*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*

Candy estaba emocionada por pasar el tiempo con sus amigos y su novio a la vez, últimamente había estado sumida en sus ensayos que sólo veía a Terry un par de horas o solo podían llamarse por teléfono; por otro lado, con sus amigos, a ellos los veía casi a diario; pero no tenían mucho tiempo para conversar, sus horarios no habían coincidido.

La pareja estaba en la pista de patinaje esperando a sus amigos y los primeros en llegar fueron Stear y Paty.

-Stear… - el moreno miró a la rubia después de saludarla. – Archie te dijo que le sucedió?

-No te preocupes Candy, al parecer tuvo su primera discusión fuerte con Annie; pero ya están bien. Es más, me dijo que hoy asistirían.

-Me alegro que hayan resuelto su problema, cualquiera que fuera.

-Sí, el otro día Candy y yo lo vimos entrar a la academia algo molesto y preocupado.

-Nunca lo había visto así. – seguía preocupada - tampoco vimos a Annie en toda la semana. – miró a Paty, quien asentía con la cabeza – supongo que estaba igual que él.

-Por lo menos ya lo arreglaron y hoy estarán con nosotros. – dijo Paty con entusiasmo.

-Allá vienen. – señaló Terry y Stear hizo una seña para llamar la atención de su hermano.

-Cómo están? Disculpen la tardanza. – se disculpó Archie mientras saludaba a su hermano y Terry con un apretón de manos, a Paty y Candy con un beso en la mejilla. – cómo estás gatita? no te vi en toda la semana.

-Es cierto, no hemos coincidido por los ensayos – no quería incomodarlo con preguntas - nos dieron horarios diferentes, cierto? – él asintió en afirmación – cómo estás Annie?

-Hola Candy. – saludó tímidamente – estoy bien gracias. Hola Paty – ahora saludó a la castaña – he oído que Anthony y tú sacaron la coreografía completa, felicidades! – parecía algo incomoda.

-Pues fue gracias a Anthony y al grupo, son muy talentosos.

-No seas tan modesta mi amor, Tony nos contó que es fácil trabajar contigo, que aprendes rápido.

-Candy también me contó eso – acotó Terry – eres buena para memorizar coreografías y recuerdas perfectamente las indicaciones.

-Ya basta! harán que me sonroje – dijo la castaña cubriéndose el rostro causando la risa de los presentes.

-Hola a todos! – llegaron Anthony y Karen. Iniciando los saludos.

Anthony presentó formalmente a Karen como su novia, la castaña se vio avergonzada frente a Terry y Candy, recordó como había tratado a la rubia, ahora ella la estaba saludando con una sonrisa, como si nada hubiera sucedido.

-Cómo estás Karen? me alegra verte de nuevo. – saludó Terry, quien por sus prácticas en el hospital, la universidad y sus citas con Candy, ya no iba a la cafetería, así que hacía semanas que no veía a la castaña.

-Hola Terry, de verdad fue mucho tiempo que no coincidíamos, cierto? – miró de reojo a Candy, quien no parecía molesta ni incomoda con su presencia.

-Ya que estamos todos, que les parece si vamos a la pista, ya quiero hacer llorar Archie cuando le gane.

-Nada de eso hermanito, el que siempre llora por perder eres tú, recuerda lo que pasó la última vez que vinimos.

-Perdí porque me dejaste como pareja a Anthony, obvio que íbamos a perder, es más fácil levantar a Candy que a él.

-Ya dejen de pelear – dijo riendo el rubio. - ahora todos estamos iguales.

-Eso no es cierto, ahora yo te tengo a ti como pareja – dijo Terry al oído de su novia para que nadie más lo escuche - nosotros ganaremos, verdad pecosa? – la rubia asintió con una sonrisa cómplice.

-Haremos que lloren, mi amor. – dijo igual de bajito. Karen vio la complicidad entre la pareja y deseó llegar a tener algo parecido con Anthony, pues el joven de verdad le gustaba.

Las parejas se pusieron en posición, se fueron a la parte más alejada de la pista, donde no había mucha gente; ya que por lo general eran niños los que visitaban la pista, estaban cerca de sus padres, quienes los cuidaban desde la barra de seguridad.

-Cómo decidiremos quien ganó, si estamos compitiendo todos? – dijo Anthony.

-Yo puedo ser su jurado – todos voltearon a ver al recién llegado.

-Tío! – habló Archie - cómo sabías que estábamos aquí?

-Ya que mis sobrinos no fueron capaces de invitarme – dijo con tono ofendido – pregunté a sus madres dónde estaban y ellas me lo dijeron? – los jóvenes se miraron confundidos, pues no recordaban haberles informado a sus madres donde estarían, Candy sólo negó con la cabeza mientras sonreía, pues había sido ella quien lo invitara.

