego se entristeció un poco su mirada. - Lo siento por eso.

- No te preocupes Kalim, estábamos en la cocina. - Comentó Shiori tratando de aliviar un poco la culpa del chico.

- ¿Has estado entrenando desde esta mañana, pero todavía no has terminado? - Preguntó Grim un poco confundido.

- Hay un horario para todo, no deberías sobre exigirte mucho. - Comentó Shiori.

- "Pero si tú haces lo mismo." - Comentó Grim entrecerrando sus ojos hacia Shiori.

- Je je je, no estoy sobre esforzándome Diamante en bruto ¡No te preocupes! - Kalim soltó una risa débil. - Esta es la primera vez que hago algo como esto.

Shiori no se convenció mucho por la cara pensativa que Kalim estaba dando, así que preguntando con cautela le dijo.

- ¿Estás bien? Te siento con un aura desanimada. - Shiori encendió su ajna para ver su alma.

- Sí... es solo... - Kalim lo pensó un poco antes de responder. - Solo me sentí un poco frustrado de no haber sido elegido para la voz principal.

- ¿En serio? No lo parecías antes. - Grim arqueó una ceja.

- Bueno, no lo sentí cuando lo dijo la primera vez, pero me sentí muy frustrado cuando me acosté hace un rato. No podía dormir, así que salí a practicar. - Confesó Kalim. - Esta es la primera vez que me siento tan frustrado...

En eso, Shiori recordó todas las veces que Jamil tuvo que ceder muchos de sus logros por órdenes de sus padres, era entendible el por qué Kalim estaba empezando a sentir estos nuevos sentimientos que lo hacen sentir raro y confundido.

- Probablemente, estés experimentando estas emociones, porque en el pasado solías estar tan acostumbrado a que muchas cosas se te cedieron por ser noble. - Comentó Shiori con la realidad mientras miraba hacia el cielo nocturno de invierno. - Todo el mundo te lo daba todo, pero ahora cuando Jamil dejó de ceder es cuando ves cuál es la realidad de algunas cosas.

- ¡Sí, eres un niño rico y estoy súper celoso de ti! - Grim bromeó un poco.

- Ah~ Sí... es verdad, pero al mismo tiempo... no lo sé... es un poco diferente, creo...- Comentó Kalim cabizbajo. - Nunca pensé que debería ser elegido naturalmente para algo. Aun así, nunca tuve muchas oportunidades de darme cuenta de eso. Probablemente, es por eso que Jamil quería tomar mi lugar como líder...

Después de eso, Kalim llevó la mano hacia la altura de su pecho y nuevamente se dijo como para sí mismo.

- Estoy tan frustrado. Más de lo que puedes imaginar. - Comentó Kalim casi en un susurro.

- Yo también estoy mucho más frustrado porque ni siquiera pasé la audición. - Grim refunfuñó.

- ¡Ah! ¡Perdón por eso! ¡N-No fue mi intención ofenderte o sonar como si me estuvieran compadeciendo de mí mismo! - Kalim se inclinó a modo de disculpa. - Realmente no tenía idea... ¡Lo siento mucho!

- Eh... no me sienta bien ver a alguien disculparse con tanta sinceridad, excepto Shiori... - Grim traía una gota de sudor sobre su cabeza. - Ace y Deuce se habrían burlado de mí por eso.

Por otro lado, Shiori recordó unas sabias palabras una vez su padre le compartió a ella cuando perdió el primer torneo que iba a participar.


- ¿Me viste? - Comentó Shiori de siete años a su papá mirando hacia el suelo.

Ambos se encontraban sentados juntos en una de las bancas del torneo. Ya habían dado los resultados finales y Shiori había quedado en el sexto lugar.

- Así es. - Comentó Hitoshi desviando su mirada calmada hacia su hija.

- Perdón, después de todos los ensayos y reuniones que cancelaste... - Shiori se estaba a punto de disculparse, ya que ella había tenido la certeza de que iba a ganar su primer torneo, pero se apresuró mucho.

Hitoshi no quería que su hija se sintiera culpable de eso, por lo que interrumpiendo sus palabras le dijo:

- Lo que yo sienta no importa ahora, ¿Tú cómo te sientes? - El albino preguntó la incógnita más importante del momento.

Shiori levantó su carita infantil llena de dudas hacia su papá.

- ¿Cómo te sientes ahora? - Preguntó nuevamente su padre.

La pequeña niña lo pensó un poco y dándole una sonrisa falsa y con los ojos cerrados para que las lágrimas no se escaparan le dijo:

- Todas las niñas eran mucho más hábiles que yo y era muy obvio que ellas ganarían, lo único que podía hacer era perder...

Hitoshi frunció un poco el ceño y le dijo en un tono mesurado a su hija.

- Shiori... Esa no fue mi pregunta...

