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Advertencia:
En este capitulo se hace mención minúscula sobre relaciones con menores, pensamientos oscuros y escenas posiblemente sensibles para muchos. Se recomienda discreción.
Si siente estos malestares en tu mente y en tu corazón, porfa vayan con un profesional de la medicina mental. Es importante también este aspecto de nuestras vidas, todos los necesitamos en algún momento.
Muchos besos y a darle con el capítulo
Ű̪ͮna sacerdotisa en Twisted Wonderlan̤̹̗̭̣ͫͤd̞̯͇̔
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Sentirse fracasado es peor que sentirse humillado. De la humillación nace el coraje; del fracaso, el suicidio.
- Anónimo
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...
- ¿Esposa? ¿Hijos? - Solo dijo el hombre enmascarado para luego reír un poco. - Ha, ha, ha, que buen chiste, no polluelo no estoy casado y mucho menos tengo hijos ¿Porqué pensabas eso?
¿Realmente hace falta decirlo?
Simplemente es imposible para mí obtener esa realidad
...
Dire despertó lentamente de su letargo en su escritorio, con los ojos pesados y la mente adormecida. La habitación de su despacho estaba iluminada por una pequeña lámpara, montones de papeles y permisos se esparcían caóticamente sobre su escritorio y su antifaz se encontraba encima de una pila de libros cercanos.
- ¿Qué hora es? - Se preguntó cansado Dire, mirando la pantalla de su teléfono, quedó sorprendido al darse cuenta de que ya era muy tarde. - ¿Qué? ¿Ya son las 3:30 de la mañana?
No tenía ni idea de cómo había logrado quedarse dormido mientras trabajaba, pero era evidente que necesitaba descansar.
Comenzó a ordenar lentamente los papeles en su escritorio, tratando de poner cierto orden en el caos que lo rodeaba. Mientras lo hacía, su atención fue captada por una cajita familiar que se encontraba cerca. Como movido por un impulso inconsciente, Dire levantó la tapa de la caja y su mirada se posó en una antigua nota que guardaba en su interior.
"Para nuestro polluelo, espero que con esta máscara finalmente logres entender lo que significa la prueba de fe. Las dudas pueden asustar, pero siempre estaremos aquí para ser tu guía mientras mantengas tu meta en mente."
Dire se quedó mirando la tarjeta una y otra vez con una mirada melancólica, mientras las imágenes de un pasado al que ya no podía cambiar inundaban su mente.
...
- Si realmente quisieras que fuera feliz... entonces ya sabes lo que tiene que hacer hijo.
Recordó las palabras de Vivalter, y de como estasd se clavabaron su mente aquel día, mientras una versión mucho más joven de sí mismo sostenía un inmovil pequeño bulto envuelto en mantas entre sus temblorosas manos, casi en un estado catatónico.
- No debiste llenarle su cabeza con falsas esperanzas...
...
Obligandose a no recordar más de ese acontecimiento, Dire llevó sus manos a la altura de las sienes, masajeándolas, antes de cerrar la caja y guardarla en un cajón con llave.
- Me pregunto, ¿Qué estarás haciendo ahora? - Susurró él pasando sus dedos sobre la superficie de la madera.
...
- ¿Qué haces ahí parada con esa expresión? Hace mucho frío aquí, ¿Acaso quieres enfermarte y dañar tus alas? - Él joven arqueó una ceja confundido.
- No, pero... ¡Espera! ¡¿Qué tú haces aquí en primer lugar?! ¡¿Me has estado siguiendo?! - Exclamó la otra fae que tenia en frente.
- ¿Por quién me tomas?! - Él respondió indignado. - Solo fui a recoger un par de lecturas y te vi parada en medio de la vereda. Agradece que soy lo suficientemente amable como para no dejarte mojarte en la lluvia.
- Hmmp... - La otra Fae gruñó, pero luego relajó su mirada y, cruzando sus brazos sobre su pecho, le dijo a cuestas. - hmmm... gracias por el paraguas...
...
Una leve sonrisa se asomó en el rostro de Dire al escuchar los ecos de aquellos dialogos de su mente, pero como todo en la vida no es efimeró dicha expresión suave no duró por mucho tiempo.
El ambiente de la habitación empezaba a volverse más sombrío y gélido, mientras cada reloj presente se detenía a las 3:33 A.M y el mínimo sonido iba desvaneciéndose hasta quedar en un completo y perturbador silencio.
- Demasiado bueno para ser verdad... - Susurró Crowley sin dirigir su mirada en ninguna dirección, pero manteniendo un tono de voz frío. - ¿Qué es lo que quieres ahora?
"̶̘̐A̶̦̒s̴̜̍í̸̼̿ ̷̰̑q̶͈̈́ũ̶͚e̸̹͑,̴͖͊ ̷̝͝n̷̞̓u̴͓͑e̷̥͋v̵̦́a̶̙͘m̵͉͒e̵̝͝n̵̫̈ţ̴͒e̴̟̋ ̷̖͂r̷̉͜ē̴͇c̸͂͜o̷̠͐r̴̡͌d̴͔̿á̷̦n̶̟̈́d̸̢̽o̵̮͐ ̴̹̾e̷̐͜l̵̦͌ ̴̣̑p̶̯̅ḁ̴͐s̵͖̐â̶̞d̴̓͜ò̷̢ ̶̥̊¿̸̜̑À̵̦l̴͔͒ǵ̵̡ò̶͔ ̸̻͊d̶̾ͅḙ̴́ ̴̺̈́l̵͕̐o̴͇̎ ̵̖̑q̴͉͐u̵̫̕ẻ̴̦ ̶͕͋d̷̺͘ȩ̶̂b̷̦̒a̶̱͝s̷͙͘ ̴̞̔c̴̞̆o̷͉͝n̵͔̿t̵̢̿a̵̯̕r̵̳̋m̶̞͑e̷̩͑,̴̰̎ ̶͎̀D̴̬͝i̷̗̓r̴͙̆e̸̲̊?̷͈̍"̸̤̏
- Las cosas que yo recuerdo, no tienen relevancia alguna para lo que buscas. - Comentó Dire, manteniéndose quieto e imperturbable frente a la voz lúgubre. - Déjame...
E̴͔͗n̴̻̚t̸͔̀o̵̺͐n̴͈͂ĉ̶̝e̴̖̿ṣ̶͌,̸͉̌ ̷̮̃ṡ̶̥i̵͚͝ ̴̘͋ẽ̴̮r̷̞̍ę̶͑ș̵͘ ̸̩͘c̵̯̄ŏ̷̙n̶͈̍s̷̬̔c̷͚̓i̶̻̿e̶͈̓ṇ̴͒ẗ̶͚́é̸̠ ̴̟͒d̶̼̈́ę̴̈́ ̵̬̅l̵̓͜o̶̡͝ ̸̥̓q̶͚̀u̷͔͋e̶̹̍ ̷͎̿t̷̫́ì̶̺ḛ̶́n̷̥̿ȩ̸͐s̷̲̈́ ̶̫́q̵͕̐u̸͉̒ḙ̵͒ ̵̩͘h̶͙͆a̶̙͂ĉ̷̗ę̷̓r̴̡̅.̷͕̔
H̶̫͌a̵͊ͅn̵͎̒ ̴̨̊p̵̖̈́ă̶͜s̸̡̽a̴͇̋d̵̘̋ò̷̜ ̴͇̊ç̴͠à̴̰s̷͚̀i̷͍͆ ̸̥͌c̶͕̐ọ̷͐m̶͙͊o̷̱͝ ̸͇̍1̵̦́0̴͔̓0̷̣̽ ̴̨̄ǎ̷̫ñ̸͓̀o̵̗̎s̷̛͙ ̵̛̳d̷̠̅è̸̳s̶̲̈́d̵̲͂e̷̡̓ ̷̞̋l̴̖̀a̷͓̒ ̵̣͝ǘ̶̻l̷̖̈́t̸͈̾í̵̖m̵̯͝ä̶͓ ̶͇͗c̴͈̐o̵͇͋ṉ̸̛v̴̘̋ẹ̶͐r̶͉̚s̶͕͆a̷͙̎ć̴̢i̴̙̊ó̸͉̔n̸̼͊ ̷̝͆q̴̭̈u̵̲͋e̶̗͘ ̸̥͗t̶̖͌u̷̡͠v̸͕͑ḛ̶̐ ̸̯̉c̸̦̊o̵̞͠n̵̹̽t̷̢̐į̴͌g̷̹̍ŏ̷̥ ̷͋͜¿̵̩̓V̶̩̉e̶̖͐ŕ̴ͅd̴̛̘a̴̓͜d̷̻̈́?̵̪̚,̶̥͝ ̸̥̾
m̴̰͊e̸̡̛ ̸̦̀a̴̤͘l̶̛̹e̶̜͋g̶̥̒ŕ̴̺ạ̶͛ ̶̱͗q̴̎͜u̷̘̍ë̶̢́ ̷̨̈́t̵̙̄ơ̴̩d̶͎̋ä̷͉v̸̯̌í̶̺͛ạ̴̓ ̴̢͑m̴̤̍ȩ̶̋ ̸̨̿s̴͎̽e̷̪̍á̵͈ś̷̝ ̵͓͊f̶͚́í̴̦e̴͉̔l̷̩̚.̷͇̏
En respuesta, Crowley sacó un látigo de su abrigo y rompió una silla cercana, como si quisiera lastimar a alguien o algo que estuviera allí sentado.
- No creas que soy como los anteriores lacayos que tuviste a la mano, no hago esto porqué quiero. - Advirtió Crowley con desprecio en su tono de voz, pero sin mostrarse afectado. - Déjame, no lo diré una tercera vez...
Pero la voz siniestra...
L̷̬̈́a̵͖̅ ̶͍̈́g̷̠̈́e̶̮̍n̷̜͆t̷̜͘e̵͑ͅ ̷̰͆ȋ̸̡n̷͕͛h̷̹̀ę̵͌r̵͂͜ê̴͎n̵̝͝t̷̤͂ë̵͍m̷̦͐e̸̖͝n̸̟̈t̵̹̏e̸͖͘ ̵͙̐t̴͚̒ȅ̴̱m̸͕̄e̶̟͑ ̶̰̊ä̸́͜ ̶̖̾l̵͔̉a̵͔͐ ̶̨̓m̵͓̈́ả̵̜l̵̫͘d̴̲͗a̷̦̒d̴͎̏.̶̨̅ ̶̛̤
C̷͓̽o̵̤̒m̷̦͝ō̴̖ ̵͙̔s̷̝͂ḙ̸̚à̴̲...̵̮̈ ̸͖͝o̸̬͆c̸̟̾a̴̡͂s̸̘̾i̶̢͑ò̸̼ṋ̸̄ȁ̵͉ḻ̷͐m̴̼̈́ę̵͝ň̶̖t̴̨͑e̴͖͊,̴͇̓ ̸̘͒ư̸͖n̶̻̚a̵̛̻ ̷̰̿p̷̯̐e̸̜̓ṛ̷͗s̴͖̄o̸̹̐n̷̫̉ä̷̩ ̴̭̒p̴͍̄u̶̺͊e̷̹̕d̴̽͜e̶̡̚ ̵̥̐s̷̯͂e̸̠̋r̵͉͝ ̶̑ͅs̴̠͗e̴̦͘d̵͓͊ù̴̟c̷̪̿i̴̤̓ḋ̸̥ā̴̗ ̷̖͊p̷̹͝o̶̖͛r̷͘ͅ ̵͎̈́l̸̖͋a̸̢͘ ̶̖̉m̵͉̈ą̶̑ḻ̶̉d̴̙̀a̶͙̽d̷̟̂.̶̟̿
Ṕ̷̭e̸͖̿r̶͙̓ȏ̸̹ ̶͕͐t̴̳̃ú̵̱͆...̸̞͆ ̴͇͒e̷̻͗r̷̡͠e̷̢͋s̷̠͘ ̵̫̽ĕ̵̲l̷͕͑ ̴͖̈́m̶̹͝á̷̩͑s̸̩̔ ̵̲͊e̸̜̒n̵͕̓t̴̬̎r̷̮͆e̷̥̽t̴̗̚é̵͔n̷͚̓ȋ̴̟d̶͕̎o̴̱͗ ̴͙̚d̵͎̈́ȩ̸͆ ̷̪̇t̶̟́ö̴̟́d̵͔̔ȏ̴̰s̴̬̉...̴̭̔
y̷ ̶a̶l̴ ̷q̵u̵e̵ ̸d̴i̴s̸f̶r̵u̷t̸o̷ ̶h̶a̷c̵e̶r̶ ̸e̴s̴t̵o̷...̵
Casi de manera instantánea, un fuerte dolor recorrió el cuerpo de Crowley, al punto de que cayó al suelo, sintiendo cómo sus músculos se contraen.
- ¡Gah! - Exclamó Dire, sintiendo cómo una marca negra se dibuja sobre su cuello con un claro símbolo de obediencia.
En ese momento, la entidad oscura soltó una risa gutural, retumbando por toda la habitación. Pero, como lo necesitaba con vida, entonces detuvo su ataque, dejando a Crowley respirar agitadamente.
R̸e̴c̵u̴e̷r̷d̴a̵l̴o̷ ̵C̷r̷o̴w̷l̴e̷y̶,̷ ̵n̷o̸ ̶i̵n̶t̴e̴n̷t̷e̸s̴ ̴s̸a̴l̴i̶r̴t̵e̴ ̴c̸o̶n̷ ̴l̴a̸ ̸t̶u̴y̷a̷.̵
̴Y̵a̸ ̵h̴u̵b̵o̷ ̴a̶l̶g̸u̷i̸e̴n̵ ̴q̵u̷i̶e̴n̷ ̸i̶n̶t̴e̸n̸t̸ó̸ ̷h̷a̵c̸e̶r̷ ̷e̵s̵o̷ ̵y̵ ̸l̶a̵s̷ ̸c̴o̶s̴a̷s̷ ̵n̵o̷ ̴s̶a̶l̴i̸e̴r̵o̷n̵ ̷t̷a̵n̸ ̴b̸i̸e̷n̴ ̸p̵a̵r̵a̷ ̴é̴l̴
̴T̸a̸n̶ ̶s̷o̴l̸o̸ ̴m̸e̷ ̶b̶a̵s̵t̴a̸ ̷u̶n̸ ̷s̷o̸l̴o̴ ̴m̵o̶v̵i̵m̴i̸e̴n̵t̸o̸ ̴p̵a̶r̷a̴ ̶r̴e̸i̶n̴i̶c̴i̷a̷r̸l̶o̸ ̵t̴o̶d̸o̷
Dire no respondió, pero ese silenció fue más que suficiente para el ente presente es esa habitación.
Q̸u̶e̴ ̵b̸u̸e̵n̴o̷ ̶q̸u̵e̷ ̸e̶s̷t̷e̷m̸o̵s̷ ̸e̴n̵ ̵l̷a̴ ̶m̸i̶s̴m̵a̴ ̶p̴á̸g̸i̴n̷a̶.̵
̶E̷n̸c̴á̴r̵g̵a̴t̷e̸ ̵d̸e̶ ̸l̷o̶ ̷q̸u̸e̶ ̸t̴i̷e̶n̷e̸s̷ ̸q̵u̵e̴ ̵h̴a̸c̵e̵r̶.̶
3:34 A.M.
Aquel ente desapareció instantáneamente. Los relojes se volvieron a mover con naturalidad, con Crowley echado en el suelo todavía recuperándose. Ya no tenía la extraña marca en el cuello, pero aun así tenía una mirada dorada que emanaba rencor y rebeldía.
- Maldito seas... - Lo maldijo Dire con impotencia, mientras intentaba levantarse. - Algún día... yo mismo... te regresaré al mismo infierno de donde saliste desgarciado...
Capítulo 6̛̮̀ͥ3̣ͣ͋͐:
"Cadena de humillaciones"
Hubo un grito desgarrador que obligó a abrir los ojos escarlatas de Shiori de la penumbra oscuridad, que ella había estado antes. Mirando a su alrededores, descubrió ques estaba ante un campo de flores en blanco y negro, todo estaba muy anguistiosamente calmado, pero su mayor preocupación de ella era saber de donde vino el grito.
- ¡Fue el grito de una chica! - Dijo alarmada Shiori, empezando a correr por todo el campo de flores buscando el origen del grito y asegurarse de que todo estuviera bien.
La corrida fue larga y por momentos pensaba que nunca iba a tener un final, lo cual la angustiaba mucho; por suerte, dichos sentimiento no dudaron mucho cuando a lo lejos por fin pudo ver algo, una pared de rocas de poca vegetación y árboles que marcaba el final del trayecto. Si Shiori entrecerró sus ojos, tan solo un poco, podría llegar a ver con claridad la imagen de dos personas a la lejanía.
- ¿Qué? ¿Blancanieves y el cazador? - Shiori fue desacelerando su corrida hasta llegar en medio de unos árboles para ver de cerca la escena.
- ¡No puedo hacerlo! - Dijo el cazador tirándose de rodillas frente a una blancanieves asustada para empezar a llorar en la falda de su vestido clásico. - Perdóname. Imploro vuestro perdón, alteza.
- ¿Por qué ibas a hacerlo? - Blancanieves pidió una explicación.
- Ella quiere matarla, está celosa ¡Ella está loca! - Gritó el cazador asustado.
- Pe-Pero ¿Quíen? - Blancanieves todavía no lo podía entender.
- ¡La reina! / La reina - Respondieron tanto el cazador como Shiori al mismo tiempo.
Blancanieves se quedó helada ante aquella respuesta mientras el cazador le lanzaba otra advertencia.
- ¡Pronto niña! ¡Corra! ¡Huya! ¡Escóndase! - El cazador señaló al lado donde estaba Shiori. - ¡Internarse en el bosque! ¡Y no vuelva!
A medida que lanzaba las advertencias, la asustada blancanieves miraba hacia todas las direcciones con miedo mientras iba hacia donde estaba Shiori. Ella intentaba moverse de su sitio para darle campo a la niña, pero sus pies se vieron atascados sobre la corteza de la maleza, cuyas raíces se extendieron y crecieron para no permitir que la albina huyera del sitio.
- ¿Qué? - Dijo alarmada Shiori, tratando de moverse. - ¡Suéltame!
- ¡Ocultase se ella donde no pueda encontrarla! ¡Corra! ¡Huya! ¡Huya y no vuelva!
Y con eso, Blancanieves corrió hacia las profundidades del bosque, chocando con el cuerpo de Shiori para que al final ambas empezaran a caer a un pozo hondo en donde las dos solo podía gritar por la caída.
- ¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!
¡SPLASH!
Ambas jóvenes cayeron a las profundidades de una aguas tan oscuras como el blot que poco a poco las iba ahogando y asfixiando con su pesadez y oscuridad.
- "¡Muévete! ¡Muévete!" - Dijo Shiori en pensamientos, tratando de mover sus inmóviles brazos y sus piernas.
A medida que ella luchaba para moverse, la imagen de Grimhilde bajando a su laboratorio se proyectó en las aguas que Shiori iba descendiendo cada vez más.
- ¡El corazón de un jabalí! ¡Traidor maldito! - Dijo Grimhilde arrojando el cofre, con el supuesto "Corazón" de Blancanieves, a un lado para luego empezar a preparar aquel brebaje que la iba a ayudar a cambiar de apariencia. - ¡Iré yo misma a la cabaña de los siete enanos! ¡Con un disfraz tan perfecto que nadie podrá reconocerme! ¡Una fórmula para transformar mi belleza en fealdad!
- "¡¿En serio irías tan lejos solo por la belleza?!" - Shiori frunció el ceño. - "Tú ya eras hermosa, entonces ¿Por qué apuntar a algo más grandioso?!"
Por suerte, Shiori, pudo recuperar la movilidad de su cuerpo en medio de las aguas y lo primero que hizo fue dirigir su mirada hacia blancanieves y nadar hacia ella con todas sus fuerzas para ayudarla a salir del agua. Gracias al tatuaje de su mano, que empezó a iluminar la oscuridad, ambas empezaron a elevarse hacia la superficie mientras la imagen de arena todavía continuaba moviéndose hasta levantar una copa con un líquido verde.
- Ahora... que comience el hechizo mágico. - Finalizó Grimhilde tomando de aquella poción que la transformó en una espantosa y vieja bruja.
Con aquella sentencia finalizada, Shiori, finalmente pudo escuchar la risa malévola de la bruja resonando en las aguas negras, a la vez que sacó su cabeza de la superficie para recuperar aire.
Shiori tosió con fuerza para sacar el rastro de aquel liquido negro que se quedó atascado en su garganta y procedió a sacar a blancanieves del agua, todo iba relativamente bien hasta que las pupilas de Shiori se encogieron al percatarse que el supuesto cuerpo de blancanieves ya no era el mismo de siempre.
Ella ya no estaba a su lado, en lugar de eso, quien estaba al lado de la albina era...
- ¿Neige? - Susurró Shiori mirando cómo el joven empezaba a toser y a recuperar poco a poco su conciencia hasta dirigir su inocente y confusa mirada café hacia la albina.
A Shiori se le helo la sangre en ese momento,mientras ambos se encontraban flotando en el agua. No podía hablar o tan solo siquiera moverse, Simplemente se congeló en su lugar mientras varios ojos de todas las formas y colores iban apareciendo de la oscuridad para ver y juzgar lo que Shiori estaba a punto de hacer.
"Hazlo...¿Qué estás esperando?... Esta es tu oportunidad..."
De manera gradual, poco a poco varias voces en la oscuridad iban repitiendo aquella palabras una y otra vez sin cesar como si fuera el eco de una cueva. Shiori, por otro lado, no sabia que hacer, solo se quedó flotando en aquel sitió sintiendo como sus manos empezaron a temblar al igual que sus iris.
"¿Qué pasa?... ¿No puedes hacerlo?... déjame darte una mano con este reflejo..."
Como si las cosas no podrían ponerse peor, poco a poco la imagen de Neige se iba transicionando a la imagen de Nanai poco a poco, provocando un jadeo de horror en la albina.
- No... eso no... - Susurró Shiori ahora viéndose como su versión de 13 años.
Se podía ver claramente cómo sus expresiones cambian de una cara llena de confusión a una asustada por la mirada inquietante que Shiori le estaba dando con sus ojos rojos en medio de la oscuridad.
"Ahora sí... Acaba con él... así como lo hiciste conmigo"
Hubo una gota oscura golpeando la superficie del agua, luego hubo otra y así sucesivamente como si intetaran rebalsar el vaso de liquido negro que habia en el escenario. Un vaso representando en los ojos de Shiori se desbordaba un pesado líquido de tinta negra en lugar de lágrimas cristalinas que iban oscureciendo la imagen del sueño con aquellas manchas aceitosas hasta no dejar rastro alguno de la imagen.
Hubo un silencio en el sueño ¿No se supone que este era el momento perfecto para despertar? Entonces ¿Porqué ella todavia seguia viendo en negro? ¿Había algó más para ver?
Gasha... Gasha... Gasha...
Se escuchó el escalofriante traqueteo familiar que resonaba en la oscuridad del sueño.
- ¡Ese sonido! - Shiori susurró asustada al escuchar como el ruido cada vez se hacía más fuerte.
GASHA... GASHA... GASHA...
¡CRASH!...
Y en eso, la pantalla en negro se fragmentó en varias grietas como si fuera la superficie de un espejo roto a causa del golpe de una mano. Los fragmentos oscuros se cayeron de la pantalla para ahora revelar a la Shiori de nueve años en medio de una neblina blanca con los ojos cerrados esperando algún golpe.
Pero no había llegado nada.
-¿Qué? - Se preguntó ella abriendo sus ojos para ver lo que había a su alrededor y no había nada... a no ser de la repentina sombra oscura que se cruzó sobre ella. - ¡¿Quién?
Pero sus palabras fueron cortadas con el desgarrador y desagradable sonido de unos huesos romperse.
¡Crack!... ¡Drip!... ¡Drip!... ¡Drip!...
Ese crujido era de una caja torácica rompiéndose y el goteo de un líquido con aroma a hierro cayéndose al suelo. ¿De nuevo estaba cayendo más de esas gotas negras? No, las gotas de líquido cayendo sobre ella no eran oscuras como ella esperaba... sino que eran de un tono rojo escarlata perteneciente a la sangre que iba manchando el mundo de Shiori...
A estas alturas, Shiori estaba hiperventilando, el sentir como parte que aquel caliente líquido rojo caía sobre ella fue el elemento final que la obligó a levantar lentamente la cara con horror para ver una vez más a los ojos apagados del cadáver de padre, manteniéndose frente a ella con los brazos extendidos y con aquella la lanza maldita sobresaliendo de su pecho...
y si levantaba aún más la vista... se encontraba el único responsable que lanzó dicha lanza maldecida...
¡GASHA!... ¡GASHA!... ¡GASHA!...
Al finalizar el sueño, Shiori todavía mantenía sus ojos cerrados pero en un movimiento rápido REM bajo sus párpados y sus cejas estaban fruncidas en un ceño mientras sentía que alguien le sacudía la cabeza.
- Shiori... ¡Hey, Shiori!... ¡Despierta!... - Susurró la familiar voz de Grim.
Gracias a eso, la sacerdotisa finalmente abrió de golpe sus ojos y se levantó de la cama con un resoplido tan fuerte que casi saca volando a Grim, ya que estaba sentado en su pecho.
- ¡Fgna! - Exclamó en susurros Grim, antes de regresar a subir a la cama. - ¡¿Por qué me botas de la cama?!
- ¡Ah! Lo siento mucho... me exalte... - Respondió Shiori tratando de calmar su respiración, por suerte todo fue un sueño.
Bueno casi todo...
- Esa mujer de mis sueños... - Comentó Shiori con una mirada de preocupación.
- ¿Qué pasa? ¿Todavía estás con sueño? - Grim arqueó una ceja antes de fruncir el ceño. - Déjalo por un momento. He escuchado un ruido abajo... alguien se metió a la casa a robarnos...
Luego de eso, Grim sacó de su moño una gran cuchara sopera.
- No me podrá robar si le robo yo primero.
- Dudo mucho que sea alguien de afuera. - Shiori encendió su marca para colocarla sobre la superficie de la pared más cercana que tenía. - No, no lo es... pero ¿Qué hacen ellos despiertos a esta hora? tenemos que bajar.
Ella ya sabía quienes eran.
- Entonces vámonos. - Comentó Grim sin soltar la cuchara. - Todo el mundo sigue durmiendo, así que cuida tus pasos.
Shiori y Grim se levantaron de su cama y caminaron con cuiadado hacia las escaleras del dormitorio. Se podría percibir un frío aire en el ambiente a causa del clima, pero eso no era un problema para la piyama que ambos usaban. A medida que avanzaban por la escaleras, según las percepción de Shiori, pudo percibir que las dos auras familiares todavía estaban quietas en la cocina; así que caminando a paso seguro ella colocó su mano en la perilla circular de la puerta, la giró lentamente para no hacer mucha bulla y, cuando la puerta se abrió después de un suave chirrido, finalmente Shiori puedo vislumbrar la silueta de dos jóvenes parados en medio de la cocina.
- ¿Ace?... ¿Deuce?... - Comentó confundido Grim, bajando la cuchara. - ¿Qué están haciendo aquí?
Reaccionando a esos nombres, Ace fue el primero en girar lentamente su cabeza hacia atrás para observar la llegada de Shiori y Grim y caminar hacia ellos con el fin de decirle:
- Oh, están aquí... - Comentó entre susurros Ace acercándose hacia Shiori junto a Deuce para atraerla hacia el interior de la cocina. - Ven, por aquí.
- ¿Qué está pasando? - Comentó Shiori, arqueando una ceja curiosa.
- Qué ¿Qué está pasando? Soy yo el quien debería hacerse esa pregunta. - Comentó Ace frunciendo levemente el ceño.
- ¿Estás bien? ¿Todo está bien? ¿Hay algo que te preocupa? - Comentó Deuce con sus ojos preocupados.
Shiori los miró un poco sorprendida por la pregunta, y sintiéndose un poco culpable por lo que pasó antes entonces les dijo a sus amigo:
- No se preocupen por mí, todo está bien ahora. - La albina miró de reojo a Grim. - Lo he conversado un poco con Grim y ahora ya me encuentro mejor. Perdón si los he preocupado.
- ¿Lo juras? - Ace preguntó inquisitivamente.
Shiori simplemente asintió la cabeza.
Tanto Ace como Deuce suspiraron de alivio.
- Saber que no es necesario que te lo guardes todo en silencio ¿No? - Comentó Deuce. - Si sucede algo, no dudes en decirnos.
Ante esa mención, Shiori recordó el otro sueño relacionado con el espejo y la reina malvada. Esta era información que no podía ocultar.
- De hecho, hay algo que sí debo contarles... - Shiori los miró con seriedad. - He vuelto a tener uno de esos sueños...
Tanto Ace como Deuce reaccionaron sorpresivamente ante las palabras de Shiori. Ambos todavía no entendían cómo era posible que se hubieran quedado dormidos cuando querían hablar con Shiori. Tenían pensado hablar con ella en la mañana siguiente cuando fueron abajo a buscarla, pero tal parece ser que había una fuerza mayor que confabulaba para que ellos se reunieron aquí, horas después, para hablar.
Grrrrroooowww~~~...
Se escuchó el gruñido de un estómago en el ambiente. Shiori automáticamente bajo su mirada hacia Grim, y este, viendo que su secuaz lo estaba mirando, casi de manera rápida, se defendió.
- No me mires a mi. Esta vez no fui yo... - Grim levantó sus patas, en señal de inocencia.
Shiori alzó la ceja por la duda ¿No había sido Grim? Y si no fue él, entonces ¿Quién?
Grrrrroooowww~~~...
Otra vez sonó el ruido y girando su cabeza albina hacia el único punto posible, Shiori, descubrió que el ruido provenía del estómago de Ace y Deuce.
- L-La cena no fue suficiente ¿Sabes? - Ace miró hacia otro lado avergonzado y buscando una excusa convincente. - Pensaba buscar la tarta de Trey en el refrigerador. Ya lo sabes, soy un creyente firme de no desperdiciar la comida y además Trey no dijo que lo disfrutáramos de todos modos.
- ¿Es en serio? - Susurró Shiori ahora mirando a Deuce.
- N-No viene aquí para unirme a él. - Deuce trató de aclarar este punto. - ¡Yo sólo bajé para buscar agua!
- Normalmente diría que los bocadillos secretos saben 100% mejor que los bocadillos normales, pero es una suerte que Shiori y yo nos hubiéramos adelantado anoche. - Comentó Grim.
Eso dejó un poco confundidos a los dos jóvenes.
- ¿De qué estás hablando? - Deuce arqueó una ceja.
- Envenenaron la comida. - Comentó dramáticamente Grim
Hubo un breve silencio en la cocina y después...
- ¡¿Envenenada?! - Ace y Deuce la miraron con los ojos abiertos.
- No fue envenenada, pero alguien alteró los bocadillos durante la noche.. - Shiori respondió directamente. - Alguien las maldijo.
- ¡¿Pero quién sería capaz de hacer eso?! - A Ace se le erizo la piel de tan solo imaginarse el haber comido el pastel.
- Todavía no se quien lo hizo, pero todos los postres y bocadillos que estaban en la refrigeradora tenían una maldición sobre ellas.
- Shiori descubrió que todo aquel que se le comiera le puede generar parálisis. - Agregó Grim cruzándose de brazos. - Casi hubieran quedado como tablones.
- No me quiero imaginar una situación así - Comentó Deuce preocupado. - Qué loco.
- Pero para su tranquilidad, solo confisqué los dulces bajo un pergamino para evitar que nadie los encontrara y se las comiera por error. - Shiori omitió el hecho que ya le había quitado la maldición, pero, si ellos lo supieran, entonces le habrían pedido a ella que les diera un poco del postre y eso probablemente sería una mala idea.
- Venga ya... lo que faltaba esta noche... - Suspiró decepcionado Ace y con lágrimas dramáticas. - Te he fallado mamá Trey.
Por lo que Shiori, empatizando con la sensación de hambre por la dieta entonces les ofreció a los chicos una alternativa sana para que pudieran comer, además de también buscar algo que la ayudara a dormir.
- Ya que estamos aquí ¿Quieren que les preparé algo? - Comentó Shiori viendo como los chicos abrieron sus ojos de par en par ante su comentario, por lo que a modo de timidez se sobó la mejilla. - Sé que no es mucho, pero puede ayudar a distraer a sus estómagos por ahora y a ayudarlos a dormir lo poco que queda de la noche.
Como si una campana de salvación hubiera sonado tanto Ace como Deuce miraron con infinito agradecimiento Shiori.
- Nadie se ha preocupado tanto por mi. - Comentó Ace casi llorando cómicamente. - Gracias monjita.
- Pero ¿No nos meteremos en problemas con Vil? - Preguntó Deuce dudoso.
- Vil dijo que los dulces y las frituras están fuera de la lista ¿Verdad? - Luego Shiori los miró con complicidad sacando una freidora de aire. - Pero nunca mencionó nada acerca de los bocadillos nocturnos sanos.
- ¿Bocadillos sanos? - Deuce arqueó una ceja.
- Cuando eres gimnasta es inevitable sentir la tentación de comer algún bocadillo, pero para eso se inventaron alternativas sanas para contrarrestar aquellas sensaciones. - Ella conectó la máquina para luego sacar la sal de maras y varios pocillos con hierbas y flores secas para las infusiones. - Mirenlo como una ayuda mutua y además todavía tengo que contarles sobre lo que pasó en el sueño.
Nadie puso objeción en eso, pero había un detalle que recién Shiori había notado.
- A propósito, ¿Qué les pasó en la frente? - Preguntó ella al ver una leve huella. - Está marcada de rojo.
- No lo sé. - Ace se encogió de hombros. - Cuando desperté ya estaba así.
- Lo mismo digo. - Asintió Deuce.
...
Fueron unos pocos minutos los que pasaron antes de que los tres se encontrarán en la sala común comiendo palomitas de maíz que ya casi se iban acabando mientras bebían la infusión que Shiori les preparó a sus amigos. Durante ese tiempo, ella les contó parte de lo que vió el sueño bajo la luz del exterior, ya que habían acordado comer en la oscuridad para no despertar a nadie.
