Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.

Capítulo 27

―¿En dónde estás viviendo? ¿y con quién?

Alice me interroga cuando me deslizo en la silla de la cafetería. Tiene una cara de pocos amigos, su coraje es porque he llegado una hora tarde. Ella no sabe que ahora trabajo y no tengo tiempo disponible para verla.

―Estoy muy bien, hermana ¿y tú? ―Considero que a estas alturas el sarcasmo de Edward se me ha contagiado.

―Jacob me quitó la escuelita ―escupe― cerró el taller de papá, ¿te das cuenta lo que provocaste?

Un frío recorre mi espina dorsal. Mis pensamientos están en papá y lo mal que debe sentirse. En su taller es el lugar donde pasa la mayor parte de los días, un lugar de distracción que ama con su vida.

―¿Cómo está papá? Mamá no responde mis llamadas y mensajes, no sé nada de él. ¿Ha recaído?

―Eres una hipócrita ―espeta―. Si quisieras tanto a papá ya hubieras vuelto a tu casa con tu marido, déjate de estupideces y arregla tu matrimonio.

―Lo que me quieres decir es que debo sacrificarme por ti, para que te devuelvan tu estúpida escuela de danza ¿no?

―Por tu calentura estamos viviendo una pesadilla que ni mis padres y yo no merecemos.

―¿Y yo si merezco tener una vida de infierno para que ustedes sean felices?

Su mirada está fija en mí. Ella piensa que está intimidándome y que con una mirada cargada de hostilidad puede manipularme, ya no.

―¡Ninguna vida de infierno! ―su puño golpea la mesa, llamando la atención de los comensales―. Tuviste la maldita suerte de que un hombre adinerado se fijara en ti, te compró una hermosa casa en el barrio más exclusivo de todo Seattle, te llenó de lujos y le pagaste acostándote con su mejor amigo ―sonríe― ¡Eres la mujer más estúpida que he conocido! No sirves para nada y la única cosa que debiste hacer bien, terminaste arruinándola.

Sacudo la cabeza. Es inaudito tanto cinismo y peor, que pretenda culparme.

―¿Lo dices tú? La mujer más mediocre que conozco, que necesita ser la amante de un casado porque no puede aspirar a más. La mujer que prefiere rogarme para que vuelva con un maldito egocéntrico y manipulador y todo para que le devuelvan su estúpida escuela de danza porque es tan poca cosa que no sabe buscar un verdadero empleo.

Empujo la silla. Me incorporo, dispuesta a largarme del lugar.

Alice me imita, se pone de pie y suaviza su gesto cruzándose de brazos.

―Vuelve con Jacob ―murmura―. Hablé con él, está sumamente triste y lo único que quiere es que vuelvas a su casa, está dispuesto a reconocer al bebé como suyo, a perdonarte.

Aprieto los labios, aún así mi risa se escapa.

―¿En serio? ―me burlo―. No necesito nada de él, menos su perdón.

―Bella, entiende que tu marido es bueno y le dará un apellido a tu hijo ¿cuántos hombres harían lo que él?

―Si tan bueno crees que es, quédatelo. Te juro que me harías un gran favor.

―Lo hubiera hecho. Pero tuve tan mala suerte que te conoció a ti y tuvo que fijarse en una niñata atolondrada como tú.

―Es cierto. Jacob merecía una mujer que fuera igual de escoria que él, alguien así como tú. Hacen buena pareja, ¿por qué no se lo propones?

Los ojos de mi hermana ahora parecen cuchillos a punto de asesinar a cualquiera, me odia y todo porque no caí en su juego.

Ya no hay más manipulación de parte de ellos, ni de nadie.

No me interesan.


Este capítulo es en agradecimiento del capítulo anterior y su respuesta. Espero si noten el cambio en Bella, antes ella se dejaba de todos porque tenía la presión y manipulación de Jacob, ahora no es así porque está lejos de él, ella está sacando fuerza de su bebé para poner en su lugar a cada uno. Espero esa parte hacerla bien ¿qué les pareció Alice?

Gracias totales por leer ✨