Una Sacerdotisa en Twisted Wonderland
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"Si permites que tus pensamientos residan en el mal, tú mismo te volverás feo. Mira siempre por el bien en todo para absorber la cualidad de la belleza"
- Buda
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[Hace 2 día]
Ella se había preparado con tanta antelación que incluso se había alquilado un traje ceremonial de la tienda de Sam para este momento. No era como sus kimonos, pero funcionaban para poder ofrecer la ceremonia de los muertos.
- Om ami dewa hri - Shiori terminó el cantico del sutra Amitabha para difuntos frente al retrato de su padre.
La mesa estaba acompañada de nuevas ofrendas desde velas, incienso, una copa de agua, frutas, pan, sal y una lata de atún que Grim había puesto previamente. Fue un lindo gesto de su parte y el de sus amigos que habían hecho por ella. Todos fueron muy comprensivos y supieron respetar sus tradiciones como nadie.
Normalmente este era una ceremonia que tendría que haber hecho mañana, pero dado a los tiempos no iba a tener tiempo y prefería hacerlo ahora para terminar los últimos preparativos para el tributo.
- Muchas gracias por acompañarme en esta oración Vil. - Comentó Shiori mirando a su costado. - Estos cánticos normalmente duran como 18 minutos, pero agradezco que te hayas quedado a honrar la memoria de mi padre.
- No hay nada que agradecer, paloma. - Respondió Vil con serenidad, interrumpiendo su propio rezo. - Este es un momento especial, y como invitado de tu hogar, era lo mínimo que podía hacer.
Shiori asintió, agradecida por la comprensión y el apoyo de Vil en este difícil momento. Sin embargo, una sombra de tristeza aún oscurecía sus ojos mientras continuaban con la ceremonia.
- En mi hogar, esta ceremonia se tendría que llevar a cabo en el santuario con el resto de los miembros y aspirantes. - Confesó Shiori, su voz temblorosa mientras acariciaba el rosario entre sus manos. - Los sacerdotes de mayor rango saben mucho más sutras apropiados que yo y esto es lo mejor que pude haber hecho por mi propia cuenta...
Vil notó la autoexigencia en las palabras de Shiori y decidió intervenir con palabras de aliento.
- No te martirices. - Advirtió Vil, con un ligero fruncimiento en el ceño. - No creo que sea algo que a tu padre le guste ver ¿No lo crees?... Tu ofreciste esta ceremonia con todos los recursos que tienes y eso es algo que se tienes que valorar.
Las palabras de Vil parecieron calar en Shiori, quien asintió con un suspiro resignado. Sin embargo, el peso del dolor aún pesaba sobre ella, visible en la tristeza que oscurecía sus ojos.
- ... cierto. - Continuó murmurando Shiori. - Perdón si te incomodé, este suele ser mi temperamento durante estos días.
Ambos quedaron envueltos en un silencio cargado de emociones, cada uno perdido en sus propios pensamientos y recuerdos frente a las velas naranjas que iban acorde a la luz del atardecer. Vil todavía desconocía los detalles de la muerte del padre de Shiori, pero, a juzgar por la expresión que ella estaba haciendo en estos momentos, se podía notar que fue una herida muy fuerte que hasta podría marchitarla emocionalmente.
- ¿Cuándo tendrías pensado contarnos sobre esto Shiori? - Preguntó Vil con suavidad, desviando la mirada hacia la placa del retrato. - El VDC... la fecha... no fueron una simple coincidencia...
- No acostumbro a hablar mucho sobre esto, ya que nadie me lo ha preguntado... y si lo hacen... es un poco complicado para mi explicar los detalles. - explicó Shiori con un tono apagado, evitando el contacto visual. - Además todos tienen sus clubes en la tarde, actividades, El VDC se acerca también y... no quería ser una molestia.
Ante este comentario, Vil frunció levemente el ceño y corrigió a Shiori.
- Nuevamente te estás lanzando comentarios de autodesprecio. - Regañó Vil con suavidad, acercándose para pellizcar con delicadeza la mejilla de Shiori. - No lo hagas.
- Lo siento... es que... - Shiori titubeó, las palabras se atascaron en su garganta mientras luchaba por contener las lágrimas que amenazaban con desbordarse - No... no importa.
Los ojos amatistas de Vil vieron como los hombros de Shiori empezaron a temblar al igual que sus manos. Eran claros signos de querer resistirse, pero que al mismo tiempo le generaba dolor por cómo sus ojos se empañaron con lágrimas.
- Oye Vil... ¿Puedo hacerte una pregunta muy personal? - Preguntó Shiori en un tono quebrado.
Al principio Vil dudó, pero ya que estaba aquí... responder una pregunta no lo iba a matar.
- Dime ¿Cuál es tu pregunta?...
- ¿Cómo es tu relación con tu padre? - Shiori miró fijamente a Vil, con los ojos aún humedecidos por las lágrimas que amenazaban con escaparse. Vil notó la fragilidad en su mirada, una fragilidad que contrastaba con la fuerza con la que había estado realizando la ceremonia momentos antes.
La pregunta de Shiori hizo que Vil se detuviera por un momento. No era algo que esperaba en ese momento. Aun así, sabiendo cómo mantener su compostura, respiró profundamente antes de responder, tratando de encontrar las palabras adecuadas.
- Mi relación con mi padre... - Comenzó Vil, pensando en cómo expresar lo que sentía. - Es buena. Él es un hombre increíblemente talentoso, es alguien muy respetado en la industria del entretenimiento. A veces, esa misma pasión por su trabajo lo lleva a veces a estar ausente, pero no me quejo. Después de todo, fue gracias a él y a todo su esfuerzo el motivo por el cual yo estoy aquí... Soy lo que soy gracias a todos los esfuerzos que él ha hecho.
- ¿Amas mucho a tu padre? - Preguntó ella con intriga.
La respuesta fue más clara para Vil.
- Sí, lo amo mucho. Es una persona increíble, llena de sabiduría y generosidad. - Una breve imagen mental de su yo pequeño siendo reconfortado por su padre pasó por su mente, generando un cálido sentimiento en su pecho.- A pesar de los momentos difíciles, siempre ha estado ahí para mí, apoyándome en cada paso del camino incluso dentro de la industria del cine. - Respondió Vil con sinceridad, dejando entrever la profunda admiración que sentía por su padre.
Shiori asintió, absorbiendo las palabras de Vil con atención mientras un destello de melancolía cruzaba sus ojos.
- Qué bueno es escuchar eso... - Shiori dibujó una sonrisa triste en su cara. - ... es hermoso el que cuentes con ese tipo de apoyo cuando lo necesites.
Y eso también le dio fuerza para aunque sea hablar de cómo era su padre:
- Mi padre también era un buen hombre. Él fué mi mayor héroe desde que tengo memoria... me protegió y amó de tantas formas posibles que, incluso estando cansado por el trabajo, siempre procuraba tener tiempo para estar conmigo. - Shiori intentó abrazarse a sí misma intentando recordar cómo era el abrazo de su padre, pero no sentía nada. - Hay días en que lo extraño mucho y siento un gran hueco en mi pecho cada vez que lo trato de recordar...
Esta vez las lágrimas no pudieron sostenerse más y empezaron a derramarse de las pestañas blanquecinas de Shiori.
Y esa fue una desgarradora imagen que a Vil lo dejó congelado.
- Vil, en mi vida entera siempre he atraído a las tragedias... mi vida entera... - Ella tragó duro. - Cuando era niña siempre creía... que si intentaba dar todo lo mejor de mi entonces ya no sería una carga para nadie... y cuando más necesitaban que fuera útil yo no... no pude...
El valle de lágrimas nunca antes se había llenado de tanta angustia como hasta ahora.
- Yo fui una tonta en aquel día... si hubiera sido más sensata... él no... él no... - Shiori se llevó las manos a la boca y se agachó frente al retrato mientras repetía una y otra vez. - Lo siento... lo siento tanto...
Vil observó con profunda empatía cómo las lágrimas fluían libremente por las mejillas de Shiori, su corazón se apretó con dolor al ver su sufrimiento. Nunca antes había consolado a alguien, en las películas todo parecía salir natural y con grandes palabras reflexivas que fueron sacadas de un libro de medicina. Pero hacerlo en la realidad era mucho más difícil, porque no podría imaginar lo que se sentiría perder a un ser querido. Podría hacerse una idea si él hubiera perdido a la única figura responsable que lo cuidó toda su vida, pero nada se igualaba a la realidad en carne propia, por lo que lo mejor que él podría hacer ahora era solo acompañarla hasta que se calme
- Lo perdí, Vil... perdí a mi papá...
Él se acercó lentamente a ella y la rodeó con sus brazos, ofreciéndole un abrazo cálido y reconfortante. No había palabras que pudieran mitigar el dolor que Shiori estaba experimentando en ese momento, pero él esperaba que su presencia pudiera brindarle al menos un poco de consuelo.
- Shhh... shhhh... respira hondo... - Vil apretó suavemente a Shiori contra su pecho.
Así, ambos continuaron hasta que Shiori se calmó y se fue a dormir temprano ese día.
Desde aquel día, Vil conoció una nueva faceta de Shiori. Una faceta que fue muy desgarradora de presenciar, ya que al parecer Shiori cargaba con una culpa que hasta ahora la martiriza.
Ver esa cara de sufrimiento, no fue agradable para él.
El no iba a pedirle que Shiori le diera más detalles de ese momento a menos que ella lo quiera expresar. Pero, no podía invalidar el hecho de que ella estaba lidiando con esas emociones ahora para que cuando sea el VDC, ella ya pueda tener la mente un poco más clara.
Ahora entendía muy bien del porqué puso esa mirada desolada cuando no la eligió dentro de los finalistas y su insistencia por seguir entrando... todo lo hizo para conmemorar a su padre.
- Ay, paloma... - Suspiró Vil, reflexionando sobre lo sucedido sobre su cama. - El amor de un padre hacia su hijo... un héroe... - Cerrando los ojos, imaginó la imagen sonriente de su padre en el set. - Sí, es un título muy apropiado para ellos.
Inclinó su cuerpo sobre el colchón mientras intentaba dormir un poco.
- ¿Qué estará haciendo él ahora?... ¿Estará ocupado?... ¿En la grabación o en esa entrevista?... - La imagen poco a poco se iba oscureciendo. - Quizás deba llamarlo cuando esté libre...
Capítulo 67:
"Vil Schoenheit"
La última gota del blot cayó al suelo con un ruido viscoso seguido del tacón negro de Vil, dando como aviso de que su nueva presencia corrupta había llegado. Alzando sus brazos, con las telas moradas manchadas, habló en un benevolente tono a nuestros jóvenes estudiantes:
- Su dolor no durará mucho tiempo. Sus vidas van a terminar pronto. - Los ojos de Vil casi parecían medias lunas cargadas de locura pura. - La sangre se congelará... y no se despertarán de nuevo.
Al inició quiso dar una leve risa, pero a medida que iba aumentando más la fuerza de su voz, su risa se convirtió en una carcajada insana.
- Ah... Vil... has caído presa de la oscuridad y la tristeza... - Rook murmuró consternado por Vil y sintiendo como Morfeo lo quería reclamar pronto. - Pero aún así te ves tan hermoso y malvado, que no puedo apartar mis ojos de ti... aunque mis ojos se están poniendo nublados...
- ¡Rook! - Exclamó Shiori con angustia al activar su Ajna y miraba como su alma empezaba a flaquear. - ¡Rook, por favor no cierres los ojos!
Ella intentó poner más resistencia a su sello, pero podía sentir dolorosamente la maldición quería esparcir sobre su piel y entumecer los músculos que trataban de mantener el muro de mándalas.
- ¡Maldición! ... ¡No puedo moverme ahora!... - Kalim intentó pararse correctamente, pero cada extremidad suya se sentía como el mismo cemento solidificado... eran pesadas.
Tan pesadas que también terminó cayendo al suelo.
- No. No. No. ¡Kalim! ¡Sigue luchando! - Shiori trató de animar, pero eso no era suficiente. - ¡Kalim!
Y la cosa empeoró cuando...
- Me siento mareado... - La cabeza de Grim empezó a tambalear su cabeza hacia el suelo. - Me cuesta respirar...
La mirada de Shiori se encogió, su sangre se le empezó a helar aún más y aquello los lirios rojos, que tanto temían, ya querían florecer alrededor de Grim, Kalim y Rook...
Al igual que su padre...
- ¡NO! ¡BASTA! ¡NO QUIERO VER MÁS MUERTES! ¡NO QUIERO! ¡YA NO QUIERO VER MÁS LIRIOS ROJOS! - Shiori exclamó como nunca antes lo había hecho en tanto tiempo... con angustia y con lágrimas en sus ojos, que iban cayendo a medida que ella sacudía su cabeza de un lado a otro. - ¡POR FAVOR! ¡VIL, DETENTE!
La maldición se sigue extinguiendo del brazo hacia el cuello de Shiori y aun así sus lágrimas cristalinas brillaban como cristales en medio de esta oscuridad. A estas alturas, ella tampoco está pensando con lucidez.
Solo no quería revivir otra vez aquella pesadilla que la persigue desde los 9 años.
- ... Por favor... yo ya perdí a mi papá...- Su voz sonaba quebrada. - No quiero perder a Kalim... No quiero perder a Rook... No quiero perder a Grim... pero sobre todo... - Shiori levantó su cabeza para mostrar más de sus lágrimas para ver como varios lirios rojos abiertos estaban rodeados alrededor de Vil. - ... NO TE QUIERO PERDER A TI, VIL
Aunque la mirada maníaca de Vil se mantiene imperturbable, la flama morada en su ojos derecho, al ver esas lágrimas caer de las mejillas de Shiori evocaron una especie de recuerdos y emociones que pasaron rápidamente en su mente.
Desde las conversaciones y determinación de un grupo frente a una sala de ensayos, hasta la imagen de un abrazo reconfortante frente a las velas y el incienso
El simple verlas como si fueran el flash de una cámara, generaron una pequeña vacilación en el comportamiento del líder de Pomefiore, aparte de una fina punzada. Esto llevó a que Vil se llevará la mano al ojo flameado y tratara de menguar aquella extraña sensación que lo confundía.
Por alguna extraña razón, el gas venenoso se redujo un poco. Era un avance, pero todavía seguía presente y los chicos aun estaban desmayados. Se requería de algo más para que todo pudiera salir de aquí.
Y eso fue justo lo que pasó ahora.
Algo pasó rápidamente por el pasillo y tomó por sorpresa a Vil
-¡¿Qué?! - La alfombra empezó a girar y girar alrededor del grupo casi caído, alejando los vapores venenosos y limpiando el aire de toda clase de contaminación. - ¡Ugr! ¡Maldito! ¡No te metas en el camino!
Vil retiró su mano de su ojo y la flama violeta volvió a como estaba antes. La vacilación terminó, pero ahora estaba muy enojado.
- "Vil, perdóname..." - Shiori realizó los 9 sellos en su mano y murmuró. - Loto ascendente.
El selló se dibujó debajo de Vil y lo empujó hacia otro extremo, lejos del grupo.