- Así que... dice que en tu sueño la Reina hermosa bebió de una pócima que la convirtió en una anciana decrépita para destruir a su rival... ¿Solo por celos? - Resumió Deuce.
- Suena a algo que no haría ella siendo de por sí era alguien muy hermosa. - Dijo Ace picando lo poco que quedaba de las palomitas junto con Deuce. - Pero si la advertencia todavía está, entonces eso quiere decir que todavía no hemos hecho mucho como para evitar el próximo ataque ¿Verdad?
- Me temo que no, pero sigamos trabajando para detenerlo. - Comentó Shiori tomando de a sorbos lentos. - Lo que sí he notado, y cambiando un poco del tema, es que ambos están haciendo un buen trabajo para evitarlo a pesar de sus obligaciones del VDC.
Los dos jóvenes sonrieron ante el cumplido de Shiori.
- No es por nada, pero realmente quiero evitarme ese problema. - Comentó Ace, bebiendo un poco del misterioso té dulce. - Ya estoy cansado de tanto desmadre escolar.
- Aun así, yo se los agradesco mucho. En verdad que son increíbles. - Dijo ella a Ace y Deuce quienes sintieron un poco más de orgullo escuchar más halagos por parte de la albina. - A propósito, ¿Qué les pareció el bocadillo?
- No voy a mentir, no era lo que esperaba, pero no sabe nada mal. - Comentó Deuce al menos sintiéndose satisfecho.
- Sabe como si fuera algún tipo de refresco caliente. - Comentó Ace, bebiendo un poco más del té.
- Eso es porque lo endulce con miel y rábano. - Comentó Shiori levantando su taza con una sonrisita. - Es bueno para la garganta ahora que deben de cuidarla por los ensayos de canto y en combinaciones con las flores que use los ayudará a dormir plácidamente como a unos dulces bebés.
- Como siempre... preocupándote como a una mamá... - Rió levemente Ace, antes de empezar a bostezar. - ¿Eh? ¿Ya estoy cansado?
- Sí, es el efecto relajante de las flores que usé. Diría algo más, pero lo mejor será ir a descansar ya. Mañana continuaremos esta conversación. - Shiori dejó su taza en la mesa. - Regresemos a dormir.
- La verdad es que siento... un poco de sueño. - Comentó Deuce casi cabeceando un poco la cabeza al igual que Grim quien se había acostado en el sofá. - ¿Qué... Qué flores usaste?
- Yo usé...
Pero en eso las luces de la sala se encendieron abruptamente, seguido de unos pasos de alguien bajando por la escalera.
- Oh, vaya ¿Qué hacen en la sala tan tarde en la noche, ratoncitos? - Sonó la familiar voz de Vil mirando de reojo el escenario.
- Ah, esa voz. - Shiori levantó su mirada hacia la escaleras, al igual que los demás para confirmar que en efecto era el líder de Pomefiore. - Vil.
- Creo que el castigo es necesario para los niños pequeños que no cumplen con sus promesas. - Comentó Vil bajando de las escalas con un ceño fruncido.
- ¿Niños pequeños? - Ace le respondió enojado y con los ojos casi entrecerrados por el sueño que lo iba reclamando. - ¡Aún... estamos en crecimiento! Por supuesto... que tendríamos hambre... a esta hora.
- No puedo... ignorara el trabajo de... - Deuce iba a completar su frase antes de caer rendido en el sofá.
- Ya casi es hora... - Comentó Vil deteniéndose en el último peldaño y cruzándose de brazos.
- ¿Hora?... ¿Hora de qué?... - Ace todavía luchaba contra el sueño.
- ¿A qué te refieres joven Vil? - Comentó calmadamente Shiori sentada en su silla, totalmente quieta.
- Ya muy pronto lo sabrán, por haber roto su promesa tras haberse comido esas golosinas nocturnas. - Comentó Vil.
A pesar del sueño, esa información fue más que suficiente para Ace llegará a una conclusión que se le llegó a la cabeza con lo que Shiori y Grim le contaron de la comida de la refrigeradora.
- Espera... no me digas que tú... fuiste él quien envenenó la comida. - Ace dijo lo primero que llegó a la cabeza.
Vil soltó una leve risa.
- Jaja... No es un veneno, es una maldición. - Comentó con simpleza Vil.
- Ya veo... - Shiori inclinó un poco la cabeza a un lado. - Así que tu eres el quien maldijo los bocadillos de la refrigeradora ¿Verdad?
- ¿Cómo lo hiciste? - Preguntó Ace queriendo saber la respuesta.
- Esta es mi magia única. - Respondió Vil llegando al lado de Shiori. - [La más bella de todas] Esta magia me permite imbuir una maldición en cualquier cosa que toque y a menos que se cumplan las condiciones, ni siquiera yo puedo desactivar la maldición y aquí está la maldición que les puse... "Cualquier tonto que se metan esto en la boca, no se moverán hasta que llegue la mañana."
- Ya veo, así que todo aquel que se los coma genera una parálisis ¿verdad? - Suspiró Shiori. - ¿No te parece que fue demasiado?
- Yo les dije que se mantuvieran alejados del azúcar hasta que termine el VDC ¿No es así? - Comentó Vil ahora regañando a Shiori. - ¡Simplemente ustedes no están conscientes de que son los miembros elegidos! Me pregunto cómo pueden soportar hacer algo tan poco hermoso. Realmente no lo entiendo.
Y a medida que Vil daba su sermón, Shiori empezó a moverse tranquilamente para tomar su tetera y ver cuánto líquido le quedaba.
- Como castigo se quedarán en este... lugar hasta... que... llegue... - Y así poco a poco Vil se fue desacelerando sus palabras al darse cuenta que Shiori todavía se estaba moviendo con normalidad.
Al freno de las palabras de Vil, Shiori, levantó su mirada hacia el rubio y simplemente le sonrió para mostrarle la tetera con la tapa levantada.
- Es solo té~
Hubo un primer silencio sepulcral en la sala y después llegó la reacción del líder de Pomefiore.
- ¡¿Hah?! - Vil abrió con sorpresa los ojos.
- Y desde hace ratos los chicos se durmieron en medio de tu discurso. - Shiori señaló hacia donde estaban Ace, Deuce y Grim dormidos y respirando con parsimonia
Lo gracioso de esta imagen es que Grim estaba dormido sobre la cabeza de Ace mientras que este con Deuce estaban dormidos en una pose tan antinatural como si los hubiera atropellado un camión.
- Realmente fue una gran suerte el haber encontrado los postres maldecidos y sacarlos de la refrigeradora a tiempo... hubiera sido humillante para ellos terminar como tablones si se lo hubieran comido.
- ¿No lo hicieron? - Preguntó Vil todavía tratando de procesar lo ocurrido y viendo claramente los implementos que había en la mesa finalmente pudo llegar a una conclusión. - No me digas... ellos terminaron así porque tú les diste un brebaje.
- Ah, finalmente te diste cuenta... - Shiori respondió simplemente con una sonrisa calmada y tapando la tetera. - Simplemente fue gracias a la esencia de flor valeriana con pasiflor. No tenía nada de azúcar así que... se podría decir que todavía los chicos no rompieron su promesa. Y si te preguntas sobre la comida... pues solo eran palomitas calentadas en la freidora de aire con un poco de sal de maras. Nada grave para su salud o su dieta.
Al final, un suspiro se escapó de los labios de Vil al mismo tiempo que negaba con la cabeza. Años de aprendizaje corporal y actoral para que Shiori en un dos por tres de nuevo lo tomara del pelo. Realmente lo engañó sin siquiera proponérselo y usando a su favor los huecos de sus reglas.
- Hmp, por esta vez se han salvado, paloma. - Vil suspiró cansadamente. - Como no comieron nada entonces los dejaré libre esta vez.
- Vaya, muchas gracias. Aunque debo de admitir que tu maldición era muy fuerte, tardé un poco más de lo habitual en borrarla debido a su complejidad así que felicidades por hacer una maldición tan poderosa como esa.. - Comentó Shiori como si no fuera nada.
Pero aquellas palabras dejaron frío a Vil ¿Acaso había escuchado bien lo que ella dijo? Girando lentamente su cabeza hacia la albina Shiori y pudo observar como ella se mantuvo con mirada serena pero calmada, digna de una sacerdotisa serena. Aunque, la verdad era que detrás de esta reacción estaba que el efecto de la flor ayuda a que estuviera muy relajada.
- No me imaginaba que tendrías tal poder Vil, si que me has dejado impresionada. - Luego Shiori se levantó de su silla para caminar tranquilamente hacia la estantería donde guardaba todas sus tazas. - Pero al igual que tú yo también tengo mi propio poder que ha sido pulido durante varios años en estudio de maldiciones y en cómo romperlas o contenerlas. - Ella giró un poco su cabeza para mirarlo de reojo con el Ajna encendido. - ...no por algo me gané mi título de sacerdotisa.
Con el mensaje en claro, Shiori sacó una taza extra, para finalmente regresar a su sitio y servir lo poco que quedaba del té.
- ¿Cómo sé que esto no es un engaño por parte tuyo? - Comentó tranquilamente Vil, sin mostraste inmutado.
- Hmp, si quieres podemos ir a la cocina para que veas con tus propios ojos el resultado de mi poder. Yo no tengo ningún problema. - Luego le sonrió con complicidad. - Aunque no creo que cambien mucho la situación ¿Verdad, Vil-Kun?
Por como sonreía con confianza era obvio que lo que decía era la verdad. Era inaudito ¿Debería felicitarla por el nivel de su detección o preocuparse de que esta chica fuera la primera en ser capaz de borrar la técnica más poderosa de su arsenal? Fueron las dos preguntas que el líder de Pomefiore se hizo, pero al final solo se llevó las manos a las caderas y le dijo:
- No es necesario, con esa sonrisa socarrona es más que suficiente para saber lo que hiciste. - Una gota de sudor bajó de su cara.
Realmente era alguien de quien temer y eso... ¿Lo emocionaba?
- Sí, sé que estuvo de más. - Dijo Shiori, regresando a la cara suave de siempre. - Pero, ya que estamos hablando de esto, ahora tengo una pequeña petición personal que pedirte.
- ¿Una petición? - Vil arqueó una ceja.
Ahora que Shiori prácticamente sabía quién era el responsable de la maldición, ahora tenía que hacer la única cosa que tenía pensado en mente para evitar que este escenario se vuelva a repetir... hacer una petición formal.
- Si no es mucha molestia, podrías no volver a maldecir los bocadillos en mi casa. - Luego los ojos de Shiori se tornaron un poco cansados. Tal vez pensarás que se trata del efecto de la flor, pero en realidad había otro motivo mucho más importante. - Puedo suponer que esto fue una medida que usaste para que los chicos no coman los dulces y yo se que no les harías algún daño, pero, cuál sea el verdadero motivo, procuremos no usar las maldiciones aquí ¿Por Favor?
Vil frunció los ojos al principio, pero luego las cambió a una ceja arqueada cuando, casi de manera inconsciente e inevitable, pero lo que le fue fácil de reconocer era que los ojos de Shiori se mostraban muy tristes y eso solo significaba que hubo un cambio de emoción repentino en tono a lo que están hablando.
- Si quieres puedo ayudarte a confiscar y guardar las posibles golosinas futuras bajo un sello especial, pero maldiciones no... - Casi sonaba como una súplica, pero Shiori solo quería evitar lo que vió en sueños. - Nada de maldiciones en esta casa o al menos no por estas fechas.
Vil podría haberle mencionado por qué era importante esta maldición y que los infractores tuvieran una lección por haber roto sus reglas, pero al ver cómo la cara de Shiori todavía guardaba una cierta ligereza de luto, de alguna manera hizo que él relajara sus facciones y soltara un segundo suspiro cansado.
- Cielos, realmente no tienes remedio. - Comentó Vil, abrigándose un poco más con su bata ya que el frío de la sala empezaba a aumentar. - Ya tienes suficiente con tus trabajos y la performance ¿Y quieres más? ¿Acaso eres una adicta al trabajo? ademán la responsabilidad y el cuidado alimentario de los danzantes es mía... - Luego desvió su mirada hacia otro lado con un leve ceño fruncido. - Pero, para que te quedes tranquila, no voy a maldecir los postres. Con tal de que la patata #1 y #2 informen de esto a los demás del grupo cuando despierten es más que suficiente. Puedo imaginar que todos ellos asumirán que todas las golosinas que haya en la casa fueron maldecidas por mí... Así que usaré la histeria colectiva a mi favor para asustarlos.
Shiori lo miró sorprendida. Prácticamente, el plan de Vil se resumía en crear una imagen falsa de él frente a los demás para que ellos hicieran sus propias suposiciones en base a lo que había pasado.
- Pero ¿Estarás bien con eso? - Shiori lo miró preocupada. - ¿Qué los chicos te malinterpreten?
- Total, ¿Quieres que maldiga los postres o no? - Una vena roja se asomó sobre la cabeza de Vil -. Simplemente deja que ellos hablen. Al fin y al cabo, son solo supersticiones de terceros, nada más. Ustedes pueden pensar lo que quieran, con tal de que no coman los snacks.
De alguna manera, Shiori, con ayuda de su Ajna, vio que una parte de él estaba en desacuerdo con esta decisión, pero por algún motivo Vil tenía todas las intenciones de hacerlo, sin importarle si ella estaba de acuerdo o no, y mucho menos le importaba lo que los demás chicos opinaran de él. Solo con pensarlo, la hacía sentir culpable, ya que mancharía la reputación de alguien solo por un favor.
- ¿Realmente no hay otra manera viable que podamos hacer sin tener que perjudicarte? - Comentó Shiori con una mirada triste. - No me gustaría que los chicos tuvieran una idea equivocada de tí.
Dicho comentario hizo que el rubio abriera sus ojos con sorpresa. Girando su cabeza, hacia Shiori, vio cómo en su rostro femenino se reflejaba una capa de culpa en su mirada. Realmente estaba preocupada por él, pero había un factor más que impedía ver el panorama completo.
- ¿Y por qué te importa tanto? Esto no es algo que te pueda perjudicar. - Comentó Vil, probando a Shiori. - Al final quedarías como la buena en esta situación ¿Acaso eso no sería conveniente para tí? Ser una buena persona.
Shiori lo pensó un poco, pero para ella que alguien la califique como alguien buena en su totalidad no sería lo más acertado... después de todo ella era una humana.
- ¿Una buena persona? - Shiori soltó una leve risa pero llena de tristeza, una que risa que Vil no dejó desapercibida.. - Realmente no me gusta referirme a mi misma con ese término... - Ella se miró las manos. - No todo es blanco o negro, tengo mis propios matices grises. He cometido muchas acciones en el pasado que están lejos de convertirme en una buena persona. - Luego una mirada de determinación se pintó en su rostro. - Pero eso no es una excusa suficiente como para perjudicar a alguien más. Realmente no me gustaría que todos te vieran como alguien malo cuando solo quieres que todos muestren su verdadero potencial. Simplemente no puedo tolerar a las personas que prejuzgan a otros sin motivo alguno y honestamente no quiero que eso te pasé a tí también.
Esas palabras fueron lo que generó un ligero cosquilleo en su vientre y corazón de Vil, a tal punto que él no pudo evitar sonreír levemente en secreto. Esta monja... no... está sacerdotisa le había dicho lo que él alguna vez quería escuchar en el pasado.
- Realmente te preocupas más por otros que por ti misma... que atrevido de tu parte al decir que no eres una buena persona, paloma - Susurró Vil.
Shiori levantó su mirada confundida hacia el joven, ya que no había entendido su mensaje final, pero en eso Vil, con ayuda de su magia, apagó rápidamente las luces de la sala para que ambos solo fueran iluminados por la poca luz de la luna que se filtraba en los ventanales. El motivó detrás de eso era más que nada para que Shiori no viera el leve sonrojo que le había ocasionado a Vil en sus mejillas.
- No te tienes que preocupar, no es la primera vez que manejo este tipo de críticas. - Vil habló calmadamente mientras se cruzaba de brazos. - Unas tres o cuatro opiniones no son nada.
La sorpresas no se acababan para Shiori. El aura de Vil cambió a una estable, lo que significaba que estaba diciendo la verdad.
Ahora con la cara más controlada, Vil, finalmente caminó hacia ella. No hubo más palabras que añadir más salvo la corta distancia prudencial que ambos ahora compartían. Viéndose mutuamente bajo la oscuridad de la noche él dió un ligero golpecito en la cabeza de Shiori con el borde su mano y le dijo tranquilamente:
- Al menos sé que no todos pensarán lo mismo y con eso me basta. - Vil fue retirando lentamente su mano de una Shiori sorprendida. - Solo no se lo digas a nadie. Si quiero que esto funcione, no diras ninguna palabra de esto o de lo contrario tendré que maldecirte para continuar con mi "plan". - Y se la extendió hacia Shiori. - ¿Hecho?
Vil realmente no hablaba en serio con eso de maldecirla, pero al menos esperaba que ella le siguiera la corriente. Y Shiori, viendo que esta era una manera en el que Vil estaba de acuerdo, entonces se quedó mirando la mano bien cuidada del rubio por unos segundos antes de extenderla lentamente y apretarlas silenciosamente en un silencioso trato.
- Muchas gracias, por aceptar mi petición y lamento mucho si todo esto esto genera un mal entendido. Me haré responsable si algo llegara a suceder. - Shiori agradeció a Vil con una ligera inclinación de su cabeza. - Te lo agradezco mucho.
- Apreció tus finas palabras de doncella, pero ahora por ahora vuelve a tu habitación. Ya mañana todos tienen mucho trabajo que hacer... incluyéndote. - Ordenó Vil, solo que esta vez fue más calmado y menos demandante.
- De acuerdo. - Asintió Shiori, para luego ofrecerle la taza de té que ella todavía sostenía en sus manos. - ¿Quieres un poco de té? Sé que volver a dormir por segunda vez suele tardar un poco más de lo habitual, así que ésto te puede ayudar...
- Esto es lo hizo dormír a las patatas verdad. - Comentó Vil señalando al trío durmiendo en el sofá.
- Jeje, digamos que es una medida para que los ayude a controlar el hambre de noche. - Rió Shiori.
Vil miró la taza de las manos de Shiori y viendo que ya no quedaba mucho por hacer, además de catalogar el líquido como inofensivo, entonces aceptó beber lentamente de aquella taza de porcelana con total confianza.
- Veo que tiene miel y rábano... Eso es bueno para la garganta y evitar los resfriados. - Vil identificó los sabores mientras abrigaba sus manos con la taza caliente. - ¿Quién te enseñó a usar las flores y hierbas medicinales?
- Fue un jardinero que mi hogar tenía, él fue quien me compartió todo lo que sé de las flores, pero en sus usos medicinales fue todo gracias a un libró que encontré en mi casa... pero, si te soy honesta, he llegado a comprenderlo mejor este arte bajo la tutela de mis hermanas espirituales en mi templo. - Comentó Shiori mirando las tazas vacías con una cara de nostalgia. - Ellas fueron las que me enseñaron a cómo preparar brebajes como este. Durante estos meses, me costaba mucho dormir por algo que pasó... Es más, hasta ahora me sigue pasando lo mismo, pero esta fue una de las tantas medicinas que me ayudan a dormir tranquila y evitar que el insomnio me afecte.
- "¿Qué no puede dormir?" - Vil se preguntó extrañado a sí mismo, pero viendo la expresión cansada de Shiori y las pocas ojeras que se iban formando entonces adivinó que este era por un tema mucho más personal de lo que imaginaba.
- En fin, no es importante eso, lo mejor será llevar a los chicos a sus dormitorios, aquí abajo hace mucho frío y se pueden enfermar. - Shiori cambió de tema, terminando lo poco de su taza para luego caminar hacia sus amigos. - El té es fuerte así que no se despertarán en un buen rato.
Vil estaba a punto de ofrecerse para ayudarla. Era lo lógico, ya que de esa manera los dos podrían acabar el trabajo pronto y en corto tiempo, pero luego... todo pensamiento y toda acción quedó pospuesta cuando una luz lila iluminó la habitación de la sala. Aquella luz fue tan impactante para el líder de Pomefiore que incluso lo obligó a quedarse quieto a medio camino.
Lo que él observó, con sus ojos ahora abiertos, era como Shiori activo la técnica del Tengun Tennin para usar sus alas cristalinas como diamantes y extenderlas para que cada garra acunara con cuidado a Ace y Deuce mientras ella cargaba con cuidado a Grim con sus delicados delgados.
No era la primera vez que Vil miraba las alas de Shiori. Ya las había visto antes en la exhibición del torneo, pero era la primera vez que las veía tan de cerca, y sin duda ese patrón cristalino y la cálida energía lila que emanaba le daban a Shiori un cierto toque celestial y hasta divino, como si de verdad fuera un ángel real acunando y abrigando a la humanidad en sus brazos en medio de la fría oscuridad de la noche.
- "Hermoso..." - Pensó Vil, casi dejando caer la taza de sus manos, al ver el patrón de mandalas relucir en cada cara cristalina.
Pero la realidad era que...
- "Realmente tengo mucha pereza y sueño como para tener que subir y bajar a acostar a los dos, así que usaré la técnica para llevarlos a todo de una sola vez." - Pensó Shiori disculpándose mentalmente con sus ancestros por usar la técnica con fines holgazanes.
- Buenas noches, Vil... - Comentó Shiori con una sonrisa cansada y, con mucho cuidado de no dejar caer a Grim, se puso de puntillas y le dio una suave palmadita en la cabeza con su mano tatuada iluminada..- Espero que descanses bien...
Cuando terminó la caricia, Shiori continuó su camino para subir las escaleras hacia el dormitorio. La sala se volvió a oscurecer gradualmente con el paso de los segundos, dejando a Vil todavía pensativo por lo que vio. Había visto toda clase de posibles bellezas que competían con él y ninguna había llegado a su nivel, o al menos así lo pensaba hasta que vio de cerca el brillo que emanaban esas alas en conjunto con la presencia de Shiori.
- Cielo santo... - Renegó débilmente Vil, masajeandose la frente. - ...ya basta de querer impresionarme, tonta angel.
El joven hermoso abandonaba la sala, pero lo que él y nadie nunca se percató fue de una figura que poco a poco se aparecía frente a la ventana. Dicha sombra no se atrevió a tocar la casa, porque no quería levantar sospechas erróneas, pero tuvo el presentimiento de que dentro de ella había una energía muy similar a la que sintió un par de días antes. Una energía mucho más allá del entendimiento que quizás sea la clave para su propósito.
- "Solo necesito saber... quien es el responsable de esa energía..." - Dijo suavemente la figura antes de mirar al cielo estrellado.
Mas en especifico a un par de estrellas que parecían se estaban alineando poco a poco en una fila recta.
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Luego de haber dejado a los jóvenes en sus cuartos, Shiori terminó arropando a Grim en su cama para darle una última caricia en la cabeza.
- Qué noche... - Comentó Shiori sobándose un ojo.
Realmente quería aprovechar las horas que quedaban para dormir de una vez, pero por otro lado, debía de admitir que tenía un poco de video por lo que verá ahora. Solo esperaba que no fuera ninguna pesadilla otra vez.
Ella estaba apunto de hacerlo, cuando la típica luz característica de cierto objetó se iluminó a espaldas de ella. Girando la cabeza lentamente, Shiori descubrió que el espejo nuevamente se había activado.
- El espejo... - Dijo Shiori acercándose hacia aquel objeto reflectante que se había llenado de una neblina blanca.
Como era de costumbre, la familiar silueta de alguien tocando el reflejó resonó antes de aparecer la silueta del clásico ratón de tamaño promedio que se iba aclarando hasta revelar la imagen del mismísimo Mickey Mouse.
- Hola... ¿Hola?... - Saludó Mickey mirando por todos lados. - Shiori... ¿Estás ahí?
Solo por las dudas, Shiori se pellizcó el brazo para verificar que no estaba soñando. Gracias a Walt Disney pudo sentir el ardor de la herida como una clara señal de que estaba despierta.
- ¡Mickey! - Shiori casi saltó feliz de donde estaba ahora. - ¡Sabías que eras real!
A modo de reflejó Mickey también había saltado asustado.
- ¡Vaya, me sorprendiste! No esperaba que gritaras. - Comentó Mickey recuperando el aliento.
- ¡Ah! Perdón por eso, fue la emoción del momento. - Dijo Shiori disculpándose.
- Parece que hoy puedo escuchar tu voz claramente. - Sonrió el ratón.
- La primera vez que nos conocimos, solo podía ver tu silueta, pero ahora puedo verte claramente. - Añadió Mickey colocando su mano en sus caderas. - ¿Puedes verme correctamente?
- Sí, puedo verte con claridad - Respondió Shiori con una sonrisita para luego pensar. - "Waaa... es mucho más amable de lo que pensaba."
- Hablé con mis amigos sobre cómo podíamos comunicarnos en sueño, pero... - La cara del ratón se preocupó un poco. - Donal y Goofy tampoco saben nada sobre Twisted Wonderland.
Shiori tuvo que hacer un sobreesfuerzo para no chillar de emoción ante la mención de los otros personajes. Realmente aun no sabia como todo el universo de disney aquí era real pero se sentía bastante alegre de tener este tipo de charla, parecía casi un sueño.
- Es más Donald incluso me dijo que estaba poseído por un fantasma y dijo que debería ver a un sacerdote. - Comentó MIckey preocupado.
- Yo también en un inició pensé que el espejo estaba poseído. - Comentó Shiori. - En el paso me enfrente a un demonio del espejo pero esto es algo totalmente diferente.
- Oh... ¿Entonces eres una clase de sacerdote? - Comentó Mickey curioso.
Shiori solo se rió ante el comentario.
- No, solo soy una sacerdotisa libre. - Comentó ella con orgullo antes de sonreír con complicidad y hasta un poco de juego. - Entonces, Mickey... ¿Tú tampoco eres un fantasma, verdad?
-¿Eh? ¡No soy un fantasma! - Comentó casi asustado Mickey antes de regresar a su sonrisa de confianza. - Pero tú tampoco no eres un fantasma ¿Verdad?
- Como dije antes, no lo soy. - Ella rió.
- Eso es un alivio. - Suspiró Mickey. - Pero, ahora estoy más confundido.
- ¿Cuál es tú duda? - Shiori inclinó su cabeza aun lado.
- Hace un rato, unas tarjetas vivas y un par de guantes de baile me preguntaron qué hacía aquí de nuevo.
- ¿Unas tarjetas con vida y un par de guantes? - Shiori arqueó una ceja tratando de pensar un poco en lo que el amigable ratón le dijo.
Un espejos, unas cartas y unos guantes... Todos estos elementos le hacían un leve cosquilleo en la memoria de Shiori. Le sonaba un tanto familiar pero no podía recordarlo del todo. Lastimosamente, no pudo llegar a ver todas las películas de Disney o alguno que otro cortometraje, pero por alguna razón esta escena si le tincaba en algo.
- Supongo que este sueño no es un simple sueño... - Dijo Mickey suspirando.
Ante la mención del sueño por poco Shiori se había olvidado de lo más importante... ¡La evidencia fotográfica de la aparición de Mickey! La necesitaba para mostrarla a los chicos.
- ¡Oh, es cierto! ¡Déjame sacarte una foto, Mickey! - Dijo Shiori alejándose del espejo para buscar por todo el cuarto la cámara. - La cámara fantasma... ¿Dónde está?
- ¿La cámara fantasma? ¿Qué es eso? - Preguntó Mickey interesado.
- Es una herramienta que me dieron aquí cuando llegué a este mundo. - Respondió Shiori abriendo sus cajones. - ¡Aja! ¡Aquí está!
Shiori sacó el aparató místico del cajo y la encendió para ajustar el enfoque.
- Dí queso~ - Shiori empezaba a jugar con el lente para aclarar la imagen, pero..
¡RING!
- ¿Eh? Esa... era una... ¿alarma?... - Dijo Mickey confundido mirando a los bordes del espejo al mismo tiempo que empezaba a desaparecer rápidamente.
- ¡Espera Mickey! - Shiori los llamó, apresurándose a tomar la foto, pero al revelar la imagen no pudo captar nada de la imagen del ratón. - Demonios... - Ella chasqueó su lengua con fastidio. - No pude conseguir una foto de él...
Pero en eso un leve recuerdo golpeó su memoria.
- "Espera... ¿No me dijo el director algo cuando vine aquí? - Se preguntó a sí misma Shiori, recordando la noche de su llegada.
.̨̦̹̹̱͌͐̌.̳̼̰̰̞̬̘͌̓ͬ̇͡.̵̬̜̫͍̫͕̭̱͌̅
-Realmente no hay nada. – Habló Crowley mientras cerraba otro libro. - No existe registro alguno de tu hogar en estos libros, ni siquiera en el mapa mundial.
- Debe haber algo, director, es imposible que no pueda haber nada escrito- Dijo Shiro mirando el mapa del mundo.
Eͮ̏҉͚̜͇̲͖̗͍ṋ̦̩̹̉̒̾̿̕ eso Crowley miró de manera inquisidora hacia la imagen donde Shiori estaba y le preguntó:
- ¿Estás s̯̖̜̬̦̀ͯ͜e͓̹̦͔͍̼̋ͭ̓͝g̥̥̥͚̲̜͑͜ͅų̜͕̥ͬ̓͌ͭr͙̱̪̜͎̥̩̱͐͡ǫ̗̹̝̟̤͙ͩ̎ de que eres de ahí? ¿Estás s̯̖̜̬̦̀ͯ͜e͓̹̦͔͍̼̋ͭ̓͝g̥̥̥͚̲̜͑͜ͅų̜͕̥ͬ̓͌ͭr͙̱̪̜͎̥̩̱͐͡ǫ̗̹̝̟̤͙ͩ̎ de que no estás mintiendo? - Preguntó Crowley casi hasta en un tono lleno de duda. - Por el modo en que se ven las cosas, parece que eres de otro planeta, incluso de otro mundo... un mundo alternativo.
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Shiori se quedó mirando fijamente hacia un punto muerto y después soltó un respingón.
- Espera... eso ni siquiera pasó. - Shiori se llevó una mano a la cabeza. - No, lo que él me dijo fue...
- Realmente no hay nada. – Habló Crowley mientras cerraba otro libro. - No existe registro alguno de tu hogar en estos libros, ni siquiera en el mapa mundial.
- Debe haber algo, director, es imposible que no pueda haber nada escrito- Dijo Shiori mirando el mapa del mundo.
En un principio Crowley pensó que quizás la muchacha estuviera mintiendo sobre su pueblo, pero por como actuó la chica es imposible que alguien cuerdo llegue a esos extremos solo para encubrir una mentira. En eso se le prendió una idea casi alocada, pero a estas alturas todo puede ser posible.
-Señorita Nakamura.
- ¿Encontró algo? – Preguntó Shiori mientras regresaba al lado de Crowley
-Puede que solo sea una teoría, pero... ¿Y si usted de alguna manera fue convocada por alguien de otro universo?
- ¡¿Otro universo?! – Gritó Shiori ante tal pensamiento. - ¡¿Es posible eso?!
- Sí... eso fue lo que pasó... entonces por qué yo... - Shiori se sobó un poco la cabeza ante ese recuerdo alterado.
Si lo que dijo el director era cierto y juntándose con lo que le dijo Mickey, entonces ella podría estar en un universo paralelo al mundo real... su mundo real. De ser así ¿Qué había al otro lado de este espejo? Ella se estaba preguntando si había alguna posibilidad de que su mundo estuviera conectado a través del espejo.
Shiori miró hacia el espejo del que Mickey acababa de desaparecer. Todavia no sabia como habia llegado aquí, la unica pista que tenia era los caballos negros y el carruaje llegando a ella.
Pero ¿Y lo demás qué?
¿Qué estaba haciendo ella antes de llegar aquí?
¿Dónde estaba ella cuando todo esto ocurrió?
Lo que estabas haciendo fue...
La cámara fantasma cayó de sus manos, luego hubo un repentino dolor fantasmal en forma de varias punzadas y quemaduras cruzaron por casi todo su cuerpo, de tal forma que ella se abrazó a sí misma casi de manera inconsciente y tuvo que ahogar un jadeo de sorpresa por las sensaciones escalofriantes que pasaron en su columna.
- "¿Qué fue esa sensación?" - Pensó Shiori tratando de controlar sus respiración ahora agitada y encendiendo rápidamente su Ajna por todos lados a la espera de ver algo o algún espectro que explicara esta inesperada sensación. - "¿Acaso será eso?"
Miró y miró por todos lados, pero como ya lo mencioné no había nada en la oscuridad del cuarto, lo unico que habia presente en esa habitación era solo la propia Shiori sintiendo un leve dolor de cabeza y que ella tuvo que colocar una de sus manos para masajear la zona palpitante para aliviarla.
- Sí, está empezando... - Shiori poco a poco fue deslizando la mano ahora hacia la mitad de su cara, recordando una conversación que tuvo con Rose con respecto a este tipo de dolores. - Mientras más trató de recordar ese evento... más me duele la cabeza.
- A pesar de que estés superando tus otros traumas, la verdad es que tu mente aún se enfoca en esconder algo en relación a tu llegada. - Dijo Rose leyéndole a Shiori sus diagnósticos en su clínica. - Cuando el cerebro olvida ciertos acontecimientos del pasado se debe a que ese recuerdo puede que sea demasiado impactante para ti que posiblemente puede generar una reacción negativa si lo intentas hacer a la fuerza... Es como un mecanismo de defensa contra ti misma.
- Tu mente te protege de un posible recuerdo que tu cerebro sabe que te puede lastimar.
Había más preguntas que respuestas sobre este extraño mundo, estas extrañas sensaciones y estos sueños proféticos. Sin embargo, por más que odiaba admitirlo, estas eran preguntas que tendría que tratarlas después porque ahora ya era muy tarde para pensar, lo mejor sería ir a dormir y pensar en ello más tarde.
Shiori a cuestas volvió a subirse a la cama junto a Grim. Casi de manera intuitiva se acurrucó un poco más cerca de él para mantenerse cerca de su calor y presencia. La albina levantó la mano que tenía amarrado su rosario y la apegó a su pecho como un amuleto de buena suerte. Ya luego de darle un último beso, entonces nuevamente volvió a dormir esperando con esperanza que aquel sueño repetitivo de cada año no volviera otra vez...
