Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.
Capítulo 45
Jacob
―Eres idiota.
Papá sigue despotricando contra mí. No ha dejado de andar de un extremo a otro mientras masculla de todo sobre mi persona.
―¿Cómo se te ocurre pedir una prueba de paternidad, Jacob? Sabes perfectamente que ese bebé no es tuyo, lo sabes ¿no?
―Los planes no eran así ―confieso―. Isabella se acostaría con Edward y quedaría embarazada, había cambiado sus píldoras desde hace tiempo, papá ―explico, logrando que mi padre deje de caminar, me mira con un gesto severo―. Se supone que de esa maldita noche quedaría embarazada, mas nunca se daría cuenta que ese bastardo sería de Cullen. ¡Esos eran mis planes reales!
Sacude la cabeza.
―¿Pretendías engañarla, teniendo probablemente un hijo con cabeza de zanahoria? ―resopla―. Tú y tus malditas manías.
―Ella eligió a Cullen ―murmuro―. Al principio opté por Felix porque tiene un parecido conmigo, él era ideal para realizar mis planes, pero surgieron problemas. Isabella se puso cada vez más histérica, no quería acceder a mis peticiones y terminó por hacerme ceder.
Me molesta que su sonrisa es burlona.
―Terminaste cayendo en tu propia trampa, Jacob. Te quedaste sin hijo y sin mujer.
―Isabella volverá ―gruno.
―¿Cómo? ¿De qué forma la harás regresar? Si cada presión que has ejercido, ella ha salido bien librada. Y lo comprobaste al amenazarla con su familia, no le importó. Inclusive has sido tan imbécil que ahora mismo tiene el dinero de una propiedad que te pertenecía y que por ser tan estúpido la pusiste a su nombre.
Rechino los dientes tantas veces hasta que me duelen
―Isabella siempre vuelve a mí ―afirmo―. Si no vuelve haré que le hagan el maldito examen del líquido amniótico.
Los ojos de mi padre se amplían. Él comprendo lo que quiero decir.
Como esposo tengo derechos a exigir una prueba de paternidad. Mi abogado me dijo los riesgos que implica una prueba biológica para el feto, las complicaciones serán un aborto espontáneo o un embarazo de alto riesgo.
―Si ama tanto a su hijo, no querrá perderlo ―añado sonriente.
―Ella ya no está sola ―espeta papá―. El bastardo de Cullen jamás lo permitirá y no me gusta tenerlo de enemigo, es peligroso.
―Edward me tiene harto.
―No quiero que te acerques a él.
Lo miro directamente y hago una mueca.
―No le tengo miedo ―asevero.
―Pues deberías porque nos tiene tomados de las bolas. Sabes bien qué es hábil para los negocios y el muy perro no me ha permitido acceder a nada relacionado con los bares. ¡Soy tu albacea!
Bufo.
―Iré a buscar a mi mujer, ya es tiempo de que vuelva a calentar mi cama.
Me pongo incoporo sin problemas, mientras pateo la silla de ruedas y esta se estrella en la pared, estoy cansado de fingir que soy un lisiado.
Hola, ¿cómo ven? Jacob no puede tener hijos. Ya estos capítulos son de drama, así que espero se queden. Les agradezco el apoyo y entusiasmo para la historia, ya saben que la invita para el grupo de Facebook sigue abierta.
Feliz inicio de semana, besos.
Gracias totales por leer ✨