Viendo que era imposible escapar del interrogatorio de su padre, Shiori nuevamente desvió su mirada y, frunciendo su ceño, empezó a derramar varias lágrimas de sus ojos mientras decía honestamente:

- Estoy molesta... - Shiori llevó sus manos a sus ojos para limpiarse las lágrimas. - Estoy frustrada porque no logré superar a las otras y por qué perdí ¡Estoy molesta!

- Eso es lo que realmente sientes, Princesa. - Comentó suavemente Hitoshi levantándose de su asiento para agacharse a su altura y sostenerla de sus dos manitos para darle un pequeño consejo para lidiar con aquel sentimiento. - Ese tipo de sentimientos son los que debes de enfrentar para poder estar más cerca del triunfo que buscas.

Shiori sorbió de su nariz y levantó su mirada hacia su papá.

- Mientras estés consciente de eso, ya verás como poco a poco te volverás cada vez más fuerte. - Finalizó con una sonrisa llena de confianza y orgullo.


- "Es verdad" - Pensó Shiori ahora mirando hacia Kalim.

- Es normal sentir frustración cuando no logramos una meta, Kalim. - Comentó Shiori acercándose a él para también envolverlo en la gran manta que ella trajo.

- Di-Diamante en bruto... - Tartamudeó Kalim con un poco de sorpresa.

Incluso, bajo la tela, Shiori le rodeó el hombro con un brazo, mientras que con el otro todavía sostenía a Grim.

- Escucha, cuando uno está frente a la frustración, no hay que verla como un sentimiento negativo o una forma de auto consuelo. - Comentó ella en un tono mesurado. - No voy a negar que duele y que sentirás mucho enojo por eso, pero mírala como una meta que debes de enfrentar para que puedas estar más cerca del triunfo que buscas. Mientras estés consciente de eso, ya verás como poco a poco te volverás cada vez más fuerte.

Ella repitió lo mismo que su padre una vez le recomendó en el pasado.

- Pero, ¿Está bien que lo sienta así? No es un sentimiento agradable. - Kalim se cuestionó un poco, llevando su mano a la altura en donde estaba la mano de Shiori.

Al inicio él vaciló un poco, ya que todavía el arrebato de la chica se mantenía grabado en su mente y no quería incomodarla. Pero Shiori, sintiendo el parar de aquella mano, tomó la iniciativa y terminó de unir el contacto de manos, cuyos dedos terminaron por entrelazarse poco a poco bajo la tela.

- Claro que no es agradable, pero también está bien que sientas y pienses sobre ellas. - En eso la mirada en Shiori se entristeció un poco y agregó. - Sonará muy hipócrita de mi parte decirte esto, pero debemos ser honestos con nuestros sentimientos para que podamos seguir adelante, aunque sea difícil para algunos.

- ¿Por qué dices eso? - Kalim giró su mirada sorprendida hacia Shiori. - No eres hipócrita. Al contrario, eres alguien increíble, comprensivo y fuerte.

- Agradezco mucho que lo pienses así, pero también tengo que admitir que no he sido del todo honesta con todos sobre mi extraño actuar de estos días. - Comentó Shiori recordando estos movidos días. - Y, aunque mis amigos sepan solo una pequeña parte, todavía tengo problema que todavía estoy lidiando.

Kalim escuchó atentamente a cada palabra que Shiori le compartía y de alguna manera ahora entiendo un poco su rechazó anterior.

- ¿Por eso tus manos temblaban? - Preguntó Kalim, a lo que Shiori suspiró ante ese recuerdo.

- Perdóname si fui muy brusca. - Ella se disculpó con un poco de vergüenza. - En ese momento recordé a alguien que me hizo mucho daño hace mucho tiempo y me asusté... solo... tuve miedo de que ese horrible sentimiento volviera aquí...

Kalim de manera automática la miró con preocupación ¿Alguien le hizo mucho daño? ¿Quién sería capaz de hacer semejante cosa a tal increíble chica? No lo entendía, si ella era todo lo bueno que uno podría encontrar en un diccionario. Técnicamente, si uno busca las palabras hermosa, linda, amable, etc. la foto de Shiori estaría allí siempre.

- ¿Qué?... Diamante ¿Quién te hirió? - Preguntó Kalim sintiendo una gran necesidad de buscar aquel que hizo a su diamante en bruto tanto daño.

Shiori realmente quería compartir esas emociones, pero todavía el miedo y la impotencia de seguir sintiendo su mirada sobre ella la obligaban a que de su boca no saliera aquel nombre de aquel muchacho que la lastimó.

- Todavía no puedo entrar en detalles sobre lo que pasó, Kalim... - Comentó Shiori con una mirada llena de disculpa. - No estoy lista para hablar sobre ello, pero todo lo que puedo decirte... es que sin duda alguna tú eres una buena persona. - Ella le sonrió con los ojos despiertos con el Ajna. - No importa si todos solo te miran como un niño rico o que todo te llegue en bandeja de plata, para mí eres el chico con un alma de oro y más respetuoso que he conocido en vida. Aún estás aprendiendo tantas cosas que te están ayudando a que crezcas para ser la mejor versión de ti mismo.

