✿*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
Candy se tiró a la cama con un sonoro suspiro y una enorme sonrisa en el rostro, estaba realmente feliz, ese día había sido perfecto.
-Finalmente llegas Candy, dónde estabas? Estaba por llamar a tu padre para saber si estabas con él.
-Hola mamá. – le dio un beso en la mejilla.
-Mira la hora que es? – le señaló el reloj que la rubia tenía sobre su mesita de noche – casi las 10, por qué no contestaste tu celular? Por eso te lo dio tu padre, para saber dónde estás y así no preocuparnos.
-Sabes que no me gusta. – miró a otro lado recordando que lo había visto esa tarde – no volverá a pasar, lo prometo.
-No vuelvas a hacerlo, estaba preocupada. – acarició su mejilla – pasó algo bueno? Te ves muy feliz.
-Sí – sonrió ampliamente – hoy… - dudó en contarle sobre su noviazgo con Terry – salí con…
- Patricia? – la interrumpió cambiando su semblante – últimamente sales mucho con ella - se sentó en la cama, tomó sus manos entre las suyas y con voz preocupada dijo – hija… no crees que tu amiga podría estar distrayéndote a propósito?
-Qué quieres decir? – apartó sus manos.
-Cariño, ella no es tan buena en el ballet como tú lo eres – dulcificó su voz – tal vez ella quiere garantizarse una plaza en la compañía de Robert haciendo que tú…
-No sigas mamá – dijo enojada – Paty es incapaz de hacer algo así.
-Pues yo no lo creo; hoy, por ejemplo, perdiste horas de práctica y ayer…
-No estaba con ella. – aclaró.
-Y con quien estabas? – se puso de pie con el rostro serio – no me digas que estabas con Anthony. – la miró fijamente – Candy, no quiero enterarme que son novios, si bien él me agrada porque es un chico responsable – tenía el rostro y la voz seria - podría distraerte de tu meta con saliditas que perjudicarían tus horarios.
-No salí con él mamá. – la rubia confirmó que aún no podía contarle a su madre sobre su noviazgo con Terry. – fui a comer con unas compañeras del ballet, estuvimos hablando y se nos fue la hora.
-Patricia no estaba contigo? – cuestionó - Ustedes nunca se separan.
-Paty se fue temprano. – ya no quería involucrar a su amiga – sabes que no tengo muchos amigos y...
-Eso es porque envidian tu talento, mi amor – nuevamente le habló con cariño – ellas saben que tú eres la mejor del grupo, pronto serás una bailarina profesional y después obtendrás el puesto de Prima Ballerina, en cualquier compañía reconocida del mundo.
Candy bajó la cabeza asintiendo lo que su madre le decía, se sintió culpable por mentir; pero mucho más por no haberle dicho a su mamá que estaba con Terry, que él era su novio y que no lo dejaría.
-Usaste el servicio de taxi que tu padre contrató para ti? – la menor asintió en silencio, su madre le había pedido a su ex marido que contratara un servicio de transporte para su hija – ok, al menos no usaste el metro; no me gusta que lo hagas, es muy peligroso a estas horas.
-Sí… lo sé… – su voz sonó temblorosa; pero fue tan baja y como su madre miraba hacia otro lado, no se dio cuenta de su estado.
-Muy bien cariño, ahora ve a bañarte y acuéstate – se dirigió hacia la puerta - por hoy dejémoslo ahí, es mejor que descanses.
-De acuerdo. - La rubia se dirigió a su baño e hizo lo que su madre le hubo ordenado.
Estaba sumergida en la bañera pensando en cómo le diría a su madre que tenía novio, sonrió al pensar en Terry. Lo quería; era increíble que en cuestión de días le atrajera tanto y en tan sólo unas horas a su lado ya no imaginaba un futuro sin él. Por suerte era reciproco, pues el castaño se sentía de igual manera.
*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
-Dónde estabas ayer? Tu madre llamó a mi casa para preguntar por ti. – cuestionó Paty mientras hacían estiramientos.
-Lo lamento…
-No te preocupes por eso – la interrumpió. – yo tampoco estaba en casa, así que mamá le dijo que seguramente estabas conmigo. Estabas con Terry? – cuestionó sonriendo.
-Sí – nuevamente su sonrisa se tornó radiante – me invitó a cenar y luego paseamos un rato por el parque.