Vil pudo aterrizar bien ya que su encarnación, todavía formándose, extendió su mano para protegerlo de cualquier golpe.
Con la reducción del veneno y la maldición. Kalim pudo recuperar el conocimiento y reconocer aquel objeto que les salvó la vida.
- ¿Eh?... ¡Mi... Mi alfombra mágica! - Kalim se sorprendió de ver a su compañero flotar sobre él - ¡¿Cómo es que llegó hasta aquí?!
La razón estaba encima de él.
- Cielos, sabía que algo como esto podría haber sucedido. - Comentó pesadamente una voz cansada pero serena, digna del tono de Jamil. - ¡Todos, suban! - Exclamó mientras extendía su mano hacia Kalim.
- ¡Jamil! - Kalim sonrió de oreja a oreja mientras se sostenía de su agarre.
Entre ambos se ayudaron para subir a Rook y Grim a la alfombra mágica lo más rápido que podían y justo cuando Jamil iba a extender su mano hacia Shiori. Ella se percató de cómo la maldición se trasladó hacia sus manos, por lo que ella se alejó rápidamente.
- ¡Shiori que haces hay que irnos! - Grim la miró preocupado al igual que Kalim y Rook al ver el estado de Shiori.
- No, estoy maldecida. Los voy a contagiar si los toco por error. - Exclamó Shiori ahora sacando sus alas. - Adelántese yo los seguiré.
Se podía sentir como la maldición que iba trasladando hacia sus espalda por lo que tendría que apresurarse en salir del pasillo.
No había tiempo para detenerse en dramas por lo que Jamil, entendiendo la situación, asintió con su cabeza y emprendieron vuelo juntos los más lejos que podían mientras todos podían escuchar el grito de Vil que les decía oscuramente:
- ¡NO SE ESCAPARÁN DE MÍ!
La sombra de Vil empezó a levitar, seguida de una encarnación encapuchada que todavía se seguía materializando.
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Todos habían logrado salir y aterrizar sano y salvos junto al escenario. Shiori miró hacia arriba y vió como el cielo había cambiado, estaba lloviendo mucho. Su vestido se estaba mojando y el maquillaje se estaba perdiendo un poco entre las manchas de maldición y el agua.
Un leve malestar golpeó el cuerpo de Shiori al punto que la arrojó al suelo. Afortunadamente puso sus manos al piso para todavía sostenerse, pero esto solo significaba como el entumecimiento continuaba.
- ¡Shiori! - Kalim se preocupó por ella y quiso socorrerla.
Pero nuevamente ella le exclamó rápidamente:
- ¡Te dije que no te acercaras! ¡Quedaras maldecido si no mantienes la distancia!
Por inercia, Jamil intervino a tiempo y obstaculizó el camino de Kallim.
- ¡¿Jamil porqué..?! - Kalim iba a reclamar pero Jamil le ganó la palabra.
- ¡Idiota, ponte alerta! ¡¿Acaso no la escuchaste?! - Frunció el ceño. - No vas a poder ayudarla si tu también terminas maldecido por tu imprudencia.
En eso, desvió sus ojos hacia Shiori y le preguntó.
- Oye, ¿Todavía puedes levantarte? - Preguntó Jamil a Shiori, analizando las condiciones en las que ella se encontraba actualmente.
Shiori asintió. Ya luego ella se iba a disculpar con Kalim por la rudeza de su tono, pero no quería poner en peligro a él ni a nadie. Así que levantándose con un poco de dificultad, ella se incorporó en sus dos pies y miró preocupada el entorno con mejor claridad.
- Llegamos tarde... - Susurró Shiori con impotencia, sintiendo como la presencia oscura de Vil iba en aumento.
- Los cielos estaban claros. - Rook miró al cielo con un rostro preocupado y pudiendo sentir la congoja de aquellas gotas de lluvia cayendo sobre ellos. - pero ahora es como si el cielo fuera un reflejo del corazón atormentado de Vil.
Casi con preocupación, por los posibles desastres a futuro, Kalim desvió su mirada rápidamente hacia Jamil:
- Jamil ¡Tenemos que evacuar a todo el personal y a los estudiantes primero! - Kalim señala el lugar en donde estaban los reporteros y participantes antes, pero ya no había nadie. - Espera. ¿que? ¿A dónde fueron todos? No hay nadie. - Dijo casi estando muy confundido
- Dios mio, ¿Cuantos años crees que llevo contigo? Llevo mucho tiempo siguiendo tus comportamientos alocados - Regañó Jamil. - ¡Toda la gente ya ha sido evacuada de forma segura!.
- ¡¿Eh?! ¡¿Pero cómo lo has hecho?! - Grim lo miró casi sorprendido como el resto.
Neige salió corriendo del pasillo hacia las gradas como le dijo Rook.
- ¿Él dijo que el personal me estaba buscando? - Neige miró por todos lados de las gradas.
Entre búsqueda a búsqueda, no se percató como Jamil se iba acercando con las manos hacia atrás.
- Disculpe... usted es Neige LeBlanche. - Él lo llamó en un tono amigable.
- ¡Por supuesto! - Neige lo saludo del mismo modo.
- Ah, soy un fan tuyo. - Jamil le sonrió encantadoramente. - ¡Debo decir que es un verdadero honor conocerte en persona! - Se fue acercando un poco más. - Si no te importa, ¿Puedes darme un autógrafo?
Como de costumbre, Neige aceptó.
- ¡Claro! ¿Dónde firmo? - Neige espero ver algún papel y bolígrafo...
Pero no vio nada de eso.
- Bueno entonces, por favor fírmame... - Jamil entrecerró los ojos al mismo tiempo que activaba la gema de su pluma mágica detrás de su espalda. - ¡En mis ojos!
La magia única de Jamil se activó y con ellos los ojos de Neige se pusieron de un rojo apagado en cuestión de segundos.
Era ahora o nunca.
- Te ordeno que distraigas a la multitud. Toma esto - Le entregó un micrófono inalámbrico. - Atrae a los reporteros y al personal por el área exterior con tu canto y baile... ¡Ahora, vete!
- Sí, joven amo... - Neige aceptó la orden y sin pensarlo comenzó a bajar las escaleras mientras tarareaba su melodía, captando todas las miradas en el área.
Al igual que las abejas a la miel, todos mordieron el anzuelo y buscaron sus equipos, cámaras, micrófonos y todo lo necesario para seguir a Neige hacia las afueras del coliseo.
- Bueno, adiós... - Jamil dejó caer su sonrisa y silbó fuerte para llamar a la alfombra mágica.
- Por supuesto, era de esperarse del sub líder de Sarabia. - Susurró Shiori aliviada de ver que el nivel de peligro se había reducido en un gran porcentaje, pero aún así no podía bajar la guardia.
En cualquier momento Vil podría aparecerse.
- Tenía un mal presentimiento después de ver la expresión de Vil fue durante la actuación del ensayo de Neige. - Jamil comentó mirando a Kalim fijamente con reproche. - No debieron haber pinchado el avispero, ahora tenemos que lidiar con esta situación que empeora.
- ¡¿Eh?! ¡¿Por qué dices eso?! - Chilló Kalim. - No podíamos haberlo dejado solo.
- Ya sea con buena o mala intención, el resultado es... que el avispero se cayó. Debemos de pensar en cómo resolver este problema.
Kalim dejó escapar un largo gemido lastimero, pero luego sonrió suavemente.
- Pero aun así... ¡Nos salvaste allá atrás! Gracias, Jamil.
- "Cielos, si hubiera mantenido la boca cerrada no estaríamos metido en este lío y Neige habría sido el único sacrificio..." - Pensó Jamil para sí mismo.
En ese aspecto Jamil tenía razón, tenían que pensar en una solución pronto. Shiori revisó sus brazos para examinar el nivel de daños. La marca estaba haciendo lo suyo para que el daño no traspasara a la piel, pero si no se curaba a tiempo, con el paso de los minutos, su carne podría empezar a descomponerse.
- "Necesito seisui..." - Murmuró Shiori preocupada.
¿Dónde iba a encontrar ese material en un lugar como este?
Parecía preocupante la situación, pero en eso...
Craw... craw...
Craw... craw...
Todos levantaron sus miradas al cielo y vieron con interrogante la llegada de dos puntos oscuros en el cielo que iban aterrizando hacia donde estaban los jóvenes y sosteniendo algo en sus garras.
- ¡Ah, son los pollos! - Grim reconoció a Queen y Zeppelin.
- Queen... zeppelin... - Murmuró Shiori mirándolo con sorpresa. - ¿Qué están haciendo aquí? No los he llamado.
En eso, las aves dejaron en el suelo tres objetos que dejaron boquiabierta la mandíbula de Shiori.
La primera, era su ya tan conocido cinturón negro cargado con varios de sus omamori.
La segunda, se trataba de dos katashiros. Este amuleto sirve para la sincronización de poder con los familiares cercanos.
Y por último...
- No es por ofender pollos, pero ¿de qué sirve que hayan traído dos botellas de agua? - Grim los regañó a las dos aves, quienes les graznaron que era un burro.
- ¡No me llamen así!
- Esto es... - Shiori agarró la botella y sintió la energía purificadora de la botella. - Imposible, ¡¿De donde sacaron agua bendita?!
Las aves emitieron un gorjeo levemente como respuesta.
- ¡Oh la la! - Rook abrió los ojos al igual que Grim al descubrir quién fue el remitente.
- ¡¿Qué?! ¡¿regalo del director?! - Chilló Grim confundido.
- ¡¿Eh?! - Tanto Kalim como Jamil lo miraron con una interrogación en su cabeza.
A la lejanía, cerca de la tienda de Sam, el director miró hacia la dirección en donde estaba el coliseo. Su mirada tenía un semblante de preocupación, sabía que no podía acercarse a la zona para no levantar sospechas de los de arriba pero aun así había hecho lo que le habían prohibido.
Había cometido una intervención.
Era muy consciente de lo hizo y muy probablemente sería torturado por ese acto, pero a estas alturas ya nada le importaba. Ya se cansó de no hacer nada y por una vez en su vida quería ser un punto de ayuda para Shiori en esta dura batalla, y esta era la única manera de hacerlo.
Así que no se arrepentía de nada.
- Buena suerte, polluelo. - Crowley cerró sus ojos dorados.
Varias preguntas pasaron por la cabeza de Shiori ¿Cómo es que el director sabía que esto era lo que justo necesitaba?, pero, por más que quería aclarar estas dudas, ella se sacudió la cabeza. No había tiempo para ponerse a preguntar. A ella le enviaron agua bendita para sus heridas y tenía que aprovechar dicho regalo.
- "Gracias, director Crowley" - Shiori abrió rápidamente la botella y se la pasó por heridas maldecidas.
El contacto con el agua y la maldición, generando un humo blanquecino seguido del ruido ardoroso de la piel cerrándose. Shiori tuvo que morderse la lengua para aguantar la incomodidad, pero ahora sus manos, brazos y cuello estaban libres de la maldición.
Usualmente las maldiciones suelen chillar, pero esta, al no provenir de un espectro, era inofensiva para el oído humano.
- ¡Ah! ¡Las manchas se fueron! - Grim miró de cerca las manos de Shiori.
- Todavía quedan algunas . - Shiori respiró agitadamente, llevando su cabello hacia adelante para tener un mejor acceso a la cremallera del vestido y abrirla para revelar su magullada espalda todavía manchada.
- Por favor, que alguien pase el agua bendita a mi espalda. - Comentó Shiori, tratando de no sentir vergüenza por exponerse de esa manera.
Claramente hubo una primera reacción ante la profunda cicatriz que deja a casi todo exaltados, pero Jamil no hizo ningún comentario al respecto y, suprimiendo sus emociones, tomó la botella translúcida para ayudar a Shiori.
- Dolerá un poco, pero trataré de ser veloz. - Advirtió Jamil con calma mientras abría la tapa de la botella y derramaba el líquido en la espalda de Shiori.
Shiori soltó un alarido ahogado, pero trató de respirar hondamente hasta que solo quedará visible la X. La curación fue rápida y gracias a Dios, Jamil tuvo la decencia de subirle la cremallera.
- Gracias, Jamil. - Shiori trataba de regular su respiración.
Al incorporarse, todavía se tambaleaba un poco debido al mareo, pero tanto Jamil como Kalim la ayudaron a mantenerla de pie.
- Cuidado, aún te estás recuperando. - Murmuró Kalim, mostrando verdadera preocupación por el bienestar de Shiori.
Los ojos de Shiori se quedaron un poco puestos en la mano de Kalim y el recuerdo de haberle gritado nuevamente rondó por su cabeza.
- Lo siento mucho si te grité antes Kalim... - Shiori se disculpó con cansancio. - No te quería contagiar.
- Ya no te preocupes por eso. - Respondió Kalim, moviendo su cabeza de un lado a otro. - Lo dijiste porque estabas preocupada por nosotros... no te preocupes.
Shiori soltó un suspiro de alivio, realmente él era alguien muy gentil.
- ¡Maravilloso, Jamil! - Rook sonrió. - Con tus agudos ojos puedes percibir hasta la más mínima molestia de Kalim y ser veloz a las atenciones de Shiori. Un vínculo profundo que trasciende los límites de un sirviente y compañero ¡Simplemente, beauté!
- Por favor, cállate. - Jamil dijo inexpresivamente, con una vena que quería amenazar con querer palpitar en su frente. - No es así. Es sólo una acumulación de experiencias. Además... - Sus ojos miraron a Shiori con cautela. - Le prometí a alguien recuperar mi reputación ¡Mi plan se habrá arruinado si esto continua!
En eso el ruido de unos pasos mojados corriendo cerca de ellos resonó seguido del grito de alguien diciendo:
- ¡JAMIL! - Era Ace, junto a Deuce y Epel. - ¡Hemos conseguido evacuar a las otras personas que merodeaban por ahí tumbándose en el lugar, pero cuando salimos para asegurarnos de que no había nadie más, hubo una niebla púrpura que rodeó el coliseo.
- La niebla nos quemaba la piel cuando tratamos de pasar a través de ella... - Deuce mostró su mano manchada. - ¿Qué fue eso?
Shiori, con el corazón en la boca, casi de un impulso se acercó a Deuce y revisó con cuidado su mano maldecida.
- Te tengo que curar antes de que se extienda, ven. - Shiori lo jaló hacia donde estaba la botella con el líquido restante. - Ace ¿Tú y Epel están bien? ¿También tienen alguna mancha morada en su piel?
- ¿Eh? No, eso creo. - Ace se examinó.
- Yo tampoco tengo nada. - Comentó Epel.
- ¿Qué hay de ustedes? Rook, Kalim. - Shiori levantó la manga del saco de Deuce.
- Ambos estamos bien. - Comentó Kalim levantando el pulgar. - Tu técnica evitó que fuéramos maldecidos, muchas gracias.
- Realmente fue un acto honorable Reine des anges. - Rook hizo una reverencia. - Con una energía tan feroz y protectora como esa, realmente lograste que este buen cazador viera la luz de esta vida, merci
- ¡Aún sigo molesta contigo por como casi te matas bebiendo veneno! - Shiori arrugó su nariz en señal de descontento- - ¡Si no fuera porque estoy atendiendo a Deuce, ya te hubiera dado una buena cachetada! - Dijo eso, mientras echaba el agua bendita a la mano de Deuce.