...y mucho menos aquella sensación que sintió.
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Ya para cuando la mañana del día siguiente llegó, Shiori pudo despertar sintiéndose un poco renovada. Por suerte, no volvió a tener la pesadilla pero aun así el mismo mal sabor de boca de cada año todavía estaba presente con ella.
- Sí de nuevo con los mismos sentimientos de siempre. - Comentó en un susurro Shiori llevando su mano a su pecho.
Moviéndose de un lado a otro de la cama, se fijó como el cielo estaba un tanto azulado, por lo que el amanecer todavía tardaría en aparecer pero no por mucho tiempo. Procurando tener cuidado para no despertar a Grim, ella se levantó de la cama y se dirigió a la vidriera para mirar hacia la ventana con un único fin de que sus ojos escarlatas vieran el paisaje cubierto de una escarcha blanca además del paisaje que difuminaba debido a la suave neblina.
- ¿Cuándo será el día en que todo esto se acabé? - Se preguntó nuevamente ella misma en un tono lúgubre.
No había manera de que ella se quedara ahora frente a una ventana y encerrarse en sus habitación por varios minutos como de costumbre. Necesitaba salir por un momento de su habitación para despejarse, por lo que en silencio, dejó que sus pies la guiarán a donde la llevaban.
Normalmente, no esperaría a que alguien le ofreciera una respuesta milagrosa, pero en esta ocasión...
"Nunca desaparece, Shiori-sama."
"Es algo que se te queda pegado a tí... como un chicle..."
Shiori recordó la voz de Atsushi, o las palabras que le dijo en algún recuerdo del pasado, haciendo que casi de manera automática ella contestara al vacío lo que alguna vez ella le respondió cuando era pequeña.
- ¿Y cómo haces para que no te duela? - Habló casi en un susurró ella mientras se colocaba sus zapatos deportivos.
"Yo... simplemente camino señorita. Ya sea bajo la lluvia, el sol, la luna o en la nieve... salgo a caminar."
- ¿Cómo caminar te puede ayudar? - Comentó Shiori a la nada, dirigiéndose ahora a la pechera de la entrada para tomar su abrigo más cercano y ponersela. - ¿Qué diferencia habría haciendo eso?
Ya para cuando estaba lista, colocó su mano en el pomo de la puerta y la abrió suavemente para no hacer mucho ruido.
"Porque un ambiente amplio te puede ayudar a pensar con mayor claridad, en lugar de uno cerrado y con cuatro muros a tu alrededor."
El viento helado de la mañana sopló sobre el rostro de la albina, como un saludo o un "buenos días" por parte de la naturaleza.
- Ohayô (Buenos días) - Saludó Shiori colocando un pie sobre la nieve seguida de otro y así sucesivamente hasta empezar a caminar en círculos por los alrededores de la casa.
Por suerte hoy era sábado y no había ninguna clase pendiente hoy a la cual asistir de manera obligatoria, sin embargo, había una única tarea matutina que Shiori sí o sí debía cumplir todos los días desde que inició el invierno. No podía tener el lujo de olvidarlo porque de lo contrario su mayor progreso en este mundo se iría directamente al caño, y además no tenía corazón para dejarlas abandonadas.
- Hola mis bebes. - Shiori saludó amorosamente, levantando la tela que cubría su jardín para agacharse un poco más y tocar suavemente cada hoja colorida que tenía sus plantas y flores.
Realmente era una bendición la existencia de las flores de acónito y las semillas implantadas. Ellas hacían una gran labor para que el frío no matara a sus pequeño retoños.
- Solo aguanten un poco más, el invierno no será eterno. - Ella me metió un poco bajo la tela para encender su Ajna y ver los hermosos colores vivos y brillantes de cada hoja y flor que cada una emana. - Ya verán como en unos meses quedarán de hermosas y fuertes para cuando llegue la primavera.
Podría haber seguido hablando o admirado a sus plantas cuando repentinamente una presencia hacia su espalda interrumpió su momento más íntimo.
- Oui, de eso no lo dudo... - Dijo el recién llegado.
Shiori por suerte no se exaltó esta vez, porque ya había aprendido de su lección previa y además no quería nuevamente romperle una costilla por error a su peculiar invitado y compañero en el VDC.
- Parece que Lilia no es él único en tener esta manía de querer sorprender inesperadamente a las personas. - Dijo Shiori apartando la tela de su cabeza. - Pero si lo repites mucho, ya se vuelve muy predecible ¿No lo crees, Rook?
Y con eso Shiori regresó su mirada hacia su espalda para encontrarse con Rook, vestido en su pulcro uniforme de dormitorio.
- ¡Bonjour, Reine des anges! Más que predecible solo no me quiero perder de todas las bellezas que hay en el exterior de una hermosa mañana de invierno como hoy. - Saludó simplemente Rook mirando hacia su alrededor para finalizar en Shiori.
- Por lo visto te gusta mucho observar detenidamente todo lo que esté dentro de tu foco de atención. - Ella se llevó la mano al mentón como si lo estuviera analizando. - Siempre al acecho, a escondidas de todos y muy silencioso como un búho... como algún tipo de cazador ¿o acaso me equivoco?
Rook solo sonrió encantadoramente mientras se acomodaba el sombrero.
- Non Non, Mademoiselle. No se equivoca. - Luego Rook levantó su mirada fija. - Es porque sí soy un cazador.
Ante esa respuesta, Shiori solo asintió con la cabeza de arriba y abajo para después dirigirse hacia Rook con el único fin de decirle:
- Ya veo. Entonces yo me supongo que esto te pertenece. - Comentó Shiori, palmeando sus manos en una forma de rezo para después separarlas y sacar la flecha que tenía guardada en su tatuaje; después de todo tenía que devolverle al dueño su pertenencia, pero no sin antes darle una pequeña advertencia. - Solo una cosa, no vuelvas a intentar lanzarme otra de tus flechas, porque la próxima vez que lo hagas no te aseguro que tu gorro salga con la misma suerte dos veces.
- Oh~ Así que, ya lo sabías. - Rook respondió calmadamente.
- Lo supe al momento que nuevamente te vi en el salón de baile. - Shiori encendió su ajna para mirar la pequeña llama lila que tenía el sombrero. - Al devolverte mi ataque, cuando me arrojaste tu flecha, una pizca de mi energía áurica quedó impregnada en tu sombrero. Ahora no hay mucha, pero con esto pude identificar fácilmente quién fue el alumno que me lanzó la flecha.
Una ceja curiosa se levantó de la cara de Rook.
- Podrías haberle dicho al director en ese momento, pero ¿Por Qué no lo hiciste? - Preguntó Rook.
- Lo pensé por un momento, pero creo que con una sincera disculpa de parte tuya estaría mejor que un castigo ¿No lo crees? - Shiori le sonrió.
Rook solo soltó una pequeña risa ante la situación, pero eso no quiso decir que no había acatado bien las intenciones de Shiori.
- Discúlpame por haberte arrojado esa flecha, Mademoiselle. - Se disculpó Rook dando una leve inclinación. - Mi intención no era lastimarte o nada parecido.
Claro que Shiori terminó aceptando esa disculpa, fue muy obvia con esa suave sonrisa que se dibujó en su rostro. Ella no tardó mucho en devolver la flecha a Rook en su propia mano.
- ¿Desde hace cuánto practicas la arquería, Rook? - Ahora Shiori fue la que preguntó a Rook, mientras se abrigaba un poco más con su saco. - Para disparar desde una gran distancia y con esa velocidad no cualquier novato podría hacer eso.
Y ella lo sabía perfectamente, porque con tan solo escuchar el disparo de la flecha y la fuerza con la que vino se podría identificar la potencia y determinación con la que iba, o al menos esa fue una de las tantas habilidades que Atsushi le enseñó cuando entrenaba con él las bases del Kyudo.
Es más, de tan solo pensar en Atsushi, Shiori sintió nuevamente una gran nostalgia que golpeaba en su pecho. Recordó todas las veces que iban a los bosques a competir, las conversaciones con Tomoe, las discusiones que tenía con el resto del grupo o cuando Raiden e Isao lo fastidiaban inoportunamente, las charlas con su gente en el templo, la hora del té con el maestro Kyo y sobre todo lo momentos compartidos que tenía con su hermano Koichi.
Ella extrañaba a todos.
- Lo practico desde muy joven. - Comentó Rook mirando la flecha en su mano. - Digamos que es uno de mis deportes favoritos para practicar en las mañanas.
Con ayuda de su pluma mágica, Rook, invocó un hermoso arco negro de dorados bordados elegantes que se extendía en el cuerpo de madera, aparte convocó un carcaj beige que también tenia aquellos mismos patrones.
- Una manera de continuar con la costumbre, por así decirlo. - Agregó Rook.
- Lo veo y lo creo. - Comentó Shiori mirando interesada en el arco de Rook. - ¿Es de Fresno blanco?
Rook se sorprendió brevemente ante la pregunta, pero luego cambió su expresión rápidamente a una sonrisa suave.
- No, de hecho es de Tejo. - Respondió Rook mostrándole su arco a Shiori. - Es mucho más resistente y fácil de manejar.
- Es genial... - Murmuró Shiori mirando perdidamente en cada patrón elegante del arco y con un tono casi apagado. - Bastante genial...
Rook al instante notó el cambio de tono en la voz de Shiori y supuso que algo no andaba bien.
- Mademoiselle ¿Se encuentra bien? - Él preguntó con una ligera preocupación.
- Sí... es solo qué... - Una vez más el nudo en la garganta de Shiori apareció. Por más que ella intentaba soltar lo que tenía pensado en su mente todavía le costaba un poco manifestarlo, por lo que negando con su cabeza simplemente le respondió a Rook. - No, no es nada importante.
El cazador simplemente inclinó su cabeza a un lado ante esa respuesta.
- No te quitaré más tiempo. - Ella le sonrió nuevamente antes de darle la espalda y mirar hacia su jardín. - Estaré por aquí por si necesitas algo.
Tratando de cortar la conversación, ella rápidamente se puso a revisar sus plantas. Esperando que de alguna manera esto la ayudará a distraerse un poco, pero la verdad era que ella no sabía de qué su cabeza tenía tantas preocupaciones que por poco termina echando más agua de más en sus riegos. Realmente estaba muy distraída últimamente pero colocar eso como excusa no quitaba la nostalgia que seguía pegada a su pecho.
Rook, por otro lado, solo se quedó mirando el comportamiento evasivo y dudoso de Shiori, y siendo un observador silencioso y astuto no tardó mucho en tener una idea de lo que probablemente esté pasando, por lo que se le ocurrió una idea. Con este plan en mente, entonces él se acercó a la albina, colocó suavemente su mano enguantada en su hombro para llamar su atención y con una sonrisa calmada, digna de un estudiante de tercer año frente a su pequeña compañera, le dijo:
- De hecho hay una cosa que me gustaría preguntarte...
Ante estas palabras, Shiori solo arqueó una ceja curiosa.
...
Después de una corta caminata, Shiori y Rook, se encontraban en el pequeño bosque que había detrás del dormitorio abandonado. Rook miraba fijamente una peculiar placa de madera que estaba casi quemada y con un punto blanco dibujado en el medio. Este objeto se asomaba entre las ramas desnudas de un árbol alto que predomina y destacaba más que los demás árboles.
- Hace un par de días que noté que estas tablas estaban colgadas entre tus árboles. Al inicio me pareció curioso, pero luego me pregunté a mí mismo si había algún motivo más detrás de esto - Dijo Rook desviando su mirada hacia la albina.- ¿Para que las usabas? Si es que lo puedo saber.
- Ah ¿Esto? - Shiori miró tranquilamente las dianas semi-quemadas. - Aquí es donde usualmente entrenó con Grim.
- Oh~ ¡Así que este es el campo de entrenamiento de Monsieur Fuzzball! - Comentó emocionado Rook.
Shiori solo asintió con la cabeza.
- Si, este circuito fue creado especialmente para mejorar su puntería y rapidez. - Shiori luego miró hacia las ramas. - Como parte del desafío yo lo tengo que perseguir durante todo el camino para desviar sus ataques y que así no acumule sus puntos. Un golpe en el centro equivale a 5 puntos, fuera del diagrama 1 punto y si falla en su tiro pues entonces son 0 puntos. Hay escondidas una que otra tablilla metálica que sirven como señuelos falsos para desvían los ataques. Al final de recorrido sumamos sus puntos y dependiendo de cuánto ha obtenido le reduzco las tareas de limpieza que menos le gusta hacer como recompensa. Otras veces suele ser varias latas de atún y una que otra golosina, pero me funciona como un reforzador para él.
Shiori pudo ver el brillo en los ojos de Rook mirando hacia el interior del bosque.
- Es totalmente Merveilleux. - Comentó Rook tratando de mirar el circuito.
Ese tono de voz emocionado provocó que una leve sonrisa se dibujara en la cara de Shiori, por lo que viendo disimuladamente su arco simplemente le dijo a Rook:
- Si quieres te puedo prestar el circuito para que entrenes con tu arco.
- ¿De verdad puedo? - Rook la miró totalmente contento.
- Claro, no tengo ningún problema. - Ella asintió con su cabeza.
Pero en eso una sonrisa oculta se dibujó en la cara de Rook y bajando su carcaj en la nieve le propuso una idea que ni Shiori se lo imagino venir.
- Quiero entrenar contigo mademoiselle. - Dijo Rook directamente.
- ¿Ah? - Fue la respuesta automática que pasó por la cabeza de Shiori ante esa petición.
-Dijiste que normalmente realizas este entrenamiento con el pequeño Grim ¿Verdad? Gran parte de este circuito funciona si tú también estás involucrada. - Luego Rook apoyó amistosamente una de sus manos en los hombros de Shiori. - No quisiera obligarte a nada, pero me gustaría practicar contigo. Aunque sea por esta vez.
Ya de antemano Rook sabía que primero debía de ser cauteloso con los tocamientos con Shiori por lo que comenzó paso a paso con ella para poder entrar un poco más en confianza y que no se sintiera ansiosa como ayer. Por suerte se logró el objetivo y Shiori rascándose la mejilla miró detenida hacia hacia el bosque y luego hacia Rook. De alguna manera este escenario la hacía sentir muy similar a cuando Atsushi iba a entrenar con ella su puntería con los pergaminos, solo que esta vez era como si los papeles se hubieran invertido. Eso lejos de ponerla nostálgica o triste por el recuerdo, la realidad era que Shiori poco a poco sentía un fuerte entusiasmo y emoción que iluminaron su rostro.
¿Peró ella estaba en pijama? Eso era lo de menos. Shiori podría llevar cualquier cosa y eso no la haría cambiar de opinión. Nada ni nadie podría borrar esta ansiosa emoción que sentía en ese momento.
- Hagámoslo más interesante, si logras acertar una flecha yo puedo ofrecerte algo a cambio. - Shiori le sonrió con inocencia.
- Esas palabras son muy poderosas Mademoiselle. - Rook le devolvió el gesto pero mezclando su voz con un tono curioso. - ¿Usted está segura de ello?
- Obviamente tiene que ser algo dentro de lo que pueda. - Ella hizo un puchero.
Rook solo dejó una leve risa y miró hacia el bosque.
- ¿Entonces solo una flecha? - Preguntó Rook.
- Solo una flecha. - Shiori levantó su mano para mostrar un dedo alzado.
Un zumbido se escapó de los sonrientes labios cerrados de Rook y con una velocidad inesperada disparó rápidamente una flecha hacia la primera diana oculta del bosque. La flecha voló con una velocidad casi hasta parpadeante y estaba a poco metros de golpear el centro de la placa de madera, pero al igual que su velocidad otra ráfaga de luz lila llegó a su lado para golpear la flecha y desviarla hacia otra parte, dejando la tabla de madera intacta.
Ante dicho acto Rook desvió su mirada divertida hacia donde estaba Shiori. Ella tenía dibujada en su cara una sonrisa cómplice mientras lo miraba con unos ojos llenos de desafío y emoción.
- Buen intento. La velocidad es un rasgo muy útil cuando uno caza, pero ir muy deprisa solo pondría en evidencia tus intenciones. - Comentó Shiori, mostrando su tatuaje iluminado.
- De hecho esa fue a propósito. - Rook sacó otra flecha de su carcaj - Solo necesitaba ver qué tan rápida eres para contraatacar.
Shiori solo soltó una silenciosa risa antes de responder a Rook:
- Ya lo veremos, veamos cuán fuerte es tu determinación y voluntad... ca-za-dor~
No hacía falta decir que luego de esa conversación, tanto Rook como Shiori, no perdieron el tiempo y empezaron a correr por todo el circuito al mismo tiempo. A cada paso y deslizamiento sobre la nieve escarchada, Rook, disparaba con fuerza y precisión a cada blanco que se cruzaba por sus ojos verdes y por el otro lado Shiori con sus ojos encendidos con el Ajna vio la energía con la que volaban las flechas para apuntar y lanzar sus hoces de energía áurica para desviarlas o quebrarlas.
Manteniendo ese ritmo, ambos llegaron a la parte del circuito que estaba lleno de troncos y ramas caídas por lo que ahora tenían que saltar y esquivar para no tropezar y caer de bruces contra el suelo. Las hojas crujían bajo sus pies cuando corrían por el bosque, rompiendo todo silenció posible dentro del frío bosque, y sus risas se mezclaban con los silbidos de las aves que volaban sobre ambos jóvenes.
Otra diana apareció a la vista de Rook, pero estaba oculta detrás de un grupo de robles gigantes, por lo que, apuntando con precisión, tensó la cuerda de su arco y saltó sobre la nieve para buscar el mejor ángulo para disparar. Shiori notó que la flecha de Rook estaba lista para ser disparada, y supo que tenía que actuar rápidamente. Gracias al entrenamiento que tuvo con Atsushi, ella podía observar cualquier rastro en el camino hacia la diana y lanzó su hoz hacia una rama que tenía un cúmulo de nieve que cayó justo cuando Rook disparó su flecha. La nieve terminó por enterrar la flecha de Rook al piso como un pequeño montículo blanco.
- ¡Uy! ¡Estabas muy cerca Rook-sempai! - Exclamó Shiori conteniendo su risa.
- ¡Ha ha ha! Reine des anges, pequeña Trickster. - Respondió Rook con una risa llena de emoción y preparando más de sus flechas.
Mientras más corría con Shiori más conocía de su brillante puntería elegante y silenciosa, Rook quería conocer más de ese oculto y travierso espíritu libre, pero por ahora se tenía que enfocar en completar el reto. Ambos corrieron aún más rápido, ya casi ni sentían el frío del ambiente, solo el puro placer y euforia de la adrenalina fluyendo sobre sus venas. Maniobrando a través de las ramas y arbustos hasta llegar a la mitad del circuito. El intercambio de flechas y energía cortaban el aire consecutivamente, a estas alturas Rook parecía que lanzaba dos flechas al mismo tiempo y Shiori no dejaba de mantener los ojos abiertos para no perderse ninguna flecha y contraatacar con todo lo que tenía a su alrededor.
Ya le quedaban como unas 4 flechas a Rook por lo que ahora, teniendo un mejor campo visual del ambiente y de su ágil contrincante, se preparó para la última parte del circuito. Ya estaban a punto de llegar al final de recorrido, la diana estaba oculta en la cima de pared rocosa que daba pase al acantilado. Shiori vió como Rook sacó dos de sus flechas y las disparó una seguida de otra, con una sonrisa de victoria Shiori rápidamente se enfocó en la primera flecha y la partió a la mitad con su energía áurica. La segunda ya la tenía en la mira y trazando un hermoso arcó de luz lila con su brazo logró lanzar el segundo ataque que viaja hacia la otra flecha. Shiori podía ver como su ataqué empujaba la flecha hacia un lado del acantilado donde justo a tiempo empezó a salir la luz del sol que empezaba iluminar poco a poco el paisaje y que por ende...
- ¡Itte! ¡La luz! - Chilló levemente Shiori cubriéndose los ojos, lo que significaba que tenía que agacharse al suelo para detenerse y no pisar por error algo que la fuera a hacer tropezar en la nieve.
Al haber mantenido los ojos abiertos por un largo rato, como consecuencia los ojos de Shiori se volvieron tan sensibles a la luz que se irritó casi al instante, por lo que ella terminó por bajar sus papados y empezar a masajear rápidamente para recuperar su vista y acostumbrarse nuevamente a la luz. Sin embargo, ese lapso de tiempo fue más que suficiente para que Rook sacara la tercera flecha. Como él estaba usando su sombrero entonces el sol no era un rival para él sino un aliado que luchaba a su lado codo a codo. así que sin más tiempo que perder, disparó la tercera flecha hacia la última diana con toda velocidad y fuerza.
El sonido de la cuerda liberando la y viento cortando hicieron que Shiori dejara de hacer lo que estaba haciendo para ver como en cámara lenta la flecha viajó hacia la diana e impactar con un hermoso crujido de madera que resonó en el bosque, dando la victoria al cazador de amor.
- Parece que esta es mi victoria Reine des anges. - Finalizó Rook regulando su respiración al igual que Shiori.
- Moh, te salvaste solo porque la luz del sol se interpuso. - Shiori hizo un puchero con su mejilla.
- Pero una derrota es una derrota ¿verdad? - Respondió el rubio extendiendo su mano hacia Shiori.
Shiori solo suspiró ante su derrota, apagó su ajna y aceptó la mano de Rook para levantarse y caminar juntos hacia el borde del acantilado y sentarse juntos para recuperar el aliento y contemplar como poco a poco el amanecer iba iluminando hermosamente cada rincón del mar y el cielo.
- Woow, había olvidado lo cuan hermoso puede ser un amanecer en invierno. - Dijo Shiori, mirando embelesada el fondo.
- Es gracias a la suma de cada componente presente lo que lo hace hermoso. - Agregó Rook mirando cada detalle del panorama. - desde el sonido del viento, el brillo de la nieve, el cantar de las aves, la acomodación de cada nube en el cielo azul y el aroma del océano, todas son solo una pequeña parte que en conjunto pueden crear una magnífica pintura, que solo la naturaleza puede crear por sí misma.
- Tienes razón, sin duda alguna es hermoso. - Comentó Shiori brevemente, y luego de un cómodo silencio ella desvió su mirada hacia él para solo decirle suavemente. - Muchas gracias por esto, Rook.
- ¿Por qué me lo agradeces? - Preguntó "sorprendido" el joven de 18 años.
Con toda la energía que Shiori sacó en el entrenamiento, ahora le resultaba más fácil poder ser abierta con sus pensamientos, o al menos en gran gran parte de ellas.
- Esta mañana... digamos que he amanecido con un sentimiento pesado en el corazón. - Shiori se llevó la mano hacia el pecho. - Es un sentimiento que siempre está presente en este mes y no es algo que pueda soltar fácilmente como me gustaría. No es algo de lo que conversé mucho, pero el que tú te aparecieras, y que me ofrecieras a entrenar aquí en el bosque, me ayudó mucho a mantener la mente ocupada y ahora siento que puedo manejar este día... Por eso te agradezco mucho el que me permitieras entrenar contigo. Ya me siento un poco mejor.
A Rook se le hizo interesante la explicación de Shiori sobre sus sentimientos, y si analizaba detalladamente cada momento hasta ahora, entonces no tardó mucho en deducir una hipótesis de lo que probablemente le estaba pasando con Shiori, pero por ahora no iba a comprobar ahora que tan acertada estaba su teoría. Si ella ya se encontraba bien, no la iba a revivir dichos sentimientos nuevamente para agriar su momento de paz, no después de haber logrado que ella compartiera sus pensamientos por sí misma.
- Me alegra que algo positivo saliera de mi acechó. - Rook le sonrió suavemente.
- Je je, Sí. - Rió Shiori antes de colocar una mirada de reproche. - Pero aun así ten cuidado con acechar a alguien más de esta forma, muchos podrían malentender tus acciones, o hasta podrían pensar que eres un stalker.
- No puedo evitarlo, disfruto mucho el contemplar todo tipo de bellezas. - Comentó Rook con profundidad y con entusiasmo. - Cuando eres un cazador debes de tener el deseo de observar a tu objetivo muy de cerca, mirarlos de largo y profundamente. Después de todo, el aprendizaje de ello amplía tu mundo. Hay bellezas que no se pueden ver a simple vista y es ese tipo de bellezas las que me interesaría ver y analizar con mayor profundidad.
Los ojos de Shiori se sorprendieron cuando Rook empezó a hablar de manera madura. No habría necesidad de usar su Ajna cuando vió como la mirada de Rook se mantuvo tranquila y reflexiva, casi como si estuviera meditando sus pensamientos.
- ¿Así que para tí la belleza no solo es apariencia física? - Shiori arqueó la ceja, pero mostrando cierto interés en las respuestas que él rubio le compartía. - Muchas veces lo bello tanto por fuera como por dentro puede engañar fácilmente a aquellos que se dejan cegar fácilmente.
Y ella lo sabía muy bien.
- La belleza es algo tan precioso que no es algo que esté determinado solo por la apariencia. - Respondió Rook ahora mirando a Shiori. - Sí, hay una belleza con la que algunos nacen, pero la belleza por la que trabajas duro tiene un poder inconmensurable. Si te detienes a observar con calma cada aspecto hasta el mínimo detalle puedes encontrar toda una historia detrás de la cara de una moneda brillante, desde la formación de su materia prima, el cómo tuvo que ser sometida a altas temperaturas del fuego y prensada para adquirir una forma; es ese proceso lo que las hace tan valiosas. Cada ser vivo poseé un tipo de belleza externa e interna, pero depende de cómo uno las usa para convertirlas en su mejor fuente de poder, y yo creo en esa filosofía de vida.
Shiori estaba muy sorprendida con la filosofía de Rook, si este pensamiento estuviera presente en su país ella hubiera pensado que Rook estaba adelantado para su época. Sin duda alguna, para alguien que estuvo cerca de la muerte, este tipo de experiencias te cambia el campo visual de la vida.
¿Cuando supo ella de esto? No es tan difícil averiguar lo que le pasó con Rook cuando tiene el Ajna encendido durante un largo rato. Durante todo el entrenamiento ella pudo ver claramente cómo el alma de Rock ya había pasado una vez por el velo de la muerte. Este tipo de almas son aquellas que presentan un aura marcada, era casi como una especie de pase que demostraba que estuvieron en el gran después y que por milagro regresaron a la vida para una segunda oportunidad.
Ella no sabía todos los detalles del pasado a Rook para que su alma terminara así, pero para que él hablara con tanta esperanza y pasión a pesar de todo, lo volvían, en un cierto sentido, un sabio de la vida.
- Rook-senpai... - Susurró bajito Shiori con admiración.
Luego de eso, Rook le extendió su arco y la flecha sobrante que tenía hacia Shiori, quien abrió sus ojos con sorpresa ante el gesto.
- Antes me comentaste sobre el material de mi arco y con la puntería que tienes, puedo adivinar que sabes los conceptos básicos de la arquería. - Agregó alegremente Rook. - Como parte de nuestra apuesta, me gustaría ver qué tipo de belleza puedes enseñarme.
- ¿Pero usando tu arco? - Preguntó Shiori.
- Digamos que mi método para conocer a alguien.
Shiori miró con contemplación y tentación el largo arco de Rook. Hacía mucho que no tocaba un arco tan grande como aquel, y aunque pareciera que Shiori lo estaba dudando, la realidad era que ella ya había levantado su pequeña mano bajo la gran mano de Rook para agarrar el extremo de madera y ahora sostenerlo.
- ¿Te molestaría si apunto hacia donde yo quiera? - Preguntó, por si acaso, mirando la delgada flecha negra que Rook todavía sostenía.
- Este es tú tiro.- Comentó Rook, depositando la flecha en la otra mano libre de Shiori. - Lánzala como tú lo quieres hacer.
Con esa confirmación, Shiori asintió con la cabeza y retrocedió unos pasos hacia atrás para empezar a respirar profundamente. Después de trazar una distancia prudencial de Rook y adoptó una postura relajada con el único motivo de sentarse elegantemente de rodillas sobre la nieve, con una calma silenciosa.
ook alzó ligeramente una ceja ante esta postura e iba a preguntarle a Shiori, pero ella le ganó la palabra.
- En mi mundo, hubo alguien que me dijo que entregar la última flecha significa acabar algo y empezar otra cosa. - Comentó Shiori cerrando los ojos para meditar un poco - Ahora que lo pienso, es un poco poético teniendo en cuenta nuestro entrenamiento ¿No lo crees?
Entonces, Shiori abrió sus ojos tranquilos para realizar una sutil reverencia típica del Kyudo, como muestra de respeto hacia el lugar donde se encontraba y hacia el único espectador presente, Rook. Aunque para el cazador fue un gesto encantador por parte de Shiori, algo que lo hizo sentir halagado.
Luego, sosteniendo el centro del arco, ella colocó el arco en posición vertical y lo dirigió hacia la dirección en la que iba a disparar. A continuación, colocó la flecha en la empuñadura y la empujó hasta que la cola emplumada tocó la cuerda de disparo. Hubo una pequeña pausa en la que reinó el sonido del viento marino y el silbido de las aves, antes de que Shiori se levantara con la espalda recta, mirando hacia donde el sol emergía del mar. Con la mirada fija en su objetivo, fue separando sus piernas al mismo tiempo que tensaba la cuerda, en un hermoso movimiento del arco, hasta que su mano llegó a la altura de su mentón. Permaneció quieta en esta posición, evitando cualquier distracción de su mente mientras entraba en un estado de mushin.
Durante toda la secuencia de movimientos, Rook no apartó los ojos de Shiori. Observó hasta el más mínimo detalle de su postura, respiración y, sobre todo, su mirada, con total deleite y admiración. Podía sentir cómo la esencia de Shiori impregnaba la flecha, como una transferencia de energía y voluntad que se iba manifestando poco a poco.
- "Qué postura tan hermosa." - Pensó Rook, conteniendo su emoción para escuchar el mejor momento de lanzamiento de la flecha...
El disparo.
Manteniendo una calma absoluta, Shiori soltó un suspiro por los labios y luego liberó la flecha, escuchando claramente cómo la cuerda volvía a su estado inicial, seguido del silbido del proyectil al romper el viento y atravesar su trayectoria hacia el sol. En cuestión de segundos, la flecha desapareció por completo.
Hyu~tsu
Rook se estremeció brevemente ante aquel hermoso silbido desaparecer gradualmente y Shiori mantuvo sus postura por unos momentos.
En el Kyudo no se busca dar en el blanco al objetivo, sino en sólo enfocarse en el interior para estar completamente presente en el momento.
Una vez completado el tiro, Shiori rompió la postura y dirigió su mirada hacía Rook con una sonrisa curiosa.
- ¿Estás satisfecho con esta presentación? - Preguntó ella, ahora extendiendo de vuelta el arco.
Como era de esperarse, la mirada tranquila de Rook se mantuvo igual.
- Esto aún es el principio Reine des anges. - Comentó Rook agarrando su arco para guardarlo. - Pude tan solo ver un lado interesante de tí, eres muy metódica para realizar cada movimiento, pero a su vez tratas de ir con calma y gracia para no ir con prisa. El tiempo en el que te mantuviste en pausa mientras la cuerda estaba tensa me demuestra que puedes dejar libre a lo que te aferras con tiempo o cuando crees que esa lista para dejar libre la flecha y por último... - Él recordó la mirada fija de Shiori. - puedo ver que eres de la clase de personas que a pesar de que les esté pasando de todo un poco, siempre tratan de mostrarse bien y con la cabeza en alto para demostrar que a pesar de las caídas, estas dispuesta a levantarte.
Rook sonrió internamente ya que pensó en dos de sus compañeros más cercanos de Pomefiore y, de alguna manera, era esa fuerte voluntad de sus ojos las que le recordaba la mirada de Shiori cuando lanzó su flecha.
Y hablando de ella, Shiori, lo miró con una mirada muy sorprendida. Ella nunca se esperó ante tal nivel de análisis que Rook sacó de su personalidad con solo lanzar una flecha.
- Quizás con el tiempo iré descubriendo más cosas, pero eso es lo divertido de conocer a alguien. - Complementa él.
Luego de la sorpresa, Shiori solo pudo soltar una risa silenciosa.
- Así que no fue suficiente. - Shiori se abrigó un poco más con su saco. - Sí que eres un hambriento de conocimiento, pero me sorprendió lo mucho que dices de mí por solo disparar una flecha.
- Te dije que tenía mis medios.
- De acuerdo señor vigilante. - Shiori levantó sus manos en defensa.
- Yo prefiero el término "Apreciador de la belleza completa". - Comentó humildemente Rook.
- Bueno... pero... para apreciar algo por completo, todavía solo has rascado la superficie del iceberg ¿No te parece?
- Eso es algo de lo que soy muy consciente. - Rook miró de regreso al paisaje, al igual que Shiori. - Sé que lo único que lograré conocer en esta vida es solo el mundo físico que mis ojos pueden alcanzar a ver y quizás me haga una idea abstracta de cómo luce el poder interno, pero puedo vivir con ello al fin y al cabo todo forma parte de un todo... y eso, es lo que lo hace hermoso.
- Es verdad, hay mil sorpresas que hallarás a tu alrededor. - Shiori comprendió totalmente la filosofía de Rook, después de todo los monjes y sacerdotes la instruyeron bien la concepción de la energía holística y espiritual del mundo en relación a la energía áurica, el espíritu y el cuerpo con sus 7 chakras. - Toda roca, planta o criatura viva está, tiene un espíritu y tiene un nombre. Todo está unido en un ciclo fraternal que eterno es.
Y así ambos se sumergieron en el silencio del ambiente. Pasó un segundo, luego dos y así sucesivamente hasta transformarse en un minuto, pero este tiempo no tardó en romperse cuando Shiori, tratando de lidiar con una decisión en su mente, miró hacia otros los lados de la zona con ayuda de su Ajna que se mantuvo brevemente encendido.
Cuando ella vio que todo era seguro y que no había moros a la vista, fue entonces que ella tomó su decisión y le preguntó:
- ¿Quieres verlas?
- ¿Eh? - Rook la miró con los ojos abiertos. - ¿A qué se refiere mademoiselle?