Kalim se congeló por un minuto y después separó su mano con la de la albina para finalmente fundirse en un abrazó cálido y lleno de agradecimiento.

- Así será, ¡Te lo prometo! - Casi exclamó Kalim, ocultando su cara cerca del cabello blanco como la nieve de la albina. - Gracias, Shiori, realmente necesitaba esta conversación.

Shiori por un instante se congeló y pensó que la tembladera nuevamente iba a comenzar, pero, en lugar de eso, ella sintió la cálida aura que emana el alma de Kalim. Un aura que transmitía paz y calidez suave como la de un sol en primavera. Ella no tembló, pero sí le devolvió el abrazo.

- Pero eso sí, recuerda que tienes que destruir a los demás en el VDC. - Comentó Grim como último detalle, interrumpiendo por enésima vez este tipo de escenarios, ya que lo estaba siendo ignorado desde hace mucho

- ¡Grim! - Shiori lo regañó por lo comentado, pero Kalim solo terminó riendo un poco por la situación.

- ¡También lo prometo! - Asintió Kalim alejando su cabeza un poco, para revelar su cara sonriente de siempre. - Daré todo de mí y haré mi mejor esfuerzo, ¡Así que espérenme con porras el día de la presentación!

Shiori, con una pequeña sonrisa, asintió su cabeza y le dijo al albino:

- Esperaré ese día...

Allí estaba la sonrisa que Kalim quería ver, realmente le llenaba de alegría su corazón.

- En fin, no quiero despertar a los demás, así que me detendré aquí y me iré a la cama. - Comentó Kalim.

- Empecemos de nuevo mañana. - Respondió Shiori. - Volvamos juntos, no quiero que te resfríes por estar en la nieve y la manta está muy calentita como para separarme de ella.

- Es verdad, no quiero que mis almohadillas se enfríen. - Dijo Grim abrigándose más en la tela

- Ah ja ja, gracias de nuevo Shiori. - Kalim agradeció nuevamente, empezando a caminar junto a Shiori y Grim de vuelta hacia el dormitorio abandonado.

Ya para entonces Kalim, bajo la tela, había envuelto su brazo alrededor de Shiori y ella no sintió ese miedo nuevamente.

Sin embargo, ambos no notaron que Jamil los vio y escuchó desde la ventana de la habitación de Ace. Hubo un intercambio de silencio y reflexión por parte del joven de tez morena, pero luego se empezó a alejar hacia su habitación.

- "Así que hubo alguien que te hizo daño..." - Pensó Jamil, haciendo que sus ojos casi de manera instintiva brillarán en un peligroso tono rojo debido a la pulsación de su magia única, mientras entraba a su habitación.

No se preocupen, él no iba a planear hacer nada malo en contra de nadie. Ya se había prometido el no volver a hacer eso en contra de Shiori, pero tenía que admitir que, en todo el momento, sintió muchos celos de su amo y por el acercamiento que ambos tuvieron en una sola noche. Eso sí, también admitía que las palabras de Kalim lo tomaron muy desprevenidamente. Si bien su plan en el pasado era ver sufrir a Kalim y que vea lo cuan insignificante era al ver que nada de lo que hizo fue por algo que él había hecho, ahora ya no sentía nada con respecto a eso. Es más, aprendió a nunca subestimar lo inesperado.

Si Jamil quería ser reconocido, entonces solo lo lograría siendo el mismo. Él podía sentir como su cercanía con Shiori se iba recomponiendo poco a poco y seguiría esforzándose para reparar todo el posible daño que le pudo haber hecho a Shiori en su estado de Overblot.

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Ortho todavía estaba bajo la cama, mirando casi de manera disociada boca arriba, mientras había varios dibujos y textos escritos a su alrededor y estaba siendo acompañado de los dos peluches con forma de pena y pánico, que estaban a sus costados, es más, uno de ellos traía puesto un par de lentes que Ortho se encontró por allí.

- Lo de mi hermano y Nee-chan es tan extraño... - Dijo pensativamente Ortho, viendo los pros y contras de un posible interés en ambos. - El mayor contra de mi hermano serían la situación actual que está pasando, suele ser muy negativo con todas las cosas y, en cambio, Nee-chan es alguien positivo. Luego, está que Shiori nee-chan no parece estar interesada en el amor o los chicos, ya que ella tiene muchos amigos hombres y no ha mostrado interés en alguno... A simple vista parece que ambos no congenian.

En eso agarró uno de los papeles que escribió y continuó hablando.

