Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

Capítulo 24

Edward

En mi mente solo está Bella.

Mi mundo está girando en torno a ella; me importa saber su día a día, quiero ayudar en todo lo que necesite, pida u ordene.

Prácticamente soy un imbécil enamorado que por ahora está conforme de verla sonreír y desenvolverse en su nueva vida, mientras me vuelvo su esclavo.

Por el momento considero suficiente bueno que seamos amigos, como ella tantas veces lo ha mencionado. Aunque empiezo a dudar de que me vea como amigo; soy atractivo y andar sin camisa y vestido únicamente en bóxer por toda la casa, también sé que causa estragos en sus emociones. O eso quiero creer por la forma en que sus ojos me recorren cada vez que coincidimos en el penthouse.

Muchas veces me ha llamado exhibicionista.

Sonrío para mis adentros al recordar su carita hermosa y enrojecida.

―¿Supiste lo que pasó con Jacob? ―Jasper está molestando desde hace media hora, no me deja concentrarme en mis meditaciones sobre Bella. Él no entiende que mis ánimos para hablar son nulos―. Dicen que su esposa lo dejó por otro ―exhala una risa.

―¿Por qué te burlas? ―Me hago el desentendido a la vez qué bebo la última gota de whisky del vaso.

―Lo conocemos, sabemos que ese idiota no vale la pena. Es más, se tardó su mujer en mandarlo al diablo.

Lo miro. Estoy seguro que Jasper sabe más y está probando mi silencio, esa cara de idiota que tiene no es solo porque si. Puedo apreciar con la poca luz del jodido club que las comisuras de sus labios están elevadas en una sonrisa.

Es un bastardo.

No puede ser de otra manera cuando su amante es la hermana de Bella. Ella misma me lo dijo hace semanas y mi sorpresa fue monumental.

―No te hagas el imbécil ―digo―. Alice debió haberte contado.

Su mano palmea fuertemente mi hombro. Está riéndose con fuerza casi a carcajadas.

―¿Por qué no me lo dijiste tú? No se supone que somos amigos, cabrón ―se incorpora y me abraza, sus manos golpean mi espalda con fuerza―. Te admiro, pero necesito información, cuéntamelo todo, te escucho.

―Pasó y ya ―mascullo―. Mejor dime si sigues en enredos con Alice, me habías dicho que no hallabas cómo deshacerte de ella porque era demasiado enfadosa.

Jasper de nuevo vuelve a la butaca contigua. Cuadra sus hombros y bebe con desesperación dos largos tragos de whisky.

La música electrónica se escucha en todo el lugar y retumba en mis oídos.

―Cuídate de Alice ―revela, con una mueca―. Estuvo haciendo muchas preguntas sobre ti.

Mis ojos no pestañean. La furia está fluyendo en mi interior, soy poco paciente cuando se meten conmigo.

―¿Qué quiere conmigo?

―Quiere ubicarte para irle con el chisme a Jacob.

―Maldita perra ―siseo.

―¿Por qué no me dijiste que embarazaste a Bella?

―No ando por la vida dando explicaciones de lo que hago y no ―espeto―. No quiero que le digas nada de mí.

―No lo he hecho ―afirma―. Por tu reacción me doy cuenta que Bella está contigo ¿verdad?

Mi mirada es de advertencia.

―Edward, no pueden ocultarse toda la vida, ambos tienen que afrontar lo que hicieron. Hay un bebé en camino que muchos pensarán que es de Jacob.

―¡Eso nunca! El bebé es mío y Bella también.

Jasper abre la boca. No sé si por impresión o por mi descontrol de carácter.

―Cuéntame lo que pasó. No quiero quedarme con la versión de Alice. Somo amigos, Edward y en mí puedes confiar.

Me zafo de su agarre.


Hola, ¿creen que Jasper sea de confianza? Edward se está dando cuenta que pone nerviosa a Bella ¿quieren más de ellos? Les agradezco mucho el apoyo, saludos.

Gracias totales por leer ✨