Ace se estremeció y se llevó la mano a la mejilla, mientras que Deuce:
- ¡Ay pica! - Comentó Deuce al sentir el ardor.
A pesar del enojo, Shiori todavía estaba aliviada de que Rook se encontraba bien y respirando.
- Aun así, me alegra que estés vivo... - Shiori murmuró en un tono bajito que fue escuchado claramente por el hombre rubio. - no vuelvas a hacer eso enfrente mío...
Rook hizo una breve mueca de sorpresa, pero el recordar la desesperación y el llanto de Shiori lo hizo reflexionar acerca de originar dichas emociones que no fueron agradables para una dama sensible como ella; por lo que, siendo consciente de este inconveniente, se disculpó.
- Excusez moi, mademoiselle. - Rook la miró con verdadero arrepentimiento.
Y en silencio Shiori las aceptó.
- ¡Ya pe'! ¡¿Alguien me puede decirme qué chongo está pasando ahora?! - Comentó Epel, confundido por la situación.
Todavía no habían dicho porque todo este lugar estaba patas arriba.
- Vil ha entrado en el estado Overblot. - Shiori lo informó con toda la seriedad del caso.
- ¡¿QUÉ COSA?! - Exclamaron tanto Ace, Deuce y Epel.
- ¡¿Shiori, qué pasó con los sueños premonitorios?! - Chilló Ace, casi exaltado. - ¡Dijiste que nos informarías si habría alguna señal de que iba a aparecer otro puto overblot! ¡¿De nuevo nos estas ocultando cosas?!
La simple mención de las palabras sueños y premonitorios despertó una interrogante en el respeto de grupo, pero sobre todo una alarma en Jamil.
- ¿Espera, qué? ¡¿Ustedes ya lo sabían de antemano?! - Jamil miró tanto a Shiori como a los otros dos de primero con una mirada indescriptible, no se había esperado este dato adicional.
- ¡No he ocultado nada! - Shiori explicó, parándose para enfrentarse a Ace. - ¡Los sueños se detuvieron después de la última actualización que les dí hace 2 semanas! ¡Creí que habíamos logrado salvar Vil cuando dejé de ver los sueños! ¡Pero cuando Vil se fue hoy...La visión apareció sin aviso!
- ¡Debiste decirnos en ese momento Shiori! - Ace replicó.
- Ace, ya basta. No le grites. - Deuce lo reprimió, pero Ace simplemente lo ignoró.
- ¡Tenía que detener a Vil! - Ella le levantó la voz. - ¡No había tiempo que perder!
- ¡Y mira que bien te salió! - Ace señalo el lugar con neblina.
- ¡Oigan ya no discutan! - Chilló Grim, metiéndose entre los dos. - ¡No es el momento para pelear!
Pero Shiori continuó casi con las pupilas diminutas:
- ¡No! ¡Ya estoy harta de que siempre Ace se queje conmigo! ¡Yo no pedí ver estas raras visiones! ¡¿Crees que es lindo despertarse a la media noche con una angustia constante de saber si lo que soñarte es o no un aviso?! - Shiori se pasó la mano a la cabeza en señal de estrés. - ¡Hice todo lo que tenía en mis manos y pensé que lo habíamos logrado! ¡Realmente lo pensé! ¡¿Tu crees que no me siento ya culpable de esta situación por no haber tenido las visiones antes?! ¡De haberlo sabido antes claro que se los hubiera avisado! ¡Juntos podríamos haber anticipado mejor a Rook, a Epel, a Kalim, Jamil y hasta el mismo Vil! ¡Y ustedes estarían allí para ayudarme a respaldar mis palabras, para que nadie me vieran como una loca! ¡Realmente piensas que me hubiera tomado esa responsabilidad como una broma después de las cosas horribles que nos pasaron desde el primer overblot que enfrentamos!
La marca de Shiori se oscureció y con ello todos los dolorosos recuerdos que vivió desde el principio hasta el final.
- ¡No tienes ni idea de lo que yo tuve que pasar para llegar a este punto! - Shiori le mostró la mano con el tatuaje. - ¡Yo ya sé que cargó con muchas cosas! ¡Vivir día a día en un mundo desconocido! ¡Sin familia! ¡Con la angustia de saber si podré regresar a casa o no! ¡Y sobre todo cargando el peso de haber matado a mi padre y de varios familiares de mi familia en el pasado! ¡Ya sé lo que es cargar con esa culpa y tratar de evitar que otros pasen por lo mismo por estar a mi lado y de esta marca?! ¡¿Qué más quieren de mí?!
Ace, como el resto se quedó casi mudo a la mitad ese discurso de Shiori. Ante la mención del pasado de Shiroi, y esa última confesión fuerte. Con esto, él pudo reconocer como otra vez estaba colocando más peso adicional en los hombros de su amiga.
Era ya una tarea tan pesada que la estaba empezando a desmoronar, por más que ella luchará para mantener todo en orden cuando no debería.
- ¡Dime! - Shiori casi estaba al borde de otro ataque de histeria y que por ende empezaba a afectar a algunos aparatos electrónicos cercanos. Se empezaron a prenderse y apagarse las luces del estadio junto con la pantalla del VDC, quien empezó a emitir una estática similar a una cacofonía en el que se emulaban todos los gritos que Shiori alguna vez había lanzado en el pasado, pero casi de una forma espectral y hasta dolorosa. Todos se alertaron ante este cambio y lo que estaba pasando. - ¡Respóndeme! ¡Grítame! ¡Ódiame como los demás que he conocido en mi vida! ¡Solo dime algo! ¡Pero no te quedes callado!
Sin previo aviso, y sin pensarlo mucho, Ace simplemente se lanzó hacia Shiori y le plantó un fuerte abrazo.
- ¡Perdón! - Admitió Ace finalmente y controlando mejor su tono de voz para no seguir estresando a Shiori. - Perdona... te estoy poniendo mucha presión. No fue mi intención desbordarte de esta forma...perdón...perdón...
Los gritos estáticos se detuvieron, pero las luces todavía parpadeaban.
- Siempre nos ocultas cosas creyendo que es lo mejor para todos, porque crees que puedes afrontarlo sola... pero solo quiero que entiendas que ya no lo estás sola... - Ace se separó un poco de ella para verla con una mirada preocupada. - Solo te pedimos que así como confiamos en tí... tú también puedas confiar en nosotros... este ya no es tu mundo... ya no tienes que sentir desconfiar conmigo, con Deuce o con alguien más.
Shiori todavía mantenía el ceño fruncido, pero al mismo tiempo el enojo y la frustración iban disminuyendo hasta simplemente dejar un sentimiento de culpa que fue interpretada en suaves golpecitos de su mano en el pecho de Ace.
- En verdad lo intente... Intente detenerlo... - Repitió Shiori en un tono casi cansado y triste.
- Lo sé muy bien. Lo siento mucho... - Ace se siguió disculpando. - No debí haberte recriminado.
Casi nadie habló nada después de ese murmuró. Las luces nuevamente se apagaron y la marca de Shiori volvió a la normalidad. Todo parecía que se hubiera calmado, pero todo eso se arruinó cuando empezaron a sentir un temblor en sus pies seguido del sonido de varios truenos resonando en el cielo.
Vil estaba cerca.
Y eso alertó a todos los presentes.
- ¡Dejemos esta conversación para después! ¡Aquí viene! - Jamil llamó.
De las nubes oscuras, Vil, de un movimiento de brazos, dispersó la neblina tóxica para aterrizar cerca del grupo.
- Ninguno de ustedes escapará... - Habló Vil mostrando a su encarnación, quien sostenía algo potencialmente peligroso en sus manos oscuras. - ...Cualquiera que haya visto mi fea apariencia ¡No debe seguir con vida! ¡HAHAHAHAHAHA!
- Hoy es un festival cultural nacional. Muchos poderosos magos se han reunido alrededor de la escuela ahora. - Jamil intentó teorizar. - Alguien eventualmente se dará cuenta de esta situación de emergencia. Pero hasta que el rescate pueda atravesar esa niebla venenosa. - Entonces, de su mano sacó su bolígrafo mágico. - Tenemos que mantenerlo firme.
Y así como Jamil se equipo para el ataque, todos y cada uno de los presentes sacó sus correspondientes plumas mágicas. Grim se posicionó al lado de Shiori, quien terminó de colocarse su cinturón y de pegar los dos Katashiros en los lomos de sus cuervos. Los iba a necesitar para este combate al igual que el rosario de su padre, que había sacado de su tatuaje.
- El punto débil es la cabeza, si podemos destruir el frasco estaremos más cerca de salvar a Vil. - agregó Shiori activando su marca como el de los demás.
- ¡Tiene razón! ¡La vida de Vil oscila entre la vida y la muerte! - Kalim transformó su pluma en el báculo típico de Sarabia. - ¡Debemos hacer que recupere la cordura pronto! ¡Antes de que nos quedemos sin magia!
- Hoy será ese día. - Epel se mostró más decidido que nunca. - ¡Hoy será el día en el que te voy a superar y derribar!
- Vil... ¡Te juro, que te liberaré de tus cadenas de miseria! - Juró Rook en el nombre de la belleza.
A estas altura Rook como el resto ya tenía el sello de su manos, pero todavía faltaba dos.
- "Con este sello yo les concedo la protección de los dioses" - Shiori se mordió el dedo y empezó a trazar dos sellos. - "Ante el dolor y la adversidad yo seré su bálsamo y su escudo. Y con este don que se me fue heredado... haré realidad mi juramento."
- Epel, Jamil, usen esto para protegerse de las maldiciones - Ella posó sus manos en cada dorso para traspasar el sello.
Como ellos ya tenían las manos extendidas con sus plumas, entonces el pasar aquel selló fue mucho más accesible, ya que ninguno de los dos puso resistencia.
Era la primera vez que Epel miraba este sello luminiscente, pero confiaba en lo que hacía Shiori. Jamil, por otro lado, ya sabía de antemano las habilidades de aquellos que poseían este sello, lo que significaba que Shiori estaba apostando a que él hará un buen uso y un símbolo de su confianza absoluta.
- ¡Zen! - Exclamó Shiori, dejando impresa su marca sobre ellos.
Una vez que terminaron con eso, Shiori elevó sus manos a la altura de su mentón para sacar varios de sus pergaminos y repartirlos entre todos los presentes.
Todos se quedaron quietos, y en guardia. Tanto Shiori como Jamil analizaron las características de la encarnación gigantesca de Vil y el frasco roto al que deberían apuntar. Esta encarnación, al estar jorobada podría significar que quizás tendrían algunos movimientos restringidos, pero esa gigante canasta mágica con manzanas, era un posible arma letal.
Vil por el otro lado, miraba a cual de todas esas victimas serian el primero en caer, entonces no dudo en hacer el primer movimiento y volar hacia ellos, incluso la encarnación lo siguió dejando un oscuro paso de manchas maldecidas.
- ¡Fuego de cobertura! - Shiori exclamó exclusivamente a Grim, Queen y Zeppelin.
- Recibido. - Asintió Grim, a la par de los graznidos afirmativos de los cuervos.
Las aves como el felino empezaron a rodear por ambos extremos el cuerpo de la encarnación para lanzar varias bolas de fuego y ataques eléctricos a la distancia, como si fueran balas atacando por distintas direcciones.
Si bien muchos de ellos no realizaban un daño grave a Vil, esta estrategia lo obligarían a distraerlo del movimiento de los demás.
Todos los estudiantes como Shiori empezaron a dispersarse para buscar los medios necesarios para atacar y acercarse un poco. Con la ubicación necesaria, por fin pudieron lanzar sus ataques mágicos y hoces lilas hacia la base de la encarnación. La idea era derribarla, pero todos y cada uno de sus ataques fueron contrarrestadas y hasta bloqueadas de una manera tal que atacar en los cimientos no iba a servir mucho.
- Es inútil. - Vil se burló de los intentos de los jóvenes y esparció un aro de neblina venenosa que obligó a todos a retroceder.
Si bien todos tenían los pergaminos de protección y el escudo áurico de Shiori, no querían tentar a su suerte el poder de Vil.
Una risa escapó de los labios de Vil, seguido de un par de movimientos de sus manos para que su encarnación ahora adquiera más poder mágico y empezará a acumular más manzanas envenenadas en aquel cesto mágico.
- ¿Qué hace? - Preguntó confundido Epel.
Shiori, con ayuda de su Ajna, fue la primera en percatarse de las intenciones de Vil.
- ¡Dispérsense! - Indicó Shiori, empezando a correr.
Una lluvia de manzanas envenenadas empezaron a caer junto a la lluvia, creando así una especie de bombas peligrosas que caían una seguida de otra. El resto no tardó mucho en también enfocarse a esquivar y hasta bloquear el ataque lo mejor que podían.
De inmediato, Shiori dio un saltó alto y usó sus alas cristalinas para elevarse un poco más y viajar hacia la espalda de la encarnación. Luego utilizó la técnica "Kamaitachi" para intentar destrozar la cesta, pero la encarnación la presintió muy rápido y se giró para que con su brazo esquelético desviara las hoces de Shiori hacia otras direcciones y rompiendo las escaleras y murales del coliseo.
- ¡Oh, no! ¡Eso tampoco funcionó! - Deuce miró preocupado la escena.
- ¡Shiori, retírate de allí! - Exclamó Ace, viendo como la encarnación iba a arrojarle una manzana a Shiori.
Esquivando otra manzana que cayó cerca de él, Ace envió una corriente de viento que Shiori pudo usar para esquivar a tiempo el ataque y hacer un cambio de lugar con Zeppelin y Queen, quienes siguieron disparando rayos a la encarnación, que trataba de protegerse con sus mantos oscuros.
Una vez sus pies estaban en el suelo, Shiori empezó a correr hacia los extremos del escenario. Iba a emplear el loto ascendente para intentar tumbar a la encarnación, pero al intentar alejarse, la neblina exterior , como si hubiera tenido vida propia, empezó a acercarse con la intención de obligar a Shiori a regresar al centro.
Al notar el cambio, Shiori intentó purificar la neblina que llegaba, pero solo pudo lidiar con un pequeño porcentaje. Lo cual no ayudaba mucho, teniendo en cuenta todo un cúmulo de niebla regenerándose.
- "Es demasiado." - Pensó Shiori, analizando el origen de la neblina. - "Mi marca no puede lidiar tantas maldiciones distintas al mismo tiempo."
- ¡Reine des anges, cuidado! ¡Va a por ti! - Se escuchó la voz de Rook a la distancia.
Shiori rápidamente gira su cabeza hacia atrás y esquivó a tiempo la garras envenenadas de Vil que intentaron atravesar su corazón, cual daga filosa. Como respuesta, ella invocó el muro de mándalas y lo empujó lejos de ella. Pero, aun con eso, él lucía como si nada le hubiera afectado.