-De todos modos, no serías objetivo, tu favorita siempre fue Candy, seguro le darás la victoria a ella.

-Mi querido Archie, acaso estás insinuando que yo les daba la victoria solo por Candy? – Stear lo miró con una sonrisa traviesa.

-Ves hermanito, hasta tú sabes que…

-Claro que no! – no lo dejó continuar – está bien tío, creo que serás un buen juez.

Así los jóvenes empezaron con su competencia. Archie y Anthony le presentaron a sus novias a su tío, quien las saludo afablemente, pero sobre todo feliz al saber que su sobrino Anthony había encontrado novia, pues él sabía las intenciones del joven al regresar a América.

-Muy bien Paty! – gritó Candy al ver a su amiga girar repetidamente.

-Amor, no la alientes tanto, lo están haciendo demasiado bien. – dijo Terry detrás de ella mientras rodeaba su cintura y descansaba el mentón en su cabeza– acaso no quieres ganar esa cena?

-Tienes razón, sólo los animaré lo necesario. – le siguió la corriente.

Paty y Stear lo estaban haciendo bastante bien, era claro que practicaban con regularidad, la pista era uno de sus lugares preferidos, ahí se habían conocido gracias a Candy.

-Lo hicieron muy bien. – les dijo Albert – ahora ustedes Anthony y Karen.

-Ok, estás lista? – Karen asintió tímidamente – no te preocupes, sólo divirtámonos.

-De acuerdo. – Anthony le tomó la mano para ayudarla, Karen le había contado que sabía patinar; pero no de manera profesional o artística.

-Lo hacen bien. – dijo Archie acercándose a la barra – Karen es muy buena.

Todos observaban a la pareja, Anthony levantó a Karen; pero al estar ella nerviosa le temblaron los brazos haciendo que cayera; por suerte, el rubio fue rápido y la agarró antes de que ella se diera en el hielo y se lastimara.

-Estás bien?

-Sí, estoy bien. – dijo apenada – creo que no tengo fuerza en los brazos.

-Lo lamento, por mi culpa ibas a lastimarte.

-No te preocupes, estoy bien, además fue mi culpa. – volvió a decir, ya estaban cerca de la barra donde los esperaban preocupados. – lo lamento, espero que esto no afecte la competencia. – dijo sonriendo, lo último que quería era arruinar la diversión de todos.

-Claro que no, me alegra que no haya pasado nada malo. – dijo Albert sonriendo para tranquilizarla.

-Estás bien. – Terry se acercó a la castaña preocupado, pues fue claro que Karen se había asustado.

-Sí, gracias, estoy bien.

-Ok, qué les parece si continuamos. – escucharon nuevamente Albert – Terry, Candy, están listos?

-Sí. – contestó Candy con confianza.

-Lista amor? – Terry la miró para saber si estaba segura o no, pues si no lo estaba era preferible retirarse.

-Claro, hagámoslo.

La pareja realizó la rutina de la última vez, Terry levantándola y ella extendiendo sus brazos como si fueran alas, luego bajó rodeando su cuello y terminar frente a él abrazándolo. El castaño tomó sus manos para girar juntos mientras descendían y volvían a pararse. Al final la levantó por la cintura mientras giraba y al bajarla inclinarla para terminar con un tierno beso.

-Muy bien Candy! – gritó Paty aplaudiendo.

-Archie, Annie, su turno. – invitó Albert.

-Vamos a ganar Annie! – dijo Archie emocionado.

-Yo… - vio la mano extendida de su novio – preferiría no hacerlo.

-Qué? – la miró extrañado. – Annie…

-Lo siento Archie, la presentación está muy cerca y no quiero arriesgarme a caer y lastimarme, ya te dije que no soy buena patinando y...

-De acuerdo. – aceptó - No patinaremos tío - Archie miró a su novia de reojo sin decir nada más.

Annie se asustó al ver que Karen casi cae sobre el hielo, se imaginó que eso podría pasarle a ella y lastimarse seriamente, si eso pasaba, podría perder la oportunidad de pertenecer a la compañía de ballet y truncar su carrera como bailarina profesional.

-Annie, estás bien? – Paty a Candy se acercaron a la morena.

-Sí, gracias. – miró a Archie quien tenía el ceño fruncido y miraba fijamente la pista.

-De acuerdo chicos, por qué no se acercan y decidimos quien ganó esa cena romántica? – los llamó Albert – recuerden que el ganador debe llevarme como chaperón. – bromeó para alivianar el ambiente.