-La próxima vez avísame para estar preparada, no supe que responder a mi mamá cuando me preguntó si estaba contigo – supuso que la rubia no quería contarle a su madre sobre su noviazgo, y no la culpaba, pues sabía muy bien lo que la madre de su amiga pensaba sobre ese tema.
-No quiero meterte en problemas si nos descubre. – bajó la cabeza – he intentado decírselo; pero… ya la conoces.
-Candy, tú siempre me ayudaste y lo sigues haciendo cuando estoy con Stear. – se refería a las ocasiones en que se quedaba a dormir en casa de su novio sin que su madre lo supiera. – cuentas conmigo para lo que sea, no lo olvides.
La rubia asintió aceptando su ayuda, en realidad lo necesitaría si quería seguir viendo a su novio sin restricción de tiempo; es más, ya estaba pensando como acomodar sus horarios de prácticas para que no afectara su desempeño en el ballet.
-Muy bien chicas, empecemos la clase. – el maestro llamó la atención. – todas en sus posiciones. – las jóvenes obedecieron.
-Travis. – Robert, seguido por Juliette y otro maestro ingresaron al salón – nos permites unos minutos?
-Claro. – aceptó - Adelante – Se posicionó detrás del director junto a los otros dos maestros.
-Muy bien señoritas – miró al grupo – hasta ahora sólo han perfeccionado las posiciones y posturas ya conocidas – las chicas asintieron – la siguiente semana empezaran las clases junto a los chicos – las chicas se miraron entre sí - como los varones no son suficientes para este grupo – las miró con una leve sonrisa – jóvenes del grupo avanzado y algunos de los profesionales las apoyaran con las clases en parejas.
-Qué!? – unas cuantas se miraron con algo de nerviosismo, pues les intimidaban los profesionales.
-Estás clases servirán para ir evaluándolas y elegir a quienes participarán como principales en la siguiente presentación. – todas se miraron asustadas – han estado practicando diferentes coreografías con Travis, no se preocupen usaran esas en las presentaciones, así que ya ganaron tiempo. – miró al maestro mencionado – cómo van con las coreografías?
-No hay de qué preocuparse – dijo satisfecho – lo tienen dominado, sólo me quedaría trabajar los pares.
-Ok – miró nuevamente a las estudiantes – sigan practicando y espero verlas la siguiente semana. – los maestros dejaron el salón.
En grupos de cinco, demostraban las combinaciones que el maestro les había enseñado. Todas las estudiantes trataban de mostrar sus habilidades. En este grupo no había chicos, los habían separado por el momento, pues debían seleccionar a las bailarinas que se quedarían en la compañía antes de juntarlos.
-Muy bien! –Travis congratuló al grupo – ok, Susana, Candy, Samantha, Elisa y Emily, es su turno. No descuiden las manos al hacer las piruetas. – añadió.
Las jóvenes se pusieron en posición y cuando empezó la música realizaron los movimientos indicados; Juliette, quien había regresado, observaba atentamente a cada una de las bailarinas.
-Susana, debes tener cuidado al caer – observó el maestro – podrías lastimarte el pie, incluso fracturarte la pierna si no lo haces correctamente. Recuerda que debes mostrar elegancia en cada movimiento.
-Lo siento mucho. – bajó la mirada.
Las demás lo hicieron excelente. – Elisa miró desafiante a Candy – Annie, Patricia, Luisa, Amber y Mary – son las siguientes. – las observó detenidamente, analizando sus movimientos, lo cual las puso algo nerviosas. Cuando terminaron llamó a una de ellas. – Annie, bajas constantemente la cabeza o la mirada, muestra más inseguridad al realizar los movimientos – la morena se puso más nerviosa – no olvides estirar más la pierna cuando saltes. – añadió.
-Sí, no volverá a pasar.
*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
Como lo había acordado la pareja se encontró en la cafetería y en cuanto se vieron se dieron un ansiado abrazo seguido por un gran beso.
-Te extrañé princesa. – dijo cerca de los labios femeninos.
-Yo también – dijo con un leve suspiro que fascinó al castaño – tuve que contenerme en muchas ocasiones para no venir a buscarte, tenía que recordarme que estabas en la facultad.
- Pues no eras la única, yo también tenía ganas de verte. – besó su frente – no pude concentrarme en mi clase. – le sonrió tal cual ella lo hacía - Pero ya estamos juntos y tenemos un par de horas antes de que me vaya al hospital para mis prácticas.