- ¡¿Acaso creíste que con eso puedes detenerme paloma?! ¡Los destruiré de una vez por todas?! - En eso un torrente de cascadas oscuras salieron de la espalda de Vil al igual que su encarnación, y juntos empezaron a lanzar más líquido venenoso que caían como cometas.
Shiori intentó esquivar lo mejor que pudo, con sus giros y remontadas hacia atrás. Ace y Deuce intercalaban hechizos de hielo con viento para desviar el ataque y congelarlo, para después destruirlas. Epel contraatacó con hechizos de agua y Rook usaba hechizos nulos para cancelar los ataques de Vil. Kalim usaba rayos de luz para extinguir cualquier rastro maldito y Jamil se encargaba de incendiar cada cometa con magia de fuego.
Pero, como era de esperarse nuevamente todo se habían alejado demasiado de Vil.
- Es imposible atacar directamente. Estamos en desventaja. - Comentó Shiori llegando al lado de Epel junto con Rook.
- ¡Ah, Vil...! ¡Ojalá tal tristeza no manche más tu belleza! - Rook intentó dialogar con el líder de Pomefiore.
- ¡Lo que dijo x2! - Agregó casi gritando. - ¡Este tipo de mecha no es propio de ti!
Pero Vil simplemente ignoró sus palabras.
- Si tan solo no hubieran intervenido... ¡Yo hubiera sido el más bello de todos! - Replicó Vil, esparciendo junto con su encarnación otra venenosa nube densa que cubrió todo el escenario y que engulló a cada joven, criatura y sacerdotisa que estaban presente.
Shiori, emitiendo casi un grito de guerra, aumentó la fuerza de los pergaminos con ayuda de su rosario y los sellos para invocar el manto sagrado del muro de mándalas en cada joven para aguantar aún más la densa niebla.
- Tápense los ojos. - Shiori grito, sabiendo lo que tenía que hacer.
Afortunadamente este ataque estaba compuesto por una sola maldición por lo que exterminarla requerirá de mucha energía.
- "¡Purificación Divina!" - Exclamó Shiori levantando él rosario y sacrificando algunas de las 108 cuentas, para extraer su energía y cargar al máximo su ataque.
Una luz blanca, casi similar a los truenos, fue emitida con tanta potencia, como el flash de una cámara, para evaporar la neblina tóxica en partículas brillantes que desaparecían en el cielo y despejando el campo de visión.
- ¡Malditos! - Chilló Vil tocándose los ojos ante la ceguera que ahora tenía.
- ¡Es nuestra oportunidad! - Comentó Ace, quitándose el brazo de sus ojos para ver la desorientación de Vil.
- ¡Ataquemos! - Agregó Grim al lado de Deuce, quien asintió con su cabeza para luego combinar sus ataques para debilitar a Vil.
Pero la encarnación, viendo el peligro que corría su portador, extendió el manto negro de sus brazos y se cubrió junto con Vil, para darle tiempo a este ultimo de curarse mientras recibia todos los ataques en su espalda.
El descargar tanta energía fue demasiado para el cuerpo de Shiori y se tambaleo un poco de sus pies, ocasionando que casi cayera al suelo. Afortunadamente, alguien apoyó su mano en su espalda y antebrazo para que no se cayera del todo.
- ¡Shiori! - Exclamó preocupado Jamil sosteniéndola. - ¡¿Estás bien?!
- Sí, no es nada. - Shiori se incorporó con la ayuda de Jamil y juntos miraron el panorama. - Se encerró... ¿Alguna idea que puedas agregar Jamil?
Jamil hizo un rápido análisis de cada ataque que los jóvenes estaban haciendo al manto oscuro, pero nada parecía atravesarlo.
- Su energía mágica todavía es alta. - Comentó Jamil casi tratando de pensar en alguna alternativa. - A no ser que agotemos su voluntad de pelear, él seguirá atacando con todo su poder hasta vernos muertos.
Este problema la estaba preocupando mucho, ya que, con el avanzar del tiempo, todos empezarían a agotar sus reservas de magia y con ello sus plumas se llenarían de manchas también.
Esta realidad estaba preocupando mucho a Shiori, quien encendió un poco más el ajna para ver cuánta energía le quedaba a Vil... y todavía tenía energía oscura de sobra.
Ahora ella entendía la preocupación de Jamil, pero al mismo tiempo hubo algo interesante que él había mencionado y que quizás sea pueda ser su carta de triunfo.
- Su voluntad... - Susurró ella. - ¡Jamil! ¡Se me ocurrió una idea!
Mientras tanto, Epel como Rook seguían arrojando hechizos de agua y madera para sacar a Vil de aquel manto, pero ninguno de sus ataques funcionaron.
- Uf... ¡es fuerte! - Epel jadeo casi empezó a sentir como su magia se agotaba. - ¡¿Qué poderoso es él?!
- No debemos rendirnos, querido Epel. - Rook le dio más apoyo. - ¡Debemos recuperar a nuestro hermoso Rey de los Venenos!
- ¡SILENCIO!- Vil finalmente salió del manto, ya con la vista recuperada y con una cara desquiciada. - ¡Te desintegraré ante mis propios ojos!
Kalim intentó usar el Oasis maker para crear una especie de barrera de agua frente a Vil, peró este último usó aquel poder para contaminar el líquido con su veneno y convertirla en un mar oscuro de veneno.
Aquellas aguas venenosas se dividieron en varias partes y se empezaron a solidificar hasta convertirse en varias dagas filosas que se clavaron en todo el campo del coliseo e incluso en el mismo escenario.
- Seré... el más bello... ¡de todos! - Vil extendió sus brazos al cielo lluvioso.
En el mango de aquellas dagas oscuras, también se formó una especie de cráneo negro que abrió su boca empezó a escupir pequeños fragmentos venenosos que salían disparadas como balas.
Los pergaminos hicieron su trabajo de cubrir a cada joven, pero no iban a resistir por mucho tiempo.
Fue muy desafortunado, Shiori tampoco no pudo decirle el plan a Jamil debido a este repentino ataque, por lo que ambos, al sentir el peligro, se pusieron a la defensiva y empezaron a esquivar las mortales balas.
Uniendo espalda con espalda, Shiori y Jamil sincronizaron sus ataques para esquivar y protegerse al mismo tiempo. En su zona había muchas más de esas dagas gigantes, por lo que ambos estaban en un gran aprieto.
- ¡¿Uso la magia única de Kalim para maldecirla y usarla a su antojo?! - Exclamó Grim, sorprendido de lo que Vil hizo mientras iba corriendo por los alrededores.
Esto parecía ser una especie de desventaja para nuestros jóvenes combatientes, pero eso no significaba que todo estaba perdido. Shiori analizó las dagas y la energía que poseían, y al intentar comprender la naturaleza de este ataque una idea se prendió en su cabeza, pero necesitaba comprobar su teoría.
Haciendo uso de la técnica del tengu tennin "la balada del Karasu" Shiori lanzó una hoz de su pierna y pudo ver como la energía del ataque, mezclado con la purificación Divina, pudo destruir fácilmente la daga hasta fragmentarla en muchos pedazos.
Con esta información valiosa, rápidamente la notificó a todos.
- ¡Las dagas se pueden romper! - Indicó Shiori. - ¡Usen los cristales que les di para hacer que sus ataques mágicos tengan propiedades purificadoras! ¡Mezclen ambas energías para romper las dagas!
- ¡Ya veo! - Ace vio a donde quería ir Shiori y se sacó el cristal de su cuello para fusionarla con su cristal y: - ¡Toma esto!
Haciendo un hechizo de viento mezclado con la energía lila del cristal, Ace, lanzó una especie de tornado cortante que hizo añicos la daga oscura de un solo ataque.
- ¡Tómala ya! - Vitoreó Ace con un puño cerrado.
Todos vieron ese ataque como una ventaja y, sacando sus cristales correspondientes, replicaron el ataque de Ace para destruir las dagas.
Bueno casi todos...
- ¡Uhmm! ¡Se que es un mal momento Shiori! ¡Pero yo no tengo esa vaina! - Chilló Epel siguiendo esquivando algunas balas.
No se hizo esperar más.
- ¡Queen! - Shiori exclamó, mientras cerraba su puño y creaba un cristal para Epel. - ¡Llévaselo!
Luego de esquivar más ataques y anticiparse, Shiori arrojó el cristal al cielo y el cuervo albino pudo capturarlo a tiempo para viajar hacia Epel y entregárselo.
- ¡Gracias! - Agradeció Epel, tomando el cristal, para ahora sí ponerse las pilas y empezar a atacar. - ¡Ahora sí! ¡Sáquese mierda!
Con el grito de guerra, Epel volvió al ataque para limpiar el campo de aquellas dagas.
Esto no fue del agrado del Vil, quien vio como su técnica fue contrarrestada. La demencia poco a poco iba consumiendo la mente dañada de Vil hasta empezar a atacar descontroladamente y sin juicio alguno.
- ¡Me las pagaran! - Esta vez Vil acumuló mucha más energía de manera alarmante y apuntó a la primera persona distraída que vio.
De tin marín de do pingüé, cúcara, mácara, títere fue, yo no fui, fue Teté, pégale, pégale que Jamil fue.
- ¡MUERE! - Exclamó Vil expulsando un potente rayó oscuro a la espalda de Jamil.
Todo pasó en cámara lenta para Shiori. Ella sintió una fuerte energía viniendo hacia su zona y girando su cabeza hacia esa misma dirección vio como Jamil seguía enfocado en su ataque pero no se había percatado del rayo letal viniendo hacia él.
Este escenario era un fuerte Deja vu para Shiori. El campo mojado, muchos estudiantes luchando por sus vidas y su padre parado al frente a ella extendiendo sus brazos para protegerla. Ahora este mismo escenario se estaba volviendo a repetir, pero con Jamil.
En aquel entonces, ella todavía era una niña y una novata que apenas podía manejar las técnicas de su marca y ahora... ¿Ese evento volvería a pasar?
Este sentimiento en su pecho, ¿Era el mismo que sintió su padre cuando la vio agotada y apunto de ser atacada? ¿Así de angustiante se sentía ver como alguien muy preciado a ti esta a punto de morir? ¿Así se sentía tan solo tener una oportunidad para actuar frente a las improbabilidades?
Ahora lo entendía...
En aquel día... su padre la defendió, no porque hubiera algún motivo o deber que lo obligará a tomar dicha decisión...
Su cuerpo solo se movió por puro instinto...
Su instinto de amor lo hizo moverse aquel día.
No pensó en el futuro y no pensó en el pasado... su cuerpo solo se movió.
Shiori ahora entendía y lo comprendía totalmente, ya que su cuerpo hizo lo mismo que hizo su padre y extendió su mano con el rosario y mandar varios pergaminos mientras exclamaba:
- ¡Campo áurico! ¡Khan!
Jamil reaccionó ante el estruendoso ruido de su espalda y, luego de acabar con otra daga, giró su cabeza para contemplar una especie de espectral membrana lila que salía de un pergamino que estaba frente a él reteniendo un peligroso rayo oscuro. Todo estaba pasando rápido y no esperó ver tan pronto a Shiori saltar frente a él con los brazos extendidos.
La mirada de Jamil se empezaba a encoger con angustia al reconocer esta escena sacada de los recuerdos de Shiori ¿Acaso ella pensaba..?
¡No!
¡Este no es el mismo escenario!
Shiori ya no era la misma niña de 9 años quien se quedó congelada en su sitió.
Ahora tenía más experiencia, más conocimiento y por ende... más poder que fue ganando a los largo de varios años de esfuerzo y entrenamiento.
- ¡MURÓ DE MÁNDALAS! - Exclamó Shiori invocando varios muros tras otro para ahora ser ella la que retuviera el poderoso ataque, una vez que el pergamino se terminó por consumir.
Dado a que el rayo era muy poderoso, esté empezó a romper varias capas de los muros e incluso empezó a empujar a Shiori hacia atrás, haciendo que sus pies empezaran a trazar una larga línea vertical. Ella por poco se iba a caer para atrás, pero su cuerpo chocó con el cuerpo de Jamil quien la ayudó a mantenerse firme mientras ambos eran enviados hacia el extremo del coliseo.
- ¡Hnng! ¡No te dejaré pasar! - Shiori luchó con el sobre esfuerzo e incluso empezó a sentir un ardor en las manos.
Aun así, no las bajó en ningún momento. Ella estaba dando todo de sí misma para protegerse y a Jamil, pero si continuaba a este paso entonces sus reservas de energía se empiezan a agotarse.
- ¡No! ¡No pienses en eso! - Shiori negó con la cabeza y siguió adelante. - ¡No me detendré ahora!
Pero ella no estaba sola, a un costado de ella, el brazo de Jamil con su pluma se extendió también y su otra mano libre se colocó en la cadera de Shiori para mantenerla de pie.
- ¡Resiste un poco más! ¡Te ayudaré a reforzar el campo de fuerza! - Exclamó Jamil enviando un hechizo de fuego que saltó al frente del muro de mándala para amilanar la carga de Shiori.
Pero aun así, si no pensaban en algo ahora, todo habrá acabado.
Pero, ¿eso no tendría que pasar? ¿Verdad?
- ¡Jamil, se me ocurrió un plan! - Habló Shiori con dificultad y queriendo reanudar su conversación previa. - ¡Pero voy a necesitar tu ayuda!
Hubo un leve movimiento de los párpados de Jamil.
- ¡Creo que sé a dónde va esta conversación, pero...! ¡¿Estás segura de que quieres eso?! - Jamil ahora empezó a también sentir el ardor de la mano. - ¡Me prometí que no volvería a usar mi magia contigo luego de lo que pasó en Scarabia! ¡¿Estás segura de que quieres eso?!
- ¡No solo serás tú! ¡También lo seré yo! ¡Nos usaremos mutuamente! - Shiori lo miró a sus ojos grises con toda confianza. - ¡Yo tendré el control de ti y tú tendrás el control de mi! ¡Ambos tendremos un control mutuo! ¡¿Qué te parece?!
Jamil se quedó anonadado mirando fijamente a los determinados ojos escarlatas de Shiori, y en el momento que vio aquella intensa flama de su voluntad quemar con la misma intensidad destructiva que la lava... en ese instante, él supo que nada iba a cambiar de parecer a Shiori.
Ambos querían ganar.
Ambos tenían una misma meta.
Ambos tenían el mismo deseo candente de querer controlar al otro para cumplir con su objetivo.
- Que así sea... / Que así sea... - Tanto Jamil como Shiori hablaron al mismo tiempo que la marca intensificó su brillo, junto al rosario.
Las energía de las cuencas empezaron a gastarse cada vez más, dejando únicamente un par y también la única cuenca que contenía la energía áurica del padre de Shiori.
Mientras tanto, al momento en el que ambos jóvenes fueron empujados hacia un extremo. Todos miraron preocupados la escena casi sin aliento.
- ¡Jamil! ¡Shiori! - Exclamó Kalim preocupado por los dos.
Él estaba a nada de ir a socorrerlos como el resto de los presentes, pero la encarnación se abasteció de más manzanas venenosas que se regaron en el suelo y empezaron a explotar y a emitir una onda destructiva que cada vez más iba dañando y destruyendo partes de campo del coliseo y hasta el mismo escenario del VDC.