-Sólo si llevas el violín, tío. – bromeó Anthony.

Las parejas se pusieron en posición frente a Albert, Archie sólo los miraba tratando de sonreír; pero solo hacía una mueca; Annie, por su parte, miraba con culpabilidad a su novio.

-Muy bien niños – Albert se giró hacia un grupo de niños que estaban detrás de él – cuál de estas parejas creen que lo hizo mejor? qué presentación les gustó más? – los niños miraron a las tres parejas como analizándolos, algunos sonriendo con entusiasmo. – ok, ya saben lo que deben hacer, vayan a posicionarse detrás de la pareja que les haya gustado más su presentación.

Los niños obedecieron y cada uno fue detrás de la pareja que más le gustó, tres niños fueron y se pararon detrás de Stear y Paty; dos detrás de Anthony y Karen; y cuatro, detrás de Candy y Terry.

-Muy bien, ahí tenemos a nuestra pareja ganadora. – Candy abrazó a Terry y agradecieron de manera formal y profesional.

Después de su celebración y felicitaciones de sus amigos, continuaron divirtiéndose. Terry no pudo regocijarse por haber ganado, pues se sintió mal por Archie, quien al inicio se vio muy emocionado.

Vio a Archie patinar junto a Candy, la rubia ya le había contado que de niños solían hacerlo, no le pareció raro que su novia se acercara a su amigo al verlo algo callado y cabizbajo.

-Estás bien Archie? – vio a Annie sentada en las sillas, sólo observándoles.

-Sí gatita, todo bien.

-Annie… ella sólo tiene miedo de lastimarse, hasta ahora se ha esforzado mucho para ser una de las mejores bailarinas.

-Lo sé – sonrió levente – no estoy molesto, sólo algo decepcionado, es todo.

-Entonces, vamos a patinar como cuando estábamos en la escuela. – tomó sus manos y lo hizo girar.

-Y… Terry…?

-Vamos! – lo jaló de la mano –no te preocupes, no se molestará – afirmó sonriendo. – qué me dices gatito, patinarás conmigo?

-Ok, le demostraré a Stear que no estoy oxidado. – dijo más animado, la pareja realizó su antigua rutina, así como lo hacían en su época de colegiales, sincronizados y compenetrados. – lista gatita? – patinaban hacia atrás.

-Lista! – Terry solo los miraba, no parecía molesto, es más, estaba sonriendo, le gustaba ese lado de Candy, estaba seguro que aquello era su idea para animar a su amigo.

Archie levantó a la rubia por la cintura sobre su cabeza, Candy extendió las manos, luego bajó por su hombro y terminaron de frente, al final el joven la impulsó para que Candy girara en el aire mientras él la seguía y terminar de rodillas frente a su público.

-Gracias. – diciendo esto la abrazó, escucharon los aplausos de aquellos niños que estaban cerca - viste Stear, te dije que iba a ganarte, a mí sí me aplaudieron, a ti no. – dijo comportándose como un niño.

Annie se sintió mal al ver la sonrisa de su novio, sin querer lo había lastimado. Cuando la invitó a salir, le contó sobre la competencia que tendrían, lo había hecho con entusiasmo e incluso le había enseñado como debía agarrarse cuando él la levantara, como debía bajar y el número de giros que darían. La morena se odio por haberlo defraudado y claramente herido, ahora estaba contento; mas no fue por ella, sino por su amiga. A su vista Candy era realmente perfecta, segura de sí misma, valiente, alegre, bondadosa, alguien que se preocupa por los demás; pero sobre todo por sus amigos, entendió porque Archie la quería tanto, ellos tenían un fuerte lazo.

-Lista? – Terry se paró frente a su novia, quien se ponía los zapatos.

-Lista! – lo miró sonriendo – ya podemos irnos. Y los demás?

- Nos esperan afuera.

-Terry? – lo detuvo de la mano – estás molesto porque patiné con Archie?

-Claro que no – dijo con suavidad, pero de manera segura – me gusta la relación fuerte que tienes con tus amigos – acarició su rostro – tal vez antes me hubiera puesto celoso; pero me has demostrado tantas veces cuánto me amas, que no tengo por qué tener dudas.

-Gracias! – Candy lo abrazó con fuerza – te amo mucho Terry. – le entregó sus labios para que él los besara. – después… iremos a tu departamento? – dijo tímidamente.

-Iremos en este momento princesa. – la guió a la salida donde estaban todos. – Albert, ya nos vamos. – dijo en cuanto vio a su amigo.