-Entonces no perdamos tiempo y vamos a otro lado – dijo mirando de reojo como Karen no les quitaba la vista de encima – te parece si vamos al restaurante de ayer? – tenía que hablar con él, sobre esconder su relación y no quería hacerlo donde él trabajaba, mucho menos frente a Karen, ya que no sabía cómo iba a reaccionar ante aquella petición.
-Claro. – la ayudó a ponerse de pie. – me parece buena idea.
Karen vio a la pareja de enamorados dejar el local abrazados, le dolió ver como Terry le decía algo al oído y aprovechaba para dejar un beso en el área.
-No te tortures de esa manera Karen – escuchó la voz de Tom cerca de ella. – es mejor que te olvides de Terry, te dejó claro lo que siente por su novia.
-Lo sé. – dijo bajito – pero no puedo evitarlo.
-Por qué no te tomas unos días de descanso?
-Y qué dirá Dorothy sobre eso cuando se entere? – dijo sonriendo.
-No te preocupes, yo hablaré con ella.
-Gracias… creo que necesito estar unos días alejada de él para olvidarlo.
Con una leve sonrisa la castaña se dirigió a la mesa que acababa de ocuparse, pensando seriamente la propuesta de su amigo, sí, se tomaría unos días de descanso, quería sanar su corazón de aquel amor no correspondido.
*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
- Paty, has visto a Candy?
-Tenía una cita con Terry – contestó la castaña – es urgente lo que tienes que decirle?
-No tanto, esperaré a que regrese. – se sentó junto a su amiga. – quería
saber si ya tiene listo lo del pastel.
-Dijo que ya había arreglado eso.
-Qué bien – dijo feliz – también quería pedirle que mañana me acompañe a comprar el regalo de Archie.
-Si quieres yo te acompaño – sabía que Candy quería aprovechar cada minuto libre con su novio, especialmente si su madre no estaba cerca.
-De verdad? Gracias! – agradeció contenta – tal vez podrías preguntarle a Stear si Archie desea algo en especial.
-No te preocupes por eso, el amará lo que le regales.
-No lo sé… aún no conocemos bien nuestros gustos, que tal si le doy algo que no es de su agrado?
-Mejor lo decidimos mañana. – dijo sonriendo, recordó que ella era así cuando inició su noviazgo con Stear.
-Paty… - la castaña la miró – cambiando de tema… como crees que tome Anthony la relación de Candy y Terry? es obvio que él siente algo por ella.
-Sabrá entenderlo, cuando nos contó que se iría a Londres, Candy le habló sobre sus sentimientos hacia él; pero la rechazó – la morena la vio asombrada – Anthony no sabía cuándo iba a volver de su viaje y no quiso que se sintiera comprometida a esperarlo.
-Cuánto tiempo estuvo fuera?
-Poco más de dos años. – respondió – y cuando se fue, le dijo que si llegaba a enamorarse de alguien más, él estaría feliz por ella; pero si no había nadie que le gustase y todavía sentía algo por él, lo intentarían.
-Creo que llegó un poco tarde.
-Sí; pero él no se alejará de ella – afirmó – Anthony, Stear y Archie conocen a Candy desde pequeños, ellos la quieren mucho – aseguró – sus madres son muy buenas amigas, prácticamente se criaron juntos.
-No sabía eso, Archie no me lo dijo. – dijo cabizbaja, pues ya tenían un par de semanas de novios y todavía no conocía mucho de él, ahora entendía el trato cariñoso que tenía con la rubia.
-Lo lamento, dije algo que no debía?
-No, claro que no – vio la culpa en el rostro de su amiga – en realidad… no hemos tenido mucho tiempo para hablar, ya sabes… por las prácticas. – la morena reconocía que era ella quien no tenía mucho tiempo para su novio, pues el que tenía libre lo dedicaba a perfeccionar sus técnicas de baile.
-Te esfuerzas mucho para mejorar, eso no es malo – trató de reconfortarla.
-Pero puedo arruinar mi relación con Archie y yo lo amo mucho.
-No te preocupes por eso, Archie también es bailarín, él sabe lo exigente que es esta carrera.
-Sí… - sonrió al recordar el apoyo que él le daba. – sabes Paty? Le organizaré la mejor fiesta para demostrarle lo mucho que me importa y lo amo.
-Y yo te ayudaré a que todo salga bien.
Las amigas continuaron planeando los detalles que faltaban para la fiesta de Archie; por primera vez Annie no se preocupó por la hora, últimamente la morena ocupaba cada minuto libre para practicar.