- Pero, por el otro lado, los dos son tan similares. Ambos están pasando por una situación que no eligieron, suelen hablar mucho cuando es de su tema de interés, tienen los mismos gustos musicales, mismas películas favoritas, Nee-chan sabe jugar videojuegos por lo que podría ser un buen jugador 2 para mi hermano, ella es tranquila y quizás mi hermano pueda acoplarse bien y además Nee-chan dijo que le gustaba que las personas sean honesta con ella y mi hermano puede que cumpla ese punto si es que no llega a exagerar. - Luego otra idea llegó a su circuito. - ¡Oh! También está que Nee-chan es ese tipo de chica Isekai que le gusta a mi hermano, eso podría sumar.

Ortho escribió eso último a la hoja. Luego, se quedó mirando fijamente el papel antes de suspirar e imagina un escenario en donde Idia y Shiori estén juntos y sosteniendo cada uno de la mano a Ortho, como si fuera una especie de mini familia.

- Hmmm... si lo vemos desde este punto no hay nada de malo que ambos sientan atracción. - Ortho cada vez estaba más animado. - Solo porque no entienda mucho esto del amor no significa que no los apoye, pero también depende mucho de qué tan lejos mi hermano quiera avanzar... pero él es denso y también nee-chan...

Y así, tomando una decisión, Ortho se trazó una pequeña meta mientras salía bajo la cama junto a los dos peluches.

- De acuerdo, quizás podría ir a ayudarlos.

Casi de manera simultánea, la puerta del dormitorio se abrió para mostrar a un Idia casi agotado, respirando en búsqueda de oxígeno y como si hubiera corrido una maratón en las olimpiadas.

- Hola hermano. - Saludó Ortho.

- ¡CREO QUE ACABO DE COMETER UN ERROR! - Exclamó Idia dejándose caer boca abajo sobre su cama.

- ¡Eh! ¿Qué pasó? - Preguntó Ortho con los ojos casi en blanco por la noticia y leyendo los niveles de nervios de su hermano.

- Acabo de darle de número a Shiori... - Habló Idia con su cara enterrada en su almohada.

- ¡¿DE VERDAD?! - Ortho exclamó sorprendido ¿Qué había pasado en el tiempo que había dejado solo a su hermano con Shiori? - ¡¿CÓMO ASÍ?! ¡¿Qué fue lo que pasó luego del abrazo?! ¡¿Hablaron?! ¡¿Se confesaron en la biblioteca?! ¡¿Tendrán citas?! ¡Dime! ¡Dime! ¡Dime! ¡Dime! ¡Dime! ¡Cuenta el chisme completo!

- ¡No Ortho! - Idia levantó su cara con alarma. - ¡Nada de eso pasó! ¡Has malinterpretado la situación del momento!

- P-Pero el protocolo. - Ortho quiso argumentar.

- El protocolo malinterpretó la imagen que viste. - Se justificó Idia con el cabello casi rosa. - Solo ocurrió un accidente y tropezamos, me disculpé, ella se disculpó, hablamos solo un poco y eso fue todo.

- Está bien, te creo. - Comentó Ortho tranquilizándose.

Idia por suerte suspiró de alivio, al igual que su cabello ahora azul.

- Pero aun así, ¿Cómo fue que le diste tu número? - Comentó Ortho confundido.

Olvídenlo, el rosa regresó a la punta de los cabellos de Idia.

- N-No fue la gran cosa... solo pasó, pero ya me estoy empezando a arrepentir. - Idia se estaba jaloneando sus cabellos para finalmente levantar su capucha y tirar de las cuerdas para ocultar su cara como un capullo de oruga. - ¡Awawawawawa! ¡¿Por qué hice eso?! Τι σκεφτόμουν;

- A ver, a ver, no estoy entendiendo nada. δεν καταλαβαίνω - Ortho sacudió su cabeza. - Primero, ¿Tú le pediste su número?

Idia negó con su cabeza.

- ¡¿Ella te lo pidió?! - Ortho abrió sus ojos con sorpresa.

Idia asintió la cabeza y levantó el papel con su número telefónico.

- ¿Y por eso también le entregaste tú número? - Ortho estaba a nada de chillar como una colegiala.

Idia nuevamente asintió la cabeza.

Tenía lógica, pero ¡wow! Que Shiori le entregara su número era algo natural, pero lograr que su hermano hablara y le diera su número... ese sí era el verdadero logro desbloqueado.

- "¡Eso quiere decir que hay un interés de por medio!" - Ortho cada vez más estaba feliz, ya que la imagen que había pensado no estaba tan lejos como lo pensó.

- ¿Vas a llamarla? - Preguntó Ortho curioso por la situación.

A Idia casi se le salen los ojos de sus cuencas y, revelando nuevamente su cara, exclamó:

- ¡No! ¡¿Cómo crees?! ¡Si hago eso sería una total y atómica humillación de mi parte! ¡Es el ABC de la supervivencia!

- Pero si suenas muy natural cuando hablas en el teléfono. - Comentó Ortho.

- Pero nunca hablé con una chica. - El joven bajó el tono de su voz.

- ¿Y como hiciste para hablar con ella? - Preguntó Ortho más confundido.