- Tú mismo dijiste que aspirabas a ser un apreciador de la belleza completa ¿No? Entonces ¿Cómo piensas llegar a esa meta? si solo conoces una parte del todo. No tiene lógica y es muy contradictorio tú aspiración. - Shiori cruzó de brazos pero con una sonrisa de lado en su cara. - Así que te enseñaré a ver la belleza del plano psíquico y espiritual.
- ¿La belleza del plano espiritual? - La voz de Rook tenía un tono interesante
- Al fin y al cabo, la apuesta era que yo tenía que mostrarte un tipo de belleza. - Shiori junto sus manos para materializar un cristal. - Lanzar la flecha era tu método, pero yo puedo mostrarte mi concepto de belleza...
Rook, realmente trato de no distraerse con lo que Shiori estaba haciendo y estaba apunto de responder, pero ella agregó:
- ...Solo si me prometes que lo usaras solo para contemplar y respetar el espacio de lo que verás... sin intervenir. - Ella aclaró lo último seriamente mientras apuntaba con la punta del pequeño cristal lila.
Existen muchas almas, muy diferentes a los fantasmas del colegio, que vagan dentro y fuera del instituto. Eran como luces flotantes o siluetas, algunas vagan perdidas sin saber quienes son y luego están las que se mantienen ancladas a alguien, tal vez el alma de algún familiar; muchos de los estudiantes de aquí tenían el segundo. Era una verdadera envidia para ella, porque en su caso, por mucho que lo esperó desde pequeña, el alma de su padre nunca se mantuvo al lado ella y estando aquí solo pudo percibirlo 1 vez.
Pero volviendo al caso, intervenir con un alma no es algo que se deba de hacer a la ligera. Hay que saber manejar y hablar con un muerto, mucho más si fueron personas que fueron asesinadas, y eso es algo que lamentablemente a Shiori le tocó ver. Intentar cerrar su canal espiritual y platicando con muchas de esas almas en la hora mágica, le hizo recordar un poco a esa época de su vida en el que ella trató tomar el papel de matriarca en serio.
Esas experiencias, imágenes y esos horrores, ella no quería que Rook las viera. Así qué, para asegurarse de eso. Le dará un cristal para protegerlo cada vez que intente ahora usar el Ajna.
- Hay espíritus y energías que si uno no tiene idea de cómo manejarlas o enfrentarlas, entonces esta habilidad podría terminar en tu contra, por eso... - Ella cambió su mirada a una más serena. - No quiero que eso te pase, así que...¿Puedo confiar en que sólo lo usarás para observar las fuentes de energía pura?
Y con eso ella levantó el dedo meñique y encendió su Ajna para asegurarse de que dijera la verdad.
Rook miró aquellos rojos intensos que trataban de ver lo más profundo de él. Casi tragó grueso por la emoción que sintió del momento pero viendo que el precio del conocimiento viene con sus letras pequeñas, además de escuchar la seriedad de las palabras de Shiori, entonces acercó su mano y entrelazó su dedo meñique con el de Shiori para sellar su pacto con la pura verdad.
- Te lo prometo - Juró Rook en un tono suave. - Prometo respetar cada advertencia que me digas Reine des anges.
- Repite conmigo. - Shiori empezó a subir y bajar los dedos entrelazados mientras cantaba. - "Yubi kiri genman, uso tsuitara, hari senbon nomasu, Yubi Kitta."
Prestando atención a las extrañas palabras de Shiori, Rook, repitió perfectamente la misma frase y la misma entonación que ella utilizó en su canto.
- "Yubi kiri genman, uso tsuitara, hari senbon nomasu, Yubi Kitta."
Con aquella frase completa, Shiori suspiro de albion y liberó el dedo de Rook.
- ¿Para qué fue eso mademoiselle? - Preguntó Rook.
- Digamos que acabas de hacer un juramento muy común de mi mundo. - Explicó ella. - La rima dice que si tratas de romper la promesa, entonces tendrás que tragar 1000 agujas aparte de cortarte el dedó con el que hiciste tu promesa.
Rook se quedó con los ojos abiertos ante tales términos y condiciones, pero que afortunadamente no mató el ambiente, ya que le pareció curioso la extraña cultura de la que proviene Shiori. Eso fue motivo suficiente para que regresara a su mirada calmada, pero divertida.
- ¿Así que la vida de mi dedo depende de mi promesa? - Rook alzó una ceja divertida.
- Y también tu garganta. - Shiori sonrió.
- Entiendo, entonces tendré cuidado. - Rook hizo una reverencia con su sombrero. - y... ¿Qué es lo que sigue?
- Veras... En mi mundo, existe lo que es el mundo físico y el mundo espiritual. - Shiori agarró una ramita cercana y empezó a trazar en la nieve la imagen de dos personas de palitos, luego una línea divisoria y finalmente una serie de jeroglíficos extraños. - Nosotros no nos encontramos en el físico o material. - Shiori señaló a las personas. - En este plano habita todo lo que conoces, las personas, plantas, los animales y todo ser viviente que puedas conocer.
Luego ella señaló el otro lado del dibujo.
- Pero luego está el mundo espiritual. Nadie sabe mucho cómo está compuesto, ni siquiera yo lo sé en su totalidad. Pero existen teorías que dicen que es como el reflejo de lo que pasa en el mundo físico, solo que en ese lugar habitan las energías de espíritus estancados, perdidos y digamos una que otra criatura que pueda vivir dentro de ese mundo. Pueden ser buenos o malos dependiendo de cómo esté reflejado la zona en donde uno se ubica.
- Creo entender un poco tu punto. - Comentó Rook. - Dice que si por ejemplo, el mundo estuviera en guerras constantes entonces en el mundo espiritual se vería como un paraje desértico y lleno de almas oscuras, pero si está tranquilo entonces se vería como... ¿Un hermoso jardín con almas buenas?
- Se podría decir que es un poco complicado de entender su funcionamiento, ya que no solo se limita a eso, pero sí, en tu mundo sería algo como eso. - Asintió Shiori.
- Espera ¿No es el mismo concepto en tí también?
- Claro que no, digamos que el mundo espiritual de mi mundo es un poco más raro y denso. - Shiori pensó en el mundo espiritual de su viaje y el mundo espiritual cuando entra en combate con los espíritus malignos. - Está dividido por varios subniveles y dependiendo del tipo de espíritu que lleva uno, el reflejo del mundo espiritual puede ser o bien tranquilo, que usualmente es gracia a la energía áurica de los espíritus buenos, o puede llegar a ser oscuro, a raíz de un espíritu maligno. Mi tarea y la de mis antecesores era lidiar con la segunda, porque si esos espíritus pasan al plano físico, entonces...
- El mundo físico se contamina. - Agregó Rook.
- Ya estamos entendiendo. - Sonrió Shiori. - Pero a lo que quiero llegar es que hay solo un rasgo en común entre estos dos mundos compartidos, y es que estos dos planos está uno sobrepuesto que el otro. Está presente ahora mismo, solo que no lo podemos ver.
- Peró, tu sabes como ver ese lado ¿Verdad?
- Ding, Ding, Ding, el cuerpo está conformado por varios canales de energía. El suyo lo conforma un gran estanque de energía donde se almacena la magia, pero la mía lo conforman 7 estanques de energía áurica que fluye constantemente, uno distinto al otro. - Shiori levantó su dedo para apuntarlo hacia su frente. - Lo que te voy a enseñar es a como activar uno de esos estanques. Se le conoce como el tercer ojo, pero nosotros lo llamamos el Chakra Ajna.
Agarrando nuevamente la vara, Shiori dibujó un par de ojos sobre el medio del anterior dibujo.
- Esta fuente es la puerta que abre nuestro sentido psíquico. - Ahora Shiori se levantó de su lugar para caminar hacia Rook y colocarse a su espalda. - No vas a tener ningún problema en desarrollar este punto, pero como eres un ser con magia, entonces te ayudaré a cómo canalizar esa energía para que actives tu propio Ajna... con ayuda de esto.
Y con eso Shiori extendió su cristal a Rook, quien lo tomó con mucho cuidado entre sus manos.
- Parece una gema luminiscente. - Comentó Rook mirando hasta el más mínimo detalle que tenía aquel cristal.
- Como dije antes, adentrarte al mundo espiritual puede ser peligroso. - Explicó Shiori. - El cristal te brindará una protección extra para que esos espíritus no se te acerquen, pero también te servirá mucho para despertar el Ajna. - Luego de eso, Shiori extendió sus manos para colocarlas debajo de las grandes manos de Rook. - ¿Puedes sentir la energía que este cristal?
Rook lo medito un poco, pero poco a poco pudo percibir algo.
- Se siente como si tocara el agua tibia. - Dijo el hombre rubio. - Es casi como la magia, solo que está fuera de mi cuerpo.
- Ahora quiero que cierres tus ojos y te enfoque en la energía de tu magia. - Shiori le susurró muy cerca de él, mientras que ella también cerraba sus ojos para sentir el flujo de la energía de Rook. - Lo que quiero que hagas es que traspases tu energía mágica al cristal... ¿Puedes hacer eso Rook?
Rook no respondió, solo cerró lentamente sus ojos y, siguiendo a las indicaciones, dejó que su magia viajará como un estanque fluido hacia la palma de su manos, como si estuviera tratando de trazar una línea imaginaria con un lápiz hecho de energía pura. Cuando dicha energía llegó al punto del destino, el cristal percibió la fuente de energía y empezó a entablar una conexión, como si varios hilos invisibles se entrelazan como nervios neuronales.
Él joven no pudo evitar estremecerse un poco ante esa unión, pero era una sensación tan experimental como nueva que eso hacía que sus emociones se volvieran más intensas, al punto que el cristal empezó a brillar al compás de su estanque de energía mágica.
- Vas muy bien Rook. - Comentó Shiori sonriendo. - Tienes un aura muy interesante. - Ella rió un poco. - Es vibrante y escurridiza, parece que no le gusta ser visible para nadie, pero a la vez quiere desatar olas de energía... ¿Estás entusiasmado Rook?
- No por algo me llaman un cazador. - Rook sonrió de lado. - Todo esto es tan nuevo que me gusta demasiado...
- Claro, en fin, ahora lo que vas a hacer es pasar la nueva energía de tus manos hacia el centro de tu frente. A partir de aquí yo te trazará el camino con mi aura y tú deberás de seguirla. - Siguió la sacerdotisa, mientras escuchaba como Rook respiraba profundamente. - Excelente, respira con calma. No dejes que ninguna ilusión bloquee este estanque. Déjala fluir... Abre tu mente, abre tu corazón y muy pronto lo entenderás.
Mentalmente, Rook pudo visualizar un camino invisible que empezó a seguir lentamente, o mejor dicho su energía mágica avanzó por el camino que la energía áurica de Shiori trazaba para él. El rubio, pudo sentir como un pequeño hormigueo iba caminando lentamente de la base de sus manos hacía su brazo, luego por su cuello y siguió fluyendo hasta llegar hasta la nuca, donde poco a poco empezó a sentir como algo le pasaba a sus ojos.
Era una sensación tan extraña que no pudo evitar abrir sus ojos verdes. Al hacerlo había como una especie de halo rojo alrededor de ellos intentando aparecer lentamente. Como el estanque de energía no estaba del todo conectado, entonces la visión de Rook se vió afectada ya pudo ver cómo el ambiente se intercalaba con el paisaje normal con un sobrenatural paisaje luminiscente que lo hizo jadear de la impresión.
Tanto fue ese sentimiento de sorpresa, que la energía dejó de fluir y nuevamente regresó a su vista normal.
- ¿Qué fue eso? - Preguntó Rook casi desorientado.
- ¿Viste algo? - Respondió Shiori en un tono casi entusiasmado.
- No... yo solo... - Rook trataba de buscar el término correcto para expresar su pensamiento, pero nada parecía suficiente. - Creo que vi algo... ¿O no?
Era muy normal el tener este tipo de reacciones cuando despiertas el Ajna, Shiori no podía culpar a Rook. Ella pasó por lo mismo cuando sus guardianes le enseñaron la técnica, así que era entendible la desorientación primaria.
- Mira de nuevo, pero ahora mantén los ojos abiertos y nuevamente canaliza la energía como antes.- Ella lo instruyó. - Admira la belleza de lo que nadie puede ver a simple vista.
Ante esa orden, Rook realizó nuevamente el ejercicio, solo que esta vez él mantuvo los ojos como Shiori recomendó.
Pasaron unos pocos minutos y finalmente, Rook, luego de permanecer en silencio, observó el más sobrenatural y brillante paisaje que jamás imaginaron creer ver con sus ahora verdes ojos resaltados con el delgado halo de luz rojo del Ajna encendidos en sus iris.
Todo el entorno parecía sacado de alguna compleja ilustración psicodélica. La plantas, el aire, cada animal y hasta el mismo océano emana distintos tipos de colores que se mueven constantemente en una armonía tal que parecía una sinfónica perfectamente orquestada y sincronizada. Decir que la vista era hermosa era lo más corto que él podía decir, esto iba mucho más allá que un adjetivo calificativo. Era más mágico de lo que podía llegar a saber, durante toda su vida creyó que lo había visto todo, pero en realidad era que estaba muy equivocado. Rook podía ver como la energía de cada cosa viviente se iluminaba con una bella luz propia y que además vibraba a una frecuencia tal que parecía el timbrar suave de una campanita suave que hacía eco, aparte de los sonidos que se podían escuchar en su entorno.
¿Siempre estuvo esta vista a su alrededor? ¿Cómo fue capaz de perderse esto?
Era demasiado para él, la vista era demasiado hermosa para Rook que casi silenciosamente terminó por derramar muchas lágrimas de sus ojos. Se sentía tan conmovido de ser capaz de ver tal milagroso evento que no estaba preparado para ver.
- ¿Esto es lo que siempre has visto en todo este tiempo? - Preguntó suavemente Rook con una sonrisa.
Shiori poco a poco se fue separando de él con una sonrisita, para ahora situarse a su lado y también encender su ajna para mirar el mismo paisaje de que Rook miraba.
- Algunas veces, pero sí. Este es el reflejo de la belleza que oculta tu mundo. - Comentó Shiori mirando como otro viento soplaba sus rafagas de colores y melodías cerca de ellos. - Bueno, una parte de ella. La energía que ves ahora es solo una de tantas fuentes de energías que tiene este sitio para explorar.
No hubo una respuesta inmediata, pero fue más que suficiente para Shiori. Cumplió satisfactoriamente con su parte de la apuesta. Es más estaba apunto de hacer un chiste sobre el silencio del ambiente, pero al ver las lágrimas del cazador, de alguna manera ella se conmovió mucho ante esa vista que solo se limitó a seguir acompañando a Rook durante el resto del tiempo que les quedaba.
- ¿Te gusta lo que ves? - Preguntó ella.
- Gustar sería lo más mínimo que puedo decir. - Finalmente Rook respondió, mientras se limpiaba las lágrimas. - Me siento como si estuviera explorando nuevamente el mundo, desde otro punto de vista... gracias.
- Me alegra que te gustara Rook. Solo recuerda, ten cuidado de no perderte en la imagen. - Ella dibujó una sonrisa tímida para luego desviar su rostro hacia donde estaban los bosques. - Si bien la vista es hermosa, si te quedas mirándola por mucho tiempo terminarás gastando mucha energía de tu ojos y te dolerá...- Y después susurró. - ... o quizás podrías hasta perder la razón y sumergirte en la locura de lo que es lo real y la ilusión.
- ¿Eh? - Rook finalmente despertó de su sueño luego de escuchar el susurró de Shiori.
Al mismo tiempo, Shiori apagó su Ajna y empezó a caminar lentamente de regreso al bosque.
- Deberíamos regresar. - Shiori se estiró, mientras que Rook se giró hacia donde ella caminaba. - Muy pronto será la ahora del desayuno y, con todo el entrenamiento que tuvimos, me muero de hambre. Creo que había un par de frutas todavía para hacer una malteada y de plato sería...
En lo que ella iba caminando distraídamente, no se percató que Rook nuevamente tenía nuevamente los ojos sorprendidos y con la boca abierta. Todavía tenía encendido su Ajna, lo que significaba que lo que ahora estaba viendo, no se trataba de alguna energía de algún árbol o ave que pasaba por allí. Nada que ver, lo que él estaba observando... era la energía energía áurica que Shiori emanaba de su cuerpo, aparte de revelarle al cazador la forma de su alma.
Una caleidoscópica aura lila que emanaba paz y misticismo, rodeando lo que parecía ser una ¿Flor de varios pétalos? o ¿Quizás una estela? El punto era que, aquella forma parecía ser un cristal o un diminuto diamante, muy similar al cristal que Shiori le dió, solo que de otro color... como un plateado casi turquesa pálido.
Lup-Dup... Lup-Dup...
Hubo un fuerte palpitar en el pecho de Rook. Si la vista del ambiente enterneció mucho a Rook, pues el aura de Shiori le voló la cabeza. Era una vista que descuadró mucho y que le generó otro tipo de emociones tales como admiración, misterio, sentimientos inefables y... una clase de limerencia sin llegar a la locura.
Aunque, por alguna razón, notó que el aura lila de Shiori, por momentos, se trataba de teñir de azul oscuro antes de regresar a la normalidad.
¿Eso qué significaba?
Pero, mucho más importante...
- ¿Qué es lo que eres, mon amour? - Susurró Rook, finalmente apagando su Ajna.
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No se cuanto tiempo paso desde el regreso al dormitorio o desde el desayuno, pero, ya en cierto punto del día, Vil y Rook salieron primero de la casa temprano para terminar algunas asignaturas extra que no le iba a tomar mucho tiempo, lo que fue un leve respiro momentáneo para los jóvenes quienes terminaban de arreglar toda cocina inclusive las ventanas, a órdenes de Vil.
Ya para cuando todo estaba listo, todos los jóvenes de primero y los de segundo salieron de la casa con Shiori rumbo al dormitorio de Pomefiore.
- No me acuerdo qué más pasó anoche. - Deuce bostezo un poco, mientras se limpiaba el ojo y crujía sus articulaciones.
- Me duele todo el cuerpo por a limpiar las ventanas. - Se quejó Ace, golpeando su hombro.
- Ugh... ni siquiera soy un concursante, así que ¿Porqué tengo que sufrir? - Comentó Grim
- Uno, es nuestra casa. Dos, se tiene que limpiar constantemente para que no vuelva a ser la casita destrozada de antes. - Comentó Shiori, levantando sus dedos. - y tres, es para evitar que Vil te regañe.
Grim solo dió un pequeño gruñido como un gato enojón.
- Uh... ¿Se encuentran bien?. - Epel se acercó a ellos con una cara de preocupación, e incluso miró a Shiori buscando alguna respuesta.
- Digamos que nos salvamos de una reprimenda ayer, pero tal parece ser que el sueño les cayó pesado. - Shiori sonrió con una disculpa.
- Nunca más vuelvo a tomar un té hecho por tí. - Ace refunfuñó.
- ¡¿Disculpa?! Gracias a mi té recuperaste horas de sueño. - Ella se justificó con el ceño fruncido. - ¡Agradece que no amanecieras con bolsas colgando de tus ojos o con el cuerpo hecho una tabla!
- ¡Pero que te despierten con una sacudida tampoco no es agradable!
- ¡La sacudida fue porqué no te levantaste después del segundo llamado! ¡ya te creíamos muerto!
Por suerte Kalim estuvo allí para interrumpir la pelea que se estaba cocinando entre los dos.
- ¡Ah, pero que bonita mañana! ¿No les parece? - Kalim sonrió distraídamente. - Esta mañana vi un video en el que dicen que muy pronto habrá un alineamiento planetario, será divertido de ver.
- Hmmm ¿Qué de emocionante hay en ver el cielo durante largos ratos? - Comentó Ace, para nada asombrado.
Y aparte de él también estaba Jamil para cambiar el tema.
- Escuché solo una parte del alboroto anoche, pero solo encontré a Shiori cargando a los tres dormidos. - Jamil se cruzó de brazos. - Eres muy descuidado si te quedas por allí dormido y con el frío que hace en las noches.
- ¿Y acaso yo pedí quedarme dormido a causa de una loca por las plantas? - Ace se llevó la mano al pecho.
Shiori solo le dió un golpecito en el hombro.
- Ya quisieras que hubiera sido yo la que te mandara a dormir y no otra cosa. - La albina infló un poco sus mejillas.
Al final Ace suspiró rendido.
- Aunque tus métodos son cuestionables, por un lado sí hubiera preferido eso en vez de ser envenenado por la magia única de Vil.
Al instante la mirada de Shiori se afiló un poco ante el comentario.
- No sabes lo que dices. - Murmuró ella.
Pero, para otro joven este fue un interesante tema de conversación.
- ¿La magia única de Vil? - Preguntó Jamil con la ceja alzada.
- ¡Sí, según lo que estos dos me han dicho, dicen que tiene un tipo de magia aterradora en la que pone maldiciones en la comida! - Chilló Grim.
- ¿Una maldición en la comida? - Kalim casi saltó hacia atrás en estado de shock.
- Se dice que lo hizo para que midieramos lo que comíamos mientras nos preparamos para el VDC. - Grim puso los ojos en blanco. - De tan solo pensarlo ya me da mucho miedo ese sujeto.
- Probablemente notaré si es veneno, pero no puedo decir lo mismo si se trata de una maldición. - Comentó Kalim.
- Normalmente, debería dejar un pequeño rastro de magia, pero... hm... - Jamil se puso a pensar un poco.
- Hm~ Supongo que podríamos saber si perfeccionamos un poco nuestras habilidades. - Dijo Kalim, cruzándose de brazos.
- Eso podría ser un poco difícil para alguien tan ingenuo como tú. - Respondió Jamil con honestidad.
- ¿Eh? No seas tan malo~ - Kalim se tomó el comentario como un juego. - ¡No lo sabremos con seguridad hasta que lo intente~!
Para Shiori y Grim, esta conversación fue bastante normal, pero para aquellos que no sabían el contexto pues digamos que tenían un claro signo de interrogación en sus cabezas.
- Um, Kalim... ¿Cómo estás tan seguro de que notarás si está envenenado...? - Preguntó Ace.
Y como era de esperarse, Kalim con honestidad pura y sin filtro.
- ¿Hm? Ah, ya he sido envenenado antes. - Lo dijo con una sonrisa alegre.
- "Y esta es la parte en la que ellos dicen ¡¿Eh?!" - Dedujó Shiori mentalmente.
- ¡¿Eh?! - Exclamaron tanto Ace, Deuce y Epel.
- "Eyy, acerté"
- Gracias a eso, nos convirtieron en catadores de veneno durante las vacaciones. - Suspiró pesadamente Grim.
- De hecho fue un mal día en general...Ahora siempre termino preguntándome si es seguro comer algo, ¿Saben? - Kalim ahora suspiró con frustración pasada que no duró mucho antes de cambiar a su misma cara de siempre. - pero prefiero disfrutar la comida en lugar de sospechar de la gente con la que estoy comiendo.
- T-Tienes razón, pero... ¿Como así pasó? - Preguntó Deuce con una gota de sudor.
- Sí, yo también quiero saber ¡Qué loco! - Comentó Ace, también queriendo saber el chisme.
- Bueno todo esto sucede cuando... - Kalim estaba a punto de narrar el storytime de cuando fue envenenado por un desconocido, cuando de la nada otro estruendoso ruido interrumpió su conversación.
- ¡TÚ HUMANA!
Casi instantáneamente todos giraron sus cabezas al extremo de donde vino la voz, para toparse cara a cara con la única persona mitad hombre y mitad megáfono que podría tener ese específico tono de voz a kilómetro y medio de la redonda... Sebek.
- Kami... No esté sujeto. - Dijo Shiori con una cara amarga.
- ¡FINALMENTE TE HE ENCONTRADO HUMANA! ¡NI SIQUIERA PIENSES EN IRTE AHORA! - Exclamó Sebek acercándose cada vez más hacia el grupo.
- ¿Ese no es Sebek? - Preguntó confundido Epel.
- ¿Por qué parece como si quisiera pegarnos? - Comentó Deuce alarmado.
- Más que pegarnos, más bien es a una persona en específico por como apunta con ese dedo. - Dijo Ace desviando su mirada a Shiori. - ¡¿Shiori que le has hecho para que te mire así?!
- Digamos que no le caigo bien a ese chico. - Comento a medias ella.
No quería entrar en detalle de lo sucedido, porque de lo contrario tendría que contar toda la lista de eventos desastrosos que sucedieron el día de ayer como parte del contexto para que hubiera coherencia. Por lo que Grim tuvo la tarea de continuar la historia a su modo de explicación:
- De hecho el pollo blanco me comentó que ese tipo le gritó a Shiori, ella se molestó con él y a modo de respuesta lo puso en su lugar. - Resumió Grim.
- "Bueno eso pudo haber sonado peor." - Pensó Shiori.
Lastima que aun con esa explicación no quitaba el hecho que Sebek ya esté frente a todos con una cara que decía claramente "Me he despertado del lado equivocado de la cama".
- ¡Esta vez no pienso dejarte salir con la tuya! ¡Te desafío a un duelo para recuperar mi honor como caballero! - Exclamó Sebek mirando fijamente a Shiori.
- ¿Un caballero dices? ¿Qué acaso es un loquito que piensa que está en la época feudal? - Comentó Grim confundido.
Rápidamente Deuce le cubre la boca.
- ¡No digas nada de más Grim! - Luego desvió su mirada hacia Sebek. - Mira, no queremos problemas. Están prohibidas las peleas entre estudiantes y ya estamos llegando tarde a una reunión que tenemos, así que...
- ¡No estoy hablando contigo humano! ¡No te metas en donde no te llaman! - Replicó Sebek sin desviar su mirada.
Eso obviamente hizo que automáticamente Deuce perdiera la paciencia:
- Bueno, la paz nunca fue una opción... - Se dijo así mismo antes de cambiar a su cara de maleante.- ¡¿Qué has dicho?! ¡No, eso sí que no! ¡Ace, cuida a Grim! ¡Que no se te caiga! - Deuce le pasó a Ace el gato para ahora ir para donde está Sebek. - ¡¿Oye que te pasa tiene algún problema?!
Pero Ace, Epel y hasta Kalim trataron de retener a Deuce mientras que le gritaban que se detuviera y no se metiera en un lío adicional. Es más, trataban de jalarlo hacia un lado del camino.
Pero, para cierta persona...
- Ya veo, sigues siendo el mismo mocoso de siempre. - Comentó Shiori en su clásico tono aburrido de sacerdotisa matriarca.
El término "mocoso" resonó en la cabeza de Sebek, lo que provocó que apretara los dientes de enojo y adoptara instantáneamente una postura de combate. Jamil se alertó al ver esto y casi se interpuso entre Shiori y Sebek.
- ¡Shiori, retrocede! - Advirtió Jamil mientras agarraba su pluma, preparado para actuar si fuera necesario.
- ¡Ugh! ¡No interfieras humano! ¡Esto es entre ella y yo! - Reclamó Sebek.
Jamil realmente no quería lidiar con este sujeto, pero ya tenía suficiente con las travesuras de los alumnos de Pomefiore, y uno más solo causaría más problemas. Además, conocía bien a Sebek. Una vez que se le metía algo en la cabeza, nada ni nadie podía hacerlo cambiar de opinión. Era como una versión más ingenua de Kalim, pero con un temperamento más corto e irritable.
- Hay que tener mucho cuidado con este chico. - Susurró Jamil amil a Shiori para que solo ella pudiera escuchar. - Intentaré distraerlo, pero necesito que tú y los demás se lleven a Kalim de aquí.
Shiori frunció el ceño ante esta petición. No le gustaba que Jamil se ofreciera a pelear con Sebek, ni que intentara resolver un problema que no le correspondía. No era por ser ingrata, pero pensaba que no era justo para él ni para nadie que asumiera una responsabilidad adicional por ella.
Si ella se había metido en este problema por sí sola, entonces era su deber resolverlo. No necesitaba agregar a otra persona a la ecuación, haciéndose pasar por alguien incapaz de manejar las cosas por sí misma. Como Helga siempre decía: "Si te metiste en este lío por tu cuenta, entonces aprende a salir de él sin involucrar a un tercero. No siempre tendrás a alguien a tu lado para resolver todos tus problemas".
Y ella tenía razón.
- Te lo agradezco, pero no hace falta Jamil. - Shiori le susurró tranquilamente mientras le daba una palmada en su hombro y salía de su espalda hacia su frente. - Este es un problema que yo he ocasionado, así que me corresponde resolverlo.
- ¡Pero...! - Jamil iba a refutar, pero Ace repentinamente llegó para interrumpirlo.
- Vámonos, ella lo tiene bajo control. - El peli terracota se llevó a Jamil del brazo.
- ¡Oye! ¡¿Pero qué haces?! - Replicó el moreno, pero...
- Está bien, puedo manejarlos. Después de todo, soy la supervisora. - Comentó Shiori adoptando una postura tranquila y mirando fijamente hacia Sebek. - Y es mi tarea... adiestrar a los mocosos que se comportan como unos niñatos prepotentes y petulantes.
Esa fue la gota que colmó la paciencia de Sebek.
- ¡Cállate de una vez, humana ¡No he gastado mi tiempo y mi energía para solo conversar! ¡Prepárate!
Con una rápida reacción, Sebek se lanzó al ataque, pero Shiori realizó un movimiento familiar que él conocía bien. Anticipándose a la técnica del loto ascendente de Shiori, Sebek saltó alto para evitar tocar el suelo. Estaba decidido a no permitir que la mujer lo tocara, por lo que preparó un hechizo para retenerla y esperar a que se rindiera.
Cada vez se acercaba más a la albina y cuando pensó que ya tenía la distancia suficiente como para atraparla, entonces chocó contra una superficie invisible. Era como si hubiera pisado un papel pegajoso.
Ace y los demás sintieron el impacto y mostraron muecas de dolor.
- ¡Ayy, eso va a doler! - Comentó Ace.
- ¡¿Hah?! - Exclamó Sebek, sin entender la situación.
Mirando a través del muro translúcido, pudo ver que Shiori tenía las palmas abiertas pero mantenía una expresión impenetrable.
- Lección número 2: "Si tu oponente es de temperamento colérico trata de irritarlo, y nunca caigas en burlas del enemigo." - Comentó ella cerrando las manos en forma de puños.
Las pupilas verdes de Sebek se contrajeron al mismo tiempo que el muro comenzó a brillar y luego explotó en una explosión de luz, lanzando a Sebek volando hacia un extremo.
- ¡Tienes que estar bromeando! - Exclamó Sebek en el aire.
Justo cuando estaba a punto de caer al suelo, Shiori rápidamente envió una serie de pergaminos que sellaron sus manos y pies en un árbol cercano. Sebek luchó por liberarse, pero fue inútil. Había una energía que adormecía sus extremidades..
- ¡Maldición! - Gruñó Sebek, pero entonces pudo escuchar como los pasos de Shiori se iban acercando hacia él.
- Si esto era todo lo que querías, entonces alejate y recuerda no vuelvas a buscarme a menos que mejores ese comportamiento infantil. - Sentenció Shiori finalmente regresando con su grupo.
Sebek no podía con esta humillación y tampoco se iba a dejar rendir fácilmente por una batalla perdida. Que ella hubiera ganado esta batalla no significaba que ganaba la guerra.
- ¡No me pienso rendir! ¡Aunque corras lejos, te encontraré fácilmente humana! - Juró nuevamente Sebek. - ¡Pienso vencerte a como dé lugar! ¡Eso ya lo he decidido!
De alguna manera, Shiori sintió que había vivido esta situación antes, no se refería a los yokais o espectros de su mundo, sino a sus años escolares. Alguien de su edad gritándole y llamándola con esos apodos típicos de mocoso inmaduro. Aunque a ella no le importaba mucho, hacía dos años había decidido que nadie la volvería a molestar. Así que, lejos de volver a ser la callada Shiori, esta vez sería honesta con sus pensamientos.
- Mientras sigas manteniendo esa actitud de niño mocoso... eso nunca pasará. - Lo regañó Shiori, cruzando su brazos sobre su pecho. - ¿Qué tan lejos puedes llegar para buscar tu lugar en el mundo, mocoso? ¿Esto es lo máximo que tu verdadero poder puede llegar a demostrar?
- ¡Sabes qué ya me tienes harto, con eso de llamarme mocoso! - Exclamó Sebek.
- Pues si tanto te molesta, entonces deja de llamarme humana con ese tono despectivo. - Refutó Shiori de regreso con una mirada enojada. - ¿Es que acaso tú tampoco eres mitad humano?
Sebek estaba atónito de cómo Shiori había descubierto su verdadera naturaleza como mitad hada y mitad humano. ¿Acaso alguien se lo habría contado? Pero antes de que pudiera terminar su pregunta, Shiori lo interrumpió y activó su Ajna para examinar el tipo de alma que poseía Sebek.
- ¿Cómo es que...? - Finalmente la voz de Sebek menguó.
- ¿Así que estoy en lo correcto? - Pero Shiori lo interrumpió mientras encendía su Ajna para ver el tipo de alma que poseía Sebek. - Puedo percibir dos tipos de presencias unidas a tí... y cuando eso pasa significa que eres un mitad humano.
Casi como si hubiera tocado una fibra sensible, Sebek no tardó en gritarle.
- ¡¿Y qué si soy un mitad Hada?! ¡¿Acaso tú también te vas a burlarte de eso?! - En este punto, Sebek solamente dejaba salir cualquier cosa que pasara por su mente sin medir sus palabras. - ¡Si es así, entonces eso no te hace diferente que los demás! ¡Tú y todos los de tu especie son unos seres insignificantes!
Para Shiori, recibir ese tipo de comentarios era algo común. Siempre había escuchado cosas similares de parte de los demonios, y con el tiempo se había acostumbrado. Sin embargo, esta vez fue diferente. Quizás porque asumió que cuando Sebek se refería a todos los humanos, también incluía a las personas más cercanas a ella...
Sus amigos...
Sus guardianes...
Su familia en el templo...
Y hasta sus padres...
A pesar de que Shiori aún estaba sumida en sus pensamientos, su cuerpo se movió instintivamente y agarró un pergamino que tenía cerca. Canalizó energía áurica y liberó intensos rayos lila.
Sebek trató de mantenerse fuerte, pero había tragado grueso esperando el ataque final de Shiori.
Pero este nunca llegó.
- "¿Qué?" - Pensó Sebek, desconcertado al ver cómo Shiori simplemente cancelaba su ataque.