- Uf... ¡Realmente son unas patatas tan entrometidas! - Vil aumentó más la potencia del rayo. - De esta manera... ¡Los llevaré a todos ustedes conmigo!
- ¡Vil, detente! Si sigues haciendo esta magia, tu vida estará en peligro. - Exclamó Kalim tratando de esquivar aquellas ondas mortales al igual que Epel.
- ¡Maldición! - Exclamó Ace empezando a esquivar, pero dado la fatiga y el drenaje de magia ya lo estaba empezando a agotar. - ¡Ah... ahh! Me estoy quedando sin magia .
- Yo también, no puedo hacer fuego ahora. - Grim se inclinó también empezando a cansarse.
- ¡Levántense todo! - Rook esquivó otra onda. - Debemos dirigirnos a un lugar donde la niebla no llegue.
En eso, otro ataque sorpresa explotó cerca de él, ocasionándole una tos violenta.
- ¡Rook! - Epel exclamó, yendo a socorrerlo.
Casi de manera inmediata los cuervos, por iniciativa propia, recogieron primero a Ace y a Deuce con sus garras y se los llevaron al principio de las gradas para alejarlos de la niebla peligrosa.
Kalim, viendo esa actitud y queriendo apoyarlas, llamó de inmediato a la alfombra para ayudar a subir a Rook, Epel y a Grim hacia el mismo lugar donde las aves cargaron a los dos de primer grado.
Las aves y Kalim fueron veloces y lograron subir a todos en tiempo récord, pero a los únicos que dejaron atrás fueron a Shiori y Jamil. Lo que ocasionó que ambas aves empezaran a chillar desconsoladamente mientras aleteaban en el barandal sin saber qué hacer o cómo acercarse al rayó destructivo sin salir heridos.
- Shiori... no... - Epel se apoyó en el barandal y miró preocupado la escena al igual que el resto.
- Por favor sal... sal de allí... - Murmuró Ace con desesperación. - Sal de allí loca...
- Reine des anges... Monsieur Multi... - Fue lo que susurró Rook con angustia.
- ¿En dónde están? Shiori... Jamil... - Kalim podía sentir las lágrimas en sus ojos.
- Ellos están bien... van a salir... estoy seguro de ellos... - Deuce esperó ver alguna señal de vida con inquietud.
Pero nada pasaba y la nube tóxica empezaba a elevarse más.
- Por Favor... tu puedes... - Grim no quería caer en la desesperación y también esperó junto a Deuce. - Vuelve secuaz...vuelve...
Todo se mantuvo igual, o al menos eso pasó hasta que una luz blanca explotó seguido de una onda de impacto que emitió un fuerte viento que dispersó la neblina tóxica.
Todo se cubrió lo mejor que pudieron. La alfombra mágica sintió algo que la llamó y, de manera inmediata, regresó hacia el punto donde ocurrió la explosión; por otro lado Vil finalmente frenó su ataque y observó el resultado de su ataque.
Un espació marcito y oscuro...
Hubo un deleite en sus ojos amatistas al ver ese marchito espacio vacío donde antes estaban Shiori y Jamil y se acercó más de cerca para ver mejor el resultado.
Ver ese espacio chamuscado le generó una gran risa que lo expresó como una gran carcajada.
- HAHAHAHAHAHAHAHA... ¡Ahora soy el más bello de todos! - Exclamó Vil con locura y continuando riendo, mientras los truenos seguían retumbando y la lluvia seguía cayendo.
Pero, a medida que seguía riendo, por algún motivo... por alguna extraña razón... de sus ojos se empezaron a escapar un par de cálidas lágrimas oscuras como cristalinas.
- ¿Eh? - Vil frenó su risa y se llevó la mano a sus ojos.
Miró el resultado con mucha confusión.
¿Por qué estaba llorando? por fin había acabado con dos testigos de su fealdad.
Debería estar alegre por eso.
No lo entendía... ¿Por qué?... ¿Acaso debía acabar con el resto para hacer que este líquido frenara?
¿Eso era lo que tenía que hacer?
Mientras más lo pensaba el ruido de algo siseando a su alrededor lo puso alerta. Vil retrocedió un par de pasos hacia atrás junto con su encarnación y trató de mirar entre la niebla mientras exclamaba:
- ¡¿Quién es?! - Vil miró de un lado a otro pero no había nada más que solo esos siseantes silbidos. - ¡¿Quién anda allí?!
Al darse la vuelta un sombras serpenteantes pasó desapercibida detrás de él, entre la niebla.
El quiso darse la vuelta otra vez, pero otra figura serpenteante y alada pasó casi flotando sobre él.
Hubo de nuevo un silenció. En medio de todo ese silencio e intriga, un par de voces familiares exclamaron:
- ¡Magia áurica: "Mandamiento de las serpientes"!
- ¡¿Qué?! - Vil exclamó con sorpresa al identificar las dos voces.
Pero la sorpresa no duró mucho cuando de la niebla salió una gigante cobra negra, con su cuerpo repleto de anillos rojos y dorados, y se lanzó hacia Vil con sus venenosos colmillos filosos.
Vil esquivó el ataque, pero por alguna razón escucho un susurro masculino en su oído que le dijo:
- "Hazte a un lado"
Seguido de eso sintió el impacto de algo invisible golpeando a su costado y enviándolo a él y a su encarnación hacia un extremo.
- ¡Ugh! - Vil se quejó por el dolor repentino de su costado.
¿Qué había pasado? ¿Acababa de ser empujado hacia un lado?
En eso, otra serpiente blanca con alas floto detrás de su cabeza y en susurró femenino le ordenó:
- "Vuela al cielo"
Seguido de eso otras presión de sus pies lo golpeo desde abajo y lo mandó a volar junto con la encarnación
¡¿Qué diablos estaba pasando?!
Su respuesta se respondió cuando de la neblina salieron dos serpientes gigantes que dieron un saltó hacia adelante, en dirección a donde Vil se encontraba.
Un trueno resonó en el cielo y con ellos la imagen de las serpientes fueron reemplazadas por la imagen de Jamil y Shiori.
Shiori estaba usando sus alas para volar mientras que Jamil usaba la alfombra para apoyarse. La cabellera de Jamil tenía mechones blancos en su coleta y trenzas, mientras de las puntas del cabello de Shiori estaba de un color azabache. Las miradas de ambos compartían un rojo escarlata de un lado y gris carbón del otro lado, pero en sus pupilas... había ese llamativo rojo lava que doblegaba la voluntad del alma de cualquiera que los viera directamente a los ojos.
- ¡Shiori! ¡Jamil! - Exclamó Kalim, visiblemente aliviado al ver que estaban a salvo.
- ¡Lo lograron! / ¡Eso carajo! - Rook sonrió con alivio al lado de Epel, apoyando una mano en su pecho.
- ¡Están vivos! - Grim y Deuce se miraron el uno al otro con una mezcla de incredulidad y alegría.
Ace por otro lado suspiró con tranquilidad al ver que ambos estaban bien.
Volviendo a la escena, Jamil y Shiori se humedecieron sus propios labios con sus lenguas para a dictar la siguiente orden en sincronía:
- "¡Cae al suelo!"
Otra onda de impactó empujó con fuerza a Vil y a su encarnación al suelo con un sonido tan estridente que hasta hizo temblar el coliseo.
Vil no lo podía creer, realmente estaba recibiendo daño de unos golpes invisibles.
Mientras se levantaba del suelo podía sentir como el dolor aumentaba. Era como si la cola de una serpiente lo hubiera flagelando por todo lados.
Pero no se iba a rendir, él todavía tenía mucho poder para seguir atacando y, con la misma fuerza del principió, él ordenó a su encarnación que arrojará las manzanas venenosas al aire para obligarlos a bajar y seguir esparciendo su veneno.
Tanto Shiori como Jamil, descendieron casi cerca del suelo, mostrando sus movimientos sincronizados como si fueran una única entidad. A medida que las manzanas envenenadas caían del cielo, sus cuerpos se movían con gracia y agilidad, esquivando cada proyectil con precisión milimétrica. La danza mortal de las frutas envenenadas se convirtió en un desafío de coordinación y habilidad, donde cada movimiento era calculado con cuidado para evitar el peligro inminente.
-¡Los tengo! - Vil sonrió con malicia y mando otras manzanas a rodar con una velocidad peligrosa hacia los jóvenes.
Pero ambos sonrieron con complicidad y volvieron a usar sus poderes para tomar la delantera:
- "¡Purifíquense!" - Exclamó Shiori al ataque.
La onda invisible pasó por cada manzana con una precisión casi quirúrgica, transformando el veneno mortal de un tono morado oscuro a un lila brillante que parecía irradiar una energía purificadora.
- ¡¿QUÉ?! - Vil abrió sus ojos con sorpresa al ver el nuevo truco de los dos.
Para Shiori, la experiencia de enfrentarse al veneno y la maldición ya era algo familiar. A lo largo de su vida, había estado expuesta a estos venenos y maldiciones durante tanto tiempo que había desarrollado un conocimiento profundo de sus efectos y cómo contrarrestarlos. Cada encuentro con el veneno había sido una lección dolorosa pero invaluable, que había fortalecido su resolución y agudizado su intuición para detectar y neutralizar amenazas. Lo que significa, que el haber estado expuesta a este veneno y maldición de Vil por tanto tiempo le dio el conocimiento suficiente para identificar y contrarrestar los efectos.
Sin perder el tiempo, Jamil usó su magia de viento para guiar el curso de las manzanas bendecidas y regresarlas al mismo lugar de donde vinieron. Solo que esta vez le agregó un toqué tan característico de él.
- "¡Exploten!" - Gritó Jamil con una sonrisa de lado.
Otra onda invisible pasó y, como si las manzanas hubieran estado en llamas, emitieron un brillo poderoso seguido de una gran detonación luminiscente que impactó cerca de Vil y la encarnación.
La intensidad de la explosión luminiscente dejó a Vil aturdido y desorientado, luchando por mantenerse en pie mientras su cuerpo se veía envuelto en un resplandor cegador y un calor abrasador. La sorpresa y la incredulidad se reflejaron en su rostro mientras trataba de comprender cómo había perdido la ventaja tan repentinamente. Antes se sentía invencible, seguro de su superioridad en el campo de batalla, pero ahora se encontraba luchando por resistir los embates de sus adversarios. Las sonrisas desafiantes de Shiori y Jamil solo intensificaron su frustración, alimentando su determinación de no dejarse vencer tan fácilmente. A pesar del dolor y la confusión, Vil se negaba a rendirse, decidido a recuperar el control de la situación y demostrar su poder una vez más.
-¡Malditos! ¡Esto no se ha acabado aún! - Vil junto la encarnación empezaron a arrojar varios rayos oscuros que empezaron a perseguir a los dos jóvenes.
A medida que los rayos oscuros lanzados por Vil y su encarnación cortaban el aire, Shiori y Jamil respondieron con movimientos ágiles y coordinados. Shiori trazaba elegantes espirales en el aire, desviando los ataques con una gracia natural que parecía desafiar la gravedad. Sus alas batían con fuerza, impulsándola hacia arriba y hacia abajo con una destreza que dejaba a todos los presentes boquiabiertos.
Mientras tanto, Jamil se movía con una agilidad sorprendente sobre el campo de batalla, deslizándose entre los rayos con una destreza que revelaba años de entrenamiento. Cada paso era preciso, cada movimiento calculado mientras evitaba los ataques con una fluidez casi hipnótica. Su magia única los mantenía en perfecta sincronía, permitiéndoles anticipar los movimientos del otro y coordinar sus acciones de manera impecable.
La sincronización era tan fluida que hasta Shiori y Jamil lograron hacer que los ataque que los persiguieran chocaran entre sí para anularse.
A pesar de la fatiga que comenzaba a pesarle, Vil se negaba a rendirse, obligándose a mantenerse en pie incluso cuando sus brazos temblaban bajo el esfuerzo. Sus ojos ardían con determinación mientras buscaba una oportunidad para contraatacar, pero cada vez le resultaba más difícil concentrarse mientras la magia se agotaba lentamente.
Pero esa fatiga era todo lo que Shiori y Jamil necesitaban para dar paso al siguiente plan:
- "¡Arrodíllate!" - Shiori y Jamil unieron sus voces en un comando poderoso y resonante.
La orden se extendió por el aire, cargada de magia y determinación, y Vil sintió como si fuera golpeado por una fuerza invisible que lo obligaba a doblar las rodillas. Su resistencia se desvanecía bajo el peso abrumador de la orden conjunta, y por un instante, pareció que todo el coliseo temblaba bajo el poder de su voluntad combinada. Pero no, su voluntad y orgullo no iban a permitir eso y trató de luchar para contrarrestar esa orden, por lo que trató de mantenerse de pie y elevar su magia al máximo para anular ese extraño hechizo.
- "¡Arrodíllate!" - De vuelta Jamil y Shoiri aumentaron el poder de la orden.
Mientras las voces de Jamil y Shiori resonaban en el aire, la tensión se palpaba en el coliseo. Vil apretaba los dientes con furia mientras intentaba resistirse a la orden, pero su cuerpo comenzaba a ceder lentamente bajo la presión abrumadora. Los músculos de sus piernas temblaban con el esfuerzo de mantenerse en pie, y su rostro estaba contorsionado por el dolor y la determinación.
- "¡Arrodíllate!"
Por otro lado, Jamil y Shiori se mantenían firmes, cada uno con los ojos fijos en Vil mientras continuaban emitiendo sus comandos implacables. A pesar del sudor que perlaba sus frentes y la tensión en sus cuerpos, no vacilaban en su determinación de mantener a Vil bajo su control.
- "¡Siéntate!"
El coliseo parecía estar en silencio, a excepción del eco de las órdenes repetidas una y otra vez. Cada palabra cargada de magia resonaba en el aire, envolviendo a Vil en una red de poder que lo mantenía atrapado en su lugar. Cada vez que intentaba resistirse, sentía como si un peso invisible lo empujara hacia abajo, debilitando su resistencia con cada respiración agitada.
- "¡Quédate inmóvil!"
Claramente, Vil seguía usando su magia para contrarrestar el poder de la orden, pero a este paso estaba dejando una brecha libre.
- "¡No te levantes!"
Jamil y Shiori podrían haberse movido y atacar en este duelo de voluntades, pero hacer eso sería lo equivalente a dejar de intentar que Vil cumpliera su orden y no podían darse el lujo de detenerse y dejar que Vil se escapara. Teniendo en cuenta esto, los dos continuaron dictando órdenes tras órdenes para agotar más el poder mágico de Vil:
Mientras que en las gradas.
- Parece que Shiori y Jamil tienen problemas. - Comentó Kalim mirando la escena.
- Están buscando que Roi du poison agote sus reservas de magia para que esté debilitado. - Comentó Rook leyendo las intenciones de los dos. - Pero el poder de Vil es tanta que está poniendo resistencia, no pueden atacar todavía.
En eso a Epel se le abrieron los ojos cuando vieron cómo de vez en cuando Shiori y Jamil los miraba hacia su dirección.