-De acuerdo, te veré el miércoles pequeña. – le dio un beso en la mejilla mientras ella asentía – y tú, cuídala. – se despidió del castaño. Mientras este asentía con la cabeza y le daba la mano.

-Ya se van chicos. – se acercaron Stear y Anthony con sus novias, Archie y Annie ya se habían marchado.

-Así es – se despidió Terry con un apretón de manos – a ver si le consiguen una novia a su tío esta noche. – dijo riendo ganándose una mirada fulminante del mayor – qué? así no te nos pegas durante nuestra cena. – dijo riendo seguido por los otros dos jóvenes.

-Paty, te veo mañana, recuerda nuestra cita.

-Ya tengo todo listo. – solo escuchaban molestar a Albert, no entendían bien lo que decían.

Después de las despedidas Candy y Terry, se dirigieron al departamento del castaño, aún era temprano y la rubia tenía permiso hasta las once, así que no querían perder más tiempo. Los demás se fueron a comer y después irían a un karaoke.

*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*

Durante todo el camino al departamento del castaño, la pareja estuvo muy acaramelada, a los jóvenes, no les importó que el taxista estuviera escuchándolos o viéndolos. Al llegar, Candy se colgó del cuello de Terry atrayéndolo hacia ella, se besaban de manera intensa. Así, con trompicones ingresaron y cayeron en el sofá, él sobre ella, Terry se sostuvo con los brazos en los apoyadores del mueble para no aplastar a su novia.

-Terry…

-Lo sé amor… - besó sus labios con ferocidad - yo también ya quiero sentirte. – sabía bien lo que la rubia quería, pues sus besos le dijeron lo desesperada que estaba por sentirlo plenamente.

Terry tomó a la rubia entre sus brazos y así la llevó a su recamara, Candy no dejaba de besar su cuello y jugar con su cabello. Con cuidado el castaño la puso sobre la cama mientras él se sentaba y buscaba en su mesa de noche.

-Candy… - se giró para verla mientras ella le besaba el cuello – amor…

-Qué sucede?

-No hay… - Candy no le dejaba hablar – princesa no tengo…

-Oj Terry! – lo miró desesperada – qué sucede? – vio el cajón abierto y entendió a qué se refería.

-Ya no tengo…

-No importa – lo interrumpió rodeando su cuello – continúa – dijo echándose sobre la cama jalándolo con ella.

-Amor…

-Terry… quiero hacerlo… - el castaño pensó en las consecuencias que podría resultar no usar protección; pero Candy estaba siendo muy insistente que nublaba cualquier pensamiento razonable.

-Oh princesa! – se alejó de ella un poco mientras se quitaba la camiseta – voy a cuidarte, no te preocupes. – fue lo último que dijo antes de besarla desesperadamente mientras le desabotonaba la blusa para después quitársela.

Poco a poco, con cada beso que se daban se fueron despojando de sus prendas. A Candy le gustaba ver el cuerpo bien trabajado de su novio, con delicadeza comenzó a pasar sus delgados dedos sobre la piel masculina, memorizaba con su tacto su textura, su temperatura y su forma; Terry, no se quedaba atrás, hacía casi lo mismo con la rubia; pero él, no sólo usaba las manos, sino también sus labios.

-Te amo! – dijeron al unísono, cayendo primero la rubia sobre el colchón y él sobre ella.

Aún tenían tiempo para descansar antes de que Terry llevara a Candy a su casa, en lugar de tomar una ducha, la pareja prefirió dormir un poco, así, abrazados como estaban; el castaño puso su alarma para no quedarse dormidos hasta el día siguiente y que la madre de Candy se preocupara.

*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*

Domingo en la mañana, Candy tocaba la puerta de la casa de Paty, como lo habían planeado ese día sería solo para ellas. Aprovechando lo permisiva que estaba su madre, le pidió permiso para quedarse a dormir con su amiga.

-Buenos días señora O'Brian. – saludó con una sonrisa a la madre de su amiga – Paty ya está lista? Hoy saldremos a dar un paseo.

-Cómo estás Candy? – le sonrió con cariño – ya debe estar lista, por qué no vas a apresurarla. – le dio acceso a la casa.

-Gracias. – se quitaba la chamarra – puedo quedarme a dormir esta noche con ustedes?

-Claro, Paty ya me contó sobre sus planes, incluso hablé con tu madre para decirle que mañana yo las llevaré a la academia.

-Muchas gracias.

A Candy le gustaba la casa de Paty, se respiraba un aire armónico; sus padres eran muy amables y tenían una linda relación familiar. Su madre cuidaba mucho de su hija; pero también le daba cierta libertad, la decisión de ser bailarina fue de su amiga, sus padres sólo la apoyaban en seguir sus sueños.