Afortunadamente para él, Shiori regresó en sí a tiempo, pero ahora ella le dedicó una mirada extraña casi si intentara ver en él algo, pero no sabía qué con exactitud. Lo que sí sabía era que esa mirada no era de superioridad o arrogancia, sino... ¿Nostalgia?
La pausa fue breve, y Shiori guardó su pergamino en el bolsillo como si nada hubiera ocurrido. Continuó su camino, ignorando por completo a Sebek en el árbol.
Este comportamiento casi indiferente ofendió aún más a Sebek. Después de todo, en el Valle de las Espinas, que un oponente no te diera el golpe final cuando podría hacerlo era un símbolo de desprecio y humillación hacia el caballero que había ofrecido el duelo.
- ¡Oye, tú! ¡Espera! ¡¿A qué vino todo eso?! - Exclamó el peli-verde desde su posición en el árbol.
A lo que ella le respondió nuevamente con una mirada enfadada.
- No vuelvas a acercarte aquí. - Contestó fríamente Shiori.
Quizá fue la excusa del momento, pero ya perdieron mucho tiempo aquí y lo mejor sería retirarse por ahora. Lo último que ella quería era nuevamente sentirse enojada durante el resto del día por culpa de un muchacho.
- Sigamos con nuestro camino, él ya no nos va a molestar. - Dijo ella en un tono solemne.
Nadie dijo nada por el cambio de voz. Es más Epel, quien miró emocionado todo el combate, estaba a nada de felicitar a Shiori por haber ganado su combate, pero al ver su cara supo que no era el momento de decirlo. Nadie cuestionó nada y caminaron rumbo hacia Pomefiore.
En todo el camino Ace se percató de la mirada pensativa de Jamil, por lo que desaceleró un poco él para poder hablar con el moreno.
- Oye, Jamil. - Susurró Ace casi a un lado del mencionado.
- ¿Hm? ¿Y ahora qué? - Jamil desvió su mirada fruncida al joven que lo sacó del conflicto.
- Entiendo bien la preocupación que mostraste antes, pero créeme cuando te digo que cuando Shiori puede manejar una situación lo hace sin acudir a nadie. Así que relájate un poco, no hay necesidad de que estés tenso todo el tiempo.
- Eso no es una opción.- Refutó Jamil. - Con todo lo que hemos visto en estos días, uno nunca sabe qué estudiante saldrá del camino para intervenir en nuestro camino. Solo trató de ser precavido por lo que podría pasar en el caso que las cosas salgan mal.
- Oye, tranquilo viejo. - Ace levantó las manos. - Puede que siempre nos metamos en problemas, pero no somos tan imbéciles como piensas.
- Yo no dije...
- Sí, sí. En fin, el punto de todo esto es que no se estreses. - Respondió Ace tranquilo. - Cuando Shiori o cualquiera de nosotros tenga dificultades te daremos a entender, pero mientras todo sea manejable no hay necesidad de preocuparse.
Y con eso último, Ace regresó a su lugar dejando a un confundido Jamil.
- "¿Y desde cuanto este tiene tanta confianza para decirme eso?" - Pensó Jamil. - "Dejar las cosas a la intemperie es de lo más descuidado."
Sin embargo, sus ojos se posaron en la espalda de Shiori, y empezó a preguntarse si había algo más profundo detrás de su negativa a aceptar ayuda. No había olvidado la conversación que tuvo con ella en Scarabia después de lo sucedido, pero se sintió excluido cuando ella lo apartó durante ese combate. No es que quisiera lidiar con su problema con Sebek, pero por alguna razón, verla enfrentar esa situación lo llevó a pensar en cuánto realmente conocía a Shiori.
Ya la había visto pelear antes. Incluso había luchado contra él en su estado de Overblot, pero en esa ocasión contaron con ayuda adicional. Eso significaba que había cosas que Shiori podía hacer sola y otras en las que no, y gran parte de su éxito en las peleas dependía de cuán bien pudiera colaborar con las personas a su alrededor. ¿Acaso había asumido demasiado pronto que Shiori solo podía lidiar con una pelea cuando estaba junto a alguien?
Había muchas preguntas en su mente, pero lo que tenía claro era que su motivo para intervenir no fue algo planeado para impresionar, sino que lo hizo por impulso. Sin embargo, el rechazo de Shiori fue como un golpe a su orgullo o a los sentimientos que aún intentaba comprender.
Mientras todos continuaban caminando, una presencia adicional, la misma que los había visitado la noche anterior, los seguía en todo el camino.
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Ya estando finalmente en el salón de baile de Pomefiore, Kalim pudo continuar su historia mientras todos los demás se sentaban en un círculo con sus maletas con el cambio de su ropa y sus botellas de agua.
- ...A pesar de eso, puedo comer cosas correctamente cuando sé que no están envenenadas también. - Comentó Kalim. - Sería demasiado tarde si lo notas justo después de comer, ¿Verdad? tanto para mí como para la otra persona también.
- ¿Comó así? - Preguntó Epel confundido.
- Digamos que si el culpable alguna vez se siente culpable por eso, nunca podrá expiar si estoy muerto. - Explicó Kalim.- Puede que sea consciente de sus errores, pero perdió la oportunidad de arreglar lo que estaba roto. No me gustaría la idea de eso.
Ya sea a propósito o no, Jamil solo murmuró algo en bajo que se escuchó como una especie de gruñido.
- Oh no, ahora son cuatro personas con moralidad impuesta. - Susurró Ace señalando a Deuce y a Shiori, mientras pensaba en la cuarta persona que era Rook.
- La leyenda de la rata callejera convertida en príncipe es bastante famosa en mi ciudad natal, ¿Saben? - Agregó Kalim.
- ¿Cómo un ladrón astuto se convierte en príncipe? ¿Necesito uno de esos consejos? - Comentó Grim interesado.
- No todo es monetario Grim. - Shiori le reprocho, por suerte ahora ella estaba tranquila. - Perdón por la interrupción Kalim, continua con tu narración.
Y así como le dieron pasó Kalim narró la historia de la rata callejera.
- Un día, la pequeña rata callejera conoció a la princesa y se enamoraron. Después de eso, comenzó a lamentar todos los robos y mentiras que hizo antes y cambió de opinión. ¡Lo siguiente es que salvó al sultán y a la princesa de un usurpador malvado!
- "¡Los que narraron la historia de Jafar y Aladdin aquí separaron las historias!" - Exclamó Shiori en su mente.
- Y luego, él y la princesa se casaron, por lo que se volvió el próximo sultán y tuvieron su final feliz. - Sonrió Kalim.- ¡Realmente amo esa historia! Todos creían en su cambio así que hizo todo lo posible por demostrarlo.
- Lo que hiciste en el pasado ya no importa. Es lo que hará en el presente es lo único que importa, eh. - Reflexión Deuce.
- De hecho esa frase me recuerda mucho a un Haiku de Buda que dice: "No vivas en el pasado, no sueñes con el futuro, concéntrate en el momento presente." - Shiori sonrió levemente.
- Aunque es un buen cambio, en los cuentos de hadas, los malos nunca obtienen arcos de redención. - Comentó Ace.
- "A pesar de eso hay muchos que no quieren la redención." - Dijo Shiori pensando en Jun, su séquito y el consejo anterior de Omyojis, en especial Osamu, el ex-guardián desaparecido.
- Por eso, también me prometí vivir la vida al máximo. - Agregó Kalim riendo. - Bueno, es algo con lo que aprendí a vivir para poder disfrutar de una comida también ~ ¡Ahahaha!
- Que Kalim esté riendo con una historia de su pasado así es tan preocupante... - Comentó Epel totalmente descuadrado con la mentalidad de Kalim.
- Quizás lo sea... pero supongo que no es tan malo si puede reírse de ello. - Respondió Jamil con un suspiro cansador.
- Ahora que lo pienso. - Shiori susurró. - Me pueden hacer recordar, cómo fue que Kalim terminó siendo escogido para esta escuela.
No era por ofender , pero el Night Raven era caracterizado por tener a estudiantes... ¿Cómo decirlo sin que suene ofensivo?... Villanesco o muy de antihéroe. Con todo esto Kalim era como si fuera un rayito de sol en medio de la oscuridad, si se podría graficar de ese modo.
- No te culpo, yo también lo pienso igual. - Comentó Grim. - Él es tan sonriente y feliz que todo el tiempo hace que me piquen los oídos.
Aunque dicho comentario fue escuchado por Kalim.
- ¿Eh? ¿Dije algo raro? - Comentó Kalim inclinando la cabeza como un labrador confundido.
- No... pero usted parece ser diferente en comparación a los otros estudiantes de esta escuela... ¿Quizás..? - Comentó Epel tímidamente.
- Oh, sí. - Recordó Kalim. - Llegué a esta escuela dos meses tarde, así que me transferí a la mitad del curso ¿Cree que eso tiene algo que ver con eso?
- ¡¿CÓMO?! - Exclamaron Deuce, Grim y Epel sorprendidos.
- ¿Es posible transferirse aquí? - Preguntó Epel.
- ¿Es tan sorprendente? - Preguntó Kalim. - Quiero decir, Shiori también recibió una admisión especial, ¿Verdad?
Casi automáticamente todas las miradas se posaron en Shiori, la cual la volvió un poco nerviosa por la repentina atención.
- Ah, bueno es que yo llegué durante la ceremonia de apertura. - Ella trató de explicar lo poco que sabía. - Además, de que hubo muchos factores que influyeron en esta decisión del director... - Susurró lo último, recordando el incidente del candelabro.
- Pensé que solo las personas que el espejo de la oscuridad eligiera podían ingresar al Night Ravens. - Comentó Ace.
Y ahora que ella lo recordaba, Shiori pensó en el primer día que llegó al Night Raven ¿Qué fue lo que le dijo el espejo de la oscuridad?
"No siento ninguna chispa de magia en este ser..."
"El color y la forma no me revela nada..."
"Por lo tanto, no puede pertenecer a ningún dormitorio."
Será que acaso el espejo pensó que su energía áurica y la forma de su alma eran tan desconocidas que no supo en donde clasificarla, porqué, de ser así entonces su poder no tendría nada que ver con la energía de este mundo. Y era ese punto lo que la confundía mucho, si se supone que era de otro mundo, entonces ¿Porque los poderes de la marca podrían interactuar bien con la magia de este mundo? ¿Qué relación tienen ambas fuentes de poder que las hace funcionar en conjunto?
Mientras más preguntas inundaban su mente, El restó continuó con la conversación.
- Sí, pero un mes después de que Jamil se fuera a la escuela, recibí mi propia carta de aceptación. - Continuó Kalim. - No sé si fue un error o si fue algo especial, pero el carruaje Negro vino a buscarme poco después.
- ¿Eso quiere decir que tu alma se consideró digna un poco más tarde? - Preguntó Deuce.
- "Hmmm... No exactamente..." - Shiori pensó en el recuerdo que vió de Jamil con el Director Crowley.
- Hmp, ni siquiera sabemos con certeza si ese es el método real que usa el espejo. - Comentó fríamente Jamil, claramente ocultando el verdadero motivo que sabía muy bien.
- "Ese director, debe haber jugado un poco para hacer admisiones especiales para la escuela." - Pensó irritado Jamil con una imagen mental del director haciendo el símbolo de la paz con sus dedos. - "Gracias a ese sujeto, mi pacífica vida escolar se vió perturbada."
- "Tus pensamientos suenan muy fuerte Jamil." - Pensó Shiori leyendo sus expresiones.
- ¡Pero estoy feliz de que me aceptaran de igual manera! y... - Kalim puso su manos alrededor del cuello de Jamil. - ¡Logré volver a ser amigo de Jamil! - Dijo en un tono de victoria.
- ¡Te recuerdo que no somos amigos en lo absoluto! - Jamil alejó la mano de Kalim, cual gato negro espantado.
Shiori solo pudo reír un poco del gag cómico de la escena, pero la tertulia llegó a su fin cuando...
¡Clap!... ¡Clap!...
- ¿Están todos presentes? - Vil y Rook entraron juntos en la habitación. - ¿Han estudiado la canción y la habéis memorizado?
- Sí, por supuesto. - Comentó Jamil.
- ¡S-Sí! - Comentó Epel.
- Muy bien. Entonces déjame ver lo que tiene. - Vil luego miró al dúo del dormitorio abandonado. - ¡Toca la música!
Grim rápidamente corrió hacia el reproductiva con Shiori siguiéndolo detrás para mirar el primer ensayo oficial de la canción "Absolutely beautiful".
Cuando los chicos empezaron ¡Madre mía! para ser un primer ensayo no estaba nada mal, es más la canción era tan pegajosa que hasta daba ganas de sacar a alguien a bailar y qué decir de la letra.
- ¡Sugoi!- Dijo Shiori maravillada, en especial con Ace y Deuce.
Ella había sido consciente del nivel musical que ambos tenían, pero estos ensayos despertaron el cantante interno de los dos y se pudo ver una pequeña mejora. Una mejora de lo que ella se sentía como una mamá orgullosa.
- ¡W-Woo... WOAA~~~! - Exclamó asombrado Kalim. - Los vocalista principales son tan buenos que me olvidé por completo del coro.
- Oye, eso no está nada bien. - Regaño Jamil.
Obviamente, a Kalim no le importó eso.
- ¡Qué bien sonaban! ¡Me dieron tantas ganas de bailar~! - Comentó Kalim con estrellitas en sus ojos puros.
- ¡Très bien! ¡Qué maravillosa armonía! - Comentó Rook alegremente.
- ¡Sí, fue muy emocionante! - Dijo emocionado Deuce.
Pero recuerden que estos eran los primeros ensayos, lo que significaba que tendrían que haber un feedback para seguir mejorando.
- No estén tan satisfechos con esto. - Regañó Vil. - El coro principal todavía no es perfecto. Algunas partes estaban desafinadas y el coro se adelantó.
- Hicimos nuestro mejor esfuerzo. - Suspiró Ace. - ¿Quieres que hagamos más? Eso es tan exigente... Ah, desearía ser vocalista principal también.
- Patata #1 si no entiendes lo importante del coro, nunca serás uno de los cantantes principales. - Explicó Vil. - Ya sea como parte principal o como parte del coro, no siento belleza en ti, piensalo.
- Sí señor, haré lo mejor que pueda. - Ace asintió perezosamente.
- El día de la competición cantaremos mientras bailamos, será más difícil, así que pasemos a la lección de baile. - Comentó Vil mientras miraba como todo los jóvenes se posicionan para aprender la coreografía. - Paloma, ve al otro extremo de la habitación, el ruido será menor allí y de esa manera podrás concentrarte sin distraerte. - El rubio desvió su mirada hacia la albina. -Cualquier cosa que vayas a hacer para tu performance avísame de antemano y con tiempo, detesto que me digan las cosas a último momento.
- De acuerdo, estaré ensayando los pasos de mi baile. - Asintió Shiori yendo a buscar su maleta, para agacharse y buscar el parlante y la memoria con la instrumental de su primera canción.
Ya estaba lista para cambiar su posición, cuando de pronto...
Creeeee...
Con aquel diminuto chirrido, Shiori vió por el rabillo de su ojos como la puerta del salón de baile se abría haciendo un leve chirrido. Seguido de ello, una figura femenina que se asomó lentamente como si quisiera entrar con cautela. Tenía un largo y ondulado cabello marrón biscuit que estaba recogido en una coleta, su piel está bronceada un poco, los ojos de un tono azul gris, en su ojo derecho había un lunar en forma de lágrima, llevaba puesto lo que parecía ser un vestido azul con un delantal blanco y, lo más llamativo de esta mujer adulta, era las peculiares orejas típicas de los hombres bestia.
Shiori estaba un poco confundida, con la presencia de aquella mujer por lo que le preguntó cortésmente.
- Disculpe, señora... ¿Esta pérdida?- Shiori se levantó del suelo.
La mujer sorprendida con las palabras de Shiori, la miró fijamente antes de susurrar:
- No puedo creerlo... así que eras tú... - Comentó la mujer adulta.
- ¿Eh? - Ahora fue el turno de Shiori de sorprenderse. - ¿La conozco?
- No lo estoy imaginando... realmente puedes verme...
Shiori conocía muy bien ese tipo de diálogos. No era la primera vez, ya la había escuchado innumerables veces en su mundo... entonces eso significaba que esta mujer...
- "Imposible ¿Cómo no me di cuenta de su presencia antes?" - Pensó Shiori muy confundida.
Desde que comenzó su entrenamiento como sacerdotisa, Shiori siempre fue orgullosa de sus habilidades para diferenciar las almas a una persona viva de una fallecida ¿Porque ahora parecía como si hubiera olvidado cómo percibir una presencia?
- Ehmmm Shiori... - Llamó Ace mirándola con una mirada rara, como el resto de los demás. - ¿Con quién estás hablando?
Rook, casi de manera sigilosa hizo uso de su nueva habilidad aprendida de Shiori para verificar que en efecto hubo algo que estaba en la habitación.
Shiori iba a explicarse a los chicos sobre la presencia de la mujer, pero cuando regresó a mirar hacia el punto donde estuvo la mencionada, ésta desapareció por completo.
- "¿A dónde se fue?" - Pensó Shiori mirando a su alrededor con su Ajna encendido, pero no la pudo encontrar. - "Se ha marchado..."
- ¿Shiori? - Grim esta vez la llamó preocupado. - ¿Acaso es eso de nuevo?
- "¿De nuevo?" - Pensó confundido Epel ante las palabras del felino.
- No... no fue nada... - Comentó Shiori, tratando de cambiar el tema. - Solo creí ver a alguien, pero ya no está.
Puede que Ace y Deuce, se tardaran un poco para darse cuenta de la situación, pero con el silenció del salón alargándose durante tanto tiempo, hicieron que el ambiente se volviera un poco tenso, por lo que habría que aligerar la situación para que todo pudiera continuar como el tiempo lo dispusiera.
Clap... clap...
- Muy bien señores a trabajar. - Aplaudió Vil, volteando la página al momento. - Rook, abre las cortinas del salón para que entre la luz. Probaremos distintos tipos de iluminación para ver cuál nos conviene. Y, Epel, no creas que no te ví, endereza tu espalda
A medida que todo se movía y acataban todo lo que Vil ordenaba, Shiori se abofeteó suavemente sus mejillas para reaccionar y moverse a su ubicación, aunque la duda sobre la identidad de aquella mujer todavía rondaba por su mente.
Sin embargo, mientras nadie se daba cuenta, la mujer que Shiori vió antes ahora estaba detrás de la ventana del salón. Flotando cual espectro y mirando detenidamente a la imagen de Shiori moverse de un lado a otro.
¿Quién era esta mujer?
- ¿Será que ella puede ayudarme a contactarme contigo? - Dijo aquella mujer con un tono triste pero anhelante miente se llevaba su delgada mano hacia su cuello.
...
En otro lado del Night Raven, En el exterior del dormitorio de Savanaclaw se encontraba Ruggie con su bata de laboratorio cargando una cesta de ropa cerca de un tendedero.
- Hahh~ ese sol seguro se siente bien~ - Comentó Ruggie mirando hacia el cielo con sus ojos azul gris. - Es un día perfecto para lavar la ropa. Si tuviera más detergente, también hubiera lavado la ropa de laboratorio, pero en fin, es hora de pasar el rato.
Finalizó Ruggie dejando la cesta a un lado mientras revisaba la ropa que tenía que colgar primero.
- Primero tenemos... la ropa de educación física de Leona. - Ruggie se inclinó lo suficiente como para revisar la ropa. - Diablos son enormes, supongo que lo que comes realmente afecta a cómo creces. - Bromeó él mirando la siguiente ropa. - Pero Jack siempre come como una tonelada también... Sería bueno si pudiera ser un poco más alto también, pero es todo un caso de obtener más dinero para gastar en comida~
Y hablando de comida, recordó todos los tapers que Shoiri le dejó en su cuarto.
- La comida que Shiori me dejó estuvo realmente deliciosa. Quizás si le hago un favor puede que nuevamente hagamos un intercambio de favores~ - El solo hecho de pensar en la imagen de la albina hizo que Ruggie moviera distraídamente su cola a la vez que se dejaba llevar un poco en la imaginación. - La abuela también quiere conocerla ¡Shishishi! Con lo mucho que ella envió en las vacaciones de invierno no me sorprendería que se la haya ganado. Aunque me pregunto cómo sería si ambas llegaran a conversar...
Lastima que la imagen de alguien aparezca detrás de él para decirle:
- ¿Todavía estás lavando la ropa? - Anunció la voz de Leona.
- ¡Ahhhhhhh! - Ruggie saltó lo suficientemente alto como para que, debajo de su camisa, saliera tanto el collar con el cristal de Shiori como otro collar de tela con un colmillo. - ¡Hijo de...! ¡Gahh! ¡Me hiciste saltar! ¡Deja de aparecerte así de la nada! - Exclamó enojado y sorprendido. - ¿Qué haces aquí,de todos modos? ¿Qué le pasó a tu siesta?
- El clima es bueno, así que dormiré aquí. - Respondió simplemente Leona, echándose a un lado del soporte del tendedero.
- Hmp, vaya manera de salir de tu cueva solo por el clima. - Ruggie se calmó un poco. - De todos modos, la ropa estará seca en poco tiempo.
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Pasaron como cuatro días desde entonces.
Cuatro días para que Shiori pudiera terminar la segunda canción aparte de repasar todas los acontecimientos que sucedieron en el día a día.
Primero que nada, para su primera performance tuvo que acudir a sus amigos fantasmas del dormitorio abandonado para que la ayudaran con un pequeño favor que solo ellos podían hacer para complementar su actuación.
...
- ¿Creen que pueden hacer ese hacer durante los ensayos? - Preguntó Shiori a William, Billy y Fletcher, mostrando un diagrama en sus manos. - Ya le pedí permiso a Vil para usar la sala contigua al salón de baile para ensayar.
- Hacer flotar varios objetos a la vez es nuestra especialidad. - Comentó William. - Pero si de esta manera te ayuda a tu trabajo, no tenemos ningún problema en ayudarte.
- ¿De verdad? - Shiori sonrió ampliamente.
- Claro, solo avisanos cuando llegaran tus telas y nos ponemos a practicar contigo cuando nos avises. - Agregó Billy.
- ¡Yatta! ¡Esto quedará perfecto! ¡Muchas gracias!
- No hay de qué señorita. - Sonrió Bletcher. - Procuraremos no dejarte caer en ningún momento de tu presentación.
- Aww, eso es muy amable~ - Respondió Shiori dándole un besito en la frente a cada uno quienes sonrieron tontamente con un tiño rojo en sus caritas.
Aunque desde la ventana Epel miró la escena con interrogante porque...
- "¿Como un fantasma se puede sonrojar si no tienen circulación?" - Se dijo así mismo confundido a parte de sentir una pizca de celos por los tres fantasmas. - "Eso ahora no es importante" - Él sacudió su cabeza. - " Esta es mi oportunidad para preguntarle a Shiori sobre el tipo de entrenamiento que ella llevó para ser fuerte. Lo mejor será preguntarle ahora."
Epel iba a abrir la ventana, pero...
- Al fin te encuentro, Epel. - Apareció Rook detrás de él para llevárselo como costal de papas. - Vil te estaba buscando para tus lecciones de ballet, es hora de irnos~
- ¡Noooooo! ¡Mi pregunta! - Chilló Epel extendiendo su mano hacia la ventana del dormitorio abandonado.
Y no fue el único momento interrumpido.
...
En segundo lugar, se logró el cometido de buscar las gemas de la cueva de los enanos.
...
- ¿C-con estas son suficientes? - Dijo el fantasma con mucha cautela de no hacer un movimiento en falso frente a la sacerdotisa y el gato que examinaban la última carga que Queen y Zeppelin no pudieron cargar a falta de patas.
- Hmmm, no lo sé Shiori. Parecen falsos. - Comentó Grim con burla, viendo como los fantasmas temblaban como maracas.
- Hmmmmm. - Tarareó Shiori jugueteando la con gema entre sus dedos.
El simple hecho de que no dijera nada solo aumentó la tensión en la cueva. El único medio de comunicación que tenían era solo las expresiones de la albina.
Si Shiori colocaba un ceño fruncido.
- ¡Ahhhh! - Los fantasmas se asustan.
Pero si Shiori relaja la cara.
- Ufff. - Los fantasmas suspiraron de alivio.
Por ello ella volvió a fruncir el ceño.
- ¡Ahhh!
- No hay necesidad de tanto escándalo. - Por fin Shiori habló, mirando a los fantasmas mientras se cruzaba de brazos. - Las gemas están bien. Su trabajo fue tal y como esperaba... Bien hecho
Los fantasmas suspiraron de alivio, eso podría considerarse una buena noticia y que los dejaría a salvo y en paz ¿Verdad?
- Solo una cosa más... - Comentó sospechosamente Shiori levantando dos de sus dedos para activar los pergaminos de la cueva.
- ¡Ah! ¡¿Por qué los activaste?! ¡Te trajimos las gemas! - Dijo uno de los fantasmas ahora muy asustados.
- Así es, y les dije que habría una retribución ¿No? - Shiori les sonrió tranquilamente con sus ojos activos con el Ajna. - No acepto un no como respuesta~
En eso, los pergaminos iluminaron toda la cueva seguido de los gritos de los fantasmas que cerraron sus ojos esperando algún tipo de succión hacia otro lado o alguna teletransportación paranormal, pero sorprendentemente no ocurrió nada. A pesar de los continuos gritos, los fantasmas seguían gritando hasta que se percataron que no fueron a ningún lado.
- ¿Eh? - Se preguntaron los fantasmas, mirando la cueva intacta pero con un aura distinta en el ambiente, es más parecía más pacifico y calmante.
- Oigan ¿Qué pasa con esa actitud? - Preguntó Shiori con una ceja alzada. ¿Qué acaso no dirán gracias por bendecir su cueva?
- ¿Bendecir? - Dijo uno de los fantasmas. - ¿No nos ibas a enviar al otro mundo?
- ¿Quieren que ella los envié allá? - Preguntó Grim señalando a Shiori.
- ¡No! ¡No! ¡No! ¡Solo preguntamos! - Rápidamente todos negaron con su cabeza rápidamente - ¡Creímos que no ibas a tener compasión y que nos ibas a enviar de vuelta al gran después!
- ¿Y yo para qué voy a hacer eso? No soy tan malvada como ustedes creen - Respondió Shiori suspirando cansadamente. - Dije que habría una recompensa, no un castigo. Honestamente no se como ustedes manejan la actividad negativa de este lugar, pero si este es su hogar deberían de darle un mantenimiento de vez en cuando para que puedan habitar en ella en paz ¿No les parece? Normalmente esto lo tendría que hacer con mis cascabeles, pero como estoy aquí y corta de herramientas entonces tuve que hacerlo a la antigua.
- Ahora que lo mencionas, ya no se siente tan pesado como antes y es hasta más cómodo. - Habló otro fantasma inspeccionando el ambiente.
Y así uno que otro fantasma de la cueva confirmó lo que su camarada dijo.
- ¿Verdad, no?- Shiori cerró los ojos de manera sonriente. - Este es su regalo por su amabilidad al buscar las gemas ¿Espero que con esto ahora sí estemos a mano y en buenos términos.
Los fantasmas recordaron el primer encuentro que tuvieron con la sacerdotisa y con gran arrepentimientos le dijeron:
- Lo sentimos mucho...
- Disculpa aceptada. - Asintió Shiori ahora sí mostrando su clásica sonrisa dulce. - Ven cómo todo se arregla con un pequeño perdón.
- Buee~ yo si esperaba que los enviaras al más allá. - Comentó Grim con una cara aburrida.
...
En tercer lugar, el problema con Sebek siguió perdurando durante estos días.
Realmente ese muchacho no se rendía ni con nada. Durante estos cuatro días, no hubo ni un solo momento en el que este peliverde apareciera una sola vez, y en todas él terminaba siempre colgando del árbol más cercano que había.
...
- Tú otra vez. - Shiori le habló seriamente, yendo a comprar las telas para su vestuario con Grim.
- Qué pesado es, ya van como cuatro veces que lo veo. - Criticó Grim, estando fastidiado. - Déjanos en paz.
- ¡Te dije que jamás me rendiría! ¡No escuchaste! - Exclamó Sebek, y por como lucía su aspecto, pareciera como si nunca hubiera descansado. - ¡Y no voy a hacerlo hasta ganarte! ¡Apresúrate y dile a ese gato que corra!
- ¡¿Cómo que gato?! - El pelaje de Grim se crispa. - Dios dame paciencia, porque si me das fuerzas lo mato. - Luego desvió su mirada enojada a Shiori - ¡Secuaz! ¡Ve y partele su trasero por mi!
Ni siquiera hubo la necesidad de darle una orden para que Shiori actuará.
- ¡Ahhhhh! ¡Prepárate! - Exclamó Sebek.
Y resultado... fue como ya ustedes ya lo saben.
¡Pam!
- Maldición, no de nuevo - Gruñó Sebek, anclado al árbol.
Shiori nuevamente estaba parada frente a él con un pergamino en la mano. Sebek se preparó mentalmente para lo que ocurriría, pero, como siempre, Shiori mostraba compasión y simplemente bajaba el pergamino de su mano para guardarla y luego retirarse del lugar.
- ¡Oye, por qué nunca terminas el combate! - Sebek le gritó.
- Sí sabes lo que te conviene alejate. No quiero desperdiciar mis pergaminos en tí. - Shiori le respondió en un tono frío. - Y por si no te quedó claro, Grim no es un gato. Es un mago y estudiante de este instituto... respetalo, mocoso.
Esas últimas palabras sonaron tan cortantes que hasta Grim se estremeció de lo fría que sonó. Pero, para su suerte, después de esa conversación, Shiori suavizó sus expresiones y se dirigió hacia Grim.
- Vámonos Grim. - Ella lo llamó.
- Sí... - Grim respondió bajito y caminando al lado de Shiori, mientras la miraba con duda.
Era todo un misterio para Grim. Se preguntaba a sí mismo ¿Por qué Shiori no acaba el combate de Sebek con un ataque final? ¿Por qué no usaba sus pergaminos para electrocutarlo? a comparación con los otros chicos ¿Qué hacía diferente a Sebek de los otros estudiantes que buscaban fastidiar a Shiori?
¿Acaso era por pena?
o
¿Quizás porque él le recordaba a alguien?
...
En cuarto lugar, Shiori trató nuevamente buscar nuevamente aquel espíritu que vio antes en el salón de baile, por lo que aprovechó una de los atardeceres para hablar con ella.
No fue fácil con el tiempo ajustado que ella tenía, pero luego de tantas vueltas la pudo encontrar cerca del espejo de Savanaclaw.
La conversación no fue muy prolongada. Casi parecía la típica conversación que ella tendría un alma estancada, pero, lo que hacía diferente esta situación, era que aquella mujer no tenía idea de cómo fue capaz de empezar a manifestarse en el mundo físico. No tenía las características como todos los fantasmas que vió en Twisted Wonderland, es más parecía como si estuviera viva, solo que nadie la podía ver salvó Shiori.
Todo lo que Shiori pudo recopilar, era que esta mujer empezó a manifestarse en las semanas anteriores. Desde entonces había estado acompañando a su hijo a todos lados, conociendo sus rutinas y viendo cómo le iba en clases. Para ella fue como un sueño, aunque era una pena que él no pudiera verla, quería decirle tantas cosas de frente, pero ella muy en el interior sabía que no podía quedarse para siempre, por lo que decidió aprovechar esas semanas para, aunque sea, acompañarlo en silencio. O esa era la idea principal, hasta que una noche sintió como una fuerte oleada de energías la estaba llamando.
Desde ese mismo instante que ella sintió esa oleada de poder, tuvo el presentimiento de que quizás esa gran fuerza podría ser la presa que ella estaba buscando para que pudiera comunicarse con su hijo.
Y su corazonada fue acertada.
Su intuición la llevó hacia Shiori
- Entonces usted es... - Comentó sorprendida Shiori mirando detalladamente las características de la mujer.
- Por favor, ayúdame a comunicarme con él. Tengo el presentimiento de que no me quedaré por mucho tiempo y tengo un asunto pendiente con mi hijo. - Suplicó la mujer hiena casi al borde de las lágrimas espectrales. - Eres la única a la que me ha podido ver sin que yo corra algún riesgo. Si esto es alguna clase de milagro, necesito aprovecharlo lo máximo que se pueda, aunque sea para hablar un poco con él.
Shiori se apiadó del alma de aquella mujer. De alguna manera su deseó se encontrarse con su hijo, la conmovió mucho, ya que entendía perfectamente la desesperación de volver a ver un ser querido.
- Realmente es como él ¿Verdad? - Susurró Shiori con una pequeña sonrisa, mientras pensaba en aquel chico. - Cuando tiene ojos en su presa, nada se le escapará.
- Sí, de eso no lo dudo. - La mujer rió levemente entendiendo el mensaje. - ¿Entonces? ¿Me ayudaras?
El único contratiempo que tenía, era que tenía que buscar un lugar apto que no fuera el coliseo y un tiempo flexible para que nadie sospechara lo que tendría que hacer. Sería duró, teniendo tantas cosas que hacer al mismo tiempo. Pero, ella era la única que podría ayudarla así que tenía que planearlo con cuidado y calma
- Hmmm, no será fácil. Convencer a su hijo de que usted quiere conversar con él puede que hasta le parezca irreal para él - Comentó Shiori en un tono bajo y con preocupación. - Este es un tema delicado con él y puede que piense que me estoy burlando de él.
- Oh, creo que lo entiendo bien. Es muy sensible cuando le tocas el tema de su pasado - Dijo la mujer llevándose la mano al cuello como de costumbre. - Todavía recuerdo como uno de los estudiantes de aquí quisieron pasarse de listos cuando se burlaron del collar que llevaba colgado. - Las expresiones de la mujer se fruncieron un poco ante este recuerdo, aunque luego la cambió a una cansada. - Y como era de esperarse, mi hijo en venganza les quitó fácilmente sus plumas para esconderlas en el pozo de la escuela. - Finalmente ella soltó una pequeña risa que le resultó muy familiar a Shiori. - ¡Shishishi! No podría esperarlo de ese pequeño bribón.
Shiori puede que se haya reído un poco con la anécdota, pero luego hubo algo que llamó un poco su atención.