- Solo tenía una duda, nada más. - Idia lo pensó un poco antes de tantear un poco su cabeza. - Y quizás congeniamos en uno que otro gusto, pero nada más profundo que eso.

Muy bien, ese era un punto a favor para Idia.

- ¿Entonces qué vas a hacer? - preguntó Ortho.

- ¡Fácil! No haré nada. Me mantendré en mi zona de confort. - Sentenció Idia dejando su teléfono a un lado de su escritorio. - Es más, no voy a mirar mi teléfono. No lo voy a tocar. Voy a estar aquí sentado... - Él se sentó en su silla de escritorio y encendió su monitor. -... jugaré un poco y continuaré mi vida como si eso no hubiera pasado nada.

- ¿Estarás bien de eso? - Ortho arqueó una ceja.

- Pffff, totalmente relajado Ortho. - Idia respondió con arrogancia y colocando sus auriculares para iniciar sesión, su juego MMORPG preferido . - Ya verás como todo vuelve a la normalidad en un dos por tres.

[Un par de horas después]

Idia traía una mirada muerta en la pantalla mientras continuaba en lo suyo, se había alejado un poco de su grupo para curar las heridas de su personaje en ese tiempo fuera. Un tiempo libre que él aprovechó para mirar de reojo, y por enésima vez, a su teléfono inmóvil.

Ortho estaba en suspensión y él era el único despierto a altas horas de la noche, por lo que, quitándose los auriculares, y siendo prisionero de su curiosidad, extendió su brazo hacia su teléfono y prendió la pantalla de bloqueo para solo encontrar que no había nada en su buzón de mensaje.

- Lo sabía. - Suspiró Idia con un poco de decepción. - Era demasiado bueno como para ser verdad.

Luego arrojó su teléfono a su cama para no volver a verlo.

- Bueno, no es que tampoco es que me ilusionara tanto. Si esperas decepcionarte nunca terminas decepcionado. - Él se habló a sí mismo, estando a punto de volver a ponerse los auriculares. - De todas formas no diré que lo que pasó fue...

¡Plink!

Casi como si fuera un perro saltando para atrapar el trozo de carne que le habían lanzado en el aire, Idia saltó de su silla hacia su cama para buscar desesperadamente su móvil y prender la pantalla para ahora ver con sus propios ojos como, después de una larga espera agonizante, el mensaje de Shiori llegó a su móvil.


Shiori:

SRY! (✿_ _)人 Estuve lidiando con un
pequeño problema aquí, pero ahora
todo está bien.

Puede que ahora estés dormido,
pero si lees esto en la mañana solo
espero que estés bien y que hayas
descansado bien. (∪。∪✿)。。。zzZ

Pero si sigues despierto ¿Qué haces?
despierto a estas horas, señorito?
(✿○`O'○)

(LOL Lo dice alguien quien también
está despierto XD)

BTW, se está haciendo largo el
mensaje, que descanses bien
y salúdame a Ortho de mi parte.
(^-^✿)

Oyasumi Idia-kun
O sea, GNite╰ ( ・ ᗜ ・✿ )


- No puede ser... - Idia sintió como poco a poco una sonrisa enamorada se dibujaba en su cara, al igual que su cabello casi rosa. - Ella sí me escribió y además escribe bien adorable.

Idia parecía tan distraído, mirando el mensaje una y otra vez y pensando que cómo responderle a Shiori, que muy tarde se percató que en sus auriculares, su equipo, lo estaban llamando desesperadamente para que reaccionara su personaje. Afortunadamente, él se percató de su error y regresó a su juego.

- ¡SRY! Me llegó un MP ¡Ya estoy de vuelta! - Comentó Idia, colocándose sus auriculares.

- ¡Bro te estuvimos llamando desde hace mucho WTH! ¡¿WYD?! - Respondió alguien de su grupo.

- NBD, no es nada, solo me llegó un mensaje.

- Uyy... de seguro es la GF 1313 - Dijo alguien del chat quienes de igual manera llegaron el chat de 1313.

- ¡No es mi novia! ¡Y ya dejen de spamear el emoji! - Regaño Idia. - Sí, ustedes saben que no tengo vida para eso.

- ORLY?!... SUS - Contestó alguien más del grupo.

- STFU. - Idia se defendió.

- Oye tranquilo, no estés a la defensiva. - Rió alguien del grupo. - Bueno, si no es ella entonces ¿Qué persona tan importante te escribe a esta hora?

- ¿Familia quizás?... IDK - Agregó otra persona.

- ¡Ja! PLZ, ya quisiera. - Se burló Idia rodando los ojos.

- ¿Y entonces?

Idia se quedó mirando el chat fijamente antes de cambiarla hacia el chat de su teléfono. No quería revelar nada del mensaje de Shiori y mucho menos compartir esta importante parte privada de su vida. Este era su secreto que él quería guardar, pero conociendo al grupo lo iban a estar instigando o fastidiando, por lo que trataba de pensar una manera de salir de esta.