*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
La pareja estaba en el mismo restaurante de su primera cita, donde la comida era deliciosa; aunque los jóvenes apenas y habían tocado sus platos. Candy le contó a Terry que no pudo decirle a su madre sobre su noviazgo y le pidió que por el momento lo mantuvieran en secreto.
-Estás molesto? – la rubia tomó la mano de su novio mientras él miraba atentamente un punto fijo en la mesa, tenía el ceño fruncido.
-No – su voz estaba seria, no le gustaba tener que ocultar su noviazgo con Candy.
-Lo lamento… - bajó la mirada, le tembló la voz – si quieres que terminemos…
-Qué!?
-Terry… sé que lo que te estoy pidiendo es molesto, ni siquiera yo quiero hacerlo; pero no tengo opción. – no lo miraba – para mi mamá tener novio es sólo una distracción para mi carrera. – una pequeña lágrima escapó de sus ojos – tú no tienes que pasar por esto, ocultarte como si fuera algo malo…
-Y tú? – la interrumpió – acaso es justo para ti? No tener libertad de amar a quien quieras, te parece justo?
-Yo… - quería llorar – no quiero que mamá se enfade… ella tiene muchos problemas desde que se divorció de mi padre. – la rubia le contó sobre la situación con su padre y porque se había ido de la casa.
-Candy… - tomó su mano y la acarició – no voy a negar que estoy un poco molesto; pero más que nada estoy decepcionado – la rubia lo miró rápidamente, escuchar aquello causó que las lágrimas sean inevitables.
-Lo… lamento, nunca debí…
-Princesa… estoy decepcionado porque no podré pasear contigo libremente – su voz era suave - supongo que tendremos que restringir nuestras citas.
-Qué? – no entendió.
-Crees que voy a dejarte solo por eso? – ella asintió levemente – esto será solo temporal, cierto? – ella volvió a asentir – entonces, no hay necesidad de romper, ya buscaremos la manera de vernos.
-Será solo un tiempo – apretó la mano masculina – lo prometo… buscaré el mejor momento para hablar con mi mamá y haré que acepte lo nuestro.
-Lo sé mi amor. – acarició su mejilla al decir aquello, un fuerte sonrojo cubrió las mejillas de la rubia y Terry adivinó el motivo. – eres tan tierna… - sonrió dulcemente.
-Es la primera vez que alguien aparte de mis padres que me llama de esa manera…
-Me alegra ser el primero. – se levantó y se acercó a ella para besarla.
Ese fue el primer conflicto que la pareja tuvo que enfrentar, a Terry le dolía aquella decisión, pues había planeado tantas cosas para realizarlo con Candy, nunca había ocultado sus noviazgos; pero por ella lo haría y resistiría esa relación, por ahora clandestina.
*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
Terry acomodó sus horarios de trabajo para salir con Candy; por su parte la rubia, inventaba excusa a su madre para que no sospechara que tenía novio, aún no se había atrevido a contarle aquello.
-Adelante – el castaño abrió la puerta, permitiendo que su novia entre primero al departamento.
-Wow – la rubia miró alrededor, era la primera vez que visitaba el departamento de su novio – es muy lindo y... – lo miró sonriendo – limpio.
-Qué estás insinuando? – la abrazó por detrás – acaso me acusas de ser desordenado y sucio?
-Para ser honesta, imaginé que estaría algo desordenado, ya sabes, vives solo y… con tus estudios y trabajo…
-Aun así, aseo antes de salir.
-Eres muy ordenado.
-Eso es malo?
-Claro que no! – se sentó en el sofá – es solo que me da un poquito de vergüenza – se cubrió el rostro – yo soy algo opuesta.
-Pues los opuestos se atraen. – se sentó junto a ella y descubrió su rostro. – además, no creo que lo seas tanto, me di cuenta que eres muy responsable con tus prácticas y eres puntual con los horarios.
-Algo a mi favor.
-Bastante, diría yo – la vio sonrojarse - Quieres una soda?
-Agua por favor.
-Sólo agua?
-No tomó soda, ya sabes… - levantó los hombros – muchas calorías, no puedo subir de peso.
A Terry le parecía hermosa la figura de Candy, no era como las otras bailarinas, muchas iban a la cafetería después de sus clases, a su parecer, ellas eran muy delgadas sin ningún atractivo físico; pero Candy no, si bien era delgada, ella tenía leves curvas que marcaban su cintura, sin contar que su trasero estaba bien proporcionado.