- ¿Un collar? - Shiori prestó mucha énfasis en este detalle.
- Lo más probable es que la abuela se lo haya dado cuando creciera. - Sonrió ella con orgullo. - Solía hacer collares con huesos y todo lo que tenía a la mano. El collar de mi hijo fue hecho a base de uno de mis colmillos.
Nuevamente la envidia y la nostalgia tocaron el corazón de Shiori, ya que le recordó a la cajita musical que tenía en su cuarto. Su padre siempre decía que ese fue el primer regalo que su madre eligió para ella cuando naciera y ella la guardaba como su mayor tesoro.
Pero no tenía tiempo para desviarse, La madre le dijo a Shiori que su hijo cargaba con un collar que estaba hecho con un diente de ella. Eso significaba que posiblemente la energía de la madre todavía se mantiene en ese diente, y con las piedras que tenía, entonces quizás pueda que haya un medio para que ambos puedan conversar. Solo faltaría buscar un espació que no fuera el coliseo.
- Puede que eso funcione... - Susurró Shiori viendo una posible solución.
- ¿Sobre qué? - Preguntó la mujer.
- Puede que exista una manera segura, señora - Respondió Shiori entusiasmada. - Hay muchas pautas que tenemos que tener en consideración, pero si me das un poco de tiempo, quizás pueda hacer algo para que puedas tener tu conversación con él.
- ¿De verdad, harías eso por mí pequeña? - La mujer miró con alegría y esperanza a Shiori. - ¡Sabía que podía confiar en tí! Realmente mi hijo tiene un talento para encontrar tesoros muy valiosos.
Shiori solo rió confundida ante la última mención.
- Sin embargo, hay que tener cuidado. - Shiori se quedó pensando un poco. - Probablemente él llegue a cuestionar lo que vamos a hacer, pero... la verdadera cuestión es ¿Cómo atraerlo sin que todo esto parezca forzado?
- Oh, déjamelo a mí. Ese es mi territorio. - Se apuntó la mujer hiena.
- ¿De verdad señora? - Shiori miró sorprendida aquel entusiasmo.
- Puede que mi hijo no me vea y mucho menos escucharme, pero... - La mujer hiena hizo una expresión divertida, mientras movía sus dedos. - ...puede que tenga una idea de cómo atraerlo hacia a tí.
En eso una leve briza sopló en la cara de Shiori, dándole una mínima idea de lo que la mujer podría estar pensando, ahora solo había que confirmar la última parte.
- Solo dime el lugar donde nos reuniremos y déjamelo en mis manos. - Comentó la señora.
- Entonces, ¿crees que pueda esperame unos pocos días más, señora? - Comentó Shiori un poco preocupada de que al fantasma no le quedará mucho tiempo. - Le prometo que haré todo lo que está en mi manos para ayudarla, pero...
La señora hizo una señal para que Shiori se detuviera.
- Pequeña, no es necesario que hagamos esto más dramático. - Sonrió la mujer. - Yo confió en tí ¿Tú confías en mí?
Esas palabras llenar un poco de aliento para Shiori, a lo que ella terminó por asentir con la cabeza
- Eso es todo lo que necesitaba, pequeña. - Dijo la mujer.
- Haré lo mejor que pueda, señora Bucchi. - Prometió nuevamente Shiori.
- Por favor, ya a estas altura el formalismo es innecesario... llamame Jasiri.
- De acuerdo... ahm... Jasiri-san.
Esta era la primera vez que Jasiri escuchaba las terminologías raras que usaba Shiori, pero a estas alturas no la cuestionó.
- No se oyó peor, pero me conformo con eso. - Rió Jasiri al igual que Shiori.
Como se los dije, fueron 4 días agotadores, sin un momento de descanso. Shiori se movió de un lado a otro, preocupada por su canción, sus horarios, sus clases y la petición de Jasiri. Además, tenía que encontrar una explicación para el fenómeno que había presenciado y crear las coreografías para sus bailes. Pero a medida que los días avanzaban, Shiori se sentía cada vez más abrumada y exhausta por el exceso de trabajo.
- "Ughhhh..." - Susurró Shiori con desánimo, mientras medio cuerpo descansaba sobre el escritorio de su cuartito secreto. Las notas pegadas en las paredes, el grimorio de Allan Kardec frente a su rostro y una taza de café vacía mostraban su estado de cansancio extremo. - "Estoy muerta... pero necesito seguir adelante."
Por más que quería un descanso, intentó mantenerme enfocada. Por lo que Shiori levantó la mirada del grimorio y continuó estudiando posibles respuestas al fenómeno relacionado con Jasiri. Aunque pareciera que no encontró mucho, siguió releyendo el grimorio como unas dos veces en búsqueda de algún dato que quizás pasó por alto, pero todo se mantenía igual.
"... La hora mágica no es el único momento en el que las almas pueden cruzar las fronteras. Actualmente me encuentro estudiando las viejas fuentes de energía de épocas anteriores y próximamente iré hacia un punto de rito eslavo para indagar más sobre las costumbres espiritistas y de cómo ciertos eventos cósmicos podrían influenciar en los magos espiritistas de esta comunidad para futuras investigaciones."
"Hasta donde sé, existen mitos que relatan la existencia de ciertas energías que podrían afectar las frecuencias de las energías espirituales, desde fechas específicas en donde la actividad del otro mundo aumenta, los sitios sagrados y la posición de ciertos astros. La más antigua y única documentada hasta ahora solo es la gran alineación planetaria que se registró en la era de los dioses".
"Los datos y mitos de aquella época narran que el alineamiento planetario fue una especie de configuración que se iba formando gradualmente hasta consolidarse en una gran fuente de poder única en cada centenario. Solo unos pocos podían tener acceso a esta fuente, quizá sean aquellos que podían tener contacto con lo divino o por el contrario con una fuente demoníaca. Si lo vemos desde el punto de vista de la religión eslavas, el boca a boca relatan que habian alguna clase de brujos y hechizeros que adquirían fuerzas de las artes oscuras del dios negro o las artes de la luz como la del dios blanco, sin embargo no hay una evidencia física que demuestra tal corroboración de la historia, al igual que demostra cómo un sitio o fenómeno natural o cósmico puede afectar a los magos actuales o tan siquiera a los espiritistas, pero nunca hay que subestimar el poder del otro mundo."
"Realizar una comunicación con el más allá debe ser realizada con cuidado. Pero, tengo la certeza de que hay muchos más misterios que este mundo oculta y espero llegar finalmente a una verdad absoluta. Solo espero poder tener el tiempo suficiente para poder investigar más estos fenómenos y ver con mis propios ojos que tan influyente puede ser el universo para comunicarnos con el otro mundo."
Las últimas páginas del grimorio resonaron en la mente de Shiori e incluso le hicieron recordar el mensaje que Kalim le había dado hace cuatro días. Luego, buscando más información sobre el fenómeno astronómico en su teléfono, en medio de tantas cuentas mezcladas en el Magicame, encontró el canal de un astrólogo que al parecer tenía mucho renombre.
- Por primera vez en 100 años, seis planetas podrán verse alineados en el cielo. - Anunció el hombre en el video, mostrando su telescopio. Shiori escuchaba atentamente mientras el hombre explicaba los detalles del evento y la mejor manera de presenciarlo. - Como pueden ver en este prismático, todavía quedan otros 2 planetas que están en proceso de formación, pero teorizo de que a finales de febrero e inicios de marzo ya estén todos los planetas alineados. Las mejores vistas serán dentro de los trópicos y hemisferios norte, donde los planetas se elevan más alto en el atardecer, pero independiente de donde estés, la mejor recomendación es buscar una vista sin obstáculos. En un lugar elevado, lejos de las luces de la ciudad y a una hora y 30 minutos antes de que el sol se oculte. Esa agrupación de planetas no volverá a ocurrir hasta luego de otros 100 años más y con el fenómeno de las auroras boreales...
A medida que ella continuaba viendo el video explicativo del alineamiento, Shiori quiso tomar su taza de café, pero lo que ella no se esperaba era que una de las hojas esparcidas, que estaba en su mesa, se había pegado por debajo de la taza.
- "Diablos, mis registros del llamado espiritual" - Pensó Shiori, dejando su teléfono de lado para separar la hoja de la base de la taza con cuidado y ver el nivel de desastre. - "No puede ser."
Luego de eso, Shiori sacó un trapo de un cajón cercano para limpiar los posibles restos del líquido de la hoja. Por suerte la mancha no fue escandalosa, pero dejó una huella con forma del borde de un círculo.
Ella podría haber dejado el asunto allí, pero había algo en ese círculo que le estaba picando en el cerebro. La huella de su café encerraba la fecha de cuando hizo esa llamada espiritual, pero ¿donde había visto esa fecha antes?
- Esa fecha... - Susurró Shiori ahora mirando a su teléfono, para repetir el video y buscar la parte en donde el astrólogo narraba la cronología del alineamiento de este año.
Comparando la fecha de su llamado con el rango de días en que los planetas se movieron, Shiori pudo ver el índice de mejora de la técnica. Sé que parecerá un dato insignificante, pero normalmente ella solía tardar mucho tiempo en acostumbrarse a las nuevas técnicas que aprendía, si hasta para volar le costó meses, pero con el llamado espiritual fue todo lo contrario, hasta lo había dominado en pocas semanas.
Ella había considerado esta mejora como suerte de principiante, pero...
- "Espera un momento... ¿Y si las auroras no fueron las únicas responsables de que Jasiri pueda traspasar con facilidad?" - Susurró Shiori, conectando ciertos puntos en su mente.
Intrigada con este dato, buscó todos los informes de sus llamadas y las colocó de manera cronológica en la pizarra para compararlas con el movimiento de los dos primeros planetas, que ya estaban alineados.
Al calcular las fechas de sus prácticas con el movimiento de los dos planetas, según el video y de otras fuentes para ser más precisa, vio cómo al final todo encajaba perfectamente.
- Ay dios mío... - Susurró Shiori casi asombrada y con preocupación, mirando las últimas páginas del grimorio. - Allan tenía razón... la alineación planetaria también es otra energía que influye en el mundo espiritual de este mundo.
Antes de que Shiori pudiera indagar más en este mundo, la alarma de su teléfono sonó avisando de que estaba apunto de llegar tarde a su ensayo.
- ¡Hay no puede ser! - Chilló Shiori, abriendo de golpe la puerta de su cueva de investigación. - ¡Ya casi es tarde! ¡Willy, Billy, Bletcher ya es hora de irnos! ¡Saquen las telas! ¡Vamonos muchachos! ¡Nos perdimos, nos fuimos, desaparecimos! ¡Apurense!
Shiori correteó por toda la casa para arreglarse el cabello despeinado, cambiarse de ropa y salir de la casa con los fantasmas a tiempo para no ser regañada, pero por la prisa del momento se había olvidado de lo más importante de su vida.
- ¡Grim! - Shiori volvió a abrir la puerta de su casa para buscar a su compañero. - ¡Hermanito! ¡Grim, despierta! ¡Tenemos que ir a Pomefiore!
Y así la casa nuevamente quedó en silencio dejando únicamente al grimorio que estaba posado inmovilmente sobre la mesita de Shiori.
P̶̴̙̠͍̽̐̔e̶̵̡͕̦̐̿͋r̶̴̢̘͔̀̔̒ò̶̴̪͕͔́́ l̶̸̦͙̦̽̈́͝o̶̸͖͙̼͘͠ q̶̴̦͓̿͋͜͠ǘ̶̵̻̞̀͜e̶̵̢̠͎̓̕ e̶̵̻͙͌̔̾͜l̶̸̙̟͒̐͊͜l̶̵̦̙̼̈́̕͠a̶̵͔͉̠͆̓͊ n̶̴̠͖͔̐͊͘o̶̵͙͍͒̈́͒ s̶̸͕̼̪̀͊̔a̶̸̢͓͇̐͌͛b̶̵̢̙̺͊̈́e̶̵̝̝͍̓̓̔s̶̵͎͉͑̚͝.. e̶̸̠̦̦͌͆͘s̶̵̡͇͙͌͆̈́ s̶̴͎̞̦͋̓͊o̶̸͍̘͖͛̾̔b̶̸̡͚͙̒́͝r̶̴͔̻̫͛͐͘e̶̸̡̙͛̕͜͝ l̶̵̼͎͙̈́͋̾ä̶̵̢͙͓́̽͌ t̶̴̡͓̒͒̀r̶̸͎͎̺͊̓á̶̸͇̟̓͝g̶̴̦̫̘̾͌̈́ë̶̸̡̼́̓͆d̶̴͓̞̪͒̓i̶̴͎̙̽͊̈́͜a̶̸̢͇̽̿ q̶̵̦̫̪̔͑̿u̶̸͎̠̼͒̓̚e̶̴̡͚͙͊͋̐ o̶̵̢̪̫̐̀c̶̸̢͕͚̒̒͘u̶̸͖̟͕͛͐͝l̶̴͔͚͎͊̐͌t̶̴̡͚̞͛̾͝a̶̸͙̞͆͋̽ e̶̵͎̞̚͝ś̶̴̝̼͛t̶̸͚͙̘͆̒͠e̶̵̞̘͋̚͝ ú̶̵͚̝̼͆͆͒l̶̸̝̠̈́͆͘t̶̴̙̾̒͒͜i̶̵͍͙͙͐͋͆ḿ̶̸̞͉̓͛͜o̶̸͇͇͊͌͜͝ ǵ̶̸͔͇͙͆̒r̶̵̙͔͙̔͋̚i̶̵̼̦͍̽̓͝m̶̴͙̻̘͌̓̿o̶̵̞͙͖͋͒r̶̴͖͔͓̈́̈́̚i̶̵̡̠̼̒͝͠o̶̴̻̪̓̓͝
-̷̰̠̆͌ El mundo debe saber la verdad...
El aire se volvió denso y opresivo en la cueva mientras el hombre mayor luchaba por encontrar una salida. Su corazón latía desbocado en su pecho, el dolor irradiaba por su cuerpo debilitado y sus piernas apenas respondía a sus órdenes. Cada paso que daba hacia la salida parecía que la realidad se alteraba para llevarlo hacia otros caminos de la oscuridad infinita de la caverna.
Las paredes y el entorno parecían distorsionarse y retorcerse, como si fuera alguna clase de espejo roto que fragmentaba la imagen de la cueva en infinitas versiones de la misma, casi imposibilitando al hombre saber hacia dónde ir. La mente del hombre se nublaba, el miedo lo consumía y la sensación de estar atrapado en un laberinto infernal se apoderaba de él.
De repente, un sonido escalofriante y sobrenatural se desató, resonando en las paredes de la cueva y vibrando en sus huesos. El temblor se intensificó, sacudiendo el suelo bajo sus pies con una violencia despiadada. La luz blanca que había aparecido al fondo de la cueva no paró de perseguirlo, se trataba de una presencia sobrenatural que hacía todo lo posible para que el hombre no escapara.
El hombre sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal mientras la verdad finalmente se revelaba ante sus ojos. La conexión entre la historia de su mundo y la magia se desvelaba como un pacto oscuro que nunca debería haber sido desentrañado. Su teoría, sus deseos de querer saber más del mundo espiritual, había desencadenado este escenario y ahora estaba a punto de pagar el preció por el conocimiento y de haber intentado abrir un canal en un día como hoy .
El miedo y la angustia se reflejaron en sus ojos, pero trató de mantener la calma. Sabía que había sellado su destino desde el mismo momento en que se empezó a investigar el otro plano espiritual, pero su preocupación era que otros pudieran llegar a la misma conclusión que él llegó con ayuda del grimorio que mandó a publicar.
- "El conocimiento es un arma de doble filo" - Pensó con desesperación, luchando por mantener la compostura en medio del caos que lo rodeaba en la cueva solitaria. - "No estamos preparados para las fuerzas colosales que yacen más allá de nuestra comprensión."
Siguió corriendo lo más rápido que podía por la edad, buscando por todos los medios salir de la cueva, pero solo terminó en el mismo punto donde comenzó su investigación, una amplia cámara de varias entradas y murales que contenían varias pinturas sobre la superficie rocosa de las paredes.
- No puede ser... nuevamente regresé aquí... - Dijo agitadamente, ahora apoyándose en un mural cercano, sintiendo como su corazón se exprimía más, como si le estuviera dando un paro cardiaco.
En eso nuevamente el sonido paranormal resonó en las paredes de la cueva e iba en aumento al compás de otro temblor que sacudió la cueva con más fuerza.
Este era el final. A estas alturas, el hombre se preparó para lo inevitable, mientras la luz blanca cada vez iba en aumento. Todo parecía ir en cámara lenta, ni siquiera tuvo tiempo para sacar su gema mágica. Ya en estos últimos momentos, Allan sólo tuvo unos últimos pensamientos antes de enfrentar cara a cara con su destino final.
- "Mi teoría de las fuentes era acertada... Pero el de la reencarnación no..."
La luz cada vez iba en aumento, iluminando todo en una potente luz blanca que hasta a uno dejaría ciego.
- "Solo espero que todos aquellos que lean mi escritos no cometan mis errores... ,porqué el preció a pagar es muy fuerte..."
Y con eso la escena se desvaneció en un estallido de energía, dejando solo la incertidumbre y el eco de sus pensamientos suspendidos en el aire.
La verdad aterradora se había revelado, pero el destino final del hombre quedó atrapado en la oscuridad de la cueva, sin siquiera dejar rastro de algún cadáver o escrito que pudiera advertir a los futuros magos espiritistas.
Los únicos testigos de aquel trágico suceso solo fueron aquella extraña luz, la misteriosa cueva en donde se vio por última vez a Allan Kardec y el techo ahora profundamente perforado, que mostraba el cielo estrellado con los 6 planetas brillantes alineados perfectamente en el firmamento.
Y no solo eso...
Al otro lado del mundo en Twisted Wonderland, justo cerca del monte pelado, aquella noches también se pudo escuchar escuchó un segundo rugido, camuflado en un terremoto.
Y mientras tanto...
Al otro lado del reflejo...
Al otro lado donde casi nadie tiene acceso...
03 de octubre de 1869
Francia - Lyon
Nacé Hippolyte Léon Denizard Rivail
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Para suerte de ella, llegó a tiempo al ensayo. Nadie preguntó nada, lo cual le ha convenido perfecto para estar en su mundo y practicar con las telas. Sin embargo, a pesar de que trataba de mantenerse tranquila para no levantar sospecha, ahora había una nueva preocupación en su mente.
- "Ahora con todo lo que sé ¿No sería peligroso realizar el llamado espiritual?" - Pensaba Shiori balanceándose de una tela a otra. - "Si la alineación continua quiere decir que la frecuencia pueda aumentar a una escala alarmante, casi como los portales espirituales de mi mundo..."
Shiori realizó un giro para pasar a la otra tela.
- "Pero ¿Qué hago ahora? Le prometí a Jasari que la ayudaría y no quiero decepcionarla." - Shiori se mordió los labios. - "¿Pero y si pasa lo mismo que pasó en el viaje escolar? "
La probabilidad era poca, ya que el alineamiento recién comenzaba, pero tampoco había ningún texto o evidencia que la respaldara o negara su pregunta. Era como la parábola Schrodinger, el gato estaba vivo y muerto al mismo tiempo a menos que abras la caja para comprobarlo con tus propios ojos.
- "Trabajé duro para llegar hasta aquí, pero y si solo empeoro las cosas." - Los ojos de Shiori se entristecieron. - "No quiero ocasionar un mal como lo que pasó en el viaje escolar, pero un lado mío quiere desesperadamente ver a mi padre y que Jasiri se reencuentre con su hijo... pero hay otro lado me advierte que no corra el ese riesgo por mis deseos egoístas... las cosas salen mal cuando escucho a mis deseos..."
Casi de manera inconsciente soltó la tela de sus manos y se dejó caer.
- "Realmente... no tengo solución..."
Shiori intentó abrir sus alas para amortiguar su caída, pero debido a las dudas de su cabeza no pudieron abrirse a tiempo.
Lo cual la llevó a que todavía siguiera cayendo.
Por suerte los fantasmas estaban con ella para sostenerla a tiempo.
- Wow, eso estuvo cerca señorita. - Dijo Bletcher cargándola al estilo princesa.
- ¿Se encuentra bien? - Preguntó William dejando de mover la tela junto con Billy.
- Sí, me encuentro bien. - Shiori trató de sonar calmada. - Creo que debemos dejar el entrenamiento hasta aquí por hoy, gracias por su tiempo.
- No hay de qué señorita. - Comentó Billy amablemente. - Cualquier cosa que necesites solo tienes que avisarnos.
- Lo tendré en mente...
Y con eso los fantasmas se fueron, dejando sola a Shiori mientras posaba sus ojos en su reflejo. La sonrisa falsa que mantenía en su cara se esfumó para volver a la mirada de preocupación.
- ¿Qué se supone que haga ahora? - Se preguntó Shiori a sí misma. - ¿Cuál es la decisión correcta?
Se quedó callada por unos momentos, pero como era de esperarse no hubo respuesta alguna, salvo la canción que sus amigos estaban ensayando del otro lado del cuarto continuo en donde estaban. Se podía escuchar muy débilmente la instrumental y las indicaciones de Vil lo cual por lo menos evitó que Shiori estuviera del todo sola con el silencio.
- Quizás deba hablarlo con Ace y Deuce... - Susurró Shiori, tratando de respirar profundamente frente al espejo para tratar de calmarse. - Tranquila... eres real... no hay ilusiones...
Se dijo a sí misma antes de salir de la habitación para ir a ver a los chicos.
La diferencia de ambiente era muy distinta. Cuando Shiori abrió en silencio la puerta del salón de baile justo estaban ensayando la parte del canto del baile.
- ~Un día seré como una manzana roja, pudriéndome...~ - Cantó Epel haciendo uso de falsetes que lo hacían sonar más agudo de lo que debería sonar.
- ¡Oh, dios mío... no, no,no! ¡Paren la música! - Vil ordenó a Grim detener la canción.
- ¿Qué sucede, Vil? - Preguntó Rook, pero Vil lo ignoró y se acercó a Epel.
- ¡Epel!
- Uh... ¿S-sí? - Preguntó el chico de primer año.
- Aquí vamos de nuevo. El regaño del día a Epel. - Comentó Ace con los ojos en blanco. - Ya hasta siento pena por él.
- Epel es un vocalista principal, así que debe estar abrumado. - Susurró Deuce cerca de él.
- Me da escalofríos de solo escuchar a Vil decir "Detén la música" - Agregó Grim en el mismo tono.
- "Creo que vine en un mal momento." - Pensó Shiori preocupada por el ambiente.
- Ya te dije que te deshagas de tus prejuicios, pero no dije que debas abandonar tu motivación. - Regañó Vil. - No cantes sin tomar en serio la letra. Esta canción no fue escrita para coquetear.
- Pero, esto... - Epel lo pensó brevemente. - Esto es todo el "afecto" que puedo mostrar...
- Ser cariñoso y actuar con la cabeza fría y lindo, son diferentes... - La mirada de Vil de afiló. - ¿Crees que puedes derrotar a Neige con esa actitud?
Otra vez ese nombre, hacía pocos días que Shiori no lo había escuchado hasta ahora. Pero para sorpresa de ustedes, esta vez tenía la situación controlada dado a que realmente ya había estado decidida a controlar sus pensamientos para que los recuerdos de Nanai no la afectara y estaba funcionando.
Es más, ahora iba a entrar al salón de baile para posiblemente evitar un problema a futuro.
Pero...
Ñ̶̰o̷͎͂ ̶̼̾p̷̘̀o̷̘͗d̶̦̆e̷͙͐m̴̤̚o̶̲͌s̶̛̞ ̷̢̌p̸̭̍ē̸̦r̸͖͂m̴͎͑ì̶̖t̷͉̃i̸̪͐r̸̬̃ ̸͉̐q̵̙̿u̷̝͌e̴̞̐ ̶̝̚ē̷̻l̷̜͗l̸͚͑a̴͓͊ ̴͎͊s̷̈́ͅi̵̪̓ǵ̷̰a̷͍͊ ̵̫͝c̵̪̔â̷̙m̸̥͝b̶̙̔i̴̦̿a̴͈͌n̸̟̔d̵̮̄o̶̝̎ ̵̖̃l̷̲͋a̷̫̒ ̷̜̅h̴̺͒i̴̧͛ş̸̄t̸̻͛ö̶̖́r̶̙͂i̷̐ͅą̶͝ ̴̪̈́a̵̱͗ ̷̪͆s̸̟̒u̴͈͘ ̶̝͂ć̶̱o̸͙̿ň̸̗v̸͉̾e̷̘̎n̷̓ͅí̷̬e̵̛̹n̸̟̊ċ̴̱i̷̐͜a̶̞̔.̵̱̈́
Lup-dup...
Repentinamente, como si algo la hubiera golpeado, fue retrocediendo de la puerta a pasos pesados, ya que sentía como su corazón empezó a pesar mucho, aparte de sentirse como si se estuviera ahogando.
- ¿Qué... me... pasa? - Se dijo en un tono muy bajito, llevándose una mano hacia el pecho a la vez que trataba de realizar ejercicios de respiración. - Me duele mucho... el pecho...
Con mucha preocupación miró su tatuaje, pensando que quizás era el responsable de dicha dolencia, pero no se estaba desbordando y mucho menos estaba activa, no podía ser la marca y mucho menos alguna clase de psique de ella.
Entonces... ¿Quién?...
Ȇ̴͓͔Ṣ̵̎ ̸͎͂H̶̛̹͋͜O̸͕̒̿R̵̛͕A̵̢̍͗ ̵̢̻̚D̶̘̬̈́̒Ę̴̺̅̑ ̴̜͍͒̍Q̷̢̣͒͛Ṳ̵̽E̴͉̍͛ ̴̖̳̓̿L̸̨̈́Ą̶̟́̓S̸̛̝̻ ̶̹͌̇Ĉ̸͇͐Ŏ̸̠̲̓S̷̲̄A̷͉͕̓S̴͉̓͛ ̷̖̤͗S̷̮̥̽̉I̵̻͋̀Ĝ̸̠̈́À̵̩͇N̸̬͉̋͑ ̵͇̫͑S̵̨̖̈́̚Ủ̴̼̳́ ̸́͒ͅC̷͍̀Ư̴̳R̶̺͌͜S̸͓̗̃O̸̳͊̎ ̶̲̍͘N̸̢̿͜Ả̴̡̗T̸̢̬̚Ů̶̫͛R̶͎̆̓A̸̖͑͑L̶̰̆.̵̟̇.̷͉̹̄͝.̴̳̏̔
- ¡Vamos, desde el principio! - Vil le ordenó a Epel que regresará a su posición de inicio.
Pero en esta ocasión, Epel ya no se contuvo más. Había llegado tanto a su límite que incluso ahora tenía sus manos hechas puños que temblaban de rabia, hasta que señaló a Vil y le gritó con cólera.
- ¡YA BASTA! ¡Yo nunca quise nada de esto!
- ¿Eh? - Vil arqueó una ceja ante la afirmación de Epel.
- ¡Yo nunca quise estar en Pomefiore! ¡Ni siquiera quería unirme a esta webada de competencia! - Epel dejó escapar su lenguaje nativo. - Yo... vine al Night Raven para ser más fuerte, ¡No para brincar en juegos tontos! ¡Vine aquí para aprender magia y ser un mago fuerte! No quiero que me vean como un chico delicado, cursi y débil... ¡Quiero ser alguien jodidamente fuerte y confiable!
El aire había llegado, pero su pecho todavía le dolía. Shiori solo pudo llegar a escuchar un poco de la conversación, y no hacía falta usar su Ajna para adivinar que la situación estaba empezando a escalar a un conflicto acalorado, ya está prediciendo lo que iba a pasar.
- Alto... no peleen... - Susurró ella tratando de reincorporarse para llegar a la puerta, pero sus piernas no se movían. - Muévete...
Shiori luchó contra su mismo cuerpo para ir a intervenir, pero aquella fuerza que ni ella pudo percibir todavía la obligaba a mantenerse quieta en su sitio.
Q̴̠̉̾u̴̩͕͛é̵̠̈́d̴̰̈́ḁ̶̝̐t̶̞̎͠ë̸̡́ ̶̘̄̑q̴̢̻͗͝ǘ̷͕̣i̷͇̪̔̎e̴̜̤͑ṱ̸͓̈a̸̝̘̔.̴͓͕̅.̸
- Me rindo, solo haces berrinches porque no conseguiste lo que querías, y eso es algo infantil. - Suspiró con decepción Vil. - Hablas de ser cariñoso y ser fuerte como si fueran diferentes, pero ambos son una especie de poder a su manera. -Devolvió una mirada fría a Epel. - Nunca podrás ganarme si no lo entiendes.
- ¡Cállate! - Gritó Epel, con lágrimas a punto de desbordarse de sus ojos. - Ya me canse de tí y de todo esta tontería de evento. - Tiró la toalla. - ¡Renuncio a esto! y ¡Dejo este equipo para siempre!
- ¡¿QUÉ?! - Las mandíbulas de Ace, Deuce y Kalim cayeron ante su afirmación.
- "¡Muévete!" - Shiori gritó en su mente, dando torturosamente un paso a la vez.
Apretó sus dientes con fuerza, sus uñas se clavaban en sus palmas, y pudo sentir como un delgado hilo rojo de sangre escapaba de sus labios, manchando con un par de gotas la alfombra de Pomefiore.
- Muy bien entonces, ¿Lo hacemos a nuestra rutina habitual? - Vil adoptó una postura elegante de combate mientras sacaba su pluma mágica.
- "¡MUÉVETE YA!"
Como si hubiera traspasado un muro invisible, Shiori pudo recuperar recién su movilidad. Se limpió rápidamente la boca con su mano y abrió rápidamente la puerta para evitar el conflicto.
- ¡P-Por favor...! - Shiori respiraba agitadamente como si hubiera corrido una maratón sin agua, estaba demasiado exhausta. - ¡...no peleen!
- ¿Shiori? - Deuce la miró sorprendido por su llegada repentina, pero que luego cambió su expresión a una llena de preocupación, al igual que Ace y Grim, al verla respirar agitadamente.
- ¿Qué te pasó? estás sudando como si hubieras visto a un fantasma. - Grim tenía los ojos en blanco.
Este dato no pasó desapercibido por aquellos que dejaron de ver el conflicto de Epel y Vil para ubicarse hacia otro lado a ver a la albina.
- ... Detenganse... - Ella trató de llegar hacia Vil y Epel para detenerlos, pero debido al cansancio Rook la detuvo para auxiliarla.
- Tranquila recupera el aliento... todo está bien... -Le habló suavemente Rook con confianza. - No es una pelea como piensas.
- Yo diría que la atmósfera dice lo contrario. - Comentó Jamil, dedicando una mirada cuestionable a Rook antes de fijarse en la pálida piel de Shiori. - ¿Qué pasó?
- No me pasa nada... - Comentó Shiori tratando de desviar el tema para seguir enfocada en su meta de detener la pelea. - Ellos no deben pelear aquí...
- Shiori, este es un asunto entre el líder Pomefiore y su residente. - Comentó tranquilamente mientras apoyaba su mano en su hombro y espalda para evitar que ella cometiera una locura en su estado agitado. - Tú solo miren...
- Pero...
Ella quiso refutar, pero en este estado no iba a poder hacer mucho o siquiera intervenir, ya que tanto Epel como Vil estaban decisivos a llevar a cabo su duelo en el salón de baile.
- Saca tu bolígrafo mágico, Epel. - Ordenó Vil.
- Esta vez ganaré contra ti... ¡Lo prometo! - Juró Epel adoptando su pose de combate.
- ¡¿Pero no es eso una pelea?! - Comentó Deuce al costado de Rook.
Shiori podía ver las grandes voluntades de ambos jóvenes de Pomefiore, sus miradas lo decían todo. Especialmente la mirada de Epel, porque se parecía mucho a las miradas que daba Atsushi a cada inició de combate. Pero volviendo al tema, esta era una batalla como las que se llevaban a cabo para obtener el puesto de líder en este colegió. Sin embargo, había algo en esta pelea que advertía a Shiori que no debía llevarse a cabo, y no sabía porqué, solo sentía que debía detenerla.
Pero al final, no pudo intervenir.
¿Qué iba a poder hacer estando cansada, estresada y casi sin aliento?
Solo estorbaría y empeoraría la situación.
Fue un mal momento para ella, el haberse agotado repentinamente.
Latigazos y golpes mágicos resonaban en el salón de baile, llenando el espacio con una energía intensa. Epel se movía con agilidad, desplegando sus habilidades mientras Vil respondía con maestría, lanzando ataques poderosos.
Los espectadores se mantenían en silencio, observando cada movimiento con los ojos llenos de asombro y preocupación. El ambiente se cargaba con electricidad, y cada golpe resonaba como un eco en las paredes.
El sudor resbalaba por el rostro de Epel, quien luchaba con todas sus fuerzas para resistir los embates de Vil. Sus músculos tensos y su mirada determinada reflejaban su deseo de demostrar su valía como rival.
Vil, por otro lado, se movía con una gracia calculada, su experiencia y destreza eran evidentes en cada movimiento. Cada vez que lanzaba un ataque, dejaba una estela de poder en el aire, envolviendo a Epel en un torbellino de aire mágico.
Shiori, desde la distancia, sentía cómo la tensión en el ambiente crecía. Observaba como la batalla se desarrollaba frente a ella con impotencia, atrapada en su propia debilidad mientras presenciaba la lucha.
La sala se sumió en un silencio tenso. Todos los presentes contuvieron el aliento, esperando a que Epel se levantara y demostrará que aún tenía fuerzas para continuar la pelea. Sin embargo, el joven yacía en el suelo, derrotado y tosiendo. Su cuerpo temblaba ligeramente, reflejando el cansancio físico y emocional al que había sido sometido.
Vil, por su parte, se erguía con satisfacción, mirando con superioridad a su oponente vencido. Una sonrisa de triunfo se dibujó en su rostro mientras recogía su bolígrafo mágico y lo guardaba con elegancia.
- ¡Epel! - Shiori alejó la mano de Rook para correr casi trotando con cuidado hacia el joven para arrodillarse a su lado y tomarlos entre sus brazos para revisar con su marca las heridas del joven, pero para sorpresa de ella no tenía lesiones físicas, pero sí estaba agotada a nivel de poder mágico ¿Acaso este era el método de combate de Vil? o ¿Lo hizo a propósito?