Y fue en ese mismo momento que un pequeño recuerdo del pasado había golpeado su memoria.


- ¡No debemos olvidar añadir a la doncella en peligro Hermanito! - Dijo la voz infantil de un niño pequeño de cabello flameado y con un collar plateado de un pequeño pegaso colgando del cuello. Él se encontraba dibujando con sus crayolas varias hojas de papel tiradas en el suelo como un mapa al lado de otro niño un poco mayor que él, pero todavía viéndose conservando su niñez.

- ¿Una doncella? ¿Y para qué? - Preguntó el hermano mayor de cabello flameado.

- Pues un héroe debe de tener una doncella a la cual salvar ¿Verdad?

- Hmmm... puede que sí. - El hermano mayor miró a su hermano pequeño y al ver que realmente el menor quería al personaje, entonces el niño mayor se rindió ante él y con una suave sonrisa le dijo:. - De acuerdo, creemos a la doncella en peligro

- ¡Yay!

- Entonces, ¿Cómo la llamaremos?

- No sé, nunca pensé que llegaría tan lejos. - El niño pequeño se encogió de hombros. - ¡Tú escoge el nombre! ¡Los nombres que le das a los personajes son los más geniales, hermanito!

- Je je je ¿Qué te puedo decir? - Sonrió el hermano mayor antes de pensar detenidamente en un nombre delicado, hermoso y que sea netamente destinado para una doncella. Veamos... podemos llamarla...


- Digamos que es alguien llamado... "Kore" - Respondió Idia finalmente.

- ¿Eh? ¿Kore? - Preguntó uno.

- ¿Qué es eso? - Preguntó otro.

- Lo voy a dejar hasta allí. - Respondió Idia, dejando el suspenso abierto entre su grupo de rol.

- ¡¿Qué?! ¡No! ¡Si cuentas algo dilo completo PLZ! - Comentó el más metiche del grupo.

- Ya, ya, es la vida personal de Gloomy Samurai. - Respondió el amigo cercano de Idia Muscle Crimson. - No sean metiches y respeten su espacio.

- Tal y como me lo esperaba de Muscle Crimson, Thnx - Rio Idia siendo respaldado por su amigo virtual más cercano. - Continuemos explorando el mapa.

Ya con eso, el grupo se fue avanzando por el mapa, todos finalmente estaban metidos en sus cosas, pero Idia miró el nombre registrado de Shiori en su agenda y decidió cambiarlo por el de Kore de manera sutil y sencilla, solo para asegurarse de no tener que dar explicaciones a nadie en el caso de que perdiera el teléfono por error. Normalmente, no suele agregarle un detallé más a su lista de contactos, pero viendo como Shiori envió emoticones con una flor, de alguna manera, le hizo recordar el aroma de su cabello. Ella tenía una esencia primaveral suave que era tan característico y casi de manera automática añadió el logo de una flor al lado de su seudónimo para hacerlo distintivo en medio del mar de nombres de contactos registrados.

Después de eso, Idia le respondió con unas buenas noches antes de seguir jugando ahora con un poco más de ánimo. Todo iba relativamente bien por el resto de los minutos, hasta que se acordó de un pequeño y diminuto detallito que parecía insignificante para mucho, pero para él no.

- ¡AH! ¡Me olvidé de regresarle su otro cuaderno! - Idia se llevó las manos hacia los cabellos casi exasperadamente.

Y sí, el otro cuaderno de Shiori todavía estaba en el poder de Idia. Estaba junto a su mesita de noche donde había muchas notas adhesivas a su alrededor, pero lo más interesante de esta escena es que el diario se encontraba abierto justo en la página final que estaba a medio terminar, donde el título decía claramente...

"Sellado de maldiciones"

El libró que tenía, y el que se le había caído a Shiori, era el libro que estaba destinado para el próximo poseedor de la marca. Es era el verdadero diario de la sacerdotisa.

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En otro lado, en el patio Diasomnia, Sebek se encontraba entrenando arduamente un con un ceño fruncido que no había desaparecido desde lo sucedido en la tarde.

- Maldición... ¡Maldición!... - Gruñó Sebek realizando una secuencia de movimientos con su batuta mágica contra un muñeco de entrenamiento mágico. - ¡No pienso dejarla ganar tan fácilmente la próxima vez!

Está muy enfadado consigo mismo. Nunca llegó a imaginar que iba a dar tal imagen tan patética, siendo alguien de la guardia de su amo y señor Malleus Draconia. Era muy indignante pensar que una simple humana lo hubiera desarmado y que para colmo lo dejará paralizado en el suelo. Era una total vergüenza para él, siendo alguien entrenado por Lillia, el mejor guerrero del valle de espinas. No solo había defraudado a Lilia sino al nombre del amo Malleus.