- ¡Es una brecha! - Epel grito. - ¡Nos están dando una oportunidad para atacar!
- Si te diste cuenta que todavía hay neblina tóxica abajo. - Casi reclamó Ace. - bajar con la poca reserva de magia nos matará.
Al escuchar eso, un foco se prendió en el cerebro de Deuce y sabiendo lo que tenía que hacer dijo:
- ¡Todos ustedes, al suelo! - Exclamó él saltando del barandal para caer en en el campo del coliseo y cerca de la nube tóxica.
- ¡Deuce estás loco! - Chilló Grim al verlo lanzarse de esa forma.
- Ah...¡Ya veo! - Epel rápidamente se agacho frente al muro del barandal y les dijo a todos. - ¡Hagan lo que dijo! ¡Apúrense!
El resto solo lo miraron aún más confundidos.
Deuce se erguía valientemente en medio de la densa niebla tóxica, enfrentando cada embate con una determinación inquebrantable. Cada onda de dolor y ardor que le embestía no hacía sino fortalecer su resolución. Con la mirada fija en su objetivo, levantó su pluma hacia donde estaban Vil y su encarnación, y con una voz que resonó sobre el rugido de la batalla, declaró su desafío:
- Soy un idiota... No entenderé nada si no repito lo mismo una y otra vez. Pero... después de un tiempo incontable ¡Definitivamente lo dominaré algún día! - Con una determinación inquebrantable en su voz, el cuerpo de Deuce se rodeó de relámpagos rojos, una manifestación de la fuerza interior que se estaba acumulando en su ser.
A medida que la neblina avanzaba implacable hacia Deuce, en lugar de experimentar dolor, su determinación que lo envolvía como un escudo impenetrable. Cada partícula tóxica que se acercaba a él era sometida a una transformación asombrosa: en lugar de perpetuar la oscuridad y el veneno, se convertía en una esencia pura de magia. Esta energía revitalizante se concentraba en su interior, alimentando su fuerza y su propósito con cada inhalación. Mientras tanto, su pluma resplandecía con una luminosidad creciente, como si estuviera absorbiendo la esencia misma de la pureza que creaba a su alrededor.
- ¿Qué es esto? - La pregunta de Rook reflejaba la sorpresa y la intriga que se apoderaba de todos los presentes ante el fenómeno extraordinario que estaban presenciando. - ¿La magia de Deuce se está elevando gradualmente?
Cuando la magia de un mago aumentaba a esos niveles, solo podía significar una cosa:
- ¡¿Ah?! Eh, no me digas. - Ace, con los ojos abiertos como platos, apenas pudo articular sus palabras, su sorpresa era palpable. Pero en el fondo de su asombro, reconoció la trascendencia del momento
Deuce acaba de descubrir su mágica única.
- ¡¿Qué dijiste?! - Vil miró en dirección en donde Deuce seguía acumulando magia. Era ridículo, ningún mago llega a esos niveles insanos de poder. - ¡¿Cómo ocultaste esa poderosa magia?!
Aprovechando la distracción de Vil, Shiori y Jamil, cambiaron de orden.
- "¡No te muevas!" - El grito de Jamil y Shiori resonó en el aire, resonando con una determinación que desafiaba incluso el caos que los rodeaba. A pesar de la sorpresa por la llegada de Deuce, sabían que no podían detenerse en ningún momento.
Afortunadamente, los músculos de Vil se tensaron en contra de su voluntad y lo dejaron estático en su lugar.
Todo estaba preparado para el acto final.
- Esta no es mi magia. - Exclamó Deuce, su voz llevaba consigo un eco de poder y determinación. - ¡Es la magia que me has dado Shoenheit! ¡Y este es el único poder que tengo ahora! ¡Acabaré con todo esto! ¡TOMA ESTO! ¡[Apuesta al límite]!
Con un movimiento de brazo lleno de determinación, Deuce expulsó toda la magia acumulada en un poderoso rayo rojo que surcó el aire como una flecha lanzada por un dios enfurecido. El rayo generó una onda de impacto tan poderosa que parecía alterar la misma realidad a su paso, arrastrando consigo a Vil y a su encarnación hacia el extremo del escenario.
Vil cayó cerca del cimiento de algunas rocas flojas. Mientras tanto, la encarnación de Vil chocó contra la pantalla del VDC con un estruendo ensordecedor, dejando una grieta en su superficie y aplastando la cabeza de la encarnación en el proceso, esparciendo tinta y vidrio por todo el suelo del escenario.
- ¡GYYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! - Exclamó Vil sintiendo el más agonizante y profundo dolor de cabeza que nunca en su vida sintió.
El líder de Pomefiore se llevó la mano a la cabeza, tratando de contener el dolor que lo embargaba mientras temblaba en el suelo. Por otro lado, los restos de la encarnación cayeron con un estruendo sordo, provocando otro temblor que sacudió las pilas de rocas del escenario, como si el mundo mismo respondiera al desenlace de la batalla.
Con la caída de Overblot, la niebla venenosa que había envuelto el escenario desapareció de repente, disipándose en el aire junto con el cielo lluvioso que parecía haber estado llorando junto con ellos.
- ¡Shiori es tu turno! -Informó Jamil, bajando de la alfombra y regresando a la normalidad. - Iré a ver como están Deuce y los demás
- ¡De acuerdo! - Shiori asintió mientras se elevaba en el aire y se dirigía hacia donde yacía Vil, aún inerte en el suelo, sabiendo que la batalla aún no había llegado a su fin.
Cuando Shiori llegó junto a Vil, algo llamó poderosamente su atención. A diferencia de los otros Blots derrotados, Vil no parecía estar desvaneciéndose. Permanecía allí, en su forma física corrupta, sin mostrar signos de transparencia. Mientras tanto, la encarnación se estaba deshaciendo lentamente, volviendo a hundirse en el charco oscuro del que había emergido.
- "¿Entonces, estar cerca de la encarnación era lo que los hacía casi desaparecer?" - Se preguntó Shiori, sintiendo una chispa de sorpresa recorrer su mente mientras observaba la escena con detenimiento.
- Ya no puedo más...
La voz lastimera y quebrada de Vil resonó en el aire, cargada de un dolor profundo y sincero. Shiori, conmovida por la angustia del líder de Pomefiore, dirigió su mirada hacia él. Vil se encontraba en una posición casi fetal, cubriéndose el rostro con las manos, sumido en un mar de arrepentimiento y confusión.
- Estoy cansado... ya no quiero seguir haciendo esto... - Murmuró Vil entre sollozos. - ¿Por qué lo hice?... ¿Por qué quiero destruirlos tanto?... yo no soy así de malvado... ¿Qué pasa conmigo?...
El dolor y la tristeza en el aura de Vil eran evidentes para Shiori, quien se acercó con suavidad y compasión.
- Shh.. shhh... tranquilo Vil, respira hondo. - Shiori le acarició la espalda con ternura y cariño, ofreciéndole su apoyo. - Vamos a ayudarte a salir de esto, no estás solo.
Quitando lentamente sus manos de su cara, Vil le dio a Shiori la mirada más dolorosa y confusa que sus ojos cristalinos, libres de cualquier blot, pudieron darle.
- ¿Por qué... mi paloma? - Preguntó Vil con voz entrecortada. - ¿Por qué ayudar a un villano como yo?... ¿Por qué lo harías después de todo esto?
Para Shiori, la respuesta era clara y sin titubeos.
- Porqué necesitas ayuda Vil. - Respondió con sinceridad, sosteniendo su mirada con amabilidad. - Así como tú me escuchaste, quiero escucharte a ti. No quiero juzgarte ni buscar culpables. Solo quiero... quiero ayudarte a que encuentres tu camino de regreso con nosotros. - Extendió su mano hacia Vil con un gesto amable. - Vil... por favor... ¿Me dejas ayudarte?
Vil contempló la mano extendida como si fuera su única esperanza en medio de la oscuridad, y no pudo evitar seguir llorando en silencio mientras aceptaba la ayuda ofrecida.
- Ayúdame... - Susurró Vil con voz quebrada, dejando que la esperanza se abriera paso entre la desesperación.
Shiori estaba a punto de sostener la mano de Vil cuando un ligero rastro de polvo cayó sobre ella...
Con la mirada confundida, ambos levantaron la mirada justo a tiempo para ver, en silencio, cómo una serie de grandes trozos de roca se desprendieron hacia ellos desde lo alto.
El horror se reflejó en el rostro de Vil mientras Shiori, sin dudarlo un instante, se colocaba encima de él, protegiéndolo con su propio cuerpo mientras invocaba una técnica defensiva:
- ¡Muro de mándalas! - Exclamó Shiori, pero el agotamiento acumulado por el exceso de energía hizo que el muro apareciera justo cuando las rocas estaban a punto de impactar. Sabía que no duraría mucho tiempo; su técnica comenzaba a flaquear conforme las rocas se acumulaban sobre ellos, poniendo a prueba su resistencia.
Un gruñido de esfuerzo escapó de los labios de Shiori mientras sentía cómo el exceso de energía cobraba su precio, manifestándose en un líquido metálico que llenaba su boca, un síntoma ominoso de que el sangrado interno había regresado.
La sangre se escurre de la boca de Shiori y cayó un poco en el rostro de Vil, casi poniéndolo alerta y preocupándolo por el bienestar de Shiori.
- ¡PALOMA! - Vil dió un grito de angustia al ver tanta sangre.
Shiori hizo caso omiso de la preocupación que surgía a su alrededor y continuó emitiendo más energía áurica de su marca, sabiendo que había agotado todas las reservas de su cuerpo. Solo le quedaba una última carta que jugar, una decisión difícil de tomar pero que ayudaría en gran medida a no ser sepultados vivos.
- ¡Shiori! - Escuchó el grito angustiado de Ace y los demás.
Si ellos se acercaban, entonces las cosas no iban a terminar bien.
Por lo que, frente a las mínimas probabilidades de sobrevivir, tomó su decisión.
Apretó la mano con su rosario y ésta empezó a irradiar una energía blanca como nunca antes vista.
Luego arrojó el rosario a sus espaldas.
Desactivó el muro de mándalas mientras abrazaba con fuerza a Vil para cubrirlo lo más que podía y...
"Yo te estaré cuidando por siempre..."
Cuando el rosario hizo contacto con las rocas, el aura blanca pasó a ser una de un licor turquesa y explotó en una ráfaga de energía que destrozó hasta la última cuenca de cristal que su padre había creado con sus manos.
Las rocas se fragmentaron en trozos más pequeños y cristalinos que salieron disparados en todas direcciones, aturdiendo tanto a Vil como a Shiori hasta el punto del desmayo. Algunas piedras golpearon y rasparon el cuerpo de Shiori, pero ella no se apartó de Vil en ningún momento.
El ruido exterior parecía desvanecerse, como si estuviera sumergida bajo el agua. Aunque podía escuchar los gritos de preocupación de sus amigos, todo sonaba distante y amortiguado.
Pero Shiori sabía que no podía permitirse desmayarse ahí.
Le prometió a Vil ayudarlo... y ella cumple con sus promesas...
Con la poca conciencia que le quedaba, rozó el rostro de Vil y susurró con voz apenas perceptible:
- Purificación divina... Zen...
Y entonces todo se oscureció tanto para ella como para Vil.
Devuelta en la oscuridad y con el cambió de nieblas, Shiori pudo ver que, tan pronto llegó a este espacio, la imagen en blanco y negro del primer recuerdo ya estaba listo para ser reproducido.
Shiori se encontraba en lo que parecía ser la sala de estar de la casa de Vil, rodeada por muebles elegantes y decoraciones exquisitas que reflejaban un gusto refinado y sofisticado. Los posibles tonos cálidos de la iluminación ambiental creaban una atmósfera acogedora y reconfortante, como si el propio espacio estuviera impregnado de tranquilidad y serenidad.
A su alrededor, Shiori podía percibir el aroma suave y reconfortante de las velas perfumadas, así como el ligero crujido de la madera en la chimenea cercana. El sonido distante de la música clásica flotaba en el aire, añadiendo un toque de elegancia y armonía al ambiente.
Shiori se paseó por la sala, observando con curiosidad los detalles cuidadosamente seleccionados que adornaban el lugar. Obras de arte enmarcadas adornaban las paredes, mostrando una variedad de estilos y temas que reflejaban el estilo de vida que vivía Vil. Cojines mullidos y suaves alfombras cubrían el suelo, invitando a la comodidad y al relax.
A medida que exploraba el espacio, Shiori se dio cuenta de que, a pesar de la aparente opulencia y elegancia de la casa, había un sentido de calidez y autenticidad que la hacía sentir como en casa. Era como si cada detalle hubiera sido cuidadosamente seleccionado para crear un ambiente que refleja la esencia misma de Vil: complejo e intrigante.
En eso, por el rabillo de su ojo vio pasar a alguien alto que por poco la pone alerta. Al principio creyó que era Vil, pero era demasiado adulto como para que fuera él. No decía que era viejo, al contrario, tenía un aire que gritaba a los cuatro vientos que todavía parecía joven, es más tenía el cabello corto y con estilo y un vestuario cómodo pero connotando ese aire de pulcritud y elegancia. Era el padre de Vil
Casi de manera continua, la puerta de la sala se abrió para darle la bienvenida a un pequeño Vil quien levanta el guion que tenía en sus mano:
- ¡Papá! ¡Pasé la audición, es un drama musical de mi escuela! - Exclamó Vil acercándose a su padre para mostrarle el guion.
- Felicidades, Vil. - El padre de Vil le sobó la cabeza con cariño. - ¿Qué tipo de papel obtuviste?
- Por supuesto, estoy actuando como el protagonista... - Al instante el ánimo de Vil se apagó, mostrando ahora un rostro tímido. - ...Rival. Como siempre, el villano.
En eso el papá de Vil lo levantó del suelo a sus brazos y trató de hacer lo posible para subirle el ánimo a su bendición:
- El director debe de tener un extraño sentido del humor si va a convertir al chico más lindo del mundo en un villano. - El señor Schoenheit intentó aligerar el ambiente.
- La última vez, hice el papel del que intimidó al protagonista también. -Vil hizo un puchero adorable, que hasta Shiori casi le da diabetes. - ¿Por qué sigo recibiendo un papel como este. - Luego se tocó su carita con sus pequeñas manos. - ¿Parezco malvado?
- ¡Para nada! - El señor Schoenheit se rio entre dientes y le dio a su hijo unas leves cosquillas para ver una bella sonrisa en su rostro. - Puede que tal vez sea porque eres tan hermoso que la gente piensa que eres especial. En la industria del cine, el villano es un papel especial que se crea para mover la historia de una manera muy dramática. Me atrevo a decir que es más difícil actuar como un villano que el rol principal. Entonces, deberías tener confianza en ti mismo.
- Sí, lo entiendo, papá. - Vil asintió con una sonrisa, pero Shiori pudo ver que esa sonrisa estaba llena de tristeza y decepción.
Este tipo de relación era la misma que tenía con su padre, de alguna manera fue nostálgica para ella que no pudo sentir un poco de envidia. Pero este recuerdo no es para la reflexión de ella, si no para enfocarse en Vil, por lo que tenía que poner su ego a un lado.