- Una vez más, es mi victoria. - Interrumpió Vil con una voz seria, sin preocuparse por la humillación que había causado. - Ahora, no eres ni lindo ni fuerte. Solo eres una manzana sin veneno. - Luego se cruzó de brazos, para hablar con calma. - Si sigues actuando así, nunca podrás lastimarme.
- Tú... - Shiori susurró y lo miró con una cara indescriptible.
- ¡Carajo... es una bestia! - Ace susurró boquiabierto en silencio.
- Quizás Pomefiore es más fuerte que Savanaclaw. - Comentó Grim estando de acuerdo.
- Relájate, Vil. Epel es todavía de primer año. Déjalo, por favor. - Intervino Kalim llegando al lado del joven rubio. - No hay muchas personas en esta escuela que puedan ganarte ¿Sabes?
- Kalim, mantente fuera de esto. - Vil lo regañó y desvió sus ojos hacia Shiori. - Esto también va para ti Shiori, este es un asunto de dormitorios, tú más que nadie lo sabes...
Shiori se quedó en silencio, luchando internamente por encontrar las palabras adecuadas. Su mente estaba llena de recuerdos de todas las veces que había tenido que enfrentarse a retos similares, desde las batallas que había librado para proteger su honor y el de su dormitorio hasta los constantes desafíos de Sebek por querer superarla. Sin embargo, algo en esa situación le decía que esta vez era diferente.
Finalmente, Shiori levantó la mirada y habló con determinación en su voz, tratando de transmitir su mensaje sin sonar hipócrita:
- Vil, entiendo tu perspectiva y sé que esto es un asunto entre dormitorios, pero también sé lo que significa ser fuerte y luchar por lo que crees. He pasado por situaciones similares, enfrentando desafíos y defendiéndome. Pero, en este momento, creo que hay algo más importante que podría ayudarlos a beneficiarse mutuamente.
Vil frunció el ceño, sin estar seguro de dónde Shiori quería llegar.
- La fuerza no solo radica en la habilidad para derrotar a los demás, sino también en la capacidad de comprender y respetar a los demás. No puedo negar tu habilidad como mago y entrenador, pero creo que hay formas más constructivas de resolver los futuros conflictos sin recurrir a que haya una amenaza de disolución en el grupo.
Shiori miró a Epel, quien intentaba levantarse, y luego a Vil, buscando algún rastro de comprensión en sus ojos amatistas.
- No necesitamos perpetuar un ciclo de confrontación. Se puede encontrar maneras de que todos los integrantes de un grupo trabajen juntos, ayudándose a fortalecerse mutuamente para consolidar en un nuevo tipo de poder ¿No crees que eso sería el verdadero significado del poder?
Vil frunció el ceño, aparentemente reflexionando sobre las palabras de Shiori. En ese momento, el ambiente tenso en la habitación pareció suavizarse un poco, aunque la tensión aún flotaba en el aire.
- Escucha Epel... - Vil finalmente miró al joven peli lavanda. - ¿Recuerdas lo que dije en nuestro primer encuentro? Si quieres cambiar quién eres, entonces debes ser fuerte y elegante. Basta de puerilidad y vuelve a tus lecciones
Pero este resultado era algo que Epel no aceptaba, por lo entre lágrimas amargas dijo:
- ¡Maldición! ¡Yo... yo...! - Exclamó el joven, incapaz de contenerse, y se apartó bruscamente de Shiori para salir corriendo de la habitación.
No entendía por qué Shiori parecía apoyar a Vil, a pesar de la forma despiadada en que trataba a los demás. Sin embargo, en lo más profundo de su corazón, aún tenía la esperanza de encontrar un camino para crecer y demostrar su valía.
- "Oh, no lo entendió mal." - Pensó Shiori preocupada al ver el color de sus emociones. Se levantó rápidamente del suelo. - ¡Epel! - Extendiendo la mano hacia él mientras trataba de mantener la calma. - Espera, déjame explicarte...
-¡Epel! - Deuce también gritó preocupado por su compañero, pero ya se había ido.
- Dejenlo. - Ordenó Vil, ya fastidiado. - Si él no quiere entenderlo, es su problema. No necesito a miembros como él que se desmoronan por cosas insignificantes".
- Quizás deberías intentar ser más amable... - Deuce respondió. - Está haciendo lo mejor que puede a su manera, y sin embargo...
Ese era el comentario que Vil menos quería escuchar, y como si le hubiera lastimado en el punto donde más le dolía, le rugió a Deuce:
- ¡No sean tan ingenuos como para pensar que el esfuerzo puede darte todo lo que deseas!
El impacto de sus palabras logró silenciar a Deuce, incluso tomó a Jamil con la guardia baja.
- Esto también va para tí patata #2 ¿Estás siquiera en posición de preocuparte por los demás? - Vil señaló a Deuce con su dedo. - Tú te quedás atrás en baile y canto comparado con los otros. Aunque tú y la patata #1 empezaron al mismo tiempo, el contraste es muy obvio. - Y luego afiló su mirada. - Y yo se que tú eres consciente de cómo estás arrastrando al equipo.
- Eso es... - No supo qué responder, pero no estaba de acuerdo con la manera de pensar de Vil en lo que respectaba el trató que tuvo con Epel.
- El peso muerto no tiene derecho a responderme. - Sentenció Vil.
Deuce quería poder revelarse contra él, pero al sentir como la ira de Vil iba en aumento recordó la advertencia de Shiori y que posiblemente Vil era un candidato para que entrará en el estado Overblot y lo menos que se quería era que el líder de Pomefiore se llenará de blot y que eso pudiera empeorar la situación. Con eso en mente, Deuce trató de respirar hondo, calmarse y susurró:
- ...Lo siento.
- Ah, vaya... Eso fue duro. - Ace se encogió de hombros y se acercó a Deuce para darle una palmadita en el hombro. - Por eso te sigo diciendo que no te entrometas, amigo. Se que eres algo tonto, así que concéntrate en ti mismo.
En lugar de aliviar la tensión en la habitación, eso solo empeoró las cosas.
- ¡CALLATE MIERDA! - Deuce le respondió bruscamente abofeteando la mano de Ace y se volvió hacia él, con la ira ardiendo profundamente. - ¡ESO YA LO SÉ!
- ¡¿Eh?! No había necesidad de gritar, viejo...
- ¡Alguien "dotado" como tú nunca lo entendería! - Terminó de decir el peliazul antes de salir también de la habitación.
- ¡¿Eh~~~~~?! ¡¿Qué pasa con él?! - Ace arqueó una ceja sin entender lo que acababa de pasar.
- Ace... - Shiori caminó hacia él con cansancio. - todos tenemos un ritmo de aprendizaje.
- También deberías aprender a ser un poco más sensible con los demás. - Agregó Grim bajando sus orejas flameadas.
- Definitivamente no quiero oír eso de ti. - Gruñó Ace, fastidiado. - ¿Por qué debería ajustar mi ritmo a un tipo que apenas aguanta? Tomamos las mismas lecciones, es su culpa por ser lento.
- No se trata de ajustarse. - Shiori frunció su ceño a Ace. - Se trata de hacer que todos trabajen porque lo quieran o no son un grupo y que permitan que se fragmente de este modo habla mucho de las condiciones en las que se encuentra. Ya se que a Deuce le cuesta ir a tu ritmo, pero quizás fuiste un poco insensible con tu comentario.
E͂ll̮̏ͦa͠ ṣ̩͢o͓l̪̃ͨoͣ s͐e̘ͨ p͐r̛ͥè̜̔o̔͋cu̙̍pa͌͜ po͈r üͧ͡n̰͗o̶͈.
È́l o͇̣̦tř̾o̴̬ s̨̥͒o̅l̤͔̄o͙̪̹ est̔ͪ͆a͇͎̚ d͇̯͗e̶͛ a̳dorͭ͢n̝o͗̀̃.̷̮ͦ.̧̳.͇͟
Este comentario solo agregó una leve pizca de celos en Ace.
- ¿Ah sí? ¿Eso es lo que piensas? ¡Bien! ¿Si tan fuerte es tu preocupación por él entonces vete y búscalo? - Ace casi lo comentó con enojo. - Al fin y al cabo así siempre han sido las cosas desde un principio.
- Disculpa, ¿Y ahora de qué estás hablando? - Shiori casi habló en un tono ofendido, confundida por la actitud repentina de Ace.
- ¡Shiori hasta estas alturas no puede ser más obvio! - Ace exclamó con frustración. - ¡¿Y te dices a tí misma que eres la más observadora?!
- ¡Es que no entiendo de dónde viene este reclamo repentino! ¡¿Qué quieres que te diga?!
Ace en este punto estaba apretando los dientes.
- ¡No! sabes qué olvídenlo ya me canse de tí y de este juego del tira y afloja con los demás...
Las palabras alarmaron tanto a los demás hombres como a Shiori misma. Desde el comienzo de esta extraña relación, siempre había sido una competencia para ver quién sería el primero en ganarse el corazón de Shiori, pero con el paso del tiempo no había nada y Ace ya no podía seguir en este ritmo.
O eso era lo que decía su extrañó impulso.
Ä̮del̦̑̚ä̠͛nt͊eͧ̓͒,ͨ̑̌ que̢͎̍ el̪̕l̺̮ͧḁ̫̚ ş̿é͇ͬ e̢̨͇xp̌ͯo̧n̵ͥ̀g̹a p͒a̲͓r͓͗a̵̭̘ a̗ͭc̮̘̈́ă̡b̯͗ar̡͈̓ d̯̀è͝ ŭn̘̺a̪ͯ v͍ͫeẕͦ e̔ṡ͑t̡͕̼à̈́ t͇ͦortur̃ͯ͋a.
Y Ace obedeciendo a ese "pensamiento" estaba apunto de decir...
- Shiori, ¿Tú estás enamo...
Las palabras de Ace representaban un peligro para los demás, ya que podrían quedar expuestos frente a Shiori. Trataron de evitar que el chico de cabello en forma de cangrejo revelara algo rápidamente, Jamil tomó una toalla y le cubrió la boca.
- ...No es necesario agravar todo este problema. - Suspiró Jamil, tratando de actuar con calma. - Las cosas están escalando mucho. - Vil, ¿Podemos tomar un leve descanso?
- Estoy de acuerdo con Jamil. A todos nos vendría bien un respiro. - Comentó Rook apoyando la idea del moreno.
- ¡Sí! Vamos a enfriarnos un poco y luego regresamos... - Asintió Kalim.
Ante la idea colectiva, Vil se relajó un poco más y suspiró cansadamente.
- De acuerdo.. - Accedió él a la pausa, mientras todos salían del salón de baile arrastrando a Ace en medio de ellos.
A pesar de que Ace no estaba de acuerdo, no pudo evitar fruncir el ceño en dirección a donde Shiori se quedó parada. Pero ese gesto automático cambió a una expresión de preocupación al verla con la mirada llena de dolor, distante y trastocada, como si le hubiera dicho algo terrible.
Aquella cara fue una fuerte bofetada en su cara a la realidad.
¿Qué diablos había hecho?
Casi de manera automática, el arrepentimiento se apoderó de inmediato en Ace mientras caminaba junto a los demás.
¿En qué estaba pensado?
Se dejó llevar por los celos y la frustración y le había gritado a Shiori.
Había ido demasiado lejos y Ace era consciente de que sus palabras habían trastocado de alguna manera a Shiori profundamente, en especial la parte que dijo que no la soportaba...
- "¿Porqué dije eso?" - Pensó Ace catatónico.
Una vez más, Shiori se quedó sola en la habitación, rodeada por el silencio y los numerosos espejos que reflejaban su mirada triste.
- Baka Ace... (Ace idiota) - Susurró Shiori ahora mirando el suelo con disociación. - ... no hay manera de que lo que digas sea verdad...
Shiori recordó el día en que conoció a cada uno de sus amigos.
- Siempre has sido un mentiroso desde el principio...
Recordó los acontecimientos de la cueva del enano.
- Solo estás burlando de mí, como siempre...
Recordó como todos la abrazaron con consuelo cuando les contó sobre lo de su padre.
- ¿Shiori? - Grim la llamó con preocupación, moviendo sus patas felinas. - ¿Estás bien?
Shiori había escuchado esa pregunta tantas veces que ya estaba cansada de ella, pero en gran parte era su culpa por guardar tantos pensamientos y temores que tenía miedo de revelar.
Sin embargo, con Grim todo era diferente...
- Solo estoy un poco triste por cómo terminaron las cosas. - Susurró Shiori acariciando su mano. - Es la primera vez que discuto tan fuerte con Ace.
- Ace siempre fue un tonto como Deuce, ya veras que se le pasará el enojo... - Respondió Grim encogiéndose de hombro. - Ya lo conoces.
- Lo se pero, lo que dijo antes sobre estar cansado de mí y de que yo... - Shiori ni siquiera pudo terminar la frase por miedo a esa palabra. - No... Ni siquiera yo creo que eso sea verdad. Mejor vayamos a buscar a Deuce. Por lo pronto, Ace no quiere saber nada de mí...
Así que tragandose su tristeza, caminó junto a Grim y salió de la sala en busqueda del peliazul. Durante todo ese camino, los pensamientos de Shiori se agolpaban en su mente.
¡...ya me canse de tí!
- "Ace no quiere saber nada de mí..." - Pensó con tristeza mientras miraba su marca.
Shiori, ¿Tú estás enamo...
Puede que Shiori que haya escuchado una parte de la palabra, pero no había necesidad de ser un sabio para descubrir cual era la palabra.
- " No, Ace... no hay forma de que yo pueda enamorarme..." - La cejas de Shiori se tornaron más tristes.
".. ni siquiera creo que exista alguien, en su sano juicio, que pudiera enamorarse de alguien tan peligroso como yo."
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- Mira, Mira, por favor ilumíname. - Vil habló por teléfono en uno de los pasillos de Pomefiore.
- Sí, ¿Qué le gustaría saber? - Preguntó la inteligencia artificial.
- Dime, ¿Quién es el más hermoso de todos?
- El primer resultado Web que obtuve usando la palabra clave "hermosos" es Neige LeBlanche.
La misma respuesta de siempre y el mismo suspiro de frustración iluminaron las expresiones molestas de Vil.
- Conseguir lo que quieres a base de puro esfuerzo es cosa de sueños. - Dijo él en un tono casi nulo de emociones.
Goteo...
Las gotas de tinta formando un charco oscuro que se hacían más grandes, lo que significa que Shiori debería de sentirlas para advertir a todos ¿Verdad?
Pero...
E̵̺̙̣̩ͮ̑s̥̆̍͠a̴̘͒̆ t̘̼̘͙͔͂ͮ̐͋̓̀ó͕͕ͭ͛n̡̖͒ͮͫt̙́ͯ͡a͉̲͌͋̇ͬͫ̎͘͟ m̭̳̮̰͂̈ͦ͑ͩͨͭe̠͕͉̎͋̋̔ͧͩ͘ř̤͈̅̓͟e̛͍͕͈͔͗͑͝͝ç̝͍ͣͫę͔̻̠ͦ̓̽̄́͑͢ ủn̰͍̩̑ͦ̅́ͧͥ͜͝ ȇ̝̚͜s͔ͤ̋ͬ̌͌̆ͦͧͨc͕͚͎̱͋̌͠a̱͓ͣ̑r̷̥̤̰miĕ̸̖̥͡nͫt̹̗ͫ͗̽͟ö͍̫͍̻́ͮͥ͑ p̷̡̤̫ͬ͆̂̓͘o̙̙̫͉̾ͮͣͧ̾ŕ͓̙̞̤̄̐̍̈́ l̠̄ó̈̍̏ q̱͌ȕ̱̻̹̊ë̸̴̡̡͔̣̜́̎̒̈ h̰͎͑ͮ̉̒̾͆͜i̎̑ͦz̹̐͘o̗̩̻̳ͦͮ̈̄̽
Goteo...
G̢̜̭̩̥͉̱ͦ͋͐ơ̻͙̲ͥ̆͒̀ͪ̕t̷̼̼ͮ̚.̝̣̩̦̀͛͗̐ͤͅ.̧̧͚͔ͥ͒͑ͧ̿͟.̖͉ͩͤ̑͌̏̓̽̅ͨ
Silencio...̱̻͉͚̞̌͊̅̚͜
- Vil... Vil...
El mencionado salió de sus pensamiento con un repentino jadeo de sorpresa y voltea su rostro para encontrarse cara a cara con Rook, quien lo miraba con preocupación.
- ¿Qué pasa? Te estás espaciando. Eso es repentino en tí. - Comentó Rook cruzándose de brazos. - El pequeño mordisco de nuestro adorable gatito no debería haberte imperturbado.
- Cielo santo, no hagas eso. - Vil se relajó un poco.
Si bien Rook se hubiera entretenido con este tipo de reacción no era lo que él había llegado a buscar.
- Vil ¿Recuerda el comentario que dijo la Reine des anges? - Preguntó Rook acomodando a su lado derecho.
- ¿El comentario? - Vil arqueo la ceja antes de recordar las palabras de la albina.
- La fuerza no solo radica en la habilidad para derrotar a los demás, sino también en la capacidad de comprender y respetar a los demás. No puedo negar tu habilidad como mago y entrenador, pero creo que hay formas más constructivas de resolver los futuros conflictos sin recurrir a que haya una amenaza de disolución en el grupo.
Shiori miró a Epel, quien intentaba levantarse, y luego a Vil, buscando algún rastro de comprensión en sus ojos amatistas.
- No necesitamos perpetuar un ciclo de confrontación. Se puede encontrar maneras de que todos los integrantes de un grupo trabajen juntos, ayudándose a fortalecerse mutuamente para consolidar en un nuevo tipo de poder ¿No crees que eso sería el verdadero significado del poder?
La mirada de Vil se relajó un poco...
- Sí, lo recuerdo... - Comentó Vil.
- Y si aplicamos su consejo, es más ¿Qué pasaría si le muestras al Monsieur Cherry Apple tus metas de una manera comprensible? - Comentó Rook recordando la frase que Shiori compartió con él. - Si logras que él abra su mente y su corazón, puede que finalmente entienda el mensaje que quieres transmitirle.
Vil se sorprendió con el mensaje de esas palabras y las reflexionó un momento.
- Muestrale la "Belleza" y el "poder" al que te refieres.
Después de pensarlo detenidamente y finalmente procesar todo lo que se le había dicho, Vil relajó sus facciones y respondió a Rook.
- ...Hmp, de acuerdo.
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Al otro lado de Pomefiore, Deuce se encontraba sentado en un hermoso jardín cercano, contemplando el suave balanceo de las flores bajo el cielo de un atardecer violeta y naranja. Tenía una mirada cabizbaja y pensativa, perdido en sus propios pensamientos. El ambiente tranquilo y sereno del jardín parecía reflejar su estado de ánimo melancólico.
Mientras observaba las flores danzantes, su mente se llenaba de recuerdos y emociones. Pensaba en los acontecimientos recientes, en las palabras dichas durante la discusión con Ace y en las tensiones que habían surgido en el grupo. Se sentía abrumado por la situación y buscaba respuestas en la calma de aquel jardín.
Las suaves brisas acariciaban su rostro, trayendo consigo un aroma dulce y fresco. El suelo cubierto de césped verde era suave bajo sus manos, transmitiéndole una sensación reconfortante. Cada detalle del entorno parecía envolverlo, invitándolo a reflexionar sobre su papel en el grupo y el motivo por el que se inscribió
A pesar de que su objetivo era el proteger la meta Shiori y encontrar una solución pacífica, no podía evitar sentirse culpable por la tensión que se había generado. Anhelaba la armonía y la unión que habían caracterizado a su grupo, pero también comprendía la importancia de enfrentar los problemas de frente.
- Sí, definitivamente cometí un error. Los estudiantes honorables no se descargan de esa manera. - Susurró Deuce en un tono bajo. - Solo por qué me dijeron la verdad...
- Pero a comparación de tu yo de antes, yo diría que te controlaste más y eso es un gran cambio de tu parte Deuce...
Deuce reconoció bien esa voz y volteando su mirada se reencontró nuevamente con Shiori acercándose a él junto a Grim quien cargaba algo entre sus manos.
Shiori pudo ver la tristeza en los ojos aguamarina del chico y sintió un amezcla de preocupación y comprensión
- Te ves deprimido... - Comentó suavemente ella sentándose a su lado.
- Y su amable gerente le ha traído una bebida. - Grim levantó con sus patas una botella con limonada para luego entregársela a Deuce.
- Shiori... Grim... - Deuce se sorprendió por su repentina presencia, pero no pudo contener la sensación abrumadora de querer disculparse. - Lamento mucho por huir de esa manera.
- Deuce, es normal cometer errores y a veces reaccionamos de forma impulsiva en momentos de frustración. Lo importante es reconocerlo y aprender de ellos ¿Te acuerdas de ese día? - Shiori hizo énfasis en las primeras conversaciones que ambos tuvieron al inicio del año escolar, cuando los bravucones la golpearon con aquel hechizo de hielo.
Deuce recordaba claramente ese momento. Aquel día fue cuando Shiori conoció su faceta antigua y también fue el primer acercamiento que tuvieron, como una muestra de aceptación y comprensión mutua.
- Jamás lo olvidaría. - Deuce le sonrió.
Shiori le devolvió el gesto.
- ¿Y recuerdas que también te dije que no tienes que ser perfecto de inmediato? - Comentó ella casi con una mirada enternecida. - Lo que importa es que estás dispuesto a aprender y cambiar.
- Y aceptar que el pasado ya pasó, y que ese evento no envenene mi vida. - Complementó Deuce, recordando las palabras que ella le dijo cerca de las estatuas de los siete grandes. - Gracias, Shiori. Tus palabras significaron mucho para mí.
- ¿Y yo qué? - Dijo Grim en un tono ofendido por haber sido omitido. - Ese día casi me aplastan como a un hotcake, todavía tengo traumas de aquel día.
- Ah, perdón por eso. - Deuce se disculpó también con Grim, al igual que Shiori.
- Además, si no ganan esta competencia, ya me despido de mi paraíso de atún enlatado. - Grim explicó sus motivos obvios. - Tú y Epel deberían reunirse ya y volver a los ensayos pronto.
Ese comentario fue como un giro cómico en el ambiente, tanto así que Shiori y Deuce se rieron suavemente y sin malicia.
- Realmente eres inquebrantable como siempre, Grim. - Deuce le acarició la cabeza, algo que a Grim no le molestó. - Estoy un poco celoso de eso.
- Ya, pero hablando en serio. - Grim lo miró con ojos expectantes. - Se que tenemos toda esta situación de los sueños, pero ¿Por qué están tan obsesionados con Vil y Epel en primer lugar? Incluso yo puedo decir que son huesos duros de roer.
- Bueno, sí. De cualquier manera, al final cometí una imprudencia. - Deuce agregó tímidamente. - Pero, empecé a preocuparme por Epel desde ese día en el patio. Supongo... que me vi reflejado en él...
- ¿Qué? ¿Tú y Epel? - Grim lo miró con incredulidad, como si le hubiera crecido una segunda cabeza de repente. - Ustedes ni siquiera se ven o piensan igual.
- Él no se refiere a ese modo... - Shiori lo corrigió.
- Es difícil de explicar, pero ambos queremos cambiar y a veces por las circunstancia o los retos no podemos, pero al no poder hacerlo, nos sentimos como que estancados y... - Deuce trató de encontrar la manera correcta de expresarse, pero terminó pasando su mano por su cabello frustrado. - ¡Ah! ¡Rayos! Es como dijo Ace. Soy un tonto y lento así que no puedo explicarlo correctamente. Es tan frustrante...
- ¡Deuce! - Advirtió Shiori con un puchero en sus mejillas, atrapando los cachetes del joven entre sus pequeñas manos y acercándose a su rostro. - Deja de martirizarte con esos calificativos, las palabras tienen poder, aunque no lo creas. Además, entendí bien a qué te refieres cuando dices que te ves reflejado en él.
- ¿De ferdad? - Deuce preguntó, con las mejillas ligeramente aplastadas por la mano de Shiori.
- Sep. - Respondió Shiori, asintiendo con felicidad..
Sin embargo, en unos pocos instantes, sus miradas se encontraron en un intercambio de colores aguamarina y escarlata, y eso fue más que suficiente para que el mundo parecía desacelerarse a su alrededor. En ese momento, no importaba si Grim estaba presente o no. Shiori se sentía como en un trance antes esa mirada, envuelta en una atmósfera mágica mientras el sol se ocultaba lentamente en el horizonte. El viento susurraba suavemente entre los árboles, creando una melodía íntima para ellos dos.
Sin pensarlo dos veces, Shiori casi con timidez y miedo separó un poco sus manos de las mejillas de Deuce, permitiendo que sus dedos se deslizaran suavemente por su rostro. A medida que sus manos dejaban un leve rastro de calor, ambos experimentaron una extraña sensación.
Una conexión palpable que trascendía las palabras.
- Etto... yo... perdón... no debí... - Shiori tenía la mente en blanco y no sabia que hacer.
¿Qué antes no tuvo una auto-conversación con respecto a ese tema?
Al diablo con ello.
Deuce, sorprendentemente sintiéndose valiente, decidió romper la barrera que los separaba y colocó su gran mano debajo de la de Shiori, sintiendo nuevamente la calidez de aquella mano en su rostro. La proximidad entre ellos era mínima, casi inexistente, y el aire se cargaba de una tensión emocional.
Casi no había mucha distancia entre ellos y en ese preciso instante, y cuando Deuce estaba a punto de inclinarse un poco más hacia Shiori.
Pues...
- ¡Esa frustración no es más que una locura de la juventud, Monsieur Spade! - Rook dobló la esquina del dormitorio para llegar a su destino.
Y no solo vino él, sino también Kalim.
- ¡¿Qué pasa?! - Saludó distraídamente Kalim con una sonrisa radiante. - ¡Vinimos a animarte~!
A velocidad de nanosegundos, Shiori y Deuce apartaron sus caras rápidamente mientras gritaban con las caras completamente rojas y confundidas.
- ¡E-Eso me sorprendió! - Chilló Deuce, tratando de cambiar de tema para evitar sospechas y sorprendido por la llegada de los otros dos. - ¿Qué hacen aquí Joven Hunt? Joven Asim ¿Usted también?
- ¡¿De qué te sorprendes?! - Grim chilló enfadado. -¡Hace rato los estaba llamando y no hacían caso porque us...!
Antes de que Grim dijera algo más, Shiori le cubrió la boca, a lo que él luchó para liberarse de su prisión.
- No digas algo de más, Grim... - Luego se dirigió al resto de jóvenes. - ¿Qué iban a decir?
- Las lecciones de baile están por comenzar, así que vinimos a ver cómo estabas. - Comentó Kalim, como si no hubiera visto nada..
- ¿Dónde está Ace? - Preguntó Shiori, notando la ausencia del otro joven de cabello terracota, y también la de Jamil.
- Están esperando en el salón de baile. - Respondió el albino.
- Ya veo... - Shiori bajó un poco su mirada, recordando la pelea que tuvieron.
- ¿Crees poder volver con nosotros ahora? - Comentó Rook con una amable sonrisa.
Esta pregunta hizo que Deuce volviera a pensar en el conflicto que lo llevó hasta allí, y con duda le preguntó a Rook:
- Está bien si me uno a ustedes. - Dijo Deuce, no sintiéndose deprimido, pero sí más abierto de mente y dispuesto a escuchar cualquier comentario.
- ¿Pero qué cosas dices? ¡Claro que puedes volver! - Kalim lo aceptó con los brazos abiertos. - ¿Por qué lo dudas?
- Como dijo superior Schoenhei, soy consciente de que los estoy retrasando. - Habló preocupado el peliazul. - Debería hacer lo mejor que pueda, ahora que estoy en el equipo, pero a este paso...
- No vaciles, monsieur Spade. - Rook lo interrumpió a modo de regaño, lo cual sorprendió mucho a Deuce. Aunque la expresión no duró mucho, ya que luego se relajó - Aún eres un polluelo en su cascarón. No definas tus límites antes de salir de su cascarón. No tendrás una voz hermosa y alas fuertes si sigues encogido dentro de tu caparazón.
- Joven Hunt... - Susurró Deuce con admiración.
Para sellar la confianza en Deuce, Rook le guiñó el ojo y con el pulgar en alto le dijo:
- Estarás bien. Puedo escucharlo claramente, pero ¿Tu lo puedes oír? Puedo sentir todos los ruidos que haces mientras haces tu mejor esfuerzo para atravesar tus duros caparazones. ¿Sabías que para que los pajaritos puedan salir de sus caparazones, poseen una fuerte protuberancia parecida a un cuerno llamada diente de huevo. Pero, a medida que crecen, pierden el diente de huevo. Pero este es mi punto es... que todos ustedes tienen algo especial que solo ustedes son capaces de hacer.
Luego, Rook colocó un dedo en el pecho de Deuce.
- Tú también posees un "poder" - Dijo Rook. - No estoy seguro de que Vil esté deseando verlo, pero realmente estamos esperando que todos ustedes salgan de sus caparazones.
- Una fuerza que solo yo poseo... Humm... - Deuce reflexionó detenidamente mientras hacía una introspección, Sin embargo... - No puedo evitarlo. Todo en lo que puedo pensar es que soy un corredor rápido. No soy inteligente ni aprendo rápido. No hay nada bueno en mí...
- No, Deuce. No escuches esos pensamientos . - Dijo Shiori, liberando a Grim y tomándolo del hombro para infundir fuerza y ayudarlo a que no se enfocara en el problema. - La comparación es el peor enemigo del ser humano. Si te aferras a la comparativa, siempre tratas de buscar cosas que no podrás poseer. Debes buscar tu verdadero centro.
Queriendo aportar su granito de arena, Kalim también pensó en una manera de aconsejar a Deuce en su búsqueda de su verdadero potencial.
- Oye, Deuce... - Kalim lo llamó. - Tal vez tu problema recae más porque sigues pensando demasiado que no se te ocurre nada bueno.
- ¿Eh? - Un signo de interrogación apareció en la cabeza de Deuce.
- Siempre te llamas idiota , entonces ¿por qué te esfuerzas tanto en pensar y complicar las cosas? - Kalim explicó su lógica. - Cuando te miro, es como ver a alguien intentar escribir con su mano no dominante y que luego se queja de por qué su letra se ve tan fea. Es como si te estuvieras preparando para el fracaso cuando sigues haciendo cosas que sabes que no puedes hacer. No podrás encontrar tus buenas cualidades si sigues enfocándote en lo que no se te da bien.
- Fufufu, Kalim-kun, tus ojos siempre son como el sol que brilla después de la lluvia. - Rió Rook entendiendo su mensaje.
- Um, ¿Estoy siendo elogiado en este momento? ¡Gracias, Rook!
- Es como dice Kalim, Deuce. - Rook dirigió su mirada nuevamente al peliazul. -Tu fuerza seguramente no es tratar de ser inteligente.
- Sí, todas las ideas que se le ocurren a Deuce siempre terminan en un desastre. - Grim recordó vagamente los comienzos de su historia en el Night Raven, mientras miraba a Shiori y a Deuce. - ¿Recuerdas esa vez que sugeriste lanzar a Ace para atraparme?
- Ah, te refieres a lo que pasó con el candelabro de cien millones de Madols que terminamos rompiendo ¿no? - Shiori también lo recordó.
- P-por favor, no me lo recuerden... -Deuce se cubrió la cara enrojecido de vergüenza.
- Sin embargo, Jamil me regaña por ser demasiado despreocupado a veces. - Continuó Kalim. - Pero cuando me siento mal, puedo olvidar lo que me molesta después de comer, dormir y bailar un poco, y creo que eso es parte de mis buenas cualidades. En tu caso, tal vez deberías usar algunas de las cosas en las que eres malo para encontrar en qué eres bueno. Aunque no puedo explicarlo bien...
- Oh, es como la psicología. - Shiori recordó una conversación que tuvo con Rose sobre la zona de desarrollo próximo. - Aprendiendo de los errores puedes despertar el verdadero potencial que yace dentro de tí ¿no?
Con el intercambió de conversación y analizando cada punto de vista que Kalim, Rook y Shiori compartieron con él, Deuce captó finalmente la idea que querían transmitirle y con ello ya sabía lo que tenía que hacer a continuación.
- Ya veo... ¡Eso es lo que es! -Dijo Deuce, con los ojos iluminados y confiado en sí mismo. - ¡ Muchas gracias, Shiori, joven Asim y joven Hunt!
Grim tosió escandalosamente.
- Tú también Grim... - Añadió Deuce. - ¡Creo que ya sé qué hacer!
- Yatta. - Festejó Shiori soltando finalmente la mano de Deuce.-
- ¿Ah~? ¡Genial! - También Kalim lo felicitó.
- Solo una pregunta más. - Preguntó Deuce.
- Sí. ¿En qué podemos ayudarte? - Dijo servicialmente Rook.
- ¿Sabes dónde puedo pedir prestado algo como "eso" esta escuela? - Deuce hizo un énfasis en el dejo, algo que dejó al resto de los presentes un poco confundidos.
- ¿Eso? - Preguntaron Rook, Kalim, Shiori y Grim.
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Casi caminando, arrastrando los pies, Epel deambulaba sin rumbo por la calle principal donde se alzaban las estatuas de los 7 grandes, observando cada paso que daba.
- Todo es un desastre. - susurró Epel con la cabeza gacha, antes de que su expresión se tornara resentida. - ¡... y todo esto pasó porque el espejo de la oscuridad me puso en Pomefiore!
Las palabras de Vil resonaban en su mente de manera inconsciente.
- Nunca podrás ganarme si no lo entiendes.
- No entiendo nada de lo que estás tratando de decir. - Epel se detuvo bajo la estatua de la Reina Grimhilde.. - Ni siquiera entiendo como Shiori está de tú lado... con todo lo que ha visto... ¿Cómo?...
Aunque el frío de la nieve lo rodeaba, Epel no temblaba, pero su mirada estaba fija en la estatua cercana.
Normalmente, se esperaría un silencio sepulcral en el ambiente, pero...
- Niño... ella no está del lado de nadie...