Como si eso no fuera suficiente, las palabras y la cara de Shiori resonaron una vez más en su cabeza como un eco, alejándose cada vez más distante.

Si tanto te interesa que Silver entrené, entonces dedícate a mejorar tus técnicas para que la próxima vez no te derribe una simple "humana"

- ¡No me rendiré fácilmente!. - Gritó Sebek a sí mismo. - ¡Puede que me hayas tomado desprevenido en ese momento, pero esta vez pienso ganarte y recuperar mi honor como caballero del joven amo en nuestro próximo enfrentamiento! ¡Y te ganaré!

Y con un poderoso hechizo mágico de electricidad destruyó de una sola estocada al muñeco de entrenamiento seguido de una cortina de humo.

- ¡Tan solo espérame... Shiori Nakamura!

Y así Sebek continuó entrenando en el patio, mientras que Lilia y Silver lo vigilaban a lo lejos.

- Se ha tomado muy en serio esto de la revancha. - Comentó Silver mirando para nada, sorprendido esta escena. - ¿Estará bien dejarlo así, padre?

- Se supone que deberíamos intervenir, pero me causa curiosidad ver el resultado de este entrenamiento, así que lo dejaré pasar... - Sonrió animadamente Lilia. - ¿Y qué hizo Shiori para que Sebek volviera a estar obsesionado con el entrenamiento?

- Los derribó al suelo usando puntos de presión con sus manos. - Comentó Silver comentando con un tono de admiración y sosteniendo el cristal que Shiori le había entregado. - Era un nuevo estilo de arte marcial nunca antes vista, padre. Te hubieras quedado asombrado por lo que vi... Ella es una chica admirable.

Lilia solo sonrió cómplice de la situación de Sebek, pero le resultaba nuevo este comentario por parte de Silver, en especial ese tono suave que acaba de usar. Que su pequeño hijo diga esto de una chica despertó una gran curiosidad nueva en su adorable cuerpo de hada. Tal parece ser que este tercer año en el Night Raven College iba a ser bastante interesante.

- Aunque me dio la impresión de que usó algo muy similar a la magia. - Comentó Silver, recordando el sello luminiscente que paralizó a Sebek.

- ¿Algo similar a la magia? - Lilia arqueó una ceja.

- No sé cómo explicar, pero era como un tipo de poder distinto a lo nuestro.

Recordando la conversación que tuvo con Malleus, Lilia iba a pedir más detalles sobre lo que Silver vio, pero inesperadamente tuvieron la llegada de una persona más.

- He escuchado el nombre de la hija del hombre ¿Me he perdido de algo? - Comentó Malleus apareciendo en escena.

- No es nada preocupante, Malleus. - Lilia le hablo calmadamente. - Digamos que Sebek encontró un nuevo rival al cual ganar.

- ¿Un rival? - Ahora Malleus arqueó una ceja oscura mientras miraba hacia la dirección de Sebek. - ¿Acaso la hija del hombre le ganó en un enfrentamiento?

- Digamos que lo tomó desprevenido y lo derribó contra el suelo, Joven amo. - Respondió Silver.

Ante la simple respuesta, Malleus, al principio, se quedó estoico, pero luego soltó una leve risa que casi descuadro a Silver y a Lilia, ya que normalmente Malleus no suele reírse fácilmente

- Ya veo, así fueron las cosas - Malleus controló sus emociones, con una leve sonrisa en su cara. - Así que hay más cosas interesantes que la hija del hombre tiene guardadas en la manga... nada mal...

Continuará...

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Próximo capítulo: "Cadena de Humillaciones"


Hola, hola, que tal mis hermosas kodamitas, ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez, realmente este capitulo me tomó tiempo completar y reescribir pero al fin pudo salir XD

Espero que hayan disfrutado del episodió de hoy y como yo siempre cumplo mis promesas procedo a responder las dudas y preguntas que algunos me dejaron en la bandeja y buzon para aclararlas en esta seccion del fic:

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Pregunta de VilShoenheit01

"Una de las primeras dudas que tengo es sobre como los chicos pueden ver los recuerdos de shiori mi teoria era que solo los que posean la marca que ella le hizo de protección al mismo tiempo obtuvieron una conexión espiritual con ella pero después de releer ya varias veces me di cuenta que por ejemplo ahorita en Heartslabyul a riddle no le hizo la marca si no ya en el arco de Savanaclaw y sobre todo el director que con solo tocarlo el pudo ver sus recuerdos... Asi que ya hay no se que pensar ya que puede ser esta la segunda teoria que tengo que inconscientemente shiori esta mostrando sus recuerdos a los demas que ya ella a interactuado o que son sus ancestros anteriores "

" Y si es posible los demas profesores podrían ver los recuerdos o no?"