- Pero... Un villano nunca sube al escenario hasta el final. - Finalmente la voz del Vil que conocía apareció en el recuerdo congelado. - Una vez finalizado su papel, lo único que pueden hacer es ver el final feliz desde la barrera. Yo...
Hubo una breve pausa antes de que continuara.
- Todo lo que quería era estar en el escenario más tiempo que los demás.
La escena se difumina como el viento y cambió ahora formar una calle exterior. Vil caminaba solo, perdido en sus pensamientos. Cuando de la nada, tres niños de su misma edad lo señalaron y comenzaron a murmurar a poca distancia.
- ¡Mira hacia allá! ¡Ese tipo era el matón en el drama que vi ayer! - Exclamó uno de los niños, señalando con entusiasmo.
- ¡Debe tener muy mala personalidad si puede hacer que parezca tan convincente! - Agregó otro niño, con un tono de desprecio evidente en su voz.
Shiori frunció el ceño ante los comentarios de los niños. Sabía que a esa edad, los niños podían ser crueles sin darse cuenta de las consecuencias de sus palabras.
- No parece muy fuerte y es muy flaco. ¡Venguémonos del héroe!
Antes de que Vil pudiera reaccionar, los tres niños comenzaron a correr hacia él, con la clara intención de hacerle daño. Pero de repente...
- ¡HEEEEEEEYYY! ¡Dejen de confabularse contra un niño, idiotas! - Exclamó el niño, revelando su rostro familiar.
Ese cabello blanco, esa colita erizada y las orejas de lobo blanco... ¡Era Jack!
- ¡ Uwah...! ¡Es Jack! ¡Correr! - Los tres niños, al ver a Jack, huyeron asustados, dejando a Vil solo en la calle.
Una vez que la chusma había pasado, Jack se acercó a Vil para asegurarse de que estuviera bien.
- ¿Te mudaste recientemente por aquí, verdad? ¿Estás bien? - preguntó Jack, con una expresión preocupada en su rostro.
Normalmente, un niño común y corriente habría agradecido y se habría ido, pero Vil no era como los demás niños.
- Soy bastante hábil en boxeo y esgrima. Podría haberme defendido solo - respondió Vil, con un tono de confianza en sí mismo.
Las orejitas y la cola de Jack cayeron ante la respuesta de Vil.
- ¿E-es así? Lo siento por intervenir entonces - dijo Jack, visiblemente apenado.
La disculpa sincera de Jack hizo que Vil sonriera y cambiara su actitud.
- No tienes nada de qué disculparte. Gracias. - Respondió Vil con sinceridad. - Es increíble cómo esos niños no pueden distinguir entre la realidad y la ficción. Deben ser bastante tontos.
- Realmente no veo mucha televisión, así que no entiendo de qué están hablando... - Admitió Jack, rascándose la cabeza. - Pero si tu actuación fue tan realista, ¿no significa eso que eres un gran actor?
- Quizás sí. - Vil se encogió de hombros. - Pero prometo que la próxima vez, interpretaré al héroe y los haré llorar hasta cansarse - Dijo Vil, con determinación en su voz.
Esta promesa de la infancia volvió a la mente de Shiori mientras recordaba los primeros días de convivencia en el dormitorio abandonado, justo cuando la manager de Vil la llamó. La expresión en el rostro de Vil ese día estaba claramente relacionada con esta experiencia ¿Acaso nuevamente dieron el papel de un villano?
- Todo lo que siempre busqué fue el asiento del protagonista. - Susurró Vil en la oscuridad, su voz cargada de melancolía. - Pero... Lo único para lo que me eligieron fue para interpretar al villano.
La escena cambió una vez más, llevando a Vil a un set de cine donde se había construido un pasillo de escuela para una película. Los soportes de iluminación se alzaban majestuosamente, mientras las cámaras observaban expectantes. Cerca del rodaje, dos directores de actuación charlaban animadamente mientras disfrutaban de un café.
- ¡Escuché que la película infantil en la que Neige protagonizó recaudó más de 200 millones de Madol en su primera semana! - Exclamó el hombre con la gorra, entusiasmado por el éxito.
- ¡Neige es realmente increíble! Ese encanto y pureza no es algo con lo que mucha gente nace. - Añadió el segundo director, admirando el talento de la estrella.
-Vil también fue notable interpretando a su rival. A los 12 años, su actuación ya era muy pulida. Estoy seguro de que también interpretará muchos papeles de personajes principales en el futuro - comentó el director de la gorra, elogiando el talento de Vil.
- Pero Vil es, ya sabes... Es tan meticuloso y bueno... Su belleza es efímera, ¿verdad? - El segundo director miró con duda a su colega. - Vil es demasiado especial para interpretar el papel de un "adolescente normal con el que se puede identificar". Alguien tan único como él probablemente tendría dificultades para conseguir papeles de personaje principal.
Mientras los directores continuaban su animada conversación, Shiori observó con preocupación cómo el joven Vil reaccionaba a sus palabras. Con una expresión de angustia en su rostro, el pequeño Vil se retiró apresuradamente hacia su camerino, cerrando la puerta con llave tras de sí. Sin duda, eso lo perturbó profundamente.
En ese instante, sacó su teléfono y con dedos temblorosos encendió la pantalla. A esa edad, Vil ya había aprendido a manejar la tecnología, utilizando su teléfono para mantenerse en contacto con su padre o estar al tanto de sus horarios de filmación. Sin embargo, en lugar de marcar el número de su padre, algo en su interior cambió en el último momento.
Con una mezcla de ansiedad y determinación, Vil se sumergió en el mundo digital, abriendo las redes sociales con un gesto rápido. La pantalla se iluminó con comentarios y publicaciones, una ventana a un universo de opiniones y percepciones que Vil estaba a punto de enfrentar.
- Oh no. - Shiori se acercó al lado de vil para ver también la pantalla. - Egosurfing.
El internet no perdona a nadie, y las plataformas donde abundan las opiniones, desde las más inocentes hasta las más troll, pueden crear una montaña rusa emocional en la que se puede elevar el espíritu o derribarlo en picada.
Entre los comentarios negativos que inundaban la pantalla, había una amalgama de críticas que parecían apuntar directamente al corazón de Vil:
"Vil es solo una cara bonita, una lastima que tenga que ser alguien que abusa de otro."
"A esa edad y siendo todo un maltratador ¡Canceladísimos!."
"Es un engreído, no tiene el carisma necesario para ser un protagonista."
"Sus actuaciones son predecibles. No logra conectarse con el público LOL."
"Es evidente que Vil está más preocupado por su apariencia que por mejorar sus habilidades como actor."
"Como fanático de la serie, escúchame. Deberías haberte quedado en las sombras ¿Por qué tuviste que interponerse en el camino en el último minuto?"
"Vil tiene potencial, pero necesita trabajar mucho más en su actuación si quiere ser tomado en serio."
"¡Heriste a mi personaje favorito! ¡Te odio!"
"Es una lástima que ese chiquillo se esté desperdiciando en papeles que no le hacen justicia a su supuesto talento."
El pequeño Vil dejó caer el teléfono casi de manera inconsciente, pero todavía seguía mirando a la pantalla con una mezcla de incredulidad y desilusión. Cada comentario era como una puñalada en el corazón, una confirmación de sus mayores miedos y dudas sobre su valía como actor. Las palabras parecían retumbar en su mente, creando un eco de autocrítica y autoexamen que amenazaba con consumirlo por completo.
Ni siquiera las fotos que él había publicado de su día a día o fuera de escena se salvaban de esos comentarios. Aunque había uno que otro comentario amigable, por alguna razón, solo ponía más atención a los comentarios negativos.
Vil ya casi no podía seguir leyendo su celular, estaba a nada de entrar en pánico. El punto de haber escogido este papel era para que el drama fuera acorde a la escena, no para ser criticado de esta manera.
En ese momento, recordó una conversación que su padre había tenido con algunos de sus colegas, donde mencionan situaciones desagradables con el ojo público y la importancia de ignorar las críticas hasta que la marea se calme.
Decidió intentarlo, pero incluso cerrando los ojos durante las noches, las críticas seguían atormentando. Intentaba dormir con la esperanza de que al despertar, todo fuera diferente. Su padre a veces notaba que estaba pálido y le aconsejaba tomar descansos, pero Vil con una sonrisa insistía en que todo estaba bajo control.
Y esa actitud de querer ocultar las cosas fue muy bien comprendida por Shiori. Estaba claro que Vil no le dijo nada a su papá para justamente no preocuparlo. La misma actitud que ella tuvo de niña cuando veía a su padre cuando tenía demasiado trabajo.
Sin embargo, la gota que colmó el vaso fue cuando los comentarios comenzaron a atacar también a su padre:
"Tenemos una generación arruinada como él gracias a un padre que no lo crio bien ¿En donde está la madre?"
"Es un problema enteramente de crianza"
"Una persona criada a base de golpes, termina haciendo lo mismo al mínimo problema."
Afortunadamente la identidad de su padre estaba cuidadosamente guardada a tal punto que él usa un seudónimo para justamente evitar este problema. Pero aun así, no quitaba el hecho de que esas palabras eran muy hirientes de recibir a tan temprana edad.
Desde entonces, Vil comenzó a rechazar los papeles de villanos para enfocarse en el modelaje y mejorar su reputación, aunque esto significaba invertir excesivamente perfección y esfuerzo para lograrlo.
Todo para que ese mar de horribles comentarios, nunca vuelvan a aparecer.
- Oh, Vil... - Shiori miró la escena congelada de Vil esforzándose una escena de acción y con una mirada de alcanzar la perfección de sus movimientos.
Ella se acercó hasta quedar frente a él y pasó con mucho cuidado su mano en el mentón del joven sus ojos escarlatas se cristalizaron por las lágrimas.
- No tenía idea lo que mucho que estabas pasando... - Susurró ella con tristeza.
Con ese último recuerdo, la escena del recuerdo se convirtió en una neblina blanca, dejando un claro camino hacia donde la imagen de Vil, en su estado overblot, sentado de rodillas frente a su encarnación aplastada.
- Pensé que ser bello me daría cualquier cosa. - Susurró Vil con amargura, abrazando sus rodillas con fuerza.
Conociendo lo que tenía que hacer en ese ambiente etéreo, Shiori avanzaba hacia él con pasos medidos, sintiendo la densidad de la angustia de Vil en el aire.
- El duro entrenamiento y los tratamientos problemáticos no eran nada si eso significaba que podía ser hermosa. - Continuó Vil, dejando que el líquido cristalino de la frustración y el anhelo escapara por sus mejillas. - Y sin embargo...
Cada palabra parecía resonar en la neblina, cargada de desesperación y anhelo.
- ¿Por qué...?
Otro goteo más...
- ¡¿Por qué soy el único no elegido?! - La pregunta de Vil se perdió en la bruma, llena de dolor y duda.
Otro goteo...
-Sólo quiero una cosa... - Murmuró con voz temblorosa, reflejando el peso abrumador de sus propias expectativas
Goteo...
- Quiero estar en el escenario hasta el final.
Silencio
- ¿Vil? - Shiori lo llamó suavemente, su voz cargada de preocupación y afecto, tratando de romper la densa atmósfera de desesperación que envolvía al joven
Ante esa familiar voz, Vil levantó la mirada casi de inmediato. Sus ojos se llenaron de una mezcla de sorpresa y pasmo al encontrarse con los de Shiori, brillando con una luz reconfortante en medio de la oscuridad que lo rodeaba
- ¡Paloma! - Vil se levantó rápidamente del suelo empapado, corrió hacia ella con un impulso repentino, y la abrazó con fuerza, como si no la hubiera visto en tanto tiempo y con una clara voz le dijo: - ¡Tonta ángel! ¡¿Por qué te lanzaste de esa forma imprudente sobre mí?! ¡Pudiste haber salido más lastimada de lo que ya estabas! ¡¿Por qué?! ¡¿Tienes idea de lo que te hubiera pasado si no hubieras reaccionado rápido?!
Shiori se sintió abrumada por la oleada de emociones que emanaban de Vil. Normalmente en estos casos ella era la que daba los sermones a los chicos que cayeron en el Blot, pero en esta ocasión era Vil él quien le estaba dando un sermón, aparte de dejarse acercar. Todo esto era nuevo para ella. Por otro lado, el corazón de Vil se llenó de una gran gratitud a raíz de su preocupación genuina, y una sensación de alivio lo recorrió al sentirla a salvo.
- Oh, gracias a los siete grandes que estás bien... - Su voz tembló con el peso del alivio retenido, mientras apretaba el abrazo con ternura. - Está a salvo...
Era mucha información nueva que procesar, pero al fin de cuentas Shiori devolvió el abrazo con calidez, sintiendo el latido del corazón de Vil, debajo de esa caja torácica esbelta, contra el suyo. Con suavidad, acarició la espalda esbelta de Vil mientras él se aferraba a ella
- Lamentó mucho si te he asustado, Vil. - Susurró Shiori con ternura, su voz apenas un susurro en la oscuridad - No era mi intención haberte hecho pasar un mal rato.
El tiempo parecía dilatarse en ese instante, como si el universo mismo se detuviera para permitirles estar juntos en ese momento de intimidad y comprensión. A pesar de la oscuridad que los rodeaba, cada segundo se estiraba lentamente, permitiendo que se sumergieran completamente en la presencia del otro.
Lamentablemente este momento no podía durar mucho tiempo y ambos poco a poco se fueron separando mientras observaban su entorno.
- ¿Qué es este lugar? Todo está tan oscuro y no se puede ver nada... - Comentó Vil.
- Es una pregunta que muchas veces me la hecho desde que estuve la primera vez aquí. - Shiori miró la penumbra, el agua cristalina y la encarnación flotando. - Pero, ahora con todo lo que he visto... creo que este espació es el reflejo de tu mente actualmente.
- ¿Esto... es mi mente? - Vil susurró casi con confusión.
Shiori asintió con suavidad, reconociendo la desorientación en los ojos amatistas de Vil.
- Algo así - Shiori observó la oscuridad de su alrededor e incluso a los restos de la encarnación. - Este es un espació en que tu alma como la mía se encuentran en un mismo plano. Un mundo en el que el raciocinio y la moralidad es sellada cuando los tiempos más oscuros de uno mismo emergen desde lo más profundo de nuestro subconsciente. Es un reino donde convergen los pensamientos más íntimos, donde el poder de la mente y el alma se entrelazan en una danza etérea.
Esto hizo que Vil dibujara una mirada preocupada.
- Entonces... ¿mi mente realmente es así de oscura? - Dijo él casi con desconsuelo, dejando entrever su angustia por la revelación.
- Actualmente se encuentra así debido al blot - Respondió Shiori, con voz serena pero comprensiva. - Pero no es algo que debería ser. La mente, al igual que los pensamientos, no son constantes. Cambian y se amoldan a lo largo del tiempo y de las emociones mismas. - Sus pies hicieron un pequeño chapoteo en las aguas cristalinas. - Son como ríos que fluyen y se transforman, llevando consigo la posibilidad de renovación y cambio.