Epel dejó escapar un jadeo de sorpresa al escuchar muy de cerca aquella voz misteriosa, y casi de manera instintiva miró a su alrededor para buscar al dueño de aquellas palabras.
- ¿Quién está ahí? - Epel escrutó en todas direcciones, pero no había nadie. - ¿Qué?
Epel empezaba a preocuparse de estar escuchando voces en su cabeza, pero entonces, a lo lejos, vio algo acercándose rápidamente hacia él, acompañado por el sonido vibrante de un motor.
- ¿Hm? ¿No es eso un motor? - Epel entrecerró sus ojos turquesas para ver en la distancia.
Casi de manera parpadeante,una figura pasó velozmente junto a él, tan rápido que Epel tuvo que voltear hacia atrás para ver cómo esa figura realizaba un frenado y se detenía a pocos metros de él.
La persona era...
- Ahí estás, Epel... - Deuce habló mientras enderezaba el vehículo en el que estaba sentado.
Era una especie de motocicleta moderna de una sola rueda, un tanto peculiar, de tonos azules y negros, con un parabrisas casi ovalado y transparente.
- ¿Eh...? ¡¿Deuce?! - Epel lo miró con los ojos desorbitados. - ¿De dónde sacaste esa moto mágica?
- Oí que Ignihyde tenía una para usar en el festival, así que lo tome prestado. - Respondió el peliazul
Un inocente estudiante rubio de Ignihyde, con gafas sobre sus ojos, llegaba a su taller con varias piezas que había adquirido en la tienda de Sam. Se le notaba la alegría en su rostro, pues finalmente podría dar los últimos toques físicos a su trabajo para el festival cultural. Solo necesitaba presionar el botón para bajar la motocicleta y colocar las piezas, pero los ganchos descendieron vacíos, sin la moto.
El joven de Ignihyde parpadeó un poco, mientras dejaba caer las piezas de la caja como si hubiera olvidado cómo sostenerlas.
- ¡VERGA! - El joven se arrodilló en el suelo y miró hacia arriba como si buscara respuestas en el techo.- ¡Dónde está mi super moto!
Casi de manera seria, digna de un estudiante de honor, Deuce le extendió la mano a Epel y le dijo:
- Epel, ven conmigo un rato...
Epel, por su lado, miró intrigante y hasta extrañado en esta escena.
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Casi como una hora y media después...
Los minutos parecían alargarse interminablemente, pero Deuce y Epel aún no habían hecho acto de presencia, lo que generaba una creciente preocupación en Shiori. Sus pensamientos se agolpaban en su mente mientras observaba de reojo y a lo lejos cómo la expresión de Vil se volvía cada vez más severa.
- "Dijiste que no tardarías mucho, Deuce. ¿Dónde diablos estás?"- Pensó Shiori, sintiendo que la tensión en el ambiente iba en aumento.
- Esos dos sí que tienen agallas, para extender su horario de descanso. -Vil dejó escapar un comentario sarcástico acompañado de Una vena palpitaba bajo su mejilla, mostrando su creciente irritación.
Jamil, con su característica tranquilidad, intervino:
- De Kalim me lo esperaría, pero esto ya está empezando a incomodar. - Luego miró a Ace y le preguntó. - ¿Tienes alguna idea de donde podría haber ido?
- No tengo ni idea. - Gruñó Ace. - No soy un bendito mapa para saber dónde está ese sujeto.
- Pero no es normal en Deuce. - Comentó Grim cerca de la radio. - Puede que llegue tarde a veces, pero esta sería la primera vez que llegaría súper tarde.
Casi de manera automática, un posible pensamiento inquietante cruzó la mente de Shiori, aumentando su preocupación:
"͞¿͉̠Y si algo terrible les pasó algo?̰͛̅̍"
La incertidumbre se volvía insoportable para Shiori, nunca antes había sentido este nivel de ansiedad en su vida y a medida que avanza el tiempo el temor iba en aumento más y más, por lo que ella tomó una decisión impulsiva
- Voy a salir. - Comentó Shiori atando mejor sus zapatos.
- ¿Necesitas que te acompañe? - Comentó Grim viendo como Shiori se alejaba del grupo.
- No Grim, lo mejor será que te quedes aquí. - Respondió ella. - Necesito que seas mis ojos aquí ¿Puedo contar contigo?
- De acuerdo... - Asintió Grim.
Shiori le mostró una sonrisa de gratitud antes de emprender su camino. Sin embargo, antes de que pudiera alejarse...
- ¿Piensas en ir a buscarlo?
Shiori identificó la voz Ace. Sabía que no podía ocultarle sus intenciones, así que le asintió mientras trataba de camuflar lo afectada que estaba, a raíz de la anterior discusión que tuvieron.
- Sí, Ace. Voy a buscarlos - Respondió Shiori en un tono apagado y dándole la espalda. - Tengo el ligero presentimiento de que algo les pasó y solo quiero verificar que todo esté bien.
La tensión obviamente era muy alta entre ambos y Ace ahora era consciente de que gran parte de culpa lo tiene él por haber hablado de más. Fue un tonto, lo admitía, y quería buscar solucionar la fricción de ambos, pero era demasiado orgulloso y disculparse de esta manera no era su estilo. Sin embargo, si no hacia nada entonces nada iba a cambiar.
Él la miró fijamente, evaluando su determinación y sus razones. Sabía que Shiori era una persona obstinada cuando se trataba de proteger a quienes le importaban.
- Shiori yo... - Ace quería primero disculparse con ella...
Pero Shiori se apresuró con su intuición y mal interpretó lo que posiblemente iba a decir Ace.
- Ace, ya se me vas a decir que no los vaya a buscar y que no es mi problema. - Finalmente, ella se giró hacia él para enfrentarlo cara a cara. - Pero simplemente no puedo quedarme quieta aquí sin hacer nada.
El resto del grupo permanecía en silencio, observando la breve conversación entre ambos. Ace sentía un nudo en la garganta al ver la mirada vacía de Shiori. Quería disculparse y asegurarle que no estaba en contra de que fuera a buscar a Deuce y Epel, pero sus palabras se atascaron en su pecho mientras Shiori continuaba hablándole con determinación.
- No, Shiori, no es eso - Respondió Ace apresuradamente, tratando de explicarse mejor. - No estoy diciendo que no los vayas a buscar. Solo quiero que tengas en cuenta que podría pasar cualquier cosa y... No quiero que te metas en problemas innecesarios
¡Diablos!
¡¿Porqué le era tan dificil decir esa palabra?
Gran parte del texto que dijó era cierto, pero lo que él realmente quería decirle era:
- "Ló siento, no debi haberte dicho esas cosas, pero no te vayas sola."
¿Tanto le costaba decir eso?
Shiori lo miró, notando como sus ojos rojo cereza no estaban enojados, eso le indicaba que ya no estaba molesto. Por lo menos, la tensión en su cuerpo comenzó a ceder un poco mientras procesaba sus palabras. Aunque su determinación seguía intacta, también reconocía la importancia de considerar los riesgos antes de actuar impulsivamente, peró así era ella.
- Ace, entiendo tu preocupación y no te estoy pidiendo que me sigas. - Dijo Shiori, con la voz suavizándose un poco. - Pero quiero que pienses: ¿Qué hubiera pasado si tú o yo nos hubiéramos ido y luego no hubiéramos regresado después de decir que lo haríamos? Si hubieras sido tú el que se hubiera ido de esa manera, yo habría ido a buscarte sin importar qué.
Ace quedó impactado ante las palabras de Shiori que lo dejaron en jaque. Mientras tanto, Shiori desvió la mirada hacia los demás y especialmente hacia Vil.
- Te los traeré de vuelta. - Comentó Shiori. - Cualquier cosa, les enviaré un mensaje a teléfono de Ace.
- Quizás debamos acompañarte. - Comentó Jamil, de alguna manera sintiendo un presentimiento de que no debería dejar ir sola.
- No, todos ustedes son miembros importantes del VDC. - Shiori negó suavemente su cabeza. - Yo no soy parte de su grupo, así que es mejor que vaya por mi cuenta por si acaso.
Vil frunció el ceño en desacuerdo con el comentario de Shiori.
- Normalmente enviaría a Rook en situaciones como esta, pero creo que será inevitable hacerte cambiar de opinión ¿Verdad? - Suspiró Vil tratando de calmarse un poco.
Shiori asintió.
- Puedo lidiar con el problema, cualquier cosa que pase yo me haré responsable de ello. - Comentó ella con veracidad. - Volveré lo más pronto que pueda.
Shiori estaba a punto de irse, pero antes de que ella traspasara aquella puerta Vil la detuvo con su voz.
- Paloma...
Shiori se giró hacia su dirección esperando alguna respuesta o advertencia, pero lo que Vil alcanzó a decir fue casi una especie de regaño:
- Tú también eres un miembro importante de nuestro grupo. No quiero volver a tener que escuchar una tontería como lo que acabas de decir.
Al inicio Shiori abrió los ojos con sorpresa, pero luego le devolvió una sonrisa brevemente:
- Lo siento, mediré mejor mis palabras Joō-sama.
Y así ella se fue lo más rápido posible, se podría decir que la tensión en el ambiente se calmó un poco.
Y así ella se marchó lo más rápido posible, lo que pareció calmar un poco la tensión en el ambiente. Ace aún se sentía con aquella carga de culpa por la discusión anterior y por haber generado tensión entre él y Shiori. Aunque intentó disculparse, sus palabras no pudieron salir de su boca. Ahora, solo podía esperar y confiar en que Shiori regresará bien junto a Deuce y Epel, pero una parte de él sentía un mal presentimiento acercándose, algo que no cuadraba bien en este escenario, pero que no sabía ¿qué?
Y no fue el único.
Por otro lado, Rook también sintió algo extraño en el ambiente. Un ligero aroma a hierro que se esfumó. Aunque no pudo identificarlo claramente, su instinto le decía que algo no estaba bien.
- ¿Eh? ¿Qué pasa Rook? - Preguntó Kalim confundido por la actitud del rubio.
- Nada... Pensé que había algo pero... Ya no está. - Sentenció él.
Y lo que nadie notó fue que la alfombra que antes estaba manchada con pequeñas gotas de habían evaporado en el aire como si se hubieran desintegrado en pequeños brillos lilas que se elevaban un poco hasta desaparecer sin dejar rastro alguno de que algo estuvo allí.
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Mientras tanto, en la zona más poblada de la isla de los sabios, los habitantes continuaban con sus quehaceres diarios, mientras algunos paseaban tranquilamente, otros se dedicaban a sus oficios y algunos se reunieron cerca de un puente, rodeando un objeto en particular. En ese grupo se encontraban siete siluetas pequeñas bastante peculiares, cada uno con unas orejas puntiagudas, personalidad y apariencia distintivas.
-Creo que algo salió mal. - Comentó preocupado un niño de cabello gris y lentes mientras examinaba el objeto en cuestión. - La pintura no debería lucir así.
- Yo no le veo ningún problema Hop, ¿No acordamos que sería rojo? - respondió otro niño, radiante y despreocupado.
- El color no importa... ¡El problema es el horrible olor metálico! - Regañó el niño de mirada dura y cabello rojo, tapándose la nariz con disgusto.
- L-Lo siento, debí de haberme fijado bien... Uwah... - Lloriqueó el niño de cabello azul, cuyos ojos estaban ocultos por su larga cabellera.
- No te preocupes, no es culpa tuya... ¡Achís!. -Estornudó el otro niño pelirrojo con la nariz moqueando, mientras se envolvía en una gran chalina naranja.
- Wahh~h... Salud... Sneak... - balbuceó otro niño con un antifaz sobre su cabeza, luchando por mantenerse despierto en medio de la calle.
- Ehehe~ Shelpy se está quedando dormido. - rió tontamente el último de los pequeños, cuyo cabello era de color morado.
- Chicos, no nos desviemos del tema. - Intervino el pequeño de lentes. - No podemos usar esto para el proyecto.
- ¡Además, cubran esa cosa! ¡Me voy a desmayar si sigo oliéndolo! ¡Hmp! - gruñó el pelirrojo con amargura.
Justo en ese momento, una figura se acercó al grupo de los siete pequeños.
- Chicos, ¿Qué dijimos sobre dejar las cosas en el suelo? - Dijo una voz suave proveniente de un joven alto, de cabello oscuro rizado y ojos marrones. Este joven llevaba una gran gabardina, una gorra para cubrir parte de su cabello y una mascarilla que ocultaba la mitad inferior de su rostro.- Podría haber un accidente si alguien tropieza con eso.
- Ah, Neige... - saludaron los siete pequeños en conjunto..
Efectivamente, el joven que levantó la lata de pintura hacia el barandal y que intentaba ocultar su identidad era Neige Leblanc, el modelo más hermoso de todos.
- Shh... no mencionen mi nombre en voz alta. - Susurró Neige, bajando aún más su gorro. - Recuerden que nadie debe saber que estoy aquí.
- Ups, lo siento... - susurró Dominic, disculpándose al igual que los demás por haber revelado su presencia.
- Ya no importa. - Comentó Neige, agachándose a su altura para hablar con calma y suavidad. - ¿Y bien? ¿Cómo han estado? ¿Lograron encontrar todo lo necesario?
- Ya casi tenemos todo, Hop Hop. - Exclamó feliz Hop, el pequeño alegre.
- Veo que también lograste conseguir tu escoba nueva. - Comentó el pequeño malhumorado con la cara un poco más relajada.
- Así es Gran, ya era hora de renovarla para las clases de educación física. - Comentó Neige mirando la escoba que dejó a un lado
Y mientras todos ellos estaban distraídos conversando, no se percataron de que Shiori llegó por debajo del puente, aterrizando para empezar a buscar por todos lados alguna señal de Deuce y Epel.
Ya habia buscado por los bosques del Night Raven y no los habia visto por ningun lado, la única opción era buscarlo en el pueblo, pero el sol cada vez más se estaba ocultando y ya para esa hora se le será imposible buscalo por los cielo y para colmó había tantas energías auricas a su alrededor que no podía distinguir cuales eran las de Deuce o la de Epel.
- ¿Dónde están? - Respiró agitada Shiori, mirando a los alrededores.
Había visto muchas caras nuevas y desconocidas, pero ninguna perteneciente a la de sus amigos.
- ¡Epel! ¡Deuce! - Llamó ella en medio de la multitud, esperando alguna respuesta pero nada. - ¡Chicos!
La preocupación empezó a apoderarse de Shiori. Caminó de un lado a otro, mirando cada rincón en busca de alguna pista, pero no encontraba ninguna.
- "No desesperes Shiori, los vas a encontrar." - Se decía a sí misma, pero a medida que no los veía la desesperación grecia más y más...
¿Y si ḷ̪eśͧ p̵̞as̬̽͛ó̹͊ ĺ͍o m̶̀is̅̂͝m̸o̶ͥ̌ q̣̀̾ư̬e̳ͩ̒ a̼ t̖͔͛uͧ̕͘.͚.̟̎̈.
- "¡No! ¡Todos menos eso!" - Shiori negó con la cabeza, siguiendo buscando. - ¡Chicos!
En ese momento, Neige y el resto de los pequeños escucharon los gritos de alguien muy cerca de ellos. La voz de una joven para ser exacta.
- ¿Escucharon eso? - Dijo Dominic retrocediendo un par de pasos para buscar el sonido. -Parece que alguien necesita ayuda
Sin embargo, al haber estado distraído, no se percató de que alguien venía corriendo a lo lejos con prisa, distraídamente mirando su celular, y estuvo a punto de patear accidentalmente al pequeño de lentes.
Sin embargo...
- ¡Dominic cuidado! - Exclamó Neige, tomando rápidamente al pequeño con lentes y retrocediendo un poco para evitar el posible golpe.
El otro joven que solo alcanzó a decir:
- ¡Lo siento! - Mientras se alejaba cada vez más.
- ¡Oye fijate donde caminas! - Gritó el pequeño mal humorado.
- ¡E-Eso estuvo cerca! - Dijo el pequeño tímido.
- ¿Dominic estás bien? - Preguntó Neige preocupado por su acompañante.
- Sí, estoy bien. - Suspiró aliviado el pequeño de lentes. - Te debo una Neige, gracias.
- Oye, lo importante es que estés bien. - Neige lo bajó con cuidado nuevamente.
Pero en lo que se volvía a levantar, no se percató que su codo golpeó la lata que tenía a su espalda y entonces...
T̖̬̥̆̇o̲͖͂dos a trabaja̾̐̀r̟͊͜,͙
l̯ͤa̜̗̒͜s͔̗̺̹̀ͥ rosas hay que p̗̿͢ỉ̫̙ͣ̊n_͔͈̜͋̃͢ţ̰̾ͯ̈a̭̓͒r͕͇
y̷ todas rojas q̨̨̖̈̏͢ued̈́̌ͫ͘ȃ̵̜͢͡r̬̮̖̊̐ͮ͠áͯn͓̼̉̏͡,
m̭̓͞ü̷̝̟̝̏ỹ̡ lindas se v̴̖͒͛é̷̐r̠̜á̮n͎͉̰̳ͫ͞.
L͖̍̌̽͘͜͝a̖̠͞s̘ rosas hay que p̳͕i̶̡̼̇n̝t͊̇a͕ͦͫr,
m̶̜ͩu͗y͊ rojas han de q̯u̯̍͂̈́̑e̫͖̦̋̕͟͡d̴̬á̩ͧ̿r͐.
¡Spalt!...
- ¡AaAhhhh! - Se escuchó un gritó femenino abajo.
Los siete pequeños saltaron ante ese grito de la chica, seguido del escandaloso ruido del metal golpeando el suelo.
Negie quedó paralizado por unos breves segundos, pero la realidad de la situación lo golpeó con fuerza que, sin vacilar, asomó su cabeza por el borde del puente, sintiendo cómo la angustia se apoderaba de él. Allí, debajo, yacía la joven de cabellos blancos, cubierta de pies a cabeza por la maloliente pintura roja.
Shiori estaba atónita en su lugar. Su boca permanecía abierta, sus ojos, desorbitados, reflejaban el horror y la incredulidad. Era una imagen desoladora, como si a un animal asustado le hubieran arrojado agua fría, dejándola en una posición de vulnerabilidad absoluta.
Muy bien, un accidente es un accidente. No se supones que fuera la gran cosa para los demas...¿Verdad?
¡Pero que equivocados!
Para algunos insensibles, aquel terrible incidente se convirtió en motivo de burla. Las risas, al principio tímidas, se desataron en carcajadas despiadadas. Los transeúntes, insensibles e inmisericordes, no pudieron contener su maldad y comenzaron a reír sin compasión en la humillación ajena. El contagio de la crueldad se propagó rápidamente, arrastrando a otros hacia un mar de burlas y mofas. Los teléfonos móviles se alzaron en el aire, ansiosos por capturar la desgracia en forma de imágenes y videos que serían compartidos y comentados más tarde.
Para Shiori, esta escena de humillación era como un cruel déjà vu de sus peores recuerdos. Era como revivir el tormento que había sufrido en el pasado, cuando sus compañeros de escuela la acosaban sin piedad. Se suponía que ya había dejado atrás aquel nivel de humillación, pero ahora se encontraba nuevamente sumergida en ese abismo de vergüenza y dolor. La tristeza invadió sus ojos, amenazando con desencadenar un torrente de lágrimas.
La angustia y el estrés la sobrepasaron, y Shiori comenzó a hiperventilar. Su respiración agitada, combinada con las emociones abrumadoras, hizo que la marca de su mano se volviera aún más oscura. Desesperada por intentar calmar aquel ardor de su mano, intentó regular su respiración mientras trataba de limpiar los restos de pintura de sus ojos. Se tapó la cara y los oídos, buscando desesperadamente un refugio para no tener que enfrentar las miradas y las risas burlonas de los transeúntes. No quería escuchar ni ver más de aquella crueldad, su corazón anhelaba un respiro de compasión en medio de aquel mar de maldad.
Los pequeños sintieron una oleada de indignación y tristeza. El impacto de presenciar la crueldad humana incluso de aquellos transeúntes que pasaban a su lado mirando la escena con risa. Sin embargo, ellos decidieron ser la voz de la compasión y la empatía.
- ¡No es gracioso! - Exclamó Gran levantando sus puños.
- ¡Dejen de reirse! - También exclamaron Dominic y el resto de los pequeños.
Como si ese hubiera sido su segundo golpe de realidad, Neige rápidamente tomó la escoba que había comprado, se lanzó de puente para volar sobre ella y aterrizó frente a Shiori con una mirada de verdadera pena y arrepentimiento en su rostro.
- ¡Señorita, lo siento! ¡No fue mi intención! - Comentó Neige, parándose frente a ella y protegiéndola de las miradas de los transeúntes.
Esas dos oraciones fueron suficientes para que la mirada de Shiori se encogiera aún más, porque reconocía esa voz.
- "No..." - Pensó Shiori sumergiéndose más en el recuerdo más triste de su memoria.
Shiori estaba tan hermosa aquel fatídico día...
Los tutoriales de maquillaje la hicieron ver mucho más bella que una deidad...
Llevaba puesto el vestido más hermoso que había visto en la tienda...
- ¡Señorita! - Neige intentó que ella reaccionara, pero ella no se movió de su lugar. - ¡Por favor dejen de tomar fotos! - Miró indignado al público. - ¡La están incomodando!
Ya estaba preparada mentalmente.
Hablar con Tomoe sobre este gran paso la ayudó a muchos a perder su miedo...
Había ido a la casa de su novio...
Conoció brevemente a la madre y ella la dejó pasar...
Todo aspiraba a que iba a ser su mejor día.
- Basta... detente... - Susurró Shiori ya empezando a llorar amargamente.
Le había preparado la cena como una previa...
El tiempo pasó y él todavía no llegaba...
Fue a verificar el espejo de un pasillo si su maquillaje y su ropa estaba intantaca...
Todo iba bien hasta que se abrió la dichosa puerta del apartamento.
- ¡Señorita! - Neige se bajó la mascarilla, pensando que ella no lo estaba escuchando debido al filtro de la tela. - ¡Señorita! ¡Respondame! ¡¿Está bien?!
Allí estaba esa cara nuevamente.
Ella se emocionó al escuchar su voz...
Se había escondido detrás del muro para asustarlo...
Pero, él no vino solo...
Y en ese día...
Pobre de aquel que se enamore de ella..
Claro, si hubiera alguna persona que la amara.
Nanai... ¡Mmn!... Se siente bien...
La Shiori de 13 años gritó desgarradoramente desde lo más profundo de la psique de Shiori, algo que su yo exterior interpretó como...
- ¡NO ME TOQUES NANAI! - Exclamó Shiori llena de ira y de tristeza, empujando lejos a Neige.
La marca en la mano de Shiori ya estaba completamente oscura, cargada con una gran cantidad de energía áurica. De repente, una explosión de energía áurica surgió de ella, afectando a todos los dispositivos eléctricos cercanos. Las luces de los postes estallaron en chispas, provocando temor en los transeúntes.
El viento se volvió gélido y las pantallas de los teléfonos móviles comenzaron a distorsionarse, pixelarse y deformar las imágenes que estaban capturando, como si fueran reflejos distorsionados de la realidad misma, reflejando el caos interno de Shiori.
Como caos adicional, poco a poco, la presión y la energía acumulada hicieron que todos los dispositivos que se encontraban cerca de su rango se aplastaran como una lata de aluminio, como si hubieran sido sometidos a una fuerza invisible e implacable..
- ¡Neige! - Llamarón preocupados los pequeños, preocupados por la situación.
Neige intentó levantarse del suelo, lleno de preocupación, y se apresuró a verificar si todos, en especial si la señorita a la que había rociado la pintura. Aunque no entendía lo que acababa de ocurrir, sentía la urgencia de asegurarse de que esa chica estuviera a salvo.
Al levantar la mirada hacia el lugar donde Shiori estaba antes, Neige se encontró con un par de ojos rojos escarlatas que miraba hacia todas las direcciones desde lo más fondo del túnel, acompañados de una luz lila oscura. El eco del túnel amplificaba los sonidos, permitiéndole escuchar los jadeos y la respiración agitada de Shiori, como si algo estuviera terriblemente mal.
- ¡Señorita! - Neige intentó llamarla una vez más con su voz llena de preocupación.
Sin embargo, Shiori simplemente lo miró fijamente por un instante, antes de dirigirse hacia el otro extremo del túnel y desaparecer de la escena, dejando a los transeúntes asustados y a Neige lleno de arrepentimiento y confusión. Se preguntaba quién era esa señorita cuyos ojos carmesí reflejaban una tristeza tan profunda que podría clavarse en el corazón de cualquiera como un puñal afilado.
Él estaba decidido a ir tras ella, pero lamentablemente...
- ¡Oigan dejen nuestras cosas! - Neige identificó la voz de Gran.
Habían muchas personas acumulándose en el puente y empujando a sus compañeros de academia y a sus materiales de trabajo.
¡Qué dilema!
¿Qué camino tomará este héroe?
Salvar a una persona o salvar a sus compañeros.
Claramente la respuesta fue clara para él.
- Lo siento, señorita. - Negie se sintió mal de tomar esta decisión y tomó su escoba para ir a auxiliar a los enanos.
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Shiori decidió huir volando rápidamente lejos de la escena para evitar empeorar las cosas. Sin embargo, los efectos de la expulsión de energía comenzaron a hacerse evidentes. Sus alas, debilitadas por el esfuerzo, perdían solidez rápidamente, y sabía que no les quedaba mucho tiempo antes de desaparecer por completo.
Con cuidado, aterrizó en uno de los bosques cercanos al instituto, abandonando su forma alada y continuando a pie. El viento soplaba fuertemente, trayendo consigo el fuerte aroma a hierro de la pintura que tenía adherida, lo cual la mareaba. Su visión empezaba a nublarse, sus pulmones luchaban por tomar aire y su marca no paraba de arder, como si algo la quemera desde dentro. Su cuerpo se balanceaba de un lado a otro, como si estuviera bajo los efectos de la ebriedad.
- Entonces, realmente todos tenían razón... - Susurró Shiori sin saber hacia dónde ir y sosteniendo una mano en su brazo adolorirdo. - No estoy... y nunca estuve capacitada para ser una mujer normal y tampoco puedo ser la matriarca que tanto esperan que sea.
En ese estado de debilidad, Shiori se encontraba sumida en la confusión y la desesperanza. Sus pensamientos se repetían una y otra vez, mostrándole escenas de todos sus errores y fracasos cometidos en vida, como múltiples películas proyectadas al mismo tiempo en una cueva, y retrocediendo hasta llegar a la escena de la muerte de Hitoshi.
- Papá... - Shiori dio un susurro perdido .
En medio de su agotamiento, el dolor y la confusión, Shiori empezó a revelar sus sentimientos de incapacidad y la carga que tenía sobre sus hombros. Las imágenes en su mente se desvanecen, mostrando ahora la borrosa figura de una mujer que apenas podía distinguir.
- Mamá... - Ella continuó llamando en el mismo tono de voz.
El mundo giraba a su alrededor, y la respiración de Shiori se debilitaba, convirtiéndose en un eco lejano. En ese estado, su visión se desvanecía lentamente hacia la oscuridad que se cernía sobre sus pensamientos. Sin embargo, justo antes de caer en el abismo, también se escuchó la borrosa voz de alguien cerca.
- "¿Quién es?" - Pensó Shiori antes de que su visión iba cayendo poco a poco hacia el césped.
Por suerte, aquella persona la atrapó a tiempo, interrumpiendo su caída.
Lo único que Shiori alcanzó a escuchar fue:
- ¡Oye! ¡¿Qué te pasó?! - Dijo aquella voz gritona.
¿Acaso ese era...?
- Fudo... - Susurró finalmente Shiori cerrando los ojos para sumergirse ahora en la oscuridad de sus pensamientos más profundos. - ...¿Será que algún día este dolor termine pronto si me voy con mi papá y mamá en la presentación del VDC?
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To̶̺̯̹͛̊̓̃̐̅́̏dͥ̚o̷̢̢̘̼͉ͨ͂͒ͩ̓̔̄ v̛̭̓ͯ̅ͨ̃͟a̒̂ͤ̉ s̚ḛ̢̺͍̝͈̜͘g̶̤͎̜͉̠̹͌ͯ͋ͭ͋͜͟ứ̧̥͙̠̮̾͑̏ͩͥ̄͜͡n l̩͔̜͉̝̼̅̐͛̌͆ͧ͠o̷̗̺̝͗̂̋͂̋ p̶ļ͚̞͌ͩͮ̋̊ạ̤̼ͥ̔̿̌̂ͬ̚n̹ͣ̀̍͝ȩ̵̭̈̉ͨͫ͋ͥ̓̋̎ͅã̷͚̗dͭ̌o͕
B̴̵̧̩̫͇͖͓̘̘̳̫̝̎́̈́̌͗̅̀͛̓̄̌ͮ̓̔ͯ̅̄͝͞_̻̱͌ͨ̑̇̈͛e̷̴̶̡̧̡̛̛̛̹̼͖̗̳̺͕͚̠̫̾̄͛̐͋͆̀̔͒̾͒̓͝͠͠_̶̧̛̰͍̙͙̝̻̆ͤl̸̡̛͎͚͈̪͓̫̻̦͎̮͌̆ͩͨͤ̓̏̆ͮȍ̴̶̸̢̨̞͕̦͔̗͎̼̙̠̥̱̮̱͊ͩ͑ͣ̂̔̀́͌̒ͭ̇͌̑̑ͬ̏͘͠͠͡ḃ̴̶̵͎̪͙̰̜̞̯̠͍͗͐̑̑̂̂͐̎͡͠ͅo̡͓̹̬̰͔̭̪̰͕̠̼̤͒̓̏̎͛̄͆́͌̉ͬ̄͒̌͆̂ͭͤͭ͋̈́ͪ̔ͧ̕̕̚͟͢͟ͅģ̛̮̣̘̻̺ͥͭ̅̂̍́͛ͬ͢͠͡
Lò͒_̨̺͉͑͘ s̯̉́̓̽é͉̪̑ͣ.̷̣̮̌ͭ͢.̯̜̄͌͆̎͛͗͊̒.̴̡͕̙͋̎ͥͩ̍
ᵷ-̓q̀ɐ̑̎̐nɹ̧̠͉ͩͥ͗-̻̪̆ɥ̷̗̅_͜ꓛ͇͌
S̤̯̭ͧͣo̱̯̖͆ͭ͊l̗̝̈́̆ͦ̚o̟̞̎ e̳ͪ̆s̴̈̐ c̺͎̈́̈́ͧ͝uȩ̤͂s̛̻͎̜͔̕͢t͖ͫͤi͍̽̿o̴̮͂̇̏͢n͆ d̴̡̳͂̅e p̸̘ͬ́a̟̗͔̔͛͝cǐ͓̱͔̇͛̄e̸̡̙ͦ̆n̵ci̻̣̦ͪ͌̀͡a͖ͣͥ p̦ͫ̓͞a̡̐r̲͚̽ͣ́ͨ͢a͎_̖̲͙ q͓̬̫̉̾̋̓u͒eͩ_͂ͫͯͧ t̨̙̓͐͟o̯ͧ͐d̴ͭ͆̔͡o_̧̺͖̉ͭ d̆ë̢́̾̃ al̻̥͔̑̀í̼͢n_͂ḯͬ͆̍ẽ̬̮ ǎ̷ n̸͍̲̗u̔seͣ̈́ͦ̕t̨̢͎ͬ͑͗ͮr͕̮͎̹̓o͌ f̧̧͇͈̑ȁvö̼̯̲͊ͪ͗r̛̹
Ṃ̴͙ͫuy̱̖̐ p͇̊ͩ͗̈͗͞r͉̋o̶͒͗͞nt̤o̓̂ s̝͇͖̿͌͆͠e͈̹̬͂ͥ̐r̢̞͖͉e̵̙m͍̠ͨͭo̪̹ͩ̈́ͪͯs̟͠ l̹̅̓̿̉͗́i̳̹̳̐ͦͭb̨̳͟r̓eͥ̊s̼͈̒͂͡͠ d̛̔͊e̯̼̓ e̓ͦ̓̅ͮ̉͡s̬̼͆͒͜t̶̨̪͉͋̃̂as͎̲̩̤̦̥̊ pr̙̅͊̌į̷̮͖s̬͎i̠ͩ͆͌͆́o͇̳̘͕̐͞ne̖̰̹ͭs̢͇̱̓ͤ
F͑̀i̞̓nâlͮ̋̚m͍en̯̥t̜e l̑̆ͫlę͋g͖ar̭̆ͦá l̑͛a͂ h̼o͍r̨͔̘a̯̓̓ d̵̯e̝ t͐͠ę̶̄r̵min̡a͓̹̽r͈̙̈ l͇o q̻̋̚ue͖ a̬͛l̘͘͜ǵ͓u̩n͇ả̜͖ v̄ͣèz̝ͤ̍ ḧ́ẻmͧ̽o͍͢s e̥͉̓m̂̄p_̢e̛z͔ad͍̯̾o͓ͬ d̺͔eͦ͘s̙͖͢de̱̎̊ l͓a e͖͍͜r̉ͣ̓aͪ d̙él̛̾ i̹̎n̂iċ̦i̊ͦo̱͔̍
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Continuará...
Próximo capítulo: "El sentimiento de volver a levantarse"
Waaaooome tarde casi como 4 meses escribiendo esto y tratando de llevar la uni. Muchas gracias Kodamitas por la espera, lamentó mucho si he tardado. ¿Qué tal les pareció el cap? Poco a poco se van soltando los secretos y plot de esta obra, a pesar de las actualizaciones del cannon. Solo espero que les haya gustado esta sobredosis de drama y angustia como estamos acostumbrados :'D y solo espero no tardarme nuevamente.
Caso aparte iba a adicionar un bonus extra, pero me dije nah mejor para el prox capítulo, solo puedo decirles que vayan comprando los pañuelos y los galones de agua n.n se vienen cosas interesantes.
Cuídense mucho y muchos saludos a jhoan1az y a HijaDeXiumin, SISTAR! Gracias por ayudarme a dar sus opiniones sobre esta obra, las amo muchísimo 3.
Ahora sí, sin nada más que añadir, les deseo dulces sueños y con el suspenso muajajajaja 3 Los amo mucho 3
Atte. Lady Brushogun ;3