-Candy! Ya estoy lista. – dijo Paty bajando las escaleras. – mamá iremos al centro comercial.

-Está bien; pero tengan cuidado.

-No te preocupes, nos iremos en taxi.

Las jóvenes salieron emocionadas de la casa, al llegar a su destino no pararon de visitar tiendas, cada una tenía por lo menos seis bolsas en sus manos. A medio día se dirigieron a la plaza de comidas para descansar y comer algo antes de seguir con sus compras.

Cuando terminaron sus compras regresaron a casa de Paty, donde su madre las esperaba con un refrigerio ligero. Las jóvenes se encerraron en el cuarto de la castaña y se dispusieron a ver algunas películas mientras comían las frituras y snacks que compraron.

-Le dijiste a Terry qué estarías hoy conmigo? – después de la película se hicieron faciales y conversaban como hace mucho no lo hacían.

-Así es, le dije que hoy tendría un día de chicas – dijo mientras se pintaba las uñas de los pies - que no me llamara, que yo le enviaría un mensaje antes de dormir.

-No se molestó? – Paty pensó que tal vez Terry se molestaría, pues quería pasar tiempo con su novia.

-No, entendió que quería pasar tiempo con mi mejor amiga – la castaña sonrió al escuchar eso - es más, me dijo que él aprovecharía el tiempo y estudiaría para su defensa.

-Se graduará pronto. Verdad?

-Sí, en menos de un mes. – dijo orgullosa. – qué dijo Stear de nuestro día lejos de chicos – fue su turno de preguntar.

-Me dijo que lo disfrutara, que hace tiempo no pasa tiempo con mi amiga.

-Tengo una idea! – dijo Candy mirándola – tengamos un día solo para nosotras cada mes – su voz y rostro reflejaban la emoción de aquellos planes – ya sabes, para hacer lo que hicimos hoy, salir a pasear, de compras, a comer algo o simplemente ver películas.

-Me parece una buena idea! – apoyó la idea de su amiga, de pronto escucharon el sonido de una alarma – vamos a quitarnos las mascarillas, ya se cumplió el tiempo.

Las jóvenes ingresaron al baño de la castaña para lavarse la cara, después se pusieron una crema de noche y continuaron con su tiempo de belleza. Se pusieron al día de sus vidas, se contaron secretos, aquellos que tenían que ver con sus parejas.

-Paty… - Candy estaba desconcertada.

-Está bien Candy.

-No está bien! – se levantó molesta – pero mañana me va a escuchar!

-No Candy, no quiero que pelees con Susana. – parecía preocupada – está amargada.

-Lamento que te haya molestado por mi culpa. – dijo apenada – no tiene por qué descargar sus frustraciones con nosotras.

-Bueno, en eso tienes razón – Paty le contó a Candy los altercados que tuvo con Susana, en varias ocasiones la rubia lacia la había molestado y tratado de incomodarla. – hablaré con mi papá.

-En serio!?

-Sí, creo que ya es tiempo, Terry me ha insistido en que lo haga, dice que debo escucharlo.

-Y tiene razón. No le des el gusto a Susana de alejarte de tu padre – tomó sus manos – pero en especial de lastimarte con eso, Candy, desde que te alejaste de tu papá sufres, lo extrañas, verdad? - la rubia asintió levemente – entonces ya no le des más vueltas y vuelvan a ser padre e hija.

-Tienes razón… he sido muy intransigente al no querer oírlo ni decirle cual era el problema para mi comportamiento. Mañana lo llamaré para hablar con él.

Con esa resolución, la rubia se fue a acostar, al día siguiente las amigas se despertaron muy temprano para asistir a la academia.

La presentación estaba cada vez más cerca, la preparación de las bailarinas, en tan corto tiempo, estaba siendo todo un verdadero logro.

..✿..

Cómo están queridas lectoras, lamento la demora, espero nuevamente que haya valido la pena.

Gracias por sus comentarios y apoyo, saben que los aprecio y valoro.

Tengo una noticia que espero entiendan, está semana me iré de viaje, así que no podré publicar el siguiente capítulo la próxima semana; pero en cuanto regrese lo haré. Espero comprendan y tengan paciencia, así como lo han tenido hasta ahora con los pequeños retrasos que tuve al publicar.

Les adelanto qué en el siguiente capítulo, Candy conocerá a la familia de Terry. Cómo creen que la reciban? Además que ya estamos llegando a la parte central de la historia, trataré de hacerlo emocionante e interesante para no defraudarlas.

Se cuidan mucho y nuevamente gracias por sus mensajes y su apoyo.