- ¿Eso quiere decir que mi mente puede cambiar? - Murmuró Vil, mientras una chispa de esperanza brillaba en sus ojos y sus manos se aferraban con fuerza a la idea de cambiar todo este entorno.
- Solo si estás listo para afrontar la realidad de tus acciones y cuando tu alma está lista para regresar a tu cuerpo. - Shiori lo miró directamente a los ojos. - ¿Tú te sientes preparado para ello?
La expresión de Vil reflejaba una mezcla de duda y tristeza mientras se llevaba una mano al pecho.
- Yo... no lo sé... - Vil respondió con honestidad y llevándose una mano a su pecho. - Hice cosas horribles y hasta vergonzosas... No sé si pueda perdonarme a mí mismo por hacer este tipo de berrinche por un simple ensayo.
Shiori nuevamente sostuvo la mirada de Vil entre sus manos, en un gesto de compasión y de reconocimiento en el peso de sus palabras.
- Entiendo cómo te sientes, es muy difícil perdonarse a uno mismo cuando la culpa es muy fuerte. - Dijo ella casi con una suave sonrisa triste. - Pero, alguien muy sabia siempre me repite que lo más importante es aprender de esos momentos y verlos como un aprendizaje para nuestras vidas, con el único fin de tratar de enmendar lo mejor que podamos... - Ella recordó sus propios demonios internos. - ...y yo quiero creer en esa fuerza aún si mis culpas nuevamente insisten en que no merezco un perdón alguno.
El recuerdo del desconsuelo de Shiori, pasó por la mente de Vil y lo asoció con lo que ella estaba diciendo.
- ¿Esa culpa tiene que ver mucho con lo que le pasó a tu padre? - Preguntó Vil queriendo entender esa pequeña voluntad de seguir adelante de Shiori.
Shiori soltó una larga exhalación, estaba lista para afrontar la realidad que tanto la había carcomido en estos años.
- Desde los 9 años he cargado con el peso de ser el motivo por el cual mi padre murió. - Respondió ella, sintiendo como la niebla de este espació regresaba para replicar el escenario blanco y negro en el que su vida cambió para siempre.
Vil sintió un nudo en la garganta al escuchar y ver lo que Shiori decidió mostrarle. La imagen de la pequeña Shiori, con los ojos llenos de lágrimas, abrazando el cuerpo sin vida de su padre, se grabó en su mente con una intensidad abrumadora. La tristeza y el dolor que emanaban de esa escena lo conmovieron hasta lo más profundo de su ser.
- Vil, este para mi... siempre fue el simbolismo de mi fealdad. - Comentó Shiori, con la mirada fija en la escena y una leve angustia en sus palabras.
- Shiori... - Murmuró Vil, apenas capaz de articular palabra. - Lo siento mucho... No puedo imaginar lo difícil que debe haber sido para ti llevar ese peso contigo todo este tiempo.
La niebla se dispersa nuevamente y con ello ambos regresan a la oscuridad del espacio.
- Duele mucho cuando tu propia mente te lo recuerda todos los días, pero esto no es algo que deberías cargar tú solo - Shiori volvió a dirigir su mirada hacia Vil. - Y yo también, con el tiempo, aprenderé a entender que hay algunas cosas que se escapan de mis manos y que no tengo que sentirme como el origen de las desgracias que me suceden... yo... ya no quiero seguir cargando con eso - Añadió con una mirada llena de lágrimas de entendimiento compartidas con una sonrisa en sus labios. - Las cosas suceden por una razón, y si no hubiera tenido el apoyo de mis amigos, profesores, de Rose o si nunca hubiéramos tenido este combate, entonces nunca habría entendido mejor las acciones de mi padre en aquel día..
Los ojos de Vil se abrieron con sorpresa ante la mirada de Shiori, y las siguientes palabras que escucharía de ella, lo iban a estremecer hasta en los huesos.
- Vil, tú me ayudaste a entender algo con lo que había cargado y auto-torturado por tanto tiempo - respondió ella casi con agradecimiento. - A pesar de tus acciones bajo la influencia del blot, para mí, tu intervención fue un acto heroico que me puede liberar.
El escuchar esas palabras hicieron que Vil negara con la cabeza, en un estado de negación.
- No puedes hablar en serio... - Vil casi le levantó la voz. - Un acto tan villanesco como lo que viste no puede ser heroico. Por poco los mató a ustedes y a Neige...
- Esa es mi perspectiva. - Shiori agregó ahora con mucha más calma. - Todos somos los héroes y al mismo tiempo los villanos en la vida de alguien más, todo depende de la perspectiva que uno los vé y de cómo se narran el cuento. No todo es blanco o negro en este mundo. Sí, cometiste un error al dejarte llevar por la presión del VDC y también con las emociones de querer superar a Neige a cualquier costa. Pero todavía estás a tiempo para cambiar y reparar ese error.
- ¿Cambiar y reparar? - Vil replicó con incredulidad, su voz temblaba ligeramente. - ¿Cómo se supone que puedo hacer eso? Todo lo que he hecho ha causado dolor y destrucción. No sé si puedo redimirme después de lo que he hecho.
- Vil, la redención no es un camino fácil ni rápido. Requiere tiempo, esfuerzo y, sobre todo, honestidad contigo mismo. Reconocer tus errores es el primer paso para corregirlos y mejorar como persona. Y por lo que he visto en tus recuerdos, sé que tienes la fuerza y la voluntad para hacerlo, pero también es necesario el apoyo y la comprensión. - Shiori recordó a Rose con un suspiro lleno de nostalgia y esperanza. - Es más, cuento con una psicóloga que siempre me ha ayudado a encontrar claridad en mis momentos más oscuros, y creo que ella también puede ayudarte en este proceso...
En eso, ella nuevamente le extendió su mano, una invitación a compartir el peso de sus preocupaciones y miedos. Pero no solo eso, sino también una señal de apoyo incondicional.
- La decisión final está en tus manos, Vil - agregó con suave determinación.
Vil la miró con una mezcla de emociones encontradas, desde la esperanza hasta el nerviosismo ante el desafío que tenía por delante. Parecía una decisión difícil, pero al igual que ella, él también quería creer en esa fuerza.
Con un gesto decidido, Vil lentamente tomó la mano de Shiori, aceptando su ayuda y comprometiéndose consigo mismo a emprender este viaje de redención y transformación personal.
Casi de manera inmediata, los restos de la encarnación empezaron a descomponerse en partículas brillantes que emanaban un conjunto de pequeñas luces moradas, que iban iluminando el oscuro espacio que los rodeaba. Era como si estrellas fugaces bailaran hacia en el firmamento, creando un espectáculo mágico y hasta galáctico.
- ¿Eh? ¿Qué está pasando? - Preguntó Vil confundido al ver dicho fenómeno de su encarnación.
- Oh... - Shiori encendió su Ajna para ver lo que estaba sucediendo y lo que vio la dejó tan conmovida que apenas pudo contener las lágrimas. - Vil, este es el símbolo de tu cambio... es tu metamorfosis
Las brillantes partículas moradas se elevaron en el aire, formando remolinos que danzaban en perfecta armonía. Su resplandor llenó el espacio con una energía reconfortante, como si cada partícula irradiara aceptación y sanación. Vil y Shiori observaron maravillados cómo las partículas se dispersaban por el oscuro espacio, llevando consigo un mensaje de esperanza y renovación. Era como si el universo mismo estuviera celebrando el inicio de una nueva jornada para Vil, una jornada llena de oportunidades para crecer, sanar y redimirse.
- Hermoso... - Susurraron tanto Shiori como Vil al mismo tiempo.
Cada partícula vibraba con un zumbido armonioso, como si un ser celestial estuvieran cantando una melodía acerca de la esperanza y transformación.
- Este lugar no está nada mal para ser una mente oscura... - Comentó Vil casi en un susurro.
- Esta no ya no es tu mente final... - Shiori apretó su mano y lo guió a acercarse más a la encarnación. - Ven, déjame mostrarte.
Casi dejándose llevar por la mano de Shiori, Vil la siguió como si se tratara de una ninfa guiándolo hacia un nuevo destino. Juntos caminaron entre los últimos restos de la encarnación, envueltos en una atmósfera de expectación y misterio.
Con un gesto instintivo, Shiori extendió su mano hacia la túnica negra de la encarnación, y Vil, cautivado por la magia del momento, la imitó con un ligero temblor en los dedos. Al tocar suavemente la superficie de la encarnación, una sensación de paz y renovación los envolvió por completo, como si fueran bañados por una luz divina que emanaba de lo más profundo de sus almas.
Un torrente de recuerdos coloridos comenzaron a fluir a través de los ojos de Vil. Desde los momentos vividos con Shiori y el resto del equipo de baile hasta cada ensayo compartido, cada discusión que surgió por las diferencias entre ellos, y cada instante de diversión que siguieron a la vuelta de Epel y Deuce de su escapada. Recordó las veces que lavó el cabello de Shiori, la ocasión en que exigió ver su guardarropa y admirar los hermosos vestuarios guardados en su ático. Incluso revivió los momentos emotivos, como aquellos en los que él ofreció su hombro como consuelo y cada sonrisa que Shiori vio de él. Entre cada recuerdo, notó algo más, algo que brillaba con una intensidad especial.
- ¿Qué es eso que brilla y envuelve a cada uno de nosotros? - Preguntó Vil, su voz resonando con asombro.
- Eso, mi querido Vil, son las esencias de la vida mismas que cada ser humano posee en su interior - Respondió la voz de Shiori, llena de sabiduría y calma. - El Ajna de mis ojos me permiten ver la fluctuación y la emoción que estas emanan con el día a día.
El siguiente recuerdo fue el momento en el que Vil entró en su estado Overblot y como ese brillo luchaba por querer sobrevivir en su estado de locura.
- ¿Esto es... lo que tus ojos ven a diario? - Preguntó Vil casi con sorpresa.
El torrente de recuerdos se detuvo en una imagen particular: el momento en que Vil le sonrió a Shiori, después de su número musical. En esa visión, su cuerpo estaba envuelto en una brillante y hermosa llama morada.
- Sí, y esa es la verdadera forma de tu alma. - Susurró Shiori, su voz cargada de significado y revelación. - La verdadera esencia de tu belleza interna.
Un suave jadeo se escapó de los labios de Vil en forma de un eco que resonó al igual que la luz blanca que empezaba a engullir aquel recuerdo.
De repente, ambos fueron transportados a un hermoso espacio en blanco. Allí, rodeados de un aura de serenidad, se encontraban inmersos en un mar de hortensias blancas, cuyos pétalos ondeaban suavemente con la brisa celestial.
Era un lugar de pura belleza y tranquilidad, donde el tiempo parecía detenerse y las preocupaciones se desvanecían.
Este espacio florecido estaba adornado con un hermoso árbol de manzano, cuyas ramas se extendían hacia el cielo blanco. Shiori y Vil se encontraban descansando bajo su sombra, compartiendo un momento de paz y serenidad. La cabeza de Shiori reposaba suavemente en el hombro de Vil, mientras que la de él descansaba sobre la de ella, creando un vínculo íntimo entre ambos. Sus manos se entrelazaban con ternura, como si estuvieran unidas por un lazo invisible que los conectaba más allá de las palabras.
El suave murmullo del viento entre las hojas del manzano y el aroma fresco de las flores que lo rodeaban añadían una sensación de calma y armonía al ambiente. Era como si el tiempo se hubiera detenido en este rincón de tranquilidad, donde los recuerdos se fundían con la belleza de la naturaleza y el afecto compartido entre dos almas afines.
Poco a poco Vil iba despertando de su viaje a través del pasado para mirar a su costado y ver el rostro dormido de Shiori.
- Paloma... - Llamó él casi en su susurró cansado pero alegre. - ... eso fue increíble.
Poco a poco Shiori también fue abriendo sus ojos con el mismo cansancio alegre.
- Vil, todo lo que vimos es tal y como la realidad es. - Dijo ella, sintiendo como el cuerpo de Vil era envuelto en aquel líquido oscuro del blot para ser expulsado y derramado en el suelo, para revelar la forma pulcra y limpia de Vil.
- Sí, lo es... - Susurró Vil, aceptando las palabras de Shiori. - ...qué poco sabía.
Un viento cálido empezó a soplar suavemente los mechones rubios y blanquecinos de Shiori mientras ambos miraban el vaivén de las flores.
- Pero hay algo que siempre supe... - Agregó Vil, apegándose un poco más a Shiori. - ... déjame enseñarte.
Shiori se preparaba para formular una pregunta, pero antes de que pudiera pronunciar una sola palabra, fue envuelta por otro torrente de recuerdos, esta vez desde la perspectiva de Vil. Los recuerdos se desplegaron ante él como un lienzo lleno de colores vibrantes, revelando cada sonrisa, cada lágrima derramada, cada momento de enojo y cada instante de inquietud que Shiori había experimentado a lo largo de su vida. Shiori contemplaba con asombro cómo cada una de esas emociones y experiencias había moldeado su esencia misma, revelando la belleza única que irradiaba en cada faceta de su ser. Desde sus virtudes más profundas hasta sus defectos más evidentes, cada aspecto de su ser contribuía a la maravillosa complejidad de su alma.
Era como si tanto Vil como Shiori estuvieran siendo iluminados bajo una nueva luz. Una luz que iluminaba la profundidad y la autenticidad de su ser de una manera completamente nueva y sorprendente.
- Gracias Vil... - Agradeció Shiori, elevando su brazo libre para abrazar a Vil al mismo tiempo que él lo hacía.
- Yo también te doy las gracias, Shiori... - Informó Vil tampoco queriéndose quedar atrás.
Luego de ese agradecimiento mutuo, el entorno blanco supo que ambos estaban listos para regresar por lo que empezó a brillar cada vez más fuerte.
- Ya es hora Vil... ¿Estás listo para regresar? - Preguntó Shiori con calma.
- Te admito que tengo un poco de miedo por como se lo van a tomar los demás. - Admitió Vil sinceramente. - Pero... Yo he trabajado muy duro todo este tiempo para poder convertirme en un gran famoso y seguir actuando. Mi padre y muchas personas me ayudaron mucho en el camino... pero las cosas han resultado así. - Vil apretó un poco la mano de Shiori. - Sí, tengo miedo, pero... quiero seguir. No quiero dejarlo así.
- Claro que sí... - Shiori asintió con una pequeña sonrisita. - ...a eso se le llama esperanza.
La luz comenzaba a desvanecer el paisaje del campo de hortensias, el manzano y finalmente a los dos jóvenes abrazados. Todo se disolvía lentamente, dejando únicamente en escena una brillante manzana roja, adornada con un par de pétalos blancos de las hortensias dispersas sobre ella. Era como si el entorno idílico en el que se encontraban se desvaneciera para dar paso a una nueva realidad.
- Vil...Shiori... - El eco de una voz suplicante resonó en el escenario en blanco. - Oh, mis hermosos Vil y Reine des anges. Por favor, abran los ojos...
Continuará...
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Próximo capítulo: "El gran clímax del espectáculo"