-Es muy duro ser bailarina de ballet, he oído que se limitan bastante con las comidas.
-Así es. – bajó la mirada – tengo una dieta muy estricta, mamá se encargó de eso desde que era pequeña.
-Pero en la fiesta de Stear…?
-Puedo contar con mis dedos las veces que he comido pizza o pastel. – dijo sonriendo mientras mostraba sus manos – sólo en el cumpleaños de Stear he comido pizza; en los de Archie hamburguesas; en los de Anthony hot dogs y en los míos, helado. – tenía una mirada melancólica – son nuestras comidas favoritas.
-Vaya… - no sabía que decir, le pareció triste todo aquello.
-Sólo Stear es libre de comer lo que guste, es por eso que cada cumpleaños pedía pizza, así mamá no me regañaba.
-Son muy unidos, cierto?
-Stear es el mayor de todos, él nos cuidaba y protegía desde que éramos niños. – sonrió al recordar aquellos tiempos – por eso siempre estábamos juntos los cuatro.
-Estoy un poco celoso. – apoyó su cabeza en el hombro femenino.
-No tienes por qué. – apoyó su cabeza junto a la suya – mamá es amiga de las madres de Anthony, Stear y Archie. Por eso en el cumpleaños de cualquiera de ellos el tiempo es mío.
-Eso es exactamente lo que causa mis celos.
-Son mis amigos – rió un poco al entender el motivo de los celos de su novio – como mis hermanos.
-Lo único que me consuela es que mañana no tendremos restricción de tiempo.
-Así es. – le dio un besito – ahora dime… permitirás que te ayude a preparar el pastel?
-No lo sé… - la miró con una sonrisa de lado – qué harás para convencerme?
-Podría… - acarició su brazo - invitarte a comer spaguetty, es tu comida favorita, cierto?
-Tentador; pero aún no me convences. – la instó a ponerse de pie y rodeó su cintura – qué más tienes?
-Pues… - mordió sus labios – podría hacer esto… - besó el cuello masculino – y… esto… - besó sus labios.
Terry volvió a sentarse en el sofá con Candy en su regazo, estaba extasiado con los besos que se estaban dando, sus manos subían y bajaban por la espalda femenina; cuando su novia juntó más su cuerpo al de él, se aventuró a meter sus manos dentro de su blusa; ambos sintieron una corriente eléctrica, ella, al sentir como su novio acariciaba su abdomen, y él, al sentir el contacto de sus manos con la suave piel de su novia.
-Terry… - Candy se apartó rompiendo aquel delicioso beso al darse cuenta del rumbo ascendente de las manos masculinas. – debemos parar. – tenía los ojos cerrados.
-Claro… - estaba decepcionado, pues se moría por tener a Candy en su cama. – quieres ver una película?
-Lo lamento. – tomó su rostro entre sus manos – no me siento preparada todavía – se dio cuenta de la decepción de su novio – será mi primera vez y…
-No te preocupes – vio la culpa en el rostro femenino – sabré esperar, no tenemos prisa. – besó dulcemente sus labios para demostrarle que no estaba molesto con ella.
Como lo había propuesto la pareja se acomodó en el sofá y vieron una película, Terry tenía su brazo rodeando los hombros femeninos; Candy apoyaba su cabeza en el pecho masculino y de vez en cuando, mientras veían la película, le daba de comer palomitas de maíz, él, sin apartar la vista del televisor, trataba de atinar la mano de su novia.
*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
-Listo! – dijo dejando la manga para decoración a un lado.
-Realmente eres bueno – Candy miraba fascinada el pastel que habían preparado juntos.
-No voy a negar eso. – dijo orgulloso – ok, lo pondré en su caja y… - la miró mientras se mordía los labios para no reírse.
-Me prestas tu baño? – dijo sonrojada.
-Claro – No pudo aguantar y comenzó a reír – cómo es que te ensuciaste tanto?
-Ya te dije que es la primera vez que hago un pastel.
-Sí; pero mírate, terminaste con toda la harina sobre ti.
-Claro que no. – dijo dirigiéndose al baño para limpiarse y cambiarse. – lista! – dijo media hora después, llevaba un vestido con estampado de flores, de mangas cortas y cuello redondo – nos vamos? – el cabello estaba adornado con una tiara de perlas – Terry?
-Eh… sí, vamos. – se acercó a la mesa para tomar la caja con el pastel.
