Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

Capítulo 13

Flashback

―Todo estará bien, papá. Hablaré con Jacob porque estoy segura debe ser un error.

Papá suspira en medio de nuestra conversación telefónica. Él piensa que puede engañarme, me ha estado dando evasivas para que no pregunte por su salud. De esa misma forma yo finjo que todo está bien, me estoy tragando la rabia que siento contra Jacob.

El estúpido le ha enviado cobrar de forma inmediata el taller que le regaló hace unos años. No niego que en un principio consideré que la intención de Jacob era buena, llegué a sentir gratitud por llenar a mi familia de obsequios costosos, como regalar un taller mecánico a mi padre y una escuela de danza para mi hermana. Planeó cada situación de forma certera, hoy conozco su intención, busca llevarme a estar entre la espada y la pared.

Supongo que planeó bien cada movimiento.

Si no accedo a su petición le quitara el trabajo a mi padre. Lo hará sin importar su condición actual, la cual es delicada.

No tengo tiempo para llorar. He llorado lo suficiente en estos años, no quiero deprimirme y sentirme miserable. Suficiente me ha hecho sentir como para añadir más.

Levanto mi mentón y veo más allá de la ventana enrejada. Observo que Edward camina hacia su camioneta, es una Chevrolet de doble cabina en color negro.

Él ha venido a hablar con Jacob. Imagino cuál fue su tema.

Suspiro.

Por una vez en la vida quiero revelarme. Quiero explotar contra tanta opresión y ser una vez en mí piel, la villana.

―Hija ¿estás ahí? ―La voz de mi padre es agitada, se nota que le cuesta hablar.

Comprendo su preocupación. No tiene idea de qué pasa con Jacob y desconoce lo que me sucede. Sé que puedo confiar en papá, puedo decirle todo lo que me ha ocurrido, sin embargo, sería apresurar su muerte.

―Oye, todo está bien. Pronto iré a visitarte y te daré muchos besos ¿está bien?

Él suspira entrecortadamente.

―Te amo, Bells.

El nudo en la garganta me quita las palabras de la boca. Asiento como si me estuviera viendo y finalizo la llamada.

Salgo de la habitación. Con pies descalzos recorro el pasillo hasta la última puerta, la abro sin aviso. Jacob voltea a mirarme.

Lo odio. Quiero que sienta la misma humillación que he sentido todo este tiempo, por primera vez tengo ganas de verlo sufrir y doblegarse de impotencia.

―Acepto ―confirmo su petición―. Me acostaré con Edward y será cómo tu quieras.

El brillo en su mirada es perverso.

Omito decir que las condiciones las pongo yo.


Hola.

Disculpen que ayer no traje capítulo, espero que hoy quieran leer el siguiente, probablemente lo traiga más tarde.

Gracias totales por leer ✨