Rv:

En el arco 3 de Octavinelle, Akko menciona que los chicos pueden ver los recuerdos de Shiori, ya que ella les colocó su sello. Este sello por lo poco que he revelado es un tipo de marca de conexión que crea un puente entre los chicos con el alma de Shiori, y prueba de ello son los ataques dúos que los líderes, de hasta ahora, tuvieron con ella.

Pero aquí viene tu pregunta ¿Cómo es que los líderes pudieron ver sus recuerdos si hasta entonces ella no les colocó un sello?

La respuesta recae en un hecho fundamental... y esa es lo que sucede durante el espacio negro de la tinta y el jardín blanco que hay cuando un chico termina su estado Overblot.

En este espacio el alma de Shiori y el de los chicos entran en contacto de una manera tal que crea un puente espiritual con ella sin la necesidad de un sello.

Ya para cuando sucede la escena de los recuerdos, y aparece la imagen de Shiori en el estado Satori, tocando sus plumas con su mano tatuada para quitar todo el blot residual que hay dentro de ellas, es entonces una pista de que ellos ya estaban conectados con Shiori gracias a ese puente que les permitió ver los recuerdos de ella.

Ya más adelante ella les coloca su sello y es en ese momento en donde los líderes tienen aún más acceso a la energía que Shiori tiene en su marca.

En el caso de Crowley, el puente se creó cuando él la visitó en la enfermería y ella lo tocó con su mano activada (cuando ella estaba en el estado satori). Al momento en que se dio ese contacto, Shiori le traspasó de manera inconsciente todo lo que los chicos verán en los siguientes recuerdos. Ademas "Él sabe algo más" y está relacionado del porqué se le ve más activo cuando investiga una manera de regresarla a su mundo a comparación del Crowley cannon.

la tercera pregunta, Los profesores podrían ser capaces de ver los recuerdos si ellos hubieran tenido algún tipo de conexión espiritual con shiori o si tubieran su sello, pero como ellos no los tienen o no pasaron por ese suceso entonces ellos no han visto sus recuerdos.

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Segunda Pregunta de VilShoenheit01 :

" Otra cosa ¿seguirás los capítulos secundaria de los eventos ya que me gustaría ver a shiori en los eventos de Glorius Masquerade o Vargas camp y asi?"

Rv:

Glorius mascarade y camp vargas seran escritas despues del especial de halloween tardio, Ariab Narya, Harveston's Kelkkarotu, Porst fest, el evento tsum tsum (Aunque este quizas sea corto)

Endless halloween aun esta en discución

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Pregunta de GrayBlackM:

"bueno... Debo admitir que tengo mis teorías sobre el episodio 58 (específicamente cuando el reflejo de Shiori comienza a hablarle) pero más dudas crecieron en mi ser con la aparición del personaje de Rose. Al principio sólo pensé que sería un personaje algo irrelevante pero después en el capítulo 60 (creo que es el 60) me di cuenta de que no... Básicamente quería saber si realmente es por alguno de sus padres que Shiori tiene esa conexión con Twisted Wonderland (espero por lo más grande que no haya sido un spoiler )"

Rv:

El misterio de Rose se irá resolviendo a lo largo de los capítulos. sí sería un gigante Spoiler si lo reveló ahora, por lo que hay que ser paciente y ser atentos con los mínimos detalles que voy revelando del personaje.

Pero sé que son muy inteligentes kodamitas por lo que no tardaran en resolver el misterio despues de leer la introducción de este capitulo... y si no muajajajaja (Risa malvada)

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Pregunta de crisbela315:

"No es una duda pero tendría algo que ver con qué los chicos de NRC tienen características o la personalidad, y hasta se podría decir que la apariencia de los familiares y conocidos de shiori, como por ejemplo Ace y Deuce que tienen las personalidades de Raiden y Isao o también que Koichi tiene una gran similitud con Malleus. A lo que me refiero sería en la parte (tanto de los eventos como de la historia principal) como cuando escuchan las voces de los familiares de shiori, a lo que me refiero (por que me estoy llendo por las ramas ) es en los capítulos 59 y 60 creo que era en uno de ellos cuando shiori leé ese libro y unas de las perlas de su rosario (en las que se encontraban parte de la energía aurica de su papá) se desaparece, y casualmente en la reunión de líderes a dire le da su vaido. De ahí tengo la ligera sospecha de que el aura o el alma del padre de shiori se encuentra dentro de dire y que tal vez se revele ante shiori *toma aire después de tremenda teoría conspiranoica* eso sería toda mi teoría espero no haber hecho spoiler"

Rv:

Esto tampoco la puedo responder, pero con lo que paso ahora creo que muchos sacaran sus concluciones y al igual que el misterio de Rose tendran que seguir averiguando conforme avanze los capítulos.

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Esas fueron las preguntas que me llegaron, si tienen alguna que otra duda que quedó al aire, no duden en preguntas en este parrafo, trataré de responder lo más que puedo sin llegar a soltar algun spoiler por error.

Eso seria tódo y ya nos veremos en el Próximo capítulo.

Matta ne~

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