Bajaron las escaleras del edifico en completo silencio, Terry dos pasos delante de la rubia, cuando llegaron a la calle, se dirigieron hacia el auto que el castaño se prestó de Tom.
-Estás hermosa – finalmente se lo dijo antes de entrar a su auto.
-Gracias. – dijo feliz. – creí que no te había gustado como me veía.
-Lo siento – la miró – es solo que me dejaste sin palabras. – Candy sonrió feliz de escucharlo decir aquello – mejor… - se aclaró la garganta - vámonos de una vez, para llegar a tiempo.
-Eh… sí claro. – entró al auto y Terry le pasó el pastel.
El camino al departamento de Stear, donde se realizaría la fiesta sorpresa de Archie, no era tan largo, así que en poco menos de media hora llegaron al lugar.
*·..·°*°·..·°*°·..·°*°·..*
La sorpresa dibujada en el rostro del cumpleañero valió todas esas semanas de silencio, pues, así como Anthony podría haber revelado los planes de la fiesta, Candy también era conocida por ser algo indiscreta.
-Gatita, te lo guardaste muy bien.
-No sabes cuánto me costó evitar el tema – respondió dándole un efusivo abrazo.
-Por eso evitabas reunirte con nosotros?
-Algo así. – sonrió, no quería decirle que prefería pasar tiempo a solas con Terry.
La fiesta se desarrollaba de manera amena, la mayoría los invitados eran bailarines de ballet, así que se la pasaban bailando y presumiendo su estilo, otros estaban conversando; pero el tema en su mayoría era relacionado al ballet.
-Viste a Candy?
-No, debe estar con el tal Terry. – dijo mal humorado el rubio – oye Archie…
-Dime. – contestó mientras buscaba con la mirada a la mencionada.
-Cómo es Terry? – cuestionó – tú lo conoces?
-No muy bien, pero parece ser un buen chico. – miró la cara interrogante de su primo, así que continuó – es muy atento con Candy y ella dice que él la cuida mucho.
-Espero que no la lastime. – Archie se sintió mal por su primo, sabía que una de las razones por las que decidió regresar a América era Candy, que por ella había rechazado la oportunidad de continuar su carrera en Londres.
-Archie?
-Annie – le sonrió a su novia.
-Ven, baila conmigo. – tomó su mano para llevarlo al centro de la sala – me gusta esta canción.
-A mí también. – era una música lenta.
-Tal vez a partir de ahora siempre bailemos esto en nuestros cumpleaños. – apoyó la cabeza en el hombro del joven.
-Sí. – seguía la melodía mientras acariciaba su espalda.
La morena no lo había dicho; pero estaba algo insegura en su relación, quería que Archie solo la mirara a ella y a nadie más. La morena disfrutó cada segundo de aquel baile, su corazón se sincronizó con la melodía de la canción, lastimosamente llegó a su fin, y después de un besó en sus labios, vio a su novio alejarse.
-Candy… – Archie se acercó a ella, quien estaba conversando con Terry.
-Archie!
-Vamos, es hora de nuestra tradición. – tomó su mano – no te molesta cierto? – miró al castaño.
-No, no te preocupes. – mentía, era claro que le molestaba; pero no quería incomodar a su novia.
-Ok cumpleañero – lo miró sonriendo, sin darse cuenta que dos pares de ojos los miraban con recelo – empecemos.
No era salsa; esta vez, como cada cumpleaños de Archie, él y Candy bailaban el pas de deux del sugar plum fairy del cascanueces, esa fue la primera obra que fueron a ver con sus madres y donde ambos se enamoraron del ballet.
Archie la tomaba en brazos o la levantaba, Terry miraba hipnotizado a su novia, nunca le había visto bailar ballet, y a su parecer, era realmente buena. Los movimientos elegantes de sus brazos, las piruetas y saltos eran simplemente impresionantes. Así como un novio miraba a su chica bailar con otro, una novia insegura miraba a su chico alzar en brazos a otra que no era ella, a Annie le dolió ver la presentación de Candy y Archie, pues se dio cuenta lo avanzada que estaba su amiga en el ballet, y lo peor, lo bien que se veía junto a su novio.
..✿..
Lamento la tardanza, tenía que publicar este capítulo el sábado; pero este fin de semana me quedé sin internet. Espero que no estén molestas y que les haya gustado.
Tengan buen inicio de semana. Bendiciones!
